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Destrucción creativa

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Analizar el comportamiento de las diferentes variables económicas a través de la estática comparativa deja fuera muchas y valiosas explicaciones acerca del tránsito que se experimenta al pasar de una situación a otra, dado que solo se especifica dónde estábamos y a dónde hemos llegado, sin tener en cuenta lo sucedido entremedias.

Por ello, con el fin de completar las diferentes fases del conocimiento, se apuesta por los análisis dinámicos de situación, teniendo en cuenta que asistimos a cambios constantes, tanto en nuestros hábitos como en nuestras preferencias y tanto de forma individual como colectiva, de forma que necesitamos reorganizarnos social y tecnológicamente con el fin de adaptarnos a las nuevas condiciones existentes. Dicha incorporación de innovaciones afecta de forma directa a la tasa de crecimiento y al desarrollo económico de todas las regiones, de forma que existe una correlación entre factores que permita apostar por mayores cotas de productividad y cohesión social.

Los cambios institucionales y tecnológicos conforman el motor de la evolución de la economía, de forma que no hay un equilibrio estático permanente, puesto que dicho equilibrio se ve alterado de forma constante, personificado en puntos inestables de equilibrio por causa acumulativa, donde se considera el crecimiento regional como un proceso desequilibrado, polarizando las situaciones y corriendo el riesgo a la hora de acrecentar las diferencias y desigualdades en materia, no solo de inversión, sino también de personas, porque el desarrollo no siempre llama al desarrollo, sino al empobrecimiento relativo, siempre y cuando no se tengan los instrumentos necesarios compensadores.

Pero todo cambio, y más si es permanente, deja damnificados a su paso, de forma que aquellas estructuras humanas, territoriales o sectoriales que no hayan sabido/podido reorganizarse, reorientarse o reestructurarse, es muy probable que sean fagocitadas, transformadas o destruidas como cualquier entidad sujeta a evolución. Más tarde, quien evalúa si la selección resulta la adecuada es el mercado, tomando protagonismo decisorio la parte más corta de este, ya sea perteneciente a la oferta (en el caso de escasez y necesidad) o a la demanda (en relación con el poder de compra y precio-reserva que muestra en sus preferencias).

Bajo estas circunstancias, hay que relacionar la permanencia con la herencia, de forma que hay que combinar los (des)conocimientos disponibles con la resistencia (anti)natural al cambio, con la que se cuenta y que se acumula en un proceso continuo, de ahí la importancia que tienen no solo las instituciones, sino los cambios que experimentan y los que genera en su entorno, de forma que no son cuerpos extraños que molestan, sino que intervienen, por lo que la eficacia y la eficiencia se le han de presuponer.

*Economista

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