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La cosecha de semillas de plantas amenazadas de La Caldera ha sido escasa por la sequía

Las simientes más complicadas de recolectar son la de las especies ‘peralillo de cumbre’ y ‘bencomia’ debido a que estos arbustos crecen en acantilados de difícil acceso.

Desde principios de verano varias cuadrillas del Parque Nacional trabajan en todo el proceso de recogida, tratamiento y selección de semillas tanto de flora de cumbre como de medianías para utilizarlas posteriormente en siembras masivas y en el vivero.

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Una vez ha pasado el período de secado de las semillas en el exterior del Centro de Visitantes de La Caldera, empieza el tratamiento de la limpieza. Foto: PARQUE NACIONAL

Una vez ha pasado el período de secado de las semillas en el exterior del Centro de Visitantes de La Caldera, empieza el tratamiento de la limpieza. Foto: PARQUE NACIONAL

La Caldera de Taburiente, cada año, lleva a cabo un proceso especial de recolección para abestecer el granero que nutre y mantiene, mediante sementeras, la biodiversidad de su valioso patrimonio natural.

Algunas semillas, con vainas, se pisan previamente antes de la limpieza, para que terminen de abrir. Foto: PARQUE NACIONAL.

Algunas semillas, con vainas, se pisan previamente antes de la limpieza, para que terminen de abrir. Foto: PARQUE NACIONAL.

Al efecto, desde principios de verano, varias cuadrillas trabajan en el Parque Nacional en todo el proceso de recogida, tratamiento y selección de semillas, tanto de especies de cumbre como de medianías. En esta ocasión, la cosecha de semillas de plantas de cumbre amenazadas del principal espacio protegido de la Isla “ha sido escasa” debido a la sequía, ha indicado a LA PALMA AHORA el director-conservador del emblemático entono natural, Ángel Palomares. Estas semillas se utilizan posteriormente en siembras masivas en el interior del Parque Nacional y en el vivero.

Durante el proceso se recogen, entre otras, semillas de tajinaste, peralillo, tagasaste, cedro canario, gacia, violeta, retamas y bencomia.

Palomares apunta que las simientes más complicadas de recolectar son las del peralillo de cumbre y bencomia ya que, explica, estos arbustos crecen en acantilados de difícil acceso y para llegar a esos escarpados puntos es preciso dominar las técnicas de escalada y rápel.

Una vez se recolectan las semillas se inicia, por especie, el proceso de secado en las instalaciones exteriores del Centro de Visitantes del Parque Nacional ubicado en El Paso.

Pasado el período de secado, empieza el tratamiento de la limpieza. “Algunas semillas, con vainas, se pisan previamente antes de la limpieza para que terminen de abrir”, señala otra fuente de La Caldera. “Se pasan por una cernidera y ahí van quedando todas las impurezas”, explica. Posteriormente, “se airean durante unos minutos para que desaparezca todo el material que rodea a la simiente”. Por último, “en esta etapa de limpieza de impurezas, de forma manual se retiran los restos que pudiesen quedar y se van depositando las semillas en recipientes para su posterior clasificación”.

Las semillas se pasan por una 'cernidera', y ahí van quedando todas las impurezas. Foto: PARQUE NACIONAL.

Las semillas se pasan por una 'cernidera', y ahí van quedando todas las impurezas. Foto: PARQUE NACIONAL.

Se airean durante unos minutos para que desaparezca todo el material que rodea la semilla. Foto: PARQUE NACIONAL.

Se airean durante unos minutos para que desaparezca todo el material que rodea la semilla. Foto: PARQUE NACIONAL.

Por último, en la etapa de limpieza de impurezas, de forma manual se retiran los restos que pudiesen quedar u se van depositando las semillas en recipientes, para su posterior clasificación. Foto: PARQUE NACIONAL.

Por último, en la etapa de limpieza de impurezas, de forma manual se retiran los restos que pudiesen quedar u se van depositando las semillas en recipientes, para su posterior clasificación. Foto: PARQUE NACIONAL.

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