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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jonathan Freedland]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jonathan-freedland/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jonathan Freedland]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mientras Netanyahu mata de hambre a Gaza, el mundo se vuelve contra él, y él lo sabe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/netanyahu-mata-hambre-gaza-mundo-vuelve_129_12513865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a987337e-55bb-4618-bbda-b534885ba00f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mientras Netanyahu mata de hambre a Gaza, el mundo se vuelve contra él, y él lo sabe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Netanyahu no escucha. Hace tiempo decidió que Israel puede ignorar a todo el mundo: que la UE y la ONU, junto con todas las instituciones globales, desde la Organización Mundial de la Salud hasta la BBC, pueden ser tachadas de parciales, con una sola excepción: Estados Unidos</p><p class="subtitle">Los crímenes de Israel en Gaza, en imágenes: desplazamiento, hambruna, asesinatos y destrucción
</p></div><p class="article-text">
        <em>Si alguien nos quiere, no nos importa.</em> Puede que suene conmovedor en las gradas de los estadios del sur de Londres, como el c&aacute;ntico caracter&iacute;stico del&nbsp;club de f&uacute;tbol Millwall&nbsp;, pero como estrategia nacional es un desastre. Aun as&iacute;, Israel se ha convertido en un Millwall entre las naciones, aparentemente indiferente e inmune a la condena de un mundo observador, condena que esta semana cobr&oacute; un gran impulso.
    </p><p class="article-text">
        Mientras un pa&iacute;s tras otro acusaba a Israel, repelido por la hambruna, la devastaci&oacute;n y el derramamiento de sangre que ha desatado sobre Gaza, los funcionarios israel&iacute;es respondieron con el ya conocido dedo medio. Cuando Keir Starmer anunci&oacute; la intenci&oacute;n de Reino Unido de reconocer el Estado de Palestina, el vicealcalde de Jerusal&eacute;n la descart&oacute; r&aacute;pidamente, calific&aacute;ndola de &ldquo;mucho ruido y pocas nueces&rdquo;. Hubo una reacci&oacute;n igualmente desde&ntilde;osa tanto a la promesa previa de Francia de tomar la misma medida diplom&aacute;tica como&nbsp;al anuncio de Canad&aacute; el mi&eacute;rcoles&nbsp;de que har&iacute;a lo mismo. A veces, el mensaje es una estudiada indiferencia, un encogimiento de hombros; a veces, ira. Pero el mensaje es consistente: no cederemos. Como lo expres&oacute; el embajador israel&iacute; en Canad&aacute;: &ldquo;Israel no ceder&aacute; ante la distorsionada campa&ntilde;a de presi&oacute;n internacional en su contra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar de todas las referencias shakespearianas, el &ldquo;tsunami diplom&aacute;tico&rdquo; del que advirtieron los cr&iacute;ticos de Benjamin Netanyahu durante muchos a&ntilde;os, y que ahora parece haber llegado, no es poca cosa. Es m&aacute;s, y bajo la fanfarroner&iacute;a a lo Millwall, hay indicios de que Netanyahu lo sabe.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de&nbsp;140 de los 193 Estados miembros&nbsp;de la ONU ya hab&iacute;an reconocido a Palestina, pero ese grupo pronto incluir&aacute; a importantes potencias occidentales: el cambio de postura de Francia, el Reino Unido y Canad&aacute; significa que al menos tres miembros del G7 ya se han sumado. Esta misma semana se celebr&oacute; una conferencia especial en la ONU en Nueva York, donde 125 pa&iacute;ses instaron a Netanyahu a comprometerse con el establecimiento de un Estado palestino junto a Israel, en su af&aacute;n por resucitar la moribunda soluci&oacute;n de dos Estados.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta actividad diplom&aacute;tica ha provocado una serie de objeciones por parte de Israel y sus defensores. Primero, la afirmaci&oacute;n de que los cr&iacute;ticos de Israel son apaciguadores. Prueba de ello es&nbsp;la respuesta tuiteada de Netanyahu a Starmer, que inclu&iacute;a la frase: &ldquo;El apaciguamiento hacia los terroristas yihadistas siempre fracasa&rdquo;. A Netanyahu le gusta invocar a Winston Churchill, y aqu&iacute; est&aacute; de nuevo, mostr&aacute;ndose como el l&iacute;der brit&aacute;nico m&aacute;s grande, con Starmer como Neville Chamberlain, mientras que el&nbsp;ministro israel&iacute; de Asuntos Exteriores habla sin parar de M&uacute;nich y de 1938.&nbsp;Como si hubiera alguna analog&iacute;a entre la Alemania nazi apoder&aacute;ndose de un trozo de Checoslovaquia y los palestinos buscando la autodeterminaci&oacute;n en su patria hist&oacute;rica. Es una l&iacute;nea de argumentaci&oacute;n insultante por su ignorancia.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n viene la acusaci&oacute;n de que figuras como Starmer, Emmanuel Macron y Mark Carney est&aacute;n &ldquo;premiando el terrorismo&rdquo;, premiando a Ham&aacute;s por la serie de atrocidades asesinas que cometi&oacute; el 7 de octubre de 2023. Pero es una interpretaci&oacute;n extra&ntilde;a de lo sucedido. La declaraci&oacute;n de Nueva York de esta semana, firmada por Arabia Saud&iacute;, Egipto, Catar y la Liga &Aacute;rabe, condena expl&iacute;citamente &ldquo;los ataques cometidos por Ham&aacute;s contra civiles&rdquo; aquel d&iacute;a de octubre, la primera denuncia oficial de este tipo por parte de los estados &aacute;rabes.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el documento es inequ&iacute;voco al afirmar que &ldquo;Ham&aacute;s debe poner fin a su dominio en&nbsp;Gaza&nbsp;y entregar sus armas a la Autoridad Palestina&rdquo;. El mismo mensaje se transmite alto y claro en las declaraciones de Starmer y sus hom&oacute;logos: es a la AP, actualmente liderada por Fatah, a quien consideran la autoridad reconocida de un Estado palestino. Se puede criticar a los l&iacute;deres por no explicar c&oacute;mo se har&aacute; realidad esta visi&oacute;n, pero la visi&oacute;n en s&iacute; es sencilla, y no hay cabida en ella para Ham&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil presentarla como una &ldquo;recompensa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s contundente es la objeci&oacute;n de quienes hacen campa&ntilde;a por la liberaci&oacute;n de los 20 rehenes israel&iacute;es que se cree que a&uacute;n siguen vivos en Gaza. Argumentan que Starmer cometi&oacute; un grave error al sugerir que el Reino Unido no proceder&iacute;a con el reconocimiento de un Estado palestino si pronto se alcanzara un acuerdo de alto el fuego entre Ham&aacute;s e&nbsp;Israel&nbsp;en Gaza. Esto, seg&uacute;n argumentan los activistas, incentiv&oacute; a Ham&aacute;s a&nbsp;negarse&nbsp;a cualquier acuerdo &ndash;que deber&iacute;a incluir la liberaci&oacute;n de al menos algunos rehenes&ndash; para que el reconocimiento del Reino Unido se llevara a cabo seg&uacute;n lo prometido.
    </p><p class="article-text">
        Los defensores de Starmer creen que esta l&iacute;nea de argumentaci&oacute;n se basa en una interpretaci&oacute;n err&oacute;nea de Ham&aacute;s. Afirman que ese grupo no est&aacute; interesado en un Estado palestino en Cisjordania y Gaza que coexista con Israel. Ham&aacute;s no aspira a la creaci&oacute;n de dos Estados, sino que busca gobernar un &uacute;nico Estado yihadista en todo el territorio, desde el r&iacute;o hasta el mar.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, dado que la comunidad internacional apoy&oacute; el principio de la independencia palestina antes del 7 de octubre, abandonarlo despu&eacute;s ser&iacute;a en s&iacute; mismo recompensar a Hamas, permitiendo a ese grupo hacer descarrilar la soluci&oacute;n de dos Estados que ha estado decidido a sabotear desde que envi&oacute; por primera vez atacantes suicidas a autobuses israel&iacute;es hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Aun m&aacute;s contundente es la acusaci&oacute;n de que estos anuncios y declaraciones son actos de desviaci&oacute;n, gestos que revelan la impotencia de los distintos gobiernos. Hay algo de cierto en ello: el reconocimiento diplom&aacute;tico no alimentar&aacute; a ning&uacute;n ni&ntilde;o en Gaza. Cuando las diversas demandas de Starmer a Netanyahu se ignoran despreocupadamente, solo se publicita la debilidad del primer ministro brit&aacute;nico. En cierto modo, la medida de esta semana reconoce t&aacute;citamente esa realidad. Se basa en la idea de que Israel sigue actuando de maneras que hacen menos viable la soluci&oacute;n de dos Estados. Anteriormente, Starmer siempre hab&iacute;a dicho que quer&iacute;a esperar hasta que el reconocimiento del Reino Unido pudiera contribuir a un proceso de paz significativo y en desarrollo. Ahora ha reconocido que no existe tal cosa, que se arriesg&oacute; a aferrarse a una carta que se estaba convirtiendo en polvo en sus manos. Mejor jugarla ahora antes de que pierda todo su valor. Como dijo Wes Streeting, el Reino Unido deber&iacute;a reconocer a Palestina &ldquo;mientras a&uacute;n haya un Estado de Palestina por reconocer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La esperanza en Londres, Par&iacute;s y otros lugares es que, cuando la guerra de Gaza finalmente termine, ya se habr&aacute;n definido los par&aacute;metros de lo que deber&iacute;a suceder a continuaci&oacute;n. Pero, por supuesto, Netanyahu no escucha. Hace tiempo decidi&oacute; que Israel puede ignorar a todo el mundo: que la UE y la ONU, junto con todas las instituciones globales, desde la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud hasta la BBC, pueden ser tachadas de irremediablemente parciales, si no intolerantes, con una sola excepci&oacute;n: Estados Unidos. Durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, o m&aacute;s, ha ido m&aacute;s all&aacute;, descartando tambi&eacute;n a la mitad de Estados Unidos, optando por ignorar a todos los dem&oacute;cratas y centrarse &uacute;nicamente en el Partido Republicano. Mientras Israel cuente con el apoyo del Partido Republicano, todo ir&aacute; bien.
    </p><p class="article-text">
        Esa siempre ha sido una estrategia imprudente y esta semana confirm&oacute; su peligrosidad. Para empezar, Israel necesita el apoyo de m&aacute;s de un pa&iacute;s. Puede que la UE y el Reino Unido no igualen a Estados Unidos como proveedores de armas, pero, econ&oacute;micamente, Israel los necesita como socios comerciales, en condiciones favorables. Adem&aacute;s, el Partido Republicano estadounidense no es un aliado totalmente fiable: un sector importante del movimiento MAGA es hostil a Israel. (Esta semana,&nbsp;Marjorie Taylor Greene se convirti&oacute; en la primera legisladora estadounidense en acusar al pa&iacute;s de genocidio&nbsp;). Y el propio Trump no comparte del todo la total indiferencia de Netanyahu hacia la opini&oacute;n internacional. La desde&ntilde;a, pero tambi&eacute;n busca su aprobaci&oacute;n: quiere ese premio Nobel.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, el p&uacute;blico israel&iacute; se da cuenta del precio del estatus de paria que Netanyahu pr&aacute;cticamente ha cultivado. Un peque&ntilde;o presagio reside en los&nbsp;problemas que actualmente enfrentan los turistas israel&iacute;es en Grecia. Esa podr&iacute;a ser la mejor manera de entender la vehemencia con la que los funcionarios israel&iacute;es intentaron desestimar a Starmer y compa&ntilde;&iacute;a esta semana, insistiendo con declaraciones en&eacute;rgicas y furiosas que no les preocupaba en absoluto. Cada vez m&aacute;s israel&iacute;es saben que no pueden darse el lujo de ser como el Millwall: quiz&aacute; nadie los quiera, pero a muchos les importa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Freedland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/netanyahu-mata-hambre-gaza-mundo-vuelve_129_12513865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Aug 2025 20:14:54 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La profesora de fascismo de Yale que abandonó EEUU: “La lección de 1933 es que cuanto antes salgas, mejor"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/profesora-yale-experta-fascismo-decidido-irse-estados-unidos-leccion-1933-mejor-irse-pronto-tarde_128_12395947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a6a357f-4dce-494b-93b5-1e11e1c3f202_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3828y522.jpg" width="1200" height="675" alt="La profesora de fascismo de Yale que abandonó EEUU: “La lección de 1933 es que cuanto antes salgas, mejor&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La profesora universitaria Marci Shore se convirtió en noticia cuando se mudó con su familia a Canadá. En esta entrevista, la académica habla de Donald Trump, de las lecciones de la historia y de cómo el miedo divide a la sociedad</p><p class="subtitle">Timothy Snyder: “Si los americanos no se dan cuenta en tres meses de la amenaza a nuestra democracia, estaremos perdidos”
</p></div><p class="article-text">
        Le parece una situaci&oacute;n absurda. Para la profesora Marci Shore, una historiadora experta en fascismo, la idea de que <em>The Guardian</em> o cualquier otro medio de comunicaci&oacute;n quiera entrevistarla sobre el futuro de Estados Unidos es rid&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Es una acad&eacute;mica especializada en la historia y la cultura de Europa del Este y se describe a s&iacute; misma como &ldquo;eslavista&rdquo;. Y, sin embargo, desde que anunci&oacute; p&uacute;blicamente que dejaba la Universidad de Yale, ha recibido un aluvi&oacute;n de peticiones de medios de comunicaci&oacute;n internacionales que quieren hacerle preguntas sobre un pa&iacute;s del que no es experta, desde un punto de vista acad&eacute;mico: el suyo. &ldquo;Es un poco desconcertante&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n es bastante sencilla. Shore, junto con su marido y colega, el tambi&eacute;n experto en historia europea Timothy Snyder, y el acad&eacute;mico Jason Stanley, fueron noticia en todo el mundo en mayo cuando anunciaron que dejaban la prestigiosa Universidad de Yale, en la Costa Este de Estados Unidos, para irse a la Universidad de Toronto, en Canad&aacute;. Lo que llam&oacute; la atenci&oacute;n no fue el traslado en s&iacute;, sino el motivo. Como se&ntilde;alaba el titular de un breve v&iacute;deo que los tres acad&eacute;micos hicieron para el <em>New York Times </em>y en el que daban su testimonio: &ldquo;Estudiamos el fascismo y nos vamos de Estados Unidos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En EEUU somos como los pasajeros del Titanic cuando se decían que el barco no podía hundirse porque era el mejor, el más sólido y el más grande. Y lo que he aprendido como historiadora es que no existe un barco que no pueda hundirse</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Shore invoc&oacute; con crudeza una de las lecciones m&aacute;s importantes de la Alemania de la Segunda Guerra Mundial: &ldquo;La lecci&oacute;n de 1933 es: hay que salir m&aacute;s pronto que tarde&rdquo;. Con esta afirmaci&oacute;n parece afirmar que lo que ocurri&oacute; en Alemania podr&iacute;a ocurrir ahora en los Estados Unidos de Donald Trump, y que cualquiera que tuviera la tentaci&oacute;n de acusarle de alarmista o exagerada se equivoca. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mis colegas y amigos no paraban de afirmar, entre resoplidos, que hay mecanismos de control y equilibrios. As&iacute; que respiremos profundamente y repitamos: 'mecanismos de control y equilibrios...&rdquo;. Pens&eacute;: &ldquo;Dios m&iacute;o, somos como los pasajeros del Titanic cuando se dec&iacute;an que el barco no pod&iacute;a hundirse porque era el mejor, el m&aacute;s s&oacute;lido y el m&aacute;s grande. Y lo que he aprendido como historiadora es que no existe un barco que no pueda hundirse&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El autoritarismo de Trump</h2><p class="article-text">
        La realidad es que desde que Shore, Snyder y Stanley anunciaron sus planes, la evidencia emp&iacute;rica parece haberse decantado a su favor. Ya sean las escenas de los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/movilizaciones-trump-multiplican-eeuu-desembocan-protesta-dia-rey-desfile-militar_1_12382497.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanques desfilando por Washington</a> o las escenas del despliegue de la Guardia Nacional y los soldados para <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tribunal-apelacion-suspende-temporalmente-orden-declara-ilegal-despliegue-hizo-trump-guardia-nacional-angeles_1_12381344.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suprimir las protestas en Los &Aacute;ngeles</a> contra las redadas a migrantes, los &uacute;ltimos d&iacute;as han tra&iacute;do el tipo de acontecimientos que podr&iacute;an servir como guion de un dramaturgo para describir el viraje hacia el fascismo.
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                Protestas contra el gobierno de Donald Trump en Nueva York                            </span>
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        La acad&eacute;mica afirma que lo que vive hoy EEUU &ldquo;es un clich&eacute; de lo que es el fascismo&rdquo;. &ldquo;Un desfile militar al estilo de los a&ntilde;os 30 como muestra teatral para posicionarse como caudillo, para mostrar su <em>F&uuml;hrerprinzip</em>&rdquo;, se&ntilde;ala, en referencia a la doctrina instaurada por Adolf Hitler, que centr&oacute; todo el poder en la figura del dictador. &ldquo;En cuanto a las protestas de Los &Aacute;ngeles, mi intuici&oacute;n de historiadora es que el despliegue de la Guardia Nacional es una provocaci&oacute;n que se utilizar&aacute; para fomentar la violencia y justificar la ley marcial. La palabra rusa del d&iacute;a aqu&iacute; podr&iacute;a ser <em>provokatsiia</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa respuesta capta la doble lente a trav&eacute;s de la cual Shore ve el fen&oacute;meno Trump, informado tanto por el Tercer Reich como por el &ldquo;neototalitarismo&rdquo; exhibido m&aacute;s claramente en la Rusia de Vlad&iacute;mir Putin, se&ntilde;ala por videollamada mientras intenta hacer su trabajo diario. Shore salpica la conversaci&oacute;n con t&eacute;rminos extra&iacute;dos de un l&eacute;xico pol&iacute;tico ruso que, de repente, parece encajar con un presidente estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El narcisismo descarado, este nivel de narcisismo a lo Ner&oacute;n y esta falta de disculpas... en ruso, es <em>obnazhenie</em>; &lsquo;dejar al descubierto&rsquo;&rdquo;. Es un enfoque de la pol&iacute;tica &ldquo;en el que toda la fealdad est&aacute; a flor de piel&rdquo;, no se oculta de ninguna manera. &ldquo;Y ese es su propio tipo de estrategia. Haces una exhibici&oacute;n de la fealdad sin esconderte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Teme que la absoluta desverg&uuml;enza de Trump haya &ldquo;dejado sin poder y sin voz a la oposici&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Nuestro impulso es seguir buscando lo que est&aacute; oculto y sacarlo a la luz, y creemos que eso va a ser lo que haga que el sistema se desintegre&rdquo;. Pero el problema no es lo que est&aacute; oculto, sino &ldquo;lo que hemos normalizado, porque toda la estrategia consiste en mostrarlo todo a la cara&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El camino al trumpismo </h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la experta en fascismo, nada de esto ha aparecido de la noche a la ma&ntilde;ana. Llevaba a&ntilde;os gest&aacute;ndose, con or&iacute;genes anteriores a Trump. A sus 53 a&ntilde;os, la acad&eacute;mica estudia desde hace tres d&eacute;cadas los fascismos de la Europa del Este y apenas se hab&iacute;a interesado, como estudiosa, por la pol&iacute;tica estadounidense. Sin embargo, las elecciones presidenciales del 2000, en las que se lleg&oacute; a un punto sin salida, y el caos que gener&oacute; el recuento de votos en Florida le hicieron darse cuenta de algo: &ldquo;No sab&iacute;amos realmente c&oacute;mo contar los votos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me temo que vamos hacia una guerra civil. En EEUU hay muchas armas. Hay mucha violencia armada. Hay una habituación a la violencia que es muy americana y que los europeos no entienden</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo siguiente que se pregunt&oacute; fue: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; fuimos a la guerra de Irak?&rdquo;. Pero el momento en que su trabajo acad&eacute;mico empez&oacute; a arrojar una luz inc&oacute;moda sobre el presente estadounidense lleg&oacute; en la carrera presidencial de 2008. &ldquo;Cuando John McCain eligi&oacute; a Sarah Palin como candidata a la vicepresidencia sent&iacute; que la gobernadora de Alaska era un personaje sacado de los a&ntilde;os 30&rdquo;. La candidata republicana a la vicepresidencia viv&iacute;a, pensaba Shore, &ldquo;en un mundo totalmente ficticio... <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2018/aug/26/john-mccain-sarah-palin-donald-trump" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">no constre&ntilde;ido por la realidad emp&iacute;rica</a>&rdquo;. Seg&uacute;n Shore, un perfil como el de Palin ten&iacute;a la capacidad de alborotar a una multitud.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces lleg&oacute; Trump.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, fue la falta de veracidad lo que la aterroriz&oacute;. &ldquo;Sin una distinci&oacute;n entre la verdad y la mentira, no hay base para una distinci&oacute;n entre el bien y el mal&rdquo;, afirma. Mentir es esencial para el totalitarismo; ella lo ha comprendido tras a&ntilde;os de investigaci&oacute;n acad&eacute;mica. Pero, mientras que las mentiras de Hitler y Stalin estuvieron al servicio de una vasta &ldquo;visi&oacute;n apocal&iacute;ptica&rdquo;, la posverdad deshonesta de Trump o Putin le parece diferente. El &uacute;nico criterio relevante para cada hombre es si tal o cual acto le resulta &ldquo;ventajoso o desventajoso en un momento dado. Es pura y desnuda transacci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La reelecci&oacute;n de Trump</h2><p class="article-text">
        Cuando Trump gan&oacute; por primera vez las elecciones presidenciales en 2016, Shore se encontr&oacute; &ldquo;tirada en el suelo del despacho y vomitando en una bolsa de pl&aacute;stico&rdquo;. &ldquo;Sent&iacute; que era el fin del mundo. Sent&iacute; que hab&iacute;a ocurrido algo que era simplemente catastr&oacute;fico a escala hist&oacute;rica mundial, que nunca iba a estar bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se plante&oacute; entonces irse de Estados Unidos? Lo hizo, entre otras cosas, porque tanto ella como su marido hab&iacute;an recibido ofertas para trabajar en una universidad de Ginebra. &ldquo;Le dimos muchas vueltas&rdquo;. El instinto de Snyder era quedarse y luchar. &ldquo;(Mi marido) es un patriota comprometido&rdquo;, se&ntilde;ala la acad&eacute;mica.  Adem&aacute;s, sus hijos eran m&aacute;s peque&ntilde;os; hab&iacute;a que pensar en su escolarizaci&oacute;n. As&iacute; que se quedaron en Yale. &ldquo;Estas cosas son tan contingentes; no se puede hacer un estudio de control sobre la vida real&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando Trump volvi&oacute; a ganar el pasado noviembre, ya no tuvo ninguna duda. La situaci&oacute;n en 2016 pintaba mal, pero ahora el panorama era mucho peor. &ldquo;Se hab&iacute;an desmantelado tantas cosas (...) los controles, la separaci&oacute;n de poderes, hab&iacute;an sido sistem&aacute;ticamente desmontados. La decisi&oacute;n del Tribunal Supremo de Estados Unidos que le otorga inmunidad penal; la incapacidad de exigir responsabilidades a Trump, haga lo que haga, incluido el hecho de incitar una insurrecci&oacute;n violenta en el Capitolio; que alentara a una turba que amenazaba con colgar a su vicepresidente; que llamara al secretario de Estado de Georgia y le pidiera que revirtiera el resultado electoral de ese estado y buscara 11.780 votos (como revel&oacute; un audio del Washington Post). Todo ello me hizo sentir que est&aacute;bamos en un escenario mucho m&aacute;s peligroso&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando John McCain eligió a Sarah Palin como candidata a la vicepresidencia sentí que la gobernadora de Alaska era un personaje sacado de los años 30</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los acontecimientos hasta ahora han confirmado esos temores: como las deportaciones, los estudiantes desaparecidos de las calles &mdash;una de ellas grabada en v&iacute;deo mientras era introducida en un coche sin matr&iacute;cula por agentes de inmigraci&oacute;n enmascarados&mdash;, la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/discusion-completa-donald-trump-zelenski-despacho-oval_1_12094333.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">humillaci&oacute;n de Volod&iacute;mir Zelenski</a> cuando Trump y el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ordenaron al presidente ucraniano que les expresara su gratitud. Fue un episodio &ldquo;sacado directamente del estalinismo&rdquo;, dice Shore, por no hablar de los ataques habituales de Trump a los &ldquo;jueces que odian a Estados Unidos&rdquo; que fallan en contra del poder Ejecutivo. Se trata de un manual de fascismo demasiado familiar: &ldquo;Las fantas&iacute;as oscuras se hacen realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Admite de buen grado que su reacci&oacute;n a estos acontecimientos no es total o fr&iacute;amente anal&iacute;tica. Es m&aacute;s personal que eso. &ldquo;Soy una catastrofista neur&oacute;tica&rdquo;, dice. &ldquo;Creo que podr&iacute;amos subtitular [este periodo] como la reivindicaci&oacute;n del catastrofista neur&oacute;tico. Quiero decir, he sido ansiosa y neur&oacute;tica desde que nac&iacute;&rdquo;. Se&ntilde;ala que su marido es muy distinto: &ldquo;Tim no es una persona ansiosa por naturaleza y eso es algo innato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se refiere en parte a sus diferentes or&iacute;genes. Snyder es hijo de cu&aacute;queros; Shore es jud&iacute;a y creci&oacute; en Allentown, al este de Pensilvania. Su padre era m&eacute;dico y su madre &ldquo;la mujer de un m&eacute;dico&rdquo; hasta que m&aacute;s tarde trabaj&oacute; como profesora de preescolar. Shore creci&oacute; en una comunidad con supervivientes del Holocausto. &ldquo;Creo que el hecho de haber o&iacute;do historias del Holocausto a una edad temprana tuvo algo de formativo. Si oyes estas historias &mdash;personas que narran lo que vivieron en Auschwitz, aunque lo hagan para ni&ntilde;os de ocho, nueve o diez a&ntilde;os&mdash; se graba en tu conciencia. Una vez que sabes que eso es posible, no puedes ignorarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hasta d&oacute;nde cree que puede llegar la situaci&oacute;n actual? Sin rodeos, dice: &ldquo;Me temo que vamos hacia una guerra civil&rdquo;. Reafirma una verdad b&aacute;sica sobre Estados Unidos. &ldquo;Hay muchas armas. Hay mucha violencia armada. Hay una habituaci&oacute;n a la violencia que es muy americana, que los europeos no entienden&rdquo;. Lo que le preocupa es que las armas vayan acompa&ntilde;adas de una nueva &ldquo;permisividad&rdquo; que viene de arriba, tipificada por la indulgencia de Trump con la turba que se hizo con el Capitolio tras la victoria de Joe Biden, incluso con los que quer&iacute;an asesinar a su vicepresidente. &ldquo;Puedes sentir c&oacute;mo se est&aacute; gestando&rdquo;, se&ntilde;ala la acad&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n le preocupa que, en lugar de luchar, &ldquo;la poblaci&oacute;n se atomice&rdquo;: &ldquo;La arbitrariedad del terror divide a la poblaci&oacute;n. La poblaci&oacute;n agacha la cabeza, se calla, se pone a la cola, aunque solo sea por la muy razonable y racional raz&oacute;n de que cualquier individuo que act&uacute;e racionalmente tiene motivos para pensar que el coste personal de negarse a llegar a un compromiso va a ser mayor que el beneficio social de su &uacute;nico acto de resistencia. As&iacute; que tenemos un problema cl&aacute;sico de acci&oacute;n colectiva&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La culpa por abandonar EEUU</h2><p class="article-text">
        Esta experta en fascismo menciona &ldquo;la belleza de la solidaridad&rdquo;; esos momentos fugaces en los que las sociedades se unen, a menudo para expulsar a un tirano. Recuerda el sindicato Solidaridad en la Polonia comunista y la Revoluci&oacute;n del Maidan en Ucrania. Preguntada sobre si siente que est&aacute; traicionando la solidaridad que tanto venera al irse de Estados Unidos, responde: &ldquo;Siento una gran culpabilidad&rdquo;, suspira. M&aacute;s a&uacute;n cuando ve las cr&iacute;ticas dirigidas a su marido. 
    </p><p class="article-text">
        Estaban juntos de a&ntilde;o sab&aacute;tico en Canad&aacute; cuando Trump gan&oacute; las elecciones de 2024, pero &ldquo;si hubiera estado solo, habr&iacute;a vuelto a Estados Unidos para luchar... As&iacute; es &eacute;l. Pero &eacute;l no nos har&iacute;a eso a m&iacute; y a los ni&ntilde;os&rdquo;. A los que puedan acusarlos de traici&oacute;n y cobard&iacute;a, les dice: &ldquo;Dir&iacute;janmelas todas a m&iacute;. Yo soy la cobarde. Asumo toda la culpa&rdquo;. Fue ella, y no Snyder, quien decidi&oacute; que no iba a quedarse con sus hijos en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Esa &ldquo;cobard&iacute;a&rdquo; se refiere a uno de los temores que llevaron a Shore a tomar esa decisi&oacute;n. Ella no duda de su propia valent&iacute;a intelectual, de su voluntad de decir o escribir lo que cree, independientemente de las consecuencias. Sin embargo, reconoce que nunca ha confiado en s&iacute; misma para ser &ldquo;f&iacute;sicamente valiente&rdquo;. Le preocupa ser, de hecho, &ldquo;una cobarde f&iacute;sica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Reconoce que tras la victoria de Trump empez&oacute; a preguntarse: &iquest;qu&eacute; har&iacute;a yo si alguien viniera a llevarse a mis alumnos? &ldquo;Si est&aacute;s en una clase, sabes que tu trabajo es velar por tus alumnos&rdquo;. Pero, &iquest;podr&iacute;a hacerlo? Muchos de sus alumnos son extranjeros. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; voy a hacer si vienen unos tipos enmascarados con pasamonta&ntilde;as e intentan llevarse a un estudiante? &iquest;Ser&iacute;a valiente? &iquest;Intentar&iacute;a apartarlos? &iquest;Intentar&iacute;a quitarles la m&aacute;scara? &iquest;Gritar&iacute;a? &iquest;Llorar&iacute;a? &iquest;Huir&iacute;a?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que ahora se encuentra en lo que ella llama &ldquo;una posici&oacute;n privilegiada&rdquo;: en una universidad al otro lado de la frontera, fuera del alcance tanto de las amenazas de Trump de recortar la financiaci&oacute;n, como de los funcionarios del ICE que actualmente <a href="https://www.eldiario.es/internacional/detencion-estudiantes-activistas-propalestinos-siembra-miedo-universidad-columbia_1_12130732.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siembran el terror en los corazones de los estudiantes internacionales</a> y otros. Como resultado, se siente &ldquo;m&aacute;s obligada a hablar ... En nombre de mis colegas y en nombre de otros estadounidenses que est&aacute;n en riesgo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un momento de la conversaci&oacute;n, hablamos de aquellos ciudadanos estadounidenses que volvieron a votar a Trump y le allanaron el camino hacia la Casa Blanca, a pesar de que, como ella dice, sab&iacute;an qui&eacute;n era. &ldquo;Nunca ha ocultado sus posicionamientos. La gente tuvo tiempo de sobra para pens&aacute;rselo, y lo votaron. Y ese disgusto, no pod&iacute;a quit&aacute;rmelo de encima. Pens&eacute;: La gente eligi&oacute; esto, y yo no quiero tener nada que ver con esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Significa eso que nunca volver&aacute; a Estados Unidos? &ldquo;Yo nunca dir&iacute;a: 'Nunca volver&eacute;'. Siempre pienso que lo que la historia te ense&ntilde;a no es lo que va a pasar, sino lo que puede pasar. Las posibilidades suelen ser mucho m&aacute;s amplias de lo que nadie espera en ese momento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta observaci&oacute;n encierra, si no una visi&oacute;n optimista, al menos la posibilidad de serlo. Y, en estos momentos, eso podr&iacute;a ser todo lo que se puede pedir.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Freedland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/profesora-yale-experta-fascismo-decidido-irse-estados-unidos-leccion-1933-mejor-irse-pronto-tarde_128_12395947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jun 2025 19:54:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La profesora de fascismo de Yale que abandonó EEUU: “La lección de 1933 es que cuanto antes salgas, mejor"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos,Profesores,Universidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nos estamos abrasando y el movimiento contra la crisis climática no sabe hacer llegar su mensaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/abrasando-movimiento-crisis-climatica-no-llegar-mensaje_129_10388240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25f4b1fb-4b41-4bd5-b6a3-f28365965ea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nos estamos abrasando y el movimiento contra la crisis climática no sabe hacer llegar su mensaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La industria de los combustibles fósiles ha gastado miles de millones en ganarse la opinión pública. Los ecologistas utilizan estadísticas y conceptos abstractos en lugar de imágenes sencillas y emociones. </p><p class="subtitle">Los científicos de la ONU exigen un acelerón contra la crisis climática porque “todavía podemos asegurar un futuro habitable”
</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute; piensen que tenemos todas las pruebas que necesitamos. Sin ir m&aacute;s lejos, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/calor-fuera-registros-sequia-alarmantes-cambios-clima-europeo-instalan-nueva-normalidad_1_10134147.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las olas de calor que abrasan Europa</a> est&aacute;n batiendo <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/extiende-temor-2023-sea-ano-caluroso-historia_1_10298461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r&eacute;cords y causando estragos</a>. En Atenas, el pasado viernes tuvieron que cerrar la Acr&oacute;polis porque las temperaturas se acercaban a los 48 grados. En Lisboa, los turistas que esperaban cielos azules perfectos quedaron decepcionados al encontrar cielos grises, pero no por las nubes, sino por el humo de los incendios forestales. En Italia, este a&ntilde;o no ha habido primavera: las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/5-muertos-miles-evacuados-enormes-destrozos-inundaciones-region-italiana-emilia-romana_1_10212666.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inundaciones</a> han dado paso a un calor insoportable sin apenas tregua.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; ocurriendo en todas partes &mdash;lluvias torrenciales en el estado de Nueva York, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/humo-naranja-manhattan-alerta-noreste-america-incendios-canada_1_10276417.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendios inextinguibles en Canad&aacute;</a>&mdash; y, sin embargo, la humanidad se comporta como si no estuviera ante una emergencia planetaria. El clima extremo se est&aacute; convirtiendo r&aacute;pidamente en la norma en Estados Unidos y, sin embargo, los estadounidenses dicen en las encuestas que no es una prioridad. De hecho, <a href="https://www.pewresearch.org/politics/2023/02/06/economy-remains-the-publics-top-policy-priority-covid-19-concerns-decline-again/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en una encuesta reciente de Pew</a>, ocupa el puesto 17 de 21 asuntos nacionales. Incluso cuando impacta en la vida personal, como les ocurri&oacute; a muchos australianos cuando los incendios forestales arrasaron el pa&iacute;s en 2019, las opiniones resultan muy dif&iacute;ciles de cambiar. <a href="https://australiainstitute.org.au/wp-content/uploads/2020/12/Polling-January-2020-bushfire-impacts-and-climate-concern-web.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Seg&uacute;n un estudio</a>, alrededor de un tercio de las personas &ldquo;directamente afectadas&rdquo; por los incendios no ve&iacute;an ninguna relaci&oacute;n con la crisis clim&aacute;tica. Estaban &ldquo;impasibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede ser? &iquest;C&oacute;mo podemos, como Ner&oacute;n, seguir jugando mientras la Tierra arde? Parte de la explicaci&oacute;n reside en la naturaleza humana. Como especie, tendemos a dar prioridad a lo urgente sobre lo importante: &ldquo;Gracias a nuestra trayectoria evolutiva, estamos programados para ocuparnos del le&oacute;n que viene del bosque, no a dise&ntilde;ar estrategias para salvar a nuestra civilizaci&oacute;n en los pr&oacute;ximos cien a&ntilde;os&rdquo;, me explica Jeff Goodell, autor de un nuevo libro imprescindible, 'The Heat Will Kill You First '(Primero te matar&aacute; el calor).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existe el s&iacute;ndrome que tan bien capt&oacute; la pel&iacute;cula 'No mires arriba', en relaci&oacute;n a la incapacidad tan humana de contemplar nuestra propia destrucci&oacute;n. Encontraremos casi cualquier excusa para mirar a otra parte, para encontrar algo inmediato y que nos divierta: en el Reino Unido, esta semana ha sido un esc&aacute;ndalo en torno a un presentador de televisi&oacute;n de la BBC. Siempre encontraremos alguna excusa.
    </p><p class="article-text">
        Esos defectos forman parte de nuestra esencia; son dif&iacute;ciles de cambiar. Y, sin embargo, hay otras explicaciones m&aacute;s susceptibles de remediar. La m&aacute;s obvia es el hecho de que una industria inmensamente rica ha gastado miles de millones para que la gente piense como piensa. S&oacute;lo en los tres a&ntilde;os siguientes a los acuerdos de Par&iacute;s sobre el cambio clim&aacute;tico, cinco de las mayores <a href="https://influencemap.org/report/How-Big-Oil-Continues-to-Oppose-the-Paris-Agreement-38212275958aa21196dae3b76220bddc" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">empresas de combustibles f&oacute;siles gastaron m&aacute;s de 1.000 millones de d&oacute;lares</a> en campa&ntilde;as de comunicaci&oacute;n y de incidencia pol&iacute;tica que negaban la crisis clim&aacute;tica.
    </p><h3 class="article-text">No han sabido transmitir la gravedad</h3><p class="article-text">
        Lo cierto es que su estrategia viene de d&eacute;cadas atr&aacute;s, centrada en la venta de un producto b&aacute;sico por encima de todo: la duda. Al igual que la industria tabacalera anterior, la industria del petr&oacute;leo y el gas ha tratado de persuadir al p&uacute;blico mundial de que no puede estar seguro de que la crisis clim&aacute;tica sea real, est&eacute; provocada por el hombre o sea tan grave. Ha sido enormemente eficaz. Por citar s&oacute;lo una cifra: s&oacute;lo uno de cada siete estadounidenses es consciente de que existe un consenso en la comunidad cient&iacute;fica en torno a la crisis clim&aacute;tica. Es decir, un 90% de cient&iacute;ficos expertos en cambio clim&aacute;tico ha &ldquo;llegado a la conclusi&oacute;n de que se est&aacute; produciendo un calentamiento global causado por el hombre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este problema espec&iacute;fico, la crisis clim&aacute;tica, est&aacute; generado por seres humanos, lo que enfurece y alienta al mismo tiempo. Enfurece porque nace de una codicia que antepone el beneficio por encima de un planeta habitable. Alienta porque la mayor&iacute;a de los problemas generados por los seres humanos pueden ser solucionados por los mismos. 
    </p><p class="article-text">
        El movimiento clim&aacute;tico, cient&iacute;ficos y activistas han hecho mucho durante mucho tiempo por combatir esta amenaza, pero resulta que ellos tambi&eacute;n son parte del problema. No han sabido transmitir la gravedad de la amenaza a la que nos enfrentamos como humanidad, de la forma adecuada, y alto y claro.&nbsp;En cambio, los que tienen inter&eacute;s en sembrar la duda s&iacute; saben comunicar sus mensajes de forma masiva.
    </p><h3 class="article-text">Saber comunicar</h3><p class="article-text">
        Empecemos por los t&eacute;rminos m&aacute;s b&aacute;sicos. El concepto de &ldquo;Calentamiento global&rdquo; fue rechazado, con raz&oacute;n, por muchos hace alg&uacute;n tiempo, entre otras cosas porque, como escribe Goodell, &ldquo;suena suave y tranquilizador, como si el impacto m&aacute;s notable de la quema de combustibles f&oacute;siles fuera una temperatura m&aacute;s agradable en la playa&rdquo;. Hablar de calor no es mucho mejor: &ldquo;En la cultura popular, lo caliente es sexy. Lo caliente mola. Lo caliente es novedoso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, &ldquo;cambio clim&aacute;tico&rdquo; tampoco funciona. El mero &ldquo;cambio&rdquo; es demasiado neutro: no indica si el cambio ser&aacute; negativo o positivo. No es urgente: insin&uacute;a que sus consecuencias s&oacute;lo se sentir&aacute;n en el futuro, cuando en realidad las estamos sufriendo ahora mismo. Por eso este peri&oacute;dico tiene raz&oacute;n al referirse a una crisis o emergencia clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay muchos otros t&eacute;rminos preferidos por los expertos en la crisis clim&aacute;tica que tropiezan con un obst&aacute;culo m&aacute;s b&aacute;sico: el p&uacute;blico no los entiende. Cero neto, descarbonizaci&oacute;n o 1,5C &mdash;cuando se ponen a prueba, el rostro de quien las escucha se vuelve inexpresivo&mdash;. 
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n no sabe lo que significan o los encuentra confusos. David Fenton, experto en comunicaci&oacute;n p&uacute;blica para causas progresistas, cita como ejemplo la expresi&oacute;n &ldquo;justicia clim&aacute;tica&rdquo;. Cuando la mayor&iacute;a de los votantes oyen la palabra &ldquo;justicia&rdquo;, me dice, piensan en los tribunales o en la polic&iacute;a. &ldquo;Si al t&eacute;rmino justicia le a&ntilde;ades la palabra clim&aacute;tica, no consigues sacudir a la mayor&iacute;a de las personas, solo confundirlas&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h3 class="article-text">Temor y esperanza</h3><p class="article-text">
        Obviamente, esto conecta con el eterno problema de la izquierda, que a menudo utiliza estad&iacute;sticas y conceptos abstractos en lugar de im&aacute;genes sencillas y emociones. La campa&ntilde;a a favor de la permanencia a la Uni&oacute;n Europea es un buen ejemplo. Fenton insta a los activistas y expertos que denuncian la crisis clim&aacute;tica a hablar de contaminaci&oacute;n &mdash;una palabra que todo el mundo entiende&mdash; y a adoptar la imagen de un &ldquo;manto de contaminaci&oacute;n que atrapa el calor en la Tierra&rdquo;. El comunicador recomienda explicar que cada emisi&oacute;n de petr&oacute;leo y gas hace m&aacute;s espesa esa manta, y todo ese calor atrapado contribuye a provocar inundaciones e incendios.
    </p><p class="article-text">
        Cuando este concepto haya calado, tiene que repetirse una y otra vez, hasta el punto de agotar &mdash;y agotar&mdash; a quienes lo utilizan. Esto tambi&eacute;n choca con el h&aacute;bito progresista, que tiende a aferrarse a la &ldquo;falacia de la ilustraci&oacute;n&rdquo;: la creencia de que los hechos convencer&aacute;n por s&iacute; solos. Seg&uacute;n esta creencia, no hace falta repetirlos, simplificarlos o integrarlos en un relato moral o emocional: la pura verdad prevalecer&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso el movimiento que intenta abordar la crisis clim&aacute;tica ha dedicado relativamente pocos recursos a llegar al p&uacute;blico o a persuadirlo, aparte de las campa&ntilde;as peri&oacute;dicas de recaudaci&oacute;n de fondos. No han hecho ning&uacute;n esfuerzo a la altura de sus adversarios contaminantes, que contratan a publicistas expertos en marketing para que difundan su mensaje negacionista sin tregua. Como se&ntilde;ala Fenton, &ldquo;estamos en una guerra de propaganda, pero s&oacute;lo una de las partes est&aacute; en el campo de batalla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para luchar ser&aacute; necesario que los donantes se comprometan de verdad, pero tambi&eacute;n un cambio de mentalidad. Christiana Figueres, exsecretaria ejecutiva de la Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico, que ahora presenta el podcast Outrage + Optimism (Indignaci&oacute;n + Optimismo), admite que la comunidad clim&aacute;tica ha rechazado las estrategias de marketing, por considerarlas &ldquo;una especie de mancha&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es repugnante. 'Somos demasiado buenos para el marketing. Somos demasiado justos'... espero que estemos superando esta creencia, por nuestro bien&rdquo;, dice Figueres. 
    </p><p class="article-text">
        Tiene que hacerlo r&aacute;pido, desplegando cualquier herramienta de comunicaci&oacute;n efectiva para transmitir un doble mensaje: miedo y esperanza. Temor por toda la belleza, por la vida y por todos los seres que se perder&aacute;n en un planeta reseco, y esperanza de que a&uacute;n estamos a tiempo de evitar lo peor.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Freedland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/abrasando-movimiento-crisis-climatica-no-llegar-mensaje_129_10388240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Jul 2023 02:37:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nos estamos abrasando y el movimiento contra la crisis climática no sabe hacer llegar su mensaje]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Cambio climático,Contaminación,Combustibles fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Auge y caída de Boris Johnson, el primer ministro que tropezó con sus propias mentiras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/auge-caida-boris-johnson-primer-ministro-tropezo-propias-mentiras_1_9153375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/001869e9-cbaf-4926-ac9f-1797ec5d6ea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Auge y caída de Boris Johnson, el primer ministro que tropezó con sus propias mentiras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La falta de honestidad ha sido un patrón que se ha repetido a lo largo de la carrera del político conservador. En último término, es lo que ha provocado su dimisión</p><p class="subtitle">Boris Johnson dimite obligado por su Gobierno y su partido</p></div><p class="article-text">
        Mentiras y un desvergonzado desprecio por las reglas propulsaron su ascenso; mentiras y un desvergonzado desprecio por las reglas han llevado a su ca&iacute;da. Eso significa que la odisea pol&iacute;tica de Boris Johnson tiene una curiosa simetr&iacute;a. Sin contar que lo que empez&oacute; como defectos en la personalidad de un hombre se convirti&oacute; en defectos de su partido y su Gobierno, lo que ha causado notables da&ntilde;os en todo Reino Unido. 
    </p><p class="article-text">
        Las mentiras que resultaron en su ca&iacute;da son ya conocidas. La &uacute;ltima y fatal mentira fue su afirmaci&oacute;n de que no le hab&iacute;an informado directamente sobre las quejas sobre abusos sexuales <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nueva-crisis-partido-boris-johnson-dimision-lider-conservador_1_9135260.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra Chris Pincher,</a> el ex n&uacute;mero dos de los conservadores encargados de la disciplina de partido. La afirmaci&oacute;n fue r&aacute;pidamente desmentida en una intervenci&oacute;n poco habitual del antiguo secretario de Exteriores, Simon McDonald, y qued&oacute; clar&oacute; que Johnson, de hecho, s&iacute; hab&iacute;a sido informado sobre Pincher, y que una vez m&aacute;s no hab&iacute;a dicho la verdad.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima falsedad fue la gota que colm&oacute; el vaso, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/dimision-sorpresa-ministros-economia-sanidad-pone-cuerda-floja-boris-johnson_1_9146778.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primero para el ministro de Sanidad, Sajid Javid, unos minutos despu&eacute;s para el ministro de Econom&iacute;a, Rishi Sunak</a>, y en las siguientes alocadas 36 horas, para decenas de otros, desencadenando una ola de dimisiones y de retiradas de apoyo del partido que en &uacute;ltimo t&eacute;rmino han llevado al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/boris-johnson-dimite-forzado-gobierno-partido-bbc_1_9149367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anuncio de dimisi&oacute;n</a> de Johnson. Pero esta falsedad dif&iacute;cilmente es lo que ha hecho colapsar el mandato de Johnson. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, se ha tratado de un patr&oacute;n sostenido de enga&ntilde;os que ha terminado por ser demasiado para su ministro de Econom&iacute;a, para su ministro de Sanidad, para Nadhim Zahawi, el canciller que sustituy&oacute; a Sunak, y para un mont&oacute;n de otros colegas de menor rango. Un patr&oacute;n fijado tan firmemente en la opini&oacute;n p&uacute;blica que ya ni sus lugartenientes m&aacute;s cercanos se atreven a negarlo.
    </p><h3 class="article-text">El esc&aacute;ndalo de las fiestas</h3><p class="article-text">
        En el centro de todo, por supuesto, est&aacute; el esc&aacute;ndalo del llamado <em>Partygate</em>. En uno de los momentos m&aacute;s oscuros para el pa&iacute;s desde la Segunda Guerra Mundial, la pandemia del coronavirus, Johnson prometi&oacute; ante la naci&oacute;n que todos estar&iacute;amos juntos en esto y que las normas de confinamiento que manten&iacute;an a los seres queridos lejos unos de otros, incluso cuando daban su &uacute;ltimo aliento, reg&iacute;an para todos, tambi&eacute;n para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Casi dos a&ntilde;os despu&eacute;s, el pa&iacute;s descubri&oacute; que no hab&iacute;a sido as&iacute; y que Johnson <a href="https://www.eldiario.es/internacional/informe-oficial-culpa-oficina-boris-johnson-cultura-permitio-fiestas-pandemia_1_9022638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;a vulnerado las normas del confinamiento</a>. Como dijo el alto cargo y antiguo aliado de Johnson Jesse Norman (uno de los primeros en dimitir), Johnson vulner&oacute; la ley y &ldquo;presidi&oacute; una cultura de alegre incumplimiento de la ley&rdquo; en el mismo lugar donde se redactaban esas leyes. En palabras del profesor del colegio de Eton que detect&oacute; el mismo rasgo en el Johnson de hace 40 a&ntilde;os, lo hizo consider&aacute;ndose a s&iacute; mismo &ldquo;libre de la red de obligaciones que une a todos los dem&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Johnson volvi&oacute; a mentir una vez m&aacute;s en el Parlamento cuando dijo estar sorprendido y &ldquo;asqueado&rdquo; al descubrir que se hab&iacute;an celebrado fiestas en Downing Street: sab&iacute;a perfectamente que se hab&iacute;an celebrado porque &eacute;l mismo hab&iacute;a acudido a esas fiestas.
    </p><h3 class="article-text">El despido del 'Times'</h3><p class="article-text">
        No hay ninguna sorpresa porque si una constante marca la carrera de Johnson es la deshonestidad. Es famosa la an&eacute;cdota de su despido en el peri&oacute;dico <em>The Times</em>, su primer trabajo, por inventarse una cita. M&aacute;s tarde lo echaron de la bancada <em>tory </em>por mentir a Michael Howard, que en ese momento lideraba el Partido Conservador, sobre una aventura amorosa.
    </p><p class="article-text">
        En general, labrarse una reputaci&oacute;n como un mentiroso en serie deber&iacute;a cerrar el camino hacia la cima, o por lo menos considerarse como un impedimento. Pero para Johnson no ha significado ning&uacute;n obst&aacute;culo. Al contrario, Johnson allan&oacute; su camino hacia el n&uacute;mero 10 de Downing Street a base de mentiras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ha sido posible? &iquest;Cu&aacute;les han sido las fuerzas que han llevado hasta el puesto de mayor responsabilidad del pa&iacute;s a un hombre con tan evidentes y perfectamente documentados defectos?
    </p><p class="article-text">
        En la lectura m&aacute;s superficial, Johnson ha tenido suerte con sus rivales. En el auge de los l&iacute;deres hay algo de reacci&oacute;n casi qu&iacute;mica a sus predecesores. Donald Trump sigui&oacute; a Barack Obama y Johnson tuvo la suerte de competir por la corona de los <em>tories </em>tras la dimisi&oacute;n de Theresa May. Los conservadores estaban m&aacute;s que preparados para alguien con un poco de garra, cansados de una l&iacute;der obediente, diligente y mortalmente aburrida, cuya transgresi&oacute;n juvenil m&aacute;s audaz hab&iacute;a sido correr sin autorizaci&oacute;n por un campo de trigo.
    </p><p class="article-text">
        Johnson era esa persona. Llevaba m&aacute;s de dos d&eacute;cadas siendo el &ldquo;placer culpable&rdquo; de los <em>tories</em>, desde que acaparaba todas las miradas en el programa <em>Have I Got News for You, </em>lo acosaban en las conferencias del partido, ri&eacute;ndole cada uno de sus chistes preparados, deleit&aacute;ndose con su estudiado pelo despeinado.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, la creencia popular fue que Boris era la elecci&oacute;n obvia como buf&oacute;n pero no como rey. Hasta que durante el mandato de Theresa May los <em>tories </em>sacaron apenas un 9% de los votos en las elecciones de 2019 al Parlamento Europeo y se dispusieron a pasar por alto todos los defectos evidentes de Johnson para ofrecerle el trono del partido al polo opuesto de May.
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                El primer ministro Boris Johnson en la puerta de Downing Street.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El mejor resultado desde 1987</h3><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos pol&iacute;ticos el c&aacute;lculo era sencillo: Johnson ten&iacute;a muchos defectos pero era considerado el 'candidato Heineken', capaz de enamorar a votantes inaccesibles para otros conservadores. &iquest;Acaso no lo hab&iacute;a demostrado ya en Londres, siendo elegido alcalde dos veces en una ciudad que sol&iacute;a votar al laborismo? Ese fue el c&aacute;lculo por el que lo nombraron l&iacute;der los parlamentarios <em>tories</em>, incluso los que lo conoc&iacute;an mejor y, por tanto, m&aacute;s rechazo sent&iacute;an por &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n se justific&oacute; en seis meses: en diciembre de 2019, Johnson gan&oacute; las elecciones generales y dio a los <em>tories </em>una mayor&iacute;a de 80 esca&ntilde;os, su mayor victoria desde 1987. Su quiebre del &ldquo;muro rojo&rdquo; laborista durante una campa&ntilde;a en la que votantes tradicionales del laborismo se agolpaban para hacerse selfies con Johnson parec&iacute;a demostrar que de verdad pod&iacute;a traer vida nueva a zonas del pa&iacute;s donde sus compa&ntilde;eros de partido no pod&iacute;an llegar.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, no hubo ning&uacute;n 'efecto Heineken''. Seg&uacute;n los datos de las encuestas, Johnson fue menos popular en esas elecciones que May en las de 2017. Su &iacute;ndice de aprobaci&oacute;n era de - 20 (el de May hab&iacute;a sido de menos siete). Seg&uacute;n el analista electoral Peter Kellner, &ldquo;la victoria de Johnson en 2019 se debi&oacute; menos a su popularidad que a la falta de popularidad de Jeremy Corbyn&rdquo;. La raz&oacute;n es que mientras Johnson marcaba - 20, Corbyn se situaba en - 44 (el resultado de restarle a un 24% de opiniones favorables un 68% de valoraciones negativas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como tantas otras veces, Johnson hab&iacute;a tenido suerte con su rival. En Londres hab&iacute;a competido en dos elecciones contra Ken Livingstone. Las elecciones nacionales de 2019 eran su tercera ocasi&oacute;n, en poco m&aacute;s de una d&eacute;cada, de enfrentarse a un candidato al que se tachaba de ser de extrema izquierda que ten&iacute;a a la opini&oacute;n p&uacute;blica en contra. En los tres casos, Johnson no necesitaba ser especialmente querido para ganar.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Terminar con el Brexit</strong></h3><p class="article-text">
        Lo que nos lleva al Brexit. En una forma de verlo, la llegada de Johnson a Downing Street se anticip&oacute; desde el 23 de junio de 2016. Una vez que el Reino Unido vot&oacute; por abandonar la Uni&oacute;n Europea, solo era una cuesti&oacute;n de tiempo que un partidario del Brexit tomara las riendas del pa&iacute;s, y no cualquier partidario sino el hombre cuyo rostro se hab&iacute;a convertido en la imagen del Brexit.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese punto de vista, el mandato de Theresa May no fue m&aacute;s que un intermedio de tres a&ntilde;os, un desv&iacute;o del camino prefijado por el destino que se produjo por la divisi&oacute;n entre los simpatizantes del Brexit y el repudio de &uacute;ltima hora que Michael Gove asest&oacute; a Johnson, cuando dijo que su antiguo compa&ntilde;ero de armas no pod&iacute;a &ldquo;proporcionar el liderazgo&rdquo; que necesitaba el pa&iacute;s (Johnson se veng&oacute; ampliamente de aquella traici&oacute;n este mi&eacute;rcoles por la noche, despidiendo a Gove y haciendo que sus ayudantes lo calificaran de &ldquo;serpiente&rdquo;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        May hizo todo lo que pudo para apaciguar a los <em>tories </em>partidarios del Brexit, pero aquello nunca dej&oacute; de ser un intento condenado al fracaso. Cuando en 2017 perdi&oacute; su mayor&iacute;a en la C&aacute;mara de los Comunes, la llegada de <em>Mr. Brexit</em> ya era inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Una vez instalado en el 10 de Downing Street y gracias a una estrategia ideada por Dominic Cummings, Johnson aprovech&oacute; el Brexit para dise&ntilde;ar unas elecciones en las que se ganar&iacute;a su mandato. Enfrentado al bloqueo de la C&aacute;mara de los Comunes, Johnson recurri&oacute; a maniobras cada vez m&aacute;s escandalosas dise&ntilde;adas por Cummings, como &eacute;l mismo admitir&iacute;a despu&eacute;s, para enfurecer a los partidarios de seguir en la Uni&oacute;n Europea. Entre ellas, suspender ilegalmente el Parlamento o expulsar a 21 diputados <em>tories </em>que lo hab&iacute;an desafiado. Seg&uacute;n Cummings, los partidarios de la UE interpretaron a la perfecci&oacute;n el papel que les hab&iacute;a asignado de elitistas empe&ntilde;ados en deso&iacute;r la voluntad popular.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 2019 Johnson se present&oacute; ante el pa&iacute;s como el &uacute;nico hombre capaz de acabar con el estancamiento imperante para &ldquo;terminar el Brexit&rdquo; de una vez. Funcion&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el estancamiento del Brexit, la falta de carisma de su predecesora y un rival laborista poco querido fueron solo las fuerzas m&aacute;s visibles en el ascenso de Boris Johnson. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un manifestante sostiene una pancarta contra Boris Johnson frente al Parlamento en Londres el pasado junio.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Los famosos</h3><p class="article-text">
        El otro factor detr&aacute;s de su auge fue una sutil y poderosa transformaci&oacute;n que hab&iacute;a tomado su forma m&aacute;s clara en Estados Unidos. Junto con el Brexit, la elecci&oacute;n de Donald Trump fue la otra gran conmoci&oacute;n de 2016. En pocas palabras, hab&iacute;a llegado una nueva cepa de la pol&iacute;tica populista que incorporaba la admiraci&oacute;n por los famosos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trump hab&iacute;a sido una estrella de televisi&oacute;n m&aacute;s importante: ten&iacute;a un programa de televisi&oacute;n propio (<em>The Apprentice</em>) mientras que Johnson deb&iacute;a conformarse con apariciones en un panel, pero su atractivo funcionaba de manera similar. El humor era fundamental, no para entretener sino para resaltar que el int&eacute;rprete no era igual a todo el resto de pol&iacute;ticos estirados. Ese lleva siendo el truco de Johnson durante a&ntilde;os: el pelo despeinado, la camisa desabrochada, y un comentario que parece improvisado pero que en verdad ha sido cuidadosamente elaborado.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Johnson, lo m&aacute;s probable es que la estrategia haya comenzado como una forma de llamar la atenci&oacute;n, de destacar entre la multitud y aspirar al puesto m&aacute;s alto de la sociedad de debates Oxford Union, de la Universidad de Oxford donde estudi&oacute;, o de transformar en una actuaci&oacute;n c&oacute;mica su incapacidad para aprenderse las frases que le tocaban durante una producci&oacute;n escolar de <em>Ricardo II </em>en el colegio de Eton.
    </p><p class="article-text">
        Solo que cuando lleg&oacute; el refer&eacute;ndum sobre la UE, el truco se hab&iacute;a convertido en algo m&aacute;s. Hab&iacute;a adquirido un significado pol&iacute;tico y serv&iacute;a para decir que Johnson se sal&iacute;a de las convenciones, que era un inconformista sin miedo de romper las reglas. En 2016 se convirti&oacute; en parte de una pol&iacute;tica que trataba de aprovechar la energ&iacute;a de la antipol&iacute;tica para presentar a Johnson como a un hombre intr&eacute;pido que pon&iacute;a en cuesti&oacute;n el consenso de Westminster, el tribuno del pueblo y contra el <em>establishment, </em>por dif&iacute;cil que parezca teniendo en cuenta su curr&iacute;culum<em>.</em>
    </p><h3 class="article-text">La reinvenci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Era toda una transformaci&oacute;n del personaje liberal y vagamente cosmopolita que Johnson hab&iacute;a construido como alcalde de Londres, una reinvenci&oacute;n comparable a la de Trump, que tambi&eacute;n tuvo que deshacerse de su pasado como votante dem&oacute;crata y pro aborto de Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 2016, los dos hombres se hab&iacute;an reposicionado como la encarnaci&oacute;n del populismo nacionalista, despotricando contra las &eacute;lites progresistas y prometiendo el retorno a un pasado que hab&iacute;a desaparecido: Estados Unidos volver&iacute;a a &ldquo;ser grande&rdquo; y el Reino Unido recuperar&iacute;a &ldquo;el control&rdquo;. Lo que no cambiaron fueron las mentiras. Estampada en un lateral del autob&uacute;s rojo por el Brexit se pod&iacute;a leer la cifra de 350 millones de libras y la falsa afirmaci&oacute;n de que ese era el dinero que Reino Unido enviaba a la UE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claro que mentir sobre Europa fue la forma en que Johnson se hizo famoso en los a&ntilde;os 90 como corresponsal del peri&oacute;dico <em>The Telegraph </em>en Bruselas, donde produjo una serie de llamativas ficciones. Desde un supuesto intento de la UE de enderezar los pl&aacute;tanos hasta una imaginaria solicitud italiana para que la Uni&oacute;n aprobara la fabricaci&oacute;n de condones de menor tama&ntilde;o. Aquellos a&ntilde;os de Johnson confirmando los prejuicios de los lectores de <em>The Telegraph </em>y sus mayores miedos sobre un inminente superestado europeo contribuyeron a reforzar el euroescepticismo brit&aacute;nico y allanaron el terreno para 2016.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta vez la costumbre de mentir de Johnson formaba parte de un proyecto pol&iacute;tico m&aacute;s amplio que iba mucho m&aacute;s all&aacute; de Reino Unido. La &ldquo;posverdad&rdquo; se hab&iacute;a convertido en uno de los rasgos definitorios del nuevo populismo, generalmente asociado al desprecio por la ciencia, los datos y la experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Como es natural, la campa&ntilde;a por el Brexit nunca mencion&oacute; las estad&iacute;sticas sobre el da&ntilde;o econ&oacute;mico que infligir&iacute;a salir de la Uni&oacute;n Europea, tampoco las que explicaban c&oacute;mo un Reino Unido que se retiraba del mercado &uacute;nico de sus vecinos m&aacute;s pr&oacute;ximos acabar&iacute;a, evidentemente, siendo m&aacute;s pobre. Si alguna persona con conocimientos de comercio internacional planteaba una objeci&oacute;n, la respuesta era que el pa&iacute;s ya estaba &ldquo;harto de expertos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Boris Johnson encajaba a la perfecci&oacute;n en esta forma de populismo. Durante mucho tiempo su marca personal fue la del desprecio a las hormiguitas trabajadoras y a las &ldquo;chicas sabelotodo&rdquo; que sent&iacute;an la obligaci&oacute;n de revisar sus papeles, leer los informes y dominar todos los peque&ntilde;os detalles. Hac&iacute;a tiempo que Johnson interpretaba el conocido arquetipo ingl&eacute;s del caballero <em>amateur </em>que ofrec&iacute;a soltura, confianza y fanfarroner&iacute;a en lugar de esfuerzo, experiencia y atenci&oacute;n a los detalles. El populismo de la era Brexit otorgaba una p&aacute;tina de intenci&oacute;n ideol&oacute;gica a una arrogancia y pereza que hasta ese momento solo hab&iacute;an sido meros defectos de car&aacute;cter.
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                Boris Johnson durante una cumbre en una imagen de archivo.                             </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;El hombre del pueblo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En la era de Trump y del Brexit, ser un mentiroso y fanfarr&oacute;n cong&eacute;nito, como siempre lo hab&iacute;a sido Johnson, era ser un hombre del &ldquo;pueblo&rdquo; y de sus &ldquo;instintos&rdquo;, sin cohibirse por sutilezas mezquinas, sin prestar atenci&oacute;n a los aburridos detractores y a sus tediosas enumeraciones de hechos, dispuesto a tomar partido contra las &eacute;lites sabelotodo, contra el <em>establishment </em>y contra los expertos. Al menos en ese aspecto, el presidente estadounidense no se equivoc&oacute; al reconocer en Johnson un esp&iacute;ritu af&iacute;n, &ldquo;el Trump brit&aacute;nico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pod&iacute;a haber funcionado, al menos durante un tiempo, solo que entonces apareci&oacute; el coronavirus. Los populistas no saben responder a una pandemia porque es el tipo de situaci&oacute;n que requiere todo lo que Johnson y los de su cala&ntilde;a desprecian y no tienen: trabajo duro, un conocimiento forense de los detalles, expertos, empat&iacute;a humana, esp&iacute;ritu de sacrificio y, sobre todo, reglas. Por supuesto, Johnson no las iba a cumplir. Nunca lo hab&iacute;a hecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No cumplir con las reglas formaba parte de su atractivo antes, pero con las revelaciones sobre las fiestas en Downing Street, ese fue el rasgo que provoc&oacute; el rechazo de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Aunque se retras&oacute; mucho y supuestamente tambi&eacute;n se diluy&oacute;, el informe de Sue Gray provoc&oacute; una nueva oleada de disgusto colectivo, con sus relatos de fiestas a todas horas, peleas de borrachos, paredes salpicadas de vino y de v&oacute;mitos, por no hablar del desprecio tipo Bullingdon Club [por el club de estudiantes de Oxford] ejercido contra los sirvientes. Johnson viv&iacute;a de prestado desde ese momento. Si no hubiera sido el caso Pincher, cualquier otra cosa habr&iacute;a terminado con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Johnson, que so&ntilde;aba con pasar una d&eacute;cada en Downing Street, habr&aacute; ocupado el n&uacute;mero 10 durante poco m&aacute;s de tres a&ntilde;os si consigue quedarse hasta el oto&ntilde;o como es su deseo (si lo echan antes, habr&aacute; sido un primer ministro a&uacute;n m&aacute;s ef&iacute;mero que May, algo que le va a doler).
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, ha tenido tiempo para causar un da&ntilde;o duradero. No solo por la mala gesti&oacute;n de la pandemia que en un momento llev&oacute; a Reino Unido a registrar el mayor n&uacute;mero de muertes de Europa y el mayor retroceso econ&oacute;mico dentro del G7. Tambi&eacute;n por algo menos medible: alej&oacute; al Partido Conservador de los valores que en otra &eacute;poca tuvo.
    </p><p class="article-text">
        El partido de Johnson puso alegremente en peligro a la uni&oacute;n, pisote&oacute; la soberan&iacute;a parlamentaria y hasta insult&oacute; a la monarqu&iacute;a, algo ins&oacute;lito en el Partido Conservador. Purg&oacute; a algunas de sus mejores personas y denigr&oacute; a varias de las instituciones m&aacute;s importantes del Estado poni&eacute;ndolas bajo la direcci&oacute;n de claros incompetentes. Y sobre todo, dren&oacute; lo que quedaba en las reservas de confianza de la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        En la primavera de 2020, los brit&aacute;nicos estuvieron dispuestos a seguir a su primer ministro durante un largo per&iacute;odo de autodisciplina colectiva, incluso a costa de las dificultades y del dolor emocional. Lo hicieron porque creyeron en sus palabras cuando dijo que lo har&iacute;amos todos, hasta el &uacute;ltimo de nosotros. La reina Isabel II le crey&oacute;, y por eso se sent&oacute; sola mientras enterraba a quien fue su marido durante 73 a&ntilde;os. Pero no era verdad.
    </p><p class="article-text">
        El legado de todo esto ser&aacute; una desconfianza y un cinismo que seguir&aacute;n mucho despu&eacute;s de que Boris Johnson se vaya de Downing Street. Su breve pero t&oacute;xico paso por el cargo que anhelaba desde la infancia por fin se ha terminado.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Freedland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/auge-caida-boris-johnson-primer-ministro-tropezo-propias-mentiras_1_9153375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Jul 2022 20:25:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Auge y caída de Boris Johnson, el primer ministro que tropezó con sus propias mentiras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Boris Johnson,Reino Unido,Partido Conservador]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así se preparan los seguidores de Trump para el próximo asalto al Capitolio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/preparan-seguidores-trump-proximo-asalto-capitolio_129_9079267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9a2140a-0aa5-478e-a830-65d19d7f0b9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así se preparan los seguidores de Trump para el próximo asalto al Capitolio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La amenaza a la democracia estadounidense no terminó el 6 de enero de 2021: los seguidores del expresidente están socavando las salvaguardias que impidieron que se hicieran con el control del país</p><p class="subtitle">El Comité que investiga el asalto al Capitolio sostiene que fue el “culmen” de un intento de golpe de Estado de Trump</p></div><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes son terribles; el discurso, aterrador. Si la primera audiencia, el jueves pasado, del comit&eacute; que investiga el<a href="https://www.eldiario.es/internacional/asalto-capitolio-salvado-estados-unidos_129_6733380.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> asalto al Capitolio de Estados Unidos </a>en enero de 2021 es representativa de las que vendr&aacute;n, las sesiones transmitidas por televisi&oacute;n en horario de m&aacute;xima audiencia ser&aacute;n reveladoras y perturbadoras. Y aunque intentan dilucidar qu&eacute; pas&oacute; un d&iacute;a de invierno de hace 18 meses, no tratan del pasado de Estados Unidos. Son una advertencia sobre el futuro.
    </p><p class="article-text">
        No se equivoquen. Las declaraciones sobre lo que ocurri&oacute; exactamente cuando una turba violenta irrumpi&oacute; en los pasillos del Congreso de Estados Unidos con el objetivo de anular unas elecciones presidenciales democr&aacute;ticas e impedir que se pudiera certificar la victoria del candidato dem&oacute;crata <a href="https://www.eldiario.es/temas/joe-biden/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joe Biden</a>, son una valiosa e impactante aportaci&oacute;n a la historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n de la C&aacute;mara de Representantes que lleva un a&ntilde;o investigando el intento de insurrecci&oacute;n  -y que ha recabado m&aacute;s de 140.000 documentos y hablado con m&aacute;s de 1.000 testigos- descubri&oacute; que cuando <a href="" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Donald Trump</a> supo que los asaltantes gritaban &ldquo;que cuelguen a Mike Pence&rdquo;, su vicepresidente, reaccion&oacute; con un &ldquo;se lo merece&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Era una carnicer&iacute;a&rdquo;</h3><p class="article-text">
        De hecho, im&aacute;genes in&eacute;ditas y nuevos testimonios sirven para terminar con opiniones como las de un congresista republicano, que hab&iacute;a afirmado que el comportamiento de los asaltantes del Capitolio, fue como el de cualquier &ldquo;visita tur&iacute;stica normal&rdquo; o que, como segu&iacute;a insistiendo el jueves el presentador m&aacute;s visto de Fox News, Tucker Carlson, no fue m&aacute;s que un &ldquo;poco memorable e insignificante brote de violencia&rdquo;. Por el contrario, Caroline Edwards, una agente de polic&iacute;a que sufri&oacute; una lesi&oacute;n cerebral traum&aacute;tica ese d&iacute;a, explic&oacute; c&oacute;mo los insurgentes la estamparon contra una pared dej&aacute;ndola inconsciente y c&oacute;mo la rociaron con gas pimienta y gases lacrim&oacute;genos. Hab&iacute;a tanta sangre en el suelo que resbal&oacute;. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/comite-investiga-asalto-capitolio-ee-uu-revela-hoy-hallazgos_1_9067654.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Era una carnicer&iacute;a&rdquo;, ha afirmado. &ldquo;El caos&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el entorno de Trump sab&iacute;a que los actos violentos fueron provocados por una mentira. Ellos sab&iacute;an perfectamente que Biden hab&iacute;a ganado las elecciones presidenciales y que el candidato republicano las hab&iacute;a perdido. El fiscal general de Trump, William Barr, declar&oacute; que en su opini&oacute;n la afirmaci&oacute;n de que las elecciones de 2020 hab&iacute;an sido robadas era &ldquo;una sandez&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/politica/trump-critica-hija-ivanka-comentarios-toma-capitolio_1_9074329.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La hija de Trump, Ivanka, estuvo de acuerdo.</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/politica/republicanos-critican-circo-democrata-asalto-capitolio_1_9070783.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Muchos de los republicanos del Congreso</a> que ese d&iacute;a apoyaron la mentira sab&iacute;an que era una estupidez, y sab&iacute;an que estaban rompiendo su juramento al consentirla. Los investigadores han descubierto que &ldquo;muchos&rdquo; congresistas republicanos se apresuraron a pedir el perd&oacute;n presidencial a Trump por lo que hicieron, es decir, por intentar anular unas elecciones leg&iacute;timas.
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                    alt="Lo seguidores de Donald Trump irrumpen en el Capitolio el 6 de enero de 2021. "
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            <span class="title">
                Lo seguidores de Donald Trump irrumpen en el Capitolio el 6 de enero de 2021.                             </span>
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        Algunos republicanos se consuelan pensando que ahora mismo los votantes tienen otras preocupaciones en la cabeza, que a medida que se acercan las elecciones legislativas los estadounidenses estar&aacute;n m&aacute;s preocupados por una inflaci&oacute;n que Biden no consigue frenar que por la incitaci&oacute;n de Trump a una insurrecci&oacute;n. Esperan que <a href="https://www.eldiario.es/economia/precios-gasolina-estados-unidos-marcan-nuevo-record_1_8981478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el precio de la gasolina</a>, a 10 d&oacute;lares el gal&oacute;n, importe m&aacute;s que la gasolina que el presidente republicano ech&oacute; al fuego de la ira de sus partidarios hace a&ntilde;o y medio.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, en lo que respecta a la pol&iacute;tica esa previsi&oacute;n podr&iacute;a ser correcta. Es poco probable que los dem&oacute;cratas cambien los resultados de su partido con un argumento, aunque sea convincente, sobre el pasado. Pero eso no convierte los hechos del 6 de enero de 2021 en una causa perdida, y mucho menos irrelevante. Porque lo que se est&aacute; investigando no es el pasado. Es el presente.
    </p><p class="article-text">
        La prueba m&aacute;s evidente de que no se est&aacute;n investigando hechos pasados es el propio Trump. Ha tenido algunos contratiempos en <a href="" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">esta temporada de primarias</a>, en la que no siempre se han impuesto sus candidatos favoritos en las luchas internas del partido, pero su control sobre el partido republicano perdura. La mayor&iacute;a asume que si Trump quiere ser el candidato presidencial republicano en 2024, lo ser&aacute;. Por supuesto, sigue sin mostrar ning&uacute;n tipo de arrepentimiento por el asalto al Capitolio. En v&iacute;speras de la primera sesi&oacute;n sobre el asalto, public&oacute; en sus redes sociales que ese d&iacute;a &ldquo;represent&oacute; el mayor movimiento de la historia de Estados Unidos para volver a ser un gran pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero incluso si Trump no vuelve, o no intenta volver, a la Casa Blanca, lo cierto es que el expresidente estar&aacute; presente en el futuro de Estados Unidos. Sean cuales sean sus pr&oacute;ximos movimientos personales, el <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/trumpismo-democracia_1_6399158.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trumpismo</a> es ahora el credo que define a la tribu republicana. Las encuestas revelan que una gran mayor&iacute;a de los votantes republicanos creen la mentira que &eacute;l ha consolidado -que las &uacute;ltimas elecciones presidenciales estaban ama&ntilde;adas- y est&aacute;n convencidos de que Trump gan&oacute; los comicios de noviembre de 2020.
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            <span class="title">
                Donald Trump, expresidente de Estados Unidos, en una fotografía de archivo.                             </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Cambio de leyes electorales</h3><p class="article-text">
        Con independencia de que en las pr&oacute;ximas elecciones el candidato presidencial republicano sea finalmente Trump o un pol&iacute;tico m&aacute;s disciplinado -como el gobernador de Florida Ron DeSantis-, el trumpismo, permanentemente en pie de guerra y con su desprecio por las normas democr&aacute;ticas, est&aacute; ahora muy presente en el paisaje estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la raz&oacute;n por la que las sesiones que se est&aacute;n celebrando deber&iacute;an considerarse m&aacute;s como una advertencia sobre el futuro que como un juicio de hechos del pasado. El 6 de enero de 2021, los partidarios de Trump estaban decididos a trastocar unas elecciones democr&aacute;ticas. Fracasaron solo porque el pa&iacute;s contaba con garant&iacute;as y salvaguardas para impedirlo, ya sea funcionarios electorales estatales decididos a contar los votos y a contarlos de forma justa, o un sistema judicial que desestim&oacute; la veracidad de las alegaciones de fraude electoral. Pero en 2024 la situaci&oacute;n habr&aacute; cambiado porque<a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/partido-republicano-eeuu-intentado-ano-restringir-voto_1_8619929.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los republicanos se han ocupado de que as&iacute; sea</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los republicanos han estado trabajando, de forma met&oacute;dica y en estados de todo el pa&iacute;s, para desmantelar las garant&iacute;as que sostienen la democracia estadounidense. Solo en 2021, al menos 19 estados gobernados por los republicanos aprobaron medidas cuyo prop&oacute;sito oficial era atajar el (inexistente) fraude electoral, pero cuyo efecto pr&aacute;ctico ser&aacute; la supresi&oacute;n de votantes, dificultando el voto de los estadounidenses de bajos ingresos y de las minor&iacute;as en particular. Los esfuerzos por socavar la democracia no han terminado.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s alarmante es que varias c&aacute;maras locales de mayor&iacute;a republicana, los &oacute;rganos depositarios del poder legislativo en los 50 estados, han tratado de ponerse a s&iacute; mismas o a sus aliados a cargo de lo que sol&iacute;a ser una maquinaria electoral no partidista, instalando a los republicanos -incluyendo a los leales a Trump- en las oficinas donde se cuentan y certifican los votos. Peor a&uacute;n, hay movimientos para hacer que las legislaturas estatales sean la &uacute;nica autoridad que pueda gestionar los comicios, terminando con el papel que desempe&ntilde;an los tribunales. Por ejemplo, los republicanos que controlan la legislatura de Wisconsin podr&iacute;an decidir que ellos y s&oacute;lo ellos asignar&aacute;n los votos electorales del estado, independientemente de a qui&eacute;n hayan votado los ciudadanos de este estado. Si se pudiera volver a los comicios de 2020 en este nuevo entorno alterado, los estados que se mantuvieron firmes en esa ocasi&oacute;n y dieron a Biden la victoria que hab&iacute;a ganado leg&iacute;timamente, podr&iacute;an entregar el poder en 2024 al perdedor.
    </p><h3 class="article-text">El aniversario del Watergate</h3><p class="article-text">
        El cambio clave aqu&iacute; est&aacute; en el propio partido republicano. El jueves por la noche, Liz Cheney, vicepresidenta de la comisi&oacute;n de la C&aacute;mara de Representantes que investiga el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, hizo una labor admirable al decir a sus compa&ntilde;eros republicanos que cuando Trump se vaya su &ldquo;deshonra permanecer&aacute;&rdquo;. Se trata de una pol&iacute;tica at&iacute;pica, aislada y condenada al ostracismo en su partido.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes se cumple el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mujeres-presidente_1_9072742.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50&ordm; aniversario de las escuchas del Watergate</a>. Pero si ese hecho ocurriera ahora, se desarrollar&iacute;a de manera muy diferente. Los medios de comunicaci&oacute;n de la derecha ni siquiera lo cubrir&iacute;an, al igual que la Fox no cubri&oacute; la primera sesi&oacute;n del jueves pasado. En estos momentos, no se concibe que los republicanos del Senado se vuelvan contra un presidente republicano de la forma en que sus predecesores se volvieron contra Richard Nixon cuando se demostr&oacute; que estaba detr&aacute;s de las escuchas ilegales del edificio Watergate, expuls&aacute;ndolo de la Casa Blanca. Podemos hacer esta afirmaci&oacute;n porque sabemos que no se han puesto en contra de Trump a pesar de lo sucedido.
    </p><p class="article-text">
        Hace casi una d&eacute;cada, el acad&eacute;mico David Runciman escribi&oacute; un libro titulado <em>La trampa de la confianza</em>. Argumentaba que el problema de la democracia es que cada vez que sobrevive a una crisis, la gente asume err&oacute;neamente que es indestructible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Confiamos en que la democracia puede sobrevivir a cualquier ataque si ha sobrevivido al &uacute;ltimo. En los Estados Unidos de hoy, esa confianza parece no tener sentido. Estados Unidos sobrevivi&oacute; por poco a Trump el 6 de enero de 2021 y las salvaguardas que lograron frenar el ataque se debilitan cada d&iacute;a que pasa.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Freedland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/preparan-seguidores-trump-proximo-asalto-capitolio_129_9079267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jun 2022 20:57:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así se preparan los seguidores de Trump para el próximo asalto al Capitolio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Occidente ha dado vía libre a Putin durante años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/occidente-dado-via-libre-putin-durante-anos_1_8786017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2cd0b5c0-9cec-4282-a2fc-7525fcfd001c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Occidente ha dado vía libre a Putin durante años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La visión del mundo del presidente ruso era un secreto a voces, pero los líderes de Occidente optaron por mirar hacia otro lado y ahora Ucrania está pagando un precio muy alto.</p></div><p class="article-text">
        El History Channel est&aacute; emitiendo en directo. El comentarista estadounidense que hizo este comentario quer&iacute;a decir que los acontecimientos que se est&aacute;n produciendo en Ucrania se recordar&aacute;n durante muchas d&eacute;cadas, que las futuras generaciones de estudiantes tendr&aacute;n que memorizar la fecha del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/putin-ataca-ucrania_1_8776932.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">24 de febrero de 2022</a>. Sin embargo, estas palabras encierran otra verdad m&aacute;s oscura. Porque esta es una guerra que evoca al pasado; podr&iacute;amos decir que es una guerra &ldquo;retro&rdquo;. &iquest;Tropas rusas marchando a trav&eacute;s de una frontera internacional, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/kiev-asediada-ofensiva-rusa_1_8781269.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acerc&aacute;ndose a una capital europea</a>? &iquest;Familias <a href="https://www.eldiario.es/internacional/fotos-metro-sotanos-refugio-kiev-bombardeos-rusos_3_8781550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refugiadas en estaciones de metro, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as separados de sus padres</a>, civiles enfundados en uniformes y cogiendo rifles, jurando luchar hasta la muerte por su patria? &iquest;Una invasi&oacute;n en toda regla de un pa&iacute;s europeo por parte de otro? Las im&aacute;genes de estos acontecimientos parecen extra&ntilde;as en color: deber&iacute;an ser en blanco y negro granulado.
    </p><p class="article-text">
        Porque se supon&iacute;a que Europa hab&iacute;a dejado atr&aacute;s im&aacute;genes semejantes. Si no fue en la d&eacute;cada de 1940, cuando el bombardeo nazi de Kiev comenz&oacute; a las cuatro de la ma&ntilde;ana un d&iacute;a de 1941, en lugar de la hora de las cinco de la ma&ntilde;ana elegida el jueves por Vlad&iacute;mir Putin, fue en el siglo XX, cuando los tanques sovi&eacute;ticos entraron en Budapest en 1956 o en Praga en 1968. Ahora, la historia ha vuelto y nos enfrenta a un dilema que cre&iacute;amos haber resuelto hace mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n fue expuesta de la forma m&aacute;s cruda posible por los l&iacute;deres de los dos pa&iacute;ses que ahora est&aacute;n enzarzados en un combate desigual. Putin habl&oacute; dos veces. Su primer discurso ha sido calificado una y otra vez de incoherente, pero no por ello es menos escalofriante. Entre las dos comparecencias, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/siete-mil-palabras-entender-vision-imperial-putin_129_8777424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Putin expuso una justificaci&oacute;n para la invasi&oacute;n que, naturalmente, se basaba en mentiras</a>. Afirm&oacute; que Mosc&uacute; ten&iacute;a que invadir, para salvar a los rusoparlantes del este de Ucrania de una amenaza genocida que no exist&iacute;a. Rescatar&iacute;a a Ucrania del dominio de los &ldquo;neonazis&rdquo;, una forma extra&ntilde;a de describir un pa&iacute;s cuyo presidente y exprimer ministro son jud&iacute;os, ambos dem&oacute;cratas.
    </p><h3 class="article-text">La negaci&oacute;n de Ucrania</h3><p class="article-text">
        No obstante, bajo las espurias justificaciones subyace la visi&oacute;n del mundo de Putin. No rechazaba, como argumentaban los defensores occidentales de Putin de la extrema derecha y de la extrema izquierda, la expansi&oacute;n de la OTAN, sino algo m&aacute;s fundamental. Putin argument&oacute; que Ucrania no era un pa&iacute;s propiamente dicho, dando a entender que de los Estados nacidos de la extinta Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, s&oacute;lo uno era real y leg&iacute;timo: Rusia. Todos los dem&aacute;s eran productos inventados, cuyo derecho a existir era difuso y deb&iacute;a ser determinado por el propio Putin, por la fuerza de las armas si era necesario. Si atendemos a sus palabras y a sus acciones, Putin se cree con derecho a redibujar el mapa de Europa, y a hacerlo con sangre.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, el ucraniano <a href="https://fundeu.us17.list-manage.com/track/click?u=b75d994301bcfc5ac426684d9&amp;id=e806ff17f0&amp;e=f3c08fc26c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Volod&iacute;mir Zelenski</a> se dirigi&oacute; al pueblo ruso, y tambi&eacute;n habl&oacute; en ruso. Fue un discurso que pasar&aacute; a la historia y que merece ser le&iacute;do ahora y mucho despu&eacute;s de que este conflicto haya terminado. Porque no se limit&oacute; a defender a su pueblo, aunque lo hizo: &ldquo;Muchos de vosotros ten&eacute;is familiares en Ucrania. Conoc&eacute;is nuestro car&aacute;cter, nuestros principios, lo que nos importa&rdquo;. No se limit&oacute; a argumentar contra todas las guerras: &ldquo;Las personas pierden a sus seres queridos y a s&iacute; mismas&rdquo;. Expon&iacute;a espec&iacute;ficamente el principio que estaba en juego: &ldquo;el derecho internacional, el derecho a determinar su propio futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta es, pues, la elecci&oacute;n. &iquest;Queremos vivir en el mundo descrito por <a href="https://fundeu.us17.list-manage.com/track/click?u=b75d994301bcfc5ac426684d9&amp;id=e806ff17f0&amp;e=f3c08fc26c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Volod&iacute;mir Zelenski</a>, donde los Estados democr&aacute;ticos est&aacute;n protegidos por un sistema internacional de normas, por muy defectuoso e incoherente que sea ese sistema? &iquest;O queremos vivir en el mundo de Putin, regido por la ley de la selva y donde la fuerza es la &uacute;nica raz&oacute;n?
    </p><h3 class="article-text">&iquest;De qu&eacute; lado est&aacute;s?</h3><p class="article-text">
        Creemos saber de qu&eacute; lado estamos. Queremos estar con esos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de ojos cansados, aferrados a sus libros de colorear mientras se acuestan en una estaci&oacute;n de metro de Kiev. Nos decimos que estamos con ellos y en contra de Putin y su guerra de agresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero estamos a su lado? Porque la visi&oacute;n de Putin sobre el mundo era un secreto a voces. De hecho, la ha mostrado en al menos tres ocasiones en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, y cada vez que lo ha hecho ha tenido que pagar un precio muy bajo por ello. Se apoder&oacute; de una parte de Georgia en 2008 y de otra de Ucrania en 2014, por no hablar de su decisi&oacute;n de hacer suya la guerra sangrienta del r&eacute;gimen de Asad contra el pueblo sirio un a&ntilde;o despu&eacute;s. Puede que lo hayamos olvidado, de hecho, el disidente ruso Garry Kasparov lamenta la &ldquo;amnesia de Occidente&rdquo;, pero Putin, no. Tom&oacute; nota de la tibia reacci&oacute;n de Occidente tras la anexi&oacute;n de Crimea. S&oacute;lo cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, Rusia se convirti&oacute; en flamante anfitri&oacute;n de la Copa del Mundo de f&uacute;tbol. No hemos reforzado el sistema de defensa de los ucranianos para que pudieran protegerse de este momento. No hubo una limpieza del dinero de los oligarcas de <em>Londongrad</em> (el nombre de una serie sobre oligarcas y supermodelos rusos que se emite en el canal de televisi&oacute;n ruso CTC). Putin entendi&oacute; la se&ntilde;al: ten&iacute;a v&iacute;a libre.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; nos proponemos hacer para detenerlo ahora, mientras invade a su vecino? Las &uacute;ltimas rondas de sanciones econ&oacute;micas resultan insuficientes. Mosc&uacute; tiene aliados, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/dilemas-china-guerra-xi-jinping-no-queria_129_8772990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">China en primer lugar</a>, que est&aacute;n dispuestos a suavizar el golpe. Pero incluso si las medidas fueran m&aacute;s fuertes, no hay garant&iacute;a de que funcionen. Tanto Bashar al-Asad como el r&eacute;gimen de Teher&aacute;n se han enfrentado a sanciones durante a&ntilde;os; siguen en pie, y su comportamiento apenas ha cambiado. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es evidente: A Putin no le importa que su pueblo sufra. Ha valorado el impacto que esta acci&oacute;n tendr&aacute; para sus amigos oligarcas, al igual que ha valorado la p&eacute;rdida de vidas de soldados rusos. Para &eacute;l vale la pena conquistar Ucrania, y eliminar el ejemplo de un vecino democr&aacute;tico que podr&iacute;a mostrar a los rusos que una vida diferente es posible.
    </p><p class="article-text">
        Pero si enfrentarse a Putin desde el punto de vista econ&oacute;mico es ineficaz, enfrentarse a &eacute;l desde el punto de vista militar es apenas plausible o aceptable. El dictador ruso ha recordado a Occidente, por activa y por pasiva, que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/juan-antonio-moliner-armamento-nuclear-da-rusia-soporte-psicologico-decisiones_1_8780060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el suyo es un &ldquo;poderoso Estado nuclear&rdquo;</a>. Los analistas afirman que Putin no ve la capacidad nuclear de Rusia como algo te&oacute;rico: est&aacute; absorbida en su estrategia militar. Nadie querr&iacute;a enfrentarse a un hombre as&iacute;, sobre todo porque parece alejarse cada vez m&aacute;s de un comportamiento racional estable. Las opciones aparentemente m&aacute;s prudentes, como la imposici&oacute;n de una zona de exclusi&oacute;n a&eacute;rea sobre Ucrania, se enfrentan a los mismos problemas: significar&iacute;a que la OTAN estar&iacute;a en guerra con Rusia.
    </p><p class="article-text">
        Podemos esperar un golpe de palacio contra el zar. Podemos expresar nuestra solidaridad y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/figuras-cultura-rusia-unen-no-guerra-putin_1_8784050.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">admiraci&oacute;n hacia los rusos que se manifiestan contra la guerra</a> y que son lo suficientemente valientes como para salir a la calle, con la esperanza de que puedan derrocar al aut&oacute;crata que est&aacute; arruinando tantas vidas. Pero esto no son m&aacute;s que deseos. La perspectiva m&aacute;s sombr&iacute;a es que Putin reconozca un aspecto del siglo XXI que muy pocos estamos dispuestos a reconocer: que &eacute;sta es una era de impunidad, especialmente para quienes disponen de un vasto y mort&iacute;fero arsenal, pero no tienen escr&uacute;pulos.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que est&aacute; en juego en este momento. Pek&iacute;n lo entiende: si Rusia puede tomar Ucrania, &iquest;por qu&eacute; no puede China hacerse con Taiw&aacute;n? Kseniia tambi&eacute;n lo entiende. Es la joven residente en Kiev que, tras una noche en una estaci&oacute;n de metro, declar&oacute; a la BBC: &ldquo;Somos como un escudo para Europa y para el mundo. Luchamos por la libertad del mundo&rdquo;. Tiene raz&oacute;n, y sin embargo ella, y su pa&iacute;s, est&aacute;n terriblemente solos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1497140812345454601?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Jonathan Freedland es columnista de The Guardian
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de Emma Reverter.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Freedland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/occidente-dado-via-libre-putin-durante-anos_1_8786017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Feb 2022 22:36:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Occidente ha dado vía libre a Putin durante años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Crisis Ucrania,Rusia,Vladímir Putin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Biden está en apuros y la amenaza de Trump es más real que nunca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/biden-apuros-amenaza-trump-real_129_8646879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be921440-6225-47a9-9a20-6cf92df12942_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Biden está en apuros y la amenaza de Trump es más real que nunca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Republicanos que dieron la espalda a Trump tras el asalto al Capitolio ahora defienden sus mentiras sobre un inexistente fraude electoral y se esmeran por cambiar leyes para limitar el derecho de voto</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Jamie Raskin, congresista de EEUU: “Me gustaría decir que el asalto al Capitolio fue el final de algo, pero creo que fue más bien el principio"</p></div><p class="article-text">
        El problema con los reportajes sobre <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ano-despues-protagonistas-asalto-capitolio_129_8631167.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la efem&eacute;ride del asalto al Capitolio de Estados Unidos</a>, que tuvo lugar el 6 de enero del a&ntilde;o pasado, es que hablan en pasado. Si bien es cierto que el intento de rebeli&oacute;n que se materializ&oacute; en el asalto al Capitolio por parte de una multitud violenta ocurri&oacute; hace doce meses, lo cierto es que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/jamie-raskin-congresista-eeuu-gustaria-decir-asalto-capitolio-final-creo-principio_128_8598651.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el peligro sigue presente</a>, es real y se cierne sobre el futuro. La cruda realidad es que <a href="https://www.eldiario.es/temas/donald-trump/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Donald Trump</a> fue el anterior presidente de Estados Unidos y tambi&eacute;n podr&iacute;a ser el siguiente. Es m&aacute;s, la amenaza de que triunfen <a href="https://www.eldiario.es/internacional/hay-millones-personas-han-llenado-cabeza-mentiras-trump-situacion-peligrosa_128_7224041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mentiras de Trump</a> es m&aacute;s real que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Este sombr&iacute;o pron&oacute;stico se sustenta en dos premisas: la debilidad de <a href="https://www.eldiario.es/temas/joe-biden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joe Biden</a> y la fuerza de su predecesor. Empecemos por esta &uacute;ltima, que queda en evidencia si comparamos la posici&oacute;n cr&iacute;tica de algunos pol&iacute;ticos republicanos que hablaron sobre el asalto al Capitolio el pasado 6 de enero y c&oacute;mo hablan de Trump, o callan, ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado ten&iacute;an claro que el presidente saliente hab&iacute;a cruzado una l&iacute;nea roja y que era &ldquo;pr&aacute;ctica y moralmente responsable&rdquo; de los alborotadores que se dirigieron al Congreso y construyeron horcas para los pol&iacute;ticos que se interpusieran en su camino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de esos republicanos hab&iacute;an instado a Trump a calmar a esa multitud, y le enviaron mensajes en los que le rogaban que frenara a la turba. Ahora, sin embargo, o bien optan por callar y se niegan incluso a guardar un minuto de silencio en memoria de los asesinados el 6 de enero, o bien se apresuran a pedir disculpas por haber calificado, con raz&oacute;n, ese d&iacute;a como un &ldquo;violento ataque terrorista&rdquo;. Temen a Trump y temen a los que le apoyan. Para no despertar su furia, tienen que repetir&nbsp;la nueva consigna de Trump y sus partidarios: tienen que aceptar la gran mentira de que las elecciones presidenciales de 2020 estaban ama&ntilde;adas y aceptar que la violencia pol&iacute;tica no debe ser condenada sino consentida cuando viene de tu lado.
    </p><p class="article-text">
        Significa que las t&aacute;cticas de Trump, su autoritarismo, no han avergonzado o repelido a los republicanos, sino que los han contagiado. Lo que antes era el posicionamiento exc&eacute;ntrico de los simpatizantes m&aacute;s radicales de Trump, seg&uacute;n el cual este habr&iacute;a ganado las elecciones a pesar de que m&aacute;s de 60 sentencias de distintos tribunales hayan indicado que las perdi&oacute;, se ha convertido en el mantra de uno de los dos partidos con opciones de llegar a la Casa Blanca; un mantra que siguen dos terceras partes de los votantes republicanos.
    </p><p class="article-text">
        Y lo que es a&uacute;n m&aacute;s alarmante, las encuestas muestran que el 30% de los republicanos afirman que &ldquo;los aut&eacute;nticos patriotas estadounidenses podr&iacute;an tener que recurrir a la violencia para salvar al pa&iacute;s&rdquo;. Si se formula la pregunta de forma ligeramente diferente, esa cifra se eleva al 40%. No en vano, el director de la influyente revista <em>New Yorker, </em><a href="https://www.newyorker.com/contributors/david-remnick" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Remnick</a>, se preguntaba esta semana si se avecina una segunda guerra civil estadounidense.
    </p><h3 class="article-text">La debilidad de Biden</h3><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos pensar que esta situaci&oacute;n deber&iacute;a servir para reforzar a Biden. Podr&iacute;amos deducir que probablemente la mayor&iacute;a de los electores cerrar&aacute;n filas con el discurso que el presidente pronunci&oacute; el jueves de la semana pasada, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/biden-culpa-trump-asalto-capitolio_1_8635874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el que se&ntilde;al&oacute; directamente a Trump</a> y la &ldquo;red de mentiras&rdquo; que hab&iacute;a difundido tras su derrota electoral para apaciguar su &ldquo;ego herido&rdquo;. Que se alejar&aacute;n de un partido republicano que est&aacute; dando la espalda a los pilares de la democracia; se alejar&aacute;n del partido de Trump y apoyar&aacute;n al Partido Dem&oacute;crata como el &uacute;nico que defiende los valores democr&aacute;ticos.&nbsp;Podr&iacute;amos llegar a todas estas conclusiones, pero lo cierto es que esto no es lo que est&aacute; pasando.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s de asumir el cargo, Biden tiene el &iacute;ndice de aprobaci&oacute;n m&aacute;s bajo de todos los presidentes de Estados Unidos, exceptuando al propio Trump. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/biden-celebra-aniversario-despenandose-encuestas_129_8469360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Est&aacute; perdiendo especialmente la confianza de los votantes</a> independientes, que tienen un peso decisivo en los comicios. Las encuestas sugieren que los dem&oacute;cratas perder&aacute;n esca&ntilde;os en las elecciones legislativas de noviembre de 2022, con lo que perder&aacute;n el control de la C&aacute;mara de Representantes y quiz&aacute;s tambi&eacute;n del Senado. Esto dejar&aacute; a Biden paralizado e incapaz de aprobar cualquier iniciativa legislativa sin el apoyo de los republicanos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso 2022 es el a&ntilde;o decisivo para la presidencia de Biden. Si pierde el control, se sentar&aacute;n las bases para el regreso de Trump en 2024. Y, si se presentara y ganara, ser&iacute;a un Trump con menos restricciones que en su primer mandato, un presidente que abrazar&iacute;a la creencia aut&oacute;crata de que las elecciones son ileg&iacute;timas a menos que &eacute;l las gane, que s&oacute;lo &eacute;l debe ocupar el cargo y que la violencia est&aacute; justificada para mantener el poder.
    </p><h3 class="article-text">Obst&aacute;culos para el derecho de voto</h3><p class="article-text">
        Los republicanos est&aacute;n haciendo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bannon-aliados-ultraconservadores-apuestan-politica-local-fortalecer-trumpismo_1_8628427.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todo lo posible para allanar el terreno de juego a favor de Trump</a>. Los estados gobernados por los republicanos <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/partido-republicano-eeuu-intentado-ano-restringir-voto_1_8619929.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n modificando la ley electoral con el objetivo de&nbsp;dificultar el voto</a> &ndash;frenando el voto anticipado o por correo que a menudo utilizan los votantes de bajos ingresos y las minor&iacute;as&ndash; y otorgando a las legislaturas estatales controladas por los republicanos poderes adicionales sobre el desarrollo de las elecciones. Quieren eliminar uno de los mecanismos de seguridad que garantizaron la legitimidad de las elecciones de 2020: los representantes electorales imparciales. Con ese fin, est&aacute;n tratando de cubrir esos puestos tan importantes con partidarios de Trump. En pocas palabras, quieren que vote menos gente y que su gente sea la que cuente los votos.
    </p><p class="article-text">
        La fuerza actual de los republicanos es una combinaci&oacute;n, pues, tanto de la firmeza del apoyo p&uacute;blico, a pesar de la sumisi&oacute;n del partido al trumpismo, como de su capacidad para jugar con el sistema en su propio beneficio. Pero tambi&eacute;n es una consecuencia de la debilidad de Biden. Conviene recordar lo tambaleante que fue la posici&oacute;n del presidente desde el principio, al tratar de gobernar con una mayor&iacute;a dem&oacute;crata disminuida y escasa en la C&aacute;mara de Representantes y un Senado bloqueado al 50%. A pesar de ello, ha aprobado algunos proyectos de ley relevantes y ha impulsado algunas medidas importantes, incluso transformadoras. David Frum, el antiguo autor de discursos de George W. Bush, dice: &ldquo;En 11 meses, Biden ha hecho m&aacute;s con 50 senadores dem&oacute;cratas que Barack Obama con 57&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y sin embargo, no es suficiente. Biden aprob&oacute; un proyecto de ley de infraestructuras vital, pero <a href="https://www.eldiario.es/economia/biden-conformar-mitad-paquete-economico-climatico-impuesto-multimillonarios_1_8438950.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su paquete m&aacute;s amplio de gasto social</a> y de acci&oacute;n para abordar la crisis clim&aacute;tica est&aacute; estancado. Su popularidad se vio mermada por la rapidez con la que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/talibanes-controlan-oposicion-capitales-provincia-afganistan_1_8220962.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los talibanes se hicieron con el control de Afganist&aacute;n tras la ca&oacute;tica retirada de Estados Unidos en agosto</a>. Por otra parte, cuando el 4 de julio, el D&iacute;a de la independencia de Estados Unidos, afirm&oacute; que el pa&iacute;s podr&iacute;a celebrar tambi&eacute;n su <a href="https://www.whitehouse.gov/briefing-room/speeches-remarks/2021/07/05/remarks-by-president-biden-celebrating-independence-day-and-independence-from-covid-19/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;independencia de la pandemia de COVID-19&rdquo;</a>, se precipit&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Se puede argumentar que nada de esto es culpa de Biden. Su proyecto de ley de gastos est&aacute; estancado debido a dos senadores dem&oacute;cratas que simplemente se niegan a apoyar esta iniciativa. Si consideramos el juego pol&iacute;tico, Biden probablemente merezca el m&eacute;rito de haber conseguido que le apoyen tan a menudo como lo han hecho. La retirada de Afganist&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cuatro-presidentes-fracaso-bush-obama-trump-biden-afganistan_1_8221829.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue en virtud de un acuerdo pactado por Trump</a>; de hecho, la salida de Trump habr&iacute;a llegado antes. En cuanto a la pandemia, &iquest;qu&eacute; podr&iacute;a hacer cualquier presidente cuando m&aacute;s de una cuarta parte del pa&iacute;s &ndash;en su inmensa mayor&iacute;a partidarios de Trump&ndash; se niega a vacunarse?
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica es un juego implacable. Los votantes est&aacute;n acostumbrados a culpar al inquilino de la Casa Blanca, especialmente cuando se enfrentan a facturas crecientes y costes diarios como ahora. Para salir de la situaci&oacute;n actual, Biden puede empezar por aprobar ese proyecto de ley de gastos clave, aunque signifique despojarlo de algunos programas valiosos y necesarios. Tambi&eacute;n debe legislar sobre el derecho al voto para bloquear los continuos esfuerzos de los republicanos por decantar la balanza a su favor. 
    </p><p class="article-text">
        De un modo u otro, los dem&oacute;cratas tienen que llegar a las elecciones legislativas de noviembre con una posici&oacute;n de fuerza que les permita hacer una buena campa&ntilde;a.&nbsp;Una derrota en las legislativas no garantizar&iacute;a la victoria de Trump en las presidenciales que se celebrar&aacute;n dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, pero la har&iacute;a mucho m&aacute;s probable. Esa es una perspectiva que hiela la sangre a todas aquellas personas a las que les importa Estados Unidos... y la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Freedland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/biden-apuros-amenaza-trump-real_129_8646879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jan 2022 21:23:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Biden está en apuros y la amenaza de Trump es más real que nunca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Joe Biden,Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los escándalos que persiguen al Gobierno de Boris Johnson]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/escandalos-persiguen-gobierno-boris-johnson_1_8589810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03241e75-4b53-4935-97d0-2925340d7aa0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los escándalos que persiguen al Gobierno de Boris Johnson"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los contratos para amigos, las reformas de Downing Street con dinero de donantes tories y las celebraciones durante las restricciones se añaden a la crisis por la pandemia y las estancadas negociaciones del Brexit</p><p class="subtitle">Las mentiras de las que se acusa a Boris Johnson y que pueden poner en peligro su Gobierno</p></div><p class="article-text">
        Piensen en el t&eacute;rmino &ldquo;<em>bonking</em>&rdquo; (chingar). No la actividad, sino la palabra. Es una palabra que popularizaron, incluso inventaron, los tabloides brit&aacute;nicos de los a&ntilde;os 90 para hablar de forma coloquial de las relaciones sexuales. En aquel entonces, &ldquo;<a href="https://www.theguardian.com/world/2003/nov/04/books.sport" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bonking Boris</a>&rdquo; hac&iacute;a referencia a un excampe&oacute;n de Wimbledon (Boris Becker), no a un futuro primer ministro. Se puede entender por qu&eacute; este t&eacute;rmino tan atractivo se hizo viral. &ldquo;<em>Bonking</em>&rdquo; esquiv&oacute; la prohibici&oacute;n de usar improperios en los peri&oacute;dicos porque sonaba m&aacute;s divertido que pornogr&aacute;fico. Era claro y directo, pero ten&iacute;a todas las ventajas de un eufemismo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora pensemos en el t&eacute;rmino &ldquo;<em>sleaze</em>&rdquo;, algo as&iacute; como &ldquo;dejadez&rdquo;. Resulta que ese t&eacute;rmino cumpl&iacute;a una funci&oacute;n similar en la misma &eacute;poca. Pod&iacute;a lanzarse contra los pol&iacute;ticos &ndash;en concreto, contra el Gobierno conservador de John Major&ndash; y esquivar el riesgo legal que plantea la acusaci&oacute;n de &ldquo;corrupci&oacute;n&rdquo;. Se pod&iacute;a decir que un diputado o un ministro era &ldquo;dejado&rdquo; sin tener que demostrar que hab&iacute;a infringido una ley concreta. Era un eufemismo de gran utilidad.
    </p><p class="article-text">
        Y efectivamente fue muy &uacute;til en la d&eacute;cada de los 90. Se convirti&oacute; en un caj&oacute;n de sastre para todo, desde las infracciones penales hasta un &ldquo;revolc&oacute;n de tres en una cama&rdquo;, por utilizar otra frase de los tabloides de la &eacute;poca, y sugiri&oacute; la decadencia moral de un Partido Conservador que hab&iacute;a estado en el poder durante pr&aacute;cticamente dos d&eacute;cadas. Sent&oacute; las bases para la aplastante victoria laborista de 1997, al sugerir que no solo era hora de un cambio de Gobierno, sino de hacer una limpieza, incluso una limpieza de la esfera p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Ahora vuelve &ldquo;<em>sleaze</em>&rdquo;, la &ldquo;dejadez&rdquo;. &ldquo;Los diputados sinverg&uuml;enzas vuelven a caer en la dejadez&rdquo;, <a href="https://twitter.com/BBCNews/status/1456035462737444876" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirmaba</a> el <em>Daily Mail</em> a principios de noviembre (aunque cuidando de no mencionar el partido de los diputados: el peri&oacute;dico a&uacute;n no estaba preparado para hablar de la &ldquo;dejadez del Partido Conservador&rdquo;). Una vez m&aacute;s, como un cuarto de siglo atr&aacute;s, la dejadez se convert&iacute;a en un t&eacute;rmino caj&oacute;n de sastre, en el que cab&iacute;an toda una gama de pecados: desde el papel pintado de las paredes de la residencia de Boris Johnson en Downing Street hasta la adjudicaci&oacute;n de contratos multimillonarios para suministro de equipos de protecci&oacute;n individual otorgados a amigos de pol&iacute;ticos, pasando por unas <a href="https://www.eldiario.es/internacional/polemica-vacaciones-boris-johnson-marbella-medio-crisis-suministros_1_8387272.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vacaciones del primer ministro en Marbella</a> y el fichaje de personas afines al Partido Conservador para cargos p&uacute;blicos clave.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El dibujante Kaya Mar posa con un cuadro que representa al primer ministro británico frente a Downing Street.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Peor que en los 90</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Sleaze&rdquo;, dejadez, no es el t&eacute;rmino correcto para describir las acciones del ejecutivo de <a href="https://www.eldiario.es/temas/boris-johnson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boris Johnson</a>, principalmente porque ese comportamiento no se puede comparar con los esc&aacute;ndalos de la etapa de John Major. 
    </p><p class="article-text">
        La hipocres&iacute;a es un tema que se repite, por supuesto, tipificada por las peleas de la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/boris-johnson-cuerdas-investigan-fiestas-navidenas-plena-ola-covid-19_1_8564655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fiesta de Navidad de Barnard Castle y Downing Street</a>: el Gobierno infringiendo las reglas que hab&iacute;a impuesto a todos los dem&aacute;s, en el &uacute;ltimo caso bebiendo y jugando mientras el resto del pa&iacute;s estaba confinado y, a menudo, aislado. Pero empecemos por las acusaciones menos graves contra el primer ministro, que, parad&oacute;jicamente, son tambi&eacute;n las que m&aacute;s han calado en la opini&oacute;n p&uacute;blica. Lo que es significativo es que no se refieren a miembros del partido sin un cargo en el ejecutivo o a los ministros con carteras menos clave, como la mayor&iacute;a de las historias de los a&ntilde;os 90, sino al hombre que est&aacute; en la cima.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/boris-johnson-sospecha-pagos-reforma-apartamento-oficial_1_7881798.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qui&eacute;n pag&oacute; el papel pintado de dise&ntilde;o</a> de 840 libras por rollo (987 euros) de Johnson para su residencia en Downing Street, o sus <a href="https://www.theguardian.com/politics/2021/may/10/why-is-boris-johnsons-caribbean-holiday-under-scrutiny" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vacaciones en Mustique</a> o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/polemica-vacaciones-boris-johnson-marbella-medio-crisis-suministros_1_8387272.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marbella</a>, pueden parecer triviales pero van a una cuesti&oacute;n importante. Si un alto miembro del Gobierno, incluido el primer ministro, recibe algo de valor, &iquest;no se sentir&aacute; en deuda con la persona que le ha hecho el regalo? Y si lo hace, &iquest;a qui&eacute;n servir&aacute; en &uacute;ltima instancia, al inter&eacute;s p&uacute;blico o a la persona con la que est&aacute; en deuda? La prolongada negativa de Johnson a revelar la identidad de sus generosos amigos aumenta la preocupaci&oacute;n: solo revel&oacute;, bajo intensa presi&oacute;n, que la reforma del n&uacute;mero 10 hab&iacute;a sido financiada por el donante tory <a href="https://www.theguardian.com/politics/2021/apr/27/lord-david-brownlow-tory-donor-paid-no-10-refurbishment-boris-johnson" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lord Brownlow</a> o que quien le hab&iacute;a facilitado la lujosa villa espa&ntilde;ola <a href="https://www.theguardian.com/politics/2021/nov/04/goldsmith-family-funded-boris-johnsons-marbella-holiday" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">era la familia del pol&iacute;tico conservador Zac Goldsmith</a>. &iquest;Por qu&eacute; esa reticencia a rendir cuentas si no hay nada que ocultar?
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de los 90, el primer ministro no era cuestionado, solo personas que estaban bajo su mando. De hecho &ndash;y esta es la segunda diferencia clave entre ahora y entonces&ndash; cuando se descubri&oacute; que sus ministros hab&iacute;an infringido las normas, John Major les ley&oacute; la cartilla, lo que dio lugar a normas y protocolos que han perdurado hasta d&iacute;a de hoy. Pero cuando se descubri&oacute; que el ferviente partidario del <a href="https://www.eldiario.es/temas/brexit/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brexit</a> y exsecretario de Estado Owen Paterson estaba involucrado en un esc&aacute;ndalo de &ldquo;incidencia pol&iacute;tica previo pago&rdquo; (<a href="https://www.theguardian.com/politics/2021/oct/26/owen-paterson-faces-suspension-breaking-lobbying-rules" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">citando a la investigaci&oacute;n de los Comunes sobre su actividad de lobby</a>), por el que recibi&oacute; una generosa suma de dinero, la respuesta de Boris Johnson fue negar la mayor. No ley&oacute; la cartilla a Paterson sino que exigi&oacute; a sus diputados que intentaran destruirla: quer&iacute;a dejar a Paterson libre de culpa. Solo el clamor nacional le oblig&oacute; a dar marcha atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El propio Major evidenci&oacute; las diferencias entre las irregularidades de anta&ntilde;o y las de ahora cuando, en una inusual intervenci&oacute;n el mes pasado, habl&oacute; del &ldquo;dolor y la angustia&rdquo; que hab&iacute;a soportado por la dejadez de hace m&aacute;s de 25 a&ntilde;os. &ldquo;La diferencia m&aacute;s llamativa es la siguiente: en los a&ntilde;os 90 cre&eacute; un comit&eacute; para hacer frente a este tipo de comportamientos&rdquo;, <a href="https://johnmajorarchive.org.uk/2021/11/10/sir-john-majors-interview-on-the-today-programme-6-november-2021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo en el programa matutino de la BBC</a>. &ldquo;En los &uacute;ltimos d&iacute;as hemos visto c&oacute;mo el Gobierno actual intenta defender este tipo de comportamiento... Hay que ponerle fin&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Fiebre del oro pand&eacute;mico</h3><p class="article-text">
        Para ver el problema en toda su dimensi&oacute;n, vale la pena analizar la respuesta del Gobierno brit&aacute;nico a la pandemia que sacudi&oacute; al mundo solo unas semanas despu&eacute;s de la gran victoria electoral de Johnson en diciembre de 2019. En esos primeros d&iacute;as de p&aacute;nico por la COVID-19, el Gobierno se apresur&oacute; a conseguir los equipos de protecci&oacute;n individual que los m&eacute;dicos y las enfermeras necesitaban para mantenerse a salvo: guantes, batas, mascarillas. Para la opini&oacute;n p&uacute;blica, parec&iacute;a una campa&ntilde;a en tiempos de guerra. Los pol&iacute;ticos hicieron todo lo posible para proteger a toda costa a los trabajadores en primera l&iacute;nea. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que el p&uacute;blico no vio fue que esa primera oleada del virus fue una fiebre del oro. Los empresarios salieron en estampida para llegar a un nuevo terreno que albergaba reservas aparentemente ilimitadas de dinero de los contribuyentes. Adem&aacute;s, el acceso a esas riquezas no requer&iacute;a ning&uacute;n conocimiento o tener experiencia en la fabricaci&oacute;n de EPI, sino simplemente conexiones con el Partido Conservador.
    </p><p class="article-text">
        Los casos concretos son llamativos, sacados a la luz por, entre otros, <a href="https://goodlawproject.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Good Law Project</a>, una iniciativa fundada y dirigida por el exabogado fiscalista Jolyon Maugham. Maugham, que amas&oacute; una considerable fortuna defendiendo los a menudo elaborados acuerdos fiscales de los ricos, recibe ahora un salario que describe como un &ldquo;porcentaje de un solo d&iacute;gito&rdquo; respecto a sus antiguos ingresos a cambio de sacar a la luz las irregularidades del Gobierno. Poco a poco ha ido recabando una cantidad ingente de documentos. Ya sea a trav&eacute;s de filtraciones de denunciantes, del Gobierno o de empresas que perdieron contratos, o entregados a &eacute;l como parte del proceso legal de demandar al Gobierno, ha obtenido, dice, suficientes piezas del rompecabezas &ldquo;para tener una buena idea del panorama&rdquo;. Y menudo panorama.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el caso de Alex Bourne, propietario de un pub, que pas&oacute; de servir pintas en el local del exministro de Sanidad Matt Hancock a conseguir parte de un contrato de 40 millones de libras esterlinas (47 millones de euros) para fabricar equipos m&eacute;dicos, a pesar de no tener experiencia en este campo. A principios de este mes, <a href="https://twitter.com/AnnelieseDodds/status/1466093540874801152" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hancock neg&oacute; esta acusaci&oacute;n</a> y afirm&oacute; que se trata de una historia &ldquo;inventada y difundida por el Partido Laborista&rdquo;. Pero luego se supo que el golpe de suerte de Bourne simplemente se hab&iacute;a ocultado bien. El Ministerio de Sanidad hab&iacute;a firmado un contrato con otra entidad, Alpha Laboratories, pero en la letra peque&ntilde;a se estipulaba que la fabricaci&oacute;n de la mercanc&iacute;a <a href="https://twitter.com/JolyonMaugham/status/1465927734069280768?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deb&iacute;a ser realizada por el equipo de Bourne</a>. Es un chollazo, si lo puedes conseguir.
    </p><p class="article-text">
        O el <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2020/aug/07/its-taken-just-12-months-for-boris-johnson-to-create-a-government-of-sleaze" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdo</a> que deriv&oacute; en el despilfarro de al menos <a href="https://twitter.com/JolyonMaugham/status/1291244082145177600?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">156 millones de libras esterlinas (183 millones de euros)</a> de los contribuyentes para comprar 50 millones de mascarillas que finalmente el Sistema Nacional de Salud consider&oacute; inadecuadas. Se compraron a una empresa de capital privado a trav&eacute;s de una compa&ntilde;&iacute;a que nunca hab&iacute;a producido un solo art&iacute;culo de EPI &ndash;o, de hecho, nada&ndash; y que ten&iacute;a un capital social de solo 100 libras (117 euros). Pero esta empresa, Prospermill, ten&iacute;a un activo clave. Era copropiedad de un tal Andrew Mills, asesor del Gobierno, firme partidario del Brexit y aliado de la ministra de Exteriores, Liz Truss.
    </p><p class="article-text">
        De alguna manera, Prospermill consigui&oacute; convencer al Gobierno de que aportara un total de 252 millones de libras esterlinas (296 millones de euros), presumiendo de que hab&iacute;a conseguido los derechos exclusivos sobre una f&aacute;brica de EPI en China. Solo hab&iacute;a un problema: las mascarillas que produc&iacute;a <a href="https://www.bbc.co.uk/news/uk-53672841" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">utilizaban cintas para las orejas</a>, cuando solo las mascarillas aseguradas alrededor de la cabeza se consideraban adecuadas para el personal del Sistema Nacional de Salud. No eran suficiente para combatir la COVID-19.
    </p><h3 class="article-text">Contratos para los amigos</h3><p class="article-text">
        El mismo Gobierno <a href="https://twitter.com/JolyonMaugham/status/1438426780965146624?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estima que se desperdiciaron unos 2.800 millones de libras esterlinas</a> (3.290 millones de euros) en bienes y servicios que no funcionaron para frenar la pandemia. La defensa del Gobierno es, en efecto, que estaban en modo guerra y que en un contexto de tener que librar una urgente batalla contra&nbsp;una misteriosa pandemia no hay tiempo para sutilezas. No hab&iacute;a tiempo para licitaciones ni para procesos formales de adquisici&oacute;n: hab&iacute;a que conseguir equipos urgentemente para los que estaban en primera l&iacute;nea. Al diablo con los detalles. 
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Maugham, una vez tomada esa decisi&oacute;n, una vez suspendidas las garant&iacute;as habituales de licitaci&oacute;n &ndash;que exigen que otros proveedores presenten una contraoferta para que se eval&uacute;e la calidad y la relaci&oacute;n calidad-precio&ndash;, la corrupci&oacute;n estaba garantizada. &ldquo;Si se abandona el proceso, habr&aacute; corrupci&oacute;n&rdquo;, dice. &ldquo;Es inevitable&rdquo;. El Gobierno no solo hizo inevitable la corrupci&oacute;n, sino que la &ldquo;institucionaliz&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso no es simple ret&oacute;rica, sino una descripci&oacute;n exacta de lo que ocurri&oacute;. Los ministros crearon una v&iacute;a VIP para sus &ldquo;contactos&rdquo; y dieron a los amigos o donantes del partido un atajo en el proceso de contrataci&oacute;n: les dieron preferencia y facilidades para hacerse con esos jugosos contratos. Entre los pol&iacute;ticos que ayudaron a sus allegados y los recomendaron, se encuentran Michael Gove, Grant Shapps y Hancock, entre otros. Se adjudicaron nada menos que 1.600 millones de libras esterlinas (1880 millones de euros)&nbsp;en contratos gracias a las recomendaciones de solo 10 pol&iacute;ticos conservadores. Esas referencias eran de oro: si consegu&iacute;as una y te encontrabas en el club de los amigos, ten&iacute;as m&aacute;s de 10 veces m&aacute;s posibilidades de conseguir un contrato que las empresas que se quedaban fuera. Y se pod&iacute;a ganar mucho dinero. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las empresas que emergieron durante la pandemia, <a href="https://www.theguardian.com/world/2020/dec/21/firm-with-mystery-investors-wins-200m-of-ppe-contracts-via-high-priority-lane" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PPE Medpro</a>, consigui&oacute; dos contratos por valor de 200 millones de libras esterlinas (235 millones de euros) semanas despu&eacute;s de su nacimiento: su fundador era un antiguo socio comercial de la baronesa Mone, miembro del Partido Conservador. Meller Designs, entonces la empresa del donante conservador David Meller, se embols&oacute; m&aacute;s de <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/apr/01/tory-donor-lobbied-minister-to-speed-up-his-65m-ppe-deal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">160 millones de libras</a> (188 millones de euros) en contratos para el suministro de EPI, despu&eacute;s de que Gove le remitiera al carril VIP. El secretario del gabinete, Lord Agnew, era un amigo especialmente &uacute;til en las altas esferas. Dos empresas que recomend&oacute; obtuvieron contratos por valor de m&aacute;s de 500 millones de libras esterlinas (587 millones de euros).
    </p><h3 class="article-text">Despilfarro</h3><p class="article-text">
        Algunos podr&iacute;an encogerse de hombros ante todo esto, pregunt&aacute;ndose si realmente importa si los amigos de los pol&iacute;ticos salieron bien parados durante la pandemia, siempre y cuando los hospitales brit&aacute;nicos recibieran el equipo que necesitaban. Pero hay pruebas fehacientes de que los brit&aacute;nicos fueron estafados, con documentos que sugieren que algunas ofertas recibidas a trav&eacute;s de la &ldquo;v&iacute;a VIP&rdquo; fueron elegidas <a href="https://goodlawproject.org/update/patel-mirza-and-the-middlemen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluso cuando cobraban precios muy superiores a los del mercado</a>, y que el Gobierno compr&oacute; equipos en cantidades muy superiores a las necesarias, tambi&eacute;n cuando el p&aacute;nico de la primera ola hab&iacute;a pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Fue una etapa muy beneficiosa para las afortunadas empresas que consiguieron los contratos, gestionadas por amigos de alto poder adquisitivo, pero no tanto para el contribuyente. De hecho, Maugham estima que el Gobierno gast&oacute; 12.500 millones de libras (14.700 millones de euros) en EPI que podr&iacute;a haber conseguido por un tercio de esta cantidad. &ldquo;Estamos hablando de grandes cantidades de despilfarro&rdquo;, dice. No ten&iacute;a por qu&eacute; ser as&iacute;. &ldquo;No se trata de la inevitable corrupci&oacute;n que se produce cuando, en un momento de emergencia nacional, se deja de lado el proceso en aras de la rapidez. Se institucionaliz&oacute; la corrupci&oacute;n para beneficiar a amigos&rdquo;. Se&ntilde;ala que el equipo antifraude del Gobierno ha evaluado lo que describe como un &ldquo;<a href="https://www.nao.org.uk/wp-content/uploads/2021/05/Initial-learning-from-the-governments-response-to-the-COVID-19-pandemic.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alto riesgo de fraude en la adquisici&oacute;n de EPI</a>&rdquo;, lo que nos lleva a la siguiente pregunta: &iquest;por qu&eacute; no investiga la Polic&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Pero el carril VIP no es el &uacute;nico ejemplo de traspaso de recursos p&uacute;blicos a los amigos del partido. Obs&eacute;rvese la asombrosa racha que ha llevado a <a href="https://www.opendemocracy.net/en/dark-money-investigations/want-a-seat-in-the-house-of-lords-be-tory-treasurer-and-donate-3m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueve de los antiguos tesoreros del partido a ocupar un puesto en los Lores desde 2010</a>, y c&oacute;mo cada uno de los nombrados desde 2014 ha donado al menos tres millones de libras esterlinas (3,5 millones de euros) a las arcas del partido. En uno de los casos, el cargo se otorg&oacute; desafiando el consejo del &oacute;rgano de nombramientos de los Lores, que consider&oacute; que el donante tory Peter Cruddas <a href="https://www.theguardian.com/politics/2020/dec/22/pm-rejects-official-advice-in-awarding-peter-cruddas-peerage" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no era digno de ocupar una silla en la c&aacute;mara alta</a>, pero Johnson lo ennobleci&oacute; de todos modos. 
    </p><h3 class="article-text">Debilitar y controlar instituciones</h3><p class="article-text">
        El Gobierno de Johnson ha hecho repetidos esfuerzos para <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2021/oct/01/boris-johnson-rigging-the-system-power-courts-protest-elections" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debilitar o controlar las instituciones que podr&iacute;an limitar su poder</a>. Las amenazas m&aacute;s directas son las de acotar el control judicial, limitando la capacidad de los tribunales para controlar las decisiones del Gobierno. A principios de diciembre <a href="https://www.theguardian.com/politics/2021/dec/06/no-10-plans-to-let-ministers-strike-out-legal-rulings-they-disagree-with" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se supo</a>, y se desminti&oacute; de forma poco convincente, que era inminente la intenci&oacute;n de otorgar a los ministros nuevos poderes para anular las sentencias judiciales que no sean de su agrado. Tanto si esto nace del deseo de Johnson de desquitarse de la humillaci&oacute;n que le infligi&oacute; el Tribunal Supremo en 2019 <a href="https://www.theguardian.com/law/2019/sep/24/boris-johnsons-suspension-of-parliament-unlawful-supreme-court-rules-prorogue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ndash;derrotando por unanimidad la suspensi&oacute;n del Parlamento del primer ministro</a>&ndash;, parece un claro esfuerzo por eliminar un freno a su poder.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; sea m&aacute;s f&aacute;cil captar la imagen de un sobre abultado de dinero que imaginar miles de millones desviados por el carril VIP.
    </p><p class="article-text">
        Los ataques continuos a la BBC y el nombramiento de una eterna enemiga de la radiotelevisi&oacute;n p&uacute;blica, Nadine Dorries, como responsable de Cultura, deber&iacute;an verse de la misma manera: como un esfuerzo para intimidar o acobardar a una instituci&oacute;n escrutadora que normalmente estar&iacute;a fuera del control del Gobierno. Lo mismo ocurre con su propuesta de &ldquo;reforma&rdquo; de la Comisi&oacute;n Electoral, que intenta silenciar al &aacute;rbitro de la democracia. Los <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2021/dec/01/imprisoned-51-weeks-protesting-britain-police-state" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataques al derecho a la protesta</a>, los cambios en la Ley de Secretos Oficiales dirigidos a los periodistas y a los denunciantes y la desvelada campa&ntilde;a para colocar a aliados tories que son ideol&oacute;gicamente afines en cargos p&uacute;blicos clave forman parte del mismo patr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es corroer los controles y equilibrios que garantizan el funcionamiento correcto de la democracia, para facilitar que el Gobierno haga lo que quiera, en su propio beneficio y el de sus allegados, asegur&aacute;ndose de que aquellos que podr&iacute;an exigirle responsabilidades &ndash;ya sean jueces, medios de comunicaci&oacute;n o activistas&ndash; sean demasiado d&eacute;biles para impedirlo. El resultado es tener un Gobierno que pueda estar al margen de la legalidad. Por eso Campbell dice, con cierta vehemencia, &ldquo;No es 'amiguismo' ni 'chumocracia' [endogamia elitista] ni 'dejadez'. Es corrupci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los ejemplos de corrupci&oacute;n, ya sea Boris Johnson utilizando su cargo p&uacute;blico para <a href="https://www.theguardian.com/politics/2021/nov/13/how-johnson-pledged-help-for-my-business-to-win-my-love" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">promover los intereses comerciales de su entonces amante Jennifer Arcuri</a>, Owen Paterson recibiendo dinero de Randox &ndash;que m&aacute;s tarde gan&oacute; dos jugosos contratos para los test de COVID-19, por un total de casi <a href="https://www.bbc.co.uk/news/59219803" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">480 millones de libras esterlinas</a> (564 millones de euros), ninguno de los cuales se public&oacute; o se inform&oacute; a proveedores de la competencia&ndash; o la afici&oacute;n de los ministros a <a href="https://www.theguardian.com/politics/2021/nov/08/what-are-the-sleaze-scandals-facing-downing-street" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">utilizar WhatsApp o correos electr&oacute;nicos privados</a>, para esquivar el escrutinio al que se someten los correos que se reciben o mandan a trav&eacute;s de los canales oficiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Freedland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/escandalos-persiguen-gobierno-boris-johnson_1_8589810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Dec 2021 21:24:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los escándalos que persiguen al Gobierno de Boris Johnson]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Boris Johnson]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Brexit, la causa de la escasez de alimentos y combustible en Reino Unido que nadie se atreve a nombrar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/brexit-causa-escasez-alimentos-combustible-reino-unido-nadie-atreve-nombrar_129_8341643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88ce6e6d-03af-4b21-b6c2-107badd1a16d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Brexit, la causa de la escasez de alimentos y combustible en Reino Unido que nadie se atreve a nombrar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni el Gobierno ni la oposición aluden al Brexit para explicar por qué en Reino Unido faltan transportistas y hay dificultades para conseguir productos básicos. Lo que estamos viendo es la consecuencia del acuerdo específico con Europa que Boris Johnson eligió firmar</p><p class="subtitle">Boris Johnson retrasa los controles aduaneros a productos de la UE por la escasez y los problemas de abastecimiento</p></div><p class="article-text">
        Se ha convertido en &ldquo;el Voldemort&rdquo; de la pol&iacute;tica brit&aacute;nica, es decir, la palabra que en el Gobierno y en la oposici&oacute;n pocos dicen en voz alta. Ha pasado de ser repetida con una frecuencia que anestesiaba a convertirse en la causa impronunciable. Estoy hablando del <a href="https://www.eldiario.es/temas/brexit/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brexit</a> &ndash;ya est&aacute;, lo dije&ndash;, y cuando digo &ldquo;causa&rdquo; no lo hago con el sentido de noble misi&oacute;n: me estoy refiriendo al Brexit como la raz&oacute;n principal de las m&uacute;ltiples crisis que afligen hoy al Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        Recu&eacute;rdese la gran escasez que precedi&oacute; a las otras dos, esa que fue noticia antes de que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/londres-suspende-ley-competencia-facilitar-suministro-gasolina_1_8340697.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">faltara gasolina para los coches</a> y no hubiera suficiente gas para calentar los hogares. Fue la escasez del di&oacute;xido de carbono (CO2) necesario para las bebidas gaseosas, para la producci&oacute;n de carne y para mantener frescos los alimentos. &iquest;A que nadie adivina qu&eacute; parte de Reino Unido no se vio afectada por la falta de CO2? Los que hayan adivinado que era Irlanda del Norte, que se abran una lata de gaseosa. Y reg&aacute;lense otra si adem&aacute;s saben el motivo: Irlanda del Norte sigue formando parte del mercado &uacute;nico de bienes, lo que significa que sus <a href="https://www.belfasttelegraph.co.uk/news/northern-ireland/ni-coca-cola-production-saved-from-uk-co2-crisis-by-protocol-40873699.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plantas embotelladoras</a> pueden abastecerse de CO2 en Europa continental. El resto de Reino Unido no tuvo esa suerte y para mantener abiertas dos plantas de CO2 el Gobierno brit&aacute;nico <a href="https://www.theguardian.com/business/2021/sep/21/ministers-reach-deal-to-restart-co2-production-at-teesside-and-cheshire-plants" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se vio obligado a pagar</a> una parte de dinero p&uacute;blico a&uacute;n no revelada, aunque sin duda considerable, a una empresa estadounidense debido a... el Brexit.
    </p><p class="article-text">
        Es el hilo conector presente en una crisis tras otra. Por supuesto, no es la &uacute;nica explicaci&oacute;n. Incluso si se hubiera quedado en la Uni&oacute;n Europea, Gran Breta&ntilde;a habr&iacute;a estado m&aacute;s expuesta a la escasez de gas que los vecinos continentales debido a la decisi&oacute;n pol&iacute;tica de mantener unas reservas mucho menores. Un factor atribuible a la incompetencia del Gobierno, no al Brexit.
    </p><h3 class="article-text">Escasez de camioneros</h3><p class="article-text">
        Pero en el resto de problemas que est&aacute; experimentando el Reino Unido hay demasiados que pueden atribuirse a esa decisi&oacute;n fat&iacute;dica y a la forma en que se gestion&oacute;. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/problemas-suministro-reino-unido-brexit-mcdonald-s-queda-batidos_1_8242997.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las estanter&iacute;as vac&iacute;as de los supermercados</a>, igual que la <a href="https://www.washingtonpost.com/world/2021/09/01/britain-beer-shortage-coronavirus-brexit/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escasez de cervezas en los bares</a>, son el resultado de &ldquo;problemas en la cadena de suministro&rdquo;. En otras palabras: escasez de camioneros.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad, la escasez de conductores de camiones ha afectado a toda Europa y la COVID-19 ha empeorado las cosas al ralentizar la formaci&oacute;n de nuevos profesionales. Pero en Reino Unido el problema es especialmente grave porque la combinaci&oacute;n del Brexit y la COVID-19 hizo que muchos conductores nacidos en la UE <a href="https://www.rha.uk.net/LinkClick.aspx?fileticket=ICI0C-FWmVo%3d&amp;portalid=0&amp;timestamp=1627564639720" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regresaran a sus pa&iacute;ses de origen</a>. El Brexit es el &uacute;nico motivo detr&aacute;s de las mayores dificultades para las contrataciones de conductores del continente por parte de las empresas brit&aacute;nicas y para que los conductores de la UE operen en Reino Unido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes, un transportista de Lodz (Polonia) pod&iacute;a hacer un viaje que incluyera Leicester y Lyon. Ahora, la parte brit&aacute;nica representa un enredo burocr&aacute;tico tan grande que no vale la pena. No deber&iacute;a sorprendernos. Como dice sin rodeos Sam Lowe, uno de los expertos en comercio del <em>think-tank</em> <a href="https://www.cer.eu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre for European Reform</a>: &ldquo;Tomamos una decisi&oacute;n de grandes dimensiones para diferenciarnos de nuestros vecinos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/BylineTV/status/1441126719105110016" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">O el testimonio de Paul Kelly</a>, un importante proveedor de pavos de Essex ahora en apuros: &ldquo;La raz&oacute;n por la que estamos teniendo todos estos problemas es enteramente el Brexit y nada m&aacute;s&rdquo;. El problema en cuesti&oacute;n es la escasez de mano de obra: &ldquo;A la gente que sol&iacute;a venir al pa&iacute;s para desplumar y empaquetar nuestros pavos ya no les permiten entrar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute; de sencillo. Sin embargo, pocos se atreven a decirlo con tanta rotundidad. Vean las palabras de Becton Dickinson, principal proveedora de tubos para extracci&oacute;n de sangre del Servicio Nacional de Salud, cuando le preguntaron por los motivos de la escasez de frascos para muestras que durante la mayor parte de septiembre ha hecho que los m&eacute;dicos de cabecera interrumpieran los an&aacute;lisis de sangre. &ldquo;Problemas de transporte&rdquo; y &ldquo;problemas fronterizos de Reino Unido&rdquo;. Problemas fronterizos... Me pregunto qu&eacute; ser&aacute; eso.
    </p><h3 class="article-text">Hab&iacute;a otras opciones</h3><p class="article-text">
        Ante las colas en la gasolinera y ante los estantes vac&iacute;os, los partidarios de seguir en la UE pueden verse tentados de pronunciar la frase &ldquo;se lo dijimos&rdquo;, pero lo cierto es que el cuadro que imaginaba el llamado despectivamente &ldquo;proyecto miedo&rdquo; era bastante menos apocal&iacute;ptico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque eso es solo contar la mitad de la historia. Por un lado, como dice Lowe, en el acto de abandonar la UE no estaba &ldquo;incorporado&rdquo; dificultar la operaci&oacute;n de los transportistas en Reino Unido. Lo que estamos viendo es la consecuencia del acuerdo espec&iacute;fico con Europa que <a href="https://www.eldiario.es/temas/boris-johnson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boris Johnson</a> eligi&oacute; firmar. Hab&iacute;a otras opciones que nos habr&iacute;an mantenido m&aacute;s cerca.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, hablar del Brexit ahora tiene que servir para algo m&aacute;s que para anotarse puntos por un debate del a&ntilde;o 2016. El valor de volver a sacar el tema est&aacute; en encontrar una salida a las crisis inmediatas. Por supuesto, la mejor soluci&oacute;n a largo plazo es formar a conductores brit&aacute;nicos y mejorar los sueldos en el sector. Pero para el corto plazo es evidente la necesidad de incentivar y permitir que los transportistas de la UE trabajen en Reino Unido.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Identificar problemas</h3><p class="article-text">
        Hasta hace unos d&iacute;as, el Gobierno se opon&iacute;a con el mismo dogmatismo ideol&oacute;gico que dio forma a su acuerdo final de salida de la UE. <a href="https://twitter.com/andrew_adonis/status/1441294407127425024?s=24" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esto escrib&iacute;a</a> el mes pasado el secretario de Transporte, Grant Shapps, en una comunicaci&oacute;n a los diputados: &ldquo;No apoyo el uso de mano de obra extranjera para resolver un problema que ya viene de largo en la industria del transporte&rdquo;. Si necesitabas una prueba de sangre, lo siento mucho, pero el sagrado dogma del Brexit va por delante.
    </p><p class="article-text">
        Ahora hay se&ntilde;ales de un giro de 180 grados, con el primer ministro supuestamente <a href="https://www.ft.com/content/8335166f-9019-471b-9cbf-d7554c3b40b2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dispuesto a eximir</a> de las normas post-Brexit que han metido a Reino Unido en este l&iacute;o a los conductores de la UE, aunque eso dispare la estampida de todos los sectores que claman por un retorno a la libre circulaci&oacute;n de sus productos.
    </p><p class="article-text">
        Pero habr&iacute;a que forzar a Boris Johnson a llamar al problema por su nombre. 
    </p><p class="article-text">
        En el ensayo de 14.000 palabras <a href="https://fabians.org.uk/wp-content/uploads/2021/09/The-Road-Ahead-FINAL_WEB-fri-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El camino por delante</em></a>, del l&iacute;der laborista Keir Starmer, la palabra Brexit solo aparece en cinco ocasiones. Por lo general, lo menciona para hablar del pasado, lo que deja a los laboristas con el brazo atado a la espalda, sin la capacidad de pegarle al Gobierno en el cardenal que se le ha formado con esta sucesi&oacute;n de crisis en serie. En palabras del diputado laborista Andrew Adonis: &ldquo;Es incre&iacute;ble que una organizaci&oacute;n llamada oposici&oacute;n no se est&eacute; oponiendo a esto por temor a mencionar la palabra Brexit&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno est&aacute; fallando actualmente en uno de sus deberes m&aacute;s fundamentales: asegurar el suministro de cosas que son necesidades b&aacute;sicas vitales. Pero lo asombroso es que sigue a la cabeza en los sondeos de opini&oacute;n. Seguir&aacute; siendo as&iacute; hasta que los brit&aacute;nicos tengamos el valor de identificar la fuente central de nuestros problemas. Al final, Voldemort fue derrotado. Pero primero hab&iacute;a que nombrarlo.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiarioes" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Freedland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/brexit-causa-escasez-alimentos-combustible-reino-unido-nadie-atreve-nombrar_129_8341643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Sep 2021 20:25:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Brexit, la causa de la escasez de alimentos y combustible en Reino Unido que nadie se atreve a nombrar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reina sola: cómo cambiará la monarquía británica tras la muerte del duque de Edimburgo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/reina-sola-cambiara-monarquia-britanica-muerte-principe-felipe_1_7836723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1afbd2a-856d-43c4-bfab-a488ac8dd0ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La reina sola: cómo cambiará la monarquía británica tras la muerte del duque de Edimburgo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la conmovedora imagen de la reina sentada sola por las reglas de la COVID en el funeral, el mundo vislumbró el fin de una era. La conexión del país con la generación de la Segunda Guerra Mundial y con la monarquía se debilita</p><p class="subtitle">Felipe de Edimburgo: aristócrata de la vieja escuela, entregado consorte y 'dentopedólogo'</p></div><p class="article-text">
        A ella casi no se le pudo ver, pero era posible vislumbrar el futuro. Quiz&aacute; era la pesadumbre sepulcral de los asientos de madera oscura de la capilla de San Jorge, o quiz&aacute; el autocontrol del realizador de televisi&oacute;n que se mantuvo a distancia, respetando la privacidad del momento, pero lo cierto es que el s&aacute;bado en la<a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2021/apr/18/13-million-in-the-uk-tune-in-for-live-tv-coverage-of-prince-philip-funeral" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> cobertura en directo del funeral de su esposo</a>, la reina apenas estuvo visible. Sentada en una esquina poco iluminada y con mascarilla, la reina Isabel II desde luego no pasaba desapercibida. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la c&aacute;mara la enfocaba, el espect&aacute;culo era conmovedor: la viuda sola, una imagen que &ldquo;le parti&oacute; el coraz&oacute;n a todo el mundo&rdquo;, en <a href="https://www.washingtonpost.com/world/2021/04/17/queen-funeral-alone-chapel-philip/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">palabras del </a><a href="https://www.washingtonpost.com/world/2021/04/17/queen-funeral-alone-chapel-philip/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Washington Post</em></a>, pero que tendr&aacute; especial impacto en el Reino Unido. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta el republicano m&aacute;s convencido admite que existe un lazo extraordinario entre Isabel II y el pueblo sobre el que ha reinado durante casi siete d&eacute;cadas. Ahora, en todo caso, ese lazo ser&aacute; a&uacute;n m&aacute;s fuerte. 
    </p><p class="article-text">
        Parte de la raz&oacute;n de ello ser&aacute; la empat&iacute;a natural por una mujer que ha perdido al hombre que conoc&iacute;a desde hace 81 a&ntilde;os y que fue su &ldquo;apoyo y ancla&rdquo; durante 73 a&ntilde;os. Tradicionalmente, se espera que una monarca inspire poder&iacute;o y deferencia en sus s&uacute;bditos. Ahora tambi&eacute;n habr&aacute; ternura.
    </p><p class="article-text">
        El funeral del pasado s&aacute;bado seguramente habr&aacute; a&ntilde;adido otra dimensi&oacute;n a la relaci&oacute;n, una menos esperada: un rara sensaci&oacute;n de solidaridad. Al igual que decenas de miles de personas, la reina no pudo despedirse de un familiar de la forma tradicional.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que, comparado con la mayor&iacute;a de las personas, el pr&iacute;ncipe Felipe fue enterrado con gran ceremonia. Pero no fue como lo hab&iacute;an imaginado &eacute;l y su esposa: hab&iacute;a 30 invitados, no 800. Y sobre todo, igual que en la despedida de cualquier otra persona que haya fallecido durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o en Reino Unido, los seres queridos tuvieron que mantener el distanciamiento y llevar mascarilla. No pudieron cantar. La viuda tuvo que sentarse sola, sin el consuelo del contacto humano. 
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s que detesta los est&aacute;ndares diferentes &ndash;unas reglas para ellos, otras reglas para nosotros&ndash; importa y mucho la imagen de la reina cumpliendo los mismos protocolos que limitan la vida de todo el resto de los habitantes del Reino Unido, compartiendo su suerte. Hace tiempo que la reina aprendi&oacute; esto. Ten&iacute;a 14 a&ntilde;os cuando su madre le dijo, despu&eacute;s del <a href="https://www.iwm.org.uk/history/what-the-royal-family-did-during-the-second-world-war" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bombardeo del Palacio de Buckingham en septiembre de 1940</a>, que ahora &ldquo;pod&iacute;a mirar de frente a los barrios populares de Londres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; se ha fortalecido el lazo que une a Isabel II con sus s&uacute;bditos: el a&ntilde;o pr&oacute;ximo ser&aacute; el 70 aniversario de su proclamaci&oacute;n, un hito nunca antes alcanzado por un monarca brit&aacute;nico. Y dentro de pocos d&iacute;as cumplir&aacute; 95 a&ntilde;os. Lo cual significa que el duelo de los Windsor durante el s&aacute;bado, igual que los ocho d&iacute;as anteriores, dej&oacute; vislumbrar no solo una era que se acaba, sino otra que se avecina inevitablemente: una era en la que la familia real brit&aacute;nica perder&aacute; a su generaci&oacute;n mayor. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas cosas no cambiar&aacute;n. La familia real volvi&oacute; a demostrar durante el funeral que nadie le gana a la hora de montar una gran ceremonia. Se supon&iacute;a que la COVID-19 le quitar&iacute;a espectacularidad, pero en cierto modo la austeridad del evento lo hizo a&uacute;n m&aacute;s hermoso. 
    </p><h3 class="article-text">The Crown</h3><p class="article-text">
        Probablemente, la monarqu&iacute;a cuente con una fracci&oacute;n del presupuesto que tiene Netflix para recrear eventos de la realeza en<em> The Crown</em>, pero todav&iacute;a sabe c&oacute;mo montar un espect&aacute;culo perfecto. Las cabezas gachas de los miembros de la Guardia Real, una &uacute;nica corona de flores blancas, las cuatros inolvidables voces del coro, la silueta de un gaitero solitario, esfum&aacute;ndose a trav&eacute;s de un portal antiguo al terminar el funeral, todo podr&iacute;a haber sido imaginado por el director Stephen Daldry y su equipo ganador de premios Emmy. 
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                El príncipe Harry (derecha) y el príncipe Guillermo (centro), caminan detrás del ataúd en el cortejo fúnebre                            </span>
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        Del mismo modo, la familia real brit&aacute;nica no perder&aacute; su capacidad para crear historias entretenidas. El drama de Guillermo y Enrique caminando detr&aacute;s del f&eacute;retro de su abuelo, aparentemente necesitando la mediaci&oacute;n de un primo &ndash;solo se les vio intercambiar unas palabras despu&eacute;s del funeral&ndash; es una trama digna de un culebr&oacute;n que podr&iacute;a durar varias d&eacute;cadas: los hermanos enfrentados, sino enemistados. En ese aspecto, no hay de qu&eacute; preocuparse.
    </p><p class="article-text">
        Pero las otras se&ntilde;ales ser&aacute;n m&aacute;s inquietantes para el Palacio, unas se&ntilde;ales que van m&aacute;s all&aacute; de un n&uacute;mero r&eacute;cord que ya habr&aacute; generado preocupaci&oacute;n: las 109.741 quejas que recibi&oacute; la BBC durante la cobertura de la muerte del pr&iacute;ncipe Felipe, cuando muchas personas se quejaron por la cantidad de cobertura que interrumpi&oacute; la programaci&oacute;n habitual y les hizo perderse la serie de moda o la final de MasterChef.
    </p><p class="article-text">
        Existen preocupaciones a&uacute;n mayores. Personas allegadas han afirmado que el pr&iacute;ncipe Carlos parece destrozado por la muerte de su padre, aunque no parece inclinado a despertar del p&uacute;blico. Quiz&aacute; ese momento llegue cuando se convierta en rey, pero pocos lo creen probable. En particular porque el pr&iacute;ncipe de Gales ha sido incapaz de imitar el rasgo caracter&iacute;stico de la posici&oacute;n de su madre: su silencio ante casi todas los asuntos pol&eacute;micos, una neutralidad exagerada que lo ha hecho aceptable.  
    </p><p class="article-text">
        En el cortejo, detr&aacute;s del pr&iacute;ncipe Carlos iba su hermano Andr&eacute;s, escudado por el f&eacute;retro de su padre del oprobio que en cualquier otra ocasi&oacute;n genera su aparici&oacute;n en p&uacute;blico. Ana es respetada, Eduardo es inofensivo, Guillermo y Enrique tienen sus fans, pero ninguno tiene la talla del hombre que acaban de enterrar. 
    </p><h3 class="article-text">La conexi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        En parte eso se debe a que sus antecedentes militares son m&aacute;s d&eacute;biles que los de Felipe y, en parte, por otra raz&oacute;n que ninguno de ellos puede remediar: ninguno tiene la conexi&oacute;n con la Segunda Guerra Mundial, evento que se transform&oacute; en los cimientos del Reino Unido moderno. 
    </p><p class="article-text">
        La reina y su esposo han personificado esa conexi&oacute;n. &Eacute;l luch&oacute; por su pa&iacute;s en la Marina Real Brit&aacute;nica y el D&iacute;a de la Victoria en Europa, <a href="https://www.bbc.com/news/uk-52590865" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ella estaba en el balc&oacute;n, vestida con uniforme militar, junto a Winston Churchill</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Esos acontecimientos ayudaron a unir a la monarqu&iacute;a con el pa&iacute;s durante toda la era de posguerra: solo es necesario ver el poder instant&aacute;neo del mensaje de la reina en las primeras semanas de la pandemia del coronavirus,<a href="https://www.theguardian.com/world/2020/apr/05/queen-urges-britons-stay-strong-coronavirus-covid-lockdown" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> invocando un himno de tiempos de guerra</a>: &ldquo;Nos volveremos a ver&rdquo; (la canci&oacute;n <a href="https://www.youtube.com/watch?v=8Nzy1cfnKh4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;</a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=8Nzy1cfnKh4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>We'll Meet Again</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=8Nzy1cfnKh4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&rdquo;</a>). La muerte del pr&iacute;ncipe Felipe ha debilitado esa conexi&oacute;n que un d&iacute;a habr&aacute; desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        No es una injuria hablar as&iacute;, ni es irrespetuoso hacia el pr&iacute;ncipe. Por el contrario: pocas personas han sido m&aacute;s conscientes que &eacute;l de la fragilidad de la monarqu&iacute;a. Su abuelo fue rey de Grecia, pero su padre tuvo que huir de su pa&iacute;s y vivi&oacute; en el ostracismo el resto de su vida. Su t&iacute;a abuela fue asesinada junto al zar de Rusia en la matanza de la revoluci&oacute;n bolchevique. Felipe vio c&oacute;mo ca&iacute;an tronos otrora s&oacute;lidos y c&oacute;mo se desplomaban dinast&iacute;as reales profundamente enraizadas.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera la propia reina necesita que le digan que ninguna ley de la naturaleza establece que la monarqu&iacute;a deba existir para siempre. Puede que el hecho que haya determinado su vida sea la abdicaci&oacute;n de su t&iacute;o, tras ejercer solo ocho meses como rey Eduardo VIII. Ella sabe bien que la estabilidad real y la continuidad est&aacute;n lejos de ser autom&aacute;ticas, sino que requieren tenacidad, constancia y una h&aacute;bil plantilla de empleados. Ella y su difunto esposo encajaban a la perfecci&oacute;n. Pero de esa pareja, de esa generaci&oacute;n, hoy queda ella sola. 
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Luc&iacute;a Balducci
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Freedland]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Apr 2021 20:20:57 +0000]]></pubDate>
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