El fuego ha devorado más de 13.000 hectáreas en Canarias en diez años

Greenpeace solicitó este miércoles que se efectúen cambios legales y una mayor investigación para evitar los 878 incendios que han calcinado en Canarias más de 13.000 hectáreas en los últimos diez años. La organización ecológica considera “urgente” la dotación de mayores medios para la Fiscalía de Medio Ambiente, cambios en los tipos penales y confinamiento, así como vigilancia a los incendiarios reincidentes, con el propósito de hacer frente a los incendios intencionados como los que han asolado la isla de Gran Canaria o castiga todavía la isla de Tenerife.

El responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace, Miguel Ángel Soto, considera que los “pirómanos e incendiarios reincidentes” deben estar sometidos a vigilancia en época estival.

A juicio de Soto, esta medida, si fuese solicitada desde las fiscalías, junto con el aumento de tipos penales en el caso de negligencias, “evitaría un número importantes de incendios estivales”.

En Canarias han ardido 13.607 hectáreas durante los últimos diez años en 878 siniestros declarados, según datos de la organización ecologista, que afirma que de las escasas 40 sentencias condenatorias que hay por delito de incendio en España desde 1994 sólo una se ha declarado por un incendio producido en Canarias.

En concreto, en 2006 un jurado condenó en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife a un hombre a 6 meses de prisión y una multa por una imprudencia cometida con una hoguera que quemó una hectárea de terreno. La organización ecológica cuestiona qué es lo que ha sucedido con los responsables de los demás incendios que se han producido en el Archipiélago.

Entre 1994 y 2006, más de cuarenta personas fueron condenadas en España a penas de encarcelamiento y multa, en ocasiones con indemnización y en otras con agravante de reincidencia por provocar fuegos. Entre un 7% y un 5% de los causantes de los incendios intencionados se identifica y sólo un 2% acaba detenido en España.

Soto señala que el número de sentencias por incendio “es ridículo”, ya que menos del 5% de los incendiarios detenidos terminan cumpliendo las penas de cárcel. Según Greenpeace, o se acaba con la “sensación de impunidad” o los incendios intencionados y negligentes seguirán sumando hectáreas quemadas.