‘El Degredo’: una propuesta de interiorismo para transformar un antiguo espacio de aislamiento de La Palma en un lugar de encuentro

Sandra Lana Hernández

24 de agosto de 2026 15:21 h (Hora canaria)

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¿Puede un lugar concebido históricamente para el aislamiento convertirse en un espacio de encuentro? Esta es la pregunta de partida de ‘El Degredo’, un proyecto de diseño de interiores desarrollado por Sandra Lana Hernández como Trabajo Fin de Estudios del Grado en Diseño de Interiores.

La propuesta plantea una posible transformación de las Cuevas del Degredo, situadas en Santa Cruz de La Palma, en un espacio cultural capaz de combinar centro de interpretación, cafetería y espacio polivalente para exposiciones, encuentros, presentaciones, actividades culturales, catas de vinos y productos locales, así como de divulgación.

Actualmente, las cuevas son una propiedad privada en proceso de venta. El proyecto se desarrolla con el beneplácito de la propiedad y constituye una propuesta de diseño que explora las posibilidades de recuperación y puesta en valor de este singular enclave.

Las Cuevas del Degredo están estrechamente vinculadas a la historia del puerto de Santa Cruz de La Palma y aparecen documentadas desde el siglo XVI. Durante siglos fueron utilizadas como lugar de aislamiento y cuarentena para personas, tripulaciones y mercancías que podían suponer un riesgo sanitario para la isla. Posteriormente, el espacio tuvo diferentes usos relacionados con el almacenamiento y la actividad industrial.

Uno de sus principales valores reside en su singular configuración: una cueva natural de erosión marina, de grandes dimensiones integrada en el entorno urbano, donde la roca basáltica convive con una estructura interior de madera de tea que organiza sus distintos niveles.

A partir de esta condición, el proyecto propone una intervención que no busca transformar radicalmente la cueva, sino trabajar con aquello que ya existe. La roca se convierte en el principal elemento generador del diseño, potenciando su presencia mediante una intervención contenida de iluminación, materiales y mobiliario, buscando que la intervención sea de carácter reversible.

La propuesta establece así un diálogo entre lo natural y lo contemporáneo, conservando el carácter del enclave y planteando nuevos usos compatibles con su identidad. El visitante podrá recorrer la cueva y descubrir su historia a través de la propia arquitectura, sus materiales, texturas y la relación histórica del lugar con el puerto y la ciudad. Aborda, además, las condiciones necesarias para un futuro uso público, prestando atención a aspectos como accesibilidad, seguridad, evacuación y ventilación.

Se propone una reinterpretación del significado del lugar, ya que, durante siglos, las cuevas funcionaron como una frontera entre quienes llegaban a la isla y la ciudad. La propuesta plantea invertir simbólicamente esa relación para convertirla en una puerta de entrada a la cultura y al patrimonio de Santa Cruz de La Palma.

El Degredo no es actualmente un espacio cultural en funcionamiento ni una intervención ejecutada, sino una propuesta de diseño que explora una posible reutilización futura de las cuevas. Con ella, Sandra Lana plantea cómo el interiorismo puede contribuir a recuperar espacios históricos y ofrecerles nuevas formas de ser habitados, interpretados y disfrutados.