Tomaso Hernández, finalista del Symbio Kunstprijs 2026-2027 en Países Bajos

La Palma Ahora

Santa Cruz de La Palma —

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El artista palmero Tomaso Hernández ha sido seleccionado para la fase final del Symbio Kunstprijs 2026–2027 con el proyecto 'Volver a ser. Donde el viento siembra'. Este reconocimiento internacional coincide con la participación de Raquel San Juan&Tomaso Hernández en La Palma Fashion Week, que se celebrará el próximo 3 de octubre a las 13:00 horas en el Museo Benahorita de Los Llanos de Aridane. Allí podrá verse por primera vez en Canarias el proceso de transformación del sombrero en escultura y algunos de sus resultados, informa el creador.

En esta colaboración, Tomaso Hernández desarrolla las prendas de upcycling y los sombreros+escultura, mientras que la diseñadora Raquel San Juan firma las piezas de sombrerería artesanal. Ambos lenguajes se encuentran en una propuesta que conecta moda, reutilización, materia vegetal, artesanía, empleita tradicional canaria y creación contemporánea.

La propuesta ha sido elegida entre 149 candidaturas recibidas para la quinta edición del Symbio Kunstprijs. La selección ha sido especialmente exigente: solamente nueve propuestas, el 6 % de las presentadas, han pasado a la fase final.

Tomaso Hernández y los otros finalistas deberán convertir ahora sus conceptos iniciales en proyectos completos, desarrollando su dimensión artística, viabilidad técnica, presupuesto, calendario e impacto sostenible.

El Symbio Kunstprijs es un certamen neerlandés de creciente proyección europea dedicado al arte, la Naturaleza y la transformación sostenible. Su colaboración con Oerol Festival sitúa los proyectos seleccionados en un contexto internacional especialmente exigente.

Oerol Festival es uno de los grandes referentes europeos de la creación artística vinculada a lugares específicos. En la isla neerlandesa de Terschelling, su paisaje completo —bosques, dunas, playas y espacios agrícolas— funciona como escenario y materia de las obras.

La selección entre 149 candidaturas confirma la progresiva incorporación de Tomaso Hernández al circuito europeo del arte site-specific y de las prácticas vinculadas al paisaje, la materia y la transformación ecológica.

Desde la isla de La Palma, el artista va abriéndose camino con una investigación que conecta la memoria de los materiales, los conocimientos vinculados al territorio y la creación contemporánea. Su elección por parte de un jurado profesional relacionado con el arte, el comisariado y la programación cultural reconoce el potencial de una trayectoria en la que la Naturaleza deja de ser un simple escenario para participar activamente en la obra.

Una escultura que comienza en La Palma y se completa en Terschelling

'Volver a ser. Donde el viento siembra' propone una gran forma orgánica de centeno trenzado suspendida en el paisaje de Terschelling, isla situada en la provincia neerlandesa de Frisia, en el mar de Wadden.

La escultura estará formada por una trama abierta, asimétrica y permeable, concebida para que el viento atraviese su cuerpo. En su interior se situarán tres campanas furin de metal, activadas mediante tiras de centeno trenzado.

El viento producirá un sonido tenue, cambiante e irregular: una suerte de latido que advertirá de la necesidad de volver a sembrar, no solamente la tierra, sino también la conciencia y la responsabilidad hacia el futuro.

Las campanas, elemento recurrente en la práctica de Tomaso Hernández, recuperarán su antigua función de advertir y convocar. Su sonido transformará un fenómeno atmosférico invisible en una experiencia sensible.

La obra comienza conceptualmente en La Palma, donde nace esta investigación, y continuará su construcción en los Países Bajos. La pieza se realizará con centeno obtenido en Terschelling o en la provincia de Frisia, sujeto a disponibilidad, trazabilidad, adecuación técnica y autorización ambiental.

El conocimiento del trenzado de la empleita canaria viajará desde La Palma para encontrarse con la materia vegetal del territorio neerlandés. De este modo, dos islas contribuirán a construir un mismo cuerpo escultórico.

El paisaje como autor

El viento, la humedad, el aire salino y el paso del tiempo modificarán progresivamente el color, la tensión y la estructura del centeno. La transformación de la materia no será entendida como un accidente, sino como una parte esencial del proceso artístico.

Bajo la escultura se propone un óvalo de tierra que hará visible el retorno de la materia. Cualquier posible incorporación de semillas dependerá de la autorización ambiental y se realizará únicamente con variedades adecuadas para el territorio.

El proyecto plantea un ciclo completo:

Tierra, cultivo, cosecha, trenzado, comunidad, escultura, viento, transformación y nueva vida.

La comunidad completa la obra

La pieza no llegará terminada a Terschelling. Parte de su cuerpo se completará mediante un proceso colectivo con habitantes, agricultores, artesanos y colaboradores locales.

Durante Oerol, los visitantes podrán aprender un gesto básico del trenzado de la empleita canaria y añadir una pequeña extensión a una trenza colectiva vinculada a la instalación. Cada fibra aislada es frágil; unida a las demás adquiere resistencia y contribuye a construir un cuerpo común.

Una pequeña revolución construida desde la materia

La edición 2026–2027 del Symbio Kunstprijs lleva por título Shift the Wind y propone reflexionar sobre las pequeñas revoluciones, la acción colectiva y la transición hacia un futuro sostenible.

La propuesta de Tomaso Hernández cuestiona la producción sin conocimiento del origen de los materiales, el consumo sin responsabilidad sobre su destino, la confusión entre permanencia y valor y la consideración de la Naturaleza como una materia pasiva al servicio del ser humano.

«La pequeña revolución de esta obra consiste en dejar de entender la creación como acumulación permanente de objetos y comenzar a comprenderla como construcción temporal de relaciones, cuidados y ciclos. Nosotros construimos las condiciones. La Naturaleza continúa la obra», explica Tomaso Hernández.

Los nueve finalistas presentarán sus proyectos completos en noviembre de 2026. El artista ganador recibirá 22.500 euros en concepto de honorarios y producción de la obra.

El proyecto seleccionado se producirá y presentará dentro del recorrido artístico de Oerol Festival, que se celebrará del 11 al 20 de junio de 2027 en Terschelling.

La condición de finalista sitúa a Tomaso Hernández en la fase decisiva de una convocatoria internacional que busca obras capaces de transformar la percepción y el comportamiento del público ante la relación actual entre humanidad y Naturaleza.

Volver a ser. Donde el viento siembra no se limita a representar la sostenibilidad: la lleva a la práctica.

La comunidad construye el cuerpo. El viento activa su latido. La Naturaleza continúa la transformación.