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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Caruana Húder]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo-caruana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Caruana Húder]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Coque Malla canta la ópera que Alemania estrenó poco antes del nazismo: "Habla de lo que nos pasa hoy y del capitalismo más salvaje"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/coque-malla-canta-opera-alemania-estreno-nazismo-habla-pasa-hoy-capitalismo-salvaje_1_13513573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db7da84d-f189-4e74-a8b9-f0e934a20582_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x944y368.jpg" width="1200" height="675" alt="Coque Malla canta la ópera que Alemania estrenó poco antes del nazismo: &quot;Habla de lo que nos pasa hoy y del capitalismo más salvaje&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cantante y actor protagoniza 'La ópera de los tres centavos', mítica obra de Bertolt Brecht con música de Kurt Weill que es también "un retrato cruel y salvaje del alma humana"</p><p class="subtitle">El contundente discurso del director israelí Yuval Abraham en Venecia: “EEUU está financiando gran parte de la matanza en Gaza”</p></div><p class="article-text">
        Coque Malla afirma que este proyecto le lleg&oacute; en el momento justo. Muchos a&ntilde;os con una rutina que dice le encanta, pero que quer&iacute;a romper. El joven que con 17 a&ntilde;os sac&oacute; el primer disco de Los Ronaldos, hoy, con 56 bien peinados, protagoniza su primera obra de teatro. 
    </p><p class="article-text">
        Lo hace con una obra emblem&aacute;tica, <em>La &oacute;pera de los tres centavos</em>. Estrenada en 1928, cinco a&ntilde;os antes de la subida de Adolf Hitler al poder, es una de las cotas m&aacute;s altas del musical, pero tambi&eacute;n una cr&iacute;tica feroz y marxista al capitalismo y a la Alemania de entreguerras. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mackie Navaja, menudo personajazo&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; que lo es, es uno de esos villanos que est&aacute; lleno de carisma, que es macarra, pero tambi&eacute;n tiene infinitas capas. Creo que si le dices a Al Pacino, Brando y Robert de Niro que elijan cinco personajes de toda la historia del teatro que quisieran interpretar, uno de ellos seguro que ser&iacute;a Mack the Knife.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Primera vez que protagoniza una obra de teatro, &iquest;qu&eacute; ha sido lo m&aacute;s dif&iacute;cil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, la m&uacute;sica. Los temas de Weill en la obra se las traen, no son nada f&aacute;ciles y no estaba acostumbrado a esos registros, he tenido que trabajarlos mucho. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Podr&iacute;a explicar por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay cambios arm&oacute;nicos. Las canciones en el rock normalmente son tonales, es decir, est&aacute;n escritas, compuestas y tocadas en un tono. En cambio, en la obra, en much&iacute;simas de las canciones, a mitad, el tono cambia. No en <em>Mack the Knife</em> que justo es muy sencilla arm&oacute;nicamente, pero en muchas otras s&iacute; y adem&aacute;s con melod&iacute;as muy complejas. Eso s&iacute;, cuando haces clic y la interiorizas y entiendes, va perfecto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s, los temas hay que interpretarlos actoralmente, &iquest;esa faceta no ha sido tan dif&iacute;cil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No tanto. Est&aacute;s dentro del personaje, est&aacute;s en el clima: en esa cuadra maloliente, en ese prost&iacute;bulo donde Mack tiene su vida, en la c&aacute;rcel&hellip; Y no te lo planteas, cantas desde el personaje, sale de una manera natural. Pero hay una dificultad y es que todas las imperfecciones, todas las roturas de voz, las afon&iacute;as y las peque&ntilde;as desafinaciones que el rock y el pop no solo permiten, sino que agradecen, aqu&iacute; no funcionan tanto, hay que mantener las notas con un cierto rigor l&iacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Impone el registro oper&iacute;stico que tiene la obra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo he afrontado desde ah&iacute;. Escuchando otros montajes, sobre todo los que se dieron en los a&ntilde;os 50 en Broadway, en esa &eacute;poca dorada, pude ver que a Mackie Navaja siempre lo abordaban m&aacute;s desde el musical, desde el vodevil, sin t&eacute;cnica oper&iacute;stica. Eso me permiti&oacute; relajarme. Yo conecto m&aacute;s con ese mundo, es lo que mam&eacute;, de peque&ntilde;o era ac&eacute;rrimo de Gene Kelly, de Fred Astaire, del Sinatra en Hollywood, de Bing Crosby&hellip; A mi hermano Miguel [director musical del montaje] le gustan m&aacute;s las versiones alemanas, en eso es m&aacute;s talib&aacute;n que yo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Coque Malla en &#039;La ópera de los tres centavos&#039;                            </span>
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        <strong>El equipo es de primera. Dirige Mario Vega, las luces est&aacute;n a cargo de Juan G&oacute;mez-Cornejo y la banda, con ocho m&uacute;sicos, la dirige su hermano Miguel Malla, un m&uacute;sico de larga trayectoria con proyectos tan potentes como </strong><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/funeral-madrid-recupero-alegria-cafe-central-muda-ateneo-banda-musica-infinita_1_13146738.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Racalmuto</strong></a><strong>. Y en escena lo acompa&ntilde;an actores como Paula Iwasaki, Andrea Guasch, Miquel Mars, Diego Molero o Camen Barrantes&hellip; &iquest;Qu&eacute; es lo que m&aacute;s le gusta del montaje?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo el equipo es magn&iacute;fico&hellip; De elegir dir&iacute;a que me flipa la banda. La banda que ha montado Miguel es incre&iacute;ble. Cuando Mario Vega me propuso el proyecto, uno de los puntos a favor fue cuando me dijo que quer&iacute;a que Miguel dirigiera la m&uacute;sica. Miguel es muy buen m&uacute;sico, pero adem&aacute;s es un ferviente admirador de esta &oacute;pera, la ha estudiado de arriba abajo. Y ha formado una banda que pertenece al lenguaje de la m&uacute;sica de Weill, el jazz. Por ejemplo, Gaby (Gabriel Maruj&aacute;n), que es mi bater&iacute;a y lo conozco muy bien, es de esos bater&iacute;as que parece que son malos y son los mejores, tipo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/charlie-watts-baterista-timido-elegante-marco-ritmo-rolling-stones_1_9769959.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Charlie Watts</a> [Rolling Stones], m&uacute;sicos que vienen del jazz y no son de pegada, sino que le sacan las tripas al instrumento. Eso, mezclado con la potencia de los vientos, hace que la banda suene a lo que tiene que sonar&hellip; Creo que es lo que m&aacute;s me gusta del montaje. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus padres, Gerardo Malla y Amparo Valle, fueron dos grandes actores de teatro. Pero, aparte de </strong><em><strong>El hombrecito</strong></em><strong>, que dirigi&oacute; su padre en 2002, esta es su primera incursi&oacute;n en teatro. Es un actor experimentado en cine, pero en teatro, sin embargo&hellip; Extra&ntilde;o teni&eacute;ndolo tan cerca. </strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que cerca. Miguel y yo hemos estado dentro. Ha sido nuestra vida. Nos hemos criado en teatro, nos hemos criado de gira con dos actores con los que com&iacute;amos, cen&aacute;bamos, nos acostaban, nos contaban cuentos, nos hablaban de Marlon Brando, de Bette Davis, del montaje de <em>Hamlet</em>&hellip; Eso es com&eacute;rtelo con patatas desde que te levantas hasta que te acuestas. Es decir, lo tenemos en el ADN. No tengo la sensaci&oacute;n de &ldquo;&iexcl;Uy, hostia!, estoy haciendo teatro&rdquo;. Simplemente, la vida me llev&oacute; al rock&rsquo;n&rsquo;roll. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Nunca tuvo tentaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nunca ocurri&oacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Alg&uacute;n consejo paterno, sin embargo, le habr&aacute; ayudado a afrontar este reto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestros padres nunca nos sentaban y nos dec&iacute;an: &ldquo;Os vamos a dar un consejo&rdquo;. Era una cosa que se respiraba. Los consejos aparec&iacute;an continuamente en situaciones que ve&iacute;amos. No hac&iacute;a falta decir nada. Evidentemente que hay ense&ntilde;anzas, pero son dif&iacute;cilmente aislables... Los olores, el acabar una pel&iacute;cula e ir caminando hacia casa hablando sobre ella, el verles en escena. Ha sido nuestra vida, es nuestro lenguaje. Algo que yo despu&eacute;s tambi&eacute;n he volcado en mis espect&aacute;culos de rock.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La &oacute;pera se estren&oacute; en 1928, cinco a&ntilde;os antes de que Hitler subiera al poder. Hacer hoy </strong><em><strong>La &oacute;pera de los tres centavos</strong></em><strong>, &iquest;tiene una significaci&oacute;n pol&iacute;tica especial? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente s&iacute;, creo que hay una lectura que habla de todo lo que est&aacute; pasando, del capitalismo en su aspecto m&aacute;s salvaje. Pero creo que la &oacute;pera va m&aacute;s all&aacute;, es m&aacute;s profunda, m&aacute;s compleja. En las grandes obras, a los grandes artistas, y Bertolt Brecht lo era, la pol&iacute;tica y los problemas sociales se les quedan peque&ntilde;os. Los grandes artistas tienen una necesidad de hablar sobre el universo, del alma humana en toda su complejidad y profundidad. <em>La &oacute;pera de los tres centavos</em> habla de pol&iacute;tica, habla del explotado y del explotador, pero es un retrato cruel y salvaje del ser humano, del alma humana. No hay buenos y malos, no es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ken-loach-esperanza-cuestion-politica-gente-pierde-vota-fascismo_1_10243093.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ken Loach</a>. Es mucho m&aacute;s cruel. La izquierda no se puede sentar a ver esta obra y decir &ldquo;qu&eacute; bien, Bertolt Brecht nos defiende&rdquo;. Aqu&iacute; no se salva nadie, todos son unos hijos de puta. El humilde tambi&eacute;n es un hijo de puta que traiciona a su compa&ntilde;ero por dos pesetas. Y para m&iacute; eso la hace m&aacute;s interesante y m&aacute;s universal. Por eso es un cl&aacute;sico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Escenografía de &#039;La ópera de los tres centavos&#039;"
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            <span class="title">
                Escenografía de &#039;La ópera de los tres centavos&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Prepara nuevo disco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nada, hasta oto&ntilde;o del 27, nada. Grabar&eacute; en febrero y la gira ser&aacute; en oto&ntilde;o. Lo cual se me hace demasiado largo. He calculado mal. No fui consciente de lo que me iba a faltar tocar con la banda. En mayo, por eso del mono, aprovechando que el bajista de la banda estaba dando un concierto en Zaragoza, hicimos un bolo medio clandestino de versiones en el Rock and Blues, un garito maravilloso. Hablamos con ellos, lo anunciamos el d&iacute;a antes, se agotaron las entradas en una hora y nos dimos el gustazo de hacer dos horas de versiones y alguna canci&oacute;n m&iacute;a y de Los Ronaldos. Esa ha sido la &uacute;nica vez&hellip; Demasiado tiempo sin tocar. Aunque ya tenemos la primera fecha de gira del a&ntilde;o que viene que ser&aacute; el 22 de octubre, el d&iacute;a de mi cumplea&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y sobre el libro de memorias que ha escrito su mujer, Macarena Cabo, </strong><em><strong>Un sitio donde ser salvaje </strong></em><strong>y se publica este octubre&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No puedo hablar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No puede decir al menos si est&aacute; contento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy contento, muy contento, pero no puedo hablar. No hemos calculado que el lanzamiento del libro iba a coincidir con el estreno de la obra en Madrid&hellip; Me han pedido, por favor, que no diga nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las elecciones de 2018, Vox utiliz&oacute; su tema </strong><em><strong>No puedo vivir sin ti</strong></em><strong> en la campa&ntilde;a. Con mucha iron&iacute;a hizo unas declaraciones sobre c&oacute;mo mucha gente relacionaba la canci&oacute;n con el consumo de coca&iacute;na y que quiz&aacute; aquello fuera una metedura de pata&hellip; </strong>
    </p><p class="article-text">
        [Sonr&iacute;e]. Dije que mucha gente piensa que es sobre la coca&iacute;na, no lo confirm&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En estos a&ntilde;os esa versi&oacute;n m&aacute;s farmacodependiente ha ganado adeptos, pero nada que ver, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, no es sobre la coca&iacute;na. La coca&iacute;na no se merece una canci&oacute;n. Es un co&ntilde;azo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/coque-malla-canta-opera-alemania-estreno-nazismo-habla-pasa-hoy-capitalismo-salvaje_1_13513573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 20:33:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Coque Malla canta la ópera que Alemania estrenó poco antes del nazismo: "Habla de lo que nos pasa hoy y del capitalismo más salvaje"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,Musical,Ópera,Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["¡Cómo mola ser tan comunista!": Alba Flores canta en un cabaret el poder "desde abajo" de las mujeres del 36]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/mola-comunista-alba-flores-canta-cabaret-abajo-mujeres-36_1_13501198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68af64dd-4f5a-48a2-8bc4-b1b43866514a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150876.jpg" width="851" height="479" alt="&quot;¡Cómo mola ser tan comunista!&quot;: Alba Flores canta en un cabaret el poder &quot;desde abajo&quot; de las mujeres del 36"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz y el director Andrés Lima repiten el éxito de público de '1936' con 'Libres!!!', una obra teatral sobre la asociación anarcofeminista Mujeres Libres</p><p class="subtitle">Javier Bardem y Penélope Cruz conquistan Venecia con 'Búnker': “Sería contradictorio estar aquí y decir que no hablamos de política”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alba-flores-90-paparazzi-consumian-carne-historias-limite_1_12795842.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alba Flores</a> y <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/andres-lima-1936-gran-ejercicio-memoria-historica_1_12135911.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andr&eacute;s Lima</a> se han embarcado en un cabaret anarca tan divertido como activista titulado <em>Libres!!!</em>, para el que ya se han vendido todas las entradas de las 27 funciones que se realizar&aacute;n en el Teatro de la Abad&iacute;a de Madrid, una locura similar a la que provoc&oacute; la obra <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/1936-obra-guerra-civil-franco-no-hubiera-querido-vieran-espanoles_129_11864362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>1936</em></a><em>, </em>que tambi&eacute;n reuni&oacute; a la actriz y al director esc&eacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        La obra recoge la historia de tres mujeres valientes (Luc&iacute;a S&aacute;nchez Saornil, Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gasc&oacute;n), que en 1936 crearon la primera asociaci&oacute;n anarcofeminista de Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/amanecer-feminista-segunda-republica_130_8608320.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mujeres Libres</a>, una de las principales del movimiento libertario. Pero <em>Libres!!!</em> no es un espect&aacute;culo doctrinal y de genealog&iacute;as pol&iacute;ticas, sino puro cabaret, incorrecto y un tanto pendenciero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que m&aacute;s me flipa de esas mujeres &mdash;explica Alba Flores a elDiario.es&mdash; es que en un momento que podr&iacute;an haber dicho, 'mira vamos a esperar a que pase la guerra y luego ya vemos si hacemos algo anarquista', deciden hacer&rdquo;. &ldquo;Creo que esa actitud es un referente muy v&aacute;lido para hoy, la &uacute;nica manera de hacer pol&iacute;tica no es la pol&iacute;tica de los partidos y la pol&iacute;tica participativa, los cambios se hacen desde abajo, organizando y administrando tu vida como la quieres vivir&rdquo;, explica la actriz. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La izquierda necesita aprender mucho de todas esas mujeres, porque no se trata de jugar al bipartidismo, es otra cosa, se trata de conquistar la autonom&iacute;a pol&iacute;tica del pueblo&rdquo;, se&ntilde;ala el director esc&eacute;nico Andr&eacute;s Lima a este peri&oacute;dico.
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                &#039;Libres!!!&#039;, de Andrés Lima                            </span>
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        Escrita por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/esther-carrodeguas-resucita-fraga-teatro-obra-no-hay-hueco-espectador-no-sea-antifranquista_1_10591005.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esther Carrodeguas</a> <em>(Iribarne)</em>, la obra une la historia de estas mujeres anarquistas con la explosi&oacute;n en esos mismos a&ntilde;os de las <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/sicalipticas-cupleteras-copleras-reinas-cabaret_132_8645894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cabareteras sical&iacute;pticas</a>. Temas como <em>La diputada</em> de Amalia Molina (&ldquo;&iexcl;Viva el divorcio! &iexcl;Vivan mis manos que a&uacute;n no han cosido ni un calcet&iacute;n!&rdquo;) o <em>La sindicalista</em> de Carmen Flores, van trufando un espect&aacute;culo lleno de humor e incorrecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La obra comienza fuerte. N&uuml;ll Garc&iacute;a y Laura Gal&aacute;n piden al respetable que se levante y que haga una &ldquo;reverencia descomunal&rdquo; al gran s&iacute;mbolo: La Pasionaria. Ah&iacute; entra en escena Alba Flores, con dos pezoneras con la hoz y el martillo cantando una versi&oacute;n del tema de Carmelita Aubert, <em>Comunista</em>. &ldquo;No me ri&ntilde;as mam&aacute;, no me ri&ntilde;as pap&aacute;, porque sea mujer modernista. Y es que en el 36, diputada ser&eacute;! C&oacute;mo mola ser tan comunis-comunis-comunista!&rdquo;, canta Flores con todo el garbo. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute; pasar&aacute;n por escena los grandes nombres como Emilia Pardo Baz&aacute;n, Victoria Kent o Clara Campoamor. Para todas habr&aacute; estopa. <em>Libres!!!,</em> en cierto modo, se levanta contra la historiograf&iacute;a aceptada del feminismo espa&ntilde;ol para contraponer la intrahistoria de uno de los movimientos m&aacute;s relevantes del siglo XX: el anarcofeminismo. 
    </p><p class="article-text">
        Andr&eacute;s Lima explica que quer&iacute;an resaltar la importancia del movimiento en esos a&ntilde;os: &ldquo;De todas aquellas mujeres han quedado cuatro nombres. El hecho de rebajar los humos a algunas, con gracia y respeto, no est&aacute; de m&aacute;s&rdquo;. &ldquo;El anarcofeminismo fue uno de los movimientos m&aacute;s aplastados, casi borrados, por el franquismo. Y no eran cuatro, no hubo tan solo 500 milicianas como se nos ha intentado vender, fueron m&aacute;s de 5.000, la base del movimiento era espectacular&rdquo;, a&ntilde;ade.
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                &#039;Libres!!!&#039;, de Andrés Lima                            </span>
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        Pero el quiz del espect&aacute;culo no est&aacute; solo en la incorrecci&oacute;n. Aparte de las pullas bien afiladas &mdash;hay una al cofundador de Podemos Pablo Iglesias que el d&iacute;a del ensayo general provoc&oacute; una gran risotada&mdash;, est&aacute; la recuperaci&oacute;n de un legado del que Lima destaca la moralidad avanzada de esas mujeres. &ldquo;Pero no solo de las anarquistas, donde en la obra vemos discursos muy potentes de Federica Montseny o Guillermina Rojas sobre el divorcio, el amor libre y la prostituci&oacute;n, sino tambi&eacute;n de todas esas cabareteras y cupletistas que, pese al machismo y el patriarcado de la &eacute;poca, salen desnudas, dicen lo que les da la gana y consiguen tener una relevancia social incre&iacute;ble&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Hay una frase del espect&aacute;culo que resume muy bien el esp&iacute;ritu de la obra. En un momento aparece en escena una de las grandes te&oacute;ricas del anarquismo,<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/premium-en-abierto/emma-goldman-mujer-miedo_1_2673116.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Emma Goldman,</a> quien lleg&oacute; a ser tildada como la mujer &ldquo;m&aacute;s peligrosa de Estados Unidos&rdquo; y que escribi&oacute; textos fundamentales como <em>Viviendo mi vida</em> (1931). La anarquista rusa, al son de la Macarena, dice: &ldquo;Si no puedo bailar: no es mi revoluci&oacute;n&rdquo;. Algo que, como dejan muy claro en la obra, tampoco los anarquistas puros entendieron nunca muy bien. &ldquo;Anarcomachista, &iexcl;un cl&aacute;sico de libro!&rdquo;, se dice con retranca en la obra.
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                &#039;Libres!!!&#039;, de Andrés Lima                            </span>
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        El espect&aacute;culo est&aacute; lleno de aciertos. La adaptaci&oacute;n musical hecha por Jaume Manresa, la potencia de Laura Gal&aacute;n como Federica Montseny o la Pardo Baz&aacute;n, la de N&uuml;ll Garc&iacute;a en el papel de Teresa Claramunt, la presencia disruptiva de Eva Valdelomar al piano, la energ&iacute;a y el cante de las tres actrices en escena&hellip;&nbsp;<em>Libres!!!&nbsp;</em>es un espect&aacute;culo con una fuerza que se contagia a la platea.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una primera parte en la que se realiza una especie de genealog&iacute;a por los personajes fundamentales de la pol&iacute;tica y el feminismo de la &eacute;poca, la obra se centra en la historia de las tres mujeres que en 1936 decidieron crear la primera asociaci&oacute;n anarquista de mujeres. Ah&iacute; el presente y el pasado comienzan a darse la mano.
    </p><p class="article-text">
        La obra, en su final, defiende que a partir de 1936, en ciertas zonas no franquistas, se pudo vivir realmente la utop&iacute;a: colectivizaciones, c&aacute;maras de lactancia en las f&aacute;bricas, formaci&oacute;n y alfabetizaci&oacute;n de las mujeres&hellip; &ldquo;Todo es de todas porque todas las personas somos lo mismo, significamos lo mismo, que haya durado poco no significa que no haya sido la hostia&rdquo;, grita Laura Gal&aacute;n en escena mientras resuenan las letras y los acordes de <em>People Have The Power</em> de Patti Smith. 
    </p><h2 class="article-text">Converge realidad y ficci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En ese momento, las actrices dejan de estar &ldquo;en personaje&rdquo;, los planos de ficci&oacute;n y realidad se funden. Son Luc&iacute;a S&aacute;nchez Saornil, Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gasc&oacute;n, pero tambi&eacute;n son N&uuml;ll, Laura y Alba. Flores destaca lo importante que ha sido para la compa&ntilde;&iacute;a poder recuperar unos referentes que hab&iacute;an ca&iacute;do en el olvido, &ldquo;es muy importante sentirte respalda, no estar tan solita, adem&aacute;s puedes aprender de las cosas que hicieron y pensaron, qu&eacute; les sali&oacute; bien y qu&eacute; mal, aprender de c&oacute;mo se organizaron, tenemos que recuperar la capacidad de la autogesti&oacute;n del pueblo, creo que ah&iacute; radica el esp&iacute;ritu anarquista de la obra&rdquo;, resume Flores. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Siguiendo ese mismo esp&iacute;ritu, la productora del espect&aacute;culo ha decidido implantar una estrategia para poder llegar a m&aacute;s sitios. <em>Libres!!!</em> es una producci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/teatro-barrio-premio-nacional-teatro-2024_1_11660040.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teatro del Barrio</a>, uno de los focos teatrales m&aacute;s activos de la capital, y la celebraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os de Espa&ntilde;a en libertad, promovida por el Gobierno. La directora art&iacute;stica del Teatro del Barrio, Ana Bel&eacute;n Santiago, anunci&oacute; en rueda de prensa que la productora hab&iacute;a decidido que los beneficios de la gira fueran utilizados para poder llegar a sitios que, por presupuesto o posicionamientos pol&iacute;ticos, no fuera posible. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con Ana Bel&eacute;n nos reunimos para ver c&oacute;mo pod&iacute;amos llevar la producci&oacute;n y la distribuci&oacute;n hacia un lugar m&aacute;s coherente con lo que creemos. Y pensamos en esta f&oacute;rmula de reutilizar la plusval&iacute;a&rdquo;, explica Flores que ya aplic&oacute; esta manera de hacer en su compa&ntilde;&iacute;a La Extra&ntilde;a. &ldquo;Tenemos que experimentar c&oacute;mo hacerlo, pero el 23 de noviembre ya vamos a La Ben&eacute;fica de Pilo&ntilde;a, el espacio que lleva Rodrigo Cuevas. Se trata de compartir y tambi&eacute;n de recuperar un esp&iacute;ritu bien presente en los a&ntilde;os treinta con experiencias como La Barraca o las Misiones Pedag&oacute;gicas y esas mujeres libres que fueron de pueblo en pueblo. Ellas lo hac&iacute;an, pues nosotras tambi&eacute;n&rdquo;, concluye. Tras las funciones en Madrid el espect&aacute;culo partir&aacute; por toda Espa&ntilde;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/mola-comunista-alba-flores-canta-cabaret-abajo-mujeres-36_1_13501198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 19:57:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["¡Cómo mola ser tan comunista!": Alba Flores canta en un cabaret el poder "desde abajo" de las mujeres del 36]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,Feminismo,Anarquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El bailarín Juan Berlanga, tras la agresión por manifestantes en apoyo a Ceuta: “Seguí bailando, no iba a dejarles salirse con la suya”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/bailarin-juan-berlanga-agresion-manifestantes-apoyo-ceuta-segui-bailando-no-iba-dejarles-salirse_1_13490869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80eadbb7-f375-4a0d-805a-4d3ad0fe38b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x755y1157.jpg" width="1200" height="675" alt="El bailarín Juan Berlanga, tras la agresión por manifestantes en apoyo a Ceuta: “Seguí bailando, no iba a dejarles salirse con la suya”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista relata cómo vivió el ataque que sufrió esta semana en Manzanares (Ciudad Real) durante la representación de su obra 'Juancaballo', con la que recibió este año el premio Max al mejor intérprete masculino</p><p class="subtitle">Tanxugueiras responden a los ultras que intentaron boicotear su concierto en Palencia: “Tenemos que reflexionar, la violencia es muy peligrosa”</p></div><p class="article-text">
        El bailar&iacute;n jiennense Juan Berlanga dice tener mal cuerpo todav&iacute;a, no entender nada. Han pasado cinco d&iacute;as desde que en la inauguraci&oacute;n del ciclo CallejeArtes en Manzanares (Ciudad Real) sufri&oacute; una agresi&oacute;n mientras bailaba en la plaza de la Constituci&oacute;n: recibi&oacute; insultos, le arrojaron una silla e intentaron detener la representaci&oacute;n haciendo sonar bocinas. Los ataques vinieron por parte de algunas de las personas que se hab&iacute;an congregado en esa misma plaza como parte de las concentraciones convocadas por el PP, con el apoyo de Vox, <a href="https://www.eldiario.es/politica/miles-ciudadanos-salen-calle-apoyo-ceuta-gestion-gobierno-sanchez-traidor_1_13482914.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con motivo del D&iacute;a de Ceuta</a>.
    </p><p class="article-text">
        Berlanga no es alguien nuevo en la profesi&oacute;n, es bailar&iacute;n del Ballet Nacional, desde hace tres a&ntilde;os dirige su propia compa&ntilde;&iacute;a y justo con la pieza que estaba mostrando en el municipio de Ciudad Real, <em>Juancaballo</em>, recibi&oacute; este a&ntilde;o el Premio Max al mejor int&eacute;rprete masculino. Estas tablas le dieron la fortaleza para tomar una determinaci&oacute;n: no dejar de bailar a pesar de los ataques.
    </p><p class="article-text">
        Juan Berlanga atiende a <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> desde Tenerife, donde est&aacute; bailando con el Ballet Nacional. Con <em>Juancaballo</em> continua una larga gira que en los pr&oacute;ximos meses le llevar&aacute; a Dinamarca y Per&uacute;. Y ya est&aacute; preparando una gran pieza para diciembre que estrenar&aacute; en el Centro de Danza Matadero (Madrid), <em>El salto de Bultes</em>, en la que contar&aacute; con la direcci&oacute;n musical de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/nino-elche-persigue-ruido-espacio-posibilidad-silencio_128_8523350.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ni&ntilde;o de Elche</a> y la dramaturgia de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/alberto-conejero-cancelacion-causas-ideologicas-tipo-censura_1_10881922.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Conejero</a>, con quien tambi&eacute;n colabor&oacute; para <em>Juancaballo</em>. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xb4wvw2" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Podr&iacute;a contar qu&eacute; pas&oacute; exactamente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento nos inform&oacute; que esa noche hab&iacute;a una manifestaci&oacute;n por Ceuta, pac&iacute;fica en todo momento, nos dijeron, a la misma hora en el lado opuesto de la misma plaza. Llegamos antes para preparar todo, la plaza estaba de bote en bote. Ellos en un lado y nosotros con sillas para que el p&uacute;blico pudiese ver, en el otro. Y cuando comenz&oacute; el espect&aacute;culo a las ocho de la tarde y se empez&oacute; a o&iacute;r la m&uacute;sica, empezaron a acercarse y a pitar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Con qu&eacute; intenci&oacute;n se acercaban?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;an parar la pieza. En los primeros cuatro minutos empezaron a gritar, a no dejar escuchar con las bocinas&hellip; Se fueron calentando y comenzaron los insultos. Yo decid&iacute; no parar, en el comienzo estoy yo solo en el espacio, en un lin&oacute;leo de ocho por 10 metros que estaba a ras de suelo. Pod&iacute;an haber entrado sin dificultad, pero me sent&iacute; con fuerza, estaba haciendo mi trabajo y decid&iacute; seguir y hasta que el Ayuntamiento no decidiera pararlo, continuar. Segu&iacute; bailando, no iba a dejarles salirse con la suya.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; clase de insultos escuch&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al principio eran m&aacute;s generales, parec&iacute;a que les daba igual si fuese una pieza de danza o cualquier otra manifestaci&oacute;n art&iacute;stica, pero la cosa se fue complicando y comenzaron a ir contra la pieza, contra m&iacute; directamente. Eran insultos a nivel personal, incluso de naturaleza hom&oacute;foba. Quer&iacute;an parar la obra e incluso llegaron a desenchufar uno de los altavoces y amenazaron al t&eacute;cnico. Hubo un momento complicado, la verdad, que empeor&oacute; cuando alguien tir&oacute; una silla al escenario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese momento, &iquest;decidi&oacute; parar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, segu&iacute; bailando, en ning&uacute;n momento par&eacute;. Fue cuando entr&oacute; mi compa&ntilde;ero Arthur Bernard a escena que el Ayuntamiento decidi&oacute; parar la pieza. La Guardia Civil y la Polic&iacute;a intentaron acordonar la zona y alejar a los manifestantes porque la situaci&oacute;n se estaba yendo de madre, pero yo nunca par&eacute;, hice mi trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; luego?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos quedamos atr&aacute;s y luego la Polic&iacute;a nos llev&oacute; a camerinos. Una hora m&aacute;s tarde pudimos recomenzar cuando buena parte de los manifestantes ya se hab&iacute;an dispersado. Volvimos a hacerla entera, mucho p&uacute;blico decidi&oacute; quedarse, se aplaudi&oacute; y sali&oacute; una funci&oacute;n especialmente emotiva. Quer&iacute;a aprovechar para agradecer a ese p&uacute;blico que se qued&oacute; y nos defendi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cu&aacute;ndo estaba bailando, &iquest;era consciente de lo que pasaba, o&iacute;a los insultos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, era plenamente consciente. Me gritaban que no era espa&ntilde;ol, perroflauta&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hubo insultos hom&oacute;fobos, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, maric&oacute;n, que es el insulto b&aacute;sico de este tipo de personas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este país está yendo hacia un lugar muy feo, por eso he decidido hablar y dar a conocer lo que pasó. Hay que posicionarse. Entiendo que se manifiesten, lo respeto, incluso lo apoyo, yo me he manifestado en otras ocasiones, pero lo que pasó fue otra cosa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le hab&iacute;a pasado algo parecido alguna vez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nunca, fue muy desagradable. Este pa&iacute;s est&aacute; yendo hacia un lugar muy feo, por eso he decidido hablar y dar a conocer lo que pas&oacute;. Hay que posicionarse. Entiendo que se manifiesten, lo respeto, incluso lo apoyo, yo me he manifestado en otras ocasiones, pero lo que pas&oacute; fue otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se le ha quedado el cuerpo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por suerte a nivel f&iacute;sico estamos bien, no nos ocurri&oacute; nada, pero a nivel emocional te deja tocado, no entiendes muy bien el porqu&eacute;. Es verdad que yo me mantuve firme y fuerte, pero con los d&iacute;as lo vas viendo con cierta perspectiva&hellip; En estos d&iacute;as me ha ayudado sentir el apoyo de mucha gente, de las instituciones...
    </p><p class="article-text">
        <strong>La SGAE, la Red Nacional de Teatros P&uacute;blicos y el Ballet Nacional donde usted es bailar&iacute;n, ya han condenado estos hechos&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es importante ese apoyo, pero tambi&eacute;n el de toda la profesi&oacute;n, el de amigos e incluso gente desconocida que me han escrito y me alaban el no haber parado, creo que hice bien, que no parar fue ya un posicionamiento, defend&iacute; algo que siento que es m&iacute;o. En vez de avanzar estamos retrocediendo y pienso que es m&aacute;s importante que nunca posicionarse y defenderse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El grupo de m&uacute;sica </strong><a href="https://www.eldiario.es/galicia/tanxugueiras-responden-ultras-intentaron-boicotear-concierto-palencia-reflexionar-violencia-peligrosa_1_13490320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tanxugueiras</strong></a><strong> sufri&oacute; un episodio similar en Palencia. Las integrantes han realizado un comunicado donde piden visibilizar este tipo de actos y abrir un debate donde predomine el respeto, el cari&ntilde;o y el amor, &iquest;est&aacute; de acuerdo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente de acuerdo, transmit&iacute; tambi&eacute;n el mismo mensaje. Hay que visibilizarlo y denunciarlo, no nos podemos quedar callados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en una sociedad que por suerte ha ido avanzando, pero últimamente hay un claro retroceso. No se trata solo de la danza, los ataques homófobos están aumentando en todos los sectores de la sociedad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hace unos meses, el bailaor </strong><a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/cajon_flamenco/manuel-linan-premio-nacional-danza-mochilas-toxicas-han-servido-inspiracion-espectaculo_1_11470786.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Manuel Li&ntilde;&aacute;n</strong></a><strong> (Premio Nacional de Danza) </strong><a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/vicioso-enfermo-degenerado-ataque-homofobo-manuel-linan-bailar-bata-cola-manton_1_12257150.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>sufri&oacute; una oleada de ataques hom&oacute;fobos</strong></a><strong> en las redes por presentar una pieza donde bailaba con falda. La danza es un arte que muchas veces es diana de la homofobia, &iquest;est&aacute; de acuerdo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquello fue tremendo, intolerable. Estamos en una sociedad que por suerte ha ido avanzando, pero &uacute;ltimamente hay un claro retroceso. No se trata solo de la danza, los ataques hom&oacute;fobos est&aacute;n aumentando en todos los sectores de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Li&ntilde;&aacute;n contaba que empez&oacute; a bailar a los cinco a&ntilde;os y que de ni&ntilde;o, por miedo a que lo insultasen, se encerraba en su cuarto a bailar&hellip; Quiero decir, estos ataques no son algo nuevo&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En absoluto, yo tambi&eacute;n sufr&iacute; acoso y <em>bullying </em>por ser diferente. Era una sociedad, la de los noventa, que simplemente no permit&iacute;a una realidad. Eras el maric&oacute;n de la clase. Sigo pregunt&aacute;ndome por qu&eacute;, c&oacute;mo a un ni&ntilde;o que est&aacute; creciendo, form&aacute;ndose, se le puede se&ntilde;alar de ese modo. Sigo sin entender por qu&eacute; hay que atacar a alguien por su condici&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No s&eacute; si ha sacado alguna conclusi&oacute;n de todo lo que ha pasado&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que hay que defender lo que uno es y su trabajo, siempre. Esa es la conclusi&oacute;n. Y no estoy en contra de nadie, incluso podr&iacute;a llegar a manifestarme por lo que est&aacute; pasando en Ceuta, lo que no me voy a unir es a ese grupo de individuos que venden una manifestaci&oacute;n pac&iacute;fica cuando no es as&iacute;. Su actitud es otra, son como unos gremlins a los que se les echa agua.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/bailarin-juan-berlanga-agresion-manifestantes-apoyo-ceuta-segui-bailando-no-iba-dejarles-salirse_1_13490869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 19:24:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El bailarín Juan Berlanga, tras la agresión por manifestantes en apoyo a Ceuta: “Seguí bailando, no iba a dejarles salirse con la suya”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Danza,Danza contemporánea,Ciudad Real,Agresiones,Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalia Huarte: "A las actrices jóvenes se nos va a quitar el síndrome de impostoras ya"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/natalia-huarte-actrices-jovenes-quitar-sindrome-impostoras_1_13414066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0801b92-7b64-4442-96fb-e3c8fe280e6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1499y364.jpg" width="1200" height="675" alt="Natalia Huarte: &quot;A las actrices jóvenes se nos va a quitar el síndrome de impostoras ya&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz navarra, que vive un momento de madurez conquistada, triunfa en el Festival de Olite con un monólogo de Alberto Conejero sobre Leonora Carrington</p><p class="subtitle">Muere el actor Manolo Solo a los 62 años, ganador del Goya por 'Tarde para la ira'
</p></div><p class="article-text">
        Natalia Huarte es de Pamplona. Se fue muy pronto a Madrid a estudiar teatro. De eso hace 16 a&ntilde;os. Ahora, con 36, est&aacute; en plenitud. Bajo las murallas del castillo de Olite (Navarra) demostr&oacute; el momento de libertad y sabidur&iacute;a esc&eacute;nica que ha conquistado. Lo hizo con su nueva obra, <em>Leonora</em>, un mon&oacute;logo escrito y dirigido por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/alberto-conejero-sorprende-profundo-retrato-generacional-mujer-tres-noches-itaca_129_12979210.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Conejero</a> sobre la pintora inglesa Leonora Carrington. Una hora de despliegue actoral, de dominio esc&eacute;nico, de cuerpo y palabra que el p&uacute;blico del festival agradeci&oacute; a quien ya es su actriz preferida. 
    </p><p class="article-text">
        Huarte est&aacute; contenta, se le nota en los ojos, en la mirada. La actriz que lo hizo todo en teatro lleva dos a&ntilde;os m&aacute;s quieta, comenzando carrera en cine, afianzando su presencia en las series <em>(Legado, Innato, Querer)</em> y apostando por este proyecto que ha levantado junto a Conejero. La actriz joven que era todo talento y t&eacute;cnica, perfecta en el decir, recta en el estar, ha ido asalvaj&aacute;ndose, chupando de cada director y cada proyecto, dej&aacute;ndose, permiti&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Leonora Carrington fue una inglesa de buena familia, de padre autoritario, rebelde desde peque&ntilde;a, que conoci&oacute; la Francia intelectual de los a&ntilde;os treinta, que mantuvo un romance con Max Ernst, que huy&oacute; a Espa&ntilde;a y fue v&iacute;ctima de una violaci&oacute;n grupal por unos oficiales requet&eacute;s, que escap&oacute; de este pa&iacute;s y se afinc&oacute; en un M&eacute;xico fruct&iacute;fero donde su arte, alucinado, surreal y enigm&aacute;tico, floreci&oacute; como nunca. Esta obra sobre ella abrir&aacute; en septiembre la temporada de Teatro de la Abad&iacute;a de Madrid. Despu&eacute;s le seguir&aacute; una larga gira por Espa&ntilde;a. De aqu&iacute; a mayo del a&ntilde;o que viene ya tiene cerradas veinte plazas, Londres entre ellas. Antes, este mismo primero de agosto, la obra aterriza en Palma de Mallorca, con una versi&oacute;n <em>site-specific</em> para el museo Cran Prunera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo naci&oacute; </strong><em><strong>Leonora?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Alberto Conejero me llam&oacute; para una lectura dramatizada del texto. No nos conoc&iacute;amos, y en esos cuatro d&iacute;as de ensayo pas&oacute; algo, nos enamoramos un poco. Y luego, cuando Alberto decidi&oacute; dirigirlo, me llam&oacute;. Es un proyecto que ahora va muy bien, hay funciones, la gente la aprecia, pero al principio era todo un poco kamikaze. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y ese flechazo con Conejero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son cosas que pasan en la vida, te encuentras con alguien en un determinado momento y conectas. Funcion&oacute; porque nos empezamos a re&iacute;r mucho. De Alberto ten&iacute;a una imagen de hombre serio que sabe mucho. Yo iba un poco cagada, pero ya el primer d&iacute;a vi que ten&iacute;a el mismo humor que yo. Nos pusimos a proponer, cada uno desde su bagaje. Lo que ha sido precioso es la mirada horizontal que ha tenido todo el rato como director. Hay un momento en tu vida que te apetece eso: encontrarte con alguien que va a sacar de ti muchas cosas, pero que te va a dejar hacer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Natalia Huarte durante la representación de &#039;Leonora&#039;                            </span>
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        <strong>Leonora Carrington es un personajazo con una fuerza sobrehumana, &iquest;c&oacute;mo ha sido la relaci&oacute;n con ella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al principio del proyecto le pregunt&eacute; a Alberto si deb&iacute;a investigar sobre ella. Decidimos que no, incluso su libro <em>Memorias de abajo</em> lo he le&iacute;do a posteriori, un libro terrible, con mucho dolor. Sin embargo, yo me centr&eacute; en el texto de Alberto, que no est&aacute; tan ah&iacute;, que es m&aacute;s luminoso. Trabaj&eacute; lo que me pasaba a m&iacute; con el texto, m&aacute;s que con la figura de Leonora. Decid&iacute; llevar mi ropa en escena, Conejero decidi&oacute; quitar toda escenograf&iacute;a, no hacer proyecciones de sus cuadros. Las im&aacute;genes ya est&aacute;n en el texto. No quisimos imitarla o llevar su imagen a escena, sino, como dice el texto, pintar un lienzo cada noche con la palabra y el cuerpo. Esa idea, quiero creer, le gustar&iacute;a a Leonora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trabajé lo que me pasaba a mí con el texto, más que con la figura de Leonora Carrington. Decidí llevar mi ropa en escena. Conejero decidió quitar toda escenografía y no hacer proyecciones de sus cuadros</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Han pasado muchas cosas desde que, reci&eacute;n salida de la escuela, ingres&oacute; en la compa&ntilde;&iacute;a joven de la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Teatro Cl&aacute;sico (CNTC) en 2013. Despu&eacute;s de una larga estancia en la compa&ntilde;&iacute;a, trabaj&oacute; con Alfredo Sanzol y, tras la pandemia, la locura. Directores muy diferentes no dejaron de llamarla. Le planteo un juego: hablemos de su evoluci&oacute;n a trav&eacute;s de los montajes que ha realizado. De la &eacute;poca en la CNTC, &iquest;con qu&eacute; obra, por las razones que sea, se queda? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Con <em>El perro del hortelano</em> dirigido por Helena Pimenta, sin duda. Ah&iacute; not&eacute; que algo cambiaba en mi forma de hacer. Interpretaba a Marcela, un personaje m&aacute;s grande que adem&aacute;s hac&iacute;a con la compa&ntilde;&iacute;a principal de la CNTC, con un reparto de gente mayor que yo, con mucha m&aacute;s experiencia. Los protagonistas eran <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/marta-poveda-lluis-homar-deberia-dimitir-director-compania-nacional-teatro-clasico_1_11518017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Poveda</a> y Ra&uacute;l Castej&oacute;n. Me acuerdo que dije: &ldquo;Aqu&iacute; tienes que ser valiente o, si no, desapareces&rdquo;. Yo siempre hab&iacute;a sido muy obediente. Yo me atrev&iacute; y Pimenta me lo permiti&oacute;. Hab&iacute;a d&iacute;as que me dec&iacute;a &ldquo;&iquest;pero qu&eacute; haces?&rdquo;, y yo le respond&iacute;a, &ldquo;cosas&rdquo; [r&iacute;e]. Luego volv&iacute; a ser obediente, dio un paso para atr&aacute;s&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llevaba muchos a&ntilde;os en la compa&ntilde;&iacute;a. Ten&iacute;a ganas de salir, de probar otras cosas, enfrentarme a llamar a puertas, a hacer pruebas, a crecer&hellip; Y justo en Olite me apunt&eacute; a un taller con Alfredo Sanzol y Andr&eacute;s Lima. Conoc&iacute; a Sanzol, trabaj&eacute; mucho las improvisaciones, habl&eacute; en escena incluso con acento navarro, fue superintenso. Y justo despu&eacute;s me llam&oacute; para montar <em>La valent&iacute;a.</em> Me cagu&eacute;, me asust&eacute;. Le dec&iacute;a a Sanzol que yo no pod&iacute;a, que no sab&iacute;a hacerlo. Ve&iacute;a el reparto con Natalia Huarte, con Inma Cuevas, con Francesco Carril&hellip; Y me volv&iacute; obediente de nuevo. Francesco me impon&iacute;a mucho, por ejemplo, me daba miedo tenerle al lado. No me cre&iacute;a capaz de ser graciosa. S&iacute;, me cagu&eacute;. Tengo que reconocerlo. Fue un montaje que sent&iacute; que me hac&iacute;a peque&ntilde;a. Pero Alfredo, que es maravilloso, me dec&iacute;a que no y luego me llam&oacute; para <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/teatro-publico-milagros-sigue-adelante-gracias-funcionarios_1_8297538.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El bar que se trag&oacute; a todos los espa&ntilde;oles</em></a><em>.</em>
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                Natalia Huarte en el Festival de Teatro de Olite                            </span>
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        <em><strong>&iquest;El bar que se trag&oacute; a todos los espa&ntilde;oles</strong></em><strong> es el montaje que destacar&iacute;a de su siguiente etapa, tras la CNTC y antes de la pandemia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda. Fue un montaje muy especial, la hac&iacute;amos todav&iacute;a con restricciones. No hab&iacute;a cervezas ni conversaciones con el p&uacute;blico. No sab&iacute;amos nada de lo que pasaba. &Iacute;bamos al teatro, la hac&iacute;amos y nos ten&iacute;amos que volver a casa corriendo. Fue m&aacute;s tarde que fuimos viendo lo que hab&iacute;a supuesto en el p&uacute;blico. La gente estaba con ganas de ir al teatro y la obra creo que daba ganas de vivir&hellip; Creo que le vino muy bien, parad&oacute;jicamente, ese comienzo de casa-funci&oacute;n-casa. Los actores hicimos un grupo muy fuerte, concentrado todo en el trabajo. Fue hermoso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras este montaje comienzan tres a&ntilde;os de frenes&iacute; absoluto, de un montaje tras otro con directores tan buenos como distintos: I&ntilde;aki Rekarte, Josep Mar&iacute;a Flotats, </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/nuevo-orlando-barroco-queer-recuerda-vigencia-obra-virginia-woolf_1_12262408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Marta Pazos</strong></a><strong>, </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/lucia-carballal-confirma-creadoras-relevantes-teatro-espanol_129_12080004.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lucia Carballal</strong></a><strong>, </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/luisa-carnes-escritora-obrera-republicana-teatro-descubrio-tea-rooms-regresa-natacha_1_12060118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Laila Ripoll</strong></a><strong> y Luz Arcas con quien le dieron el Premio Max a la mejor interpretaci&oacute;n femenina por </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/insoportable-actualidad-sarah-kane-obra-psicosis-4-48_1_10281946.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Psicosis 4:48</strong></em></a><em><strong>.</strong></em><strong> Me imagino que imposible elegir uno, pero &iquest;qu&eacute; momento personal elige?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que es dif&iacute;cil, fue una &eacute;poca que pude llevar a cabo porque estaba muy centrada, era un montaje tras otro, me llamaban y me quer&iacute;an, no sab&iacute;a bien por qu&eacute;, no s&eacute; qu&eacute; ve&iacute;an, pero me mont&eacute; en la ola. Tengo una conversaci&oacute;n muy guardada con Luc&iacute;a Carballal en la segunda semana de ensayos de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/lucia-carballal-desvela-esconden-showrunners-series-television_129_9956162.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los p&aacute;lidos</em></a>. Luc&iacute;a me sent&oacute; en una cafeter&iacute;a y me dijo: &ldquo;Me encanta todo. Te he llamado porque quiero trabajar contigo, pero s&eacute; que hay un lugar m&aacute;s, hay algo m&aacute;s&rdquo;. No fue muy espec&iacute;fica, pero a la vez s&iacute;. Ella sab&iacute;a que la iba a entender y se atrevi&oacute;, porque podr&iacute;a no haber tenido esa conversaci&oacute;n conmigo. Y me dijo: &ldquo;Atr&eacute;vete a ese sitio. Vamos a hacerlo juntas. No se trata del resultado, no s&eacute; a d&oacute;nde va y no empieza hoy ni acaba ma&ntilde;ana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es ese lugar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un lugar donde sabes menos, m&aacute;s inc&oacute;modo de habitar. Y dije, &ldquo;qu&eacute; cabrona, ese viaje lo voy a hacer contigo&rdquo;. Luc&iacute;a abri&oacute; una puerta muy importante para m&iacute;, no siempre lo hago, a veces vuelvo a lo que ya s&eacute;, a sitios m&aacute;s conocidos, pero cuando me atrevo a recordar aquella conversaci&oacute;n me aventuro a ir a ese sitio donde s&eacute; que se me puede ir la funci&oacute;n a la mierda o puede brillar. Y a veces se va un poco a la mierda y otras veces brilla. Pero Luc&iacute;a fue la que me llev&oacute; ah&iacute;. Y para m&iacute; ese momento es vital, cambi&oacute; mucho mi forma de trabajar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Natalia Huarte durante el monólogo &#039;Leonora&#039; de Alberto Conejero                            </span>
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        <strong>Esa lucha entre la obediencia y el rebelarse, entre el control y el dejarse ir est&aacute; muy presente en su evoluci&oacute;n, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay gente que empieza desde un sitio m&aacute;s ca&oacute;tico e intuitivo, y luego con los a&ntilde;os va apareciendo la parte m&aacute;s t&eacute;cnica y eso ayuda a ordenar. Mi camino creo que es justo lo contrario: sentir que tengo que llegar a la perfecci&oacute;n, que tengo que hacerlo bien. Desde peque&ntilde;a, con mi uniforme en el colegio de monjas de Pamplona, con mi pelito y buenas notas. El asunto es que no s&eacute; para qui&eacute;n ten&iacute;a que hacerlo todo bien, qui&eacute;n me estaba mirando todo el rato juzg&aacute;ndome. Esa es la pregunta que tengo ahora, pero &ldquo;&iquest;para qui&eacute;n quer&iacute;as hacerlo bien?&rdquo;. Ahora estoy en un momento de mandarlo a tomar por culo y poder equivocarse, de no tener palabras para todo, de perderse. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras esos tres a&ntilde;os de frenes&iacute; par&oacute; un poco, &iquest;fue voluntario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo fue. La acumulaci&oacute;n produce cansancio, no pod&iacute;a seguir con ese ritmo. Habl&eacute; con mi manager y decidimos parar. Tambi&eacute;n me apetec&iacute;a hacer m&aacute;s audiovisual, ya hac&iacute;a series (<em>Amar es para siempre</em>, <em>Innato</em> o <em>Por cien millones</em>), pero quer&iacute;a hacer m&aacute;s cine. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No sé para quién tenía que hacerlo todo bien, quién me estaba mirando todo el rato juzgándome. Ahora estoy en un momento de mandarlo a tomar por culo y poder equivocarse, de no tener palabras para todo, de perderse</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Ahora va a estrenar </strong><em><strong>P&aacute;jaro que agoniza</strong></em><strong> de Diego Llorente e inicia el rodaje de </strong><em><strong>Perseidas </strong></em><strong>con Ignacio Lasierra. En teatro, de repente, o poco a poco, se fue revelando la gran luz y fuerza, la mezcla de t&eacute;cnica y fragilidad, que tiene como actriz. &iquest;Est&aacute; por llegar que eso pase en el celuloide?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute;. Pero estoy comenzando, aprendiendo lo que es un rodaje. En el cine no tienes el mismo control de lo que haces que en teatro. En cine haces una escena que no sabes c&oacute;mo se registra, con qu&eacute; plano, c&oacute;mo se montar&aacute; luego. Haces una escena y te olvidas, nunca m&aacute;s la volver&aacute;s a hacer. Y al d&iacute;a siguiente llega otra. Es muy distinto. Estoy aprendiendo. Ahora me apetece comenzar a desobedecer frente a la c&aacute;mara, atreverme a aparecer&hellip; Pero para eso hay que trabajar y aprender. Cuando veo a Vicky Luengo o a Susana Abaitua, flipo con c&oacute;mo se atreven, aprendo mucho. Tengo referentes de mi generaci&oacute;n y eso es muy grande. Creo que estamos ante un gran momento de actrices. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tema de la obediencia que comenta, &iquest;tiene que ver un poco con el s&iacute;ndrome del impostor? &iquest;Cree que es algo m&aacute;s habitual para las mujeres que para los hombres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, creo que nos ha ocurrido m&aacute;s. Pero ego&iacute;stamente no me lo quiero contar as&iacute;. Yo soy una persona que a veces me hablo mal. Y no quiero hacerlo m&aacute;s. Si los hombres llevan a&ntilde;os sin ning&uacute;n problema yo tambi&eacute;n lo voy a aprender y no estar siempre afirmando que no soy impostora, que no le estoy quitando un lugar a nadie. Esa sensaci&oacute;n de ser obediente porque alguien me va a decir que lo hago mal, que no vales, es una mirada dura y bastante masculina. Estamos en un momento, y por eso hablo de referentes de mi generaci&oacute;n, donde s&iacute; podemos conquistar el espacio que nos toca. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se refiere?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya no solo hablo de los trabajos de Luengo, Abaitua, St&eacute;phanie Magnin o Loreto Maule&oacute;n, que me encantan, sino del paso que han dado al frente. Me encanta verlas en entrevistas, me flipa c&oacute;mo van a los sitios, desde d&oacute;nde hablan, desde d&oacute;nde reflexionan sobre la amistad entre nosotras, de d&oacute;nde nos colocamos cada vez que vemos a una colega subir un escal&oacute;n m&aacute;s que t&uacute;. Nos estamos atreviendo a hablar desde nuestro propio lenguaje y eso es honesto y valiente. Para m&iacute;, ese lenguaje es nuevo y lo estamos haciendo entre todas. Creo que se nos va a quitar el s&iacute;ndrome de impostoras ya.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y ahora, despu&eacute;s de </strong><em><strong>Leonora</strong></em><strong>, &iquest;tiene ya un nuevo proyecto en teatro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta el verano que viene estar&eacute; centrada en esta obra y entre medias har&eacute; los rodajes. Quer&iacute;a comprometerme con este proyecto independiente, hacer posible que tenga gira y no dejarme llevar por este tiempo de tanta incertidumbre, tanta prisa y tanto miedo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/natalia-huarte-actrices-jovenes-quitar-sindrome-impostoras_1_13414066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 20:27:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Natalia Huarte: "A las actrices jóvenes se nos va a quitar el síndrome de impostoras ya"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,Cine,Actores,Actrices,Entrevistas,Navarra,Pamplona,Festivales de teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rakel Camacho dirige una revisión de Cervantes del Juan Mayorga más político en ‘Palabra de perro’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/rakel-camacho-dirige-revision-cervantes-juan-mayorga-politico-palabra-perro_129_13394015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/571c4765-0e6f-4bf4-9f93-445ac721414f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x638y315.jpg" width="1200" height="675" alt="Rakel Camacho dirige una revisión de Cervantes del Juan Mayorga más político en ‘Palabra de perro’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra, una versión teatral libre de la novela ejemplar de Cervantes 'El coloquio de los perros', se estrenó en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro
</p><p class="subtitle">Pepe Viyuela encarna a un furibundo, anticapitalista y estupendo Timón de Shakespeare
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/juan-mayorga-reaviva-cenizas-memoria-historica-jardin-quemado_129_13271377.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Mayorga</a> se ha dejado meter mano a fondo. A la directora <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/fuenteovejuna-brutal-grita-voz-feminista-guerras-violencia_129_12439803.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rakel Camacho</a> le interes&oacute; la versi&oacute;n teatral que Mayorga realiz&oacute; hace a&ntilde;os de la novela de Cervantes. Se lo propuso, Mayorga acept&oacute; y se puso a reescribirla. Una reescritura profunda y siempre a favor del universo de la directora. El resultado es una obra mucho m&aacute;s pol&iacute;tica. <em>Palabra de perro</em> es una revisitaci&oacute;n de Cervantes, de la novela picaresca, pero ante todo es un alegato pol&iacute;tico contra la inmoralidad de esta sociedad que veja al inmigrante hasta deshumanizarlo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es m&aacute;s conocida la mala leche de Quevedo o G&oacute;ngora, Cervantes tambi&eacute;n la ten&iacute;a. Un claro ejemplo es <em>El coloquio de los perros</em>,<em> </em>donde el autor no deja t&iacute;tere con cabeza. Cervantes nos presenta la novela como el fruto de la alucinaci&oacute;n del soldado Campuzano, un sifil&iacute;tico que cree o&iacute;r a dos perros conversar por la noche en el Hospital de la Resurrecci&oacute;n de Valladolid. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no se enga&ntilde;en, aquello no era como el Hospital 12 de Octubre, sino un antiguo prost&iacute;bulo reconvertido en almacenamiento y contenci&oacute;n de pobres de la ciudad. Ese es el emplazamiento elegido por Cervantes para llevar a cabo una afilada cr&iacute;tica a la sociedad del siglo XVI. Con estructura de novela picaresca, el perro Berganza relata su vida a su compa&ntilde;ero Cipi&oacute;n para intentar entender c&oacute;mo y cu&aacute;ndo adquirieron la facultad del habla. Cervantes utiliza este ardid narrativo para reflejar la bajeza moral de una sociedad hip&oacute;crita y corrupta. Pero los perros al final del d&iacute;a vuelven a ser guardianes del hospital en silencio. En la versi&oacute;n de Mayorga el asunto cambia, y mucho.
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                Un momento de la adaptación de Cervantes escrita por Juan Mayorga                            </span>
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        Mayorga escribi&oacute; este texto hace ya m&aacute;s de veinte a&ntilde;os. Se llev&oacute; incluso a escena en el 2010 en un peque&ntilde;o montaje dirigido por Sonia Sebasti&aacute;n. Ahora, la obra ha renacido en el Festival Internacional de Almagro. La directora ha llamado a dos muy buenos actores para interpretar a los perros, a Jimmy Castro y Cecilia Solaguren. Y a su actor m&aacute;s cercano, Jorge Kent, que interpreta a los diferentes amos que va teniendo Berganza: un qu&iacute;mico que experimenta con &eacute;l, un granjero, un potentado empresario con casa en Madrid, un maestro, un polic&iacute;a torrentiano, una poeta teatrera y hasta una bruja. 
    </p><p class="article-text">
        Mayorga, en esta nueva versi&oacute;n, ha dado mayor entidad a todos esos personajes. En la anterior versi&oacute;n, gran parte de lo que dec&iacute;an los personajes era dicho por el propio perro. Aqu&iacute;, pensando en el montaje y el potencial de Jorge Kent, el autor los dota de palabra y entidad. Y la obra, que parece que est&aacute; pensada para tener a dos perros en escena que dialogan, vira por completo. 
    </p><h2 class="article-text">Est&eacute;tica camp-ca&ntilde;&iacute;</h2><p class="article-text">
        Las aventuras de Berganza est&aacute;n narradas hacia atr&aacute;s, &ldquo;de la Z a la A&rdquo;, se dice en el texto. Y Camacho convierte ese periplo invertido de este Lazarillo del siglo XXI en una pesadilla cutre, en una s&aacute;tira que llega a la s&iacute;ntesis a trav&eacute;s de la deformaci&oacute;n grotesca. Kent la acompa&ntilde;a en ese viaje dibujando cada personaje con escalpelo despiadado. 
    </p><p class="article-text">
        La mezcla entre el di&aacute;logo de otro tiempo de Berganza y Cipi&oacute;n con esa Espa&ntilde;a tan alucinada como real y desagradable es uno de los atractivos de esta propuesta. Adem&aacute;s, Camacho no perder&aacute; una posibilidad de bajar a tierra lo dicho en romance por Mayorga. Los polic&iacute;as llevar&aacute;n uniformes del ICE, la polic&iacute;a nazi de Donald Trump. La escenograf&iacute;a ser&aacute; un centro de detenci&oacute;n destartalado, no deja que el espectador se vaya a la belleza de la palabra dicha por los canes. A cada momento lo coge del cuello para que mire y se vea en ese espejo donde se refleja la podredumbre de esta sociedad democr&aacute;tica que trata a algunos de sus iguales peor que a perros. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un momento de la adaptación de Cervantes dirigida por Rakel Camacho                            </span>
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        Mayorga atiza siguiendo la estela de la picaresca a todos los estamentos de la sociedad espa&ntilde;ola. Alguno de ellos, de manera curiosa. Su parlamento sobre la vanguardia teatral es cuando menos &ldquo;picante&rdquo;. Algunos asistentes quisieron ver referencias en esas pullas al trabajo de  Ang&eacute;lica Liddell. No lo creo, pero tampoco anda lejos y tampoco pasar&iacute;a nada. Es ring dial&eacute;ctico. La Liddell en algunas de esas performances vanguardista bien que se despach&oacute; con el propio Mayorga. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n contiene la obra su parte de misterio. El pasaje con la bruja sat&aacute;nica es uno de ellos. Camacho lo lleva hasta el paroxismo con un Kent encendido en ubres y latigazos. Acaba el periplo hispano otra vez en aquelarre. En qu&eacute;, si no, puede acabar esa Espa&ntilde;a animal, parece preguntarse la obra. En Cervantes, el pasaje de la bruja era tambi&eacute;n una cr&iacute;tica a la ignorancia que cree en sortilegios antes que en la raz&oacute;n, una cr&iacute;tica incluso a la Inquisici&oacute;n y su delirante dogma. Aqu&iacute; es conclusi&oacute;n, decantaci&oacute;n de una Espa&ntilde;a brutal y cada vez m&aacute;s desacomplejada a la que Camacho viste con traje camp y alma ca&ntilde;&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Palabra de perro</em> es uno de los textos pol&iacute;ticamente m&aacute;s expl&iacute;citos de este autor. Su final, en que una &ldquo;patrulla ciudadana&rdquo; acaba humillando y silenciando a Berganza por negro e ilegal, no tiene doblez ni segundos sentidos: es una acusaci&oacute;n directa a esta sociedad. Y las &uacute;ltimas palabras, en las que se aboga directamente por la lucha, aunque sea a dentelladas, sorprenden.  
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            <span class="title">
                Un momento de la adaptación de Cervantes, &#039;Palabra de perros&#039;                            </span>
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        La obra (despu&eacute;s de su estreno absoluto en el Festival de teatro cl&aacute;sico de Pe&ntilde;iscola) se estren&oacute; en la Casa Palacio de los Villarreal, al aire libre. Dif&iacute;cil plaza. El 28 de octubre llega al Teatre Romea de Barcelona. Ah&iacute; llegar&aacute;, seguro, m&aacute;s erguida y consistente. Algunas escenas todav&iacute;a no han cogido su sitio y las idas y venidas de Jorge Kent por detr&aacute;s del escenario han de ir asent&aacute;ndose. Del estreno, constatar el vuelo que cogen las palabras de Mayorga en manos de Rakel Camacho. Su universo y su mano firme en la direcci&oacute;n le dan una fuerza nueva, furiosa, al teatro de este dramaturgo. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que resaltar el buen momento que vive el Festival de Almagro. En esta tercera semana se vieron las calles y la plaza llenas, a rebosar. Al igual que los teatros. Adem&aacute;s, se pudo ver un hermoso <em>El avaro de Moli&egrave;re</em> de la compa&ntilde;&iacute;a parisina Th&eacute;&acirc;tre de la Temp&ecirc;te. Un trabajo grupal, comunal y lleno de vida de esta ya legendaria compa&ntilde;&iacute;a que el p&uacute;blico disfrut&oacute; a rabiar. Uno de los mejores Moli&egrave;re que el que escribe haya visto. 
    </p><p class="article-text">
        Y otra vez en las ma&ntilde;anas hubo premio. Si el a&ntilde;o pasado fue Sc&aacute;ndere con <em>Errantes</em>, este a&ntilde;o fue<em> De ida y vuelta.</em> Obra producida por el festival y su programa Plataforma Corral que contaba con los mismos autores, Laura Garmo y Nacho Le&oacute;n, pero nueva directora: Cristina Mart&iacute;n-Miro. Directora y actriz que el a&ntilde;o pasado impresion&oacute; con una estupenda Laurencia en<em> Fuenteovejuna. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>De ida y vuelta</em> es una maravilla que viaja al M&eacute;xico del XVII y celebra la diversidad y el hermanamiento a trav&eacute;s de la palabra y el juego esc&eacute;nico. Todav&iacute;a quedan dos funciones, el 25 y el 26 de julio. Por la respuesta del p&uacute;blico, es de esperar que haya tortas para entrar. Y atenci&oacute;n a Cristina Mart&iacute;n-Mir&oacute;, actriz que surge de la pen&uacute;ltima compa&ntilde;&iacute;a joven de la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Teatro Cl&aacute;sico, pero que comienza a volar por cielos m&aacute;s amplios y se dibuja ya como una de las figuras m&aacute;s prominentes del teatro de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/rakel-camacho-dirige-revision-cervantes-juan-mayorga-politico-palabra-perro_129_13394015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rakel Camacho dirige una revisión de Cervantes del Juan Mayorga más político en ‘Palabra de perro’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Almagro,Teatro,Teatro Clásico,Miguel de Cervantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pepe Viyuela encarna a un furibundo, anticapitalista y estupendo Timón de Shakespeare]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/pepe-viyuela-encarna-furibundo-anticapitalista-estupendo-timon-shakespeare_129_13388431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c77d76b-a518-4573-a8c7-ef0d60497f76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1167y389.jpg" width="1200" height="675" alt="Pepe Viyuela encarna a un furibundo, anticapitalista y estupendo Timón de Shakespeare"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra, estrenada en el Festival Internacional de teatro clásico de Merida, cuenta con una acertada dirección de Hernán Gené
</p><p class="subtitle">Ana Zamora consigue levantar un Valle-Inclán histórico y nunca visto
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pepe-viyuela-redes-sociales-ahora-son-tabernas-infames-minimo-encuentras-navajazo_1_13347753.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerza actoral de Pepe Viyuela</a> pudo de nuevo con el <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/fernando-tejero-lidia-bosch-miguel-angel-munoz-debutaran-festival-merida-150-funciones_1_13079153.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teatro Romano de M&eacute;rida.</a> Pero en esta ocasi&oacute;n no fue gracias a un papel c&oacute;mico, sino galopando a lomos de un personaje amargo, bien negro y resentido. Viyuela es Tim&oacute;n de Atenas, un noble de una generosidad desmedida que cuando se arruine y nadie lo ayude se transformar&aacute; en un anacoreta lleno de odio hacia sus cong&eacute;neres. En un protoanarquista cabreado. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Tim&oacute;n de Atenas</em> es una de las obras &ldquo;raras&rdquo; de Shakespeare. Nunca la estren&oacute; en vida. Los te&oacute;ricos creen que est&aacute; en cierto modo inacabada, que el ingl&eacute;s la abandon&oacute; cuando se le cruz&oacute; otro proyecto, nada menos que <em>Coriolano</em>. <em>Tim&oacute;n</em> es una de sus obras menos representadas. En Espa&ntilde;a, la llev&oacute; a escena Ariel Garc&iacute;a Vald&eacute;s con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/polemicos-contratos-propiedad-intelectual-han-provocado-caida-lluis-homar_1_11579003.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Llu&iacute;s Homar</a> en los noventa. Francisco Su&aacute;rez la dirigi&oacute; en este mismo festival en 2008 y el &uacute;ltimo montaje, de la compa&ntilde;&iacute;a La Brutal con Julio Manrique a la cabeza, fue hace doce a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora le ha llegado el turno al argentino Hern&aacute;n Gen&eacute;, director ya senior que adem&aacute;s es teatrero de raza. Hern&aacute;n es hijo del gran Juan Carlos Gen&eacute;, uno de los hombres de teatro m&aacute;s relevantes del siglo XX latinoamericano. Desde que este director se qued&oacute; a vivir a principios del siglo XXI en nuestro pa&iacute;s ha dado buena cuenta en numerosos montajes de su saber y buen hacer. En esta ocasi&oacute;n tampoco ha decepcionado. Es un director con olfato y aunque es un especialista en el clown y el teatro f&iacute;sico, Gen&eacute; no se ha perdido en vericuetos c&oacute;micos y ha sabido centrarse en la naturaleza negra de la obra, que es donde reside su verdadera fuerza. 
    </p><p class="article-text">
        La escenograf&iacute;a, que firma M&oacute;nica Florensa, da ya muchas pistas de la orientaci&oacute;n que este director ha querido dar al montaje. Una escenograf&iacute;a simple, m&iacute;nima, que aparece cubierta por una tela negra al comienzo de la pieza. Gen&eacute;, en ese ambiente funesto, incluso g&oacute;tico, se atreve a comenzar por el final de la obra, con Tim&oacute;n ya muerto. Una declaraci&oacute;n de intenciones donde el director deja bien claro que no es la trama lo importante. 
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                Pepe Viyuela en un momento de su actuación como Timón                            </span>
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        La trama de la obra, por otro lado, es bien simple. Tim&oacute;n, noble y rico ateniense, vive rodeado de los que cree son sus amigos. Con ellos es de una generosidad tan grande como inconsciente. Todos se aprovechan. Al final, de tanto dar se ver&aacute; en la ruina. Pedir&aacute; ayuda a sus amigos, nadie se la dar&aacute;. Desilusionado del mundo se ir&aacute; a vivir a las afueras de la ciudad, donde comer&aacute; ra&iacute;ces y dormir&aacute; a la intemperie. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Shakespeare &ldquo;anticapi&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Es ah&iacute;, ya en el tercer acto, cuando Tim&oacute;n sufre una metamorfosis. Un cambio total de personalidad. El resultado es un ser desenga&ntilde;ado que luchar&aacute; con todas sus fuerzas contra la sociedad, el ser humano e incluso la vida misma. Por su boca saldr&aacute;n, quiz&aacute;s, las palabras m&aacute;s duras que escribi&oacute; Shakespeare contra el g&eacute;nero humano. Tim&oacute;n se convierte en un eremita descre&iacute;do y 'anarca' que despotrica contra todo: la amistad, el amor, la justicia y, especialmente, contra el dinero, en el que ve el elemento corruptor por excelencia. Pero no es el enfado lo que motivan esas palabras, sino la profunda convicci&oacute;n de que ha descubierto el verdadero rostro de la vida.  No se bajar&aacute; nunca de la burra y llevar&aacute; sus ideas hasta las &uacute;ltimas consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Es incre&iacute;ble c&oacute;mo acoge ese cambio Viyuela, que se transforma en un verdadero Mr. Snoid, ese personaje de c&oacute;mic que cre&oacute; Robert Crumb al que Kortatu dedic&oacute; una canci&oacute;n, aquella que dec&iacute;a: &ldquo;Odio a todo el mundo / estoy lleno de mezquindad / y rezo para que llegue / una guerra nuclear&rdquo;. Viyuela, de igual modo, se convierte en un ser furibundo. Un anticapitalista de tomo y lomo que incluso cuando encuentra oro buscando ra&iacute;ces para comer lo utiliza para destruir Atenas. Dinero con el que financiar&aacute; a las prostitutas, a los ladrones y al militar golpista Alcibiades (Miguel Uribe) para que as&iacute; reine la confusi&oacute;n que acabe con todo. 
    </p><p class="article-text">
        La totalidad del elenco juega a favor de la propuesta. La obra inicialmente est&aacute; pensada para 40 personajes. Aqu&iacute; no son tantos, pero hay unos cuantos y los actores tienen que ir desdobl&aacute;ndose con agilidad y juego. Aparte de su fiel sirviente Flavio (Esther Acevedo) y del fil&oacute;sofo c&iacute;nico Apemanto (Tom&aacute;s Pozzi) los dem&aacute;s personajes son m&aacute;s secundarios. Un aparte merece Pozzi, actor que da vida a ese fil&oacute;sofo que sirve a Shakespeare para dar r&eacute;plica argumental al protagonista. La batalla dial&eacute;ctica entre Pozzi y Viyuela es canela fina. 
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            <span class="title">
                Otro momento de la representación de &#039;Timón&#039;                            </span>
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        Pero lo dicho, todos est&aacute;n muy bien. Es un gusto volver a ver a Pepa Zaragoza con esa fuerza o al hijo del propio Viyuela, Samuel, que dibuja con tino el personaje del poeta. Completa el elenco una Beatriz Melgares llena de br&iacute;o, actriz que hace dos a&ntilde;os estuvo en este mismo teatro justamente con <em>Coriolano</em>.
    </p><p class="article-text">
        Gen&eacute; ha utilizado la versi&oacute;n que del texto hiciera Joaqu&iacute;n Hinojosa, versi&oacute;n que tambi&eacute;n ha podado con inteligencia para que el montaje no sobrepase las dos horas. En la primera parte de la obra, cuando la vida todav&iacute;a es una fiesta, Gen&eacute; dinamiza ciertas escenas con m&uacute;sica de los Beatles o Madonna. Este recurso, de amenizar a los cl&aacute;sicos con m&uacute;sica contempor&aacute;nea para mover la escena y mantener entretenido al p&uacute;blico, se ha convertido hoy en lugar demasiado com&uacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se permite Gen&eacute; la licencia de meter un periodista que nos narra la muerte de Tim&oacute;n como en un reportaje televisivo. No le hacen bien a la obra este tipo de recursos tan manoseados, alejan m&aacute;s que suman. El montaje, que est&aacute; lleno de buenas soluciones teatrales, se sostiene por s&iacute; solo. Los diferentes registros que se utilizan, cercanos al <em>clown </em>y la Comedia del Arte, como esos senadores tan risibles como melifluos, son estupendos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay que enga&ntilde;arse, la obra es de Pepe Viyuela. En los dos &uacute;ltimos actos, se come la obra construyendo un Tim&oacute;n que m&aacute;s que tr&aacute;gico es terrorista. Tim&oacute;n es uno de los personajes m&aacute;s desconocidos de Shakespeare y merece mucho la pena. El ingl&eacute;s lo har&aacute; morir fuera de escena, no sabemos si se suicida o c&oacute;mo acaba sus d&iacute;as, tan solo lo vemos hacer mutis por el fondo deseando la peste y el contagio a sus cong&eacute;neres. Tim&oacute;n es de una modernidad aberrante, es el comienzo de la desobediencia civil, es un &ldquo;anticapi&rdquo; del siglo XVII en esa Inglaterra que comenzaba a &ldquo;florecer&rdquo; al capital. La obra, que estar&aacute; hasta este domingo en el Festival de M&eacute;rida, llegar&aacute; el 23 de julio al Festival Olmedo Cl&aacute;sico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/pepe-viyuela-encarna-furibundo-anticapitalista-estupendo-timon-shakespeare_129_13388431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 19:41:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pepe Viyuela encarna a un furibundo, anticapitalista y estupendo Timón de Shakespeare]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Mérida,Teatro Clásico,William Shakespeare,Pepe Viyuela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Zamora consigue levantar un Valle-Inclán histórico y nunca visto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ana-zamora-levantar-valle-inclan-historico-visto_129_13368429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a3887d4-e8eb-4e24-a4b4-78c191f371ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147055.jpg" width="3000" height="1688" alt="Ana Zamora consigue levantar un Valle-Inclán histórico y nunca visto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estreno de 'Farsa y licencia de la Reina Castiza' se revela como uno de los estrenos más importantes de la temporada</p><p class="subtitle">Laila Ripoll inaugura Almagro con un gótico Caballero de Olmedo que no termina de brillar</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/realidad-grotesca-describio-valle-inclan-explica-convirtio-espana-siglo-xx_1_11716483.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valle-Incl&aacute;n</a> ha renacido en escena con el estreno de <em>Farsa y licencia de la Reina Castiza</em>. Un Valle m&aacute;s Valle que nunca y nuevo a la vez. La culpable es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ana-zamora-estrena-monasterio-derruido-obra-teatro-fervientemente-creyente_129_12458228.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Zamora</a> y su compa&ntilde;&iacute;a Nao d&rsquo;amores. El texto, nada menos que una de las obras donde el teatro del gallego comienza a mutar hacia el esperpento. Una &eacute;poca de su teatro oscura, por poco y mal representada, que Zamora consigue iluminar. 
    </p><p class="article-text">
        La obra transcurre a lo largo de un d&iacute;a en que la Isabelona, como buena borbona, sale de juerga a un baile de candil, que era c&oacute;mo los j&oacute;venes de la &eacute;poca se divert&iacute;an por la noche. Ser&iacute;a, salvando las distancias, como hoy <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/si-confinamiento-pandemia-pilla-rave-maria-velasco-propone-musica-desobediencia_129_13214202.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">irse de rave</a>. Era la manera que ten&iacute;a la reina de poder pescar amantes tersos y de buen ver. La correr&iacute;as de Isabel II fueron bien conocidas en esta reina que se mov&iacute;a entre el desenfreno y su confesor, el Padre Claret y Sor Patrocinio, aquella monja de las llagas que tan bien inmortaliz&oacute; Valle.
    </p><p class="article-text">
        Valle utiliza esta velada para mostrar la decadencia moral y pol&iacute;tica de la corte en todos sus estamentos. Convierte la corte en un gran gui&ntilde;ol, tan vivo como abyecto. Cada personaje, desde los criados hasta el rey consorte, est&aacute; retratado en mueca, son fantoches con alma de t&iacute;tere. Esa visi&oacute;n sat&iacute;rica permite al autor el retrato de una &eacute;poca sin concesiones, un retrato lleno de libertad cr&iacute;tica donde no queda t&iacute;tere con cabeza. 
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                La obra &#039;Farsa y licencia de la Reina Castiza&#039;                            </span>
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        Todo eso recoge Zamora. El teatro nuevo de Valle que todav&iacute;a tiene retazos modernistas en el l&eacute;xico y m&eacute;trica, pero que ya mira desde otro lado y est&aacute; dos pasos del esperpento. El juego teatral que recoge la tradici&oacute;n del sainete y Valle transforma en otra cosa. La vena popular llena de vida que Zamora sabe recoger en tonadillas de la &eacute;poca como el Tripili, en coplillas de tradici&oacute;n oral castellana o en ese &ldquo;tr&aacute;gala perro, t&uacute; que no quieres la constituci&oacute;n&rdquo; que los espa&ntilde;oles cantaron desde Fernando VII hasta la Guerra Civil. 
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; importante es la m&uacute;sica en esta compa&ntilde;&iacute;a. Y en esta ocasi&oacute;n, con Isabel Zamora al piano, la m&uacute;sica vuelve a relanzar el montaje, a elevarlo al conseguir iluminar los hilos que unen la prosa de Valle con el arte popular. Y es que Zamora sabe fusionar como nadie la investigaci&oacute;n y la creaci&oacute;n. La combinaci&oacute;n del rigor con una clara apuesta por la creaci&oacute;n (tanto a nivel actoral, de vestuario, de concepci&oacute;n espacial y de dramaturgia) consiguen que la directora alcance hallazgos memorables. 
    </p><p class="article-text">
        Un peque&ntilde;o ejemplo: al comenzar la obra, la Isabelona (Paula Iwasaki) reina vertical en el espacio. Y en sus faldas enormes, que se despliegan por todo el escenario, descansa el pueblo, una sarta de mu&ntilde;ecos dormidos en su regazo. La falda construye un ruedo emulando as&iacute; la serie literaria que Valle comenz&oacute; a escribir y no pudo acabar, <em>El ruedo ib&eacute;rico</em>. Sint&eacute;tico comienzo, tan metaf&oacute;rico como pertinente, ah&iacute; est&aacute; toda Espa&ntilde;a habitada con sus seres de cachiporra en vertical injusticia.
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        El proyecto del ruedo ib&eacute;rico comenz&oacute; precisamente con uno de los libros m&aacute;s impresionantes de este autor, <em>La Corte de los milagros</em>, ejemplar donde el autor acomete la autopsia m&aacute;s despiadada sobre, precisamente, el reinado de Isabel II. Esa ligaz&oacute;n que hace Zamora entre la obra narrativa y el teatro de Valle es inspiradora. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que recalcar que el teatro de Valle no solo no se estrenaba por su dificultad, sino tambi&eacute;n por razones pol&iacute;ticas. <em>Farsa y licencia</em> se public&oacute; por partes en la revista <em>La Pluma</em> en 1920, pero tardar&iacute;a once a&ntilde;os en estrenarse. Tuvo que llegar la II Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola para que la compa&ntilde;&iacute;a de Irene L&oacute;pez Heredia y Mariano Asquerino la estrenasen en el Teatro Mu&ntilde;oz Seca. 
    </p><p class="article-text">
        La obra recoge una &eacute;poca que dista 60 a&ntilde;os del momento en que Valle lo escribi&oacute;. Pero la intenci&oacute;n es clara: hablar del pasado reciente y afrontarlo con furibunda mirada de presente. Valga una an&eacute;cdota que ilustra esta voluntad. El historiador Melchor Fern&aacute;ndez Almagro cont&oacute; que Valle Incl&aacute;n hizo llegar a Alfonso XIII la primera copia de la obra con este dedicado: &ldquo;A S. M. el Rey D. Alfonso XIII. Se&ntilde;or: Tengo el honor de enviaros este libro, estilizaci&oacute;n del reinado de vuestra abuela Do&ntilde;a Isabel II, y hago votos porque el vuestro no sugiera la misma estilizaci&oacute;n a los poetas del porvenir&rdquo;.
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            <span class="title">
                Una escena de &#039;Farsa y licencia de la Reina Castiza&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Durante la dictadura de Primo de Rivera, y bien que lo intent&oacute; con denuedo <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/escuela-teatro-presos-republicanos-monto-cunado-presidente-azana-penal-dueso_1_12640471.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cipriano Rivas Cherif</a>, no fue posible. Alguien deber&iacute;a escribir un libro sobre la vida truncada, tanto pol&iacute;tica como teatral, de este madrile&ntilde;o. Lo tiene todo. Este montaje es en cierto aspecto un acto de justicia hacia &eacute;l. Rivas Cherif siempre quiso montarla incluyendo las acotaciones l&iacute;ricas, como ahora ha hecho Zamora. 
    </p><p class="article-text">
        Hay cierta emoci&oacute;n hist&oacute;rica cuando los actores las dicen. Zamora las incorpora todo lo que puede a la acci&oacute;n dram&aacute;tica. Es incre&iacute;ble c&oacute;mo encajan, c&oacute;mo podemos o&iacute;r a Valle describiendo con escalpelo a sus personajes. Un ejemplo es la descripci&oacute;n de Isabel II cuando flirtea: &ldquo;R&iacute;e la comadre feliz y carnal, y un temblor cachondo le baja del papo al anca fondona de yegua real&rdquo;. Maravilla que desvela la mirada de Valle a sus personajes, desde  la reina hasta el general Narv&aacute;ez (Rafa Ortiz) o el codicioso Sopl&oacute;n (Aisa P&eacute;rez).
    </p><p class="article-text">
        Pero los hallazgos caen uno detr&aacute;s de otro. Quiz&aacute; el mayor est&eacute; en la manera de tratar actoralmente lo gui&ntilde;olesco sin que se llegue a robotizar la mec&aacute;nica del actor, sin caer nunca en la caricatura, salvando al personaje siempre. Incluso permiti&eacute;ndose un homenaje como el que se hace con Jorobeta (Alejandro Pau), quien de repente sale de registro para acometer unas hermos&iacute;simas palabras &mdash;&ldquo;Mi reino fue una nube de verano&hellip;&rdquo;&mdash; con toda la dignidad del pueblo llano. 
    </p><p class="article-text">
        El secreto de este montaje est&aacute; en la medida. En tratar todo con equilibrio, con mala leche, pero sin llegar a la caricatura que reste vida y juego. Un gran ejemplo es c&oacute;mo est&aacute; tratado el rey consorte, Francisco de As&iacute;s y Borb&oacute;n (Miguel &Aacute;ngel Amor), de quien cantaba el pueblo lo siguiente: &ldquo;Paco Natillas es de pasta y flora, y mea de cuclillas como una se&ntilde;ora&rdquo;. Zamora lo dibuja blando y afectado, un tanto histri&oacute;nico y melifluo, pero sin ensa&ntilde;arse nunca. 
    </p><h2 class="article-text">Un elenco que brilla</h2><p class="article-text">
        Todo el elenco est&aacute; magn&iacute;fico. Un elenco muy joven que significa tambi&eacute;n una renovaci&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a. Por &uacute;ltimo, se&ntilde;alar la escenograf&iacute;a y el vestuario a cargo de Deborah Macias y David Faraco. Son descomunales. Y lo son porque est&aacute;n entregados al juego esc&eacute;nico al mismo tiempo que a la met&aacute;fora. El juego con los sombreros, que servir&aacute;n para que el actor cambie de personaje, no puede ser m&aacute;s efectivo. Pero, adem&aacute;s, esos sombreros se construyen con los tabloides de la &eacute;poca que al principio est&aacute;n esparcidos por el espacio. 
    </p><p class="article-text">
        Los personajes surgen de esas letras impresas, de esa &eacute;poca, la de Isabel II, donde nacieron m&aacute;s de 600 peri&oacute;dicos. Una prensa que se le&iacute;a en voz alta en cafeter&iacute;as y ateneos. Combativa, parcial y punzante donde el trampantojo y la caricatura iba vistiendo a este pa&iacute;s de carnaval funesto. Y qu&eacute; decir de esas faldas de la Isabelona, que unas veces son ruedo ib&eacute;rico, otras campo de lenocinio y otras palacio. 
    </p><p class="article-text">
        Este montaje deber&iacute;a girar por toda Espa&ntilde;a y que el pueblo pueda mirar a su autor renacido, con fuerza, tan teatral como vanguardista, tan barriobajero como excelso. C&oacute;mo suenan hoy esas &uacute;ltimas palabras en este Madrid recalentado hasta la m&eacute;dula: &ldquo;En el reino de Babia de la Reina Castiza rueda por los tejados la pelota del sol&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Manuel Machado que esta era la pieza m&aacute;s importante de las tres farsas que Valle public&oacute; bajo el t&iacute;tulo <em>Tablado de marionetas para educaci&oacute;n de pr&iacute;ncipes</em>. Y en este &uacute;ltimo agraciado trienio teatral, en el que hemos visto tres muy buenos valles &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/luces-bohemia-celebra-100-anos-imponente-montaje-gines-garcia-millan-reinventa-max-estrella_129_11747251.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Luces de bohemia</em></a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/vuelve-cuernos-don-friolera-trallazo-valle-inclan-moral-catolica-espanola_1_12581885.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los cuernos de Don Friolera</em></a> y este montaje&mdash;, destaca sobre manera esta farsa, por innovadora, valiente e iluminadora. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ana-zamora-levantar-valle-inclan-historico-visto_129_13368429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 20:53:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Zamora consigue levantar un Valle-Inclán histórico y nunca visto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Teatro,Actores,Actrices]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Alberto Cortés místico, queer y entregado se come al público del Festival Grec de Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/alberto-cortes-mistico-queer-entregado-come-publico-festival-grec-barcelona_1_13360427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a9653d9-95c1-4d20-b3d6-8f8f5798bb95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1244y1110.jpg" width="1200" height="675" alt="Un Alberto Cortés místico, queer y entregado se come al público del Festival Grec de Barcelona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista presenta por primera vez en España 'El corazón de Ester', su nueva creación y en la que se viste como mujer victoriana, invocándola para ser poseído por ella</p><p class="subtitle">Entrevista - Pablo Und Destruktion: “Hay identidad en la casita de Bad Bunny, pero ninguna conciencia de clase”</p></div><p class="article-text">
        Alberto Cort&eacute;s lleva ya cinco a&ntilde;os y cuatro piezas navegando solo hacia el desastre y la salvaci&oacute;n. Su teatro es contradicci&oacute;n atravesada de poes&iacute;a. En su &uacute;ltima pieza, <em>El coraz&oacute;n de Ester</em>, Cort&eacute;s eleva la apuesta. Un teatro dif&iacute;cil, hilvanado por un texto de una poes&iacute;a lib&eacute;rrima, en el que el artista se ofrece al p&uacute;blico como alimento. Cort&eacute;s quiere ser comido hasta desaparecer y al mismo tiempo ser sol. Narciso y Agnus Dei al mismo tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Atr&aacute;s queda aquella pieza, <em>El ardor</em>, que estren&oacute; tambi&eacute;n en Barcelona en el festival S&acirc;lmon, en la que Cort&eacute;s clamaba por un batall&oacute;n de maricas que incendiaran la ciudad de deseo. Cort&eacute;s hoy est&aacute; m&aacute;s solo, m&aacute;s viejo, m&aacute;s sabio. Su teatro se ha ido destilando, tambi&eacute;n amanerando, torci&eacute;ndose sobre s&iacute; mismo hasta poder lamerse la espalda. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, en aquel 2022, Cort&eacute;s era la gran esperanza blanca del teatro contempor&aacute;neo, de un teatro anti representativo y de creaci&oacute;n. Hoy el malague&ntilde;o es una diosa para un buen n&uacute;mero de espectadores que cada d&iacute;a sigue creciendo. Su presencia esc&eacute;nica y su apuesta extrema por un teatro de exposici&oacute;n m&aacute;xima, ha hecho que mucha gente lo adore. 
    </p><p class="article-text">
        Algo que en septiembre, cuando se estrene la pel&iacute;cula de los Javis, <em>La bola negra</em>, donde Cort&eacute;s encarna a Lorca en una sorprendente coda final, se multiplicar&aacute; exponencialmente. Alberto es puro magnetismo entregado y eso hoy, en esta sociedad insaciable del espejo y la avidez consumista, es convertirse en alimento para los peces. Pero centr&eacute;monos en esta Ester. 
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                Alberto Cortés en un momento de la actuación                            </span>
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        Ester es una Dickinson calenturienta, una Catherine de <em>Cumbres borrascosas</em> queer y entregada. Cortes ha creado un alter ego que lo atraviesa. Dice, para presentar la pieza, haber encontrado unos poemas y cartas en la campi&ntilde;a inglesa de esta mujer rom&aacute;ntica del XIX. Para encarnarla, Cort&eacute;s se viste como mujer victoriana, invoc&aacute;ndola para ser pose&iacute;do por ella. Tiene algo de fantasmal esta obra que recuerda a su anterior trabajo, <em>Analphabet</em>, donde Cortes tambi&eacute;n invocaba a un fantasma rom&aacute;ntico y marica. 
    </p><p class="article-text">
        En esta obra tambi&eacute;n estar&aacute;n, como en aquella, el ni&ntilde;o analfabeto de Bergam&iacute;n, el acto de salir de uno mismo y verse desde fuera y, sobre todo, todav&iacute;a de manera m&aacute;s extrema, la poes&iacute;a. Bien es cierto que a Cortes lo adoran, pero su teatro, cada d&iacute;a m&aacute;s gobernado por una poes&iacute;a casi surrealista, es dificil&iacute;simo. Su escritura es cr&iacute;ptica al mismo tiempo que posee la iluminaci&oacute;n de un Rimbaud extra&ntilde;ado. Seguir como espectador esa escritura alterada, que mira al mundo con los ojos del m&iacute;stico, del San Juan nocturno y elevado, no es f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        En esta Ester, Cortes utiliza binomios como amor/teatro, amante/p&uacute;blico o Ester y &eacute;l mismo que en escena se confunden hasta hacerse intercambiables. Habla Cort&eacute;s de esta Ester que se entrega hasta desaparecer en un amor carnal y masoquista al mismo tiempo que est&aacute; hablando de &eacute;l mismo que se entrega como diosa queer al p&uacute;blico para que lo coma hasta hacerlo desaparecer. Un p&uacute;blico de quien tambi&eacute;n sabe que un d&iacute;a acabar&aacute; arrastr&aacute;ndolo por el suelo, &ldquo;y se acercar&aacute; el momento / en que todo mi reba&ntilde;o / una noche de verano / abandone a este pastor&rdquo;, dice en escena. 
    </p><p class="article-text">
        Como en el amor, la relaci&oacute;n entre el artista y el espectador, a quien llama su &ldquo;Milord&rdquo;, es una relaci&oacute;n llena de masoquismo. El se dejar&aacute; comer a cambio de ser el sol venerado, &ldquo;aqu&iacute; ver es comer&rdquo; dice al p&uacute;blico ofreci&eacute;ndose. Un ritual sat&aacute;nico, enfermo, pero al mismo tiempo valiente, lleno del deseo de vivir en comuni&oacute;n que muchas veces acaba anegado. En la vida, el amor acaba anegado por el sexo vacuo. En el teatro, por el triunfo, por ese deseo malsano de que lo adoren y ese espectador que lo mira como un siervo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alberto Cortés ha emocionado a todos con su actuación en el Grec                            </span>
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        Detr&aacute;s de todo ese aquelarre (al que como banda sonora le encajar&iacute;a a la perfecci&oacute;n aquel tema de los <em>Sonic Youth Bull in the Heather</em>) vemos a un Cort&eacute;s erosionado, que ve c&oacute;mo va gast&aacute;ndose en esas relaciones a las que apost&oacute; todo: la poes&iacute;a esc&eacute;nica y el amor. Por eso, no dejar&aacute; en toda la obra de mirarse las manos, cada d&iacute;a m&aacute;s gastadas, m&aacute;s traslucidas e insatisfechas. Unas manos que bailar&aacute;n gracias a esos brazos gigantescos que las mover&aacute;n denodadamente por el espacio. 
    </p><p class="article-text">
        Me repito. Cort&eacute;s en esta obra es Emily Dickinson escribiendo el poema No soy nadie, ese que dice &ldquo;&iexcl;No soy nadie, &iquest;Qui&eacute;n eres t&uacute;? / &iquest;T&uacute; tampoco eres nadie? / &iexcl;Ya somos dos!&rdquo;.  Lean el poema, vean c&oacute;mo acaba, sus palabras parece haberlas escrito el propio Alberto para este trabajo. Porque la comuni&oacute;n que busca Cort&eacute;s est&aacute; en compartir con el otro un amor despojado, lleno de la conciencia dolorida ante lo ef&iacute;mero, lleno de entrega al otro en medio de un p&aacute;ramo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s lejos de divismos, de ese final ego maniaco que tiene la obra, el aroma final de la pieza es amargo, triste. El espectador puede oler el sudor de un Cort&eacute;s asustado ante la apuesta que le hizo a la vida, oler su miedo a que este teatro y esa manera de amar acabe en martirio. A&uacute;n s&iacute; Cort&eacute;s decir seguir en lucha, decide seguir buscando un teatro que sea amor y un amor que sea renacimiento. Puro misticismo teresiano. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; la carta del Tarot enorme que aparece en escena al final de la pieza. La carta no es otra que La Estrella. Ester quiere decir justamente estrella en persa. Ester la que escondi&oacute; su naturaleza jud&iacute;a para luego salvar a su pueblo, Ester la que hoy siguen celebrando los jud&iacute;os en su Purim. Pero, sobre todo, esa carta con el n&uacute;mero 17 significa esperanza, sanaci&oacute;n, paz interior. 
    </p><p class="article-text">
        Cort&eacute;s acaba de publicar nuevo libro en Continta me tienes. Se llama<em> Libro de las devociones</em>. Muy recomendable. Aparte del texto de la obra, el libro contiene la relaci&oacute;n epistolar que el artista ha mantenido con el religioso carmelita descalzo y sacerdote Fernando Donaire. Las cartas que se env&iacute;an son el mejor pr&oacute;logo de esta pieza, en ellas Cort&eacute;s se desnuda en prosa clara y confesional. 
    </p><p class="article-text">
        Al final de la pieza, el malague&ntilde;o dej&oacute; su coraz&oacute;n en medio del escenario e invit&oacute; al p&uacute;blico a cogerlo, &ldquo;solo un pedazo&rdquo;, dijo el artista mientras citaba la hora, el lugar y el n&uacute;mero de funci&oacute;n en que lo hac&iacute;a. La que hoy narro fue la quinta tras su paso por el festival belga Kunsten donde estren&oacute; la pieza. Una funci&oacute;n que acab&oacute; en aplauso entregado. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n proyectadas 50 funciones. La obra emula as&iacute; la pieza numerada de las artes pl&aacute;sticas, pero sobre todo quiere tambi&eacute;n avisar del desgaste de este teatro de gran exposici&oacute;n y entrega, de un teatro que tambi&eacute;n va desgast&aacute;ndose con la mirada del p&uacute;blico. As&iacute; ser&aacute; pues, 50 funciones para desaparecer y renacer en este teatro tan carnal como m&iacute;stico, tan marica como universal. 
    </p><p class="article-text">
        Este fin de semana, tambi&eacute;n pudo verse en el Grec la &uacute;ltima pieza de uno de los grandes, el italiano Romeo Castellucci. <em>Credere alle maschere</em> es un trabajo perform&aacute;tico e inmersivo en el que el p&uacute;blico debe portar unas m&aacute;scaras hiperrealistas.  Pieza corta, menos de cuarenta minutos, con toda la finura dispositiva y perform&aacute;tica del italiano. Un p&uacute;blico sin identidad mira por las ranuras m&iacute;nimas de sus caretas lo que pasa en escena. Dos operarios muestran objetos que van siendo titulados con palabras en un asociacionismo libre. 
    </p><p class="article-text">
        Un crucifijo llevar&aacute; el t&iacute;tulo de lluvia, un altavoz el de pulso, un zorro el de caballo&hellip; As&iacute; sucesivamente, proponiendo un lenguaje po&eacute;tico, expansivo y abierto hasta que a escena sale una silla el&eacute;ctrica en la que el t&iacute;tulo coincidir&aacute; con el objeto. En ese momento donde se impone el lenguaje exacto, cient&iacute;fico, Castellucci, con bastante mala leche, propone un juego naif y violento a esa masa informe de espectadores callados. Piza sutil, peque&ntilde;a, pero retadora: &iquest;Hasta cu&aacute;ndo estaremos mirando el horror en silencio?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/alberto-cortes-mistico-queer-entregado-come-publico-festival-grec-barcelona_1_13360427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 20:07:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un Alberto Cortés místico, queer y entregado se come al público del Festival Grec de Barcelona]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Laila Ripoll inaugura Almagro con un gótico Caballero de Olmedo que no termina de brillar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/laila-ripoll-inaugura-almagro-gotico-caballero-olmedo-no-termina-brillar_129_13354740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09300374-577a-47cc-b948-cb4eaf1852aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x890y519.jpg" width="1200" height="675" alt="Laila Ripoll inaugura Almagro con un gótico Caballero de Olmedo que no termina de brillar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La que es una de las obras más conocidas y difíciles de Lope de Vega aterriza en el Festival de Almagro antes de llegar al Teatro de la Comedia</p><p class="subtitle">Entrevista - Pepe Viyuela: “Las redes sociales ahora son tabernas infames donde lo mínimo que encuentras es un navajazo”</p></div><p class="article-text">
        Almagro andaba inquieto y el&eacute;ctrico ante uno de los estrenos m&aacute;s esperados desde hace a&ntilde;os. La directora de la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Teatro Cl&aacute;sico, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/laila-ripoll-directora-compania-nacional-teatro-clasico-necesita-chute-dinero-evidente_128_12372237.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laila Ripoll</a>, dirig&iacute;a un espect&aacute;culo por primera vez desde que fue nombrada hace dos a&ntilde;os. Ripoll se la jugaba y lo hac&iacute;a con todo un reto: <em>El Caballero de Olmedo</em>, una de las obras m&aacute;s conocidas y dif&iacute;ciles de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/lope-vega-triunfando-siglos-despues_1_1765814.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lope de Vega</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Se abri&oacute; la noche en la Plaza de Almagro con un espect&aacute;culo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/gran-sorpresa-almagro-pequena-obra-teatro-comediantes-siglo-oro_129_12444111.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">producido por el propio festival</a>. La propuesta gir&oacute; en torno a la baraja de cartas pintada a mano que se encontr&oacute; en 1950 en una posada de la Plaza de Almagro. Una baraja que dio la pista de que bajo la posada estaba enterrado el que es hoy el centro neur&aacute;lgico del festival y del teatro &aacute;ureo, el Corral de Comedias.
    </p><p class="article-text">
        Malabares, telas a&eacute;reas, acrobacias y contorsiones abrieron esta edici&oacute;n en una invitaci&oacute;n al juego que el p&uacute;blico supo agradecer y sigui&oacute; pese a que en esos momentos jugaba Espa&ntilde;a su partido en el Mundial de f&uacute;tbol. Una 49 edici&oacute;n en que la imagen del festival, creada por Judit Canela, recrea de manera colorida y contempor&aacute;nea aquella baraja que acab&oacute; siendo br&uacute;jula. 
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                &#039;El Caballero de Olmedo&#039; inaugura Almagro                            </span>
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        Ya con la noche cerrada todos los ojos se centraron en el Hospital de San Juan, sede al aire libre de la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional en Almagro. Un inmenso tel&oacute;n rojo de tul se dejaba cimbrear por el viento. No quiere ser po&eacute;tica esta frase, sino se&ntilde;alar uno de los vectores principales de esta propuesta, en las que esas inmensas gasas juegan un papel fundamental. 
    </p><p class="article-text">
        Ripoll presentaba con esa imagen sint&eacute;tica su visi&oacute;n de esta obra escrita en 1620, en la que Lope de Vega se inspir&oacute; en una tragedia real que se hab&iacute;a convertido en mito popular. Alonso, caballero de Olmedo, visitando la cercana Medina conoce a una mujer, In&eacute;s, de la que se enamora. Rodrigo, vecino de Medina y pretendiente de In&eacute;s, despechado y humillado por la brillante figura del de Olmedo, acaba mat&aacute;ndolo. 
    </p><p class="article-text">
        Lope une en esta obra la trama amorosa, con cierto grado de enredo y comedia, con la tragedia de este joven agraciado que, aun vi&eacute;ndose correspondido en amores, tiene un final funesto. Una tragicomedia donde se unen muerte y amor, destino y fatalidad, de un modo que se adelanta dos siglos al sentir rom&aacute;ntico. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;El Caballero de Olmedo&#039; de Laila Ripoll                            </span>
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        Esa misma ha sido la propuesta de Laila Ripoll: llevar el drama al esp&iacute;ritu rom&aacute;ntico del XIX. El espect&aacute;culo tiene una est&eacute;tica subyugante. Ese tul rojo ser&aacute; remplazado por otros m&aacute;s vaporosos y negros, que son como la niebla de otro mundo y transportan al espect&aacute;culo hacia lo fant&aacute;stico. El escenario geom&eacute;trico del artista pl&aacute;stico Arturo Mart&iacute;n Burgos y el vestuario de Almudena R. Huertas acaban de dar ese imaginario que tanto recuerda a la pel&iacute;cula de Gonzalo Su&aacute;rez <em>Remando al viento</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La est&eacute;tica del espect&aacute;culo, adem&aacute;s, se apoya en el trabajo de v&iacute;deo de &Aacute;lvaro Luna, que va enfatizando c&oacute;mo la obra pasa del juego a la pesadilla, de la vida amorosa al canto f&uacute;nebre. Una pintura de un paisaje se proyecta en la escenograf&iacute;a met&aacute;lica, un horizonte rom&aacute;ntico que recuerda a aquel cuadro de Caspar David Friedrich, <em>El caminante sobre el mar de nubes</em>. Ripoll marca mucho la est&eacute;tica para conseguir convertir a ese Cabellero de Olmedo en un Lord Byron castellano. 
    </p><p class="article-text">
        La obra comienza ligera con su trama amorosa y sus versos limpios a ritmo de juego juvenil y vivo, pero la directora aprovecha cualquier ocasi&oacute;n para anunciar, presagiar, lo que se viene. Ya en el primer encuentro entre Alonso y Fabia (la alcahueta que interpreta una estupenda Arantxa Aranguren), la directora deja caer las primeras gotas g&oacute;ticas acercando todo lo que puede a Fabia hacia la brujer&iacute;a y lo fant&aacute;stico. Esa Fabia ya no solo bebe de la Celestina de Fernando de Rojas, sino tambi&eacute;n de los cuentos de terror de E.T.A. Hoffmann.
    </p><h2 class="article-text">Del romanticismo al terror</h2><p class="article-text">
        La polimetr&iacute;a de la obra &mdash;los narrativos romances, las sentidas d&eacute;cimas y las amorosas redondillas&mdash; son acometidos con m&aacute;s que solvencia por todo el elenco. El verso se dice claro, musical y con intenci&oacute;n sem&aacute;ntica. Se nota la mano de Eva Rufo y el saber de la propia directora. Se nota tambi&eacute;n la maestr&iacute;a de actores como David Lorente, que se divierte como nadie con los versos de Tello, el criado de Alonso.
    </p><p class="article-text">
        Pero Ripoll lleva su apuesta m&aacute;s all&aacute; en la segunda parte y quiere pasar del romanticismo al terror, entrar en territorio g&oacute;tico. La obra lo acepta, y el tercer acto tiene apariciones, fantasmas y es de claro sentir negro. Pero la alquimia teatral es caprichosa y el espect&aacute;culo no acaba de eclosionar. 
    </p><p class="article-text">
        La Compa&ntilde;&iacute;a Nacional no hab&iacute;a producido esta obra desde 1990, cuando Miguel Narros la dirigi&oacute;. Es curioso que el primer director de la Compa&ntilde;&iacute;a, Adolfo Marsillach, no decidiera montarla. No es una obra f&aacute;cil y la dificultad no la dan los versos, que tambi&eacute;n, sino ese tr&aacute;nsito de la comedia hacia una tragedia de naturaleza moderna. <em>El Caballero de Olmedo</em> es la tragedia de un joven Werther castellano donde el ideal de lo bello se enfrenta a la muerte. Hoy, el recuerdo de los que la vieron el montaje de Narros es dadivoso, dicen que el Alonso que interpret&oacute; Carmelo G&oacute;mez era magn&iacute;fico. Leyendo las cr&iacute;ticas de la &eacute;poca, uno puede deducir que la memoria es m&aacute;s generosa que el juicio desde el presente. 
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                El Festival de Almagro queda inaugurado con &#039;El Caballero de Olmedo&#039;                            </span>
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        Se podr&iacute;a arg&uuml;ir que las interpretaciones de los m&aacute;s j&oacute;venes es una de las causas por las que el montaje no acaba de despegar. Pero esa raz&oacute;n es demasiado f&aacute;cil. Tanto V&iacute;ctor Saiz como Alonso, Elisabet Altube como In&eacute;s y Jorge Varandela como Rodrigo est&aacute;n a la altura. Aunque tambi&eacute;n es cierto que esta obra gravita sobre Alonso, sobre ese caballero que debe encandilar a los enamoradizos, subyugar a los aprendices de Rilke y hacer suspirar a los mayores. 
    </p><p class="article-text">
        Es lo que tienen los estrenos, son complicados, enga&ntilde;osos, hay que dejarlos respirar. No est&aacute; dicho todo en este montaje que tras Almagro llegar&aacute; a la sede madrile&ntilde;a de la Compa&ntilde;&iacute;a, el Teatro de la Comedia; y que, si bien en su estreno no vol&oacute; en emoci&oacute;n tr&aacute;gica, despleg&oacute; maneras, sabidur&iacute;a esc&eacute;nica y potencia est&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Laila Ripoll es quiz&aacute; una de las personas del teatro que mejor conoce la obra de Lope de Vega. Su compa&ntilde;&iacute;a, Micomic&oacute;n, naci&oacute; del brazo de este autor. Primero ser&iacute;an <em>Los melindres de Belisa</em> en 1992, luego llegar&iacute;an <em>El acero de Madrid</em>, <em>Mudarra&hellip; </em>Ripoll naci&oacute; con Lope, siempre anduvo con &eacute;l y con &eacute;l posiblemente acabe su carrera. Y este Caballero trastocado, lanzado a esa Inglaterra del XIX de los Shelley y Byron, es una enigm&aacute;tica rareza a paladear. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/laila-ripoll-inaugura-almagro-gotico-caballero-olmedo-no-termina-brillar_129_13354740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 13:43:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laila Ripoll inaugura Almagro con un gótico Caballero de Olmedo que no termina de brillar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Almagro,Actores,Actrices]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Festival Grec celebra su cincuenta aniversario con un Mackie el Navaja del Paral·lel barcelonés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/festival-grec-celebra-cincuenta-aniversario-mackie-navaja-paral-lel-barcelones_1_13334185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4815077e-dce6-48b9-9699-290eaf5c600d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Festival Grec celebra su cincuenta aniversario con un Mackie el Navaja del Paral·lel barcelonés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marta Pazos dirige L'Òpera de tres rals, un clásico de Bertol Brecht protagonizado por Nao Albet</p><p class="subtitle">La directora Andrea Jiménez invita al público a ocupar el escenario del Teatre Lliure en su montaje de 'Antígona'</p></div><p class="article-text">
        Comienza el gran festival de Barcelona, 99 espect&aacute;culos para cumplir 50 a&ntilde;os en buena salud. Con un presupuesto de 4 millones de euros la fiesta se iniciar&aacute; con la <em>L&rsquo;&Ograve;pera de tres rals,</em> que estrenaran Bertol Brecht y Kurt Weill en 1928. La directora elegida no es otra que la creadora del momento, Marta Pazos, que ha ideado un viaje desde el Londres industrial a la Barcelona brutalista. Mackie el Navaja se traslada del Soho londinense al Paral.lel barcelon&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Leticia Mart&iacute;n, que ejerce de directora del festival por segundo a&ntilde;o, est&aacute; contenta. La venta de entradas va mejor que el a&ntilde;o pasado en que se vendieron 130.000 butacas, un 80 por ciento del aforo total. &ldquo;Es pronto para decirlo, pero s&iacute;, parece que va mejor, hay espect&aacute;culos que ya est&aacute;n agotados&rdquo;, afirma Mart&iacute;n a este diario.
    </p><p class="article-text">
        Quien quiera ver a las grandes estrellas del teatro europeo como Romeo Castellucci, Florentina Holzinger, Christiane Jatahy o Ang&eacute;lica Liddell llegan tarde. Pero tambi&eacute;n hay que tener cuidado con las propuestas de aqu&iacute;, Lucia Carballal, por ejemplo, ya ha agotado las entradas para esa maravilla llamada <em>La fortaleza</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n confiesa que su gran miedo era que el 50 aniversario se &ldquo;comiese&rdquo; el propio festival. &ldquo;Creo que hemos llegado a un equilibrio, comenzamos con <em>L&rsquo;&Ograve;pera de tres rals</em> que conmemora los 50 a&ntilde;os y luego  el 17 de julio estaremos en la Sagrada Familia&rdquo;, dice Mart&iacute;n refiri&eacute;ndose a <em>Arrels de Llum</em>, espect&aacute;culo musical que contar&aacute; con las cantantes Lidia Pujol y Mar&iacute;a Arnal. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; ten&iacute;a claro es que el festival deb&iacute;a comenzar con una coproducci&oacute;n con el Teatre Lliure en el gran espacio del festival, el Teatre Grec. El Lliure tambi&eacute;n cumple 50 a&ntilde;os de existencia y la fiesta deb&iacute;a ser conjunta. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre la <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/judit-martin-revela-director-lluis-pasqual-imitacion-montserrat-caballe-veridica_1_13258915.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&eacute;mica que ha llevado a la exclusi&oacute;n de Lluis Pasqual de los actos</a> conmemorativos del Lliure la directora afirma no tener nada que decir. &ldquo;Es una decisi&oacute;n art&iacute;stica, est&aacute; en tu potestad decidir con quien quieres contar. Lo que parece un poco exagerado es que haya sido por el tema del homenaje a Caball&eacute;, pero es una decisi&oacute;n art&iacute;stica, cada uno celebra como quiere sus aniversarios y, la verdad, les ha quedado una programaci&oacute;n fant&aacute;stica&rdquo;, afirma. 
    </p><h2 class="article-text">Barcelona brutalista </h2><p class="article-text">
        Marta Pazos lleva meses ya instalada en la ladera del Montju&iuml;c, primero ensayando en el Teatre Lliure y ahora afinando los &uacute;ltimos detalles en el Teatre Grec. &ldquo;Esta monta&ntilde;a tiene algo m&aacute;gico&rdquo;, confiesa a este peri&oacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        La directora gallega no para. Acaba de estrenar &oacute;pera en el Liceu, <em>Las bodas de F&iacute;garo</em>, ha recogido numerosos premios por su Orlando tanto en los Premios Talia como en los Premios Max, y tras inaugurar el Festival GREC partir&aacute; al Teatro Nacional de S&atilde;o Jo&atilde;o de Lisboa para montar una obra de Gil Vicente. Adem&aacute;s, ya en 2027 estrenar&aacute; un Lope de Vega, <em>El amor enamorado</em>, en la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Teatro Cl&aacute;sico. 
    </p><p class="article-text">
        Pero esta inauguraci&oacute;n no es menor. Pazos estrena en el coraz&oacute;n mismo del teatro catal&aacute;n una de las obras de repertorio m&aacute;s emblem&aacute;ticas del teatro pol&iacute;tico europeo. Adem&aacute;s muchos espectadores guardan en la memoria el montaje que hiciera Calixto Bieito en el 2002 tambi&eacute;n en este festival. 
    </p><p class="article-text">
        Pazos para esta ocasi&oacute;n cuenta con el mismo director musical, Dani Espasa, ha realizado una nueva traducci&oacute;n al catal&aacute;n de Marc Rosich, y con grandes figuras de la actuaci&oacute;n catalana como Eduard Farelo, J&uacute;lia Truyol o Miriam Moukhles. Macky Navaja, ese personaje del hamp&oacute;n que ha cantado desde Louis Amstrong hasta Nick Cave, ser&aacute; Nao Albet.
    </p><p class="article-text">
        La obra de Bertol Brecht y Kurt Weill se estren&oacute; en 1928, como piquete de resistencia en una Alemana a la que el nazismo llegar&iacute;a al poder 5 a&ntilde;os despu&eacute;s. &ldquo;La verdad es que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os me he especializado un poco en obras que se han escrito en ese a&ntilde;o, es un a&ntilde;o entreguerras, hay toda una profundidad en ese periodo&rdquo;, afirma Pazos refiri&eacute;ndose a los montajes de Orlando de Viriginia Woolf y <em>Comedia Sin t&iacute;tulo</em> y <em>Viaje a la luna</em> de Garc&iacute;a Lorca, todas escritas en el mismo a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Al preguntarle si hay establecidos v&iacute;nculos con la Europa presente donde est&aacute; resurgiendo con fuerza el fascismo la directora gallega afirma que no hace falta &ldquo;empujar&rdquo; mucho un texto que deja claro desde el principio su orientaci&oacute;n. &ldquo;La frase &iquest;Qui&eacute;n es un criminal mayor? &iquest;El que roba un banco o el que funda uno? creo que ya define mucho&rdquo;, explica Pazos sobre esta pieza musical que va sobre delincuentes, polic&iacute;a corrupta y empresarios mafiosos. &ldquo;Lo que s&iacute; creo importante es seguir uniendo lazos con las obras que el siglo pasado funcionaron como altavoces de lo que ven&iacute;a, porque las similitudes con el presente son muchas&rdquo;, observa la directora. 
    </p><p class="article-text">
        Pazos afirma que tambi&eacute;n ha tenido mucho en cuenta para el montaje el 1976, a&ntilde;o en que naci&oacute; el Festival y se cre&oacute; el Lliure. &ldquo;Un momento de profundos cambios que adem&aacute;s es el a&ntilde;o en que nac&iacute;&rdquo;, a&ntilde;ade. La directora afirma tambi&eacute;n haber buceado mucho en el archivo del Teatre Lliure, &ldquo;sobre todo me he centrado en la figura de Fabi&agrave; Puiserver como escen&oacute;grafo&rdquo;, apunta esta creadora sobre el que fuera fundador de un Teatre Lliure y gran conocedor del teatro de Bertol Brecht. 
    </p><p class="article-text">
        Para la escenograf&iacute;a, Pazos ha trabajado mucho sobre la arquitectura de la ciudad. &ldquo;Me he basado mucho en el brutalismo catal&aacute;n, barcelon&eacute;s, para conectar con ese mundo industrial, m&aacute;s duro, en el que el individuo se enfrenta al sistema&rdquo;, afirma la directora. 
    </p><p class="article-text">
        El otro v&eacute;rtice sobre el que Pazos ha levantado la obra es tambi&eacute;n netamente barcelon&eacute;s. &ldquo;A nivel social me he centrado en el Paral.lel&rdquo;, explica sobre la arteria condal que fue durante muchos a&ntilde;os del siglo XX el epicentro del musical y el cabaret peninsular. &ldquo;Esos bajos fondos tienen mucho que ver con el Soho londinense&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los sellos de esta directora es la especial atenci&oacute;n al cuerpo y la energ&iacute;a de los actores. Para esta ocasi&oacute;n, Pazos vuelve a contar con la core&oacute;grafa Mabel Olea. &ldquo;Hemos trabajado mucho para unir la acci&oacute;n teatral con la parte cantada, para unir la gestualidad y el movimiento y que no hubiera una diferencia cuando est&aacute;n en un registro u otro&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son tres horas y pico sin parar, con mucha complejidad t&eacute;cnica y la entrega del elenco es total, hay un personaje que es el todo, que lo componen todos&rdquo;, argumenta sobre este elenco, donde hay actores de varias generaciones y de distinta procedencia. &ldquo;Marta Bernal proviene del cabaret, luego hay grandes figuras del Lliure como Farelo o Truyol, pero tambi&eacute;n grandes nuevos talentos como Biel Rossell&rdquo;, afirma Pazos sobre este joven actor que viene de triunfar con <em>La tercera fuga</em> de Victoria Szpunberg. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la directora destaca el trabajo musical que se ha llevado a cabo en esta obra donde se rompi&oacute; la tradici&oacute;n rom&aacute;ntica de la &oacute;pera en una fusi&oacute;n entre el jazz y el cl&aacute;sico revolucionaria para su &eacute;poca, &ldquo;el director, Daniel Espasa ha conseguido 13 m&uacute;sicos que son multi instrumentistas, trabajan todos los instrumentos originales y es impresionante el trabajo que realizan&rdquo;, concluye Pazos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/festival-grec-celebra-cincuenta-aniversario-mackie-navaja-paral-lel-barcelones_1_13334185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 20:01:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Festival Grec celebra su cincuenta aniversario con un Mackie el Navaja del Paral·lel barcelonés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Artes escénicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El vodevil del politiqueo español sigue vivo en 'La escopeta nacional']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/vodevil-politiqueo-espanol-sigue-vivo-escopeta-nacional_129_13323105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/668dd910-ae63-46c1-9b90-8bf6753780bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El vodevil del politiqueo español sigue vivo en &#039;La escopeta nacional&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra, dirigida por Juan Echanove y que adapta la película de Berlanga y Azcona con aciertos y un buen reparto, no consigue eclosionar teatralmente</p><p class="subtitle">Una bicha escénica de fuerza insólita llamada Rosa Romero
</p></div><p class="article-text">
        Hab&iacute;a mucha expectaci&oacute;n por esta adaptaci&oacute;n llevada a cabo por Juan Echanove del pelicul&oacute;n de Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a-Berlanga. Se presagiaban posibles deleites: <a href="https://www.teatroespanol.es/la-escopeta-nacional" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">gran montaje con 18 actores en el Teatro Espa&ntilde;ol de Madrid</a>, el aditivo de poder escuchar en escena la especial mala leche del t&aacute;ndem Azcona y Berlanga, y un relato conocido por todos, que es ya parte de nuestra historia e imaginario.
    </p><p class="article-text">
        Echanove ha enfrentado el proyecto con la desfachatez necesaria, llevando el asunto a una especie de vodevil zarzuelero y farsesco. Olvidando lo cinematogr&aacute;fico y d&aacute;ndole a la obra un cariz netamente teatral. Lamentablemente, la cosa no acaba de despegar.
    </p><p class="article-text">
        La obra comienza con una declaraci&oacute;n de intenciones, con todo el elenco cantando una loa a la caza con tono zarzuelero donde destacan actores que provienen del musical y la l&iacute;rica como Enrique Viana, tenor que adem&aacute;s construye un desternillante marqu&eacute;s de Leguineche, el personaje al que dio vida Luis Escobar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Se nota el ojo de Echanove para elegir el reparto. Por ejemplo, el acierto en escoger a Pere Ponce para interpretar a Canivell, el empresario catal&aacute;n que bord&oacute; Jos&eacute; Sazatornil. Ponce es capaz de llevarlo por otros derroteros. Tambi&eacute;n est&aacute; muy bien Pedro Mari S&aacute;nchez quien, aunque m&aacute;s cercano a la interpretaci&oacute;n de Agust&iacute;n Gonz&aacute;lez, est&aacute; tel&uacute;rico como el Padre Calvo. Y Chusa Barbero clava a la marquesa tuerta que hizo Amparo Soler Leal en la pel&iacute;cula. 
    </p><p class="article-text">
        Acertadamente, porque ser&iacute;a imposible, el montaje no ha querido alejarse del inevitable referente cinematogr&aacute;fico. El p&uacute;blico podr&aacute; hacer sus comparaciones con el filme que se estren&oacute; en esa Espa&ntilde;a de 1978. Son m&aacute;s dudosos los paralelismos pol&iacute;ticos con nuestro presente que se han intentado hacer. Aunque las pulsiones humanas siguen siendo las mismas, la sociedad actual es m&aacute;s compleja que la ci&eacute;naga palaciega franquista. 
    </p><p class="article-text">
        Lo interesante del montaje es su voluntad de independizarse, de pasar de un lenguaje cinematogr&aacute;fico a uno netamente esc&eacute;nico. Algo que la obra consigue en ciertos momentos, pero que no llega a estabilizarse a causa de un ritmo desenfrenado, donde se pretende que la obra eclosione al mismo tiempo que quepa todo. Algo que ya le pas&oacute; a Echanove en la adaptaci&oacute;n que hizo del cl&aacute;sico de Ernest Lubitsch, <em>Ser o no ser</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;La escopeta nacional&#039; en el Teatro Español                            </span>
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        Tampoco acompa&ntilde;a una escenograf&iacute;a que tiene una factura muy viejuna y que adem&aacute;s se utiliza de modo tradicional. El problema no es la direcci&oacute;n de arte. Su est&eacute;tica espa&ntilde;ola, muy manchega latifundista, funciona. Pero no se juega con ella, con todo lo que da de s&iacute; lo demod&eacute; del asunto, de un modo imaginativo, sino que se utiliza de una manera muy tradicional. Cuando de repente baja un decorado y seg&uacute;n la convenci&oacute;n teatral cambiamos de aposento, algo en ese subir y bajar impregna la obra de un sabor a&ntilde;ejo que no le ayuda. 
    </p><h2 class="article-text">Torbellino de subtramas</h2><p class="article-text">
        Hace 25 a&ntilde;os que Echanove, como int&eacute;rprete, estren&oacute; con &eacute;xito <em>El verdugo</em> bajo la direcci&oacute;n de Luis Olmos (se nota su legado en la obra). Para este montaje, el actor y director madrile&ntilde;o ha decidido contar con quien hizo aquella versi&oacute;n, uno de los especialistas en Azcona y Berlanga, el escritor Bernardo S&aacute;nchez Salas. S&aacute;nchez es un gran conocedor de los entresijos y el humor de Azcona y Berlanga, pero en esta ocasi&oacute;n parece haberse perdido en la b&uacute;squeda de una carpinter&iacute;a teatral que acaba por enmara&ntilde;ar la trama que, aunque alocada y llena de vicisitudes, en la pel&iacute;cula es meridiana. 
    </p><p class="article-text">
        El argumento en la pel&iacute;cula es claro: el empresario Canivell (Pere Ponce) asiste a una cacer&iacute;a, que &eacute;l mismo financia, donde est&aacute; la nobleza arrejuntada con ministros, ministrables y dem&aacute;s marionetas del R&eacute;gimen para conseguir la influencia que le facilite forrarse con su nuevo negocio de &ldquo;porteros serenos tecnol&oacute;gicos&rdquo;, es decir, los hoy conocidos telefonillos que por aquel entonces no exist&iacute;an.
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        En la cacer&iacute;a est&aacute; el ministro de Obras p&uacute;blicas (Patxi Freytez) a quien intenta liar. Ah&iacute; se monta un guirigay porque el ministro est&aacute; enredado con una vedette del destape, Vera del Bosque (Elisa Matilla). Un foll&oacute;n que utiliza Canivell para conseguir el favor del ministro. Pero el desencadenante, lo que hace que la acci&oacute;n avance, es el anuncio desde el Pardo de que el ministro va a ser cesado y ser&aacute; sustituido por un ministrable tambi&eacute;n presente en la cacer&iacute;a, L&oacute;pez Carri&oacute;n (Javier Mora), opusino hasta la m&eacute;dula. 
    </p><p class="article-text">
        Muestran as&iacute; Azcona y Berlanga c&oacute;mo se las gastaba Franco, aupando a unos para defenestrar a otros de manera sucesiva y as&iacute; mantener a las distintas familias del r&eacute;gimen unidas en la sumisi&oacute;n. Pero con la subida de L&oacute;pez Carri&oacute;n lo que tambi&eacute;n ocurre es que Canivell, que cre&iacute;a haber vencido, ve que el negocio se diluye como un azucarillo y tiene que humillarse hasta la genuflexi&oacute;n ante los nuevos &ldquo;tecn&oacute;cratas&rdquo; para salvar los muebles.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en la adaptaci&oacute;n teatral esa sucesi&oacute;n de hechos se mezcla desde el principio desdibujando por completo el desarrollo emocional y moral del personaje. En vez de ese tr&aacute;nsito, la adaptaci&oacute;n propone un personaje que se ve inmerso en un torbellino. Es una opci&oacute;n, pero su ejecuci&oacute;n es confusa. Algo que llega a su cenit en la escena cuarta, donde Canivell va saltando de puesto de caza en puesto de caza y todos los argumentos se mezclan. Se pierde as&iacute; la finura de las subtramas urdidas por Azcona: la de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola mezclada con los enredos de faldas y la de todo el ecosistema de oportunismo y privilegio en torno a los focos del poder.
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                Ensayos de &#039;La escopeta nacional&#039; en el Teatro Español                            </span>
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        Es una pena porque la idea de una <em>Escopeta nacional</em> como vodevil es retadora. Echanove, acerc&aacute;ndose a la farsa, consigue aproximar la obra al esperpento de Valle-Incl&aacute;n por momentos, incluso se permite un gui&ntilde;o al <em>Viridiana</em> de Bu&ntilde;uel que le sienta como anillo al dedo. Pero los ritmos desaforados y cierta confusi&oacute;n argumental no permiten que las escenas que quieren acabar en dislate siempre lo consigan. La obra cae en ocasiones en un teatro de comedia convencional que aunque vaya r&aacute;pida se estanca. Berlanga est&aacute; ah&iacute;, sus personajes tambi&eacute;n, pero si aburres, irremediablemente, Berlanga desaparece.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la obra tiene momentos de gran m&eacute;rito, como esa colecci&oacute;n de &ldquo;pelos del co&ntilde;o&rdquo; del marqu&eacute;s que funciona como un tiro o la escena final donde s&iacute; hay una verdadera condensaci&oacute;n teatral. Una escena en la que la esposa de Canivell, Merc&eacute; (una estupenda Marta Ribera), canta con gran potencia y sentimiento mientras Pere Ponce interpreta a un Canivell ya vencido y rid&iacute;culo que ve c&oacute;mo se ha gastado todo en prebendas y no ha vendido ni una escoba.<em> &ldquo;&iexcl;Quina merda!&rdquo;</em>, clama Canivell&hellip; Ah&iacute; s&iacute; aparece el antih&eacute;roe berlanguiano que se quiere caradura, pero la historia y la sociedad terminan siempre tom&aacute;ndole el pelo hasta dejarlo tan desnudo como desamparado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/vodevil-politiqueo-espanol-sigue-vivo-escopeta-nacional_129_13323105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 19:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El vodevil del politiqueo español sigue vivo en 'La escopeta nacional']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una bicha escénica de fuerza insólita llamada Rosa Romero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/bicha-escenica-fuerza-insolita-llamada-rosa-romero_1_13308225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5708cc35-00f2-47f7-909e-53407b940b36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una bicha escénica de fuerza insólita llamada Rosa Romero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La creadora gaditana vive un momento explosivo con tres obras en cartel y un estreno por venir</p><p class="subtitle">Lolita Flores: “Tengo 68 años. Esta es mi cara y estas son mis arrugas, y la arruga es vida”</p></div><p class="article-text">
        Son las doce de la ma&ntilde;ana y la gente de C&aacute;diz, que sabe la perla que tiene, forma una cola largu&iacute;sima para ver la nueva creaci&oacute;n de Rosa Romero. Con paciencia, los espectadores van llenando la sala de La Merced. Con todos ya sentados sale a escena un bicho rojo en traje de seda, un gl&oacute;bulo sangu&iacute;neo que es todo cuerpo, gesto y presencia. Es la propia Romero transformada en un bicho que es, al mismo tiempo, pura destilaci&oacute;n de la mujer gaditana e icono bufo de la <em>performer </em>moderna. Romero todav&iacute;a no es conocida por el gran p&uacute;blico, pero lleva tiempo avisando. Esta artista lo tiene todo: cabeza, presencia, guasa, cuerpo y, sobre todo, comp&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La pieza se llama <em>El discurso</em> y no est&aacute; acabada. Tan solo mostr&oacute; 30 minutos dentro del programa del Festival C&aacute;diz en Danza. El estreno ser&aacute; en el Festival TNT de Terrasa en septiembre. Los espectadores del festival ya saben de la potencia de la artista que tienen en frente. Pero da igual: cualquiera, avezado o no en esto de la danza y las artes vivas, puede darse cuenta de la fuerza ins&oacute;lita de este bicho. De que pisa como nadie el escenario, de la extra&ntilde;a mezcla entre tradici&oacute;n y<em> moderneo </em>y de su dominio del tempo esc&eacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Romero en <em>Debut</em> es capaz de mezclar el <em>Macbeth</em> de Shakespeare con un discurso feminista y hacerlo mof&aacute;ndose de s&iacute; misma y de toda la escena contempor&aacute;nea al mismo tiempo. &ldquo;En las tragedias griegas los personajes femeninos mueren justo despu&eacute;s de discursar, alertando del peligro al que se expone una mujer al hablar&rdquo;, explica Romero en conversaci&oacute;n con elDiario.es. &ldquo;De un modo similar, las contempor&aacute;neas estamos siempre d&aacute;ndolo todo en escena, hasta reventar, entregadas como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/angelica-liddell-premio-nacional-teatro-2025_1_12628507.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Liddell,</a> venga a cortarnos las venas&rdquo;, a&ntilde;ade con ojos de p&iacute;cara. 
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        Romero siempre se agarra al humor y, sin romper ese c&oacute;digo, poco a poco la guasa va cogiendo un sabor agridulce. Poco a poco, ese ser rojo va mostrando otro lado que recoge la esencia de esas mujeres andaluzas que arrastran por las calles sus vidas colgadas de bolsas, hijos y hombres in&uacute;tiles. La p&eacute;rdida, la vida como un calvario, todo un sentir <em>jondo</em> se va dejando entrever en esa supuesta puesta en escena tan moderna y contempor&aacute;nea. Pero, &iquest;qui&eacute;n es esta gaditana que parece un Ignatius Farray reencarnado en una mujer que canta mientras fr&iacute;e tortillitas de camarones? &iquest;Qui&eacute;n es Rosa Romero?
    </p><h2 class="article-text">Cinco a&ntilde;os de locura eremita</h2><p class="article-text">
        Rosa Romero tiene ojos de ni&ntilde;a, pero ya peina los cuarenta. Comenz&oacute; joven, hace ya 20 a&ntilde;os, con esa generaci&oacute;n a la que hoy se conoce bajo el nombre de &ldquo;M&aacute;laga <em>power&rdquo;</em>. All&iacute; estudi&oacute; e hizo sus primeras obras junto a nombres como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/malditismo-queer-alberto-cortes_1_8928621.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Cort&eacute;s</a>, la Chachi, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/dias-de-empresa/rara-avis-llamada-bengalas-cooperativa-artistica-salio-malaga-afincarse-pueblo_132_12428249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alessandra Garc&iacute;a</a>, Violeta Niebla o Luz Prado. A&ntilde;os de experimentaci&oacute;n y &ldquo;h&aacute;ztelo t&uacute; mismo&rdquo; que fueron desgastando a esta joven, que ve&iacute;a que aquello no daba para vivir: &ldquo;Hac&iacute;a t&iacute;teres para cumplea&ntilde;os infantiles o me vest&iacute;a de conejo gigante, y acab&eacute; cansada de ganar 50 euros por funci&oacute;n, as&iacute; que decid&iacute; irme&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un paso ef&iacute;mero por Madrid, Rosa volvi&oacute; a su San Fernando y decidi&oacute; alquilarse un local antes que un piso donde vivir: &ldquo;Me pasaba la vida all&iacute;, currando, tirada en un sof&aacute;&rdquo;. Aquel encierro fue un volver en s&iacute;, a su origen: &ldquo;Ya hab&iacute;a recorrido mucho, conocido otras gentes y pude comenzar a valorar lo que hab&iacute;a aprendido en casa, que tiene que ver con el comp&aacute;s y el flamenco. Comenc&eacute; a investigar sobre cosas que eran m&iacute;as, que me sal&iacute;an natural&rdquo;. Romero recuerda que comenz&oacute; a bailar todos los d&iacute;as, como hac&iacute;a de peque&ntilde;a en su habitaci&oacute;n. Pero se fue quedando sola: ninguno de sus compa&ntilde;eros pod&iacute;a seguirle el ritmo.
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                Rosa Romero durante una representación de &#039;El discurso&#039; en el Festival Cádiz en Danza                            </span>
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        Romero no sal&iacute;a de aquel local donde estuvo encerrada cinco a&ntilde;os; poco a poco fue pasando gente que la fue ayudando. Entre ellos, el propio Alberto Cort&eacute;s &mdash;con quien mont&oacute; varias piezas&mdash;, pero tambi&eacute;n la core&oacute;grafa <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/patricia-caballero-vuelve-ocho-anos-ausencia-danza-rota-sagrada_129_11304001.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia Caballero</a>, que supo ver su esencia. &ldquo;Un d&iacute;a Patricia, vi&eacute;ndome bailar, me dijo: <strong>'</strong>Quieta, ah&iacute;, sigue con eso, sigue<strong>'&rdquo;</strong>, rememora. Romero se&ntilde;ala uno de los momentos de giro en su carrera en el que se dio cuenta de que aquellas improvisaciones pod&iacute;an tener un valor art&iacute;stico, que eran la piedra sobre la que fundar su teatro. Empec&eacute; a descubrir la necesidad de poner el cuerpo en el centro, de trabajar con la voz y con el comp&aacute;s, descubr&iacute; cu&aacute;l pod&iacute;a ser mi lenguaje&ldquo;, resume la artista.
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                La obra &#039;Esta no es la vida privada de Rosa Romero&#039;                            </span>
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        De esa vida de eremita sali&oacute; con una pieza, <em>Esta no es la vida privada de Rosa Romero, </em>que estren&oacute; en Sevilla, ciudad en la que decidi&oacute; comenzar una nueva vida de la que surgir&iacute;a una de las piezas fundamentales de su carrera: <em>Debut</em>. En ese trabajo nace su movimiento ya consolidado, un movimiento flamenco que reta, que expulsa algo del cuerpo y que Romero convierte en espasmo, en breve momento donde su cuerpo es pose&iacute;do por un bicho que tiene m&aacute;s de <em>gremlin </em>macarra y juguet&oacute;n que de pesadilla negra o afectaci&oacute;n flamenca. 
    </p><p class="article-text">
        Siempre agarrada al humor, a lo no hecho, al fragmento roto, su baile es como la anagn&oacute;risis de un personaje que de repente se da cuenta de qui&eacute;n es realmente. <em>Debut</em> es una obra que sigue viva y que se podr&aacute; ver el 29 de junio en la <a href="https://www.feriadepalma.es/obras/debut-cia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sala Reina Victoria de Palma del R&iacute;o</a>. Quien quiera ver el nacimiento de una artista no tiene nada m&aacute;s que ir a verla. La pieza llegar&aacute; tambi&eacute;n a Madrid, al espacio de Infinito Delicias, el 17 de octubre. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Rosa Romero en &#039;Soy un baile&#039;                            </span>
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        Tras aquella, realiz&oacute; otra gran pieza, <em>Soy un baile</em> (2023), que cre&oacute; con apoyo de m&aacute;s gente: la Aceitera de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/rocio-molina-erige-diosa-flamenco-calentamiento_129_12777662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roc&iacute;o Molina</a> (que la adora), la Caldera en Barcelona o el TNT de Terrasa. Llegaron los premios y el reconocimiento de la escena contempor&aacute;nea en esta pieza en la que Romero hac&iacute;a desaparecer un cuerpo que buscaba ser validado para hacer nacer otro bien distinto, libre. Eso s&iacute;, vestida en un pijama imposible, tan rid&iacute;cula como punki. 
    </p><h2 class="article-text">La transformaci&oacute;n y el c&iacute;rculo flamenco</h2><p class="article-text">
        Hablando con ella, poco a poco, va dejando mostrar de d&oacute;nde surge todo. Romero es animal contempor&aacute;neo, se lo ha visto todo, algo que se nota en c&oacute;mo cuida cada aspecto de sus trabajos. Los vestuarios con Gloria Trenado, la inserci&oacute;n de la m&uacute;sica, el tratamiento del cuerpo en escena&hellip; Pero en sus piezas tambi&eacute;n hay gui&ntilde;os hacia lo flamenco que no son meros resabios andaluces, sino que tras ellos se esconde la fuerza medular de esta creadora.
    </p><p class="article-text">
        Romero creci&oacute; en el Barrio de las Callejuelas de San Fernando, el mismo que Camar&oacute;n de la Isla. Su abuela viv&iacute;a en un patio de vecinos donde todos compart&iacute;an cocina y ba&ntilde;o, y se crio con su madre y su t&iacute;a, Lela Fontao, que regent&oacute; durante a&ntilde;os la Venta de Vargas, templo del flamenco donde con ocho a&ntilde;os Camar&oacute;n cant&oacute; por primera vez. Romero creci&oacute; en torno a la asociaci&oacute;n de mujeres salineras del barrio, donde su madre y su t&iacute;a, con otras mujeres, vend&iacute;an tortillitas de camar&oacute;n para pagar la factura de la luz de alguna asociada o solucionar los miles de problemas de aquellas mujeres que viv&iacute;an en un barrio obrero y necesitado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me acuerdo cuando Antonia estaba con la espumadera y se pon&iacute;a a cantar. Se transformaba, parec&iacute;a otra persona. O cuando pasaba el Nazareno, la procesi&oacute;n, que sal&iacute;an fuera y le cantaban, me cog&iacute;an de la mano y las miraba mientras notaba c&oacute;mo vibraban&hellip; Aquello, aunque lo viviera con normalidad, me impactaba mucho&rdquo;, evoca Romero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                María Moreno baila con Rosa Romero en &#039;Magnificat&#039;                            </span>
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        Eso mismo busca Rosa Romero en sus piezas, esa transformaci&oacute;n, ese convertirse en otro en escena. Lo hace con mesura, casi sin que se note, con cierto decoro de mostrar sus ra&iacute;ces. Algo que, sin embargo, ha explotado en su colaboraci&oacute;n con una de las flamencas con m&aacute;s <em>power</em> del panorama, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/bailo-sucede-juntan-bailaora-fotografa-documental_1_6376546.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Moreno</a>. En su &uacute;ltima obra, <em>Magnificat</em>, que llegar&aacute; al Alb&eacute;niz de Madrid el 19 de julio dentro del festival <em>Villanos del flamenco</em>, Romero se suelta el pelo hasta el descoloque.
    </p><p class="article-text">
        Esa infancia tambi&eacute;n le ha dado el otro v&eacute;rtice sobre el que estructura sus piezas: el corro, el c&iacute;rculo flamenco al que la empujaban de peque&ntilde;a a bailar, donde se convocaba para que algo pasase. &ldquo;Cada d&iacute;a me importa m&aacute;s el p&uacute;blico, estar l&uacute;cida para darme cuenta de qu&eacute; pasa en ese c&iacute;rculo y encontrar c&oacute;mo retroalimentarnos para que algo pueda ocurrir&rdquo;, explica Romero. &ldquo;En esas ando ahora con la nueva pieza, veremos&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/bicha-escenica-fuerza-insolita-llamada-rosa-romero_1_13308225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 04:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una bicha escénica de fuerza insólita llamada Rosa Romero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Danza,Danza contemporánea,Artes escénicas,Flamenco,Cádiz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sangre derramada de 'La Barraca' de Magüi Mira que acerca al presente la novela de Blasco Ibáñez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/sangre-derramada-barraca-magui-mira-acerca-presente-novela-blasco-ibanez_1_13293906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbbd0222-c1de-40ba-93ff-f35442fc266c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145122.jpg" width="4097" height="2305" alt="La sangre derramada de &#039;La Barraca&#039; de Magüi Mira que acerca al presente la novela de Blasco Ibáñez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora escénica adapta poéticamente, pero de manera fiel, la adaptación protagonizada por Daniel Albadalejo</p><p class="subtitle">Juan Mayorga reaviva las cenizas de la memoria histórica en 'El jardín quemado'</p></div><p class="article-text">
        La palabra insurrecta y la profundidad pol&iacute;tica de <em>La Barraca</em> de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/acto-vida_1_12095562.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vicente Blasco Iba&ntilde;ez</a> ha llegado por primera vez a escena. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/musical-miserables-acapara-galardones-premios-talia-gran-reina-noche-bailaora-rocio-molina_129_13231360.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mag&uuml;i Mira</a> dirige una sint&eacute;tica adaptaci&oacute;n en la que consigue plasmar toda la fuerza del escritor valenciano ante la injusticia y acercarla al presente con una puesta en escena nada costumbrista. No hay barraca, no hay casita, no hay siglo XIX. En cambio, un espacio vac&iacute;o va llen&aacute;ndose de territorio, de albufera, de sangre y de sudor de unos actores entregados a una propuesta f&iacute;sica, violenta y animal. 
    </p><p class="article-text">
        Llevan una larga gira desde que la obra se estren&oacute; en Albacete hace casi un a&ntilde;o. M&aacute;s de cincuenta funciones, con m&aacute;s de 80 sacos a cuestas llenos de un caucho rojo que en escena ser&aacute;n s&iacute;mbolo de esa tierra cultivada con sangre. Ahora, est&aacute;n en temporada en el Teatro Fern&aacute;n G&oacute;mez de Madrid hasta el 21 de junio. Luego seguir&aacute;n de gira: San Javier, en agosto; Salamanca, Murcia y las Palmas, en octubre; Galicia, en noviembre, y cerrar&aacute;n el c&iacute;rculo, ya en diciembre, otra vez en Hell&iacute;n (Albacete). 
    </p><p class="article-text">
        El montaje est&aacute; aupado por un elenco de ocho actores encabezados por Daniel Albadalejo &mdash;Batiste, un campesino que viene de fuera a trabajar las tierras del amo&mdash; y Antonio Hortelano, que interpreta con gran fuerza a Piment&oacute;, labriego embrutecido, alcoholizado, al que sus amos han dado la confianza de administrar las aguas y que lidera la voz del pueblo que acabar&aacute; matando al hijo de Batiste y quemando su Barraca. El odio al que viene de fuera, el analfabetismo, el hombre reducido a bestia por la explotaci&oacute;n laboral&hellip; Un panorama que un joven Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez de 30 a&ntilde;os reflej&oacute; con crudeza y maestr&iacute;a en 1889. 
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                La obra de teatro de &#039;La Barraca&#039;.                            </span>
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        La versi&oacute;n est&aacute; escrita por Marta Torres. &ldquo;Fue ella quien tuvo esta gran idea. Cuando me la ofreci&oacute;, me palpit&oacute; el cuerpo entero, me puse a temblar&rdquo;, confiesa a este peri&oacute;dico Mag&uuml;i Mira, quien dice conocer muy bien de lo que habla Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez en la novela. &ldquo;Soy valenciana y me he criado en la huerta, hay vivencias que nadie me tiene que explicar&rdquo;, se&ntilde;ala esta mujer nacida en 1944, que dice recordar muy bien lo que era el hambre. 
    </p><p class="article-text">
        Mag&uuml;i Mira comenz&oacute; como actriz en los 70 con Jos&eacute; Sanchis Sinisterra. Lo ha hecho todo en teatro. Al preguntarle por la posguerra dice recordar, como si fuera ayer, su infancia con su abuela, con quien la mandaban porque en el pueblo hab&iacute;a comida. &ldquo;Me acuerdo cuando anochec&iacute;a que sal&iacute;amos a recoger lo que hubiese en el huerto, un peque&ntilde;o calabac&iacute;n, un tomate, para as&iacute; poder comer algo. Recuerdo a mi abuela dici&eacute;ndome, mira por ah&iacute; Mag&uuml;isa, a ver si encuentras algo&rdquo;, evoca con la mirada en otro lugar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me acuerdo de mi t&iacute;o Pepe que ten&iacute;a un horario muy restringido para abrir la portezuela del canal y as&iacute; poder regar, justo como en la novela; y tambi&eacute;n me acuerdo de no tener luz ni agua, de limpiarme en un balde de esta&ntilde;o con lo que tuviera, con una piedra o una hoja de nogal&rdquo;, recuerda Mira, y a&ntilde;ade que, cuando le lleg&oacute; el proyecto, se le levant&oacute; la ni&ntilde;a de posguerra que lleva dentro. &ldquo;Y se me levant&oacute; tambi&eacute;n con lo que est&aacute; pasando hoy, que seguimos en la misma salvajada. &iquest;Acaso solucionamos los conflictos con la palabra? No, seguimos enfrentando a los unos con los otros, seguimos con los pies en el mismo barro y enfrente tenemos esa enorme hipocres&iacute;a, como hemos podido ver en el Congreso con los siete minutos de aplausos al Papa. Siete minutos de hipocres&iacute;a total&rdquo;, zanja.
    </p><h2 class="article-text">Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez y la prioridad nacional</h2><p class="article-text">
        La directora ha urdido un espacio simb&oacute;lico con unos grandes espejos m&oacute;viles al fondo de la escena, ideados por los escen&oacute;grafos Curt Allen y Leticia Ga&ntilde;&aacute;n, donde todo es reflejo, donde la palabra de Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez se expande. Porque la fuerza de la propuesta es el reflejo que nos llega desde ese siglo XIX, en teor&iacute;a tan alejado, hasta hoy en d&iacute;a. &ldquo;S&iacute;, pero es importante que la palabra que se dice en escena sea tan solo la del autor, no hay m&aacute;s&rdquo;, apunta Mira, que ha dotado al elenco de una unidad a trav&eacute;s de un registro donde la palabra surge del cuerpo. Una apuesta muy f&iacute;sica que la directora acompa&ntilde;a de una coreograf&iacute;a coral a cargo de Marta G&oacute;mez.
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                Una escena de &#039;La Barraca&#039;.                            </span>
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        Daniel Albadalejo no es nuevo en estas lides. Aunque el p&uacute;blico lo conozca m&aacute;s por sus montajes con Juan Mayorga o su paso por el teatro cl&aacute;sico a manos del director Eduardo Vasco, este murciano comenz&oacute; su andadura en una de las experiencias m&aacute;s hondas y experimentales de la historia esc&eacute;nica espa&ntilde;ola, la de la compa&ntilde;&iacute;a Arena Teatro dirigida por Esteve Grasset. &ldquo;Cuando Mag&uuml;i Mira me propuso esta manera de hacer, para m&iacute; fue volver de repente a un sitio que me resulta fascinante, que es encontrar la emocionalidad a partir del propio trabajo f&iacute;sico&rdquo;, explica. Al final de la obra, cuando ya la barraca ha sido quemada y su familia es de nuevo expulsada a la intemperie y la indigencia, su personaje portar&aacute; a su hija, que se retuerce sobre su espalda y su cuello (una estupenda Elena Alf&eacute;rez) como un cofrade de Semana Santa sujeta a su virgen, con creencia y dignidad.
    </p><p class="article-text">
        La obra consigue tener una dureza extrema, pues la distancia se borra y el dolor de esa familia que es rechazada por ser &ldquo;de fuera&rdquo; es imposible que no resuene hoy en d&iacute;a. Se puede palpar la sorpresa de los espectadores que esperaban el t&iacute;pico montaje &ldquo;costumbrista&rdquo; que situase la acci&oacute;n en aquella lejana Valencia. Mag&uuml;i Mira afirma que ella ha preferido trabajar con el concepto. &ldquo;He buscado la esencia, la po&eacute;tica esc&eacute;nica que pudiese albergar la palabra del autor, pero desnuda, en esencia&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Al preguntarle a Albadalejo por la experiencia de llevarla por toda Espa&ntilde;a, por esos grandes teatros como el Palacio de Festivales de Santander, el Jovellanos de Gij&oacute;n, el Campoamor de Oviedo, el Cervantes de M&aacute;laga o el Arriaga de Bilbao, el actor destaca sobre todo la impresi&oacute;n de ver los teatros repletos hasta el gallinero. &ldquo;Cuando sales a decir el primer mon&oacute;logo y ves el teatro as&iacute;, caray, te emocionas&rdquo;, explica. &ldquo;Pero lo fuerte ha sido ver a la gente realmente tocada, tras la funci&oacute;n muchos vienen a verte, te quieren tocar, abrazar, dar las gracias. Tengo el WhatsApp lleno de mensajes muy descarnados. Eso hac&iacute;a mucho que no me pasaba, al final lo que m&aacute;s le importa al actor es que le agradezcan, ah&iacute; te tocan la patata&rdquo;, confiesa.
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                La obra de &#039;La Barraca&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Albadalejo, que ahora est&aacute; grabando casi a diario para la serie <em>Sue&ntilde;os de libertad</em>, en la que interpreta al capell&aacute;n don Agust&iacute;n y se mete jornadas de m&aacute;s de 14 horas entre el teatro y el plat&oacute;, recuerda una funci&oacute;n con especial cari&ntilde;o, cuando al terminar fueron al Teatro Olympia de Valencia, un espacio que antes fue la c&aacute;rcel conde justo hace 100 a&ntilde;os encarcelaron a Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez por luchar contra los carlistas. &ldquo;Que resonaran ah&iacute; sus palabras con la sociedad valenciana presente fue muy emocionante&rdquo;, explica sobre este montaje en el que precisamente en su &uacute;ltima escena suena el himno valenciano en una versi&oacute;n de Santi Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero no se trata solo de la sociedad valenciana, el discurso de Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez se expande hasta lo global. Viendo la obra es imposible no acordarse de <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/extrema-derecha-convierte-torre-pacheco-olla-presion-comienza-caza-inmigrante_1_12458453.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Torre Pacheco</a>, de los ni&ntilde;os de Gaza, de los desplazados, de los desahuciados&rdquo;, afirma este actor, que adem&aacute;s confiesa que para este papel est&aacute; bebiendo del presente para construirlo d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;Tendr&iacute;as que ver el cuaderno que llevo, lleno de im&aacute;genes, de noticias, de m&uacute;sicas&hellip; Estos d&iacute;as claro que pienso en esa mujer desahuciada de 87 a&ntilde;os, Maricarmen, y en esas palabras de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/aplazado-tres-semanas-nuevo-desahucio-maricarmen-87-anos-resiste-envites-fondo_1_13268266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Diego Botto</a> que fueron toda una lecci&oacute;n. Hace cuatro d&iacute;as, al sur de Italia, quemaron vivos a cuatro jornaleros de Pakist&aacute;n y Afganist&aacute;n en un coche al que le cerraron las puertas. Yo soy de Murcia, donde no es la primera vez que hemos encontrado jornaleros de Mali asesinados y enterrados en cal viva en los pozos&hellip; Todo eso me remueve por dentro y me lo llevo a escena para poder interpretar a Batiste con toda la honestidad de la que soy capaz&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Mag&uuml;i Mira detalla a su vez otra reflexi&oacute;n nada desde&ntilde;able. &ldquo;Al final de la obra, Piment&oacute;, que tiene una situaci&oacute;n privilegiada respecto a otros jornaleros, confiesa: 'La marquesa me va a desahuciar, me quita las tierras'. Esto es importante, no hay uno de fuera y otro de dentro, los dos viven la misma opresi&oacute;n, son pobres a los que se enfrenta. Ese espejismo es el mismo que el de la actual 'prioridad nacional'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay una escena de la obra, casi al final, hiperviolenta, donde todo el elenco se embrutece hasta la animalidad a base de cazalla y odio en una taberna del infierno, donde el pueblo se ahoga en su miseria. Una escena estupenda que recuerda incluso a <em>Las bacantes</em> de La Cuadra de Sevilla, a los primeros Atalaya, a la fuerza posterior de algunas obras de Calixto Bieito, a un teatro que alguien podr&aacute; tildar de ya pasado, pero que en manos de esta directora retorna con la fuerza de la palabra Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez, ese socialista y republicano incapaz de quedarse indiferente ante la injusticia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/sangre-derramada-barraca-magui-mira-acerca-presente-novela-blasco-ibanez_1_13293906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 20:27:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sangre derramada de 'La Barraca' de Magüi Mira que acerca al presente la novela de Blasco Ibáñez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,Vicente Blasco Ibáñez,Literatura,Valencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'buena vida' de Carolina África: una defensa de la sanidad pública y la cultura de los cuidados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/buena-vida-carolina-africa-defensa-sanidad-publica-cultura-cuidados_129_13278607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/405e85c1-968e-4e93-9bed-0426e99c21a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &#039;buena vida&#039; de Carolina África: una defensa de la sanidad pública y la cultura de los cuidados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor Jorge Kent ofrece una de las mejores interpretaciones de su carrera en el papel de un enfermero que encarna la resiliencia de toda una profesión en 'Una buena vida'</p><p class="subtitle">Juan Mayorga reaviva las cenizas de la memoria histórica en 'El jardín quemado'
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/carolina-africa-demencial-acabar-funciones-obra-no-cobrar_1_8763699.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carolina &Aacute;frica</a> ha levantado una obra de teatro donde la emoci&oacute;n, como pocas veces, explota en la platea. El p&uacute;blico que asiste a ver la obra se conmociona con esta historia cotidiana de unos personajes atrapados en la tragedia de la pandemia del covid-19 y una sanidad p&uacute;blica que se tambalea. <em>Una buena vida</em> es un alegato en defensa de la cultura de los cuidados y la sanidad p&uacute;blica, una pertinente cr&iacute;tica al desmantelamiento de lo social. Pero esta obra peque&ntilde;a y en apariencia simple &mdash;<a href="https://dramatico.inaem.gob.es/evento/una-buena-vida/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el Teatro Mar&iacute;a Guerrero de Madrid</a> hasta el 21 de junio&mdash; es tambi&eacute;n una acusaci&oacute;n a una sociedad enferma y amn&eacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        La tragedia que provoca esa catarsis entre el p&uacute;blico no se debe tan solo al sufrimiento de los personajes, sino tambi&eacute;n a la verdad que esta obra pone frente al espectador: la de un pa&iacute;s que ya ha olvidado lo que pas&oacute;, la de una sociedad que sal&iacute;a con denuedo a los balcones a agradecer a los sanitarios, pero que hoy ya ni se acuerda. <em>Una buena vida</em> trata sobre la tr&aacute;gica capacidad del hombre contempor&aacute;neo en olvidar las cosas que decidi&oacute; que eran importantes. 
    </p><p class="article-text">
        La trama es sencilla: una mujer (la propia Carolina &Aacute;frica) resbala a la salida del hospital cuando sale de haber parido a su hija. Se fractura el pil&oacute;n tibial y ha de estar internada varias semanas. El resbal&oacute;n es debido a que todav&iacute;a quedan restos de la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/filomena-pesadilla-sanitarios-sumar-covid-turnos-36-horas-kilometros-nieve_1_6740569.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">borrasca Filomena.</a> Es enero de 2021 y el hospital est&aacute; con nuevas restricciones ante una nueva ola del covid-19. La mujer est&aacute; en una habitaci&oacute;n con Teresa (Ahimsa), una enferma mayor con demencia senil, y la cuida un atento enfermero (Jorge Kent). 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xadeunu" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        La historia surge de una vivencia personal de la propia autora, pero la obra no tira del g&eacute;nero de la autoficci&oacute;n. En escena se respeta la unidad de tiempo y espacio y las actuaciones son de un realismo descarnado, de un naturalismo muy cotidiano. Pero &Aacute;frica compone un dispositivo que, aunque tarde en aparecer y tenga algo de efectista, quebrar&aacute; la obra.
    </p><p class="article-text">
        El universo de esta creadora esc&eacute;nica, que comenz&oacute; hace 15 a&ntilde;os con su compa&ntilde;&iacute;a La Belloch, es reconocible, particular. Es el suyo un teatro de las emociones, un teatro que parte de lo cotidiano, de personas de carne y hueso. La autora poco a poco va mostrando sus intimidades y sus miedos, hasta que los pliegues y complejidades de cada personaje afloran. En sus obras, &Aacute;frica une crudeza y humor, aunque a veces tiende a dulcificar, a embellecer en exceso, a dejarse llevar por la ternura imaginada de sus personajes. Todo esto est&aacute; en esta obra, pero en esta ocasi&oacute;n sale victoriosa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ahimsa en la obra &#039;Una buena vida&#039;.                            </span>
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        Las causas son varias. Por un lado, consigue que el efecto teatral del final de la obra funcione, conmueva hasta la par&aacute;lisis del teatro. Cuando ocurre, no lo vamos a contar, hay un silencio en que uno puede escuchar hasta el temblor de las butacas vecinas. Por otro, cuenta con un personaje, un Juan nadie', un ser an&oacute;nimo que se come la escena. Jorge Kent, que interpreta al enfermero, est&aacute; enorme. En cada gesto, en la energ&iacute;a donde coloca el cuerpo, en la composici&oacute;n del arco emocional. 
    </p><p class="article-text">
        Kent lleva a&ntilde;os trabajando mucho y bien con directores como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/alfredo-sanzol-triunfa-primer-drama-ultima-noche-hermano-impresionante-nuria-mencia_129_13001558.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alfredo Sanzol</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/fuenteovejuna-brutal-grita-voz-feminista-guerras-violencia_129_12439803.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rakel Camacho</a> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/nuevo-orlando-barroco-queer-recuerda-vigencia-obra-virginia-woolf_1_12262408.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Pazos</a>. Es uno de los mejores actores de su generaci&oacute;n. Pero en esta pieza realiza un trabajo &mdash;que deber&iacute;a girar por todas las escuelas de teatro&mdash; donde hace sin hacer, donde no hay ni un exabrupto ni un gesto o un decir que busque el reconocimiento o la floritura. Kent se repliega por completo para y en su personaje y consigue albergar toda la subtrama de la pieza, acarrear el peso de toda la obra. 
    </p><p class="article-text">
        La acompa&ntilde;a &Aacute;frica, que compone un personaje cercano, verborreico hasta llegar a ser pesada, una madre desesperada que ya no sabe qu&eacute; decir o hacer para abrazar a su reci&eacute;n nacido a quien por las normas de la pandemia no puede ni visitar. Ella lleva la batuta de todos los di&aacute;logos, del ritmo de la funci&oacute;n, y consigue ser efectiva y cre&iacute;ble. Y completa el reparto Ahimsa, que compone una anciana enorme, Teresa, un papel duro de hacer, dificil&iacute;simo para que tenga verismo sin llegar a la afectaci&oacute;n, pero que esta actriz borda.
    </p><p class="article-text">
        Alguien podr&aacute; esgrimir que &Aacute;frica es un poco terrorista emocional, que juega con las emociones del p&uacute;blico. Es cierto que a veces lo bordea, como en el final de la obra en el que el uso de unas sombras demasiado simb&oacute;licas pueden echar al espectador de la funci&oacute;n por el grado de caramelo utilizado. Pero la obra est&aacute; llena de recovecos estupendos.
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                Carolina África y Jorge Kent en &#039;Una buena vida&#039;.                            </span>
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        Uno de ellos es el uso del lenguaje, que no es otro que el que usamos en la calle, pero que nos sigue sonando malsonante encima de un escenario, algo que pone sobre el tapete una interesante pregunta: &iquest;qu&eacute; es lo que esperamos ver en un teatro? Otro acierto es el uso de los cuerpos que reflejan con naturalidad, sin melindres, la dureza de un hospital. Una manera efectiva y honesta de romper con el artificio y acercar la severa realidad del paciente. En escena vemos c&oacute;mo el enfermero cuida el cuerpo de Teresa, le limpia el culo, las axilas, la espalda&hellip; Son escenas bell&iacute;simas en que la actriz Ahimsa interpreta a esa Teresa ya ida con una dignidad inconmensurable.
    </p><p class="article-text">
        Destaca tambi&eacute;n la gran capacidad de &Aacute;frica de mostrar a trav&eacute;s de la historia, sin tener que recalcarlo con textos dirigidos a p&uacute;blico, la crudeza de una sanidad cada d&iacute;a m&aacute;s precarizada e inhumana. Cuando vemos a esos enfermos pasando fr&iacute;o porque no hay m&aacute;s mantas, utilizando frascos de orina con chinchetas dentro como sonajeros que sustituyan a los timbres que no funcionan o pidiendo cuidados a unos enfermeros desbordados, nos asalta la certeza de que sabemos lo que est&aacute; pasando y lo que permitimos con nuestros votos.
    </p><p class="article-text">
        Todo ese entramado de aciertos, en ese escenario que llega a oler a detergente industrial y comida recalentada, confronta al espectador no ya solo con la precariedad de la sanidad p&uacute;blica, sino tambi&eacute;n con las prioridades que nos estamos dando como sociedad y como individuos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La escenografía y el vestuario de &#039;Una buena vida&#039; corren a cargo de Pablo Menor Palomo.                            </span>
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        Esa Teresa ah&iacute; callada, qu&eacute; gran acierto es que no diga ni una sola palabra, nos habla de los miles de ancianos que se abandon&oacute; en las residencias a su buena suerte, pero tambi&eacute;n de qu&eacute; hacemos nosotros para incluirles, cuidarles y darles un espacio donde tengan palabra y dignidad. &Aacute;frica, en definitiva, consigue que aparte de la cr&iacute;tica social, cada espectador se pregunte sobre su propia vida, sobre si aquello que crey&oacute; era importante todav&iacute;a sigue si&eacute;ndolo o lo ha perdido en la vor&aacute;gine de un presente que no cesa. 
    </p><p class="article-text">
        Esta sociedad est&aacute; hecha, construida y sostenida por gente an&oacute;nima. Gente que en ocasiones vive vidas m&aacute;s o menos placenteras, pero en otras es tocada por la tragedia, desahuciada, explotada o forzada a pasar por calvarios donde su padecer no importa. Su dolor es demasiado peque&ntilde;o ante un Estado que los trata como n&uacute;meros, pero tambi&eacute;n ante una sociedad civil amn&eacute;sica que anda pegada a las pantallas de &oacute;xido de indio y esta&ntilde;o, absorta en la trifulca pol&iacute;tica o la &uacute;ltima pol&eacute;mica medi&aacute;tica inventada. Y en ese acontecer absurdo lo importante se va desdibujando, qued&aacute;ndose atr&aacute;s. No importa lo que haya pasado, todo se olvida en un presente unidimensional, amorfo. A esa amnesia que crece a la velocidad de un virus es a la que ataca esta obra.
    </p><p class="article-text">
        Es una pena que esta producci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ultimas-farsa-politica-permite-mirar-verguenza-pasado-colonial-espanol_129_13243520.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Dram&aacute;tico Nacional </a>no haya sido coproducci&oacute;n y, por lo tanto, no pueda girar sino de manos del CDN. Es una obra peque&ntilde;a y la direcci&oacute;n de este centro, que tiene dineros muy limitados para hacer girar sus producciones, deber&iacute;a ver el modo para que no muera en junio con la &uacute;ltima funci&oacute;n programada. Consigue algo muy especial y valioso, tanto a nivel teatral como social, que debiera recorrer muchas de las ciudades de este Estado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/buena-vida-carolina-africa-defensa-sanidad-publica-cultura-cuidados_129_13278607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:52:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La 'buena vida' de Carolina África: una defensa de la sanidad pública y la cultura de los cuidados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,Centro Dramático Nacional,Sanidad pública,Hospitales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Mayorga reaviva las cenizas de la memoria histórica en 'El jardín quemado']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/juan-mayorga-reaviva-cenizas-memoria-historica-jardin-quemado_129_13271377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7907c188-7a77-4a2f-930d-aee675b20627_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144448.jpg" width="2195" height="1235" alt="Juan Mayorga reaviva las cenizas de la memoria histórica en &#039;El jardín quemado&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dramaturgo y director del Teatro de la Abadía, dirige esta obra de juventud donde cuestiona con dureza la visión sobre nuestro pasado reciente</p><p class="subtitle">Entrevista - Alberto Velasco, bailarín: “Hay una ausencia total de referentes de cuerpos gordos”</p></div><p class="article-text">
        <em>El jard&iacute;n quemado</em> estaba durmiendo el sue&ntilde;o de los justos. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/juan-mayorga-veces-escribo-teatro-vendra-no-hoy_1_8633079.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Mayorga</a> lo escribi&oacute; en 1997 cuando todav&iacute;a faltaban varios a&ntilde;os para que la primera fosa de la Guerra Civil fuera exhumada en <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/exhumacion-25-anos-rompio-silencio-fosas-franco-no-imaginabamos-envergadura_1_12698103.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Priaranza del Bierzo</a>. Y es ahora, ya como director del Teatro de la Abad&iacute;a (Madrid), que el propio autor <a href="https://www.teatroabadia.com/espectaculo/el-jardin-quemado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha decidido dirigir &eacute;l mismo</a> esta obra de juventud que pone en entredicho el significado en este pa&iacute;s de palabras como memoria, olvido y reconciliaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La obra enga&ntilde;a. Bajo una apariencia cl&aacute;sica, donde se respeta la unidad de tiempo y espacio, se esconde un complejo entramado donde nada es lo que parece, donde tiempo, espacio y lenguaje explotan. <em>El jard&iacute;n quemado</em> es una caja de resonancia en la que Mayorga intentar&aacute; que el espectador salga de su zona de confort, de sus convicciones sobre lo que fue, para mirar la historia de este pa&iacute;s desde otro lugar.
    </p><p class="article-text">
        El teatro de este autor es exigente con el espectador, quiere generar la sospecha en quien observa. Y en <em>El jard&iacute;n quemado</em> esa tensi&oacute;n llega hasta la incomodidad. Un ejemplo. De repente, Garay (Adriana Ozores), el personaje que vela por las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n fascista en la obra, gritar&aacute;: &ldquo;Deje a los muertos enterrados&rdquo;. La frase descoloca. Mayorga ir&aacute; poniendo a lo largo de la obra frases como esta, peque&ntilde;as minas que exploten en la cabeza del espectador y as&iacute; lo alerten de que aqu&iacute; las reglas son otras.
    </p><h2 class="article-text">Sin fosa</h2><p class="article-text">
        Mayorga sabe que esta obra toca temas cruciales para la sociedad espa&ntilde;ola y, quiz&aacute; por ello, ha operado ciertas modificaciones sobre lo escrito hace 30 a&ntilde;os. La primera, si bien sustancial, no es medular. <em>El jard&iacute;n quemado</em> era una obra de personajes masculinos, todo hombres. Ahora, dos de sus personajes principales son femeninos. En la trama, en los a&ntilde;os setenta, reci&eacute;n llegada la democracia, una joven cient&iacute;fica, Benet (Loreto Maule&oacute;n) llega al hospital psiqui&aacute;trico de San Miguel regido desde la Guerra Civil por Garay (Adriana Ozores). 
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            <span class="title">
                Los actores y actrices de la obra de Juan Mayorga &#039;El jardín quemado&#039; que se representa en el Teatro de la Abadía                            </span>
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        La segunda modificaci&oacute;n es doble. Por un lado, desaparecen todos los referentes a Espa&ntilde;a que estaban presentes en el texto. El autor ha explicado que buscaba una mayor universalidad. Y por otro, Mayorga ha decidido suprimir la acci&oacute;n teatral que vertebraba la tensi&oacute;n dram&aacute;tica de la pieza. En este montaje, no se excavar&aacute; ninguna fosa &mdash;como indica el autor en el texto&mdash; en ese &ldquo;jard&iacute;n&rdquo; de cenizas donde pasean los internos.
    </p><p class="article-text">
        El Mayorga de 2026, a diferencia del de 1997, ha preferido no confrontar al espectador con la crudeza de una exhumaci&oacute;n en vivo. Valga decir que la obra acepta esa posibilidad. Ese jard&iacute;n quemado es una metonimia de la propia Espa&ntilde;a. De este pa&iacute;s donde m&aacute;s de cien mil desaparecidos siguen bajo tierra. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que tambi&eacute;n es cierto es que, con fosa o sin ella, las supresiones del texto que hacen referencia a Espa&ntilde;a no consiguen deslocalizar la obra. Es casi imposible, aun habiendo suprimido referencias a la batalla de Madrid o del Ebro y la misma palabra &ldquo;dictadura&rdquo;, no pensar en la historia reciente de este pa&iacute;s cuando uno ve la obra. M&aacute;s que universalidad, parece que Mayorga ha optado por no enfrentar. 
    </p><p class="article-text">
        La obra transcurre en una isla. Y dentro de ese espacio, ya cerrado en s&iacute; mismo, en un hospital psiqui&aacute;trico, San Miguel. Mayorga utiliza la sem&aacute;ntica espacial para recalcar que entramos en un territorio fuera del tiempo. Garay, la directora del psiqui&aacute;trico, ha construido un espacio para proteger a las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n fascista, en un primer momento, pero tambi&eacute;n de la maquinaria que ejerce la historia como herramienta de poder, sea quien sea quien la detente. 
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            <span class="title">
                Adriana Ozores y Jesús Barranco em &#039;El jardín quemado&#039;                            </span>
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        La apuesta de Mayorga es extrema. Cuando llega la democracia y los nuevos tiempos quieren &ldquo;restituir&rdquo; a las v&iacute;ctimas, se producir&aacute; un choque frontal con esos cinco personajes, internos del psiqui&aacute;trico, que aunque han sobrevivido ya no son de este mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Ellos son Calatrava (Jes&uacute;s Barranco), un ser abstra&iacute;do que saluda a un imaginado p&uacute;blico y canta &oacute;pera. Oswaldo (Joserra Iglesias), un criador de perros imaginarios. Pepe y N&eacute;stor (Mariano Llorente y el propio Barranco) que juegan una partida eterna de ajedrez en un tablero imaginario. Y Cal (Miguel Hermoso) que cree ser el gran poeta desaparecido a manos de los fascistas, Blas Ferrater, figura que el espectador identificar&aacute; irremediablemente con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/espana-arde-alguien-dice-fascismo-asesino-lorca-maricon_129_13251683.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federico Garc&iacute;a Lorca</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Benet, la joven dem&oacute;crata, viene a &ldquo;salvarlos&rdquo;, a restituirlos. Pero les habla de verdad y justicia, un lenguaje que ya no es el de estos supervivientes. En ella veremos la miop&iacute;a del convencido, cargada de presente y buenas intenciones, que le impide escuchar el silencio abrumador que tiene delante de los ojos.
    </p><h2 class="article-text">Olvido o memoria</h2><p class="article-text">
        La obra plantea una pregunta radical: &iquest;olvido o memoria? Pero Mayorga responde desde otro lado: se trata de dirigir nuestra mirada a las v&iacute;ctimas, comprender sus cicatrices y dejar que esa contemplaci&oacute;n del desastre encarnado en el ser humano nos invada como un acto de resistencia. Una visi&oacute;n que se apoya en la filosof&iacute;a de la historia del pensador <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/programa-radio-walter-benjamin-demostraba-ensenar-jovenes-aburrido_1_12809857.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Walter Benjamin</a> y con la que Mayorga intenta torcer el cuello del ciudadano actual, gritarle a la oreja que no hay progreso y que sus verdades democr&aacute;ticas tan solo son otro credo. 
    </p><p class="article-text">
        El autor aboga por asumir ese paisaje yerto, ese jard&iacute;n de ceniza donde nada ha de brotar y fertilizarlo de otro modo, con una vegetaci&oacute;n distinta, aquella que surge de la ficci&oacute;n y la poes&iacute;a que estos personajes, peque&ntilde;os Quijotes perdidos, fundan con sus palabras. Sus parlamentos est&aacute;n cargados de im&aacute;genes de gran calado po&eacute;tico, de un mundo pret&eacute;rito que ilumina el presente.
    </p><p class="article-text">
        Destaca tambi&eacute;n en esta obra la fuerza de un joven Mayorga dispuesto a dar alg&uacute;n que otro directo. El autor, al igual que hiciera en <em>Himmelweg</em>, aborda esa &ldquo;zona gris&rdquo; de la que hablara Primo Levi en <em>Los hundidos y los salvados</em>, esa zona en la que las v&iacute;ctimas, en no pocas ocasiones, tambi&eacute;n ejercen de verdugos. Pero el autor decide hacerlo a trav&eacute;s de la figura de Ferrater, del poeta mitificado como h&eacute;roe. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;El jardín quemado&#039; de Juan Mayorga en el Teatro de la Abadía                            </span>
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        De una manera delicada, pero furibunda, vemos como Ferrater, aparte de tratar con cierto desd&eacute;n de clase a sus compa&ntilde;eros, llega a desfigurar a uno de ellos, a Periquito Lila, el m&aacute;s guapo, porque no quiere &ldquo;compartirlo con nadie&rdquo;. &ldquo;Por celos le ha cortado el labio&rdquo;, se dice en la obra. Mayorga Con la fuerza de la alegor&iacute;a, pero a conciencia, Mayorga profana as&iacute; uno de los altares m&aacute;s sagrados de la izquierda de este pa&iacute;s para se&ntilde;alar lo perversa que resulta la memoria que tiende a idealizar, que reduce y simplifica el horror.
    </p><p class="article-text">
        <em>El jard&iacute;n quemado</em> es, en definitiva, uno de los grandes textos de este autor. Se emparenta con sus grandes obras sobre la historia, como <em>Himmelweg, camino del cielo</em> o <em>Cartas de amor a Stalin</em>. Huele al mejor Buero Vallejo, el de <em>La fundaci&oacute;n</em>. Y construye una dramaturgia enredad&iacute;sima, muy redonda, donde se desdibujan las identidades al mismo tiempo que se conflict&uacute;an los arquetipos morales con los que funcionamos. 
    </p><p class="article-text">
        Mayorga, adem&aacute;s, cada d&iacute;a dirige un poco mejor y el tempo de la puesta en escena, apoyado por una m&uacute;sica excepcional de Jaume Manresa, ayuda a una visi&oacute;n quieta y mesurada. Pero, tras ver la funci&oacute;n, se instala la duda de si el fino y complejo mecanismo filos&oacute;fico y teatral utilizado traspasa la platea. 
    </p><p class="article-text">
        Acabemos, en este teatro que reniega de la certeza, con otra duda: qu&eacute; hubiera pasado si Cas, ese &ldquo;loco&rdquo; que quiz&aacute; es Ferrater, el gran poeta, hubiera dicho su &uacute;ltimo y encendido mon&oacute;logo mirando al fondo de una fosa abierta en mitad del escenario. No es el teatro de Mayorga un teatro de la conmoci&oacute;n, pero quiz&aacute; esa confrontaci&oacute;n con el horror hubiera ayudado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/juan-mayorga-reaviva-cenizas-memoria-historica-jardin-quemado_129_13271377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 20:52:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Mayorga reaviva las cenizas de la memoria histórica en 'El jardín quemado']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['1936' gana el premio al Mejor espectáculo teatral en unos Max que reivindican la 'Tercera fuga' de Victoria Szpunberg]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/tercera-fuga-victoria-szpunberg-impone-premios-max-2026_129_13267424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a21346c9-94f2-4def-b491-8955d718e8bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144326.jpg" width="1227" height="690" alt="&#039;1936&#039; gana el premio al Mejor espectáculo teatral en unos Max que reivindican la &#039;Tercera fuga&#039; de Victoria Szpunberg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra del Teatre Nacional de Catalunya se lleva tres premios por encima de las producciones públicas de los centros nacionales madrileños como 'Fuenteovejuna', 'Orlando' o '1936'</p><p class="subtitle">Lista - Todos los ganadores de los premios Max 2026
</p></div><p class="article-text">
        Era la primera vez que los Premios Max aterrizaban en Extremadura y no pod&iacute;a ser en otro lugar que el gran Teatro Romano de M&eacute;rida. All&iacute; donde triunf&oacute; con 24 a&ntilde;os N&uacute;ria Espert con su <em>Medea</em>, volvi&oacute; Catalunya a imponerse con esta f&aacute;bula de la argentina Victoria Szpunberg en la que narra su historia familiar durante tres generaciones en las que la acci&oacute;n viaja de Ucrania a Buenos Aires y finalmente a Barcelona. La alegr&iacute;a no fue total porque el gran premio, Mejor espect&aacute;culo de teatro, recay&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/1936-obra-guerra-civil-franco-no-hubiera-querido-vieran-espanoles_129_11864362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>1936</em></a>, la obra dirigida por Andr&eacute;s Lima. Adem&aacute;s, en danza, la joven compa&ntilde;&iacute;a La Venidera se hizo con tres galardones por su personal y po&eacute;tica pieza, <em>No</em>.
    </p><p class="article-text">
        La gala, dirigida por la directora cacere&ntilde;a Cristina D. Silveira, que adem&aacute;s celebraba aniversario de su compa&ntilde;&iacute;a Karlik Danza, comenz&oacute; con una danza de ecos grecolatinos en la imagen y fusi&oacute;n musical con el medievo espa&ntilde;ol. Una t&oacute;nica que hilvan&oacute; esta correcta gala que quiz&aacute; se agarr&oacute; en demas&iacute;a a los grandes textos del teatro grecolatino <em>(Medea, Prometeo, Ant&iacute;gona o S&oacute;crates)</em> textos de gran fondo y enjundia, pero que tampoco son el alma de la fiesta.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que han sido unos premios salom&oacute;nicos. En danza un galard&oacute;n para la danza espa&ntilde;ola y flamenca de Juan Berlanga, Mejor int&eacute;rprete masculino por <em>Juancaballo</em>, su recreaci&oacute;n esc&eacute;nica del mito ubetense. Otro para la danza contempor&aacute;nea y colectiva del Mercat de les Flors de <em>Faula</em>. Y tres premios, para la sensaci&oacute;n de la temporada, La Venidera. Una compa&ntilde;&iacute;a que ha sabido renovar con esp&iacute;ritu y est&eacute;tica nueva la danza espa&ntilde;ola. Su espect&aacute;culo <em>No</em> se llev&oacute; el reconocimiento a la Mejor int&eacute;rprete femenina, a Irene Tena, Mejor coreograf&iacute;a y el premio gordo, Mejor espect&aacute;culo de danza.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o hab&iacute;a dos nuevos galardones, el Mejor elenco de danza antes mencionado y el Mejor elenco de teatro. Fue cuando lleg&oacute; este segundo, que se otorg&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/tercera-fuga-obra-arrasa-barcelona-apela-conciencia-historica-generacional_1_12329884.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La tercera fuga</em></a><em>, </em>cuando se vio hacia donde iban a girar los premios. La producci&oacute;n catalana compet&iacute;a con dos elencos irrepetibles, la producci&oacute;n del Centro Dram&aacute;tico Nacional <em>1936</em> y la producci&oacute;n de la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Teatro Cl&aacute;sico<em>, Fuenteovejuna</em>. Finalmente, se lo llev&oacute; la catalana, una producci&oacute;n con actores de la talla de Emma Arquillu&eacute;, Anna Castells, Carles Pedragosa, Clara Segura Crespo, Sergi Torrecilla y Ton Vieira.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2061547327744053703?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo, Ton Vieira, se alz&oacute; adem&aacute;s con el premio al Mejor Actor, un premio merecido a este joven actor que canaliza toda la historia de Szpunberg. Pero el momento emotivo fue el premio a la Mejor actriz que recay&oacute; en la veterana Mona Mart&iacute;nez por su papel en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/lucia-carballal-confirma-creadoras-relevantes-teatro-espanol_129_12080004.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los nuestros</em></a>. Sus ojos al recibir la noticia revelaban la sorpresa al conseguir este premio ante otras dos grandes candidatas, Lidia Ot&oacute;n por su trabajo en <em>Los cuernos de Do&ntilde;a Friolera e</em> Irene Escolar por <em>Personas, lugares y cosas</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Mucha emoci&oacute;n en esta gran actriz que comenz&oacute; como bailarina, supo reconvertirse y lleva a&ntilde;os mostrando que es una de las grandes. Su papel en <em>Los nuestros</em> es claramente una de las interpretaciones m&aacute;s solventes y m&aacute;gicas del teatro en espa&ntilde;ol de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2061543819506589964?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/fuenteovejuna-brutal-grita-voz-feminista-guerras-violencia_129_12439803.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fuenteovejuna</em></a>, que optaba a cinco premios, tuvo que conformarse con el premio a Mejor composici&oacute;n musical. No es un premio menor. Raquel Molano y los dos genios sevillanos de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/musica/pony-bravo-cultura-sevillana-siempre_128_1178332.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pony Bravo</a> han dado a luz una creaci&oacute;n musical, tan primitiva como popular que ha sabido recoger los ecos de un pueblo en una soberbia mezcla de chalapartas, jotas y verdiales, &ldquo;quer&iacute;amos que fuese la m&uacute;sica de todos los pueblos&rdquo;, dijo Pablo Pe&ntilde;a al recoger la manzana. Una pena que este gran montaje, que ser&aacute; recordado durante a&ntilde;os, no tuviera mejor suerte.
    </p><p class="article-text">
        Fue la gran Anza Zamora quien recogi&oacute; el otro premio musical, el de Mejor espect&aacute;culo musical o l&iacute;rico, para esa rareza estupenda que es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ana-zamora-estrena-monasterio-derruido-obra-teatro-fervientemente-creyente_129_12458228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hacia Ecos de lo sagrado</em></a>. La gran Ana Zamora quiso recordar a su compa&ntilde;era desaparecida Alicia L&aacute;zaro, pero tambi&eacute;n no dejar de se&ntilde;alar donde estamos: &ldquo;La realidad sigue superando la ficci&oacute;n. Ah&iacute;, a la vuelta de la esquina se sigue masacrando al pueblo de Palestina, &iexcl;Viva Palestina libre!&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hubo tambi&eacute;n premios cantados que se confirmaron como la iluminaci&oacute;n a Pedro Yag&uuml;e por <em>Blaubeeren</em> o los dos que se llev&oacute; la producci&oacute;n para el CDN de Marta Pazos sobre la novela de Virginia Woolf, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/nuevo-orlando-barroco-queer-recuerda-vigencia-obra-virginia-woolf_1_12262408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Orlando</em></a>, que recogi&oacute; el de Mejor vestuario para Agust&iacute;n Petronio y el de Mejor dise&ntilde;o de espacio esc&eacute;nico para Blanca A&ntilde;&oacute;n que ya recogi&oacute; hace unas semanas similar galard&oacute;n en los Premios Tal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Fue la noche tambi&eacute;n de Jes&uacute;s Cimarro, productor vizca&iacute;no que ha consolidado su emporio en Madrid y ahora tambi&eacute;n en M&eacute;rida donde precisamente dirige el Festival Internacional de Teatro Cl&aacute;sico de M&eacute;rida. Consigui&oacute; Cimarro el Premio Max de honor, un premio a su labor durante m&aacute;s de treinta a&ntilde;os que desde 1988 se focaliz&oacute; con la empresa que fundara junto a El Brujo, Jose Luis Alonso de Santos y Gerardo Malla: Pentaci&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        No es Cimarro un gran orador, pero dio un discurso s&oacute;lido sobre la importancia de la industria cultural teatral &ldquo;como motor econ&oacute;mico y social&rdquo;. Un premio, este de honor, que si en otras ediciones gener&oacute; emoci&oacute;n y grandes aplausos en el p&uacute;blico, en esta ocasi&oacute;n pas&oacute; sin pena ni gloria. Es lo que tienen los t&eacute;cnicos frente a los artistas.
    </p><h2 class="article-text">Lucia Carballal y Victoria Szpunberg acaban en tablas</h2><p class="article-text">
        Entre los mal llamados premios menores estuvieron, sin embargo, las grandes revelaciones de este a&ntilde;o. Elisa Forcano se hizo con el Mejor espect&aacute;culo revelaci&oacute;n por esa pieza conmovedora llamada <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/zorra-dorada-canto-salvaje-violacion-abuso-sexual_129_13047488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Zorra Dorada</em></a>. Forcano que fue contundente al recoger el premio pidiendo que &ldquo;cese el abuso y la violencia a otros cuerpos&rdquo;, se hizo con este galard&oacute;n sobre otro de los grandes trabajos de este a&ntilde;o, el de las navarras Las Nenas Theatre, <em>Torcidxs</em>; y sobre una de las sensaciones de la cartelera madrile&ntilde;a, <em>Taxidermia</em> <em>de una alondra</em>, de Iv&aacute;n L&oacute;pez-Ortega, espect&aacute;culo este &uacute;ltimo que s&iacute; se llev&oacute; el de Mejor autor&iacute;a revelaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2061557820072300694?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Muy emocionante fue tambi&eacute;n ver c&oacute;mo recib&iacute;a el premio a la Mejor adaptaci&oacute;n o versi&oacute;n de obra teatral o coreograf&iacute;a el espect&aacute;culo independiente, peque&ntilde;o pero poderoso, de Xavo Rodr&iacute;guez y su compa&ntilde;&iacute;a la Teta Calva por esa maravilla llamada <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/teta-calva-recupera-fahrenheit-451-bradbury-defender-pensamiento-critico-sociedad-adormecida_129_12725387.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Yo soy 451</em></a> en la que este valenciano hace una adaptaci&oacute;n tan esc&eacute;nica como literaria del cl&aacute;sico de Raya Bradbury <em>Fahrenheit 451</em>. Adem&aacute;s, Xavo Jim&eacute;nez no quiso dar las gracias a la SGAE ni a los jurados, sino que quiso dedicar su premio &ldquo;a los m&aacute;s importantes, a los maestros que se han levantado en pie de paz para pedir una escuela p&uacute;blica laica de calidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;combate&rdquo; de galardones que se estableci&oacute; entre dos de las mujeres que de manera m&aacute;s pujante est&aacute;n sobresaliendo en la escena se resolvi&oacute; en tablas. Victoria Szpunberg de <em>Tercera Fuga</em> y Lucia Carballal compet&iacute;an por dos galardones importantes. Szpunberg se hizo con el de Mejor autor&iacute;a teatral, pero fue Luc&iacute;a Carballal quien se llev&oacute; el de Mejor direcci&oacute;n de escena por <em>Los nuestros</em>. Al recoger el premio dio las gracias al Centro Dram&aacute;tico Nacional y el Teatre Nacional de Catalunya por su apuesta por la dramaturgia contempor&aacute;nea y &ldquo;la posibilidad de que las mujeres estemos dirigiendo en las salas grandes con naturalidad&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El equipo de &#039;1936&#039;, Premio Max al Mejor espectáculo de teatro                            </span>
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        La noche acab&oacute; en algarab&iacute;a con el gran premio, el de Mejor espect&aacute;culo de teatro, que recay&oacute; en <em>1936</em>, una de las obras m&aacute;s relevantes del &uacute;ltimo decenio, tanto teatral como socialmente. Esta obra, que ha girado por toda Espa&ntilde;a con m&aacute;s de 100 funciones, ha conseguido que esa otra historia, tan escondida para el gran p&uacute;blico, del auge del fascismo y la brutal represi&oacute;n durante y tras la Guerra Civil, fuera escuchada por miles de ciudadanos de todas las edades.
    </p><p class="article-text">
        Alfredo Sanzol, director del CDN, dedic&oacute; el espect&aacute;culo &ldquo;a todas aquellas personas que siguen enterradas en lugares desconocidos&rdquo;. Andr&eacute;s Lima, director del espect&aacute;culo, recordando aquella gala de 2003 acab&oacute; su discurso con un contundente: &ldquo;No a la guerra, viva Palestina libre&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/tercera-fuga-victoria-szpunberg-impone-premios-max-2026_129_13267424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 22:15:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['1936' gana el premio al Mejor espectáculo teatral en unos Max que reivindican la 'Tercera fuga' de Victoria Szpunberg]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios Max,Artes escénicas,Danza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luz Arcas pone patas arriba la Compañía Nacional de Danza abriéndose por fin a la contemporánea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/luz-arcas-pone-patas-compania-nacional-danza-abriendose-contemporanea_129_13257949.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c6012af-93b2-4150-b5f5-9e7606f3755d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2805y6300.jpg" width="1200" height="675" alt="Luz Arcas pone patas arriba la Compañía Nacional de Danza abriéndose por fin a la contemporánea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estreno de dos piezas creadas por Luz Arcas y KOR’SIA revoluciona la institución en una jornada histórica en el Centro de Danza Matadero</p><p class="subtitle">La Audiencia Nacional anula la absolución de Ana Duato y su marido Miguel Ángel Bernardeau por fraude fiscal
</p></div><p class="article-text">
        La jornada era hist&oacute;rica y eso se palpaba en las butacas a rebosar del Centro de Danza Matadero. La nueva directora de la Compa&ntilde;&iacute;a, Muriel Romero, cumpl&iacute;a con el proyecto por el que fue elegida: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/muriel-romero-nueva-directora-dispuesta-revolucionar-compania-nacional-danza-bailar_1_12306133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Aqu&iacute; se va a bailar de todo&rdquo;,</a> dec&iacute;a Romero a este peri&oacute;dico justo hace un a&ntilde;o al presentar su programa. Y as&iacute; fue. Los bailarines de la CND presentaron un programa doble titulado <em>Struere</em> en el que demostraron que tambi&eacute;n pueden adentrarse m&aacute;s all&aacute; del repertorio y los c&aacute;nones de belleza imperantes en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/alberto-velasco-bailarin-hay-ausencia-total-referentes-cuerpos-gordos_1_13251367.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ballet</a>. Hist&oacute;rica jornada en la que destac&oacute; el trabajo de encarnaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/luz-arcas-mira-frente-ancianos-abandonados-residencias-ultima-obra-danza_129_10721881.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luz Arcas</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El comienzo de la pieza de Arcas, <em>Masa,</em> es toda una declaraci&oacute;n de principios. Los bailarines extendidos en el suelo unos sobre otros, como si formaran un tejido celular, comenzaron a vibrar, a moverse, a cobrar vida. Una vida nueva que se desplegar&iacute;a durante cuarenta minutos y que llev&oacute; a esta compa&ntilde;&iacute;a formada para la representaci&oacute;n y la destilaci&oacute;n bella, a un universo paralelo. 
    </p><p class="article-text">
        Arcas despliega en esta pieza una concepci&oacute;n de la belleza y el movimiento dis&iacute;mil, casi contraria, a la de la danza tradicional con la que la CND se identifica. Y es que la danza de esta malague&ntilde;a nace de otro manantial. Frente a la t&eacute;cnica, la necesidad. Frente al movimiento definido, la estela tras su desaparici&oacute;n. Frente al canon de belleza estilizado, la contemplaci&oacute;n del temblor. Frente a la representaci&oacute;n del movimiento, la encarnaci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El cuerpo de baile de la Compañía Nacional de Danza en el programa &#039;Struere&#039;                            </span>
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        Rebotes en el suelo. Nunca una pierna en alto. Nunca un brazo extendido componiendo figura. Y siempre una energ&iacute;a que surge de la entra&ntilde;a, del interior de los cuerpos, como la constataci&oacute;n de que el ser humano, all&iacute; donde est&eacute;, siempre tendr&aacute; la necesidad de trascender. 
    </p><h2 class="article-text">Desaprender como f&oacute;rmula de &eacute;xito</h2><p class="article-text">
        Es tal la distancia de la danza de Arcas respecto a la tradici&oacute;n de esta compa&ntilde;&iacute;a creada en 1978 que no es dif&iacute;cil imaginar el esfuerzo de desaprendizaje que han llevado a cabo sus int&eacute;rpretes. Por eso, es de alabar la entrega de los quince bailarines que eran los que m&aacute;s arriesgaban al exponerse a modos, maneras y movimientos que no dominaban y que los trasladaba a un territorio mucho m&aacute;s vulnerable. 
    </p><p class="article-text">
        En la pieza los bailarines se entregan a los movimientos caracter&iacute;sticos de La <a href="https://www.eldiario.es/murcia/municipios/espectaculo-danza-gran-emocion-politica-llega-teatro-villa-molina_1_6385897.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pharmaco</a>, la compa&ntilde;&iacute;a de Arcas, donde la pelvis y el rostro se descompasan y se vuelven parte de un cuerpo roto que siempre busca un centro sin encontrarlo. Movimientos rotos, pero de gran pertinencia, que el bailar&iacute;n debe encontrar, no ejecutar. Esa es quiz&aacute; la gran diferencia entre la danza codificada y la de Arcas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la core&oacute;grafa se ha hecho acompa&ntilde;ar para la ocasi&oacute;n por su equipo habitual. La dramaturgia de Rafael Paniagua, la exquisita r&iacute;tmica del sonido envolvente de Xabier Erquizia, la escenograf&iacute;a escueta y vac&iacute;a de Victoria Aim&eacute; y Natividad Mart&iacute;n; y las potentes luces de claroscuro de Jorge Colomer ayudaron para que la propuesta adquiriese el tono tenso de ritual at&aacute;vico que Arcas ha querido darle a la pieza. 
    </p><h2 class="article-text">La multitud como peque&ntilde;a revoluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Es curioso que Arcas haya elegido el concepto de multitud, de masa, para esta peque&ntilde;a revoluci&oacute;n. Un concepto a trav&eacute;s del cual lleg&oacute; la modernidad al arte. En la pintura, Goya encontr&oacute; un nuevo trazo en esas aglomeraciones de pueblo ante un aquelarre o una plaza de toros. En literatura fue a trav&eacute;s de ese concepto que <a href="https://www.eldiario.es/spin/misteriosa-muerte-escritores-excelencia-literatura-terror-precursor-novela-policiaca-edgar-allan-poe-pm_1_12664475.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edgar Allan Poe</a> primero y Baudelaire despu&eacute;s instauraron la figura del hombre moderno. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Arcas se basa en el libro de Elias Canetti, <em>Masa y poder</em>, de raigambre m&aacute;s antropol&oacute;gica y contexto m&aacute;s pol&iacute;tico. Canetti escribi&oacute; durante a&ntilde;os este libro mientras vio Europa sucumbir ante el fascismo. La masa manipulada por un l&iacute;der, llevada al matadero o inducida a ejercer la violencia m&aacute;s irracional. Arcas entiende el libro del b&uacute;lgaro como un texto casi coreogr&aacute;fico en el que Caneti va describiendo esa aglomeraci&oacute;n de individuos que unas veces ser&aacute; abierta, otras cerrada, otras r&iacute;tmica, otras m&aacute;s retenida. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los bailarines de la Compañía Nacional de Danza en el espectáculo &#039;Masa&#039;                            </span>
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        La pieza es un estudio de ese ente de cuerpos donde el movimiento se contagia y la energ&iacute;a se transmite y se transforma. Pero Arcas anda oscura, con ojos que tienden a lo negro. Esta masa que nos presenta, no ser&aacute; festiva, no estar&aacute; conformada de individualidades en torbellino. No tendr&aacute; la atracci&oacute;n del pogo o la rave, por ejemplo. En ella, el individuo tender&aacute; a la uniformidad de tono marcial e incluso religioso donde reinar&aacute; la atracci&oacute;n por la pertenencia. 
    </p><p class="article-text">
        Esta masa de Arcas es quiz&aacute; el final de aquella que abri&oacute; el concepto de la modernidad a mediados del XIX. Una masa donde aparece un espacio que mira a este presente virtual sin cuerpos donde las multitudes chillan pero nada cambia. 
    </p><h2 class="article-text">La renovaci&oacute;n de 'Tablero'</h2><p class="article-text">
        La otra pieza, <em>Tablero</em>, de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/muriel-romero-nueva-directora-dispuesta-revolucionar-compania-nacional-danza-bailar_1_12306133.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">KOR&rsquo;SIA</a>, si bien es ecl&eacute;ctica en los estilos de baile, donde se yuxtaponen movimientos de danza neocl&aacute;sica con una danza m&aacute;s urbana o incluso con t&eacute;cnicas cercanas al contact, no supuso una ruptura con el universo del movimiento de esta compa&ntilde;&iacute;a. Russo y De Rosa fueron bailarines de la CND y su visi&oacute;n de la danza emparenta sin dificultad con la concepci&oacute;n y la t&eacute;cnica de los bailarines de la Compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <em>Tablero</em>, sin embargo, s&iacute; supuso una renovaci&oacute;n est&eacute;tica a trav&eacute;s de la entrega de estos dos creadores a una imaginaci&oacute;n desbordante. En ella, los dos creadores italianos despliegan un crisol de im&aacute;genes donde se juntan diferentes &eacute;pocas hist&oacute;ricas. Una m&aacute;s urbana y otra que evocaba el siglo por excelencia espa&ntilde;ol, el XVI. Aire fresco para esta nueva CND lleno de eclecticismo y libertad visual que, sin embargo, no lleg&oacute; a materializarse del todo. Una posible explicaci&oacute;n de ello fue la creaci&oacute;n de ciertas im&aacute;genes, como esa princesa de &Eacute;boli comi&eacute;ndose una barra de pan, o ese Felipe II a caballo expuesto espectacularmente, quiz&aacute; demasiado, a contraluz. Im&aacute;genes impactantes que buscaban una destilaci&oacute;n sofisticada que sintetizase la mezcla de tradici&oacute;n y modernidad, pero que no cogieron sitio, unas veces por el tratamiento de luz y espacio, otras por ciertas coreograf&iacute;as planas y poco limpias. 
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                &#039;Tablero&#039; lleva la danza contemporánea a la Compañía Nacional de Danza                            </span>
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        Uno de los momentos m&aacute;s emocionantes de la pieza fue cuando la voz de Ni&ntilde;o de Elche cant&oacute; la <em>Nana del caballo grande</em> que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/espana-arde-alguien-dice-fascismo-asesino-lorca-maricon_129_13251683.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federico Garc&iacute;a Lorca</a> escribiera para su <em>Bodas de sangre</em> siguiendo la musicalizaci&oacute;n que hiciera el gran Camar&oacute;n. La pieza acab&oacute; en una coreograf&iacute;a energ&eacute;tica, llena de plenitud vital que levant&oacute; el &aacute;nimo de la platea. 
    </p><h2 class="article-text">Bienvenida a la danza contempor&aacute;nea</h2><p class="article-text">
        Acab&oacute; as&iacute; una jornada memorable, quiz&aacute; no tanto en resultados, pero s&iacute; en arrojo hacia el futuro y valent&iacute;a. Los amantes del ballet nada tienen que temer. La CND seguir&aacute; haciendo repertorio, as&iacute; lo ha demostrado Muriel Romero con programas como <em>NumEros</em> (con coreograf&iacute;as de Balanchine, Godani y Forsythe) o con su &uacute;ltima propuesta en torno al core&oacute;grafo del siglo XIX Marius Petipa donde la compa&ntilde;&iacute;a bail&oacute; las piezas de Paquita y Raymonda Divertimento. Ambas piezas que la CND sigue bailando. 
    </p><p class="article-text">
        Pero este programa doble, en que entraba por primera vez la danza contempor&aacute;nea en la casa de todos, era un primer paso necesario. Ahora, est&aacute;n por llegar los siguientes, que se adivinan tan irrenunciables como delicados. Habr&aacute; resistencias, habr&aacute; debate y ser&aacute; esencial ya no solo los nombres de los creadores a quienes se invite, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo se cuide cada proyecto, el tiempo y el mimo que se les otorgue para que realmente permee en esta compa&ntilde;&iacute;a la necesidad de otros lenguajes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/luz-arcas-pone-patas-compania-nacional-danza-abriendose-contemporanea_129_13257949.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 19:54:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luz Arcas pone patas arriba la Compañía Nacional de Danza abriéndose por fin a la contemporánea]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Danza,Danza contemporánea,Ballet,Matadero Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Las últimas', la farsa política que permite mirar con menos vergüenza el pasado colonial español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ultimas-farsa-politica-permite-mirar-verguenza-pasado-colonial-espanol_129_13243520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bd03826-441c-4bda-bf42-13c64c86a084_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Las últimas&#039;, la farsa política que permite mirar con menos vergüenza el pasado colonial español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Centro Dramático Nacional estrena una obra de Lucía Miranda sobre la relación entre España y Filipinas, con episodios como Imelda Marcos en la boda de Carmen Franco o el alcalde Martínez-Almeida inaugurando una escultura de 'Los últimos de Filipinas'</p><p class="subtitle">La directora Andrea Jiménez invita al púbico a ocupar el escenario del Teatre Lliure en su montaje de 'Antígona'</p></div><p class="article-text">
        Luc&iacute;a Miranda ha puesto en pie una obra desmedida, vibrante y excesiva sobre la relaci&oacute;n de Espa&ntilde;a con <a href="https://www.eldiario.es/temas/filipinas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Filipinas</a>, la gran olvidada. <em>Las &uacute;ltimas</em> es un ejercicio para reexaminar los cimientos del pensamiento espa&ntilde;ol y su mirada eurocentrista hacia el mundo colonial. A trav&eacute;s de la uni&oacute;n del teatro farsesco con el teatro pol&iacute;tico, la directora se interroga qu&eacute; hay detr&aacute;s de esa memoria tan espa&ntilde;ola que tan solo recuerda la gesta &ldquo;heroica&rdquo; de aquellos &uacute;ltimos soldados que siguieron luchando cuando Espa&ntilde;a ya se hab&iacute;a rendido. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; comienza la obra que acaba de estrenarse en la sala grande del Teatro Valle-Incl&aacute;n de Madrid, <a href="https://dramatico.inaem.gob.es/evento/las-ultimas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta el 21 de junio</a>. Los actores, casi en su totalidad de origen filipino o descendientes de espa&ntilde;oles que all&iacute; vivieron, acercan los testimonios de los descendientes de &ldquo;los &uacute;ltimos de Filipinas&rdquo; a trav&eacute;s de la t&eacute;cnica del verbatim. Testimonios que se han recogido en entrevistas realizadas por la compa&ntilde;&iacute;a y que se trasladan a escena sin ninguna modificaci&oacute;n gracias a que los actores van escuch&aacute;ndolos por un pinganillo, una t&eacute;cnica que Miranda utiliza en los ensayos pero no ya durante la funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un comienzo de puro teatro pol&iacute;tico. El verbatim surgi&oacute; a principios del siglo con el alem&aacute;n Erwin Piscator. Desde que en 1925 Piscator estren&oacute; <em>Trotz alledem!</em> (&iexcl;A pesar de todo!)<em>, </em>obra que trasladaba a trav&eacute;s de testimonios los aplastamientos de los movimientos obreros con la llegada de la Rep&uacute;blica de Weimar, el verbatim nunca ha dejado de estar presente en el teatro. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Las últimas&#039;, de Lucía Miranda                            </span>
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        En los setenta resurgi&oacute; con fuerza en Estados Unidos, a principios de siglo lo hizo en Inglaterra, con obras, por ejemplo, del conocido David Hare. Y desde hace quince a&ntilde;os en Espa&ntilde;a ha vuelto a florecer con obras de gran impacto, como el teatro de <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/teatro-bergidum-jauria-teatro-bergidum-abono-invierno-teatro-bergidum_1_9475444.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jordi Casanovas</a>, y de gran calado como el teatro de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ecofeminismo-barbarie-colonizadora-cuerpos-celestes-aborda-guerra-futura-conquista-espacio_1_11395552.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AzkonaToloza</a>. Pero el teatro de Luc&iacute;a Miranda es bastardo, inquieto y no mantiene el distanciamiento y objetividad propio del teatro documental. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Las &uacute;ltimas</em> se convierte en una t&uacute;rmix en la que Miranda ir&aacute; intercalando testimonios grabados y de los propios actores con revisitaciones de momentos significativos entre la relaci&oacute;n de Espa&ntilde;a con Filipinas: la visita de Imelda Marcos a la boda de la hija de Franco y su encuentro con Carmen Polo, la inauguraci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/monumento-ultimos-filipinas-cuenta-nuevo-nacionalismo-espanol_1_6407746.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">monumento en Madrid a los h&eacute;roes de Filipinas</a> (con un delirante Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida y una no menos desternillante Manuela Carmena), o algunas ya m&aacute;s hist&oacute;ricas como la llegada de Magallanes y su enfrentamiento a las diferentes tribus en 1521 o la historia de sor Jer&oacute;nima de la Asunci&oacute;n que fund&oacute; el primer convento femenino en Oriente en 1621.
    </p><p class="article-text">
        Todas esas escenas hist&oacute;ricas las trata el elenco desde la farsa, con un teatro cercano al de Els Joglars, en el que la m&uacute;sica estar&aacute; bien presente &mdash;ya sea la tuna o el karaoke tan popular hoy en Filipinas&mdash;, y en las que Miranda apostar&aacute; todo al juego teatral, din&aacute;mico, bufonesco y colorido en el que destaca un cuidado vestuario de Anna Tusell. 
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        La obra ir&aacute; as&iacute; saltando del testimonio, m&aacute;s sencillo e &iacute;ntimo, a la astracanada mordaz. El problema del montaje es lo irregular &mdash;y a veces excesivo&mdash; de las escenas farsescas. En los momentos testimoniales la obra coge la fuerza de la visi&oacute;n pol&iacute;tica y la intimidad confesional. Momentos donde podemos escuchar a la actriz Alexandra Masangkay explicar qu&eacute; es ser filipino hoy en Espa&ntilde;a con el desarraigo y conflicto de identidad que conlleva ser parte de una di&aacute;spora racializada en nuestro pa&iacute;s. O la historia de la actriz filipina Julia Enr&iacute;quez que narra el asesinato de su padre a manos de las fuerzas represivas del r&eacute;gimen del presidente Ferdinand Marcos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Las últimas&#039;, de Lucía Miranda                            </span>
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        Pero falta mesura en el montaje para pasar de unas escenas a otras, de un registro a otro. La obra est&aacute; llena de buenas ideas, de situaciones relevantes, como la Exposici&oacute;n General de Filipinas en 1887 donde se inaugur&oacute; el Palacio de Cristal con un poblado ind&iacute;gena incluido. Un episodio bochornoso que lleva al sonrojo incluso hoy en d&iacute;a. Pero las ideas necesitan ser mecidas en el escenario, darles su tiempo, aislarlas y que as&iacute; pesen, signifiquen. Muchas de ellas pasan demasiado r&aacute;pido corriendo as&iacute; el peligro de quedar en ocurrencias.
    </p><p class="article-text">
        Una pena, porque el trabajo actoral es muy remarcable. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/fernanda-orazi-no-adapta-niebla-miguel-unamuno-piensa-teatro_129_13093815.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otra vez Juan Pa&ntilde;os</a>, capaz de sostener cualquier registro, el buen hacer de Bel&eacute;n Ponce de Le&oacute;n que est&aacute; incre&iacute;ble como Quetita, la propia Bel&eacute;n Santiago que ya es veterana en los proyectos de Miranda y su compa&ntilde;&iacute;a Cross Border, o las citadas Alexandra y Julia y los actores Laurence Aliganga y Chris Angelous Manalo. Todos est&aacute;n a una. 
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        El teatro de Miranda es una rara avis en Espa&ntilde;a. Destaca su capacidad de recoger g&eacute;neros alejados, como el teatro farsesco y el documental; el sustrato colectivo que viene de grupos como Els Joglars, T&aacute;bano o la creaci&oacute;n colectiva de Enrique Buenaventura; y su inmersi&oacute;n en c&oacute;digos brechtianos que hoy ya no se estilan y que tan bien siguen funcionando. Hay muchos aspectos positivos en su teatro. Pero la falta de mesura y temple hace que la dramaturgia acabe descarrilando en numerosas ocasiones.
    </p><h2 class="article-text">El teatro decolonial</h2><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tiene una clara vocaci&oacute;n de vivir de espaldas a su propia historia. Uno de los ejemplos m&aacute;s meridianos es, como queda claro en este montaje, Filipinas, colonia espa&ntilde;ola durante 333 a&ntilde;os de la que hoy sabemos bien poco. Es algo de alabar que el Centro Dram&aacute;tico Nacional sea capaz de abrir nuevos debates en la sociedad espa&ntilde;ola. Ese es una de las finalidades del teatro y, m&aacute;s si cabe, del teatro p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Han pasado muchas cosas en este pa&iacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Desde pol&iacute;ticas generadas desde los propios gobiernos, como el actual <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura-presenta-necesaria-renovacion-museos-antropologia-america-momento-no-implicara-devoluciones_1_12776344.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plan de descolonizaci&oacute;n de los museos nacionales</a>, hasta, y sobre todo, profundos movimientos revisionistas provenientes del activismo y el mundo de la cultura. Se ha luchado desde muchas trincheras contra el eurocentrismo y la falsa historia de este pa&iacute;s tantas veces asociada al Imperio espa&ntilde;ol, el &ldquo;descubrimiento&rdquo; de Am&eacute;rica o la misi&oacute;n evangelizadora de Espa&ntilde;a en el mundo. 
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        Y aunque el movimiento de descolonizaci&oacute;n es global, en el plano teatral patrio el germen de todo ha estado en Am&eacute;rica desde hace ya muchos a&ntilde;os. Los laboratorios de teatro campesino en M&eacute;xico en los ochenta y su actual teatro perif&eacute;rico, el teatro colectivo y decolonial del gran maestro colombiano Enrique Buenaventura en los setenta, el teatro foro del brasile&ntilde;o Augusto Boal, el teatro indigenista de Yuyachkani de Per&uacute; que lleg&oacute; a asombrar al mundo entero&hellip; Los ejemplos son ya innumerables e irrenunciables.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Miranda el gesto proviene del que fue colonizador. Su objetivo es el de apuntar los c&aacute;nceres lastrados del colonialismo en nuestra cultura y aquellos que exportamos y ahora otros lastran. El montaje apunta a c&oacute;mo esas din&aacute;micas de poder colonial han afectado y afectan todav&iacute;a a los individuos durante generaciones. Miranda pone sobre el tapete muchos temas que hacen de esta obra un montaje necesario y valiente. Y lo hace con respeto a la visi&oacute;n del otro, huyendo del apropiacionismo y sin concesiones hac&iacute;a lo propio. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el montaje es tambi&eacute;n una defensa de los verdaderos &ldquo;h&eacute;roes&rdquo; de toda esta historia: las mujeres, a las que la obra erige como las verdaderas portadoras de la memoria y las &uacute;nicas capaces de llevar a cabo los necesarios procesos de sanaci&oacute;n. Una defensa que Miranda consigue que vaya calando poco a poco en el espectador. No es casual que el montaje se llame <em>Las &uacute;ltimas</em>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ultimas-farsa-politica-permite-mirar-verguenza-pasado-colonial-espanol_129_13243520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Las últimas', la farsa política que permite mirar con menos vergüenza el pasado colonial español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,Filipinas,Colonialismo,Centro Dramático Nacional,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La directora Andrea Jiménez invita al público a ocupar el escenario del Teatre Lliure en su montaje de 'Antígona']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/directora-andrea-jimenez-invita-pubico-ocupar-escenario-teatre-lliure-montaje-antigona_1_13240350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e6ac6f2-175b-485e-a5ed-6c5dab055bfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143526.jpg" width="5869" height="3302" alt="La directora Andrea Jiménez invita al público a ocupar el escenario del Teatre Lliure en su montaje de &#039;Antígona&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dramaturga madrileña vive un momento dulce y, tras el estreno de 'Contra Antígona', presentará su éxito 'Casting Lear' en el Festival de Avignon</p><p class="subtitle">Carme Portaceli reivindica el teatro como espacio de resistencia en su última temporada al frente del TNC</p></div><p class="article-text">
        Hace un mes salt&oacute; la noticia. El Festival de Avignon, meca del teatro europeo, invitaba a Andrea Jim&eacute;nez a presentar <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/casting-lear-adaptacion-irreverente-obra-shakespeare-llega-miercoles-auditorio-leon_1_12144819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Casting Lear</em></a><em>, </em>la obra con la que ha triunfado por toda Espa&ntilde;a y que se llev&oacute; dos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/coreografo-marcos-morau-arrasa-premios-max-danza-supera-teatro_129_12390123.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premios Max</a>. Pero antes, esta joven directora afronta otro gran reto: estrenar nada menos que la <em>Ant&iacute;gona</em> de S&oacute;focles en la gran sala del teatro catal&aacute;n, la grande del Teatre Lliure. Su t&iacute;tulo ya da pistas, <em>Contra Ant&iacute;gona</em>. Jim&eacute;nez ha ideado un dispositivo con el que la ciudadan&iacute;a toma el centro. 
    </p><p class="article-text">
        La actriz, directora y dramaturga madrile&ntilde;a explica a este medio que <em>Casting Lear</em> no solo fue un gran &eacute;xito, sino que le hizo descubrir una relaci&oacute;n posible con los cl&aacute;sicos desde un lugar que, en vez de hacerla desaparecer, la hac&iacute;a aparecer. &ldquo;Ten&iacute;a ganas de seguir explorando en esa direcci&oacute;n&rdquo;, afirma sobre esta <em>Contra Ant&iacute;gona</em> que estar&aacute; en cartel hasta el 21 de junio y la temporada que viene llegar&aacute; al Centro Cultural Conde Duque de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Casting Lear</em> un actor, cada d&iacute;a diferente, era invitado a entrar en escena sin saber qu&eacute; iba a pasar y recib&iacute;a indicaciones desde un pinganillo para guiarle durante la funci&oacute;n. Romp&iacute;a con este elemento perform&aacute;tico, de riesgo. Nunca se sab&iacute;a qu&eacute; iba a pasar en esta revisitaci&oacute;n del cl&aacute;sico de Shakespeare, que tambi&eacute;n se apoyaba en un &ldquo;teatro de autoficci&oacute;n&rdquo; donde la vida personal de la creadora entraba en juego. 
    </p><p class="article-text">
        El dispositivo que ha levantado para esta nueva obra sigue esa estela rupturista. Un dispositivo que consiste, explica, &ldquo;en invitar a 14 espectadores cada funci&oacute;n, como voluntarios, para constituirse en el coro de la obra. Y la premisa es clara: si no hay 14 personas que acepten, la obra no se hace&rdquo;, afirma Jim&eacute;nez. Para los ensayos ha contado con m&aacute;s de 300 voluntarios para poder ir trabajando y afinando esta participaci&oacute;n ciudadana. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El coro ser&aacute; dirigido en directo a trav&eacute;s de un sistema de audiogu&iacute;as que permita que vayan atravesando la tragedia&rdquo;, contin&uacute;a la directora, que ha querido revertir la evoluci&oacute;n contempor&aacute;nea por la cual el coro hab&iacute;a perdido relevancia en pos de los personajes individuales. &ldquo;Su papel es fundamental, es la voz del pueblo. De hecho, en Grecia lo constitu&iacute;an ciudadanos que eran elegidos por un <em>corego</em> y era un gran honor&rdquo;, explica Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Este sistema que recuerda a ciertos montajes de Roger Bernat como <em>La consagraci&oacute;n de la primavera. </em>&ldquo;Aqu&iacute; las notas tambi&eacute;n son esc&eacute;nicas, pero buscan conectar al miembro del coro con lo que est&aacute; pasando como si fueran cuerpos sintientes, buscando que reaccionen a lo que est&aacute; pasando. Se trata de que en todo momento se tengan que preguntar qu&eacute; lugar toman ante lo que est&aacute; pasando. No son figurantes, sino una especie de experiencia ampliada del espectador y, por lo tanto, no son una masa uniforme, sino una unidad de diferentes sentires, posicionamientos y opiniones&rdquo;, aclara la directora.
    </p><p class="article-text">
        El coro en la obra de S&oacute;focles tiene grandes parlamentos que llevar&aacute; a cabo la figura del corifeo, encarnada por la actriz Olga Onrubia. J&uacute;lia Truyol, actriz que lleva a&ntilde;os trabajando en el Teatre Lliure, ser&aacute; Ant&iacute;gona; Xavi S&aacute;ez, Creonte y Clara de Ramon, Ismene. La directora explica que el montaje se ha basado mucho en la versi&oacute;n que hiciera Jeroni Rubio hizo para la propuesta que La Perla 29 mont&oacute; en 2007. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el proyecto cuenta con uno de los grandes activos de la dramaturgia catalana, Victoria Szpunberg, con la que ya trabaj&oacute; en montajes como <em>Mal de cora&ccedil;&oacute;n</em> y <em>Vulcano</em>. &ldquo;El trabajo con Victoria ha sido largo. Primero trabajamos en una versi&oacute;n, pero nos fuimos dando cuenta de que, m&aacute;s que actualizar la obra, la apuesta que quer&iacute;amos tomar era someter a los cuerpos de hoy, a ese coro, al texto de S&oacute;focles. Ha sido un trabajo de escarbar m&aacute;s que de a&ntilde;adir. Es m&aacute;s, cada vez que hemos intentado a&ntilde;adir la propia obra lo expulsaba&rdquo;, explica Jim&eacute;nez. 
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                    alt="Andrea Jiménez propone una versión de &#039;Antígona&#039; en que el público es invitado a subir al escenario"
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                Andrea Jiménez propone una versión de &#039;Antígona&#039; en que el público es invitado a subir al escenario                            </span>
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        Al hablar sobre el texto, la dramaturga destaca la complejidad discursiva y la gran dial&eacute;ctica de S&oacute;focles. &ldquo;El reto es que ese discurso no se quede solo en razonamientos enfrentados, sino que se convierta en verdad y que esa conmoci&oacute;n se traslade al coro&rdquo;, explica la directora, que confiesa estar obsesionada con el concepto de &ldquo;felicidad p&uacute;blica&rdquo; de la pensadora Hannah Arendt, que defiende que la plenitud y realizaci&oacute;n personal se alcanza exclusivamente a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n activa en los asuntos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que la obra se base en ese gesto de ocupar el escenario. &ldquo;Es un gesto muy sencillo, pero creo que es potente que esos cuerpos ocupen la sala grande del Teatro Lliure, que es como el epicentro cultural catal&aacute;n. Es un acto fuerte de toma de la instituci&oacute;n&rdquo;, argumenta. &ldquo;Para m&iacute;, <em>Ant&iacute;gona</em> tiene mucho que ver con c&oacute;mo nos relacionamos con las instituciones y c&oacute;mo estas instituciones son, por un lado, fundamentales para sostenernos y, por otro lado, a veces, opresoras o inaccesibles&rdquo;, sigue.
    </p><p class="article-text">
        La directora confiesa que el t&iacute;tulo, <em>Contra Ant&iacute;gona,</em> naci&oacute; de un deseo de desafiar la manera m&aacute;s idealizada de montar este cl&aacute;sico como ideal de los valores de la justicia, la democracia y el amor: &ldquo;Esa es una lectura peligrosa&rdquo;, afirma Jim&eacute;nez, que apunta que &ldquo;Ant&iacute;gona, al final, act&uacute;a sola. Y este montaje quiere cuestionar el relato del h&eacute;roe como atajo simplificado que provoca la ilusi&oacute;n de una soluci&oacute;n y desbanca la posibilidad de la inteligencia colectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Contra Ant&iacute;gona</em> plantea la pregunta de qu&eacute; podemos hacer con los restos de la democracia, que en la obra est&aacute;n representados por unas ruinas gastadas, a punto de derrumbarse, pero que todav&iacute;a se sostienen. &ldquo;Es un dilema actual, hay muchos aspectos de la democracia que hoy est&aacute;n en riesgo. Por eso me he basado en los conceptos de antagonismo y agonismo de Chantal Mouffe, que proponen no resolver los problemas, sino aprender a vivir en sabiendo que a veces son irresolubles&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Jim&eacute;nez se remite a la filosofa belga Chantal Mouffe, que define el conflicto como uno de los elementos constitutivos de las sociedades, y propone dos maneras de abordarlo: el antagonismo, es decir la lucha violenta entre enemigos, y el agonismo, ideal democr&aacute;tico en el que existe un enfrentamiento entre adversarios, pero reconociendo el derecho a existir del otro. &ldquo;El agonismo de Mouffe requiere un entrenamiento ciudadano para saber vivir en esa situaci&oacute;n en la que uno acepta que el conflicto es irresoluble. Ese es el dilema que queremos plantear y colectivizar en escena con el p&uacute;blico&rdquo;, defiende Jim&eacute;nez. 
    </p><p class="article-text">
        La directora tambi&eacute;n se&ntilde;ala otras muchas preguntas que suscita la obra, preguntas que incluso la atraviesan personalmente, &ldquo;mi apuesta por el teatro ha sido siempre total. Por eso, cuando veo a la hermana de Ant&iacute;gona, Ismene, que rechaza apoyarla y decida apartarse de esa familia disfuncional, de ese sufrimiento acumulado, me parece una elecci&oacute;n por la vida que me atraviesa&rdquo;, explica la directora. &ldquo;Incluso Ismene y Ant&iacute;gona se han convertido en conceptos que ya utilizo recurrentemente con mi terapeuta&rdquo;, confiesa. 
    </p><p class="article-text">
        Esta madrile&ntilde;a de 39 a&ntilde;os lleva un lustro fren&eacute;tico de actividad. Dice ser consciente de que est&aacute; en uno de sus momentos m&aacute;s &aacute;lgidos. Tras el estreno de <em>Contra Ant&iacute;gona</em> revela a este peri&oacute;dico que se meter&aacute; de lleno en la versi&oacute;n francesa de <em>Casting Lear. </em>&ldquo;Ya la tengo traducida, pero ahora tengo que aprenderme el texto&rdquo;, confiesa. El reto no es menor: Jim&eacute;nez estrenar&aacute; esta obra en la &Oacute;pera de Avignon, centro teatral neur&aacute;lgico del festival que cuenta con m&aacute;s de 900 butacas. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, para <em>Casting Lear</em> invit&oacute; a grandes actores como Pedro Casablanc, Alberto San Juan, Miguel Rell&aacute;n, Andr&eacute;s Lima o Fernando Guill&eacute;n-Cuervo. En Francia ya cuenta Denis Podalyd&egrave;s y con &Eacute;ric Ruf, actor total de teatro que dirigi&oacute; la Com&eacute;die-Fran&ccedil;aise. Despu&eacute;s, la obra recalar&aacute; en Par&iacute;s, en el Th&eacute;&acirc;tre de la Ville, unas funciones para las que ya cuenta con actores de la talla de J&eacute;r&ocirc;me des Champs o Marcel Bozonnet. &ldquo;Soy consciente, es un sue&ntilde;o hecho realidad y vamos con todo&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/directora-andrea-jimenez-invita-pubico-ocupar-escenario-teatre-lliure-montaje-antigona_1_13240350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 19:45:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La directora Andrea Jiménez invita al público a ocupar el escenario del Teatre Lliure en su montaje de 'Antígona']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Teatre,Teatre Lliure]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El musical 'Los miserables' acapara galardones en los premios Talía, pero la gran reina de la noche fue la bailaora Rocío Molina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/musical-miserables-acapara-galardones-premios-talia-gran-reina-noche-bailaora-rocio-molina_129_13231360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b73c7fb-d27e-40b1-9c5e-891c1a2d2dc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El musical &#039;Los miserables&#039; acapara galardones en los premios Talía, pero la gran reina de la noche fue la bailaora Rocío Molina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cuarta edición de la gala creada por la Academia de las Artes Escénicas es la primera dirigida por Magüi Mira, que ha tomado el relevo de Cayetana Guillén Cuervo</p><p class="subtitle">Todos los ganadores de los premios Talía 2026</p></div><p class="article-text">
        El comienzo de la gala de los premios Tal&iacute;a 2026, con el contralto Christian Gil-Borrelli cantando &oacute;pera, fue definitorio. Era la velada de la creaci&oacute;n musical. El gran ganador fue el musical de ATG Entertainment Espa&ntilde;a, <em>Los miserables</em> con cuatro estatuillas. La gran reina de la noche fue Roc&iacute;o Molina con tres Tal&iacute;as. Pero el ganador espiritual no fue otro que Eduardo Vasco y la apuesta por el teatro de repertorio y corte tradicional que est&aacute; realizando como director del Teatro Espa&ntilde;ol, instituci&oacute;n que se llev&oacute; tres premios y entre ellos el gordo, al Mejor espect&aacute;culo de Teatro de Texto que fue para <em>Esencia</em>, de Ignacio Garc&iacute;a May.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo fue alfombra roja en esta gala organizada por la Academia de las Artes Esc&eacute;nicas de Espa&ntilde;a en los Teatros del Canal (Madrid) que dirig&iacute;a por primera vez la nueva directora Mag&uuml;i Mira y que cre&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/obra-andres-lima-1936-guerra-civil-arrasa-premios-talia_129_12293308.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su anterior presidenta Cayetana Guill&eacute;n Cuervo</a>. Aunque es verdad que la Academia tiene la dif&iacute;cil tarea de entregar 26 premios, la gala se hizo larga, casi tres horas que fueron retransmitidas en directo por la plataforma de <em>streaming </em>RTVE Play. Adem&aacute;s, la noche no estuvo falta de tropiezos y fallos de organizaci&oacute;n que en ciertos momentos sembraron el desconcierto.
    </p><p class="article-text">
        El primero lleg&oacute; a la media hora cuando Lydia Bosch anunciaba el premio al Mejor teatro musical, que se llev&oacute; la gran ganadora, <em>Los miserables</em> que ya hab&iacute;a recibido el premio a la Mejor direcci&oacute;n y a los mejores int&eacute;rpretes femenino y masculino. En un fallo de coordinaci&oacute;n, la pantalla que ten&iacute;a que enumerar a los nominados anunci&oacute;, sin embargo, el Premio al Mejor espect&aacute;culo de l&iacute;rica provocando lo que m&aacute;s se teme en una retransmisi&oacute;n: un silencio profundo con el escenario vac&iacute;o, seguido del corte de emisi&oacute;n durante unos segundos.
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                Magüi Mira, directora de la Academia de las Artes Escénicas                            </span>
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        Pero no fue el &uacute;nico traspi&eacute;. La otra gran triunfadora de la velada fue Roc&iacute;o Molina, por esa burrada esc&eacute;nica llamada <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/rocio-molina-erige-diosa-flamenco-calentamiento_129_12777662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Calentamiento</em></a><em>. </em>Molina se llev&oacute; los tres galardones de danza: Mejor interpretaci&oacute;n femenina, Mejor coreograf&iacute;a y Mejor espect&aacute;culo de danza. Tan solo Israel Galv&aacute;n consigui&oacute; el mejor int&eacute;rprete masculino por su espect&aacute;culo <em>El dorado</em>. El problema fue que Molina solo recogi&oacute; el primer premio, ya que los otros dos se dieron de manera seguida y la organizaci&oacute;n no supo o no pudo rescatarla del <em>backstage</em>. Algo que desluci&oacute; la presencia de la que era la gran reina de la velada.
    </p><p class="article-text">
        La gala estuvo dirigida por el dramaturgo Juan Luis Iborra<em>.</em> Un espect&aacute;culo que gir&oacute; en torno al agua como fuente de vida y que presentaron la actriz Carmen Conesa y el mago Jorge Blass. Una conducci&oacute;n correcta que tuvo como punto fuerte el momento en el que el ilusionista, en un emocionante truco de magia de cartas, present&oacute; a la otra reina de la noche, la gran Mar&iacute;a Galiana que recibi&oacute; el premio Tal&iacute;a de honor.
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                    alt="Presentación del premio de honor a María Galiana en los Premios Talía en la gala del 18 de mayo de 2026"
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                Presentación del premio de honor a María Galiana en los Premios Talía en la gala del 18 de mayo de 2026                            </span>
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        Le entreg&oacute; el premio Miguel Rell&aacute;n, visiblemente emocionado. Galiana, a sus noventa a&ntilde;os, estuvo cari&ntilde;osa y comenz&oacute; citando a Albert Camus: &ldquo;Si te dedicas a una actividad art&iacute;stica m&aacute;s tarde o temprano te dan un premio, pero lo importante no es que te lo den sino que te lo merezcas. No estoy seguro de ello, de lo que s&iacute; estoy seguro es que en el poco tiempo que me queda de vida voy a intentar seguir disfrutando de esta profesi&oacute;n&rdquo;. Y termin&oacute; breve, sobria, perfecta, citando al poeta uruguayo Mario Benedetti con esta palabras: &ldquo;No te rindas, que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sue&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La gala tambi&eacute;n tuvo el momento pol&iacute;tico, solitario, pero contundente. Blanca A&ntilde;&oacute;n al recibir el Premio a la Mejor escenograf&iacute;a record&oacute; que hab&iacute;a que seguir hablando de Palestina, no olvidar el genocidio y &ldquo;seguir presionando al Gobierno para que cese todo tipo de relaciones con Israel&rdquo;. En la sala estaba presente el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, pero la realizaci&oacute;n no opt&oacute; por enfocarle en ese momento. Tambi&eacute;n estaban presentes las autoridades pol&iacute;ticas madrile&ntilde;as Mariano de Paco, Consejero de Cultura, Turismo y Deporte; y Marta Rivera de la Cruz Delegada del &Aacute;rea de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ángel Ruiz, ganador del premio a Mejor actor protagonista por &#039;El rey de la farándula&#039;                            </span>
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        Pero Blanca A&ntilde;&oacute;n no quiso quedarse ah&iacute; y dijo que tampoco hab&iacute;a que olvidar &ldquo;lo que tenemos en casa, ese fango verde que sigue avanzando y arrasa con todo lo que queremos y defendemos&rdquo;, en clara referencia al partido de ultraderecha Vox. Despu&eacute;s habl&oacute; de su tierra, Valencia: &ldquo;Nosotras ya no podemos seguir trabajando [all&iacute;] y nos tenemos que ir fuera para poder seguir creando. Valencia deber&iacute;a volver a ser un centro de creaci&oacute;n y dejar de serlo solo de exhibici&oacute;n&rdquo;, concluy&oacute;. Cierto es que los directores Carolina &Aacute;frica y Andr&eacute;s Lima si enunciaron un escueto y pertinaz &ldquo;Palestina libre&rdquo; cuando fueron invitados a entregar premios a sus compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        Sigui&oacute; la gala con la fren&eacute;tica entrega de reconocimientos que eran amenizados con una cortinilla musical que parec&iacute;a evocar al circo, pero que acab&oacute; m&aacute;s cercana al <em>D&iacute;a de la marmota</em>. Tampoco pareci&oacute; convencer la nueva estatuilla de la escultora Esperanza D&rsquo;ors. La anterior, ciertamente es mejor olvidarla. La estatuilla es uno de los cambios que la nueva direcci&oacute;n de la Academia quiso implementar para testimoniar su voluntad de transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mag&uuml;i Mira ha afirmado en declaraciones p&uacute;blicas ciertos aires renovadores con respecto a la anterior direcci&oacute;n. Ha prometido una mayor transparencia y se ha atrevido a nombrar al elefante en la cacharrer&iacute;a, ese premio llamado: Mejor espect&aacute;culo de Artes Esc&eacute;nicas de autor&iacute;a hispana en Nueva York, que tantos siguen sin entender. En esta ocasi&oacute;n ha sido para <em>Los soles truncos</em>, de Repertorio Espa&ntilde;ol. Pero este a&ntilde;o no es el a&ntilde;o para evaluar la nueva direcci&oacute;n que esta actriz valenciana quiere dar a la Academia. Es demasiado pronto.
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                Mamen García, ganadora del premio a la Mejor actriz de reparto                            </span>
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        Los momentos finales fueron para las obras de teatro de texto. El primero fue para Ignacio Garc&iacute;a May por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/juan-echanove-vivimos-mundo-palabras-democracia-libertad-han-degradado_128_12708037.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Esencia</em></a>, uno de los mejores textos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os de este veterano autor que sigue en gira, protagonizado por Juan Echanove y Joaqu&iacute;n Climent.
    </p><p class="article-text">
        La Mejor actriz de reparto recay&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/mamen-garcia-dobladora-actriz-encarna-miss-lunatic-martin-gaite-deje-doblar-porno-mareaba-jadear_1_12010846.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mamen Garc&iacute;a</a>, una de las grandes, muchas veces en papeles secundarios, pero que en esta ocasi&oacute;n interpret&oacute; a la Miss Lunatic, esa neoyorquina medio bruja medio vagabunda de la obra de Carmen Mart&iacute;n Gaite <em>Caperucita en Manhattan</em>. Un secundario enorme, casi principal, coraz&oacute;n de la pieza. La actriz, todo arte, acab&oacute; gritando &ldquo;viva la pe&ntilde;a, porque sin ella no har&iacute;amos teatro&rdquo;, para concluir con una preciosa dedicatoria a todas las j&oacute;venes dramaturgas diciendo: &ldquo;Ellas nos gu&iacute;an&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El premio al Mejor actor de teatro fue para Luis Bermejo por la obra de Juan Mayorga por <em>Los yugoslavos</em>. Un premio que ven&iacute;a re&ntilde;ido, ah&iacute; estaban Joaqu&iacute;n Climent que est&aacute; enorme en <em>Esencia</em> y Ra&uacute;l Prieto que no lo est&aacute; menos en <em>El entusiasmo</em>.
    </p><p class="article-text">
        El premio al Mejor actor de teatro de texto fue para &Aacute;ngel Ruiz por&nbsp;<em>El rey de la far&aacute;ndula. </em>Premio sorpresa ya que ten&iacute;a al lado a dos pesos pesados, Lluis Homar y Pablo Derqu&iacute;. Ruiz agradeci&oacute; al Festival de Almagro y a la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Teatro Cl&aacute;sico por apoyar esta obra en la que en tono de cabar&eacute; se retrata la vida de Felipe IV. Una obra que el propio Ruiz ha escrito y dirigido.
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                Gala de los premios Talía 2026                            </span>
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        La Mejor actriz este a&ntilde;o recay&oacute; en Nathalie Poza por <em>Un tranv&iacute;a llamado deseo, </em>la archiconocida y mil veces montada obra de Tennesse Williams dirigida por David Serrano. Otro montaje, al igual que <em>Esencia</em>, que pas&oacute; por el Teatro Espa&ntilde;ol dirigido por Eduardo Vasco y colg&oacute; el cartel de agotadas las localidades.
    </p><p class="article-text">
        El premio a la Mejor direcci&oacute;n de escena tambi&eacute;n ven&iacute;a re&ntilde;ido. En liza compet&iacute;an la danza de Roc&iacute;o Molina codirigida con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/pablo-messiez-rebelion-realismo-teatro_1_10737104.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Messiez</a>, la fuerza del teatro de Luc&iacute;a Carballal y un veterano como Juan Carlos Rubio. Al final, se lo llev&oacute; este &uacute;ltimo, demostrando de nuevo la inclinaci&oacute;n hacia el teatro m&aacute;s tradicional de esta Academia. Rubio fue premiado por la obra <em>M&uacute;sica para Hitler</em>, s&oacute;lido montaje que tiene como protagonista a Carlos Hip&oacute;lito y que cuenta la historia de Pau Casals exiliado en Francia cuando es invitado para tocar en una velada para el propio Hitler.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo premio, el m&aacute;s relevante, es el del Mejor espect&aacute;culo de teatro de texto que fue para <em>Esencia</em>, dirigida por Eduardo Vasco, premio que signific&oacute; el tercer galard&oacute;n que recib&iacute;a una producci&oacute;n estrenada en el Teatro Espa&ntilde;ol, porque si bien <em>Un tranv&iacute;a llamado deseo</em> se estren&oacute; en Avil&eacute;s tuvo se temporada, apoyo y despegue en el Teatro Espa&ntilde;ol.. Quedaba as&iacute; claro el meridiano apoyo de los acad&eacute;micos a la apuesta de Eduardo Vasco por un teatro tradicional y de repertorio que adem&aacute;s est&aacute; teniendo una respuesta de p&uacute;blico enorme. Gan&oacute;, en definitiva, la taquilla en estos premios: los musicales que son la locomotora de ingresos de la industria cultural esc&eacute;nica y la apuesta por la recuperaci&oacute;n de un gran p&uacute;blic<span id="galardones"></span>o para el teatro tradicional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/musical-miserables-acapara-galardones-premios-talia-gran-reina-noche-bailaora-rocio-molina_129_13231360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 23:42:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El musical 'Los miserables' acapara galardones en los premios Talía, pero la gran reina de la noche fue la bailaora Rocío Molina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,Premios,Danza]]></media:keywords>
    </item>
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