Un buen día para la abeja canaria: el Gobierno reconoce a APIGRANCA como entidad de interés público
El Gobierno de Canarias ha reconocido como entidad de interés público de Canarias a la Asociación de Apicultores de Gran Canaria (APIGRANCA), al entender que su labor responde al interés general y aporta beneficios al conjunto de la sociedad canaria.
La declaración llega después de que la entidad solicitara este reconocimiento el pasado 21 de mayo de 2026, según informa el Ejecutivo autonómico. APIGRANCA está inscrita en el Registro de Asociaciones de Canarias desde 1988 y desarrolla su actividad en todo el Archipiélago.
Entre sus objetivos destaca la protección, conservación, mejora genética y cría de la abeja negra canaria (Apis mellifera), una variedad considerada parte del patrimonio biológico y genético de las islas. La asociación impulsa acciones para su estudio, selección y conservación, con especial atención a la prevención de la hibridación y de la pérdida de diversidad genética por la introducción de especies foráneas.
Desde la asociación reciben con alegría esta noticia y la entienden «como una responsabilidad para seguir trabajando como siempre», cuenta a Canarias Ahora su presidente, Alexis Monzón.
Este tipo de reconocimientos suele otorgarse a entidades que luchan contra enfermedades o a grupos ecologistas. En esta ocasión, sin embargo, recae sobre una organización gremial del sector primario, lo que blinda su actividad como de interés para toda la comunidad autónoma.
Y, como lo que es bueno para la colmena lo es para la abeja, este reconocimiento significará que desde APIGRANCA seguirán protegiendo no solo a la abeja negra canaria, sino también “el medio ambiente en su conjunto, al resto de polinizadores y mirar por nuestros recursos florales”. Su trabajo cobra ahora impulso para poner en valor la cría y conservación de la abeja negra canaria en todo el archipiélago.
Compromiso con la sociedad canaria
A esta actividad se suman proyectos de formación, investigación, divulgación científica y transferencia de conocimiento vinculados a la apicultura, la biodiversidad, la genética apícola y la conservación del medio ambiente. Asimismo, la asociación desarrolla iniciativas de educación ambiental para concienciar sobre el papel de las abejas y los servicios ecosistémicos que proporcionan.
APIGRANCA mantiene, además, colaboración con administraciones públicas, universidades, centros de investigación y otras organizaciones en ámbitos como la biodiversidad, la sanidad animal, la investigación científica, la mejora genética y el desarrollo rural.
Entre sus iniciativas figura la creación de una biblioteca digital de obras clásicas sobre apicultura en español, adaptadas al castellano actual, además de una plataforma digital propia con información técnica, científica, ambiental, institucional y económica de acceso público.
Nuevos retos
En materia de innovación, la asociación impulsa el proyecto ApIoTcan, centrado en la digitalización de las explotaciones apícolas mediante sistemas de monitorización con sensores, transmisión de datos y análisis de series temporales. Esta tecnología permite recopilar y consultar información productiva, biológica y ambiental de las colmenas.
La entidad participa también como colaboradora en la gestión de fondos públicos destinados al sector apícola, interviniendo en la tramitación, gestión y distribución de ayudas en programas como el POSEI Canarias y otras líneas de apoyo.
Casi 40 años de trabajo
El reconocimiento tiene en cuenta que su actividad trasciende a las personas asociadas y repercute también en apicultores y profesionales del sector, instituciones públicas, comunidad científica y educativa, y ciudadanía. Su labor incide, además, en la conservación ambiental, la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el desarrollo rural del Archipiélago.
“Ha habido mucho trabajo de generaciones, de diferentes equipos directivos, de gente que lleva trabajando muchos años en favor de la abeja negra canaria, en un esfuerzo continuado por mantener nuestras tradiciones, nuestra cultura o nuestra forma de practicar una ganadería. Esto es como un reconocimiento a toda esa gente”, expresa Monzón.