Canarias sigue aumentando de forma imparable su población residente y, a 1 de abril de 2025, ha sumado otras 15.301 personas. Con ellas, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) hechos públicos este jueves, alcanza los 2.258.726 habitantes, un 0,02% más que el trimestre anterior y un 0,68% más que en el mismo periodo del año anterior.
La población residente en España aumentó en 75.865 personas en el primer trimestre y se situó en 49.153.849 habitantes a 1 de abril de 2025, valor máximo de la serie histórica y que fija un crecimiento estimado de 429.977 personas en el último año.
El crecimiento en España se debió principalmente al incremento de personas nacidas en el extranjero, ya que el número de nacidas en España disminuyó.
Esta población nacida en el extranjero (de 9.498.002 personas) fue mayor que la de nacionalidad extranjera, debido a los procesos de adquisiciones de nacionalidad española.
Por su parte, el número de extranjeros aumentó en 95.363 personas durante el trimestre, hasta 6.947.711, de tal forma que la población de nacionalidad española disminuyó en 19.498.
Asimismo, el número de hogares se situó en 19.523.824 a 1 de abril de 2025, con un aumento de 26.698 durante el primer trimestre de 2025, y en cuanto a las migraciones, la estadística del INE recoge que las principales nacionalidades de los inmigrantes durante el primer trimestre de 2025 fueron la colombiana (con 39.800 llegadas a España), la marroquí (25.900) y la venezolana (25.000).
Por su parte, las nacionalidades más numerosas de los emigrantes fueron la marroquí (con 13.900 salidas), la colombiana (13.500) y la española (10.300).
Por comunidades autónomas, durante el primer trimestre de 2025 la población creció en casi todas las comunidades autónomas y en la ciudad autónoma de Melilla y descendió en Baleares, Extremadura y la ciudad autónoma de Ceuta.
Los mayores incrementos se dieron en Comunidad de Madrid (0,45%), Comunitat Valenciana (0,37%) y Región de Murcia (0,26%).
Qué hace el Gobierno canario
El aumento poblacional en Canarias se viene produciendo desde hace décadas a un ritmo muy elevado, lo que ha provocado el colapso de los servicios públicos, las carreteras, la gestión de los residuos, las aguas, la energía y una crisis sin precedentes en la vivienda. Son problemáticas que empeoran a mayor número de habitantes. Y todo ello, en unas islas con elevados índices de pobreza y exclusión social y con un territorio frágil y fragmentado.
Aunque desde hace ya años el debate sobre el llamado reto demográfico en Canarias ocupa parte de la agenda política, hasta la fecha no se ha adoptado ninguna medida concreta al respecto.
Tanto en la pasada legislatura como en la actual se han creado sendas comisiones en el Parlamento regional sobre reto demográfico. En ambas se celebraron numerosas sesiones y se invitó a expertos en diferentes materias para abordar el asunto: desde sociólogos hasta economistas, pasando por expertos en planificación urbanística, entre otros.
Por si dos comisiones sobre el reto demográfico fueran poco para estudiar el asunto, el Gobierno canario anunció este mes de febrero que crearía un nuevo grupo de estudio sobre el tema. En esta ocasión, está formado por representantes del Gobierno regional, cabildos, ayuntamientos, universidades públicas, comités de expertos, empresarios y sindicatos.
Pese a reconocer que el aumento poblacional es un problema, no se ha escuchado todavía por parte del Gobierno regional ninguna propuesta para tratar de controlarlo o limitarlo. Al contrario, los partidos del Ejecutivo regional rechazan valorar un posible ley de residencia. Cabe recordar que el candidato de Coalición Canaria a las últimas elecciones europeas, Carlos Alonso, llevaba entre sus propuestas de campaña precisamente una ley de residencia, pero apenas 24 horas después de celebrarse los comicios el propio Fernando Clavijo dio carpetazo a esa idea.
Cuando el portavoz del Gobierno canario, Alfonso Cabello, anunció la creación de este nuevo grupo en febrero, explicó que “hay muchas oportunidades en torno a los municipios de menos de 10.000 habitantes para vivir con calidad, con expectativa y con sostenibilidad en cada una de las islas y, por lo tanto, esa es una de las líneas de trabajo que también estamos poniendo encima de la mesa”. Es decir, trabajar para hacer más atractivos esos municipios en un intento de lograr que la población se reparta mejor por el territorio en lugar de concentrarse en determinados puntos.
En resumen, repartir habitantes sin limitar o controlar que sigan aumentando.