Donadas a Tenerife dos prendas infantiles de indumentaria tradicional de Palestina
El Cabildo de Tenerife ha recibido la donación de dos prendas infantiles de indumentaria tradicional palestina que pasarán a integrarse en los fondos del Museo de Artesanía Iberoamericana (MAIT), ubicado en La Orotava.
Estas piezas, donadas por la periodista de origen palestino Miriam Ghuneim, destacan por estar bordadas con la técnica tradicional Tatreez, una forma de bordado palestino reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2021, informa el Cabildo.
Ambas prendas datan de 1968 y corresponden al pueblo de Turmosaya, en Cisjordania
El consejero de Empleo y Educación, Efraín Medina, ha valorado esta incorporación como una oportunidad para acercar a la ciudadanía la riqueza cultural de otros pueblos a través de la artesanía.
Esta donación está incluida en los actos programados con motivo del Día Europeo de la Artesanía, una iniciativa que busca poner en valor el trabajo artesanal, su diversidad y su papel como elemento clave del patrimonio cultural.
El Tatreez —también conocido como Tatriz o bordado palestino— es una técnica de bordado hecho a mano con profundas raíces culturales, históricas y simbólicas en Palestina.
Practicado durante siglos, especialmente por mujeres en zonas rurales, este arte ha sido transmitido de generación en generación en el ámbito familiar, formando parte esencial de la vida cotidiana y comunitaria.
Antes de 1948, el bordado constituía principalmente una actividad doméstica: las técnicas se aprendían y compartían entre madres, hijas y abuelas, y en muchos casos representaban también una fuente de ingresos.
La nota del Cabildo explica que cada diseño, color y motivo bordado sobre el vestido tradicional —conocido como thobe— narraba una historia, reflejaba la región de origen, el estado civil o el estatus social de la mujer que lo vestía.
Además, los bordados conmemoraban acontecimientos importantes como bodas o nacimientos, y a menudo incorporaban significados espirituales o protectores.
Con la incorporación de estas dos piezas, el MAIT amplía su colección con ejemplos de gran valor etnográfico y simbólico, contribuyendo a preservar y difundir una tradición artesanal reconocida a nivel mundial.