Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Bajas por parto y más permisos retribuidos: las medidas de Malasmadres que buscan mejorar la conciliación

Laura Baena durante la lectura del manifiesto en el Congreso

Irene Martínez Martínez

2

La Asociación Yo No Renuncio, ligada al Club de Malasmadres, lideradas por Laura Baena, una comunidad que une a casi un millón de mujeres que luchan por no renunciar ni a su carrera laboral ni a su conciliación cuando tienen hijos, lleva más de una década luchando para que exista un Pacto de Estado por la Conciliación. Este lunes han vuelto a poner el foco en esa necesidad, exponiendo las medidas “urgentes y necesarias” para asegurar la conciliación y garantizar el futuro del cuidado en España. Esta vez lo han hecho en el Congreso de los Diputados, en una jornada en la que se les ha dado voz a ellas, las madres, además de contar con representantes de distintos grupos parlamentarios.

El acto ha sido el cierre de la campaña de incidencia pública “Si las madres gobernáramos”, que inició Baena al entregar el estudio El peso invisible de la maternidad, que analiza la renuncia de las madres en nuestro país, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Según la asociación, Sánchez se comprometió a estudiar un posible acuerdo de país por la corresponsabilidad y pidió a 'Malasmadres' que siguieran liderando la búsqueda de consenso político en torno a la conciliación y la corresponsabilidad.

Reducción de jornada sin pérdida salarial

La primera de sus propuestas es la extensión del derecho a la reducción de jornadas para padres y madres de menores hasta 16 años y también cuando se pruebe la existencia de responsabilidades en el cuidado de otras personas dependientes. Así, consideran fundamental “centralizar un complemento económico a cargo de las empresas con un número determinado de personas trabajadoras o del Estado, que no gestionen las comunidades autónomas o que al menos lo armonice”.

Tania es madre, y también cuidadora de su propia madre, que fue diagnosticada con Alzhéimer de inicio precoz. “Cada vez más criamos y cuidamos a padres y madres dependientes, y el sistema no nos puede expulsar. Porque no estamos renunciando, somos expulsadas en muchas ocasiones”, cuenta.

“Para mí es fundamental que no tenga esta pérdida salarial porque, como bien decía Tania, nos empobrece y, además, aumenta la brecha de género, que ya sabemos que cuando llega la paternidad y maternidad, la carrera profesional de los hombres continúa, pero la de las mujeres se frena”, confirma Laura Baena. 

Incapacidad temporal tras el parto

La cesárea es la única cirugía mayor que no tiene baja médica. Su recuperación se 'incluye' en el permiso de maternidad, lo que dificulta tanto el cuidado como la completa recuperación tras la operación, argumentan. 

La asociación Yo No Renuncio afirma que el permiso de maternidad debería empezar tras la recuperación del parto, y no solo en el caso de cesárea, también por parto vaginal. “No contemplar estas incapacidades temporales supone no legislar con perspectiva de género y no tener en cuenta la propia fisiología del embarazo y del parto en sí mismo”, aseguran. 

Así, establecen 15 días de baja médica tras un parto vaginal y 30 días después de una cesárea. Y sería tras estos días de reposo y recuperación cuando empezaría el permiso de nacimiento. “Recuperarse de un parto también es un derecho, y esto es algo que también llevamos muchos años reclamando”, explica Baena.

Flexibilidad en la reincorporación al empleo

Las asociación propone que, a la vuelta del permiso por nacimiento, exista el derecho a “la reducción del tiempo de trabajo de la mitad de la jornada, y durante el segundo mes a una reducción de un cuarto de la misma, y todo ello sin merma económica”.

Baena plantea que esta flexibilidad sea de libre elección para que se acojan a ella quienes la necesitan sin que haya disminución del sueldo. “Si tenemos una merma económica, las mujeres al final tienen que elegir entre cuidar y comer”, señala, “que es lo que sufrimos en la pandemia y lo que sufren muchísimas familias monoparentales”.

Socias de la Asociación Yo No Renuncio a la salida del acto en el Congreso

Retribución del permiso parental de ocho semanas

“Las familias españolas no pueden cuidar sin cobrar”, explicó Baena en marzo a elDiario.es. “Al final quien usa el permiso son familias que tienen recursos para estar cuidando sin cobrar”, dejando fuera de la ecuación a las familias más vulnerables. Por eso, insisten en la necesidad de remunerar las ocho semanas del permiso parental que existe hasta que el menor tenga ocho años. La falta de remuneración de este permiso enfrenta a España a una multa por incumplir la directiva europea de conciliación.

Según Baena, es una reivindicación especialmente esencial para las familias monoparentales. El último informe de la asociación Yo No Renuncio expone que 9 de cada 10 mujeres encuestadas se hubiera acogido este permiso parental de ocho semanas de cuidado de haber sido retribuido.

Ampliación de los permisos

La asociación propone ampliar los permisos de nacimiento para madres y padres mínimo hasta las 24 semanas, una medida que respaldan en las recomendaciones de la OMS y de organizaciones de pediatría.

“Estas 24 semanas se podrían disfrutar hasta los 12 meses del bebé. A su vez, es una medida corresponsable y consecuente con la necesidad de proteger y facilitar los cuidados tanto del bebé como de la persona que ha parido y de la familia en general”, afirman. Al mismo tiempo, proponen eliminar la obligación de tomar la primeras seis semanas del permiso por nacimiento inmediatamente tras el parto, para facilitar la organización familiar según cada circunstancia.

Aceptación obligatoria de la adaptación de jornada

“Simplemente con una flexibilidad de entrada y de salida, muchísimas mujeres no tendrían que cogerse una reducción de jornada, no tendrían que renunciar”, asegura Baena. La actual adaptación de la jornada regulada en el artículo 34.8 del Estatuto de los Trabajadores sigue siendo una medida insuficiente, señala, ya que las empresas deniegan muchas de las solicitudes.

Baena afirma que no se puede esperar a que sea voluntad del empresario o empresaria, sino que tiene que ser una obligación legal. “Una adaptación que sea razonable y proporcional en relación con las necesidades de la persona trabajadora y con las necesidades del tejido empresarial de España”, exige.

“Si siempre estás en deuda y siempre te están diciendo que estás en deuda, o te miran como si fueras una delincuente por levantarte un poco antes, o tienes que llegar a mentir en tu empresa y decir que la que has enfermado eres tú y no tu hija, porque no lo van a entender… Esto lo hemos hecho muchísimas mujeres madres, porque es una carrera de obstáculos tremenda”, concluye la presidenta de Malasmadres.

Etiquetas
stats