Playa Jardín
Los informes sobre la contaminación de Playa Jardín en San Juan: no se protegió la salud y un concejal culpó a ''la gente''
23 de junio de 2026. Víspera de San Juan. 11.58 horas. El Área de Salud de Tenerife emitió un acta de inspección sanitaria que concluía que Playa Chica, comúnmente conocida como El Charcón (Playa Jardín, Puerto de la Cruz), estaba contaminada por E.coli (Escherichia coli). 25 minutos después, un inspector de Salud Pública envió un correo electrónico al concejal de playas del Ayuntamiento, Felipe Rodríguez Villalba (PP), con el asunto “cierre playa Charcón”. El mensaje era claro: “Se ordena el cierre de la zona del Charcón, en Playa Jardín”. Los valores de esta bacteria fecal triplicaban los límites establecidos por la ley, pero el baño no se restringió en ningún momento.
Así lo confirmó al día siguiente la Inspección Sanitaria, que se desplazó a las 8.10 horas a la zona para comprobar si se habían adoptado las medidas de protección de la salud exigidas. La visita terminó a las 12.03, tal y como consta en una resolución obtenida por este periódico a través del Portal de Transparencia, y se comprobó que el Ayuntamiento no había adoptado ninguna de ellas. Estas eran facilitar la adecuada información al público, investigar el origen del incumplimiento de los parámetros de calidad y prohibir el año.
Según se refleja en el acta de inspección, “el concejal que se encontraba en la playa en ese momento” manifestó que “la colocaron [la información sobre la contaminación del agua]”, pero que “la gente la había quitado”. Sin embargo, un mes después, cuando la Plataforma Stop Vertidos al Mar sacó a la luz que la playa permaneció abierta pese a estar contaminada, el alcalde, Leopoldo Afonso (CC), confirmó que no se había adoptado ninguna medida.
En la comparecencia ofrecida, el máximo responsable del municipio justificó que el Ayuntamiento no había recibido supuestamente ninguna información de Salud Pública por canales oficiales. En la rueda de prensa participaron representantes de los tres partidos que forman el gobierno. Junto al alcalde (PP) estuvieron el concejal de Ciudad Sostenible, David Hernández (Asamblea Ciudadana Portuense), y el concejal de Servicios Generales, Alonso Acevedo (Coalición Canaria). El responsable de Playas, al que Salud Pública envió el correo, no estuvo presente.
En la resolución obtenida por este periódico a través del Portal de Transparencia, la Dirección General de Salud Pública confirma que a fecha del 17 de agosto el servicio de inspección no había obtenido respuesta alguna al correo del 23 de junio, ni por vía oficial, ni a través del correo electrónico del inspector, ni tampoco del email del servicio. En la documentación también consta que el resultado de las analíticas así como la orden de prohibir el baño no solo se notificaron al Ayuntamiento por correo, sino también mediante “comunicación telefónica”.
Pocos días después de la rueda de prensa, desde el Ayuntamiento reconocieron que sí habían tenido conocimiento de la incidencia, pero insistían en que se les dio traslado “de manera no oficial”. En el pleno municipal que tuvo lugar el 27 de julio, Afonso reconoció que accedieron al correo el miércoles 24 de junio, un día después de que fuera enviado.
El episodio de contaminación
La contaminación en El Charcón fue detectada el 23 de junio, cuando los resultados de las muestras tomadas el día anterior revelaron altos niveles de E.coli. En concreto, se detectaron 800 UFC (Unidades Formadoras de Colonias) por cada 100 mL (mililitros). El acta de Salud Pública concluye que el resultado incumplía los valores establecidos en el Real Decreto 1341/2007, de 11 de octubre, sobre la gestión de la calidad de las aguas de baño.
Esta normativa establece que para que la calidad del agua se considere excelente en zonas costeras y de transición, los valores de E.coli no pueden superar las 250 UFC/mL. Para ser calificada de buena o excelente, el límite es de 500 UFC/mL.
El 25 de junio, Salud Pública emitió otra acta de inspección que concluía que las muestras tomadas el día 24 habían arrojado niveles de E.coli inferiores a 250 UFC/mL, por lo que se calificó el agua como apta para el baño.
Estos hechos fueron denunciados públicamente en julio, cuando los resultados de las analíticas se publicaron en el Sistema Nacional de Información de Aguas de Baño Náyade. Primero lo informó la Plataforma Stop Vertidos al Mar, integrada por vecinos y vecinas de la zona, y después lo denunció públicamente el PSOE.
La noche de San Juan
Playa Jardín es uno de los enclaves más frecuentados de la costa norte de Tenerife. Está dividida en tres calas de arena negra: la playa del Castillo, la playa del Charcón y la playa de Punta Brava. Este episodio de contaminación coincidió con la celebración de diferentes actividades programadas con motivo de San Juan. Según informó el propio Ayuntamiento, la noche de la hoguera una de las playas del Puerto de la Cruz reunió alrededor de 5.000 personas.
El gobierno municipal ha insistido en diferentes notas de prensa en que la E.coli se localizó “exclusivamente” en el punto de muestreo de El Charcón, en el sector central de Playa Jardín. Además, han asegurado que el 23 de junio realizaron otras analíticas encargadas a un laboratorio “independiente” y cuyos resultados arrojaron valores correspondientes a una “calidad excelente del agua”.
Estas analíticas las ejecutó el laboratorio de la multinacional FCC Aqualia S.A. La toma de muestras, según la documentación consultada por este periódico, data del 23 de junio en torno a las 13.00 horas y fueron recogidas por el Ayuntamiento. Los resultados fueron remitidos el 24 de junio por el alcalde de Puerto de la Cruz a la Dirección General de Salud Pública a través de un oficio.
Después de que se desatara la polémica porque la playa de El Charcón permaneciera abierta pese a la contaminación, el alcalde y el concejal de Ciudad Sostenible publicaron un vídeo dándose un chapuzón en Playa Jardín para convencer a los bañistas de que la calidad del agua era excelente. Seis días más tarde, se volvió a desaconsejar el baño en Playa Jardín por bacterias fecales, en concreto, la zona de Punta Brava.