Zapatero y Rajoy mantienen su desacuerdo sobre el proceso de paz
El jefe del Gobierno y el líder del PP mantuvieron este viernes su desacuerdo sobre el proceso de paz y discreparon sobre la “certidumbre” de que se esté respetando la legalidad, tras una reunión en la que Mariano Rajoy planteó unas condiciones para el consenso que el Ejecutivo ve “ficticias” porque ya se cumplen.
Rajoy aseguró tras reunirse durante una hora y media con José Luis Rodríguez Zapatero en el Palacio de la Moncloa que no había recibido garantías de que Batasuna no podrá presentarse a las elecciones si ETA no se disuelve antes, de que no se celebrará una mesa de partidos en la que participe la formación ilegalizada y que la Fiscalía General aplicará la ley “con toda contundencia”.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, respondió que el líder del PP “tiene todas las certidumbres” de que el Ejecutivo cumple la legalidad en el proceso de paz, y calificó de “innecesarias” y “ficticias” las condiciones planteadas por Rajoy.
El presidente del PP decidió informar de su sexta reunión mantenida en el Palacio de la Moncloa con Zapatero en la sede de su partido, donde señaló que el presidente del Gobierno no le ha confirmado ni desmentido si el Ejecutivo ha mantenido una primera reunión con ETA.
En una rueda de prensa en la que estuvieron presentes los números dos y tres del partido, Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, Rajoy señaló que su “mayor deseo” es que ETA “acabe”, pero “sin que haya que pagar ningún precio”, porque los españoles no le deben “nada” a la banda terrorista.
Rajoy, quien explicó que la información que ha recibido ha sido de tipo “general” y que no ha percibido ningún dato nuevo que le haga “más optimista”, aseguró que en la reunión expresó al presidente del Gobierno que quiere el consenso, pero que para ello hay unas “condiciones” a las que no se puede renunciar.
Sobre estas condiciones, explicó que Zapatero no le ha dado garantías de que Batasuna sólo podrá presentarse a las elecciones de 2007 si ETA se disuelve, lo que, a su juicio, es “lo que tiene mayor gravedad”, ni de que no se celebrará una mesa de partidos políticos en la que participe la organización ilegalizada.
El presidente del PP apuntó que, en cambio, Zapatero le ha dicho que el Gobierno “intentará que la Ley se cumpla y que el fiscal hace bien las cosas”.
Rajoy trasladó a Zapatero que “se puede hablar con ETA” sólo de su “voluntad de disolverse” pero siempre y cuando exista una “clara voluntad de poner fin a la violencia”, lo que, a su juicio, no ocurre por la existencia de “kale borroka” y del robo de 350 armas. “En estas condiciones y mientras no finalice la violencia callejera, no debe haber ningún contacto” con la banda, apostilló.
De la Vega da la réplica y sostiene que se cumple la legalidad
La vicepresidenta primera del Gobierno fue la encargada de dar la réplica a Rajoy en una rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa en la que subrayó que nadie puede dudar de que el Ejecutivo cumple la ley.
“Los límites del proceso hacia la paz son los que marca la ley, y, por tanto, no es necesario que nadie los ponga”, añadió De la Vega, quien aseguró que el Gobierno mantiene los principios fijados por Zapatero: legalidad, Estado de Derecho, ausencia de violencia y recuerdo de las víctimas.
Ante la petición de Rajoy en relación con Batasuna, precisó que no es necesario que exija que no pueda presentarse a las elecciones si es ilegal, porque ya lo exige la ley.
La petición concreta de Rajoy es que esa formación no pueda acudir a las urnas si antes ETA no se disuelve, ante lo que fuentes del Gobierno insistieron posteriormente en que si Batasuna cumpliera la ley de partidos, se podría presentar.
“Primera premisa ficticia, innecesaria, y no hay nada que asumir porque está asumido desde el primer día”, dijo la vicepresidenta ante la posibilidad de que Batasuna no pueda competir electoralmente si no cumple la ley.
De ficticias e innecesarias calificó también otras peticiones de Rajoy como no negociar sobre el futuro de Navarra, que el fiscal general aplique la ley o que no haya una mesa de partidos con presencia de Batasuna.
De la Vega aseguró que el Ejecutivo seguirá trabajando y tendiendo permanentemente la mano al PP para lograr que en este asunto “esté donde debe estar, con el Gobierno”, al tiempo que confió en que “las cosas vayan mejor” tras la reunión de hoy y en la que sus protagonistas han compartido “información y análisis”.
Además del proceso de paz, Zapatero y Rajoy abordaron la reforma de la Constitución, un asunto en el que coincidieron en que no será posible llevarla a cabo en lo que queda de legislatura, aunque expresaron su voluntad de diálogo al respecto.
Fernández de la Vega consideró que las cuatro reformas constitucionales planteadas por el Ejecutivo son “las razonables”, pero creyó “sensato” posponer este asunto a la próxima legislatura para poder dialogar también sobre los cambios que defiende el PP.