El calentamiento oceánico frena la absorción de CO2

Efe

El aumento de la temperatura y la acidificación de los océanos está dañando su capacidad para absorber dióxido de carbono (CO2), con efectos negativos para la vida, según ha advertido este viernes la investigadora de la Universidad de Arizona (EEUU) Susanne Neuer.

El mar tiene gran capacidad de absorber enormes cantidades de dióxido de carbono, de forma que, aproximadamente, el 70% del que se ha emitido a la atmósfera acaba absorbido por los océanos. El ciclo de carbono en el mar está regido por procesos físicos y biológicos conocidos como “bomba física” y “bomba biológica” que actúan aumentando las concentraciones de CO2 en el océano.

La bomba biológica oceánica actúa mediante el transporte del CO2 desde la superficie del océano hacia el fondo mediante la producción de plancton. El fitoplancton capta nutrientes y CO2 a través de procesos de fitosíntesis, pero estos organismos microscópicos están siendo alterados por los procesos de cambio que sufren los océanos, ha indicado a Efe Neuer, quien ha ofrecido la conferencia El giro subtropical del Atlántico Norte. Diferencias en el aporte de nutrientes y la bomba biológica de carbono en la sede de la Plataforma Oceánica de Canarias.

El océano es levemente alcalino, con un pH habitual de 8, pero se está produciendo una ligera acidificación que afecta de manera importante a estos microorganismos. Además de en acidez, el océano está cambiando en temperatura, lo que afecta a su capacidad de captura de CO2 y a la circulación oceánica, con consecuencias sobre la estratificación y la facilidad o no con la que los niveles se mezclan.

A mayor temperatura, los estratos se mezclan con mayor dificultad y se reduce la entrada de nutrientes a zonas profundas. El hundimiento del carbono contribuye a que se incremente la cantidad de CO2 absorbido por los océanos y, como consecuencia de la bomba biológica, las aguas profundas contienen mucho más CO2, de forma que queda atrapado en los fondos fríos.

Si la bomba biológica es menos eficiente, retira menos CO2, hay más acidificación del agua y el problema se agrava.

Peculiaridad al norte de Gran Canaria

Como parte de su trabajo, Neuer ha descubierto que en una zona marina situada unos cien kilómetros al norte de Gran Canaria la bomba biológica actúa de forma más lenta que en otro lugar de medición, situado al otro lado del Atlántico, en Bermudas. El flujo de la bomba biológica al océano profundo es menor al norte de Gran Canaria, un descubrimiento sobre el que todavía no se tienen conclusiones definitivas, pero que podría permitir conocer mejor las condiciones marinas actuales.

La rapidez con la que los cambios en el mar se están produciendo es muy importante, pues tradicionalmente las variaciones en el mar han sido lentos, pero como consecuencia del aumento de CO2 en la atmósfera, son más rápidas. Las repercusiones son todavía desconocidas, pero para averiguarlas es imprescindible comprender el proceso, ha insistido la investigadora.