El espíritu de la India en su escultura
La primera impresión que recibe quien visita la India se deriva de la manera en que la actividad religiosa domina todos los aspectos de la vida cotidiana. La integración de la religiosidad en la existencia diaria es casi perfecta. La segunda impresión es la pureza de esa actividad y la enorme cantidad de deidades que pueblan el paisaje religioso.
Para un devoto, la realidad diaria del hinduismo es la de un mundo poblado por un innumerable elenco de dioses, semidioses, santos y ascetas que conviven con las deidades de cultos locales y con héroes deificados. En la cúspide de ese amplio panteón se hallan los dioses supremos, que lo presiden: Siva, la energía creadora personificada y sus semillas de la destrucción; Visnu, que tiene la función de proteger el universo de las fuerzas de la desintegración y de restablecer periódicamente el orden; y, finalmente, Devi, la personificación del poder femenino. Todos ellos, mediante sus numerosas manifestaciones, pueden tomar formas variables, tanto benignas como temibles.
Los artistas del subcontinente indio hace más de 2.000 años que crean imágenes religiosas de dichas deidades bajo la tutela de la dirección eclesiástica. La exposición La escultura en los templos indios. El arte de la devoción está dedicada a esa actividad: las imágenes religiosas de piedra, barro, metal y madera. La más antigua data de los últimos siglos antes de Cristo, aunque la mayor parte de la muestra se centra en la época en que la construcción de templos monumentales logró un punto culminante en la India, una época que, en términos generales, podríamos denominar período “medieval”, entre los siglos VI y XVI.
Destaca la abundancia de esculturas de gres, pero también de otras piedras como el basalto, el porfiro o el esquisto. Entre las piezas sobresale un relieve de esquito, de mediados del s. XIII, con la representación del rey Narasimha Dexa con su asesor espiritual, atribuido al escultor Mahapatra Konarak Orissa. También resultan curiosos, por su proximidad con la iconografía cristiana, una serie de relieves dedicados a la vida de Buda y de Siddharta, procedentes de Pakistán.
La muestra, que podrá contemplarse hasta mediados de noviembre en Caixaforum de Barcelona, está organizada conjuntamente por la Obra Social la Caixa y el Victoria & Albert Museum, con la colaboración del British Museum de Londres. Se trata de la exposición más importante que se ha dedicado a la escultura figurativa india a partir de colecciones europeas, y es el resultado de un trabajo de investigación que ha contado también con la cooperación de museos y coleccionistas privados. Cabe destacar, además de las aportaciones del Victoria & Albert Museum y del British Museum, las obras del Ashmolean Museum de Oxford, del Museum für Indische Kunst de Berlín, del Musée Guimet de París y del Rijksmuseum de Amsterdam.