eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

José Miguel González Hernández

Natural de Santa Cruz de Tenerife, es economista de amplia y contrastada formación y experiencia. En la actualidad, ocupa el puesto es director general de Trabajo del Gobierno de Canarias, y antes había desarrollado su labor profesional al frente del Gabinete Técnico de CCOO en Canarias. Analista habitual en los medios de comunicación de las Islas, ha sido docente en la UNED y ha formado parte del Consejo Económico y Social de Canarias, entre otras atribuciones.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 1

La fidelidad de las convicciones

¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Para qué lo hacemos? ¿Qué secreto inconfesable se esconde tras nuestros actos? Mucha de las veces lo haremos por la recompensa que nos viene desde el exterior, tanto dineraria como de besos y abrazos, o incluso por no recibir un resultado negativo como es una sanción o un castigo, sin que por ello tengamos un interés desaforado por la actividad en cuestión.

Por el contrario, en otras ocasiones se asocia a nuestros sentimientos de placer personal que nos hacen crecer como persona, incorporando el deseo y la vocación en un elevado estatus, a la vez que minimizamos la sensación de frustración asociada al fracaso.

Seguir leyendo »

Teoría de colas

Intente visualizar tres filas de personas. Una de ellas muy abundante y no solo de largo sino también de ancho, con cierta ralentización en su movimiento, como una lenta digestión ante un empacho, incluso con incorporaciones adicionales en su finalización que no hacen sino enlentecer a la vez que presionar a la parte más adelantada de esta.

Una segunda fila, algo más corta y estrecha con cierta movilidad en la que hay personas que se van ubicando a diferentes longitudes del principio sin que por ello se tenga que respetar la antigüedad ni el tiempo que ya se estaba pasando en dicha cola.

Seguir leyendo »

La normalidad latente

- Pero ¿me lo podrías explicar? porque veo mensajes de todo tipo que, en lugar de aclarar la situación, me hacen pensar que estamos viviendo en varios mundos a la vez.

Seguir leyendo »

Nada más y nada menos

Les voy a contar una historia: érase una vez una persona que se encontraba viajando en globo cuando un repentino y fuerte viento lo desvió de su rumbo de manera que se terminó por perder, no teniendo ni idea de dónde se ubicaba. En ese momento decidió perder altura hasta encontrar alguna referencia válida. Mientras lo hacía pudo divisar a otra persona caminando sobre la tierra, de forma que le pudo preguntar.

- Disculpe -gritó-. ¿Puede decirme dónde estoy?

Seguir leyendo »

Recordatorio

Popularmente se suele decir que "… éramos pocos y parió la burra…" aunque no hay que darle el supuesto sentido negativo para lo que suele utilizarse. Esta reflexión es necesaria hacerla porque ya no solo tenemos elecciones en los ámbitos europeo, autonómico, insular y local, sino también habrá un proceso electoral general. Es cierto que no coinciden en lo que se ha querido denominar el superdomingo, por miedo a que la fiesta de la democracia termine siendo una bacanal irrefrenable con consecuencias nunca conocidas. Sea como fuere, ejercer el sano derecho de la elección siempre ha de verse como una propuesta positiva, así que mejor ponernos en modo on y preparémonos para acudir a las n urnas.

Es esta la razón por la que hay que reclamar mayor claridad en los planteamientos para intentar no comprar voluntades a precio de ganga. Pudiérase entender que se han incrementado los trastornos intestinales porque la competencia se ha incrementado, situando el reto en saber combinar la ideología con el pragmatismo.

Seguir leyendo »

En busca de la inmortalidad

Cuando una persona deja de aprender, se muere. Eso no es lo que se debe pensar cuando se decide salir de las aulas antes del tiempo prudentemente programado porque no se tiene la importancia relevante si hace frío o calor en la realidad que nos rodeará, debido a que solo se apuesta por la ganancia miope. Con ella aparecen los primeros bienes más allá de la mera subsistencia y la aparente felicidad. Y es que la edad distorsiona porque no te ofrece la reflexión adecuada y sosegada merecedora del futuro.

La vida comienza a estar resuelta habiendo encontrado un lugar para su desarrollo. Los aprietos se evaporan y el consumo comienza a ser desenfrenado, mostrándose como cultura típica de comportamiento, limitándose el ahorro e incrementándose las deudas. A partir de ahora, todo se centra en no parar, lo que termina por convertirse en un nuevo problema, debido a que, si surge la posibilidad de que la rueda comience a detenerse, ya sea porque la idea matriz no tenía bien diversificado su negocio, concentrando el riesgo y, por lo tanto, su vulnerabilidad, o porque la cartera de pedidos cayó de forma abrupta, de forma que ya no eran necesarias tantas horas para desarrollar la misma actividad…

Seguir leyendo »

Tiempo de aciertos

Que no nos asusten los nombres con los que se describen algunos puestos de trabajo, como son los denominados sales manager, area manager, online marketing, key account managment, trade marketing manager, compliance officer o el de corporate gorvernance. Realmente se tratan de departamentos que intentan personalizar la actuación concreta de unas necesidades detectadas a la vista de mejorar la eficiencia y rentabilidad de organizaciones de diferente naturaleza.

Por esa razón, para la obtención de un empleo (ya sea de esa naturaleza o para algún otro puesto que consideremos "más tradicional") no solo será necesaria la dotación de conocimientos especializados de acuerdo a cada una de las ocupaciones que pretendamos cubrir, sino que hay una serie de requerimientos comunes, como una buena formación, el dominio de otros idiomas que logre eliminar las barreras lingüísticas, la experiencia social, la capacidad de liderazgo bien entendida más allá de las dotes autoritarias, las habilidades en comunicación (no solo hay que saber, sino también mejorar la transmisión del mensaje), así como la predisposición a la movilidad incluida en una modulación flexible de las capacidades que nos permite adaptarnos en tiempo real a las diferentes demandas de nuestro rendimiento que se nos hacen.

Seguir leyendo »

Acto de fe

La cuarta acepción en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española sobre la palabra talento es la de "moneda de cuenta de los griegos y de los romanos". Traemos a colación esta definición no por la relación que hay entre la destreza y el valor, sino por la mera existencia de una unidad de cuenta que se forjó necesaria para simplificar, a la vez que incrementar, el número de intercambios de bienes y servicios, con o sin naturaleza comercial, que se han llevado, se llevan y se llevarán a lo largo y ancho del mundo.

Pero no se entiende el dinero sin comprender el trueque. Este surge a partir de la especialización y del excedente, porque la primera condición para que exista intercambio es la capacidad de producir remanentes, al no ser necesario su consumo, pero sí pensar que puede ser necesario para adquirir otro tipo de bienes a modo de intercambio porque las economías de subsistencia solo permiten eso, la subsistencia. Es la posibilidad de almacenamiento lo que permite el comercio. Ahora bien, habría que ponerse de acuerdo respecto al valor de cada uno de los bienes y servicios para establecer un intercambio justo que deje a ambas partes satisfechas. Incluso con la incorporación de la plusvalía como margen corrector de las diferencias.

Seguir leyendo »

El relojero

Fue un afamado relojero que, pese a que la profesión le vino derivada, al final pudo comprobar cómo el aprendizaje y la formación pueden generar una inquietud cercana a la pasión por una actividad productiva. El ser garante del tiempo le ofrecía un poder que el resto de los congéneres no llegaba a albergar. De él dependían muchas personas en relación con el cumplimiento de sus obligaciones y así, al final, tener acceso a una serie de derechos. No era especialmente obseso de la puntualidad, pero sí del rigor. Ya si las personas usuarias de un reloj querían poder un adelanto de cinco o diez minutos que pudieran compensar la falta objetiva de compromiso con el horario, lo que tenía que asegurar es que fuera constante hasta el infinito y más allá.

Las innovaciones tecnológicas se iban convirtiendo en retos. Había empezado por conocer la estructura interna para descubrir cuál era el mecanismo por el que las ruedas dentadas y esferas se movían hasta llegar a los microprocesadores más increíbles. Solo sabiendo cómo funcionaba algo, se podía albergar soluciones cuando se estropeaban o, simplemente, necesitaban un mantenimiento cotidiano. Era fascinante, y así lo transmitía a su clientela: cómo todos los pequeños componentes estaban entrelazados y sincronizados, cual orquesta sinfónica de renombre, sin que nada ni nadie despuntara respecto al resto. Y si había algo que distorsionaba, ahí estaba para reconducir la situación y dejarla tan impoluta como en el minuto cero de vida del reloj.

Seguir leyendo »

El castigo divino

Cuando accedemos a un puesto de trabajo hemos de cumplir con una serie de obligaciones con la finalidad de poder acceder a un listado de derechos. Siendo simplistas, podemos decir que hacemos un horario a cambio de un salario. Pero, como se sabe, hay mucho más detrás de esta sintética relación. En primer lugar, hay que aclarar que el trabajo no es un castigo divino pese a aquella no contrastada maldición bíblica que nos instó a ganar el pan con el sudor de la frente en lugar de seguir disfrutando del Edén comiendo fruta y siendo escuetos en los ropajes.

No obstante, no todo el mundo piensa así. El cántico satánico del despertador, las urgencias cotidianas de llegar a tiempo en todas las exigencias, la sensación de ser un cítrico exprimido hasta la última esencia vitamínica dan una sensación similar a la de estar bajo una penitencia por muy bien qué tipo de delito se haya cometido. Si tenemos la mala suerte de sentirnos de esa forma, es que algo falla. Bien por el entorno, bien por nuestra propia persona. Para ello, primero es recomendable diagnosticar la situación.

Seguir leyendo »