Incertidumbre entre los trabajadores del Puerto de Santa Cruz por la llegada del crucero infectado por hantavirus

Toni Ferrera

5 de mayo de 2026 21:17 h

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Los trabajadores del Puerto de Santa Cruz de Tenerife permanecen inquietos ante la llegada a la isla del crucero en el que se ha detectado un brote de hantavirus, actualmente anclado frente a la costa de Cabo Verde.

Aunque este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que evacuará a las personas sospechosas de portar el virus a Países Bajos y Alemania, y el Ministerio de Sanidad incidió en que “no habría motivo clínico para realizar una escala” en Canarias, la empresa responsable del crucero Oceanwide ha asegurado en un comunicado que su plan (ya autorizado por la OMS y el Gobierno) es dirigirse a Tenerife, lo que supondrá tres días de navegación.

Mientras tanto, las plantillas de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife y de Las Palmas muestran cierta intranquilidad. “Estamos muy preocupados. Todo el mundo pregunta y desconocemos la magnitud de la situación”, dice Elena Ruíz, portavoz del Sindicato de los Trabajadores del Puerto de Tenerife (TPT). “No vemos nerviosismo ahora. Pero otra cosa será si el barco comienza a venir”, apunta por su parte Javier Cruz, de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF).

Fuentes de la Autoridad Portuaria de Las Palmas habían descartado este martes por la tarde que el crucero fuera a dirigirse a la Comunidad Autónoma tras la última comunicación establecida con Capitanía Marítima. Pero todo cambió en pocas horas. Esas mismas fuentes defienden que existe un protocolo de actuación para su correcto atraque, aunque reconocieron que desconocían cómo sería.

El sindicato TPT ha presentado un escrito ante la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife reclamando más información y transparencia en un ambiente de “extrema preocupación”. Han exigido “garantías inmediatas” para la protección de los trabajadores portuarios y sanitarios de las islas y que las medidas de aislamiento y protección física estén ya preparadas.

“Los trabajadores del puerto no pueden ser el escudo de una crisis sanitaria internacional sin contar con los EPIs adecuados y protocolos de actuación claros ante el atraque de un buque que transporta un agente patógeno letal”, ha indicado la organización en un comunicado.

Su portavoz, Ruíz, muestra especial recelo por la escasez de remolcadores en el puerto de la capital de Tenerife. Dice que solo tienen tres y que no sabe qué ocurriría en caso de verse obligados a maniobrar o tirar del buque. “No estamos preparados”, añade. Este periódico ha intentado ponerse en contacto con la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, pero hasta el momento no ha habido respuesta.

El sindicato ha amenazado con emprender medidas legales o paros preventivos “si se vulnera el derecho a la salud de los trabajadores en beneficio de la operatividad comercial del puerto”.

“No podemos permitir que Santa Cruz sea un puerto de primera para el tráfico de cruceros, pero de tercera en medios de socorro”, resume la organización en la misiva. “Si el buque sufriera cualquier incidencia técnica o requiriera una maniobra de urgencia por el agravamiento de la situación a bordo, la falta de remolcadores de última generación especializados en emergencias pone en riesgo no solo a la tripulación del crucero, sino a la seguridad de todos los operarios del muelle”.

Oceamwide subraya en el comunicado que la evacuación médica de dos personas que actualmente requieren atención médica urgente, así como de la persona relacionada con el huésped que falleció el 2 de mayo, se llevará a cabo utilizando dos aviones especializados que se encuentran de camino a Cabo Verde.

Desde allí, los pacientes serán evacuados médicamente a los Países Bajos. “En este momento, no disponemos de un calendario exacto”, apuntan desde la empresa.

Señalan que, una vez que estas tres personas hayan sido trasladadas de forma segura desde el buque y se encuentren en tránsito hacia los Países Bajos, el m/v Hondius comenzará su reposicionamiento.