Entrevista

Spencer Tunick elige Gran Canaria, “la mejor isla del mundo”, para lanzar su gran manifiesto sobre la diversidad del cuerpo desnudo

Erick Canino

22 de julio de 2026 04:30 h (Hora canaria)

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Después de fotografiar a decenas de miles de personas desnudas en más de un centenar de ciudades de todo el planeta, Spencer Tunick ha encontrado en Gran Canaria, la “mejor isla del mundo”, según relata en esta entrevista, el lugar donde dar forma a una de las intervenciones más significativas de su trayectoria reciente. El próximo 26 de julio, dentro del artista neoyorquino convertirá Las Palmas de Gran Canaria y Maspalomas en el escenario de Gran Spectrum, una gran instalación humana inspirada en los colores de las banderas LGTBIQA+ que aspira a proyectar desde Canarias un mensaje internacional de libertad, igualdad y convivencia.

No se trata únicamente de una nueva fotografía multitudinaria. Para Tunick, la obra nace como respuesta a un momento histórico que considera especialmente delicado para los derechos del colectivo LGTBIQA+. “En Estados Unidos hay mucha desinformación procedente del gobierno sobre las personas LGTBIQA+, y eso está generando miedo y violencia contra la comunidad”, explica el artista. “Siempre que una comunidad vulnerable es tergiversada, malinterpretada o se miente sobre ella, siento que, si de alguna manera puedo crear una obra que llame la atención sobre esa situación, es un honor aceptar la invitación para formar parte de este proyecto.”

Ese compromiso convierte Gran Spectrum, en mucho más que una obra estética. Tunick la define como una acción artística participativa situada entre el arte conceptual y el documental, capaz de generar recuerdos, emociones y una conversación internacional sobre diversidad y derechos humanos. “La obra pretende enviar un mensaje positivo al mundo”, afirma. “Los participantes y yo intentamos proyectar la luz de este gran espectro hacia el exterior.”

Si existe un elemento diferenciador de este proyecto es precisamente el lugar donde se desarrollará. Tras haber trabajado en ciudades como Nueva York, Barcelona, Ámsterdam, Viena, Ciudad de México o Sídney, Tunick considera que Gran Canaria aporta un significado único a la intervención.

“Hacía mucho tiempo que no trabajaba en una isla volcánica”, recuerda. “Cuando trabajé en Hawái experimenté una combinación muy poderosa entre naturaleza, cultura y cuerpo humano. Aquí ocurre algo parecido. Hay una energía especial bajo la tierra, una isla viva donde los elementos naturales forman parte de la experiencia.”

Para el fotógrafo estadounidense, esa condición volcánica convierte a Gran Canaria en un escenario imposible de reproducir en cualquier otro lugar. “Crear una obra humana sobre una isla viva genera una dinámica que solo puede entenderse participando en ella. Espero que todos los que formen parte de la experiencia comprendan que voy a hacer todo lo posible para crear una obra que resuene con nuestro tiempo.”

La elección de Gran Canaria también conecta con el papel que la isla ha desempeñado durante décadas como uno de los grandes referentes europeos del turismo inclusivo y de la defensa de los derechos LGTBIQA+. El proyecto cuenta con el respaldo de Gran Canaria, La Isla de Mi Vida, a través de la Presidencia del Cabildo de Gran Canaria, y de Turismo de Islas Canarias, consolidando la proyección internacional del archipiélago como territorio comprometido con la diversidad y los derechos humanos.

Una obra abierta a todo el mundo

Aunque el mensaje gira en torno a la comunidad LGTBIQA+, Tunick insiste en que la participación está abierta absolutamente a todas las personas. “Invitamos a participar a todo el mundo. Cualquier género, cualquier ideología política es bienvenida. Esta obra quiere confirmar la belleza, los valores y el futuro de la comunidad LGTBIQA+, así como su conexión con el pensamiento libre, el arte y la cultura.”

La intervención utilizará pinturas corporales inspiradas en los colores de las distintas banderas del colectivo para construir una gran composición abstracta formada por cientos de personas.

Para el artista, el verdadero significado de la imagen reside tanto en el resultado final como en el proceso colectivo necesario para construirla. “Las personas tendrán que viajar, madrugar, cubrir completamente sus cuerpos con pintura y trabajar juntas para crear formas abstractas. Ese esfuerzo colectivo ya es en sí mismo un gran mensaje.”

Durante más de treinta años, Spencer Tunick ha convertido el cuerpo humano en el principal protagonista de su trabajo. Para él, el desnudo colectivo elimina las diferencias sociales y permite hablar de identidad desde un plano profundamente humano.

“Es increíble cómo el cuerpo humano está en constante transformación y cómo las personas tienen la capacidad de cambiar libremente en una sociedad donde el gobierno no limita esa evolución.”

El espacio público también ocupa un lugar esencial dentro de su lenguaje artístico.“Trabajar con el cuerpo desnudo en el espacio público crea un auténtico relámpago de energía. Durante un instante aparece una euforia colectiva que únicamente permanece viva gracias a la fotografía.”

Esa imagen congelada termina convirtiéndose, según explica, en mucho más que un documento visual. “Lo que intento hacer durante toda mi carrera es capturar un momento de euforia colectiva de una manera abstracta.”

Una experiencia transformadora

Quienes han participado anteriormente en instalaciones de Tunick suelen describir la experiencia como algo profundamente transformador. El fotógrafo espera que en Gran Canaria vuelva a suceder.

“Lo primero que deseo es que disfruten. Trabajaré lo más rápido posible para que todos se sientan cómodos, pero al mismo tiempo cuidaré cada detalle para conseguir la mejor obra posible.”

Como en anteriores proyectos, cada participante recibirá posteriormente una fotografía de edición limitada realizada durante la intervención.

“Es un regalo a cambio de su participación. Formar parte de algo que genera una energía colectiva tan intensa resulta muy poderoso. La fotografía congela ese instante y permite que la imaginación complete todo lo que ocurrió antes y después.”

Tunick sabe que la fotografía final despertará preguntas. “Siempre ocurre lo mismo. La gente quiere saber quiénes son esas personas, de dónde vienen, dónde dejaron su ropa o por qué estaban allí.”

Y precisamente ahí reside el verdadero objetivo del proyecto. “Los participantes pertenecen a la comunidad LGTBIQA+ y también hay aliados. Hay personas de todos los géneros, de todas las nacionalidades. Todo el espectro está representado en esta obra.”

Después añade una frase que resume el significado de haber elegido Canarias para este proyecto: “Y ese espectro, además, estará reunido en una de las mejores islas del mundo.”

Con Gran Spectrum, Gran Canaria volverá a convertirse en un escaparate internacional donde el arte, el cuerpo humano y la participación ciudadana se unen para construir una imagen llamada a trascender el ámbito artístico y convertirse en un símbolo global de convivencia, diversidad y defensa de los derechos humanos.