Indignación entre los vecinos de Santa Cruz por otro vertido de aguas fecales “pretratadas” en La Hondura

Tenerife Ahora

Santa Cruz de Tenerife —

Indignación, desasosiego, desesperación... Los vecinos de Santa Cruz de Tenerife volvieron a asistir este martes con honda preocupación a la exhibición, en vivo y en directo, de otro vertido de aguas fecales “pretratadas” a través del colector del litoral de La Hondura, con origen en la depuradora de la capital tinerfeña, la EDAR de Buenos Aires.

La expulsión de aguas negras “pretratadas”, según confirmó este mismo martes la empresa que gestiona ese recurso en Santa Cruz de Tenerife, la firma Emmasa (de Sacyr), duró unas tres horas y alertó a gran parte de los vecinos de la ciudad, que en tiempo récord convirtieron en viral un vídeo en el que se apreciaba con total claridad la expulsión a través de un colector aéreo de cantidades ingentes de agua marrón. Esta contrastaba con el azul del recurso marino de la pequeña bahía de La Hondura, un área ya muy contaminada.

El vertido accidental, ocasionado por una avería, dijo este martes la empresa, no es el primero que se genera en esa parte del litoral de Santa Cruz, muy cerca del Palmetum y del Parque Marítimo, sino que se convierte en otro hito más dentro de una secuencia de vertidos que, según ha dicho en reiteradas ocasiones el Ayuntamiento de Santa Cruz, cuentan con autorización de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias y se deben a la deficiente capacidad de tratamiento de las aguas fecales que posee la EDAR de Buenos Aires, ahora en fase de ampliación por parte del Estado. El de este martes no tuvo ese origen, según confirmó Emmasa.

El director general de esa empresa de aguas, Guillermo Jiménez, explicó que, “de manera inmediata”, tras conocerse el vertido, se “activó el protocolo de actuación ante esas circunstancias excepcionales y se solucionó la incidencia en tres horas”.

Jiménez indicó que la emisión de agua a través de esa conducción (emisario o colector con salida costera, en el mismo acantilado de La Hondura) “ha sido previamente sometida a tratamiento terciario, tras un proceso de depuración”. 

Ese tratamiento terciario, se añadió en una nota de Emmasa, consiste “en una ultrafiltración del agua ya depurada, con la que se consiguen calidades aptas para su reutilización en el riego agrícola”.

Otras fuentes consultadas acerca del vertido de este martes en La Hondura aseguraron que el origen de la expulsión del recurso “pretratado” al mar también pudo estar relacionado con la mala calidad de esa agua y que por ello la empresa Balten no la haya metido en su canalización con destino al riego en plantaciones del sur de la isla, sobre todo de plátano en la zona de Las Galletas.