<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Jaime Reina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jaime-reina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jaime Reina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1051612/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Vivienda social o plaza pública para todos los vecinos? El dilema que divide a un pueblo de Mallorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vivienda-social-plaza-publica-vecinos-dilema-divide-pueblo-mallorca_1_13131877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" width="5347" height="3008" alt="¿Vivienda social o plaza pública para todos los vecinos? El dilema que divide a un pueblo de Mallorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los residentes de Sóller, un pueblo declarado Patrimonio de la Humanidad y que sufre una alta presión turística y la falta de vivienda asequible, lamentan que vayan a quedarse sin uno de los pocos espacios comunes que les queda por un bloque de 24 pisos</p><p class="subtitle">El mítico cine Fantasio renacerá como viviendas sociales y museo: “Ni en sueños esperaba que fuese así”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Me he 'tirado' tres meses, los s&aacute;bados por la ma&ntilde;ana, en una mesa recogiendo firmas&rdquo;. Ant&ograve;nia Maria Oliver atraviesa la plaza Teixidores, en el municipio mallorqu&iacute;n de S&oacute;ller, mientras relata el conflicto que en los &uacute;ltimos meses mantiene a los vecinos en vilo: la pretensi&oacute;n del Ayuntamiento de ceder la zona -destinada en la actualidad a aparcamiento, recinto ferial y punto de encuentro vecinal- para la construcci&oacute;n de un bloque de viviendas sociales que, aseveran, transformar&iacute;an de forma irreversible uno de los &uacute;ltimos espacios abiertos de este pueblo enclavado en plena <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/amnistia-pp-vox-mallorca-amenaza-sierra-patrimonio-humanidad-convierte-caramelo-megarricos_1_12432631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Serra de Tramuntana</a>. Mientras camina, Ant&ograve;nia Maria matiza: &ldquo;Nos parece muy bien que se construyan viviendas porque es algo necesario, pero no a costa de un espacio como este&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debate trasciende lo meramente local y plantea una cuesti&oacute;n de fondo: c&oacute;mo -y d&oacute;nde- construir vivienda p&uacute;blica, especialmente en una localidad donde acceder a una casa se ha vuelto casi imposible. En estos momentos, el precio medio de una vivienda de menos de 100 metros cuadrados se sit&uacute;a en los 578.125&nbsp;euros -un 159,23% respecto a hace un a&ntilde;o-, de acuerdo a los datos de Fotocasa. Respecto al alquiler, la situaci&oacute;n no es menos significativa: seg&uacute;n el mismo portal inmobiliario, un estudio o un piso con una sola habitaci&oacute;n cuesta de media 1.578 euros. La escalada sostenida en los &uacute;ltimos a&ntilde;os revela hasta qu&eacute; punto S&oacute;ller, en l&iacute;nea con la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/423-412-euros-piso-usado-vivienda-balear-rompe-records-abre-brecha-insalvable-residente_1_12955139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tendencia general de Balears</a>, se ha convertido en un mercado fuertemente tensionado marcado por una elevada presi&oacute;n de la demanda -especialmente vinculada al <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/40-viviendas-turisticas-mallorca-anuncian-plataformas-opera-forma-ilegal_1_12561985.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negocio tur&iacute;stico </a>y a los <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/tres-casas-compradas-extranjeros-burbuja-pp-vox-no-quieren-pinchar-balears-canarias_1_12275390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compradores internacionales</a>-: el resultado es un encarecimiento que no solo <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/precios-bares-mallorca-ahuyentan-turistas-ahora-piden-zumo-toman-cinco_1_12483780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eleva el coste de vida</a>, sino que consolida un acceso cada vez m&aacute;s restrictivo a la vivienda para la poblaci&oacute;n local.
    </p><p class="article-text">
        En plena emergencia habitacional, el Consistorio, gobernado por el PP, anunci&oacute; la cesi&oacute;n de la c&eacute;ntrica plaza Teixidores -clasificada como zona libre p&uacute;blica en el Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana (PGOU) de S&oacute;ller- para que el Instituto Balear de la Vivienda (Ibavi) -dependiente del Govern balear- pudiera construir dos edificios con 24 viviendas de protecci&oacute;n oficial, lo que recibi&oacute; una fuerte contestaci&oacute;n de los vecinos al considerar que el proyecto arrasaba con uno de los escasos espacios di&aacute;fanos que quedan en S&oacute;ller. El Ayuntamiento redefini&oacute; la propuesta, planteando la edificaci&oacute;n de un solo bloque en forma de 'L' y la construcci&oacute;n de un parking subterr&aacute;neo exclusivo para residentes, aseverando que el proyecto no supone una p&eacute;rdida del espacio p&uacute;blico, sino una mejora sustancial del mismo al hacerlo &ldquo;m&aacute;s grande, m&aacute;s atractivo y m&aacute;s funcional&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_50p_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_50p_1140544.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_75p_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_75p_1140544.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.jpg"
                    alt="Panorámica de la Plaza Teixidores"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panorámica de la Plaza Teixidores                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El espacio p&uacute;blico, reducido &ldquo;a menos de la mitad&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Vecinos y arquitectos critican, sin embargo, que las recreaciones presentadas por el Consistorio no se corresponden con la realidad f&iacute;sica del lugar y generan una expectativa dif&iacute;cil de sostener: &ldquo;Si se construye, necesariamente tendr&aacute; que hacerse disminuyendo el espacio libre&rdquo;, asevera a elDiario.es el arquitecto Joan Soler, quien estima incluso que &eacute;ste quedar&iacute;a reducido &ldquo;a menos de la mitad&rdquo;. No solo eso. La soluci&oacute;n, a juicio de afectados y urbanistas, traslada adem&aacute;s el conflicto bajo tierra: el aparcamiento subterr&aacute;neo ya hab&iacute;a sido expl&iacute;citamente descartado en la propuesta original debido al riesgo de inundaci&oacute;n asociado a la proximidad del Torrent de Fornalutx, que discurre soterrado bajo la zona.
    </p><p class="article-text">
        Bajo ese conflicto local late, adem&aacute;s, un cambio legal de mayor calado: el introducido por la conocida como &lsquo;ley de liberalizaci&oacute;n del suelo&rsquo;, la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/amnistia-pp-vox-mallorca-amenaza-sierra-patrimonio-humanidad-convierte-caramelo-megarricos_1_12432631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amnist&iacute;a urban&iacute;stica aprobada por PP y Vox que permitir&aacute; legalizar viviendas construidas de forma ilegal en suelo r&uacute;stico</a> so pretexto de facilitar el acceso a la vivienda. El detonante radica en la Disposici&oacute;n Final Novena, que permite que promociones de vivienda p&uacute;blica declaradas de &ldquo;inter&eacute;s auton&oacute;mico&rdquo; se tramiten por la v&iacute;a r&aacute;pida, con procedimientos simplificados y menor capacidad de intervenci&oacute;n municipal. Es decir, convierte la emergencia habitacional en una herramienta jur&iacute;dica para acelerar proyectos incluso en suelos controvertidos. Al respecto, especialistas t&eacute;cnicos alertan de que el nuevo proyecto podr&iacute;a sentar un peligroso precedente que abrir&iacute;a las puertas a transformar plazas y espacios protegidos en parcelas edificables.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Bajo el conflicto late un cambio legal de mayor calado: el introducido por la conocida como ‘ley de liberalización del suelo’, cuya Disposición Final Novena permite que promociones de vivienda pública declaradas de &quot;interés autonómico&quot; se tramiten por la vía rápida, con procedimientos simplificados y menor capacidad de intervención municipal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La protesta vecinal, por su parte, se ha materializado en una <a href="https://www.peticions.cat/per_una_placa_de_les_teixidores_sense_edificis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petici&oacute;n planteada a trav&eacute;s de Internet</a> y en una recogida de firmas impulsada, por un lado, por Ant&ograve;nia Maria, y, por otro, por el arquitecto y residente de la zona Rafel Cort&egrave;s, quienes suman hasta el momento m&aacute;s de 500 apoyos. Su discurso no niega el problema habitacional -al contrario, lo reconoce como urgente-, pero s&iacute; cuestiona la ubicaci&oacute;n elegida. &ldquo;Si lo &uacute;nico que tenemos lo quieren quitar&hellip;&rdquo;, lamenta Ant&ograve;nia Maria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antònia Maria, una de las vecinas movilizadas contra la propuesta: &quot;Si lo único que tenemos lo quieren quitar…&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antònia Maria, una de las vecinas movilizadas contra la propuesta: &quot;Si lo único que tenemos lo quieren quitar…&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta vecina recuerda que la plaza no es solo el lugar donde se instalan las ferias, las tradicionales atracciones de Sant Bartomeu o las actividades comunitarias, sino que tambi&eacute;n sirve para que los vecinos puedan estacionar sus veh&iacute;culos, teniendo en cuenta los <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/atascos-kilometricos-retratan-masificacion-turistica-mallorca-vecinos-quedamos-casa_1_11357583.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atascos y problemas de aparcamiento que S&oacute;ller arrastra desde hace a&ntilde;os</a> y que tambi&eacute;n han llevado a sus residentes a la movilizaci&oacute;n. Hasta los a&ntilde;os noventa, llegar a esta localidad de 14.000 habitantes implicaba atravesar las 70 curvas de la sinuosa carretera que cruza la Serra d'Alf&agrave;bia.&nbsp;Sin embargo, la construcci&oacute;n del t&uacute;nel de S&oacute;ller supuso un antes y un despu&eacute;s para esta localidad resguardada entre monta&ntilde;as: la infraestructura, de tres kil&oacute;metros de longitud, mejor&oacute; con creces las conexiones con este municipio e, irremisiblemente, el lugar se abri&oacute; en canal al incremento del tr&aacute;fico, la presi&oacute;n tur&iacute;stica y los problemas de congesti&oacute;n que hoy marcan su d&iacute;a a d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Rosa, amiga de Oliver, insiste en la dimensi&oacute;n social del lugar: en su opini&oacute;n, como en la de otros vecinos, el proyecto no solo supondr&iacute;a una transformaci&oacute;n urban&iacute;stica, sino tambi&eacute;n una p&eacute;rdida de usos sociales consolidados en el tiempo: &ldquo;Lo que tienen que hacer es buscar una soluci&oacute;n para que esto sea una plaza de verdad, una zona de encuentro para mayores y ni&ntilde;os&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Parece que con este proyecto lo que buscan es poder decir que han construido viviendas antes de las elecciones&rdquo;. Entre otros puntos, los vecinos proponen el despliegue de la Unitat d&rsquo;Execuci&oacute; prevista en el Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana (PGOU), lo que permitir&iacute;a desarrollar suelo de forma ordenada sin necesidad de eliminar espacios ya consolidados como esta plaza, o la construcci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica en otros lugares como el solar municipal de Cetre, el antiguo cuartel de la Guardia Civil, el solar municipal de Son Angelats.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rosa, vecina de Sóller: &quot;Lo que tienen que hacer es buscar una solución para que esto sea una plaza de verdad, una zona de encuentro para mayores y niños&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rosa, vecina de Sóller: &quot;Lo que tienen que hacer es buscar una solución para que esto sea una plaza de verdad, una zona de encuentro para mayores y niños&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De uno de los edificios de la plaza sale Pedro Suau, de 84 a&ntilde;os, quien observa el espacio con la perspectiva de quien ha visto transformarse S&oacute;ller duranate d&eacute;cadas. Para &eacute;l, el debate no es solo urban&iacute;stico, sino profundamente ligado a la memoria del lugar y a su funci&oacute;n en la vida cotidiana del municipio, y muestra su preocupaci&oacute;n ante la posibilidad de perder definitivamente este punto de encuentro abierto, vinculado a la actividad social y a las din&aacute;micas del pueblo. Desde la experiencia acumulada, advierte de que decisiones como esta no solo afectan al presente, sino tambi&eacute;n al futuro de S&oacute;ller, al condicionar el uso de un espacio que considera esencial para la identidad colectiva del municipio. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, advierte de los problemas t&eacute;cnicos que podr&iacute;a acarrear el proyecto. &ldquo;Si no la tocan no se inundar&aacute;. Si se quieren bajar tres metros para hacer un parking&hellip;&rdquo;, apunta, dejando en el aire la inc&oacute;gnita sobre qu&eacute; suceder&iacute;a al construir en el subsuelo. La plaza de les Teixidores se asienta sobre un espacio hist&oacute;ricamente vinculado al sistema hidr&aacute;ulico del valle de S&oacute;ller, atravesado por el curso del torrente de Fornalutx, lo que complica cualquier intervenci&oacute;n profunda. Los riesgos de inundaci&oacute;n -los episodios de lluvias intensas han provocado hist&oacute;ricamente desbordamientos puntuales- y las limitaciones constructivas llevaron precisamente al Ibavi a descartar en sus pliegos iniciales la construcci&oacute;n de aparcamientos subterr&aacute;neos y viviendas en planta baja en esta parcela. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pedro Suau, residente en Sóller: &quot;Si no tocan la plaza no se inundará. Si se quieren bajar tres metros para hacer un parking…&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pedro Suau, residente en Sóller: &quot;Si no tocan la plaza no se inundará. Si se quieren bajar tres metros para hacer un parking…&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Entre el derecho a la vivienda y a la ciudad</strong></h2><p class="article-text">
        Joan Soler, una de las voces t&eacute;cnicas que se han posicionado en contra del proyecto, sit&uacute;a el debate en la naturaleza misma de la zona. &ldquo;Es un espacio p&uacute;blico con muchas posibilidades para uso p&uacute;blico&rdquo;, sostiene, advirtiendo de que la construcci&oacute;n de viviendas -aunque sean protegidas- supondr&iacute;a, en la pr&aacute;ctica, &ldquo;privatizarlo&rdquo; y limitar de forma irreversible su potencial futuro. No en vano, Soler no cuestiona la necesidad de que se promueva vivienda social, pero s&iacute; su ubicaci&oacute;n: intervenir en la plaza de les Teixidores implica &ldquo;hipotecar&rdquo; uno de los pocos espacios abiertos del centro de S&oacute;ller y, a su juicio, la actuaci&oacute;n responde m&aacute;s a una l&oacute;gica de urgencia que compromete la planificaci&oacute;n a largo plazo: &ldquo;Se est&aacute; tomando una soluci&oacute;n inmediata que elimina otras posibilidades de uso&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un espacio público con muchas posibilidades para uso público. Se está tomando una solución inmediata que elimina otras posibilidades de uso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Soler</span>
                                        <span>—</span> Arquitecto
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde una perspectiva urban&iacute;stica, el arquitecto defiende que el futuro de la plaza deber&iacute;a abordarse mediante un concurso de ideas que permita definir su funci&oacute;n como espacio p&uacute;blico. Aunque en el d&iacute;a a d&iacute;a el lugar funciona como aparcamiento, insiste en que su valor radica precisamente en su potencial para acoger zonas verdes, equipamientos y usos sociales vinculados al centro urbano y a la futura rehabilitaci&oacute;n de la F&agrave;brica Nova. &ldquo;Es un espacio muy grande, muy c&eacute;ntrico, con muchas posibilidades&rdquo;, recalca. Soler tambi&eacute;n pone en cuesti&oacute;n el relato institucional que acompa&ntilde;a al proyecto. Critica que las recreaciones difundidas por el Ayuntamiento resultan &ldquo;enga&ntilde;osas&rdquo; y no se corresponden con la realidad del espacio. &ldquo;El papel lo aguanta todo, pero luego la realidad es otra&rdquo;, se&ntilde;ala. En su opini&oacute;n, la idea de que no se perder&aacute; superficie p&uacute;blica es insostenible: &ldquo;Si construyes, ese espacio no queda en el aire&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recreación de la plaza Teixidores con el nuevo edificio residencial en forma de &#039;L&#039; a la izquierda"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recreación de la plaza Teixidores con el nuevo edificio residencial en forma de &#039;L&#039; a la izquierda                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con el aparcamiento, advierte de un cambio sustancial en su naturaleza: aunque se mantengan plazas, &eacute;stas dejar&iacute;an de ser p&uacute;blicas. &ldquo;Las que est&eacute;n debajo de los edificios se alquilar&aacute;n o vender&aacute;n&rdquo;, explica, lo que, en la pr&aacute;ctica, supone sustituir un uso colectivo por uno restringido. El proyecto actual prev&eacute; mantener adem&aacute;s parte del aparcamiento -unas 70 plazas- en ambos lados de la plaza, junto a los edificios, lo que, a juicio de los residentes, no resuelve el problema de movilidad y a&ntilde;ade presi&oacute;n urban&iacute;stica al entorno.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, un grupo de arquitectos integrado por Miquel Vadell, Ant&ograve;nia Mayol, Mart&iacute; Lucena y Rafel Cort&egrave;s, ha cuestionado p&uacute;blicamente el proyecto de viviendas al considerar que supone una alteraci&oacute;n de los criterios b&aacute;sicos del planeamiento urbano. Recuerdan que este espacio est&aacute; clasificado como zona libre p&uacute;blica, lo que, a su juicio, lo hace incompatible con cualquier edificaci&oacute;n. Los firmantes advierten adem&aacute;s de que la intervenci&oacute;n afectar&iacute;a al entorno inmediato de la F&agrave;brica Nova, uno de los principales s&iacute;mbolos del pasado industrial del municipio y elemento patrimonial de primer orden -fue declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) en 2018-. El Ayuntamiento plantea integrar urban&iacute;sticamente el entorno de la f&aacute;brica dentro de su proyecto urban&iacute;stico, defendiendo que la nueva ordenaci&oacute;n permitir&aacute; conectar ambos espacios y reactivar la zona. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un grupo de arquitectos integrado por Miquel Vadell, Antònia Mayol, Martí Lucena y Rafel Cortès ha cuestionado públicamente el proyecto de viviendas al considerar que supone una alteración de los criterios básicos del planeamiento urbano. Recuerdan que este espacio está clasificado como zona libre pública, lo que, a su juicio, lo hace incompatible con cualquier edificación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, esta idea tambi&eacute;n ha despertado las cr&iacute;ticas entre vecinos y oposici&oacute;n, que ven en ello una contradicci&oacute;n: mientras se apuesta por preservar y dignificar un conjunto hist&oacute;rico protegido -el Consell de Mallorca, propietario del edificio, est&aacute; impulsando su rehabilitaci&oacute;n para convertirla en un museo textil de referencia, se aboga al mismo tiempo por la construcci&oacute;n de viviendas en su entorno inmediato. A su juicio, levantar un bloque residencial junto a la F&agrave;brica Nova supone alterar su espacio de protecci&oacute;n y su per&iacute;metro de visibilidad desde la plaza, desvirtuando el valor patrimonial que se pretende recuperar y evidenciando una falta de coherencia en la planificaci&oacute;n urbana del municipio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen actual de la histórica Fàbrica Nova de Sóller, a la derecha, construida en 1921 y hoy elemento patrimonial de primer orden"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen actual de la histórica Fàbrica Nova de Sóller, a la derecha, construida en 1921 y hoy elemento patrimonial de primer orden                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Construida en 1921 por la sociedad Rullan y Mayol, sobre el solar de una antigua central el&eacute;ctrica, la F&agrave;brica Nova comenz&oacute; a funcionar en 1922 como f&aacute;brica textil y permaneci&oacute; activa hasta 1970. Durante d&eacute;cadas fue el coraz&oacute;n econ&oacute;mico y social del valle: un complejo industrial donde trabajaban decenas de obreros -en su mayor&iacute;a mujeres- y que concentraba todo el proceso productivo del tejido.
    </p><p class="article-text">
        Los arquitectos sostienen que la necesidad de ampliar el parque de vivienda p&uacute;blica no puede servir de argumento para ocupar espacios p&uacute;blicos consolidados, al tiempo que critican la falta de transparencia en la tramitaci&oacute;n del proyecto y reclaman una reflexi&oacute;n m&aacute;s amplia sobre el modelo urbano del municipio. En este sentido, defienden la b&uacute;squeda de alternativas en suelos ya previstos para edificar, evitando as&iacute; sentar un precedente que, a su juicio, podr&iacute;a abrir la puerta a futuras intervenciones similares en otros espacios libres de S&oacute;ller y de otros municipios.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Hay motivos para rechazar la propuesta&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Desde el &aacute;mbito pol&iacute;tico, la regidora y portavoz de M&eacute;s per S&oacute;ller, Laura Celi&agrave;, enmarca el rechazo al proyecto dentro de una cr&iacute;tica m&aacute;s amplia a la estrategia de vivienda impulsada por las administraciones. La formaci&oacute;n, asegura, no se opone a la construcci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica, pero s&iacute; a hacerlo &ldquo;a cualquier precio&rdquo; y sin atender a las consecuencias urban&iacute;sticas y sociales. &ldquo;No es una postura infantil de decir no por no: hay motivos jur&iacute;dicos, urban&iacute;sticos y pol&iacute;ticos detr&aacute;s&rdquo;, subraya en declaraciones a este peri&oacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        La regidora ecosoberanista advierte, adem&aacute;s, de que la operaci&oacute;n en la plaza de les Teixidores no es un hecho aislado, sino parte de una din&aacute;mica m&aacute;s amplia de cesi&oacute;n de espacios p&uacute;blicos al Ibavi. En este sentido, se&ntilde;ala que el Ayuntamiento ya ha transferido otros inmuebles municipales para este fin y prev&eacute; nuevas cesiones, lo que, a su juicio, compromete el futuro del municipio al reducir la disponibilidad de equipamientos p&uacute;blicos. &ldquo;Si en el futuro necesitamos un centro de d&iacute;a, una escoleta o un casal c&iacute;vico, no tendremos espacios&rdquo;, alerta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_50p_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_50p_1140548.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_75p_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_75p_1140548.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.jpg"
                    alt="La plaza Teixidores desde uno de sus ángulos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plaza Teixidores desde uno de sus ángulos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La portavoz tambi&eacute;n cuestiona el enfoque de las pol&iacute;ticas de vivienda, al considerar que responden m&aacute;s a una l&oacute;gica de cifras que a una soluci&oacute;n estructural del problema. &ldquo;Se busca poder decir que se han activado cientos o miles de viviendas, pero sin importar d&oacute;nde ni c&oacute;mo&rdquo;, sostiene, criticando una estrategia que, en su opini&oacute;n, prioriza el impacto pol&iacute;tico sobre la planificaci&oacute;n a largo plazo. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, M&eacute;s plantea un diagn&oacute;stico basado en los datos del propio municipio: en S&oacute;ller existen m&aacute;s de 1.100 viviendas vac&iacute;as, a las que se suman alrededor de 500 segundas residencias y unas 600 destinadas al alquiler vacacional, cifras que, a juicio de M&eacute;s, evidencian que el problema no es &uacute;nicamente la falta de suelo. &ldquo;La soluci&oacute;n no pasa por construir m&aacute;s, sino por movilizar las viviendas que ya existen&rdquo;, afirma, defendiendo medidas para sacar al mercado el parque vac&iacute;o y regular los usos tur&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el portavoz de la formaci&oacute;n local Seny i Sentit, Sebasti&agrave; Aguil&oacute;, se&ntilde;ala que su formaci&oacute;n se ha opuesto al proyecto &ldquo;desde el minuto uno&rdquo;, aunque recalca su apoyo a la b&uacute;squeda de soluciones que ayuden a solventar la crisis de la vivienda. &ldquo;Estamos totalmente a favor de construir pisos de protecci&oacute;n oficial, pero no a cualquier precio&rdquo;, subraya. Aguil&oacute; defiende que la plaza de les Teixidores, pese a su uso actual como aparcamiento, cumple una funci&oacute;n mucho m&aacute;s amplia como espacio p&uacute;blico. &ldquo;Es el &uacute;nico bal&oacute;n de ox&iacute;geno que nos queda en el centro de S&oacute;ller&rdquo;, afirma en declaraciones a elDiario.es.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos totalmente a favor de construir pisos de protección oficial, pero no a cualquier precio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sebastià Aguiló</span>
                                        <span>—</span> Portavoz de la formación local Seny i Sentit
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El dirigente pol&iacute;tico critica lo que considera una falta de alternativas por parte de las administraciones. &ldquo;No entendemos esta necesidad de construir s&iacute; o s&iacute; sin plantear otros sistemas&rdquo;, sostiene, al tiempo que reclama explorar otras v&iacute;as, como la recalificaci&oacute;n de suelos que ya est&aacute;n integrados en el centro del municipio o la habilitaci&oacute;n de nuevos espacios para vivienda social fuera del n&uacute;cleo m&aacute;s tensionado. En este sentido, contrapone la facilidad con la que, seg&uacute;n denuncia, se han promovido cambios normativos para habilitar aparcamientos en suelo r&uacute;stico frente a la falta de iniciativa para generar suelo destinado a vivienda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Placa que da nombre a la plaza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Placa que da nombre a la plaza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El regidor tambi&eacute;n pone en duda la transparencia del proceso, al asegurar que no existe todav&iacute;a un proyecto definitivo. &ldquo;Lo que hay son fotomontajes que no se ajustan a la realidad&rdquo;, recrimina, cuestionando la fiabilidad de las im&aacute;genes difundidas y el relato institucional que acompa&ntilde;a al proyecto. A su juicio, la propuesta &ldquo;hipoteca para el futuro de S&oacute;ller&rdquo; y responde m&aacute;s a una necesidad pol&iacute;tica que a una planificaci&oacute;n urban&iacute;stica s&oacute;lida. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, introduce un elemento simb&oacute;lico que, en su opini&oacute;n, evidencia las contradicciones del discurso institucional: a finales de 2022, el pleno aprob&oacute; por unanimidad el cambio de nombre de la plaza -de Teixidors a Teixidores- para reconocer el papel de las mujeres en la historia industrial del municipio y todos los grupos pol&iacute;ticos acudieron a descubrir la placa con el nuevo nombre. &ldquo;Entonces todos reconoc&iacute;an que era una plaza y ahora resulta que ya no lo es&rdquo;, critica en alusi&oacute;n al hecho de que el alcalde de S&oacute;ller, Miquel Nadal, se&ntilde;alase que la zona &ldquo;no es m&aacute;s que un aparcamiento. Aguil&oacute; insiste en que, aunque hoy la plaza se utilice en parte como aparcamiento, el espacio debe preservarse como &aacute;mbito p&uacute;blico con potencial para usos sociales en el futuro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_50p_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_50p_1140571.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_75p_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_75p_1140571.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.jpg"
                    alt="Descubrimiento de la placa con el nombre de plaza de les Teixidores, el 15 de diciembre de 2022, con la presencia de todos los grupos políticos que, por unanimidad, avalaron su cambio de nombre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Descubrimiento de la placa con el nombre de plaza de les Teixidores, el 15 de diciembre de 2022, con la presencia de todos los grupos políticos que, por unanimidad, avalaron su cambio de nombre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La plaza que conmemora a las tejedoras</strong></h2><p class="article-text">
        La plaza de Teixidores, de hecho, no es un vac&iacute;o casual, es el resultado de un pasado industrial desaparecido: su nombre remite a un pasado en el que las mujeres fueron el verdadero motor de la econom&iacute;a local. Como se&ntilde;ala el historiador Pl&agrave;cid P&eacute;rez en su trabajo <em>Les f&agrave;briques de teixits mec&agrave;nics de S&oacute;ller. El patrimoni perdut</em>, la mayor parte de la mano de obra en los telares mec&aacute;nicos era femenina: trabajadoras sometidas a ritmos intensivos, salarios m&aacute;s bajos y escaso reconocimiento, pero fundamentales para sostener la producci&oacute;n. Aquellas f&aacute;bricas no solo transformaron el paisaje urbano, sino tambi&eacute;n la vida de generaciones de mujeres que encontraron en el textil una de las pocas v&iacute;as de acceso al trabajo asalariado. Hoy, ese espacio vac&iacute;o es tambi&eacute;n memoria: la de un trabajo invisibilizado que da nombre a la plaza y que vuelve a estar en disputa.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz del PSIB-PSOE en S&oacute;ller, Jaume Mateu, mientras tanto, expresa el rechazo de los socialistas a la propuesta del equipo de gobierno al considerar que no corrige las deficiencias detectadas en el primer proyecto ni responde a las necesidades reales del municipio. A su juicio, se trata de un emplazamiento inadecuado para albergar un bloque de 24 viviendas, entre otras razones, porque el propio planeamiento urban&iacute;stico no prev&eacute; edificaci&oacute;n en ese espacio, calificado como zona libre p&uacute;blica. &ldquo;Si el problema es que ahora no es una plaza atractiva, es responsabilidad del Ayuntamiento hacer un buen proyecto para mejorarla&rdquo;, se&ntilde;ala, insistiendo en que esta circunstancia no puede utilizarse como justificaci&oacute;n para construir en un espacio que deber&iacute;a preservarse como uso p&uacute;blico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos de las imágenes de la recreación elaborada por el Ajuntament de Sóller"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos de las imágenes de la recreación elaborada por el Ajuntament de Sóller                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mateu tambi&eacute;n critica la insistencia del equipo de gobierno en sacar adelante una iniciativa que, seg&uacute;n afirma, carece de consenso social y pol&iacute;tico. En este sentido, insta al alcalde a &ldquo;abandonar su obsesi&oacute;n&rdquo; por este proyecto y a trabajar en un frente com&uacute;n que permita dar soluciones efectivas al problema de la vivienda, tanto a corto como a medio y largo plazo. Entre las alternativas, los socialistas plantean medidas como la declaraci&oacute;n de S&oacute;ller como zona de mercado residencial tensionado para limitar los precios del alquiler, as&iacute; como la b&uacute;squeda de solares m&aacute;s adecuados para ampliar el parque de vivienda p&uacute;blica. Adem&aacute;s, reprochan las formas empleadas en la tramitaci&oacute;n del proyecto, denunciando la falta de informaci&oacute;n a la oposici&oacute;n y alertando de que la propuesta ignora elementos sensibles del entorno, como el &aacute;rea de protecci&oacute;n de la F&agrave;brica Nova, declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Ayuntamiento defiende el proyecto</strong> </h2><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento de S&oacute;ller defienden el proyecto de la plaza de les Teixidores y aseguran que la propuesta no es cerrada ni unilateral, sino que incorpora aportaciones externas. En este sentido, aseguran haber tenido en cuenta tanto las opiniones de arquitectos locales como las sugerencias recogidas entre la ciudadan&iacute;a, lo que, a su juicio, ha permitido mejorar y ajustar el proyecto inicial. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde el Ayuntamiento de Sóller defienden el proyecto de la plaza de les Teixidores y aseguran que la propuesta no es cerrada ni unilateral, sino que ha incorporado aportaciones externas, tanto de arquitectos locales como de la ciudadanía, con el objetivo de mejorar y ajustar el proyecto inicial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con una de las principales preocupaciones vecinales, el aparcamiento, el equipo de gobierno asegura que el dise&ntilde;o del proyecto garantiza que no se perder&aacute; &ldquo;ni una sola plaza&rdquo;. Para ello, plantea la construcci&oacute;n del aparcamiento subterr&aacute;neo destinado a residentes -un sistema ZAR-: frente a las cr&iacute;ticas, asegura que permitir&iacute;a mantener la capacidad actual y, al mismo tiempo, reorganizar el espacio en superficie.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, apelan a la viabilidad t&eacute;cnica de la intervenci&oacute;n pese a las dificultades derivadas de las caracter&iacute;sticas del terreno. Seg&uacute;n sostienen, se han desarrollado soluciones espec&iacute;ficas para garantizar que el proyecto cumpla con todos los requisitos, incluidos los vinculados a la gesti&oacute;n de recursos h&iacute;dricos, aunque reconocen que ello implica un mayor coste y complejidad constructiva. Finalmente, recalcan que la actuaci&oacute;n no supondr&aacute; un coste directo para los vecinos de S&oacute;ller, ya que estar&aacute; &iacute;ntegramente financiada por el Ibavi. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las promociones que tramita el Govern en S&oacute;ller</strong>  </h2><p class="article-text">
        Consultadas por este peri&oacute;dico, fuentes de la Conselleria de Vivienda, Territorio y Movilidad se&ntilde;alan que el Ibavi atiende las propuestas de los ayuntamientos y prepara proyectos de vivienda social, destinadas a ciudadanos residentes en las islas, una vez que un ayuntamiento cede una parcela al ente p&uacute;blico. De esta manera, aseguran, &ldquo;atiende puntualmente las necesidades que exprese un ayuntamiento o cualquier colectivo a trav&eacute;s del ayuntamiento de cada municipio&rdquo;. En S&oacute;ller, seg&uacute;n especifican, el Ibavi tramita tres promociones que suman 29 viviendas en total: las que se encuentran en fase m&aacute;s avanzada son las del <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mitico-cine-fantasio-renacera-viviendas-sociales-museo-suenos-esperaba-fuese_1_12956720.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cine Fantasio (once viviendas) </a>y del antiguo Hospici (diez viviendas), mientras que se est&aacute; desarrollando una tercera en la antigua escuela del carrer Marjades (ocho viviendas). 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Conselleria de Vivienda, Territorio y Movilidad señala que el Ibavi atiende las propuestas de los ayuntamientos y prepara proyectos de vivienda social, destinadas a ciudadanos residentes en las islas, una vez que un ayuntamiento cede una parcela al ente público</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El posible proyecto de Teixidores, como se&ntilde;alan las mismas fuentes -dado que &ldquo;no se ha concretado una cesi&oacute;n de parcela al Ibavi&rdquo;-, sumar&iacute;a otras 24 viviendas, lo que situar&iacute;a el total en 53 nuevas viviendas de protecci&oacute;n p&uacute;blica en S&oacute;ller. Se trata de un municipio, subrayan desde la Conselleria, con una demanda de vivienda p&uacute;blica que se ha duplicado en dos a&ntilde;os en las listas del Ibavi, hasta alcanzar las 74 familias o unidades de convivencia en las listas de espera, que han registrado un aumento del 40% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o frente a las 53 de 2024 y las 34 de 2023.
    </p><p class="article-text">
        El caso de la plaza Teixidores refleja un dilema cada vez m&aacute;s frecuente en las Islas: c&oacute;mo equilibrar la creaci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica con la preservaci&oacute;n de espacios urbanos y la identidad local. Mientras las administraciones defienden la necesidad urgente de ampliar el parque de vivienda protegida, los vecinos reclaman participar en las decisiones y explorar alternativas. &ldquo;Tomando estas decisiones sin tener en cuenta al pueblo, lo &uacute;nico que se consigue es que la gente se tenga que ir&rdquo;, lamenta Rosa. La recogida de firmas, mientras tanto, sigue creciendo. Y con ella, una pregunta de fondo que el conflicto ha puesto sobre la mesa: no solo cu&aacute;ntas viviendas hacen falta en S&oacute;ller, sino d&oacute;nde y c&oacute;mo deben construirse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vivienda-social-plaza-publica-vecinos-dilema-divide-pueblo-mallorca_1_13131877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 04:31:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" length="1672807" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1672807" width="5347" height="3008"/>
      <media:title><![CDATA[¿Vivienda social o plaza pública para todos los vecinos? El dilema que divide a un pueblo de Mallorca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" width="5347" height="3008"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Viviendas sociales,Urbanismo,Construcción,Mercado inmobiliario,Viviendas protegidas,Espacios públicos,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Habitatge social o plaça pública per a tots els veïns? El dilema que divideix Sóller]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/habitatge-social-placa-publica-per-tots-els-veins-dilema-divideix-soller_1_13136875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" width="5347" height="3008" alt="Habitatge social o plaça pública per a tots els veïns? El dilema que divideix Sóller"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Els residents de Sóller, un poble declarat Patrimoni de la Humanitat i que pateix una alta pressió turística i la manca d’habitatge assequible, lamenten que es quedin sense un dels pocs espais comuns que els queda per un bloc de 24 pisos
</p><p class="subtitle">El mític cinema Fantasio renaixerà com a habitatges socials i museu: "Ni en somnis esperava que fos així"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;He estat tres mesos, els dissabtes al mat&iacute;, en una taula recollint signatures&rdquo;. Ant&ograve;nia Maria Oliver travessa la pla&ccedil;a Teixidores, al municipi mallorqu&iacute; de S&oacute;ller, mentre relata el conflicte que en els &uacute;ltims mesos mant&eacute; els ve&iuml;ns en suspens: la pretensi&oacute; de l&rsquo;Ajuntament de cedir la zona &mdash;destinada actualment a aparcament, recinte firal i punt de trobada ve&iuml;nal&mdash; per a la construcci&oacute; d&rsquo;un bloc d&rsquo;habitatges socials que, asseguren, transformarien de manera irreversible un dels darrers espais oberts d&rsquo;aquest poble enclavat en plena <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/l-amnistia-pp-i-vox-mallorca-amenaca-serra-patrimoni-humanitat-i-converteix-caramel-megarrics_1_12438073.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Serra de Tramuntana</a>. Mentre camina, Ant&ograve;nia Maria matisa: &ldquo;Ens sembla molt b&eacute; que es construeixin habitatges perqu&egrave; &eacute;s una cosa necess&agrave;ria, per&ograve; no a costa d&rsquo;un espai com aquest&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debat transcendeix el merament local i planteja una q&uuml;esti&oacute; de fons: com &mdash;i on&mdash; construir habitatge p&uacute;blic, especialment en una localitat on accedir a una casa s&rsquo;ha tornat gaireb&eacute; impossible. En aquests moments, el preu mitj&agrave; d&rsquo;un habitatge de menys de 100 metres quadrats se situa en 578.125 euros &mdash;un 159,23% m&eacute;s que fa un any&mdash;, d&rsquo;acord amb les dades de Fotocasa. Pel que fa al lloguer, la situaci&oacute; no &eacute;s menys significativa: segons el mateix portal immobiliari, un estudi o un pis amb una sola habitaci&oacute; costa de mitjana 1.578 euros. L&rsquo;escalada sostinguda en els darrers anys revela fins a quin punt S&oacute;ller, en l&iacute;nia amb la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/423-412-euros-per-pis-usat-l-habitatge-balear-trenca-records-i-obre-bretxa-insalvable-per-resident_1_12955722.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tend&egrave;ncia general de les Balears</a>, s&rsquo;ha convertit en un mercat fortament tensionat marcat per una elevada pressi&oacute; de la demanda &mdash;especialment vinculada al <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/gairebe-40-dels-habitatges-turistics-mallorca-s-anuncien-plataformes-opera-forma-il-legal_1_12562114.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negoci tur&iacute;stic</a> i als <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/tres-cases-comprades-per-estrangers-bombolla-pp-i-vox-no-volen-punxar-les-balears-i-les-canaries_1_12276651.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compradors internacionals</a>&mdash;: el resultat &eacute;s un encariment que no nom&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-preus-dels-bars-mallorca-espanten-els-turistes-ara-demanen-suc-i-s-ho-prenen-cinc_1_12495829.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eleva el cost de vida</a>, sin&oacute; que consolida un acc&eacute;s cada vegada m&eacute;s restrictiu a l&rsquo;habitatge per a la poblaci&oacute; local.
    </p><p class="article-text">
        En plena emerg&egrave;ncia habitacional, el consistori, governat pel PP, va anunciar la cessi&oacute; de la c&egrave;ntrica pla&ccedil;a Teixidores --classificada com a zona lliure p&uacute;blica en el Pla General d'Ordenaci&oacute; Urbana (PGOU) de S&oacute;ller- perqu&egrave; l&rsquo;Institut Balear de l&rsquo;Habitatge (Ibavi) &mdash;dependent del Govern balear&mdash; pogu&eacute;s construir dos edificis amb 24 habitatges de protecci&oacute; oficial, fet que va rebre una forta contestaci&oacute; dels ve&iuml;ns en considerar que el projecte arrasava amb un dels escassos espais di&agrave;fans que queden a S&oacute;ller. L&rsquo;Ajuntament va redefinir la proposta, plantejant l&rsquo;edificaci&oacute; d&rsquo;un sol bloc en forma de &ldquo;L&rdquo; i la construcci&oacute; d&rsquo;un p&agrave;rquing subterrani exclusiu per a residents, assegurant que el projecte no suposa una p&egrave;rdua de l&rsquo;espai p&uacute;blic, sin&oacute; una millora substancial del mateix en fer-lo &ldquo;m&eacute;s gran, m&eacute;s atractiu i m&eacute;s funcional&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_50p_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_50p_1140544.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_75p_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_75p_1140544.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.jpg"
                    alt="Panoràmica de la Plaça Teixidores"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panoràmica de la Plaça Teixidores                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>L'espai p&uacute;blic, redu&iuml;t &ldquo;a menys de la meitat&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Ve&iuml;ns i arquitectes critiquen, per&ograve;, que les recreacions presentades pel consistori no es corresponen amb la realitat f&iacute;sica del lloc i generen una expectativa dif&iacute;cil de sostenir: &ldquo;Si es construeix, necess&agrave;riament s&rsquo;haur&agrave; de fer disminuint l&rsquo;espai lliure&rdquo;, assegura a elDiario.es l&rsquo;arquitecte Joan Soler, qui estima fins i tot que aquest quedaria redu&iuml;t &ldquo;a menys de la meitat&rdquo;. I no nom&eacute;s aix&ograve;. La soluci&oacute;, a parer dels afectats i dels urbanistes, trasllada a m&eacute;s el conflicte sota terra: l&rsquo;aparcament subterrani ja havia estat expl&iacute;citament descartat en la proposta original a causa del risc d&rsquo;inundaci&oacute; associat a la proximitat del torrent de Fornalutx, que discorre soterrat per sota de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Sota aquesta controv&egrave;rsia batega, a m&eacute;s, un canvi legal de major import&agrave;ncia: l'introdu&iuml;t per la coneguda com a &lsquo;llei de liberalitzaci&oacute; del s&ograve;l&rsquo;, l'<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/l-amnistia-pp-i-vox-mallorca-amenaca-serra-patrimoni-humanitat-i-converteix-caramel-megarrics_1_12438073.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amnistia urban&iacute;stica aprovada per PP i Vox que permetr&agrave; legalitzar habitatges constru&iuml;ts de manera il&middot;legal en s&ograve;l r&uacute;stic </a>sota pretext de facilitar l'acc&eacute;s a l'habitatge. El detonant radica en la Disposici&oacute; Final Novena, que permet que promocions d'habitatge p&uacute;blic declarades d'&ldquo;inter&egrave;s auton&ograve;mic&rdquo; es tramitin per la via r&agrave;pida, amb procediments simplificats i menor capacitat d'intervenci&oacute; municipal. &Eacute;s a dir, converteix l'emerg&egrave;ncia residencial en una eina jur&iacute;dica per a accelerar projectes fins i tot en s&ograve;ls controvertits. Al respecte, especialistes t&egrave;cnics alerten que el nou projecte podria establir un perill&oacute;s precedent que obriria les portes a transformar places i espais protegits en parcel&middot;les edificables.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sota el conflicte batega un canvi legal de major importància: l&#039;introduït per la coneguda com a ‘llei de liberalització del sòl’, la Disposició Final Novena de la qual permet que promocionis d&#039;habitatge públic declarades de &quot;interès autonòmic&quot; es tramitin per la via ràpida, amb procediments simplificats i menor capacitat d&#039;intervenció municipal
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La protesta ve&iuml;nal, per la seva banda, s&rsquo;ha materialitzat en una <a href="https://www.peticions.cat/per_una_placa_de_les_teixidores_sense_edificis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petici&oacute; plantejada a trav&eacute;s d&rsquo;Internet</a> i en una recollida de signatures impulsada, d&rsquo;una banda, per Ant&ograve;nia Maria i, de l&rsquo;altra, per l&rsquo;arquitecte i resident de la zona Rafel Cort&egrave;s, que sumen fins ara m&eacute;s de 500 suports. El seu discurs no nega el problema habitacional &mdash;al contrari, el reconeix com a urgent&mdash;, per&ograve; s&iacute; que q&uuml;estiona la ubicaci&oacute; escollida. &ldquo;Si l&rsquo;&uacute;nic que tenim ho volen treure&hellip;&rdquo;, lamenta Ant&ograve;nia Maria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antònia Maria, una de les veïnes mobilitzades contra la proposta: &quot;Si l&#039;únic que tenim ho volen treure...&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antònia Maria, una de les veïnes mobilitzades contra la proposta: &quot;Si l&#039;únic que tenim ho volen treure...&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aquesta ve&iuml;na recorda que la pla&ccedil;a no &eacute;s nom&eacute;s el lloc on s&rsquo;instal&middot;len les fires, les tradicionals atraccions de Sant Bartomeu o les activitats comunit&agrave;ries, sin&oacute; que tamb&eacute; serveix perqu&egrave; els ve&iuml;ns puguin estacionar els seus vehicles, tenint en compte els <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-embussos-quilometrics-retraten-massificacio-extrema-mallorca-els-veins-ens-quedem-casa_1_11369500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">embossos i problemes d&rsquo;aparcament que S&oacute;ller arrossega des de fa anys</a> i que tamb&eacute; han portat els seus residents a mobilitzar-se. Fins als anys noranta, arribar a aquesta localitat de 14.000 habitants implicava travessar les 70 corbes de la sinuosa carretera que creua la Serra d&rsquo;Alf&agrave;bia. Tanmateix, la construcci&oacute; del t&uacute;nel de S&oacute;ller va suposar un abans i un despr&eacute;s per a aquesta localitat resguardada entre muntanyes: la infraestructura, de tres quil&ograve;metres de longitud, va millorar amb escreix les connexions amb aquest municipi i, irremeiablement, la zona es va obrir de bat a bat a l&rsquo;increment del tr&agrave;nsit, la pressi&oacute; tur&iacute;stica i els problemes de congesti&oacute; que avui marquen el seu dia a dia.
    </p><p class="article-text">
        Rosa, amiga d&rsquo;Oliver, insisteix en la dimensi&oacute; social de la zona: en la seva opini&oacute;, com en la d&rsquo;altres ve&iuml;ns, el projecte no nom&eacute;s suposaria una transformaci&oacute; urban&iacute;stica, sin&oacute; tamb&eacute; una p&egrave;rdua d&rsquo;usos socials consolidats amb el temps: &ldquo;El que han de fer &eacute;s buscar una soluci&oacute; perqu&egrave; aix&ograve; sigui una pla&ccedil;a de veritat, una zona de trobada per a gent gran i infants&rdquo;. I afegeix: &ldquo;Sembla que amb aquest projecte el que busquen &eacute;s poder dir que han constru&iuml;t habitatges abans de les eleccions&rdquo;. Entre altres punts, els ve&iuml;ns proposen el desplegament de l'Unitat&nbsp;d&rsquo;Execuci&oacute;&nbsp;prevista en el PGOU, la qual cosa permetria desenvolupar s&ograve;l de forma ordenada sense necessitat d'eliminar espais ja consolidats com aquesta pla&ccedil;a, o la construcci&oacute; d'habitatge p&uacute;blic en altres llocs com el solar municipal de&nbsp;Cetre, l'antiga caserna de la Gu&agrave;rdia Civil, el solar municipal de Son&nbsp;Angelats.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rosa, veïna de Sóller: “El que han de fer és buscar una solució perquè això sigui una plaça de veritat, una zona de trobada per a gent gran i infants”"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rosa, veïna de Sóller: “El que han de fer és buscar una solució perquè això sigui una plaça de veritat, una zona de trobada per a gent gran i infants”                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        D'un dels edificis de la pla&ccedil;a surt Pere Suau, de 84 anys, que observa l&rsquo;espai amb la perspectiva de qui ha vist transformar S&oacute;ller durant d&egrave;cades. Per a ell, el debat no &eacute;s nom&eacute;s urban&iacute;stic, sin&oacute; profundament lligat a la mem&ograve;ria del lloc i a la seva funci&oacute; en la vida quotidiana del municipi, i mostra la seva preocupaci&oacute; davant la possibilitat de perdre definitivament aquest punt de trobada obert, vinculat a l&rsquo;activitat social i a les din&agrave;miques del poble. Des de l&rsquo;experi&egrave;ncia acumulada, adverteix que decisions com aquesta no nom&eacute;s afecten el present, sin&oacute; tamb&eacute; el futur de S&oacute;ller, en condicionar l&rsquo;&uacute;s d&rsquo;un espai que considera essencial per a la identitat col&middot;lectiva del municipi.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; mateix, adverteix dels problemes t&egrave;cnics que podria comportar el projecte. &ldquo;Si no la toquen no s&rsquo;inundar&agrave;. Si es volen baixar tres metres per fer un p&agrave;rquing&hellip;&rdquo;, apunta, deixant en l&rsquo;aire la inc&ograve;gnita sobre qu&egrave; passaria a l'hora de construir al subs&ograve;l. La pla&ccedil;a de les Teixidores s&rsquo;assenta sobre un espai hist&ograve;ricament vinculat al sistema hidr&agrave;ulic de la vall de S&oacute;ller, travessat pel curs del torrent de Fornalutx, cosa que complica qualsevol intervenci&oacute; profunda. Els riscos d&rsquo;inundaci&oacute; &mdash;els episodis de pluges intenses han provocat hist&ograve;ricament desbordaments puntuals&mdash; i les limitacions constructives van portar precisament l&rsquo;Ibavi a descartar en els seus plecs inicials la construcci&oacute; d&rsquo;aparcaments subterranis i habitatges en planta baixa en aquesta parcel&middot;la. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pedro Suau, resident a Sóller: &quot;Si no toquen la plaça no s&#039;inundarà. Si es volen baixar tres metres per fer un pàrquing...&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pedro Suau, resident a Sóller: &quot;Si no toquen la plaça no s&#039;inundarà. Si es volen baixar tres metres per fer un pàrquing...&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Entre el dret a l'habitatge i a la ciutat</strong></h2><p class="article-text">
        Joan Soler, una de les veus t&egrave;cniques que s&rsquo;han posicionat en contra del projecte, situa el debat en la naturalesa mateixa de la zona. &ldquo;&Eacute;s un espai p&uacute;blic amb moltes possibilitats per a &uacute;s p&uacute;blic&rdquo;, sost&eacute;, i adverteix que la construcci&oacute; d&rsquo;habitatges &mdash;encara que siguin protegits&mdash; suposaria, en la pr&agrave;ctica, &ldquo;privatitzar-lo&rdquo; i limitar de manera irreversible el seu potencial futur. No debades, Soler no q&uuml;estiona la necessitat que es promogui habitatge social, per&ograve; s&iacute; la seva ubicaci&oacute;: intervenir a la pla&ccedil;a de les Teixidores implicaria &ldquo;hipotecar&rdquo; un dels pocs espais oberts del centre de S&oacute;ller i, al seu parer, l&rsquo;actuaci&oacute; respon m&eacute;s a una l&ograve;gica d&rsquo;urg&egrave;ncia que compromet la planificaci&oacute; a llarg termini: &ldquo;S&rsquo;est&agrave; prenent una soluci&oacute; immediata que elimina altres possibilitats d&rsquo;&uacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">És un espai públic amb moltes possibilitats per a ús públic. S&#039;està prenent una solució immediata que elimina altres possibilitats d&#039;ús</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Soler</span>
                                        <span>—</span> Arquitecte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Des d&rsquo;una perspectiva urban&iacute;stica, l&rsquo;arquitecte defensa que el futur de la pla&ccedil;a s&rsquo;hauria d&rsquo;abordar mitjan&ccedil;ant un concurs d&rsquo;idees que permeti definir la seva funci&oacute; com a espai p&uacute;blic. Encara que en el dia a dia el lloc funciona com a aparcament, insisteix que el seu valor rau precisament en el seu potencial per acollir zones verdes, equipaments i usos socials vinculats al centre urb&agrave; i a la futura rehabilitaci&oacute; de la F&agrave;brica Nova, un dels principals s&iacute;mbols del passat industrial del municipi i element patrimonial de primer ordre -va ser declarada B&eacute; d'Inter&egrave;s Cultural (BIC)&nbsp;en 2018-. L'Ajuntament planteja integrar urban&iacute;sticament l'entorn de la f&agrave;brica dins del seu projecte urban&iacute;stic, defensant que la nova ordenaci&oacute; permetr&agrave; connectar tots dos espais i reactivar la zona. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;s un espai molt gran, molt c&egrave;ntric, amb moltes possibilitats&rdquo;, recalca. Soler tamb&eacute; posa en q&uuml;esti&oacute; el relat institucional que acompanya el projecte. Critica que les recreacions difoses per l&rsquo;Ajuntament resulten &ldquo;enganyoses&rdquo; i no es corresponen amb la realitat de l&rsquo;espai. &ldquo;El paper ho aguanta tot, per&ograve; despr&eacute;s la realitat &eacute;s una altra&rdquo;, assenyala. En la seva opini&oacute;, la idea que no es perdr&agrave; superf&iacute;cie p&uacute;blica &eacute;s insostenible: &ldquo;Si construeixes, aquest espai no queda a l&rsquo;aire&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recreació de la plaça Teixidores amb el nou edifici residencial en forma de &#039;L&#039; a l&#039;esquerra"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recreació de la plaça Teixidores amb el nou edifici residencial en forma de &#039;L&#039; a l&#039;esquerra                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pel que fa a l&rsquo;aparcament, adverteix d&rsquo;un canvi substancial en la seva naturalesa: encara que es mantinguin places, aquestes deixarien de ser p&uacute;bliques. &ldquo;Les que estiguin sota els edificis s&rsquo;arrendaran o es vendran&rdquo;, explica, cosa que, a la pr&agrave;ctica, suposa substituir un &uacute;s col&middot;lectiu per un de restringit. El projecte actual preveu mantenir a m&eacute;s part de l&rsquo;aparcament &mdash;unes 70 places&mdash; a banda i banda de la pla&ccedil;a, al costat dels edificis, fet que, segons els residents, no resol el problema de mobilitat i afegeix pressi&oacute; urban&iacute;stica a l&rsquo;entorn.
    </p><p class="article-text">
        En aquesta l&iacute;nia, un grup d'arquitectes integrat per Miquel&nbsp;Vadell, Ant&ograve;nia Mayol, Mart&iacute;&nbsp;Lucena&nbsp;i Rafel&nbsp;Cort&egrave;s, ha q&uuml;estionat p&uacute;blicament el projecte d'habitatges en considerar que suposa una alteraci&oacute; dels criteris b&agrave;sics del planejament urb&agrave;. Recorden que aquest espai est&agrave; classificat com a zona lliure p&uacute;blica, la qual cosa, al seu judici, ho fa incompatible amb qualsevol edificaci&oacute;. Els signants adverteixen a m&eacute;s de que la intervenci&oacute; afectaria l'entorn immediat de la&nbsp;F&agrave;brica&nbsp;Nova.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un grup d&#039;arquitectes integrat per Miquel Vadell, Antònia Mayol, Martí Lucena i Rafel Cortès ha qüestionat públicament el projecte d&#039;habitatges en considerar que suposa una alteració dels criteris bàsics del planejament urbà. Recorden que aquest espai està classificat com a zona lliure pública, la qual cosa ho fa incompatible amb qualsevol edificació</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tanmateix, aquesta idea tamb&eacute; ha despertat cr&iacute;tiques entre ve&iuml;ns i oposici&oacute;, que hi veuen una contradicci&oacute;: mentre s&rsquo;aposta per preservar i dignificar un conjunt hist&ograve;ric protegit &mdash;el Consell de Mallorca, propietari de l&rsquo;edifici, est&agrave; impulsant la seva rehabilitaci&oacute; per convertir-la en un museu t&egrave;xtil de refer&egrave;ncia&mdash;, s&rsquo;aboga al mateix temps per la construcci&oacute; d&rsquo;habitatges al seu entorn immediat. Segons ells, aixecar un bloc residencial al costat de la F&agrave;brica Nova suposa alterar el seu espai de protecci&oacute; i el seu per&iacute;metre visual des de la pla&ccedil;a, desvirtuant el valor patrimonial que es pret&eacute;n recuperar i evidenciant una manca de coher&egrave;ncia en la planificaci&oacute; urbana del municipi.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imatge actual de la històrica Fàbrica Nova de Sóller, a la dreta, construïda el 1921 i avui element patrimonial de primer ordre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imatge actual de la històrica Fàbrica Nova de Sóller, a la dreta, construïda el 1921 i avui element patrimonial de primer ordre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Constru&iuml;da el 1921 per la societat Rullan i Mayol, sobre el solar d&rsquo;una antiga central el&egrave;ctrica, la F&agrave;brica Nova va comen&ccedil;ar a funcionar el 1922 com a f&agrave;brica t&egrave;xtil i va romandre activa fins al 1970. Durant d&egrave;cades va ser el cor econ&ograve;mic i social de la vall: un complex industrial on treballaven desenes d&rsquo;obrers &mdash;en la seva majoria dones&mdash; i que concentrava tot el proc&eacute;s productiu del teixit.
    </p><p class="article-text">
        Els arquitectes sostenen que la necessitat d'ampliar el parc d'habitatge p&uacute;blic no pot servir d'argument per a ocupar espais p&uacute;blics consolidats, al mateix temps que critiquen la falta de transpar&egrave;ncia en la tramitaci&oacute; del projecte i reclamen una reflexi&oacute; m&eacute;s &agrave;mplia sobre el model urb&agrave; del municipi. En aquest sentit, defensen la cerca d'alternatives en s&ograve;ls ja previstos per a edificar, evitant aix&iacute; establir un precedent que, al seu judici, podria obrir la porta a futures intervencions similars en altres espais lliures de S&oacute;ller i d'altres municipis.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Hi ha motius per rebutjar la proposta&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Des de l&rsquo;&agrave;mbit pol&iacute;tic, la regidora i portaveu de M&eacute;s per S&oacute;ller, Laura Celi&agrave;, emmarca el rebuig al projecte dins d&rsquo;una cr&iacute;tica m&eacute;s &agrave;mplia a l&rsquo;estrat&egrave;gia d&rsquo;habitatge impulsada per les administracions. La formaci&oacute;, assegura, no s&rsquo;oposa a la construcci&oacute; d&rsquo;habitatge p&uacute;blic, per&ograve; s&iacute; a fer-ho &ldquo;a qualsevol preu&rdquo; i sense atendre les conseq&uuml;&egrave;ncies urban&iacute;stiques i socials. &ldquo;No &eacute;s una postura infantil de dir no per dir no: hi ha motius jur&iacute;dics, urban&iacute;stics i pol&iacute;tics al darrere&rdquo;, subratlla en declaracions a aquest diari.
    </p><p class="article-text">
        La regidora ecosobiranista adverteix, a m&eacute;s, que l&rsquo;operaci&oacute; a la pla&ccedil;a de les Teixidores no &eacute;s un fet a&iuml;llat, sin&oacute; part d&rsquo;una din&agrave;mica m&eacute;s &agrave;mplia de cessi&oacute; d&rsquo;espais p&uacute;blics a l&rsquo;Ibavi. En aquest sentit, assenyala que l&rsquo;Ajuntament ja ha transferit altres immobles municipals amb aquesta finalitat i preveu noves cessions, fet que, segons ella, compromet el futur del municipi en reduir la disponibilitat d&rsquo;equipaments p&uacute;blics. &ldquo;Si en el futur necessitam un centre de dia, una escoleta o un casal c&iacute;vic, no tendrem espais&rdquo;, alerta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_50p_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_50p_1140548.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_75p_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_75p_1140548.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.jpg"
                    alt="La plaça Teixidores des d&#039;un dels seus angles"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plaça Teixidores des d&#039;un dels seus angles                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La portaveu tamb&eacute; q&uuml;estiona l&rsquo;enfocament de les pol&iacute;tiques d&rsquo;habitatge, en considerar que responen m&eacute;s a una l&ograve;gica de xifres que a una soluci&oacute; estructural del problema. &ldquo;Es busca poder dir que s&rsquo;han activat centenars o milers d&rsquo;habitatges, per&ograve; sense importar on ni com&rdquo;, sost&eacute;, i critica una estrat&egrave;gia que, segons la seva opini&oacute;, prioritza l&rsquo;impacte pol&iacute;tic per damunt de la planificaci&oacute; a llarg termini.
    </p><p class="article-text">
        Davant d&rsquo;aix&ograve;, M&eacute;s planteja un diagn&ograve;stic basat en les dades del mateix municipi: a S&oacute;ller hi ha m&eacute;s de 1.100 habitatges buits, als quals se sumen uns 500 segones resid&egrave;ncies i uns 600 destinats al lloguer vacacional, xifres que, segons M&eacute;s, evidencien que el problema no &eacute;s &uacute;nicament la manca de s&ograve;l. &ldquo;La soluci&oacute; no passa per construir m&eacute;s, sin&oacute; per mobilitzar els habitatges que ja existeixen&rdquo;, afirma, i defensa mesures per treure al mercat el parc buit i regular els usos tur&iacute;stics.
    </p><p class="article-text">
        Per la seva banda, el portaveu de la formaci&oacute; local Seny i Sentit, Sebasti&agrave; Aguil&oacute;, assenyala que la seva formaci&oacute; s&rsquo;ha oposat al projecte &ldquo;des del minut u&rdquo;, tot i que recalca el seu suport a la recerca de solucions que ajudin a resoldre la crisi de l&rsquo;habitatge. &ldquo;Estem totalment a favor de construir pisos de protecci&oacute; oficial, per&ograve; no a qualsevol preu&rdquo;, subratlla. Aguil&oacute; defensa que la pla&ccedil;a de les Teixidores, malgrat el seu &uacute;s actual com a aparcament, compleix una funci&oacute; molt m&eacute;s &agrave;mplia com a espai p&uacute;blic. &ldquo;&Eacute;s l&rsquo;&uacute;nic pulm&oacute; que ens queda al centre de S&oacute;ller&rdquo;, afirma en declaracions a elDiario.es.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estem totalment a favor de construir pisos de protecció oficial, però no a qualsevol preu</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sebastià Aguiló</span>
                                        <span>—</span> Portaveu de la formació local Seny i Sentit
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El dirigent pol&iacute;tic critica el que considera una manca d'alternatives per part de les administracions. &ldquo;No entenem aquesta necessitat de construir s&iacute; o s&iacute; sense plantejar altres sistemes&rdquo;, sost&eacute;, alhora que reclama explorar altres vies, com la requalificaci&oacute; de s&ograve;ls que ja est&agrave;n integrats al centre del municipi o l'habilitaci&oacute; de nous espais per a habitatge social fora del nucl&iacute; m&eacute;s tensionat. En aquest sentit, contraposa la facilitat amb la qual, segons denuncia, s'han promogut canvis normatius per habilitar aparcaments en s&ograve;l r&uacute;stic enfront de la manca d'iniciativa per generar s&ograve;l destinat a habitatge.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Placa que dóna nom a la plaça"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Placa que dóna nom a la plaça                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El regidor tamb&eacute; posa en dubte la transpar&egrave;ncia del proc&eacute;s, en assegurar que encara no hi ha un projecte definitiu. &ldquo;El que hi ha s&oacute;n fotomuntatges que no s&rsquo;ajusten a la realitat&rdquo;, recrimina, i q&uuml;estiona la fiabilitat de les imatges difoses i el relat institucional que acompanya el projecte. Al seu parer, la proposta &ldquo;hipoteca el futur de S&oacute;ller&rdquo; i respon m&eacute;s a una necessitat pol&iacute;tica que no pas a una planificaci&oacute; urban&iacute;stica s&ograve;lida.
    </p><p class="article-text">
        Per &uacute;ltim, introdueix un element simb&ograve;lic que, segons ell, evidencia les contradiccions del discurs institucional: a finals de 2022, el ple va aprovar per unanimitat el canvi de nom de la pla&ccedil;a &mdash;de Teixidors a Teixidores&mdash; per recon&egrave;ixer el paper de les dones en la hist&ograve;ria industrial del municipi, i tots els grups pol&iacute;tics van assistir a descobrir la placa amb el nou nom. &ldquo;Aleshores tots reconeixien que era una pla&ccedil;a i ara resulta que ja no ho &eacute;s&rdquo;, critica en al&middot;lusi&oacute; al fet que l&rsquo;alcalde de S&oacute;ller, Miquel Nadal, assenyal&eacute;s que la zona &ldquo;no &eacute;s m&eacute;s que un aparcament&rdquo;. Aguil&oacute; insisteix que, tot i que avui la pla&ccedil;a s&rsquo;utilitzi en part com a aparcament, l&rsquo;espai s&rsquo;ha de preservar com a &agrave;mbit p&uacute;blic amb potencial per a usos socials en el futur.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_50p_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_50p_1140571.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_75p_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_75p_1140571.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.jpg"
                    alt="Descobriment de la placa amb el nom de plaça de les Teixidores, el 15 de desembre de 2022, amb la presència de tots els grups polítics que, per unanimitat, van avalar el seu canvi de nom"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Descobriment de la placa amb el nom de plaça de les Teixidores, el 15 de desembre de 2022, amb la presència de tots els grups polítics que, per unanimitat, van avalar el seu canvi de nom                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La pla&ccedil;a que commemora les teixidores</strong></h2><p class="article-text">
        La pla&ccedil;a de Teixidores, de fet, no &eacute;s un buit casual, sin&oacute; el resultat d&rsquo;un passat industrial desaparegut: el seu nom remet a un passat en qu&egrave; les dones van ser el veritable motor de l&rsquo;economia local. Com assenyala l&rsquo;historiador Pl&agrave;cid P&eacute;rez en el seu treball <em>Les f&agrave;briques de teixits mec&agrave;nics de S&oacute;ller. El patrimoni perdut</em>, la major part de la m&agrave; d&rsquo;obra en els telers mec&agrave;nics era femenina: treballadores sotmeses a ritmes intensius, salaris m&eacute;s baixos i esc&agrave;s reconeixement, per&ograve; fonamentals per sostenir la producci&oacute;. Aquelles f&agrave;briques no nom&eacute;s van transformar el paisatge urb&agrave;, sin&oacute; tamb&eacute; la vida de generacions de dones que van trobar en el t&egrave;xtil una de les poques vies d&rsquo;acc&eacute;s al treball assalariat. Avui, aquest espai buit &eacute;s tamb&eacute; mem&ograve;ria: la d&rsquo;un treball invisibilitzat que dona nom a la pla&ccedil;a i que torna a estar en disputa.
    </p><p class="article-text">
        El portaveu del PSIB-PSOE a S&oacute;ller, Jaume Mateu, alhora, expressa el rebuig dels socialistes a la proposta de l&rsquo;equip de govern en considerar que no corregeix les defici&egrave;ncies detectades en el primer projecte ni respon a les necessitats reals del municipi. Al seu parer, es tracta d&rsquo;una ubicaci&oacute; inadequada per acollir un bloc de 24 habitatges, entre altres raons, perqu&egrave; el mateix planejament urban&iacute;stic no preveu edificaci&oacute; en aquest espai, qualificat com a zona lliure p&uacute;blica. &ldquo;Si el problema &eacute;s que ara no &eacute;s una pla&ccedil;a atractiva, &eacute;s responsabilitat de l&rsquo;Ajuntament fer un bon projecte per millorar-la&rdquo;, assenyala, i insisteix que aquesta circumst&agrave;ncia no pot utilitzar-se com a justificaci&oacute; per construir en un espai que s&rsquo;hauria de preservar com a &uacute;s p&uacute;blic.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dues de les imatges de la recreació elaborada per l&#039;Ajuntament de Sóller"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dues de les imatges de la recreació elaborada per l&#039;Ajuntament de Sóller                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mateu tamb&eacute; critica la insist&egrave;ncia de l&rsquo;equip de govern a tirar endavant una iniciativa que, segons afirma, manca de consens social i pol&iacute;tic. En aquest sentit, insta l&rsquo;alcalde a &ldquo;abandonar la seva obsessi&oacute;&rdquo; per aquest projecte i a treballar en un front com&uacute; que permeti donar solucions efectives al problema de l&rsquo;habitatge, tant a curt com a mitj&agrave; i llarg termini. Entre les alternatives, els socialistes plantegen mesures com la declaraci&oacute; de S&oacute;ller com a zona de mercat residencial tensionat per limitar els preus del lloguer, aix&iacute; com la cerca de solars m&eacute;s adequats per ampliar el parc d&rsquo;habitatge p&uacute;blic. A m&eacute;s, retreuen les formes emprades en la tramitaci&oacute; del projecte, denunciant la manca d&rsquo;informaci&oacute; a l&rsquo;oposici&oacute; i alertant que la proposta ignora elements sensibles de l&rsquo;entorn, com l&rsquo;&agrave;rea de protecci&oacute; de la F&agrave;brica Nova, declarada B&eacute; d&rsquo;Inter&egrave;s Cultural.
    </p><h2 class="article-text"><strong>L'Ajuntament defensa el projecte</strong> </h2><p class="article-text">
        Des de l'Ajuntament de S&oacute;ller defensen el projecte de la pla&ccedil;a de les Teixidores i asseguren que la proposta no &eacute;s tancada ni unilateral, sin&oacute; que incorpora aportacions externes. En aquest sentit, asseguren haver tingut en compte tant les opinions d'arquitectes locals com els suggeriments recollits entre la ciutadania, cosa que, segons el seu parer, ha perm&egrave;s millorar i ajustar el projecte inicial. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Des de l&#039;Ajuntament de Sóller defensen el projecte de la plaça de les Teixidores i asseguren que la proposta no és tancada ni unilateral, sinó que ha incorporat aportacions externes, tant d&#039;arquitectes locals com de la ciutadania, amb l&#039;objectiu de millorar i ajustar el projecte inicial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En relaci&oacute; amb una de les principals preocupacions ve&iuml;nals, l&rsquo;aparcament, l&rsquo;equip de govern assegura que el disseny del projecte garanteix que no es perdr&agrave; &ldquo;ni una sola pla&ccedil;a&rdquo;. Per aix&ograve;, planteja la construcci&oacute; de l&rsquo;aparcament subterrani destinat a residents &mdash;un sistema ZAR&mdash;: davant les cr&iacute;tiques, assegura que permetria mantenir la capacitat actual i, alhora, reorganitzar l&rsquo;espai en superf&iacute;cie.
    </p><p class="article-text">
        En aquesta l&iacute;nia, apel&middot;len a la viabilitat t&egrave;cnica de la intervenci&oacute; malgrat les dificultats derivades de les caracter&iacute;stiques del terreny. Segons sostenen, s&rsquo;han desenvolupat solucions espec&iacute;fiques per garantir que el projecte compleixi tots els requisits, inclosos els vinculats a la gesti&oacute; de recursos h&iacute;drics, tot i que reconeixen que aix&ograve; implica un cost i una complexitat constructiva m&eacute;s elevats. Finalment, recalquen que l&rsquo;actuaci&oacute; no suposar&agrave; un cost directe per als ve&iuml;ns de S&oacute;ller, ja que estar&agrave; &iacute;ntegrament finan&ccedil;ada per l&rsquo;Ibavi.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Les promocions que tramita el Govern a S&oacute;ller</strong></h2><p class="article-text">
        Consultades per aquest diari, fonts de la Conselleria d&rsquo;Habitatge, Territori i Mobilitat assenyalen que l&rsquo;Ibavi at&eacute;n les propostes dels ajuntaments i prepara projectes d&rsquo;habitatge social, destinats a ciutadans residents a les illes, un cop un ajuntament cedeix una parcel&middot;la a l&rsquo;ens p&uacute;blic. D&rsquo;aquesta manera, asseguren, &ldquo;at&eacute;n puntualment les necessitats que expressi un ajuntament o qualsevol col&middot;lectiu a trav&eacute;s de l&rsquo;ajuntament de cada municipi&rdquo;. A S&oacute;ller, segons especifiquen, l&rsquo;Ibavi tramita tres promocions que sumen 29 habitatges en total: les que es troben en fase m&eacute;s avan&ccedil;ada s&oacute;n les del <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/mitic-cinema-fantasio-renaixera-com-habitatges-socials-i-museu-somnis-esperava-fos-aixi_1_12991924.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cinema Fantasio (onze habitatges)</a> i de l&rsquo;antic Hospici (deu habitatges), mentre que se n&rsquo;est&agrave; desenvolupant una tercera a l&rsquo;antiga escola del carrer Marjades (vuit habitatges).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Conselleria d&#039;Habitatge, Territori i Mobilitat assenyala que l&#039;Ibavi atén les propostes dels ajuntaments i prepara projectes d&#039;habitatge social, destinades a ciutadans residents a les illes, una vegada que un ajuntament cedeix una parcel·la a l&#039;ens públic</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El possible projecte de Teixidores, com assenyalen les mateixes fonts &mdash;at&egrave;s que &ldquo;no s&rsquo;ha concretat una cessi&oacute; de parcel&middot;la a l&rsquo;Ibavi&rdquo;&mdash;, sumaria altres 24 habitatges, cosa que situaria el total en 53 nous habitatges de protecci&oacute; p&uacute;blica a S&oacute;ller. Es tracta d&rsquo;un municipi, subratllen des de la Conselleria, amb una demanda d&rsquo;habitatge p&uacute;blic que s&rsquo;ha duplicat en dos anys a les llistes de l&rsquo;Ibavi, fins a arribar a les 74 fam&iacute;lies o unitats de conviv&egrave;ncia a les llistes d&rsquo;espera, que han registrat un augment del 40% en l&rsquo;&uacute;ltim any respecte de les 53 del 2024 i les 34 del 2023.
    </p><p class="article-text">
        El cas de la pla&ccedil;a Teixidores reflecteix un dilema cada vegada m&eacute;s freq&uuml;ent a les Illes: com equilibrar la creaci&oacute; d&rsquo;habitatge p&uacute;blic amb la preservaci&oacute; d&rsquo;espais urbans i la identitat local. Mentre les administracions defensen la necessitat urgent d&rsquo;ampliar el parc d&rsquo;habitatge protegit, els ve&iuml;ns reclamen participar en les decisions i explorar alternatives. &ldquo;Prenent aquestes decisions sense tenir en compte el poble, l&rsquo;&uacute;nic que s&rsquo;aconsegueix &eacute;s que la gent se n&rsquo;hagi d&rsquo;anar&rdquo;, lamenta Rosa. La recollida de signatures, mentrestant, continua creixent. I amb ella, una pregunta de fons que el conflicte ha posat sobre la taula: no nom&eacute;s quants habitatges fan falta a S&oacute;ller, sin&oacute; on i com s&rsquo;han de construir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/habitatge-social-placa-publica-per-tots-els-veins-dilema-divideix-soller_1_13136875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 04:31:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" length="1672807" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1672807" width="5347" height="3008"/>
      <media:title><![CDATA[Habitatge social o plaça pública per a tots els veïns? El dilema que divideix Sóller]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" width="5347" height="3008"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Viviendas sociales,Urbanismo,Construcción,Mercado inmobiliario,Viviendas protegidas,Espacios públicos,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un restaurant de luxe acomiada sense avisar 50 treballadors a Mallorca: "Va ser una bogeria"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/restaurant-luxe-acomiada-sense-avisar-50-treballadors-mallorca-bogeria_1_13067715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1d99994-c4ec-4add-8876-946a6060e120_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138654.jpg" width="4520" height="2543" alt="Un restaurant de luxe acomiada sense avisar 50 treballadors a Mallorca: &quot;Va ser una bogeria&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Justícia dóna la raó a la plantilla i declara nul·la l'extinció dels seus contractes en concloure que el local, que oferia caviar a partir de 125 euros, va tancar el negoci de forma abrupta i sense aplicar el procediment legal d'acomiadament col·lectiu</p><p class="subtitle">La despesa de turistes estrangers salva el sector del luxe a Eivissa: “Són molt bons clients perquè els és igual el preu”
</p></div><p class="article-text">
        6 de desembre de 2024. El mat&iacute; es presenta com un altre m&eacute;s en aquest hotel de cinc estrelles de Portals Nous, considerada la zona tur&iacute;stica m&eacute;s exclusiva de Mallorca. Tanmateix, quan acudeixen al seu lloc de feina al restaurant de l&rsquo;establiment, els treballadors es troben amb una escena inesperada: la societat que explota el negoci l&rsquo;ha tancat i el seu interior ha estat pr&agrave;cticament buidat. Al cap de pocs moments, la plantilla, formada per unes 50 persones entre cambrers, cuiners i personal de servei, rep un missatge del conseller delegat de l&rsquo;empresa que els tenia contractats: &ldquo;Hola, equip. Escric aix&ograve; amb molt de pesar per informar-vos que, malgrat tots els esfor&ccedil;os que hem fet, hem hagut de prendre la dif&iacute;cil decisi&oacute; de cessar les operacions [...] amb efecte immediat&rdquo;. I afegeix: &ldquo;Amb els problemes actuals de flux de caixa, simplement no &eacute;s viable continuar&rdquo;. La plantilla acaba de descobrir que la mercantil, Merchants by Five, ha tancat de manera abrupta el restaurant i que la seva feina ha desaparegut.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Va ser una bogeria, ning&uacute; no en sabia res. Tothom se&rsquo;n va assabentar aquell mateix dia&rdquo;, relata &Oacute;scar, un dels empleats de l&rsquo;hotel que va viure l&rsquo;episodi des de dins. A l&rsquo;exterior de l&rsquo;espai que abans ocupava The Merchants by the Sea -com es deia el restaurant-, el treballador recorda que una clienta va baixar a esmorzar com qualsevol altre dia i es va dirigir a recepci&oacute;: &ldquo;Va preguntar per l&rsquo;esmorzar i li van dir que no n&rsquo;hi havia, que ja no se servia perqu&egrave; el restaurant havia tancat&rdquo;. Aquell moment va ser l&rsquo;espurna que va fer saltar les primeres alarmes. El restaurant, que gestionava el servei d&rsquo;esmorzars de l&rsquo;hotel, va deixar de funcionar d&rsquo;un dia per l&rsquo;altre i va obligar l&rsquo;establiment a reorganitzar sobre la marxa el servei de restauraci&oacute; per als hostes allotjats.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De sobte no hi havia esmorzar. Vam haver d&rsquo;improvisar i fins i tot a recepci&oacute; i els botons van acabar servint els caf&egrave;s&rdquo;, recorda &Oacute;scar, aleshores president del comit&egrave; d&rsquo;empresa. Alguns dies, afegeix, l&rsquo;establiment hoteler va optar fins i tot per traslladar els seus hostes a esmorzar a un club de p&agrave;del proper. La situaci&oacute; es va tornar encara m&eacute;s tensa quan els responsables de Merchants by Five, vinculada al projecte gastron&ograve;mic Five Senses Hospitality, van comen&ccedil;ar a endur-se materials. &ldquo;Aquell mateix dia van comen&ccedil;ar a treure coses d&rsquo;all&agrave;. Mercaderia, equipament&hellip; semblava que ho estiguessin desvalisant&rdquo;, relata el treballador. eldiario.es ha intentat posar-se en contacte amb l&rsquo;empresa, per&ograve; no ha obtingut resposta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De sobte no hi havia esmorzar. Vam haver d&#039;improvisar i fins i tot la recepció i els botons van acabar servint els cafès&quot;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar</span>
                                        <span>—</span> President del comitè d&#039;empresa en el moment dels fets
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Óscar, a les instal·lacions que va ocupar el restaurant Merchants by the Sea"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Óscar, a les instal·lacions que va ocupar el restaurant Merchants by the Sea                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La Just&iacute;cia d&oacute;na la ra&oacute; a la plantilla</strong></h2><p class="article-text">
        Un any i un mes despr&eacute;s, la Just&iacute;cia ha donat la ra&oacute; a la plantilla. El Tribunal Superior de Just&iacute;cia de les Illes Balears (TSJIB) ha declarat nuls els acomiadaments en concloure que l&rsquo;empresa Merchants by Five va extingir <em>de facto </em>els contractes de tots els treballadors sense seguir el procediment legal previst per a un acomiadament col&middot;lectiu contemplat a l&rsquo;article 51 de l&rsquo;Estatut dels Treballadors. &Eacute;s a dir, va tancar el negoci i va prescindir de la plantilla sense obrir el corresponent per&iacute;ode de consultes amb els representants dels treballadors, previst amb l&rsquo;objectiu de negociar, durant almenys 30 dies, possibles mesures per evitar o reduir els acomiadaments o millorar les condicions de sortida, com indemnitzacions o recol&middot;locacions. L&rsquo;empresa tampoc no va justificar documentalment les causes econ&ograve;miques que motivaven el tancament del restaurant. Simplement va abaixar la persiana, va extingir els contractes dels empleats i els va donar de baixa de la Seguretat Social.
    </p><p class="article-text">
        No nom&eacute;s aix&ograve;. La sent&egrave;ncia, a la qual ha tingut acc&eacute;s elDiario.es, subratlla que el restaurant no era un negoci a&iuml;llat, sin&oacute; part del que la jurisprud&egrave;ncia laboral denomina un &ldquo;grup patol&ograve;gic d'empreses&rdquo;: encara que formalment independents, funcionen a la pr&agrave;ctica com una sola organitzaci&oacute; empresarial. En aquest cas, els treballadors prestaven serveis per a diferents mercantils del grup, elaboraven a la mateixa cuina productes per vendre, servir o ser utilitzats en altres centres d'oci i restauraci&oacute; del conglomerat i comptaven amb una direcci&oacute; empresarial comuna, a m&eacute;s de mantenir relacions econ&ograve;miques entre les diferents societats, elements que porten els magistrats a estendre la responsabilitat laboral a diverses empreses vinculades a Five Senses Hospitality: Merchants by Five SLU, Mediterasian by Five SL, Five Senses Lifestyle SL, Number 1 HO by Five SL, Five Senses Hospitality SL. i Five Senses Catering &amp; Events SL.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tot l'anterior ens permet apreciar que estem davant un &uacute;s abusiu de la direcci&oacute; unit&agrave;ria, doncs sense forma definida s'instrumentalitza aquest entramat societari per desllindar responsabilitats en l'&uacute;s abusiu de la contractaci&oacute; dels treballadors, i sota una direcci&oacute; unit&agrave;ria indescifrable i confusa, amb els perjudicis que aix&ograve; suposa per als treballadors quant a les seves condicions de treball, amb modificacions imposades del lloc de prestaci&oacute; de serveis, horaris, identificaci&oacute; del veritable ocupador, impedint rebre la formaci&oacute; adequada -tant per a la correcta prestaci&oacute; de serveis, com a efectes de prevenci&oacute; de riscos per a cada centre de treball. I, finalment, fins i tot per eludir responsabilitats com en cas d'un acomiadament col&middot;lectiu&rdquo;, subratlla la sent&egrave;ncia dictada per la Sala social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sentència subratlla que el restaurant no era un negoci aïllat, sinó part del que la jurisprudència laboral denomina un &quot;grup patològic d&#039;empreses&quot;: encara que formalment independents, funcionen a la pràctica com una sola organització empresarial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El tribunal es recolza en diverses sent&egrave;ncies del Tribunal Suprem que estableixen que un grup deixa de ser una organitzaci&oacute; empresarial neutra o leg&iacute;tima quan les seves societats funcionen en la pr&agrave;ctica com una sola estructura per eludir responsabilitats laborals, passant a convertir-se en un instrument per cometre frau o ab&uacute;s de dret.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De Londres a Mallorca</strong></h2><p class="article-text">
        Darrere del grup Five Senses es troben els empresaris Edgar Lagassi, Andrius Kulbokas i Mariusz Szymecki, que han desenvolupat bona part de la seva carrera en el sector de la restauraci&oacute; de luxe a Londres abans de traslladar el seu projecte a Mallorca. All&agrave; van treballar en restaurants i clubs privats d&rsquo;alt nivell vinculats a l&rsquo;oci i a l&rsquo;hostaleria de gamma alta, un entorn que en la darrera d&egrave;cada ha servit d&rsquo;escola per a nombrosos empresaris del sector gastron&ograve;mic internacional. Despr&eacute;s d&rsquo;aquesta etapa al Regne Unit, els tres socis van impulsar a Palma un projecte orientat a crear conceptes gastron&ograve;mics vinculats al turisme premium i als hotels boutique, obrint el 2020 el restaurant The Merchants&ndash;Steak &amp; Grill, situat a l&rsquo;hotel Palacio Can Marqu&eacute;s, al centre hist&ograve;ric de Palma, i dirigit al turisme internacional i a una clientela d&rsquo;alt poder adquisitiu. Tamb&eacute; compten amb el restaurant Canela, l&rsquo;asi&agrave;tic KOH Palma, l&rsquo;espai gastron&ograve;mic Wineing o el Beatnik. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Part de l&#039;espai que va ocupar l&#039;antic restaurant"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Part de l&#039;espai que va ocupar l&#039;antic restaurant                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Caviar a 125 euros i wagyu a 180</strong></h2><p class="article-text">
        A Portals Nous, Five Senses va presentar The Merchants by the Sea com la versi&oacute; costanera de The Merchants. Va obrir les portes el 2024 amb una carta que reflectia la seva aposta per un p&uacute;blic amb alt poder adquisitiu: caviar Oscietra a partir de 125 euros, wagyu japon&egrave;s per 180, torres de marisc per 140 euros i ampolles de xampany que superaven els 500 euros. L&rsquo;aposta responia a una tend&egrave;ncia creixent en destinacions tur&iacute;stiques com Mallorca, on hotels i empreses gastron&ograve;miques externalitzen la seva restauraci&oacute; a grups que solen crear societats diferents per a cada projecte o establiment, cosa que permet separar la gesti&oacute; de cada negoci i limitar riscos empresarials. Tot just uns mesos despr&eacute;s, The Merchants by the Sea cessava completament la seva activitat sense cap m&eacute;s explicaci&oacute; que un missatge de text. Malgrat el conflicte laboral i el cessament de l&rsquo;activitat, la web de l&rsquo;establiment continua activa i s&rsquo;hi pot llegir: &ldquo;Tancat per temporada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rafa Huete, representant d&rsquo;UGT que va participar en el cas, recorda que el sindicat es va assabentar del que havia passat quan va rebre una trucada d&rsquo;&Oacute;scar. &ldquo;Em va telefonar i em va dir: &lsquo;Vine cap aqu&iacute;, que tenim un problema amb els treballadors&rsquo;&rdquo;, relata. Quan va arribar a l&rsquo;establiment es va trobar amb desenes d&rsquo;empleats del restaurant asseguts a les escales de l&rsquo;hotel. &ldquo;Hi havia unes 35 persones all&agrave; perqu&egrave; els havien tancat les portes i no podien entrar a treballar&rdquo;. No obstant aix&ograve;, els treballadors ja sospitaven que alguna cosa estava passant: a recepci&oacute; havien vist entrar a primera hora diverses persones que carregaven caixes en una furgoneta. &ldquo;Estaven traient-ho tot: la vaixella, el material&hellip; fins i tot l&rsquo;enciam de les neveres&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Huete conversa amb Óscar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Huete conversa amb Óscar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Els van deixar a la seva sort sense cap tipus d&rsquo;explicaci&oacute;&rdquo;, lamenta Huete, responsable del departament de Serveis, Mobilitat i Consum (SMC) d&rsquo;UGT a Calvi&agrave;. Despr&eacute;s d&rsquo;aquell episodi, el sindicat va mantenir una reuni&oacute; amb els treballadors per decidir com actuar i van optar per denunciar. Per al representant sindical, el tancament del negoci i l&rsquo;acomiadament de la plantilla es van produir sense transpar&egrave;ncia per part de l&rsquo;empresa i van deixar els treballadors en una situaci&oacute; de gran incertesa. Tanmateix, el pas del temps ha canviat la situaci&oacute; de molts afectats. Alguns d&rsquo;ells van comen&ccedil;ar a treballar en altres llocs i, ara, el mateix hotel que havia subcontractat els serveis del restaurant, The Donna Portals, mant&eacute; converses amb alguns dels antics treballadors perqu&egrave; puguin cobrir el servei de restauraci&oacute; despr&eacute;s de la desaparici&oacute; del restaurant externalitzat.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/restaurant-luxe-acomiada-sense-avisar-50-treballadors-mallorca-bogeria_1_13067715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 05:31:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f1d99994-c4ec-4add-8876-946a6060e120_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138654.jpg" length="2932806" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f1d99994-c4ec-4add-8876-946a6060e120_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138654.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2932806" width="4520" height="2543"/>
      <media:title><![CDATA[Un restaurant de luxe acomiada sense avisar 50 treballadors a Mallorca: "Va ser una bogeria"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f1d99994-c4ec-4add-8876-946a6060e120_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138654.jpg" width="4520" height="2543"/>
      <media:keywords><![CDATA[Restaurantes,Restauración,Hoteles,Turismo,Turistas,Despidos,Despido improcedente,Trabajadores,Hostelería,Tribunales,Conflictos laborales,Derechos laborales,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un restaurante de lujo despide sin avisar a 50 trabajadores en Mallorca: "Fue una locura"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/restaurante-lujo-despide-avisar-50-trabajadores-mallorca-locura_1_13045075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1d99994-c4ec-4add-8876-946a6060e120_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138654.jpg" width="4520" height="2543" alt="Un restaurante de lujo despide sin avisar a 50 trabajadores en Mallorca: &quot;Fue una locura&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Justicia da la razón a la plantilla y declara nula la extinción de sus contratos al concluir que el local, que ofrecía caviar a partir de 125 euros, cerró el negocio de forma abrupta y sin aplicar el procedimiento legal de despido colectivo</p><p class="subtitle">El gasto de turistas extranjeros salva al sector del lujo en Ibiza: “Son muy buenos clientes porque les da igual el precio”</p></div><p class="article-text">
        6 de diciembre de 2024. La ma&ntilde;ana se presenta como otra m&aacute;s en este hotel de cinco estrellas de Portals Nous, considerada la zona tur&iacute;stica m&aacute;s exclusiva de Mallorca. Sin embargo, al acudir a su puesto de trabajo en el restaurante del establecimiento, los empleados se encuentran una escena inesperada: la sociedad que explota el negocio lo ha cerrado y su interior ha sido pr&aacute;cticamente vaciado. Al cabo de un momento, la plantilla, unas 50 personas entre camareros, cocineros y personal de servicio, recibe un mensaje del consejero delegado de la empresa que los ten&iacute;a contratados: &ldquo;Hola, equipo. Escribo esto con mucho pesar para informaros de que, a pesar de todos los esfuerzos que hemos realizado, hemos tenido que tomar la dif&iacute;cil decisi&oacute;n de cesar las operaciones [...] con efecto inmediato&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Con los problemas de flujo de caja actuales, simplemente no es viable seguir adelante&rdquo;. La plantilla acaba de descubrir que la mercantil, Merchants by Five, ha cerrado de forma abrupta el restaurante y que su trabajo ha desaparecido. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue una locura, nadie sab&iacute;a nada. Todo el mundo se enter&oacute; ese mismo d&iacute;a&rdquo;, relata &Oacute;scar, uno de los empleados del hotel que vivi&oacute; el episodio desde dentro. A las afueras del espacio que antes ocupaba The Merchants by the Sea -como se llamaba el restaurante-, el trabajador recuerda que una clienta baj&oacute; a desayunar como cualquier otro d&iacute;a y se dirigi&oacute; a recepci&oacute;n: &ldquo;Pregunt&oacute; por el desayuno y le dijeron que no hab&iacute;a, que ya no se serv&iacute;a porque el restaurante hab&iacute;a cerrado&rdquo;. Fue la espita que hizo saltar las primeras alarmas. El restaurante, que gestionaba el servicio de desayunos del hotel, dej&oacute; de funcionar de un d&iacute;a para otro y oblig&oacute; al establecimiento a reorganizar sobre la marcha el servicio de restauraci&oacute;n para los hu&eacute;spedes alojados en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De repente no hab&iacute;a desayuno. Tuvimos que improvisar y hasta la recepci&oacute;n y los botones acabaron sirviendo los caf&eacute;s&rdquo;, recuerda &Oacute;scar, entonces presidente del comit&eacute; de empresa. Algunos d&iacute;as, a&ntilde;ade, el establecimiento hotelero opt&oacute; incluso por trasladar a sus hu&eacute;spedes a desayunar a un club de p&aacute;del pr&oacute;ximo. La situaci&oacute;n se volvi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s tensa cuando los responsables de Merchants by Five, vinculada al proyecto gastron&oacute;mico Five Senses Hospitality, comenzaron a llevarse los materiales. &ldquo;Ese mismo d&iacute;a empezaron a sacar cosas de all&iacute;. Mercanc&iacute;a, equipamiento&hellip; parec&iacute;a que lo estaban desvalijando&rdquo;, relata el trabajador. elDiario.es ha intentado ponerse en contacto con la empresa, pero no ha obtenido respuesta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De repente no había desayuno. Tuvimos que improvisar y hasta la recepción y los botones acabaron sirviendo los cafés&quot;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar</span>
                                        <span>—</span> Presidente el comité de empresa en el momento de los hechos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fb824809-0edc-4424-980e-d636b5cdb49a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Óscar, en las instalaciones que ocupó el restaurante Merchants by the Sea"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Óscar, en las instalaciones que ocupó el restaurante Merchants by the Sea                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La Justicia da la raz&oacute;n a la plantilla</strong></h2><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o y un mes despu&eacute;s, la Justicia ha dado la raz&oacute;n a la plantilla. El Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJIB) ha declarado nulos los despidos al concluir que la empresa Merchants by Five extingui&oacute; de facto los contratos de todos los trabajadores sin seguir el procedimiento legal previsto para un despido colectivo contemplado en el art&iacute;culo 51 del Estatuto de los Trabajadores. Es decir, cerr&oacute; el negocio y prescindi&oacute; de la plantilla sin abrir el pertinente periodo de consultas con los representantes de los trabajadores, previsto con el objetivo de negociar, durante al menos 30 d&iacute;as, posibles medidas para evitar o reducir los despidos o mejorar las condiciones de salida, como indemnizaciones o recolocaciones. La empresa tampoco justific&oacute; documentalmente las causas econ&oacute;micas que motivaban el cierre del restaurante. Simplemente ech&oacute; la persiana, extingui&oacute; los contratos de los empleados y los dio de baja de la seguridad social. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La empresa cerró el restaurante y prescindió de la plantilla sin abrir el pertinente periodo de consultas con los representantes de los trabajadores, previsto con el objetivo de negociar, durante al menos 30 días, posibles medidas para evitar o reducir los despidos o mejorar las condiciones de salida, como indemnizaciones o recolocaciones. Tampoco justificó documentalmente las causas económicas que motivaban el cierre</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No solo eso. La sentencia, a la que ha tenido acceso elDiario.es, subraya que el restaurante no era un negocio aislado, sino parte de lo que la jurisprudencia laboral denomina un &ldquo;grupo patol&oacute;gico de empresas&rdquo;: aunque formalmente independientes, funcionan en la pr&aacute;ctica como una sola organizaci&oacute;n empresarial. En este caso, los trabajadores prestaban servicios para distintas mercantiles del grupo, elaboraban en la misma cocina productos para vender, servir o ser utilizados en otros centros de ocio y restauraci&oacute;n del conglomerado y contaban con una direcci&oacute;n empresarial com&uacute;n, adem&aacute;s de mantener relaciones econ&oacute;micas entre las distintas sociedades, elementos que llevan a los magistrados a extender la responsabilidad laboral a varias empresas vinculadas a Five Senses Hospitality: Merchants by Five SLU, Mediterasian by Five SL, Five Senses Lifestyle SL, Number 1 HO by Five SL, Five Senses Hospitality SL. y Five Senses Catering &amp; Events SL.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo anterior nos permite apreciar que estamos ante un uso abusivo de la direcci&oacute;n unitaria, pues sin forma definida se instrumentaliza este entramado societario para deslindar responsabilidades en el uso abusivo de la contrataci&oacute;n de los trabajadores, y bajo una direcci&oacute;n unitaria indescifrable y confusa, con los perjuicios que ello supone para los trabajadores en cuanto a sus condiciones de trabajo, con modificaciones impuestas del lugar de prestaci&oacute;n de servicios, horarios, identificaci&oacute;n del verdadero empleador, impidiendo recibir la formaci&oacute;n adecuada -tanto para la correcta prestaci&oacute;n de servicios, como efectos de prevenci&oacute;n de riesgos para cada centro de trabajo. Y, finalmente, incluso para eludir responsabilidades como en caso de un despido colectivo&rdquo;, subraya la sentencia dictada por la Sala de lo Social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sentencia subraya que el restaurante no era un negocio aislado, sino parte de lo que la jurisprudencia laboral denomina un &quot;grupo patológico de empresas&quot;: aunque formalmente independientes, funcionan en la práctica como una sola organización empresarial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El tribunal se apoya en varias sentencias del Tribunal Supremo que establecen que un grupo deja de ser una organizaci&oacute;n empresarial neutra o leg&iacute;tima cuando sus sociedades funcionan en la pr&aacute;ctica como una sola estructura para eludir responsabilidades laborales, pasando a convertirse en un instrumento para cometer fraude o abuso de derecho.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De Londres a Mallorca</strong></h2><p class="article-text">
        Tras el grupo Five Senses se encuentran los empresarios Edgar Lagassi, Andrius Kulbokas y Mariusz Szymecki, quienes han desarrollado buena parte de su carrera en el sector de la restauraci&oacute;n de lujo en Londres antes de trasladar su proyecto a Mallorca. All&iacute; trabajaron en restaurantes y clubes privados de alto nivel vinculados al ocio y la hosteler&iacute;a de gama alta, un entorno que en la &uacute;ltima d&eacute;cada ha servido de escuela para numerosos empresarios del sector gastron&oacute;mico internacional. Tras esa etapa en Reino Unido, los tres socios impulsaron en Palma un proyecto orientado a crear conceptos gastron&oacute;micos vinculados al turismo <em>premium</em> y a hoteles <em>boutique,</em> abriendo en 2020 el restaurante The Merchants&ndash;Steak &amp; Grill, situado en el hotel Palacio Can Marqu&eacute;s, en el casco hist&oacute;rico de Palma, y dirigido al turismo internacional y a una clientela de alto poder adquisitivo. Tambi&eacute;n cuentan con el restaurante Canela, el asi&aacute;tico KOH Palma, el espacio gastron&oacute;mico Wineing o el Beatnik. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/be793ff1-1c45-4f6a-b403-8d3a1ca3cf1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Parte del espacio que ocupó el antiguo restaurante"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Parte del espacio que ocupó el antiguo restaurante                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Caviar a 125 euros y wagyu a 180</strong></h2><p class="article-text">
        En Portals Nous, Five Sense present&oacute; The Merchants by the Sea como la versi&oacute;n costera de The Merchants. Abri&oacute; sus puertas en 2024 con una carta que reflejaba su apuesta por un p&uacute;blico con alto poder adquisitivo: caviar Oscietra a partir de 125 euros, wagyu japon&eacute;s por 180, torres de marisco por 140 euros y botellas de champ&aacute;n que superaban los 500 euros. La apuesta respond&iacute;a a una tendencia creciente en destinos tur&iacute;sticos como Mallorca, donde hoteles y empresas gastron&oacute;micas externalizan su restauraci&oacute;n a grupos que suelen crear sociedades distintas para cada proyecto o establecimiento, lo que permite separar la gesti&oacute;n de cada negocio y limitar riesgos empresariales. Apenas unos meses despu&eacute;s, The Merchants by the Sea cesaba por completo su actividad sin m&aacute;s explicaci&oacute;n que un mensaje de texto. Pese al conflicto laboral y el cese de la actividad, la web del establecimiento sigue activa y en ella puede leerle: &ldquo;Cerrado por temporada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Rafa Huete, representante de UGT que particip&oacute; en el caso, recuerda que el sindicato se enter&oacute; de lo ocurrido cuando recibi&oacute; una llamada de &Oacute;scar. &ldquo;Me llam&oacute; y me dijo: 'Vente para ac&aacute;, que tenemos un problema con los trabajadores'&rdquo;, relata. Cuando lleg&oacute; al establecimiento se encontr&oacute; con decenas de empleados del restaurante sentados en las escaleras del hotel. &ldquo;Hab&iacute;a unas 35 personas all&iacute; porque les hab&iacute;an cerrado las puertas y no pod&iacute;an entrar a trabajar&rdquo;. Sin embargo, los trabajadores ya sospechaban que algo estaba pasando: en recepci&oacute;n hab&iacute;an visto entrar a primera hora a varias personas que cargaban cajas en una furgoneta: &ldquo;Estaban sacando todo: la vajilla, el material&hellip; hasta la lechuga de las neveras&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cb9e5abb-16c0-4300-b638-d59add830e6c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Huete conversa con Óscar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Huete conversa con Óscar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Los dejaron a su suerte sin ning&uacute;n tipo de explicaci&oacute;n&rdquo;, lamenta Huete, responsable del departamento de Servicios, Movilidad y Consumo (SMC) de UGT en Calvi&agrave;. Tras aquel episodio, el sindicato mantuvo una reuni&oacute;n con los trabajadores para decidir c&oacute;mo actuar y decidieron denunciar. Para el representante sindical, el cierre del negocio y el despido de la plantilla se produjeron sin transparencia por parte de la empresa y dejaron a los trabajadores en una situaci&oacute;n de gran incertidumbre. Sin embargo, el paso del tiempo ha cambiado la situaci&oacute;n de muchos afectados. Algunos de ellos comenzaron a trabajar en otros lugares y, ahora, el propio hotel que subcontrat&oacute; los servicios del restaurante, The Donna Portals, se encuentra conversando en la actualidad con algunos de los antiguos trabajadores para que puedan cubrir el servicio de restauraci&oacute;n tras la desaparici&oacute;n del restaurante externalizado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/restaurante-lujo-despide-avisar-50-trabajadores-mallorca-locura_1_13045075.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 05:01:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f1d99994-c4ec-4add-8876-946a6060e120_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138654.jpg" length="2932806" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f1d99994-c4ec-4add-8876-946a6060e120_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138654.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2932806" width="4520" height="2543"/>
      <media:title><![CDATA[Un restaurante de lujo despide sin avisar a 50 trabajadores en Mallorca: "Fue una locura"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f1d99994-c4ec-4add-8876-946a6060e120_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138654.jpg" width="4520" height="2543"/>
      <media:keywords><![CDATA[Restaurantes,Restauración,Hoteles,Turismo,Turistas,Despidos,Despido improcedente,Trabajadores,Hostelería,Tribunales,Conflictos laborales,Derechos laborales,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Necessitem un lloc on dormir": Palma activa el desallotjament de les més de 200 persones que malviuen a l'antiga presó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/necessito-lloc-on-dormir-palma-activa-desallotjament-les-mes-200-persones-malviuen-l-antiga-preso_1_13020590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b9b357b-567f-465f-983c-53bd8624ee58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Necessitem un lloc on dormir&quot;: Palma activa el desallotjament de les més de 200 persones que malviuen a l&#039;antiga presó"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L'Ajuntament, governat per PP i Vox, desplega un ampli dispositiu policial per identificar els ocupants i notificar-los la seva expulsió del vell recinte, abandonat des del 1999 entre promeses de reconversió que mai arriben. "Aquí els polítics parlen molt, però no fan res", es lamenta un dels afectats</p><p class="subtitle">La batalla del Bisbat de Mallorca per fer fora d'un local abandonat i “perillós” una dona amb dos fills
</p></div><p class="article-text">
        Silvino va n&eacute;ixer a Langreo, al cor miner d'Ast&uacute;ries. Tenia 15 anys quan ajudava el seu pare a arrossegar sacs de carb&oacute; i a repartir-los entre els ve&iuml;ns abans d'emigrar i comen&ccedil;ar una vida errant que, entre altres destinacions, el va portar a Finl&agrave;ndia, a Can&agrave;ries i, finalment, a Mallorca. Amb el fred del mat&iacute; encara agafat a la roba, relata la seva hist&ograve;ria mentre, al seu voltant, t&egrave;cnics municipals i un ampli dispositiu de la Policia Local identifiquen aquells que, com ell, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/200-sintecho-viven-carcel-abandonada-basura-agua-luz-son-desalojados-no-adonde_1_12129971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">malviuen des de fa anys a l'antiga pres&oacute; de Palma</a>: m&eacute;s de 200 persones entre residents sense recursos, treballadors precaritzats i migrants. L'Ajuntament ha reactivat el desnonament de tots ells, per&ograve; Silvino, cuiner avui jubilat, ho t&eacute; clar: &ldquo;No penso quedar-me al carrer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Divendres que ve, una vegada completats els controls iniciats aquest dimecres, el Consistori preveu notificar-los l'ordre d'expulsi&oacute;, presentada com una actuaci&oacute; necess&agrave;ria per raons de seguretat i salubritat. Al llarg del mat&iacute;, els seus noms eren anotats en formularis i incorporats, un a un, dins un procediment administratiu tan meticul&oacute;s com impersonal. Mentrestant, als afores de l'immoble, el primer tinent de batle de Palma, Javier Bonet (PP), assegurava que el que al govern municipal li preocupa &eacute;s que &ldquo;cap persona de les que viuen aqu&iacute; dins pugui morir calcinada&rdquo;, en al&middot;lusi&oacute; als quatre incendis registrats a les instal&middot;lacions el passat cap de setmana i que, al seu parer, van ser &ldquo;probablement provocats&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En un comunicat rem&egrave;s als mitjans de comunicaci&oacute;, l'equip de govern apunta que &ldquo;no &eacute;s un fet a&iuml;llat&rdquo;, sin&oacute; que &ldquo;es ve repetint amb freq&uuml;&egrave;ncia en els &uacute;ltims mesos&rdquo;, la qual cosa, en paraules de Bonet, &ldquo;fa pensar&rdquo; que &ldquo;puguin ser fins i tot provocats pels ocupants, derivats de disputes entre els grups que aqu&iacute; resideixen&rdquo;. Una afirmaci&oacute; que el Consistori formula en termes hipot&egrave;tics en un intent d'associar als seus residents amb la conflictivitat i refor&ccedil;ant amb aix&ograve; l'argument municipal a favor del desallotjament.
    </p><p class="article-text">
        Molts dels afectats no tenen alternativa habitacional ni ingressos suficients per pagar el lloguer d'una habitaci&oacute; -el preu de la qual en alguns casos <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/mil-euros-habitacion-alquiler-trabajadores-temporada-alcanza-precios-abusivos-ibiza_1_12286180.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arriba a superar els 1.000 euros</a>- i resistiran, entre els enderrocs i els murs esquerdats del vell recinte carcerari fins que s'esgoti el termini legal. Despr&eacute;s de la notificaci&oacute; del desnonament, els ocupants disposaran de cinc dies per presentar al&middot;legacions. Despr&eacute;s, es dictar&agrave; una ordre que els obligar&agrave; a abandonar el lloc en un m&agrave;xim de quatre dies. De no fer-ho, l'Ajuntament sol&middot;licitar&agrave; autoritzaci&oacute; judicial per executar el desnonament col&middot;lectiu. Un cop desocupat l'espai, el Consistori preveu netejar-lo, tapiar-lo i, posteriorment, demolir-lo per urbanitzar el solar amb la construcci&oacute; d'un acc&eacute;s a l'autovia de Palma i un projecte d'habitatges.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un dels afectats pel desnonament proporciona les seves dades a la carpa muntada per la Policia Local de Palma a l&#039;antiga presó"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dels afectats pel desnonament proporciona les seves dades a la carpa muntada per la Policia Local de Palma a l&#039;antiga presó                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de les façanes de l&#039;antiga presó"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de les façanes de l&#039;antiga presó                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Potser agafar&eacute; un carro i el passejar&eacute; pel carrer&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Silvino explica que va arribar a la vella pres&oacute; despr&eacute;s que la propiet&agrave;ria de l'habitaci&oacute; on vivia li pug&eacute;s el lloguer de 200 a 250 euros, una xifra impossible per a alg&uacute; que aleshores cobrava poc m&eacute;s de 400. &ldquo;Vaig agafar els trastos i me'n vaig anar&rdquo;, recorda. Una dona el va veure al carrer i li va parlar d'aquest lloc. Sense aigua, sense electricitat i entre murs derru&iuml;ts que amb prou feines protegeixen del fred exterior, l'home va trobar un 'refugi'. Recrimina que, amb una mitjana pensi&oacute; que amb prou feines arriba per sobreviure, no sap on anir&agrave;: &ldquo;Potser agafar&eacute; un carro i passejar&eacute; pel carrer&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Silvino recrimina que, amb una mitjana pensió que amb prou feines arriba per sobreviure, no sap on anirà: &#039;Potser agafaré un carro i passejaré pel carrer&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Silvino recrimina que, amb una mitjana pensió que amb prou feines arriba per sobreviure, no sap on anirà: &#039;Potser agafaré un carro i passejaré pel carrer&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A pocs metres, un altre 'resident' de l'antiga pres&oacute;, d'origen italo-tunisi&agrave;, explica que fa tres anys que viu al recinte. &ldquo;Aqu&iacute; els pol&iacute;tics parlen molt, per&ograve; no fan res. I la policia ve aqu&iacute; a parlar, per&ograve; no posa una soluci&oacute;&rdquo;, lamenta, mentre insisteix que ning&uacute; li ha explicat amb claredat qu&egrave; passar&agrave; despr&eacute;s. &ldquo;Aqu&iacute; no hi ha aigua ni llum. I em diuen que he d'anar-me'n. Qu&egrave; puc fer jo? No cometo delictes, s&oacute;c una persona treballadora, vaig a la feina i torno&rdquo;, apunta, per la seva banda, Felipe, una altra de les persones que s'enfronten a la incertesa de la sortida for&ccedil;osa amb el temor de perdre l'&uacute;nic sostre del qual disposa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un altre dels afectats pel desnonament, amb el primer tinent de batle de Palma, Javier Bonet (PP). &#039;Aquí els polítics parlen molt, però no fan res&#039;, lamenta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un altre dels afectats pel desnonament, amb el primer tinent de batle de Palma, Javier Bonet (PP). &#039;Aquí els polítics parlen molt, però no fan res&#039;, lamenta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En termes similars es pronuncia Antonio, mallorqu&iacute; que fa sis mesos que viu a l'antiga pres&oacute; i recrimina que el desnonament s'est&agrave; duent a terme &ldquo;amb nocturnitat i tra&iuml;doria&rdquo;. &ldquo;No ens donen cap soluci&oacute;. Molts som treballadors. Qu&egrave; aconseguiran amb aix&ograve;? Un cens. I si ens fan fora dem&agrave;? On anem? Vosaltres sabeu el que costa lloguer un pis&rdquo;, incideix, dirigint-se als periodistes que a primera hora s'han despla&ccedil;at fins al recinte. Una ullada al portal immobiliari Idealista permet comprovar com, en aquests moments, tan sols una desena de pisos s'anuncien a Palma per menys de 1.000 euros al mes. Nom&eacute;s un d'ells supera els 50 metres quadrats: en fa 55.
    </p><p class="article-text">
        Un altre dels afectats, el testimoni del qual ha recollit l'ag&egrave;ncia EFE, assegura ser &ldquo;una persona treballadora amb un sou en B de 1.200 euros a la construcci&oacute;&rdquo; i que el seu cap li exigeix 3.000 euros per contractar-lo, una pr&agrave;ctica il&middot;legal que il&middot;lustra l'explotaci&oacute; i l'indefensi&oacute; a les quals nombrosos treballadors es troben sotmesos<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/negocio-explotacion-laboral-inmigrantes-cae-malaga-trama-dedicada-blanquear-beneficios_1_11232643.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, atrapats entre l'economia submergida i un mercat immobiliari que els tanca les portes</a>. &ldquo;Necessito un lloc on dormir&rdquo;, sentencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Personal sanitari i voluntaris atenen diversos residents de l&#039;antiga presó amb motiu del dispositiu desplegat"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Personal sanitari i voluntaris atenen diversos residents de l&#039;antiga presó amb motiu del dispositiu desplegat                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Policia Local ha mobilitzat un ampli dispositiu per identificar els ocupants de l&#039;antiga presó, abandonada des del 1999"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Policia Local ha mobilitzat un ampli dispositiu per identificar els ocupants de l&#039;antiga presó, abandonada des del 1999                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Contactes amb el Bisbat i l'Ex&egrave;rcit</strong> </h2><p class="article-text">
        L'Ajuntament, per la seva banda, assegura que est&agrave; intentant trobar una soluci&oacute; amb el Bisbat de Mallorca -que recentment <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/batalla-obispado-mallorca-echar-local-abandonado-peligroso-mujer-hijos_1_13012437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha recorregut als tribunals per a desallotjar una mare i els seus dos fills</a> d'un dels seus locals apel&middot;lant a la &ldquo;perillositat&rdquo; de l'immoble- i l'Ex&egrave;rcit amb l'objectiu que ning&uacute; quedi a la intemp&egrave;rie. &ldquo;&Eacute;s un problema de ciutat i un problema de pa&iacute;s&rdquo;, ha asseverat Bonet en refer&egrave;ncia a l'actual crisi habitacional, agreujada en els &uacute;ltims anys per l'especulaci&oacute; immobili&agrave;ria, la irrupci&oacute; massiva de fons d'inversi&oacute; internacionals i la turistitzaci&oacute;, factors que han emp&egrave;s centenars de persones a viure amuntegades a infrahabitatges, caravanes i a edificis abandonats com l'antiga pres&oacute; de Palma. 
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a Mu&ntilde;oz, portaveu d'Unides Podem a l'Ajuntament de Palma, qui es trobava present juntament amb altres integrants de la formaci&oacute; morada per intentar aclarir als afectats qu&egrave; passar&agrave; quan el procediment administratiu esgoti els seus terminis, s'ha mostrat severament cr&iacute;tica amb l'actuaci&oacute; municipal i amb la &ldquo;pol&iacute;tica criminal&rdquo; del batle, Jaime Mart&iacute;nez, que suposa &ldquo;deixar al carrer persones que ja viuen en unes condicions que ning&uacute; desitjaria&rdquo;. Aix&iacute; mateix, lamenta l'abs&egrave;ncia d'un acompanyament real per part dels t&egrave;cnics municipals: &ldquo;Hi ha una taula de serveis socials que est&agrave; ajudant a desnonar 200 persones, m&eacute;s de la meitat d'ells sense papers, sense que se'ls estigui explicant el proc&eacute;s ni les alternatives disponibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mu&ntilde;oz ha proposat al Consistori reconvertir l'antiga pres&oacute; en habitatges socials aix&iacute; com en una resid&egrave;ncia p&uacute;blica d'estudiants, i ha cridat l'alcalde a abandonar la idea de construir una rotonda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de les estances de la vella presó, envaïda pels enderrocs"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de les estances de la vella presó, envaïda pels enderrocs                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de les més de 200 persones que s&#039;allotgen a les antigues dependències carceràries"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de les més de 200 persones que s&#039;allotgen a les antigues dependències carceràries                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Les entitats socials adverteixen, per la seva banda, de les conseq&uuml;&egrave;ncies immediates del desnonament. Metges del M&oacute;n calcula que unes 250 persones resideixen al recinte en situaci&oacute; d'extrema vulnerabilitat -moltes d'elles amb greus problemes de salut f&iacute;sica i mental- i denuncia que no s'han habilitat recursos suficients per acollir-les. L'organitzaci&oacute; alerta que, si s'executa en les condicions actuals, totes elles &ldquo;quedaran directament abocades, encara m&eacute;s, a una realitat marcada per la inseguretat, la ruptura dels seus processos terap&egrave;utics i socials, el deteriorament accelerat de la seva salut&rdquo; aix&iacute; com a &ldquo;una major exposici&oacute; a situacions de viol&egrave;ncia, exclusi&oacute; i estigmatitzaci&oacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Davant aquest escenari, Metges del M&oacute;n ha instat l'Ajuntament a &ldquo;assumir la seva responsabilitat institucional i a actuar amb car&agrave;cter urgent&rdquo;, habilitant alternatives habitacionals dignes, suficients i adequades abans de procedir al desnonament o, en defecte, ajornant-lo &ldquo;fins a garantir una soluci&oacute; definitiva que protegeixi els drets fonamentals de les persones afectades i eviti la generaci&oacute; d'una emerg&egrave;ncia social que, a dia d'avui, segueix sent prevenible mitjan&ccedil;ant voluntat pol&iacute;tica i planificaci&oacute; responsable&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f3ef665-7450-4dd8-8c79-c0d166d904f2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f3ef665-7450-4dd8-8c79-c0d166d904f2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f3ef665-7450-4dd8-8c79-c0d166d904f2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f3ef665-7450-4dd8-8c79-c0d166d904f2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f3ef665-7450-4dd8-8c79-c0d166d904f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f3ef665-7450-4dd8-8c79-c0d166d904f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5f3ef665-7450-4dd8-8c79-c0d166d904f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un dels afectats pel desallotjament"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dels afectats pel desallotjament                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aquells que avui sobreviuen al vell penal -alguns des de fa uns mesos, altres des de fa anys- habiten les mateixes parets que durant d&egrave;cades van tancar els presos comuns que van ocupar el complex des de la seva inauguraci&oacute; el 1968. Fins aleshores, la pres&oacute; provincial es trobava al convent de ses Caputxines. La pres&oacute;, la possessi&oacute; de la qual l'Ajuntament vol recuperar, va romandre en funcionament fins al 1999, quan els interns van ser traslladats a l'actual centre penitenciari de Palma i els estrets passadissos, les cel&middot;les i els patis van quedar sumits a l'abandonament, condemnats a un deteriorament lent que avui serveix de refugi precari per a aquells que no tenen un altre lloc on viure.
    </p><p class="article-text">
        Les dificultats per accedir a un habitatge digne a Balears, els elevats preus del qual s'han convertit en un obstacle per a la poblaci&oacute; local enfront de l'elevada demanda de compra i lloguer per part d'estrangers amb major capacitat financera, han portat la poblaci&oacute; m&eacute;s vulnerable a buscar alternatives com aquesta per poder sobreviure. A Palma, una de les ciutats espanyoles amb el mercat immobiliari m&eacute;s tensionat, les dades il&middot;lustren la magnitud de la crisi habitacional, l'increment del sensellarisme i les dificultats d'acc&eacute;s al mercat residencial: mentre els preus continuen disparant-se -al gener el metre quadrat va assolir els 5.131 euros enfront dels 2.650 euros de mitjana estatal, segons Idealista-, un total de 9.346 pisos romanen buits, d'acord a les dades del mateix portal immobiliari. Palma concentra, aix&iacute; mateix,<a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-millon-viviendas-manos-grandes-propietarios_1_11844846.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la major part dels habitatges de&nbsp;Balears&nbsp;en mans de grans tenidors </a>-aquells que posseeixen m&eacute;s de deu immobles-, amb 8.652 sota el seu control, dels quals 2.621 pertanyen a titulars amb carteres superiors a cent propietats, segons reflecteix la<a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-millon-viviendas-manos-grandes-propietarios_1_11844846.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> investigaci&oacute; duta a terme l'any passat per elDiario.es amb dades in&egrave;dites del Cadastre</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/necessito-lloc-on-dormir-palma-activa-desallotjament-les-mes-200-persones-malviuen-l-antiga-preso_1_13020590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 16:41:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0b9b357b-567f-465f-983c-53bd8624ee58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2188053" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0b9b357b-567f-465f-983c-53bd8624ee58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2188053" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Necessitem un lloc on dormir": Palma activa el desallotjament de les més de 200 persones que malviuen a l'antiga presó]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0b9b357b-567f-465f-983c-53bd8624ee58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Personas sin hogar,Sin hogar,Mercado inmobiliario,Especulación inmobiliaria,Trabajadores,Migrantes,PP - Partido Popular,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Necesitamos un lugar donde dormir": Palma activa el desalojo de más de 200 personas que malviven en su antigua cárcel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/necesito-lugar-dormir-palma-activa-desalojo-200-personas-malviven-antigua-carcel_1_13018889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b9b357b-567f-465f-983c-53bd8624ee58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Necesitamos un lugar donde dormir&quot;: Palma activa el desalojo de más de 200 personas que malviven en su antigua cárcel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento, gobernado por PP y Vox, despliega un amplio dispositivo policial para identificar a los ocupantes y notificarles su expulsión del viejo recinto, abandonado desde 1999 entre promesas de reconversión que nunca llegan. "Aquí los políticos hablan mucho, pero no hacen nada", se lamenta uno de los afectados</p><p class="subtitle">La batalla del Obispado de Mallorca para echar de un local abandonado y “peligroso” a una mujer con dos hijos
</p></div><p class="article-text">
        Silvino naci&oacute; en Langreo, en el coraz&oacute;n minero de Asturias. Ten&iacute;a 15 a&ntilde;os cuando ayudaba a su padre a acarrear sacos de carb&oacute;n y a repartirlos entre los vecinos antes de emigrar y dar inicio a una vida errante que, entre otros destinos, lo llev&oacute; a Finlandia, a Canarias y, finalmente, a Mallorca. Con el fr&iacute;o de la ma&ntilde;ana todav&iacute;a agarrado a la ropa, relata su historia mientras, a su alrededor, t&eacute;cnicos municipales y un amplio dispositivo de la Polic&iacute;a Local identifican los &ldquo;perfiles&rdquo; de quienes, como &eacute;l, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/200-sintecho-viven-carcel-abandonada-basura-agua-luz-son-desalojados-no-adonde_1_12129971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">malviven desde hace a&ntilde;os en la antigua prisi&oacute;n de Palma</a>: m&aacute;s de 200 personas entre residentes sin recursos, trabajadores precarizados y migrantes. El Ayuntamiento ha reactivado el desalojo de todos ellos, pero Silvino, cocinero hoy jubilado, lo tiene claro: &ldquo;No pienso quedarme en la calle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo viernes, una vez completados los controles iniciados este mi&eacute;rcoles, el Consistorio prev&eacute; notificarles la orden de expulsi&oacute;n, presentada como una actuaci&oacute;n necesaria por razones de seguridad y salubridad. A lo largo de la ma&ntilde;ana, sus nombres eran anotados en formularios e incorporados, uno a uno, en un procedimiento administrativo tan meticuloso como impersonal. Mientras tanto, a las afueras del inmueble, el primer teniente de alcalde de Palma, Javier Bonet (PP), aseguraba que lo que al gobierno municipal le preocupa es que &ldquo;ninguna persona de las que viven aqu&iacute; dentro puedan morir calcinadas&rdquo;, en alusi&oacute;n a los cuatro incendios registrados en las instalaciones el pasado fin de semana y que, a su juicio, fueron &ldquo;probablemente provocados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado remitido a los medios de comunicaci&oacute;n, el equipo de gobierno apunta que &ldquo;no es un hecho aislado&rdquo;, sino que &ldquo;se viene repitiendo con frecuencia en los &uacute;ltimos meses&rdquo;, lo que, en palabras de Bonet, &ldquo;hace pensar&rdquo; que &ldquo;puedan ser incluso provocados por los ocupantes, derivados de disputas entre los grupos que ah&iacute; residen&rdquo;. Una afirmaci&oacute;n que el Consistorio formula en t&eacute;rminos hipot&eacute;ticos en un intento de asociar a sus residentes con la conflictividad y reforzando con ello el argumento municipal a favor del desalojo.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los afectados no tienen alternativa habitacional ni ingresos suficientes para pagar el alquiler de una habitaci&oacute;n -cuyo precio en algunos casos <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/mil-euros-habitacion-alquiler-trabajadores-temporada-alcanza-precios-abusivos-ibiza_1_12286180.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llega a superar los 1.000 euros</a>- y resistir&aacute;n, entre los escombros y los muros desconchados del viejo recinto carcelario hasta que se agote el plazo legal. Tras la notificaci&oacute;n del desalojo, los ocupantes dispondr&aacute;n de cinco d&iacute;as para presentar alegaciones. Despu&eacute;s, se dictar&aacute; una orden que les obligar&aacute; a abandonar el lugar en un m&aacute;ximo de cuatro d&iacute;as. De no hacerlo, el Ayuntamiento solicitar&aacute; autorizaci&oacute;n judicial para ejecutar el desahucio colectivo. Una vez desocupado el espacio, el Consistorio prev&eacute; limpiarlo, tapiarlo y, posteriormente, demolerlo para urbanizar el solar con la construcci&oacute;n de un acceso a la autov&iacute;a de Palma y de un proyecto de viviendas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7029e0f0-aa6c-4f5e-af28-e5cf15161473_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los afectados por el desalojo proporciona sus datos en la carpa montada por la Policía Local de Palma en la antigua cárcel"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los afectados por el desalojo proporciona sus datos en la carpa montada por la Policía Local de Palma en la antigua cárcel                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/83d64adf-e807-42a4-b030-d4677d124259_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las fachadas de la antigua prisión"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las fachadas de la antigua prisión                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Quiz&aacute;s coja un carro y lo pasee por la calle&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Silvino cuenta que lleg&oacute; a la vieja prisi&oacute;n despu&eacute;s de que la propietaria de la habitaci&oacute;n donde viv&iacute;a le subiera el alquiler de 200 a 250 euros, una cifra imposible para alguien que entonces cobraba poco m&aacute;s de 400. &ldquo;Cog&iacute; los trastos y me fui&rdquo;, recuerda. Una mujer lo vio en la calle y le habl&oacute; de este lugar. Sin agua, sin electricidad y entre muros derruidos que apenas protegen del fr&iacute;o del exterior, el hombre encontr&oacute; un 'refugio'. Recrimina que, con una media pensi&oacute;n que apenas alcanza para sobrevivir, no sabe ad&oacute;nde ir&aacute;: &ldquo;Quiz&aacute;s coja un carro y pasee por la calle&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5666e58a-74f2-457b-8bde-5f07c8d32c82_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Silvino recrimina que, con una media pensión que apenas alcanza para sobrevivir, no sabe adónde irá: &quot;Quizás coja un carro y pasee por la calle&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Silvino recrimina que, con una media pensión que apenas alcanza para sobrevivir, no sabe adónde irá: &quot;Quizás coja un carro y pasee por la calle&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A escasos metros, otro 'residente' de la antigua prisi&oacute;n, de origen italo-tunecino, explica que lleva tres a&ntilde;os viviendo en el recinto. &ldquo;Aqu&iacute; los pol&iacute;ticos hablan mucho, pero no hacen nada. Y la polic&iacute;a viene aqu&iacute; a hablar, pero no pone una soluci&oacute;n&rdquo;, lamenta, mientras insiste en que nadie le ha explicado con claridad qu&eacute; ocurrir&aacute; despu&eacute;s. &ldquo;Aqu&iacute; no hay agua ni luz. Y me dicen que tengo que irme. &iquest;Qu&eacute; puedo hacer yo? No cometo delitos, soy una persona trabajadora, voy al trabajo y vuelvo&rdquo;, apunta, por su parte, Felipe, otra de las personas que se enfrentan a la incertidumbre de la salida forzosa con el temor de perder el &uacute;nico techo del que dispone.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/121f91d8-826c-4f9f-9ea0-b952958a4ccb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Otro de los afectados por el desalojo, con el primer teniente de alcalde de Palma, Javier Bonet (PP). &quot;Aquí los políticos hablan mucho, pero no hacen nada&quot;, lamenta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Otro de los afectados por el desalojo, con el primer teniente de alcalde de Palma, Javier Bonet (PP). &quot;Aquí los políticos hablan mucho, pero no hacen nada&quot;, lamenta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos similares se pronuncia Antonio, mallorqu&iacute;n que lleva seis meses viviendo en la antigua c&aacute;rcel y recrimina que el desalojo se est&aacute; llevando a cabo &ldquo;con nocturnidad y alevos&iacute;a&rdquo;. &ldquo;No nos dan ninguna soluci&oacute;n. Muchos somos trabajadores. &iquest;Qu&eacute; van a conseguir con esto? Un censo. &iquest;Y si nos echan ma&ntilde;ana? &iquest;Ad&oacute;nde nos vamos? Vosotros sab&eacute;is lo que cuesta alquilar un piso&rdquo;, incide, dirigi&eacute;ndose a los periodistas que a primera hora se han desplazado hasta el recinto. Un vistazo al portal inmobiliario Idealista permite comprobar c&oacute;mo, en estos momentos, tan solo una decena de&nbsp;pisos se anuncian en Palma por menos de 1.000 euros al mes.&nbsp;Solo uno de ellos supera los 50 metros cuadrados: mide 55.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los afectados, cuyo testimonio ha recogido la agencia EFE, asegura ser &ldquo;una persona trabajadora con un sueldo en B de 1.200 euros en la construcci&oacute;n&rdquo; y que su jefe le exige 3.000 euros para contratarle, una pr&aacute;ctica ilegal que ilustra la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/negocio-explotacion-laboral-inmigrantes-cae-malaga-trama-dedicada-blanquear-beneficios_1_11232643.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explotaci&oacute;n y la indefensi&oacute;n a las que numerosos trabajadores se encuentran sometidos</a>, atrapados entre la econom&iacute;a sumergida y un mercado inmobiliario que les cierra las puertas. &ldquo;Necesito un lugar donde dormir&rdquo;, sentencia.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b656c2a0-bdd6-4c75-b1d3-bccdef1af368_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Personal sanitario y voluntarios atienden a varios residentes de la antigua prisión con motivo del dispositivo desplegado"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Personal sanitario y voluntarios atienden a varios residentes de la antigua prisión con motivo del dispositivo desplegado                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6ce80d21-d890-432c-9056-7a2ab002bb60_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Policía Local ha movilizado un amplio dispositivo para identificar a los ocupantes de la antigua prisión, abandonada desde 1999"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Policía Local ha movilizado un amplio dispositivo para identificar a los ocupantes de la antigua prisión, abandonada desde 1999                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Contactos con el Obispado y el Ej&eacute;rcito</strong> </h2><p class="article-text">
        El Ayuntamiento, por su parte, asegura que est&aacute; intentando encontrar una soluci&oacute;n con el Obispado de Mallorca -que recientemente<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/batalla-obispado-mallorca-echar-local-abandonado-peligroso-mujer-hijos_1_13012437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ha recurrido a los tribunales para desalojar a una madre y sus dos hijos </a>de uno de sus locales apelando a la &ldquo;peligrosidad&rdquo; del inmueble- y el Ej&eacute;rcito con el objetivo de que nadie quede a la intemperie. &ldquo;Es un problema de ciudad y un problema de pa&iacute;s&rdquo;, ha aseverado Bonet en referencia a la actual <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/no-casa-salvavidas-vivir-cueva-caravana-desesperacion_1_10455625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis habitacional</a>, agravada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/bancos-fondos-inversion-controlan-10-viviendas-alquiladas-balears_1_10433275.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especulaci&oacute;n inmobiliaria</a>, la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/inversores-suecos-franceses-lanzan-gentrificar-expulsar-vecinos-barrio-mallorca-drama-salvaje_1_10819923.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">irrupci&oacute;n masiva de fondos de inversi&oacute;n internacionales </a>y la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/balears-duplica-numero-turistas-25-anos_1_12448882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">turistizaci&oacute;n</a>, factores que han empujado a cientos de personas a vivir hacinadas en <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/infierno-trasteros-policia-alquila-ilegalmente-personas-vulnerables-no-quiero-acabar-calle_1_12470630.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infraviviendas</a>, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/precios-vivienda-hacinan-decenas-familias-caravanas-palma-animales_1_11674442.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caravanas </a>y edificios abandonados como la antigua prisi&oacute;n de Palma. 
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a Mu&ntilde;oz, portavoz de Unidas Podemos en el Ayuntamiento de Palma, quien se encontraba presente junto a otros integrantes de la formaci&oacute;n morada para tratar de aclarar a los afectados qu&eacute; ocurrir&aacute; cuando el procedimiento administrativo agote sus plazos, se ha mostrado severamente cr&iacute;tica con la actuaci&oacute;n municipal y con la &ldquo;pol&iacute;tica criminal&rdquo; del alcalde, Jaime Mart&iacute;nez, que supone &ldquo;dejar en la calle a personas que ya viven en unas condiciones que nadie desear&iacute;a&rdquo;. Asimismo, lamenta la ausencia de un acompa&ntilde;amiento real por parte de los t&eacute;cnicos municipales: &ldquo;Hay una mesa de servicios sociales que est&aacute; ayudando a desahuciar a 200 personas, m&aacute;s de la mitad de ellos sin papeles, sin que se les est&eacute; explicando el proceso ni las alternativas disponibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mu&ntilde;oz ha propuesto al Consistorio reconvertir la antigua prisi&oacute;n en viviendas sociales as&iacute; como en una residencia p&uacute;blica de estudiantes, y ha llamado al alcalde a abandonar la idea de construir una rotonda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e9c3a88-c8b9-4d1c-bfd2-8fb97739fd3d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las estancias de la vieja prisión, invadida por los escombros"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las estancias de la vieja prisión, invadida por los escombros                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b163c1f1-2c86-4be9-99f8-28302380f0cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las más de 200 personas que se alojan en las antiguas dependencias carcelarias"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las más de 200 personas que se alojan en las antiguas dependencias carcelarias                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las entidades sociales advierten, por su parte, de las consecuencias inmediatas del desalojo. M&eacute;dicos del Mundo calcula que unas 250 personas residen en el recinto en situaci&oacute;n de extrema vulnerabilidad -muchas de ellas con graves problemas de salud f&iacute;sica y mental- y denuncia que no se han habilitado recursos suficientes para acogerlas. La organizaci&oacute;n alerta de que, si se ejecuta en las condiciones actuales, todas ellas &ldquo;quedar&aacute;n directamente abocadas, todav&iacute;a m&aacute;s, a una realidad marcada por la inseguridad, la ruptura de sus procesos terap&eacute;uticos y sociales, el deterioro acelerado de su salud&rdquo; as&iacute; como a &ldquo;una mayor exposici&oacute;n a situaciones de violencia, exclusi&oacute;n y estigmatizaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, M&eacute;dicos del Mundo ha instado al Ayuntamiento a &ldquo;asumir su responsabilidad institucional y a actuar con car&aacute;cter urgente&rdquo;, habilitando alternativas habitacionales dignas, suficientes y adecuadas antes de proceder al desalojo o, en su defecto, aplaz&aacute;ndolo &ldquo;hasta garantizar una soluci&oacute;n definitiva que proteja los derechos fundamentales de las personas afectadas y evite la generaci&oacute;n de una emergencia social que, a d&iacute;a de hoy, sigue siendo prevenible mediante voluntad pol&iacute;tica y planificaci&oacute;n responsable&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c1fa4e-4080-45d1-875a-2631f2ebc866_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c1fa4e-4080-45d1-875a-2631f2ebc866_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c1fa4e-4080-45d1-875a-2631f2ebc866_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c1fa4e-4080-45d1-875a-2631f2ebc866_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c1fa4e-4080-45d1-875a-2631f2ebc866_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58c1fa4e-4080-45d1-875a-2631f2ebc866_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/58c1fa4e-4080-45d1-875a-2631f2ebc866_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Afectados por el desalojo, aportando sus datos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Afectados por el desalojo, aportando sus datos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Quienes hoy sobreviven en el viejo penal -algunos desde hace unos meses, otros desde hace a&ntilde;os- habitan las mismas paredes que durante d&eacute;cadas encerraron a los presos comunes que ocuparon el complejo desde su inauguraci&oacute;n en 1968. Hasta entonces, la prisi&oacute;n provincial se encontraba en el convento de ses Caputxines. La c&aacute;rcel cuya posesi&oacute;n el Ayuntamiento quiere recuperar permaneci&oacute; en funcionamiento hasta 1999, cuando los internos fueron trasladados al actual centro penitenciario de Palma y los estrechos pasillos, las celdas y los patios quedaron sumidos en el abandono, condenados a un deterioro lento que hoy sirve de refugio precario para quienes no tienen otro lugar donde vivir.
    </p><p class="article-text">
        Las dificultades para acceder a una vivienda digna en Balears, cuyos elevados precios se han convertido en un obst&aacute;culo para la poblaci&oacute;n local frente a la elevada demanda de compra y alquiler por parte de extranjeros con mayor capacidad financiera, han llevado a la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable a buscar alternativas  como esta para poder sobrevivir.&nbsp;En Palma, una de las ciudades espa&ntilde;olas con el mercado inmobiliario m&aacute;s tensionado, los datos ilustran la magnitud de la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/423-412-euros-piso-usado-vivienda-balear-rompe-records-abre-brecha-insalvable-residente_1_12955139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis habitacional</a>, el incremento del sinhogarismo y las dificultades de acceso al mercado residencial: mientras los precios contin&uacute;an dispar&aacute;ndose -en enero el metro cuadrado alcanz&oacute; los 5.131 euros frente a los&nbsp;2.650 euros de media estatal, seg&uacute;n Idealista-, un total de 9.346 pisos permanecen vac&iacute;os, de acuerdo a los datos del mismo portal inmobiliario. Palma concentra, asimismo,<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/mapa-grandes-tenedores-10-viviendas-balears-municipio-municipio_1_11850225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la mayor parte de las viviendas de Balears en manos de grandes tenedores </a>-aquellos que poseen m&aacute;s de diez inmuebles-, con 8.652 bajo su control, de las cuales 2.621 pertenecen a titulares con carteras superiores a cien propiedades, seg&uacute;n refleja&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-millon-viviendas-manos-grandes-propietarios_1_11844846.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la investigaci&oacute;n llevada a cabo el a&ntilde;o pasado por elDiario.es</a>&nbsp;con datos in&eacute;ditos del Catastro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/necesito-lugar-dormir-palma-activa-desalojo-200-personas-malviven-antigua-carcel_1_13018889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 16:01:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0b9b357b-567f-465f-983c-53bd8624ee58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2188053" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0b9b357b-567f-465f-983c-53bd8624ee58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2188053" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Necesitamos un lugar donde dormir": Palma activa el desalojo de más de 200 personas que malviven en su antigua cárcel]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0b9b357b-567f-465f-983c-53bd8624ee58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Personas sin hogar,Sin hogar,Mercado inmobiliario,Especulación inmobiliaria,Trabajadores,Migrantes,PP - Partido Popular,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anatomia d’un espoli arqueològic històric:  d’una moneda de l’època d’Alexandre el Gran a un bust romà]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/anatomia-d-espoli-arqueologic-historic-d-moneda-l-epoca-d-alexandre-gran-bust-roma_1_12983644.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2288018c-5957-495b-967c-44672ba67ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Anatomia d’un espoli arqueològic històric:  d’una moneda de l’època d’Alexandre el Gran a un bust romà"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Més de 1.500 peces arqueològiques, confiscades fa més d’un any a un matrimoni alemany a l’aeroport de Palma, comencen a ser catalogades de cara al procés judicial i a l’organització d’una exposició per a aquest estiu</p><p class="subtitle">El matrimoni alemany que ha espoliat més de 1.400 àmfores, llums i espases romanes de valor incalculable a Mallorca</p></div><p class="article-text">
        Va oc&oacute;rrer al control de seguretat de l&rsquo;aeroport de Palma, per&ograve; l&rsquo;abast real de la troballa no es coneixeria fins mesos despr&eacute;s. Fa m&eacute;s d&rsquo;un any, una dona de nacionalitat alemanya va ser interceptada quan intentava treure de Mallorca un grapat de monedes antigues dins la seva maleta. Aquella intervenci&oacute; rutin&agrave;ria va destapar un dels casos d&rsquo;espoli arqueol&ograve;gic m&eacute;s grans coneguts a l&rsquo;illa: m&eacute;s de 1.500 peces &mdash;monedes, &agrave;mfores, ll&agrave;nties, espases i escultures&mdash; acumulades durant anys i ocultes fins aleshores.
    </p><p class="article-text">
        Des de la seva recuperaci&oacute;, tot el material ha rom&agrave;s sota cust&ograve;dia judicial als magatzems del Museu de Mallorca, a l&rsquo;espera d&rsquo;autoritzaci&oacute; per al seu estudi. El vistiplau a aquest perm&iacute;s va arribar fa tot just uns dies i ha perm&egrave;s iniciar, finalment, l&rsquo;inventari t&egrave;cnic que haur&agrave; de servir de base al proc&eacute;s judicial i posteriorment a l&rsquo;organitzaci&oacute; d&rsquo;una exposici&oacute; per a aquest estiu.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La hist&ograve;ria &eacute;s dolorosa, per&ograve; haver pogut aturar l&rsquo;espoli tamb&eacute; ens emociona&rdquo;, explica Maria Gr&agrave;cia Salv&agrave;, directora del museu, a elDiario.es. &ldquo;Ara &eacute;s el moment de fer un bon informe perqu&egrave; el jutge o la jutgessa pugui prendre una decisi&oacute; amb base t&egrave;cnica&rdquo;, afegeix la historiadora de l&rsquo;art, que tamb&eacute; s&rsquo;encarrega de l&rsquo;anatomia d&rsquo;aquest gran saqueig patrimonial juntament amb un equip d&rsquo;experts que l&rsquo;acompanyen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=" Maria Gràcia Salvà, directora del Museu de Mallorca, treballa en la catalogació de totes les peces confiscades."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                 Maria Gràcia Salvà, directora del Museu de Mallorca, treballa en la catalogació de totes les peces confiscades.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Juntament amb les monedes, van aparèixer espases prehistòriques de “valor incalculable”"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Juntament amb les monedes, van aparèixer espases prehistòriques de “valor incalculable”                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>1. El recompte: de moment, 1.574 monedes</strong></h2><p class="article-text">
        La feina t&egrave;cnica tot just acaba de comen&ccedil;ar, per&ograve; els terminis ja s&oacute;n damunt la taula. En dos mesos, segons els seus c&agrave;lculs, la catalogaci&oacute; podria donar-se per acabada. L&rsquo;inventari preliminar confirma la magnitud del conjunt de rel&iacute;quies. Nom&eacute;s en monedes, el recompte ja ascendeix a 1.574 exemplars, amb un arc cronol&ograve;gic ampl&iacute;ssim que va des de l&rsquo;&egrave;poca grega fins a l&rsquo;edat mitjana. Predominen les monedes romanes imperials &mdash;gaireb&eacute; la meitat del total&mdash;, per&ograve; tamb&eacute; hi ha peces bizantines, andalusines primerenques i medievals. Entre totes elles destaca una moneda atribu&iuml;da a l&rsquo;&egrave;poca d&rsquo;Alexandre el Gran que t&eacute; m&eacute;s de 2.300 anys d&rsquo;antiguitat.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Predominen les monedes romanes imperials —gairebé la meitat del total—, però també hi ha peces bizantines, andalusines primerenques i medievals. Entre totes elles destaca una moneda atribuïda a l’època d’Alexandre el Gran que té més de 2.300 anys d’antiguitat</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Juntament amb les monedes han aparegut &agrave;mfores, ll&agrave;nties d&rsquo;oli, cer&agrave;miques, espases prehist&ograve;riques i un bust rom&agrave;, a m&eacute;s d&rsquo;altres materials encara sense classificar. Moltes de les caixes ni tan sols havien estat obertes fins ara, ja que el conjunt romania precintat per ordre judicial. &ldquo;L&rsquo;estat de conservaci&oacute; &eacute;s, en general, deficient&rdquo;, van assenyalar els t&egrave;cnics durant la presentaci&oacute; p&uacute;blica del material. Una circumst&agrave;ncia ben habitual en peces extretes sense criteris arqueol&ograve;gics ni mesures de preservaci&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L’inventari preliminar de l’espoli ascendeix a 1.574 monedes que daten des de l’època grega fins a l’edat mitjana"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L’inventari preliminar de l’espoli ascendeix a 1.574 monedes que daten des de l’època grega fins a l’edat mitjana                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Des de la seva recuperació, tot el material ha romàs sota custòdia judicial al Museu de Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Des de la seva recuperació, tot el material ha romàs sota custòdia judicial al Museu de Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Volem que la gent prengui consci&egrave;ncia que ja n&rsquo;hi ha prou. Perqu&egrave; amb l&rsquo;espoli pots pensar que nom&eacute;s treus un clau, per&ograve; &eacute;s que aquest clau potser ens pot donar la cronologia d&rsquo;un jaciment i, per tant, ajudar-nos a con&egrave;ixer de manera veritable la nostra hist&ograve;ria&rdquo;, conclou la directora del Museu de Mallorca.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Volem que la gent prengui consciència que ja n’hi ha prou. Perquè amb l’espoli pots pensar que només treus un clau, però és que aquest clau potser ens pot donar la cronologia d’un jaciment i, per tant, ajudar-nos a conèixer de manera veritable la nostra història</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maria Gràcia Salvà</span>
                                        <span>—</span> Directora del Museu de Mallorca
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Davant el fet cridaner que les peces fossin interceptades a una turista alemanya, l&rsquo;arque&ograve;leg mallorqu&iacute; Antoni Puig no dubta a desviar la mirada dels mals del turisme contemporani i vincular els espolis patrimonials a la &ldquo;desigualtat&rdquo;, ja que, en aquest cas, tot apunta que podria tractar-se d&rsquo;&ldquo;un col&middot;leccionista que ha espoliat peces d&rsquo;arreu del m&oacute;n, comprant-les i acumulant-les durant generacions, cosa que &eacute;s f&agrave;cil si tens diners i pocs escr&uacute;pols&rdquo;, segons l&rsquo;expert.
    </p><h2 class="article-text"><strong>2. El procediment: del dip&ograve;sit judicial a l&rsquo;informe t&egrave;cnic</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Avui tots veurem per primera vegada aquest material encara empaquetat&rdquo;, es va sentir a les sales del museu. Era la veu de la consellera insular de Cultura i Patrimoni, Ant&ograve;nia Roca, anunciant l&rsquo;obertura in&egrave;dita de les caixes amb els materials confiscats durant una roda de premsa. Va ser la primera vegada que bona part del material es mostrava davant les c&agrave;meres, en una escena a mig cam&iacute; entre l&rsquo;acte institucional i una performance art&iacute;stica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DUYVpfTjVZq/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DUYVpfTjVZq/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Veure aquesta publicació a Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DUYVpfTjVZq/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicació compartida per culturamallorca (@culturamallorca)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        L&rsquo;objectiu, segons van explicar, ara &eacute;s doble: completar l&rsquo;inventari i elaborar una valoraci&oacute; cient&iacute;fica del conjunt, sol&middot;licitada expressament pel jutjat d&rsquo;Instrucci&oacute; de Manacor, que investiga el cas. Aquest informe ser&agrave; clau per determinar les responsabilitats penals i per valorar si, a m&eacute;s del delicte d&rsquo;espoli arqueol&ograve;gic, podria existir tamb&eacute; contraban de b&eacute;ns culturals. En aquest sentit, el delicte d&rsquo;espoli preveu penes que van dels sis mesos als tres anys de pres&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Per a aquest estiu està previst organitzar una exposició temporal amb algunes de les peces més rellevants"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Per a aquest estiu està previst organitzar una exposició temporal amb algunes de les peces més rellevants                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Segons va explicar en la trobada amb la premsa el capit&agrave; del Servei de Protecci&oacute; de la Natura (Seprona) de la Gu&agrave;rdia Civil de Balears, Pedro Manuel Garc&iacute;a, en la causa hi ha &ldquo;tres persones investigades&rdquo;, totes de nacionalitat alemanya, de les quals una podria estar morta. Davant l&rsquo;estupor dels assistents davant tal escena, Garc&iacute;a va explicar que creu que la dona interceptada a l&rsquo;aeroport &ldquo;no era conscient del delicte de treure-ho, per&ograve; s&iacute; de tenir-ho, tot i que aix&ograve; s&rsquo;ha de demostrar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la causa hi ha tres persones investigades, totes de nacionalitat alemanya, de les quals una podria estar morta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una de les grans inc&ograve;gnites que haur&agrave; de resoldre ara l&rsquo;inventari &eacute;s la proced&egrave;ncia real de les peces. Per a l&rsquo;arque&ograve;leg mallorqu&iacute; Antoni Puig, la confiscaci&oacute; a Mallorca pot ser &ldquo;un fet circumstancial&rdquo;. &ldquo;Fins que no veiem l&rsquo;inventari complet no sabrem si el patrimoni t&eacute; un origen local&rdquo;, adverteix.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El recent permís judicial ha permès l’estudi tècnic que servirà de base al procés judicial per l’espoli"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El recent permís judicial ha permès l’estudi tècnic que servirà de base al procés judicial per l’espoli                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>3. El dany de l&rsquo;espoli: all&ograve; que ja no es pot recuperar</strong></h2><p class="article-text">
        M&eacute;s enll&agrave; del nombre de peces o del seu possible valor econ&ograve;mic, encara per taxar, els especialistes insisteixen que el veritable perjudici de l&rsquo;espoli &eacute;s un altre. &ldquo;Quan una pe&ccedil;a &eacute;s extreta del seu context, es perd una part fonamental del seu valor&rdquo;, va recordar durant la roda de premsa Ant&ograve;nia Roca.
    </p><p class="article-text">
        Sense estratigrafia &mdash;estudi de les capes del terreny que permet datar i contextualitzar les troballes&mdash;, sense localitzaci&oacute; precisa i sense relaci&oacute; amb altres materials, els objectes perden gran part de la informaci&oacute; que permet reconstruir el passat. &ldquo;El que &eacute;s realment greu &eacute;s tot el context que s&rsquo;ha perdut: la cronologia, les relacions entre peces, les dades que ens permeten entendre la hist&ograve;ria&rdquo;, resumeix Puig en conversa amb elDiario.es.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El que és realment greu és tot el context que s’ha perdut: la cronologia, les relacions entre peces, les dades que ens permeten entendre la història</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antoni Puig</span>
                                        <span>—</span> Arqueòleg
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Des del Museu de Mallorca subratllen que aquestes pr&agrave;ctiques &ldquo;no nom&eacute;s buiden jaciments&rdquo;, sin&oacute; que tamb&eacute; &ldquo;empobreixen el coneixement col&middot;lectiu sobre una illa hist&ograve;ricament marcada pel comer&ccedil; i l&rsquo;intercanvi cultural a la Mediterr&agrave;nia&rdquo;, tal com va explicar Gr&agrave;cia Salv&agrave; en la seva trobada amb els mitjans de comunicaci&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La historiadora de l’art i directora del museu s’encarrega de l’inventari de les peces juntament amb un equip d’experts que l’acompanyen"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La historiadora de l’art i directora del museu s’encarrega de l’inventari de les peces juntament amb un equip d’experts que l’acompanyen                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Museu de Mallorca compta amb un important fons d’obres d’arqueologia i art"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Museu de Mallorca compta amb un important fons d’obres d’arqueologia i art                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>4. Desenlla&ccedil;: una exposici&oacute; pedag&ograve;gica per a l&rsquo;estiu</strong></h2><p class="article-text">
        Un cop concl&ograve;s l&rsquo;inventari, est&agrave; previst organitzar una exposici&oacute; temporal amb algunes de les peces m&eacute;s rellevants per a aquest estiu. La directora del museu defensa la iniciativa com una oportunitat per conscienciar la ciutadania.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Volem que la gent entengui que amb l&rsquo;espoli no nom&eacute;s es treu un objecte: s&rsquo;arrenca una part de la hist&ograve;ria comuna&rdquo;, assenyala la directora del Museu de Mallorca. Per la seva banda, Antoni Puig es mostra prudent &mdash;encara que no contrari&mdash; davant aquesta possibilitat. L&rsquo;arque&ograve;leg veu amb bons ulls una mostra sempre que l&rsquo;enfocament sigui &ldquo;pedag&ograve;gic i cr&iacute;tic&rdquo; i no una celebraci&oacute; est&egrave;tica de les peces. &ldquo;El missatge hauria de ser &lsquo;mireu fins on s&rsquo;ha arribat a destrossar&rsquo;, no com s&oacute;n de boniques les peces ni com de b&eacute; et va si tens diners per col&middot;leccionar&rdquo;, adverteix.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L&#039;edifici, d&#039;època barroca, va ser adquirit per l&#039;Estat el 1971 per ubicar el Museu de Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L&#039;edifici, d&#039;època barroca, va ser adquirit per l&#039;Estat el 1971 per ubicar el Museu de Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;L&rsquo;espoli arqueol&ograve;gic no &eacute;s nom&eacute;s un delicte&rdquo;, va concloure la consellera insular de Cultura i Patrimoni, Ant&ograve;nia Roca, durant la roda de premsa, &ldquo;&eacute;s un dany greu a la nostra hist&ograve;ria col&middot;lectiva&rdquo;. En aquest cas, un dany que va quedar al descobert en una cinta d&rsquo;equipatges, escenari inesperat d&rsquo;un dels espolis arqueol&ograve;gics m&eacute;s grans coneguts a les Illes Balears.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/anatomia-d-espoli-arqueologic-historic-d-moneda-l-epoca-d-alexandre-gran-bust-roma_1_12983644.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 05:30:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2288018c-5957-495b-967c-44672ba67ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1999084" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2288018c-5957-495b-967c-44672ba67ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1999084" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Anatomia d’un espoli arqueològic històric:  d’una moneda de l’època d’Alexandre el Gran a un bust romà]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2288018c-5957-495b-967c-44672ba67ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Imperio Romano,Arqueología,Yacimientos arqueológicos,Patrimonio,Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anatomía de un saqueo arqueológico histórico: de una moneda de la época de Alejandro Magno a un busto romano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/anatomia-saqueo-arqueologico-historico-moneda-epoca-alejandro-magno-busto-romano_1_12980499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2288018c-5957-495b-967c-44672ba67ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Anatomía de un saqueo arqueológico histórico: de una moneda de la época de Alejandro Magno a un busto romano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 1.500 piezas arqueológicas, incautadas hace más de un año a un matrimonio alemán en el aeropuerto de Palma, comienzan a ser catalogadas de cara al proceso judicial y a la organización de una exposición para este verano</p><p class="subtitle">El matrimonio alemán que ha expoliado más de 1.400 ánforas, lámparas y espadas romanas de valor incalculable en Mallorca</p></div><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; en el control de seguridad del aeropuerto de Palma, pero el alcance real del hallazgo no se conocer&iacute;a hasta meses despu&eacute;s. Hace m&aacute;s de un a&ntilde;o, una mujer de nacionalidad alemana fue interceptada cuando intentaba sacar de Mallorca un mont&oacute;n de monedas antiguas en su maleta. Aquella intervenci&oacute;n rutinaria destap&oacute; uno de los mayores casos de expolio arqueol&oacute;gico conocidos en la isla: m&aacute;s de 1.500 piezas &mdash;monedas, &aacute;nforas, l&aacute;mparas, espadas y esculturas&mdash; acumuladas durante a&ntilde;os y ocultas hasta entonces.
    </p><p class="article-text">
        Desde su recuperaci&oacute;n, todo el material ha permanecido bajo custodia judicial en los almacenes del Museu de Mallorca, a la espera de autorizaci&oacute;n para su estudio. La luz verde a ese permiso lleg&oacute; hace apenas unos d&iacute;as y ha permitido iniciar, por fin, el inventario t&eacute;cnico que deber&aacute; servir de base al proceso judicial y posteriormente a la organizaci&oacute;n de una exposici&oacute;n para este verano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia es dolorosa, pero haber podido detener el expolio tambi&eacute;n nos emociona&rdquo;, explica Maria Gr&agrave;cia Salv&agrave;, directora del museo, a elDiario.es. &ldquo;Ahora es el momento de hacer un buen informe para que el juez o la jueza pueda tomar una decisi&oacute;n con base t&eacute;cnica&rdquo;, a&ntilde;ade la historiadora del arte, que tambi&eacute;n se encarga de la anatom&iacute;a de este gran saqueo patrimonial junto a un equipo de expertos que le acompa&ntilde;an.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f394eabf-8f1b-4ae8-aebd-4db529eb0ca6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Maria Gràcia Salvà, directora del Museu de Mallorca, trabaja en la catalogación de todas las piezas incautadas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Maria Gràcia Salvà, directora del Museu de Mallorca, trabaja en la catalogación de todas las piezas incautadas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4926f080-d215-48b0-8435-11870b3c78e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Junto a las monedas, aparecieron espadas prehistóricas de &quot;valor incalculable&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Junto a las monedas, aparecieron espadas prehistóricas de &quot;valor incalculable&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>1. El recuento: de momento, 1.574 monedas</strong></h2><p class="article-text">
        El trabajo t&eacute;cnico acaba de comenzar, pero los plazos ya est&aacute;n sobre la mesa. En dos meses, seg&uacute;n sus c&aacute;lculos, la catalogaci&oacute;n podr&iacute;a darse por terminada. El inventario preliminar confirma la magnitud del conjunto de reliquias. Solo en monedas, el recuento asciende ya a 1.574 ejemplares, con un arco cronol&oacute;gico ampl&iacute;simo que va desde la &eacute;poca griega hasta la Edad Media. Predominan las monedas romanas imperiales &mdash;casi la mitad del total&mdash;, pero tambi&eacute;n hay piezas bizantinas, andalus&iacute;es tempranas y medievales. Entre todas ellas destaca una moneda atribuida a la &eacute;poca de Alejandro Magno que tiene m&aacute;s de 2.300 a&ntilde;os de antig&uuml;edad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Predominan las monedas romanas imperiales —casi la mitad del total—, pero también hay piezas bizantinas, andalusíes tempranas y medievales. Entre todas ellas destaca una moneda atribuida a la época de Alejandro Magno que tiene más de 2.300 años de antigüedad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Junto a las monedas han aparecido &aacute;nforas, l&aacute;mparas de aceite, cer&aacute;micas, espadas prehist&oacute;ricas y un busto romano, adem&aacute;s de otros materiales a&uacute;n sin clasificar. Muchas de las cajas ni siquiera hab&iacute;an sido abiertas hasta ahora, ya que el conjunto permanec&iacute;a precintado por orden judicial. &ldquo;El estado de conservaci&oacute;n es, en general, deficiente&rdquo;, se&ntilde;alaron los t&eacute;cnicos durante la presentaci&oacute;n p&uacute;blica del material. Una circunstancia bien habitual en piezas extra&iacute;das sin criterios arqueol&oacute;gicos ni medidas de preservaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/749bdb13-6a86-409f-98b8-7fb77496ef65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El inventario preliminar del expolio asciende a 1.574 monedas que datan desde la época griega hasta la Edad Media"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El inventario preliminar del expolio asciende a 1.574 monedas que datan desde la época griega hasta la Edad Media                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6f0b0c00-7749-4f2c-89ef-a53c46688a48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Desde su recuperación, todo el material ha permanecido bajo custodia judicial en el Museu de Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Desde su recuperación, todo el material ha permanecido bajo custodia judicial en el Museu de Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que la gente tome conciencia de que ya est&aacute; bien. Porque con el expolio puedes pensar que solo quitas un clavo, pero es que ese clavo quiz&aacute;s pueda darnos la cronolog&iacute;a de un yacimiento y, por tanto, ayudarnos a conocer de forma verdadera nuestra historia&rdquo;, concluye la directora del Museu de Mallorca.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Queremos que la gente tome conciencia de que ya está bien. Porque con el expolio puedes pensar que solo quitas un clavo, pero es que ese clavo quizás pueda darnos la cronología de un yacimiento y, por tanto, ayudarnos a conocer de forma verdadera nuestra historia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maria Gràcia Salvà</span>
                                        <span>—</span> Directora del Museu de Mallorca
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ante el llamativo hecho de que las piezas fuesen interceptadas a una turista alemana, el arque&oacute;logo mallorqu&iacute;n Antoni Puig no duda en alejar la mirada sobre los males del turismo contempor&aacute;neo y vincular los expolios patrimoniales a la &ldquo;desigualdad&rdquo;, ya que, en este caso, todo apunta a que puede tratarse de &ldquo;un coleccionista que ha expoliado piezas de todo el mundo, compr&aacute;ndolas y acumul&aacute;ndolas durante generaciones, lo cual es f&aacute;cil si tienes dinero y pocos escr&uacute;pulos&rdquo;, seg&uacute;n el experto.
    </p><h2 class="article-text"><strong>2. El procedimiento: del dep&oacute;sito judicial al informe t&eacute;cnico</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy todos veremos por primera vez este material todav&iacute;a empaquetado&rdquo;, se escuch&oacute; en las salas del museo. Era la voz de la consellera insular de Cultura y Patrimonio, Ant&ograve;nia Roca, anunciando la apertura in&eacute;dita de las cajas con los materiales incautados durante una rueda de prensa. Fue la primera vez que buena parte del material se mostr&oacute; ante las c&aacute;maras, en una escena a medio camino entre el acto institucional y una performance art&iacute;stica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DUYVpfTjVZq/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DUYVpfTjVZq/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DUYVpfTjVZq/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por culturamallorca (@culturamallorca)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        El objetivo, seg&uacute;n explicaron, ahora es doble: completar el inventario y elaborar una valoraci&oacute;n cient&iacute;fica del conjunto, solicitada expresamente por el juzgado de Instrucci&oacute;n de Manacor, que investiga el caso. Ese informe ser&aacute; clave para determinar las responsabilidades penales y para valorar si, adem&aacute;s del delito de expolio arqueol&oacute;gico, podr&iacute;a existir tambi&eacute;n contrabando de bienes culturales. En este sentido, el delito de expolio contempla penas que van de los seis meses a los tres a&ntilde;os de prisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c7fdfcaa-04b2-4808-8e7b-913eb98cf162_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=" Para este verano está previsto organizar una exposición temporal con algunas de las piezas más relevantes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                 Para este verano está previsto organizar una exposición temporal con algunas de las piezas más relevantes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute; en la cita con la prensa el capit&aacute;n del Servicio de Protecci&oacute;n de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Balears, Pedro Manuel Garc&iacute;a, en la causa hay &ldquo;tres personas investigadas&rdquo;, todas de nacionalidad alemana, de las cuales una podr&iacute;a estar fallecida. Ante el asombro de los asistentes ante tal escena, Garc&iacute;a explic&oacute; que cree que la mujer interceptada en el aeropuerto &ldquo;no era consciente del delito de sacarlo, pero de tenerlo s&iacute;, aunque hay que demostrarlo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la causa hay tres personas investigadas, todas de nacionalidad alemana, de las cuales una podría estar fallecida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una de las grandes inc&oacute;gnitas que deber&aacute; resolver ahora el inventario es la procedencia real de las piezas. Para el arque&oacute;logo mallorqu&iacute;n Antoni Puig la incautaci&oacute;n en Mallorca puede ser &ldquo;un hecho circunstancial&rdquo;. &ldquo;Hasta que no veamos el inventario completo no sabremos si el patrimonio tiene un origen local&rdquo;, advierte.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7f99ff43-2b2b-4ea4-8536-68dca88e5e35_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El reciente permiso judicial ha permitido el estudio técnico que servirá de base al proceso judicial por el expolio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El reciente permiso judicial ha permitido el estudio técnico que servirá de base al proceso judicial por el expolio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>3. El da&ntilde;o del expolio: lo que ya no se puede recuperar</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del n&uacute;mero de piezas o de su posible valor econ&oacute;mico, todav&iacute;a por tasar, los especialistas insisten en que el verdadero perjuicio del expolio es otro. &ldquo;Cuando una pieza es extra&iacute;da de su contexto, se pierde una parte fundamental de su valor&rdquo;, record&oacute; durante la rueda de prensa Ant&ograve;nia Roca.
    </p><p class="article-text">
        Sin estratigraf&iacute;a &mdash;estudio de las capas del terreno que permite datar y contextualizar los hallazgos&mdash;, sin localizaci&oacute;n precisa y sin relaci&oacute;n con otros materiales, los objetos pierden gran parte de la informaci&oacute;n que permiten reconstruir el pasado. &ldquo;Lo realmente grave es todo el contexto que se ha perdido: la cronolog&iacute;a, las relaciones entre piezas, los datos que nos permiten entender la historia&rdquo;, resume Puig en conversaci&oacute;n con elDiario.es.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo realmente grave es todo el contexto que se ha perdido: la cronología, las relaciones entre piezas, los datos que nos permiten entender la historia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antoni Puig</span>
                                        <span>—</span> Arqueólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde el Museu de Mallorca subrayan que estas pr&aacute;cticas &ldquo;no solo vac&iacute;an yacimientos&rdquo;, sino que tambi&eacute;n &ldquo;empobrecen el conocimiento colectivo sobre una isla hist&oacute;ricamente marcada por el comercio y el intercambio cultural en el Mediterr&aacute;neo&rdquo;, tal y como explic&oacute; Gr&agrave;cia Salv&agrave; en su encuentro con los medios de comunicaci&oacute;n.	
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0857b7fc-b33b-4ff0-be78-8f1970c52ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La historiadora del arte y directora del museo se encarga del inventariado de las piezas junto a un equipo de expertos que le acompañan."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La historiadora del arte y directora del museo se encarga del inventariado de las piezas junto a un equipo de expertos que le acompañan.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/feabe83e-4240-4165-9b5e-00ee4c98a3d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Museu de Mallorca cuenta con un importante fondo de obras de arqueología y arte"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Museu de Mallorca cuenta con un importante fondo de obras de arqueología y arte                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>4. Desenlace: una exposici&oacute;n pedag&oacute;gica para el verano	</strong></h2><p class="article-text">
        Una vez concluido el inventario, est&aacute; previsto organizar una exposici&oacute;n temporal con algunas de las piezas m&aacute;s relevantes para este verano. La directora del museo defiende la iniciativa como una oportunidad para concienciar a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que la gente entienda que con el expolio no solo se quita un objeto: se arranca una parte de la historia com&uacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la directora del Museu de Mallorca. Por otro lado, Antoni Puig se muestra prudente &mdash;aunque no contrario&mdash; ante esa posibilidad. El arque&oacute;logo ve con buenos ojos una muestra siempre que el enfoque sea &ldquo;pedag&oacute;gico y cr&iacute;tico&rdquo; y no una celebraci&oacute;n est&eacute;tica de las piezas. &ldquo;El mensaje deber&iacute;a ser 'mirad lo que se ha llegado a destrozar', no lo bonitas que son las piezas ni lo bien que te va si tienes dinero para coleccionar&rdquo;, advierte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a1f62049-c80c-4aef-a557-f368b14a3350_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El edificio, de época barroca, fue adquirido por el Estado en 1971 para ubicar el Museu de Mallorca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El edificio, de época barroca, fue adquirido por el Estado en 1971 para ubicar el Museu de Mallorca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El expolio arqueol&oacute;gico no es solo un delito&rdquo;, concluy&oacute; la consellera insular de Cultura y Patrimonio, Ant&ograve;nia Roca, durante la rueda de prensa, &ldquo;es un da&ntilde;o grave a nuestra historia colectiva&rdquo;. En este caso, un da&ntilde;o que qued&oacute; al descubierto en una cinta de equipajes, escenario inesperado de uno de los mayores expolios arqueol&oacute;gicos conocidos en las Illes Balears.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/anatomia-saqueo-arqueologico-historico-moneda-epoca-alejandro-magno-busto-romano_1_12980499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 21:58:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2288018c-5957-495b-967c-44672ba67ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1999084" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2288018c-5957-495b-967c-44672ba67ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1999084" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Anatomía de un saqueo arqueológico histórico: de una moneda de la época de Alejandro Magno a un busto romano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2288018c-5957-495b-967c-44672ba67ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Imperio Romano,Arqueología,Yacimientos arqueológicos,Patrimonio,Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Els musulmans no tenen espai als cementiris: "Vivim i morim aquí, però no se'ns enterra"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-musulmans-no-tenen-espai-als-cementiris-vivim-i-morim-no-ns-enterra_1_12844941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8eaa83fc-5c9a-4902-96aa-ee7a469adfc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132509.jpg" width="3077" height="1731" alt="Els musulmans no tenen espai als cementiris: &quot;Vivim i morim aquí, però no se&#039;ns enterra&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 95% de les comunitats islàmiques a Espanya no disposen de cementiri, un fet que obliga moltes famílies a comptar amb una assegurança privada per poder fer front a les repatriacions dels cadàvers. A Palma la situació és insostenible des de fa anys</p><p class="subtitle">La Justícia avala el dret dels menors a cursar religió islàmica a l'escola pública i concertada de les Balears
</p></div><p class="article-text">
        Ja &eacute;s mitja tarda i la foscor comen&ccedil;a a tenyir cada una de les l&agrave;pides del cementiri de Palma. El silenci que a aquelles hores inunda la necr&ograve;polis es veu, de sobte, interromput pels plors i les preg&agrave;ries. Provenen del Jard&iacute; de l'islam, un discret rac&oacute; on les tombes miren cap a la Meca. S&oacute;n nom&eacute;s 39, a penes una illa dins del monumental recinte funerari, per a una comunitat de m&eacute;s de 30.000 fidels. En aquell instant, una fam&iacute;lia est&agrave; donant sepultura a un dels seus. &ldquo;Aqu&iacute; no hi cap ning&uacute; m&eacute;s&rdquo;, es lamenta un dels presents mentre assenyala una filera ja completa. 
    </p><p class="article-text">
        La comunitat musulmana porta anys reivindicant una ampliaci&oacute; que mai arriba tot i les promeses pol&iacute;tiques. Malgrat la senzillesa del ritu isl&agrave;mic (o <em>halal</em>) -integrat pel <em>ghusl</em> (rentat ritual del cos), el <em>kafan</em> (la mortalla), la inhumaci&oacute; en terra i l'orientaci&oacute; cap a la <em>qibla </em>-, la manca d'instal&middot;lacions adequades -dilu&iuml;des entre propostes t&egrave;cniques i expedients que no avancen- provoca que nombroses fam&iacute;lies continu&iuml;n enfrontant-se a un dilema el ress&ograve; del qual s'est&eacute;n a municipis i ciutats de tot el pa&iacute;s: on enterrar els seus morts quan l'espai s'esgota o, directament, no existeix? 
    </p><p class="article-text">
        Espanya compta amb uns 2,5 milions de ciutadans musulmans, d'acord a les xifres de l'Observatori Andalus&iacute; i la Uni&oacute; de Comunitats Isl&agrave;miques d'Espanya (UCIDE). De tots ells, el 44% s&oacute;n espanyols (convertits o nacionalitzats), el 37%, marroquins i la resta, pakistanesos, senegalesos i algerians, principalment. No obstant aix&ograve;, la infraestructura funer&agrave;ria -igual que altres prestacions b&agrave;siques- no ha acompanyat l'increment de persones que professen l'islam: el 95% de les comunitats isl&agrave;miques no compten amb cementiri o <em>almacbara</em> i cinc autonomies -Ast&uacute;ries, Cant&agrave;bria, Castella-la Manxa, Gal&iacute;cia i Extremadura- no disposen de cap terreny per a aix&ograve;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Parcel·la habilitada al cementiri de Palma per als enterraments musulmans. Amb 39 tombes, és a penes una illa dins del monumental cementiri per a una comunitat de més de 30.000 fidels"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Parcel·la habilitada al cementiri de Palma per als enterraments musulmans. Amb 39 tombes, és a penes una illa dins del monumental cementiri per a una comunitat de més de 30.000 fidels                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;L'Estat assumeix que els musulmans, igual que les altres confessions minorit&agrave;ries amb arrelament a Espanya, tenen dret a ser enterrats als cementiris municipals i que els mateixos ajuntaments han d'adequar una part d'ells al ritu musulm&agrave;, per&ograve; aix&ograve; no acaba de desenvolupar-se, assenyala el secretari general i representant legal de la Federaci&oacute; Espanyola d'Entitats Religioses Isl&agrave;miques (FEERI), Francisco Jim&eacute;nez. En total, a penes existeixen 35 cementiris o parcel&middot;les habilitades on es pot practicar un enterrament conforme a la tradici&oacute; musulmana entre els m&eacute;s de 17.800 repartits per tot el pa&iacute;s. No obstant aix&ograve;, els espais existents estan saturats o les ordenances &uacute;nicament permeten inhumar persones empadronades en aquest municipi, dificultant encara m&eacute;s l'acc&eacute;s als qui viuen a prop, per&ograve; no estan inscrits oficialment all&agrave;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A penes existeixen 35 cementiris o parcel·les habilitades on es pot practicar un enterrament conforme al ritu islàmic entre els més de 17.800 repartits per tot el país</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Estem en uns llimbs&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En el cas de les Balears, encara que comparteix problemes comuns amb altres comunitats, el problema es viu de forma especialment dolorosa. Tan sols compta amb una parcel&middot;la oficial, el Jard&iacute; de l'islam, per a tot el territori: no existeix cap terreny habilitat a Menorca, Eivissa o Formentera, la qual cosa, a la pr&agrave;ctica, situa l'arxip&egrave;lag en una posici&oacute; similar a les regions en qu&egrave; no hi ha cap cementiri musulm&agrave;. 
    </p><p class="article-text">
        Des del seu impuls fa 16 anys, en aquest petit rac&oacute; ubicat en un dels angles del cementiri de Palma, la saturaci&oacute; de l'espai &eacute;s un problema recurrent. &ldquo;Sempre est&agrave; ple i cada vegada que hi ha un difunt s'habilita una de les tombes, la qual cosa significa que, possiblement, cada vegada que alg&uacute; &eacute;s enterrat treuen un cos per fer espai al nou&rdquo;, comenta Nur Bi&oacute;, membre del centre cultural isl&agrave;mic An-Nour. elDiario.es s'ha posat en contacte amb l'Ajuntament de Palma per confirmar aquest i altres extrems, per&ograve; des del Consistori eludeixen fer declaracions al respecte.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sempre està ple i cada vegada que hi ha un difunt s&#039;habilita una de les tombes, la qual cosa significa que, possiblement, cada vegada que algú és enterrat treuen un cos per fer espai al nou</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nur Bió</span>
                                        <span>—</span> Membre del centre cultural islàmic An-Nou
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bi&oacute; no oculta la seva indignaci&oacute;: &ldquo;Estem parlant de ciutadans que viuen, paguen impostos i moren aqu&iacute;. Potser en aquests moments sigui una cosa antielectoral, per&ograve; volem que se'ns concedeixi el que ens &eacute;s un dret fonamental a la comunitat musulmana. Estem en uns llimbs en qu&egrave; la gent continua naixent i continua morint, per&ograve; continuem sent ciutadans d'una ciutat on no se'ns enterra&rdquo;, expressa.
    </p><p class="article-text">
        Abderrahim, representant de la Lliga Musulmana de Balears, assenyala en aquesta mateixa l&iacute;nia que, a les illes, hi ha nombrosos ciutadans que, a causa de les dificultats que troben per enterrar els seus familiars, estan comprant espais a Val&egrave;ncia o a M&uacute;rcia per poder donar-los sepultura &ldquo;perqu&egrave; all&agrave; hi ha m&eacute;s facilitats&rdquo;. Explica, a m&eacute;s, que, davant la manca d'espai al Jard&iacute; de l'Islam i els elevats costos de repatriaci&oacute;, hi ha mesquites que supleixen amb xarxes de suport comunitari la manca de resposta institucional. Entre aquestes pr&agrave;ctiques, des de fa anys s'organitzen col&middot;lectes entre els fidels per ajudar les fam&iacute;lies que no poden assumir les despeses d'un enterrament o un trasllat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior del Jardí de l&#039;islam, a Palma"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior del Jardí de l&#039;islam, a Palma                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Jardí de l&#039;islam, amb el mausoleu dels &#039;caiguts&#039; de l&#039;Exèrcit de l&#039;Aire al fons"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Jardí de l&#039;islam, amb el mausoleu dels &#039;caiguts&#039; de l&#039;Exèrcit de l&#039;Aire al fons                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A nivell estatal, organitzacions com UCIDE i plataformes com Entierro Digno -nascuda l'octubre de 2024 per reclamar la creaci&oacute; de llocs de sepultura per a les persones musulmanes- coincideixen a subratllar que, m&eacute;s enll&agrave; de la Constituci&oacute; Espanyola i de les normatives que promouen la llibertat religiosa, l'habilitaci&oacute; d'espais adequats per a aquests enterraments est&agrave; reconeguda per la&nbsp;<a href="https://www.boe.es/eli/es/l/1992/11/10/26" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Llei 26/1992, de 10 de novembre</a>, per la qual va ser aprovat l'Acord de Cooperaci&oacute; de l'Estat amb la Comissi&oacute; Isl&agrave;mica d'Espanya, pioner a Europa,&nbsp;per&ograve; sense desenvolupament pr&agrave;ctic en molts territoris.
    </p><p class="article-text">
        En aquest sentit, algunes de les reivindicacions espec&iacute;fiques passen per modificar la normativa funer&agrave;ria perqu&egrave; es puguin dur a terme enterraments sense f&egrave;retre, la rehabilitaci&oacute; dels cementiris musulmans constru&iuml;ts durant la Guerra Civil i l'habilitaci&oacute; de parcel&middot;les en municipis en els quals, malgrat el volum de poblaci&oacute; musulmana existent, no compten amb un cementiri propi.
    </p><p class="article-text">
        Es tracta d'un d&egrave;ficit que obliga centenars de fam&iacute;lies a triar entre enterrar els seus difunts a centenars de quil&ograve;metres de dist&agrave;ncia, repatriar cossos als seus pa&iuml;sos d'origen -amb un cost que pot arribar a superar els 7.000 euros- o, en el pitjor dels casos, que el difunt romangui dies en cambres frigor&iacute;fiques a l'espera d'una soluci&oacute; adequada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Les famílies tenen tres opcions: enterrar els seus difunts a centenars de quilòmetres de distància, repatriar cossos als seus països d&#039;origen o que el difunt romangui dies en cambres frigorífiques a l&#039;espera d&#039;una solució</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La necessitat d'aquest tipus d'espais es va fer m&eacute;s urgent amb la pand&egrave;mia de la COVID i l'increment del nombre de defuncions i encara m&eacute;s visible despr&eacute;s de la mort del president de la Comissi&oacute; Isl&agrave;mica d'Espanya (CIE) i d'UCIDE Riay Tatary, el 6 d'abril de 2020, despr&eacute;s de dues setmanes ingressat a l'hospital madrileny de La Paz. Unos dies despr&eacute;s, es publicava un informe in&egrave;dit -i crucial- sobre la situaci&oacute; dels cementiris per als musulmans elaborat per Mohamed Ajana Elouafi, secretari de la CIE, en qu&egrave; abordava els desafiaments per donar sepultura conforme al ritu <em>halal </em>en un moment cr&iacute;tic com el d'aleshores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imatge del Jardí de l&#039;islam, l&#039;única parcel·la habilitada a Balears per enterrar conforme al ritu islàmic"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imatge del Jardí de l&#039;islam, l&#039;única parcel·la habilitada a Balears per enterrar conforme al ritu islàmic                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Bloqueig pol&iacute;tic</strong></h2><p class="article-text">
        A Mallorca, el Jard&iacute; de l'islam va ser impulsat el 2009 despr&eacute;s d'anys de reivindicacions de la comunitat musulmana. Fins aquell moment no existia a tot l'arxip&egrave;lag cap parcel&middot;la on realitzar enterraments d'acord a la tradici&oacute; isl&agrave;mica, per&ograve; la mort d'Abdelhadi Chabli,&nbsp;un argel&iacute; resident a Mallorca que havia expressat el seu desig de ser enterrat a l'illa i que, per manca d'espai, finalment va a haber de ser repatriat, va suposar un punt d'inflexi&oacute;. El malestar generat i la cobertura del cas -impulsada per un periodista amic del finat- van activar un moviment social que va pressionar per habilitar un espai espec&iacute;fic dins del cementiri palmes&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        El Jard&iacute; de l'Islam va n&eacute;ixer aix&iacute; com una soluci&oacute; provisional, per&ograve;, tot i els seus problemes recurrents de saturaci&oacute;, mai no ha arribat a ampliar-se. El que el 2009 es va plantejar com un primer pas per garantir un dret b&agrave;sic s'ha convertit, 16 anys despr&eacute;s, en un espai abarrotat que ja no pot assumir m&eacute;s enterraments i que simbolitza la manca de planificaci&oacute; funer&agrave;ria cap a la comunitat musulmana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de les làpides del Jardí de l&#039;islam"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de les làpides del Jardí de l&#039;islam                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Jardí de l&#039;Islam va néixer com una solució provisional, però, tot i els seus problemes recurrents de saturació, mai no ha arribat a ampliar-se. El que el 2009 es va plantejar com un primer pas per garantir un dret bàsic s&#039;ha convertit, més de 15 anys després, en un espai abarrotat que ja no pot assumir més enterraments i que simbolitza la manca de planificació funerària cap a la comunitat musulmana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Jim&eacute;nez reconeix la seva frustraci&oacute; pel bloqueig pol&iacute;tic. Cada canvi de govern ha significat &ldquo;comen&ccedil;ar de zero&rdquo;, fins i tot quan les ampliacions ja estaven negociades, com va succeir la passada legislatura, quan l'Ajuntament estava governat per PSIB-PSOE, M&eacute;s per Mallorca i Podem. En aquest sentit, retreu que, en l'actual mandat, amb PP i Vox al capdavant del Consistori palmes&agrave;, les q&uuml;estions relatives a la llibertat religiosa es converteixin en una batalla partidista. &ldquo;L'ultradreta ha creat un ambient que ja s'havia superat i el PP juga molt amb aix&ograve;. &iquest;Per qu&egrave;? Perqu&egrave; veu que li d&oacute;na vots&rdquo;, assevera. 
    </p><p class="article-text">
        Per la seva banda, Nur Bi&oacute;, que tamb&eacute; &eacute;s secretari d'una de les mesquites de Palma, explica que la comunitat porta un any i mig reclamant a l'Ajuntament l'habilitaci&oacute; de, com a m&iacute;nim, 22 noves tombes com a pas previ a una ampliaci&oacute; m&eacute;s consistent. Es tracta d'un comprom&iacute;s anunciat p&uacute;blicament, per&ograve;, lamenta Bi&oacute;, no materialitzat: &ldquo;Ni les 22 tombes ni l'ampliaci&oacute; s'han vist per cap costat&rdquo;. Segons els seus c&agrave;lculs, serien necess&agrave;ries unes 120 tombes per a la poblaci&oacute; musulmana de Palma. En aquesta l&iacute;nia, critica que no s'est&agrave; oferint a les fam&iacute;lies la possibilitat de mantenir els seus difunts en la tomba original, tot i que la llei exigeix respectar un m&iacute;nim de cinc anys abans de dur a terme qualsevol exhumaci&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Làpides ubicades al cementiri musulmà de Griñón (Madrid)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Làpides ubicades al cementiri musulmà de Griñón (Madrid)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La realitat econ&ograve;mica: repatriar o endeutar-se</strong></h2><p class="article-text">
        Les fam&iacute;lies amb menys recursos pateixen especialment aquesta situaci&oacute;. Segons Bi&oacute;, quan alg&uacute; faleix &ldquo;el posen dos dies a la nevera i comencen a buscar diners per tot arreu&rdquo; per repatriar-lo i les assegurances privades, que &ldquo;moltes vegades prometen cobrir repatriacions, tampoc els ajuden&rdquo;, assenyala. El cost m&iacute;nim per traslladar un cos dep&egrave;n de factors com el pa&iacute;s de destinaci&oacute;, el transport aeri, el ata&uuml;t homologat i els permisos sanitaris i administratius, la qual cosa, segons fonts del sector, pot ascendir a m&eacute;s de 7.000 euros, unes xifres inassumibles per a moltes fam&iacute;lies. Una situaci&oacute; que, com afirma Maissoun Alhalabi, ciutadana s&iacute;ria resident a Mallorca, provoca aut&egrave;ntics drames: cossos que romanen dies sense dest&iacute; i fam&iacute;lies que no poden complir els ritus b&agrave;sics de la seva religi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ens veiem obligats a tenir asseguran&ccedil;a privada, perqu&egrave; qualsevol persona que no la t&eacute; pateix molt per poder estalviar diners. No tothom pot fer-ho&rdquo;, incideix Maissoun. En el seu cas, va contractar una asseguran&ccedil;a &ldquo;perqu&egrave; hi havia moltes dificultats per entrar a S&iacute;ria&rdquo;. &ldquo;Jo em quedo m&eacute;s tranquil&middot;la&rdquo;, afirma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior del cementiri musulmà de Molina de Segura, paralitzat per PP i Vox"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior del cementiri musulmà de Molina de Segura, paralitzat per PP i Vox                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tant Bi&oacute; com Jim&eacute;nez subratllen que el ritu funerari musulm&agrave; no exigeix infraestructures costoses: nom&eacute;s requereix orientaci&oacute; cap a la Meca, enterrament en terra i, preferentment, sense f&egrave;retre. Encara que la normativa espanyola obliga a usar ta&uuml;t, la comunitat ho accepta com a soluci&oacute; adaptada. &ldquo;No necessitem res especial&rdquo;, insisteix Bi&oacute;. &ldquo;Nom&eacute;s &eacute;s fer-ho d'una altra manera&rdquo;, afegeix. Jim&eacute;nez, per la seva banda, subratlla que fins i tot es podrien optimitzar alguns aspectes t&egrave;cnics, com dividir les tombes per permetre dos enterraments per unitat i dissenyar f&egrave;retres verticals concordes al ritu. &ldquo;Les tombes es desaprofiten. Tenim un problema d'espai, per&ograve; tampoc ens deixen buscar solucions&rdquo;, emfatitza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cost de traslladar un cos a un altre país pot ascendir a més de 7.000 euros. &#039;Ens veiem obligats a tenir assegurança privada, perquè qualsevol persona que no la té pateix molt per poder estalviar diners&#039;, comenta Maissoun Alhalabi, ciutadana siriana resident a Mallorca</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Cartagena, el precedent judicial</strong></h2><p class="article-text">
        Mentre a Palma l'estancament continua, altres ciutats han experimentat certs aven&ccedil;os o afrontat conflictes que exemplifiquen la situaci&oacute; en qu&egrave; es troben els musulmans a Espanya. El cas m&eacute;s recent &eacute;s el de Cartagena (M&uacute;rcia), on un jutjat, mitjan&ccedil;ant una sent&egrave;ncia dictada el passat mes de juny, va obligar l'Ajuntament a habilitar una &agrave;rea per a enterraments conforme al ritu isl&agrave;mic i d'acord a la normativa sanit&agrave;ria vigent despr&eacute;s d'anys de reclamacions ignorades. La resoluci&oacute; va marcar un precedent important en aquest sentit, en recon&egrave;ixer que la inacci&oacute; administrativa pot suposar una vulneraci&oacute; de drets fonamentals en mat&egrave;ria religiosa. La Just&iacute;cia atenia aix&iacute; la demanda interposada per la comunitat local, que compta amb prop de 30.000 fidels.&nbsp;Un mes despr&eacute;s, Madrid anunciava l'habilitaci&oacute; d'una parcel&middot;la de 15.000 metres quadrats en el cementiri sud de&nbsp;Carabanchel, per&ograve; <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-confirma-primer-cementerio-musulman-madrid-estara-carabanchel_1_12470964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amb l&iacute;mits i solucions interm&egrave;dies</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cementiri musulmà de Logronyo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cementiri musulmà de Logronyo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En paral&middot;lel, l'associaci&oacute; Entierro Digno, una de les plataformes m&eacute;s actives en la den&uacute;ncia de la manca d'espais funeraris per a la comunitat musulmana a Espanya, ha impulsat el documental <em>Descansa en Paz</em>, una pe&ccedil;a que posa rostre i veu a les fam&iacute;lies que es veuen obligades a repatriar els seus &eacute;ssers estimats o a enterrar-los a centenars de quil&ograve;metres per l'abs&egrave;ncia de parcel&middot;les adequades als seus municipis. La filmaci&oacute; recull testimonis que expliquen l'impacte emocional i econ&ograve;mic d'aquestes situacions, aix&iacute; com l'angoixa afegida que suposa no poder complir els ritus funeraris isl&agrave;mics en un moment de dol. &ldquo;A Espanya, milers de fam&iacute;lies musulmanes no saben on podran acomiadar els seus&rdquo;, subratllen des de l'entitat.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DRm_qRjDPAM/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <em>Descansa en Paz</em> s'ha convertit en una eina clau que, a trav&eacute;s d'entrevistes, imatges de cementiris saturats i dades sobre la desigual implantaci&oacute; d'espais musulmans al territori espanyol, evidencia una realitat que durant anys ha rom&agrave;s invisible per a gran part de la societat. El documental es nodreix, aix&iacute; mateix, de &ldquo;decisions municipals, encerts, obstacles i la realitat d'un proc&eacute;s que gaireb&eacute; mai s'explica, per&ograve; marca una fam&iacute;lia per sempre&rdquo;, com assenyalen des d'Entierro Digno, liderada per Mayson Douas.
    </p><p class="article-text">
        A Palma, el Jard&iacute; de l'Islam -un rectangle diminut en un colosal cementiri- revela la magnitud del problema: manca planificaci&oacute; i una pol&iacute;tica funer&agrave;ria que tingui en compte la diversitat real de la poblaci&oacute; espanyola. Les l&agrave;pides, alineades en silenci, semblen refor&ccedil;ar aquest argument. Cadascuna d'elles explica una hist&ograve;ria i recorda una vida mentre, m&eacute;s enll&agrave; dels murs del cementiri, les associacions i les fam&iacute;lies busquen que la seva problem&agrave;tica formi part de l'agenda institucional. &ldquo;No volem privilegis, volem igualtat&rdquo;, sentencien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-musulmans-no-tenen-espai-als-cementiris-vivim-i-morim-no-ns-enterra_1_12844941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2025 06:30:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8eaa83fc-5c9a-4902-96aa-ee7a469adfc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132509.jpg" length="1731625" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8eaa83fc-5c9a-4902-96aa-ee7a469adfc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132509.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1731625" width="3077" height="1731"/>
      <media:title><![CDATA[Els musulmans no tenen espai als cementiris: "Vivim i morim aquí, però no se'ns enterra"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8eaa83fc-5c9a-4902-96aa-ee7a469adfc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132509.jpg" width="3077" height="1731"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cementerios,Musulmanes,Comunidad musulmana,Islas Baleares,Mallorca,Palma,Islam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los musulmanes no tienen espacio en los cementerios: "Vivimos y morimos aquí, pero no se nos entierra"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/musulmanes-no-espacio-cementerios-vivimos-morimos-no-entierra_1_12820897.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8eaa83fc-5c9a-4902-96aa-ee7a469adfc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132509.jpg" width="3077" height="1731" alt="Los musulmanes no tienen espacio en los cementerios: &quot;Vivimos y morimos aquí, pero no se nos entierra&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 95% de las comunidades islámicas en España no cuentan con cementerio, un hecho que obliga a muchas familias a contar con un seguro privado para poder hacer frente a las repatriaciones de los cadáveres. En Palma la situación es insostenible desde hace años</p><p class="subtitle">“Todo el mundo tiene derecho al duelo”: los precios por enterrar a los seres queridos se disparan en Balears
</p></div><p class="article-text">
        Es media tarde y la oscuridad comienza a te&ntilde;ir cada una de las l&aacute;pidas del cementerio de Palma. El silencio que a esas horas inunda la necr&oacute;polis se ve, de repente, interrumpido por los llantos y los rezos. Proceden del Jard&iacute; de l'islam, un discreto rinc&oacute;n donde las tumbas miran hacia La Meca. Son solo 39, apenas una isla dentro del monumental camposanto, para una comunidad de m&aacute;s de 30.000 fieles. En ese instante, una familia est&aacute; dando sepultura a uno de los suyos. &ldquo;Aqu&iacute; no cabe nadie m&aacute;s&rdquo;, se lamenta uno de los presentes mientras se&ntilde;ala una hilera ya completa. 
    </p><p class="article-text">
        La comunidad musulmana lleva a&ntilde;os reivindicando una ampliaci&oacute;n que nunca llega a pesar de las promesas pol&iacute;ticas. Pese a la sencillez del rito isl&aacute;mico (<em>halal</em>) -integrado por el <em>ghusl</em> (lavado ritual del cuerpo), el <em>kafan</em> (la mortaja), la inhumaci&oacute;n en tierra y la orientaci&oacute;n hacia la <em>qibla </em>-, la falta de instalaciones adecuadas -diluidas entre propuestas t&eacute;cnicas y expedientes que no avanzan- provoca que numerosas familias contin&uacute;en enfrent&aacute;ndose a un dilema cuyo eco se extiende en municipios y ciudades de todo el pa&iacute;s: &iquest;d&oacute;nde enterrar a sus muertos cuando el espacio se agota o, directamente, no existe? 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a cuenta con unos 2,5 millones de ciudadanos musulmanes, de acuerdo a las cifras del Observatorio Andalus&iacute; y la Uni&oacute;n de Comunidades Isl&aacute;micas de Espa&ntilde;a (UCIDE). De todos ellos, el 44% son espa&ntilde;oles (convertidos o nacionalizados), el 37%, marroqu&iacute;es y el resto, pakistan&iacute;es, senegaleses y argelinos, principalmente. Sin embargo, la infraestructura funeraria -al igual que otras prestaciones b&aacute;sicas- no ha acompa&ntilde;ado al incremento de personas que profesan el islam: el 95% de las comunidades isl&aacute;micas no cuentan con cementerio o <em>almacbara</em> y cinco autonom&iacute;as -Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Galicia y Extremadura- <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/musulmanes-seis-comunidades-autonomas-no-enterrar-muertos-derecho_1_11557342.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no disponen de terreno alguno para ello</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3d842808-a917-4338-9a61-aee80a06f853_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Parcela habilitada en el cementerio de Palma para los entierros musulmanes. Con 39 tumbas, es apenas una isla dentro del monumental camposanto para una comunidad de más de 30.000 fieles"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Parcela habilitada en el cementerio de Palma para los entierros musulmanes. Con 39 tumbas, es apenas una isla dentro del monumental camposanto para una comunidad de más de 30.000 fieles                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El Estado asume que los musulmanes, al igual que las otras confesiones minoritarias con arraigo en Espa&ntilde;a, tienen derecho a ser enterrados en los cementerios municipales y que los mismos ayuntamientos deben adecuar una parte de ellos al rito musulm&aacute;n, pero esto <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/trabas-funerales-no-catolicos-si-hermano-musulman-enterrarlo-cristiano_1_9665500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no acaba de desarrollarse</a>&rdquo;, se&ntilde;ala el secretario general y representante legal de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Entidades Religiosas Isl&aacute;micas (FEERI), Francisco Jim&eacute;nez. En total, apenas existen 35 camposantos o parcelas habilitadas donde se puede practicar un entierro de acuerdo a la tradici&oacute;n musulmada entre los m&aacute;s de 17.800 cementerios repartidos por todo el pa&iacute;s. Sin embargo, los espacios existentes est&aacute;n saturados o las ordenanzas &uacute;nicamente permiten inhumar a personas empadronadas en ese municipio, dificultando a&uacute;n m&aacute;s el acceso a quienes viven cerca, pero no est&aacute;n inscritos oficialmente all&iacute;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Apenas existen 35 camposantos o parcelas habilitadas donde se puede practicar un entierro conforme al rito islámico entre los más de 17.800 cementerios repartidos por todo el país</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Estamos en un limbo&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En el caso de Balears, aunque comparte problemas comunes con otras comunidades, el problema se vive de forma especialmente dolorosa. Tan solo cuenta con una parcela oficial, el Jard&iacute; de l'islam, para todo el territorio: no existe ning&uacute;n terreno habilitado en Menorca, Eivissa o Formentera, lo que, en la pr&aacute;ctica, sit&uacute;a al archipi&eacute;lago en una posici&oacute;n similar a las regiones en las que no hay ning&uacute;n cementerio musulm&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Desde su impulso hace 16 a&ntilde;os, en este peque&ntilde;o rinc&oacute;n ubicado en uno de los &aacute;ngulos del cementerio de Palma, la saturaci&oacute;n del espacio es un problema recurrente. &ldquo;Siempre est&aacute; lleno y cada vez que hay un difunto se habilita una de las tumbas, lo cual significa que, posiblemente, cada vez que alguien es enterrado sacan un cuerpo para hacer espacio al nuevo&rdquo;, comenta Nur Bi&oacute;, miembro del centro cultural isl&aacute;mico An-Nour. elDiario.es se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Palma para confirmar este y otros extremos, pero desde el Consistorio eluden hacer declaraciones al respecto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre está lleno y cada vez que hay un difunto se habilita una de las tumbas, lo cual significa que, posiblemente, cada vez que alguien es enterrado sacan un cuerpo para hacer espacio al nuevo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nur Bió</span>
                                        <span>—</span> Miembro del centro cultural islámico An-Nou
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bi&oacute; no oculta su indignaci&oacute;n: &ldquo;Estamos hablando de ciudadanos que viven, pagan impuestos y mueren aqu&iacute;. Quiz&aacute;s en estos momentos sea algo antielectoral, pero queremos que se nos conceda lo que nos es un derecho fundamental a la comunidad musulmana. Estamos en un limbo en el que la gente sigue naciendo y sigue muriendo, pero seguimos siendo ciudadanos de una ciudad donde no se nos entierra&rdquo;, expresa.
    </p><p class="article-text">
        Abderrahim, representante de la Lliga Musulmana de Balears, se&ntilde;ala en esta misma l&iacute;nea que, en las islas, hay numerosos ciudadanos que, debido a las dificultades que encuentran para enterrar a sus familiares, est&aacute;n comprando espacios en Valencia o en Murcia para poder darles sepultura &ldquo;porque all&iacute; hay m&aacute;s facilidades&rdquo;. Explica, adem&aacute;s, que, ante la falta de espacio en el Jard&iacute; de l&rsquo;Islam y los elevados costes de repatriaci&oacute;n, hay mezquitas que suplen con redes de apoyo comunitario la falta de respuesta institucional. Entre tales pr&aacute;cticas, desde hace a&ntilde;os se organizan colectas entre los fieles para ayudar a las familias que no pueden asumir los gastos de un entierro o un traslado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3c62c5a1-5d22-4275-8b7d-9bf73861582a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior del Jardí de l&#039;islam, en Palma"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior del Jardí de l&#039;islam, en Palma                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/97888fe9-0ca2-4960-b1d8-9314e60351dd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Jardí de l&#039;islam, con el mausoleo de los &#039;caídos&#039; del Ejército del Aire al fondo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Jardí de l&#039;islam, con el mausoleo de los &#039;caídos&#039; del Ejército del Aire al fondo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A nivel estatal, organizaciones como UCIDE y plataformas como Entierro Digno -nacida en octubre de 2024 para reclamar la creaci&oacute;n de lugares de sepultura para las personas musulmanas- coinciden en subrayar que, m&aacute;s all&aacute; de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola y de las normativas que promueven la libertad religiosa, la habilitaci&oacute;n de espacios adecuados para estos enterramientos est&aacute; reconocida por la&nbsp;<a href="https://www.boe.es/eli/es/l/1992/11/10/26" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley 26/1992, de 10 de noviembre</a>, por la que fue aprobado el Acuerdo de Cooperaci&oacute;n del Estado con la Comisi&oacute;n Isl&aacute;mica de Espa&ntilde;a, pionero en Europa,&nbsp;pero sin desarrollo pr&aacute;ctico en muchos territorios.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, algunas de las reivindicaciones espec&iacute;ficas pasan por modificar la normativa funeraria para que se puedan llevar a cabo enterramiento sin f&eacute;retro, la rehabilitaci&oacute;n de los cementerios musulmanes construidos durante la Guerra Civil y la habilitaci&oacute;n de parcelas en municipios en los que, pese al volumen de poblaci&oacute;n musulmana existente, no cuentan con un camposanto propio.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un d&eacute;ficit que obliga a cientos de familias a elegir entre enterrar a sus fallecidos a cientos de kil&oacute;metros de distancia, repatriar cuerpos a sus pa&iacute;ses de origen -con un coste que puede superar los 5.000 euros- o, en el peor de los casos, que el difunto permanezca d&iacute;as en c&aacute;maras frigor&iacute;ficas a la espera de una soluci&oacute;n adecuada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las familias tienen tres opciones: enterrar a sus fallecidos a cientos de kilómetros de distancia, repatriar cuerpos a sus países de origen o que el difunto permanezca días en cámaras frigoríficas a la espera de una solución</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La necesidad de este tipo de espacios se hizo a&uacute;n m&aacute;s acuciante con la pandemia de la COVID y el incremento del n&uacute;mero de fallecimientos y a&uacute;n m&aacute;s visible tras la muerte del presidente de la Comisi&oacute;n Isl&aacute;mica de Espa&ntilde;a (CIE) y de UCIDE Riay Tatary, el 6 de abril de 2020, tras dos semanas ingresado en el hospital madrile&ntilde;o de La Paz. Unos d&iacute;as despu&eacute;s, se publicaba un informe in&eacute;dito -y crucial- sobre la situaci&oacute;n de los cementerios para los musulmanes elaborado por Mohamed Ajana Elouafi, secretario de la CIE, en el que abordaba los desaf&iacute;os para dar sepultura conforme al rito <em>halal </em>en un momento cr&iacute;tico como el de entonces. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0cfde7ea-c207-40c4-9954-ad6729fb2f10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen del Jardí de l&#039;islam, la única parcela habilitada en Balears para enterrar conforme al rito islámico"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen del Jardí de l&#039;islam, la única parcela habilitada en Balears para enterrar conforme al rito islámico                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Bloqueo pol&iacute;tico</strong></h2><p class="article-text">
        En Mallorca, el Jard&iacute; de l'islam fue impulsado en 2009 tras a&ntilde;os de reivindicaciones de la comunidad musulmana. Hasta aquel momento no exist&iacute;a en todo el archipi&eacute;lago ninguna parcela donde realizar enterramientos conforme al rito isl&aacute;mico, pero la muerte de Abdelhadi Chabli, un argelino residente en Mallorca que hab&iacute;a expresado su deseo de ser enterrado en la isla y cuyo cuerpo tuvo que ser finalmente repatriado, supuso un punto de inflexi&oacute;n. El malestar generado y la cobertura del caso -impulsada por un periodista amigo del fallecido- activaron un movimiento social que presion&oacute; para habilitar un espacio espec&iacute;fico dentro del camposanto palmesano.
    </p><p class="article-text">
        El Jard&iacute; de l'Islam naci&oacute; as&iacute; como una soluci&oacute;n provisional, pero, pese a sus problemas recurrentes de saturaci&oacute;n, nunca ha llegado a ampliarse. Lo que en 2009 se plante&oacute; como un primer paso para garantizar un derecho b&aacute;sico se ha convertido, 16 a&ntilde;os despu&eacute;s, en un espacio saturado que ya no puede asumir m&aacute;s entierros y que simboliza la falta de planificaci&oacute;n funeraria hacia la comunidad musulmana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3dc157db-1b4a-41ed-bcb8-a6e1b41d79c7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las lápidas del Jardí de l&#039;islam"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las lápidas del Jardí de l&#039;islam                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Jardí de l&#039;Islam nació como una solución provisional, pero, pese a sus problemas recurrentes de saturación, nunca ha llegado a ampliarse. Lo que en 2009 se planteó como un primer paso para garantizar un derecho básico se ha convertido, 15 años después, en un espacio saturado que ya no puede asumir más entierros y que simboliza la falta de planificación funeraria hacia la comunidad musulmana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Jim&eacute;nez reconoce su frustraci&oacute;n por el bloqueo pol&iacute;tico. Cada cambio de gobierno ha significado &ldquo;empezar de cero&rdquo;, incluso cuando las ampliaciones estaban ya negociadas, como sucedi&oacute; en la pasada legislatura, cuando el Ayuntamiento estaba gobernado por PSIB-PSOE, M&eacute;s per Mallorca y Podemos. En este sentido, recrimina que, en el actual mandato, con PP y Vox al frente del Consistorio palmesano, las cuestiones relativas a la libertad religiosa se conviertan en una batalla partidista. &ldquo;La ultraderecha ha creado un ambiente que ya se hab&iacute;a superado y el PP juega mucho con eso. &iquest;Por qu&eacute;? Porque ve que le da votos&rdquo;, asevera. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Nur Bi&oacute;, quien tambi&eacute;n es secretario de una de las mezquitas de Palma, explica que la comunidad lleva un a&ntilde;o y medio reclamando al Ayuntamiento la habilitaci&oacute;n de, como m&iacute;nimo, 22 nuevas tumbas como paso previo a una ampliaci&oacute;n m&aacute;s consistente. Se trata de un compromiso anunciado p&uacute;blicamente, pero, lamenta Bi&oacute;, no materializado: &ldquo;Ni las 22 tumbas ni la ampliaci&oacute;n se han visto por ning&uacute;n lado&rdquo;. Seg&uacute;n sus c&aacute;lculos, ser&iacute;an necesarias unas 120 tumbas para la poblaci&oacute;n musulmana de Palma. En esta l&iacute;nea, critica que no se est&aacute; ofreciendo a las familias la posibilidad de mantener a sus difuntos en la tumba original, pese a que la ley exige respetar un m&iacute;nimo de cinco a&ntilde;os antes de llevar a cabo cualquier exhumaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/17ccfa06-a91a-4fcc-b460-3e58dfffa5c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lápidas ubicadas en el cementerio musulmán de Griñón (Madrid)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lápidas ubicadas en el cementerio musulmán de Griñón (Madrid)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La realidad econ&oacute;mica: repatriar o endeudarse</strong></h2><p class="article-text">
        Las familias con menos recursos sufren especialmente esta situaci&oacute;n. Seg&uacute;n Bi&oacute;, cuando alguien fallece &ldquo;lo ponen dos d&iacute;as en la nevera y empiezan a buscar dinero por todos los lados&rdquo; para repatriarlo y los seguros privados, que &ldquo;muchas veces prometen cubrir repatriaciones, tampoco les ayudan&rdquo;, se&ntilde;ala. El coste m&iacute;nimo para trasladar un cuerpo depende de factores como el pa&iacute;s de destino, el transporte a&eacute;reo, el ata&uacute;d homologado y los permisos sanitarios y administrativos, lo que, seg&uacute;n fuentes del sector, puede ascender a m&aacute;s de 7.000 euros, unas cifras inasumibles para muchas familias. Una situaci&oacute;n que, como afirma Maissoun Alhalabi, ciudadana siria residente en Mallorca, provoca aut&eacute;nticos dramas: cuerpos que permanecen d&iacute;as sin destino y familias que no pueden cumplir los ritos b&aacute;sicos de su religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos vemos obligados a tener seguro privado, porque cualquier persona que no lo tiene sufre mucho para poder ahorrar dinero. No todo el mundo puede hacerlo&rdquo;, incide Maissoun. En su caso, contrat&oacute; un seguro &ldquo;porque hab&iacute;a muchas dificultades para entrar a Siria&rdquo;. &ldquo;Yo me quedo m&aacute;s tranquila&rdquo;, afirma. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0ed26585-e216-4500-9364-87a2813d0664_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior del cementerio musulmán de Molina de Segura, paralizado por PP y Vox"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior del cementerio musulmán de Molina de Segura, paralizado por PP y Vox                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tanto Bi&oacute; como Jim&eacute;nez subrayan que el rito funerario musulm&aacute;n no exige infraestructuras costosas: solo requiere orientaci&oacute;n hacia La Meca, entierro en tierra y, preferentemente, sin f&eacute;retro. Aunque la normativa espa&ntilde;ola obliga a usar ata&uacute;d, la comunidad lo acepta como soluci&oacute;n adaptada. &ldquo;No necesitamos nada especial&rdquo;, insiste Bi&oacute;. &ldquo;Solo es hacerlo de otra manera&rdquo;, a&ntilde;ade. Jim&eacute;nez, por su parte, subraya que incluso podr&iacute;an optimizarse algunos aspectos t&eacute;cnicos, como dividir las tumbas para permitir dos enterramientos por unidad y dise&ntilde;ar f&eacute;retros verticales acordes a la tradici&oacute;n. &ldquo;Las tumbas se desaprovechan. Tenemos un problema de espacio, pero tampoco nos dejan buscar soluciones&rdquo;, enfatiza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El coste de trasladar un cuerpo a otro país puede ascender a más de 7.000 euros. &#039;Nos vemos obligados a tener seguro privado, porque cualquier persona que no lo tiene sufre mucho para poder ahorrar dinero&#039;, comenta Maissoun Alhalabi, ciudadana siria residente en Mallorca</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Cartagena, el precedente judicial</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras en Palma el estancamiento contin&uacute;a, otras ciudades han experimentado ciertos avances o enfrentado conflictos que ejemplifican la situaci&oacute;n en la que se encuentran los musulmanes en Espa&ntilde;a. El caso m&aacute;s reciente es el de Cartagena (Murcia), donde un juzgado, mediante una sentencia dictada el pasado mes de junio, oblig&oacute; al Ayuntamiento a habilitar un &aacute;rea para enterramientos conforme al rito isl&aacute;mico y de acuerdo a la normativa sanitaria vigente tras a&ntilde;os de reclamaciones ignoradas. El fallo marc&oacute; un precedente importante en este sentido, al reconocer que la inacci&oacute;n administrativa puede suponer una vulneraci&oacute;n de derechos fundamentales en materia religiosa. La Justicia atend&iacute;a as&iacute; la demanda interpuesta por la comunidad local, que cuenta con cerca de 30.000 fieles.&nbsp;Un mes despu&eacute;s, Madrid anunciaba la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-confirma-primer-cementerio-musulman-madrid-estara-carabanchel_1_12470964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habilitaci&oacute;n de una parcela de 15.000 metros cuadrados en el cementerio sur de&nbsp;Carabanchel</a>, pero con l&iacute;mites y soluciones intermedias.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/616a968b-be68-4eb6-bedd-902f8662f04e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cementerio musulmán de Logroño"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cementerio musulmán de Logroño                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En paralelo, la asociaci&oacute;n Entierro Digno, una de las plataformas m&aacute;s activas en la denuncia de la falta de espacios funerarios para la comunidad musulmana en Espa&ntilde;a, ha impulsado el documental <em>Descansa en Paz</em>, una pieza que pone rostro y voz a las familias que se ven obligadas a repatriar a sus seres queridos o a enterrarlos a cientos de kil&oacute;metros por la ausencia de parcelas adecuadas en sus municipios. La filmaci&oacute;n recoge testimonios que explican el impacto emocional y econ&oacute;mico de estas situaciones, as&iacute; como la angustia a&ntilde;adida que supone no poder cumplir los ritos funerarios isl&aacute;micos en un momento de duelo. &ldquo;En Espa&ntilde;a, miles de familias musulmanas no saben d&oacute;nde podr&aacute;n despedir a los suyos&rdquo;, subrayan desde la entidad.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DRm_qRjDPAM/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <em>Descansa en Paz</em> se ha convertido en una herramienta clave que, a trav&eacute;s de entrevistas, im&aacute;genes de cementerios saturados y datos sobre la desigual implantaci&oacute;n de espacios musulmanes en el territorio espa&ntilde;ol, evidencia una realidad que durante a&ntilde;os ha permanecido invisible para gran parte de la sociedad. El documental se nutre, asimismo, de &ldquo;decisiones municipales, aciertos, obst&aacute;culos y la realidad de un proceso que casi nunca se explica, pero marca a una familia para siempre&rdquo;, como se&ntilde;alan desde Entierro Digno, liderada por Mayson Douas.
    </p><p class="article-text">
        En Palma, el Jard&iacute; de l'Islam -un rect&aacute;ngulo diminuto en un colosal camposanto- revela la magnitud del problema: falta planificaci&oacute;n y una pol&iacute;tica funeraria que tenga en cuenta la diversidad real de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola. Las l&aacute;pidas, alineadas en silencio, parecen reforzar este argumento. Cada una de ellas cuenta una historia y recuerda una vida mientras, m&aacute;s all&aacute; de los muros del camposanto. Las asociaciones y las familias buscan que su problem&aacute;tica forme parte de la agenda institucional. &ldquo;No queremos privilegios, queremos igualdad&rdquo;, sentencian.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/musulmanes-no-espacio-cementerios-vivimos-morimos-no-entierra_1_12820897.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2025 20:50:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8eaa83fc-5c9a-4902-96aa-ee7a469adfc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132509.jpg" length="1731625" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8eaa83fc-5c9a-4902-96aa-ee7a469adfc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132509.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1731625" width="3077" height="1731"/>
      <media:title><![CDATA[Los musulmanes no tienen espacio en los cementerios: "Vivimos y morimos aquí, pero no se nos entierra"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8eaa83fc-5c9a-4902-96aa-ee7a469adfc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132509.jpg" width="3077" height="1731"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cementerios,Musulmanes,Comunidad musulmana,Islas Baleares,Mallorca,Palma,Islam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Sanz, presidente de la APB: "Si un día se para el puerto, no saldrán los aviones. Sería un desastre absoluto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/javier-sanz-presidente-apb-si-dia-puerto-no-saldran-aviones-seria-desastre-absoluto_1_12680206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8179478e-00ae-4033-919e-942cd8f313ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Javier Sanz, presidente de la APB: &quot;Si un día se para el puerto, no saldrán los aviones. Sería un desastre absoluto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El máximo responsable de la Autoritat Portuària subraya que la economía balear depende más de los puertos de lo que muchos imaginan. Sus actividades, destaca, generan empleo de calidad, facilitan la actividad empresarial, contribuyen a la producción y, sobre todo, "mejoran la calidad de vida de las personas"</p><p class="subtitle">Los puertos de Balears, un motor “crucial” para diversificar la economía del archipiélago
</p></div><p class="article-text">
        Con una extensa trayectoria ligada a la empresa privada en cargos de alta direcci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/javier-sanz-reordenacion-puerto-palma-busca-ciudadano-disfrute-ciudad-modernizada_1_11843231.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Javier Sanz </a>(Madrid, 1949) asumi&oacute;, en septiembre de 2023, la presidencia de la Autoritat Portu&agrave;ria de Balears (APB), desde donde ha auspiciado grandes proyectos como la remodelaci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/arranca-historica-remodelacion-puerto-palma-derribo-iconicos-puentes-passeig-maritim_1_12075876.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paseo Mar&iacute;timo de Palma</a> y la reordenaci&oacute;n de usos del puerto de la capital balear. Volcado en responder con mayor efectividad a los retos diarios mediante la adecuaci&oacute;n y modernizaci&oacute;n de las instalaciones y los servicios portuarios, Sanz defiende la necesidad de mirar al puerto &ldquo;m&aacute;s all&aacute; del transporte de pasajeros y mercanc&iacute;as&rdquo;. Para ello, quiere acercar a la ciudadan&iacute;a las funciones de la APB, cuyos objetivos pasan por &ldquo;generar empleo de calidad, facilitar la actividad empresarial, contribuir a la identificaci&oacute;n productiva y, sobre todo, mejorar la calidad de vida de las personas&rdquo;, tal como puso de manifiesto la semana pasada durante el evento<strong> </strong>'<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/puertos-balears-motor-crucial-diversificar-economia-archipielago_1_12667951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El puerto: motor econ&oacute;mico de Balears</a>', una iniciativa impulsada por la Autoritat Portu&agrave;ria y organizada por elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Desde su despacho en el puerto de Palma, Sanz conversa con este peri&oacute;dico acerca de la escasa visibilidad de su actividad pese a su vital importancia en el d&iacute;a a d&iacute;a de los mallorquines. Lo ilustra del siguiente modo: &ldquo;Todo el mundo habla del aeropuerto, que es la principal v&iacute;a de entrada del turismo, pero si ma&ntilde;ana el puerto se para, no saldr&iacute;a ning&uacute;n avi&oacute;n. El aeropuerto colapsar&iacute;a y no podemos salir en lanchas&rdquo;. El m&aacute;ximo responsable de la APB reivindica el papel estrat&eacute;gico de las instalaciones portuarias en el abastecimiento energ&eacute;tico, la econom&iacute;a y la sostenibilidad del archipi&eacute;lago y aboga, sobre todo, por la sostenibilidad. En 2030, los puertos deben reducir en un&nbsp;70% la&nbsp;huella&nbsp;de&nbsp;carbono, por lo que uno de los grandes proyectos del ente pasa por la electrificaci&oacute;n de los muelles, siempre de la mano de los actores privados y con la vista puesta en el inter&eacute;s general de los ciudadanos. Sanz insiste en que la econom&iacute;a balear depende m&aacute;s del mar de lo que muchos imaginan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el evento 'El puerto: motor econ&oacute;mico de Balears' se puso especial &eacute;nfasis en que los puertos de las islas deben transformarse para &ldquo;dar visibilidad&rdquo; a sus funciones reales m&aacute;s all&aacute; de lo comercial. &iquest;Puede recordar qu&eacute; acciones de comunicaci&oacute;n y acercamiento al ciudadano est&aacute; llevando a cabo la APB para que la sociedad entienda su rol m&aacute;s all&aacute; del comercio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que Balears est&aacute; mirando a los puertos sobre todo como modelo econ&oacute;mico, de equilibrio, de crecimiento y de sostenibilidad. La entrada y la salida de mercanc&iacute;as y de pasajeros es muy importante. Casi el 95% de las de las mercanc&iacute;as y de todo lo que consumimos en Balears entra por los puertos. Pero, desde el punto de vista de la ciudadan&iacute;a, el puerto es invisible. Se habla mucho m&aacute;s del aeropuerto: el de Palma, por ejemplo, cuenta con gran tr&aacute;fico de pasajeros tambi&eacute;n y tambi&eacute;n acoge algunas mercanc&iacute;as. Pero la infraestructura del puerto es algo muy importante dentro de la Comunidad Europea. El puerto tiene una actividad, una estructura estrat&eacute;gica. En Barcelona tienen ferrocarril y transporte de carretera. Nosotros aqu&iacute; solo tenemos esto. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, queremos ponerlo en valor y, para ello, necesitamos de la colaboraci&oacute;n de todos los entes de nuestra Comunidad. Repito, todo el mundo habla del aeropuerto, que es la principal v&iacute;a de entrada del turismo, pero si ma&ntilde;ana el puerto cierra, no sale ning&uacute;n avi&oacute;n. El aeropuerto y todo lo dem&aacute;s quedar&iacute;an desabastecidos. Ya no es solo que no entrar&iacute;an la leche o la carne, ser&iacute;a horroroso, un desastre absoluto. Porque el queroseno llega a puerto en un petrolero cada tres o cuatro d&iacute;as. Ser&iacute;a un colapso total, y esto es algo que no pasar&iacute;a en Barcelona, Bilbao o Madrid. De hecho, durante la pandemia, qued&oacute; paralizado todo el tr&aacute;fico a&eacute;reo y el esfuerzo lo asumieron las autoridades portuarias. Fue un esfuerzo muy alto para asegurar la seguridad y evitar el desabastecimiento. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo el mundo habla del aeropuerto, que es la principal vía de entrada del turismo, pero si mañana el puerto cierra, no sale ningún avión. El aeropuerto colapsaría. Porque el queroseno llega a puerto en un petrolero cada tres o cuatro días. Sería un colapso total, y esto es algo que no pasaría en Barcelona, Bilbao o Madrid</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01f67e3b-3c1f-4dac-962a-60360223f778_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01f67e3b-3c1f-4dac-962a-60360223f778_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01f67e3b-3c1f-4dac-962a-60360223f778_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01f67e3b-3c1f-4dac-962a-60360223f778_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01f67e3b-3c1f-4dac-962a-60360223f778_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01f67e3b-3c1f-4dac-962a-60360223f778_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/01f67e3b-3c1f-4dac-962a-60360223f778_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Javier Sanz, en un momento de la entrevista"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Javier Sanz, en un momento de la entrevista                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; estrategias se est&aacute;n llevando a cabo para visibilizar estas actuaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que una parte muy importante es invertir en infraestructuras para adaptarnos a las necesidades del mercado y de los ciudadanos. Hace a&ntilde;os se invirti&oacute; en diques de abrigo para protegerse del mal tiempo, se invirti&oacute; en muelles y en estaciones mar&iacute;timas. Los barcos ahora mismo son distintos a los que hab&iacute;a hace 40 a&ntilde;os. Son m&aacute;s grandes y m&aacute;s sofisticados. Para ser competitivo tenemos que competir con otros puertos y ese fue uno de los principales factores que han llevado a realizar las inversiones que estamos llevando a cabo. Y ahora hay que seguir modernizando las infraestructuras, pero en clave de sostenibilidad y competitividad. 
    </p><p class="article-text">
        Para nosotros, la sostenibilidad es una l&iacute;nea estrat&eacute;gica importante y la contemplamos actuando sobre tres factores: econ&oacute;mico, medioambiental y social. Por ejemplo, en clave econ&oacute;mica, como dec&iacute;a, representamos la entrada de mercanc&iacute;as en nuestra comunidad. Pero no solo eso: estamos creando empleo y estamos creando riqueza no solo a trav&eacute;s de la mercanc&iacute;a y las personas que tenemos contratadas, sino para toda la comunidad a trav&eacute;s de actividades directas. De hecho, el impacto econ&oacute;mico que genera el sistema portuario espa&ntilde;ol asciende a m&aacute;s de 24.300 millones de euros y genera 250.000 empleos. Y, dentro de esto, estamos incluidos nosotros. Por eso decimos que es un motor econ&oacute;mico y que hay que buscar la excelencia en la entrada de mercanc&iacute;as y en gestionar todo lo mejor posible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos creando empleo y estamos creando riqueza, no solo a través de la mercancía y las personas que tenemos contratadas, sino para toda la comunidad a través de actividades directas. De hecho, el impacto económico que genera el sistema portuario español asciende a más de 24.300 millones de euros y genera 250.000 empleo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Un aspecto cr&iacute;tico es la log&iacute;stica entre f&aacute;brica y puerto, especialmente para productos sensibles como la sobrasada, que representa un elevado porcentaje de exportaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; mejoras log&iacute;sticas se pueden para incentivar ese tr&aacute;nsito o acortar plazos por parte de la APB?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, el tema de la conectividad es muy importante para nosotros: los barcos llegan a las 6.00 horas, los camiones ya est&aacute;n en el puerto y cargan con las mercanc&iacute;as, que son trasladadas, totalmente frescas, a todos los centros log&iacute;sticos para su posterior distribuci&oacute;n en los supermercados y las f&aacute;bricas. Nuestra primera obligaci&oacute;n es facilitar ese tr&aacute;nsito de mercanc&iacute;as lo mejor posible y al mejor precio posible. Y ese es uno de los elementos que tenemos que gestionar muy bien en este puerto. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, buscamos la excelencia en la entrada de mercanc&iacute;as y en la conectividad para que seamos competitivos. Tenemos el problema de la insularidad, eso est&aacute; clar&iacute;simo, pero no podemos evitarlo, a no ser que pongamos un puente [se r&iacute;e]. Lo que estamos haciendo, y eso la gente no lo sabe, es subvencionar constantemente las tasas. Hay unas tasas portuarias de entrada de mercanc&iacute;as definidas por el Estado espa&ntilde;ol y por la Comunidad y nosotros bonificamos estas tasas en aproximadamente un 80%. Queremos ser competitivos para que la carne o el petr&oacute;leo sean m&aacute;s baratos y no entremos ma&ntilde;ana en un proceso inflacionista. Ese es nuestro gran objetivo: intentar gestionar mejor todo mejor a nivel econ&oacute;mico, de costes y de infraestructuras, que todo sea mucho m&aacute;s r&aacute;pido cuando entran las mercanc&iacute;as de los barcos que llegan a las 6.00 horas. Por eso comentaba antes que todo esto es invisible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5dacf9b-f895-456b-9696-9e62554a3260_16-9-aspect-ratio_50p_1127852.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5dacf9b-f895-456b-9696-9e62554a3260_16-9-aspect-ratio_50p_1127852.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5dacf9b-f895-456b-9696-9e62554a3260_16-9-aspect-ratio_75p_1127852.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5dacf9b-f895-456b-9696-9e62554a3260_16-9-aspect-ratio_75p_1127852.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5dacf9b-f895-456b-9696-9e62554a3260_16-9-aspect-ratio_default_1127852.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5dacf9b-f895-456b-9696-9e62554a3260_16-9-aspect-ratio_default_1127852.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a5dacf9b-f895-456b-9696-9e62554a3260_16-9-aspect-ratio_default_1127852.jpg"
                    alt="José Javier Sanz: &quot;Nuestra primera obligación es facilitar el tránsito de mercancías lo mejor posible y al mejor precio posible&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Javier Sanz: &quot;Nuestra primera obligación es facilitar el tránsito de mercancías lo mejor posible y al mejor precio posible&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Queremos ser competitivos para que la carne o el petróleo sean más baratos y no entremos mañana en un proceso inflacionista. Ese es nuestro gran objetivo: intentar gestionar mejor todo mejor a nivel económico, de costes y de infraestructuras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Sobre la integraci&oacute;n del puerto con el &aacute;mbito urbano, &iquest;qu&eacute; puede comentar? Por ejemplo, en Palma se habla de reordenar usos y abrir espacios hacia la ciudad. </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Vamos a humanizar el puerto. Antes los puertos eran independientes de la ciudad, estaban separados, pero hoy en d&iacute;a est&aacute;n unidos a las ciudades. Por ello, uno de los objetivos de nuestro plan estrat&eacute;gico es optimizar esto para que el ciudadano pueda disfrutar de ellos. El puerto de Palma hace 60 a&ntilde;os que no se ha movido, sigue siendo el mismo. Entonces es el momento de reorientarlo. Hay espacios totalmente obsoletos y, de acuerdo a c&oacute;mo han evolucionado los mercados y la sociedad, estamos buscando espacios para el ciudadano. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El puerto de Palma hace 60 años que no se ha movido, sigue siendo el mismo. Es el momento de reorientarlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por ejemplo, tenemos el Paseo Mar&iacute;timo, una arteria importante que conecta el puerto con Palma y, si antes estaba contemplado como una v&iacute;a o carretera, ahora estar&aacute; centrado en el disfrute de los ciudadanos. Es una gran obra y una de nuestras inversiones. Estamos haciendo un cambio de usos, desplazando la parte industrial al dique del oeste. Yo lo llamo el pol&iacute;gono de pl&aacute;stico que est&aacute; dentro de la Catedral y que genera una actividad de ingresos para la Comunidad. Lo que hacemos es trasladar los muelles comerciales que est&aacute;n hoy en los pol&iacute;gonos de pl&aacute;sticos a la parte industrial, que seguimos manteni&eacute;ndola porque es importante para nosotros y, de esa forma, abrimos un espacio para la ciudad, la cultura, el esparcimiento y el deporte, con el impulso de una escuela municipal de vela y apostando por la innovaci&oacute;n y la cultura para los barrios. Hay que colonizar los puertos, armonizarlos y humanizarlos para que las personas para que la gente disfrute en ellos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con todo lo que comenta, &iquest;c&oacute;mo es el puerto con el que sue&ntilde;a? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero un puerto abierto a la ciudad, un puerto sostenible, un puerto inteligente y, sobre todo, quiero un puerto para los ciudadanos. Para m&iacute; esa es la definici&oacute;n que tengo del puerto de mis sue&ntilde;os. Y, para ello, hace un a&ntilde;o mantuvimos contactos con 65 grupos de inter&eacute;s de distintas categor&iacute;as e identidades, incluidos partidos pol&iacute;ticos y grupos de inter&eacute;s portuario. Cualquier movimiento que hagamos siempre perseguir&aacute; un objetivo: conseguir un puerto mejor. Y esto es lo que intentamos hacer. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa82b7-817a-4730-91e6-bac69689b32f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa82b7-817a-4730-91e6-bac69689b32f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa82b7-817a-4730-91e6-bac69689b32f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa82b7-817a-4730-91e6-bac69689b32f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa82b7-817a-4730-91e6-bac69689b32f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa82b7-817a-4730-91e6-bac69689b32f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/15aa82b7-817a-4730-91e6-bac69689b32f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Javier Sanz: &quot;El puerto de Palma no se ha movido desde hace 60 años. Es el momento de reorientarlo&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Javier Sanz: &quot;El puerto de Palma no se ha movido desde hace 60 años. Es el momento de reorientarlo&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quiero un puerto abierto a la ciudad, sostenible, inteligente y, sobre todo, para los ciudadanos. Para mí esa es la definición que tengo del puerto de mis sueños. Cualquier movimiento que hagamos siempre perseguirá un objetivo: conseguir un puerto mejor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Otra de las instalaciones que van a remodelar en colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento de Palma es el puerto del Portixol, cuyos vecinos han expresado sus recelos ante las molestias e inconvenientes que los trabajos puedan causarles y no quieren que las obras se dilaten m&aacute;s de la cuenta. &iquest;Qu&eacute; les responder&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un proyecto muy interesante para la ciudad dentro de nuestra filosof&iacute;a de integraci&oacute;n 'puerto-ciudad'. Vamos a modernizar los puertos para regenerar la ciudad, pero, evidentemente, para ello habr&aacute; molestias. En el caso del Paseo Mar&iacute;timo, a la gente le puede gustar o no el proyecto: hay gente que quiere m&aacute;s carreteras y gente que quiere m&aacute;s &aacute;rboles. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio hemos tenido una convivencia importante con los vecinos, hablando directamente con ellos y analizando sus dificultades, intentando favorecerles de la mejor forma posible como uno lo har&iacute;a en una obra en su casa. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos comunic&aacute;ndonos con los vecinos a trav&eacute;s de la p&aacute;gina web, hablando constantemente con ellos, con reuniones para intentar mejorar todo lo posible. Y hemos hecho cambios que no estaban en el proyecto. Y la realidad es que la reforma del Paseo Mar&iacute;timo se ha hecho en un tiempo r&eacute;cord. Estoy muy satisfecho de c&oacute;mo se ha llevado la gesti&oacute;n. Me gusta m&aacute;s el puerto y me gusta m&aacute;s el Paseo Mar&iacute;timo, pero, evidentemente, cada uno puede tener su opini&oacute;n. Es un proyecto muy bonito y nosotros, como responsables y como empresa p&uacute;blica, tenemos que estar atentos a estas mejoras y gestionarlo todo lo mejor posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otro punto importante en el que trabajan es la digitalizaci&oacute;n. &iquest;Lo puede explicar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes &iacute;bamos al aeropuerto con un billete verde, ahora lo llevamos en un m&oacute;vil. Pues, en los puertos, estamos haciendo lo mismo, favoreciendo la interconexi&oacute;n con nuestros clientes para que todo sea m&aacute;s r&aacute;pido. Nosotros estamos en el mar, es nuestro h&aacute;bitat. No estamos en el campo. La sostenibilidad medioambiental para nosotros es muy importante. Tenemos un gran compromiso con Europa, con la Comunidad Aut&oacute;noma y con el Estado para abordar la descarbonizaci&oacute;n. En 2030, los puertos deben reducir en un&nbsp;70% la&nbsp;huella&nbsp;de&nbsp;carbono&nbsp;y en ello estamos, apostando por la electrificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 2030, todos nuestros puertos de inter&eacute;s general tendr&aacute;n enchufe el&eacute;ctrico. Que un barco llegue a Balears, se conecte, no haga ruido y se le suministre energ&iacute;a el&eacute;ctrica, no con motores que est&aacute;n contaminando el ambiente. Es un paso de gigante. Estamos potenciando mucho el tema de energ&iacute;as renovables, que es vital. Tambi&eacute;n aplicaremos placas solares y otros combustibles distintos a los pesados que tenemos ahora mismo. En cuanto a medio ambiente, estamos invirtiendo grandes cantidades de dinero en infraestructuras para hacer una ciudad verde, un planeta mejor. Hay barcos que ya gestionan sus propios residuos, barcos de nueva tecnolog&iacute;a, pero tambi&eacute;n nosotros tenemos que reciclar esos residuos. Si nosotros no cuidamos el medio ambiente, no lo va a cuidar nadie.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sostenibilidad medioambiental para nosotros es muy importante. Tenemos un gran compromiso con Europa, con la comunidad autónoma y con el Estado para abordar la descarbonización. En 2030, los puertos deben reducir en  un 70% la huella de carbono y en ello estamos, apostando por la electrificación</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f7cbfd1-37b2-4dbf-a873-bf2c59846a06_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f7cbfd1-37b2-4dbf-a873-bf2c59846a06_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f7cbfd1-37b2-4dbf-a873-bf2c59846a06_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f7cbfd1-37b2-4dbf-a873-bf2c59846a06_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f7cbfd1-37b2-4dbf-a873-bf2c59846a06_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f7cbfd1-37b2-4dbf-a873-bf2c59846a06_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1f7cbfd1-37b2-4dbf-a873-bf2c59846a06_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Javier Sanz: &quot;Estamos invirtiendo grandes cantidades de dinero en infraestructuras para hacer una ciudad verde, un planeta mejor&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Javier Sanz: &quot;Estamos invirtiendo grandes cantidades de dinero en infraestructuras para hacer una ciudad verde, un planeta mejor&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Como comenta, la </strong><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>APB gestiona cinco puertos de inter&eacute;s general en Baleares (Palma, Alc&uacute;dia, Ma&oacute;, Eivissa y la Savina). &iquest;C&oacute;mo se distribuyen los esfuerzos inversores para que no haya desequilibrios entre islas?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Cada uno cuenta con proyectos distintos. El mayor volumen lo tiene el puerto de Palma. Despu&eacute;s, el de Eivissa, que representa m&aacute;s o menos el 40% de la actividad. A continuaci&oacute;n tenemos Ma&oacute; y la Savina, que es m&aacute;s bien de tr&aacute;fico. Y, por &uacute;ltimo, tenemos Alc&uacute;dia, centrado en la actividad industrial y que tambi&eacute;n tenemos incluido en nuestro plan estrat&eacute;gico de innovaci&oacute;n. El tema de la descarbonizaci&oacute;n, el medio ambiente y la integraci&oacute;n puerto-ciudad lo estamos aplicando en todos ellos. En Menorca se est&aacute; haciendo el nuevo paseo mar&iacute;timo,  en Eivissa estamos con el Plan Especial con el que se va a remodelar todo el puerto. Estamos haciendo trabajos importantes en los cinco puertos, con unas inversiones interesant&iacute;simas. Las inversiones en el Puerto de Palma, cuya modernizaci&oacute;n es una operaci&oacute;n muy fuerte, las estamos cuantificando en alrededor de 60 millones cada a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Un concepto interesante en este contexto es el de la inversi&oacute;n solidaria que se realiza entre puertos. El Puerto de Ma&oacute;, por ejemplo, factura cinco millones de euros anuales, pero ahora va a recibir una inversi&oacute;n potente. Las inversiones las generamos nosotros, generamos recursos y lo invertimos en la ciudad. Y todo eso ahora mismo es invisible a la gente. Estamos financiando la entrada de mercanc&iacute;as en un contexto de insularidad. Lo hacemos a trav&eacute;s de otras fuentes de actividad important&iacute;simas para nuestra isla. Y tambi&eacute;n a trav&eacute;s de nuestras concesiones fomentamos la inversi&oacute;n privada. Los ciudadanos no ponen absolutamente ni un duro. Por ejemplo, el Paseo Mar&iacute;timo es una inversi&oacute;n p&uacute;blica de unos 50 millones de euros. Y la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada tambi&eacute;n es importante: si nosotros queremos electrificar los muelles para enchufar los barcos, nosotros aportamos nuestra infraestructura, pero tenemos que hablar con Endesa, que es la que genera la electricidad. La gente tiene que entender que somos gestores de espacios p&uacute;blicos. Nosotros decimos qu&eacute; queremos tener en ellos y ah&iacute; caben todos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada puerto cuenta con proyectos distintos. El mayor volumen lo tiene el puerto de Palma. Después, el de Eivissa, que representa más o menos el 40% de la actividad. Después tenemos Maó y la Savina, que es más bien de tráfico. Y después tenemos Alcúdia, centrado en la actividad industrial y que también tenemos incluido en nuestro plan estratégico de innovación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>En Eivissa, como ha dicho, se encuentra en tramitaci&oacute;n el Plan Especial del Puerto, que prev&eacute; -tras la aceptaci&oacute;n de diversas alegaciones- un aumento de la edificabilidad en la Estaci&oacute;n Mar&iacute;tima del Botafoc e incluye una apuesta por la n&aacute;utica social y deportiva, abriendo las puertas a la posibilidad de ampliar el n&uacute;mero de amarres sociales. &iquest;Puede explicarlo?&nbsp;</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que definir lo que es un amarre social porque no es un barco de 40 metros. Entendemos que es un barco de ocho metros. Tenemos que tener varaderos para que la gente repare los barcos y los pinte. Tenemos que tener marinas para que la gente disfrute. Y restaurantes, ocio y estaciones mar&iacute;timas. Y una de nuestras grandes funciones es gestionar estos espacios lo mejor posible. Hay clubes n&aacute;uticos o instalaciones deportivas que hacen una parte social y una parte de deporte en la que puedes tener tu amarre con unas condiciones no de marina, sino mucho mejores, pero a cambio de esto tienes que practicar deporte. Tenemos puertos importantes, como el N&aacute;utico de Palma, el Club de Mar o el del Portitxol. Nuestro gran objetivo es gestionarlos desde el inter&eacute;s general, en inter&eacute;s de los ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Dado el alud de investigaciones que ha afectado a la APB en los &uacute;ltimos a&ntilde;os -no bajo su mandato- en torno a adjudicaciones supuestamente irregulares, &iquest;c&oacute;mo asegura el organismo que los futuros concursos p&uacute;blicos sean percibidos con m&aacute;xima transparencia y confianza?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Nuestros concursos tienen m&aacute;xima transparencia. Primero lo convocamos, luego va a exposici&oacute;n p&uacute;blica. Tenemos un consejo de administraci&oacute;n que aprueba estos concursos con informes de la Abogac&iacute;a del Estado y con informes jur&iacute;dicos. Aqu&iacute; tenemos m&aacute;s demanda que oferta, el espacio genera mucho dinero y en este espacio pueden intervenir distintos factores. La gente conoce perfectamente cu&aacute;l es la pol&iacute;tica portuaria a nivel de concesiones. A unos les gustar&aacute; m&aacute;s o les gustar&aacute; menos. Pero nosotros, en la mayor&iacute;a de concesiones, queremos que haya libre concurrencia. As&iacute; de claro. 
    </p><p class="article-text">
        Es un espacio p&uacute;blico y, cuando alguien concurre a una concesi&oacute;n, sabe que hay unos l&iacute;mites y un periodo de tiempo. Cuando se acaba ese periodo, como libre concurrencia, puede venir otro a gestionar mejor. Y eso es lo que enriquece nuestra pol&iacute;tica. Hay una pol&iacute;tica muy clara de concesiones para que inviertan en medio ambiente, en tecnolog&iacute;a y en mejoras para el ciudadano. Creo que ahora mismo lo estamos llevando muy bien. No hemos tenido ninguna incidencia porque nosotros al final lo que intentamos es hablar mucho con la gente y conocer las inquietudes que tienen nuestros clientes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestros concursos tienen máxima transparencia. Primero lo convocamos, luego va a exposición pública. Tenemos un consejo de administración que aprueba estos concursos con informes de la Abogacía del Estado y con informes jurídicos. A unos les gustará más o les gustará menos. Pero nosotros queremos que haya libre concurrencia</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/599e7fa1-0872-4b39-9d2a-6578f6eefdd9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1127847.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/599e7fa1-0872-4b39-9d2a-6578f6eefdd9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1127847.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/599e7fa1-0872-4b39-9d2a-6578f6eefdd9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1127847.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/599e7fa1-0872-4b39-9d2a-6578f6eefdd9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1127847.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/599e7fa1-0872-4b39-9d2a-6578f6eefdd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1127847.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/599e7fa1-0872-4b39-9d2a-6578f6eefdd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1127847.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/599e7fa1-0872-4b39-9d2a-6578f6eefdd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1127847.jpg"
                    alt="José Javier Sanz, presidente de la Autoritat Portuària de Balears (APB)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Javier Sanz, presidente de la Autoritat Portuària de Balears (APB)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha reforzado la APB protocolos internos o auditor&iacute;as para mejorar la gobernanza de las concesiones portuarias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos creado un departamento que es de Gobierno Corporativo al frente del cual se encuentra Laura Molano. Intentamos hacerlo lo mejor posible. Aparte, estamos auditados constantemente por Hacienda. Hay una transparencia absoluta y todo el mundo tiene nuestros balances. Nuestra actividad es p&uacute;blica y todo mundo la conoce. Es imposible 'escaparse'. Tal vez una empresa privada puede hacerlo, pero nosotros, no. Pero es verdad que estamos trabajando mucho en esta l&iacute;nea y tambi&eacute;n con nuestras personas a nivel de formaci&oacute;n para ser m&aacute;s competitivos, m&aacute;s eficaces, m&aacute;s rentables y buscar los mejores costes, buscar una gesti&oacute;n mucho m&aacute;s abierta, moderna y m&aacute;s orientada a las personas. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos recursos, pero los invertimos directamente en la ciudad, invertimos en bolsa, en terrenos, en nuestra infraestructura y en nuestras personas. Y, en cuanto a transparencia, el &uacute;nico ranking que eval&uacute;a a las autoridades portuarias es el de Dyntra y nosotros estamos los cuartos, empatados con los terceros, lo cual es un dato relevante porque somos 28 autoridades portuarias. Hace cinco a&ntilde;os est&aacute;bamos a la cola.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenemos recursos, pero los invertimos directamente en la ciudad, invertimos en bolsa, en terrenos, en nuestra infraestructura y en nuestras personas. Y en cuanto a transparencia, el único ranking que evalúa a las autoridades portuarias es el de Dyntra y nosotros estamos los cuartos, empatados con los terceros, lo cual es un dato relevante porque somos 28 autoridades portuarias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>La APB ha cedido este verano espacios en los puertos de Palma, Eivissa y la Savina para proporcionar una primera atenci&oacute;n a las personas migrantes que llegan a las islas y garantizar as&iacute; un tratamiento adecuado en situaciones de emergencia humanitaria. &iquest;Qu&eacute; ha llevado al organismo a adoptar esta decisi&oacute;n? </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros somos un puerto de inter&eacute;s general. Un puerto de inter&eacute;s general y uno auton&oacute;mico son diferentes. En agosto vimos que Balears estaba sufriendo una migraci&oacute;n muy importante con una nueva ruta que viene de Argelia. De modo que el Gobierno impuls&oacute; una ley de emergencia para cuidar de estas personas a su llegada al puerto, de forma transitoria, porque tras proporcionarles la informaci&oacute;n pertinente vuelven a ir a puerto para coger un ferry. Nosotros tenemos una serie de edificios para que no se encuentren desamparados durante el tiempo de espera y protegidos del calor o del fr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&iquest;Contempla que esta colaboraci&oacute;n pueda consolidarse a largo plazo como un protocolo estable entre la Autoritat Portu&agrave;ria y el Estado en caso de emergencias migratorias?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Es algo temporal, aunque depender&aacute; de c&oacute;mo funcione la migraci&oacute;n. No sabemos qu&eacute; va a pasar, si disminuir&aacute; o aumentar&aacute;. Ahora mismo es una emergencia y todos colaboramos. Es un tema grave y habr&aacute; que solucionarlo. Somos una comunidad aut&oacute;noma que tambi&eacute;n participa en el Gobierno de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Debe el puerto reforzar su funci&oacute;n social y humanitaria en estas situaciones? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos abiertos a esto y lo hemos hecho. Pero no podemos ser un campo de refugiados y esto est&aacute; muy relacionado con la pol&iacute;tica gubernamental, que es la que tiene que decidir qu&eacute; va a hacer con los migrantes cuando llegan aqu&iacute;. El puerto no puede asumirlo todo. No podemos estar mezclando los turistas con los migrantes y con la actividad portuaria. Todo esto se ir&aacute; adaptando de acuerdo con las circunstancias que tengamos. Pero eso lo decidir&aacute; el Gobierno, claro.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&iquest;C&oacute;mo visualiza los puertos de Balears en 2030? &iquest;Qu&eacute; papel quiere que jueguen dentro del arco Mediterr&aacute;neo y europeo?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Que sean puertos totalmente abiertos, sostenibles, inteligentes y, sobre todo, orientados al ciudadano, con unos productos totalmente modernos y adaptados a las necesidades del mercado. Y, en lo que nos corresponde, vamos a conseguirlo, espero que mucho antes que en 2030. Sobre todo respecto a la electrificaci&oacute;n, que tambi&eacute;n deben tener las navieras. Tiene que haber una colaboraci&oacute;n entre ambos. Nosotros pondremos los medios y las infraestructuras para que esto funcione. Y el Estado tiene que poner los medios para conseguir electricidad. Tenemos que colaborar e ir todos de la mano.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con otros puertos europeos del Mediterr&aacute;neo, yo creo que nosotros estamos liderando la electrificaci&oacute;n. Somos l&iacute;deres en este momento comparados con el resto de puertos espa&ntilde;oles. Todos los puertos somos totalmente diferentes. Nosotros, por nuestras circunstancias, no tenemos un marco estrat&eacute;gico, que est&aacute; definido por Puertos del Estado. Nosotros no tenemos contenedores. Vas a Almer&iacute;a o a Val&egrave;ncia y solo ves explanada de contenedores. Tenemos que adaptarnos a las circunstancias de cada situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; &uacute;ltimo mensaje le gustar&iacute;a transmitir a la ciudadan&iacute;a balear para que valore m&aacute;s el papel del puerto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que los puertos somos un motor econ&oacute;mico y eso la gente lo desconoce. Somos invisibles, pero el puerto tiene mucha relevancia y, dentro del contexto econ&oacute;mico, somos actores importantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/javier-sanz-presidente-apb-si-dia-puerto-no-saldran-aviones-seria-desastre-absoluto_1_12680206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Oct 2025 15:41:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8179478e-00ae-4033-919e-942cd8f313ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2361699" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8179478e-00ae-4033-919e-942cd8f313ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2361699" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Javier Sanz, presidente de la APB: "Si un día se para el puerto, no saldrán los aviones. Sería un desastre absoluto"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8179478e-00ae-4033-919e-942cd8f313ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Puertos,Suministros,Navieras,Industria,Industria alimentaria,Supermercados,Islas Baleares,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[AENOR va oferir a la 'granja dels horrors' de Mallorca pactar la data de l'auditoria de "benestar animal", que va ser favorable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/aenor-oferir-granja-dels-horrors-mallorca-pactar-data-l-auditoria-benestar-animal-favorable_1_12342175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af43cc4d-3fd2-4a5d-a3ef-011bf3d85291_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="AENOR va oferir a la &#039;granja dels horrors&#039; de Mallorca pactar la data de l&#039;auditoria de &quot;benestar animal&quot;, que va ser favorable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La instal·lació, certificada amb el segell Welfair, va superar una inspecció el 20 de maig, la data de la qual AENOR va proposar que fos acordada, segons ha pogut comprovar elDiario.es a través de correus interns. Les imatges gravades entre el 21 i el 29 d'abril, en canvi, mostren una brutícia extrema, cadàvers i maltractament animal</p><p class="subtitle">INVESTIGACIÓ - La 'granja dels horrors' de Mallorca amb certificat de benestar animal: gallines sense veure el sol i cadàvers putrefactes
</p></div><p class="article-text">
        Continuen sortint a la llum noves revelacions sobre la granja de Llucmajor (Mallorca), explotada per l&rsquo;empresa Av&iacute;cola Son Perot S.A. AENOR, l&rsquo;entitat que atorga el certificat de benestar animal Welfair, va proposar a l&rsquo;empresa av&iacute;cola, despr&eacute;s d&rsquo;ampliar la validesa del seu certificat, pactar les dates de l&rsquo;auditoria anual, segons revela en exclusiva elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        En un correu electr&ograve;nic del 30 de setembre de 2024 entre AENOR i Av&iacute;cola Son Perot, al qual ha tingut acc&eacute;s aquest diari, l&rsquo;entitat certificadora explica a l&rsquo;empresa ramadera que, en una reuni&oacute; celebrada el 27 de setembre, el Comit&egrave; d&rsquo;Avaluaci&oacute; d&rsquo;AENOR va decidir concedir una pr&ograve;rroga fins al 26 d&rsquo;agost de 2025 per a l&rsquo;explotaci&oacute; de Ses Cisternes (Llucmajor). &ldquo;El t&egrave;cnic d&rsquo;AENOR responsable del seu certificat estar&agrave; a la seva disposici&oacute; per acordar amb vost&egrave; les dates de realitzaci&oacute; d&rsquo;aquesta auditoria. Finalment, li expressem el nostre agra&iuml;ment per la confian&ccedil;a dipositada en els serveis d&rsquo;AENOR&rdquo;, escriu una responsable de l&rsquo;entitat. &ldquo;Sense cap altre particular, aprofito l&rsquo;ocasi&oacute; per enviar-li una cordial salutaci&oacute;&rdquo;, conclou.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es ha sol&middot;licitat una entrevista amb AENOR &mdash;tant per tractar q&uuml;estions generals sobre l&rsquo;entitat com per abordar el cas concret de Llucmajor&mdash;, per&ograve; aquesta ha declinat concedir-la. En el seu lloc, ha ofert la possibilitat d&rsquo;enviar consultes per escrit, que no havien estat respostes en el moment de publicaci&oacute; d&rsquo;aquesta informaci&oacute;. Entre altres q&uuml;estions, se li pregunta si l&rsquo;auditoria del 20 de maig va ser per sorpresa o acordada pr&egrave;viament &mdash;i, si va ser pactada, amb quanta antelaci&oacute;&mdash;, i si les imatges enregistrades per les entitats animalistes s&oacute;n compatibles amb el segell de benestar animal Welfair. Av&iacute;cola Son Perot s&rsquo;ha limitat a respondre a elDiario.es: &ldquo;Aix&ograve; millor que li ho preguntis a AENOR, per a una major transpar&egrave;ncia. Gr&agrave;cies&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gallines camperes a una de les naus de la granja de Son Perot en una de les fotografies fetes durant la visita d&#039;elDiario.es a les instal·lacions aquest dimecres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gallines camperes a una de les naus de la granja de Son Perot en una de les fotografies fetes durant la visita d&#039;elDiario.es a les instal·lacions aquest dimecres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gallines camperes a l&#039;interior de la nau 6 de l&#039;explotació avícola. Fotografia d&#039;aquest dimecres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gallines camperes a l&#039;interior de la nau 6 de l&#039;explotació avícola. Fotografia d&#039;aquest dimecres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Com funciona AENOR</strong></h2><p class="article-text">
        Al seu <a href="https://www.aenor.com/certificacion/certificacion-de-organizaciones-servicios-y-sistemas/proceso-de-certificacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">web</a>, AENOR explica el proc&eacute;s de certificaci&oacute; i els passos que una empresa ha de seguir per aconseguir-la. &ldquo;La certificaci&oacute; &eacute;s el reconeixement al treball en equip, a l&rsquo;esfor&ccedil; de les organitzacions i empreses&rdquo;, comen&ccedil;a assenyalant l'entitat. Per obtenir el certificat, el primer pas &eacute;s sol&middot;licitar un pressupost a AENOR, que facilitar&agrave; una &ldquo;oferta personalitzada i sense comprom&iacute;s&rdquo;. En segon lloc, cal acceptar l&rsquo;oferta per iniciar el proc&eacute;s de certificaci&oacute;. El tercer pas &eacute;s l&rsquo;assignaci&oacute; de l&rsquo;equip auditor i la planificaci&oacute; de l&rsquo;auditoria.
    </p><p class="article-text">
        En aquesta fase, AENOR comunica el nom del t&egrave;cnic responsable de la certificaci&oacute;, qui assignar&agrave; un equip auditor. Aquest equip es posar&agrave; en contacte amb l&rsquo;empresa per planificar l&rsquo;auditoria. El quart pas arriba amb la data prevista per a la inspecci&oacute;. L&rsquo;equip auditor, segons explica l&rsquo;entitat, visita les instal&middot;lacions de l&rsquo;empresa auditada per avaluar possibles &ldquo;no conformitats o desviacions&rdquo;, aix&iacute; com tamb&eacute; els &ldquo;punts forts&rdquo;. A partir d&rsquo;aquesta inspecci&oacute;, els experts d&rsquo;AENOR determinen l&rsquo;abast de la certificaci&oacute;, amb l&rsquo;objectiu de delimitar l&rsquo;aplicaci&oacute; del sistema de gesti&oacute; i els requisits que caldr&agrave; avaluar. L&rsquo;&uacute;ltim dia de l&rsquo;auditoria, l&rsquo;equip elaborar&agrave; un informe, que ser&agrave; llegit davant l&rsquo;organitzaci&oacute; en una reuni&oacute; final.
    </p><p class="article-text">
        Finalment, es prepara un &ldquo;pla d&rsquo;accions correctives&rdquo;, en el qual l&rsquo;organitzaci&oacute; auditada disposa d&rsquo;un termini de 30 dies per presentar-lo, a partir de les desviacions detectades durant l&rsquo;auditoria. Si l&rsquo;equip auditor considera que les accions correctives aplicades s&oacute;n adequades, emetr&agrave; una proposta de concessi&oacute; del certificat. Si no ho s&oacute;n, sol&middot;licitar&agrave; a l&rsquo;organitzaci&oacute; una revisi&oacute; del pla. L&rsquo;auditor trasllada la seva proposta al Comit&egrave; d&rsquo;Avaluaci&oacute; i Decisi&oacute;, que pren la decisi&oacute; final. Un cop aprovada la concessi&oacute; del certificat, aquest s&rsquo;emet i s&rsquo;envia a l&rsquo;organitzaci&oacute;, juntament amb la llic&egrave;ncia d&rsquo;&uacute;s de la marca AENOR.
    </p><h2 class="article-text"><strong>L'auditoria es fa sis dies abans de la difusi&oacute; de les imatges</strong></h2><p class="article-text">
        Abans de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/granja-horrores-mallorca-certificado-bienestar-animal-gallinas-ver-sol-cadaveres-putrefactos_1_12323386.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la publicaci&oacute; de la prim&iacute;cia</a> d&rsquo;aquest diari, que revelava l&rsquo;estat de l&rsquo;interior de la granja de Llucmajor, Av&iacute;cola Son Perot, despr&eacute;s d&rsquo;haver estat consultada, va afirmar que l&rsquo;explotaci&oacute; av&iacute;cola havia superat &mdash;a l&rsquo;espera de presentar documentaci&oacute;&mdash; una auditoria d&rsquo;AENOR el 20 de maig. &Eacute;s a dir, sis dies abans que es fessin p&uacute;bliques les imatges gravades &mdash;entre els dies 21 i 29 d&rsquo;abril&mdash; per les entitats de protecci&oacute; ambiental i animal ARDE i Satya Animal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Av&iacute;cola Son Perot reafirma el seu comprom&iacute;s amb el benestar animal i amb la legalitat de les seves instal&middot;lacions&rdquo;, va declarar l&rsquo;empresa a aquest diari en refer&egrave;ncia a les instal&middot;lacions de Llucmajor. &ldquo;Totes les nostres granges, inclosa la de Llucmajor, estan sotmeses a rigorosos controls interns i externs. En particular, comptem amb la certificaci&oacute; en Benestar Animal Welfair, atorgada per AENOR, un dels organismes d&rsquo;avaluaci&oacute; m&eacute;s reconeguts a nivell europeu&rdquo;, explicava l&rsquo;empresa. &ldquo;De fet, el passat dimarts 20 de maig es va dur a terme l&rsquo;auditoria anual corresponent a la granja de Llucmajor, que es va superar amb normalitat&rdquo;, van destacar les mateixes fonts.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Les gallines vives conviuen amb cadàvers de la seva mateixa espècie. Fotografia de finals d&#039;abril difosa per les associacions animalistes."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Les gallines vives conviuen amb cadàvers de la seva mateixa espècie. Fotografia de finals d&#039;abril difosa per les associacions animalistes.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A m&eacute;s, assenyalaven que reben &ldquo;inspeccions peri&ograve;diques per part dels serveis veterinaris i t&egrave;cnics de l&rsquo;Administraci&oacute; balear, complint sempre amb els est&agrave;ndards de qualitat, seguretat i benestar exigits per la normativa vigent&rdquo;. Les mateixes fonts afegien que aquesta certificaci&oacute; &eacute;s vigent fins al novembre de 2025 i que la inspecci&oacute; de renovaci&oacute;, realitzada el 20 de maig per responsables d&rsquo;AENOR, va resultar inicialment &ldquo;positiva&rdquo;, tot i que restava pendent de completar la documentaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tanmateix, les imatges gravades &mdash;entre el 21 i el 29 d&rsquo;abril&mdash; per les associacions de protecci&oacute; ambiental i animal mostren una realitat ben diferent. Les gravacions evidencien que els animals es troben en condicions penoses: les gallines vives conviuen amb desenes de cad&agrave;vers en diferents estats de descomposici&oacute;, inclosos esquelets i altres animals, com rates (vives o enverinades) i eri&ccedil;ons. Les organitzacions alerten que la pres&egrave;ncia d&rsquo;aquestes altres esp&egrave;cies a la granja pot comportar un &ldquo;risc de transmissi&oacute; de malalties a humans&rdquo;, com ara la salmonel&middot;la (intoxicaci&oacute; aliment&agrave;ria) o la leptospirosi (infecci&oacute; de la sang), entre d&rsquo;altres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un eriçó al costat d&#039;una gallina. Fotografia de finals d&#039;abril difosa per les associacions animalistes."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un eriçó al costat d&#039;una gallina. Fotografia de finals d&#039;abril difosa per les associacions animalistes.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Per aquests motius, les entitats van presentar una den&uacute;ncia davant la Fiscalia de Medi Ambient de les Balears per presumptes delictes d&rsquo;estafa, contra la salut p&uacute;blica i d&rsquo;abandonament animal per manca de supervisi&oacute; veterin&agrave;ria. Aquest diari ha pogut comprovar que la den&uacute;ncia es va registrar el 21 de maig, al voltant de les 9 del mat&iacute;, segons varen confirmar fonts del Ministeri P&uacute;blic. Per tal de provar els fets, les entitats van dipositar un v&iacute;deo de m&eacute;s de tres hores de durada. Cal destacar que les imatges gravades per ambdues organitzacions comptaven amb proves de geolocalitzaci&oacute; (GPS) i dates visibles de diaris locals, que han estat consultades i verificades per aquest diari.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k6LmFUbocJQzAqD57jQ" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Av&iacute;cola Son Perot afirma que les imatges estan &ldquo;manipulades&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute; de l&rsquo;empresa sobre aquestes imatges &eacute;s diferent. En una primera reacci&oacute;, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/ayuntamiento-llucmajor-no-inspecciono-macrogranja-horrores-pese-aprobar-unanimidad-hacerlo-2024_1_12337896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">portaveus de la granja van afirmar a aquest diari</a> &mdash;abans de la publicaci&oacute; de la primera not&iacute;cia&mdash; que les imatges en possessi&oacute; del mitj&agrave; no es corresponien amb les seves instal&middot;lacions i que la informaci&oacute; era falsa. Despr&eacute;s de la publicaci&oacute; de la investigaci&oacute;, per&ograve;, l&rsquo;empresa ha reconegut impl&iacute;citament que les imatges s&iacute; que mostren les seves instal&middot;lacions. Tot i aix&ograve;, considera que el material audiovisual &eacute;s &ldquo;producte d&rsquo;una manipulaci&oacute;&rdquo; per part de les entitats de protecci&oacute; ambiental i animal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de les gallines mortes a la granja. Fotografia de finals d&#039;abril difosa per les associacions animalistes."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de les gallines mortes a la granja. Fotografia de finals d&#039;abril difosa per les associacions animalistes.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En declaracions a Europa Press, el director general de l&rsquo;empresa Av&iacute;cola Son Perot, Gorka Moreno, no ha confirmat &mdash;encara que tampoc ha descartat&mdash; que les imatges difoses per les entitats ARDE i Satya Animal, en les quals es veuen gallines vives convivint amb cad&agrave;vers, rates i brut&iacute;cia extrema, corresponguin a la seva explotaci&oacute;. Moreno ha titllat les imatges de &ldquo;sensacionalistes i extremistes&rdquo; i ha afirmat que el que s&rsquo;hi pot veure no reflecteix el &ldquo;dia a dia&rdquo; de l&rsquo;empresa. Des de l&rsquo;empresa han acusat els col&middot;lectius animalistes de &ldquo;manipulaci&oacute;&rdquo; i de generar una sensaci&oacute; d&rsquo;&ldquo;alarmisme&rdquo;. &ldquo;Totes les granges per dins s&oacute;n iguals&rdquo;, han esgrimit. El director general de l&rsquo;explotaci&oacute;, no obstant aix&ograve;, ha reconegut que en els v&iacute;deos difosos s&rsquo;hi observen, en part, les seves instal&middot;lacions i algunes de les seves etiquetes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al principio, la empresa negó a elDiario.es que las imágenes fueran suyas. Ahora, ha reconocido implícitamente que sí son sus instalaciones. Pese a todo, consideran que las imágenes grabadas son “producto de una manipulación” de los animalistas</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Visita a la granja de Son Perot</strong></h2><p class="article-text">
        elDiario.es va visitar dimecres passat l&rsquo;explotaci&oacute; despr&eacute;s que l&rsquo;empresa ofer&iacute;s als mitjans poder acudir-hi per comprovar <em>in situ</em> que &ldquo;compleixen la llei&rdquo;. Un cop posats els micos d&rsquo;un sol &uacute;s pertinents, la visita comen&ccedil;a &mdash;i pretenen que finalitzi&mdash; a la nau 1 de les set que conformen Son Perot a Llucmajor. No obstant aix&ograve;, el complex que mostra inicialment el director general de Son Perot, Gorka Moreno, visiblement condicionat, no correspon amb aquelles naus sobre les quals recauen les sospites dels animalistes: la nau 2, la 6 i la 7.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gorka Moreno, gerent d&#039;Avícola Son Perot, mostra la nau 1 de la granja. Fotografia d&#039;aquest dimecres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gorka Moreno, gerent d&#039;Avícola Son Perot, mostra la nau 1 de la granja. Fotografia d&#039;aquest dimecres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Les gallines compten amb un certificat de benestar animal. Fotografia de finals d&#039;abril difosa per les associacions animalistes."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Les gallines compten amb un certificat de benestar animal. Fotografia de finals d&#039;abril difosa per les associacions animalistes.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durant el recorregut, Moreno, acompanyat pel responsable de comunicaci&oacute; externa de l&rsquo;empresa, defensa que la macrogranja compleix la legislaci&oacute; vigent pel que fa al manteniment de les gallines ponedores, aix&iacute; com les seves condicions d&rsquo;allotjament i benestar. Insisteix que les condicions en qu&egrave; conviuen els ocells s&oacute;n les &ldquo;normals&rdquo; per a una explotaci&oacute; com la de Son Perot, assenyala que compta amb el certificat de benestar animal &mdash;vigent fins a novembre d&rsquo;enguany, segons aclareix el director general&mdash;, que passen tots els controls veterinaris i que col&middot;laboren amb els inspectors de la Conselleria d&rsquo;Agricultura del Govern i amb els agents del Seprona.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de realitzar el pediluvi en per&ograve;xid &mdash;mesura de bioseguretat dirigida a prevenir la propagaci&oacute; de malalties i eliminar la brut&iacute;cia, incloent possibles pat&ograve;gens adherits a la sola del cal&ccedil;at&mdash;, elDiario.es accedeix a la nau 1, que compta amb unes 16.000 gallines tipus 2 o de s&ograve;l, &eacute;s a dir, que poden moure&rsquo;s lliurement encara que sense acc&eacute;s a l&rsquo;exterior. Centenars de gallines voletegen entorn dels visitants a la recerca de la lluentor dels seus vestits i els picotegen mentre el responsable explica el sistema de distribuci&oacute; dels ocells, que es mouen per diferents nivells d&rsquo;estructures. Les cintes transportadores per a la recol&middot;lecci&oacute; d&rsquo;ous funcionen amb normalitat i els animals compten amb abeuradors i menjadores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gallines als diferents nivells de la nau. Fotografia d&#039;aquest dimecres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gallines als diferents nivells de la nau. Fotografia d&#039;aquest dimecres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exemplars de cria a terra, a la nau 1 de la granja de Llucmajor. Fotografia d&#039;aquest dimecres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exemplars de cria a terra, a la nau 1 de la granja de Llucmajor. Fotografia d&#039;aquest dimecres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A difer&egrave;ncia de les g&agrave;bies, prohibides per a noves instal&middot;lacions a la UE des de 2012, aquests sistemes permeten el despla&ccedil;ament dels ocells, per&ograve; concentren una gran quantitat d&rsquo;individus en un espai limitat. La densitat legal m&agrave;xima &eacute;s de 9 gallines per metre quadrat en interiors i de 2.500 per hect&agrave;rea a l&rsquo;exterior, en el cas de les gallines camperoles.
    </p><h2 class="article-text"><strong>L&rsquo;empresa: &ldquo;Aquesta &eacute;s la vida d&rsquo;una granja av&iacute;cola habitual&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Aquesta &eacute;s la vida d&rsquo;una granja av&iacute;cola habitual&rdquo;, recalca Moreno. Davant la menor mobilitat o la visible p&egrave;rdua de plomatge que presenten moltes d&rsquo;elles, explica que tenen 83 setmanes, etapa en qu&egrave; comen&ccedil;a a decaure el seu rendiment aix&iacute; com la producci&oacute; d&rsquo;ous. &ldquo;Estan una mica majors&rdquo;, comenta. &Eacute;s entre les 17 i les 23 setmanes el per&iacute;ode en qu&egrave; les gallines estan en la seva m&agrave;xima esplendor.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de rec&oacute;rrer la instal&middot;laci&oacute;, aquest mitj&agrave; demana al gerent de Son Perot visitar les naus en qu&egrave; les entitats animalistes han posat el focus. Moreno al&middot;lega falta de temps, assenyala que ha d&rsquo;entrar en directe a una televisi&oacute; local i que un representant d&rsquo;una cadena de supermercats es troba en aquests moments a la finca. Tamb&eacute; comenta que s&oacute;n les instal&middot;lacions m&eacute;s allunyades i que cal anar-hi en cotxe. Tot i aix&ograve;, finalment accedeix a la sol&middot;licitud de elDiario.es i acompanya els redactors fins a les naus 6 i 7. S&oacute;n naus de gallines camperoles i, en arribar-hi, moltes d&rsquo;elles s&rsquo;acullen a l&rsquo;ombra davant la calor abrasadora que ja fa al mat&iacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Gallines camperoles amuntegades a l&rsquo;interior</strong></h2><p class="article-text">
        Mentrestant, el director general, en la l&iacute;nia de declaracions que ha fet aquests dies, defensa que, en veure les fotografies difoses, &ldquo;dona la sensaci&oacute; que &eacute;s un mix d&rsquo;imatges de diferents llocs que es confonen quan interessa&rdquo;. &ldquo;No em crec que en deu minuts aparegui un eri&ccedil;&oacute; o una rata, amb flashbacks al final&rdquo;, assenyala. En accedir a la nau 7, de nou el ritual del pediluvi. Un cop dins, el contrast amb la primera instal&middot;laci&oacute; &eacute;s evident. Les gallines es troben visiblement amuntegades malgrat ser ocells amb acc&eacute;s a l&rsquo;exterior, encara que la direcci&oacute; assegura que es respecten les densitats m&agrave;ximes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gallines camperes a l&#039;exterior d&#039;una de les naus. Fotografia d&#039;aquest dimecres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gallines camperes a l&#039;exterior d&#039;una de les naus. Fotografia d&#039;aquest dimecres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gallines a la nau 6, una de les instal·lacions en què les entitats denunciants han posat el focus. Fotografia d&#039;aquest dimecres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gallines a la nau 6, una de les instal·lacions en què les entitats denunciants han posat el focus. Fotografia d&#039;aquest dimecres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Enmig del tumult, diverses gallines descansen. &ldquo;Pot ser que algunes s&rsquo;estiguin banyant amb sorra o fins i tot que estiguin incubant&rdquo;, explica Moreno, mentre el responsable de comunicaci&oacute; afegeix: &ldquo;Per a mi &eacute;s la mateixa foto [que la de la nau 1], per&ograve; si aix&iacute; us quedeu m&eacute;s tranquils...&rdquo;. La foscor plana sobre els ocells. Des de la direcci&oacute; insisteixen que cal diferenciar entre imatges a&iuml;llades i la realitat general del funcionament d&rsquo;una explotaci&oacute; amb desenes de milers d&rsquo;animals.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s d&rsquo;aix&ograve;, aquest peri&ograve;dic demana poder veure la nau 6. De la mateixa manera que a la nau anterior, les gallines es troben amuntegades en diversos nivells, per&ograve; el responsable de Son Perot insisteix que compleixen la legislaci&oacute; vigent per als ocells criats en llibertat &mdash;com les destinades a la producci&oacute; d&rsquo;ous camperols&mdash;. En aquest cas, la normativa exigeix, entre altres requisits, que les gallines tinguin acc&eacute;s permanent a espais exteriors durant el dia, amb una densitat m&agrave;xima de 2.500 ocells per hect&agrave;rea a l&rsquo;aire lliure i un m&agrave;xim de 9 gallines per metre quadrat a l&rsquo;interior dels allotjaments.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aus a la nau 7 de la finca. Fotografia d&#039;aquest dimecres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aus a la nau 7 de la finca. Fotografia d&#039;aquest dimecres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Part de la nau 7. Fotografia d&#039;aquest dimecres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Part de la nau 7. Fotografia d&#039;aquest dimecres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Queda la nau 2, destinada a les gallines en g&agrave;bia. En dirigir-se cap a aquesta, l&rsquo;empresa demana, en atenci&oacute; a la seva pol&iacute;tica, no fer cap imatge de les g&agrave;bies. &ldquo;No &eacute;s perqu&egrave; estiguin mal ateses, sin&oacute; perqu&egrave; &eacute;s una pr&agrave;ctica que estem eliminant. Estem apostant per s&ograve;l i per camperoles&rdquo;, aclareixen. Es tracta d&rsquo;una modalitat de cria en retroc&eacute;s a la Uni&oacute; Europea i prohibida per a noves instal&middot;lacions des de 2012. Tot i aix&ograve;, enmig de la foscor, milers d&rsquo;ocells conviuen amuntegats i el s&ograve;l d&rsquo;algunes zones est&agrave; cobert d&rsquo;excrements, plomes i restes de pinso. La direcci&oacute; incideix en qu&egrave; ja no defensen aquest tipus de cria. &ldquo;El que veieu &eacute;s una reminisc&egrave;ncia del passat de l&rsquo;empresa&rdquo;, conclouen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas, Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/aenor-oferir-granja-dels-horrors-mallorca-pactar-data-l-auditoria-benestar-animal-favorable_1_12342175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 May 2025 05:31:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/af43cc4d-3fd2-4a5d-a3ef-011bf3d85291_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="806099" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/af43cc4d-3fd2-4a5d-a3ef-011bf3d85291_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="806099" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[AENOR va oferir a la 'granja dels horrors' de Mallorca pactar la data de l'auditoria de "benestar animal", que va ser favorable]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/af43cc4d-3fd2-4a5d-a3ef-011bf3d85291_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Explotación animal,Industria agroalimentaria,Gallinas,Granjas,Derechos animales,huevos,Protección animal,Salud pública,AENOR - Asociación Española de Normalización y Certificación,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[AENOR ofreció a la 'granja de los horrores' de Mallorca pactar la fecha de la auditoría de “bienestar animal” que fue favorable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/aenor-ofrecio-granja-horrores-mallorca-pactar-fecha-auditoria-bienestar-animal-favorable_1_12336774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af43cc4d-3fd2-4a5d-a3ef-011bf3d85291_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="AENOR ofreció a la &#039;granja de los horrores&#039; de Mallorca pactar la fecha de la auditoría de “bienestar animal” que fue favorable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La instalación, certificada con el sello Welfair, superó una inspección el 20 de mayo, que AENOR propuso que fuera acordada, según ha podido comprobar elDiario.es a través de correos internos. Las imágenes grabadas entre el 21 y 29 de abril, en cambio, muestran suciedad extrema, cadáveres y maltrato animal</p><p class="subtitle">INVESTIGACIÓN - La 'granja de los horrores' de Mallorca con certificado de bienestar animal: gallinas sin ver el sol y con cadáveres “putrefactos”
</p></div><p class="article-text">
        Siguen saliendo a la luz nuevas revelaciones sobre la granja de Llucmajor (Mallorca), que explota la empresa Av&iacute;cola Son Perot S.A. AENOR, la entidad que otorga el certificado de bienestar animal Welfair, propuso a la empresa av&iacute;cola, tras conceder una pr&oacute;rroga a la validez de su certificado, acordar las fechas de la realizaci&oacute;n de la auditor&iacute;a anual, seg&uacute;n desvela en exclusiva elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        En un correo electr&oacute;nico del 30 de septiembre de 2024 entre AENOR y Av&iacute;cola Son Perot, al cual ha accedido este diario, la empresa que otorga el sello de bienestar explica a la empresa ganadera que, en una reuni&oacute;n celebrada el 27 de septiembre, el Comit&eacute; de Evaluaci&oacute;n de AENOR ha decidido conceder una pr&oacute;rroga hasta el 26 de agosto de 2025 para la explotaci&oacute;n de Ses Cisternes (Llucmajor). &ldquo;El t&eacute;cnico de AENOR responsable de su certificado estar&aacute; a su disposici&oacute;n para acordar con usted las fechas de la realizaci&oacute;n de esta auditor&iacute;a. Por &uacute;ltimo, le expreso nuestro agradecimiento por la confianza que ha depositado en los servicios de AENOR&rdquo;, escribe una responsable de la empresa. &ldquo;Sin otro particular, aprovecho la ocasi&oacute;n para enviarle un cordial saludo&rdquo;, finaliza.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es ha pedido una entrevista con AENOR &mdash;para tratar temas generales de la entidad, as&iacute; como espec&iacute;ficos de Llucmajor&mdash; que, sin embargo, ha declinado concederla. En su lugar, ha ofrecido a este medio enviar consultas por escrito, que no han sido respondidas en el momento en que se publica esta noticia. Entre otras cuestiones, a AENOR se le pregunta si la auditor&iacute;a del 20 de mayo fue por sorpresa o pactada con antelaci&oacute;n &mdash;y en caso de que fuera pactada, con cu&aacute;nta antelaci&oacute;n&mdash;, y si las im&aacute;genes grabadas por las entidades animalistas son compatibles con el sello de bienestar animal Welfair. Av&iacute;cola Son Perot se ha limitado a contestar a elDiario.es: &ldquo;Esto mejor que le preguntes a Aenor para mayor transparencia. Gracias&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/34241c53-8aa4-40af-923d-4576ddc71915_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gallinas camperas en una de las naves de la granja de Son Perot en una de las fotografías tomadas durante la visita de elDiario.es a las instalaciones este miércoles."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gallinas camperas en una de las naves de la granja de Son Perot en una de las fotografías tomadas durante la visita de elDiario.es a las instalaciones este miércoles.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c5c6c9ce-f734-4262-8640-895bb476c024_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gallinas camperas en el interior de la nave 6 de la explotación avícola. Fotografía de este miércoles."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gallinas camperas en el interior de la nave 6 de la explotación avícola. Fotografía de este miércoles.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">C&oacute;mo funciona AENOR</h2><p class="article-text">
        En su <a href="https://www.aenor.com/certificacion/certificacion-de-organizaciones-servicios-y-sistemas/proceso-de-certificacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">web</a>, AENOR explica el proceso de certificaci&oacute;n y los pasos que una empresa tiene que dar para conseguirla. &ldquo;La certificaci&oacute;n es el reconocimiento al trabajo en equipo, al esfuerzo de las organizaciones y empresas&rdquo;, empieza se&ntilde;alando la empresa. Para conseguir el certificado, primero, hay que solicitar un presupuesto a AENOR para que la entidad te mande una &ldquo;oferta personalizada y sin compromiso&rdquo;. Segundo, es necesaria una aceptaci&oacute;n de la oferta para empezar &ldquo;el proceso de certificaci&oacute;n&rdquo;. Tercero, la asignaci&oacute;n del equipo auditor y planificaci&oacute;n de auditor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En esta parte del proceso, AENOR te comunica el nombre del t&eacute;cnico responsable de tu certificaci&oacute;n. &Eacute;ste, se&ntilde;ala la empresa, te asignar&aacute; un equipo auditor, que contactar&aacute; contigo &ldquo;para planificar la auditor&iacute;a&rdquo;. Cuarto: momento en que llega la fecha prevista. El equipo auditor, afirma la entidad, visita las oficinas de la empresa auditada, &ldquo;evaluando las no conformidades o desviaciones&rdquo; y tambi&eacute;n los &ldquo;puntos fuertes&rdquo;. A partir de aqu&iacute;, los expertos de AENOR determinan el &ldquo;alcance&rdquo;, con el objetivo de &ldquo;acotar&rdquo; la aplicaci&oacute;n del sistema de gesti&oacute;n y los requisitos de la evaluaci&oacute;n a realizar. El &uacute;ltimo d&iacute;a de auditor&iacute;a, el equipo auditor elaborar&aacute; &ldquo;un informe de auditor&iacute;a, que leer&aacute; ante tu organizaci&oacute;n en una reuni&oacute;n final&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, se prepara un &ldquo;plan de acciones correctivas&rdquo; en el que la organizaci&oacute;n auditada tiene un plazo de 30 d&iacute;as para presentarlo, a partir de las &ldquo;desviaciones detectadas durante la auditor&iacute;a&rdquo;. Si el equipo auditor considera que las &ldquo;acciones correctivas&rdquo; aplicadas son las adecuadas, emitir&aacute; &ldquo;una propuesta de concesi&oacute;n del certificado&rdquo;. Si no lo fueran, pedir&aacute; a la organizaci&oacute;n una &ldquo;revisi&oacute;n&rdquo; del plan. El auditor propone su decisi&oacute;n al comit&eacute; de Evaluaci&oacute;n y Decisi&oacute;n, que tiene la decisi&oacute;n final. Una vez aprobada la concesi&oacute;n del certificado, &ldquo;se emite y env&iacute;a a la organizaci&oacute;n&rdquo; junto con la licencia de uso de la marca de AENOR.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La auditor&iacute;a se produce seis d&iacute;as antes de la difusi&oacute;n de las im&aacute;genes</strong></h2><p class="article-text">
        Antes de la publicaci&oacute;n de la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/granja-horrores-mallorca-certificado-bienestar-animal-gallinas-ver-sol-cadaveres-putrefactos_1_12323386.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primicia de este diario</a>, que desvelaba el estado del interior de la granja de Llucmajor, Av&iacute;cola Son Perot, tras haber sido consultada, afirm&oacute; que la explotaci&oacute;n av&iacute;cola hab&iacute;a superado &mdash;a falta de presentar documentaci&oacute;n&mdash; una auditor&iacute;a de AENOR el 20 de mayo. Es decir, seis d&iacute;as antes de la revelaci&oacute;n de las im&aacute;genes grabadas &mdash;entre los d&iacute;as 21 y 29 de abril&mdash; por las entidades de protecci&oacute;n medioambiental y animal ARDE y Satya Animal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Av&iacute;cola Son Perot reafirma su compromiso con el bienestar animal y la legalidad de sus instalaciones&rdquo;, afirm&oacute; la empresa a este diario en referencia a las instalaciones de Llucmajor. &ldquo;Todas nuestras granjas, incluyendo la de Llucmajor, est&aacute;n sometidas a rigurosos controles internos y externos. En particular, contamos con la certificaci&oacute;n en Bienestar Animal Welfair, otorgada por AENOR, uno de los organismos de evaluaci&oacute;n m&aacute;s reconocidos a nivel europeo&rdquo;, explicaba Av&iacute;cola Son Perot. &ldquo;De hecho, el pasado martes 20 de mayo se llev&oacute; a cabo la auditor&iacute;a anual correspondiente en la granja de Llucmajor, super&aacute;ndose con normalidad&rdquo;, destacaron las mismas fuentes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a4d47047-a361-426b-8f50-f7e60db55c0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las gallinas vivas conviven con cadáveres de su misma especie, como revelan las fotografías publicadas en primicia por elDiario.es. Fotografía de finales de abril difundida por las asociaciones animalistas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las gallinas vivas conviven con cadáveres de su misma especie, como revelan las fotografías publicadas en primicia por elDiario.es. Fotografía de finales de abril difundida por las asociaciones animalistas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se&ntilde;alaban que reciben &ldquo;inspecciones peri&oacute;dicas por parte de los servicios veterinarios y t&eacute;cnicos de la Administraci&oacute;n Balear, cumpliendo siempre con los est&aacute;ndares de calidad, seguridad y bienestar exigidos por la normativa vigente&rdquo;. Las mismas fuentes a&ntilde;ad&iacute;an que esta certificaci&oacute;n est&aacute; vigente hasta noviembre del 2025, y que la inspecci&oacute;n de renovaci&oacute;n, realizada el 20 de mayo por responsables de AENOR, fue inicialmente &ldquo;positiva&rdquo; a falta de completar la documentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las im&aacute;genes grabadas &mdash;entre el 21 y 29 de abril&mdash; por las asociaciones de protecci&oacute;n medioambiental y animal narran una situaci&oacute;n muy distinta. Las im&aacute;genes muestran que los animales se encuentran en condiciones penosas. Las gallinas vivas conviven con decenas de cad&aacute;veres en diferentes estados de descomposici&oacute;n, incluso con esqueletos y otros animales, como ratas (vivas o envenenadas) y erizos. Las organizaciones alertan de que la presencia de otras especies en la granja puede conllevar &ldquo;riesgo de transmisi&oacute;n de enfermedades a humanos&rdquo;, como la salmonella (intoxicaci&oacute;n alimentaria) o la leptospirosis (infecci&oacute;n de la sangre), entre otras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/19d9db12-b154-451b-88f7-5f02c4757f9d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un erizo junto a una gallina. Fotografía de finales de abril difundida por las asociaciones animalistas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un erizo junto a una gallina. Fotografía de finales de abril difundida por las asociaciones animalistas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por estos motivos, las entidades presentaron una denuncia ante la Fiscal&iacute;a de Medio Ambiente de Balears por presuntos delitos de estafa, contra la salud p&uacute;blica y de abandono animal por falta de supervisi&oacute;n veterinaria. Para probarlo, depositaron un v&iacute;deo de m&aacute;s de tres horas de duraci&oacute;n. Cabe se&ntilde;alar que las im&aacute;genes grabadas por ambas entidades contaban con pruebas de GPS y fechas de peri&oacute;dicos locales que fueron consultadas y verificadas por este diario. Este peri&oacute;dico ha comprobado que esa denuncia se registr&oacute; el 21 de mayo sobre las 9 de la ma&ntilde;ana, seg&uacute;n confirmaron fuentes del Ministerio P&uacute;blico.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k6LmFUbocJQzAqD57jQ" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><h2 class="article-text"><strong>Av&iacute;cola Son Perot dice que las im&aacute;genes est&aacute;n &ldquo;manipuladas&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La versi&oacute;n de la empresa sobre estas im&aacute;genes es distinta. En una primera versi&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/ayuntamiento-llucmajor-no-inspecciono-macrogranja-horrores-pese-aprobar-unanimidad-hacerlo-2024_1_12337896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">portavoces de la granja afirmaron a este diario</a>, antes de la publicaci&oacute;n de la primera noticia, que las im&aacute;genes que ten&iacute;a este diario no se correspond&iacute;an a sus instalaciones, y que la informaci&oacute;n era falsa. Tras la publicaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n, la empresa ha reconocido impl&iacute;citamente que s&iacute; son sus instalaciones. Pese a todo, consideran que las im&aacute;genes grabadas son &ldquo;producto de una manipulaci&oacute;n&rdquo; de las entidades de protecci&oacute;n medioambiental y animal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/db475b92-0d35-4885-a37f-ceaec3472901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las gallinas muertas en la granja. Fotografía de finales de abril difundida por las asociaciones animalistas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las gallinas muertas en la granja. Fotografía de finales de abril difundida por las asociaciones animalistas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En declaraciones a Europa Press, el director general de la empresa Av&iacute;cola Son Perot, Gorka Moreno, no ha confirmado &mdash;aunque tampoco ha descartado&mdash; que las im&aacute;genes difundidas por las entidades ARDE y Satya Animal, en las que se ve&iacute;an a gallinas vivas conviviendo con cad&aacute;veres, ratas y suciedad extrema, correspondan a su explotaci&oacute;n. Moreno ha tildado de &ldquo;sensacionalistas y extremistas&rdquo; y ha afirmado que lo que se puede ver en ellas no es el &ldquo;d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo; de la empresa. Desde la empresa han acusado a los colectivos animalistas de &ldquo;manipulaci&oacute;n&rdquo; y de generar una sensaci&oacute;n de &ldquo;alarmismo&rdquo;. &ldquo;Todas las granjas por dentro son iguales&rdquo;, han esgrimido. El director general de la explotaci&oacute;n, no obstante, ha reconocido que en los v&iacute;deos difundidos se observan, en parte, sus instalaciones y algunas de sus etiquetas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al principio, la empresa negó a elDiario.es que las imágenes fueran suyas. Ahora, ha reconocido implícitamente que sí son sus instalaciones. Pese a todo, consideran que las imágenes grabadas son “producto de una manipulación” de los animalistas</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Visita a la granja de Son Perot</h2><p class="article-text">
        elDiario.es visit&oacute; el pasado mi&eacute;rcoles la explotaci&oacute;n despu&eacute;s de que la empresa ofreciese a los medios poder acudir a la misma para comprobar <em>in situ </em>que &ldquo;cumplen la ley&rdquo;. Una vez puestos los monos desechables pertinentes, la visita arranca &ndash;y pretenden que finalice&ndash; en la nave 1 de las siete con las que cuenta Son Perot en Llucmajor. Sin embargo, el complejo que muestra inicialmente el director general de Son Perot, Gorka Moreno, visiblemente acondicionado, no se corresponde con aquellos sobre los que recaen las sospechas de los animalistas: la nave 2, la 6 y la 7.     
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9bf6caf-af06-4cff-86f0-e3838c7a43b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gorka Moreno, gerente de Avícola Son Perot, muestra la nave 1 de la granja. Fotografía de este miércoles."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gorka Moreno, gerente de Avícola Son Perot, muestra la nave 1 de la granja. Fotografía de este miércoles.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f016eb8d-7f16-464b-bbe4-4a34f4bf3cef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las gallinas cuentan con un certificado de bienestar animal. Fotografía de finales de abril difundida por las asociaciones animalistas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las gallinas cuentan con un certificado de bienestar animal. Fotografía de finales de abril difundida por las asociaciones animalistas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante el recorrido, Moreno, acompa&ntilde;ado por el responsable de comunicaci&oacute;n externo de la empresa, defiende que la macrogranja cumple la legislaci&oacute;n vigente en cuanto al mantenimiento de las gallinas ponedoras, as&iacute; como de sus condiciones de alojamiento y bienestar. Insiste en que las condiciones en las que conviven las aves son las &ldquo;normales&rdquo; para una explotaci&oacute;n como la de Son Perot, se&ntilde;ala que cuenta con el certificado de bienestar animal &ndash;vigente hasta noviembre de este a&ntilde;o, seg&uacute;n aclara el director general&ndash; y que pasan todos los controles veterinarios, adem&aacute;s de colaborar con los inspectores de la Conselleria de Agricultura del Govern y los agentes del Seprona.
    </p><p class="article-text">
        Tras realizar el pediluvio en per&oacute;xido &ndash;medida de bioseguridad dirigida a prevenir la propagaci&oacute;n de enfermedades y eliminar la suciedad, incluyendo posibles pat&oacute;genos, que podr&iacute;an estar adheridos a la suela del calzado&ndash;, elDiario.es accede a la nave 1, que cuenta con unas 16.000 gallinas tipo 2 o de suelo, es decir, que pueden moverse libremente aun sin acceso al exterior. Cientos de gallinas revolotean en torno a los visitantes en busca del brillo de sus trajes y los picotean mientras el responsable explica el sistema de distribuci&oacute;n de las aves, que se mueven por distintos niveles de estructuras. Las cintas transportadoras para la recolecci&oacute;n de huevos funcionan con normalidad, y los animales cuentan con bebederos y comederos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/37cec36e-4edf-412d-bf60-df6a43e2e81d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gallinas en los distintos niveles de la nave. Fotografía de este miércoles."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gallinas en los distintos niveles de la nave. Fotografía de este miércoles.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c747c31c-6fa7-4e9a-96df-fe7b65308122_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ejemplares de cría en suelo, en la nave 1 de la granja de Llucmajor. Fotografía de este miércoles."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ejemplares de cría en suelo, en la nave 1 de la granja de Llucmajor. Fotografía de este miércoles.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A diferencia de las jaulas, prohibidas para nuevas instalaciones en la UE desde 2012, estos sistemas permiten el desplazamiento de las aves, pero concentran una gran cantidad de individuos en un espacio limitado. La densidad legal m&aacute;xima es de 9 gallinas por metro cuadrado en interiores, y de 2.500 por hect&aacute;rea en el exterior, en el caso de gallinas camperas.
    </p><h2 class="article-text">La empresa: &ldquo;Esta es la vida de una granja av&iacute;cola habitual&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Esta es la vida de una granja av&iacute;cola habitual&rdquo;, incide Moreno. Ante la menor movilidad o la visible p&eacute;rdida de pelaje que presentan muchas de ellas, explica que tienen 83 semanas, etapa en la que comienza a decaer su rendimiento as&iacute; como la producci&oacute;n de huevos. &ldquo;Est&aacute;n un poco mayores&rdquo;, comenta. Es entre las 17 y las 23 el periodo en el que las gallinas est&aacute;n en su m&aacute;ximo esplendor. 
    </p><p class="article-text">
        Tras recorrer la instalaci&oacute;n, este medio pide al gerente de Son Perot visitar las naves en las que las entidades animalistas han puesto el foco. Moreno alega falta de tiempo, se&ntilde;ala que debe entrar en directo para una televisi&oacute;n local y que el representante de una cadena de supermercados se encuentra en esos momentos en la finca. Tambi&eacute;n comenta que son las instalaciones que est&aacute;n m&aacute;s lejos y que es necesario ir en coche. Sin embargo, finalmente accede a la solicitud de elDiario.es y acompa&ntilde;a a los redactores hasta las naves 6 y 7. Son de gallinas camperas y, al llegar, muchas de ellas se cobijan en la sombra ante el calor abrasador que ya azota por la ma&ntilde;ana.  
    </p><h2 class="article-text">Gallinas camperas hacinadas en el interior</h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, el director general, en l&iacute;nea de declaraciones que ha efectuado estos d&iacute;as, defiende que, al ver las fotograf&iacute;as difundidas, &ldquo;da la sensaci&oacute;n de que es un mix de im&aacute;genes de diferentes sitios que se confunden cuando interesa&rdquo;. &ldquo;No me creo que en diez minutos aparezca un erizo o una rata, con <em>flashbacks </em>al final&rdquo;, se&ntilde;ala. Al acceder a la nave 7, de nuevo el ritual del pediluvio. Una vez dentro, el contraste con la primera instalaci&oacute;n es evidente. Las gallinas se encuentran visiblemente hacinadas pese a tratarse de aves con acceso al exterior, aunque la direcci&oacute;n asevera que se respetan las densidades m&aacute;ximas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d407f42-83cb-412a-8e0d-03e37e608d0c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gallinas camperas en el exterior de una de las naves. Fotografía de este miércoles."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gallinas camperas en el exterior de una de las naves. Fotografía de este miércoles.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99397ba8-3c36-456c-9bb3-d63076b897e2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gallinas en la nave 6, una de las instalaciones en las que las entidades denunciantes han puesto el foco. Fotografía de este miércoles."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gallinas en la nave 6, una de las instalaciones en las que las entidades denunciantes han puesto el foco. Fotografía de este miércoles.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En medio del tumulto, varias de ellas descansan. &ldquo;Puede haber algunas que est&eacute;n d&aacute;ndose ba&ntilde;os de arena o incluso que est&eacute;n incubando&rdquo;, explica Moreno, mientras el responsable de comunicaci&oacute;n desliza: &ldquo;Para m&iacute; es la misma foto [que la de la nave 1], pero si as&iacute; os quedais m&aacute;s tranquilos...&rdquo;. La oscuridad se cierne sobre las aves. Desde la direcci&oacute;n insisten en que hay que diferenciar entre im&aacute;genes aisladas y la realidad general del funcionamiento de una explotaci&oacute;n con decenas de miles de animales.
    </p><p class="article-text">
        Tras ello, este peri&oacute;dico pide poder ver la nave 6. Del mismo modo que en la anterior, las gallinas se encuentran amontonadas en varios niveles, pero el responsable de Son Perot insiste en que cumplen la legislaci&oacute;n vigente para las aves criadas en libertad &ndash;como son las destinadas a la producci&oacute;n de huevos camperos&ndash;. En este caso, la normativa exige, entre otros requisitos, que las gallinas tengan acceso permanente a espacios exteriores durante el d&iacute;a, con una densidad m&aacute;xima de 2.500 aves por hect&aacute;rea en el &aacute;rea al aire libre, y un m&aacute;ximo de 9 gallinas por metro cuadrado en el interior de los alojamientos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5bdbdf2f-3366-415f-b042-57326be0239a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aves en la nave 7 de la finca. Fotografía de este miércoles."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aves en la nave 7 de la finca. Fotografía de este miércoles.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3ac80ba-e470-4974-b6f2-81dc9adad6f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Parte de la nave 7. Fotografía de este miércoles."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Parte de la nave 7. Fotografía de este miércoles.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Queda la nave 2, destinada a las gallinas en jaula. Al acudir hacia la misma, la empresa pide, en atenci&oacute;n a su pol&iacute;tica, no sacar ninguna imagen de las jaulas. &ldquo;No es porque est&eacute;n mal atendidas, sino porque es una pr&aacute;ctica que estamos quitando. Estamos apostando por suelo y por camperas&rdquo;, aclaran. Se trata de una modalidad de cr&iacute;a en retroceso en la Uni&oacute;n Europea y prohibida para nuevas instalaciones desde 2012. Con todo, en medio de la oscuridad, miles de aves conviven amontonadas y el suelo de algunas zonas se encuentra cubierto de excrementos, plumas y restos de pienso. La direcci&oacute;n incide en que ya no abogan por este tipo de cr&iacute;a. &ldquo;Lo que veis es una reminiscencia del pasado de la empresa&rdquo;, sentencian.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas, Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/aenor-ofrecio-granja-horrores-mallorca-pactar-fecha-auditoria-bienestar-animal-favorable_1_12336774.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 May 2025 20:41:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/af43cc4d-3fd2-4a5d-a3ef-011bf3d85291_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="806099" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/af43cc4d-3fd2-4a5d-a3ef-011bf3d85291_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="806099" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[AENOR ofreció a la 'granja de los horrores' de Mallorca pactar la fecha de la auditoría de “bienestar animal” que fue favorable]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/af43cc4d-3fd2-4a5d-a3ef-011bf3d85291_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Explotación animal,Industria agroalimentaria,Gallinas,Granjas,Derechos animales,huevos,Protección animal,Salud pública,AENOR - Asociación Española de Normalización y Certificación,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Els darrers restauradors de molins, fusters rurals o enquadernadors: oficis en perill d'extinció]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-darrers-restauradors-molins-fusters-rurals-enquadernadors-oficis-perill-d-extincio_1_11772548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2127dd0-cc6c-44c8-a1a6-3802576a3f0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Els darrers restauradors de molins, fusters rurals o enquadernadors: oficis en perill d&#039;extinció"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Són ocupacions manuals, que no entenen de presses; sinó de cura i perícia. A mig camí entre l'artesania i la mecànica, els seus professionals a Balears miren el futur amb incertesa</p><p class="subtitle">Els darrers faroners sobreviuen a les noves tecnologies i al 'postureig' del turista: “No cal romantitzar l'ofici”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Soc la quarta generaci&oacute; i cinquena no n'hi haur&agrave;&rdquo;. Miguel Gomila &eacute;s mestre fuster i ha seguit la tradici&oacute; familiar. &ldquo;&Eacute;s el que he vist sempre&rdquo;, diu Miguel, alhora que assegura que el seu fill ja t&eacute; clar que no seguir&agrave; amb el taller. &ldquo;Estudiaran fora i agafen altres camins&rdquo;, explica. Des de petit, voletejava pel taller i, amb 12 anys, abans d'anar a jugar a futbol amb els amics, ajudava el seu pare pintant les portes. &ldquo;Sempre m'ha agradat aquesta feina i la segueixo gaudint&rdquo;, diu a dos mesos de fer els 65 anys.
    </p><p class="article-text">
        Ser&agrave; al desembre quan es pugui jubilar, per&ograve; no ho far&agrave;. &ldquo;Aguantar&eacute; almenys un any m&eacute;s&rdquo;, apunta Miguel, &ldquo;tot i que treballant una mica menys, aix&ograve; s&iacute;&rdquo;. Va comen&ccedil;ar al taller amb el seu pare als 23 anys, despr&eacute;s de fer la mili. Aleshores, hi havia vuit fusters nom&eacute;s a Mercadal (Menorca). M&eacute;s de 25 repartits per tota l'illa. &ldquo;Ara nom&eacute;s som quatre o cinc que fem barreres artesanals a tot Menorca, i dues ja tenim una edat&rdquo;, matisa.
    </p><p class="article-text">
        No nom&eacute;s ha canviat el nombre de fusters, tamb&eacute; els treballs. S'han especialitzat en barreres per a les finques, per&ograve; abans eren els fusters del camp. &ldquo;Carros, utensilis, tot el que et puguis imaginar que s'utilitza a l'agricultura, nosaltres ho f&egrave;iem en fusta&rdquo;, explica. Per&ograve; la feina al camp ha canviat, tamb&eacute; va a menys i ara nom&eacute;s fan aquestes portes de camp tan caracter&iacute;stiques a les Balears.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miguel Gomila al seu taller de Mercadal (Menorca) treballant una de les barreres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miguel Gomila al seu taller de Mercadal (Menorca) treballant una de les barreres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La m&eacute;s llunyana que he fet &eacute;s a Su&egrave;cia, ara tinc una comanda per a Su&iuml;ssa i em fan enc&agrave;rrecs per a It&agrave;lia, Fran&ccedil;a i Alemanya&rdquo;, explica Miguel. &ldquo;Si em donessin 50 c&egrave;ntims per cada turista que es para al taller a fer fotos, em pago un viatge al final de temporada&rdquo;, diu somrient Miguel. &ldquo;A vegades no els deixo passar, v&eacute;nen en grups de 40 persones i tinc m&agrave;quines al taller que poden ser un perill&rdquo;, matisa. Per&ograve; per a ell &eacute;s una &ldquo;manera que la resta d'Europa vegi qu&egrave; fem aqu&iacute; i com som, i &eacute;s una satisfacci&oacute; quan em van enviar una fotografia de Su&egrave;cia amb tot nevat i la meva barrera&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si em donessin 50 cèntims per cada turista que es para al taller a fer fotos, em pago un viatge al final de temporada. A vegades no els deixo passar, vénen en grups de 40 persones i tinc màquines al taller que poden ser un perill. És una manera que la resta d&#039;Europa vegi què fem aquí i com som, i és una satisfacció quan em van enviar una fotografia de Suècia amb tot nevat i la meva barrera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Gomila</span>
                                        <span>—</span> Fuster
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Miguel explica que la feina que fa s'aprecia ara molt m&eacute;s que quan va comen&ccedil;ar: &ldquo;Hi va haver uns anys en qu&egrave; la feina va baixar for&ccedil;a, la gent no la valorava, es veia com una cosa antiga i van comen&ccedil;ar a col&middot;locar les barreres de ferro, per&ograve; el temps ha demostrat que duren molt, s&oacute;n boniques i, en potenciar la paret seca, han esdevingut imatge tamb&eacute; de Menorca&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miguel Gomila al seu taller de Mercadal (Menorca)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miguel Gomila al seu taller de Mercadal (Menorca).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tamb&eacute; s'ha adaptat als nous temps i si la barrera que li demanen &eacute;s per a la porta d'entrada d'alguna finca, hi col&middot;loca automatismes. &ldquo;Tenim molta feina, perqu&egrave; som pocs&rdquo;, afegeix Miguel. I el pare, amb 95 anys, segueix passant cada dia pel taller. &ldquo;&Eacute;s un ofici molt creatiu, per aix&ograve; em va enganxar&rdquo;, explica el mestre artes&agrave;. &ldquo;Amb una barrera pots fer mil i una coses, com cap&ccedil;aleres de llit o baranes interiors, queden molt boniques&rdquo;, explica. Gaireb&eacute; tota la feina &eacute;s manual. Miguel puntualitza que t&eacute; alguna m&agrave;quina per tallar fusta, &ldquo;per&ograve; &eacute;s molt b&agrave;sica&rdquo;. &ldquo;No tothom pot seure davant d'un ordinador i treballar, alg&uacute; haur&agrave; de fer aquests treballs, si no es perdran tots els tallers i alg&uacute; haur&agrave; de sembrar la terra, sin&oacute; de qu&egrave; menjarem&rdquo;, reflexiona el mestre fuster.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No tothom pot seure davant d&#039;un ordinador i treballar, algú haurà de fer aquests treballs, si no es perdran tots els tallers i algú haurà de sembrar la terra, sinó de què menjarem</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Gomila</span>
                                        <span>—</span> Fuster
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Pedro, tercera generaci&oacute; d'enquadernadors</strong></h2><p class="article-text">
        Pedro Rein&eacute;s cus unes p&agrave;gines amb la mateixa m&agrave;quina que ho feia el seu avi el 1939. &Eacute;s la tercera i &uacute;ltima generaci&oacute; d'una fam&iacute;lia d'enquadernadors artesanals. &ldquo;&Eacute;s una feina sense futur, com el paper&rdquo;, explica Pedro des del seu petit taller al centre de Palma. El regenta en solitari des de fa 41 anys, quan va agafar el relleu del seu pare. T&eacute; 62 anys. &ldquo;Intentar&eacute; sobreviure aquests tres anys com sigui i, si hi ha feina, mirar&eacute; les condicions de la jubilaci&oacute; activa per seguir un parell d'anys m&eacute;s i segons qu&egrave;, doncs continuo o s'ha acabat&rdquo;, relata Pedro a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Enquadernacions Rein&eacute;s forma part dels comer&ccedil;os emblem&agrave;tics de Palma i fins i tot Pedro assegura no con&egrave;ixer m&eacute;s enquadernadors a Mallorca. &ldquo;Algun d'o&iuml;des, per&ograve; ja estan jubilats i han tancat i no &eacute;s un negoci per obrir-ne un de nou&rdquo;, explica Pedro. &ldquo;Si hagu&eacute;s de comen&ccedil;ar ara, no aguantaria les quatre d&egrave;cades que he treballat&rdquo;, reflexiona l'artes&agrave;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">És un treball sense futur, com el paper. Intentaré sobreviure aquests tres anys com sigui i, si hi ha treball, miraré les condicions de la jubilació activa per a seguir un parell d&#039;anys més</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pedro Reinés</span>
                                        <span>—</span> Enquadernador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        L'avi matern de Pedro va iniciar la saga d'enquadernadors. El seu pare, Salvador, era m&uacute;sic professional, saxofonista, i treballava de nit, dedicant les hores lliures del dia a aprendre l'ofici, convertint-se en la segona generaci&oacute; i la que traspassaria el coneixement de cosir els quadernets, enganxar les guardes, tallar les tapes, manejar la guillotina i compondre les lletres de plom per fer els textos dels gravats al seu fill Pedro, actual propietari d'Encuadernaciones Rein&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pedro Reinés cosint amb la màquina del seu avi."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pedro Reinés cosint amb la màquina del seu avi.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Fa 30 anys hi havia molt&iacute;ssims enc&agrave;rrecs amb els fascicles dels diaris i ara cada cop hi ha menys feina, els joves s&oacute;n digitals&rdquo;, exposa Pedro. &ldquo;Un dia vaig pensar&rdquo;, rememora, &ldquo;el dia que els diaris canvi&iuml;n els fascicles per mitjons, ad&eacute;u negoci, per&ograve; ha estat la tecnologia&rdquo;. Per&ograve; no nom&eacute;s dels col&middot;leccionables de la premsa escrita vivia l'enquadernador, tamb&eacute; de les mem&ograve;ries dels col&middot;legis professionals, la documentaci&oacute; dels ajuntaments, els llibres de comptabilitat de les empreses, el Butllet&iacute; Oficial de l'Estat o l'Aranzadi dels advocats. Van passar del paper a la via telem&agrave;tica i, tret d'algun cl&agrave;ssic que el vol f&iacute;sic, &ldquo;ja ning&uacute; no enquaderna aquests documents&rdquo;, explica Pedro.
    </p><p class="article-text">
        Els seus enc&agrave;rrecs actuals tenen un halo de nost&agrave;lgia, record i conservaci&oacute;. Llibres antics esfilagarsats pel pas de les d&egrave;cades, aquells fascicles oblidats al fons d'un armari, llibres de firmes per a ocasions especials, els c&ograve;mics de la inf&agrave;ncia, &agrave;lbums de fotografies, exemplars de revistes o alguna tesi doctoral. Les editorials cusen a m&agrave;quina, Pedro ho segueix fent a m&agrave;. &ldquo;I fan tallers on aprendre, per&ograve; com a afici&oacute;, no per dedicar-t'hi professionalment&rdquo;, prossegueix.
    </p><p class="article-text">
        Tamb&eacute; han canviat els materials amb el transcurs dels anys. &ldquo;Faig molt pocs treballs amb les tapes de pell&rdquo;, afirma Pedro. &ldquo;I cada cop hi ha menys distribu&iuml;dors, ara he de demanar el guaflex per Internet i &eacute;s dif&iacute;cil encertar amb les tonalitats quan nom&eacute;s la veus a la pantalla&rdquo;, critica l'enquadernador. Abans tamb&eacute; gravava a m&agrave;, ara aquest utensili decora casa seva i utilitza una m&agrave;quina &ldquo;perqu&egrave; totes les paraules quedin rectes&rdquo;, detalla. I &eacute;s que, &ldquo;si mirem els llibres antics, amb les portades gravades a m&agrave;, veur&agrave;s que no estan sim&egrave;triques, &eacute;s molt dif&iacute;cil fent-ho a pols&rdquo;, explica Pedro.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s una feina que cal fer sense presses. Pedro recorda que va veure un documental per la televisi&oacute; en qu&egrave; un enquadernador deia &ldquo;aquesta feina cal fer-ho a poc a poc i, si no ho fas a poc a poc, despr&eacute;s entendr&agrave;s per qu&egrave; t'he dit que havies de fer-ho a poc a poc, i &eacute;s que si ho fas amb presses, et sortir&agrave; malament i ho has de tornar a fer tot&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pedro Reinés al seu taller de Palma"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pedro Reinés al seu taller de Palma                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De gener a juliol &eacute;s quan Pedro t&eacute; m&eacute;s enc&agrave;rrecs. &ldquo;S&oacute;n feines que duren diverses setmanes i estic entretingut, per&ograve; hi ha setmanes que no entra ning&uacute; al taller&rdquo;, emfatitza l'enquadernador. &ldquo;Si puc seguir obert &eacute;s perqu&egrave; no pago lloguer, la finca era del meu avi i, estant al centre de Palma, seria inassumible el cost d'aixecar la persiana cada dia&rdquo;, relata la tercera i &uacute;ltima generaci&oacute; d'Encuadernaciones Rein&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ara ho porteu tot all&agrave; ficat&rdquo;, diu Pedro mentre assenyala el m&ograve;bil de la periodista. &ldquo;Si vols mirar fotos de fa uns anys, quan el teu fill era petit, ensenyar-les, que les tingui, o no les trobes o les has perdut, &eacute;s molt diferent quan tens alguna cosa f&iacute;sica, el paper queda&rdquo;, exposa l'enquadernador amb un m&ograve;bil que nom&eacute;s serveix per trucar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Hi ha setmanes que no entra ningú en el taller. Ara ho porteu tot aquí ficat&#039;, diu Pedro mentre assenyala el mòbil de la periodista. El seu només serveix per a cridar</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Jos&eacute;, el sabater accidental</strong></h2><p class="article-text">
        Jos&eacute; G&oacute;mez va comen&ccedil;ar com a sabater de causalitat als 15 anys. I ja van tres d&egrave;cades amb el taller de reparaci&oacute; a la barriada Camp d'en Serralta de Palma. Ajudava el seu germ&agrave; per pagar-se les despeses, li va agradar i va decidir dedicar-se a aquest ofici, que ha canviat molt amb el pas dels anys. &ldquo;Abans les sabates eren de m&eacute;s qualitat i hi havia m&eacute;s cultura de comprar cal&ccedil;at que dur&eacute;s, ara porten una sabata a la temporada i, quan es trenca, es tira&rdquo;, explica Jos&eacute;. &ldquo;La moda &eacute;s portar sabates de colors que combinin amb aix&ograve; o all&ograve;, gaireb&eacute; tots s&oacute;n sint&egrave;tics i alguns costen tan poc que ni compensa arreglar-los&rdquo;, afegeix el sabater.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; tamb&eacute; ha baixat la qualitat del cal&ccedil;at. &ldquo;Els processos d'elaboraci&oacute; s'han disparat i aix&ograve; repercuteix en els acabats de les sabates, s&oacute;n molt pitjors, per&ograve; no s&oacute;n barats&rdquo;, exposa Jos&eacute;. &ldquo;Ara costa trobar un tal&oacute; que sigui mass&iacute;s, gaireb&eacute; tots estan buits&rdquo;, matisa el sabater. Recorda la tradici&oacute; sabatera de l'illa, amb grans marques que han deslocalitzat les f&agrave;briques i que el material que es treballava era la pell, &ldquo;i estaven a preus raonables&rdquo;, rememora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Gómez repara un taló al seu taller de Palma."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Gómez repara un taló al seu taller de Palma.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Les tapes i soles continuen sent els arranjaments m&eacute;s habituals que sol&middot;liciten els clients, &ldquo;per&ograve; fa anys el treball era m&eacute;s net, perqu&egrave; les sabates eren de m&eacute;s qualitat&rdquo;, remarca el sabater, qui afegeix que ara ha de &ldquo;pegar moltes sabates, ja no estan cosides i duren menys&rdquo;. Jos&eacute; conta que, quan arriba l'&egrave;poca de vacances, sempre t&eacute; &ldquo;diversos clients que paren de cam&iacute; a l'aeroport, amb les maletes preparades, perqu&egrave; els pegui les soles d'un parell de sabates que volen emportar-se, que d'estar guardats fins a la temporada seg&uuml;ent s'han enlairat per complet en ser sint&egrave;tics&rdquo;. Reconeix que &eacute;s dels treballs m&eacute;s complicats que t&eacute; perqu&egrave; &ldquo;cal netejar-ho, gratar b&eacute; per a poder encolar i no es cobra el temps que realment porta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La mitjana di&agrave;ria de clients d'aquest taller de reparaci&oacute; de cal&ccedil;at &eacute;s d'unes trenta persones. &ldquo;M&eacute;s a l'hivern que a l'estiu&rdquo;, compta Jos&eacute;. &ldquo;Portem sabata tancada, botes, patines amb la pluja i s&oacute;n m&eacute;s freq&uuml;ents els arranjaments que d'espardenyes o sand&agrave;lies d'estiu que, si es deixa anar una tira, ni es plantegen arreglar-la&rdquo;, comenta. Aquest sabater sol treure la m&agrave;quina de cosir per a les bosses i &eacute;s que, avui dia, &ldquo;hi ha poca sabata ben cosida, la majoria venen pegades&rdquo;. Encara que continua tenint algun enc&agrave;rrec que requereix costura a m&agrave;, com antany.
    </p><p class="article-text">
        El que m&eacute;s li agrada d'aquest ofici &eacute;s que sempre est&agrave; aprenent. &ldquo;Un ofici minuci&oacute;s, variat i entretingut si t'agrada treballar amb les mans&rdquo;, afegeix. Recorda que fa uns dos anys va anar al col&middot;legi del seu fill a explicar la feina. Va portar un martell, alguns claus i mostres de diferents teixits. Els professors li van explicar que tots els nens de la classe volien ser sabaters. &ldquo;I &eacute;s veritat que sona rom&agrave;ntic, entranyable, per una banda m'agradaria que segu&iacute;s el meu fill amb el taller, per&ograve;, de l'altra, prefereixo que es guanyi la vida d'una altra manera&rdquo;, comenta el sabater.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sona romàntic, entranyable. D&#039;una banda, m&#039;agradaria que seguís el meu fill amb el taller, però, per una altra, prefereixo que es guanyi la vida d&#039;una altra manera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Gómez</span>
                                        <span>—</span> Sabater
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Gómez al seu taller."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Gómez al seu taller.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En els seus 30 anys de traject&ograve;ria hi ha una an&egrave;cdota que mai no oblidar&agrave;. &ldquo;Em van portar unes sabates i em van insistir molt en si les podia netejar al moment, que els corria molta pressa i &eacute;s que aquest parell eren per a un mort que ja era al tanatori&rdquo;, explica Jos&eacute;. &ldquo;Al mort li agradava portar sempre ben arreglades les sabates i aix&iacute; ho va voler la fam&iacute;lia tamb&eacute; per acomiadar-lo&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        A les prestatgeries del seu taller hi ha algun parell de sabates oblidades per algun client despistat. &ldquo;Quan passa, que passa poc, els dono a l'esgl&eacute;sia de Sant Sebasti&agrave;, la del barri, o els dono a un noi que els ven al mercat&rdquo;, explica Jos&eacute;. I una darrera curiositat: qu&egrave; tenen a veure les claus amb les sabates? &ldquo;Res&rdquo;, explica el sabater, &ldquo;un, que era m&eacute;s llest que la resta, ho va provar, va anar b&eacute; i els altres li seguim el corrent&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Miquel, l'&uacute;ltim moliner de Mallorca</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Em diuen l'&uacute;ltim moliner, per&ograve; ho he d'explicar, jo no soc moliner, soc fuster&rdquo;, explica Miquel Ramis, l'&uacute;nic restaurador de molins que queda a Mallorca. &ldquo;Abans, els fusters i ferrers feien de tot, el meu pare tenia una fusteria i, juntament amb el ferrer ve&iacute;, arreglaven molins, carros, barreres, persianes, fins que em vaig especialitzar i vaig dedicar en exclusiva a la restauraci&oacute;&rdquo;, apunta. &Eacute;s la tercera generaci&oacute; dedicada a la fusta, en marxa des del 1952 quan el seu avi, per motius de salut, va aprendre l'ofici.
    </p><p class="article-text">
        A Mallorca hi ha m&eacute;s de 3.000 molins. &ldquo;Si els hagu&eacute;s d'arreglar tots, tindria feina per a diverses vides, per&ograve; el mol&iacute; ha perdut la seva utilitat, estan en des&uacute;s i als propietaris els ve just mantenir-los&rdquo;, assegura Miquel. Per aix&ograve;, els seus principals clients s&oacute;n hotels, restaurants o propietaris de finques amb alt poder adquisitiu i &ldquo;algun altre enamorat dels molins que repara ell el que pot i, on no arriba, ens ho mana a nosaltres&rdquo;, explica el restaurador a elDiario.es.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miquel Ramis amb una de les màquines del seu avi."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miquel Ramis amb una de les màquines del seu avi.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El seu treball de restauraci&oacute; &eacute;s principalment decoratiu, no perqu&egrave; els antics molins recuperin la seva funcionalitat. &ldquo;Nom&eacute;s un 5% dels molins estan b&eacute;, la resta estan en estat ru&iuml;n&oacute;s&rdquo;, calcula Miquel, que assegura que, &ldquo;dels 1.500 molins que hi ha al Prat de Sant Jordi, no n'hi ha ni 70 que conservin totes les aspes i la cua&rdquo;. &ldquo;Digues-li a un nen mallorqu&iacute; que pinti un mol&iacute;, el dibuixar&agrave; en ru&iuml;nes&rdquo;, es lamenta Miquel.
    </p><p class="article-text">
        Tot i l'elevat nombre de molins mallorquins, per a aquest restaurador el m&eacute;s dif&iacute;cil &eacute;s &ldquo;el dia a dia d'aguantar el taller, buscar feina i donar-te a con&egrave;ixer, amb els enemics de Riscos Laborals i Hisenda, que em compliquen seguir&rdquo;. &ldquo;M'obliguen a canviar les m&agrave;quines del meu avi, perqu&egrave; les modernes tenen frens, protectors, m&eacute;s seguretat, per&ograve; tallen un dit igual i funcionen molt pitjor&rdquo;, critica Miquel.
    </p><p class="article-text">
        Tot i l'estat d'abandonament de la immensa majoria dels molins mallorquins, s&oacute;n una imatge molt aprofitada i representativa de l'illa. Fins al punt que el Miquel els compara amb la sobrassada i l'ensa&iuml;mada. &ldquo;Els molins d'extracci&oacute; d'aigua s&oacute;n molt peculiars, molt nostres i els estem perdent, quan no fa tant estaven funcionant, que jo de petit els he vist&rdquo;, puntualitza Miquel. Per&ograve; &eacute;s que si el camp desapareix, els molins tamb&eacute;. &ldquo;Si et fallava el ruc i el mol&iacute;, estaves perdut, s'havia de c&oacute;rrer per arreglar-ho&rdquo;, recorda el Miquel d'un temps no tan lluny&agrave;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miquel Ramis envoltat de les diferents aspes de molí restaurades."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miquel Ramis envoltat de les diferents aspes de molí restaurades.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Recorda que, els dies ventosos de la seva inf&agrave;ncia, nom&eacute;s calia mirar per la finestra per saber d'on venia el vent i &ldquo;ara costa trobar un mol&iacute; que tingui cua i giri b&eacute;&rdquo;. Unes experi&egrave;ncies que, encara que no viuen els dos fills, s&iacute; que li agradaria que fossin la quarta generaci&oacute; de restauradors de molins. &ldquo;Encara que tamb&eacute; em costa que passin per totes aquestes dificultats, hem tingut moments molt complicats i el consell que els dono &eacute;s que estudi&iuml;n i que tri&iuml;n all&ograve; que els agradi&rdquo;, reflexiona Miquel.
    </p><p class="article-text">
        Demana que es valori m&eacute;s el patrimoni i explica que &ldquo;les persones de fora fan m&eacute;s per la seva conservaci&oacute; que els d'aqu&iacute;&rdquo;. Dotar de nous usos a aquests vells molins oblidats &eacute;s una de les solucions per al fuster, que forma part d'un innovador projecte per reconvertir-los en generadors d'electricitat. S'acomiada recordant que va comen&ccedil;ar jugant amb les fustes al taller del seu avi, que acompanyava el seu pare per veure muntar les diferents peces dels molins i que ara &eacute;s ell qui restaura aquestes aspes, en alguns casos, de m&eacute;s de tres metres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina De Ahumada, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-darrers-restauradors-molins-fusters-rurals-enquadernadors-oficis-perill-d-extincio_1_11772548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Oct 2024 08:48:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e2127dd0-cc6c-44c8-a1a6-3802576a3f0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1853068" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e2127dd0-cc6c-44c8-a1a6-3802576a3f0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1853068" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Els darrers restauradors de molins, fusters rurals o enquadernadors: oficis en perill d'extinció]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e2127dd0-cc6c-44c8-a1a6-3802576a3f0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Artesanía,Mallorca,Menorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los últimos restauradores de molinos, carpinteros rurales o encuadernadores: oficios en peligro de extinción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/ultimos-restauradores-molinos-carpinteros-rurales-encuadernadores-oficios-peligro-extincion_1_11771104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2127dd0-cc6c-44c8-a1a6-3802576a3f0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los últimos restauradores de molinos, carpinteros rurales o encuadernadores: oficios en peligro de extinción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son ocupaciones manuales, que no entienden de prisas; sino de esmero y pericia. A medio camino entre la artesanía y la mecánica, sus profesionales en Balears miran al futuro con incertidumbre</p><p class="subtitle">Los últimos fareros sobreviven a las nuevas tecnologías y al 'postureo' del turista: “No hay que romantizar el oficio”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Soy la cuarta generaci&oacute;n y quinta no habr&aacute;&rdquo;. Miguel Gomila es maestro carpintero y ha seguido la tradici&oacute;n familiar. &ldquo;Es lo que he visto siempre&rdquo;, dice Miguel, a la vez que asegura que su hijo ya tiene claro que no seguir&aacute; con el taller. &ldquo;Van a estudiar fuera y cogen otros caminos&rdquo;, explica. Desde ni&ntilde;o, revoloteaba por el taller y, con 12 a&ntilde;os, antes de ir a jugar al f&uacute;tbol con los amigos, ayudaba a su padre pintando las puertas. &ldquo;Siempre me ha gustado este trabajo y lo sigo disfrutando&rdquo;, dice a dos meses de cumplir los 65 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; en diciembre cuando pueda jubilarse, pero no lo har&aacute;. &ldquo;Aguantar&eacute; al menos un a&ntilde;o m&aacute;s&rdquo;, apunta Miguel, &ldquo;aunque trabajando un poco menos, eso s&iacute;&rdquo;. Empez&oacute; en el taller con su padre a los 23 a&ntilde;os, despu&eacute;s de hacer la mili. Por aquel entonces, hab&iacute;a ocho carpinteros solo en Mercadal (Menorca). M&aacute;s de 25 repartidos por toda la isla. &ldquo;Ahora apenas somos cuatro o cinco que hagamos barreras artesanales en toda Menorca, y dos ya tenemos una edad&rdquo;, matiza.
    </p><p class="article-text">
        No solo ha cambiado el n&uacute;mero de carpinteros, tambi&eacute;n los trabajos. Se han especializado en barreras de acebuche para las fincas, pero antes eran los carpinteros del campo. &ldquo;Arados, carros, utensilios, todo lo que te puedas imaginar que se utiliza en la agricultura, nosotros lo hac&iacute;amos en madera&rdquo;, explica. Pero el trabajo en el campo ha cambiado, tambi&eacute;n va a menos y ahora solo hacen esas puertas de campo tan caracter&iacute;sticas en Balears.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c80836f9-31d8-4ca7-a481-4a0cb4bfecdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miguel Gomila en su taller de Mercadal (Menorca) trabajando una de las barreras."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miguel Gomila en su taller de Mercadal (Menorca) trabajando una de las barreras.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La m&aacute;s lejana que he hecho est&aacute; en Suecia, ahora tengo un pedido para Suiza y me hacen encargos para Italia, Francia y Alemania&rdquo;, explica Miguel. &ldquo;Si me dieran 50 c&eacute;ntimos por cada turista que se para en el taller a hacer fotos, me pago un viaje al final de temporada&rdquo;, dice sonriendo Miguel. &ldquo;A veces no los dejo pasar, vienen en grupos de 40 personas y tengo m&aacute;quinas en el taller que pueden ser un peligro&rdquo;, matiza. Pero para &eacute;l es una &ldquo;manera de que el resto de Europa vea lo que hacemos aqu&iacute; y c&oacute;mo somos, y es una satisfacci&oacute;n cuando me mandaron una fotograf&iacute;a de Suecia con todo nevado y mi barrera&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si me dieran 50 céntimos por cada turista que se para en el taller a hacer fotos, me pago un viaje al final de temporada. A veces no los dejo pasar, vienen en grupos de 40 personas y tengo máquinas en el taller que pueden ser un peligro. Es una manera de que el resto de Europa vea lo que hacemos aquí y cómo somos, y es una satisfacción cuando me mandaron una fotografía de Suecia con todo nevado y mi barrera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Gomila</span>
                                        <span>—</span> Carpintero
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Miguel cuenta que el trabajo que hace se aprecia ahora mucho m&aacute;s que cuando empez&oacute;: &ldquo;Hubo unos a&ntilde;os en que el trabajo baj&oacute; bastante, la gente no lo valoraba, se ve&iacute;a como una cosa antigua y empezaron a colocar las barreras de hierro, pero el tiempo ha demostrado que duran mucho, son bonitas y, al potenciar la pared seca, se han convertido en imagen tambi&eacute;n de Menorca&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/885bf5b6-d6e8-4f4b-9d1b-5a9a9bf95b94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miguel Gomila en su taller de Mercadal (Menorca)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miguel Gomila en su taller de Mercadal (Menorca).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha adaptado a los nuevos tiempos y si la barrera que le piden es para la puerta de entrada de alguna finca, colocan automatismos. &ldquo;Tenemos mucho trabajo, porque somos pocos&rdquo;, a&ntilde;ade Miguel. Y su padre, con 95 a&ntilde;os, sigue pasando cada d&iacute;a por el taller. &ldquo;Es un oficio muy creativo, por eso me enganch&oacute;&rdquo;, explica el maestro artesano. &ldquo;Con una barrera puedes hacer mil y una cosas, como cabeceros de cama o barandillas interiores, quedan muy bonitas&rdquo;, cuenta. Casi todo el trabajo es manual. Miguel puntualiza que tiene alguna m&aacute;quina para cortar madera, &ldquo;pero es muy b&aacute;sica&rdquo;. &ldquo;No todo el mundo puede sentarse delante de un ordenador y trabajar, alguien tendr&aacute; que hacer estos trabajos, si no se perder&aacute;n todos los talleres y alguien tendr&aacute; que sembrar la tierra, si no de qu&eacute; vamos a comer&rdquo;, reflexiona el maestro carpintero.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No todo el mundo puede sentarse delante de un ordenador y trabajar, alguien tendrá que hacer estos trabajos, sino se perderán todos los talleres y alguien tendrá que sembrar la tierra, sino de qué vamos a comer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Gomila</span>
                                        <span>—</span> Carpintero
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Pedro, tercera generaci&oacute;n de encuadernadores</strong></h2><p class="article-text">
        Pedro Rein&eacute;s cose unas p&aacute;ginas con la misma m&aacute;quina que lo hac&iacute;a su abuelo en 1939. Es la tercera y &uacute;ltima generaci&oacute;n de una familia de encuadernadores artesanales. &ldquo;Es un trabajo sin futuro, como el papel&rdquo;, explica Pedro desde su peque&ntilde;o taller en el centro de Palma. Lo regenta en solitario desde hace 41 a&ntilde;os, cuando tom&oacute; el relevo de su padre. Tiene 62 a&ntilde;os. &ldquo;Intentar&eacute; sobrevivir estos tres a&ntilde;os como sea y, si hay trabajo, mirar&eacute; las condiciones de la jubilaci&oacute;n activa para seguir un par de a&ntilde;itos m&aacute;s y seg&uacute;n qu&eacute;, pues contin&uacute;o o se acab&oacute;&rdquo;, relata Pedro a elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Encuadernaciones Rein&eacute;s forma parte de los comercios emblem&aacute;ticos de Palma y hasta Pedro asegura no conocer a m&aacute;s encuadernadores en Mallorca. &ldquo;Alguno de o&iacute;das, pero ya est&aacute;n jubilados y han cerrado y no es un negocio como para abrir uno nuevo&rdquo;, explica Pedro. &ldquo;Si tuviese que empezar ahora, no aguantar&iacute;a las cuatro d&eacute;cadas que llevo trabajando&rdquo;, reflexiona el artesano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un trabajo sin futuro, como el papel. Intentaré sobrevivir estos tres años como sea y, si hay trabajo, miraré las condiciones de la jubilación activa para seguir un par de añitos más</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pedro Reinés</span>
                                        <span>—</span> Encuadernador 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El abuelo materno de Pedro inici&oacute; la saga de encuadernadores. Su padre, Salvador, era m&uacute;sico profesional, saxofonista, y trabajaba de noche, dedicando las horas libres del d&iacute;a a aprender el oficio, convirti&eacute;ndose en la segunda generaci&oacute;n y la que traspasar&iacute;a el conocimiento de coser los cuadernillos, pegar las guardas, cortar las tapas, manejar la guillotina y componer las letras de plomo para hacer los textos de los grabados a su hijo Pedro, actual propietario de Encuadernaciones Rein&eacute;s.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d10d3e14-35a9-4359-83af-cec393ad6bc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pedro Reinés cosiendo con la máquina de su abuelo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pedro Reinés cosiendo con la máquina de su abuelo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hace 30 a&ntilde;os hab&iacute;a much&iacute;simos encargos con los fasc&iacute;culos de los peri&oacute;dicos y ahora cada vez hay menos trabajo, los j&oacute;venes son digitales&rdquo;, expone Pedro. &ldquo;Un d&iacute;a pens&eacute;&rdquo;, rememora, &ldquo;el d&iacute;a que los peri&oacute;dicos cambien los fasc&iacute;culos por calcetines, adi&oacute;s negocio, pero ha sido la tecnolog&iacute;a&rdquo;. Pero no solo de los coleccionables de la prensa escrita viv&iacute;a el encuadernador, tambi&eacute;n de las memorias de los colegios profesionales, documentaci&oacute;n de los ayuntamientos, los libros de contabilidad de las empresas, el Bolet&iacute;n Oficial del Estado o el Aranzadi de los abogados. Pasaron del papel a la v&iacute;a telem&aacute;tica y, salvo alg&uacute;n cl&aacute;sico que lo quiere f&iacute;sico, &ldquo;ya nadie encuaderna esos documentos&rdquo;, explica Pedro.
    </p><p class="article-text">
        Sus encargos actuales tienen un halo de nostalgia, recuerdo y conservaci&oacute;n. Libros antiguos deshilachados por el paso de las d&eacute;cadas, aquellos fasc&iacute;culos olvidados al fondo de un armario, libros de firmas para ocasiones especiales, los c&oacute;mics de la infancia, &aacute;lbumes de fotograf&iacute;as, ejemplares de revistas o alguna tesis doctoral. Las editoriales cosen a m&aacute;quina, Pedro lo sigue haciendo a mano. &ldquo;Y hacen talleres donde aprender, pero como afici&oacute;n, no para dedicarte a esto profesionalmente&rdquo;, prosigue.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n han cambiado los materiales con el transcurso de los a&ntilde;os. &ldquo;Hago muy pocos trabajos con las tapas en piel&rdquo;, afirma Pedro. &ldquo;Y cada vez hay menos distribuidores, ahora tengo que pedir el guaflex por Internet y es dif&iacute;cil acertar con las tonalidades cuando solo lo ves en la pantalla&rdquo;, critica el encuadernador. Antes tambi&eacute;n grababa a mano, ahora ese utensilio decora su hogar y utiliza una m&aacute;quina &ldquo;para que todas las palabras queden rectas&rdquo;, detalla. Y es que, &ldquo;si miramos los libros antiguos, con las portadas grabadas a mano, ver&aacute;s que no est&aacute;n sim&eacute;tricas, es muy dif&iacute;cil haci&eacute;ndolo a pulso&rdquo;, cuenta Pedro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un trabajo que hay que hacer sin prisas. Recuerda Pedro que vio un documental por la televisi&oacute;n en el que un encuadernador dec&iacute;a &ldquo;este trabajo hay que hacerlo despacio y, si no lo haces despacio, despu&eacute;s entender&aacute;s por qu&eacute; te he dicho que ten&iacute;as que hacerlo despacio, y es que si lo haces con prisas, te saldr&aacute; mal y lo tienes que volver a hacer todo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eea89119-ae9a-4f51-86d7-929ded156e2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pedro Reinés en su taller de Palma"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pedro Reinés en su taller de Palma                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De enero a julio es cuando Pedro tiene m&aacute;s encargos. &ldquo;Son trabajos que duran varias semanas y estoy entretenido, pero hay semanas que no entra nadie en el taller&rdquo;, enfatiza el encuadernador. &ldquo;Si puedo seguir abierto es porque no pago alquiler, la finca era de mi abuelo y, estando en el centro de Palma, ser&iacute;a inasumible el coste de levantar la persiana cada d&iacute;a&rdquo;, relata la tercera y &uacute;ltima generaci&oacute;n de Encuadernaciones Rein&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora lo llev&aacute;is todo ah&iacute; metido&rdquo;, dice Pedro mientras se&ntilde;ala el m&oacute;vil de la periodista. &ldquo;Si quieres mirar fotos de hace unos a&ntilde;os, cuando tu hijo era peque&ntilde;o, ense&ntilde;&aacute;rselas, que las tenga, o no las encuentras o las has perdido, es muy diferente cuando tienes algo f&iacute;sico, el papel queda&rdquo;, expone el encuadernador con un m&oacute;vil que solo sirve para llamar.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Hay semanas que no entra nadie en el taller. Ahora lo lleváis todo ahí metido&#039;, dice Pedro mientras señala el móvil de la periodista. El suyo solo sirve para llamar</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Jos&eacute;, el zapatero accidental</strong></h2><p class="article-text">
        Jos&eacute; G&oacute;mez empez&oacute; como zapatero de causalidad a los 15 a&ntilde;os. Y ya van tres d&eacute;cadas con su taller de reparaci&oacute;n en la barriada Camp d&rsquo;en Serralta de Palma. Ayudaba a su hermano para pagarse sus gastos, le fue gustando y decidi&oacute; dedicarse a este oficio, que ha cambiado mucho con el paso de los a&ntilde;os. &ldquo;Antes los zapatos eran de mayor calidad y hab&iacute;a m&aacute;s cultura de comprar calzado que durase, ahora llevan un zapato en la temporada y, cuando se rompe, se tira&rdquo;, explica Jos&eacute;. &ldquo;La moda es llevar zapatos de colores que combinen con esto o aquello, casi todos son sint&eacute;ticos y algunos cuestan tan poco que ni compensa arreglarlos&rdquo;, a&ntilde;ade el zapatero.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n ha bajado la calidad del calzado al que se le presupone. &ldquo;Los procesos de elaboraci&oacute;n se han disparado y eso repercute en los acabados de los zapatos, son mucho peores, pero no son baratos&rdquo;, expone Jos&eacute;. &ldquo;Ahora cuesta encontrar un tac&oacute;n que sea macizo, casi todos est&aacute;n huecos&rdquo;, matiza el zapatero. Recuerda la tradici&oacute;n zapatera de la isla, con grandes marcas que han deslocalizado sus f&aacute;bricas y que el material que se trabajaba era la piel, &ldquo;y estaban a precios razonables&rdquo;, rememora.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1511e4bc-2e20-4e10-93b4-bb347c516f11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Gómez repara un tacón en su taller de Palma."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Gómez repara un tacón en su taller de Palma.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las tapas y suelas siguen siendo los arreglos m&aacute;s habituales que solicitan los clientes, &ldquo;pero hace a&ntilde;os el trabajo era m&aacute;s limpio, porque los zapatos eran de m&aacute;s calidad&rdquo;, remarca el zapatero, quien a&ntilde;ade que ahora tiene que &ldquo;pegar muchos zapatos, ya no est&aacute;n cosidos y duran menos&rdquo;. Jos&eacute; cuenta que, cuando llega la &eacute;poca de vacaciones, siempre tiene &ldquo;varios clientes que paran de camino al aeropuerto, con las maletas preparadas, para que les pegue las suelas de un par de zapatos que quieren llevarse, que de estar guardados hasta la temporada siguiente se han despegado por completo al ser sint&eacute;ticos&rdquo;. Reconoce que es de los trabajos m&aacute;s complicados que tiene porque &ldquo;hay que limpiarlo, rascar bien para poder encolar y no se cobra el tiempo que realmente lleva&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La media diaria de clientes de este taller de reparaci&oacute;n de calzado es de unas treinta personas. &ldquo;M&aacute;s en invierno que en verano&rdquo;, cuenta Jos&eacute;. Llevamos zapato cerrado, botas, patinas con la lluvia y son m&aacute;s frecuentes los arreglos que de alpargatas o sandalias de verano que, si se suelta una tira, ni se plantean arreglarla&ldquo;, comenta. Este zapatero suele sacar la m&aacute;quina de coser para los bolsos y es que, a d&iacute;a de hoy, &rdquo;hay poco zapato bien cosido, la mayor&iacute;a vienen pegados&ldquo;. Aunque sigue teniendo alg&uacute;n encargo que requiere costura a mano, como anta&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s le gusta de este oficio es que siempre est&aacute; aprendiendo. &ldquo;No es A, B y C, tengo arreglos con agujeros en sitios impensables que tienes que escurrir el ingenio para poder repararlo&rdquo;, dice Jos&eacute;. &ldquo;Es un oficio minucioso, variado y entretenido si te gusta trabajar con las manos&rdquo;, a&ntilde;ade. Recuerda que hace unos dos a&ntilde;os fue al colegio de su hijo a explicar su trabajo. Llev&oacute; un martillo, algunos clavos y muestras de diferentes tejidos. Los profesores le contaron que todos los ni&ntilde;os de la clase quer&iacute;an ser zapateros. &ldquo;Y es verdad que suena rom&aacute;ntico, entra&ntilde;able, por un lado me gustar&iacute;a que siguiera mi hijo con el taller, pero, por otro, prefiero que se gane la vida de otra manera&rdquo;, comenta el zapatero.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Suena romántico, entrañable. Por un lado, me gustaría que siguiera mi hijo con el taller, pero, por otro, prefiero que se gane la vida de otra manera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Gómez</span>
                                        <span>—</span> Zapatero
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/59ea7a0f-e900-4197-a2cb-d0c914b8f8e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Gómez en su taller."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Gómez en su taller.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En sus 30 a&ntilde;os de trayectoria hay una an&eacute;cdota que nunca olvidar&aacute;. &ldquo;Me trajeron unos zapatos y me insistieron mucho en si los pod&iacute;a limpiar al momento, que les corr&iacute;a mucha prisa y es que ese par eran para un muerto que ya estaba en el tanatorio&rdquo;, cuenta Jos&eacute;. &ldquo;Al fallecido le gustaba llevar siempre bien arreglados sus zapatos y as&iacute; lo quiso la familia tambi&eacute;n para despedirle&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        En las estanter&iacute;as de su taller hay alg&uacute;n que otro par de zapatos olvidados por alg&uacute;n cliente despistado. &ldquo;Cuando pasa, que ocurre poco, los dono a la iglesia de San Sebasti&aacute;n, la del barrio, o se los doy a un chico que los vende en el mercadillo&rdquo;, cuenta Jos&eacute;. Y una &uacute;ltima curiosidad: &iquest;qu&eacute; tienen que ver las llaves con los zapatos? &ldquo;Nada&rdquo;, explica el zapatero, &ldquo;uno, que era m&aacute;s listo que el resto, lo prob&oacute;, fue bien y los dem&aacute;s le seguimos la corriente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Miquel, el &uacute;ltimo molinero de Mallorca</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Me llaman el &uacute;ltimo molinero, pero tengo que explicarlo, yo no soy molinero, soy carpintero&rdquo;, explica Miquel Ramis, el &uacute;nico restaurador de molinos que queda en Mallorca. &ldquo;Antes, los carpinteros y herreros hac&iacute;an de todo, mi padre ten&iacute;a una carpinter&iacute;a y, junto con el herrero vecino, arreglaban molinos, carros, barreras, persianas, hasta que me especialic&eacute; y dediqu&eacute; en exclusiva a su restauraci&oacute;n&rdquo;, apunta. Es la tercera generaci&oacute;n dedicada a la madera, en marcha desde 1952 cuando su abuelo, por motivos de salud, aprendi&oacute; el oficio.
    </p><p class="article-text">
        En Mallorca hay m&aacute;s de 3.000 molinos. &ldquo;Si los tuviese que arreglar todos, tendr&iacute;a trabajo para varias vidas, pero el molino ha perdido su utilidad, est&aacute;n en desuso y a los propietarios les viene justo mantenerlos&rdquo;, asegura Miquel. Por eso, sus principales clientes son hoteles, restaurantes o due&ntilde;os de fincas con alto poder adquisitivo y &ldquo;alg&uacute;n que otro enamorado de los molinos que repara &eacute;l lo que puede y, donde no llega, nos lo manda a nosotros&rdquo;, cuenta el restaurador a elDiario.es.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6dc0edb2-86d9-48b0-ad29-5156aed1d97d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miquel Ramis con una de las máquinas de su abuelo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miquel Ramis con una de las máquinas de su abuelo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su trabajo de restauraci&oacute;n principalmente es decorativo, no para que los antiguos molinos recuperen su funcionalidad. &ldquo;S&oacute;lo un 5% de los molinos est&aacute;n bien, el resto est&aacute;n en estado ruinoso&rdquo;, calcula Miquel, quien asegura que, &ldquo;de los 1.500 molinos que hay en el Prat de Sant Jordi, no hay ni 70 que conserven todas las aspas y la cola&rdquo;. &ldquo;Dile a un ni&ntilde;o mallorqu&iacute;n que pinte un molino, lo dibujar&aacute; en ruinas&rdquo;, se lamenta Miquel.
    </p><p class="article-text">
        Pese al elevado n&uacute;mero de molinos mallorquines, para este restaurador lo m&aacute;s dif&iacute;cil es &ldquo;el d&iacute;a a d&iacute;a de aguantar el taller, buscar trabajo y darte a conocer, con los enemigos de Riesgos Laborales y Hacienda, que me complican seguir&rdquo;. &ldquo;Me obligan a cambiar las m&aacute;quinas de mi abuelo, porque las modernas tienen frenos, protectores, m&aacute;s seguridad, pero cortan un dedo igual y funcionan mucho peor&rdquo;, critica Miquel.
    </p><p class="article-text">
        Pese al estado de abandono de la inmensa mayor&iacute;a de los molinos mallorquines, son una imagen muy aprovechada y representativa de la isla. Hasta el punto de que Miquel los compara con la sobrasada y la ensaimada. &ldquo;Los molinos de extracci&oacute;n de agua son muy peculiares, muy nuestros y los estamos perdiendo, cuando no hace tanto estaban funcionando, que yo de peque&ntilde;o los he visto&rdquo;, puntualiza Miquel. Pero es que si el campo desaparece, los molinos tambi&eacute;n. &ldquo;Si te fallaba el burro y el molino, estabas perdido, hab&iacute;a que correr para arreglarlo&rdquo;, recuerda Miquel de un tiempo no tan lejano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88618598-9888-44b8-95f7-7a3202933547_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miquel Ramis rodeado de las diferentes aspas de molino restauradas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miquel Ramis rodeado de las diferentes aspas de molino restauradas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Recuerda que, en los d&iacute;as ventosos de su infancia, bastaba mirar por la ventana para saber de d&oacute;nde ven&iacute;a el viento y &ldquo;ahora cuesta encontrar un molino que tenga cola y gire bien&rdquo;. Unas experiencias que, aunque no viven sus dos hijos, s&iacute; que le gustar&iacute;a que fuesen la cuarta generaci&oacute;n de restauradores de molinos. &ldquo;Aunque tambi&eacute;n me cuesta que pasen por todas estas dificultades, hemos tenido momentos muy complicados y el consejo que les doy es que estudien y que elijan lo que les guste&rdquo;, reflexiona Miquel.
    </p><p class="article-text">
        Pide que se valore m&aacute;s el patrimonio y cuenta que &ldquo;las personas de fuera hacen m&aacute;s por su conservaci&oacute;n que los de aqu&iacute;&rdquo;. Dotar de nuevos usos a estos viejos molinos olvidados es una de las soluciones para el carpintero, quien forma parte de un innovador proyector para reconvertirlos en generadores de electricidad.&nbsp;Se despide recordando que empez&oacute; jugando con las maderas en el taller de su abuelo, que acompa&ntilde;aba a su padre para ver montar las diferentes piezas de los molinos y que ahora es &eacute;l quien restaura esas aspas, en algunos casos, de m&aacute;s de tres metros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina De Ahumada, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/ultimos-restauradores-molinos-carpinteros-rurales-encuadernadores-oficios-peligro-extincion_1_11771104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Oct 2024 05:01:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e2127dd0-cc6c-44c8-a1a6-3802576a3f0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1853068" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e2127dd0-cc6c-44c8-a1a6-3802576a3f0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1853068" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los últimos restauradores de molinos, carpinteros rurales o encuadernadores: oficios en peligro de extinción]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e2127dd0-cc6c-44c8-a1a6-3802576a3f0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Artesanía,Mallorca,Menorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viure i treballar sota l'amenaça d'inundació: "L'aigua acaba demanant les escriptures de propietat"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/viure-i-treballar-sota-l-amenaca-d-inundacio-l-aigua-acaba-demanant-les-escriptures-propietat_1_11716911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/870b4b4a-912d-41da-85d5-dbb6f38ce6d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viure i treballar sota l&#039;amenaça d&#039;inundació: &quot;L&#039;aigua acaba demanant les escriptures de propietat&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 25% dels habitants de Palma resideixen a zones en perill quan un torrent es desborda. L'últim gran episodi va ser el 2018, quan la torrentada al poble de Sant Llorenç va provocar la mort de 13 persones. “El perill és molt més gran que llavors”, segons Joan Estrany, geògraf</p><p class="subtitle">L'amenaça de la riuada: pluges cada cop més violentes causen inundacions sobtades en un territori 'superurbanitzat'</p></div><p class="article-text">
        Carlos Torres &eacute;s cambrer des de fa m&eacute;s de 30 anys del Bar Bosch. &ldquo;Una hora de pluja intensa &eacute;s suficient perqu&egrave; l'establiment s'inundi, tenim un canal dins del bar&rdquo;, explica. El pendent de l'avinguda Jaume III, coneguda com la Milla d'Or de Palma, fa que es converteixi en un riu que desemboca a la Pla&ccedil;a de les Tortugues, al final del carrer, i el primer lloc on trenca &eacute;s el Bar Bosch. Ell &eacute;s un dels afectats que viu o treballa a les zones inundables de Palma: fins a 123.000 persones (el 25% de la poblaci&oacute;) resideixen en aquests espais i molts ni tan sols ho saben.
    </p><p class="article-text">
        Carlos explica que &eacute;s tan freq&uuml;ent que l'aigua es coli dins del bar que &ldquo;fins i tot els estrangers han estat aqu&iacute; fent fora l'aigua&rdquo;. Fa broma i diu que &ldquo;treure aigua &eacute;s una altra de les seves tasques com a cambrer&rdquo;. Per&ograve; tamb&eacute; ressalta que els turistes &ldquo;al&middot;lucinen que aix&ograve; passi en una ciutat com Palma, no ho entenen, ells viuen en zones europees on plou m&eacute;s i no s'inunden els bars a la m&iacute;nima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Bar Bosch, a m&eacute;s, t&eacute; un soterrani que pateix les conseq&uuml;&egrave;ncies de cada pluja intensa. Per aix&ograve;, explica Carlos, tenen taules de fusta amb qu&egrave; bloquegen &ldquo;l'entrada del bar, per intentar que no entri i segueixi carrer avall&rdquo;. Aquest experimentat empleat atribueix aquests problemes a la manca de neteja i retirada de les fulles seques de la tardor als embornals, per&ograve; tamb&eacute; &ldquo;a la brut&iacute;cia en general de la ciutat, que tapona les clavegueres i, a m&eacute;s, s&oacute;n tan estretes que no poden abastar massa cabal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Assegura que el seu cap s'ha reunit en multitud d'ocasions amb l'Ajuntament de Palma, &ldquo;per&ograve; &eacute;s igual el partit que governi, aix&ograve; no va de colors pol&iacute;tics, ning&uacute; fa res&rdquo;. Carlos diu que &eacute;s incapa&ccedil; de fer recompte de les vegades que ha entrat aigua al Bar Bosch i que &ldquo;fins i tot els clients m&eacute;s grans expliquen hist&ograve;ries d'altres inundacions perqu&egrave; ha passat sempre i seguir&agrave; passant&rdquo;. El Consistori &eacute;s el responsable del manteniment del curs del torrent que discorre dins el terme municipal, el de Sa Riera, i la resta &eacute;s compet&egrave;ncia del Govern balear.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista nocturna de la rambla de Palma, una de les zones inundables."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista nocturna de la rambla de Palma, una de les zones inundables.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Quan parlem de neteja, vol dir que alguna cosa est&agrave; bruta i, parlant de torrents, excepte l'acumulaci&oacute; aportada per gent poc c&iacute;vica, la vegetaci&oacute; no &eacute;s brut&iacute;cia&rdquo;, explica Joan Estrany, professor de Geografia F&iacute;sica de la Universitat de les Illes Balears (UIB) i director de RiscBal. Els torrents constitueixen un dels ecosistemes m&eacute;s importants en entorns mediterranis perqu&egrave; s&oacute;n vies de comunicaci&oacute; de biodiversitat, de transport d'aigua, de nutrients, de sediment i permeten completar el cicle de l'aigua i, &ldquo;d'aquest cicle, nosaltres tamb&eacute; n'extraiem beneficis ecosist&egrave;mics, per tant, la vegetaci&oacute; que hi ha dins dels torrents ha de ser conservada&rdquo;, explica Estrany.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; no s'ha conservat, i per aix&ograve; la vegetaci&oacute; actual dels torrents no compleix una de les seves funcions m&eacute;s importants per a l'&eacute;sser hum&agrave;: frenar la for&ccedil;a amb qu&egrave; l'aigua arriba a les zones habitades. La predominant als torrents de Balears avui dia &eacute;s vegetaci&oacute; ruderal. L'expert explica que &ldquo;creix quan no hi ha res i entrem al cercle vici&oacute;s d'eliminar-la cada vegada, quan s'hauria de potenciar una vegetaci&oacute; de ribera per tenir un equilibri entre els sediments que transporta i que l'aigua es lamini per la vegetaci&oacute; pr&ograve;pia, perqu&egrave; no corri m&eacute;s r&agrave;pid i no arribi a les zones urbanes amb molta m&eacute;s velocitat, perqu&egrave; hem constru&iuml;t en zones inundables i el problema ser&agrave; molt m&eacute;s gran&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Neteja de torrents a Mallorca per part del Govern."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Neteja de torrents a Mallorca per part del Govern.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;La soluci&oacute; no &eacute;s el formig&oacute;&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El llibre <em>La vegetaci&oacute; de Mallorca i Cabrera</em> recull una cita del mestre Oriol de Bol&ograve;s sobre l'evident expansi&oacute; de la vegetaci&oacute; ruderal, vinculada al creixement hum&agrave;, i assegura que &ldquo;si l'home no canvia radicalment la manera de procedir i no realitza esfor&ccedil;os importants encaminats a la conservaci&oacute; del patrimoni natural que encara disposa, aquestes comunitats ruderals, menyspreades sovint com a immundes i banals, representaran la vegetaci&oacute; del futur&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Per a Estrany, la vegetaci&oacute; &ograve;ptima que es pot instal&middot;lar s&oacute;n &ldquo;arbres de fulla caduca o alzinars, que proporcionen ombra que evita que al propi llit del torrent creixi aquesta vegetaci&oacute; ruderal, proporciona unes arrels que permeten mantenir els marges per laminar aquestes crescudes, evitar que l'aigua corri massa r&agrave;pid i es vagi dispersant abans d'arribar a les zones m&eacute;s baixes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;n les anomenades solucions basades en la natura, un concepte &ldquo;molt en voga&rdquo;, afegeix Estrany, &ldquo;als pa&iuml;sos m&eacute;s avan&ccedil;ats des d'un punt de vista de gesti&oacute; integrada de conques de drenatge&rdquo; i &ldquo;no solucions basades en el formig&oacute;&rdquo;, en eliminar constantment la vegetaci&oacute;, sin&oacute; aconseguir &ldquo;un equilibri molt m&eacute;s gran considerant que les zones inundables que hem ocupat amb urbanitzacions hi s&oacute;n i aix&ograve; ja t&eacute; poc remei&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El 25% de la poblaci&oacute; de Palma, en zona inundable</h2><p class="article-text">
        Per a mostra, un bot&oacute;. La ciutat de Palma. &ldquo;L'any 1956, tenia 7 hect&agrave;rees de superf&iacute;cie urbana a zones inundables, &eacute;s a dir, 7 camps de futbol; el 2012, eren 292 camps de futbol&rdquo;. I Estrany afegeix una dada m&eacute;s, per visualitzar-ne la magnitud: &ldquo;123.000 persones viuen ara mateix en zones inundables, hem d'aprendre a conviure amb aquest risc&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Segons les darreres dades de l'Ajuntament de Palma, a l'1 de juliol d'aquest any, hi havia 481.722 persones empadronades. &Eacute;s a dir, el 25% dels habitants de Palma viuen en zones inundables. L'Observatori de Riscos Naturals i Emerg&egrave;ncies de les Illes Balears (RiscBal) publicar&agrave; els c&agrave;lculs de totes les persones que viuen en zones inundables a Balears en els propers mesos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Evolució de l&#039;ús del sòl de la conca de Palma entre 1956 i 2012."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Evolució de l&#039;ús del sòl de la conca de Palma entre 1956 i 2012.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Des dels anys 50, Palma s'ha vist sotmesa a un creixement intensiu i expansiu i, ocupar zones inundables, encara que es va intensificar amb la revoluci&oacute; industrial, ja passava mil&middot;lennis abans. &ldquo;Per a la instal&middot;laci&oacute; de f&agrave;briques el recurs h&iacute;dric era important i el boom demogr&agrave;fic va generar la necessitat d'ocupar molt m&eacute;s territori ocupant zones que estan en risc&rdquo;, exposa el professor de Geografia F&iacute;sica. Des del Neol&iacute;tic, els patrons de distribuci&oacute; dels assentaments humans han estat relacionats amb els sistemes fluvials, molts d'ells ubicats als cursos mitjans i desembocadures dels rius.
    </p><p class="article-text">
        Els torrents que travessen el nucli urb&agrave; de Palma han estat determinants en l'evoluci&oacute; urbana de la ciutat i, al seu torn, s&oacute;n els que comporten m&eacute;s risc. S&oacute;n els torrents de Sant Mag&iacute;, Sa Riera, Na Barber&agrave; i Gros, amb origen a la Serra de Tramuntana. Els seus cabals elevats han provocat episodis significatius que han afectat la ciutat, sent el torrent de Sa Riera el que ha provocat m&eacute;s cat&agrave;strofes al llarg de la hist&ograve;ria, fins al punt de ser desviat.
    </p><p class="article-text">
        La m&eacute;s impactant i coneguda, la de l'any 1403. Sa Riera es va desbordar al seu pas per Palma, deixant m&eacute;s de 5.000 morts d'una poblaci&oacute; de 25.000 persones. Estrany recorda que no cal viatjar sis segles en el temps per recordar un desbordament del torrent, nom&eacute;s cal fer-ho sis d&egrave;cades: &ldquo;El 1962 tots els torrents de la conca van patir inundacions extremes, fins al punt que Sa Riera va reprendre la seva llera natural, travessant el centre de la ciutat&rdquo;. El torrent va ser desviat a la seva ubicaci&oacute; actual el 1613.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Els torrents que travessen el nucli urbà de Palma han estat determinants en l&#039;evolució urbana de la ciutat i, al seu torn, són els que comporten un major risc. El de Sa Riera és el que ha provocat més catàstrofes al llarg de la història. La més impactant i coneguda, la de l&#039;any 1403. Sa Riera es va desbordar, deixant més de 5.000 morts d&#039;una població de 25.000 persones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        L'especialista explica que, &ldquo;quan hi ha crescudes importants, Sa Riera recupera moltes vegades la llera original, per&ograve; com que fa 60 anys que no passa, ning&uacute; se'n recorda, per&ograve; pot tornar a passar&rdquo;. Per a Estrany, aquestes sis d&egrave;cades que han transcorregut &ldquo;no s&oacute;n llunyanes des del punt de vista hist&ograve;ric, per&ograve; s&iacute; hum&agrave;, han passat gaireb&eacute; tres generacions i el canvi social, quan no hi ha transmissi&oacute; oral, tampoc no explica l'entorn i es perd la percepci&oacute; del risc&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quan hi ha crescudes importants, Sa Riera recupera moltes vegades la llera original, però com que fa 60 anys que no passa, ningú se&#039;n recorda, però pot tornar a passar. no són llunyanes des del punt de vista històric, però sí humà, han passat gairebé tres generacions i el canvi social, quan no hi ha transmissió oral, tampoc no explica l&#039;entorn i es perd la percepció del risc</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Estrany</span>
                                        <span>—</span> Professor de Geografia Física de la Universitat de les Illes Balears
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El drama de Sant Lloren&ccedil;</h2><p class="article-text">
        L'&uacute;ltim desbordament d'un torrent que no obliden els ciutadans de Mallorca &eacute;s el de Sant Lloren&ccedil;, a la comarca del Llevant. Va ser el 9 d'octubre del 2018 i van morir 13 persones. No era la primera vegada, l'anterior va ser el 1989. A la d&egrave;cada dels 90 es va ampliar la llera del torrent donant una &ldquo;falsa sensaci&oacute; de seguretat als ve&iuml;ns&rdquo;, considera Estrany.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La meitat del poble de Sant Lloren&ccedil; &eacute;s a la plana d'inundaci&oacute; del torrent i, despr&eacute;s de la trag&egrave;dia del 2018, van restaurar la llera amb formig&oacute;, si avui tenim una crescuda id&egrave;ntica a la d'aquell any, ser&agrave; molt pitjor, perqu&egrave; l'aigua correr&agrave; m&eacute;s i es concentrar&agrave; molt m&eacute;s r&agrave;pid, &eacute;s a dir, ara mateix el perill &eacute;s molt m&eacute;s gran que fa sis anys&rdquo;, critica el director de RiscBal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sant Llorenç, a Mallorca, va sofrir un desbordament d&#039;un torrent, pel qual van morir 13 persones. &#039;La meitat del poble està en la plana d&#039;inundació del torrent, i, després de la tragèdia de 2018, van restaurar la llera amb formigó, si avui tenim una crescuda idèntica a la d&#039;aquest any, serà molt pitjor, perquè l&#039;aigua correrà més i es concentrarà molt més ràpid, és a dir, ara mateix el perill és molt major que fa sis anys&#039;, critica el geògraf Joan Estrany</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Per aquest cas en concret, Estrany proposa &ldquo;restaurar el bosc de ribera de la cap&ccedil;alera de la conca del torrent, molt ben desenvolupat i, a nivell general, manca gestionar les conques de manera integrada, perqu&egrave; les crescudes generin els menors danys possibles i aqu&iacute; la vegetaci&oacute; hi juga un paper fonamental&rdquo;. Conscienciar la poblaci&oacute; que viu a zones de risc &eacute;s un altre dels cavalls de batalla, que combaten a trav&eacute;s de sistemes d'alerta primerenca.
    </p><p class="article-text">
        L'Observatori de Riscos Naturals i Emerg&egrave;ncies de les Illes Balears (RiscBal), precisament, t&eacute; el seu origen a la trag&egrave;dia de Sant Lloren&ccedil;. Aquell 9 d'octubre del 2018 van caure 200 l/m2 entre les 19h i les 19:30h sobre Sant Lloren&ccedil;. No va ser fins a les 21h quan l'AEMET va elevar l'alerta vermella. &ldquo;Tots els morts, ja eren morts&rdquo;, recorda Estrany. &ldquo;Ni tan sols emerg&egrave;ncies sabia on estava passant la inundaci&oacute;, van caure totes les l&iacute;nies de tel&egrave;fon, no se sabia absolutament res perqu&egrave; no hi havia cap sistema d'alerta primerenca, res que pogu&eacute;s transmetre dades del que estava plovent, on, de l'aigua que estava corrent&rdquo;. Per a Estrany, Sant Lloren&ccedil; va marcar &ldquo;un punt i a part, i avui dia s&iacute; que estem m&eacute;s preparats des del punt de vista de prevenci&oacute; i comunicaci&oacute;, per&ograve; falta molta conscienciaci&oacute; i els nostres sistemes estan en desenvolupament&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 9 d&#039;octubre del 2018 van caure 200 l/m2 entre les 19h i les 19:30h sobre Sant Llorenç. No va ser fins a les 21h quan l&#039;AEMET va elevar l&#039;alerta vermella. &#039;Tots els morts, ja eren morts&#039;, recorda Joan Estrany</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        RiscBal, segons explica el director, &ldquo;&eacute;s un sistema d'alerta primerenca que permet a qualsevol ciutad&agrave; accedir, a trav&eacute;s de l'ordinador i del m&ograve;bil, a l'estat actual dels torrents o si, per exemple, un pas a nivell a qualsevol municipi es veur&agrave; afectat en les properes dues hores per una crescuda del mateix torrent&rdquo;. Matisa Estrany est&agrave; en &ldquo;fase de proves&rdquo; i, amb cada episodi de pluges intenses, ajusten &ldquo;tots els par&agrave;metres perqu&egrave; els avisos no siguin falsos positius&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sense oblidar que cadasc&uacute; &eacute;s responsable dels seus propis actes. &ldquo;&Eacute;s important saber qu&egrave; fer, en unes circumst&agrave;ncies de risc la presa de decisions en segons pot salvar-te la vida, com no sortir a agafar el cotxe o pujar a una primera planta, per&ograve; el primer &eacute;s ser conscient que vius en una zona inundable&rdquo;. Per Estrany, &ldquo;segurament aquestes 123.000 persones que viuen a zones inundables a Palma ho desconeixen, i tampoc coneixen el nivell de perillositat del torrent amb qu&egrave; viuen just al costat&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">És important saber què fer, en unes circumstàncies de risc la presa de decisions en segons pot salvar-te la vida, com no sortir a agafar el cotxe o pujar-se a una primera planta, però el primer és ser conscient que vius en una zona inundable. Segurament aquestes 123.000 persones que viuen en zones inundables a Palma ho desconeixen, i tampoc coneixen el nivell de perillositat del torrent amb el qual viuen just al costat</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Estrany</span>
                                        <span>—</span> Professor de Geografia Física de la Universitat de les Illes Balears
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&ldquo;No alerten del perill per m&eacute;s que passi cada 50 anys&rdquo;</h2><p class="article-text">
        A poc m&eacute;s de 100 metres del Bar Bosch on treballa Carlos est&agrave; el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/87-anos-borrarse-plumazo-bar-alaska-riesgo-desaparicion_1_10788637.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bar Alaska</a>, un altre punt de trobada dels de 'tota la vida' per als residents i atracci&oacute; per a viatgers. La pla&ccedil;a del Mercat tamb&eacute; era el curs natural del torrent de Sa Riera. Fa uns sis anys que Astrich Rol&oacute;n, argentina de naixement, treballa darrere de la peculiar barra de l'Alaska. Viu a Mallorca des de fa m&eacute;s de dues d&egrave;cades. I la seva percepci&oacute; sobre les inundacions &eacute;s diferent, perqu&egrave;, assegura, al seu pa&iacute;s quan parlen d'inundaci&oacute; &ldquo;&eacute;s que l'aigua t'arriba a la cintura, aqu&iacute; n'hi ha prou que t'arribi als turmells&rdquo;. Tot i viure en una de les zones inundables de Palma, com &eacute;s el barri d'Es Rafal, diu que no veu &ldquo;el perill&rdquo;. Coincideix amb el seu col&middot;lega del Bosch que &ldquo;el problema &eacute;s que no es netegin les fulles que taponen les clavegueres&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Astrich Rolón és cambrera del Bar Alaska des de fa uns sis anys."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Astrich Rolón és cambrera del Bar Alaska des de fa uns sis anys.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Rambla &eacute;s un altre dels carrers principals de la ciutat, per on passen di&agrave;riament centenars de mallorquins i turistes. Els seus baixos es destinen a restauraci&oacute; i comer&ccedil;os. Josefina Olivas, propiet&agrave;ria de la botiga de moda i decoraci&oacute; Alma Vintage, fa una d&egrave;cada que &eacute;s al capdavant d'aquest comer&ccedil;. &ldquo;S'inunden m&eacute;s els comer&ccedil;os de la vorera del davant, perqu&egrave; estan una mica m&eacute;s baixos&rdquo;, explica. Critica la neteja dels embornals, &ldquo;al final els netegem cadascun perqu&egrave; no ens arribi a l'aigua als nostres negocis&rdquo;, puntualitza. La Rambla &eacute;s un altre dels carrers per on transcorria la llera natural de Sa Riera. Sobre si els residents i treballadors de la zona coneixen els riscos, Josefina assegura que &ldquo;ning&uacute; informa&rdquo;. &ldquo;Jo soc molt curiosa i m'agrada con&egrave;ixer la hist&ograve;ria d'on soc, per&ograve; no alerten del perill per m&eacute;s que passi cada 50 o 100 anys&rdquo;, conclou.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Josefina Olivas és propietària d&#039;Alma Vintage, botiga ubicada a la Rambla, per on passava antigament el torrent de Sa Riera."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Josefina Olivas és propietària d&#039;Alma Vintage, botiga ubicada a la Rambla, per on passava antigament el torrent de Sa Riera.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si els baixos de la Rambla s&oacute;n comercials, l'eix del carrer &eacute;s per a les flors. Beatriz Aguil&oacute; &eacute;s florista a Flors Natalia des de fa 14 anys. I recorda com sovint l'aigua puja m&eacute;s d'un pam per la Rambla. &ldquo;Per&ograve; mai de manera perillosa&rdquo;, matisa Beatriz. El coneixement que t&eacute; ella sobre la llera natural de Sa Riera i altres inundacions hist&ograve;riques &eacute;s perqu&egrave; els seus pares li varen &ldquo;explicar&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fa 14 anys que Beatriz Aguiló és una de les floristes de la Rambla."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fa 14 anys que Beatriz Aguiló és una de les floristes de la Rambla.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La primera administraci&oacute; de Loteria de Palma, la que llueix el n&uacute;mero 1, comparteix la Rambla amb les flors, les botigues i els restaurants. Es va obrir tres anys despr&eacute;s de la greu inundaci&oacute; del 1962. Juan Jos&eacute; Herr&aacute;ez, el seu actual propietari, explica a elDiario.es que &ldquo;desconeixia que poc abans que exist&iacute;s aquesta administraci&oacute;, hagu&eacute;s tornat la llera de Sa Riera al seu lloc original; ning&uacute; no informa ni adverteix dels possibles riscos d'estar en aquesta zona&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Juan José Herráez regenta l&#039;administració de loteria més antiga de Palma."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Juan José Herráez regenta l&#039;administració de loteria més antiga de Palma.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No nom&eacute;s el desviament de Sa Riera va ser un element dinamitzador de l'urbs palmesana, tamb&eacute; la dessecaci&oacute; del Prat de Sant Jordi, on hi ha l'actual aeroport de Palma, el tercer de l'Estat en tr&agrave;nsit de passatgers. El rei San&ccedil; la va proposar per primera vegada el 1321, projecte revisat el 1767 i que finalment es va executar el 1846. Recorda Estrany que &ldquo;era una tend&egrave;ncia a tot Europa, dessecar les zones humides&rdquo;. Les raons, explica el professor, s&oacute;n dues: &ldquo;Aconseguir m&eacute;s s&ograve;l agr&iacute;cola i erradicar malalties com el paludisme&rdquo;. Tamb&eacute; es va intentar amb l'Albufera, per&ograve; no es va aconseguir.
    </p><p class="article-text">
        El director de RiscBal explica que l'aeroport &ldquo;est&agrave; en una zona humida, de manera natural estaria completament inundat i per aix&ograve; estan extraient aigua permanentment&rdquo;. La principal conseq&uuml;&egrave;ncia &eacute;s que no drena i, quan plou intensament, l'aigua &ldquo;queda tancada com si fos un llac i ho vam veure el mes de juny passat&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L&#039;aeroport de Palma, el tercer més important de l&#039;Estat, &#039;està en una zona humida, de manera natural estaria completament inundat i per això estan extraient aigua permanentment&#039;, explica Joan Estrany, geògraf</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pistes inundades de l&#039;aeroport de Palma el passat 11 de juny del 2024."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pistes inundades de l&#039;aeroport de Palma el passat 11 de juny del 2024.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Quin escenari s'hauria de donar perqu&egrave; es desbord&eacute;s algun dels torrents que travessen el centre urb&agrave; de Palma? Estrany respon que &ldquo;un de molt habitual&rdquo;. &ldquo;Acumulacions de precipitacions molt intenses a la zona de cap&ccedil;alera de la conca, &eacute;s a dir, a la Serra de Tramuntana, ja ha passat i tornar&agrave; a passar, per&ograve; no sabem quan&rdquo;. &ldquo;El que s&iacute; que sabem&rdquo;, explica l'expert, &ldquo;&eacute;s que en l'&uacute;ltima d&egrave;cada la intensitat de precipitaci&oacute; &eacute;s molt m&eacute;s elevada i provoca que les puntes de cabal siguin m&eacute;s importants&rdquo;. Conclou que serien &ldquo;200 l/m2 en 24 hores, amb aquestes circumst&agrave;ncies, les mateixes que a Sant Lloren&ccedil;, tota l'aigua que es concentra a les lleres, desbordaria la zona baixa de Palma&rdquo;. &ldquo;L'aigua al final acaba demanant les seves escriptures de propietat&rdquo;, conclou.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina De Ahumada, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/viure-i-treballar-sota-l-amenaca-d-inundacio-l-aigua-acaba-demanant-les-escriptures-propietat_1_11716911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Oct 2024 05:48:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/870b4b4a-912d-41da-85d5-dbb6f38ce6d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1883576" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/870b4b4a-912d-41da-85d5-dbb6f38ce6d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1883576" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Viure i treballar sota l'amenaça d'inundació: "L'aigua acaba demanant les escriptures de propietat"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/870b4b4a-912d-41da-85d5-dbb6f38ce6d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Inundaciones,Crisis climática,Palma,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir y trabajar bajo la amenaza de inundación: "El agua acaba pidiendo sus escrituras de propiedad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vivir-trabajar-amenaza-inundacion-agua-acaba-pidiendo-escrituras-propiedad_1_11714675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/870b4b4a-912d-41da-85d5-dbb6f38ce6d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir y trabajar bajo la amenaza de inundación: &quot;El agua acaba pidiendo sus escrituras de propiedad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 25% de los habitantes de Palma residen en zonas en peligro cuando un torrente se desborda. El último gran episodio fue en 2018, cuando la torrentada en el pueblo de Sant Llorenç provocó el fallecimiento de 13 personas. “El peligro es mucho mayor que entonces”, según Joan Estrany, geógrafo</p><p class="subtitle">La amenaza de la riada: lluvias cada vez más violentas causan inundaciones súbitas en un territorio 'superurbanizado'</p></div><p class="article-text">
        Carlos Torres es camarero desde hace m&aacute;s de 30 de a&ntilde;os del Bar Bosch. &ldquo;Una hora de lluvia intensa basta para que el establecimiento se inunde, tenemos un canal dentro del bar&rdquo;, explica. La pendiente de la avenida Jaime III, conocida como la Milla de Oro de Palma, hace que se convierta en un r&iacute;o que desemboca en la Plaza de las Tortugas, al final de la calle, y el primer lugar donde rompe es el Bar Bosch.&nbsp;&Eacute;l es uno de los afectados que vive o trabaja en las zonas inundables de Palma: hasta 123.000 personas (el 25% de la poblaci&oacute;n) residen en estos espacios y muchos de ellos ni siquiera lo saben.
    </p><p class="article-text">
        Carlos cuenta que es tan frecuente que el agua se cuele dentro del bar que &ldquo;hasta los extranjeros han estado aqu&iacute; achicando agua&rdquo;. Bromea y dice que &ldquo;achicar agua es otra de sus tareas como camarero&rdquo;. Pero tambi&eacute;n resalta que los turistas &ldquo;alucinan con que esto pase en una ciudad como Palma, no lo entienden, ellos viven en zonas europeas donde llueve m&aacute;s y no se inundan los bares a la m&iacute;nima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Bar Bosch, adem&aacute;s, tiene un s&oacute;tano que sufre las consecuencias de cada lluvia intensa. Para eso, cuenta Carlos, tienen tablas de madera con las que bloquean &ldquo;la entrada del bar, para intentar que no entre y siga calle abajo&rdquo;. Este experimentado empleado achaca estos problemas a la falta de limpieza y retirada de las hojas secas del oto&ntilde;o en los imbornales, pero tambi&eacute;n &ldquo;a la suciedad en general de la ciudad, que tapona las alcantarillas y, adem&aacute;s, son tan estrechas que no pueden abarcar demasiado caudal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asegura que su jefe se ha reunido en multitud de ocasiones con el Ayuntamiento de Palma, &ldquo;pero da igual el partido que gobierne, esto no va de colores pol&iacute;ticos, nadie hace nada&rdquo;. Carlos dice que es incapaz de hacer recuento de las veces que ha entrado agua en el Bar Bosch y que &ldquo;hasta los clientes m&aacute;s mayores cuentan historias de otras inundaciones porque ha ocurrido siempre y seguir&aacute; pasando&rdquo;. El Consistorio es el responsable del mantenimiento del curso del torrente que discurre dentro del t&eacute;rmino municipal, el de Sa Riera, y el resto es competencia del Govern balear.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d72db05c-3bda-4c5b-8899-f5ae100454a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista nocturna de la Rambla de Palma, una de las zonas inundables."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista nocturna de la Rambla de Palma, una de las zonas inundables.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hablamos de limpieza, significa que algo est&aacute; sucio y, hablando de torrentes, salvo acumulaci&oacute;n aportada por gente poco c&iacute;vica, la vegetaci&oacute;n no es suciedad&rdquo;, explica Joan Estrany, profesor de Geograf&iacute;a F&iacute;sica de la Universitat de les Illes Balears (UIB) y director de RiscBal.&nbsp;Los torrentes constituyen uno de los ecosistemas m&aacute;s importantes en entornos mediterr&aacute;neos porque son v&iacute;as de comunicaci&oacute;n de biodiversidad, de transporte de agua, de nutrientes, de sedimento y permiten completar el ciclo del agua y, &ldquo;de ese ciclo, nosotros tambi&eacute;n extraemos beneficios ecosist&eacute;micos, por tanto, la vegetaci&oacute;n que se encuentra dentro de los torrentes debe ser conservada&rdquo;, explica Estrany.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no se ha conservado, y de ah&iacute; que la vegetaci&oacute;n actual de los torrentes no cumpla una de sus funciones m&aacute;s importantes para el ser humano: frenar la fuerza con la que el agua llega a las zonas habitadas. La predominante en los torrentes de Balears a d&iacute;a de hoy es vegetaci&oacute;n ruderal. El experto explica que &ldquo;crece cuando no hay nada y entramos en el c&iacute;rculo vicioso de eliminarla cada vez, cuando se deber&iacute;a potenciar una vegetaci&oacute;n de ribera para tener un equilibrio entre los sedimentos que transporta y que el agua se lamine por la propia vegetaci&oacute;n, para que no corra m&aacute;s r&aacute;pido y no llegue a las zonas urbanas con mucha m&aacute;s velocidad, porque hemos construido en zonas inundables y el problema ser&aacute; mucho mayor&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3b2bdb53-2d9c-4be4-a85c-916d0ea8027f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Limpieza de torrentes en Mallorca por parte del Govern."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Limpieza de torrentes en Mallorca por parte del Govern.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;La soluci&oacute;n no es el hormig&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El libro <em>La vegetaci&oacute;n de Mallorca y Cabrera</em> recoge una cita del maestro Oriol de Bol&ograve;s sobre la evidente expansi&oacute;n de la vegetaci&oacute;n ruderal, vinculada al crecimiento humano, y asegura que &ldquo;si el hombre no cambia radicalmente su modo de proceder y no realiza esfuerzos importantes encaminados a la conservaci&oacute;n del patrimonio natural de que a&uacute;n dispone, estas comunidades ruderales, menospreciadas a menudo como inmundas y banales, van a representar la vegetaci&oacute;n del porvenir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Estrany, la vegetaci&oacute;n &oacute;ptima que se puede instalar son &ldquo;&aacute;rboles de hoja caduca o encinares, que proporcionan sombra que evita que en el propio lecho del torrente crezca esa vegetaci&oacute;n ruderal, proporciona unas ra&iacute;ces que permiten mantener los m&aacute;rgenes para laminar esas crecidas, evitar que el agua corra demasiado r&aacute;pido y vaya dispers&aacute;ndose antes de llegar a las zonas m&aacute;s bajas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son las llamadas soluciones basadas en la naturaleza, un concepto &ldquo;muy en boga&rdquo;, a&ntilde;ade Estrany, &ldquo;en los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados desde un punto de vista de gesti&oacute;n integrada de cuencas de drenaje&rdquo; y &ldquo;no soluciones basadas en el hormig&oacute;n, en eliminar constantemente la vegetaci&oacute;n, sino conseguir un equilibrio mucho mayor considerando que las zonas inundables que hemos ocupado con urbanizaciones est&aacute;n ah&iacute; y eso ya tiene poco remedio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El 25% de la poblaci&oacute;n de Palma, en zona inundable</h2><p class="article-text">
        Para muestra, un bot&oacute;n. La ciudad de Palma. &ldquo;En el a&ntilde;o 1956, ten&iacute;a 7 hect&aacute;reas de superficie urbana en zonas inundables, es decir, 7 campos de f&uacute;tbol; en el 2012, eran 292 campos de f&uacute;tbol&rdquo;. Y Estrany a&ntilde;ade un dato m&aacute;s, para visualizar su magnitud: &ldquo;123.000 personas viven ahora mismo en zonas inundables, debemos aprender a convivir con ese riesgo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del Ayuntamiento de Palma, a 1 de julio de este a&ntilde;o, hab&iacute;a 481.722 personas empadronadas. Es decir, el 25% de los habitantes de Palma viven en zonas inundables. El Observatorio de Riesgos Naturales y Emergencias de las Islas Baleares (RiscBal) publicar&aacute; los c&aacute;lculos de todas las personas que viven en zonas inundables en Balears en los pr&oacute;ximos meses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0154ccba-d828-46ad-bb5a-8af472ccb6f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Evolución del uso del suelo de la cuenca de Palma entre 1956 y 2012."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Evolución del uso del suelo de la cuenca de Palma entre 1956 y 2012.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde los a&ntilde;os 50, Palma se ha visto sometida a un crecimiento intensivo y expansivo y, el ocupar zonas inundables, aunque se intensific&oacute; con la revoluci&oacute;n industrial, ya ocurr&iacute;a milenios antes. &ldquo;Para la instalaci&oacute;n de f&aacute;bricas el recurso h&iacute;drico era importante y el boom demogr&aacute;fico gener&oacute; la necesidad de ocupar mucho m&aacute;s territorio ocupando zonas que est&aacute;n en riesgo&rdquo;, expone el profesor de Geograf&iacute;a F&iacute;sica. Desde el Neol&iacute;tico, los patrones de distribuci&oacute;n de los asentamientos humanos han estado relacionados con los sistemas fluviales, muchos de ellos ubicados en los cursos medios y desembocaduras de los r&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Los torrentes que atraviesan el casco urbano de Palma han sido determinantes en la evoluci&oacute;n urbana de la ciudad y, a su vez, son los que entra&ntilde;an un mayor riesgo. Son los torrentes de Sant Mag&iacute;, Sa Riera, Na Barber&agrave; y Gros, con origen en la Serra de Tramuntana. Sus elevados caudales han provocado episodios significativos que han afectado a la ciudad, siendo el torrente de Sa Riera el que ha provocado m&aacute;s cat&aacute;strofes a lo largo de la historia, hasta el punto de ser desviado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;s impactante y conocida, la del a&ntilde;o 1403. Sa Riera se desbord&oacute; a su paso por Palma, dejando m&aacute;s de 5.000 muertos de una poblaci&oacute;n de 25.000 personas. Estrany recuerda que no hay que viajar seis siglos en el tiempo para recordar un desbordamiento del torrente, basta con hacerlo seis d&eacute;cadas: &ldquo;En 1962 todos los torrentes de la cuenca sufrieron inundaciones extremas, hasta el punto de que Sa Riera retom&oacute; su cauce natural, atravesando el centro de la ciudad&rdquo;. El torrente fue desviado a su ubicaci&oacute;n actual en 1613.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los torrentes que atraviesan el casco urbano de Palma han sido determinantes en la evolución urbana de la ciudad y, a su vez, son los que entrañan un mayor riesgo. El de Sa Riera es el que ha provocado más catástrofes a lo largo de la historia. La más impactante y conocida, la del año 1403. Sa Riera se desbordó, dejando más de 5.000 muertos de una población de 25.000 personas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El especialista explica que, &ldquo;cuando hay crecidas importantes, Sa Riera recupera muchas veces el cauce original, pero como hace 60 a&ntilde;os que no ocurre, nadie se acuerda, pero puede volver a pasar&rdquo;. Para Estrany, esas seis d&eacute;cadas que han transcurrido &ldquo;no son lejanas desde el punto de vista hist&oacute;rico, pero s&iacute; humano, han pasado casi tres generaciones y el cambio social, cuando no hay transmisi&oacute;n oral, tampoco explica el entorno y se pierde la percepci&oacute;n del riesgo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando hay crecidas importantes, Sa Riera recupera muchas veces el cauce original, pero como hace 60 años que no ocurre, nadie se acuerda, pero puede volver a pasar. No son lejanas desde el punto de vista histórico, pero sí humano, han pasado casi tres generaciones y el cambio social, cuando no hay transmisión oral, tampoco explica el entorno y se pierde la percepción del riesgo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Estrany</span>
                                        <span>—</span> Profesor de Geografía Física de la Universitat de les Illes Balears 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El drama de Sant Lloren&ccedil;</h2><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo desbordamiento de un torrente que no olvidan los ciudadanos de Mallorca es el de Sant Lloren&ccedil;, en la comarca del Llevant. Fue el 9 de octubre de 2018 y fallecieron 13 personas. No era la primera vez, la anterior fue en 1989. En la d&eacute;cada de los 90 se ampli&oacute; el cauce del torrente dando una &ldquo;falsa sensaci&oacute;n de seguridad a los vecinos&rdquo;, considera Estrany.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mitad del pueblo de Sant Lloren&ccedil; est&aacute; en la llanura de inundaci&oacute;n del torrente, y, tras la tragedia de 2018, restauraron el cauce con hormig&oacute;n, si hoy tenemos una crecida id&eacute;ntica a la de ese a&ntilde;o, ser&aacute; mucho peor, porque el agua correr&aacute; m&aacute;s y se concentrar&aacute; mucho m&aacute;s r&aacute;pido, es decir, ahora mismo el peligro es mucho mayor que hace seis a&ntilde;os&rdquo;, critica el director de RiscBal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sant Llorenç, en Mallorca, sufrió un desbordamiento de un torrente, por el cual fallecieron 13 personas. &#039;La mitad del pueblo está en la llanura de inundación del torrente, y, tras la tragedia de 2018, restauraron el cauce con hormigón, si hoy tenemos una crecida idéntica a la de ese año, será mucho peor, porque el agua correrá más y se concentrará mucho más rápido, es decir, ahora mismo el peligro es mucho mayor que hace seis años&#039;, critica el geógrafo Joan Estrany</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para este caso en concreto, Estrany propone &ldquo;restaurar el bosque de ribera de la cabecera de la cuenca del torrente, muy bien desarrollado y, a nivel general, falta gestionar las cuencas de manera integrada, para que las crecidas generen los menores da&ntilde;os posibles y ah&iacute; la vegetaci&oacute;n juega un papel fundamental&rdquo;. Concienciar a la poblaci&oacute;n que vive en zonas de riesgo es otro de los caballos de batalla, que combaten a trav&eacute;s de sistemas de alerta temprana.
    </p><p class="article-text">
        El Observatorio de Riesgos Naturales y Emergencias de las Islas Baleares (RiscBal), precisamente, tiene su origen en la tragedia de Sant Lloren&ccedil;. Aquel 9 de octubre de 2018 cayeron 200 l/m2 entre las 19h y las 19:30h sobre Sant Lloren&ccedil;. No fue hasta las 21h cuando la AEMET elev&oacute; la alerta a roja. &ldquo;Todos los muertos, ya estaban muertos&rdquo;, recuerda Estrany. &ldquo;Ni siquiera emergencias sab&iacute;a d&oacute;nde estaba ocurriendo la inundaci&oacute;n, cayeron todas las l&iacute;neas de tel&eacute;fono, no se sab&iacute;a absolutamente nada porque no hab&iacute;a ning&uacute;n sistema de alerta temprana, nada que pudiera transmitir datos de lo que estaba lloviendo, d&oacute;nde, del agua que estaba corriendo&rdquo;. Para Estrany, Sant Lloren&ccedil; marc&oacute; &ldquo;un punto y aparte, y d&iacute;a de hoy s&iacute; estamos m&aacute;s preparados desde el punto de vista de prevenci&oacute;n y comunicaci&oacute;n, pero falta mucha concienciaci&oacute;n y nuestros sistemas est&aacute;n en desarrollo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 9 de octubre de 2018 cayeron 200 l/m2 entre las 19h y las 19:30h sobre Sant Llorenç. No fue hasta las 21h cuando la AEMET elevó la alerta a roja. &#039;Todos los muertos, ya estaban muertos&#039;, recuerda Joan Estrany</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        RiscBal, seg&uacute;n explica su director, &ldquo;es un sistema de alerta temprana que permite a cualquier ciudadano acceder, a trav&eacute;s del ordenador y del m&oacute;vil, al estado actual de los torrentes o si, por ejemplo, un paso a nivel en cualquier municipio se ver&aacute; afectado en las pr&oacute;ximas dos horas por una crecida del propio torrente&rdquo;. Matiza Estrany que est&aacute;n en &ldquo;fase de pruebas&rdquo; y, con cada episodio de lluvias intensas, ajustan &ldquo;todos los par&aacute;metros para que los avisos no sean falsos positivos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin olvidar que cada uno es responsable de sus propios actos. &ldquo;Es importante saber qu&eacute; hacer, en unas circunstancias de riesgo la toma de decisiones en segundos puede salvarte la vida, como no salir a coger el coche o subirse a una primera planta, pero lo primero es ser consciente de que vives en una zona inundable&rdquo;. Para Estrany, &ldquo;seguramente esas 123.000 personas que viven en zonas inundables en Palma lo desconocen, y tampoco conocen el nivel de peligrosidad del torrente con el que viven justo al lado&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es importante saber qué hacer, en unas circunstancias de riesgo la toma de decisiones en segundos puede salvarte la vida, como no salir a coger el coche o subirse a una primera planta, pero lo primero es ser consciente de que vives en una zona inundable. Seguramente esas 123.000 personas que viven en zonas inundables en Palma lo desconocen, y tampoco conocen el nivel de peligrosidad del torrente con el que viven justo al lado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Estrany</span>
                                        <span>—</span> Profesor de Geografía Física de la Universitat de les Illes Balears
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&ldquo;No alertan del peligro por m&aacute;s que pase cada 50 a&ntilde;os&rdquo;</h2><p class="article-text">
        A poco m&aacute;s de 100 metros del Bar Bosch donde trabaja Carlos est&aacute; el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/87-anos-borrarse-plumazo-bar-alaska-riesgo-desaparicion_1_10788637.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bar Alaska</a>, otro punto de encuentro de los de &lsquo;toda la vida&rsquo; para los residentes y atracci&oacute;n para viajeros. La pla&ccedil;a del Mercat tambi&eacute;n era el curso natural del torrente de Sa Riera. Hace unos seis a&ntilde;os que Astrich Rol&oacute;n, argentina de nacimiento, trabaja tras la peculiar barra del Alaska. Vive en Mallorca desde hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. Y su percepci&oacute;n sobre las inundaciones es diferente, porque, asegura, en su pa&iacute;s cuando hablan de inundaci&oacute;n &ldquo;es que el agua te llega a la cintura, aqu&iacute; basta que te alcance los tobillos&rdquo;. Pese a vivir en una de las zonas inundables de Palma, como es el barrio de Es Rafal, dice que no le ve &ldquo;el peligro&rdquo;. Coincide con su colega del Bosch en que &ldquo;el problema es que no se limpien las hojas que taponan las alcantarillas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/731f5364-0fc4-4895-92f9-78d1d00c41fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Astrich Rolón es camarera del Bar Alaska desde hace unos seis años."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Astrich Rolón es camarera del Bar Alaska desde hace unos seis años.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Rambla es otra de las calles principales de la ciudad, por la que pasan a diario centenares de mallorquines y turistas. Sus bajos se destinan a restauraci&oacute;n y comercios. Josefina Olivas, propietaria de la tienda de moda y decoraci&oacute;n Alma Vintage, lleva una d&eacute;cada al frente de este comercio. &ldquo;Se inundan m&aacute;s los comercios de la acera de enfrente, porque est&aacute;n algo m&aacute;s bajos&rdquo;, cuenta. Critica la limpieza de los imbornales, &ldquo;al final los limpiamos cada uno para que no nos llegue al agua a nuestros negocios&rdquo;, puntualiza. La Rambla es otra de las calles por las que transcurr&iacute;a el cauce natural de Sa Riera. Sobre si los residentes y trabajadores de la zona conocen los riesgos, Josefina asegura que &ldquo;nadie informa&rdquo;. &ldquo;Yo soy muy curiosa y me gusta conocer la historia de d&oacute;nde estoy, pero no alertan del peligro por m&aacute;s que pase cada 50 o 100 a&ntilde;os&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/be4b0164-6a64-486e-9ed0-1452e1bb1dfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Josefina Olivas es propietaria de Alma Vintage, tienda ubicada en la Rambla, por donde pasaba antiguamente el torrente de Sa Riera."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Josefina Olivas es propietaria de Alma Vintage, tienda ubicada en la Rambla, por donde pasaba antiguamente el torrente de Sa Riera.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si los bajos de la Rambla son comerciales, el eje de la calle es para las flores. Beatriz Aguil&oacute; es florista en Flors Natalia desde hace 14 a&ntilde;os. Y recuerda c&oacute;mo con frecuencia el agua sube m&aacute;s de un palmo por la Rambla. &ldquo;Pero nunca de manera peligrosa&rdquo;, matiza Beatriz. El conocimiento que tiene ella sobre el cauce natural de Sa Riera y otras inundaciones hist&oacute;ricas es porque sus padres se lo &ldquo;contaban&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dfa21640-e485-43f2-99fd-868c423c3052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Hace 14 años que Beatriz Aguiló es una de las floristas de la Rambla."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Hace 14 años que Beatriz Aguiló es una de las floristas de la Rambla.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La primera administraci&oacute;n de Loter&iacute;a de Palma, la que luce el n&uacute;mero 1, comparte la Rambla con las flores, las tiendas y los restaurantes. Se abri&oacute; tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la grave inundaci&oacute;n de 1962. Juan Jos&eacute; Herr&aacute;ez, su actual propietario, explica a elDiario.es que &ldquo;desconoc&iacute;a que poco antes de que existiera esta administraci&oacute;n, hubiese vuelto el cauce de Sa Riera a su lugar original y que nadie informa ni advierte de los posibles riesgos de estar en esta zona&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/17acd5f0-54c9-437b-8b8c-52a1d19a014c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Juan José Herráez regenta la administración de lotería más antigua de Palma."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Juan José Herráez regenta la administración de lotería más antigua de Palma.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No solo el desv&iacute;o de Sa Riera fue un elemento dinamizador de la urbe palmesana, tambi&eacute;n la desecaci&oacute;n del Prat de Sant Jordi, donde se ubica el actual aeropuerto de Palma, el tercero del Estado en tr&aacute;fico de pasajeros. El rey San&ccedil; la propuso por primera vez en 1321, proyecto revisado en 1767 y que finalmente se ejecut&oacute; en 1846. Recuerda Estrany que &ldquo;era una tendencia en toda Europa, desecar las zonas h&uacute;medas&rdquo;. Las razones, explica el profesor, son dos: &ldquo;Conseguir m&aacute;s suelo agr&iacute;cola y erradicar enfermedades como el paludismo&rdquo;. Tambi&eacute;n se intent&oacute; con la Albufera, pero no se consigui&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Explica el director de RiscBal que el aeropuerto &ldquo;est&aacute; en una zona h&uacute;meda, de manera natural estar&iacute;a completamente inundado y por eso est&aacute;n extrayendo agua permanentemente&rdquo;. La principal consecuencia es que no drena y, cuando llueve intensamente, el agua &ldquo;queda cerrada como si fuera un lago y lo vimos el pasado mes de junio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El aeropuerto de Palma, el tercero más importante del Estado, &#039;está en una zona húmeda, de manera natural estaría completamente inundado y por eso están extrayendo agua permanentemente&#039;, explica Joan Estrany, geógrafo</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6e109f81-85fa-4aaa-96d2-e349818e88d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pistas inundadas del aeropuerto de Palma el pasado 11 de junio de 2024."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pistas inundadas del aeropuerto de Palma el pasado 11 de junio de 2024.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; escenario tendr&iacute;a que darse para que se desbordase alguno de los torrentes que atraviesan el centro urbano de Palma? Estrany responde que &ldquo;uno muy habitual&rdquo;. &ldquo;Acumulaciones de precipitaciones muy intensas en la zona de cabecera de la cuenca, es decir, en la Serra de Tramuntana, ya ha ocurrido y volver&aacute; a ocurrir, pero no sabemos cu&aacute;ndo&rdquo;. &ldquo;Lo que s&iacute; sabemos&rdquo;, explica el experto, &ldquo;es que en la &uacute;ltima d&eacute;cada la intensidad de precipitaci&oacute;n es mucho m&aacute;s elevada y provoca que las puntas de caudal sean m&aacute;s importantes&rdquo;. Concluye que ser&iacute;an &ldquo;200 l/m2 en 24 horas, con esas circunstancias, las mismas que en Sant Lloren&ccedil;, toda el agua que se concentra en los cauces, desbordar&iacute;a la zona baja de Palma&rdquo;. &ldquo;El agua al final acaba pidiendo sus escrituras de propiedad&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina De Ahumada, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vivir-trabajar-amenaza-inundacion-agua-acaba-pidiendo-escrituras-propiedad_1_11714675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Oct 2024 20:01:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/870b4b4a-912d-41da-85d5-dbb6f38ce6d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1883576" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/870b4b4a-912d-41da-85d5-dbb6f38ce6d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1883576" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vivir y trabajar bajo la amenaza de inundación: "El agua acaba pidiendo sus escrituras de propiedad”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/870b4b4a-912d-41da-85d5-dbb6f38ce6d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Inundaciones,Crisis climática,Palma,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una macroplanta fotovoltaica amenaça un dels darrers boscos d'alzines de Mallorca: "És un negoci rodó"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/macroplanta-fotovoltaica-amenaca-dels-darrers-boscos-d-alzines-mallorca-negoci-rodo_1_11708588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f32d9bc-97b4-4fdf-a3f0-517b28ead319_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103131.jpg" width="6000" height="3375" alt="Una macroplanta fotovoltaica amenaça un dels darrers boscos d&#039;alzines de Mallorca: &quot;És un negoci rodó&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La companyia Sun Hive planeja fins a 33.600 panells al llarg de 22 hectàrees. L'activista Margalida Rosselló lamenta que la necessària transició energètica s'estigui realitzant "en funció dels interessos de les empreses", que veuen la panacea a les "grans ajudes econòmiques" que reben del sector públic</p><p class="subtitle">Els pagesos expulsats del camp pels parcs fotovoltaics: "Estan darrere els fons d'inversió"</p></div><p class="article-text">
        Amb una extensi&oacute; de 22 hect&agrave;rees i una previsi&oacute; de 33.600 panells solars de 625 w de pot&egrave;ncia, el parc fotovoltaic projectat al municipi de Sencelles ha aixecat butllofes dins i fora d'aquesta localitat ubicada al cor de Mallorca. Enmig d'una zona de fruiters, pastures, hortes i vinyes, l'empresa alacantina Sun Hive vol implantar una macroinfraestructura que, tal com denuncien ve&iuml;ns i entitats ecologistes, s'instal&middot;lar&agrave; en un dels &uacute;ltims boscos amb alzines i abundant biodiversitat que queden al interior de la illa. Des de l'Ajuntament de Sencelles, part activa en la defensa d'aquest territori, recriminen que l'empresa &ldquo;prioritzi&rdquo; els objectius energ&egrave;tics &ldquo;per sobre de les persones i la mateixa democr&agrave;cia&rdquo;, &ldquo;desatenent&rdquo; les lleis vigents i sense un proc&eacute;s de participaci&oacute; activa per part de la ciutadania.
    </p><p class="article-text">
        En concret, la parcel&middot;la on preveu instal&middot;lar-se la infraestructura, situada a gaireb&eacute; dos quil&ograve;metres<strong> </strong>al sud del municipi, est&agrave; qualificada com a s&ograve;l r&uacute;stic de r&egrave;gim general forestal pel Pla Director dEnergies Renovables de les Illes Balears. La pr&ograve;pia documentaci&oacute; del projecte, consultada per elDiario.es, indica que les instal&middot;lacions, que preveuen generar una energia de 42.85.2268 kwh a l'any, es posaran en marxa sobre una garriga coberta per una important quantitat de matolls, arbustos d'escassa altura i plantes adaptades a la sequera, a m&eacute;s de pinedes, llentiscles i ullastres.
    </p><p class="article-text">
        La promotora del projecte, Sun Hive, radicada a Alacant i constitu&iuml;da el 2020, &eacute;s filial de la multinacional brit&agrave;nica d'energies renovables Hive Energy, que es troba implantada a Espanya a trav&eacute;s de desenes de mercantils de similar nom -Sun Hive 27, Sun Hive 34, etc.-, la majoria creades el mateix dia o amb tot just unes setmanes de difer&egrave;ncia i dirigides a articular els seus projectes de llarg a llarg del pa&iacute;s. En alguns nuclis, la magnitud i l'impacte de les construccions previstes ha generat, com a Sencelles, la <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/desamortizacion-fotovoltaicas-fondo-inversion-britanico-expropia-ducado-plasencia-cordoba_1_7280581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indignaci&oacute; de col&middot;lectius ve&iuml;nals i ecologistes</a>. elDiario.es s'ha posat en contacte amb l'empresa, per&ograve; eludeixen fer declaracions sobre aix&ograve;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L&#039;alcalde de Sencelles, Joan Carles Verd, i el regidor de Participació, Igualtat i Medi Ambient, Joan Rigo, amb una de les al·legacions presentades contra el projecte"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L&#039;alcalde de Sencelles, Joan Carles Verd, i el regidor de Participació, Igualtat i Medi Ambient, Joan Rigo, amb una de les al·legacions presentades contra el projecte                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">90 centrals en tramitaci&oacute; a s&ograve;l r&uacute;stic</h2><p class="article-text">
        Com la del municipi del Pla de Mallorca, fins al mes de mar&ccedil; passat hi havia actives a l'illa 74 centrals fotovoltaiques en s&ograve;l r&uacute;stic i 68 en tramitaci&oacute;, segons les dades manejades pel col&middot;lectiu 'Renovables s&iacute;, per&ograve; aix&iacute; no', que assenyala que des de llavors han augmentat i s'han incrementat en una vintena les que es troben en fase d'exposici&oacute; p&uacute;blica. En total, totes preveuen ocupar unes 1.700 hect&agrave;rees. El Govern balear, per la seva banda, assenyala a aquest mitj&agrave; que, en total, hi ha 191 plantes fotovoltaiques en s&ograve;l r&uacute;stic, de les quals 52, amb una pot&egrave;ncia de 212 mw, es troben actives, mentre que 139, de 1.052 mw, troben no actives i es mantenen en proc&eacute;s davaluaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        'Renovables s&iacute;, per&ograve; aix&iacute; no' va ser impulsat el 2023 -tot i que anys abans ja treballaven en aquest sentit entitats com el GOB o Terraferida- amb l'objectiu de conscienciar sobre la import&agrave;ncia de les energies renovables, necess&agrave;ries per a <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/joan-groizard-director-idae-igual-necesitamos-masterchef-renovables-falta-personal-especializado_1_9059810.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transicionar cap a un model energ&egrave;tic sense combustibles f&ograve;ssils</a>, per&ograve; sense que aix&ograve; suposi un perjudici per al s&ograve;l r&uacute;stic -parcel&middot;les en qu&egrave; la rendibilitat &eacute;s m&eacute;s r&agrave;pida i elevada- i les terres agr&iacute;coles f&egrave;rtils d'alt valor paisatg&iacute;stic, patrimonial i natural en un territori ja de per si mateix limitat i excessivament urbanitzat.
    </p><p class="article-text">
        Les plataformes que integren aquest col&middot;lectiu rebutgen un model basat en els beneficis privats d'empreses energ&egrave;tiques multinacionals i fons d'inversi&oacute; a costa de la protecci&oacute; del territori i del s&ograve;l r&uacute;stic. &ldquo;No volem deixar la producci&oacute; energ&egrave;tica a grans inversors que, a m&eacute;s, reben importants ajudes del sector p&uacute;blic&rdquo;, asseveren. Per aix&ograve;, una de les principals reivindicacions d'aquestes entitats passa per aprovar una morat&ograve;ria en la tramitaci&oacute; de les centrals fotovoltaiques industrials a s&ograve;l r&uacute;stic fins a l'aprovaci&oacute; de la Planificaci&oacute; Territorial per part del Consell de Mallorca, que haur&agrave; de prioritzar la protecci&oacute; del s&ograve;l r&uacute;stic per a lactivitat agr&agrave;ria.
    </p><h2 class="article-text">M&eacute;s de 1.100 al&middot;legacions contra el projecte </h2><p class="article-text">
        A Sencelles, el seu regidor de Participaci&oacute;, Igualtat i Medi Ambient, Joan Rigo (Volem Sencelles), es mostra visiblement contrariat amb el projecte previst al sud del municipi. &ldquo;Quan ens van demanar aquest parc fotovoltaic ens vam quedar molt sorpresos. Ho estan projectant en un bosc amb alzines protegides i en un dels pocs espais boscosos que ens queden. Com s'atreveixen a tocar aix&ograve;? Com s'atreveixen?&rdquo;, emfatitza en declaracions a elDiario.es. Fins ara, l'Ajuntament ha recollit m&eacute;s de 1.100 al&middot;legacions en contra de la infraestructura i, en una petici&oacute; llan&ccedil;ada <a href="https://www.change.org/p/morat%C3%B2ria-per-les-centrals-el%C3%A8ctriques-fotovoltaiques-en-s%C3%B2l-r%C3%BAstic-a-mallorca-ja" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s de Change.org</a>, acumula 715 dirigides a reclamar la morat&ograve;ria per a aquest tipus d'instal&middot;lacions a s&ograve;l r&uacute;stic. El PP tamb&eacute; s'ha oposat a la instal&middot;laci&oacute; i ha ofert a l'alcalde fer un &ldquo;front com&uacute;&rdquo; contra el projecte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Joan Rigo, al costat dels terrenys on preveu implantar-se la central fotovoltaica"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Joan Rigo, al costat dels terrenys on preveu implantar-se la central fotovoltaica                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de tenir coneixement del projecte, l'Ajuntament es va posar immediatament en contacte amb 'Renovables s&iacute;, per&ograve; aix&iacute; no', que els va guiar en el proc&eacute;s d'identificaci&oacute; de les lleis que s'estarien vulnerant de tirar endavant el projecte. Entre elles, el Decret 96/2005, que estableix que aquest tipus d'instal&middot;lacions fotovoltaiques s'han dubicar en espais degradats o de baixa productivitat agr&iacute;cola, a m&eacute;s d'instar a la realitzaci&oacute; d'un proc&eacute;s de participaci&oacute; ciutadana. &ldquo;Un requisit que no es compleix en aquest projecte, que ha deixat tota la ciutadania al marge&rdquo;, incideix Rigo.
    </p><p class="article-text">
        Per la seva banda, la Llei 10/2019 de Canvi Clim&agrave;tic i Transici&oacute; Energ&egrave;tica empla&ccedil;a les instal&middot;lacions d'energia renovable que respectin les normatives territorials i que es desenvolupin en zones de desenvolupament prioritari, que encara no s'han delimitat a l'illa. Aix&iacute; mateix, el Pla Territorial Insular de Mallorca (PTI), que protegeix el s&ograve;l r&uacute;stic, prohibeix les instal&middot;lacions industrials en aquest tipus de parcel&middot;les en considerar-les un recurs clau per a la conservaci&oacute; del paisatge i el manteniment de l'activitat agr&iacute;cola, per la qual cosa &uacute;nicament permet projectes energ&egrave;tics a zones industrials o degradades.
    </p><p class="article-text">
        De fet, el Consell de Mallorca ja ha em&egrave;s un informe desfavorable al projecte pel seu elevat impacte sobre el territori, a m&eacute;s de no haver justificat suficientment la necessitat d'ubicar-lo en s&ograve;l r&uacute;stic. En aquesta mateixa l&iacute;nia, un informe t&egrave;cnic d'afectacions ambientals encarregat per l'Ajuntament de Sencelles recalca que no es pot pretendre avan&ccedil;ar cap a la descarbonitzaci&oacute; energ&egrave;tica i la lluita contra el canvi clim&agrave;tic mitjan&ccedil;ant la instal&middot;laci&oacute; de parcs fotovoltaics que suposin la tala d'arbres en una de les poques zones forestals del municipi, at&egrave;s que aquesta actuaci&oacute; implicaria una reducci&oacute; considerable de la capacitat d'absorci&oacute; de carboni. &ldquo;Est&agrave; demostrat per diversos estudis que els boscos s&oacute;n col&middot;lectors de carboni molt m&eacute;s eficient que qualsevol &agrave;rea agr&iacute;cola o &uacute;s forestal intensiu. Encara que la p&egrave;rdua forestal prevegi ser compensada en una altra ubicaci&oacute;, passaran anys fins a obtenir una &agrave;rea boscosa de la mateixa envergadura i amb la mateixa capacitat d'absorci&oacute; de CO2&rdquo;, assenyala l'informe, no vinculant, elaborat pel Gabinet d'An&agrave;lisi Ambiental i Territorial GAAT, consultat per aquest mitj&agrave;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Llei 10/2019 de Canvi Climàtic i Transició Energètica emplaça les instal·lacions d&#039;energia renovable que respectin les normatives territorials i que es desenvolupin en zones de desenvolupament prioritari, que encara no s&#039;han delimitat a l&#039;illa. Per la seva banda, el Pla Territorial Insular de Mallorca (PTI), que protegeix el sòl rústic, prohibeix les instal·lacions industrials en aquest tipus de parcel·les
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El regidor assenyala que les teulades d'edificis municipals podrien aprofitar-se per a aquests usos, com ara el poliesportiu, el mateix Ajuntament, les biblioteques o els centres de cultura. &ldquo;Hi ha nombrosos espais on instal&middot;lar plaques fotovoltaiques i promoure comunitats energ&egrave;tiques perqu&egrave; els ve&iuml;ns puguin sumar-s'hi i reduir la seva factura&rdquo;, recalca Rigo.
    </p><p class="article-text">
        El tamb&eacute; activista confia que l'informe em&egrave;s en contra pel Consell de Mallorca (PP) sigui &ldquo;una crida d'atenci&oacute;&rdquo;: &ldquo;Encara que siguin del PP i tinguin una visi&oacute; m&eacute;s neoliberal, espero que posin cartes sobre l'assumpte perqu&egrave; els seus ajuntaments s'estan queixant d'altres iniciatives similars&rdquo;. Es refereix, en concret, a la<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/lucha-vecinal-frente-macrogranja-750-000-gallinas-amenaza-mallorca-aberracion_1_11605480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> macrogranja av&iacute;cola</a> que Av&iacute;cola Son Perot ha projectat a dos quil&ograve;metres de la localitat de Sineu per a unes 750.000 gallines ponedores i que, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/greenpeace-alega-macrogranja-avicola-mallorca-sera-contaminante-pais_1_11599116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segons ha denunciat Greenpeace</a>, ser&agrave; la m&eacute;s contaminant de tot el territori espanyol i consumir&agrave; m&eacute;s de 61.000 m3/any d'aigua &mdash;l'equivalent a unes 25 piscines ol&iacute;mpiques&mdash; en un municipi que, per si mateix, pateix una pressi&oacute; greu sobre els seus recursos h&iacute;drics.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L´alcalde de Sencelles, Joan Carles Verd, des del balcó de l´Ajuntament"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L´alcalde de Sencelles, Joan Carles Verd, des del balcó de l´Ajuntament                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Fins al mateix partit s'ha queixat&rdquo;, incideix Rigo en al&middot;lusi&oacute; a les al&middot;legacions presentades per l'Ajuntament de Sineu, governat pel PP, contra la macroinfraestructura, que preveu l'execuci&oacute; de fins a deu naus agr&iacute;coles en qu&egrave; s'amuntegaran les aus per a produir uns 156 milions d'ous cada any. &ldquo;&Eacute;s una barbaritat&rdquo;, prossegueix el regidor. Tamb&eacute; a Sencelles els populars s'han oposat, juntament amb la resta de formacions, a la posada en marxa de la central fotovoltaica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Consell de Mallorca ja ha emès un informe desfavorable al projecte pel seu impacte elevat sobre el territori. En aquesta mateixa línia, un informe tècnic d‟afectacions ambientals encarregat per l‟Ajuntament de Sencelles recalca que no es pot pretendre avançar cap a la descarbonització energètica i la lluita contra el canvi climàtic mitjançant la instal·lació de parcs fotovoltaics que suposin la tala d‟arbres</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mateixa empresa reconeix, per part seva, que 19,59 de les 22 hect&agrave;rees que ocuparia la instal&middot;laci&oacute; es troben ocupades per vegetaci&oacute;, &eacute;s a dir, un 89% del total de la superf&iacute;cie. Els c&agrave;lculs efectuats per Sun Hive indiquen que, mitjan&ccedil;ant l'eliminaci&oacute; dels arbres, se suprimiria la possibilitat d'absorbir fins a un total de 875,97 tones de di&ograve;xid de carboni (tCO2). Amb tot, la mercantil proposa compensar l'eliminaci&oacute; de vegetaci&oacute; i la capacitat d'absorci&oacute; de CO2 mitjan&ccedil;ant la plantaci&oacute; de 3.350 ametllers -en una superf&iacute;cie menor a la que actualment ocupa la vegetaci&oacute;-, que, segons assegura la companyia, aconseguirien absorbir fins a un total de 877,94 tCO2 transcorreguts 35 anys.
    </p><h2 class="article-text">La transici&oacute; energ&egrave;tica, &ldquo;urgent&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Per part seva, Margalida Rossell&oacute;, portaveu de 'Renovables s&iacute;, per&ograve; aix&iacute; no', apel&middot;la a la necessitat de dur a terme una transici&oacute; ecol&ograve;gica eficient, per&ograve; no a costa de consumir m&eacute;s energia &ldquo;de forma innecess&agrave;ria&rdquo;. &ldquo;La transici&oacute; &eacute;s urgent perqu&egrave; estem en un context de canvi clim&agrave;tic i de necessitat de no continuar fent &uacute;s dels combustibles f&ograve;ssils&rdquo;, incideix Rossell&oacute;, que fa 25 anys es va convertir, dins del <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/25-anys-revolucionari-primer-pacte-d-esquerres-trencar-amb-l-hegemonia-dreta-balears_1_11593513.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer pacte d'esquerres liderat pel socialista Francesc Antich</a>, a la primera consellera auton&ograve;mica verda d'Espanya i ja aleshores alertava dels efectes que comportaria la crisi clim&agrave;tica.
    </p><p class="article-text">
        L'activista rebutja contundent que l'activitat fotovoltaica substitueixi els usos agraris en s&ograve;l r&uacute;stic i, sobretot, advoca per un proc&eacute;s de democratitzaci&oacute; energ&egrave;tica en qu&egrave; la societat pugui participar i apostar per l'autoconsum. &ldquo;Quan es porta a terme una transici&oacute; energ&egrave;tica tan necess&agrave;ria, la societat no pot romandre aliena&rdquo;, subratlla Rossell&oacute;, que recrimina que, al contrari, actualment aquest proc&eacute;s s'est&agrave; realitzant &ldquo;en funci&oacute; dels interessos de les empreses&rdquo;, que veuen la panacea a les &ldquo;grans ajudes econ&ograve;miques&rdquo; que reben del sector p&uacute;blic per implantar les seves instal&middot;lacions, especialment per part de la Uni&oacute; Europea i els fons Next Generation.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un dels parcs fotovoltaics impulsats a Mallorca, ubicat a Son Corcó (Consell)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dels parcs fotovoltaics impulsats a Mallorca, ubicat a Son Corcó (Consell)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Moltes vegades els que reben aquests ajuts s&oacute;n les mateixes empreses que han generat m&eacute;s emissions de CO2, o fins i tot mercantils creades expressament per cobrar de forma r&agrave;pida aquests diners&rdquo;, lamenta l'ecologista, que admet la dificultat de lluitar contra aquesta din&agrave;mica quan &ldquo;el que passa &eacute;s que aquestes empreses paguen quantitats substancioses als propietaris de les parcel&middot;les r&uacute;stiques&rdquo;. &ldquo;La vida &uacute;til d'una central fotovoltaica &eacute;s de 25 o 30 anys. Les empreses paguen els diners al propietari, cobren els ajuts p&uacute;blics i despr&eacute;s, senzillament, el que fan &eacute;s connectar-se a la xarxa el&egrave;ctrica, vendre energia i cobrar. Ni tan sols s&oacute;n generadores d'ocupaci&oacute;. &Eacute;s un negoci rod&oacute;&rdquo;, incideix.
    </p><h2 class="article-text">Greenwashing de les macroind&uacute;stries ecol&ograve;giques</h2><p class="article-text">
        Per aix&ograve;, des de 'Renovables s&iacute;, per&ograve; no aix&iacute;' insisteixen en la necessitat de preservar el s&ograve;l r&uacute;stic per a l'activitat prim&agrave;ria amb l'objectiu de caminar cap a la sobirania aliment&agrave;ria i no dependre de les importacions. &ldquo;El s&ograve;l r&uacute;stic &eacute;s un territori limitat i no podem, a costa d'aix&ograve;, posar centrals per tot arreu&rdquo;, afegeix Rossell&oacute;, que recalca que, per evitar-ho, cal impulsar una planificaci&oacute; territorial i energ&egrave;tica de manera coordinada. Per a l'exconsellera, aquest tipus de macroind&uacute;stries no deixen de ser un &ldquo;rentat de cara&rdquo; -actualment s'utilitza el terme <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/greenwashing-empresas-son-verdes-apariencia_1_9936850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">greenwashing</a> per definir les empreses que asseguren ser ecol&ograve;giques, per&ograve; nom&eacute;s ho s&oacute;n en aparen&ccedil;a- amb qu&egrave; &ldquo;&uacute;nicament busquen atendre els seus propis beneficis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Similars cr&iacute;tiques va rebre, de fet, la <a href="https://www.eldiario.es/economia/baleares-desafia-cambio-climatico-primera-planta-hidrogeno-sur-europa_1_8851413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera planta d'hidrogen verd de tot l'Estat</a>, posada en marxa el 2022 a Lloseta (Mallorca) amb l'objectiu de caminar cap a l'<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/energia/autosuficiencia-energetica-renovables_1_5552236.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autosufici&egrave;ncia energ&egrave;tica</a> i posicionar el pa&iacute;s com el <em>hub </em>de l'hidrogen renovable de refer&egrave;ncia al sud d'Europa. El projecte va rebre la desaprovaci&oacute; d'entitats ecologistes com ara el Grup d'Ornitologia Balear (GOB), una de les plataformes bolcades des de fa diverses d&egrave;cades en la millora i la conservaci&oacute; de les condicions mediambientals de l'arxip&egrave;lag. A parer seu, la iniciativa era &ldquo;l'en&egrave;sim cas de 'rentat verd' o 'greenwashing' en qu&egrave;, despr&eacute;s d'un nom modern i una etiqueta verda, es pret&eacute;n donar continu&iuml;tat a negocis milionaris a costa de la destrucci&oacute; de l'entorn natural&rdquo;. &ldquo;Si abans ho feien per fabricar ciment, ara ser&agrave; per fer hidrogen&rdquo;, recriminen des de l'entitat: &ldquo;Volen fer creure que lluiten contra el canvi clim&agrave;tic les mateixes grans empreses que ho han provocat&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/macroplanta-fotovoltaica-amenaca-dels-darrers-boscos-d-alzines-mallorca-negoci-rodo_1_11708588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Oct 2024 04:52:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7f32d9bc-97b4-4fdf-a3f0-517b28ead319_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103131.jpg" length="1418951" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7f32d9bc-97b4-4fdf-a3f0-517b28ead319_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103131.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1418951" width="6000" height="3375"/>
      <media:title><![CDATA[Una macroplanta fotovoltaica amenaça un dels darrers boscos d'alzines de Mallorca: "És un negoci rodó"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7f32d9bc-97b4-4fdf-a3f0-517b28ead319_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103131.jpg" width="6000" height="3375"/>
      <media:keywords><![CDATA[Renovables,Energías renovables,Energía solar fotovoltaica,Cultivos,Agricultura,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una macroplanta fotovoltaica amenaza uno de los últimos bosques de encinas de Mallorca: "Es un negocio redondo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/macroplanta-fotovoltaica-amenaza-ultimos-bosques-encinas-mallorca-negocio-redondo_1_11694235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f32d9bc-97b4-4fdf-a3f0-517b28ead319_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103131.jpg" width="6000" height="3375" alt="Una macroplanta fotovoltaica amenaza uno de los últimos bosques de encinas de Mallorca: &quot;Es un negocio redondo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compañía Sun Hive planea hasta 33.600 paneles a lo largo de 22 hectáreas. La activista Margalida Rosselló lamenta que la necesaria transición energética se esté realizando "en función de los intereses de las empresas", que ven la panacea en las "grandes ayudas económicas" que reciben del sector público</p><p class="subtitle">Los agricultores expulsados del campo por los parques fotovoltaicos: “Están detrás los fondos de inversión”</p></div><p class="article-text">
        Con una extensi&oacute;n de 22 hect&aacute;reas y una previsi&oacute;n de 33.600 paneles solares de 625 w de potencia, el parque fotovoltaico proyectado en el municipio de Sencelles ha levantado ampollas dentro y fuera de esta localidad ubicada en pleno coraz&oacute;n de Mallorca. En medio de una zona de frutales, pastos, huertas y vi&ntilde;edos, la empresa alicantina Sun Hive quiere implantar una macroinfraestructura que, tal como denuncian vecinos y entidades ecologistas, se instalar&aacute; en uno de los &uacute;ltimos bosques con encinas y abundante biodiversidad que quedan en el interior de la isla. Desde el Ajuntament de Sencelles, parte activa en la defensa de este territorio, recriminan que la empresa &ldquo;priorice&rdquo; los objetivos energ&eacute;ticos &ldquo;por encima de las personas y la misma democracia&rdquo;, &ldquo;desatendiendo&rdquo; las leyes vigentes y sin un proceso de participaci&oacute;n activa por parte de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, la parcela en la que prev&eacute; instalarse la infraestructura, situada a casi dos kil&oacute;metros<strong> </strong>al sur del municipio, est&aacute; calificada como suelo r&uacute;stico de r&eacute;gimen general forestal por el Plan Director de Energ&iacute;as Renovables de les Illes Balears. La propia documentaci&oacute;n del proyecto, consultada por elDiario.es, indica que las instalaciones, que prev&eacute;n generar una energ&iacute;a de 42.85.2268 kwh al a&ntilde;o, se pondr&aacute;n en marcha sobre una garriga cubierta por una importante cantidad de matorrales, arbustos de escasa altura y plantas adaptadas a la sequ&iacute;a, adem&aacute;s de pinares, lentiscos y acebuches. 
    </p><p class="article-text">
        La promotora del proyecto, Sun Hive, radicada en Alicante y constituida en 2020, es filial de la&nbsp;multinacional brit&aacute;nica de energ&iacute;as renovables&nbsp;Hive Energy, que se encuentra implantada en Espa&ntilde;a a trav&eacute;s de decenas de mercantiles&nbsp;de similar nombre &ndash;Sun Hive 27, Sun Hive 34, etc.&ndash;, la mayor&iacute;a creadas en el mismo d&iacute;a o con apenas unas semanas de diferencia y dirigidas a articular sus proyectos a lo largo y ancho del pa&iacute;s. En algunos n&uacute;cleos, la magnitud y el impacto de las construcciones previstas ha generado, como en Sencelles, la <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/provincia/desamortizacion-fotovoltaicas-fondo-inversion-britanico-expropia-ducado-plasencia-cordoba_1_7280581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indignaci&oacute;n de colectivos vecinales y ecologistas</a>. elDiario.es se ha puesto en contacto con la empresa, pero eluden realizar declaraciones al respecto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6f14cb48-8402-4ac4-ba37-8779a66778f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El alcalde de Sencelles, Joan Carles Verd, y el regidor de Participación, Igualdad y Medio Ambiente, Joan Rigo, con una de las alegaciones presentadas contra el proyecto"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El alcalde de Sencelles, Joan Carles Verd, y el regidor de Participación, Igualdad y Medio Ambiente, Joan Rigo, con una de las alegaciones presentadas contra el proyecto                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">90 centrales en tramitaci&oacute;n en suelo r&uacute;stico</h2><p class="article-text">
        Como la del municipio del Pla de Mallorca, hasta el pasado mes de marzo hab&iacute;a en la isla 74 centrales fotovoltaicas en suelo r&uacute;stico y 68 en tramitaci&oacute;n, seg&uacute;n los datos manejados por el colectivo 'Renovables s&iacute;, pero aix&iacute; no', que se&ntilde;ala que desde entonces han aumentado en se han incrementado en una veintena las que se encuentran en fase de exposici&oacute;n p&uacute;blica. En total, todas ellas prev&eacute;n ocupar unas 1.700 hect&aacute;reas. El Govern balear, por su parte, se&ntilde;ala a este medio que, en total, hay 191 plantas fotovoltaicas en suelo r&uacute;stico, de las cuales 52, con una potencia de 212 mw, se encuentran activas, mientras que 139, de 1.052 mw, se encuentran no activas y se mantienen en proceso de evaluaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        'Renovables s&iacute;, pero aix&iacute; no' fue impulsado en 2023 &ndash;aunque a&ntilde;os antes ya trabajaban en este sentido entidades como el GOB o Terraferida&ndash; con el objetivo de concienciar sobre la importancia de las energ&iacute;as renovables, necesarias para&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/joan-groizard-director-idae-igual-necesitamos-masterchef-renovables-falta-personal-especializado_1_9059810.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transicionar hacia un modelo energ&eacute;tico sin combustibles f&oacute;siles</a>, pero sin que ello suponga un perjuicio para el suelo r&uacute;stico &ndash;parcelas en las que la rentabilidad es m&aacute;s r&aacute;pida y elevada&ndash; y las tierras agr&iacute;colas f&eacute;rtiles de alto valor paisaj&iacute;stico, patrimonial y natural en un territorio ya de por s&iacute; limitado y excesivamente urbanizado. 
    </p><p class="article-text">
        Las plataformas que integran este colectivo rechazan un modelo basado en los beneficios privados de empresas energ&eacute;ticas multinacionales y fondos de inversi&oacute;n a costa de la protecci&oacute;n del territorio y del suelo r&uacute;stico. &ldquo;No queremos dejar la producci&oacute;n energ&eacute;tica a grandes inversores que, adem&aacute;s, reciben importantes ayudas del sector p&uacute;blico&rdquo;, aseveran. Por ello, una de las principales reivindicaciones de estas entidades pasa por aprobar una moratoria en la tramitaci&oacute;n de las centrales fotovoltaicas industriales en suelo r&uacute;stico hasta la aprobaci&oacute;n de la Planificaci&oacute;n Territorial por parte del Consell de Mallorca, que deber&aacute; priorizar la protecci&oacute;n del suelo r&uacute;stico para la actividad agraria.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de 1.100 alegaciones contra el proyecto </h2><p class="article-text">
        En Sencelles, su regidor de&nbsp;Participaci&oacute;n, Igualdad y Medio Ambiente, Joan Rigo (Volem Sencelles), se muestra visiblemente contrariado con el proyecto previsto al sur del municipio. &ldquo;Cuando nos pidieron este parque fotovoltaico nos quedamos muy sorprendidos. Lo est&aacute;n proyectando en un bosque con encinas protegidas y en uno de los pocos espacios boscosos que nos quedan. &iquest;C&oacute;mo se atreven a tocar esto? &iquest;C&oacute;mo se atreven?&rdquo;, enfatiza en declaraciones a elDiario.es. Hasta el momento, el Ajuntament ha recogido m&aacute;s de 1.100 alegaciones en contra de la infraestructura y, en una petici&oacute;n lanzada <a href="https://www.change.org/p/morat%C3%B2ria-per-les-centrals-el%C3%A8ctriques-fotovoltaiques-en-s%C3%B2l-r%C3%BAstic-a-mallorca-ja" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s de Change.org</a>, acumula 715 dirigidas a reclamar la moratoria para este tipo de instalaciones en suelo r&uacute;stico. El PP tambi&eacute;n se ha opuesto a la instalaci&oacute;n y ha ofrecido al alcalde hacer un &ldquo;frente com&uacute;n&rdquo; contra el proyecto.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3e7c732-0b5a-49fe-aeb0-bef5818c366e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Joan Rigo, junto a los terrenos en los que prevé implantarse la central fotovoltaica"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Joan Rigo, junto a los terrenos en los que prevé implantarse la central fotovoltaica                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras tener conocimiento del proyecto, el Ajuntament se puso de inmediato en contacto con 'Renovables s&iacute;, pero aix&iacute; no', que les guio en el proceso de identificaci&oacute;n de las leyes que se estar&iacute;an vulnerando de salir adelante el proyecto. Entre ellas, el Decreto 96/2005, que establece que este tipo de instalaciones fotovoltaicas deben ubicarse en espacios degradados o de baja productividad agr&iacute;cola, adem&aacute;s de instar a la realizaci&oacute;n de un proceso de participaci&oacute;n ciudadana. &ldquo;Un requisito que no se cumple en este proyecto, que ha dejado a toda la ciudadan&iacute;a al margen&rdquo;, incide Rigo. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Ley 10/2019 de Cambio Clim&aacute;tico y Transici&oacute;n Energ&eacute;tica emplaza a las instalaciones de energ&iacute;a renovable a que respeten las normativas territoriales y que se desarrollen en zonas de desarrollo prioritario, que todav&iacute;a no se han delimitado en la isla. Asimismo, el Plan Territorial Insular de Mallorca (PTI), que protege el suelo r&uacute;stico, proh&iacute;be las instalaciones industriales en este tipo de parcelas al considerarlas un recurso clave para la conservaci&oacute;n del paisaje y el mantenimiento de la actividad agr&iacute;cola, por lo que &uacute;nicamente permite proyectos energ&eacute;ticos en zonas industriales o degradadas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el Consell de Mallorca ya ha emitido un&nbsp;informe desfavorable&nbsp;al proyecto por su elevado impacto sobre el territorio, adem&aacute;s de no haber justificado de forma suficiente la necesidad de ubicarlo en suelo r&uacute;stico. En esta misma l&iacute;nea, un informe t&eacute;cnico de afectaciones ambientales&nbsp;encargado por el Ajuntament de Sencelles recalca que no se puede pretender avanzar hacia la descarbonizaci&oacute;n energ&eacute;tica y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico mediante la instalaci&oacute;n de parques fotovoltaicos que supongan la tala de &aacute;rboles en una de las pocas zonas forestales del municipio, dado que esta actuaci&oacute;n implicar&iacute;a una considerable reducci&oacute;n de la capacidad de absorci&oacute;n de carbono. &ldquo;Est&aacute; demostrado por varios estudios de que los bosques son colectores de carbono mucho m&aacute;s eficiente que cualquier &aacute;rea agr&iacute;cola o uso forestal intensivo. Aunque la p&eacute;rdida forestal prevea ser compensada en otra ubicaci&oacute;n, pasar&aacute;n a&ntilde;os hasta obtener un &aacute;rea boscosa de la misma envergadura y con la misma capacidad de absorci&oacute;n de CO2&rdquo;, se&ntilde;ala el informe, no vinculante, elaborado por el Gabinete de An&aacute;lisis Ambiental y Territorial GAAT, consultado por este medio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Ley 10/2019 de Cambio Climático y Transición Energética emplaza a las instalaciones de energía renovable a que respeten las normativas territoriales y que se desarrollen en zonas de desarrollo prioritario, que todavía no se han delimitado en Mallorca. Por su parte, el Plan Territorial Insular de Mallorca (PTI), que protege el suelo rústico, prohíbe las instalaciones industriales en este tipo de parcelas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El regidor se&ntilde;ala que los tejados de edificios municipales podr&iacute;an aprovecharse para estos usos, como el polideportivo, el propio Ajuntament, las bibliotecas o los centros de cultura. &ldquo;Hay numerosos espacios en los que instalar placas fotovoltaicas y promover comunidades energ&eacute;ticas para que los vecinos puedan sumarse a ellas y reducir su factura&rdquo;, recalca Rigo.
    </p><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n activista conf&iacute;a en que el informe emitido en contra por el Consell de Mallorca (PP) sea &ldquo;una llamada de atenci&oacute;n&rdquo;: &ldquo;Aunque sean del PP y tengan una visi&oacute;n m&aacute;s neoliberal, espero que pongan cartas sobre el asunto porque sus propios ayuntamientos est&aacute;n quej&aacute;ndose de otras iniciativas similares&rdquo;. Se refiere, en concreto, a la<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/lucha-vecinal-frente-macrogranja-750-000-gallinas-amenaza-mallorca-aberracion_1_11605480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> macrogranja av&iacute;cola</a> que Av&iacute;cola Son Perot ha proyectado a dos kil&oacute;metros de la localidad de Sineu para unas 750.000 gallinas ponedoras y que,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/greenpeace-alega-macrogranja-avicola-mallorca-sera-contaminante-pais_1_11599116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n ha denunciado Greenpeace</a>, ser&aacute; la m&aacute;s contaminante de todo el territorio espa&ntilde;ol y consumir&aacute; m&aacute;s de 61.000 m3/a&ntilde;o de agua &mdash;el equivalente a unas 25 piscinas ol&iacute;mpicas&mdash; en un municipio que, de por s&iacute;, sufre una grave presi&oacute;n sobre sus recursos h&iacute;dricos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/21a12ea8-da56-49ba-9ddf-6c80e4bb24fa_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El alcalde de Sencelles, Joan Carles Verd, desde el balcón del Ajuntament"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El alcalde de Sencelles, Joan Carles Verd, desde el balcón del Ajuntament                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta el propio partido se ha quejado&rdquo;, incide Rigo en alusi&oacute;n a las alegaciones presentadas por el Ajuntament de Sineu, gobernado por el PP, contra la macroinfraestructura, que contempla la ejecuci&oacute;n de hasta diez naves agr&iacute;colas en las que se hacinar&aacute;n las aves para producir unos 156 millones de huevos al a&ntilde;o. &ldquo;Es una barbaridad&rdquo;, prosigue el regidor. Tambi&eacute;n en Sencelles los populares se han opuesto, junto al resto de formaciones, a la puesta en marcha de la central fotovoltaica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Consell de Mallorca ya ha emitido un informe desfavorable al proyecto por su elevado impacto sobre el territorio. En esta misma línea, un informe técnico de afectaciones ambientales encargado por el Ajuntament de Sencelles recalca que no se puede pretender avanzar hacia la descarbonización energética y la lucha contra el cambio climático mediante la instalación de parques fotovoltaicos que supongan la tala de árboles</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La propia empresa reconoce, por su parte, que&nbsp;19,59 de las 22 hect&aacute;reas que ocupar&iacute;a la instalaci&oacute;n se encuentran ocupadas por vegetaci&oacute;n, es decir, un 89% del total de la superficie. Los c&aacute;lculos efectuados por Sun Hive indican que, mediante la eliminaci&oacute;n de los &aacute;rboles, se suprimir&iacute;a la posibilidad de absorber hasta un total de 875,97 toneladas de di&oacute;xido de carbono (tCO2). Con todo, la mercantil propone compensar la eliminaci&oacute;n de vegetaci&oacute;n y su capacidad de absorci&oacute;n de CO2 mediante la plantaci&oacute;n de 3.350 almendros &ndash;en una superficie menor a la que actualmente ocupa la vegetaci&oacute;n&ndash;, que, seg&uacute;n asegura la compa&ntilde;&iacute;a, lograr&iacute;an absorber hasta un total de&nbsp;877,94 tCO2 transcurridos 35 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">La transici&oacute;n energ&eacute;tica, &ldquo;urgente&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Por su parte, Margalida Rossell&oacute;, portavoz de 'Renovables s&iacute;, pero aix&iacute; no', apela a la necesidad de llevar a cabo una transici&oacute;n ecol&oacute;gica eficiente, pero no a costa de consumir m&aacute;s energ&iacute;a &ldquo;de forma innecesaria&rdquo;. &ldquo;La transici&oacute;n es urgente porque estamos en un contexto de cambio clim&aacute;tico y de necesidad de no continuar haciendo uso de los combustibles f&oacute;siles&rdquo;, incide Rossell&oacute;, quien hace 25 a&ntilde;os se convirti&oacute;, dentro del <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/25-anos-revolucionario-primer-pacto-izquierdas-rompio-hegemonia-derecha-balears_1_11587086.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer pacto de izquierdas liderado por el socialista Francesc Antich</a>, en la primera consellera auton&oacute;mica verde de Espa&ntilde;a y ya entonces alertaba de los efectos que acarrear&iacute;a la crisis clim&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        La activista rechaza tajante que la actividad fotovoltaica sustituya los usos agrarios en suelo r&uacute;stico y, sobre todo, aboga por un proceso de democratizaci&oacute;n energ&eacute;tica en el que la sociedad pueda participar y apostar por el autoconsumo. &ldquo;Cuando se lleva a cabo una transici&oacute;n energ&eacute;tica tan necesaria, la sociedad no puede permanecer ajena&rdquo;, subraya Rossell&oacute;, quien recrimina que, por el contrario, en la actualidad este proceso se est&aacute; realizando &ldquo;en funci&oacute;n de los intereses de las empresas&rdquo;, que ven la panacea en las &ldquo;grandes ayudas econ&oacute;micas&rdquo; que reciben del sector p&uacute;blico para implantar sus instalaciones, especialmente por parte de la Uni&oacute;n Europea y los fondos Next Generation. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3495ac31-d7fe-4302-8346-435f249c9eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los parques fotovoltaicos impulsados en Mallorca, ubicado en Son Corcó (Consell)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los parques fotovoltaicos impulsados en Mallorca, ubicado en Son Corcó (Consell)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces quienes reciben estas ayudas son las mismas empresas que han generado m&aacute;s emisiones de CO2, o incluso mercantiles creadas expresamente para cobrar de forma r&aacute;pida este dinero&rdquo;, lamenta la ecologista, quien admite la dificultad de luchar contra esta din&aacute;mica cuando &ldquo;lo que sucede es que estas empresas pagan cantidades sustanciosas a los propietarios de las parcelas r&uacute;sticas&rdquo;. &ldquo;La vida &uacute;til de una central fotovoltaica es de 25 &oacute; 30 a&ntilde;os. Las empresas le pagan el dinero al propietario, cobran las ayudas p&uacute;blicas y despu&eacute;s, sencillamente, lo que hacen es conectarse a la red el&eacute;ctrica, vender energ&iacute;a y cobrar. Ni siquiera son generadoras de empleo. Es un negocio redondo&rdquo;, incide.
    </p><h2 class="article-text">Greenwashing de las macroindustrias ecol&oacute;gicas</h2><p class="article-text">
        Por ello, desde 'Renovables s&iacute;, per&ograve; no aix&iacute;' insisten en la necesidad de preservar el suelo r&uacute;stico para la actividad primaria con el objetivo de caminar hacia la soberan&iacute;a alimentaria y no depender de las importaciones. &ldquo;El suelo r&uacute;stico es un territorio limitado y no podemos, a costa de ello, poner centrales por todas partes&rdquo;, a&ntilde;ade Rossell&oacute;, quien recalca que, para evitarlo, es necesario impulsar una planificaci&oacute;n territorial y energ&eacute;tica de forma coordinada. Para la exconsellera, este tipo de macroindustrias no dejan de ser un &ldquo;lavado de cara&rdquo; &ndash;en la actualidad se utiliza el t&eacute;rmino <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/greenwashing-empresas-son-verdes-apariencia_1_9936850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">greenwashing</a> para definir a las empresas que aseguran ser ecol&oacute;gicas, pero solo lo son en apariencia&ndash; con el que &ldquo;&uacute;nicamente buscan atender sus propios beneficios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Similares cr&iacute;ticas recibi&oacute;, de hecho, la <a href="https://www.eldiario.es/economia/baleares-desafia-cambio-climatico-primera-planta-hidrogeno-sur-europa_1_8851413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera planta de hidr&oacute;geno verde de todo el Estado</a>, puesta en marcha en 2022 en Lloseta (Mallorca) con el objetivo de caminar hacia la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/energia/autosuficiencia-energetica-renovables_1_5552236.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autosuficiencia energ&eacute;tica</a>&nbsp;y posicionar el pa&iacute;s como el <em>hub </em>del hidr&oacute;geno renovable de referencia en el sur de Europa. El proyecto recibi&oacute; la desaprobaci&oacute;n de entidades ecologistas como el Grupo de Ornitolog&iacute;a Balear (GOB), una de las plataformas volcadas desde hace varias d&eacute;cadas en la mejora y la conservaci&oacute;n de las condiciones medioambientales del archipi&eacute;lago. A su juicio, la iniciativa era &ldquo;el en&eacute;simo caso de &lsquo;lavado verde&rsquo; o &lsquo;greenwashing&rsquo; en el que, tras un nombre moderno y una etiqueta verde, se pretende dar continuidad a negocios millonarios a costa de la destrucci&oacute;n del entorno natural&rdquo;. &ldquo;Si antes lo hac&iacute;an para fabricar cemento, ahora ser&aacute; para hacer hidr&oacute;geno&rdquo;, recriminan desde la entidad: &ldquo;Quieren hacer creer que luchan contra el cambio clim&aacute;tico las mismas grandes empresas que lo han provocado&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/macroplanta-fotovoltaica-amenaza-ultimos-bosques-encinas-mallorca-negocio-redondo_1_11694235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Oct 2024 03:56:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7f32d9bc-97b4-4fdf-a3f0-517b28ead319_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103131.jpg" length="1418951" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7f32d9bc-97b4-4fdf-a3f0-517b28ead319_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103131.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1418951" width="6000" height="3375"/>
      <media:title><![CDATA[Una macroplanta fotovoltaica amenaza uno de los últimos bosques de encinas de Mallorca: "Es un negocio redondo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7f32d9bc-97b4-4fdf-a3f0-517b28ead319_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103131.jpg" width="6000" height="3375"/>
      <media:keywords><![CDATA[Renovables,Energías renovables,Energía solar fotovoltaica,Cultivos,Agricultura,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una primera línia de platja plena de terrasses als llimbs: "Qui les denuncien estan en contra del turisme"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/primera-linia-platja-plena-terrasses-als-llimbs-qui-les-denuncien-turisme_1_11683348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b47808bd-bc83-416c-98ac-ff17e1cc5c28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una primera línia de platja plena de terrasses als llimbs: &quot;Qui les denuncien estan en contra del turisme&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alguns dels locals del passeig marítim de Can Picafort no respecten els 6 metres de distància que marca la Llei de Costes. Un l'explota un regidor, que va començar a treballar amb el seu pare fa 42 anys: “No teníem res. Ell mai no ha gaudit de la vida, només ha treballat. I aquí segueix, amb 80 anys”</p><p class="subtitle">El 2050 desapareixeran les platges més 'instagramejades' de Mallorca per la crisi climàtica
</p></div><p class="article-text">
        &Uacute;ltim dia d'estiu a la platja de Can Picafort. Els primers clients de les terrasses dels bars del passeig mar&iacute;tim s&oacute;n residents i treballadors d'aquesta zona tur&iacute;stica al nord de Mallorca. Tamb&eacute; algun turista matiner. Tres quil&ograve;metres de passeig al costat del mar que sumen una cinquantena de bars i restaurants, una mica m&eacute;s de mitja dotzena d'hotels i altres comer&ccedil;os dedicats al turista de platja i els records que s'emportaran els visitants. Aix&ograve; a la primera l&iacute;nia.
    </p><p class="article-text">
        Enfilen ja la recta final de la temporada. A finals d'octubre tot tornar&agrave; a estar tancat. I quedar&agrave; una passejada mar&iacute;tima sense les terrasses que han tornat a ser objecte de den&uacute;ncies i pol&egrave;miques aquesta temporada. I ve de llarg.
    </p><p class="article-text">
        Fa m&eacute;s de 20 anys. El primer conflicte va venir amb la Llei de Costes. Fins aquell moment, segons relata l'alcalde de Santa Margalida, Joan Monjo, &ldquo;les terrasses estaven al costat de la sorra, enganxades a la platja, per&ograve; Costes va obligar que es traslladessin a la fa&ccedil;ana dels bars i restaurants, per respectar els sis metres&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddcdea38-b637-4546-8ca3-50ee8c1f4f06_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddcdea38-b637-4546-8ca3-50ee8c1f4f06_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddcdea38-b637-4546-8ca3-50ee8c1f4f06_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddcdea38-b637-4546-8ca3-50ee8c1f4f06_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddcdea38-b637-4546-8ca3-50ee8c1f4f06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddcdea38-b637-4546-8ca3-50ee8c1f4f06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ddcdea38-b637-4546-8ca3-50ee8c1f4f06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Turistes a la primera línia de Can Picafort."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Turistes a la primera línia de Can Picafort.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aquests sis metres s&oacute;n la servitud de tr&agrave;nsit de la Llei de Costes i es mesuren, segons la llei, &ldquo;des de la l&iacute;nia interior de la ribera del mar que forma part de la servitud de protecci&oacute;, si b&eacute; les limitacions s&oacute;n m&eacute;s estrictes&rdquo;. &ldquo;En aquesta zona no est&agrave; autoritzada la construcci&oacute; de cap instal&middot;laci&oacute; i s'haur&agrave; de deixar permanent expedita per a l'&uacute;s p&uacute;blic de vianants i per als vehicles de vigil&agrave;ncia i salvament&rdquo;, afegeix la llei. &ldquo;Expedita&rdquo;, emfatitza Monjo, &ldquo;si apliquem la llei rigorosament, res de terrasses, ni taules ni cadires, per&ograve; tampoc papereres, bancs o jocs infantils&rdquo;. &ldquo;Lliure d'obstacles &eacute;s lliure de tot, no hi pot haver res&rdquo;, comenta el primer edil.
    </p><p class="article-text">
        Evidentment, el passeig mar&iacute;tim de Can Picafort t&eacute; papereres, bancs, jardineres i jocs infantils. <a href="https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/images/es/proyectoplanos_tcm30-525808.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I compten amb el perm&iacute;s oport&uacute;</a>. Tamb&eacute; els quatre grups escult&ograve;rics amb 21 figures femenines de Joan Benn&agrave;ssar instal&middot;lades el 2016. Despr&eacute;s de l'&egrave;xit de l'exposici&oacute;, <a href="https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/images/es/concesionesculturascanpicafort_fi_tcm30-509506.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">van sol&middot;licitar la seva integraci&oacute; definitiva dos anys despr&eacute;s</a>. A hores d'ara, aquestes escultures formen part del paisatge costaner de Can Picafort. &ldquo;Per&ograve; no denunciaran les escultures, denuncien les terrasses, perqu&egrave; estan en contra del turisme&rdquo;, critica l'alcalde de la localitat.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No denunciaran les escultures, denuncien les terrasses, perquè estan en contra del turisme</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Monjo</span>
                                        <span>—</span> Batle de Santa Margalida
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94d1125d-16c1-43b8-bb41-e48e6f484620_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94d1125d-16c1-43b8-bb41-e48e6f484620_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94d1125d-16c1-43b8-bb41-e48e6f484620_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94d1125d-16c1-43b8-bb41-e48e6f484620_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94d1125d-16c1-43b8-bb41-e48e6f484620_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94d1125d-16c1-43b8-bb41-e48e6f484620_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/94d1125d-16c1-43b8-bb41-e48e6f484620_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Conjunt d´escultures de Joan Bennàsar a la platja de Can Picafort."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Conjunt d´escultures de Joan Bennàsar a la platja de Can Picafort.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b66a072-980f-469e-9eab-0731d32615c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b66a072-980f-469e-9eab-0731d32615c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b66a072-980f-469e-9eab-0731d32615c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b66a072-980f-469e-9eab-0731d32615c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b66a072-980f-469e-9eab-0731d32615c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b66a072-980f-469e-9eab-0731d32615c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8b66a072-980f-469e-9eab-0731d32615c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Zona de jocs infantils al passeig de Can Picafort."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Zona de jocs infantils al passeig de Can Picafort.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Les terrasses: ara s&iacute;, ara no</h2><p class="article-text">
        Miguel &eacute;s el propietari del Bar Playa i recorda que &ldquo;fa uns 25 anys&rdquo; els &ldquo;van obligar a canviar les terrasses a la fa&ccedil;ana i ja no era tan c&ograve;mode per al turista, perqu&egrave; des de la taula del bar podien veure els nens jugant, les tovalloles, tot, mentre es prenien un caf&egrave;&rdquo;. &ldquo;No t&eacute; res a veure amb ser aqu&iacute;, que ja no veus el nen, has de venir amb ell, agafar les teves pertinences&hellip; I s&oacute;n a l'ombra, aqu&iacute; venen pel sol. Per&ograve; vam acceptar el canvi, no n'hi va haver una altra, i aix&iacute; estem des de llavors&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        L'origen d'aquest conflicte va ser un informe de la Conselleria de Medi Ambient del Govern del 2001 que alertava de l'ocupaci&oacute; de la zona de servitud de tr&agrave;nsit. Tres anys despr&eacute;s, el Ministeri de Medi Ambient va denegar a l'Ajuntament de Santa Margalida el perm&iacute;s perqu&egrave; els bars i restaurants de Can Picafort ocupessin el passeig mar&iacute;tim amb taules i cadires. Tot i que l'Ajuntament va rec&oacute;rrer la decisi&oacute; argumentant que feia molts anys que les terrasses ocupaven aquesta zona i que quedava espai lliure per al pas dels vianants, Costes va ordenar la retirada de les taules i cadires de les terrasses de la primera l&iacute;nia. L'Ajuntament va acatar la decisi&oacute;. Durant un mes i mig d'aquell 2004, entre el maig i el juny, no hi va haver terrasses al passeig mar&iacute;tim de Can Picafort, fins que es va arribar a un acord provisional perqu&egrave; s'instal&middot;lessin novament aquesta temporada tur&iacute;stica, segons recollia el diari local <a href="https://www.ultimahora.es/noticias/part-forana/2004/06/11/659725/la-delegacion-del-gobierno-autoriza-a-que-se-instalen-de-nuevo-las-terrazas-en-can-picafort.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Uacute;ltima Hora</a> aleshores.
    </p><p class="article-text">
        L'estiu del 2005, la primera l&iacute;nia de Can Picafort tornava a lluir la seva estampa estiuenca d'un passeig ple de terrasses i turistes. El delegat de Govern en aquesta &egrave;poca, Ramon Soc&iacute;as, va autoritzar la instal&middot;laci&oacute; &ldquo;sempre que quedin enganxades a la zona de terra i no a la de mar, no ocupin m&eacute;s d'un metre de superf&iacute;cie i deixin un espai lliure de pas de quatre metres d'amplada al passeig mar&iacute;tim perqu&egrave; circulin vehicles d'emerg&egrave;ncia en cas de necessitat&rdquo;. I aquestes s&oacute;n les condicions, les consensuades fa 20 anys amb Costes, a qu&egrave; fa refer&egrave;ncia l'actual alcalde de Santa Margalida despr&eacute;s de les noves acusacions contra l'espai que ocupen les terrasses. Aquests quatre metres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae40c0a4-e57c-43f9-84ef-49a31348b719_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae40c0a4-e57c-43f9-84ef-49a31348b719_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae40c0a4-e57c-43f9-84ef-49a31348b719_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae40c0a4-e57c-43f9-84ef-49a31348b719_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae40c0a4-e57c-43f9-84ef-49a31348b719_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae40c0a4-e57c-43f9-84ef-49a31348b719_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ae40c0a4-e57c-43f9-84ef-49a31348b719_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un turista es fotografia a una de les escultures de Joan Bennàssar del passeig marítim de Can Picafort."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un turista es fotografia a una de les escultures de Joan Bennàssar del passeig marítim de Can Picafort.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Les noves den&uacute;ncies</h2><p class="article-text">
        Aix&iacute; sorgeix el nou conflicte, amb almenys dues den&uacute;ncies aquest any. La primera per part de l'oposici&oacute;. El PSOE de Santa Margalida va q&uuml;estionar al ple municipal de l'abril passat &ldquo;l'excessiva&rdquo; ocupaci&oacute; de la via p&uacute;blica. A principis de setembre, el Grup Balear d'Ornitologia i Defensa de la Naturalesa (GOB) denunciava davant el Consell de Mallorca la mateixa infracci&oacute;. &Eacute;s la instituci&oacute; insular la que t&eacute; compet&egrave;ncia sobre les autoritzacions, a m&eacute;s d'haver de fer les inspeccions pertinents i imposar multes en cas d'incompliment.
    </p><p class="article-text">
        I per qu&egrave; la den&uacute;ncia davant el Consell de Mallorca? Perqu&egrave; &eacute;s qui t&eacute; les compet&egrave;ncies del litoral urb&agrave; des del 2001. Tot i que, avui dia, no &eacute;s l'&uacute;nica instituci&oacute; amb deure de gesti&oacute;. S&oacute;n quatre.
    </p><p class="article-text">
        L'1 de juliol de 2023, Balears assumia les compet&egrave;ncies de Costes i Litoral, convertint-se aix&iacute; en la quarta comunitat aut&ograve;noma a aconseguir el trasp&agrave;s, despr&eacute;s de Catalunya, Andalusia i Can&agrave;ries. Qu&egrave; implicava? La gesti&oacute; de les autoritzacions administratives dins del domini p&uacute;blic maritimoterrestre (DPMT), els usos de temporada (com s&oacute;n les hamaques, para-sols o zones de fondeig) i les zones de servitud de tr&agrave;nsit (els sis primers metres des de la ribera del mar).
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; no nom&eacute;s aix&ograve;. Tamb&eacute; que es compleixi el que est&agrave; autoritzat, sancionar les infraccions i recaptar les multes. Aix&ograve; s&iacute;, el Govern es reservava el cobrament del c&agrave;non d'ocupaci&oacute;, la decisi&oacute; final de les concessions i planificar els projectes i obres d'inter&egrave;s general. Amb aquest nou trasp&agrave;s, els Consells Insulars passaven tamb&eacute; a assumir la compet&egrave;ncia al litoral r&uacute;stic.
    </p><p class="article-text">
        Quants metres tutela la Llei de Costes en litoral urb&agrave; i r&uacute;stic? &Eacute;s el que la llei anomena servitud de protecci&oacute; i defineix aix&iacute; la seva amplada: &ldquo;100 metres comptats des del l&iacute;mit interior de la ribera del mar, excepte en aquells trams litorals que, a l'entrada en vigor la Llei de Costes (28 de juliol de 1988), estiguessin ja classificats com a urbans o tinguessin un pla parcial ja aprovat amb anterioritat al dia 1 de gener de 1988, en els quals l'amplada &eacute;s de 20 metres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el cas del litoral urb&agrave;, en aquests 20 metres, tenen potestat quatre administracions: la llei &eacute;s estatal (la de Costes de 1988), els primers sis metres els gestiona el govern auton&ograve;mic, els seg&uuml;ents catorze el Consell Insular i l'Ajuntament de la localitat participa als vint, per exemple, atorgant les llic&egrave;ncies d'ocupaci&oacute; de la via p&uacute;blica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddea0242-5667-4d48-807d-fc9064dc458d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddea0242-5667-4d48-807d-fc9064dc458d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddea0242-5667-4d48-807d-fc9064dc458d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddea0242-5667-4d48-807d-fc9064dc458d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddea0242-5667-4d48-807d-fc9064dc458d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddea0242-5667-4d48-807d-fc9064dc458d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ddea0242-5667-4d48-807d-fc9064dc458d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Infografia explicativa sobre la servitud de protecció i de trànsit."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Infografia explicativa sobre la servitud de protecció i de trànsit.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En rebre la den&uacute;ncia del GOB, segons fonts del Consell de Mallorca, els inspectors es van despla&ccedil;ar fins a Can Picafort per &ldquo;aixecar acta i realitzar els informes oportuns&rdquo;. &ldquo;En aquests moments, est&agrave; en proc&eacute;s de valoraci&oacute; i s'obrir&agrave; expedient sancionador en el cas que algun establiment no s'adeq&uuml;i a la normativa&rdquo;, afegeixen. Les mateixes fonts asseguren que &ldquo;Can Picafort no ha tramitat els permisos perqu&egrave; s'instal&middot;lin les terrasses, per&ograve; altres ajuntaments de zones costaneres s&iacute; que ho han fet&rdquo;. &ldquo;Ho far&eacute; el 2025&rdquo;, assegura a l'alcalde de Santa Margalida, Joan Monjo, &ldquo;perqu&egrave; tenim l'autoritzaci&oacute; de Costes del 2022 al 2025 i el trasp&agrave;s de compet&egrave;ncies a Balears va ser l'any passat, no he d'informar de res si &eacute;s vigent el darrer perm&iacute;s i ning&uacute; ens ha dit que h&agrave;gim de comunicar-ho al Consell&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Consell de Mallorca assegura que l&#039;Ajuntament de Santa Margalida no ha tramitat els permisos perquè s&#039;instal·lin les terrasses. &#039;Ho faré en 2025&#039;, afirma l&#039;alcalde, qui afegeix que existeix un permís vigent</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e332f4-cf11-4256-85a7-5cce5436b9f8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e332f4-cf11-4256-85a7-5cce5436b9f8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e332f4-cf11-4256-85a7-5cce5436b9f8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e332f4-cf11-4256-85a7-5cce5436b9f8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e332f4-cf11-4256-85a7-5cce5436b9f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67e332f4-cf11-4256-85a7-5cce5436b9f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/67e332f4-cf11-4256-85a7-5cce5436b9f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Joan Monjo, alcalde de Santa Margalida, davant de l&#039;Ajuntament de la localitat."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Joan Monjo, alcalde de Santa Margalida, davant de l&#039;Ajuntament de la localitat.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Des de la instituci&oacute; insular asseguren que &ldquo;les notificacions s'han d'enviar a les tres administracions&rdquo;, &eacute;s a dir, a Costes estatal, al Govern i al Consell de Mallorca. &ldquo;No hem demanat mai autoritzaci&oacute; al Consell, mai&rdquo;, respon l'alcalde a la pregunta de si des del 2001 algun any han notificat la instal&middot;laci&oacute; de terrasses a la instituci&oacute; insular. &ldquo;Per&ograve; en tot aquest temps tampoc ens l'han demanada ni he vist cap inspector del Consell per aqu&iacute; fins fa unes setmanes&rdquo;, remarca el primer regidor. Fonts del Consell de Mallorca afirmen que Santa Margalida no els ha comunicat l'ocupaci&oacute; de la via p&uacute;blica ni aquest any ni l'anterior, per&ograve; haurien de &ldquo;consultar any rere any per saber si des del 2001 s'ha fet alguna vegada&rdquo;. Despr&eacute;s de l'enrenou muntat i l'abs&egrave;ncia de comunicaci&oacute; entre les dues institucions, a l'alcalde assegura que enviar&agrave; &ldquo;els permisos de Costes al Consell&rdquo; i els proposar&agrave; &ldquo;un conveni per seguir controlant l'ocupaci&oacute; i passar la informaci&oacute; a qui correspongui&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">Els hotels tamb&eacute; envaeixen la primera l&iacute;nia</span></h2><p class="article-text">
        La visita dels inspectors del Consell de Mallorca no &eacute;s l'&uacute;nica que ha rebut Can Picafort aquest estiu. El zelador de Costes, segons l'alcalde, &ldquo;va venir arran que la den&uacute;ncia de l'oposici&oacute; sort&iacute;s a la premsa i jo li vaig ensenyar, en una segona reuni&oacute;, tot el passeig mar&iacute;tim, i en veure que els hotels envaeixen tota la zona de protecci&oacute;, ha quedat en punt mort&rdquo;. Diversos hotels d'aquesta zona mallorquina, com The Sea Hotel (1966), Dunamar (1971) o l'hotel Son Baul&oacute; (1968), abasten amb les instal&middot;lacions la zona de servitud de protecci&oacute;, inclosa la de tr&agrave;nsit, quedant per a &uacute;s i gaudi exclusiu dels hostes d'aquests establiments.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L&#039;alcalde assegura que ha anat un zelador a inspeccionar la primera línia de platja i que, després de veure que els hotels envaeixen tota la zona de protecció, la inspecció ha quedat en punt mort. Diversos hotels, construïts abans de la Llei de Costes abasten amb les seves instal·lacions la zona de servitud de protecció, inclosa la de trànsit, i queden per a ús i gaudi exclusiu dels hostes d&#039;aquests establiments</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La particularitat &eacute;s que van ser aixecats abans de la Llei de Costes, situaci&oacute; que contempla la pr&ograve;pia normativa. &ldquo;La realitzaci&oacute; d'una nova delimitaci&oacute; no significa, de cap manera, que les edificacions que puguin quedar incloses dins dels terrenys de DPMT tinguin un origen il&middot;legal. Per aquesta ra&oacute;, la legislaci&oacute; actual reconeix els drets dels propietaris que al seu dia no van infringir cap normativa, per&ograve; sotmet aquestes propietats a un r&egrave;gim especial&rdquo;. &ldquo;Hem instal&middot;lat una passarel&middot;la de fusta sobre la sorra perqu&egrave;, almenys, els vianants puguin travessar aquesta zona d'hotels, perqu&egrave; no tenen per on passar sense trepitjar la platja&rdquo;, explica Monjo.
    </p><p class="article-text">
        Una de les mesures adoptades per l'Ajuntament de Santa Margalida per donar espai als vianants ha estat eliminar el carril bici. &ldquo;Com a Ajuntament estem a favor del turisme i volem tenir una oferta tur&iacute;stica global en les millors condicions, per aix&ograve; a les zones m&eacute;s saturades del passeig mar&iacute;tim hem prohibit bicicletes i patinets, no s&oacute;n compatibles amb els vianants&rdquo;, exposa l'alcalde.  
    </p><p class="article-text">
        L'amplada del passeig mar&iacute;tim de Can Picafort no &eacute;s igual a tots els seus trams. La m&eacute;s estreta &eacute;s una part del passeig de l'Enginyer Antoni Garau, on les terrasses envaeixen part de la zona de tr&agrave;nsit. &Eacute;s la part de sis metres que hauria d'estar expedita segons la normativa. Amb les terrasses de bars i restaurants, lliure i clar queden 4'8 metres. L'acord de fa 20 anys marcava quatre metres lliures. &ldquo;El que no far&eacute; &eacute;s dir-los a uns que poden posar taules i cadires i a altres, com &eacute;s una mica m&eacute;s estret, no hi podeu posar. A m&eacute;s, &eacute;s on hi ha m&eacute;s platja i la que m&eacute;s turistes t&eacute;, com la deixarem sense serveis per un metro?&rdquo;, argumenta l'alcalde Joan Monjo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Com que l&#039;amplada del passeig marítim no és igual a tots els seus trams, per complir amb la llei de Costes, l&#039;Ajuntament hauria d&#039;eliminar només algunes terrasses. &#039;El que no faré és dir-los a uns que poden posar taules i cadires ia altres, com és una mica més estret, no en podeu posar&#039;, argumenta l&#039;alcalde</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Tenim tot el passeig marcat amb unes tatxes a terra que delimiten l'espai que poden ocupar les terrasses i fem diverses inspeccions durant la temporada per comprovar que es limiten a aquest espai&rdquo;, sintetitza l'alcalde mentre una patrulla de la Policia Local de Santa Margalida fa les comprovacions pertinents. Un dels agents assegura a aquest diari que &ldquo;la immensa majoria dels establiments compleixen i el que no, se sanciona&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un regidor t&eacute; set terrasses il&middot;legals</h2><p class="article-text">
        A la part m&eacute;s estreta d'aquest passeig, Miguel i Eugenio regenten els seus locals des de fa m&eacute;s de sis d&egrave;cades. A m&eacute;s, Eugenio Garrido &eacute;s regidor al Consistori i ha estat el centre de l'&uacute;ltima pol&egrave;mica, com recull aquesta not&iacute;cia de l'<a href="https://www.arabalears.cat/societat/can-picafort-vintena-terrasses-il-legals-primera-linia-set-son-d-regidor_1_5143262.html?utm_content=308196508&amp;utm_medium=social&amp;utm_source=twitter&amp;hss_channel=tw-194178895" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ara Balears</a>, que informa que el pol&iacute;tic t&eacute; set establiments amb terrasses il&middot;legals. El regidor explica que t&eacute; &ldquo;set locals en propietat, per&ograve; cinc estan llogats i dos en explotaci&oacute;&rdquo;. Un &eacute;s el Vent i Mar, hotel i restaurant. Eugenio recorda que va comen&ccedil;ar amb el seu pare a treballar fa 42 anys: &ldquo;No ten&iacute;em res, i l'&uacute;nic que hem fet ha estat aix&ograve;, treballar. Ell no ha gaudit mai de la vida, nom&eacute;s ha treballat. I aqu&iacute; segueix, amb 80 anys i li queden 10 per jubilar-se&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No teníem res, i l&#039;única cosa que hem fet ha estat això, treballar. El meu pare -que va muntar el restaurant que té una terrassa il·legal- mai no ha gaudit de la vida, només ha treballat. I aquí segueix, amb 80 anys i li queden 10 per jubilar-se</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eugenio Garrido</span>
                                        <span>—</span> Propietari del Vent i Mar, hotel i restaurant, i regidor de l&#039;Ajuntament de Santa Margalida
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b77cc5e4-c0a5-4c3e-9dd0-0f53742e31e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b77cc5e4-c0a5-4c3e-9dd0-0f53742e31e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b77cc5e4-c0a5-4c3e-9dd0-0f53742e31e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b77cc5e4-c0a5-4c3e-9dd0-0f53742e31e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b77cc5e4-c0a5-4c3e-9dd0-0f53742e31e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b77cc5e4-c0a5-4c3e-9dd0-0f53742e31e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b77cc5e4-c0a5-4c3e-9dd0-0f53742e31e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Eugenio Garrido, regidor de Santa Margalida i propietari de set establiments a primera línia, amb els seus pares."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Eugenio Garrido, regidor de Santa Margalida i propietari de set establiments a primera línia, amb els seus pares.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Per&ograve; no nom&eacute;s treballa el pare a l'hotel, tamb&eacute; la mare. &ldquo;Amb 83 anys i tots dos cotitzant&rdquo;, puntualitza Eugenio. A les cr&iacute;tiques abocades, Eugenio respon: &ldquo;M'ho prenc a riure i el meu pare em diu que &eacute;s publicitat gratu&iuml;ta&rdquo;. I afegeix: &ldquo;&Eacute;s una persecuci&oacute; contra l'alcalde i m'ha tocat a mi tamb&eacute; perqu&egrave; &eacute;s regidor en el seu mandat&rdquo;. L'alcalde coincideix amb el regidor que les den&uacute;ncies per l'ocupaci&oacute; de les terrasses &ldquo;s&oacute;n un atac personal&rdquo;. La terrassa del Vent i Mar s&oacute;n dues files de taules i cadires i, segons Eugenio, &ldquo;si poguessin, els clients estarien dins de la sorra, dins de l'aigua&rdquo;. &ldquo;Primer s'omple la terrassa i, quan ja no queda m&eacute;s remei, doncs es fiquen dins del local&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Una de les cantines m&eacute;s concorregudes d'aquest passeig &eacute;s el Bar Playa, que va obrir les portes el 1964. Miguel &eacute;s el seu propietari. Critica el canvi d'ubicaci&oacute; de les terrasses de fa 20 anys. &ldquo;Des que estan a l'ombra, els mesos de mar&ccedil;, abril, setembre i octubre, a res que refresqui, no factures, perqu&egrave; volen estar al sol i, enganxats a la fa&ccedil;ana i amb tendals, no hi ha sol. Abans ten&iacute;em para-sols de r&agrave;fia, tamb&eacute; feien m&eacute;s bonic el passeig&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre el trasp&agrave;s de compet&egrave;ncies i com s'ha de comunicar l'ocupaci&oacute; de la via p&uacute;blica, Miguel afirma: &ldquo;Com a propietari, vas a l'Ajuntament, demanem el perm&iacute;s, paguem la taxa i ja no sabem m&eacute;s, de si cal elevar-lo o no a m&eacute;s administracions , no estem per a tanta burocr&agrave;cia, estem per treballar&rdquo;. I aquesta temporada, malgrat les dades r&egrave;cord d'ocupaci&oacute;, la facturaci&oacute; no ha estat traslladada al sector de la restauraci&oacute;. En aquesta zona de l'illa tamb&eacute; ho han notat. Miguel assegura que la temporada ha anat pitjor que l'anterior: &ldquo;La despesa de les fam&iacute;lies ha pujat molt i es queden a dinar als hotels, res de restaurants&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8bcaea6-a987-41a2-8abe-b0f1abcf8ff1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8bcaea6-a987-41a2-8abe-b0f1abcf8ff1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8bcaea6-a987-41a2-8abe-b0f1abcf8ff1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8bcaea6-a987-41a2-8abe-b0f1abcf8ff1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8bcaea6-a987-41a2-8abe-b0f1abcf8ff1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8bcaea6-a987-41a2-8abe-b0f1abcf8ff1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f8bcaea6-a987-41a2-8abe-b0f1abcf8ff1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="David, relacions públiques del Pirates."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                David, relacions públiques del Pirates.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En una altra zona del passeig, David treballa des d'aquest estiu com a relacions p&uacute;bliques de Pirates, per&ograve; fa 20 anys que &eacute;s a bars i restaurants de Can Picafort. Assegura que tenen &ldquo;la llic&egrave;ncia d'ocupaci&oacute; de la via p&uacute;blica i, sense les terrasses, ning&uacute; no vindria al local&rdquo;. Khan, encarregat del Don Denis, est&agrave; en una de les zones m&eacute;s amples del passeig i explica que &ldquo;rarament&rdquo; tenen clients dins del local. &ldquo;Obrim d'abril a octubre i els clients prefereixen estar fora, amb les vistes al port i les escultures. Tots s'hi fan fotos&rdquo;, afegeix.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6bd227-1cd2-4584-9ac9-e653ec17e519_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6bd227-1cd2-4584-9ac9-e653ec17e519_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6bd227-1cd2-4584-9ac9-e653ec17e519_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6bd227-1cd2-4584-9ac9-e653ec17e519_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6bd227-1cd2-4584-9ac9-e653ec17e519_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b6bd227-1cd2-4584-9ac9-e653ec17e519_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2b6bd227-1cd2-4584-9ac9-e653ec17e519_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Khan, encarregat del Don Denis."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Khan, encarregat del Don Denis.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        L'alcalde detalla a elDiario.es que tots els establiments &ldquo;tenen llic&egrave;ncia d'ocupaci&oacute; i paguen els seus impostos&rdquo;. &ldquo;Som els primers interessats perqu&egrave; tot aix&ograve; funcioni, perqu&egrave; el passeig cal mantenir-lo i tenir-ne cura&rdquo;. I afegeix que si no han elevat la documentaci&oacute; a altres administracions p&uacute;bliques de les illes &eacute;s perqu&egrave; &ldquo;ning&uacute;&rdquo; ho ha comunicat al Consistori. &ldquo;Entenem que l'informe que enviem a Costes per al per&iacute;ode 22-25 est&agrave; autoritzat i vigent i el proper any tornarem a enviar-lo, amb tot, terrasses, hamaques, para-sols&hellip;&rdquo; &ldquo;Veus la platja? Aquest &eacute;s el veritable problema que tenim a Can Picafort, que ens estem quedant sense platja, perqu&egrave; es va fer malament el port i va interrompre la din&agrave;mica dels corrents i ja no porten sorra, per&ograve; aix&ograve; ning&uacute; no ho denuncia ni fa res&rdquo;, conclou l'alcalde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c0a26e-90cf-4e99-952b-bdbf545b64dc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c0a26e-90cf-4e99-952b-bdbf545b64dc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c0a26e-90cf-4e99-952b-bdbf545b64dc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c0a26e-90cf-4e99-952b-bdbf545b64dc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c0a26e-90cf-4e99-952b-bdbf545b64dc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99c0a26e-90cf-4e99-952b-bdbf545b64dc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99c0a26e-90cf-4e99-952b-bdbf545b64dc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miguel, propietari del Bar Playa, al costat del seu establiment."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miguel, propietari del Bar Playa, al costat del seu establiment.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78cd428-7db5-4307-9268-b1daace07102_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78cd428-7db5-4307-9268-b1daace07102_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78cd428-7db5-4307-9268-b1daace07102_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78cd428-7db5-4307-9268-b1daace07102_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78cd428-7db5-4307-9268-b1daace07102_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78cd428-7db5-4307-9268-b1daace07102_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a78cd428-7db5-4307-9268-b1daace07102_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartells al passeig de Can Picafort que indiquen la prohibició de circular amb bicicletes i patinets"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartells al passeig de Can Picafort que indiquen la prohibició de circular amb bicicletes i patinets                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina De Ahumada, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/primera-linia-platja-plena-terrasses-als-llimbs-qui-les-denuncien-turisme_1_11683348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2024 08:23:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b47808bd-bc83-416c-98ac-ff17e1cc5c28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2525506" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b47808bd-bc83-416c-98ac-ff17e1cc5c28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2525506" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una primera línia de platja plena de terrasses als llimbs: "Qui les denuncien estan en contra del turisme"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b47808bd-bc83-416c-98ac-ff17e1cc5c28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Playas,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
