Negrín tarda 17 meses en mostrar el contrato de su mano derecha, que cobra 58.000 euros y no cumple sus funciones

Carlos Sosa

Las Palmas de Gran Canaria —

Después del salario de Santiago Negrín, presidente de Radiotelevisión Canaria (RTVC), que cobra lo que cobra un viceconsejero del Gobierno de Canarias (59.659,87 euros brutos anuales), está el sueldo de Daida Rodríguez. La todopoderosa directora de Relaciones Institucionales del ente público, que en realidad ejerce como vicepresidenta con mando en plaza, lo que en los cenáculos parlamentarios se entiende como “comisaria política”, tiene asignado por contrato de “personal de alta dirección” un sueldo anual bruto de 51.060 euros, a los que hay que sumar otros 7.320 euros por libre disponibilidad. Este era, hasta ahora, el contrato más escondido de la Administración Clavijo, que ha tardado 17 meses en ver la luz y ha tenido que ser el Comisionado para la Transparencia el que obligara a revelarlo.

Y eso que Daida Rodríguez, directora de Relaciones Institucionales de RTVC, tiene, entre las ocho funciones asignadas por contrato, la de “gestión de la transparencia”, es decir, atender los requerimientos de los interesados, de los órganos e instituciones competentes y de los medios de comunicación sobre información de interés ciudadano del ente público, que maneja un presupuesto anual de 42 millones de euros para una audiencia media que supera ligeramente en estos momentos el 5%.

Daida Rodríguez gana apenas 1.200 euros menos al año que el presidente de su empresa, muy por encima de lo que cobra el resto de altos cargos de RTVC, lo que algunas fuentes del ente público atribuyen al hecho de que a ella no se le aplicaran las rebajas salariales históricas impuestas en los momentos de crisis.

Pero en realidad su salario se compadece con su desempeño como número dos del ente público, aunque en su contrato, que ha trascendido ahora, no recoja tales funciones. En realidad, compete a la directora de Relaciones Institucionales de RTVC “gestionar la agenda y comunicación institucional de la Presidencia de RTVC; elaborar informes y estudios de apoyo a la toma de decisiones de la Presidencia de RTVC; coordinar las relaciones con el Consejo Rector; coordinar las relaciones con el Consejo Asesor de RTVC y con los Consejos de Informativos de RTVC; coordinar las relaciones con el Parlamento de Canarias y con la Comisión de Control Parlamentario de RTVC; coordinar las relaciones con la FORTA; coordinar las relaciones con las distintas instituciones públicas y privadas, y la gestión de la transparencia”.

Analizando cada una de esas funciones y el desempeño que Rodríguez ha tenido respecto de las mismas, la evaluación resulta poco satisfactoria.

La gestión de la agenda y de la comunicación institucional resulta deficiente: no se actualiza en la web ninguna agenda de RTVC, y Daida Rodríguez remite permanentemente a la directora de Producto, Candelaria Delgado, cuando desde los medios de comunicación se le requiere algún tipo de información. Delgado, además, tiene un muy limitado acceso a la información de la casa, lo que impide a los periodistas poder contrastar adecuadamente sus informaciones antes de publicarlas.

La segunda tarea, la de “elaboración de informes y estudios de apoyo a la toma de decisiones” del presidente de RTVC, tampoco parece haber sido uno de los fuertes de la flamante directora de Relaciones Institucionales de la casa. Según los datos aportados por RTVC, entre su nombramiento, en mayo de 2016, y octubre de 2017 emitió en total cinco informes, muy pocos de ellos catalogados como informes previos a la toma de decisiones. Salvo que se quiera tomar como tal uno de 245 palabras fechado el 15 de febrero de 2017 bajo el epígrafe “Propuestas de temas de la UD Las Palmas”, que entre otras sugerencias incluye la de “un reportaje sobre la labor de los utilleros”, un “tema” que Daida Rodríguez califica como “el más potente que nos ofrece la UD”.

La relación de informes para la “toma de decisiones” del presidente de RTVC incluye uno previo sobre la Bajada de la Virgen de los Reyes, en El Hierro, avanzando la cobertura que se iba a desplegar para ese acontecimiento, y otro relatando el despliegue que se hizo por el incendio en La Palma en agosto de 2016.

Pero si en la elaboración de informes para la toma de decisiones el expediente de la directora Rodríguez presenta un bajo nivel de ejecución, es en el capítulo de las relaciones institucionales, precisamente el que da nombre a su departamento, donde se aprecian los más graves incumplimientos.

Las malas relaciones institucionales

No ha sido precisamente Daida Rodríguez desde su contratación, a finales de mayo de 2016, una maestra en el arte de “coordinar las relaciones con el Consejo Rector de RTVC”. Más bien cabría sostener lo contrario. Sin ir más lejos, la ocultación de su propio contrato y de sus funciones a los miembros de ese órgano, manifestada prácticamente desde su llegada, se presenta como todo un síntoma de la total ausencia de entendimiento. Es ella la que se presenta permanentemente como un muro infranqueable entre los miembros de ese Consejo Rector y la información que sus miembros reclaman permanentemente. La última, el modelo de contratación adoptado para prorrogar a la empresa adjudicataria el contrato de transporte de señal, tanto para la radio como para la televisión públicas de Canarias.

Más grotesco resulta repasar la función de Rodríguez como coordinadora de “las relaciones con el Consejo Asesor y con los Consejos de Informativos de RTVC”, dos órganos inexistentes. Aunque es bien cierto que el incumplimiento de estas obligaciones profesionales no cabe atribuírsele en exclusiva a Daida Rodríguez. Antes de llegar a RTVC ya había habido reticencias, tanto del Consejo Rector como del Consejo Consultivo de Canarias, al reglamento de funcionamiento del ente que para Negrín elaboró el letrado Martín Orozco. Un reglamento que habría de incluir la puesta en funcionamiento de esos dos órganos y sus respectivos reglamentos. Pero lo cierto es que desde que tomó posesión la directora de Relaciones Institucionales esa directriz de la Ley de Radiotelevisión Canaria y del Parlamento de Canarias sigue sin cumplirse. Y la ley es de 2014.

Más sencillo resulta calificar las relaciones entre el presidente de RTVC y el Parlamento de Canarias, otra de las responsabilidades atribuidas por contrato a Daida Rodríguez. Si esas relaciones han dependido exclusivamente de ella, se puede afirmar sin riesgo a otras posibles interpretaciones que ha fracasado estrepitosamente. Ni siquiera en los peores momentos de la gestión del anterior director general de RTVC, el criticado Guillermo García, se había llegado jamás a tan alto nivel de deterioro en las relaciones entre el ente público y el órgano al que, por ley, ha de someterse para el control político.

Basta con repasar las comparecencias de Santiago Negrín en la Comisión de Control de RTVC en el Parlamento de Canarias para concluir que existe un absoluto divorcio entre el presidente del ente público y la Cámara que ha de controlarlo. Todos los grupos políticos, a excepción del que lo promovió a presidente de RTVC (Coalición Canaria), llevan meses reclamando su dimisión por una sucesión de acontecimientos que precisamente tienen que ver con la deriva que ha tomado su presidente, cuya mano derecha ha ejercido de modo más que influyente.

Eso se aprecia, sin ir más lejos, en la aparición del nombre y el correo electrónico de Daida Rodríguez en el trasiego de notas y reflexiones que a todas horas del día se intercambió la directora de Relaciones Institucionales con el que se ha tornado como el jefe de los servicios jurídicos en la sombra de RTVC, el letrado tinerfeño Carlos Cabrera, en la preparación de las bases para el polémico concurso de informativos de la televisión pública, con un montante total de 144 millones de euros.

Es Daida Rodríguez, en compañía del recientemente dimitido Heriberto Monzón (ex director financiero o director corporativo que regresó a su puesto en Toyota) la que aparece en muchas ocasiones supervisando las propuestas jurídicas del abogado externo, hasta el punto de que en algunas pantallas con las bases de ese concurso de informativos aparece la leyenda “supervisado por Daida”.

Por todas estas funciones, a las que habría que añadir las que no constan pero que se ejercen para dar cobertura a las carencias que pudiera presentar el presidente de RTVC, Daida Rodríguez cobra un salario mensual bruto de 3.560 euros, al que hay que añadir dos pagas extraordinarias de 4.170 euros cada una, más un complemento de disponibilidad de 7.320 euros brutos anuales. En total 58.380 euros al año.