Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Entrevista - Sira Rego: “Es incompresible que Marruecos no supiera nada”
Trump anunció un pacto “histórico” para desarmar a Hamás, pero Israel le retrata
Opinión - 'Ayuso no entiende que le pregunten por el ático', por Marco Schwartz

La madrugada sin dormir de Pilar Bernabé el día de la dana: llamadas con Marlaska, la alcaldesa de Valencia y los operativos de rescate

El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, y directora de Protecció Civil,  Virginia Barcones.

Sergi Pitarch

València —
7 de agosto de 2026 23:32 h

0

La madrugada del 30 de octubre de 2024 en las comarcas valencianas que estaban sufriendo la dana fue terrorífica. Sobre las 19 horas del día 29 cayeron las comunicaciones y se hizo de noche. Se fue la luz en las calles y en las viviendas, cayó la cobertura telefónica y móvil y tampoco funcionaba la televisión. Solo la radio quedó como fuente de información para miles de personas que, entre las doce de la noche y las siete de la mañana, cuando empezó a romper el alba, quedaron totalmente aisladas del mundo. Con las calles cubiertas por dos y tres metros de agua, fue un sálvese quien pueda. Vecinos ayudando o acogiendo a otras personas que salvaron la vida de milagro. Familiares y amigos buscando a las primeras víctimas cuando la corriente del agua empezó a cesar, sobre las cuatro de la madrugada.

Sobre las 00.15 horas del día 30 de octubre, el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, se dirigió a los valencianos para anunciar la peor de las noticias. Ya se estaban confirmando las primeras muertes —aunque había habido información de fallecidos muchas horas antes— y pedía a todo el mundo permanecer en sus casas y buscar lugares elevados. Tras esta intervención en la televisión pública y unas últimas instrucciones en la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), se dio por cerrado el gabinete político hasta las seis de la mañana. Los equipos de salvamento y rescate siguieron con su trabajo y el jefe del Consell se marchó a su casa.

De esas horas de la madrugada apenas se sabe nada, porque el expresidente de la Generalitat solo tiene registradas comunicaciones hasta las 23.29, cuando mantuvo una llamada con el lehendakari, según la información que el propio Carlos Mazón aportó al juzgado de Catarroja, que investiga la muerte por homicidio imprudente de las 231 víctimas. Nada más se sabe de su actuación después y solo la certeza de que regresó a primera hora de la mañana del día 30 para presidir la reunión del Cecopi. Según declaró el chófer del expresidente de la Generalitat, llevó a Carlos Mazón a su casa entre las 00.00 y la 1 de la madrugada.

Al contrario que el presidente, a tenor de las llamadas realizadas de madrugada, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, sí continuó con su trabajo al frente de los operativos del Estado y coordinando con Emergencias de la Generalitat Valenciana, que seguía con las labores de rescate mientras la catástrofe se complicaba con cada hora que pasaba. Según las comunicaciones de Bernabé durante la madrugada del 30 de octubre de 2024 a las que ha tenido acceso elDiario.es, la responsable del Ejecutivo mantuvo casi 40 llamadas entrantes y salientes durante las ocho horas que transcurrieron desde la medianoche hasta las siete de la mañana, cuando empezó a salir el sol y se reanudó el Cecopi con los responsables políticos.

A las 00.10, no habían pasado ni diez minutos desde que la delegada del Gobierno había colgado con el teniente coronel de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y con un responsable de Presidencia del Gobierno cuando Bernabé mantuvo una comunicación con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Marlaska se incorporó al Cecopi el mismo día 30 de octubre.

A las 00.12 y a las 00.39, la delegada del Gobierno habló con la alcaldesa de València, María José Català. Aunque tres pedanías de la capital quedaron totalmente arrasadas por la dana y murieron 18 personas, en la mayor parte de la ciudad prácticamente no hubo lluvia ni daños. Fue desde el consistorio desde donde se preparó el primer dispositivo para acoger a los miles de personas que se habían quedado a la intemperie tras perder sus coches o quedar atrapadas en medio de calles y caminos.

A las 00.57 y a la 1.13, Bernabé llamó al presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo. A la 1.16 hizo lo mismo con la entonces consellera de Justicia y Emergencias, Salomé Pradas, con quien habló durante cinco minutos. A la 1.44, la delegada del Gobierno recibió una llamada de siete minutos de la directora general de Protección Civil del Gobierno, Virginia Barcones. Poco más de una hora y media después —el único respiro de toda la noche, si nos atenemos a las comunicaciones telefónicas—, la delegada del Gobierno volvió a hablar con la alcaldesa de València. Fueron unos dos minutos.

A las 3.51, fue el teniente coronel de la UME quien llamó a Bernabé. A esas horas, las aguas empezaban a calmarse en l'Horta Sud y los equipos de emergencias podían acceder a la zona cero de la catástrofe. A las 5.25, Bernabé habló con un teléfono que no aparece identificado en la relación de llamadas y, a las 5.29, intentó hablar sin éxito con la jueza de guardia de Torrent, que fue la primera magistrada que, sobre el terreno, comenzó el levantamiento de los cadáveres que ya iban apareciendo por decenas.

A las 5.30, Bernabé habló con José Miguel Basset, jefe provincial de Bomberos y uno de los técnicos más importantes de la emergencia. Tres minutos después, la delegada del Gobierno llamó a Salomé Pradas, con quien conversó durante un minuto. A las 5.35, Bernabé volvió a llamar a la jueza de guardia de Torrent y consiguió hablar con ella durante dos minutos. En la siguiente media hora, mantuvo varias conversaciones breves con Carlos Gajero, jefe superior del Cuerpo Nacional de Policía en Valencia.

A las 6.31 recibió la primera llamada de un periodista y, a las 6.46, habló con la secretaria general de la Delegación del Gobierno. Minutos después volvió a llamar a la jueza de guardia de Torrent, quien había montado su despacho en una gasolinera donde había vuelto la luz y donde ya llevaba varias horas con la identificación y el levantamiento de cadáveres. A las 7.12, la delegada del Gobierno habló con Arturo Prieto, general de la Guardia Civil, y a las 7.21 volvió a conversar con la jueza de Torrent. Hablaron durante cinco minutos.

A esas horas empezó a volver la luz en las zonas más devastadas por la dana y todo el mundo empezó a ser consciente de la magnitud de la tragedia. A partir de ese momento, ya se ha contado todo con luz y taquígrafos.

Etiquetas
stats