El Ayuntamiento de Las Palmas da por bueno su dispositivo para mitigar el caos de tráfico por el cierre de la GC-3
El Ayuntamiento de Las Palmas ha dado por bueno este viernes el dispositivo de agentes de movilidad y de la Policía Local que ha desplegado para hacer frente a las consecuencias que sobre el tráfico rodado en la ciudad ha tenido el cierre de un tramo de la autovía GC-3, a su paso por el barranco del Guiniguada. Eso es lo que se deduce de las declaraciones hechas por el concejal de Seguridad, Convivencia y Cultura del consistorio, Josué Íñiguez, en un encuentro con periodistas.
Tras reconocer que es muy difícil mitigar los efectos del corte de una vía por la que transitan diariamente más de 100.000 vehículos y que casi todos ellos han de pasar ahora por la ciudad, el concejal destacó que todas las labores de tráfico “están coordinadas con el Cabildo”, que ejecuta las obras y no tiene competencias en materia de circulación. Íñiguez es de la opinión de que “los vecinos y vecinas y quienes vienen a Las Palmas de Gran Canaria han visto que los policías locales y los agentes de movilidad están situados en los puntos estratégicos para mitigar las cuestiones de tráfico, los problemas de tráfico, los atascos que se han producido porque, obviamente, estamos cortando una vía estratégica en la movilidad de la isla de Gran Canaria”.
De esos puntos estratégicos, el concejal sólo mencionó uno, los túneles de Julio Luengo, donde termina desembocando todo el tráfico procedente del norte de la isla que es desviado hacia la ciudad por el corte del viaducto. En ese punto, según indicó, hay siempre dos agentes de movilidad.
Siempre en torno a ese punto neurálgico, el concejal de Seguridad informó de que “hay una persona en el centro de control de tráfico del Cabildo (en los túneles de La Laja) y una persona en el Centro de Emergencias Municipal en contacto en todo momento para ver cómo cómo trabajamos los flujos en el túnel de Julio Luengo, que es el punto neurálgico, para intentar mitigar la el comportamiento del tráfico”.
No hizo mención el concejal a otras entradas colapsadas de la ciudad que también se ven afectadas por las obras, como el acceso desde el sur a la Avenida Marítima y desde los túneles de San José, o la entrada a la capital desde el centro tanto para acceder a Primero de Mayo como a Vegueta o Rafael Cabrera.
Íñiguez destacó que “la afluencia de tráfico ha ido disminuyendo con el tiempo porque la gente ha ido buscando vías alternativas, modificando horarios, subiéndose al transporte público” o usando la bicicleta. “La gente ha ido acoplándose a eso. Nosotros hemos ido acompañando el proceso”, aseguró.
“No podemos hacer desaparecer las molestias de una obra estratégica en una vía estratégica para la movilidad de Gran Canaria, y vamos a continuar en esa labor, en coordinación permanente”, concluyó.