Sanidad, condenada a pagar vacaciones a la expresidenta del banco de sangre, a quien cesó tras mentir sobre su titulación

Gemma Torres, durante su etapa como presidenta del ICHH.

Iván Suárez

Las Palmas de Gran Canaria —

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La Consejería canaria de Sanidad ha tenido que pagar más de 7.000 euros a Gemma Torres, expresidenta del banco público de sangre del Archipiélago, en concepto de vacaciones devengadas y no disfrutadas en el año y medio en que ocupó ese puesto.

Una sentencia firme de la plaza 3 de la Sección Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Las Palmas de Gran Canaria ha estimado de forma parcial un recurso de la ex alto cargo, que fue cesada en diciembre de 2024, meses después de que se descubriera que había mentido sobre su titulación, presumiendo de un grado en Derecho que no tenía.

Tras su salida del Gobierno canario, Torres había reclamado más de 11.000 euros por distintos conceptos. La Consejería de Sanidad aceptó alguno de ellos, como la parte proporcional de las pagas extra o una pequeña diferencia salarial, pero rechazó la indemnización por cese o por vacaciones devengadas y no disfrutadas en 2023 y 2024.

En una sentencia dictada el pasado mes de marzo pero conocida ahora después de que la propia Torres la haya difundido, la magistrada le da la razón a medias. Según el fallo, la administración no logró acreditar que la expresidenta del banco de sangre disfrutara de vacaciones en ese tiempo. Para oponerse a esa reclamación económica, los servicios jurídicos del Servicio Canario de Salud (SCS) presentaron como única prueba de sus descansos las “respuestas automáticas” de su correo institucional en caso de ausencia.

Sanidad defendió que la alto cargo no utilizaba sistema de fichaje alguno. La jueza señala que esas respuestas automáticas del correo no bastan para acreditar que estaba de vacaciones, puesto que no permite conocer el verdadero motivo de su ausencia. Es decir, si saltaba ese mensaje porque estaba de permiso ordinario, extraordinario o de vacaciones.

“Esta misma juzgadora tampoco está sujeta a sistema alguno de fichaje pero, como todo funcionario público, debe solicitar los permisos y vacaciones oportunos y todo queda registrado en su expediente personal”, señala la magistrada, que dice no entender que la administración “no haya sido capaz de demostrar la ausencia del trabajo” de Torres.

Según ha informado la expresidenta del Instituto Canario de Hemodonación y Hemoterapia con una captura de la transferencia, la administración le pagó a finales de agosto, cinco meses después de la sentencia, la cantidad de 7.481,59 euros como indemnización.

La sentencia rechaza, en cambio, que deba percibir una indemnización por cese. Cuando una persona asume un puesto de alta dirección en el Gobierno de Canarias y no es funcionario de carrera (como es el caso de Torres, que procedía del sector privado), la normativa autonómica le obliga a elegir, justo al tomar posesión del cargo, entre dos opciones: cotizar por desempleo a la Seguridad Social durante el mandato, de manera que, al ser cesada, tiene derecho a solicitar y cobrar la prestación ordinaria (el paro) o recibir una indemnización equivalente a una mensualidad de su sueldo de alto cargo cuando lo deja.

Torres solicitó cobrar esa indemnización por cese cuando dejó el cargo. Sin embargo, el SCS aportó sus nóminas, en las que aparecía reflejado mes a mes el descuento (la cotización) bajo el epígrafe de “desempleo”. Es decir, la sanidad canaria estuvo pagando esas cantidades para que ella obtuviese el derecho a cobrar paro cuando cesara. Esto demostraba que la alto cargo había renunciado a la indemnización en el momento de la toma de posesión.

Por lo tanto, la sentencia concluye que no procede el abono de esa indemnización por cese, por lo que sólo le da la razón en lo referente a las vacaciones no disfrutadas (el resto de pretensiones de la demandante ya habían sido aceptadas por la administración).

El grado en Derecho

Gemma Torres fue la última presidenta del ya extinto Instituto Canario de Hemodonación y Hemoterapia, integrado desde enero de 2025 en el SCS a través de una dirección general. Fue su primer -y hasta ahora único- cargo en política. En febrero de 2023, cinco meses antes de su nombramiento, había sido designada presidenta de Jóvenes por Gran Canaria, la rama juvenil de Unidos por Gran Canaria, la formación aliada a Coalición Canaria (CC) en la que militaba la actual consejera de Sanidad del Gobierno regional, Esther Monzón.

En mayo de 2024, menos de un año después de tomar posesión del cargo, este periódico publicó que Torres había mentido al afirmar hasta en cuatro ocasiones en comunicados oficiales (uno del propio Gobierno) y entrevistas radiofónicas que era graduada en Derecho por la Universidad Europea de Madrid. Sin embargo, el currículo que tuvo que presentar en el Portal de Transparencia tras la presión sindical demostró que carecía de esta titulación y que, hasta esa fecha, sólo había podido acreditar el Bachillerato.

La consejera mantuvo a Torres en el puesto hasta finales de año. Monzón aprovechó el acuerdo de integración del Instituto de Hemodonación y Hemoterapia en el SCS para cesar a su entonces presidente y nombrar para el cargo (ya de director general) a otro miembro de Unidos por Gran Canaria, Iván Santiago Falcón, que acabaría dimitiendo diez meses después en medio de una grave crisis en el banco público de sangre y siendo recolocado como asesor en el gabinete de la consejera de Sanidad.

“Cuando llegué había un auténtico caos”

En una nota remitida a este periódico, Torres sostiene que durante su etapa al frente del ICHH mantuvo una dedicación absoluta al cargo y que no disfrutó de las vacaciones que ahora le han sido reconocida judicialmente: “Cuando llegué al Instituto (de Hemodonación y Hemoterapia) me encontré una situación de auténtico caos. Había muchísimo trabajo que hacer, problemas que resolver y una guerra constante. Era imposible desconectar. Mi dedicación al cargo fue del 100% desde el primer día hasta el último. No cogí vacaciones porque estaba completamente dedicada a sacar adelante la institución”.

La ex alto cargo atribuye su salida del Gobierno a “circunstancias políticas y personales” y considera que su trabajo y dedicación “tuvieron menos peso que las relaciones personales dentro del entorno de la Consejería” de Sanidad que lidera Esther Monzón.

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