Risco Caído: parches, fuegos artificiales y planificación

Legado Canario

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En las últimas semanas hemos conocido informaciones sobre la puesta en marcha de diversas actuaciones en el Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria. Estas noticias llegan a una buena parte de la ciudadanía y hay quien puede pensar que “algo se está haciendo” en pro de la conservación y puesta en uso del valioso patrimonio que esta parte de la Isla alberga y que cuenta, nada más y nada menos, con el aval de la UNESCO que le ha incorporado a Lista del Patrimonio Mundial, otorgándole la consideración de Valor Universal Excepcional. 

Al respecto hemos de decir que, en nuestra opinión, los proyectos (?) que se plantean desde el Servicio de Patrimonio Histórico (SPH) del cabildo grancanario y que se han anunciado para Acusa y el Bentayga no están a la altura de las circunstancias que corresponden a unos lugares considerados como “atributos” principales del Paisaje Cultural incorporado al Patrimonio de la Humanidad. Es más entendemos que esas propuestas que, sin orden ni concierto, se pretenden ejecutar son un parche y no se articulan sobre criterios sólidos, es decir que no recogen las directrices y determinaciones establecidas por el planeamiento territorial -de obligado cumplimiento- que incide en estas zonas, ni atienden con suficiencia las determinaciones legales que le son de aplicación.

Vemos que no se ha tenido en cuenta los planes vigentes y/o en revisión que ordenan el territorio que abarca el Paisaje Cultural y, por ende, las zonas arqueológicas antedichas. En este sentido, hemos de subrayar que el Plan Insular de Ordenación (PIO) de Gran Canaria entiende concretamente que estos lugares, Acusa y el Bentayga, son “Enclaves Estratégicos”. Estos, indica el PIO, se identifican por su relevancia insular y se definen en relación con yacimientos arqueológicos, centros históricos, núcleos tradicionales y elementos de interés etnográfico.

Apostilla el PIO que la delimitación desde el planeamiento de los Enclaves Estratégicos implicará la ordenación pormenorizada de los mismos y también establece criterios para la ordenación de los espacios de valor patrimonial. En este sentido, apunta que mediante el planeamiento especial deberá establecerse un tratamiento específico para la protección e integración general de los espacios de valor patrimonial.

Recordemos también que las Zonas Arqueológicas de Acusa y el Bentayga se localizan en el Parque Rural El Nublo de la Red Canaria de Espacios Protegidos. Al respecto, el documento del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) de 2009, que revisa al vigente de 2003,  propone y presupuesta la elaboración de sendos Planes Especiales para estas zonas, así como la creación de sus respectivos Parques Arqueológicos.

Ciertamente, a pesar de que estamos hablando de un PIO obsoleto y de que el PRUG del Parque Natural El Nublo referido no ha adquirido nunca vigencia, las propuestas que de estos planes se derivan coinciden plenamente con las determinaciones sustentadas en la Ley del Suelo y del Patrimonio Cultural de ámbito autonómico y que se constituyen en la base jurídica para la conservación y puesta en uso de dichos enclaves estratégicos y las zonas arqueológicas que comprenden.

En cualquier caso, es bien patente y lógico -si nos atenemos a la importancia de estas zonas arqueológicas- que la articulación de la protección y la presentación al gran público de estos atributos del bien debe apoyarse, como marca la ley en vigor y los instrumentos de planeamiento territorial, en la creación y puesta en marcha de Parques Arqueológicos. No cabe duda, que el diseño y la implementación de estos sistemas generales favorecerá la protección de estos bienes culturales, situados en la “zona núcleo” del paisaje cultural, lo que a su vez posibilitará su conservación (incluida la investigación), en concordancia con el uso público, que deberá estar ajustado a la capacidad de acogida que se determine para cada sitio. Solamente con la articulación de estos instrumentos de ordenación y gestión se puede garantizar el cumplimiento de los objetivos fijados de protección y uso público para estos atributos que, en gran medida, definen y caracterizan al Paisaje Cultural.

Por todo ello, debemos preguntarnos cuáles son las razones que impiden que estas zonas arqueológicas (y los caseríos afectados: El Roque, en Tejeda; Acusa Verde y Acusa Seca, en Artenara) puedan tener el tratamiento que a todas luces merecen y que, básicamente, se sustenta en la implementación de una planificación pautada por los criterios regulativos manifestados ut supra.

Sin ambages podemos concluir que las propuestas que el Servicio Patrimonio Histórico ha presentado no son más que una muestra, no menor, de la inconsistencia que en muchos aspectos -demasiados- denota el Plan Integrado de Gestión del Paisaje Cultural y que en el presente caso se plasma en una serie de acciones que, a modo de parches, no dan respuesta a las necesidades de protección, investigación, conservación y puesta en uso de estas Zonas Arqueológicas.

Las propuestas del Servicio Patrimonio Histórico, con las que se pretende proteger y abrir al uso público estas Zonas Arqueológicas con actuaciones puntuales deslavazadas, deviene en gran medida por el posicionamiento incongruente de los gestores del Paisaje Cultural frente a las problemáticas que aquí acontecen pues, a los hechos nos remitimos, dichas propuestas se sostienen sobre una visión alicorta de los recursos y posibilidades con las que cuenta el Paisaje Cultural y de lo que se avecina, COVID-19 mediante. Por consiguiente, entendemos que no es necesario activar acciones propagandísticas, como si se tratara de un manojo de voladores que se van lanzado a cada rato para llamar la atención del pueblo y hacernos creer que se están haciendo cosas.  

Lo sustancial es, en el caso que nos trae, buscar la mejor fórmula para que los recursos públicos (humanos y dinerarios) tengan su mejor punto de optimización y entendemos que ello pasa por activar los Planes Especiales y los respectivos Proyectos de Parques Arqueológicos de las Zonas Arqueológicas. Todo lo demás, como dice el adagio popular, son cáscaras de lapas.

Legado Canario es una asociación presidida por Julio Cuenca Sanabria: legadocanario20@gmail.com.