El mercado del plátano en la Península, aún más hundido: los agricultores ya solo reciben 0,36 euros/kilo
Se veía venir y así está ocurriendo… Otro verano más, y mucho peor conforme el estío se adentra en agosto, la involución del precio en origen del plátano es más dramática para el cosechero isleño, que ya en estos momentos observa que, según el valor medio, solo recibirá de ingreso final por la fruta que ha comercializado en la semana 30, del 20 al 27 de julio, la mísera cantidad promedio de 0,36 euros por kilo (tras la venta en verde y al por mayor), y para calidades superiores.
Ese será el dinero que llegue a su cuenta bancaria más adelante, una vez se liquiden las semanas del mes de julio y con ellas la 30, siempre después de cubrir los gastos de comercialización y antes de afrontar el coste de producción agrícola, un valor que oscila entre los 0,70 y 0,80 euros por kilo.
Las cuentas no le salen al platanero canario, que está que trina. Por ahora, solo hay ventas con pérdidas (el mercado no remunera ni los costes de producción) y cada vez estas son más profundas. Y lo peor de todo: en la coyuntura actual de comercialización difícil será que haya un mínimo beneficio para el agricultor, incluso, y ya tiene que ser la situación harto dramática, sumando la ayuda directa de la Unión Europea (UE) que se paga a través del programa Posei, un máximo de 0,3359 euros por kilo hasta completar una ficha financiera anual de 141,1 millones de euros (o sea, para 420 millones de kilos al año).
En el trienio 2025-27, según los históricos aplicados tras la reforma del decreto territorial que regula esos subsidios del Posei, se abonarán 0,32 euros por kilo.
Se va de mal en peor, no hay duda, y el desconcierto y la desgana ya han calado entre los agricultores canarios de plátanos (el principal producto agrario en las islas, con muchísima diferencia), un año más por las fechas del estío, y sin soluciones a la vista. Solo abundan los silencios… Quizá por esto, según han indicado fuentes conocedoras de este sector agrícola, no se descarta la convocatoria en breve de algunas protestas o movilizaciones.
Los registros oficiales servidos este viernes por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAPA) del Gobierno español, que son los correspondientes a la semana 30 (los más recientes), indican que el precio en origen del plátano de Canarias fue en el periodo de referencia, siempre en valor promedio, de 0,36 euros por kilo, ya más bajo que el peor indicador del año pasado, en 2025, cuando se llegó al suelo de 0,40 euros por kilo.
Cada vez se está más cerca de los promedios más bajos de los últimos tiempos, los del nefasto 2023, entonces con un valor mínimo de 0,21 euros por kilo a finales de septiembre, en la semana 39. En 2023, la producción de plátano de Canarias llegó a 480 millones de kilos, con 26 millones de pica (destruidos, sacados del mercado o destinados a labores de beneficencia).
El periodo semanal pasado, el penúltimo de julio, con lo que aún queda todo agosto y septiembre por delante (… y luego recuperar niveles de precios remunerativos en otoño-invierno, algo que ya algunos no ven con optimismo ni nada fácil e incluso lo apuntan como el siguiente gran reto), el precio en origen o valor ingresado al agricultor por su entidad comercializadora cayó el 11% en una semana, de la 29 a la 30, lo que supuso 0,045 euros por kilo menos. Desde finales del mes de junio, este no ha hecho más que caer y caer, de manera más violenta a partir del inicio de julio.
Tras la reunión de la comisión de comercialización de Asprocan celebrada este viernes, se ha conocido que la marca de envío a los mercados exteriores, sobre todo el de la Península, para la semana que entra, la 32 (del 3 al 9 de agosto), se eleva respecto a la precedente, la 30. Esta se cerró con expediciones (y exportaciones, por los envíos a Marruecos) que alcanzaron los 5,37 millones de kilos.
Pese a que el mercado cada vez está más hundido y no parece que se vaya a levantar en lo que queda del verano (una tónica habitual), la previsión es una mayor oferta de fruta de Canarias con destino a la Península (lo que incluye el desahogo de Marruecos, con cantidades escasas y también obteniendo pérdidas), pues la cifra inicialmente fijada es de 5,64 millones de kilos.