La ULL empieza el lunes un curso con presencialidad adaptada
La Universidad de La Laguna (ULL) retoma su actividad docente el próximo lunes 5 de octubre, un curso que se va a regir por “un escenario de presencialidad adaptada”. El centro académico ha informado de que tratará de primar las clases presenciales lo máximo que sea posible, pero manteniendo las precauciones sanitarias y la limitación de aforo.
El plan de contingencia de la ULL describe las medidas específicas para tres escenarios sanitarios: la presencialidad adaptada actualmente vigente, la presencialidad total si la situación mejorara notablemente y el retorno a la no presencialidad total en caso de que un empeoramiento sanitario obligara a restringir la movilidad aún más o a volver al confinamiento.
La presencialidad adaptada supone alternar la docencia telemática con la presencial.
En las titulaciones con bajo número de estudiantes será posible impartir clases en el aula de la manera habitual, pero lo más corriente será que el alumnado de cada curso deba dividirse en varios grupos, cada uno de los cuales acudirá al aula consecutivamente cada semana, mientras que el resto de compañeros seguirá las clases a distancia, en streaming.
Se ha tratado de primar que haya clases presenciales en talleres, prácticas y seminarios.
También se da prioridad al alumnado de primer curso, para que su contacto inicial con los estudios superiores no sea tan atípico.
En algunas facultades con mucho alumnado, como Educación, Derecho o Economía, Empresa y Turismo, la docencia será totalmente telemática en la primera semana de curso, ya que en ese periodo, una vez se haya cerrado la matricula, se organizarán los diferentes grupos de alumnado que rotarán semanalmente en las aulas.
En los últimos meses se han preparado las infraestructuras y equipamientos para la nueva situación sanitaria, de manera que se han intensificado los turnos de limpieza en los inmuebles, se han adquirido dispensadores de hidrogel alcohólico y sus recambios y se han instalado señalizaciones en los edificios para evitar aglomeraciones, procurar distancia de seguridad y delimitar el tránsito de personas.
Además, se ha aprobado una guía práctica de retorno seguro a las aulas. Las aulas han tenido que ser preparadas para poder emitir en directo las clases magistrales, para lo cual se han ha instalado cámaras web en 268 aulas, soporte y sistema de fijación antivandálico, canalización y cableado en aquellos casos que fuera necesarios, y la preinstalación de sonido para que el profesorado conecte micrófonos de solapa, de los cuales se han adquirido 1.500.
También se han repartido en las conserjerías cámaras auxiliares y trípodes para resolver incidencias técnicas. Se ha reforzado el software de videoconferencias con la adquisición de licencias del programa Google Meet para 25.000 personas.
La presencialidad adaptada ha sido diseñada en torno a tres ejes principales: la adaptación de la enseñanza a los distintos escenarios, la digitalización tanto para la mejora de los recursos TIC como para el apoyo al alumnado para evitar la brecha digital; y la formación de profesorado y alumnado en competencias digitales para un adecuado desarrollo de la enseñanza en línea, tanto en aspectos técnicos como metodológicos.
En lo referido a la adaptación de la metodología docente a la presencialidad adaptada, el plan vela por la coherencia de las adaptaciones realizadas en las titulaciones para que existan criterios comunes en todas las asignaturas y se garantice la igualdad de condiciones del alumnado.
La ULL recomienda la evaluación continua y, en caso de estimar necesaria algún tipo de prueba final, se priorizará que sean presenciales respetando las restricciones sanitarias y, si son en línea, se garantizarán los derechos de los estudiantes en materia de protección de datos y permitirán la autenticación de cada estudiante y medios para garantizar la autoría inequívoca de las pruebas y que éstas se han realizado sin ayuda externa.
Las prácticas externas serán presenciales en la medida de lo posible, al menos, en un 50%, con la otra mitad cubierta con un volumen razonable de resultados de aprendizaje que garanticen una adquisición suficiente de competencias mediante proyectos, memorias o programas formativos.