El Pompadour (Breynia disthica / Phyllantaceae)
Me conforta recordar
ver esta especie plantada
en una lata pintada
de amarillo, en El Linar.
Se solía cultivar
por los alegres colores
de las hojas, pues las flores
diminutas y fugaces,
son para gentes audaces,
instruidas o doctores.
Jócamo, 1.V.2026
Nota: Con el nombre común de “pompadur” se conocen en botánica a diferentes especies, aunque en España, y muy particularmente en Canarias, se aplica preferentemente a Bryenia disthica, también llamada “nevadilla”, aunque éste sea un apelativo comercial menos usual en los ambientes populares. Resulta curioso que el nombre de un estilo de peinado popularizado por Madame de Pompadour, amante del rey Luis XV de Francia en el Siglo XVIII, terminase siendo elegido para referirse a una planta, a la que se otorga la misma elegancia y distinción que se atribuía al peinado de la distinguida cortesana.
La planta, oriunda del sudeste asiático se ha extendido por el mundo como ornamental, pues se presta para ser cultivada tanto en jardines como en macetas y si se respetan sus exigencias ecológicas en cuanto a luz, humedad y temperatura, resulta también apta para jardinería interior. Eso sí, demanda luz tamizada en abundancia si se pretende mantener el carácter variegado multicolor de las hojas, que son su principal atractivo, ya que las flores, diminutas y fugaces, suelen pasar desapercibidas para los observadores poco instruidos.
En Canarias se conoce desde épocas lejanas, estando considerada como una “planta antigua”, significando con ello el que es conocida desde tiempos remotos en las Islas. En mi lejana infancia, recuerdo verlas plantadas en tiestos o latas que se reciclaban como macetas en los modestos patios de las casas rurales. Así la conocí, cultivada por los vecinos de El Linar y La Rosa en Villa de Mazo. De hecho, la foto que ilustra el texto, corresponde a un ejemplar que criado allí por mi madre, traje de La Palma y crece ahora en el jardín de mi domicilio en Santa Cruz de Tenerife.