Sanidad da por “controlado” el brote de hepatitis A iniciado en una escuela infantil de Gran Canaria
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha dado este viernes por “controlado” el brote de hepatitis A detectado en una escuela infantil de Gran Canaria, con los dos niños ingresados ya dados de alta. Otros cinco permanecían en vigilancia domiciliaria.
Sandiad ha informado de que se está haciendo un seguimiento epidemiológico de la enfermedad.
Así lo ha señalado este viernes la consejera del área, Esther Monzón, antes de participar en un encuentro de pacientes organizado por la Fundación Canaria de Cáncer de Pulmón, al ser preguntada por esta cuestión, sobre la que ha dicho que se están también controlando a todos los contactos estrechos de los contagiados.
A los que no estaban vacunados se les está vacunando, ha referido la consejera, quien ha precisado que todos los niños presentan “buen estado de salud”.
Prevención de la hepatitis A
Respecto a las acciones de prevención a adoptar ante esta situación indican que incluyen medidas higiénicas y la vacunación del alumnado y trabajadores del centro infantil que no estuvieran inmunizados. La vacuna previene la enfermedad, salvo que se estuviera incubando y los efectos secundarios son similares a los de cualquier otra vacuna infantil.
Señalan que la vacunación postexposición de contactos susceptibles es una medida prevista para el control de brotes de la enfermedad, por lo que desde el Servicio de Vigilancia Epidemiológica de la Dirección General de Salud Pública se ha iniciado la vacunación y realización de pruebas diagnósticas de los contactos estrechos del centro escolar mediante la Gerencia de Atención Primaria de Gran Canaria.
En cuanto al centro escolar, desde la Consejería de Sanidad se señala que “no” se considera que “tenga que tomar ninguna medida especial salvo las medidas higiénicas básicas recomendadas para todo” colectivo escolar, de ahí que se incide en los hábitos higiénicos de lavado de manos con agua y jabón tras utilizar el baño y antes de comer, tanto en la escuela infantil como en casa.
También se recomienda extremar las medidas higiénicas en el cambio de pañal, la limpieza de las superficies donde se cambia el pañal y en el baño.
La hepatitis A es una enfermedad aguda del hígado causada por el virus de la hepatitis A, que en muchas ocasiones no produce síntomas. La enfermedad es sintomática en más del 70 por ciento de personas en la edad adulta, mientras que la clínica es infrecuente en menores de seis años.
Los síntomas suelen iniciarse bruscamente con náuseas, vómitos, fiebre, malestar general o dolor abdominal, seguidos en los días siguientes de la presentación típica con ictericia, prurito y coluria, pudiendo acompañarse de heces acólicas.
Respecto a la transmisión es persona a persona por vía fecal-oral aunque también puede producirse por consumo de alimentos contaminados por personas infectadas que los hayan manipulado.
Se subraya que la población infantil “juega un papel importante” en la transmisión del virus de la hepatitis A y son fuente de infección para otros, ya que una gran mayoría padecen infecciones asintomáticas que pasan inadvertidas.
El virus se encuentra en concentraciones altas en las heces, de ahí que esta sea la principal fuente de infección. El periodo de máxima infectividad abarca desde dos semanas antes de la aparición de la ictericia hasta una semana después.
Por último, recomienda la exclusión de los casos del trabajo o la asistencia a clase hasta siete días después del inicio de la ictericia u otros síntomas como fatiga, náuseas o fiebre. El tratamiento es fundamentalmente de soporte, con reposo, dieta adecuada e hidratación, sin necesidad de antivirales específicos.