Tazacorte: Barcos mercantes en El Puerto

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El Puerto de Tazacorte desde muy antiguo fue puerta de salida de los productos agrícolas de la comarca del Valle de Aridane y puerta de entrada de mercaderías de ultramar. La rada de Juan Graje y La Caleta era abrigo y aguada en el llamado “río de Tazacorte”, barranco de las Angustias, de las embarcaciones que fondeaban en el poniente de La Palma.

El desarrollo frutero de finales del siglo XIX y principios del XX con la implantación del cultivo del plátano y tomates propició el arribo semanal de veleros y vapores llamados popularmente fruteros, quienes también admitían pasajeros y cargaban producciones menores (cochinilla, azúcar, almendras).

Por esos años las carreteras de la Isla se encontraban en penosas condiciones y por otro lado el transporte por vehículos a motor adolecía de buenas condiciones para la exportación desde el puerto capitalino. La solución más económica era el transporte marítimo.

Este desarrollo económico propició el establecimiento en El Puerto de importantes casas comerciales, se urbanizó y parceló el casco, y aún sin tener muelle de atraque el movimiento marítimo fue muy destacado. 

En 1839 se considera apto para el tráfico de cabotaje al Puerto de Tazacorte. Se establece una alcaldía de mar que era la encargada de despachar los distintos navíos que arribaban a este puerto del poniente de La Palma. El Ayuntamiento, por ese entonces Los Llanos, en la sesión plenaria del 25 de mayo de 1839 se dio cuenta de la comunicación de la Diputación de Canarias en la que se habilitando para cabotaje el puerto de Tazacorte.

Esta disposición oficial abría nuevas e importantes expectativas económicas de desarrollo y bienestar. Comienza el trasiego de nuevas rutas comerciales a un menor conste y rapidez.

Son numerosas las aportaciones documentales que acreditan la estancia de embarcaciones comerciales en El Puerto de Tazacorte. En 1874 el barco San José, con patrón Fernando Ramos, embarcaba cochinilla y almendras para Santa Cruz de La Palma, según consta el libro Diario 2 del comerciante José Amaro Duque, hoy perteneciente al Archivo General de La Palma. A finales del siglo XIX el Martín, con la misma travesía que el San José y en unos de sus viajes comerciales trasportó sacos de almendras a la empresa “Vda. e hijos de Juan Yanes” de Santa Cruz de La Palma, remitidos por el comerciante José Duque Ramos.

Conocemos el arribo en 1899 de los barcos Águila, Mosquito, Corneta y Palmito con carga de carbón y piedra de cal con destino horno que se encontraba en El Puerto de Tazacorte. Evidentemente el establecimiento de esta industria de materiales de construcción debió responder a la necesidad de edificar almacenes y lonjas destinadas a las mercancías de salida y entrada por mar. En 1901 con cargo al horno de la cal del Puerto de Tazacorte, propiedad de la familia Duque Guadalupe, se hicieron pagos por descarga de piedra del Mosquito, “descarga de carbón del Palmito y cargar el horno”. El Mosquito y el Palmito hacían la travesía Santa Cruz de La Palma-Puerto de Tazacorte.

En 1905 el periódico palmero Fénix Palmense insertaba publicidad de los barcos Velox y Gavilán, en lo que comunicaba que admitían frutos con fletes para Londres, Liverpool y Hamburgo a recoger en Santa Cruz de La Palma, Los Sauces y en Tazacorte.

El primer periódico publicado en la hoy Villa y Puerto el semanal Tazacorte desde su primer número [15 de octubre de 1910] denuncia y reclama las obras de mejoras de la infraestructura portuaria. 

El 8 de julio de 1911 publica un detallado movimiento comercial de exportación. Del mes de enero a julio de 1911 con destino a Londres, Alemania y Francia se había exportado “la enorme cifra de 64.900 piñas de plátanos”. En “atados de tomates en la cosecha última se elevó a 62.400, que se han vendido en los mercados de Europa”. La industria azucarera y las fábricas “que hay, han hecho remesas en cantidad de tres mil sacos” […] “1500 sacos de almendras, en este semestre y de cochinilla 2000 bultos”. Por último refiere el Tazacorte: “De lo expuesto, aunque sea en resumen aproximado, se comprende fácilmente que la importancia de nuestro puerto, es superior a la de los demás de esta Isla, por cuya razón es justo que sean atendidos sus reclamos por las autoridades”. Justa reivindicación que nunca se llevó a término por las autoridades políticas. 

En la rada de El Puerto de Tazacorte fondeaban en un mismo día varios barcos mercantes lo atestiguan los documentos fotográficos y las ofertas y señalamientos de entrada y salida publicadas en la prolífera prensa de Canarias. Entre 1907 y 1925 el listado de los buques mercantes es amplia y entre ellos encontramos: El pailebot Frasquita, Adán y Diana; los vapores Taoro, Esperanza, Guanche, Chasna, Tenerife, España, San Sebastián, Fuerteventura, Gomera-Hierro, Tacoronte, Lanzarote, Tanausú, San Juan, Sancho II, Santa Úrsula y Colón, la balandra Granadilla y los veleros Capitán Pirez y Setienza. Los puertos de procedencia, destino y paso eran Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife y La Gomera y algunos europeos.

Este trasiego mercante sin lugar dudas abrió expectativas comerciales no sólo de plátanos. Nos consta la venta en el comercio minorista en Santa Cruz de Tenerife en 1907 de “melado de Tazacorte” y “miel de caña de Tazacorte”, con ese titular de procedencia y garantía de calidad se daba a conocer al consumidor en la prensa tinerfeña.

Otros muchos barcos de mercancías anclaron en la rada de El Puerto por esos años sin infraestructura portuaria de ningún tipo, hoy son historia cargada de nostalgia. 

María Victoria Hernández, cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arcángel (2009)

El Puerto de Tazacorte desde muy antiguo fue puerta de salida de los productos agrícolas de la comarca del Valle de Aridane y puerta de entrada de mercaderías de ultramar. La rada de Juan Graje y La Caleta era abrigo y aguada en el llamado “río de Tazacorte”, barranco de las Angustias, de las embarcaciones que fondeaban en el poniente de La Palma.

El desarrollo frutero de finales del siglo XIX y principios del XX con la implantación del cultivo del plátano y tomates propició el arribo semanal de veleros y vapores llamados popularmente fruteros, quienes también admitían pasajeros y cargaban producciones menores (cochinilla, azúcar, almendras).

Por esos años las carreteras de la Isla se encontraban en penosas condiciones y por otro lado el transporte por vehículos a motor adolecía de buenas condiciones para la exportación desde el puerto capitalino. La solución más económica era el transporte marítimo.

Este desarrollo económico propició el establecimiento en El Puerto de importantes casas comerciales, se urbanizó y parceló el casco, y aún sin tener muelle de atraque el movimiento marítimo fue muy destacado. 

En 1839 se considera apto para el tráfico de cabotaje al Puerto de Tazacorte. Se establece una alcaldía de mar que era la encargada de despachar los distintos navíos que arribaban a este puerto del poniente de La Palma. El Ayuntamiento, por ese entonces Los Llanos, en la sesión plenaria del 25 de mayo de 1839 se dio cuenta de la comunicación de la Diputación de Canarias en la que se habilitando para cabotaje el puerto de Tazacorte.

Esta disposición oficial abría nuevas e importantes expectativas económicas de desarrollo y bienestar. Comienza el trasiego de nuevas rutas comerciales a un menor conste y rapidez.

Son numerosas las aportaciones documentales que acreditan la estancia de embarcaciones comerciales en El Puerto de Tazacorte. En 1874 el barco San José, con patrón Fernando Ramos, embarcaba cochinilla y almendras para Santa Cruz de La Palma, según consta el libro Diario 2 del comerciante José Amaro Duque, hoy perteneciente al Archivo General de La Palma. A finales del siglo XIX el Martín, con la misma travesía que el San José y en unos de sus viajes comerciales trasportó sacos de almendras a la empresa “Vda. e hijos de Juan Yanes” de Santa Cruz de La Palma, remitidos por el comerciante José Duque Ramos.

Conocemos el arribo en 1899 de los barcos Águila, Mosquito, Corneta y Palmito con carga de carbón y piedra de cal con destino horno que se encontraba en El Puerto de Tazacorte. Evidentemente el establecimiento de esta industria de materiales de construcción debió responder a la necesidad de edificar almacenes y lonjas destinadas a las mercancías de salida y entrada por mar. En 1901 con cargo al horno de la cal del Puerto de Tazacorte, propiedad de la familia Duque Guadalupe, se hicieron pagos por descarga de piedra del Mosquito, “descarga de carbón del Palmito y cargar el horno”. El Mosquito y el Palmito hacían la travesía Santa Cruz de La Palma-Puerto de Tazacorte.

En 1905 el periódico palmero Fénix Palmense insertaba publicidad de los barcos Velox y Gavilán, en lo que comunicaba que admitían frutos con fletes para Londres, Liverpool y Hamburgo a recoger en Santa Cruz de La Palma, Los Sauces y en Tazacorte.

El primer periódico publicado en la hoy Villa y Puerto el semanal Tazacorte desde su primer número [15 de octubre de 1910] denuncia y reclama las obras de mejoras de la infraestructura portuaria. 

El 8 de julio de 1911 publica un detallado movimiento comercial de exportación. Del mes de enero a julio de 1911 con destino a Londres, Alemania y Francia se había exportado “la enorme cifra de 64.900 piñas de plátanos”. En “atados de tomates en la cosecha última se elevó a 62.400, que se han vendido en los mercados de Europa”. La industria azucarera y las fábricas “que hay, han hecho remesas en cantidad de tres mil sacos” […] “1500 sacos de almendras, en este semestre y de cochinilla 2000 bultos”. Por último refiere el Tazacorte: “De lo expuesto, aunque sea en resumen aproximado, se comprende fácilmente que la importancia de nuestro puerto, es superior a la de los demás de esta Isla, por cuya razón es justo que sean atendidos sus reclamos por las autoridades”. Justa reivindicación que nunca se llevó a término por las autoridades políticas. 

En la rada de El Puerto de Tazacorte fondeaban en un mismo día varios barcos mercantes lo atestiguan los documentos fotográficos y las ofertas y señalamientos de entrada y salida publicadas en la prolífera prensa de Canarias. Entre 1907 y 1925 el listado de los buques mercantes es amplia y entre ellos encontramos: El pailebot Frasquita, Adán y Diana; los vapores Taoro, Esperanza, Guanche, Chasna, Tenerife, España, San Sebastián, Fuerteventura, Gomera-Hierro, Tacoronte, Lanzarote, Tanausú, San Juan, Sancho II, Santa Úrsula y Colón, la balandra Granadilla y los veleros Capitán Pirez y Setienza. Los puertos de procedencia, destino y paso eran Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife y La Gomera y algunos europeos.

Este trasiego mercante sin lugar dudas abrió expectativas comerciales no sólo de plátanos. Nos consta la venta en el comercio minorista en Santa Cruz de Tenerife en 1907 de “melado de Tazacorte” y “miel de caña de Tazacorte”, con ese titular de procedencia y garantía de calidad se daba a conocer al consumidor en la prensa tinerfeña.

Otros muchos barcos de mercancías anclaron en la rada de El Puerto por esos años sin infraestructura portuaria de ningún tipo, hoy son historia cargada de nostalgia. 

María Victoria Hernández, cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arcángel (2009)

El Puerto de Tazacorte desde muy antiguo fue puerta de salida de los productos agrícolas de la comarca del Valle de Aridane y puerta de entrada de mercaderías de ultramar. La rada de Juan Graje y La Caleta era abrigo y aguada en el llamado “río de Tazacorte”, barranco de las Angustias, de las embarcaciones que fondeaban en el poniente de La Palma.