“Si mi partido tiene que pedir disculpas por Las Teresitas, que lo haga, pero ¡pedírmelo a mí…!”

José Manuel Bermúdez, durante la entrevista en el Ayuntamiento de Santa Cruz

Lidia Rodríguez

Santa Cruz de Tenerife —

El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez (Coalición Canaria -CC-), traslada en esta entrevista algunas de las claves para reducir el aún alto índice de desempleo que existe en la capital de la provincia occidental y además plantea como eje esencial de esa estrategia la dinamización y el apoyo al sector empresarial en la ciudad.

Bermúdez recibe a la periodista en la sala de reuniones anexa a su despacho oficial y se sienta en un extremo de la mesa alargada, desde donde atiende con mucha amabilidad. Según es la pregunta que se le formula, su expresión corporal se relaja o tensa. En la charla, admite no haber seguido con detenimiento el proceso judicial en el que se encuentra inmerso el exalcalde y exsenador de CC Miguel Zerolo, entre otros miembros de su mismo partido, por el ya famoso caso Las Teresitas, visto para sentencia en la Audiencia Provincial de Santa Cruz.

Para este regidor local, los objetivos principales de su mandato tienen que ver con la resolución de los principales problemas de los vecinos, esto por encima de los procesos judiciales que pueda haber y estén en curso. En este contacto, Bermúdez sostiene que cotiza al alza su relación con el Cabildo insular, institución a la que califica de buena colaboradora en el municipio, y apela al sentido común cuando se hable del Plan Especial de Las Teresitas o del mamotreto.

Bermúdez entra de alcalde en el Ayuntamiento santacrucero en 2011 y, actualmente, está en el segundo mandato consecutivo. Su formación política, CC, se halla gobernando con el apoyo del Partido Popular (PP), también integrado en el Gobierno local y con cuyos responsables afirma tener una muy buena relación.

¿Cuál es su balance de gestión desde mediados de 2015 hasta hoy? ¿En qué ha acertado, qué quiso hacer y aún no ha conseguido, en qué se ha fallado y cuáles son los retos en los dos años y medio que quedan por delante?

Creo que el Ayuntamiento está modernizándose, actuando de puertas hacia dentro para prestar servicios más cercanos a los vecinos a través de las diferentes oficinas y de las herramientas online que ya se han puesto en marcha. Pero además se trabaja de puertas hacia fuera, en este caso insistiendo en las políticas sociales, que son las que más han aumentado en los presupuestos desde 2011 hasta hoy. Seguimos incrementando esa parte de los presupuestos porque muchas familias siguen en una situación complicada. También estamos actuando en la dinamización de la ciudad porque sabemos que la creación de más puestos de trabajo depende en gran medida del sector servicios, del comercio y la restauración. Por esto insistimos en una ciudad animada, en la que las familias salgan y puedan generar consumo y puestos de trabajo. Otro asunto en el que creo que se ha avanzado tiene que ver con la nueva ordenanza para licencias de obras menores, de tal manera que las obras menores ya no van a necesitar esas autorizaciones: las comunicas y con eso vale. Hay que poner las cosas más fáciles a los vecinos y a los empresarios; por esto, es el tercer año consecutivo en que rebajamos los impuestos. Vamos en la línea de reactivar la ciudad y, de hecho, se está reactivando.

Hay muchas cosas que uno quiere, y no es que no se pueda, sino que en muchos casos se va muy lento. Me gustaría que el proyecto de enlace puerto-ciudad fuera más rápido; me gustaría que la playa de Valleseco estuviera de una vez por todas en los presupuestos generales del Estado, con una partida para que se inicien las obras, y me gustaría que el parque tecnológico de Cuevas Blancas empezara a funcionar… Hay muchos proyectos en marcha pero van demasiado lentos porque en algunos casos dependen de otras administraciones públicas o de empresas privadas que tienen su ritmo. Todavía es pronto para hacer un balance del mandato. Hay que analizarlo a los cuatro años, y no pienso que estemos fallando en grandes cosas. Sinceramente, en lo que más debemos avanzar es en el asunto de combatir la burocracia, porque es una de las cosas que más afectan al ciudadano. Los Mamelucos cantaban un tema que se llama Burrocracia. A veces falta mucho sentido común en los procedimientos administrativos porque se piden papeles y sobre esos papeles se piden otros papeles.

En política social, tenemos que convertir las unidades de trabajo social (UTS) en centros de atención integral a los vecinos que tienen problemas; es decir, que no solo se les tramite y dé una ayuda, sino que se les acompañe para que puedan salir de esa situación, con la formación, la búsqueda de empleo, el asesoramiento… Este objetivo no se consigue de la noche a la mañana, pero ya estamos trabajando en una de las UTS, la de Ofra concretamente, para que se convierta en un centro de esas características.

En lo que concierne al litoral, los grandes proyectos del mandato son el enlace puerto-ciudad, pues sigue siendo una prioridad acercarnos al mar, con una gran zona de ocio que ayude y aporte valor al vecino y a los visitantes. Tenemos la playa de Valleseco y la de Las Teresitas. Esta tiene en marcha un Plan Especial que, en estos momentos, se está tramitando y espero que se apruebe definitivamente este mismo año.

Luego hay que hablar del Plan de Barrios de Santa Cruz, que es una inversión que queremos hacer en todos estos lugares de la ciudad, en pequeñas obras que aumenten la calidad de vida de los vecinos. Sobre esto hemos abierto un proceso de participación ciudadana para recoger todas las peticiones. Lo hemos realizado online y cada vecino ha podido enviar sus prioridades. Ahora las estamos analizando y, antes del verano, aprobaremos el Plan de Barrios para ir desarrollándolo. Calculo que se invertirán unos 20 millones en los próximos cuatro años. Los asuntos relacionados con la restauración del patrimonio histórico, para aportar valor a la ciudad, también son importantes; por ejemplo, la restauración de la plaza de Los Patos o del templo masónico.

¿Qué nota se pone hasta ahora y cuáles han sido los logros esenciales en el ámbito social y sociosanitario, en la atención de las necesidades básicas de los vecinos?

No soy quien para ponerme nota. Además, soy demasiado exigente. Sería injusto conmigo mismo, esto seguro, y me pondría menos nota que la que me dieran los vecinos. No me pongo nota. Me niego a ponérmela porque quienes tienen que hacerlo son los vecinos. Creo que somos el Ayuntamiento con un catálogo de ayudas sociales más completo en Canarias. Damos ayudas para el agua, la luz, el alquiler, el alimento. Tenemos un protocolo antidesahucios y fuimos el primer Ayuntamiento de España que lo aprobó. Yo fui el primer alcalde español que se plantó ante un banco. También tenemos una oficina de intermediación hipotecaria que lleva cuatro años funcionando. Es decir, lo que hoy están haciendo los ayuntamientos del cambio aquí lleva tres años en marcha, y esto no es noticia a escala nacional; no sale en los grandes informativos. Tenemos un protocolo que funciona bastante bien, y hay una buena relación con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

Es verdad que hemos avanzado mucho en la tramitación de las ayudas, en la mejora de la burocracia. Hoy las ayudas se dan en menos tiempo que hace un año. Tal es así que el año pasado nos comimos todo el presupuesto tras haberlo aumentado con respecto al ejercicio anterior y tuvimos que meter un millón de euros más porque todos los trámites de las ayudas se habían hecho en la mitad de tiempo. Tenemos en marcha como cinco o seis planes para servicios sociales. Somos, con total seguridad, el Ayuntamiento de Tenerife que en materia de servicios sociales está más avanzado, con planes en todas las materias: mayores, menores, discapacitados… Se están llevando a cabo con comisiones en las que están las ONG y los profesionales. Lo único que pido es que en materia de servicios sociales se deje actuar a los profesionales.

Proyecto de acercamiento de la ciudad al mar, dársena de Los Llanos y sus nuevos usos, vía litoral, parque Viera y Clavijo, barrio de El Toscal, mejora del casco antiguo en el entorno de La Concepción, el futuro de la refinería y el espacio que hoy ocupa… Hay muchos asuntos pendientes en la ciudad. ¿Cómo se piensa avanzar en todos esos proyectos, por ahora frenados o aún sin concluir?

En el caso del parque Viera y Clavijo, ya hemos llegado a un acuerdo con Fernando Clavijo, al que hemos manifestado que se ha perdido un tiempo precioso. El Gobierno de Canarias es responsable de que ese parque no se haya rehabilitado porque eso se firmó en su día y no lo ha cumplido. Nosotros llevamos cinco años dándole oportunidades al Gobierno para que ya lo haga, pero la verdad es que no han avanzado. Ni siquiera en este último año y medio se ha avanzado. Le hemos dicho al Gobierno canario lo siguiente: “Danos el dinero y nosotros avanzamos la obra”, y es lo que vamos a hacer. Vamos a resolver el convenio que se firmó en su día y que nunca se cumplió por parte del Gobierno autonómico; vamos a hacer un nuevo convenio y ellos se van a comprometer a aportar en una serie de años los recursos económicos. La obra la vamos a hacer directamente desde el Ayuntamiento porque, si seguimos en la misma línea, vamos a perder otros tres años. No creo que sea por falta de voluntad política, sino que al final es lo que hablábamos antes la burrocracia. Es la que pone el obstáculo.

La refinería es de la empresa Cepsa, que lleva muchos años en la ciudad y tiene licencia para hacer su trabajo. Los terrenos son los que están y tienen uso industrial según el Plan General; por lo tanto, si quisieran volver a refinar, podrían hacerlo mañana mismo, aunque antes deben cumplir con el plan de calidad del aire aprobado, lo que implica tener que rebajar casi el 30% la emisión de dióxido de azufre para lograr un aire de mayor calidad en nuestra ciudad. Si ellos quieren volver a refinar, podrán hacerlo en esas condiciones; si no lo hacen y quieren cerrar definitivamente, entonces el Ayuntamiento de Santa Cruz y los vecinos tienen derecho a opinar sobre qué hacer allí.

En este último caso, ¿se realizaría una consulta ciudadana?

No, no tiene por qué. Primero, los propietarios del terreno deben tener claro qué quieren hacer. Cuando ellos lo tengan claro, lo propondrán. Una vez lo propongan, ya veríamos cómo opinamos y qué decidimos porque, para cualquier cambio de uso o cualquier cambio de quitar lo que hay y poner otra cosa, se necesita la autorización del Ayuntamiento. Por lo tanto, hay que estudiar muy bien lo que propongan. Si me apura, yo le puedo adelantar mi opinión: un segundo Cabo Llanos no es lo que queremos para esa zona. O sea, que si Cepsa decide irse porque los terrenos son de ellos y no seguir refinando de manera permanente, esto es, eliminan la refinería y quiere hacer otra cosa, la otra opción no es un segundo Cabo Llanos. Tenga en cuenta que Cabo Llanos era refinería. De Tres de Mayo hacía el Palmetum, era todo refinería, y se llegó a un acuerdo con Cepsa y se dijo que eso iba a ser ciudad, y claro, eso se convirtió en pisos. Yo lo que no quiero son más pisos: quiero empresas que generen empleo y economía para la ciudad. Si los proyectos van encaminados por ahí, tendrán el respaldo municipal, pero, si se trata de hacer edificios de viviendas, posiblemente no.

¿Qué procesos judiciales aún se mantienen abiertos con implicación directa o indirecta en el Ayuntamiento capitalino?

Pues no lo sé.

¿No lo sabe?

No… No hago un seguimiento diario de los procesos judiciales. Eso está en manos de los servicios jurídicos del Ayuntamiento. Le puedo decir los que creo que están en marcha, pero, respecto a mi mandato y que yo sepa, ninguno. En relación con asuntos que vienen de atrás y en los que está el Ayuntamiento implicado de una manera u otra, está la [compraventa del frente de playa de] Las Teresitas y el edificio no terminado de aparcamientos en esa playa. Que yo recuerde. Poco más. Todos los días hay procedimientos judiciales en los que está el Ayuntamiento implicado debido a sus amplias responsabilidades patrimoniales... Si usted me pregunta, yo le contesto, pero son muchos en los que está metido el Ayuntamiento. Los servicios jurídicos están para eso. Ahora bien, lo que son grandes procedimientos judiciales en los que mis grupos de gobierno, tanto el anterior como este, estén metido, francamente, que yo sepa, ninguno. De hecho, la primera vez que yo fui a declarar ante la Justicia por algo, como testigo, ha sido en el caso Las Teresitas. Jamás he pisado un juzgado, y espero no tener que hacerlo nunca.

¿En qué situación económico-financiera se encuentra el Ayuntamiento a día de hoy?

En esto es evidente que hemos mejorado muchísimo. El Ayuntamiento, cuando yo entré, estaba en quiebra. Recuerdo que el tesorero me vino a ver y me dijo que no había dinero para pagar las nóminas de los funcionarios. Fue en el año 2011. Esa era una situación dramática, y nos metimos en un plan económico-financiero muy estricto para eliminar todo lo que no era necesario. Saneamos un montón de partidas presupuestarias que no tenía sentido mantener y, además, pedimos un préstamo a los bancos, que nos lo dieron, para pagar a los proveedores. A algunos les debíamos facturas millonarias. Pagamos, quitamos intereses y llegamos a acuerdos con ellos. Luego, lo que teníamos que devolver en 10 años a los bancos lo devolvimos en tres. La situación actual es que el Ayuntamiento tiene una deuda muy manejable, de las más pequeñas en una capital de provincia dentro de España. Somos el Ayuntamiento que más ha rebajado su deuda en los últimos años, con una situación económica que nos permite invertir. En el año 2011, teníamos cinco millones de euros para hacer obras en todas las áreas; hoy tenemos casi 40.

¿De qué cantidad es la deuda?

Por porcentaje le puedo decir que no llega al 30%, y claro, eso es una deuda pequeña. Puedes llegar, según la ley, hasta el 75%. Hay ayuntamientos, como Madrid o Barcelona, que están por encima del 75%. Aquí no ha tenido que intervenir jamás el Ministerio de Hacienda. Nosotros hemos hecho nuestro trabajo y tenemos estabilidad en el Ayuntamiento. Además, está todo publicado en la página web.

Desde la oposición se han criticado los nuevos presupuestos, los de 2017, ya aprobados, y algunos partidos incluso señalan que una parte muy relevante se destina a gastos de personal, al capítulo 1. ¿Es razonable el porcentaje que se dedica a nóminas?

Eso es falso. Somos de los ayuntamientos de Canarias con menos gasto en personal, y bajando. Le puedo dar el gráfico. Nosotros hemos contenido al máximo los gastos en personal, desde que soy alcalde. Está en la línea de contener los gastos de puertas hacia dentro y de aumentarlos de puertas hacia fuera. Nuestros gastos de personal son bastante comedidos si se comparan con los del resto de las administraciones públicas.

¿Qué medidas lleva a cabo de forma directa o apoya de manera indirecta el Ayuntamiento para reducir el alto índice de desempleo que todavía se registra en el municipio?

Hay que partir de la base de que las empresas son las que crean empleo, en el sistema económico en que nosotros estamos. Por lo tanto, lo que hay que hacer es facilitar que las empresas puedan crear puestos de trabajo o bien que se instalen nuevas empresas en la ciudad para que se cree empleo. Nosotros hemos elegido tres caminos. El primero es la rebaja de impuestos, y lo estamos haciendo para fomentar el ahorro y la inversión, para que lo que se ahorre lo inviertan en sus negocios. Por ejemplo, la tasa de ocupación de la vía pública para mesas y sillas en bares y restaurantes está suprimida. Antes se pagaba. En segundo lugar, hay menos burocracia y se facilitan las cosas, para que, si un empresario quiera montar una empresa, esto no sea una tortura. Hay que intentar que haya menos papeles en cuestiones de obras o licencias de actividad. Son todo este tipo de cosas. Y en tercer lugar, se ha dinamizado la ciudad. Perdona, pero antes le dije lo de la simplificación administrativa y el acompañamiento y ahora he recordado que hemos dado la licencia de obra a la fábrica rusa de chocolate, la que se va a crear en la zona portuaria. También hemos estado un año con ellos, acompañándolos hasta obtener los permisos. Lo mismo hacemos con el pequeño empresario a través de la Sociedad de Desarrollo. Con la dinamización intentamos una ciudad más animada. Hoy en día, aquella frase de “Santa Cruz está muerta” creo que está bastante olvidada porque tiene muchas cosas los fines de semana.

¿Al final qué ha pasado con la subida de sueldo del gerente de Urbanismo? ¿Quién tiene la razón: el concejal Garcinuño o el líder local del PSOE?

Lo que aparece en el presupuesto de la Gerencia de Urbanismo, que es lo que dice el concejal. Esto es muy fácil: hay que ir a verlo y ya está.

Hace pocos días, se reunió con los representantes del sector del taxi que no secundaron las movilizaciones desarrolladas en tres días de la semana de Reyes. ¿Por qué no estuvo el colectivo Élite Taxi? ¿Qué explica esta ausencia?

Porque con Élite Taxi ya me he reunido; es más, me he reunido con el sector del taxi, incluida Élite Taxi, en los últimos tres meses hasta en cinco ocasiones. Y la última vez que me reuní con todo el sector y todas las asociaciones, incluida Élite Taxi, fue el 21 de diciembre. Es decir, yo me he reunido muchas veces. Lo que no puedo aceptar es que se llegue a acuerdos en esas reuniones y al día siguiente se convoquen paros y manifestaciones. Cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero el Ayuntamiento también, y el alcalde también. Cuando uno se levanta de una mesa, hay un acta firmada por el secretario del Ayuntamiento que se reparte a los medios de comunicación y ella recoge una serie de acuerdos. Luego, resulta que a las 24 horas hay una manifestación. Y uno dice: algo me tuve que perder en esas 24 horas porque teníamos un acuerdo. Lo que sí digo es que los vecinos de Santa Cruz no tienen por qué pagar los desencantos del sector del taxi. Hay muchas maneras de mostrar un desencanto, y Élite Taxi escogió la que más afectaba a los comercios y a los vecinos. Yo no voy a apoyar eso ni puedo estar de acuerdo; es más, no voy a dejarme presionar por ese tipo de historias. Creo en el diálogo y la mesa está abierta a dialogar, y es verdad que no todos los taxistas opinan igual, ni todas las asociaciones del sector opinan lo mismo.

¿Qué cree que ha fallado?

Empiezo a pensar que hay otras cosas detrás de esas manifestaciones, pues no puedo entenderlas si se les ha dicho que sí a los rescates de las licencias.

¿Qué clase de cosas?

No lo sé, pero supongo que tendrán más que ver con la política que con la representación del sector del taxi. Esto no es culpa de los taxistas, sino de algunos de los dirigentes del colectivo. No sé, ellos sabrán; en cualquier caso, nosotros estamos trabajando para que se aplique la tarifa única. Es una cuestión que tiene que aprobar el Gobierno de Canarias. También estamos trabajando para que el Cabildo defina de una vez todas las posiciones de los transfers, que lo tiene que hacer el Cabildo. Además, tenemos un compromiso para rescatar las licencias. Este año hay dos millones de euros para rescatar 71 licencias, y el año que viene, otros dos, y así hasta que en 2019 tengamos solo 732 licencias activadas. Cuando yo entré de alcalde, teníamos 1.100 y ya se han rescatado 141. Hemos invertido más de tres millones en rescatar licencias. Es decir, el aval de haber hecho cosas por lo menos nos debería conceder el derecho a la duda sobre la responsabilidad política en determinadas acciones. Quiero matizar algo. Cuando antes afirmé que estaba la política detrás de las manifestaciones, me refería a algunos representantes del taxi, no a todos.

Existen quejas sobre la falta de limpieza en diferentes zonas de Santa Cruz y el descuido de algunos barrios. ¿Qué nuevas medidas se están adoptando desde el consistorio para mejorar esta situación?

Hemos aplicado todas las medidas que permite el contrato que tenemos con Urbaser. Es un contrato con una antigüedad de 10 años. Estamos preparando uno nuevo, que es el más importante. El Ayuntamiento gasta a través de ese contrato, cada día, unos 60.000 euros en limpiar Santa Cruz, desde Taganana hasta El Tablero. Por lo tanto, a nivel de gasto se está en la media de cualquier ciudad o capital de provincia. Además, se están adoptando medidas excepcionales para mejorar la limpieza, como los zafarranchos, donde no solo se limpia, sino que se pinta y se actúa en determinados barrios. Me da la impresión de que solo vamos a conseguir buenos resultados si, aparte de insistir en limpiar más, somos capaces de ensuciar menos. Los vecinos tienen que poner algo de su parte para ensuciar menos. Hay multitud de cosas que no están haciendo bien una minoría de vecinos, y esto se nota mucho. Espero que con el nuevo concurso mejoremos la limpieza, que está bastante bien planteado. No vamos a gastar menos dinero, pero sí a insistir en que las empresas que se presenten aporten muchas mejoras.

También se plantean quejas por la inseguridad en los barrios…

No podemos decir que Santa Cruz sea una ciudad peligrosa, con los datos en la mano y con independencia de los casos puntuales. No lo digo yo, sino que lo aseguran los profesionales de la Policía Nacional. Santa Cruz es una ciudad segura si nos comparamos con otras capitales de provincia españolas o bien con otras capitales europeas. Por lo tanto, no es nuestro principal problema el de la seguridad, aunque hay que resolver determinadas cuestiones en algunos barrios determinados.

¿Por qué cree usted que debe mantenerse la escultura franquista que está ubicada en la avenida de Anaga, por debajo del cuartel de Almeyda?

No creo nada. No he dicho que se tenga que mantener, ni lo contrario. Para eso hay una comisión en la Universidad de La Laguna, en la que además está el cronista oficial de la ciudad. No me he manifestado a favor ni en contra, pero me parece que la historia, siempre y cuando se respete la ley, hay que mantenerla.

¿En qué situación se encuentran los quioscos situados en la playa de Las Teresitas? ¿Qué va a pasar con ellos y cuál es la última hora administrativo-judicial?

Según los informes de la Gerencia de Urbanismo, en una situación ilegal, pero será lo que digan los jueces en los tribunales. Creo que a la altura en la que estamos será difícil encontrar una solución administrativa. Ojalá se pueda buscar, que yo no tengo ningún interés en que las familias que viven de esos quioscos se queden en la calle. Tampoco tengo interés alguno en incumplir la ley.

¿Y el proceso iniciado de demolición de la obra de los aparcamientos en la playa, del mamotreto, expediente que cuenta con un recurso administrativo interpuesto por los condenados por llevar a cabo ese proyecto? ¿Qué puede pasar ahora y de qué manera ello afectará en el cumplimiento de la sentencia firma de derribo?

Con independencia de los recursos que todo el mundo tiene derecho a presentar, nosotros, después de un tiempo consultando a los juzgados sobre de qué manera teníamos que cumplir esa sentencia, ya estamos con el proceso de adjudicación a una empresa del derribo de ese edificio no terminado. Se han presentado 16 entidades a esa demolición. Nosotros vamos a cumplir la sentencia como nos ha dicho el juzgado que la cumplamos. No puede ser de otra manera. Otra cosa es que mucha gente opine que ello atenta un poco contra el sentido común y que en el Plan Especial de Las Teresitas, el que se está tramitando, justo ahí, va un edificio de similar e idénticas características al que se empezó a construir. Pero, claro, hay una sentencia y hay que cumplirla.

Se le ha acusado de querer continuar con los planes de Miguel Zerolo a través del proyectado Plan Especial de Las Teresitas. ¿Qué beneficios tendrá esta nueva ordenación para los vecinos de Santa Cruz?

No sé quién me habrá acusado de eso. Yo me he reunido con los vecinos de San Andrés y he explicado el Plan Especial de Las Teresitas a todos los colectivos. Lo he explicado y tengo cartas de felicitación de algunas asociaciones de vecinos, como, por ejemplo, la del Suculum, que es el barrio más cercano a Las Teresitas. En Las Teresitas es muy difícil plantear cosas diferentes de las que nosotros hemos recogido en el Plan Especial. ¿Qué es lo que queremos para Las Teresitas? Queremos iluminación, queremos saneamiento, que sin saneamiento no debe haber quioscos… ¿Dónde vierten los quioscos si no hay saneamiento? Esta es una de las preguntas clave… Iluminación y un paseo, como pasa en El Médano, en Los Cristianos, en Las Américas o en Las Canteras. Que se permita pasear al lado del mar. Si tú vas hoy a Las Teresitas tienes los aparcamientos o la arena… No tienes otra cosa. No tienes un paseo. Lo que ese plan está reflejando es eso. Y luego que haya aparcamientos. Cuando hicimos el proceso de participación ciudadana en el anterior mandato, una de las cosas en que los vecinos más insistían era en mantener el mismo número de aparcamientos, como mínimo. Si se podían poner más, pues mejor, porque se producen colapsos en determinados momentos del verano.

En lo que tiene que ver con el uso público de una parcela hotelera, estamos en lo que marca el Plan General aprobado en 2013. Dice de manera clara que hay una parcela hotelera del Ayuntamiento, o sea, pública. Lo que se saque de dinero ahí es para todos los vecinos de Santa Cruz, y será un hotel de no más de 200 habitaciones, es decir, 400 plazas. Se trata de un hotel mediano, tirando a pequeño si se compara con los que hay en la isla. Entonces yo digo: por qué tengo que quitar esa parcela hotelera y convertirla en un campo de papas. No tiene sentido.

¿Piensa que la posibilidad de colocar un hotel puede ser conflictiva?

¿Por qué?

Hay mucha gente que está en contra…

De qué… De que Santa Cruz tenga lo que tiene, un hotel. Santa Cruz tiene menos camas que San Miguel, y ni una sola ligada al litoral. Y Santa Cruz, la capital, tiene 203.000 habitantes y se le niega la posibilidad de tener un hotel que generaría 160 puestos de trabajo. Cuando hablé con los vecinos de San Andrés, me decían: “Alcalde, sinceramente, preferimos tener el hotel que cree 160 puestos de trabajo y que todos sean para San Andrés”. Y yo les dije: “No sé si todos…”. Estamos hablando de un hotel que no se construiría en el frente de la playa, sino detrás de la batería militar. Francamente, dudo mucho de que se pueda hacer una propuesta diferente de la que nosotros hemos hecho aplicando el sentido común y la lógica. Además, valoro que la propuesta haya sido redactada por una empresa pública, por Gestur, no por una entidad privada, que es otra diferencia respecto al plan que se hizo en su día, el que realizó un arquitecto de renombre internacional: el señor Perrault. Y otra diferencia más: el Plan Especial, su redacción, nos ha costado 18.000 euros, que es bastante barato para lo que suele ser la redacción de un plan especial hoy en día. No es verdad que lo que ahora hemos presentado nosotros sea lo mismo que lo que se presentó en su día.

Desde Izquierda Unida, y también Sí Se Puede, le piden a usted y a su partido una disculpa pública por el caso Las Teresitas, que ya está visto para sentencia. ¿Se va a producir esa disculpa o usted seguirá aludiendo a la presunción de inocencia hasta que haya sentencia?

Yo no tengo responsabilidad en ese asunto.

¿Y su partido?

Mi partido, no. Son las personas que están encausadas las que tienen responsabilidades, no el partido. Si el partido tiene que pedir disculpas, que las pida, pero el partido. Yo no soy el partido; yo soy José Manuel Bermúdez y soy el alcalde de Santa Cruz. Mientras yo he sido alcalde, he sido una persona honesta, honrada. Jamás he estado en un procedimiento judicial. Además, que yo sepa, no estoy imputado en ningún caso, aspecto que no me sorprendería porque, cuando uno firma todos los días, se arriesga a eso. No sé si don Pedro Fernández Arcila está imputado por algo, que a lo mejor tiene que pedir disculpas por algo. No lo sé. Pero yo, por mis acciones, no tengo que pedir disculpas por nada, por ahora, que a lo mejor el día de mañana… Si tiene que pedir disculpas mi partido, pues que lo haga, pero ¡pedírmelo a mí…! ¿Por qué? ¿Qué tengo yo que ver en este asunto? El asunto de Las Teresitas, que yo recuerde, se aprobó por unanimidad de todos los partidos políticos y parece que algunos se han olvidado de eso.

¿Cómo ha vivido el juicio por el “pelotazo de libro” en la playa de Las Teresitas? ¿Qué lecciones ha obtenido, si se diera el caso?

Yo no he estado ocupado en el juicio; he estado ocupado en los asuntos de mi ciudad. Sobre el juicio puede que haya leído algún artículo en algún momento, y poco más puedo decir. Respeto la acción de la Justicia y, cuando esta se pronuncie, igual hago alguna declaración, pero, mientras eso no ocurra, creo en la presunción de inocencia de las personas. Además, hay tristes ejemplos de no respetar la presunción de inocencia y de acusación mediática y pública…, con sentencias mediáticas que se han producido, como, por ejemplo, el caso de don Víctor Díaz [Icfem], que estuvo investigado durante muchísimos años por un caso que luego se archivó. Ello me hace ser prudente en este tipo de cosas. Cuando hay una sentencia totalmente firme, es cuando se puede condenar a una persona.

¿Ha afectado en algo este proceso judicial al trabajo ordinario en el seno del Ayuntamiento?

¿El qué?

El proceso judicial…

Nosotros no estamos en esa cuestión. Estamos personados en la parte civil, y eso se hizo siendo yo alcalde. Cuando con la parte civil la jueza decidió que había que parar hasta que ser terminará la penal, nosotros nos personamos como actores civiles en lo penal. Este asunto lo llevan los servicios jurídicos. Yo no estoy pendiente todos los días de ese asunto, para saber cómo va. Para eso tenemos unos abogados que son los que defienden al Ayuntamiento. A mí me preocupan mucho más los asuntos que afectan a los vecinos.

¿Le sorprendieron las declaraciones de la arquitecta y funcionaria Pía Oramas en las que dijo haber sufrido presiones para elevar el valor de tasación de los terrenos? ¿Y las de Luisa del Toro?

No las valoro. He trabajado con Pía Oramas en el Cabildo. Ella era jefe del servicio técnico cuando yo fui consejero insular de Planificación Territorial. Era una de mis colaboradoras más cercanas en aquel momento. La conozco y sé que es una buena profesional, pero no puedo valorar lo que dijo y si tiene razón en lo que dijo. Con Luisa he mantenido una relación lógicamente estrecha porque era la directora de los Servicios Jurídicos del Ayuntamiento. Valoro su profesionalidad y su rigor, y creo que siempre ha actuado con independencia.

En 2009, el actual presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, dijo que Miguel Zerolo estaba sometido a un juicio público y que la compraventa de la playa de Las Teresitas había sido beneficiosa para la ciudad. ¿Usted cree que lo mismo?

El objetivo de la compraventa de la playa era que el frente no se construyera. Ese objetivo fue compartido por todos los grupos políticos del Ayuntamiento. Hasta ahí puedo leer. El objetivo que se perseguía era compartido por todos los partidos políticos y, además, por gran parte de la población, que no quería que se construyera en el frente de la playa. Los propietarios de los terrenos tenían un derecho reconocido por el Tribunal Supremo para construir, de tal manera que difícilmente eso se podía evitar si el Ayuntamiento no hacía algo. No entro ni salgo en si lo que se hizo era la mejor opción, pero, desde luego, el Ayuntamiento tenía que hacer algo para que allí no se construyera hoteles. Los propietarios tenían el derecho reconocido por el Tribunal Supremo en una sentencia firme, y hasta ahí puedo leer. No he estado en el procedimiento, ni estuve en esa época en el Ayuntamiento.

¿Debe disculparse Fernando Clavijo en el caso de que Miguel Zerolo y Manuel Parejo fueran condenados por esa operación, entre otros?

No voy a contestar esa pregunta porque creo que no tiene sentido que yo la conteste. Pregúntele a Fernando Clavijo.

¿Cuál es la salud del pacto con el Partido Popular? ¿Vería bien un pacto similar a escala regional, el formado por CC, PP y ASG? ¿Por qué?

Hay muy buena salud. La verdad es que no hay problema desde el punto de vista de la estabilidad política en el Ayuntamiento. Creo que los vecinos valoran mucho este pacto. No ocurre lo mismo que en otros gobiernos que se rompen, en los que hay problemas y hay discusiones, y están todos los días tirándose de los pelos. Aquí mantenemos una relación de respeto, e incluso de respeto hacia la oposición. Creo que el mejor pacto regional que puede haber es con el Partido Socialista. Era el que aritméticamente daba más posibilidades. Además, fue un pacto que en la anterior legislatura funcionó y no hubo problemas. Ese pacto se ha roto porque las personas, fundamentalmente las personas del PSOE, no han estado a la altura. Es lo que creo. Se pudo haber hecho más por todas las partes para que ese pacto se mantuviera porque, desde mi punto de vista, era el mejor acuerdo para Canarias. El pacto con el PP es un pacto aritméticamente muy justito, y necesitas a los gomeros de Casimiro. Aun así estarían justos. Créame, yo tuve 14 concejales justitos en el anterior mandato y no creo que eso sea lo mejor.

¿Cómo es su relación con el presidente del Cabildo, Carlos Alonso? ¿Da la sensación de que existen discrepancias en asuntos clave para la ciudad como, por ejemplo, el trazado de la línea del tranvía de Tíncer a La Gallega o el futuro de la refinería?

Muy buena… En primer lugar, estamos de acuerdo en una cosa: en que el tranvía llegue a La Gallega, y tenemos claro que hay dos trazados posibles: por Las Hespérides o por Los Majuelos. El Cabildo ha justificado técnicamente como mejor trazado el de Los Majuelos; sin embargo, el Ayuntamiento discrepa por dos motivos: en primer lugar, porque no hay una opinión política única en el grupo de gobierno. El PP estima que no debe pasar por Los Majuelos y que hay posibilidad de hacerlo por Las Hespérides. Y dos: lo que yo defiendo es que por Las Hespérides, en efecto, hay posibilidad de hacerlo, con la terminación del tramo en Los Majuelos, que era una de las opciones que el Cabildo barajó en su momento. Hay discrepancia técnica, más que política, porque sí estamos de acuerdo en que el tranvía llegue a La Gallega, cuestión que no todos los partidos comparten. En cualquier caso, no somos los únicos que tienen una postura política diferente. El Partido Socialista en el Cabildo está a favor del tranvía por Los Majuelos; en el Ayuntamiento, en contra. Es un asunto difícil, que crea alarma social. Creo que podemos llegar a un acuerdo en este mandato.

¿Quién manda en Santa Cruz en los proyectos más ambiciosos: Carlos Alonso o usted?

Pues yo nunca lo había visto así, la verdad. Cada uno en sus competencias. Yo tengo mis competencias como alcalde y Carlos Alonso tiene sus competencias como presidente del Cabildo. La verdad es que resulta muy raro que nosotros discrepemos. En todos los grandes proyectos, los que ya le he comentado (enlace puerto-ciudad, Valleseco, Plan de Barrios, playa de Las Teresitas o el enfoque de los asuntos de empleo y dinamización), estamos absolutamente de acuerdo. El Cabildo es un gran colaborador en la ciudad y el Ayuntamiento.

¿Cómo ha vivido la entrada de nuevas fuerzas políticas en las instituciones públicas, de manera especial Podemos y Sí Se Puede?

Con absoluta normalidad. Habría que preguntarle a ellos cómo la han vivido y si se han dado cuenta de cuál es la realidad, que desde fuera todo es muy fácil y muy bonito, pero, cuando uno está gobernando y tiene que conciliar diferentes intereses, no resulta tan fácil. De hecho ya se está demostrando que no es tan fácil en otros municipios del país. Estas entradas en las instituciones yo las he visto con total normalidad y con pluralidad política. Intento llevarme bien, en la medida de lo posible, con todos los grupos políticos.

¿Qué le parece la guerra actual entre esos dos partidos y cómo le sentó la opinión que Pedro Fernández Arcila trasladó en su última entrevista con eldiario.es sobre CC y su gestión en el Ayuntamiento?

Bueno… La izquierda está entrando en un proceso de aflorar sus contradicciones ideológicas; por ejemplo, cómo concilias determinadas facciones o corrientes independentistas que están en esas formaciones de izquierdas con el cada vez más evidente proceso centralizador que tienen algunas facciones, como es el caso de Podemos. Es decir, están siendo presas de sus propias contradicciones. Salieron como movimiento heterogéneo, en el que cabían todos, pero ahora, que se están consolidando, empiezan a aflorar las contradicciones de ese movimiento heterogéneo. Les deseo lo mejor. Con muchas de las cosas que ellos plantean, yo estoy de acuerdo. No me considero una persona de derechas, en absoluto, ni por extracción familiar ni por creencias… Más bien me considero socialdemócrata. En un país en el que solamente existieran derechas e izquierdas, yo estaría más en la izquierda que en la derecha, pero, como hay más matices, por eso estoy donde estoy.

A Pedro Fernández Arcila lo veo bastante ausente de la realidad de la ciudad. No lo veo en ningún lado. Jamás me lo he encontrado en un barrio, y yo voy a todos los barrios porque mi obligación como alcalde es estar ahí. Lo veo ausente y, desde un punto de vista teórico, lo veo muy metido en esos temas y procesos muy de Podemos. He visto proponer a Pedro Fernández Arcila que la limpieza de la ciudad se haga con gestión directa; es decir, por funcionarios, no a través de una empresa. Eso lo propuso Manuela Carmena cuando entró en el Ayuntamiento de Madrid y tuvo que cambiar porque enseguida saltaron todos los comités de empresa, todos los trabajadores. Cómo vas a limpiar las calles con funcionarios. No tiene sentido. Para eso están las empresas. Tú les pagas e inspeccionas el servicio que prestan. Creo que está ausente de la realidad de la ciudad.

Por cierto, ¿qué debemos esperar de la gran fiesta de Santa Cruz, del Carnaval, y qué novedades habrá en esta edición?

La verdad es que el Carnaval está ahora mismo en un nivel muy alto. Para mí, lo que nos lleva a la esencia, lo que nos hace diferentes y ser los mejores del mundo, es el carnaval en la calle. Batimos récords en el carnaval de día y seguimos batiendo récords en el carnaval de noche. Es cierto que hay traslados desde los sitios tradicionales, como la plaza de España o la calle de San José, pero son traslados en masa de la gente. Nuestro Carnaval sigue teniendo una participación y un grado de calidad en los disfraces que no están en otros carnavales del mundo, incluido el de Río de Janeiro. A nuestro Carnaval, en el nivel de gasto en el disfraz, por salir bien, por salir con un grupo de gente y preparar durante meses todo esto, no lo supera nadie. En el carnaval oficial, el de los concursos, estamos haciendo las cosas bien. La gente está bastante contenta, y los concursos están llenos a reventar. Salen bien y no hay problemas. Hoy en día, hacemos una gala que es bastante bonita y digna, y que aprovecha nuestra idiosincrasia. No nos basamos en traer gente de fuera. Lo hacemos con nuestros recursos, pero lo cierto es que, si la gala quisiera dar un salto con dimensión internacional, tendríamos que gastar mucho más y los mismos que hoy demandan grandes artistas serían los que nos criticarían por traer a esos artistas. Me decía un murguero: “Claro, es que cuando Celia Cruz…”. Si nosotros trajéramos hoy a un cantante de la talla de Celia Cruz, en ese momento tendríamos que gastar medio millón de euros. Solo en traerlo. Tenemos que buscar un equilibrio entre lo que podemos hacer para darle dimensión a nuestro Carnaval y lo que podemos gastar según lo que tenemos. La novedad este año es que, por primera vez, y llevo cinco años en el Ayuntamiento, la Televisión Canaria y Televisión Española, las dos cadenas públicas, van a dar la gala para Canarias y toda España, y también por el canal internacional de TVE, que es el más visto. Y todo esto sin coste para el Ayuntamiento. Es la mejor cobertura que podíamos tener.

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