Los científicos del IGN avisan de que podría haber terremotos sentidos por la población en Tenerife
La actividad sismovolcánica anómala que desde el pasado febrero se viene registrando en el subsuelo de Tenerife podría dar lugar a la ocurrencia de terremotos sentidos por la población, lo que no significa que en estos momentos haya indicios de una erupción a corto ni medio plazo, esto es, en semanas o meses.
Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado el comité asesor del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por riesgo volcánico de la Comunidad Autónoma de Canarias (PEVOLCA), reunido este jueves, y que ha acordado celebrar encuentros de este tipo cada tres meses.
El portavoz del comité, Itahiza Domínguez, ha explicado que cuando hay una mayor actividad sismovolcánica, como es el caso en Tenerife desde hace seis meses, “uno de los fenómenos que se pueden producir son terremotos sentidos por la población, no que generen daños, porque eso sería con una intrusión magmática. No podemos descartar que se produzcan”, ha dicho.
En estos momentos, ha recalcado el director del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, no se dan las condiciones para elevar a naranja el semáforo de riesgo volcánico en Tenerife, aunque ello compete a la administración autonómica: la emisión de gases ha incluso remitido y la deformación del suelo es de apenas de dos centímetros en tres años.
Esos terremotos que podrían ser “levemente sentidos” por la población “en principio” estarían relacionados con la zona de Las Cañadas del Teide “si se produjeran esos eventos. No decimos que se vayan a producir”, ha puntualizado.
El portavoz del comité asesor del Pevolca ha afirmado que “no es algo positivo ni negativo” que la actividad de baja intensidad detectada en Las Cañadas ayude a evitar un terremoto de mayor magnitud, lo que ha atribuido a una “teoría popular”.
Lo que hay que hacer en estos casos, ha dicho Domínguez, es “estar atentos, sobre todo teniendo en cuenta que, históricamente, ha habido actividad sísmica sentida por la población previa a las erupciones en Tenerife”.
“Ahora mismo no tenemos eventos sentidos por la población. No sabemos en qué punto podemos estar”, ha admitido el director del IGN en Canarias.
En el caso de que empezaran a darse terremotos sentidos por la población y continuados “ya sería preocupante y seguramente se convocaría un comité especial”.
Domínguez ha recalcado que en vulcanología no existen “fórmulas matemáticas”, de modo que si se registra un terremoto de cierta magnitud o varios en una hora no significar que vaya a pasar una cosa en concreto:“No funciona así”, ha subrayado.
Ha abundado en que concurren múltiples variables, como la deformación y la temperatura del suelo, la emisión de gases, los terremotos... con lo que “hay que tener cuidado y no volverse locos cuando ocurre una actividad”.
Por lo demás, ha indicado que el cambio que sería “preocupante” en la presente fase de actividad anómala sería la concurrencia de eventos sísmicos a menor profundidad y de mucha mayor magnitud, así como una deformación rápida del terreno, todo lo cual “no se está viendo en estos momentos”.
Los eventos registrados en junio y, sobre todo, julio pasados, suponen “una vuelta” a la actividad anómala que comenzó en febrero y que tuvo varios meses de paréntesis.
En este punto, ha recordado que los vulcanólogos solo disponen de 20 años de datos y el sistema volcánico de Tenerife registra históricamente una erupción cada cien años, con lo que “es difícil saber si esto está más cerca de una cosa o de la otra”.
“Sabemos que estamos por encima del nivel que de actividad de hace un año, y hace un año, por encima del de hace diez”, ha apostillado.
El portavoz del comité asesor del Pevolca ha vuelto a pedir a la población que esté pendiente a la información oficial y a los organismos científicos porque “somos los que podemos dar la información más cercana a la realidad”.
“Es verdad que no siempre podemos estar el 100% del tiempo dando información porque a veces no la hay”, pero en esta etapa de actividad anómala, que “no llega a ser preocupante”, están dando “toda la que podemos”, ha afirmado.