Funeral del barrio de Guanarteme a ritmo de jazz
Las calles de Guanarteme, en Las Palmas de Gran Canaria, acogerán este domingo 11 de mayo un acto inusual y cargado de significado: un funeral. Bajo el nombre “Funeral Jazz”, vecinas, vecinos y colectivos han organizado un recorrido reivindicativo que partirá a las 12:00 horas desde el Antiguo Cine Guanarteme, en la calle Fernando Guanarteme número 163, hasta la Plaza del Pilar, donde finalizará con un acto simbólico de despedida.
La iniciativa de los colectivos Guanarteme Se Mueve y Derecho al Techo, para denunciar lo que describen como un proceso sostenido de transformación urbanística que está cambiando irreversiblemente el tejido social del barrio. “Lleva décadas sufriendo procesos de expulsión, especulación y pérdida de identidad comunitaria”, señalan en un comunicado conjunto de ambas organizaciones.
Un cortejo con música y paradas explicativas
La música jazz, un género nacido del duelo y la resistencia, acompañará a los participantes a lo largo del itinerario que incluirá paradas explicativas en distintos puntos del barrio. En cada una de ellas se abordarán problemáticas concretas como: la presión inmobiliaria, la turistificación, el impacto del actual Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y la pérdida de espacios comunitarios.
Desde la organización se animan a las personas que quieran asistir que acudan vestidos de negro o de luto, y a llevar pancartas, flores o mensajes de despedida. Además, la jornada será registrada como parte de un proyecto audiovisual colectivo que busca documentar la memoria vecinal y las formas de resistencia que existen hoy en Las Palmas de Gran Canaria y en concreto en el barrio de Guanarteme.
Tras el acto, en la Plaza del Pilar, se celebrará un convite comunitario en el Huerto La Ventana, en la calle Lepanto, como forma de cerrar la jornada desde “la vida y la comunidad, y no solo desde el duelo”.
“No es sólo un acto simbólico”
Desde Derecho al Techo insisten en que lo que ocurre en Guanarteme no es un fenómeno aislado, sino el reflejo de una tendencia que afecta a numerosos barrios de Las Palmas de Gran Canaria. “Esta acción no es solo un acto simbólico de duelo, sino también una forma colectiva de reivindicar el derecho a permanecer en los barrios y defender una ciudad pensada para quienes la habitan”, subrayan las organizadoras.
En un contexto en el que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas sociales de las islas, el “Funeral Jazz” aspira a ser algo más que una protesta: “un ejercicio de memoria, de comunidad y de resistencia frente a lo que la ciudadanía viven como un duelo colectivo”, concluyen.