Benazir Bhutto: ''Sé que hay otros ataques planeados contra mí''

La ex primera ministra de Pakistán Benazir Bhutto reclamó este viernes al Gobierno de Pervez Musharraf más medios para protegerla tras el ataque contra su convoy que causó en la madrugada del viernes la muerte a 139 personas en Karachi, y aseguró que teme más atentados contra su vida. “Sé que hay otros ataques planeados contra mí y confío en que el Gobierno hará todo lo posible para que no se materialicen”, dijo Bhutto en una rueda de prensa en una abarrotada sala de su residencia de Karachi, en el sur de Pakistán.

Aunque matizó que no culpa al Gobierno del ataque, la ex primera ministra dijo que “sabía que iba a haber un atentado” y que había remitido una carta al presidente paquistaní, Pervez Musharraf, en la que le comunicaba el peligro y le daba los nombres de tres personas a las que había que investigar si a ella le pasaba algo.

“Dejé claro que si me atacaban no acusaría a los talibanes o a Al Qaeda, sino que nombraría a las tres personas, puesto que sé bastante bien quiénes son mis enemigos en el Ejército de Pakistán y los servicios de inteligencia”, dijo Bhutto. “No culpo al Gobierno, sino a ciertos individuos que son miembros de una facción política y abusan de su posición”, insistió.

La líder del Partido Popular de Pakistán (PPP) añadió que “un país musulmán amigo” le transmitió informaciones de posibles ataques por parte de cuatro grupos: los talibanes de Afganistán, los talibanes paquistaníes, grupos vinculados con Al Qaeda y “un cuarto grupo de Karachi”. Toda esa información, recalcó, la conocía también el Gobierno de Pakistán.

Bhutto, de 54 años, reveló además que unas horas antes del atentado las fuerzas de seguridad habían detenido a un hombre con una pistola cargada y un cinturón con explosivos. También detalló que, segundos después de la deflagración que se produjo junto a su vehículo, éste recibió varios disparos: “Los agujeros de bala se pueden ver en el parabrisas”, aseguró.

Ante la pregunta de por qué regresó a su país si sabía de la posibilidad de un atentado, Bhutto señaló que había dado su palabra “al pueblo de Pakistán”. “Sé que habrá gente que pensará que fui ingenua, pero creo que fue la decisión correcta. Uno tiene que estar preparado para pagar el precio en la lucha por lo que cree”, declaró.

Bhutto resultó ilesa, pero las dos explosiones casi simultáneas al paso de su vehículo mataron a 139 personas y causaron heridas a varios centenares, según las cifras de varios hospitales de Karachi.

La mayoría de las víctimas eran seguidores del PPP que festejaban la vuelta a casa de su líder tras casi nueve años de exilio, aunque entre los muertos también hubo cerca de medio centenar de miembros de las fuerzas de seguridad, según la propia ex mandataria. Bhutto, que ocupó el poder en dos ocasiones (1988-1990 y 1993-1996), agradeció el “sacrificio” de los agentes de seguridad fallecidos y el de “los activistas que dieron la vida por el partido”.

A continuación, dedicó varios minutos a denunciar los fallos de seguridad durante el recorrido de su caravana y se quejó de que en la ruta en la que se perpetró el atentado “no había iluminación”. “Nos movíamos en la oscuridad; si las luces hubieran estado encendidas, nuestros guardias podrían haber detectado a los agresores”, aventuró.

Unas horas antes de la rueda de prensa de Bhutto, el ministro paquistaní del Interior, Aftab Ahmed Jan Sherpao, recordó las dificultades para garantizar la seguridad en una marcha como la de la líder del PPP y explicó que le habían ofrecido un helicóptero para desplazarse a su llegada al aeropuerto, que ella rechazó.

Sherpao añadió que, según los primeros indicios, la primera explosión que se produjo al lado del camión de Bhutto pudo ser causada por una granada, mientras la segunda fue obra de un suicida que portaba entre 15 y 20 kilos de explosivos. Bhutto consideró este viernes que el ataque iba dirigido contra los valores que ella encarna.

“Veo el atentado no como un ataque contra un individuo, no como un ataque contra mí, sino contra lo que represento. Fue un ataque a la democracia, a la unidad e integridad de Pakistán”, recalcó. Pese a todo, la ex mandataria dijo estar preparada para arriesgar su vida y afirmó que no tiene intención de rendirse: “Quiero salvar a Pakistán”, declaró.

Bhutto regresó a Pakistán tras alcanzar un acuerdo con Musharraf por el que se anulaban los casos de corrupción que tiene abiertos en su país, aunque la validez de esa orden está pendiente de un fallo del Tribunal Supremo.

Musharraf telefoneó hoy a la ex primera ministra, le transmitió su “profundo dolor” por el atentado y le garantizó una minuciosa investigación para hallar a los culpables del “atroz” ataque.