<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Igualdad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/focos/igualdad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Igualdad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/focos/igualdad/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Lindsay Clancy mató a sus tres hijos: su caso abre un debate sobre la psicosis posparto y la desatención a las madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lindsay-clancy-mato-tres-hijos-caso-abre-debate-psicosis-posparto-desatencion-madres_1_13468721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ec6a95e-e347-405b-8c81-6b56db9df175_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lindsay Clancy mató a sus tres hijos: su caso abre un debate sobre la psicosis posparto y la desatención a las madres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En todo el mundo, miles de activistas por la salud mental de las madres, expertas en psiquiatría y mujeres que han sobrevivido a la psicosis puerperal señalan que este caso muestra hasta qué punto el sistema de salud mental está fallando a las mujeres que se convierten en madres y a sus criaturas</p><p class="subtitle">“Deberías alegrarte”: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto
</p></div><p class="article-text">
        Sucedi&oacute; a las afueras de Boston el 24 de enero de 2023: Lindsay Clancy, una enfermera de 35 a&ntilde;os, mat&oacute; a sus tres hijos; Cora, de 5 a&ntilde;os, Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, y despu&eacute;s intent&oacute; suicidarse. El juicio, que se ha celebrado en las &uacute;ltimas semanas y que ha quedado ya visto para sentencia, ha tenido una enorme repercusi&oacute;n dentro y fuera de Estados Unidos, no solo por lo dram&aacute;tico del caso sino por el trasfondo que el tribunal est&aacute; dirimiendo: si, como aseguran sus abogados, Clancy actu&oacute; presa de una psicosis posparto, una grave emergencia psiqui&aacute;trica de la que la mujer hab&iacute;a dado s&iacute;ntomas y para la que hab&iacute;a pedido ayuda repetidamente, sin resultado satisfactorio, o si era plenamente consciente de sus actos. 
    </p><p class="article-text">
        En todo el mundo, miles de activistas por la salud mental de las madres, expertas en psiquiatr&iacute;a y psicolog&iacute;a perinatal y de mujeres que han sobrevivido a la psicosis puerperal se&ntilde;alan que este caso muestra hasta qu&eacute; punto el sistema de salud mental est&aacute; fallando a las mujeres que se convierten en madres y a sus criaturas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De repente, un caso as&iacute; genera una enorme alarma, pero estos trastornos existen desde que el mundo es mundo y la realidad es que a&uacute;n no los consideramos enfermedades espec&iacute;ficas con una clasificaci&oacute;n espec&iacute;fica con una detecci&oacute;n espec&iacute;fica, a pesar de que nos jugamos la salud y la vida de madre y beb&eacute;&rdquo;, asegura la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve, ex jefa de la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona. &ldquo;Si evalu&aacute;ramos, diagnostic&aacute;ramos, trat&aacute;ramos e hici&eacute;ramos el seguimiento correcto, estos casos extremos ser&iacute;an totalmente evitables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar expresa la psiquiatra infantil y perinatal Ibone Olza, que ha actuado como perito en casos similares y que es parte del Instituto Europeo de Salud Perinatal: &ldquo;El plan de tratamiento fall&oacute; por completo, hay un fracaso del sistema en estos casos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos trastornos existen desde que el mundo es mundo y aún no los consideramos enfermedades específicas, a pesar de que nos jugamos la salud y la vida de madre y bebé</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lluïsa García-Esteve</span>
                                        <span>—</span> Psiquiatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que Lindsay Clancy pidi&oacute; ayuda en varias ocasiones. Si despu&eacute;s de su segundo parto ya experiment&oacute; un deterioro de su salud mental, su estado empeor&oacute; despu&eacute;s del tercero. La mujer fue a ver a una psiquiatra, que le recet&oacute; y modific&oacute; la medicaci&oacute;n en varias ocasiones, porque Clancy no se encontraba mejor: sufr&iacute;a ansiedad, agitaci&oacute;n, intensos episodios de miedo, pensamientos intrusivos e ideaciones suicidas.
    </p><p class="article-text">
        Acudi&oacute; tambi&eacute;n a grupos de Facebook sobre depresi&oacute;n y ansiedad postparto, a dos enfermeras psiqui&aacute;tricas, a un programa de d&iacute;a en otra ciudad para atender a madres con depresi&oacute;n puerperal, en el que la despacharon r&aacute;pidamente porque pensaron que sus s&iacute;ntomas ten&iacute;an que ver con una sobremedicaci&oacute;n, y hasta llam&oacute; a l&iacute;neas telef&oacute;nicas de prevenci&oacute;n del suicidio. Nadie consider&oacute; que Clancy pudiera estar desarrollando una psicosis posparto.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la psicosis posparto</h2><p class="article-text">
        La psicosis puerperal es una emergencia psiqui&aacute;trica que normalmente aparece en los primeros d&iacute;as o semanas tras dar a luz, aunque puede desarrollarse hasta el primer a&ntilde;o despu&eacute;s del parto. &ldquo;Estas mujeres presentan un estado alterado, con much&iacute;sima ansiedad, insomnio, sensaci&oacute;n de desorganizaci&oacute;n conductual, con un discurso a veces incoherente, con ideas sobrevaloradas, y luego est&aacute; la aparici&oacute;n de alucinaciones e ideas delirantes. Hay una ruptura con la realidad, empiezan a tener pensamientos o ideas mesi&aacute;nicas que normalmente est&aacute;n relacionadas con sus beb&eacute;s&rdquo;, explica Garc&iacute;a-Esteve. 
    </p><p class="article-text">
        Su aparici&oacute;n aguda puede ser repentina, es decir, las alucinaciones y delirios pueden presentarse de repente, aunque esa mujer habr&aacute; padecido antes esos otros s&iacute;ntomas. Estos episodios traen consigo a veces riesgo de suicidio e infanticidio aunque, con una intervenci&oacute;n a tiempo, el desenlace puede ser muy diferente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las expertas reclaman con urgencia la especialización oficial de profesionales en salud perinatal para que haya diagnósticos y tratamientos certeros, y para que sea posible el seguimiento estrecho de estos casos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las mujeres que la sufren pueden ser funcionales durante buena parte del tiempo. &ldquo;Puede ser una madre que aparentemente est&aacute; bien y de repente est&aacute; muy rara o bloqueada, puede que no hablen, son madres que pueden pensar que les quieren robar o hacer da&ntilde;o a su beb&eacute;, que empiezan a tener ideas que est&aacute;n fuera de la realidad, o que oyen voces que le hablan de sus hijos, pero a veces la madre ni llega a verbalizar que esto le est&aacute; pasando&rdquo;, cuenta Ibone Olza. Las estimaciones muestran que esta emergencia psiqui&aacute;trica tiene lugar en de uno a dos casos por mil nacimientos. El Instituto Europeo de Salud Perinatal puso en marcha la iniciativa <a href="https://psicosisposparto.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">psicosisposparto.org</a> para difundir informaci&oacute;n y testimonios.
    </p><p class="article-text">
        Las expertas reclaman con urgencia la especializaci&oacute;n oficial de profesionales en salud perinatal, desde psiquiatr&iacute;a y psicolog&iacute;a hasta ginecolog&iacute;a, enfermer&iacute;a o pediatr&iacute;a, para que haya diagn&oacute;sticos y tratamientos certeros, y para que sea posible el seguimiento estrecho de estos casos, que suelen requerir ingreso y medicaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n un acompa&ntilde;amiento en el tiempo. &ldquo;Hay cero formaci&oacute;n especializada reglada, si la hubiera, podr&iacute;amos crear equipos, unidades... Eso es lo que necesitamos, pero parece seguir habiendo una sordera al respecto&rdquo;, resume Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve. Tampoco hay, ni en Espa&ntilde;a ni en EEUU, unidades que permitan ingresar a madre y beb&eacute;, algo que las expertas ven clave para que ese ingreso sea positivo para las mujeres y no una piedra m&aacute;s en el camino.
    </p><h2 class="article-text">Compartir historias</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Le cont&oacute; a un psiquiatra forense que una voz le orden&oacute; hacerlo. Su abogado ha argumentado que sufr&iacute;a una psicosis posparto, una condici&oacute;n derivada en parte de los cambios hormonales despu&eacute;s de dar a la luz que puede dar lugar a alucinaciones, delirios, paranoia y que incluye un riesgo m&aacute;s elevado de suicidio e infanticidio. Me parece claro, con la evidencia presentada, que Clancy deber&iacute;a ser absuelta por motivos psiqui&aacute;tricos. Merece clemencia porque hizo algo que no hubiera hecho de no haber estado terriblemente enferma. Aunque sabemos que los s&iacute;ntomas de la psicosis posparto pueden varias mucho de hora a hora, nuestro marco legal le exige al jurado determinar el estado exacto de su mente en el momento del asesinato&rdquo;, <a href="https://www.nytimes.com/2026/08/25/opinion/lindsay-clancy-postpartum-mom-kids-death.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">escribe Michelle Oberman</a>, una experta reconocida internacionalmente por su estudio de la maternidad, el embarazo y la criminalidad que ha indagado ampliamente en casos de mujeres condenadas por asesinar a sus hijos. Por contra, durante el juicio, la Fiscal&iacute;a ha defendido que Clancy era plenamente consciente de sus actos y que el asesinato fue premeditado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El único aspecto positivo que podemos sacar de esta tragedia es que se vuelva a poner el foco en la salud mental materna. La atención podría traducirse por fin en avances como el reconocimiento de la psicosis posparto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Meghan Clifflel</span>
                                        <span>—</span> Superviviente de psicosis posparto
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El caso ha hecho que muchas mujeres se lancen a compartir sus propias experiencias con la psicosis posparto. Como Meghan Cliffel, escritora y activista por la salud mental materna, que public&oacute; su relato <a href="https://slate.com/life/2026/07/lindsay-clancy-murder-trial-kids-husband-postpartum-psychosis.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en el medio Slate</a>. &ldquo;Podr&iacute;a haber sido yo&rdquo;, dice sobre Clancy. Cliffel relata que su episodio agudo de psicosis posparto sucedi&oacute; cuando su segundo hijo ten&iacute;a ocho meses, pero que las se&ntilde;ales empezaron tiempo antes. &ldquo;Yo solo era capaz de decir que no me sent&iacute;a yo misma&rdquo;, cuenta. Los prejuicios, la falta de apoyo familiar para sostener crianza y trabajo, y el desconocimiento de la pareja acerca de los trastornos mentales que pueden sufrir las mujeres en ese periodo vital hicieron que Cliffel siguiera adelante sin m&aacute;s con su vida.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que un viernes de diciembre, en el metro, despu&eacute;s de su jornada laboral, esta mujer empez&oacute; a sentir que todo el mundo la miraba y a tener la convicci&oacute;n de que estaba siendo vigilada. Cliffel se dirig&iacute;a a un encuentro con conocidos durante el que empez&oacute; a creer que se trataba, en realidad, de una secta y que la vida de sus hijas estaba en peligro. Corri&oacute; hasta su casa, donde durante horas se comport&oacute; de manera extra&ntilde;a: sospechaba de su marido, que no entend&iacute;a su conducta. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, se enfrent&oacute; f&iacute;sicamente a &eacute;l para intentar llegar a sus hijas y salvarlas de lo que, en ese momento, estaba convencida de que pon&iacute;a en riesgo sus vidas, hasta el punto de subir al tejado de su casa con la intenci&oacute;n de saltar. La ayuda lleg&oacute;, Meghan Cliffel fue tratada y su experiencia la convirti&oacute; en activista de la salud mental materna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El &uacute;nico aspecto positivo que podemos sacar de esta tragedia es que se vuelva a poner el foco en la salud mental materna. Si aprovechamos este momento, la atenci&oacute;n podr&iacute;a traducirse por fin en avances como el reconocimiento de la psicosis posparto como trastorno &mdash;una enfermedad documentada desde la &eacute;poca de Hip&oacute;crates, pero que a&uacute;n no figura en el Manual Diagn&oacute;stico y Estad&iacute;stico de los Trastornos Mentales&mdash;, junto con un mayor conocimiento y una mejor atenci&oacute;n de esta afecci&oacute;n&rdquo;, escribe Cliffel, que critica el sensacionalismo y la falta de contexto con la que este caso ha aparecido en los medios en muchas ocasiones.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s atenci&oacute;n</h2><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En casi todos los casos dramáticos que hemos tenido en España hubo señales antes y hubo una omisión de la atención, deberíamos tener más formación y más medios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ibone Olza</span>
                                        <span>—</span> Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La falta de formaci&oacute;n especializada hace que mujeres con esta dolencia no sean correctamente diagnosticadas y que sus s&iacute;ntomas se confundan con depresi&oacute;n o ansiedad. &ldquo;Si no hay un especialista que sepa c&oacute;mo buscar, d&oacute;nde indagar, se quedar&aacute;n en otro tipo de trastornos. Es muy importante que tengamos en cuenta que el posparto es la etapa de la vida de las mujeres en la que con m&aacute;s frecuencia se pueden presentar la psicosis, es una etapa de alta vulnerabilidad psiqui&aacute;trica&rdquo;, destaca Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve.
    </p><p class="article-text">
        Ibone Olza subraya que es importante detectar las se&ntilde;ales para que, si aparecen, esa mujer sea atendida de manera inmediata &ldquo;y nunca dejarla sola ni juzgarla&rdquo;. &ldquo;En casi todos los casos dram&aacute;ticos que hemos tenido en Espa&ntilde;a hubo se&ntilde;ales antes y hubo una omisi&oacute;n de la atenci&oacute;n, deber&iacute;amos tener m&aacute;s formaci&oacute;n y m&aacute;s medios&rdquo;, indica. La experta menciona la importancia de los &ldquo;recursos intermedios&rdquo;, como espacios o centros a los que las madres recientes puedan acudir si se sienten sobrepasadas, se encuentran mal o necesitan ayuda. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La psicosis posparto remite bien si se interviene adecuadamente, aunque requiere de una intervenci&oacute;n posterior que puede ser muy dura para las mujeres. Aunque aqu&iacute; tambi&eacute;n hemos tenido casos, seguimos sin avanzar socialmente todo lo necesario en cuanto a salud mental de las mujeres, a pesar de que cada vez tengamos m&aacute;s evidencia sobre c&oacute;mo evitar llegar a estas consecuencias&rdquo;, concluye Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lindsay-clancy-mato-tres-hijos-caso-abre-debate-psicosis-posparto-desatencion-madres_1_13468721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1ec6a95e-e347-405b-8c81-6b56db9df175_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2914882" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1ec6a95e-e347-405b-8c81-6b56db9df175_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2914882" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lindsay Clancy mató a sus tres hijos: su caso abre un debate sobre la psicosis posparto y la desatención a las madres]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1ec6a95e-e347-405b-8c81-6b56db9df175_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Salud,Maternidad,Feminismo,Trastornos mentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Igualdad pide que se revise el estudio sobre menopausia con datos de hombres: “Esperamos que no se vuelva a repetir”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/igualdad-pide-revise-estudio-menopausia-datos-hombres-esperamos-no-vuelva-repetir_1_13468551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c2fda11-5f8d-4d55-ab85-c63aabf36964_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x911y372.jpg" width="1200" height="675" alt="Igualdad pide que se revise el estudio sobre menopausia con datos de hombres: “Esperamos que no se vuelva a repetir”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ministra Ana Redondo ha pedido la revisión del polémico trabajo sobre la alimentación en la menopausia basado en datos obtenidos en varones que ha revelado por elDiario.es. "Ya es hora de que las mujeres estén presentes en las agendas y en los estudios de salud”</p><p class="subtitle">La Agencia Española de Nutrición publica un informe sobre mujeres con menopausia con datos obtenidos en hombres
</p></div><p class="article-text">
        La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha pedido que se revise el <a href="https://www.aesan.gob.es/dam/jcr:e334f918-3ae9-47e8-b5d4-6aa4a663b8a3/MENOPAUSIA.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n</a> (AESAN) con recomendaciones para la menopausia a partir de datos obtenidos en hombres, denunciado por la <a href="https://amit-es.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Mujeres Investigadoras y Tecn&oacute;logas</a> (AMIT) y que ha desvelado elDiario.es. &ldquo;<a href="https://x.com/_anaredondo_/status/2092617183691993336?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este informe debe ser revisado y esperamos que no se vuelva a repetir</a>&rdquo;, ha asegurado Redondo en un mensaje en redes. 
    </p><p class="article-text">
        La ministra ha firmado que ya &ldquo;es hora de que las mujeres est&eacute;n presentes en las agendas y en los estudios de salud y el cuerpo masculino deje de ser la referencia universal para todo, incluso para lo que tiene que ver con la menopausia&rdquo;. En dicho informe, seg&uacute;n denunci&oacute; la AMIT, los datos sobre la ingesta de hierro o vitamina C <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/agencia-espanola-nutricion-publica-informe-mujeres-menopausicas-datos-obtenidos-hombres_1_13465926.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se basan en estudios realizados solo en hombres</a> y carecen de rigor cient&iacute;fico. Tras la denuncia, la agencia anuncia una rectificaci&oacute;n en forma de nota aclaratoria. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2092617183691993336?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Desde AESAN defienden que el documento se basa en los datos publicados por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). El problema, para AMIT es que &mdash;a diferencia de estos&mdash; en el informe espa&ntilde;ol no se advierte expl&iacute;citamente de que se basan en estudios realizados en hombres. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los valores que recomienda la agencia europea son para la poblaci&oacute;n adulta general (a partir de los 18 a&ntilde;os) y no en mujeres en la franja de edad de mayores de 40 a&ntilde;os (&ge; 40 a&ntilde;os) como establece enga&ntilde;osamente la AESAN en su pol&eacute;mico informe.  
    </p><p class="article-text">
        La presidenta de AMIT, Maite Paramio, ha asegurado que estos fallos son debidos a una falta de inter&eacute;s por estudiar realmente con el grupo de individuos, que en este caso eran las mujeres menop&aacute;usicas. &ldquo;Esta cr&iacute;tica es parte de nuestro trabajo y es con el objetivo de mejorar toda la ciencia, la sociedad y la forma en que se trata a las mujeres&rdquo;, resume. &ldquo;Todos agradecemos que hagan un estudio sobre mujeres menop&aacute;usicas, porque hay muy pocos, pero hay errores que tienen que corregir, porque si nadie dice nada, se mantendr&aacute;n los mismos errores continuamente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/igualdad-pide-revise-estudio-menopausia-datos-hombres-esperamos-no-vuelva-repetir_1_13468551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 14:49:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7c2fda11-5f8d-4d55-ab85-c63aabf36964_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x911y372.jpg" length="4230168" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7c2fda11-5f8d-4d55-ab85-c63aabf36964_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x911y372.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4230168" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Igualdad pide que se revise el estudio sobre menopausia con datos de hombres: “Esperamos que no se vuelva a repetir”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7c2fda11-5f8d-4d55-ab85-c63aabf36964_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x911y372.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Menopausia,Igualdad,Salud,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De El Xokas a Aruberuto Makoto: el alcohol y el "humor para hombres" como excusa para disfrazar la cultura de la violación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/xokas-aruberuto-makoto-alcohol-humor-hombres-excusa-disfrazar-cultura-violacion_129_13465203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b43e3bd7-4527-40b7-b550-820600ad0fcf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x641y161.jpg" width="1200" height="675" alt="De El Xokas a Aruberuto Makoto: el alcohol y el &quot;humor para hombres&quot; como excusa para disfrazar la cultura de la violación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que hemos llamado sumisión química se parece mucho más al 'humor' de estos streamers que al caso de Gisèle Pelicot: mujeres que consumen voluntariamente alcohol o sustancias y que se encuentran con varones que se aprovechan, varones que no se sienten violadores, solo hombres que ven legítimo satisfacer su deseo con mujeres que no están en plenas facultades</p><p class="subtitle">“Era como una muñeca de trapo”: Gisèle Pelicot cuenta cómo fue verse en los vídeos de las violaciones de su exmarido
</p></div><p class="article-text">
        Aruberuto Makoto es el <em>streamer </em>espa&ntilde;ol que hace unos d&iacute;as difund&iacute;a en redes sociales, desde Tokio, un v&iacute;deo junto a una mujer que parec&iacute;a haber bebido demasiado. Junto a ella, Makoto se dirig&iacute;a al hombre que sosten&iacute;a el m&oacute;vil que le grababa: &ldquo;Bueno, &iquest;te la quieres follar?, &iquest;le digo de ir a un hotel? Esta es gratis&rdquo;. Su compa&ntilde;ero le respond&iacute;a: &ldquo;Valora, r&aacute;pido, es el momento. Yo la estampaba contra la pared y le daba todo lo duro del mundo&rdquo;. La oleada de cr&iacute;ticas llevaba al<em> streamer</em> a justificar su v&iacute;deo con una excusa: entend&iacute;a que pod&iacute;a parecerle bestia a alguna gente, pero no se trataba de humor para todo el mundo, aseguraba, sino de &ldquo;humor para hombres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo de Makoto, que en realidad se llama Alberto Alonso, es el &uacute;ltimo episodio de algo que conocemos bien, pero que sigue costando entender: existe <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cultura-violacion_1_9758121.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una cultura de la violaci&oacute;n</a> que normaliza y justifica la violencia sexual contra las mujeres y que se sostiene, entre otras cosas, sobre t&oacute;picos repetidos, tambi&eacute;n, a base de humor y costumbrismo.
    </p><p class="article-text">
        Conscientemente o no, Makoto apela en el v&iacute;deo a algunas de las ideas centrales que a&uacute;n sostienen esa cultura de la violaci&oacute;n: la deshumanizaci&oacute;n de las mujeres, la falta de empat&iacute;a hacia nosotras o la concepci&oacute;n de que somos, no tanto sujetos, sino objetos de los que valerse y a los que manipular para conseguir un fin. Los tambaleos de la mujer que aparece en el v&iacute;deo, la falta de control sobre su cuerpo y sus palabras no son s&iacute;ntomas que Makoto y su acompa&ntilde;ante interpreten como una se&ntilde;al de que estar&iacute;a bien ayudarla, sino como el pitido que les permite iniciar una 'caza'.
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;deo parte de una suposici&oacute;n que sigue hoy ampliamente aceptada: hombres y mujeres somos naturalmente diferentes. Ellos poseen un deseo voraz e incontrolable; nosotras deseamos menos y nuestro valor depende, fundamentalmente, de dos cosas: de nuestra belleza y de nuestra resistencia a la voracidad masculina, de lo 'dif&iacute;ciles' que seamos. Para los hombres de este v&iacute;deo, la mujer a la que tienen delante es, precisamente, una presa f&aacute;cil: puede que fuera descartada para otros objetivos, pero su estado la hace ideal para que ellos puedan cumplir con ese estereotipo masculino de hombre que debe tener sexo por encima de todo, incluso por encima de la conciencia, la voluntad y el bienestar de las otras. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, ese humor &ldquo;para hombres&rdquo; del que habla Aruberuto Makoto apelar&iacute;a a esa identidad masculina que encontrar&iacute;a en esa 'gracia' la complicididad necesaria para seguir reproduciendo esas conductas y sentirse a salvo. Ellos no son acosadores ni violadores, no son ni siquiera machistas, solo son hombres con un humor no apto para todos los p&uacute;blicos. Si no te r&iacute;es y, contrariamente, les se&ntilde;alas, el problema es tuyo y no suyo: no lo entiendes, eres aburrida, una censora, una Charo, una exagerada. Su mensaje nunca es el problema.
    </p><p class="article-text">
        Este no es ni mucho menos el primer ejemplo sonado. All&aacute; por 2017 el humorista Jorge Cremades utilizaba la misma idea: &ldquo;&iquest;Vas borracha y est&aacute;s sola? Me la pido&rdquo;. En una entrevista posterior llena de declaraciones machistas, Cremades se defend&iacute;a: &ldquo;En ning&uacute;n momento se me pasa por la cabeza una violaci&oacute;n. Ni del palo&rdquo;. M&aacute;s recientemente, otro<em> streamer</em>, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sola-borracha-quiero-llegar-casa-alcohol-utiliza-abusar-sexualmente-mujeres-parece-normal_1_8911287.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Xokas, cont&oacute; que sus amigos se manten&iacute;an sobrios</a> y se acercaban a chicas bebidas para ligar y &ldquo;llevarse a pibas que estaban colocadas&rdquo;. &ldquo;Una t&iacute;a que generalmente te ver&iacute;a como un cuatro te ve como un siete porque est&aacute; colocada. Entonces es mucho m&aacute;s f&aacute;cil. T&uacute; encima est&aacute;s sereno, mides perfectamente tus palabras... A r&iacute;o revuelto, ganancia de pescadores. Cada uno que utilice la t&eacute;cnica que le salga de los cojones, me parece de puta madre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ninguno de ellos se le pasa por la cabeza una violaci&oacute;n y ese ha sido y sigue siendo precisamente el problema: no entender como agresi&oacute;n sexual lo que s&iacute; lo es. En la &uacute;ltima d&eacute;cada, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/diez-anos-manada-si-creo-decada-saco-luz-violencia-sexual_1_13329333.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la violencia sexual ha salido del armario</a> y una de las tareas principales ha sido dejar de estereotipar tanto las violaciones <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sumision-quimica-hospitales-protocolos-atender-victimas-violencia-sexual_1_8778558.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como a los violadores</a>. La mayor&iacute;a de las agresiones no las cometen desconocidos en un callej&oacute;n oscuro, sino que suceden en casas y son perpetradas por parte de conocidos, muchas veces durante encuentros que, al comienzo, son consentidos. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos llamado <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/agresiones-grupales-sumision-quimica-nuevo-relato-terror-sexual-mujeres_1_9019028.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sumisi&oacute;n qu&iacute;mica</a> se parece mucho m&aacute;s al 'humor' de Aruberuto Makoto, de Jorge Cremadres o El Xokas que a lo que le sucedi&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gisele-pelicot-describe-memorias-conmocion-le-causo-verse-muneca-trapo-grabaciones-marido_1_12982791.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gis&egrave;le Pelicot</a>. Y no porque el caso de Pelicot no se repita, sino porque en much&iacute;simos casos, lejos tambi&eacute;n del estereotipo del hombre que droga secretamente para violar, hay mujeres que consumen voluntariamente alcohol o sustancias y que se encuentran con varones que se aprovechan de esa circunstancia para agredirlas. Varones que no se sienten violadores, solo hombres en posesi&oacute;n de ese deseo desmedido que ven leg&iacute;timo satisfacer con mujeres que no est&aacute;n en plenas facultades para decidir lo que quieren hacer. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de algunas campa&ntilde;as institucionales, que se&ntilde;alan el consumo de las mujeres como el problema y que nos invitan a vigilar nuestras copas y a tener cuidado con lo que hacemos, el problema es que haya una parte de la poblaci&oacute;n a la que le parezca normal y deseable abordar a personas que no saben bien lo que hacen. Retransmitir c&oacute;mo dos hombres abordan a una mujer borracha por la calle sin importarles nada m&aacute;s que ellos mismos no es humor, ni para hombres ni para nadie, es apuntalar las ideas que hacen que agredirnos sea tan f&aacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/xokas-aruberuto-makoto-alcohol-humor-hombres-excusa-disfrazar-cultura-violacion_129_13465203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 19:53:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b43e3bd7-4527-40b7-b550-820600ad0fcf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x641y161.jpg" length="740425" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b43e3bd7-4527-40b7-b550-820600ad0fcf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x641y161.jpg" type="image/jpeg" fileSize="740425" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De El Xokas a Aruberuto Makoto: el alcohol y el "humor para hombres" como excusa para disfrazar la cultura de la violación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b43e3bd7-4527-40b7-b550-820600ad0fcf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x641y161.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Violencia sexual,Violencia machista,Machismo,Streaming]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hilo y la aguja: las peligrosas herramientas subversivas que atentaron contra el sistema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/hilo-aguja-peligrosas-herramientas-subversivas-atentaron-sistema_1_13442414.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/363ef983-7056-4a40-8342-27bbd56c62ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149312.jpg" width="5289" height="2975" alt="El hilo y la aguja: las peligrosas herramientas subversivas que atentaron contra el sistema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora Rozsika Parker teorizó el bordado como un dispositivo de contramemoria política mediante el cual diferentes generaciones de mujeres usaron el tejido para hacerse parte de la historia del arte</p><p class="subtitle">Crear a oscuras, sin recursos y bajo vigilancia: la resistencia artística en una Cuba al borde del colapso</p></div><p class="article-text">
        A quien tenga pueblo o haya pisado uno en verano puede que le suene esta estampa: un grupo de mujeres, casi todas abuelas, sentadas en sillas de enea a la puerta de la casa y compartiendo la misma postura. La cabeza agachada, la mirada en un punto fijo, para, con un ritmo milim&eacute;trico y acompasado, seguir la aguja con el hilo y crear un dibujo, una flor o un nombre sobre una tela. Parece ser que a simple vista es una escena costumbrista o un pasatiempo de tarde pero podr&iacute;a ser, en realidad, un espacio de alianza.
    </p><p class="article-text">
        De esa paradoja nace el ensayo de la historiadora y psicoterapeuta brit&aacute;nica Rozsika Parker, <em>La puntada subversiva: El bordado y la creaci&oacute;n de lo femenino </em>(Akal, 2026), publicado originalmente en 1984, se mantiene como una obra fundamental para comprender el papel de las mujeres en los m&aacute;rgenes del mercado del arte, reescribiendo la historia del bordado como una cr&oacute;nica de empoderamiento.
    </p><p class="article-text">
        La primera edici&oacute;n del libro irrumpi&oacute; en plena efervescencia de la segunda ola del feminismo, provocando un terremoto en la teor&iacute;a del arte tradicional al demostrar que la frontera entre &ldquo;arte alto&rdquo; y &ldquo;labor femenina&rdquo; respond&iacute;a a una estrategia ideol&oacute;gica y de clase destinada a moldear cuerpos obedientes y sometidos. 
    </p><p class="article-text">
        Ya desde el cap&iacute;tulo inicial y, antes de meterse en cuestiones puras sobre la historia del arte, titulado <em>La creaci&oacute;n de la feminidad</em>, Parker cuestiona la pretensi&oacute;n de que otorgar a las mujeres la connotaci&oacute;n de &ldquo;feminidad&rdquo; sea algo innato o incluso biol&oacute;gico, recordando que &ldquo;la convicci&oacute;n de que la feminidad es algo natural para las mujeres (y antinatural para los hombres) es tenaz&rdquo;, utiliza, entonces, la historia del bordado para evidenciar que en realidad esa connotaci&oacute;n es &ldquo;un producto social y psicosocial&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dbea8568-3dd9-42ac-87a2-e47161dcb87e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        Ah&iacute; desarrolla el giro clave de su tesis aplicado a la creaci&oacute;n art&iacute;stica. Poco a poco, el libro revela c&oacute;mo las propias creadoras acabaron por convertir lo que pudo ser una herramienta de control en una forma de resistencia. Desde el silencio del hogar y la intimidad de los c&iacute;rculos de costura, el espacio de reclusi&oacute;n se transformar&iacute;a en un refugio donde compartir pensamientos y vivencias entre ellas al margen de los c&iacute;rculos oficiales.
    </p><p class="article-text">
        Rozsika Parker descubre esta versi&oacute;n contracultural de la historia del arte del bordado a trav&eacute;s de un largo recorrido por la evoluci&oacute;n del mismo desde la Edad Media hasta los 80, demostrando que el significado de este oficio fue cambiando en paralelo a la situaci&oacute;n emancipatoria de las mujeres que lo practicaban. 
    </p><p class="article-text">
        En el primer cap&iacute;tulo, <em>La domesticaci&oacute;n del bordado</em>, la autora explica c&oacute;mo, entre los siglos XIV y XV, las mujeres fueron expulsadas de los gremios profesionales de artesanos. A partir del siglo XVI, los libros de patrones de bordado comenzaron a dirigirse a las esposas de una incipiente clase burguesa para adoctrinarlas en &ldquo;la apariencia de la nobleza con actividades de la clase trabajadora&rdquo;. Suger&iacute;a a la vez &ldquo;opulencia&rdquo; y la &ldquo;obediencia debida de una esposa&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eee31687-baeb-4758-8e8c-ca680057b404_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2090y1445.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eee31687-baeb-4758-8e8c-ca680057b404_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2090y1445.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eee31687-baeb-4758-8e8c-ca680057b404_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2090y1445.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eee31687-baeb-4758-8e8c-ca680057b404_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2090y1445.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eee31687-baeb-4758-8e8c-ca680057b404_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2090y1445.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eee31687-baeb-4758-8e8c-ca680057b404_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2090y1445.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eee31687-baeb-4758-8e8c-ca680057b404_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2090y1445.jpg"
                    alt="Una costurera en el taller de la marca de moda &#039;Township&#039; en Epping"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una costurera en el taller de la marca de moda &#039;Township&#039; en Epping                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pasados los a&ntilde;os, lejos de atenuarse, se intensificaron estas din&aacute;micas. Durante el siglo XVII, la funci&oacute;n adoctrinadora hacia las mujeres, un fen&oacute;meno que Parker analiza minuciosamente en el cap&iacute;tulo <em>La feminidad se inculca, </em>cuenta que a trav&eacute;s del aprendizaje textil, la educaci&oacute;n de las ni&ntilde;as se estructur&oacute; como una disciplina estricta y gradual: se comenzaba por los &ldquo;dechados en bandas y se avanzaba hacia complejas cestas de costura&rdquo; con el objetivo de &ldquo;afianzar la obediencia infantil&rdquo; y &ldquo;moldear la conducta&rdquo; de las que m&aacute;s tarde se convertir&iacute;an en mujeres adultas.
    </p><p class="article-text">
        Al evaluar las producciones de este periodo, la historiadora sale en defensa de obras y desmonta el prejuicio que calificaba de &ldquo;ingenuo&rdquo; o &ldquo;falto de perspectiva&rdquo; al arte que produc&iacute;an diversas creadoras utilizando diferentes t&eacute;cnicas, como usar hilos experimentales u otras piezas de ornamento en el bordado e incluso, fuera de lo textil, pinturas al &oacute;leo. No obstante, la iconograf&iacute;a de la &eacute;poca y la diferencia de t&eacute;cnicas y formatos, centrada en escenarios b&iacute;blicos como el <em>Juicio de Salom&oacute;n</em>, continu&oacute; al servicio de afianzar la autoridad patriarcal de los artistas reconocidos en lo pict&oacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        En el cap&iacute;tulo <em>De lecheras a madres</em> recoge la forma en que a medida que el pensamiento ilustrado se abr&iacute;a paso durante el siglo XVIII, la imaginer&iacute;a textil superaba las macabras escenas religiosas para ser sustituidas por paisajes buc&oacute;licos, escenas con animales y figuras de pastoras o &ldquo;damas pescadoras&rdquo; donde &ldquo;la dedicaci&oacute;n a todo lo que era natural se convirti&oacute; en un importante atributo de la feminidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la bot&aacute;nica aplicada permiti&oacute; un despliegue t&eacute;cnico ins&oacute;lito, parad&oacute;jicamente sirvi&oacute; para consolidar a&uacute;n m&aacute;s el foso ideol&oacute;gico entre lo reservado a los varones y las labores asociadas al adorno dom&eacute;stico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc4a7c-e5d9-4c19-9e45-c68e73ba51e2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc4a7c-e5d9-4c19-9e45-c68e73ba51e2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc4a7c-e5d9-4c19-9e45-c68e73ba51e2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc4a7c-e5d9-4c19-9e45-c68e73ba51e2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc4a7c-e5d9-4c19-9e45-c68e73ba51e2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc4a7c-e5d9-4c19-9e45-c68e73ba51e2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e6bc4a7c-e5d9-4c19-9e45-c68e73ba51e2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El cuadro &#039;La costurera&#039; (1881) de Christian Krohg"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cuadro &#039;La costurera&#039; (1881) de Christian Krohg                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En este periplo hist&oacute;rico, ya cerca del final del libro, aparece el cap&iacute;tulo: <em>&iquest;Un arte revolucionario por naturaleza?</em>. Aqu&iacute; la autora analiza la ruptura provocada gracias a las vanguardias del siglo XX. Parker explica c&oacute;mo movimientos como Dad&aacute;, el Surrealismo o el Constructivismo ruso acudieron al textil para detonar las jerarqu&iacute;as acad&eacute;micas y de clase.
    </p><p class="article-text">
        Como evoca la autora citando las palabras de la interiorista suiza Sophie Taeuber y el artista Hans Arp en 1915: &ldquo;Quer&iacute;amos combatir el materialismo y la sobreintelectualizaci&oacute;n [...] Busc&aacute;bamos un arte an&oacute;nimo y colectivo&rdquo;. En esa misma l&iacute;nea, pioneras del arte de vanguardia como Sonia Delaunay convirtieron la t&eacute;cnica del hilo y la tela en un motor conceptual de primer orden, allanando el terreno para la eclosi&oacute;n del arte textil en los a&ntilde;os setenta.
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria de Rozsika Parker estuvo guiada por el empe&ntilde;o de restaurar el lugar de las mujeres en la historia del arte y la cultura. En 1973 fund&oacute;, junto a la historiadora Griselda Pollock, el Colectivo de Historia del Arte Feminista, alianza de la que nacer&iacute;a en 1981 uno de los textos historiogr&aacute;ficos m&aacute;s influyentes del siglo pasado: <em>Viejas maestras: Mujeres, arte e ideolog&iacute;a</em>, donde explicaron c&oacute;mo el estereotipo de g&eacute;nero hab&iacute;a segregado la producci&oacute;n art&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en las p&aacute;ginas finales de <em>La puntada subversiva</em>, Parker advierte c&oacute;mo el desprecio hacia la aguja florece en cuanto esta pretende salirse del rol dom&eacute;stico y ocupar otros espacios de creaci&oacute;n, se&ntilde;alando que en el discurso del arte provoca risa el bordado practicado &ldquo;fuera de su lugar&rdquo; e ilustra la fortaleza de las &ldquo;divisiones por g&eacute;nero dentro de la sociedad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el panorama contemporáneo, creadoras de distintas generaciones han colocado el tejido en el centro del discurso de los museos, utilizando trapos, telas viejas y diarios cosidos a mano para articular la memoria corporal y la confesión autobiográfica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por fortuna hoy, en el panorama contempor&aacute;neo, creadoras de distintas generaciones han colocado el tejido en el centro del discurso de los museos, utilizando trapos, telas viejas y diarios cosidos a mano para articular la memoria corporal y la confesi&oacute;n autobiogr&aacute;fica. Esta genealog&iacute;a se prolonga en la obra de artistas como Aram Han Sifuentes, Ghada Amer o Lubaina Himid, quienes utilizan la aguja y el hilo para denunciar la precariedad laboral, las din&aacute;micas migratorias, el impacto de la moda r&aacute;pida o la huella del colonialismo.
    </p><p class="article-text">
        Incluso, m&aacute;s all&aacute; de un recurso art&iacute;stico o de protesta, otras creadoras experimentan artes mixtas con la tela como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/bea-lema-dibujante-normalizado-terapia-trastornos-severos-delirios-siguen-tabu_1_11684111.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bea Lema</a> que lleva el arte del bordado a la narrativa gr&aacute;fica porque &ldquo;dibujar bordando&rdquo;. Convierte la tela en lo que ser&iacute;a papel y el hilo en un trazo con el que explora el estigma de las creencias anticuadas y la memoria familiar. La artista utiliza una t&eacute;cnica particular, con el hilo negro borda sobre el pasado y con hilos de color enfatiza en momentos hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Esta vitalidad confirma la certera conclusi&oacute;n de Rozsika Parker cuando argumenta que, frente a siglos de contenci&oacute;n, las mujeres &ldquo;se las han apa&ntilde;ado para crear significados propios dentro del propio medio destinado a inculcar la abnegaci&oacute;n&rdquo;, ratificando que las fronteras del arte y la figura del artista &ldquo;no son fijas: han cambiado a lo largo de los siglos y se pueden seguir transformando en el futuro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Benavent]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/hilo-aguja-peligrosas-herramientas-subversivas-atentaron-sistema_1_13442414.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 20:37:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/363ef983-7056-4a40-8342-27bbd56c62ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149312.jpg" length="2392281" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/363ef983-7056-4a40-8342-27bbd56c62ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149312.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2392281" width="5289" height="2975"/>
      <media:title><![CDATA[El hilo y la aguja: las peligrosas herramientas subversivas que atentaron contra el sistema]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/363ef983-7056-4a40-8342-27bbd56c62ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149312.jpg" width="5289" height="2975"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Arte,Feminismo,Cultura,Historia,Mujer,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diagnosticar a mujeres según los síntomas de los hombres: “La ciencia que se genera es totalmente androcéntrica”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/diagnosticar-mujeres-sintomas-hombres-ciencia-genera-totalmente-androcentrica_1_13335071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c381b6d3-6a65-4516-b880-34fbbb2080d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diagnosticar a mujeres según los síntomas de los hombres: “La ciencia que se genera es totalmente androcéntrica”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las expertas advierten que al invisibilizar a las mujeres en la investigación, se las ignora también en la consulta médica: o se medicaliza o diagnostica de manera errónea debido a una desigualdad que es estructural
</p><p class="subtitle">La sangre menstrual, un fluido ignorado por la ciencia que se ha convertido en el arma secreta contra la endometriosis</p></div><p class="article-text">
        Ir al m&eacute;dico con dolor de espalda y que te diagnostiquen, err&oacute;neamente, ansiedad. Tener dolores menstruales y que te receten anticonceptivos, a pesar de que no est&aacute; demostrado que sirvan para ello. Un diagn&oacute;stico de endometriosis que tarda en llegar una d&eacute;cada. O una interpretaci&oacute;n err&oacute;nea de un infarto porque las mujeres no muestran los mismos s&iacute;ntomas que los hombres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que sufren millones de mujeres cuando padecen alguna enfermedad o patolog&iacute;a m&eacute;dica, como consecuencia directa del sesgo de g&eacute;nero en la investigaci&oacute;n y en las pr&aacute;cticas cl&iacute;nicas en la medicina. Hace unas semanas, el presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-anuncia-plan-18-millones-euros-investigar-salud-mujeres_1_13301837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute; un programa</a> para tratar de corregir la infra investigaci&oacute;n hist&oacute;rica y esas desigualdades que afectan a la salud de las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este sesgo sigue estando muy presente desde el inicio de una investigaci&oacute;n, cuando se establecen unas preguntas a responder y unos objetivos que cumplir. &ldquo;Cuando se genera la hip&oacute;tesis de trabajo, se piensa en una hip&oacute;tesis en hombres&rdquo;, confirma Mar&iacute;a Teresa Ruiz Cantero, catedr&aacute;tica de Medicina Preventiva y Salud P&uacute;blica de la Universidad de Alicante. Por ejemplo, cuando se tienen en cuenta &uacute;nicamente los s&iacute;ntomas de un infarto en hombres, olvidando c&oacute;mo se manifiesta en mujeres. &ldquo;Si no se piensa en que las mujeres tambi&eacute;n pueden padecer infartos, o enfermedades como la espondiloartritis o enfermedades inflamatorias intestinales, desde la hip&oacute;tesis de trabajo, se las invisibiliza&rdquo;, explica la experta, que adem&aacute;s forma parte del Centro de Investigaci&oacute;n Biom&eacute;dica en Red de Epidemiolog&iacute;a y Salud P&uacute;blica (CIBERESP).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carme Valls, m&eacute;dica e investigadora sobre los sesgos de g&eacute;nero en medicina, y autora de <a href="https://capitanswing.com/catalogo/mujeres-invisibles-para-la-medicina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mujeres invisibles para la Medicina</em></a> (Capit&aacute;n Swing), asegura que, al no tener en cuenta a las mujeres en la investigaci&oacute;n, &ldquo;la ciencia que se genera es totalmente androc&eacute;ntrica&rdquo;. Hist&oacute;ricamente, se ha ignorado, por ejemplo, que la primera causa de muerte de las mujeres en todo el mundo es la cardiovascular. Pero, si no hay investigaci&oacute;n, no se puede hacer prevenci&oacute;n de la enfermedad, porque la medicina ni se plantea que las mujeres puedan padecer estas afecciones.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si el personal sanitario no incorpora una mirada de género, puede atribuir estos síntomas a ansiedad o estrés y retrasar el diagnóstico de una patología potencialmente grave</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Pujol</span>
                                        <span>—</span> Médica y miembro del Grupo de Trabajo de Salud Integral de las Mujeres de semFYC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Anna Pujol, m&eacute;dica y miembro del Grupo de Trabajo de Salud Integral de las Mujeres de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), asegura que en el caso de la enfermedad cardiovascular, &ldquo;se han tomado como referencia los s&iacute;ntomas estudiados principalmente en hombres, como el dolor opresivo en el pecho irradiado al brazo izquierdo&rdquo;. Sin embargo, muchas mujeres presentan s&iacute;ntomas distintos, como fatiga intensa, dificultad para respirar, n&aacute;useas, mareo o dolor en la espalda y la mand&iacute;bula. &ldquo;Si el personal sanitario no incorpora una mirada de g&eacute;nero, puede atribuir estos s&iacute;ntomas a ansiedad o estr&eacute;s y retrasar el diagn&oacute;stico de una patolog&iacute;a potencialmente grave&rdquo;, explica Pujol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto est&aacute; muy relacionado con que la medicina ha asumido, hist&oacute;ricamente, que nuestros cuerpos son iguales y deben manifestar los s&iacute;ntomas de igual manera. &ldquo;Realmente no es que las mujeres se quejen de manera diferente, es que la enfermedad expresa sus signos y s&iacute;ntomas cl&iacute;nicos de manera diferente&rdquo;, confirma Ruiz Cantero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si invisibilizamos a las mujeres en investigaci&oacute;n, no hay resultados en mujeres, con lo cual acabamos invisibiliz&aacute;ndolas tambi&eacute;n en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica de la asistencia sanitaria&rdquo;, subraya Ruiz Cantero. Un ejemplo: cuando una mujer va con dolor de espalda al m&eacute;dico por una espondiloartritis, es muy probable que se le diagnostique ansiedad. 
    </p><p class="article-text">
        El dolor y patolog&iacute;as femeninas se enmascaran en muchas ocasiones en la ansiedad. Ruiz Cantero y su equipo est&aacute;n realizando un estudio en seis comunidades aut&oacute;nomas para comprobar este sesgo, y reconoce que algunos m&eacute;dicos de atenci&oacute;n primaria confirman que tienden a pensar en que las mujeres principalmente sufren estr&eacute;s y ansiedad, dejando en un segundo plano un diagn&oacute;stico m&aacute;s detallado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos mismos reconocen que, con cuatro minutos de promedio para atender pacientes, se cometen sesgos de este tipo, de confundir el diagn&oacute;stico&rdquo;, resalta Ruiz Cantero. &ldquo;Por ejemplo, en un caso que pusimos de enfermedad inflamatoria intestinal de Crohn, que es una patolog&iacute;a altamente discapacitante, se confund&iacute;an con c&aacute;ncer de colon y piden pruebas para ello. Es un sesgo de confirmaci&oacute;n porque quieren confirmar lo que han pensado y, b&aacute;sicamente, se equivocan&rdquo;, confirma la experta, lo que retrasa el diagn&oacute;stico y el tratamiento correcto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un problema de infradiagnóstico, un problema de invisibilidad, y cuando un médico evalúa a las mujeres, continúa el infradiagnóstico, valorando mal los análisis clínicos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carme Valls</span>
                                        <span>—</span> Médica e investigadora sobre los sesgos de género en medicina
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Pujol, uno de los s&iacute;ntomas que con m&aacute;s frecuencia se normaliza en las consultas es la astenia, es decir, el cansancio extremo o la sensaci&oacute;n persistente de falta de energ&iacute;a. &ldquo;A menudo se atribuye a las m&uacute;ltiples responsabilidades familiares, laborales o de cuidados que asumen muchas mujeres, lo que puede llevar a infravalorar causas m&eacute;dicas subyacentes&rdquo;, explica la m&eacute;dica. Sin embargo, detr&aacute;s de este s&iacute;ntoma pueden encontrarse patolog&iacute;as muy frecuentes como la anemia o el d&eacute;ficit de hierro, alteraciones tiroideas o enfermedades autoinmunes, cuya prevalencia es significativamente mayor en mujeres.
    </p><h2 class="article-text">Retrasos en el diagn&oacute;stico</h2><p class="article-text">
        Un estudio de 2019, realizado en la Universidad de Copenhague por David Westergaard, revel&oacute; que las mujeres sufren retrasos en los diagn&oacute;sticos de 770 enfermedades. &ldquo;El diagn&oacute;stico de c&aacute;ncer se retrasa dos a&ntilde;os y medio, y el de diabetes cuatro a&ntilde;os y medio, cuando la diabetes de tipo adulta es mucho m&aacute;s prevalente en mujeres que en hombres&rdquo;, explica Valls. &ldquo;Hay un problema de infradiagn&oacute;stico, un problema de invisibilidad, y cuando un m&eacute;dico eval&uacute;a a las mujeres, contin&uacute;a el infradiagn&oacute;stico, valorando mal los an&aacute;lisis cl&iacute;nicos&rdquo;, concluye la m&eacute;dica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hablamos de enfermedades que solo padecen las mujeres, como la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sangre-menstrual-fluido-ignorado-ciencia-convertido-arma-secreta-endometriosis_1_13113846.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">endometriosis</a>, en Espa&ntilde;a la edad media de su diagn&oacute;stico es alrededor de 36 a&ntilde;os. Sin embargo, los s&iacute;ntomas aparecen mucho antes, tan pronto como en la adolescencia, pero no son correctamente detectados. De hecho, tarda en diagnosticarse entre diez y doce a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Valls advierte de que un gran problema reside en confundir lo frecuente con lo normal. Es frecuente que las mujeres tengan menos hierro en sangre, por ejemplo, pero no es lo normal. &ldquo;Los an&aacute;lisis cl&iacute;nicos son valorados a la baja en las mujeres. Por cent&iacute;metro c&uacute;bico, los valores que ponen a la derecha de referencia, dicen falsamente que las mujeres tienen que tener menos hierro por cent&iacute;metro c&uacute;bico de sangre&rdquo;, asegura la experta. &ldquo;Cuando vamos al m&eacute;dico y decimos que estamos cansadas, el m&eacute;dico nos dice, &lsquo;tiene un poco de anemia, le falta un poco de hierro. Esto es normal porque tiene la regla&rsquo;. No, tengo la regla demasiado abundante y eso me hace fallar&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay un estereotipo de percibir a las mujeres cuando expresan el dolor con un mayor grado de emocionalidad. Seg&uacute;n Pujol, &ldquo;el dolor tambi&eacute;n se banaliza con demasiada frecuencia&rdquo;. Un ejemplo muy com&uacute;n son los dolores menstruales, que hist&oacute;ricamente se han considerado una parte &ldquo;normal&rdquo; de la menstruaci&oacute;n. &ldquo;Sin embargo, en muchos casos pueden ser la manifestaci&oacute;n de patolog&iacute;as como el s&iacute;ndrome de ovario poliqu&iacute;stico (SOP), la adenomiosis o la endometriosis, una enfermedad que sigue presentando importantes retrasos diagn&oacute;sticos pese a afectar a millones de mujeres en todo el mundo&rdquo;, subraya la m&eacute;dica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros s&iacute;ntomas como el dolor p&eacute;lvico cr&oacute;nico, las migra&ntilde;as, los trastornos del sue&ntilde;o o determinados s&iacute;ntomas digestivos tambi&eacute;n suelen ser infravalorados o atribuidos err&oacute;neamente al estr&eacute;s o a factores emocionales.
    </p><h2 class="article-text">Excesiva medicalizaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La falta de investigaci&oacute;n y sesgo de g&eacute;nero en la medicina se traduce al mismo tiempo en una excesiva medicalizaci&oacute;n. As&iacute;, ante cualquier proceso alterado &mdash;como el ciclo menstrual&mdash;, en lugar de estudiar las causas en detalle, se recetan en muchos casos anticonceptivos. Valls advierte: &ldquo;Es la &uacute;nica vez que se da un f&aacute;rmaco sin que se haya demostrado que sirva para eso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio del Consejo General de Colegios Farmac&eacute;uticos (CGCF), las mujeres tienen un mayor riesgo, entre 1,5 y 1,7 veces superior, de sufrir reacciones adversas a los medicamentos. Esto se debe a que no se contemplan c&oacute;mo las diferencias biol&oacute;gicas afectan a la absorci&oacute;n y respuesta de los tratamientos. Es decir, la investigaci&oacute;n de los efectos y eficacia de los f&aacute;rmacos tiene como modelo cl&iacute;nico las caracter&iacute;sticas de un hombre, sin siquiera contemplar c&oacute;mo puede ser su consumo en mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El principal riesgo es asumir que hombres y mujeres responden igual a los f&aacute;rmacos cuando se sabe que existen diferencias en su peso y composici&oacute;n corporal, el metabolismo hep&aacute;tico, la funci&oacute;n renal y la influencia hormonal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un ejemplo muy conocido es el del <em>zolpidem</em>, un f&aacute;rmaco utilizado para el insomnio. Se observ&oacute; que las mujeres lo eliminaban m&aacute;s lentamente y presentaban niveles m&aacute;s elevados del medicamento a la ma&ntilde;ana siguiente, aumentando el riesgo de somnolencia, accidentes y ca&iacute;das&rdquo;, explica Pujol. Como consecuencia, las autoridades estadounidenses recomendaron reducir la dosis en mujeres.
    </p><h2 class="article-text">Perspectiva de g&eacute;nero en las consultas</h2><p class="article-text">
        Las expertas coinciden en que es necesario incorporar una perspectiva de g&eacute;nero en las consultas, para intentar corregir los diagn&oacute;sticos err&oacute;neos y tard&iacute;os que reciben muchas mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Pujol, &ldquo;la perspectiva de g&eacute;nero tambi&eacute;n implica reconocer situaciones que afectan de forma desproporcionada a las mujeres, como la violencia de g&eacute;nero&rdquo;. Una paciente que acude al m&eacute;dico de manera regular por dolor cr&oacute;nico, insomnio, ansiedad o cefaleas puede estar manifestando las consecuencias de una situaci&oacute;n de violencia. &ldquo;Si el personal sanitario no contempla esta posibilidad y no realiza una exploraci&oacute;n adecuada, puede limitarse a tratar los s&iacute;ntomas sin identificar la causa subyacente&rdquo;, advierte la m&eacute;dica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la perspectiva de g&eacute;nero puede tambi&eacute;n ayudar a detectar enfermedades infra diagnosticadas en hombres. &ldquo;Por ejemplo, el c&aacute;ncer de mama suele asociarse casi exclusivamente al sexo femenino, lo que puede hacer que tanto los pacientes como el personal sanitario minimicen un bulto mamario en un hombre y retrasen su estudio&rdquo;, concluye Pujol.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Martínez Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/diagnosticar-mujeres-sintomas-hombres-ciencia-genera-totalmente-androcentrica_1_13335071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Aug 2026 20:07:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c381b6d3-6a65-4516-b880-34fbbb2080d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="100995" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c381b6d3-6a65-4516-b880-34fbbb2080d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="100995" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Diagnosticar a mujeres según los síntomas de los hombres: “La ciencia que se genera es totalmente androcéntrica”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c381b6d3-6a65-4516-b880-34fbbb2080d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Medicina,Enfermedades,Desigualdad de género,Igualdad,Salud pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando los asesinatos machistas se producen en lugares públicos: "Es la escenificación de un crimen moral"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/asesinatos-machistas-producen-lugares-publicos-escenificacion-crimen-moral_1_13432597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b49afc9d-b822-4a26-8fb4-7480fd10f2c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1594y496.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando los asesinatos machistas se producen en lugares públicos: &quot;Es la escenificación de un crimen moral&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de que la mayoría de casos ocurren en el domicilio, los dos últimos fueron perpetrados en un cuartel de la Guardia Civil y en un centro comercial, elevando así a 36 el número de asesinatos machistas en lo que va de año</p><p class="subtitle">El guardia civil que asesinó a su exmujer en el cuartel de Llanes tenía una orden de alejamiento vencida e iba a ser expulsado del cuerpo
</p></div><p class="article-text">
        Viaj&oacute; casi 300 kil&oacute;metros para matarla. D&aacute;maso Fern&aacute;ndez, de 49 a&ntilde;os, se traslad&oacute; desde Zamora hasta Llanes (Asturias) para asesinar a Laura Cruz, su exmujer y madre de sus tres hijos. Lo hizo <a href="https://www.eldiario.es/asturias/agente-guardia-civil-llanes-muere-asesinada-tiroteo-cuartel_1_13429951.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el cuartel de la Guardia Civil</a> de la localidad tras romper una taquilla y robar el arma a un compa&ntilde;ero. Conoc&iacute;a bien las dependencias porque ambos eran guardias civiles y &eacute;l hab&iacute;a estado trabajando all&iacute; antes de ser destinado a Zamora, tras ser condenado por violencia machista hacia ella. Ya dentro del cuartel, se dirigi&oacute; al despacho en el que Laura estaba trabajando y abri&oacute; fuego.
    </p><p class="article-text">
        Es uno de los dos cr&iacute;menes mortales por violencia de g&eacute;nero el pasado mi&eacute;rcoles, ambos en menos de 24 horas y los dos perpetrados por hombres en lugares abiertos al p&uacute;blico: <a href="https://www.eldiario.es/murcia/hombre-mata-mujer-centro-comercial-murcia_1_13430845.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el segundo ocurri&oacute;</a> en el centro comercial Carrefour Infante de Murcia, donde un hombre mat&oacute; a su expareja en la zapater&iacute;a en la que &eacute;l trabajaba. Ten&iacute;an una hija de cinco a&ntilde;os en com&uacute;n. Pasadas unas pocas horas, el Ministerio de Igualdad confirm&oacute; ambos casos, elevando a 36 el n&uacute;mero de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mitad-mujeres-asesinadas-espana-son-parejas-exparejas-hombres_1_13399233.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinatos machistas</a> en lo que va de a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Los dos cr&iacute;menes han dejado a cuatro <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/despues-violencia-machista-pasa-padre-asesina-madre_1_11261524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menores de edad hu&eacute;rfanos</a>, algo que es habitual &mdash;en torno a la mitad de las mujeres asesinadas ten&iacute;an hijos&mdash; y comparten la circunstancia de no haber sido cometidos en el hogar, a pesar de ser lo m&aacute;s habitual. Seg&uacute;n el informe del Consejo General del Poder Judicial que analiz&oacute; los 1.000 asesinatos ocurridos desde 2003, la inmensa mayor&iacute;a se producen en el domicilio &mdash;el 75%&mdash;, pero el resto ocurren en el veh&iacute;culo, el lugar de trabajo de la v&iacute;ctima o en plena calle.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es lo m&aacute;s frecuente, pero s&iacute; ocurre a veces. Hay que recordar que la violencia de g&eacute;nero es un crimen moral, no instrumental, es decir, no se consigue nada a cambio, sino que se lleva a cabo para ejercer poder, control y subordinaci&oacute;n. El objetivo es reivindicarse, defender su imagen de autoridad y dejar claro que esa mujer 'es suya' y no va a permitir que no sea as&iacute;&rdquo;, explica el exdelegado del Gobierno contra la Violencia de G&eacute;nero y m&eacute;dico forense, Miguel Lorente. 
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, los cr&iacute;menes en el espacio p&uacute;blico se convierten en una &ldquo;escenificaci&oacute;n&rdquo; de ese papel frente a la mujer y sus decisiones y, seg&uacute;n el experto, &ldquo;mandan un mensaje&rdquo; colectivo: &ldquo;El agresor act&uacute;a sobre la v&iacute;ctima, pero muestra ante la sociedad lo que los hombres son capaces de hacer y advierte a las mujeres de lo que les puede pasar si hacen lo que ellos entienden como un desaf&iacute;o hacia su autoridad o control&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Llanes, el asesino falleci&oacute; horas despu&eacute;s al ser trasladado al hospital por los disparos recibidos cuando trataba de huir del cuartel abriendo fuego. Laura se hab&iacute;a separado de D&aacute;maso en 2014 y en 2019 le denunci&oacute; por malos tratos. Fue condenado y se le impuso una orden de alejamiento que venci&oacute; el pasado diciembre. Seg&uacute;n <a href="https://elpais.com/sociedad/2026-08-06/detenido-el-hombre-que-se-dio-a-la-fuga-tras-asesinar-a-su-expareja-en-un-centro-comercial-de-murcia.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El Pa&iacute;s</a>, la mujer volvi&oacute; a denunciarle y pidi&oacute; nuevas medidas, pero la Justicia no vio riesgo y las deneg&oacute;. Tras la condena, el Instituto Armado retir&oacute; el arma reglamentaria a D&aacute;maso, que hab&iacute;a recibido la notificaci&oacute;n de que <a href="https://www.eldiario.es/asturias/llanes-decreta-dias-luto-guardia-civil-asesinada-tiros-exmarido-guardia-civil_1_13431140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">iba a ser expulsado</a> del cuerpo tras la condena.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el hombre detenido en Murcia hab&iacute;a sido condenado recientemente, en abril, y en su caso su expareja ten&iacute;a medidas de protecci&oacute;n vigentes que &eacute;l se salt&oacute;. El servicio de emergencias recibi&oacute; el mi&eacute;rcoles por la tarde un aviso en el que alguien comunicaba el hallazgo de un cuerpo sin vida en la zona del almac&eacute;n de S&uacute;per R&aacute;pido, el establecimiento del centro comercial en el que trabajaba el hombre. 
    </p><h2 class="article-text">El punto &ldquo;en lo m&aacute;s alto&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Normalmente decimos que la violencia se ejerce de puertas para dentro y pertenece al terreno &iacute;ntimo. En estos dos casos vemos que no, que la violencia m&aacute;s extrema se ha provocado fuera. Llega un punto en el que si ese deseo de los agresores de que la vida de las mujeres sea de ellos y de nadie m&aacute;s est&aacute; en lo m&aacute;s alto, nada importa y eso est&aacute; por encima de todo&rdquo;, afirma la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/olga-barroso-psicologa-feminismo-avanza-maltratadores-sofistican-desarrollan-violencia-emocional_128_11337842.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psic&oacute;loga especializada</a> en violencia de g&eacute;nero Olga Barroso, autora de <em>El amor no maltrata</em> (Shackelton).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2f24d94-2bf7-446b-8b60-37349b453ec6_source-aspect-ratio_50p_1148921.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2f24d94-2bf7-446b-8b60-37349b453ec6_source-aspect-ratio_50p_1148921.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2f24d94-2bf7-446b-8b60-37349b453ec6_source-aspect-ratio_75p_1148921.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2f24d94-2bf7-446b-8b60-37349b453ec6_source-aspect-ratio_75p_1148921.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2f24d94-2bf7-446b-8b60-37349b453ec6_source-aspect-ratio_default_1148921.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a2f24d94-2bf7-446b-8b60-37349b453ec6_source-aspect-ratio_default_1148921.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a2f24d94-2bf7-446b-8b60-37349b453ec6_source-aspect-ratio_default_1148921.jpg"
                    alt="Concentración contra el asesinato por violencia machista perpetrado en Llanes (Asturias)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Concentración contra el asesinato por violencia machista perpetrado en Llanes (Asturias).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ese punto al que se refiere la experta lo alcanzan algunos agresores machistas debido a que la violencia &ldquo;no suele ser est&aacute;tica&rdquo;. &ldquo;El patr&oacute;n siempre va a ir a m&aacute;s porque el agresor quiere m&aacute;s control y m&aacute;s dominio y para eso deben ejercer cada vez m&aacute;s violencia&rdquo;, sostiene Barroso, que explica que, al final, hay un deseo de &ldquo;poseer la vida&rdquo; de la mujer &ldquo;y decidir cu&aacute;ndo vive y cu&aacute;ndo no&rdquo;. &ldquo;No porque quiera matarla, sino porque quieren ser los que decidan sobre su vida. No soportan que ellas puedan vivir si no est&aacute;n ellos controlando y menos si es con otro hombre. Cuando el comportamiento de estos hombres llega a ese m&aacute;ximo, son muy peligrosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En algunas ocasiones, este punto se entrecruza con el factor que puede precipitar la violencia: <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/hombres-matan-parejas-separacion-factor-desvela-hay-violencia-machista_1_10439097.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la separaci&oacute;n</a>. En el caso de Murcia, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/denunciar-violencia-machista-no-facil-piensas-no-llevarlo-juicio_1_8520186.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la denuncia y la condena</a> eran recientes, solo de hace cuatro meses. En el de la guardia civil de Llanes, hab&iacute;a ocurrido hace a&ntilde;os, pero el hombre acababa de recibir la notificaci&oacute;n de su expulsi&oacute;n debido a la condena firme. Una circunstancia que, seg&uacute;n Barroso, hace aparecer la violencia como &ldquo;un intento aleccionador y de castigo&rdquo; debido a que el hombre siente que las decisiones de la mujer le est&aacute;n perjudicando pese a ser &eacute;l el agresor. 
    </p><p class="article-text">
        Es por eso este un caso que &ldquo;muestra muy bien lo estructural de la violencia machista&rdquo;, cree la psic&oacute;loga. Porque ya el hombre no solo quiere que la mujer &ldquo;sea para &eacute;l&rdquo;, sino que se venga de ella. &ldquo;Solemos decir que las agresiones son el instrumento para conseguir el ejercicio del poder, pero a veces tambi&eacute;n lo son para lograr ese objetivo de que ella pague por lo que &eacute;l considera que es un desacato a su autoridad. Es esto de '&iquest;qui&eacute;n te crees que eres para hacer esto?'. Es un castigo aleccionador&rdquo;, afirma la experta. 
    </p><p class="article-text">
        Para la tambi&eacute;n psic&oacute;loga especializada en violencia de g&eacute;nero Mar&iacute;a Bilbao, el caso tambi&eacute;n cuenta con otro elemento diferenciador: el hecho de haber ocurrido en un lugar en el que est&aacute;n las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado &ldquo;puede aumentar la percepci&oacute;n de indefensi&oacute;n de otras mujeres&rdquo;. La experta lamenta, adem&aacute;s, que las &oacute;rdenes de protecci&oacute;n como la que ten&iacute;a hasta diciembre Laura &ldquo;decaigan&rdquo; solo por el paso del tiempo, mientras no &ldquo;se desarrollan programas ni presupuesto con agresores para <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/reeducar-maltratador-mentalidad-machista-vida-ano_1_9740302.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revertir su violencia</a>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En medio de un verano en el que se han producido 12 asesinatos machistas, la experta apunta a una &ldquo;cierta fatiga&rdquo; en las instituciones en el abordaje de la violencia machista y cree que es momento de &ldquo;repensar las estrategias&rdquo;. Eso mientras se abre paso el negacionismo de un sector social y pol&iacute;tico, capitaneado por Vox, que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/moreno-cede-vox-servicio-valorar-victimas-violencia-genero-abascal-pedian-depurar-sesgo-ideologico_1_13424553.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acaba de recibir de la mano del PP</a> las competencias en Andaluc&iacute;a para gestionar los servicios forenses que eval&uacute;an a las v&iacute;ctimas y sus hijos e hijas. La misma formaci&oacute;n que lleva a&ntilde;os batallando en las instituciones para derogar las leyes de violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <em>El 016 atiende a todas las v&iacute;ctimas de violencia machista las 24 horas del d&iacute;a y en 53 idiomas diferentes, al igual que el correo </em><a href="mailto:016-online@igualdad.gob.es" target="_blank" class="link"><em>016-online@igualdad.gob.es</em></a><em>; tambi&eacute;n se presta atenci&oacute;n mediante WhatsApp a trav&eacute;s del n&uacute;mero 600000016, y los menores pueden dirigirse al tel&eacute;fono de la Fundaci&oacute;n ANAR 900 20 20 10. No hace falta haber interpuesto denuncia ni hacerlo para recibir asistencia psicol&oacute;gica o asesoramiento.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En una situaci&oacute;n de emergencia, se puede llamar al 112 o a los tel&eacute;fonos de la Polic&iacute;a Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y en caso de no poder llamar se puede recurrir a la aplicaci&oacute;n ALERTCOPS, desde la que se env&iacute;a una se&ntilde;al de alerta a la Polic&iacute;a con geolocalizaci&oacute;n</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/asesinatos-machistas-producen-lugares-publicos-escenificacion-crimen-moral_1_13432597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Aug 2026 20:13:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b49afc9d-b822-4a26-8fb4-7480fd10f2c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1594y496.jpg" length="8040095" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b49afc9d-b822-4a26-8fb4-7480fd10f2c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1594y496.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8040095" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando los asesinatos machistas se producen en lugares públicos: "Es la escenificación de un crimen moral"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b49afc9d-b822-4a26-8fb4-7480fd10f2c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1594y496.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Violencia de género,Igualdad,Asesinatos,Guardia Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Retrasos o reglas muy seguidas: ¿está el calor extremo afectando al ciclo menstrual de las mujeres?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/retrasos-reglas-seguidas-calor-extremo-afectando-ciclo-menstrual-mujeres_1_13421008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b5cef9e-298f-4d85-8b4a-eab766eb5a95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1514y164.jpg" width="1200" height="675" alt="Retrasos o reglas muy seguidas: ¿está el calor extremo afectando al ciclo menstrual de las mujeres?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las últimas semanas, cientos de mujeres han compartido en redes sociales alteraciones en su ciclo menstrual, mientras la evidencia que existe, aún escasa, muestra que las altas temperaturas afectan a la regla, pero también al embarazo o la menopausia</p><p class="subtitle">El estudio más ambicioso hasta la fecha muestra que el 42% de mujeres encuestadas tuvo una regla más fuerte tras la vacuna covid
</p></div><p class="article-text">
        Reglas que se retrasan o que se adelantan. Menstruaciones que desaparecen por completo o que se repiten en un mes. En las &uacute;ltimas semanas, cientos de mujeres han compartido en redes sociales alteraciones en su ciclo menstrual. M&aacute;s all&aacute; del efecto viral &mdash;que hace que m&aacute;s mujeres se lancen a contar algo que tambi&eacute;n ha podido sucederles en otros momentos&mdash;, de las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n o de quienes lo asocian a movimientos c&oacute;smicos, la respuesta a esa alteraci&oacute;n puede estar en el calor extremo que estamos viviendo. 
    </p><p class="article-text">
        La evidencia es limitada <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7575238/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pero existe</a>: las altas temperaturas impactan en el ciclo menstrual. &ldquo;Hay pocos estudios, pero vemos que el aumento de temperatura influye en el ciclo menstrual porque hay un aumento del estr&eacute;s en el cuerpo y eso eleva el cortisol y afecta al eje de s&iacute;ntesis de hormonas. Eso puede favorecer esa activaci&oacute;n del ciclo menstrual y modificarlo, alargarlo, acercarlo, hacer la regla m&aacute;s dolorosa...&rdquo;, explica la directora del Servicio de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia del Hospital San Pau de Barcelona, Elisa Llurba. Cualquier factor estresante puede afectar, por tanto, al ciclo menstrual y eso incluye &eacute;pocas complicadas, periodos de ex&aacute;menes o altas temperaturas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo que activa el estr&eacute;s del cuerpo aumenta la inflamaci&oacute;n. El eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-ovarios controla el ciclo menstrual y es sensible a cualquier cambio, el estr&eacute;s se percibe a nivel cerebral y se traslada a la secreci&oacute;n hormonal&rdquo;, prosigue. Cuando las temperaturas son extremas, el mecanismo corporal de disipaci&oacute;n del calor condiciona que haya m&aacute;s aporte de sangre a los tejidos &ldquo;y eso en caso de la menstruaci&oacute;n incrementa la cantidad de regla y el dolor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.frontiersin.org/journals/global-womens-health/articles/10.3389/fgwh.2025.1569046/full" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Un estudio</a> sobre el impacto del cambio clim&aacute;tico en la salud menstrual asegura que los fen&oacute;menos clim&aacute;ticos como las sequ&iacute;as o el calor extremo afectan al ciclo y a los patrones de sangrado. &ldquo;El calor extremo puede provocar desequilibrios hormonales e intensificar los trastornos endocrinos y las infecciones del tracto urinario. Aunque la evidencia sobre las conexiones directas entre el calor extremo y el ciclo menstrual es limitada, los desequilibrios hormonales s&iacute; afectan al ciclo menstrual, provocando irregularidades, sangrados at&iacute;picos e intensificando el dolor menstrual. Adem&aacute;s, los trastornos endocrinos (como el s&iacute;ndrome de ovario poliqu&iacute;stico y la endometriosis) y los s&iacute;ntomas de la menopausia pueden verse afectados por fen&oacute;menos clim&aacute;ticos de aparici&oacute;n gradual (como el aumento de la temperatura) de formas que a&uacute;n no se han estudiado suficientemente&rdquo;, asevera la investigaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Estr&eacute;s y ciclo menstrual</h2><p class="article-text">
        La ginec&oacute;loga Miriam Al Adib subraya que las experiencias compartidas estas semanas por tant&iacute;simas mujeres en redes tienen un &ldquo;sesgo de selecci&oacute;n&rdquo;, pero destaca la existencia de estudios que ofrecen algunas respuestas a lo que est&aacute; pasando.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si ves algo publicado y te ha pasado a ti, tiendes a compartirlo y a considerar que es verdad. Si no hay un estudio espec&iacute;fico que haga un an&aacute;lisis estad&iacute;sticamente bien dise&ntilde;ado no podemos afirmar ni negar nada. S&iacute; podemos movernos en el terreno de la plausibilidad biol&oacute;gica, es decir, que haya una explicaci&oacute;n posible: pensar que ha habido un calor extremo que podr&iacute;a estar relacionado con alteraciones del sue&ntilde;o, aumento del cortisol, deshidrataci&oacute;n... todo eso produce estr&eacute;s al organismo y el estr&eacute;s influye en el eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-ovarios que regula el ciclo hormonal femenino&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que implica estr&eacute;s f&iacute;sico o mental puede, por tanto, influir sobre este eje. &ldquo;La regla no deja de ser la expresi&oacute;n de un equilibrio neuro-inmu-endocrino, todo eso est&aacute; interconectado: una alteraci&oacute;n que pueda afectar al sistema nervioso, como el estr&eacute;s, puede desregular la regla, lo mismo sucede con un problema endocrino como un hipotiroidismo, o con una alteraci&oacute;n inmunol&oacute;gica, como sucedi&oacute; con la vacuna de la COVID&rdquo;, apunta Al Adib, que fue precisamente una de las expertas <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/tesis-extremena-basada-17-000-mujeres-revela-androcentrismo-cientifico-efectos-vacuna-covid-regla_1_13118802.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que investig&oacute; las alteraciones menstruales</a> que muchas mujeres reportaron despu&eacute;s de haberse vacunado en la pandemia. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que encontr&oacute; cuando empez&oacute; a indagar fue el vac&iacute;o: &ldquo;Las variables de salud femenina, como la menstruaci&oacute;n, no se pueden obviar en el mundo cient&iacute;fico, pero es lo que ha sucedido. Con la vacunaci&oacute;n de la COVID y las alteraciones menstruales se dijo que la evidencia cient&iacute;fica no dec&iacute;a nada sobre eso... no dec&iacute;a nada porque no se hab&iacute;a estudiado porque se ha impuesto una medicina androcentrista&rdquo;. Finalmente, diferentes estudios mostraron que la vacuna del COVID conllev&oacute; alteraciones menstruales <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/vacunarse-covid-19-despues-ovulacion-evita-alteraciones-ciclo-menstrual_1_9310942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para un gran n&uacute;mero de mujeres.</a>
    </p><p class="article-text">
        Al Adib reclama m&aacute;s investigaci&oacute;n sobre el ciclo menstrual relacionado con diferentes variables, desde medicamentos a vacunas o factores ambientales: &ldquo;Los y las profesionales bebemos de estudios y si esos estudios ya tienen esos sesgos c&oacute;mo vamos a aprender y aplicar una medicina que integre realmente la salud femenina&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No solo la regla</h2><p class="article-text">
        La evidencia que existe muestra que la exposici&oacute;n a altas temperaturas afecta a otros momentos clave de la vida reproductiva y hormonal de las mujeres, <a href="https://www.isglobal.org/-/la-exposicion-al-calor-durante-el-embarazo-y-los-primeros-anos-de-vida-podria-influir-en-el-desarrollo-cerebral-infantil" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">como el embarazo</a> o la menopausia. &ldquo;Estudiamos la evoluci&oacute;n del embarazo en relaci&oacute;n al ambiente tanto a nivel de contaminaci&oacute;n, ruido o calor, y vimos que los periodos de calor elevado condicionan el desarrollo del cerebro del beb&eacute;. Hay diferencias en una zona del cerebro que se llama t&aacute;lamo, que procesa la informaci&oacute;n: hay diferencias entre los fetos de las mujeres que no tuvieron tanta exposici&oacute;n a &eacute;pocas de calor y las que s&iacute;&rdquo;, explica la ginec&oacute;loga Elisa Llurba. La falta de estudios a largo plazo sobre esos ni&ntilde;os impide saber si esa diferencia de estructura cerebral les ha afectado en su desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El estr&eacute;s materno aumenta el cortisol de manera clara, el cortisol afecta el desarrollo fetal y el calor es un factor muy estresante, como lo puede ser el ruido o la tensi&oacute;n psicol&oacute;gica&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Llurba destaca que tambi&eacute;n afecta en menopausia: &ldquo;Las mujeres que viven en zonas de altas temperaturas tienen m&aacute;s s&iacute;ntomas, cansancio, sofocos, labilidad, alteraciones en el sangrado... La menopausia afecta al centro termorregulador del organismo y cuanto m&aacute;s dif&iacute;cil es para el organismo regular la temperatura por los factores externos, m&aacute;s aumentan los s&iacute;ntomas. Las mujeres son vulnerables al calor en varias situaciones de su vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La experta destaca la necesidad de conocer esta realidad para atender mejor a las pacientes y reclama seguir produciendo evidencia &ldquo;para generar recomendaciones y poder tomar decisiones que mejoren la calidad de vida&rdquo; de las mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/retrasos-reglas-seguidas-calor-extremo-afectando-ciclo-menstrual-mujeres_1_13421008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7b5cef9e-298f-4d85-8b4a-eab766eb5a95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1514y164.jpg" length="4031496" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7b5cef9e-298f-4d85-8b4a-eab766eb5a95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1514y164.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4031496" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Retrasos o reglas muy seguidas: ¿está el calor extremo afectando al ciclo menstrual de las mujeres?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7b5cef9e-298f-4d85-8b4a-eab766eb5a95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1514y164.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Salud sexual,Menstruación,Menopausia,Embarazo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Judith Godrèche, la cineasta que alzó la voz del #MeToo francés: “Necesitamos más personas como Javier Bardem”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/judith-godreche-cineasta-alzo-voz-metoo-frances-necesitamos-personas-javier-bardem_1_13418286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ecca515-0f8e-4a4e-8900-555c112ac57d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148476.jpg" width="1943" height="1093" alt="Judith Godrèche, la cineasta que alzó la voz del #MeToo francés: “Necesitamos más personas como Javier Bardem”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora, que presenta en Mallorca su debut en el largometraje con 'Memoria de chica', reivindica más voces críticas frente a una industria cultural “que sigue siendo profundamente aristocrática y piramidal”  </p><p class="subtitle">La 'era postMeToo': el feminismo afronta una contraofensiva en auge que busca silenciar la violencia sexual</p></div><p class="article-text">
        Hay im&aacute;genes que marcan una &eacute;poca para siempre. En mayo de 2024, un grupo de mujeres se puso las manos en la boca frente a una multitud. En mitad de las escaleras del Palacio de Festivales y Congresos de Cannes, el gesto pretend&iacute;a mostrar el silencio impuesto a las v&iacute;ctimas de los abusos sexuales en Francia. Una de ellas era Judith Godr&egrave;che, la reconocida actriz francesa que, en aquella ocasi&oacute;n, presentaba su cortometraje <em>Moi aussi</em>, el documental con el que reuni&oacute; los testimonios de m&aacute;s de dos mil supervivientes de violencia sexual. Ella y el resto de mujeres de su equipo que la acompa&ntilde;aban no pronunciaron una sola palabra, porque no hac&iacute;a falta. 
    </p><p class="article-text">
        Esta imagen, que resum&iacute;a d&eacute;cadas de silencio impuesto a las v&iacute;ctimas, convirti&oacute; a Godr&egrave;che en el rostro m&aacute;s visible del #MeToo en su pa&iacute;s. Su historia, sin embargo, comenz&oacute; mucho antes. Convertida en una de las grandes actrices del cine franc&eacute;s desde finales de los a&ntilde;os ochenta, denunci&oacute; en 2024 los abusos sexuales que sufri&oacute; cuando ten&iacute;a 14 y 15 a&ntilde;os por parte de los directores Beno&icirc;t Jacquot y Jacques Doillon. Sus acusaciones desencadenaron una oleada de nuevos testimonios, sacudieron a la Academia de los Premios C&eacute;sar y obligaron a la industria francesa a enfrentarse a una cultura de impunidad largamente sostenida. 
    </p><p class="article-text">
        Tras volver a Cannes este a&ntilde;o con <em>Memoria de chica</em>, su primer largometraje como directora, aterriza en Mallorca para presentarla en el Atl&agrave;ntida Mallorca Film Fest. La pel&iacute;cula es una adaptaci&oacute;n de la novela hom&oacute;nima de Annie Ernaux protagonizada por su propia hija, Tess Barth&eacute;l&eacute;my, que retoma cuestiones que atraviesan la biograf&iacute;a de su directora como la memoria, el consentimiento, las relaciones de poder y la manera en que el cine puede narrar la violencia sin reproducirla. Acompa&ntilde;ada por su hija, la directora de cine visita la isla con las vivencias de Ernaux en la mente y la profunda conciencia de lo universales que pueden llegar a ser.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d41f54e6-1dbf-4829-9153-ddd2a48c22e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d41f54e6-1dbf-4829-9153-ddd2a48c22e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d41f54e6-1dbf-4829-9153-ddd2a48c22e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d41f54e6-1dbf-4829-9153-ddd2a48c22e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d41f54e6-1dbf-4829-9153-ddd2a48c22e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d41f54e6-1dbf-4829-9153-ddd2a48c22e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d41f54e6-1dbf-4829-9153-ddd2a48c22e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotograma de &#039;Memoria de chica&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotograma de &#039;Memoria de chica&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Annie Ernaux escribi&oacute; </strong><em><strong>Memoria de chica</strong></em><strong> mucho antes del #MeToo, pero hoy el libro parece dialogar directamente con este momento hist&oacute;rico. Cuando volvi&oacute; a &eacute;l para adaptarlo al cine, &iquest;qu&eacute; descubri&oacute; que quiz&aacute; no hab&iacute;a visto en una primera lectura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que fue a trav&eacute;s de los ojos de Annie Ernaux como redescubr&iacute; la pel&iacute;cula. Despu&eacute;s de un mes de montaje y de todo el trabajo de edici&oacute;n, verla con ella fue una experiencia muy emocionante. Annie se emocion&oacute; profundamente porque, de alg&uacute;n modo, volvi&oacute; a verse a s&iacute; misma en la historia. Fue entonces cuando redescubr&iacute; la pel&iacute;cula y comprend&iacute; hasta qu&eacute; punto una adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica puede tener un impacto completamente nuevo sobre la persona cuya historia se est&aacute; contando.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento tom&eacute; verdadera conciencia del poder del cine, del poder de las im&aacute;genes. Annie hab&iacute;a escrito ese libro despu&eacute;s de trabajar en &eacute;l durante a&ntilde;os; de hecho, tard&oacute; cincuenta a&ntilde;os en escribirlo. Y, de repente, lleg&oacute; la pel&iacute;cula y la vi completamente sobrepasada por la emoci&oacute;n. Recuerdo pensar: &ldquo;Ese es el poder de las im&aacute;genes y de contar una historia&rdquo;. Fue una experiencia muy reveladora para m&iacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-uFVykF3o-rQ-2367', 'youtube', 'uFVykF3o-rQ', document.getElementById('yt-uFVykF3o-rQ-2367'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-uFVykF3o-rQ-2367 src="https://www.youtube.com/embed/uFVykF3o-rQ?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; puede aportar hoy </strong><em><strong>Memoria de chica</strong></em><strong> a una conversaci&oacute;n colectiva sobre el consentimiento, la memoria y la violencia en un momento en el que asistimos, en muchos pa&iacute;ses, a un giro conservador que cuestiona algunos avances del movimiento feminista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Annie Ernaux vivi&oacute; el momento en que el aborto era ilegal en Francia y tuvo que someterse a un aborto clandestino y despu&eacute;s vivi&oacute; la legalizaci&oacute;n del aborto. Y ahora, con 84 a&ntilde;os, mientras presentamos esta pel&iacute;cula &mdash;que tambi&eacute;n aborda esta cuesti&oacute;n, aunque no sea su tema principal&mdash;, est&aacute; viendo c&oacute;mo ese derecho vuelve a ser cuestionado en distintas partes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Pensaba en lo incre&iacute;ble que resulta imaginar que, cuando el aborto fue legalizado, pudiera creer que alg&uacute;n d&iacute;a volver&iacute;a a presenciar un retroceso semejante. Es una locura comprobar hasta qu&eacute; punto nuestros derechos son fr&aacute;giles, porque vivimos en un mundo patriarcal. En el fondo, eso es tambi&eacute;n lo que cuenta la pel&iacute;cula. Habla de una mujer que intenta emanciparse del poder y del abuso de poder ejercido por los hombres y, en un sentido m&aacute;s amplio, del propio patriarcado. Es la historia de alguien que resiste, que lucha y que sobrevive. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una locura comprobar hasta qué punto nuestros derechos son frágiles, porque vivimos en un mundo patriarcal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula se estren&oacute; en la secci&oacute;n </strong><em><strong>Una cierta mirada</strong></em><strong> del Festival de Cannes y ahora llega al Atl&agrave;ntida Mallorca Film Fest. &iquest;C&oacute;mo est&aacute; viviendo este recorrido y qu&eacute; conversaciones espera que abra con el p&uacute;blico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede sonar muy sencillo, pero hay dos cosas que me parecen importantes. La primera es que intent&eacute; hacer una pel&iacute;cula feminista en el sentido de que toda la historia est&aacute; filmada desde la mirada de una mujer. No est&aacute; contada desde el punto de vista de los hombres que la rodean ni del grupo al que intenta pertenecer, sino desde sus propios ojos. Para m&iacute;, este personaje es completamente universal. Es un personaje en el que puede reconocerse cualquiera. Por eso espero que la pel&iacute;cula haga que quienes la vean se sientan menos solos con aquello que han vivido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea267113-5b07-490f-8a04-15c2d3663d64_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea267113-5b07-490f-8a04-15c2d3663d64_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea267113-5b07-490f-8a04-15c2d3663d64_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea267113-5b07-490f-8a04-15c2d3663d64_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea267113-5b07-490f-8a04-15c2d3663d64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea267113-5b07-490f-8a04-15c2d3663d64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ea267113-5b07-490f-8a04-15c2d3663d64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En el documental Moi aussi, Godrèche reunió los testimonios de más de dos mil supervivientes de violencia sexual."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En el documental Moi aussi, Godrèche reunió los testimonios de más de dos mil supervivientes de violencia sexual.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Quiz&aacute; tambi&eacute;n pueda ayudar a algunas personas a poner palabras a experiencias que todav&iacute;a no hab&iacute;an logrado comprender del todo. A veces necesitamos toda una vida para entender lo que nos ocurri&oacute; o para reconocer situaciones que sucedieron sin nuestro consentimiento, aunque no respondan a la imagen espectacular que solemos asociar a la violencia. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La película puede ayudar a algunas personas a poner palabras a experiencias que todavía no habían logrado comprender del todo. A veces necesitamos toda una vida para entender lo que nos ocurrió o para reconocer situaciones que sucedieron sin nuestro consentimiento, aunque no respondan a la imagen espectacular que solemos asociar a la violencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; signific&oacute; compartir entre madre e hija una historia que habla precisamente de la transmisi&oacute;n entre generaciones, del consentimiento y de la construcci&oacute;n del deseo? &iquest;C&oacute;mo lo han vivido, cada una, desde su propia perspectiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para ser sincera, pens&eacute; en Tess desde el primer momento. Y ese pensamiento vino acompa&ntilde;ado de muchas preguntas. La primera era muy sencilla: &iquest;querr&aacute; Tess hacer esta pel&iacute;cula? Despu&eacute;s vino otra cuesti&oacute;n importante: una pel&iacute;cula nunca depende solo de m&iacute;. Hay productores, socios financieros y muchas personas implicadas. Es una decisi&oacute;n colectiva y Tess tendr&iacute;a que convencerlos a todos, igual que cualquier otra actriz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88447ea1-06fb-4cf2-a4d5-9fdc5705e386_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88447ea1-06fb-4cf2-a4d5-9fdc5705e386_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88447ea1-06fb-4cf2-a4d5-9fdc5705e386_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88447ea1-06fb-4cf2-a4d5-9fdc5705e386_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88447ea1-06fb-4cf2-a4d5-9fdc5705e386_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88447ea1-06fb-4cf2-a4d5-9fdc5705e386_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88447ea1-06fb-4cf2-a4d5-9fdc5705e386_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Godrèche junto a su hija Tess Barthélémy, protagonista de la película."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Godrèche junto a su hija Tess Barthélémy, protagonista de la película.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n me plante&eacute; el tema del nepotismo. Quer&iacute;a afrontar ese elefante en la habitaci&oacute;n y no evitar una realidad que existe. Pero, sobre todo, para m&iacute; era muy importante que su primera gran experiencia como protagonista &mdash;porque ella llevaba mucho tiempo queriendo ser actriz y ya hab&iacute;a trabajado antes, conmigo y con otras personas&mdash; tuviera lugar en un entorno donde yo supiera que estaba protegida.
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a que ese primer gran rodaje fuera la base desde la que pudiera construir el resto de su carrera. Un lugar desde el que pudiera despegar con seguridad. Trabajamos con una coordinadora de intimidad durante todo el rodaje y quisimos hacer una pel&iacute;cula feminista tambi&eacute;n desde la puesta en escena. Quer&iacute;amos demostrar que es posible contar una historia que incluye violencia sexual sin recurrir al desnudo, sin cosificar el cuerpo de la actriz y sin convertir esa violencia en un espect&aacute;culo o en algo glamurizado. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-y-kQ6InGvAo-1917', 'youtube', 'y-kQ6InGvAo', document.getElementById('yt-y-kQ6InGvAo-1917'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-y-kQ6InGvAo-1917 src="https://www.youtube.com/embed/y-kQ6InGvAo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s de su trayectoria como actriz y directora, desde hace unos a&ntilde;os se ha convertido en una de las voces que han impulsado el #MeToo en Francia. Hace dos a&ntilde;os, en los Premios C&eacute;sar dijo: &ldquo;S&eacute; que da miedo. Miedo de perder las subvenciones, miedo de perder papeles&rdquo;. &iquest;Hasta qu&eacute; punto cree que ese miedo sosten&iacute;a el silencio dentro del cine franc&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, creo que la gente tiene miedo. En vuestro pa&iacute;s ten&eacute;is a alguien extraordinario: Javier Bardem. Necesitamos muchos Javier Bardem en Francia. Necesitamos muchas personas como &eacute;l. No hay demasiadas. Y creo que una de las razones es precisamente el miedo. Aunque, a veces, tambi&eacute;n hay personas a las que simplemente no les importa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d4c8dc-9619-4e3e-9bb0-9af03f72e686_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2401y2116.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d4c8dc-9619-4e3e-9bb0-9af03f72e686_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2401y2116.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d4c8dc-9619-4e3e-9bb0-9af03f72e686_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2401y2116.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d4c8dc-9619-4e3e-9bb0-9af03f72e686_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2401y2116.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d4c8dc-9619-4e3e-9bb0-9af03f72e686_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2401y2116.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8d4c8dc-9619-4e3e-9bb0-9af03f72e686_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2401y2116.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a8d4c8dc-9619-4e3e-9bb0-9af03f72e686_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2401y2116.jpg"
                    alt="“Queríamos demostrar que es posible contar una historia que incluye violencia sexual sin recurrir al desnudo”, explica la directora."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                “Queríamos demostrar que es posible contar una historia que incluye violencia sexual sin recurrir al desnudo”, explica la directora.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Me resulta dif&iacute;cil hablar de mi propia situaci&oacute;n, porque ser&iacute;a injusto hacerlo. He podido dirigir esta pel&iacute;cula, ha encontrado financiaci&oacute;n y eso ya supone un enorme privilegio. Ser&iacute;a injusto ponerme a quejarme. Pero la realidad es que ya no trabajo como actriz. Eso es un hecho. Y tambi&eacute;n veo a muchas directoras intentando sacar adelante sus pel&iacute;culas en condiciones muy dif&iacute;ciles. Por eso me considero una privilegiada. S&iacute;, algunas puertas se han cerrado para m&iacute;, pero otras se han abierto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos muchos Javier Bardem en Francia. Necesitamos muchas personas como él. No hay demasiadas. Y creo que una de las razones es precisamente el miedo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Han pasado ya varios a&ntilde;os desde que decidi&oacute; denunciar a Beno&icirc;t Jacquot y Jacques Doillon y estall&oacute; el movimiento #MeToo en Francia. Desde su punto de vista, &iquest;qu&eacute; cambios reales ha visto en la industria cinematogr&aacute;fica francesa y qu&eacute; resistencias siguen intactas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que algunas cosas est&aacute;n cambiando. Lo que seguimos necesitando son m&aacute;s voces porque, aunque siempre las haya habido, estas han sido silenciadas. Hay much&iacute;simas t&eacute;cnicas, trabajadoras y profesionales de la industria cuyos rostros no est&aacute;n en el foco medi&aacute;tico y que tambi&eacute;n hablan, que tambi&eacute;n denuncian, pero sus palabras quedan enterradas porque no tienen esa visibilidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e26657f3-6053-4437-9f4c-d57db1a6b6f0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e26657f3-6053-4437-9f4c-d57db1a6b6f0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e26657f3-6053-4437-9f4c-d57db1a6b6f0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e26657f3-6053-4437-9f4c-d57db1a6b6f0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e26657f3-6053-4437-9f4c-d57db1a6b6f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e26657f3-6053-4437-9f4c-d57db1a6b6f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e26657f3-6053-4437-9f4c-d57db1a6b6f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La película es una adaptación de la novela homónima de Annie Ernaux que retoma las relaciones entre el poder y la violencia sexual."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La película es una adaptación de la novela homónima de Annie Ernaux que retoma las relaciones entre el poder y la violencia sexual.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por eso creo que es importante que m&aacute;s mujeres, m&aacute;s actrices y m&aacute;s directoras con una posici&oacute;n reconocida &mdash;o, al menos, con un estatus que la sociedad est&eacute; dispuesta a escuchar&mdash; utilicen su voz. Y digo esto tambi&eacute;n porque tiene mucho que ver con la clase social.
    </p><p class="article-text">
        En mi industria, y en Francia en general, el sistema sigue siendo profundamente aristocr&aacute;tico. Sigue siendo un sistema piramidal, con unos pocos arriba y muchos abajo. Y eso no est&aacute; cambiando. Es una estructura muy arraigada en nuestra cultura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/judith-godreche-cineasta-alzo-voz-metoo-frances-necesitamos-personas-javier-bardem_1_13418286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 04:02:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8ecca515-0f8e-4a4e-8900-555c112ac57d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148476.jpg" length="2888955" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8ecca515-0f8e-4a4e-8900-555c112ac57d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148476.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2888955" width="1943" height="1093"/>
      <media:title><![CDATA[Judith Godrèche, la cineasta que alzó la voz del #MeToo francés: “Necesitamos más personas como Javier Bardem”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8ecca515-0f8e-4a4e-8900-555c112ac57d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148476.jpg" width="1943" height="1093"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Películas,Me Too,Agresiones machistas,Machismo,Abusos sexuales,Violencia sexual,Agresiones sexuales,Libertad sexual,Feminismo,Francia,Cine,Cineastas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los festivales de música siguen dando el cante: muchos hombres, pocas mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/festivales-musica-siguen-dando-cante-hombres-mujeres_1_13408514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b605cb4d-8acd-4251-a2b5-917e90dc07bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los festivales de música siguen dando el cante: muchos hombres, pocas mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una radiografía a los carteles de los festivales más importantes del país confirma que la paridad todavía está muy lejos de ser una realidad en los grandes eventos musicales</p><p class="subtitle">Buscador - ¿Cómo sería el cartel de tu festival favorito si no tocaran hombres?</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <!doctype html>
<meta charset="utf-8" />
<meta name="viewport" content="width=device-width, initial-scale=1.0" />
<title>Carteles de festivales por género</title>

<!-- D3 -->
<script src="https://unpkg.com/d3@7.9.0"></script>

<!-- Fuentes -->
<link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Encode+Sans:400,500,600,700&display=swap" rel="stylesheet" />
<link href="https://fonts.googleapis.com/css2?family=Bebas+Neue&display=swap" rel="stylesheet" />

<!-- Hoja de estilos -->
<link href="https://datos.eldiario.es/proyectos/2026/2607-festivales-paridad/carteles-festivales.css" rel="stylesheet" />

<!-- ================= SCROLLYTELLING ================= -->
<!-- Cartel de Bilbao BBK Live 2026. Datos: 81 artistas (29 mujeres solistas,
     28 hombres, 16 grupos de hombres, 5 mixtos, 2 grupos de mujeres, 1 no
     binario). Cabezas de cartel: 5 de 7 son hombres o grupos masculinos. -->
<div class="contenedor-scroll-arrow-fest">
  <a class="arrow-scroll-wrap-fest" href="#cont-cartel-fest"><span class="arrow-scroll-fest"></span></a>
  <div class="scroll-hint-fest">Haz scroll para leer el contenido</div>
</div>

<div id="cont-scroll-fest">
  <main id="scroll-fest">
    <section class="scrolly-fest">
      <figure class="figure-fest">
        <div id="zoom-fest">
          <!-- src las pone el JS (initScroll); dos capas superpuestas que se funden -->
          <img id="img-scroll-2-fest" class="img-scroll-fest" alt="" />
          <img id="img-scroll-1-fest" class="img-scroll-fest" alt="" />
        </div>
      </figure>
      <article class="article-fest">
        <div class="step-fest" data-step="1">
          <span class="parrafostep-fest">🎤 Este es el cartel de Bilbao BBK Live 2026, uno de los grandes festivales del país. Sus cabezas de cartel son Robbie Williams, Calvin Harris, Dellafuente, Idles, David Byrne, Lily Allen y FKA Twigs: de los siete nombres principales, cinco son hombres o grupos masculinos 👨‍🎤<br><br>¿Cuántas mujeres 👩🏽‍🎤 ves en el resto del cartel?</span>
        </div>
        <div class="step-fest" data-step="2">
          <span class="parrafostep-fest">Vamos a ponértelo más fácil. Las artistas que ves <b style="color:#7b3294">destacadas</b> son las mujeres.<br><br>Vamos a verlo más claro 👇</span>
        </div>
        <div class="step-fest" data-step="3">
          <span class="parrafostep-fest">Así quedaría el cartel si dejáramos únicamente a las artistas y bandas de mujeres. El BBK es de los más equilibrados —29 solistas femeninas—, pero solo hay dos grupos formados por mujeres en todo el cartel.</span>
        </div>
        <div class="step-fest" data-step="4">
          <span class="parrafostep-fest">Pero, ¿qué ocurre si nos quedamos solamente con los artistas o bandas de hombres? Ellos ocupan buena parte de las posiciones destacadas todas las jornadas, desde las primeras a las últimas filas del line up.<br><br>¿Crees que se diferencia mucho del original? Vamos a verlo 👇</span>
        </div>
        <div class="step-fest" data-step="5">
          <span class="parrafostep-fest">¿Ves alguna diferencia con el cartel completo? Gran parte de la superficie sigue cubierta por grupos y solistas masculinos.</span>
        </div>
        <div class="step-fest" data-step="6">
          <span class="parrafostep-fest">Te lo ponemos más claro. <b style="color:#008837">Destacados</b>, los artistas y grupos formados por un solo hombre o por grupos con mayoría de hombres 👨🏻‍🎤.</span>
        </div>
        <div class="step-fest" data-step="7">
          <span class="parrafostep-fest">Ahora bien, ¿es el caso del BBK una excepción o la norma? ¿Qué nota crees que sacarían en paridad los festivales más importantes del país? Hemos analizado el cartel de los grandes eventos con más asistentes para comprobarlo:</span>
        </div>
      </article>
    </section>
  </main>
</div>
<!-- ================= SCRIPT + ARRANQUE ================= -->
<!-- scrollama para el scrollytelling (usa IntersectionObserver nativo) -->
<script src="https://unpkg.com/scrollama"></script>
<script src="https://datos.eldiario.es/proyectos/2026/2607-festivales-paridad/carteles-festivales_min.js"></script>
<script>
  ChartsFestivales.initScroll();
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Persisten las malas noticias: la igualdad entre hombres y mujeres sigue sin cumplirse en los festivales de m&uacute;sica en Espa&ntilde;a. Si el a&ntilde;o pasado la presencia de mujeres ya era baja, los n&uacute;meros demuestran que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/festivales-musica-siguen-incluir-mujeres-tres-artistas-son-hombres_1_12473031.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el problema contin&uacute;a</a>, pues dos de cada tres artistas que suben a los escenarios contin&uacute;an siendo hombres. Para esta radiograf&iacute;a hemos vuelto a revisar los diez eventos analizados en 2025, elegidos por ser los que aglutinaron el mayor n&uacute;mero de asistentes seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n de Promotores Musicales (APM), pero teniendo en cuenta sus carteles de 2026. Aunque la presencia de mujeres aumenta ligeramente en casi todos ellos, ni siquiera representan un 30%. 
    </p><p class="article-text">
        Para categorizar las bandas, las integradas mayoritariamente por hombres o mujeres han sido incluidas en la categor&iacute;a del g&eacute;nero del mayor n&uacute;mero de miembros del grupo. Por eso, bandas como Kaiser Chiefs o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/mundial-juega-mad-cool-espana-no-deja-kings-of-leon-fuera-juego_129_13371099.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kings of Leon</a> se cuentan como masculinas, mientras que HotWax, The Warning o Marlena se cuentan como femeninas. Sin embargo, en el caso de los grupos cuyo vocalista pertenece al g&eacute;nero con menos integrantes, han sido clasificados como mixtos para reconocer el mayor peso que aportan los l&iacute;deres de las bandas.
    </p><p class="article-text">
        Con esta regla, las bandas formadas por m&uacute;sicos hombres en los que canta una mujer, como Wolf Alice, entran dentro de la categor&iacute;a de bandas mixtas. Los d&uacute;os formados por un hombre y una mujer tambi&eacute;n se cuentan como mixtos, sin importar qui&eacute;n cante m&aacute;s. Adem&aacute;s, en la suma final de los carteles de 2026 hemos tenido en cuenta a todos los artistas anunciados oficialmente por la organizaci&oacute;n de cada festival, sin quitar los cambios o las cancelaciones de &uacute;ltima hora que hayan pasado despu&eacute;s por motivos ajenos a los propios festivales.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Los hombres son mayoría en casi todos los festivales de España" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-j62Gn" src="https://datawrapper.dwcdn.net/j62Gn/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="584" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Los festivales con m&aacute;s presencia de mujeres en 2026 son el Primavera Sound de Barcelona y el S&oacute;nar, ambos con un 41% de artistas femeninas (sumando solistas y grupos). En el Primavera Sound, la cifra se reparte entre un 35% de cantantes solistas y un 6% de grupos de mujeres, mientras que el S&oacute;nar llega a su 41% gracias a un 39% de solistas. Les siguen el Bilbao BBK Live con un 38% de presencia femenina (36% de solistas), el Granca Live Fest con un 31% y O Son Do Cami&ntilde;o con un 30% (en estos dos &uacute;ltimos, todas ellas son solistas). El Mad Cool se queda en un 28%, seguido del FIB con un 20% y el Arenal Sound con un 19%. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos puestos est&aacute;n el Low Festival, que cae hasta el 13% (8% solistas y 5% grupos), y el Vi&ntilde;a Rock, con un muy bajo 9% de solistas femeninas y ning&uacute;n grupo de mujeres. Los hombres, por ende, vuelven a ser una mayor&iacute;a muy clara en los festivales m&aacute;s grandes de Espa&ntilde;a. De los 760 artistas y grupos analizados en los carteles de 2026, un 64% pertenece a ellos. Es especialmente baja la falta de grupos formados solo por mujeres, que bajan hasta un escaso 2,8% del total. Festivales como el Arenal Sound, el Granca Live Fest, O Son Do Cami&ntilde;o y el Vi&ntilde;a Rock directamente no tienen ning&uacute;n grupo de mujeres en sus carteles de este a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Algo mejor les va a las cantantes solistas, que representan el 25,7%, con nombres conocidos como Doja Cat, FKA Twigs o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/sol-lorde-luna-florence-guian-constelaciones-mad-cool_129_13365951.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lorde</a>. Aun as&iacute;, los solistas ocupan el 33,6% de los escenarios, con artistas como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/robbie-williams-convierte-mono-better-man-gary-barlow-no-visto-pelicula-no-creo-vea_1_11935161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robbie Williams</a>, Calvin Harris o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/guitarricadelafuente-cantante-constantemente-cool_128_12299089.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guitarricadelafuente</a>. Por su parte, las bandas mixtas representan un peque&ntilde;o 7% del total de los carteles de 2026, con ejemplos como Alabama Shakes. En cambio, los grupos de hombres se quedan con el 30,4% del espacio con bandas como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rock-foo-fighters-ruge-primera-jornada-mad-cool-comienza-trump-troleo-arde-bogota_129_13367069.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Foo Fighters</a>, The Cure o The Prodigy. Mientras tanto, los artistas no binarios siguen teniendo una presencia casi invisible en los grandes eventos, reduci&eacute;ndose a un m&iacute;nimo 0,7% del total.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Ningún grupo de mujeres es cabeza de cartel y solo 1 de cada 5 solistas" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-tATDO" src="https://datawrapper.dwcdn.net/tATDO/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="460" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Al mirar la igualdad en los festivales, no solo importa contar el n&uacute;mero de mujeres que act&uacute;an, sino tambi&eacute;n en qu&eacute; lugar del cartel las ponen y qu&eacute; relevancia les dan en los conciertos. El resultado vuelve a ser muy malo en este punto: ning&uacute;n grupo de mujeres figura como cabeza de cartel en 2026 y solo una de cada cinco plazas principales (un 20,5%, es decir, 17 solistas) es para cantantes mujeres, de un total de 83 cabezas de cartel analizados. Hay que recordar que en esta cuenta no entran el S&oacute;nar ni el Vi&ntilde;a Rock, porque ninguno de los dos marca en sus anuncios qui&eacute;nes son los cabezas de cartel principales.
    </p><p class="article-text">
        En este aspecto, el que tiene peores resultados es el FIB, con hasta 9 cabezas de cartel formados solo por grupos de hombres, sin poner a ninguna mujer arriba. El Low Festival tampoco tiene a ninguna cantante o grupo de mujeres al frente de sus 11 puestos principales (7 grupos de hombres, 3 solistas hombres y 1 banda mixta). En el Arenal Sound, las mujeres solistas solo ocupan 2 de los 11 puestos importantes, frente a 8 solistas hombres y 1 grupo de hombres. 
    </p><p class="article-text">
        O Son Do Cami&ntilde;o y el BBK Live ponen a 2 solistas mujeres entre sus nombres principales (de un total de 6 y 7 puestos). En el lado contrario, los festivales que ponen a m&aacute;s mujeres arriba son el Granca Live Fest, con 5 solistas mujeres de 14 cabezas de cartel; el Mad Cool, con 3 solistas mujeres y 2 bandas mixtas de 16; y el Primavera Sound, con 3 solistas mujeres (como Doja Cat o Addison Rae) y 1 banda mixta entre sus 9 nombres principales.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Sigue mejorando ligeramente la paridad en la mayoría de grandes festivales" aria-label="Gráfico de flechas" id="datawrapper-chart-KN5lV" src="https://datawrapper.dwcdn.net/KN5lV/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="530" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Aunque el porcentaje total de mujeres en los grandes festivales ha subido un poco, pasando del 26% en 2025 al 28% en 2026, la situaci&oacute;n se vuelve m&aacute;s complicada si miramos cada festival por separado. El caso m&aacute;s claro de bajada lo tiene el Low Festival, que pierde 11 puntos al pasar del 25% al 14% en solo un a&ntilde;o (sumando un 8% de solistas y un 5% de grupos femeninos). En otros eventos la situaci&oacute;n se ha quedado totalmente parada, sin ning&uacute;n avance: el Mad Cool repite exactamente su 28% del &uacute;ltimo a&ntilde;o, el FIB se queda atascado de nuevo en el 20% y O Son Do Cami&ntilde;o frena su subida repitiendo el 30% que ya tuvo el a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, algunos festivales s&iacute; mejoran sus n&uacute;meros en 2026, aunque vienen de cifras tan bajas que no se puede hablar de un cambio real. El Primavera Sound es el que m&aacute;s sube al pasar del 31% al 41% de mujeres (+10 puntos), seguido por el Granca Live Fest, que sube del 21% al 31% (+10 puntos). El Bilbao BBK Live sube del 32% al 38% (+6 puntos) y el S&oacute;nar pasa del 37% al 41% (+4 puntos). En otros, las subidas casi ni se notan: el Arenal Sound sube ligeramente del 16% al 19% y el Vi&ntilde;a Rock pasa de un 8% a un 9%, un aumento de un solo punto que no cambia su enorme mayor&iacute;a de hombres. Por tanto, la peque&ntilde;a subida general de dos puntos se debe al esfuerzo de festivales concretos como el Primavera Sound o el BBK Live Fest, y no a una mejora en todo el sector.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Más grupos y menos solistas en los carteles de este año" aria-label="Gráfico de columnas" id="datawrapper-chart-3LT64" src="https://datawrapper.dwcdn.net/3LT64/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="516" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        De esta manera, la tendencia m&aacute;s clara en los carteles de 2026 es que los hombres siguen dominando los festivales de m&uacute;sica. Los solistas ganan espacio y llegan al 33,6% de los carteles este a&ntilde;o, lo que supone una subida de 1,5 puntos respecto a 2025. Por otro lado, los grupos de hombres siguen siendo una parte muy importante con un 30,4% del total, aunque bajan 2,9 puntos. En total, la suma de cantantes y grupos masculinos alcanza un abrumador 64% de todos los artistas analizados.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras siguen mostrando una diferencia muy grande con respecto a las mujeres. Aunque las cantantes solistas suben un poco y llegan al 25,7% de los carteles en 2026 (con un aumento de 2,9 puntos), esta peque&ntilde;a mejora se pierde por la continua bajada de los grupos de mujeres. Las bandas femeninas caen 0,4 puntos m&aacute;s y se quedan en un escas&iacute;simo 2,8% del total. Por su parte, las bandas mixtas bajan 0,8 puntos y representan el 7% en los macroeventos, mientras que los artistas no binarios descienden 0,4 puntos y se quedan en un 0,7%.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los cantantes ganan fuerza y las mujeres solistas intentan conseguir algo m&aacute;s de sitio, los grupos femeninos y las bandas mixtas pierden todav&iacute;a m&aacute;s presencia. Aun con la bajada de grupos de hombres, los artistas masculinos son la gran mayor&iacute;a en los escenarios con m&aacute;s p&uacute;blico, y deja claro que la falta de paridad sigue siendo un problema serio en los festivales m&aacute;s importantes de nuestro pa&iacute;s. A continuaci&oacute;n puedes comprobar c&oacute;mo ser&iacute;an sus carteles seg&uacute;n los solistas o bandas masculinas, solistas o bandas femeninas, o bandas mixtas que figuran en ellos.
    </p><p class="article-text">
        <span id="carteles"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <!doctype html>
<meta charset="utf-8" />
<meta name="viewport" content="width=device-width, initial-scale=1.0" />
<title>Carteles de festivales por género</title>

<!-- D3 -->
<script src="https://unpkg.com/d3@7.9.0"></script>

<!-- Fuentes -->
<link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Encode+Sans:400,500,600,700&display=swap" rel="stylesheet" />
<link href="https://fonts.googleapis.com/css2?family=Bebas+Neue&display=swap" rel="stylesheet" />

<!-- Hoja de estilos -->
<link href="https://datos.eldiario.es/proyectos/2026/2607-festivales-paridad/carteles-festivales.css" rel="stylesheet" />

<!-- ================= TÍTULO ================= -->
<div class="titulo-fest">
  <h2>Quién toca en los grandes festivales de 2026</h2>
  <p>Cada bloque es un artista o banda del cartel, coloreado según su género. El tamaño indica la posición en el cartel.</p>
</div>

<!-- ================= FILTRO POR GÉNERO ================= -->
<div id="button-select-genero-fest">
  <button type="button" id="btn-todos-fest"   class="btn-genero-fest btn-todos-fest btn-genero-activo-fest">Todos</button>
  <button type="button" id="btn-hombres-fest" class="btn-genero-fest btn-hombres-fest">Solo hombres</button>
  <button type="button" id="btn-mujeres-fest" class="btn-genero-fest btn-mujeres-fest">Solo mujeres</button>
</div>

<!-- ================= CARTEL ================= -->
<div id="cont-cartel-fest">
  <div id="graf-cartel-fest"></div>
</div>
<p class="fuente-fest">Fuente: elaboración propia a partir de los carteles publicados por cada festival.</p>

<script src="https://datos.eldiario.es/proyectos/2026/2607-festivales-paridad/carteles-festivales_min.js"></script>
<script>
  ChartsFestivales.initCartel();
</script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz, Ainhoa Díez, David Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/festivales-musica-siguen-dando-cante-hombres-mujeres_1_13408514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2026 19:41:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b605cb4d-8acd-4251-a2b5-917e90dc07bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="931128" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b605cb4d-8acd-4251-a2b5-917e90dc07bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="931128" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los festivales de música siguen dando el cante: muchos hombres, pocas mujeres]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b605cb4d-8acd-4251-a2b5-917e90dc07bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festivales,Festivales de música,Conciertos,Feminismo,Paridad,Igualdad,Cultura,Artistas,Música,Industria musical]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de la mitad de las mujeres asesinadas en España lo son por sus parejas o exparejas hombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mitad-mujeres-asesinadas-espana-son-parejas-exparejas-hombres_1_13399233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ada4081-c13b-4d36-98c0-07fae4f69dc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de la mitad de las mujeres asesinadas en España lo son por sus parejas o exparejas hombres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los tres últimos casos acumulados en solo 24 horas evidencian un fenómeno que concentra el 52% de los homicidios de mujeres ocurridos entre 2003 y 2025: "Esto debe hacernos entender esta violencia en toda su amplitud, dimensión y significado", apunta el experto Miguel Lorente</p><p class="subtitle">Aprobado el proyecto de Ley de Violencia Vicaria: dañar a los familiares de las parejas o exparejas será un agravante
</p></div><p class="article-text">
        Tres mujeres en 24 horas. Es el &uacute;ltimo pico de casos investigados como violencia machista concentrados en un escaso periodo de tiempo, entre el lunes y el martes de esta semana. El primero ocurri&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/indicios-apuntan-mujer-apunalada-antequera-asesinada-expareja-luego-suicido_1_13395481.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antequera (M&aacute;laga)</a>, donde la Polic&iacute;a Nacional encontr&oacute; el cad&aacute;ver de un hombre que se hab&iacute;a suicidado y, horas despu&eacute;s, el de su pareja, de 29 a&ntilde;os, a la que hab&iacute;a matado en casa a cuchilladas. Poco despu&eacute;s era detenido en <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/asesinada-mujer-alameda-sagra-manos-presuntamente-marido-sido-detenido_1_13394973.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alameda de la Sagra (Toledo)</a> un hombre de 48 a&ntilde;os por el asesinato de su pareja y, a las pocas horas, la Guardia Civil hallaba en <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/hallan-cadaver-mujer-signos-violencia-municipio-malagueno-benahavis_1_13395400.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Benahav&iacute;s (M&aacute;laga)</a> el cuerpo sin vida de otra mujer con signos de violencia.
    </p><p class="article-text">
        Los dos primeros han sido ya confirmados como violencia de g&eacute;nero y el &uacute;ltimo se encuentra a&uacute;n bajo investigaci&oacute;n. De ratificarse los tres, ser&iacute;an 32 el n&uacute;mero de casos mortales registrados en lo que va de a&ntilde;o. Seis de ellos desde que dio comienzo el verano, la &eacute;poca en la que m&aacute;s asesinatos suelen acumularse. El n&uacute;mero de menores hu&eacute;rfanos por esta causa alcanza ya los 20.
    </p><p class="article-text">
        Las tres mujeres pasar&aacute;n tambi&eacute;n a formar parte del registro de homicidios ocurridos en Espa&ntilde;a este 2026. La extensi&oacute;n de la violencia hacia las mujeres por parte de sus parejas o exparejas es tal que, en m&aacute;s de la mitad de los asesinatos en los que la v&iacute;ctima era una mujer, el agresor fue un hombre con el que manten&iacute;a en el momento de los hechos o en el pasado una relaci&oacute;n sentimental. Los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica cruzados con el registro de v&iacute;ctimas de violencia machista arrojan luz sobre este fen&oacute;meno: entre 2003 &mdash;primer a&ntilde;o con datos oficiales&mdash; y 2025, fueron asesinadas en nuestro pa&iacute;s 7.767 personas, de las que 2.577 fueron mujeres. De ellas, el 52% lo fueron por violencia de g&eacute;nero.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Más de la mitad de las mujeres que mueren asesinadas en España son víctimas de violencia machista" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-uVVAS" src="https://datawrapper.dwcdn.net/uVVAS/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="737" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Miguel Lorente, m&eacute;dico forense y exdelegado del Gobierno contra la Violencia de G&eacute;nero, explica que el dato deber&iacute;a hacer entender este tipo de violencia &ldquo;en toda su amplitud, dimensi&oacute;n y significado&rdquo;. &ldquo;Sabemos que el grupo de poblaci&oacute;n que, con diferencia, m&aacute;s representado est&aacute; en esta violencia es el de las mujeres que, sin tener ning&uacute;n tipo de v&iacute;nculo con la criminalidad, son asesinadas en sus casas por sus novios o maridos actuales o pasados, mientras que el de grupo de agresores m&aacute;s activo es el de hombres que matan a sus parejas o exparejas&rdquo;, sostiene el experto.
    </p><p class="article-text">
        A las cifras habr&iacute;a que a&ntilde;adirles, adem&aacute;s, los otros feminicidios cometidos por hombres que, desde 2022, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-registra-primera-vez-feminicidios-fuera-pareja-19-primeros-seis-meses-ano_1_9307749.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n contabiliza el Ministerio de Igualdad.</a> Son casos en los que las mujeres son asesinadas por el hecho de serlo en contextos derivados de la violencia sexual, familiar o laboral. Un fen&oacute;meno que eleva los datos todav&iacute;a m&aacute;s: si a las 48 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas el a&ntilde;o pasado les sumamos los 26 feminicidios registrados, el 82% de todos los asesinatos en los que la v&iacute;ctima fue una mujer ese a&ntilde;o, fueron feminicidios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La construcci&oacute;n de g&eacute;nero es la causa fundamental y esencial de la mayor&iacute;a de homicidios sufridos por las mujeres en el planeta&rdquo;, afirma Lorente. Es algo que ha corroborado Naciones Unidas a nivel global: los hombres son en mayor medida v&iacute;ctimas de asesinatos en todo el mundo &mdash;fundamentalmente a manos de otros hombres&mdash;, pero ellas, cuando mueren por esta causa, lo hacen por parte de sus familiares y parejas. Esta realidad <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/entorno-cercano-peligroso-mujeres-calle_1_9312452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha llevado a la ONU</a> a concluir que &ldquo;el hogar es el lugar m&aacute;s peligroso para las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema de la violencia en pareja es estructural y ocurre incluso en aquellos pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a en los que la violencia con resultado de muerte no est&aacute; tan generalizada&rdquo;, apunta la Catedr&aacute;tica de la Universidad de Alicante en Medicina Preventiva y Salud P&uacute;blica Carmen Vives Cases, que recalca la urgencia de &ldquo;intervenir antes de que ocurra&rdquo; el asesinato, la expresi&oacute;n m&aacute;s brutal del maltrato. &ldquo;Se trata de aprovechar los contextos de oportunidad y eso pasa por mejorar y reforzar el sistema y sus recursos, que est&aacute;n sobrepasados, les falta presupuesto y personal formado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El verano como disparador de casos</h2><p class="article-text">
        La acumulaci&oacute;n de asesinatos como la de los &uacute;ltimos d&iacute;as suele darse de vez en cuando, pero es m&aacute;s com&uacute;n en verano, en el que se concentran m&aacute;s casos. Julio es, de hecho, el mes con m&aacute;s registros de toda la serie hist&oacute;rica, seguido de junio y agosto. Diciembre y enero son otros de los periodos en los que m&aacute;s asesinatos se producen. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Julio, el mes con más mujeres víctimas de violencia machista" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-zSfTm" src="https://datawrapper.dwcdn.net/zSfTm/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="465" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Las expertas llevan a&ntilde;os <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/catorce-asesinatos-machistas-16-dias-perdida-control-agresores-mujeres-verano-acelera-casos_1_11525193.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intentando analizar</a> qu&eacute; hay detr&aacute;s de la estad&iacute;stica y apuntan a algunos factores que pueden funcionar como &ldquo;disparadores&rdquo; de la violencia, especialmente en &eacute;poca vacacional. &ldquo;Actualmente no es posible relacionarlo tanto con el tema del calor aunque s&iacute; genera estr&eacute;s y agresividad, pero hacen falta explicaciones m&aacute;s completas y no unicausales: lo que sabemos es que en estos periodos se da m&aacute;s contacto y se convive m&aacute;s, se planifican vacaciones o surgen motivos de conflicto relacionadas con las cuestiones familiares o de los hijos e hijas&rdquo;, explica Vives Cases, que califica la violencia de g&eacute;nero de &ldquo;pandemia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lorente explica que, partiendo de que el objetivo &uacute;ltimo de los agresores es controlar a las mujeres, el verano y las Navidades se erigen como escenarios en los que la sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida de control puede aumentar. Esto puede hacer que con mayor probabilidad utilicen la violencia con este fin. &ldquo;Son momentos de salir m&aacute;s, de forma m&aacute;s improvisada y quiz&aacute; con gente diferente y a lugares distintos. Hay m&aacute;s descontrol y eso es percibido por el agresor como una intromisi&oacute;n. Si est&aacute;n separados, esto puede hacer que sientan que no van a recuperar a la mujer, lo que constituye un factor acelerador de la violencia&rdquo;, esgrime el experto. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Las víctimas de violencia machista en julio de cada año" aria-label="Gráfico de columnas" id="datawrapper-chart-2145H" src="https://datawrapper.dwcdn.net/2145H/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="533" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Otro de los elementos que suelen ponerse sobre la mesa son el llamado &ldquo;efecto imitaci&oacute;n&rdquo; o una posible relaci&oacute;n entre el aumento de la violencia y grandes eventos deportivos como el Mundial de f&uacute;tbol que acaba de ganar el equipo espa&ntilde;ol. Se trata de una variable que han analizado pa&iacute;ses como Reino Unido, donde incluso se ponen en marcha campa&ntilde;as p&uacute;blicas cuando hay partidos importantes. Seg&uacute;n una <a href="https://www.lancaster.ac.uk/news/articles/2014/world-cup-football-is-a-risk-factor-for-domestic-violence/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">investigaci&oacute;n de la Universidad de Lancaster</a>, en los mundiales de 2002, 2006 y 2010 la violencia aument&oacute; un 26% cuando el equipo del agresor gan&oacute; o empat&oacute; y un 38% cuando perdi&oacute;. En Espa&ntilde;a faltan estudios de este tipo. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, las especialistas recuerdan que este tipo de factores no son &ldquo;causa-efecto&rdquo; porque la realidad de la violencia machista es compleja y multicausal. Y apuntan al machismo como base: &ldquo;La violencia de g&eacute;nero se produce porque hay una construcci&oacute;n cultural, el patriarcado, que da razones a los hombres para que entiendan que se puede corregir, castigar o controlar a las mujeres de esta forma y que da a la sociedad razones para justificarla&rdquo;, opina Lorente. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la concentraci&oacute;n de casos de lo que llevamos de julio, el Ministerio de Igualdad ha convocado un comit&eacute; de crisis el martes que viene, en el que ministerios, comunidades aut&oacute;nomas y otros organismos implicados, como la Fiscal&iacute;a, analizar&aacute;n cada caso. En dos de los &uacute;ltimos tres, hab&iacute;a rastro de las v&iacute;ctimas y sus agresores en VioG&eacute;n, el sistema de protecci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de violencia machista, pero no hab&iacute;a medidas de protecci&oacute;n vigentes. Tanto la mujer asesinada en Antequera como la de Benahav&iacute;s, ambas en M&aacute;laga, hab&iacute;an denunciado en alg&uacute;n momento, pero el sistema no las protegi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Gr&aacute;ficos elaborados por </em><a href="https://www.eldiario.es/autores/ainhoa-diez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ainhoa D&iacute;ez.</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mitad-mujeres-asesinadas-espana-son-parejas-exparejas-hombres_1_13399233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 19:26:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1ada4081-c13b-4d36-98c0-07fae4f69dc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="530544" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1ada4081-c13b-4d36-98c0-07fae4f69dc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="530544" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Más de la mitad de las mujeres asesinadas en España lo son por sus parejas o exparejas hombres]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1ada4081-c13b-4d36-98c0-07fae4f69dc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Violencia de género,Igualdad,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Supremo decidirá si el masculino genérico de un colegio profesional discrimina a las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/supremo-decidira-si-masculino-generico-colegio-profesional-discrimina-mujeres_1_13367869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80d5c410-7de7-47b9-b990-4faed93bd651_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Supremo decidirá si el masculino genérico de un colegio profesional discrimina a las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El órgano judicial admite el recurso de casación del grupo de 18 letradas que denunció el mantenimiento del nombre Colegio de Abogados de Sevilla, usando el genérico masculino. María Jesús Correa, una de las recurrentes, resalta que es un "hito procesal" que podría sentar jurisprudencia en materia de igualdad</p><p class="subtitle">La Justicia andaluza rechaza el lenguaje inclusivo y concluye que el término “abogado” no invisibiliza a las mujeres abogadas
</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Supremo ha admitido el recurso de casaci&oacute;n del grupo de 18 letradas que demandaron al Colegio de Abogados de Sevilla por mantener el gen&eacute;rico masculino en su denominaci&oacute;n en vez de utilizar 'abogac&iacute;a' como t&eacute;rmino inclusivo. Una decisi&oacute;n que cobra especial importancia porque, a partir de lo que determine el alto tribunal, se valorar&aacute; si el nombre que mantiene la instituci&oacute;n centenaria supone un uso sexista del lenguaje y, tambi&eacute;n, una discriminaci&oacute;n indirecta por raz&oacute;n de sexo en virtud de los art&iacute;culos que amparan la igualdad efectiva entre mujeres y hombres o las recomendaciones para el lenguaje inclusivo. 
    </p><p class="article-text">
        La Secci&oacute;n Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo dict&oacute; en junio de este a&ntilde;o que las normas que ser&aacute;n objeto de interpretaci&oacute;n por parte del tribunal son las relativas a la ley de Igualdad y, tambi&eacute;n, a la ley sobre Colegios Profesionales, seg&uacute;n se&ntilde;ala el auto al que ha podido acceder este medio. As&iacute;, prosigue la lucha de las letradas sevillanas que mostraron su rechazo frontal al <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/abogadas-sevilla-impugnan-votacion-evito-llamar-colegio-abogacia-colegio-abogados-chapuza_1_9201112.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdo votado el 25 de junio de 2022</a>, en el que se mantuvo la denominaci&oacute;n del Ilustre Colegio de Abogados de Sevilla (ICAS), en vez de adaptar las recomendaciones deontol&oacute;gicas del Real Decreto 135/2021 en el que ya se alude a los colegios de la Abogac&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Este paso supone para Mar&iacute;a Jes&uacute;s Correa, una de las 18 letradas recurrentes, &ldquo;un hito procesal importante&rdquo;, dado que &ldquo;considera que la cuesti&oacute;n trasciende nuestro caso concreto, reconociendo que existe una cuesti&oacute;n jur&iacute;dica cuya interpretaci&oacute;n conviene fijar y merece un pronunciamiento que puede dar lugar a crear doctrina jurisprudencial&rdquo;. Por tanto, lo califica, en declaraciones a este medio, como &ldquo;un ejercicio de ajuste entre la legislaci&oacute;n vigente y la realidad social&rdquo;, ya que, en este sentido, &ldquo;el poder y la capacidad de influencia del lenguaje p&uacute;blico es trascendental&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Puede trascender a otros &aacute;mbitos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s interesante para la letrada, afirma, es &ldquo;si la sentencia entra en el fondo del asunto y fija criterio sobre el uso del lenguaje sexista por un colegio profesional, o sobre las obligaciones derivadas de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres y la prohibici&oacute;n de discriminaci&oacute;n&rdquo;, dando lugar a que la doctrina sea utilizada en procedimientos futuros. Adem&aacute;s, considera que con esta v&iacute;a se abre la aplicaci&oacute;n del principio de igualdad y no discriminaci&oacute;n, as&iacute; como del deber de las corporaciones de derecho p&uacute;blico a utilizar un lenguaje conforme al ordenamiento ju&iacute;rico, a la interpretaci&oacute;n de la norma sobre igualdad y, a&ntilde;ade, el alcance del control jurisdiccional sobre los estatutos de los colegios profesionales, &ldquo;una cuesti&oacute;n que puede trascender a otros &aacute;mbitos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El litigio se ha ido extendiendo en el tiempo y en estos cuatro a&ntilde;os ha habido dos sentencias cruciales. Por un lado, el Juzgado n&uacute;mero 3 de lo Contencioso-Administrativo de Sevilla desestim&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/jueza-comprende-abogadas-sentencia-masculino-neutro-abogado-no-sexista-discriminatorio_1_12192097.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en abril de 2025</a> la demanda contra el ICAS y el Consejo Andaluz de Colegios de Abogados debido a que era una &ldquo;decisi&oacute;n democr&aacute;ticamente adoptada por los colegiados&rdquo; y que, a pesar de provocar un &ldquo;profundo respeto&rdquo; por parte de la magistrada que &ldquo;pudiera compartir personal o ideol&oacute;gicamente el argumentario de las recurrentes&rdquo;, como recog&iacute;a el auto, &ldquo;no hay norma alguna por la cual se deba adoptar imperativamente un lenguaje inclusivo&rdquo;. Asimismo, asever&oacute; que &ldquo;el t&eacute;rmino 'abogado' puede apreciarse por las colegiadas recurrentes como no inclusivo, pero no puede ser calificado de sexista ni de discriminatorio, aunque se comprenda el sentimiento de serlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/justicia-andaluza-rechaza-lenguaje-inclusivo-concluye-termino-abogado-no-invisibiliza-mujeres-abogadas_1_13012488.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a (TSJA) desestim&oacute; en febrero de este a&ntilde;o el recurso interpuesto por las 18 abogadas</a>. La sentencia tambi&eacute;n manten&iacute;a que no exist&iacute;a una &ldquo;norma imperativa&rdquo; en la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola, pese a las recomendaciones nacionales e internacionales, y se mostraba contraria a que la denominaci&oacute;n aprobada por el Colegio de Sevilla fuera sexista. En todo caso, hac&iacute;a referencia a la Real Academia de la Lengua Espa&ntilde;ola (RAE), que &ldquo;ha manifestado que el uso gen&eacute;rico del masculino gramatical no supone discriminaci&oacute;n sexista alguna y que el uso del desdoblamiento entre masculino y femenino es artificioso e innecesario, fundado principalmente en razones extraling&uuml;&iacute;sticas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A tal efecto, conclu&iacute;a con que, aun siendo &ldquo;correcto&rdquo; el uso de &ldquo;abogac&iacute;a&rdquo; para comprender a los profesionales de ambos sexos, con el mantenimiento de <em>abogados</em> &ldquo;no podemos concluir que su uso pueda, en la actual conciencia social, invisibilizar a las mujeres, dada la absoluta normalizaci&oacute;n del ejercicio de esta profesi&oacute;n por ambos sexos&rdquo;. Una cuesti&oacute;n que alarm&oacute; a las letradas, ya que, a su criterio, de esta manera se &ldquo;reduc&iacute;a&rdquo; la conflictividad a un mero problema gramatical y no se met&iacute;a &ldquo;en el fondo de la cuesti&oacute;n: la discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de sexo&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Cuatro a&ntilde;os de litigio y logros</h2><p class="article-text">
        La nomenclatura aprobada por la instituci&oacute;n que lleva vigente m&aacute;s de 300 a&ntilde;os va en el sentido contrario a las nuevas adecuaciones adoptadas por m&aacute;s de 30 Colegios de Abogados, de un total de 83 &oacute;rganos, que pasaron a adoptar Abogac&iacute;a, como en Almer&iacute;a, C&oacute;rdoba, Cuenca, C&aacute;ceres, Murcia o Santiago de Compostela. Un gesto que contrastaba con el uso del lenguaje inclusivo cuando este a&ntilde;o se convoc&oacute; por primera vez el I Premio Igualdad Abogac&iacute;a de Sevilla, <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/amparo-diaz-reconocida-i-premio-igualdad-abogacia-sevilla-ley-igualdad-papel-mojado_1_13077522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concedido a Amparo D&iacute;az Ramos</a>, quien mostraba su apoyo para la estandarizaci&oacute;n del t&eacute;rmino colectivo y, as&iacute;, se &ldquo;abarque&rdquo; tanto a hombres, mujeres y a personas no binarias, declaraba a este medio.  
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los sinsabores, el grupo de 18 letradas ha conseguido que el Supremo acepta el recurso de casaci&oacute;n y, tambi&eacute;n, un triunfo que ha supuesto un antes y un despu&eacute;s en el callejero sevillano, reflejo de la historia compartida de la ciudad. En diciembre de 2024, se descubri&oacute; la nueva rotulaci&oacute;n de la Plaza de la Abogac&iacute;a en un &ldquo;acto de reparaci&oacute;n&rdquo;, como lo calificaron las asistentes, que supuso acabar con un espacio m&aacute;s en el que se invisibilizaba a las mujeres y que, adem&aacute;s, cont&oacute; con la presencia de la corporaci&oacute;n local y del Colegio de Abogados <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/ve-letradas-celebran-llegada-callejero-sevilla-plaza-abogacia_1_11904738.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el acto inaugural</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Casi un lustro despu&eacute;s, la abogada Mar&iacute;a Jes&uacute;s Correa ve en la decisi&oacute;n del Supremo que &ldquo;la raz&oacute;n est&aacute; de nuestro lado porque la legislaci&oacute;n est&aacute; ah&iacute; y es exigible su cumplimiento&rdquo;. &ldquo;Si alcanzamos nuestro objetivo de un pronunciamiento que sirva para desterrar cualquier tipo de discriminaci&oacute;n sexista en el uso del lenguaje, todo esfuerzo habr&aacute; merecido la pena. As&iacute; sea&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/supremo-decidira-si-masculino-generico-colegio-profesional-discrimina-mujeres_1_13367869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:33:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/80d5c410-7de7-47b9-b990-4faed93bd651_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="335913" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/80d5c410-7de7-47b9-b990-4faed93bd651_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="335913" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Supremo decidirá si el masculino genérico de un colegio profesional discrimina a las mujeres]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/80d5c410-7de7-47b9-b990-4faed93bd651_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Andalucía,TSJA - Tribunal Superior de Justicia de Asturias,Colegio de Abogados,Lenguaje inclusivo,Consejo General de la Abogacía,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cesárea, la única cirugía mayor sin baja médica: “Invisibiliza la necesidad de cuidados de la madre”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cesarea-unica-cirugia-mayor-baja-medica-invisibiliza-necesidad-cuidados-madre_1_13293273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bc66094-c4ba-4eee-ad5c-4118998bfc2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x317y51.jpg" width="1200" height="675" alt="La cesárea, la única cirugía mayor sin baja médica: “Invisibiliza la necesidad de cuidados de la madre”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de que la OMS clasifica la cesárea como una cirugía mayor abdominal en la que hace falta anestesia, monitorización intraoperatoria estricta y cuidados posquirúrgicos, la intervención no cuenta con una baja médica y la recuperación de las mujeres es simultánea al permiso de nacimiento</p><p class="subtitle">Dar a luz en un hospital privado aumenta un 52% la probabilidad de tener una cesárea</p></div><p class="article-text">
        La ces&aacute;rea es la &uacute;nica cirug&iacute;a mayor sin baja m&eacute;dica. Consiste en una incisi&oacute;n en el abdomen de 15 a 20 cent&iacute;metros que atraviesa siete capas de tejidos (como piel, tejido graso, m&uacute;sculos, peritoneo y &uacute;tero) para traer al mundo a un beb&eacute;. Sin embargo, las mujeres que atraviesan este proceso no tienen derecho a baja m&eacute;dica: su recuperaci&oacute;n se enmarca en el permiso de maternidad, que en Espa&ntilde;a es de 19 semanas (32 en el caso de familias monoparentales). Su recuperaci&oacute;n no se contempla como incapacidad temporal independiente, a pesar de sus riesgos y posibles complicaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace d&eacute;cadas, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-tasa-cesareas-espana-hospitales-abusan-partos-quirurgicos_1_9545161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el uso de las ces&aacute;reas ha crecido</a> de manera muy significativa, lo que ha hecho que la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) advierta con m&aacute;s &iacute;mpetu de sus riesgos. Seg&uacute;n la OMS, como en cualquier otra cirug&iacute;a, &ldquo;la ces&aacute;rea est&aacute; asociada a riesgos a corto y a largo plazo que pueden perdurar por muchos a&ntilde;os despu&eacute;s de la intervenci&oacute;n y afectar a la salud de la mujer, y del neonato, as&iacute; como a cualquier embarazo futuro&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elena Casado Pineda, m&eacute;dica especialista en anestesiolog&iacute;a, reanimaci&oacute;n y terapia de dolor, trata en su libro <em>Ser mujer es perjudicial para la salud</em> (Editorial Molino) c&oacute;mo la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/parir-solas-atadas-acompanante-cesareas-humanizadas-avanzan-espana_1_10542901.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ces&aacute;rea</a> sigue siendo percibida por el sistema como una variante del parto vaginal, aunque lo &uacute;nico que compartan sean la finalidad: traer un beb&eacute; al mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que la OMS clasifica la ces&aacute;rea como una cirug&iacute;a mayor abdominal en la que hace falta anestesia, monitorizaci&oacute;n intraoperatoria estricta y cuidados posquir&uacute;rgicos. Su tiempo de recuperaci&oacute;n, si todo va bien, es de entre seis y doce semanas. Tiempo que ser&aacute; consumido en el permiso de maternidad, alternando la propia recuperaci&oacute;n de la madre con los cuidados del reci&eacute;n nacido. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ces&aacute;rea es la representaci&oacute;n por excelencia del sesgo de g&eacute;nero m&eacute;dico: lo que ser&iacute;a cirug&iacute;a mayor en cualquier otro contexto se convierte en un tr&aacute;mite menor cuando se trata del cuerpo de las mujeres y, m&aacute;s a&uacute;n, de su maternidad&rdquo;, escribe Casado en su libro.&nbsp;&ldquo;A cualquier otra cirug&iacute;a abdominal &ndash;una apendicectom&iacute;a por laparoscopia, una histerectom&iacute;a (extirpaci&oacute;n del &uacute;tero), una extirpaci&oacute;n de un mioma uterino o una colecistectom&iacute;a (extirpaci&oacute;n de ves&iacute;cula)&ndash; le corresponde una baja m&eacute;dica para la recuperaci&oacute;n del paciente&rdquo;, subraya la m&eacute;dica. Sin embargo, en la ces&aacute;rea no. Ese tiempo para sanar y recuperarse es simult&aacute;neo al permiso por nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        Ibone Olza es doctora en Medicina y especialista en psiquiatr&iacute;a infantil y perinatal. Tambi&eacute;n es fundadora y directora del Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal, y miembro de El Parto es Nuestro, una asociaci&oacute;n que busca mejorar las condiciones de atenci&oacute;n a madres e hijos durante el embarazo, parto y posparto en Espa&ntilde;a. Adem&aacute;s, ha parido a tres hijos por ces&aacute;rea. Seg&uacute;n ella, es &ldquo;absolutamente in&eacute;dito&rdquo; que la recuperaci&oacute;n de una ces&aacute;rea no se contemple como una baja m&eacute;dica.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Implicaciones f&iacute;sicas y mentales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Que no se d&eacute; una baja por ces&aacute;rea creo que invisibiliza la necesidad de cuidados que tiene una madre despu&eacute;s de la operaci&oacute;n. Es la &uacute;nica cirug&iacute;a abdominal en la que, conforme sales del quir&oacute;fano, te dan un reci&eacute;n nacido para que lo cuides&rdquo;, subraya Olza. Socialmente, la ces&aacute;rea es percibida como otra forma m&aacute;s de dar a la luz y se minimizan su importancia y riesgos reales: &ldquo;Es una cirug&iacute;a mayor abdominal que tiene un riesgo de 4 a 6 veces mayor de muerte materna que el parto vaginal&rdquo;, advierte.&nbsp;Casado lo resume a la perfecci&oacute;n en el cap&iacute;tulo de su libro dedicado a esta operaci&oacute;n. &ldquo;Cuando una cirug&iacute;a ocurre en un cuerpo femenino asociado a la maternidad, deja de ser una cirug&iacute;a para convertirse en &lsquo;parte del proceso natural&rsquo;. La mujer desaparece como paciente y queda subsumida en su rol de madre&rdquo;, escribe.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/expertas-piden-mayor-inversion-protocolos-tasa-cesareas-descienda-espana_1_9630693.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pasar por una ces&aacute;rea</a> y recuperarse no solo tiene implicaciones f&iacute;sicas, tambi&eacute;n mentales. Muchas madres experimentan sentimientos de culpa y angustia por vivir esa dualidad de tener que recuperarse mientras intentan cuidar a sus hijos. &ldquo;Hay madres que no han podido levantarse de la cama en d&iacute;as despu&eacute;s de una ces&aacute;rea, que no han podido volcarse o disfrutar de la maternidad. A veces hay madres que est&aacute;n tan doloridas de la ces&aacute;rea que no pueden disfrutar de su beb&eacute;&rdquo;, explica Olza. &ldquo;No puedes estar a tope, al 100%, porque el cuerpo y la herida te limitan much&iacute;simo. No puedes re&iacute;rte, muchas veces no puedes cogerlo en brazos, no puedes caminar&hellip; Hay mucho dolor y cansancio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto, si todo va &ldquo;bien&rdquo;. Si hay complicaciones en la recuperaci&oacute;n, como una infecci&oacute;n de la herida o una par&aacute;lisis del tr&aacute;nsito intestinal, la situaci&oacute;n se vuelve a&uacute;n m&aacute;s compleja de afrontar. &ldquo;Pueden pasar muchas cosas despu&eacute;s de una ces&aacute;rea, y lo que genera en las madres es dolor y culpa. Culpa de decir, &lsquo;ostras, no estoy cuidando a mi beb&eacute; como me gustar&iacute;a. No tengo fuerzas, no puedo moverme, no puedo cambiarle&hellip;&rsquo; Pues claro, es una paliza para el cuerpo&rdquo;, concluye Olza.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Legislar con perspectiva de g&eacute;nero</h2><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/bajas-parto-permisos-retribuidos-medidas-malasmadres-buscan-mejorar-conciliacion_1_13193698.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Yo No Renuncio</a>, liderada por Laura Baena, lleva m&aacute;s de diez a&ntilde;os exigiendo un Pacto de Estado por la Conciliaci&oacute;n para que la maternidad se reconozca social y econ&oacute;micamente, y para frenar la renuncia de las madres a diferentes &aacute;mbitos de sus vidas por la imposibilidad de conciliar. Una de sus propuestas es que tras el parto, las mujeres puedan acogerse a una incapacidad temporal para su mejor recuperaci&oacute;n, ya que el permiso de nacimiento est&aacute; creado para otras necesidades. Desde la asociaci&oacute;n piden 15 d&iacute;as de baja tras un parto vaginal, y 30 d&iacute;as tras una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/datos-senalan-programan-cesareas-espana-evitar-partos-semana-festivos_1_9636522.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ces&aacute;rea</a>, al tratarse de una cirug&iacute;a mayor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No contemplar estas incapacidades temporales supone no legislar con perspectiva de g&eacute;nero y no tener en cuenta la propia fisiolog&iacute;a del embarazo y del parto en s&iacute; mismo&rdquo;, explican desde Yo No Renuncio. &ldquo;Estas incapacidades temporales tambi&eacute;n fortalecen la corresponsabilidad y son f&oacute;rmulas muy concretas de proteger los cuidados tanto de la madre como del beb&eacute;&rdquo;, subrayan.
    </p><p class="article-text">
        Virginia Castillo, abogada especialista en Derecho Laboral y de la Seguridad Social, se&ntilde;ala c&oacute;mo de las 17 semanas de permiso por nacimiento, las primeras seis tienen como finalidad el cuidado y el reposo del cuerpo de la mujer. Sin embargo, coincide con la asociaci&oacute;n en que son insuficientes, y en la mayor&iacute;a de casos ni se cumple, pues es incompatible la recuperaci&oacute;n de la mujer con el cuidado del reci&eacute;n nacido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya est&aacute; previsto que las primeras seis semanas sean para esa recuperaci&oacute;n del cuerpo, te las puedes coger hasta incluso antes de que nazca el ni&ntilde;o. Ah&iacute; es donde est&aacute; vinculado al derecho al cuidado de la mujer&rdquo;, explica Castillo. &ldquo;No son semanas que est&aacute;n pensadas para el cuidado del menor cuando nazca y su especial protecci&oacute;n. Supuestamente, est&aacute;n pensadas para nosotras, para nuestro cuerpo&rdquo;, aclara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que los padres se impliquen y cuiden, pero eso no puede pasar por negar las necesidades de cuidado de las madres, y m&aacute;s cuando una madre atraviesa un parto. En el caso de una ces&aacute;rea, va a necesitar cuidados y una recuperaci&oacute;n f&iacute;sica. No es posible que la mitad de la baja se la coma tu recuperaci&oacute;n&rdquo;, afirma Ibone Olza. Por ello, prosigue, es esencial diferenciar entre las necesidades del beb&eacute; y de la madre, no se pueden ver como un conjunto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Castillo defiende que ser&iacute;a necesario establecer una incapacidad temporal tras la ces&aacute;rea y, si no es posible, una ampliaci&oacute;n de las semanas para asegurar la recuperaci&oacute;n de la madre.&nbsp;&ldquo;Es una funci&oacute;n de discriminaci&oacute;n por g&eacute;nero. No se est&aacute;n teniendo en cuenta las necesidades de las mujeres a la hora de regular las bajas o los permisos relacionados con el nacimiento y los cuidados&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Martínez Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cesarea-unica-cirugia-mayor-baja-medica-invisibiliza-necesidad-cuidados-madre_1_13293273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:44:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7bc66094-c4ba-4eee-ad5c-4118998bfc2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x317y51.jpg" length="146054" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7bc66094-c4ba-4eee-ad5c-4118998bfc2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x317y51.jpg" type="image/jpeg" fileSize="146054" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La cesárea, la única cirugía mayor sin baja médica: “Invisibiliza la necesidad de cuidados de la madre”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7bc66094-c4ba-4eee-ad5c-4118998bfc2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x317y51.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Permisos de maternidad,Parto,Conciliación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El éxito de Haaland o por qué necesitamos más ternura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/exito-haaland-necesitamos-ternura_132_13382871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d806fd5-b4ae-401f-a2bb-eb9ccfe4bb0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x640y457.jpg" width="1200" height="675" alt="El éxito de Haaland o por qué necesitamos más ternura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        El domingo Espa&ntilde;a juega la final del Mundial masculino de f&uacute;tbol y esa es una de las conversaciones de hoy. No te voy a ocultar que le tengo cierto resquemor a nuestro seleccionador Luis de la Fuente. &iquest;Te acuerdas de ese <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/luis-rubiales-cargando-lacra-feminismo_1_10459696.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>tremendo discurso</strong></a> de Luis Rubiales en el que se negaba a dimitir, hablaba de &ldquo;la plaga del falso feminismo&rdquo; y aseguraba que ese beso (por el que <a href="https://www.eldiario.es/politica/audiencia-nacional-confirma-condena-luis-rubiales-beso-no-consentido-jenni-hermoso_1_12413838.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ha sido condenado</strong></a>) fue &ldquo;consentido y mutuo&rdquo;? Pues Luis de la Fuente fue uno de esos hombres que aplaudi&oacute;. Hay que decir que d&iacute;as despu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/seleccionador-masculino-no-dimite-pide-perdon-aplausos-rubiales-son-hechos-injustificables_1_10480358.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>rectific&oacute; y pidi&oacute; perd&oacute;n</strong></a> por haberse comportado as&iacute;. Le hubiera honrado m&aacute;s reaccionar en el momento, cuando Rubiales merec&iacute;a rechazo y no respeto y las jugadoras, apoyo. Antes de que la reacci&oacute;n social fuera tan fuerte que finalmente Rubiales dimitiera y quedarse en el cargo de seleccionador sin pedir perd&oacute;n resultara, digamos, pr&aacute;cticamente imposible.
    </p><p class="article-text">
        Pero vayamos con Haaland. Porque Noruega no juega la final, pero Erling Haaland ha ganado mucha simpat&iacute;a este Mundial. Varias voces han hablado de &eacute;l como <a href="https://www.instagram.com/p/Dax04uUEb3Q/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>un modelo diferente de masculinidad</strong></a>. He estado d&aacute;ndole vueltas al tema porque pienso, &iquest;qu&eacute; sabemos en realidad de este hombre? Dir&iacute;a que bastante poco. Y ese suele ser uno de los problemas: nos acabamos fijando m&aacute;s en c&oacute;mo algunos hombres 'performan' esa masculinidad que en c&oacute;mo la ejercen cotidianamente en espacios a los que probablemente nuestra mirada no pueda llegar.
    </p><p class="article-text">
        Pero ciertamente Haaland parece tener algo diferente. Menos chuler&iacute;a, m&aacute;s amabilidad, algo de gracia, <a href="https://www.vogue.es/articulos/erling-haaland-mundial-2026-masculinidad-sana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>m&aacute;s ternura</strong></a>. Hay quien ha recordado cuando, ante un triunfo de su equipo, las parejas de los jugadores saltaron al campo a celebrarlo con ellos y solo &eacute;l se preocup&oacute; de buscar una silla para su novia. O cuando habl&oacute; de que lo normal es repartir el trabajo dom&eacute;stico. Tengo que decir que eso me llev&oacute; a pensar &iexcl;&iquest;con qu&eacute; poco nos conformamos?! Pero entiendo tambi&eacute;n el punto. 
    </p><p class="article-text">
        Porque estamos m&aacute;s acostumbradas a que los jugadores de f&uacute;tbol sean referentes que, sin embargo, se ponen de lado cuando se trata de asuntos importantes. A que sean se&ntilde;ores que se enfadan y que se enredan en tanganas. A que muestren dureza y agresividad. A que digan barbaridades contra el feminismo o <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/carles-puyol-cabeza-cartel-congreso-masculinidad-hombres-confundidos-vacios_1_13147598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>participen en congresos sobre masculinidad</strong></a> que reivindican a los hombres de siempre.
    </p><p class="article-text">
        Estamos m&aacute;s acostumbradas a que les imputen <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/cq514xw8z9qo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por delitos de violencia sexual </strong></a>que a que uno de ellos, uno de los que est&aacute; en la cumbre, diga: &ldquo;Me parece que es rid&iacute;culo que en pleno 2026 los hombres sigamos creyendo que eso es una ayuda y no parte del trabajo que nosotros tenemos que hacer como corresponsables de nuestra casa, de nuestra comunidad, de nuestras familias. Todos los hombres tenemos la obligaci&oacute;n de contribuir a redistribuir ese trabajo de cuidados que hist&oacute;ricamente ha sido depositado sobre las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si Haaland ha ganado popularidad estos d&iacute;as es porque estamos necesitadas de m&aacute;s compromiso pero tambi&eacute;n de m&aacute;s ternura.
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Este martes el Gobierno aprobaba el proyecto de Ley de Violencia Vicaria, que enfila su tramitaci&oacute;n en el Congreso. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/aprobado-proyecto-ley-violencia-vicaria-danar-familiares-parejas-exparejas-sera-agravante_1_13379085.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Aqu&iacute; te contamos</strong></a> los puntos m&aacute;s importantes, por ejemplo, que ser&aacute; un agravante y no un delito, y en qu&eacute; casos se retirar&aacute; la patria potestad.</li>
                                    <li>No hablemos solo del miedo a la noche, del 'cuidado con la copa', de que si tomas drogas los hombres aprovechar&aacute;n para violarte... Hablemos de reivindicar la noche y el disfrute, del derecho a la fiesta. Es lo que propone Itziar Ziga <a href="https://www.pikaramagazine.com/2026/07/animalas-feministas-que-se-drogan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>en esta columna</strong></a> en Pikara Magazine.</li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/internacional/fotografa-palestina-recorrio-carreteras-cisjordania-retratar-torres-vigilancia-arte_1_13365812.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Rehab Nazzal</strong></a> es la fot&oacute;grafa palestina que recorri&oacute; las carreteras de Cisjordania para retratar sus torres de vigilancia y mostrar el calvario que supone desplazarse por los territorios ocupados por Israel. Puedes ver su exposici&oacute;n este julio en la Casa &Aacute;rabe de Madrid (a la espera de qu&eacute; pase con su futuro, en manos del Ayuntamiento).</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Nos leemos en unas semanas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es el &uacute;ltimo bolet&iacute;n en unas semanas. Llegan vacaciones y, aunque alguna semana s&iacute; estar&eacute; por aqu&iacute;, la newsletter ya volver&aacute;, seguramente, cuando llegue septiembre. Espero que para entonces sigas aqu&iacute;, que puedas descansar, disfrutar o hacer lo que te d&eacute; la gana dentro de tus posibilidades.
    </p><p class="article-text">
        Tengo en la mesita algunas lecturas, como el nuevo ensayo de June Fern&aacute;ndez, <a href="https://www.librosdelko.com/products/contenido-explicito?srsltid=AfmBOorHr2ntuZlmeUOg0APjblGQK2DLwFOuBULmOSyiOwWvviKZ1H9L" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'Contenido expl&iacute;cito.</strong></a> Placer y censura en la cultura popular', o la novela de Laia Jufresa 'Wishbone'. Pero si me das tus sugerencias, me encantar&aacute;, porque quiero explorar cositas nuevas que quiz&aacute; se salgan de la zona de lo que suelo leer. Me apetece, adem&aacute;s, disfrutar de lecturas porque s&iacute;, no solo de eso que parece que 'hay que' leer.
    </p><p class="article-text">
        Con mis mejores deseos para tus helados, tus siestas, tus paseos y tus ba&ntilde;os, nos 'vemos' pronto.
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/exito-haaland-necesitamos-ternura_132_13382871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 14:20:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0d806fd5-b4ae-401f-a2bb-eb9ccfe4bb0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x640y457.jpg" length="389936" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0d806fd5-b4ae-401f-a2bb-eb9ccfe4bb0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x640y457.jpg" type="image/jpeg" fileSize="389936" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El éxito de Haaland o por qué necesitamos más ternura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0d806fd5-b4ae-401f-a2bb-eb9ccfe4bb0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x640y457.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Mundial de fútbol,Fútbol,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aprobado el proyecto de Ley de Violencia Vicaria: dañar a los familiares de las parejas o exparejas será un agravante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/aprobado-proyecto-ley-violencia-vicaria-danar-familiares-parejas-exparejas-sera-agravante_1_13379085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/799811de-9a02-41e5-9eca-4d8a2bc6b7e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x999y352.jpg" width="1200" height="675" alt="Aprobado el proyecto de Ley de Violencia Vicaria: dañar a los familiares de las parejas o exparejas será un agravante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No existirá un delito específico sino “una circunstancia agravante por razón de género” que aplicará cuando un hombre dañe a los hijos de su pareja o expareja, pero también a menores, hermanos o ascendientes estrechamente ligados a ella, así como a su actual pareja
</p><p class="subtitle">Las expertas recelan de la nueva ley de violencia vicaria: “Legislar a golpe de casos como el de Bretón no es la solución”
</p></div><p class="article-text">
        Quince a&ntilde;os despu&eacute;s de que Jos&eacute; Bret&oacute;n asesinara a sus hijos de 8 y 6 a&ntilde;os tras el anuncio de la que era su pareja, Ruth Ortiz, de que quer&iacute;a separarse, el Congreso debatir&aacute; una Ley de Violencia Vicaria, un tipo de violencia machista que consiste en instrumenalizar a los hijos e hijas de las v&iacute;ctimas para hacerles da&ntilde;o, tambi&eacute;n a ellas. El Gobierno ha aprobado este martes el proyecto de ley para &ldquo;visiblizar, reconocer, prevenir, sancionar y erradicar&rdquo; la violencia vicaria, que implica la modificaci&oacute;n de diez normas. No existir&aacute; un delito espec&iacute;fico sino que la violencia vicaria ser&aacute; &ldquo;una circunstancia agravante por raz&oacute;n de g&eacute;nero&rdquo; que se a&ntilde;adir&aacute; al C&oacute;digo Penal. Esta circunstancia aplicar&aacute; cuando un hombre da&ntilde;e a los hijos de su pareja o expareja, pero tambi&eacute;n a menores, hermanos o ascendientes estrechamente ligados a ella, as&iacute; como a su actual pareja.
    </p><p class="article-text">
        La Ley Integral de Violencia de G&eacute;nero incluir&aacute; la definici&oacute;n de violencia vicaria, &ldquo;aquella que, con el objetivo de causar dolor o sufrimiento a las mujeres, se ejerza por parte de quienes sean o hayan sido sus c&oacute;nyuges o de quienes est&eacute;n o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, incluso sin convivencia, sobre sus hijos e hijas o descendientes, as&iacute; como sobre personas menores de edad o mayores con discapacidad sujetas a su tutela, curatela, acogimiento o guarda y custodia o a otras medidas de apoyo; sobre otros familiares o allegados menores de edad; sobre los ascendientes o hermanos y hermanas de &eacute;sta; o sobre su c&oacute;nyuge o persona a la que est&eacute; ligada por an&aacute;loga relaci&oacute;n de afectividad aun sin convivencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La existencia de un agravante y no de un delito espec&iacute;fico es un cambio <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-tipificara-delito-propio-violencia-vicaria-permitira-prohibir-libros-jose-breton_1_12643367.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respecto al primer texto que lleg&oacute; al Consejo de Ministros.</a> Entonces, el anteproyecto de ley incorporaba un delito propio de violencia vicaria, aunque no solo circunscrito a la violencia machista. Se conceb&iacute;a como un delito contra la integridad moral que castigaba a quien &ldquo;para causar da&ntilde;o o sufrimiento&rdquo; a su pareja o expareja &ldquo;cometa sobre sus hijos o personas bajo su tutela&rdquo; cualquier delito violento o contra la intimidad, el honor, los derechos y deberes familiares o la intimidad. Numerosas asociaciones y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/expertas-recelan-nueva-ley-violencia-vicaria-legislar-golpe-casos-breton-no-solucion_1_12645150.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expertas alertaron</a> entonces de que esa redacci&oacute;n desplazaba el foco de la ra&iacute;z de la violencia vicaria  y podr&iacute;a aplicarse para otros casos que nada tuvieran que ver. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco el ministerio de Infancia y Juventud, uno de los coproponentes de la norma junto con Igualdad y Justicia, estaba de acuerdo con los planteamientos del anteproyecto. El texto, que iba a aprobarse hace meses, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-choca-ley-violencia-vicaria-negocia-evitar-sea-arma-doble-filo_1_12977833.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido objeto de negociaciones</a> entre departamentos y finalmente incorpora la violencia vicaria como agravante de g&eacute;nero. Al ser agravamente de otros delitos, solo podr&aacute; ser aplicado en los casos en los que al condenado se le apliquen las penas de la parte alta de la horquilla.
    </p><h2 class="article-text">Retirada de la patria potestad</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ese agravante, el proyecto contempla una nueva pena accesoria sobre quienes publiquen o difundan &ldquo;mensajes, textos, im&aacute;genes u otros contenidos que tengan relaci&oacute;n directa&rdquo; con el delito cometido. Se trata de una pena creada <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/expertas-recelan-nueva-ley-violencia-vicaria-legislar-golpe-casos-breton-no-solucion_1_12645150.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a ra&iacute;z de la pol&eacute;mica generada</a> el a&ntilde;o pasado cuando la editorial Anagrama anunci&oacute; la publicaci&oacute;n del libro 'El odio' en el que Jos&eacute; Bret&oacute;n confesaba los hechos por primera vez. Entonces, la Fiscal&iacute;a lleg&oacute; a pedir la suspensi&oacute;n del lanzamiento del libro y, finalmente, la editorial renunci&oacute; a publicarlo.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto incluye la retirada autom&aacute;tica <a href="https://www.eldiario.es/politica/judicial-respalda-quitar-patria-potestad-padres-condenados-violencia-genero_1_13231304.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la patria potestad</a> cuando haya sentencia firme por un delito grave de violencia de g&eacute;nero o alg&uacute;n delito grave contra los hijos. La &uacute;nica posibilidad de recuperarla llegar&aacute;, no solo tras el cumplimiento de la condena, sino despu&eacute;s de que se cancelen los antecedentes penales, es decir, cuando no haya reincidencia. &ldquo;Un maltratador nunca puede ser un buen padre y eso tiene que tener consecuencias en el orden civil&rdquo;, ha dicho la ministra de Igualdad, Ana Redondo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. 
    </p><p class="article-text">
        La guardia y custodia y los reg&iacute;menes de visitas tambi&eacute;n podr&aacute;n suspenderse, aunque no de manera autom&aacute;tica. La Ley de Infancia ya contemplaba este tipo de medidas, que esta norma pretende reforzar. Podr&aacute;n suspenderse cuando el progenitor est&eacute; incurso en un procedimiento judicial, cuando existan indicios razonables de violencia o cuando pueda &ldquo;resultar perjudicial&rdquo; para la salud f&iacute;sica, ps&iacute;quica o emocional de las hijas e hijos. Los jueces tendr&aacute;n margen de maniobra para razonar excepciones, algo que en la pr&aacute;ctica est&aacute; haciendo que padres incursos en este tipo de procesos obtengan custodias. Eso s&iacute;, la escucha a los menores se convierte en una obligaci&oacute;n legal de los jueces en todos los procesos, y solo cuando sea imposible esa escucha, ser&aacute;n otras personas allegadas o especializadas quienes hablen en nombre de los menores.
    </p><p class="article-text">
        El anteproyecto contempla la puesta en marcha de juicios r&aacute;pidos para los procesos civiles (que dirimen precisamente asuntos como la guarda y custodia) cuando haya abiertos procedimientos de violencia de g&eacute;nero. La madre superviviente podr&aacute; solicitar la restituci&oacute;n de los apellidos del hijo o hija fallecido y del resto de hijos, si los hubiera, para eliminar todo v&iacute;nculo con el otro progenitor.
    </p><p class="article-text">
        La estad&iacute;stica de v&iacute;ctimas mortales por violencia por raz&oacute;n de g&eacute;nero se ampliar&aacute; para incluir de manera diferenciada a hijos e hijas, a familiares o allegados, ascendientes, hermanos y hermanas de la mujer, as&iacute; como a su pareja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/aprobado-proyecto-ley-violencia-vicaria-danar-familiares-parejas-exparejas-sera-agravante_1_13379085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 11:20:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/799811de-9a02-41e5-9eca-4d8a2bc6b7e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x999y352.jpg" length="2467551" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/799811de-9a02-41e5-9eca-4d8a2bc6b7e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x999y352.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2467551" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aprobado el proyecto de Ley de Violencia Vicaria: dañar a los familiares de las parejas o exparejas será un agravante]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/799811de-9a02-41e5-9eca-4d8a2bc6b7e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x999y352.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Violencia machista,Violencia vicaria,Machismo,Ministerio de Igualdad,Gobierno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“¿Estás enferma?", "tienes mala cara": los comentarios que reciben las mujeres cuando no se maquillan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/enferma-tienes-mala-cara-comentarios-reciben-mujeres-no-maquillan_132_13168902.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bc2c940-a4cd-48f4-af02-a5770f12273e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“¿Estás enferma?&quot;, &quot;tienes mala cara&quot;: los comentarios que reciben las mujeres cuando no se maquillan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varias mujeres relatan cómo ir sin maquillaje hace que reciban comentarios que dudan de su aspecto y de su salud. "Confirman que el cuerpo femenino sin modificar necesita explicación", asegura la psicóloga Candela Yatche</p><p class="subtitle">Controlar la inflamación y rutinas para pieles perfectas: ya no es solo la delgadez, hay nuevos estándares de belleza para torturar a las mujeres
</p></div><p class="article-text">
        Celia tiene 22 a&ntilde;os y no suele salir de casa sin hacerse el <em>eyeline</em>r. Todos los d&iacute;as, los cinco minutos que tarda en maquillarse forman parte de su rutina. Un d&iacute;a, decidi&oacute; no hac&eacute;rselo e ir a la universidad &ldquo;al natural&rdquo;. Y una compa&ntilde;era de clase le pregunt&oacute; varias veces (con toda la buena intenci&oacute;n) si estaba bien o si le pasaba algo. &ldquo;Siento presi&oacute;n a diario por maquillarme, para no parecer que estoy cansada o que tengo 'mala cara'. Tambi&eacute;n por evitar que alguien me pregunte si estoy cansada o si estoy bien&rdquo;, cuenta la joven. 
    </p><p class="article-text">
        El de Celia no es un caso aislado. La presi&oacute;n est&eacute;tica hace que muchas mujeres reciban este tipo de comentarios si no se maquillan: el aspecto que se considera 'normal' es el de las caras maquilladas. Hace unos d&iacute;as, Claudia Polo (@soulinthekitchen), influencer<em> </em>y autora de libros de cocina, public&oacute; en la plataforma <em>Substack </em>un texto titulado &ldquo;Llevo una semana sin maquillarme y me han dicho ocho veces que si estoy enferma&rdquo;. En &eacute;l, cuenta c&oacute;mo tras quince a&ntilde;os poni&eacute;ndose corrector de ojeras a menudo, decidi&oacute; dejar de usarlo. El resultado: en poco tiempo, le preguntan ocho veces si est&aacute; mala. &ldquo;No, estoy genial, la verdad. Me encuentro estupendamente. De hecho, tengo una energ&iacute;a especial, dir&iacute;a que estaba incluso radiante, alegre, brillante, exuberante hasta que me has llamado fea&rdquo;, escribe. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece que tengo cirroris, pero solo es el subtono de mi piel. Este color cetrino que me dio mi madre. Que el rubor tan natural que pensabas que ten&iacute;a hasta ahora era el 'benetint' que me pon&iacute;a religiosamente en las mejillas y que sin &eacute;l parezco una aceituna&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        A Mar&iacute;a, de 24 a&ntilde;os, su madre siempre le ha presionado con &ldquo;pintarse un poco&rdquo; para salir a la calle y, cuando se maquilla, le asegura que as&iacute; &ldquo;tiene mucha mejor cara&rdquo;. Comentarios aparentemente inofensivos que despiertan en las mujeres inseguridad y rabia, y que no hacen m&aacute;s que reafirmar el discurso de que solo tenemos buena cara cuando la maquillamos. En el caso de Mar&iacute;a, incluso su expareja le presion&oacute; para que se depilara las cejas.
    </p><p class="article-text">
        La doctora en Ciencias Sociales Esther Pineda G. y autora del libro <em>Bellas para morir. Estereotipos de g&eacute;nero y violencia est&eacute;tica contra la mujer</em> (Prometeo Libros) asegura que &ldquo;la presi&oacute;n para responder al ideal de belleza es externa, proviene del bombardeo medi&aacute;tico y publicitario, de los ideales y anuncios recibidos a trav&eacute;s de las redes sociales, de los comentarios realizados por personas en los diferentes espacios en los que se participa, sean familiares, laborales, comunitarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Pineda, que acu&ntilde;&oacute; el concepto de violencia est&eacute;tica, recibir comentarios como &ldquo;&iquest;est&aacute;s enferma?&rdquo; o &ldquo;tienes mala cara&rdquo; cuando una mujer no se maquilla es una forma de violencia est&eacute;tica, ya que &ldquo;cuestiona, interpela, critica y rechaza la imagen y corporalidad de la mujer, porque encubre una intenci&oacute;n disciplinadora, porque le exige a la mujer adecuarse a la expectativa de belleza que se tiene, o que al menos se note que esta est&aacute; haciendo el esfuerzo de cumplir con esa exigencia social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga define el concepto de violencia est&eacute;tica como el conjunto de discursos, narrativas, representaciones, pr&aacute;cticas e instituciones sociales que presionan a las mujeres a responder al ideal de belleza. &ldquo;Esta violencia est&eacute;tica se sostiene sobre cuatro premisas fundamentales: el sexismo, el racismo, la gerontofobia y la gordofobia, porque les exige a las mujeres en cualquier contexto ser femeninas, j&oacute;venes, blancas y delgadas para ser consideradas bellas&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El cuerpo sin modificar necesita explicaci&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Yolanda, de 26 a&ntilde;os, siente esta presi&oacute;n est&eacute;tica de manera interna: &ldquo;A lo mejor no me lo ha dicho gente, pero s&iacute; que me he mirado y he dicho: &lsquo;madre m&iacute;a, estoy horrible&rsquo;, &lsquo;qu&eacute; fea&rsquo; o &lsquo;parece que estoy enferma&rsquo;&rdquo;, cuando no iba maquillada. &ldquo;Yo creo que es m&aacute;s autopresi&oacute;n y quiz&aacute; ir un poco ya con el prejuicio de que te pueden decir algo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Candela Yatche, psic&oacute;loga y autora de <em>Consumidas: Violencia est&eacute;tica y mercado de inseguridades</em> (Galerna) y creadora de la Fundaci&oacute;n Bellamente, un proyecto que promueve la autoaceptaci&oacute;n y el amor propio, subraya: &ldquo;Lo que hacen esos comentarios es confirmar, una vez m&aacute;s, que el cuerpo femenino sin modificar necesita explicaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y eso, repetido mil veces de mil formas distintas, termina instalando algo muy concreto: que existir como somos no es suficiente. Naturaliza la idea de que la cara 'natural' de una mujer es un problema, una se&ntilde;al de alarma. No importa si viene con buena intenci&oacute;n, el efecto es el mismo, ya que refuerza que existir sin intervenci&oacute;n est&eacute;tica es estar mal&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Pineda explica c&oacute;mo esta autopresi&oacute;n es una consecuencia, no una causa. &ldquo;En un contexto social donde las ni&ntilde;as y mujeres est&aacute;n siendo constantemente evaluadas sobre su imagen y corporalidad, aprender&aacute;n a mirarse de la misma forma en que son vistas socialmente. Por eso, este es un problema social, estructural, colectivo, en el que el amor propio no basta para transformarlo ni erradicar la violencia est&eacute;tica&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa presi&oacute;n s&iacute; que la sent&iacute; mucho en la adolescencia, en el instituto, por ejemplo&rdquo;, cuenta Helena, de 24 a&ntilde;os. &ldquo;Los ni&ntilde;os miraban muy con lupa si te maquillabas o si no, o si llevabas tal o llevabas cual. En ese momento s&iacute; que sent&iacute;a que tanto maquillarse como no maquillarse era una mala decisi&oacute;n, y eso s&iacute; que era supermachista. De que si no vas maquillada es que no te cuidas, pero si vas maquillada es que &lsquo;est&aacute;s hipercuidada e hipermaquillada siempre&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yatche reitera c&oacute;mo ese tipo de comentarios, aunque parezcan inofensivos o una muestra de preocupaci&oacute;n, &ldquo;est&aacute;n marcando que hay una forma correcta de verse, generalmente mediada por el maquillaje. Es una forma de control sutil sobre el cuerpo de las mujeres, que termina condicionando c&oacute;mo se presentan en el espacio p&uacute;blico. No se trata de prohibir el maquillaje, sino de poder elegirlo desde la libertad, no desde la exigencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que la industria cosm&eacute;tica, farmacol&oacute;gica y quir&uacute;rgica es multimillonaria y, seg&uacute;n Pineda, &ldquo;necesita que las mujeres est&eacute;n inc&oacute;modas, inconformes e insatisfechas con su imagen y su corporalidad para que puedan consumir los productos y servicios que se le ofrecen. Por lo tanto, incita y capitaliza ese malestar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Martínez Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/enferma-tienes-mala-cara-comentarios-reciben-mujeres-no-maquillan_132_13168902.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 19:19:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7bc2c940-a4cd-48f4-af02-a5770f12273e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="274352" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7bc2c940-a4cd-48f4-af02-a5770f12273e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="274352" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[“¿Estás enferma?", "tienes mala cara": los comentarios que reciben las mujeres cuando no se maquillan]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7bc2c940-a4cd-48f4-af02-a5770f12273e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Estética,Micromachismos,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué supuso para ti 'la manada'?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/supuso-manada_132_13363523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1fa4f4d-4c6e-43cf-b46a-154937b75887_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x614y286.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué supuso para ti &#039;la manada&#039;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones</p><p class="subtitle">Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hay casos que marcan un antes y un despu&eacute;s. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/diez-anos-manada-si-creo-decada-saco-luz-violencia-sexual_1_13329333.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Han pasado diez a&ntilde;o</a>s desde que una mujer tuvo la determinaci&oacute;n de denunciar la agresi&oacute;n sexual que hab&iacute;a sufrido por parte de cinco hombres. Ella hab&iacute;a ido a Sanfermines a divertirse. Lo que pod&iacute;a haber sido un expediente m&aacute;s se convirti&oacute; en el caso que aviv&oacute; la ruptura del silencio sobre la violencia sexual y que gener&oacute; una movilizaci&oacute;n social con muchas repercusiones.
    </p><p class="article-text">
        Hemos reconstruido lo que sucedi&oacute; esos primeros momentos y tambi&eacute;n lo que ha pasado <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/diez-anos-manada-si-creo-decada-saco-luz-violencia-sexual_1_13329333.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta &uacute;ltima d&eacute;cada</a>. He preguntado estos d&iacute;as a varias personas qu&eacute; supuso para ellas este caso. Porque m&aacute;s all&aacute; de los cambios materiales, de los grandes avances, del debate, lo que sucedi&oacute; con 'la manada' impact&oacute; en lo cotidiano. En las conversaciones, en la manera en la que entend&iacute;amos algunas cosas. En el caso de muchas mujeres, fue el momento de revisar la propia historia, de poner palabras, incluso, a lo que hab&iacute;an vivido o de atreverse a hablar de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manada_1_2191585.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus experiencias de violencia sexual</a>. En el caso de los hombres, muchos comprendieron por primera vez la envergadura de lo que intent&aacute;bamos contarles, muchos reflexionaron sobre sus comportamientos o sobre lo que hab&iacute;an naturalizado.
    </p><p class="article-text">
        Hablaba con la soci&oacute;loga Beatriz Ranea sobre ese <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>"elemento de identificaci&oacute;n</strong></a> muy grande&rdquo;: muchas sintieron que esa mujer pod&iacute;an ser ellas o sus amigas, o que lo hab&iacute;an sido. Esa capacidad de identificaci&oacute;n fue clave para la movilizaci&oacute;n y el hartazgo. Tambi&eacute;n es duro este ejercicio de ser conscientes de la violencia que vivimos. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas mujeres me contaron que 'la manada' las ayud&oacute;, efectivamente, a compartir sus historias de violencia sexual. &ldquo;Fue un cambio para todas en la manera en la que se trataba la violencia. Antes parec&iacute;a que est&aacute;bamos solas&rdquo;, me dec&iacute;a Cristina (todos los nombres son ficticios). &ldquo;Fue un ejercicio enorme de toma de conciencia de situaciones pasadas y de estar alerta&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a Mar&iacute;a. A Irene le sirvi&oacute; para detectar una situaci&oacute;n de acoso que sufr&iacute;a. A Elisa, &ldquo;a tener empat&iacute;a con quienes sufren este infierno&rdquo;. Tambi&eacute;n hombres me respondieron. Por ejemplo, Ignacio tom&oacute; conciencia &ldquo;del nivel machismo&rdquo; que hab&iacute;a en la sociedad. Pablo relata c&oacute;mo supuso un cambio en su grupo de amigos, les hizo estar todav&iacute;a m&aacute;s alerta sobre sus propios comportamientos.
    </p><p class="article-text">
        Mari Carmen me cont&oacute; algo muy interesante: c&oacute;mo el caso sirvi&oacute; para hablar con sus hijos, de entonces 9 y 6 a&ntilde;os, sobre consentimiento. &ldquo;Salimos a la calle y yo fui a todas las concentraciones que se hicieron en mi ciudad y como siempre iba con mis hijos, al llegar a casa uno de esos d&iacute;as, en la cena, mi hijo mayor me pregunt&oacute;: '&iquest;qu&eacute; es una violaci&oacute;n, mam&aacute;?' Llev&aacute;bamos d&iacute;as gritando 'no es abuso, es violaci&oacute;n', y ten&iacute;amos un cartel que dec&iacute;a eso. Ah&iacute; tuve claro que hab&iacute;a que explicar esto ya, a su nivel pero de manera que entendieran qu&eacute; era la violencia sexual y c&oacute;mo la ejerc&iacute;an los hombres.  Hablamos de no tocar el cuerpo de las dem&aacute;s sin permiso, de no hacer nada que no quieras, tampoco si lo hacen tus amigos, de c&oacute;mo distinguir situaciones en las que no estamos siendo respetuosos, de empat&iacute;a...&rdquo;, escribe Mari Carmen.
    </p><p class="article-text">
        Como dice ella misma, no fue una conversaci&oacute;n, sino abrir una v&iacute;a de conversaci&oacute;n y di&aacute;logo que ha seguido con los a&ntilde;os. Qu&eacute; importante lo que hizo Mari Carmen y lo que seguramente han hecho muchas m&aacute;s en sus casas. Ir a la ra&iacute;z de una manera sencilla pero que a veces parece tan complicada: hablar, tambi&eacute;n de lo que nos incomoda, tambi&eacute;n de sexo, de poder, de violencia, con los peque&ntilde;os. Esa es tambi&eacute;n la manera de cambiar las cosas. 
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La Comunidad de Madrid aprob&oacute; la semana pasada, con el apoyo de PP y Vox, la ley del concebido no nacido. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=deU9rULWDao" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Una ret&oacute;rica tremendamente peligrosa.</strong></a> Es tambi&eacute;n<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/concebido-no-nacido-ayuso-fetal-personhood-nueva-estrategia-antiaborto-ultraderecha-eeuu_1_13349002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong> una estrategia que importan de EEUU</strong></a>: dotar de personalidad jur&iacute;dica al feto para menoscabar el derecho al aborto.</li>
                                    <li>Abelardo de la Espriella ha ganado las elecciones en Colombia, Keiko Fujimori en Per&uacute;. <a href="https://www.pikaramagazine.com/2026/07/el-manual-de-la-ultraderecha-para-atacar-a-las-feministas-en-america-latina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Aqu&iacute; un an&aacute;lisis</strong></a> de cu&aacute;l est&aacute; siendo el manual de la extrema derecha en Am&eacute;rica Latina..</li>
                                    <li>'Ni sumisas, ni obedientes: represi&oacute;n franquista y resistencia feminista' es <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-sumisas-obedientes-represion-franquista-resistencia-feminista_1_13353304.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>el &uacute;ltimo episodio del podcast</strong></a> de Olga Rodr&iacute;guez '&iquest;Atado y bien atado?' en el que habla, entre otras, con la activista Justa Montero, con Consuelo Garc&iacute;a del Cid, escritora y activista a la que su familia encerr&oacute; por &ldquo;rebelde&rdquo; en un reformatorio del Patronato de Mujeres, y con Sol Luque, presidenta de la Asociaci&oacute;n Todos los Ni&ntilde;os Robados. </li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">M&uacute;sica para terminar</h2><p class="article-text">
        La descubr&iacute; cantando con Bad Bunny una canci&oacute;n que me gusta mucho y ahora me he enganchado a su m&uacute;sica. Se llama <a href="https://www.youtube.com/watch?v=C-dcpM9ouQk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>RaiNao</strong></a> y es una <a href="https://www.youtube.com/watch?v=niBU58nfmKI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>cantautora puertorrique&ntilde;a.</strong></a> Ah&iacute; te dejo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=7EsqHxIFZdE&amp;list=RD7EsqHxIFZdE&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>algunos temillas</strong></a> a ver qu&eacute; te parece. 
    </p><p class="article-text">
        Un abrazo.
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/supuso-manada_132_13363523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 08:12:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c1fa4f4d-4c6e-43cf-b46a-154937b75887_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x614y286.jpg" length="75164" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c1fa4f4d-4c6e-43cf-b46a-154937b75887_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x614y286.jpg" type="image/jpeg" fileSize="75164" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué supuso para ti 'la manada'?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c1fa4f4d-4c6e-43cf-b46a-154937b75887_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x614y286.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia sexual,La Manada,Feminismo,Aborto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Ana Orantes a la superviviente de 'la manada': los casos que cambiaron la percepción de la violencia contra las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/ana-orantes-superviviente-manada-casos-cambiaron-percepcion-violencia-mujeres_129_13355104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68b628cb-5edd-442f-bc7b-4af792618ba3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x512y141.jpg" width="1200" height="675" alt="De Ana Orantes a la superviviente de &#039;la manada&#039;: los casos que cambiaron la percepción de la violencia contra las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay historias que funcionan como un revulsivo social y que propician transformaciones, pero el precio que pagan las protagonistas es muy alto y no siempre va acompañado de un cambio rápido ni mucho menos de la reparación de quienes sufrieron el daño</p><p class="subtitle">Diez años de 'la manada' y del 'yo sí te creo': la década que sacó a la luz la violencia sexual
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/25-anos-asesinato-ana-orantes-mujer-puso-rostro-violencia-machista-testimonio-hizo-caer-velos_1_9740149.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Orantes</a>. <a href="https://www.eldiario.es/blog/el-boletin-del-director/recuerda-nevenka_132_12970997.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nevenka Fern&aacute;ndez</a>. <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/lucha-victimas-violencia-vicaria-forma-extrema-danar-mujeres-traves-hijos_1_8826020.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;ngela Gonz&aacute;lez Carre&ntilde;o</a>. <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ruth-ortiz-agradece-apoyo-paralizar-libro-breton-manera-dar-voz-asesinos_1_12149477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ruth Ortiz</a>. <a href="https://www.eldiario.es/politica/justicia-niega-derecho-olvido-asesino-joven-nagore-laffage-sanfermines-2008_1_11228663.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nagore Laffage</a>. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/diez-anos-manada-si-creo-decada-saco-luz-violencia-sexual_1_13329333.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La superviviente de 'la manada'</a>. Hay casos que marcan puntos de inflexi&oacute;n en la lucha contra las violencias machistas, historias que funcionan como un revulsivo social y que propician cambios de conciencia, de sentido com&uacute;n, de leyes y de recursos. El precio que pagan las protagonistas es muy alto, a veces la propia vida o la vida de sus hijos; su libertad sexual, el descr&eacute;dito, el escrutinio p&uacute;blico, la p&eacute;rdida de intimidad o el exilio. El coste no siempre va acompa&ntilde;ado de un cambio r&aacute;pido ni, mucho menos, de la reparaci&oacute;n de quienes sufrieron el da&ntilde;o o tuvieron la determinaci&oacute;n de contarlo o de denunciar. Pero sus historias sirven para que la pelea feminista cristalice en transformaciones concretas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay casos muy significativos que han marcado nuestra lucha contra las violencias. Por desgracia, los grandes cambios en la sociedad y los legislativos vienen marcados por esos casos paradigm&aacute;ticos. El gran punto de inflexi&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/25-anos-asesinato-ana-orantes-mujer-puso-rostro-violencia-machista-testimonio-hizo-caer-velos_1_9740149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue Ana Orantes</a>, que abri&oacute; el camino en todos los sentidos hasta llegar a la Ley Integral contra la Violencia de G&eacute;nero. Es el caso que podemos comparar <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/diez-anos-manada-si-creo-decada-saco-luz-violencia-sexual_1_13329333.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el de 'la manada'</a>, porque en las dos situaciones termin&oacute; habiendo aprobaci&oacute;n de normas y recursos especializados y un gran debate p&uacute;blico&rdquo;, reflexiona la periodista y feminista Nuria Varela, que fue directora de gabinete de la ministra de Igualdad Bibiana A&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de diciembre de 1997, Ana Orantes era asesinada por Jos&eacute; Parejo, su marido. Quince d&iacute;as antes, Orantes hab&iacute;a aparecido en un programa de televisi&oacute;n para hablar del maltrato que hab&iacute;a sufrido por parte de Parejo durante 40 a&ntilde;os de matrimonio. Su asesinato, tan inmediato despu&eacute;s de su testimonio p&uacute;blico, fue la gota que colm&oacute; el vaso: prendi&oacute; la movilizaci&oacute;n social contra la violencia de g&eacute;nero que acab&oacute; en la aprobaci&oacute;n de la Ley Integral contra la Violencia de G&eacute;nero en 2004, con Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero como presidente y Bibiana A&iacute;do como ministra de Igualdad. 
    </p><p class="article-text">
        Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, el 7 de julio de 2016, una mujer de 18 a&ntilde;os acude a Pamplona para celebrar Sanfermines. La primera noche, cinco hombres que acaba de conocer &mdash;Antonio Manuel Guerrero Escudero, Jes&uacute;s Escudero, Jos&eacute; &Aacute;ngel Prenda, Alfonso Jes&uacute;s Cabezuelo y &Aacute;ngel Boza&mdash; la violan en el hueco de un portal y se marchan. Dos personas que pasan por la calle ven a la mujer en malas condiciones y se acercan a ella. A partir de ah&iacute; la joven es atendida, los hombres, detenidos, y se desata una reacci&oacute;n social de repulsa que crecer&aacute; con los meses, conforme avanza la investigaci&oacute;n y el proceso judicial. Esa violaci&oacute;n marca un punto de inflexi&oacute;n como lo hizo el caso de Ana Orantes, pero esta vez en lo que respecta a la violencia sexual. 
    </p><h2 class="article-text">El contexto</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Para que un caso tome esta importancia y se convierta en un punto de inflexi&oacute;n tienen que ocurrir otras cosas antes&rdquo;, apunta Varela. En ambos casos, exist&iacute;a un malestar social previo y un trabajo feminista de a&ntilde;os para ponerle nombre, conceptualizarlo, y pedir leyes y recursos. En el caso de la violencia de g&eacute;nero, los primeros recursos asitenciales o los primeros recuentos de v&iacute;ctimas llegaron del activismo feminista, mucho antes de que existiera una norma. Desde los ochenta, las feministas peleaban para sacar la violencia de g&eacute;nero del &aacute;mbito privado.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido suced&iacute;a con la violencia sexual, que carec&iacute;a de una estrategia estatal o de recursos p&uacute;blicos asegurados cuando sucedi&oacute; la agresi&oacute;n de 2016. Ocho a&ntilde;os antes, tambi&eacute;n en Sanfermines, un 7 de julio pero de 2008, Jos&eacute; Diego Yllanes asesin&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/recuerdo-nagore-laffage-trabajar-sociedad_1_4270575.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nagore Laffage</a> despu&eacute;s de que se negara a mantener sexo con &eacute;l, un caso que conmocion&oacute; a Navarra: la conciencia social creci&oacute;, la conversaci&oacute;n sobre la libertad sexual se instal&oacute; y la comunidad tom&oacute; medidas. Pocos meses antes de lo sucedido con 'la manada', el 7 de noviembre de 2015, el feminismo hab&iacute;a salido a la calle en la llamada Marcha Estatal contra las Violencias Machistas, que moviliz&oacute; a miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga Beatriz Ranea tambi&eacute;n cree que hay momentos en los que el contexto &ldquo;es propicio para el impacto y el debate&rdquo; y hay casos que funcionan &ldquo;como un catalizador para la transformaci&oacute;n&rdquo;. En esos contextos, algunas historias generan una identificaci&oacute;n masiva de las mujeres, apunta: &ldquo;Hay a veces un elemento de identificaci&oacute;n muy grande con la v&iacute;ctima, muchas mujeres sienten que ellas mismas o que cualquiera de sus amigas podr&iacute;an ser ellas&rdquo;. Ana Orantes puso palabras y rostro a las historias de violencia que muchas mujeres viv&iacute;an en sus casas y sobre las que pesaba un gran silencio social. La superviviente de 'la manada' hizo que muchas mujeres j&oacute;venes se vieran reflejadas en la historia de una mujer joven que solo quer&iacute;a pasarlo bien y que, no solo acab&oacute; agredida, sino tambi&eacute;n culpabilizada. 
    </p><p class="article-text">
        Ese &ldquo;impacto personal&rdquo; que sintieron muchas mujeres tuvo mucho que ver en la reacci&oacute;n social del 'yo s&iacute; te creo'. La investigaci&oacute;n revel&oacute; datos que soliviantaron a muchas: el chat que compart&iacute;an los agresores, la manera en la que hablaban de las mujeres y de la agresi&oacute;n que cometieron, las grabaciones que hicieron... El juicio y la manera en la que las defensas atacaron a la mujer alimentaron todav&iacute;a m&aacute;s la reacci&oacute;n social. Las mujeres que salieron a la calle clamaban contra el estereotipo de la mentirosa y la manipuladora, contra la idea de v&iacute;ctima perfecta, y reclamaban, por contra, el derecho a la libertad sexual, a ocupar el espacio p&uacute;blico en cualquier circunstancia sin miedo y con seguridad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A veces es muy dif&iacute;cil identificarse como v&iacute;ctima y, sin embargo, lo que sucede en casos como estos es que muchas encuentran palabras para situaciones que nos atraviesan y se produce, de repente, una toma de conciencia muy fuerte&rdquo;, asegura Beatriz Ranea. El discurso responsabilizador y de culpa que trat&oacute; de generarse alrededor de la superviviente de 'la manada' hizo que muchas mujeres reaccionaran.
    </p><h2 class="article-text">Abrir la puerta, pero no del todo</h2><p class="article-text">
        Pero no todos los casos cuyos nombres reconocemos ahora tuvieron una reacci&oacute;n social y pol&iacute;tica a la altura. En 2002, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nevenka-fernandez-hay-escuchar-mujeres-atreven-hablar-hacerlo-consecuencias-devastadoras_128_12585884.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nevenka Fern&aacute;ndez</a> consigui&oacute; que un tribunal condenara por acoso sexual al alcalde de Ponferrada Ismael &Aacute;lvarez. &ldquo;En ese y en otros casos importantes para la genealog&iacute;a feminista lo que ocurre es que no hubo un efecto tan inmediato. Abrieron la puerta a hablar de algunos temas, pero esa puerta tard&oacute; m&aacute;s en abrirse de par en par, tanto en la reacci&oacute;n social como en la legislaci&oacute;n&rdquo;, afirma Nuria Varela.
    </p><p class="article-text">
        La experta recuerda tambi&eacute;n a <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/violencia-machista-menores-desproteccion_129_3404525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;ngela Gonz&aacute;lez Carre&ntilde;o</a>: en 2003, su expareja mat&oacute; a su hija durante un r&eacute;gimen de visitas a pesar de las 51 denuncias que ella hab&iacute;a interpuesto por la violencia que sufr&iacute;an ella y la menor. &ldquo;Abri&oacute; la puerta <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/lucha-victimas-violencia-vicaria-forma-extrema-danar-mujeres-traves-hijos_1_8826020.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a hablar de violencia vicaria</a>, pero, una vez m&aacute;s, la puerta tard&oacute; mucho en abrirse de par en par&rdquo;, apunta Varela, que menciona tambi&eacute;n el caso de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/madre-ninos-asesinados-jose-breton-libro-crimen-no-dar-voz-asesinos_1_12148860.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ruth Ortiz</a>, cuyos hijos, Ruth y Jos&eacute;, fueron asesinados por su padre, Jos&eacute; Bret&oacute;n, en 2011, despu&eacute;s de que ella manifestara su intenci&oacute;n de separarse.
    </p><p class="article-text">
        Ellas pusieron el cuerpo, las palabras y hasta la vida para intentar hacer justicia para ellas y para las dem&aacute;s. La otra cara de la moneda es, siempre, el coste personal. &ldquo;Los avances colectivos han tenido siempre un precio individual alt&iacute;simo, en algunos casos con la propia vida. Se convierten en hitos porque primero fueron heridas y consiguieron hablar o denunciar. Pero son lecciones paradigm&aacute;ticas que no deber&iacute;amos olvidar. A Nevenka le cost&oacute; perder la intimidad, ser el centro del escrutinio y hasta el exilio. Frente al discurso de la denuncia, desde Ana Orantes deber&iacute;amos tener clara una cosa: cuando una mujer habla antes de que exista una estructura capaz de protegerla puede abrir camino para las dem&aacute;s pero no necesariamente salvarla a ella&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/la-manada-10-a-os-de-la-violaci-n-que-transform-un-pa-s/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title=" ‘La manada’: 10 años de la violación que transformó un país"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/ana-orantes-superviviente-manada-casos-cambiaron-percepcion-violencia-mujeres_129_13355104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 19:57:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/68b628cb-5edd-442f-bc7b-4af792618ba3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x512y141.jpg" length="552418" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/68b628cb-5edd-442f-bc7b-4af792618ba3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x512y141.jpg" type="image/jpeg" fileSize="552418" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De Ana Orantes a la superviviente de 'la manada': los casos que cambiaron la percepción de la violencia contra las mujeres]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/68b628cb-5edd-442f-bc7b-4af792618ba3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x512y141.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia sexual,Violencia machista,Machismo,Nevenka Fernández,Ana Orantes,Feminismo,Nagore Laffage]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez años de 'la manada' y del 'yo sí te creo': la década que sacó a la luz la violencia sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/diez-anos-manada-si-creo-decada-saco-luz-violencia-sexual_1_13329333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6ccdeb9-ca25-4576-8e07-94de6f3ae6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez años de &#039;la manada&#039; y del &#039;yo sí te creo&#039;: la década que sacó a la luz la violencia sexual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso podría haber pasado inadvertido, pero, lejos de eso, la violación de 'la manada' funcionó como un catalizador para el feminismo y la transformación social</p><p class="subtitle">'La manada', el caso que ayudó a muchas mujeres a hablar de las agresiones sexuales que sufrieron
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es de esos casos que entran en tu vida personal. No puedes salir del trabajo y dejarlo encima de la mesa&rdquo;. Izaskun Gartzaron es la responsable de la&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Oficina de V&iacute;ctimas del Delito del Gobierno de Navarra. Lo es ahora y lo era el 7 de julio de 2016, el d&iacute;a, el primero de los Sanfermines, que cinco hombres &mdash;</span>Antonio Manuel Guerrero Escudero,&nbsp;Jes&uacute;s Escudero, Jos&eacute; &Aacute;ngel Prenda, Alfonso Jes&uacute;s Cabezuelo y &Aacute;ngel Boza&mdash; violaron a una mujer de 18 a&ntilde;os en el hueco de un portal de Pamplona. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cronologia-denuncia-violacion-sentencia-provisional_1_1856781.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El caso</a> podr&iacute;a haber pasado inadvertido, convertirse en un expediente m&aacute;s. Lejos de eso, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/violacion-supremo-xx-miembros-agresion_1_1493589.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la violaci&oacute;n de 'la manada'</a> funcion&oacute; como un catalizador para el feminismo y la transformaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        La inmediata respuesta institucional, fruto de un trabajo previo de organizaciones de mujeres y de la administraci&oacute;n, la determinaci&oacute;n de la superviviente durante todo el proceso, el cuestionamiento y la persecuci&oacute;n que sufri&oacute;, la manera en la que los entonces acusados y sus defensas se comportaron y las decisiones judiciales abrieron la espita del 'yo s&iacute; te creo'. En la &uacute;ltima d&eacute;cada, la violencia sexual <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manada_1_2191585.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha salido del armario.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las v&iacute;ctimas de violencia sexual grave pasan por momentos muy cr&iacute;ticos en los que piensan en tirar la toalla. La v&iacute;ctima de 'la manada' tambi&eacute;n pens&oacute; a veces en que no pod&iacute;a seguir adelante. Es muy habitual, por los tiempos del proceso, porque es muy victimizante, todo depende mucho de ti... Jugaron a eso, a que ella se hundiese&rdquo;, recuerda Izaskun Gartzaron. Pero no lo hizo. Conforme avanz&oacute; la investigaci&oacute;n y despu&eacute;s el juicio, mientras arreciaban los intentos por revelar su identidad, que fue protegida desde el inicio, y las defensas trataban de culpabilizarla, con el seguimiento de detectives incluido, las calles se llenaban de mujeres, la conversaci&oacute;n p&uacute;blica iba cambiando, la conciencia iba creciendo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cambio ha sido radical, como pas&oacute; en su d&iacute;a con la violencia de g&eacute;nero&rdquo;, afirma B&aacute;rbara Tard&oacute;n, una de las especialistas que m&aacute;s a&ntilde;os lleva estudiando la violencia sexual y trabajando con v&iacute;ctimas. Tard&oacute;n ofrece un dato: hace diez a&ntilde;os, en 2016, no hab&iacute;a pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de alcance estatal que nombraran como tal la violencia sexual ni el consentimiento estaba en el centro del debate. &ldquo;Esto no estaba en la agenda pol&iacute;tica ni social, yo creo que tampoco en la feminista. A partir de 2016 empez&oacute; a virar todo&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; de acuerdo la jurista y coordinadora de desarrollo estrat&eacute;gico de la organizaci&oacute;n Aspacia, Priscila Cabrera, que califica lo sucedido con 'la manada' como un &ldquo;antes y un despu&eacute;s&rdquo;. &ldquo;Ha habido un cambio real en la sociedad, que estaba dormida respecto a la violencia sexual. Se produjo una concienciaci&oacute;n no solo de las mujeres sino de toda una sociedad que se indign&oacute;. Empezamos a hablar de violencias sexuales que hab&iacute;an estado naturalizadas y hasta socialmente aceptadas. Todo eso supuso un punto de inflexi&oacute;n respecto a hacer visible la violencia sexual, y las instituciones se vieron obligadas a responder a toda esa movilizaci&oacute;n&rdquo;, apunta. Las dos expertas coinciden en que el foco, social y pol&iacute;tico, se hab&iacute;a concentrado hasta ese momento en la violencia de g&eacute;nero en la pareja y expareja, que en la &uacute;ltima d&eacute;cada se ha ampliado para reconocer y abordar la violencia sexual.
    </p><h2 class="article-text">En otro lugar, en otro momento</h2><p class="article-text">
        Iratxe &Aacute;lvarez, que aquellos a&ntilde;os dio a menudo la cara como portavoz de la Plataforma contra la violencia sexista de Pamplona, en la que sigue militando, transmite algo de lo que el movimiento feminista navarro siempre ha estado convencido: &ldquo;Siempre hemos pensado que esto no hubiera podido pasar as&iacute; en otro lugar, en otro momento&rdquo;. &Aacute;lvarez se refiere a la r&aacute;pida respuesta y coordinaci&oacute;n policial, institucional y social que se dio y que ten&iacute;a mucho que ver con un trabajo previo. Las organizaciones feministas, por ejemplo, ya ten&iacute;an all&iacute; protocolos para atender casos de violencia sexual y acoso sexista en las fiestas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el principio todo funcion&oacute;: dos personas se dieron cuenta de que a una mujer le pasaba algo y necesitaba ayuda, eso con los cuadros que vemos en Sanfermines&rdquo;, relata. Esa intervenci&oacute;n ciudadana puso en marcha todo un dispositivo que hizo que la mujer fuera atendida de inmediato y que, solo unas horas despu&eacute;s, los cinco hombres fueran detenidos, a pesar de la afluencia masiva de personas en la ciudad vestidas de la misma manera. 
    </p><p class="article-text">
        Navarra contaba con recursos asistenciales y con acompa&ntilde;amiento especializado, &ldquo;recursos por los que tanto hab&iacute;a luchado el movimiento feminista&rdquo;. La reacci&oacute;n social fue desbordante, cree &Aacute;lvarez, porque la sociedad pudo ver lo que el feminismo llevaba a&ntilde;os denunciando: &ldquo;No era la primera agresi&oacute;n ni iba a ser la &uacute;ltima, pero la gente vio casi en directo c&oacute;mo suced&iacute;a todo, c&oacute;mo era un proceso judicial por violencia sexual, por lo que ten&iacute;an que pasar las mujeres, c&oacute;mo se pon&iacute;a el foco en ella... y claro, mucha gente alucin&oacute;&rdquo;. La feminista no tiene duda de que ha habido &ldquo;un antes y un despu&eacute;s&rdquo;, aunque ese despu&eacute;s est&eacute; marcado por una reacci&oacute;n conservadora que tiene puesto el foco, precisamente, en el feminismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las calles las llen&oacute; el movimiento feminista. Conseguimos que se renombraran las cosas, que se dijera agresi&oacute;n sexual, que era como nosotras lo llam&aacute;bamos desde hac&iacute;a mucho tiempo. Ahora se entiende que un tocamiento es una agresi&oacute;n. Y hubo una legislaci&oacute;n nueva&rdquo;, resume Iratxe &Aacute;lvarez, que no tiene dudas de que la concienciaci&oacute;n ha aumentado enormemente. &ldquo;Hemos ganado conciencia colectiva&rdquo;, cree tambi&eacute;n Priscila Cabrera.
    </p><p class="article-text">
        Prueba de ello son los datos. En 2015, el Ministerio del Interior registr&oacute; 9.600 denuncias por delitos contra la libertad sexual. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, en 2025, el n&uacute;mero de denuncias fue de 21.659. Es decir, en una d&eacute;cada Espa&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/conciencia-social-recursos-denuncias-violencia-sexual-duplican-decada_1_10412301.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha duplicado la cantidad de denuncias</a> por delitos sexuales, un fen&oacute;meno que las expertas atribuyen a una ruptura hist&oacute;rica del silencio y a la efervescencia social propiciada por las movilizaciones feministas a partir del caso de 'la manada', pero tambi&eacute;n a un aumento de los recursos para atender la violencia sexual. 
    </p><h2 class="article-text">Nagore y los prejuicios</h2><p class="article-text">
        La fundadora de la organizaci&oacute;n feminista navarra Lunes lilas, Tere S&aacute;ez, subraya el antecedente que permiti&oacute; a Pamplona llegar a 2016 con esa capacidad de movilizar recursos y personas: el asesinato de Nagore Laffage, el 7 de julio de 2008, por parte de Jos&eacute; Diego Yllanes, que le propin&oacute; una brutal paliza en su domicilio despu&eacute;s de que la joven se negara a tener sexo con &eacute;l. &ldquo;Fue un punto de inflexi&oacute;n, hizo que la sociedad empezara a hablar m&aacute;s de este tipo de violencia y ah&iacute; comenz&oacute; un trabajo con las pe&ntilde;as, con la ciudadan&iacute;a, con las instituciones. El discurso hasta entonces era muy paternalista y ah&iacute; empezamos a hablar de libertad sexual de las mujeres&rdquo;, reflexiona S&aacute;ez, que cree que el 'yo s&iacute; te creo' se aliment&oacute; de la rabia de miles de mujeres cansadas de ser tratadas como mentirosas.
    </p><p class="article-text">
        La responsable de la&nbsp;Oficina de V&iacute;ctimas del Delito del Gobierno de Navarra, Itziar Gartzaron, conoci&oacute; a la superviviente y a su familia poco despu&eacute;s de la violaci&oacute;n. &ldquo;Cada v&iacute;ctima tiene su historia y sus necesidades&rdquo;, dice la experta, que recuerda los esfuerzos que se hicieron para proteger a esta mujer, sobre la que la presi&oacute;n social y medi&aacute;tica lleg&oacute; ser desbordante. &ldquo;En lo que pudimos controlar las cosas salieron muy bien pero est&aacute;bamos en un campo minado, todo el rato estallaban cosas que no pod&iacute;amos controlar&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        En ese campo minado, los prejuicios, avivados por las defensas y por el voto particular de la primera sentencia, que calific&oacute; los hechos como un &ldquo;jolgorio&rdquo;, se extendieron. La manera en la que la superviviente se hab&iacute;a comportado con los cinco hombres al conocerse, los motivos que la hab&iacute;an llevado a denunciar, la vida que hab&iacute;a llevado las semanas despu&eacute;s de la agresi&oacute;n, o hasta la manera en la que se sent&oacute; durante su declaraci&oacute;n en el juicio, sirvi&oacute; para reproducir t&oacute;picos y estereotipos que a&uacute;n existen sobre las v&iacute;ctimas de violencia sexual. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/in-creibles-defecto-sentencia-alves-agita-duda-mujeres-amenaza-inhibir-denuncias_129_12185754.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;La no credibilidad de las mujeres</a> es el coraz&oacute;n de la cultura de la violaci&oacute;n, que se alimenta tambi&eacute;n de ideas preconcebidas sobre lo que es la violencia sexual que llevamos arrastrando durante siglos. Est&aacute; siendo m&aacute;s f&aacute;cil conquistar algunos derechos materiales, a pesar incluso del contexto, que cambiar las representaciones&nbsp;culturales sobre qu&eacute; es una agresi&oacute;n sexual, qui&eacute;nes son los agresores y qui&eacute;nes son las v&iacute;ctimas&rdquo;, asevera la experta B&aacute;rbara Tard&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 2018, Amnist&iacute;a Internacional publicaba <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/invisibilizadas-cuestionadas-desprotegidas-y-juzgadas-millones-de-mujeres-victimas-de-violencia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un informe</a> sobre violencia sexual en el estado espa&ntilde;ol del que Tard&oacute;n fue coautora. Conclu&iacute;a que la atenci&oacute;n que recib&iacute;an las v&iacute;ctimas depend&iacute;a de su lugar de residencia: en ocho comunidades aut&oacute;nomas no exist&iacute;a un solo espacio de atenci&oacute;n especializado y ninguna contaba con los llamados centros de crisis para atender emergencias y abiertos 24 horas. Amnist&iacute;a conclu&iacute;a que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pronunciamientos-politicos-violencia-importar-anuncios_128_1321610.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a estaba incumpliendo</a> &ldquo;su deber de diligencia debida en el marco de la asistencia y prestaci&oacute;n de servicios&rdquo; a las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/abusos-sexuales-centros-24-horas-claves-ley-si-si_1_9026380.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La ley de libertad sexual</a>, aprobada por el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez con Irene Montero como ministra de Igualdad, oblig&oacute; a las comunidades a tener centros de crisis, equipar&oacute; los derechos de las v&iacute;ctimas de violencia sexual a los de las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero, elimin&oacute; la distinci&oacute;n entre delitos y calific&oacute; como agresi&oacute;n sexual todo acto sin consentimiento. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es abuso, es agresi&oacute;n&rdquo;, fue uno de los lemas que el movimiento feminista sac&oacute; a las calles desde que la primera sentencia calificara los hechos como abuso con prevalimiento y no como agresi&oacute;n sexual. Hasta la ley de 'solo s&iacute; es s&iacute;', un delito sexual solo era considerado agresi&oacute;n sexual si exist&iacute;a violencia o intimidaci&oacute;n, algo que quedaba a la interpretaci&oacute;n del tribunal de turno. En el caso de 'la manada', los mismos hechos fueron calificados como violaci&oacute;n por el Tribunal Supremo que, por unanimidad, asegur&oacute; que se trat&oacute; de un &ldquo;aut&eacute;ntico escenario intimidatorio&rdquo;. La presi&oacute;n social consigui&oacute; que Espa&ntilde;a cambiara su norma en l&iacute;nea con el Convenio de Estambul, el texto internacional de referencia en la materia: la ausencia de consentimiento es lo que determina que un hecho sea considerado agresi&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de eso, la nueva norma consagr&oacute; un nuevo entramado para prevenir y abordar la violencia sexual. &ldquo;La ley consigue el derecho a la atenci&oacute;n especializada, que hasta ese momento depend&iacute;a, sobre todo, de asociaciones feministas&rdquo;, constata Tard&oacute;n, que recuerda otros logros, como la obligatoriedad de tomar y conservar muestras biol&oacute;gicas sin que las mujeres tengan que denunciar en el momento, para que puedan hacerlo m&aacute;s adelante si lo desean. 
    </p><h2 class="article-text">El derecho a volver sola y borracha</h2><p class="article-text">
        En 2016, Zaloa Basabe entr&oacute; a trabajar como t&eacute;cnica de igualdad del ayuntamiento de Pamplona, consistorio del que hoy es la concejala de Igualdad. Form&oacute; entonces parte de un equipo que gestion&oacute; la respuesta institucional a lo que estaba sucediendo. &ldquo;Para nosotras era imprescindible que el movimiento feminista estuviese integrado en el proceso de c&oacute;mo recolocarnos, hubo tensiones, hubo problemas, pero tambi&eacute;n es ah&iacute; donde se genera el movimiento. Debatimos sobre c&oacute;mo nombrar y se&ntilde;alar las violencias sexistas. Y entendimos que el ayuntamiento ten&iacute;a que asumir inversi&oacute;n en recursos&rdquo; explica Basabe, que recuerda, por ejemplo, que el consistorio empez&oacute; a hacerse cargo de los llamados puntos violetas en las fiestas, hasta ese momento gestionado en solitario por organizaciones feministas, un cambio que ha sucedido en muchas otras localidades en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Era m&aacute;s que un asunto presupuestario, era entender el derecho de las mujeres a permanecer seguras en el espacio p&uacute;blico y a ejercer su libertad sexual y, por tanto, la obligaci&oacute;n de las administraciones a hacerse cargo de ella. Como tantas veces grit&oacute; entones el movimiento feminista, se trataba del derecho a volver a casa solas, borrachas y seguras. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de 'la manada', la primera huelga feminista marc&oacute; un hito: la movilizaci&oacute;n hab&iacute;a ido creciendo e incorporando reivindicaciones, tambi&eacute;n mujeres y hombres interpelados por un feminismo que quer&iacute;a mejorar las vidas cotidianas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El feminismo se transversaliz&oacute; y se incorpor&oacute; a la vida de chicas y mujeres, tambi&eacute;n de mujeres mayores, que han sido capaces de releer en otros t&eacute;rminos hechos que les han sucedido, vivencias propias, tambi&eacute;n actitudes con las que convivieron y que parec&iacute;an normales. La desnormalizaci&oacute;n de la violencia sexual ha sido muy importante, tanto que ha generado mucha respuesta antifeminista&rdquo;, reflexiona Zaloa Basabe.
    </p><p class="article-text">
        El cambio se vive en lo cotidiano y Basabe lo ha comprobado en su propia casa con sus hijas de 19, 15 y 12 a&ntilde;os: &ldquo;Han perdido mucha verg&uuml;enza a hablar, antes hab&iacute;a m&aacute;s miedo a que te cuestionaran si contabas algo que te hab&iacute;a pasado, lo pens&aacute;bamos mucho m&aacute;s, nos costaba m&aacute;s identificarlo tambi&eacute;n. Ellas est&aacute;n perdiendo la verg&uuml;enza y esa es una conquista muy poderosa&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/diez-anos-manada-si-creo-decada-saco-luz-violencia-sexual_1_13329333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 19:34:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b6ccdeb9-ca25-4576-8e07-94de6f3ae6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="183389" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b6ccdeb9-ca25-4576-8e07-94de6f3ae6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="183389" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Diez años de 'la manada' y del 'yo sí te creo': la década que sacó a la luz la violencia sexual]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b6ccdeb9-ca25-4576-8e07-94de6f3ae6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia sexual,Violencia machista,Machismo,Feminismo,La Manada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El concebido no nacido de Ayuso y la 'fetal personhood': así es la nueva estrategia antiaborto de la ultraderecha en EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/concebido-no-nacido-ayuso-fetal-personhood-nueva-estrategia-antiaborto-ultraderecha-eeuu_1_13349002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ebddbd5-fb64-4f91-abed-96f38489dc9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x981y313.jpg" width="1200" height="675" alt="El concebido no nacido de Ayuso y la &#039;fetal personhood&#039;: así es la nueva estrategia antiaborto de la ultraderecha en EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta madrileña asegura que "cada vida importa desde el primer suspiro" para defender una medida que algunas expertas vinculan con una teoría legal contraria al aborto que era "marginal" y que está ganando terreno en los últimos años</p><p class="subtitle">El PP de Ayuso aprueba junto a Vox la ley que reconoce derechos a los concebidos no nacidos
</p></div><p class="article-text">
        Ayudar a las familias que decidan tener un hijo y &ldquo;proteger la vida&rdquo;. Con estos objetivos ha aprobado el Partido Popular de Madrid este jueves su ley del concebido no nacido, que reconoce al embri&oacute;n como un miembro m&aacute;s de la unidad familiar. La norma, que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/pp-ayuso-aprueba-vox-ley-reconoce-derechos-concebidos-no-nacidos_1_13350585.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha salido adelante en la Asamblea</a> con el apoyo de Vox, permitir&aacute; acceder a ayudas y beneficios fiscales desde el momento &ldquo;en que se acredite el embarazo&rdquo;, mientras el gobierno de Ayuso saca pecho porque &ldquo;situar&aacute; a Madrid&rdquo; a la cabeza de Espa&ntilde;a &ldquo;en esta materia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ley, que ya fue anunciada en 2019 por la presidenta popular, se enmarca en la estrategia desplegada en la Comunidad para fomentar la natalidad y ha sido aprobada en un pleno extraordinario, despu&eacute;s de que se <a href="https://www.eldiario.es/madrid/gobierno-ayuso-aprueba-ley-considerar-embrion-miembro-unidad-familiar_1_13272164.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suspendiera su tramitaci&oacute;n</a> el pasado 17 de junio debido a un defecto de forma. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha explicado el Gobierno madrile&ntilde;o, las mujeres deber&aacute;n acreditar el embarazo mediante un informe m&eacute;dico y, en la pr&aacute;ctica, podr&aacute;n tener &ldquo;los mismos beneficios y derechos en la concesi&oacute;n de subvenciones que utilizan como criterio la renta de la unidad familiar&rdquo; aunque a&uacute;n no se haya producido el parto. Entre ellas, becas para las escuelas infantiles privadas, comedor, abono transporte o alquiler joven. Tambi&eacute;n se podr&aacute; acceder al t&iacute;tulo de familia numerosa y a las ayudas fiscales de forma temprana, en estos casos desde la semana 14.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del literal de la ley, Ayuso ha dejado claro al menos uno de los motivos que mueve a su gobierno a lanzar la medida: &ldquo;Cada vida importa desde el primer suspiro y por eso estamos legislando para el no nacido&rdquo;, asegur&oacute; hace unas semanas en el pleno. La intenci&oacute;n entronca con la estrategia que el movimiento antiabortista lleva algunos a&ntilde;os ensayando a nivel global, especialmente en Estados Unidos, donde varios estados han dado luz verde a medidas encaminadas a reconocer la llamada <em>fetal personhood </em>(la personalidad jur&iacute;dica del feto).
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2062451850067268024?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El objetivo de estas iniciativas es otorgar una especie de estatus jur&iacute;dico al embri&oacute;n desde el momento de la concepci&oacute;n, lo que lleva tiempo siendo analizado como una amenaza al derecho al aborto y la anticoncepci&oacute;n. &ldquo;Si un embri&oacute;n o un feto es una persona, el aborto podr&iacute;a considerarse legalmente un asesinato&rdquo;, avanza Johanna Hussain, de la Universidad de Cornell (Nueva York), que apunta a que la personalidad jur&iacute;dica del feto es &ldquo;una teor&iacute;a legal&rdquo; del movimiento antiaborto que &ldquo;antes era marginal&rdquo; y que ha ido ganando terreno a partir de que el Tribunal Supremo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tribunal-supremo-revoca-historica-sentencia-garantizaba-derecho-aborto-eeuu_1_9086953.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tumbara la sentencia</a> que garantizaba el aborto en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hussain ha estudiado el alcance de esta nueva ola <a href="https://publications.lawschool.cornell.edu/jlpp/2025/03/04/legal-consequences-of-the-fetal-personhood-movement/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en este art&iacute;culo</a>, publicado en la Revista de Derecho y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas de Cornell, y detalla las medidas impulsadas o aprobadas en estados como Alabama, Iowa, Kentucky o Florida. Georgia, por ejemplo, ha determinado que se puede incluir a un feto como &ldquo;dependiente&rdquo; en la declaraci&oacute;n de impuestos. Seg&uacute;n la investigadora, la personalidad jur&iacute;dica del feto ha comenzado a tener ecos a nivel federal en este segundo mandato de Donald Trump y fue uno de los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/project-2025-plan-ultraconservador-segundo-mandato-trump-desmarcarse_1_11564179.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objetivos del Proyecto 2025</a>, la iniciativa de la Fundaci&oacute;n Heritage que sirve de base ideol&oacute;gica para la ultraderecha estadodunidense.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia, sin embargo, no pasa ya por reconocer al feto de manera expl&iacute;cita o hacerlo en grandes leyes e incluso en la Constituci&oacute;n, algo que s&iacute; era un objetivo antiaborto hace unos 15 a&ntilde;os. La polit&oacute;loga Silvia Aldavert, directora de la Asociaci&oacute;n de Derechos Sexuales y Reproductivos, explica que el modus operandi &ldquo;ha cambiado&rdquo; y en esta nueva fase la idea es lograr una &ldquo;construcci&oacute;n gradual&rdquo;. &ldquo;Lo que se intenta es avanzar mediante reconocimientos parciales en diferentes &aacute;mbitos como ayudas sociales, fiscalidad o responsabilidad civil. El proceso no es un reconocimiento de la personalidad fetal repentino, si no a trav&eacute;s de estos peque&ntilde;os pasos que parecen limitados pero que van construyendo un nuevo marco jur&iacute;dico y cultural&rdquo;, explica la experta.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la norma de Ayuso &ldquo;no equivale a la personalidad jur&iacute;dica fetal ni reconoce al concebido como persona en sentido constitucional o civil&rdquo; s&iacute; lo declara &ldquo;como un sujeto relevante por s&iacute; mismo, aunque solo sea para efectos administrativos&rdquo;. &ldquo;La ense&ntilde;anza m&aacute;s interesante de lo que ha pasado en Estados Unidos es que el verdadero cambio no est&aacute; en estas medidas concretas, sino en el marco cultural que se empieza a construir&rdquo;, opina Aldavert. 
    </p><p class="article-text">
        Lourdes A.Rivera, presidenta de la organizaci&oacute;n estadounidense Pregnancy Justice, sostiene que, a la larga, &ldquo;cualquier ley que otorgue derechos propios a fetos y embriones supone un peligro para los derechos fundamentales de las mujeres&rdquo; y permite &ldquo;vigilar sus embarazos&rdquo;. Rivera explica que &ldquo;todo comienza&rdquo; con la puesta en marcha de normativas que &ldquo;pueden parecer beneficiosas o inofensivas&rdquo; como conceder ventajas fiscales por &ldquo;hijos no nacidos&rdquo;, pero, en el fondo, forman parte de &ldquo;una estrategia para crear un marco que socave&rdquo; derechos. &ldquo;La idea de otorgar personalidad jur&iacute;dica al feto se ha usado para desmantelar el derecho al aborto y justificar intervenciones m&eacute;dicas forzosas&rdquo;, dice la experta, que cree que &ldquo;hay formas&rdquo; mejores de &ldquo;brindar beneficios y apoyo a las mujeres y las familias&rdquo; sin este riesgo. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La letra de la ley&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para Jos&eacute; Antonio Bosch, abogado de la Asociaci&oacute;n de Cl&iacute;nicas para la Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo (ACAI), la relaci&oacute;n &ldquo;no es tan sencilla de hacer&rdquo;. &ldquo;Con el texto de la ley en la mano, lo que hace es otorgar beneficios a las familias creando una ficci&oacute;n jur&iacute;dica, que se utiliza tambi&eacute;n en otros &aacute;mbitos. Por ejemplo, para acceder al t&iacute;tulo de familia numerosa, tener a un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a con discapacidad cuenta como dos con el objetivo de proteger a esa unidad familiar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El abogado s&iacute; cree que la argumentaci&oacute;n que utiliza la Comunidad de Madrid para &ldquo;vender&rdquo; la iniciativa, al referirse a la vida desde la concepci&oacute;n, &ldquo;suena&rdquo; al enfoque antiaborto habitual, pero rechaza &ldquo;juzgar intenciones&rdquo; debido a que &ldquo;la letra de la ley&rdquo; no va en esa direcci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El texto asegura que el reconocimiento del concebido no nacido ya se ejecuta en la Comunidad de Madrid con las ayudas de 500 euros mensuales a mujeres gestantes menores de 30 a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/politica/ayudas-ayuso-natalidad-llegaron-4-mujeres-madrilenas-madres-2022_1_10628153.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra de las medidas estrella</a> de Ayuso para fomentar la natalidad. &ldquo;Es una ley a favor, no va en contra de nadie ni nada, no colisiona con ning&uacute;n otro texto legal, solo con los prejuicios de algunos miembros de la izquierda&rdquo;, ha dicho el portavoz del Ejecutivo, Miguel &Aacute;ngel Garc&iacute;a Mart&iacute;n, durante el pleno.
    </p><p class="article-text">
        Eso, mientras la regi&oacute;n es una de la que menos interrupciones voluntarias del embarazo practica en centros p&uacute;blicos, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cinco-comunidades-practicaron-1-abortos-2024-sanidad-publica_1_12647077.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que no llegan ni al 1%</a>. &ldquo;V&aacute;yanse a otro lado a abortar&rdquo;, lleg&oacute; a decir la presidenta madrile&ntilde;a en plena batalla con el Gobierno central por negarse a crear el registro de objetores de conciencia al que obliga la ley. Despu&eacute;s de que el Ministerio de Sanidad acudiera a los tribunales, <a href="https://www.eldiario.es/politica/justicia-ordena-ayuso-inicie-tramites-poner-marcha-registro-objetores-aborto_1_13053135.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">finalmente la Justicia</a> orden&oacute; a Ayuso ponerlo en marcha. 
    </p><p class="article-text">
        Aldavert insiste en &ldquo;el marco ideol&oacute;gico claro&rdquo; que, a su juicio, &ldquo;sustenta&rdquo; la nueva ley impulsada por el PP y aprobada entre las cr&iacute;ticas de la oposici&oacute;n. &ldquo;Desde el punto de vista jur&iacute;dico no tiene efectos, pero pol&iacute;tica y discursivamente responde a una l&oacute;gica muy similar a la de la estrategia que el movimiento antiaborto est&aacute; llevando a cabo a nivel internacional&rdquo;, opina. La polit&oacute;loga afirma que el enfoque ya no pasa solo por intentar prohibir el aborto, algo que se dificulta en sociedades en las que ya est&aacute; asentado, sino por &ldquo;diversificar&rdquo; la hoja de ruta y &ldquo;transformar el significado jur&iacute;dico del embarazo&rdquo;. Un objetivo clave para un movimiento <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/opus-dei-vox-investigacion-situa-espana-nodo-clave-contagio-ultra-global_1_12685393.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que no trabaja aislado</a> y, cada vez m&aacute;s, comparte estrategias, ideas y argumentarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/concebido-no-nacido-ayuso-fetal-personhood-nueva-estrategia-antiaborto-ultraderecha-eeuu_1_13349002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 20:02:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6ebddbd5-fb64-4f91-abed-96f38489dc9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x981y313.jpg" length="635558" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6ebddbd5-fb64-4f91-abed-96f38489dc9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x981y313.jpg" type="image/jpeg" fileSize="635558" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El concebido no nacido de Ayuso y la 'fetal personhood': así es la nueva estrategia antiaborto de la ultraderecha en EEUU]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6ebddbd5-fb64-4f91-abed-96f38489dc9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x981y313.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Aborto,Derecho al aborto,Madrid,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A Porsha Ngumezi la mató la prohibición del aborto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/porsha-ngumezi-mato-prohibicion-aborto_132_13347647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67055822-025b-4c9a-9205-473e3de48385_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A Porsha Ngumezi la mató la prohibición del aborto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola,
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=4d3f3be868&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Porsha Ngumez</strong></a>i ten&iacute;a 35 a&ntilde;os, era madre de dos hijos y viv&iacute;a en Texas. En 2023 sufri&oacute; un aborto cuando estaba embarazada de 11 semanas. Acudi&oacute; al hospital con una fuerte hemorragia. Texas hab&iacute;a aprobado una de las leyes m&aacute;s restrictivas al aborto hasta el punto de que interrumpir un embarazo es casi imposible. Esa ley contempla penas de hasta 99 a&ntilde;os de c&aacute;rcel para los profesionales de la salud que la incumplan y ayuden a mujeres a abortar. Los doctores que atendieron a Porsha no le dieron el tratamiento m&aacute;s adecuado, porque temieron que administr&aacute;rselo les implicara problemas legales. La mujer muri&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=1607d6884f&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>fue denunciado por ProPublica</strong></a>, una plataforma period&iacute;stica que hasta ese momento contaba cinco mujeres muertas en EEUU por no ser bien atendidas cuando sufr&iacute;an abortos o bien porque se les neg&oacute; uno desde que en 2022&nbsp;el Tribunal Supremo eliminara la protecci&oacute;n federal a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo. Hoy algunos c&aacute;lculos estiman que esa cifra&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=af180473ed&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>puede ser de 70 mujeres.</strong></a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as se cumplen cuatro a&ntilde;os de esa decisi&oacute;n judicial que nos demuestra que las derechas y los grupos ultra tienen como uno de sus objetivos los derechos sexuales y reproductivos. Y que sus estrategias puede conseguir lo que pretenden.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=522676cff1&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Los datos muestran</strong></a>&nbsp;que la decisi&oacute;n del Supremo no ha reducido el n&uacute;mero de abortos en EEUU, sino que se han distribuido de otra manera: las interrupciones pr&aacute;cticamente han desaparecido en los estados que han introducido prohibiciones, mientras crecen significativamente en los territorios en los que sigue siendo legal totalmente o con algunas limitaciones. La mortalidad infantil ha aumentado y la desigualdad racial en la atenci&oacute;n ha crecido.
    </p><p class="article-text">
        Lo dice la OMS y tambi&eacute;n organizaciones internacionales como Amnist&iacute;a Internacional: las limitaciones y prohibiciones del aborto nunca reducen su n&uacute;mero o hacen que desaparezcan, sino que empujan a las mujeres a la clandestinidad o el exilio,&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=a7b3305029&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>a arriesgar su salud y sus vidas.</strong></a>&nbsp;Y aumenta las desigualdades, porque quien puede viaja o paga para abortar, quien no, se apa&ntilde;a como puede.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin duda, el aborto clandestino crecer&aacute;. Esta es una crisis de salud p&uacute;blica incre&iacute;ble. Est&aacute;n dividiendo a las mujeres en grupos: quienes pueden viajar a otros estados y quienes no&rdquo;, me contaba la ginec&oacute;loga Cecilia Grande en su consulta de Miami, Florida, hace a&ntilde;o y medio&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=54cccf6faa&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>para este reportaje.</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Hace poco el CIS y el ministerio de Sanidad hicieron p&uacute;bica la segunda Encuesta de Salud Sexual. Algunos datos sirven para ver con claridad que existe una brecha de g&eacute;nero en la manera en la que mujeres y hombres entienden y viven el consentimiento. Trato&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=2d794d0a5d&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>de explicarlo aqu&iacute;.</strong></a></li>
                                    <li>Es posible que el nombre de Concha Criado no te suene de nada. Pues bien, fue la primera m&eacute;dica rural de Espa&ntilde;a, que hizo historia desde el&nbsp;pueblo albacete&ntilde;o (mi tierra, a medias con Madrid) Carcel&eacute;n. Tienes su historia&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=8129d02d7f&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>en este reportaje.</strong></a></li>
                                    <li>La modelo Emiliy Ratajkowski ha escrito&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=4acf8dcc6e&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>este breve ensayo</strong></a>&nbsp;en The Cut sobre c&oacute;mo empez&oacute; a tener citas de manera compulsiva despu&eacute;s de separarse del padre de su hijo y empezar a ejercer de madre soltera. Un texto sobre el&nbsp;autodescubrimiento de una mujer.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Recomendaciones</h2><p class="article-text">
        Ten&iacute;a pendiente descubrir a la premio Nobel de Literatura&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=2dfb7eca97&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Han Kang</strong></a>&nbsp;y lo he hecho con 'La vegetariana', que me ha parecido un librazo. Llevaba tiempo queriendo recomendarte tambi&eacute;n la serie documental de Netflix con Newtral&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=f3c12c6bcd&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'El depredador de Sevilla'</strong></a>, basada en un caso real de un gu&iacute;a tur&iacute;stico espa&ntilde;ol acusado por varias estudiantes extranjeras de agresi&oacute;n sexual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Prometo m&aacute;s recomendaciones en los pr&oacute;ximos boletines, que se acerca la temporada de vacaciones y todo el mundo tiene m&aacute;s tiempo para esto el ocio y el esparcimiento.
    </p><p class="article-text">
        Un abrazo.
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/porsha-ngumezi-mato-prohibicion-aborto_132_13347647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 11:09:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/67055822-025b-4c9a-9205-473e3de48385_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3237820" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/67055822-025b-4c9a-9205-473e3de48385_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3237820" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A Porsha Ngumezi la mató la prohibición del aborto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/67055822-025b-4c9a-9205-473e3de48385_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Aborto,Derecho al aborto]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
