El Garañón, hogar de la actividad física al aire libre en Gran Canaria
En plena cumbre de Gran Canaria, rodeado de pinares y con unas vistas privilegiadas que alcanzan hasta el Roque Nublo, se alza el campamento de El Garañón, un espacio que se ha consolidado como referente en la práctica deportiva al aire libre, la convivencia y la formación en valores. Propiedad del Instituto Insular de Deportes (IID) del Cabildo de Gran Canaria y gestionado por la empresa especializada Vivac Aventura, “con este rincón supone un aliciente importante para los grancanarios y grancanarias. El Garañón es mucho más que un campamento: es un espacio único que fomenta la vida activa al aire libre, que fortalece el contacto con la naturaleza y que impulsa valores de convivencia, esfuerzo y superación”, señala el consejero de la coporación cabildicia.
El Garañón dispone de una infraestructura completa que permite disfrutar de un amplio abanico de actividades: una piscina exterior para programas de ocio saludable, un gimnasio equipado para entrenamientos funcionales, una sala polivalente donde se desarrollan sesiones de yoga y dinámicas de grupo, y una cancha deportiva al aire libre para fútbol, baloncesto o voleibol. “Seguimos apostando por dotar a nuestra isla de lugares que mejoran la calidad de vida de nuestra ciudadanía y que refuerzan nuestro compromiso con el deporte, la salud y el bienestar de todos y todas”, apunta Aridany Romero.
El espacio, de titularidad insular, cuenta además con materiales de montaña para orientación, escalada y senderismo guiado, así como una zona destinada al tiro con arco, disciplina que aporta un componente singular al campamento al combinar precisión, concentración y autocontrol.
Un espacio formativo para escolares, jóvenes y la ciudadanía
Cada curso, numerosos centros educativos de la isla incorporan en su programación una estancia en El Garañón. En este sentido, para el consejero de Deportes, “El Garañón es un lugar de valores, donde los centros educativos encuentran un espacio idóneo para que niños y jóvenes aprendan a trabajar en equipo, a compartir experiencias y a disfrutar de la naturaleza a través del deporte y la actividad física”.
Los programas diseñados en este espacio buscan desarrollar tanto las capacidades psicomotrices como las sociales de los jóvenes. Se trata de una escuela de valores en la que el deporte actúa como vehículo para la convivencia, la disciplina y la responsabilidad compartida.
Aunque los escolares son protagonistas habituales, El Garañón también abre sus puertas a familias, clubes deportivos, asociaciones juveniles y colectivos de diversa índole. Aridany Romero destaca que “estas instalaciones son versátiles y preparadas para convivencias, campamentos temáticos o jornadas de formación, que refuerzan nuestro compromiso de poner los recursos de la isla al servicio de la ciudadanía, promoviendo así una Gran Canaria más activa, participativa y cohesionada”.
Su ubicación, en los Llanos de La Pez (Tejeda), añade un atractivo extra: este enclave es punto de partida de algunas de las rutas de senderismo más emblemáticas de la isla, lo que lo convierte en parada obligatoria para excursionistas y visitantes que desean conocer una cara diferente de Gran Canaria, alejada del litoral y más vinculada al contacto directo con la naturaleza.
Deportes alternativos y bienestar
Uno de los aspectos diferenciales de este campamento es su apuesta por modalidades deportivas menos convencionales, como el tiro con arco. Estas prácticas, aunque minoritarias, cuentan con un gran valor educativo y formativo. Además, el propio entorno de El Garañón se convierte en un recurso pedagógico: senderismo, dinámicas de grupo bajo los pinos, actividades de mindfulness o talleres al aire libre permiten a los usuarios combinar ejercicio físico, salud y bienestar en un marco incomparable.