La estratigrafía de la cueva del Lomito del Medio, en San Sebastián de La Gomera, sugiere que fue usada como corral de animales y espacio doméstico durante la época aborigen, “un hecho inédito” en el contexto insular, y que se deduce de la tercera campaña de excavaciones arqueológicas que se realizan en el lugar.
Así lo ha informado en una nota la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura del Gobierno canario, en la que manifiesta, en palabras del arqueólogo Juan Carlos García, que “es evidente la alternancia de suelos propios de lugares donde se guarda el ganado”, con un alto contenido de excrementos de ovicrápido, “y suelos propios de las actividades cotidianas de los grupos humanos que habitaron la cueva”, con vestigios de cerámica, industria lítica, cenizas, entre otros elementos. Estas pruebas materiales confirman “la convivencia de personas y ganado en el mismo espacio”, indica.
Financiada por la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural en colaboración con el Cabildo insular, consolida este yacimiento como “uno de los enclaves con mayor potencial para profundizar en el pasado más remoto de la isla”, indica la nota.
En esta última campaña, se ha llevado a cabo una excavación en extensión para ampliar la superficie intervenida hasta la mitad de la cueva. De esta forma, se pretende esclarecer el carácter multifuncional de la cavidad con el “análisis del registro arqueológico formado por más de setecientos vestigios de variada naturaleza”, explica la arqueóloga Sandra Cancel.
Entre los materiales recuperados destacan las evidencias óseas animales y malacológicas vinculadas al consumo, restos vegetales carbonizados y desecados, y elementos tecnólogos y artesanales de la vida cotidiana como fragmentos de cerámica, lascas de piedra con huellas, punzones de hueso, cuentas de conchas, entre otros.
La Consejería recuerda que el Lomito del Medio cuenta con la secuencia estratigráfica más completa registrada en la isla y también con las dataciones más antiguas del poblamiento gomero, el siglo I d.C., según los sondeos realizados en 2009.
En esta campaña “se van a realizar nuevos estudios de Carbono 14 para completar o matizar la cronología de este enclave que puede haber sido uno de los primeros asentamientos aborígenes de la isla”, sostiene el antropólogo José Miguel Trujillo.
Según explica la Consejería, la segunda fase de esta campaña, que continuará a mediados de septiembre, consiste en estudiar el uso histórico del entorno a través de un análisis territorial para desarrollar un inventario de los bienes arqueológicos y etnográficos en el Barranco de Las Puertitas.
Además, con esta prospección patrimonial, en la que participarán tanto arqueólogos como antropólogos, se pretende profundizar en la relación del yacimiento con el Barranco de Las Puertitas y el sistema de cañadas que lo rodean.
De esta forma, también permitirá formular hipótesis interpretativas que guiarán futuras líneas de investigación sobre la población aborigen de la isla
El desarrollo de esta intervención arqueológica, dado su carácter específico, conlleva la participación de diferentes especialistas del archipiélago. El proyecto, bajo la gestión de la empresa Arqueometra, está codirigido por Juan Francisco Navarro, Juan Carlos García, Juan Carlos Hernández, José Miguel Trujillo y Sandra Cancel.
La investigación cuenta también con la colaboración del proyecto IsoCAN: Isolation and Colonisation in Oceanic Islands: The Human Colonisation of the Canary Islands, financiado por el Consejo Europeo de Investigación.
El equipo de trabajo liderado por el arqueólogo Jonathan Santana llevará a cabo el análisis sistemático de los materiales recuperados, en el Laboratorio de Arqueología de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).
Con este proyecto, el Gobierno regional señala que La Gomera “reafirma su papel como referente para comprender la evolución del poblamiento histórico de Canarias”.
Las investigaciones en yacimientos arqueológicos como Lomito del Medio, centrado en las primeras generaciones llegadas desde el continente africano, o las Cuevas de Herrera González, que analizan los contactos iniciales entre aborígenes y europeos, “son ejemplos del compromiso del Gobierno de Canarias por recuperar la historia del archipiélago desde el rigor científico”, concluye la nota.