Margarita, desahuciada de su barco, quiere volver al mar
Margarita, la mujer de 71 años desahuciada este martes del barco donde residía en el Muelle Deportivo de Las Palmas de Gran Canaria, se ha alojado en una pensión de la ciudad en la primera noche tras la mediación del Ayuntamiento de Las Palmas a través de dos trabajadoras sociales del Distrito Centro.
Según la información aportada a este periódico por varios activistas de Derecho al Techo, Margarita quiere volver a su velero Claudine, del que fue brutalmente desalojada por agentes de la Policía Portuaria y la Guardia Civil, tras un proceso judicial iniciado por la Autoridad Portuaria en el que alega que la embarcación carece de “higiene, y a problemas de flotabilidad” y que “carecía de mástil y motor, elementos esenciales para la navegación”.
Los colectivos que apoyan y acompañan a la afectada han cuestionado estos argumentos desde que tuvieron conocimiento del caso y señalaron que, tras el desahucio, “el velero pudo salir navegando del muelle, manejado por personal portuario”, lo que, a su juicio, desmiente los supuestos problemas de flotabilidad. Además, denuncian que Margarita fue desalojada sin haberse emitido un informe de vulnerabilidad, pese a que aseguró en todo momento no tener otro lugar donde vivir.
Las activistas, que no se han separado de Margarita desde que fue desalojada del Muelle Deportivo en una ambulancia, aseguran que “Margarita quiere volver a su barco” y que esa idea no se le quita de la cabeza. La afectada no sabe qué suerte ha corrido su casa, vista por última vez y filmada cuando personal del puerto la remolcaba, ni si volverá a estar en ella acogida con el duelo que arrastra desde que perdió a su hijo por un cáncer, pero sí estuvieron en ella para recoger su documentación y algunas pertenencias sus nuevos compañeros de Derecho al Techo. “No es su barco, realmente es su casa, sus recuerdos, su hijo y un montón de historias”, recuerdan.
Además del consistorio municipal, también se ha interesado por la situación de Margarita la Diputada del Común, Dolores Padrón en una conversación informal con uno de los colectivos.
Según datos de Mi Barco, Mi Casa, en el Muelle Deportivo viven alrededor de 200 personas que utilizan embarcaciones como vivienda y no como un lujo, sino como única opción ante la emergencia habitacional y crisis de la vivienda.
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