Qué ver en Uppsala: la vieja capital de Suecia erigida sobre los huesos de Odin, Thor y Freya

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Uppsala es la capital espiritual de Suecia. Es la sede de la Archidiócesis de la Iglesia sueca desde el siglo XII y durante mucho tiempo compartió la capitalidad religiosa con la política; justo hasta 1634 cuando el poder político ‘salió corriendo’ detrás del poder económico hacia el puerto de Estocolmo, de la que dista apenas 77 kilómetros (38 minutos en tren desde la Estación Central de Estocolmo. Aquí se fundó la universidad más antigua de Escandinavia (siglo XV) y aún sigue siendo un importante centro cultural y académico pese a ser una ciudad de apenas 140.000 habitantes que se recorre a pie en un par de horas. Pero la importancia de Uppsala es divina. Procede de los mismísimos dioses. Estamos en la casa de Odín, Thor y Freya. Sólo por eso merece la pena hacer una escapada para verla.

La ciudad que puedes ver hoy es el fruto de una mudanza a gran escala. Con la conversión de la élite sueca al cristianismo y la construcción de un estado centralizado había que construir una capital. Y este era el mejor lugar por su carácter simbólico. La mejor manera de encontrarse con Uppsala es empezar la visita con en el Museo de las Upplands (S:t Eriks torg, 10) donde vas a comprender el espacio y su evolución a lo largo de los últimos 5.000 años. De como un par de tumbas megalíticas se convirtieron en el eje espiritual de los vikingos. El museo es una pasada y está muy bien montado. Además, el edificio del siglo XVIII es una maravilla e incluye un viejo molino hidráulico del siglo XIII.

Lo mejor de Uppsala es que es una ciudad pequeña. Todo lo que hay que ver dentro del casco urbano está a menos de 10 minutos caminando lo que la convierte en un destino cómodo en el que uno puede meterse a fondo. Si has empezado por el museo, en apenas cien metros tienes otros dos hitos fundamentales:

La Catedral de San Erico (Domkyrkoplan) es el edificio religioso más alto de Escandinavia y una joya del gótico nórdico y sus torres de ladrillo rojo casi ‘arden’ a la caída del sol. La grandiosidad del templo tiene que ver con las tensiones entre Noruega y Suecia del siglo XIII que acabarían por desmembrar la Unión Escandinava y crear el Reino de Suecia. Había que rivalizar con la Catedral de Nidaros de Noruega y para eso había que hacer una iglesia más grande, más fastuosa, más impresionante… La importancia simbólica de la catedral como eje del nuevo estado queda de manifiesto con la nómina de reyes y reinas que se hicieron enterrar aquí. Entre ellos destaca Gustavo Vasa, fundador del estado sueco. Su capilla funeraria es de lo mejor de la catedral.

El otro gran símbolo de Uppsala es su Universidad. El edificio más antiguo de esta prestigiosa institución docentes es el Gustavianum (Akademigatan, 3), antiguo complejo de aulas que hoy se ha convertido en el museo universitario donde reina sobre todas las cosas el magnífico Teatro Anatómico del siglo XVII; un antiguo aula de medicina que se dedicaba al estudio del cuerpo humano. Detrás de este edificio histórico puedes darte un paseo por el Parque de la Universidad que como curiosidad tiene una gran colección de piedras rúnicas (precristianas) que han sido recolectadas de los yacimientos arqueológicos cercanos.

El Castillo de Uppsala (Drottning Christinas väg, 1).- Desgraciadamente el castillo medieval del primer rey de los suecos se perdió tras un incendio y apenas quedan unos restos de las viejas residencias reales y los dos bastiones artilleros de Gräsgården y Styrbiskop en el extremo oeste del palacio. Lo que podemos ver hoy es un enorme recinto palaciego del siglo XVIII, justo el periodo de esplendor de Suecia como gran potencia europea. Hoy el palacio alberga un museo de arte y da acceso a los antiguos jardines reales donde puedes ir al ver el Linneanum (Thunbergsvägen, 6), un antiguo invernadero del siglo XVIII que hoy forma parte de la red de museos de la Universidad de Uppsala.

Callejeando por el Centrum.- El gran eje que articula la vieja Uppsala es el cauce del río Fyris que actúa de gran paseo conectando parques, plazas y lugares de interés: como las vistas que tienes desde la calle Östra Ågatan a la altura del Museo de las Upplands. Desde aquí el viejo molino y las torres de la catedral en una de las fotos más paradigmáticas de la ciudad. Yendo y viniendo a ambos lados del cauce puedes ver antiguos edificios de origen medieval como el Skytteanum (Trädgårdsgatan, 3), antigua aula de leyes y elocuencia del siglo XVI que es considerada la primera facultad de Políticas del mundo o el Jardín Botánico de la Universidad (Svartbäcksgatan, 27), que data del XVIII y es de los más antiguos del norte de Europa.

Café y rollo de canela en Saluhallen (S:t Eriks torg, 8).- Uno de los clásicos suecos es la parada de media tarde para merendar: y ahí entra en juego una de las especialidades de la repostería escandinava, el rollo de canela. Y si hablamos de rollos de canela en Uppsala hay que visitar Saluhallen dentro del precioso mercado central y junto a la Catedral y el museo.

Una visita a la Vieja Uppsala.- A pocos kilómetros al norte del casco histórico se encuentra el meollo de la cuestión y la razón de ser de la ciudad. Gamla Uppsala (vieja Uppsala) es un gran conjunto arqueológico que pivota en torno a tres grandes túmulos funerarios que se erigieron en el siglo VI de nuestra era. En tiempos de los Vikingos, esto ya era arqueología… Pero donde la ciencia moderna ver tres grandes tumbas monumentales en las que estarían enterrados los miembros más destacados de la élite de su tiempo, los nórdicos de aquellos tiempos vieron las tumbas de Odin, Thor y Freya, la triada capital de la complicada mitología religiosa ‘vikinga’. Y por eso aquí se localizaba en Thinn (asamblea principal de los ‘jarls’ o caudillos militares) y se erigía el gran templo de Uppsala.

De este lugar se ha escrito poco y se ha especulado mucho. Lo que si parece cierto es que era un gran templo de madera (al modo de las fantásticas ‘Stavkirkes’ noruegas) y que era el centro de una complicada red de ceremonias que culminaban con el ‘Blót’, una gran ceremonia que se celebraba cada nueve años y que culminaba con el sacrificio de nueve machos de todas las criaturas vivientes… Incluidos los seres humanos. Bajo el suelo de la actual Catedral de Gamla Uppsala (erigida por orden del rey Inge I en el siglo XI) se han encontrado grandes postes de madera que confirman la existencia de aquel gran templo que fascinó y atemorizó a los cristianos de Europa durante siglos.

El Museo de Gamla Uppsala (Disavägen, 15) es el otro gran reclamo de la zona. Este espectacular centro de interpretación cuenta con exposiciones inmersivas alucinantes sobre la sociedad vikinga que mezclan recursos audiovisuales e interactivos con piezas halladas en el lugar. Museo Disagarden (Ärnavägen).- Este interesante museo está situado a apenas unos centenares de metros de la catedral de Gamla Uppsala y muestra el día a día de una granja de la zona en el siglo XIX.

Como llegar a Gamla Uppsala desde el centro de la ciudad.- Las líneas 110 y 115 de la red de autobuses locales conecta la zona de la Estación Central con Gamla Uppsala. La línea 2 también conecta el centro histórico (Uppsala Kungshögarna) con el área arqueológica. En ambos casos, el trayecto demora unos 20 minutos con frecuencias cada diez minutos.

Las piedras rúnicas de Uppsala.- La importancia espiritual de Uppsala desde antes del cristianismo provocó que el lugar fuera elegido por mucha gente para descansar aquí tras la muerte. La ciudad está rodeada de gravfält, ‘campos de tumbas’ en los que es posible ver multitud de estelas con runas nórdicas. los más espectaculares de todos ellos es Lillängens gravfält (acceso desde Uppsala Hågavägen Línea 2 de los autobuses locales), con multitud de piedras y una gran estela rúnica al borde de la Reserva Natural de Håga ängar (una mancha de bosque brutal) y el de Valsgärde Gravfält (acceso desde parada Ensta Línea 115 autobús público) donde se localizaron numerosas tumbas de barcos con ajuares increíbles.

Fotos bajo Licencia CC: (rinse); Greger Ravik; Stefan Olsson; Enrico Sartori; Mason Lee; Mercury dog; Giusi Barbiani; acb; Stéphane Gallay