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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gabriela Sánchez]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Gabriela Sánchez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La vuelta al cole en Ceuta arranca "sin incidentes" y un 70% de asistencia: "Teníamos ganas de volver"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/vuelta-cole-ceuta-arranca-incidentes-70-asistencia-teniamos-ganas-volver_1_13494706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a9a877c-9377-42ce-b5ab-6fdb97835064_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vuelta al cole en Ceuta arranca &quot;sin incidentes&quot; y un 70% de asistencia: &quot;Teníamos ganas de volver&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las primeras horas de la vuelta al colegio en Ceuta se ha desarrollado “sin incidentes”, según explica la Junta de profesorado de UGT a elDiario.es, a la espera del balance oficial. </p><p class="subtitle">El odio amenaza con extenderse en Ceuta: del acoso racista al castigo a quien ayuda</p></div><p class="article-text">
        Acababa de amanecer en la barriada de El Pr&iacute;ncipe y sus calles est&aacute;n demasiado vac&iacute;as para ser un primer d&iacute;a de colegio. El principal centro de esta zona de Ceuta &mdash;una de las que m&aacute;s migrantes alberga en sus calles desde la crisis y donde m&aacute;s se concentran los testimonios de denuncias de agresiones nocturnas de ceut&iacute;es contra ellos&mdash; abre sus puertas con la vigilancia de un guardia de seguridad privada, como parte del plan activado por el Gobierno para el regreso a las aulas. No hay militares en sus alrededores, como s&iacute; los hay en otros centros educativos, pero la tranquilidad que marca el inicio de la jornada no parece exigir m&aacute;s presencia policial. 
    </p><p class="article-text">
        Las primeras horas de la vuelta al colegio en Ceuta se han desarrollado &ldquo;sin incidentes&rdquo;, seg&uacute;n explica la Junta de profesorado de UGT a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, a la espera del balance oficial. El ministro de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica, &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres, ha informado de que la cifra de asistencia es cercana al 70%, en concreto del 63% en primaria, y del 83%, en Secundaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros hemos trabajado para que estuvieran en buenas condiciones y creemos que se ha cumplido. El dato ya se baraja del 67%&rdquo;, sostiene Cristobal Guzm&aacute;n, director provincial de Eduaci&oacute;n. &ldquo;Las cifras son muy desiguales de unos colegios a otros, con colegios del centro con m&aacute;s afluencia que en la periferia&rdquo;, detalla. Donde se ha registrado m&aacute;s absentismo ha sido en la barriada del Pr&iacute;ncipe y cerca de la frontera, a&ntilde;ade. &ldquo;Quer&iacute;amos que empezasen a socializar y ese ruido que a veces nos molesta ha sido una bendici&oacute;n&rdquo;, sostiene.  
    </p><p class="article-text">
        Las familias que s&iacute; han llevado a sus hijos a clase han emprendido su camino con la incertidumbre de ser &ldquo;las &uacute;nicas&rdquo; o encontrarse finalmente los centros cerrados, pero no ha sido as&iacute;. Los alumnos se han podido ver con sus compa&ntilde;eros en sus centros educativos, que se divid&iacute;an entre los que no mostraban preocupaci&oacute;n alguna y afirmaban sentirse seguros en su trayecto a las aulas y quienes se quejaban de &ldquo;insuficiencia&rdquo; de fuerzas y cuerpos de seguridad en los alrededores.
    </p><p class="article-text">
        Entre las empinadas cuestas de la barriada de El Pr&iacute;ncipe, las calles estaban desiertas apenas una hora antes del inicio de las clases. Apenas se escucha ruido alguno hasta que Salima y Melka empiezan a re&iacute;rse. Las dos ni&ntilde;as, repeinadas con ropa de estreno y mochilas en sus espaldas, est&aacute;n preparadas para un primer d&iacute;a de colegio marcado por la crisis migratoria en la Ciudad. 
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                Salima y Melka en su camino al primer día de colegio                            </span>
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        Las menores, primas entre s&iacute;, esperan solas en la entrada de casa a sus madres, quienes las acompa&ntilde;ar&aacute;n al colegio que espera su llegada. &ldquo;Tengo muchas ganas de volver y ver a mis amigos. No s&eacute; si habr&aacute; clase, pero espero que s&iacute;&rdquo;, dice Salima, que empieza ilusionada sexto de primaria. En su camino a la escuela, sus madres hablan entre ellas y comentan la soledad de las calles en el primer d&iacute;a de colegio. &ldquo;Deber&iacute;a haber m&aacute;s gente, a ver si al final no va a haber colegio o van a ser ellas solas&hellip;&rdquo;, dice Turia, la madre de Melka. 
    </p><p class="article-text">
        A su llegada al centro educativo, un cami&oacute;n de limpieza desinfecta la entrada por la que habitualmente entran las menores. Nordin Mohamed, portavoz del AMPA del colegio, se queja de la suciedad con la que ha amanecido el colegio, pero matiza que antes de la crisis migratoria ya suelen tener problemas en este punto. La basura acumulada en este punto obliga a la direcci&oacute;n a cambiar la puerta habitual destinada los alumnos de primaria y dirigen a los alumnos a la entrada del profesorado, por donde Salima y Melka acaban entrando ilusionadas. Es el &uacute;nico incidente registrado en las primeras horas del d&iacute;a del regreso a las aulas. 
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                El colegio público Rosalía de Castro en Ceuta en el primer día de colegio                            </span>
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        &ldquo;&iexcl;S&iacute; que hay cole!&rdquo;, reaccionaba una de ellas antes de despedirse de sus familiares. Las menores no fueron las &uacute;nicas alumnas, pero tampoco estaban todas sus compa&ntilde;eras, dado que muchas familias decidieron dejar en casa a sus hijos ante su percepci&oacute;n de inseguridad por la crisis migratoria. Trini Mej&iacute;as, presidenta de la junta de personal docente de UGT, explica que las primeras horas de la jornada educativa se han desarrollado &ldquo;sin incidentes&rdquo;. Sus datos provisionales apuntan a una afluencia de &ldquo;en torno al 50%&rdquo; del alumnado, con diferencias entre unos centros y otros. Las cifras, reitera, son solo una estimaci&oacute;n. 
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                Un reencuentro en el primer día de colegio de Ceuta                            </span>
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        La mayor&iacute;a de madres entrevistadas por este medio a las puertas del colegio de El Pr&iacute;ncipe mostraban tranquilidad. &ldquo;Yo no tengo miedo. Est&aacute; tranquilo. Son a ellos a quienes pegan por las noches&rdquo;, dec&iacute;a una de las madres que acompa&ntilde;&oacute; a sus ni&ntilde;os a la puerta de la escuela. Cerca de ellas, Mariam observaba la entrada de los alumnos, pero su hijo no estaba entre ellos. &ldquo;No lo he tra&iacute;do porque me daba un poco de miedo, quer&iacute;a ver primero c&oacute;mo iba todo. He venido para ver cu&aacute;les son las condiciones y pensar&eacute; si le traigo estos d&iacute;as&rdquo;, explicaba la mujer, de religi&oacute;n musulmana. Reconoce sentir preocupaci&oacute;n debido a la situaci&oacute;n de calle de algunas personas migrantes, aunque afirma que nunca le han hecho nada a ellas y cuenta que ha evitado salir mucho de casa en el &uacute;ltimo mes. A su alrededor, otras madres reiteran estar tranquilas tras haber dejado a sus peque&ntilde;os en clase. 
    </p><p class="article-text">
        La tranquilidad trasladada por la mayor&iacute;a de familias que han decidido llevar a sus ni&ntilde;os al colegio de la barriada de El Pr&iacute;ncipe este martes choca con una mayor preocupaci&oacute;n trasladada en otros puntos de la ciudad, que apenas albergan a personas migrantes en sus alrededores. En el instituto Siete Colinas, una adolescente y su madre se quejaban de la falta de seguridad en las calles durante el trayecto en autob&uacute;s desde su vivienda, en el que sin embargo reconoce no haber tenido problema alguno y ni siquiera haber visto a personas migrantes en el camino. Su madre saca del bolso un spray de gas pimienta, cuyo uso est&aacute; prohibido especialmente en centros educativos y por parte de menores, y le ofrece llev&aacute;rselo al interior del colegio, en cuya puerta se respira una total normalidad excepto por la vigilancia privada permanente en sus puertas. &ldquo;No, no hace falta&rdquo;, le dice la hija. Normalmente va sola al colegio, pero su madre la ha acompa&ntilde;ado debido a la sensaci&oacute;n de inseguridad que dice producirle la mayor presencia de migrantes en la ciudad. 
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                Una mujer muestra el espray de defensa personal que lleva consigo                            </span>
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        El inicio del curso escolar en Ceuta llega en un contexto complejo, con la ciudad en crisis humanitaria, con miles de personas en situaci&oacute;n de calle tras la llegada de m&aacute;s de 70.000 migrantes y una lenta respuesta a la emergencia por parte de las instituciones. Los ni&ntilde;os ceut&iacute;es retoman la escuela despu&eacute;s de que algunos de sus centros educativos &mdash;tambi&eacute;n en las zonas de menos renta de la ciudad&mdash; hayan sido utilizados para alojar a personas migrantes, o cuyos alrededores a&uacute;n mantienen peque&ntilde;os asentamientos de los adultos y menores que a&uacute;n esperan una plaza de acogida por parte del Gobierno central y local.
    </p><p class="article-text">
        Volver a clase esta semana ha requerido un plan de urgencia. Desde el Ministerio de Educaci&oacute;n, que tiene las competencias educativas en las ciudades aut&oacute;nomas, han realizado un plan de acci&oacute;n en las &uacute;ltimas semanas con el objetivo de asegurar un regreso a las aulas en circunstancias de seguridad. &ldquo;Estamos en condiciones de garantizar que los colegios son un espacio seguro y el profesorado va a poder desempe&ntilde;ar su trabajo&rdquo;, explica Crist&oacute;bal Guzm&aacute;n a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, director provincial del Ministerio de Educaci&oacute;n y Formaci&oacute;n Profesional (MEFPD). Los centros que sirvieron de albergue provisional para cientos de menores fueron desalojados el 17 de agosto y sometidos a desinfecciones extraordinarias antes del inicio del curso.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta sensaci&oacute;n de inseguridad generalizada, el Ministerio ha desplegado un conjunto de actuaciones para reducir la preocupaci&oacute;n generalizada de las familias. Mientras Educaci&oacute;n aprob&oacute; la creaci&oacute;n de un &ldquo;vallado perimetral&rdquo; para los cinco centros m&aacute;s afectados, estos a&uacute;n no han podido crearse debido a los plazos de tramitaci&oacute;n. Hasta su instalaci&oacute;n, se ha optado por contratar vigilancia privada dentro de los centros educativos 24 horas al d&iacute;a durante todos los d&iacute;as de la semana. La medida lleva operativa desde el 1 de septiembre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/vuelta-cole-ceuta-arranca-incidentes-70-asistencia-teniamos-ganas-volver_1_13494706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 13:02:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vuelta al cole en Ceuta arranca "sin incidentes" y un 70% de asistencia: "Teníamos ganas de volver"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El odio amenaza con extenderse en Ceuta: del acoso racista al castigo a quien ayuda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/odio-amenaza-extenderse-ceuta-acoso-racista-castigo-ayuda_1_13493543.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cd26d5a-c3b7-4051-8a6c-2dc2a91371bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1597y927.jpg" width="1200" height="675" alt="El odio amenaza con extenderse en Ceuta: del acoso racista al castigo a quien ayuda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras 38 días de crisis humanitaria en las calles ceutíes, donde miles de personas migrantes malviven a la intemperie ante la falta de plazas de acogida o traslados a la península, el clima de odio amenaza con extenderse en una ciudad caracterizada por la diversidad</p><p class="subtitle">Una niña ceutí que participaba en una protesta en Ceuta es acosada por otros manifestantes: “Invasora, tienes tuberculosis”</p></div><p class="article-text">
        Los bramidos de un hombre cubierto de tatuajes hicieron girar las cabezas a tres chicos j&oacute;venes y una mujer que, en distintos grupos, observaban el horizonte desde el puerto de Ceuta. Al encontrarse la concentraci&oacute;n de banderas de Espa&ntilde;a, que algunos migrantes ya identifican con un inminente grito en su contra, volvieron r&aacute;pido su mirada hacia el mar. &ldquo;&iexcl;Sinverg&uuml;enzas! &iexcl;Invasores a Marruecos!&rdquo;, escucharon a sus espadas. El resto le sigui&oacute; con uno de sus c&aacute;nticos habituales, entonado mientras miraban y se&ntilde;alaban a personas racializadas, cuyo origen o situaci&oacute;n desconoc&iacute;an: &ldquo;Invasores, expulsi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos j&oacute;venes a los que decenas de personas exig&iacute;an volver a Marruecos era Asha. No era marroqu&iacute; ni hab&iacute;a llegado a Ceuta a finales de julio. Solo era negro y de nacionalidad inglesa. &ldquo;He venido a visitar a un amigo, ten&iacute;a el viaje preparado desde hace tiempo y decid&iacute; mantenerlo&rdquo;, comenta el chico en ingl&eacute;s, con fuerte acento brit&aacute;nico, en conversaci&oacute;n con <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. Tampoco era migrante Melka, una adolescente caballa que pasaba la tarde con su primo marroqu&iacute;, qui&eacute;n s&iacute; hab&iacute;a cruzado la frontera en la entrada masiva. Para algunos los manifestantes que los insultaban, todos eran &ldquo;invasores&rdquo;. Y, quienes se acercaban a ellos, &ldquo;traidores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras 38 d&iacute;as de crisis humanitaria en las calles ceut&iacute;es, donde miles de personas migrantes malviven a la intemperie ante la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/rechazo-falta-gobierno-traslados-migrantes-peninsula-plazas-acogida-prolonga-crisis-humanitaria-ceuta_1_13488957.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de plazas de acogida o traslados</a> a la pen&iacute;nsula, el clima de odio amenaza con extenderse en una ciudad caracterizada por la diversidad. Este tipo de acoso racista hacia personas de determinados rasgos, sean migrantes o no, se est&aacute; repitiendo en varias de las protestas celebradas por vecinos ceut&iacute;es en las &uacute;ltimas semanas y choca con la convivencia que suele representar a la sociedad caballa. 
    </p><p class="article-text">
        Este domingo, durante otra de las marchas celebradas cada d&iacute;a por la ciudad para pedir seguridad durante el arranque del curso escolar, varios manifestantes insultaron y trataron de echar de la protesta a una <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/nina-ceuti-participaba-protesta-ceuta-acosada-manifestantes-invasora-tienes-tuberculosis_1_13491990.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni&ntilde;a ceut&iacute; de 13 a&ntilde;os</a> al &ldquo;confundirla&rdquo; con una menor migrante. &ldquo;Invasora, te vi en el hospital con tuberculosis&rdquo;, le dijo una mujer. A su acusaci&oacute;n le siguieron los gritos e insultos de m&aacute;s personas a su alrededor, mientras que otros vecinos ped&iacute;an tranquilidad a quienes acosaban a la ni&ntilde;a o le pon&iacute;an una bufanda de Espa&ntilde;a para &ldquo;protegerla&rdquo; a su modo. En la misma marcha, una mujer llam&oacute; &ldquo;puta mora&rdquo; a una periodista de elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        El clima de tensi&oacute;n por parte de la poblaci&oacute;n local hacia los migrantes llegados a finales de agosto crece a medida que la falta de una respuesta institucional suficiente mantiene la crisis humanitaria en las calles de la ciudad, donde miles de migrantes contin&uacute;an viviendo en asentamientos en la intemperie, ante la falta de plazas de acogida para recibirles- en parte motivado por las reticencias del Ejecutivo local a ceder espacios al Gobierno central para este fin-. Su situaci&oacute;n de calle les obliga a vivir en condiciones de precariedad e insalubridad, y a su vez, impide la vuelta a la normalidad de los vecinos e incrementa la sensaci&oacute;n de inseguridad ciudadana. 
    </p><p class="article-text">
        Solo acercarse a una persona migrante en las proximidades de una de estas manifestaciones suele generar una reacci&oacute;n. &ldquo;Pues si eres de Ceuta peor, puta. Te acercas a ellos y luego te quejas si te violan, ojal&aacute; lo hagan&rdquo;, espet&oacute; una mujer acompa&ntilde;ada de un perro pastor alem&aacute;n a la adolescente en la protesta contra el campamento de migrantes levantado en el puerto. En la misma convocatoria,  esta periodista recibi&oacute; varios ataques similares, mientras se encontraba entrevistando al joven ingl&eacute;s -para tratar de averiguar si hab&iacute;a otra raz&oacute;n que motivase su presencia en la ciudad- y a un chico palestino que s&iacute; hab&iacute;a entrado a la ciudad a finales de julio. 
    </p><p class="article-text">
        Hay situaciones y acciones concretas diarias que evidencian el rechazo de parte de la poblaci&oacute;n a todo aquel que parezca una de las personas llegadas los d&iacute;as 30 y 31 de julio, esos a los que llaman &ldquo;invasores&rdquo;. Decenas de restaurantes y bares de la ciudad impiden la entrada a quienes aparentan ser migrantes. En otros donde no pueden evitar su acceso, desactivan los enchufes para evitar que carguen sus tel&eacute;fonos o impiden que los usen solo las personas con ciertos rasgos. 
    </p><p class="article-text">
        En un Burger King de un centro comercial pr&oacute;ximo al puerto ceut&iacute;, los enchufes no funcionan. elDiario.es pregunt&oacute; al personal si hab&iacute;a alg&uacute;n punto de electricidad para los clientes: &ldquo;Los hemos apagado todos para que no vengan los inmigrantes&rdquo;, respondi&oacute; uno de los empleados. En un bar pr&oacute;ximo a la playa del Trampol&iacute;n, los camareros se negaron a cargar el m&oacute;vil de Youssef, un hombre marroqu&iacute; que ha vivido en Espa&ntilde;a durante a&ntilde;os hasta perder su tarjeta de residencia y regres&oacute; a nado a Ceuta el pasado 29 de julio. Cinco minutos despu&eacute;s, esta periodista solicit&oacute; en el mismo local enchufar la misma bater&iacute;a port&aacute;til. A ella s&iacute; se lo permitieron. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es racismo. No nos dejan hacer nada. No quieren que compremos comida&rdquo;, se queja. Otra de las actuaciones indica ciertas acciones sociales discriminatorias tiene que ver con el acceso a habitaciones de los hostales repartidos por la ciudad. Aunque conseguir alojamiento es muy complicado, si quedan habitaciones, no suelen aparecer publicadas en plataformas como Booking. Un trabajador de los hostales donde este medio ha preguntado reconoce que la medida busca evitar &ldquo;que los inmigrantes reserven&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La segregaci&oacute;n de los migrantes, concentrando su presencia en determinadas zonas de la periferia m&aacute;s empobrecidas a trav&eacute;s de la intimidaci&oacute;n policial y la ubicaci&oacute;n de los repartos de comida oficiales, se hace evidente con un paseo por los distintos barrios de la ciudad. Cualquier noche en el centro hist&oacute;rico de Ceuta, en el interior de sus Murallas Reales, genera cierta sensaci&oacute;n de irrealidad. All&iacute; las terrazas est&aacute;n llenas, la v&iacute;a peatonal luce despejada y apenas se observan migrantes en sus calles. El pasado s&aacute;bado por la noche, mientras los ni&ntilde;os correteaban en sus aceras, un menor migrante saluda a dos mujeres espa&ntilde;olas sentadas en un bar. Le saludan con cari&ntilde;o y se alegran de que el chaval haya conseguido un abrigo, pues la noche anterior le vieron tiritar del fr&iacute;o mientras buscaba un rinc&oacute;n donde dormir. La cordialidad de la conversaci&oacute;n despierta evidentes miradas de enfado y comentarios a su alrededor. &Eacute;l lo percibe y, decide irse corriendo, por si su interacci&oacute;n tiene consecuencias para ellas. 
    </p><p class="article-text">
        En la zona de la Almadraba, m&aacute;s pr&oacute;xima a la frontera, un coche viejo y destartalado arranca como cada tarde repleto de paquetes de comida y botellas de agua. Sus ocupantes, activistas de la organizaci&oacute;n No Name Kitchen, hablan de los &ldquo;lugares calientes&rdquo; a los que acudir&aacute;n para distribuir las raciones, aquellos puntos a donde no est&aacute;n llegando los repartos oficiales. A su llegada, la zona parece despejada, pero decenas de j&oacute;venes migrantes empiezan a aparecer en busca de algo que llevarse a la boca. Las voluntarias tratan de entregarlo r&aacute;pido, de manera discreta, pero el tumulto de gente hambrienta lo complica y los gritos empiezan: &ldquo;ONG mafia&rdquo;; &ldquo;Qu&eacute; verg&uuml;enza. Fuera, fuera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un d&iacute;a algunos vecinos nos echaron de manera agresiva. Una vecina nos defendi&oacute; diciendo que qu&eacute; hab&iacute;a hecho yo para esa reacci&oacute;n. Respondieron: &rdquo;Darles agua y comida&ldquo;, explica la una de las voluntarias de la organizaci&oacute;n, para ejemplificar el castigo que reciben en ocasiones quienes ayudan de alg&uacute;n modo a las personas migrantes, especialmente los activistas de No Name Kitchen y las Brigadas de Apoyo Mutuo, que tambi&eacute;n se organizan para vigilar posibles redadas o agresiones policiales a los migrantes. Sobre ellos se han difundido bulos que los acusaban de &rdquo;repartir botes de gas pimienta&ldquo; a los migrantes, algo que se ha demostrado falso. 
    </p><h2 class="article-text">La otra cara de Ceuta: la ayuda vecinal</h2><p class="article-text">
        No es la reacci&oacute;n com&uacute;n de todos los ceut&iacute;es, y decenas de vecinos -especialmente de barriadas de la periferia como El Pr&iacute;ncipe- han apoyado a los migrantes que malviven en sus barrios de distintas maneras. Por ejemplo, en El Pr&iacute;ncipe, el presidente de la comunidad de vecinos y distintos voluntarios se organizaron para acoger alrededor de 200 ni&ntilde;as marroqu&iacute;es ante el riesgo de ser agredidas sexualmente, tanto por ceut&iacute;es como por otros migrantes. &ldquo;Llevo aqu&iacute; desde el primer d&iacute;a. Somos los &uacute;nicos que hicimos algo, el Estado ha tardado un mes en empezar a reaccionar&rdquo;, dec&iacute;a Ahmed Enfed-Dal un d&iacute;a antes de cerrar el asentamiento improvisado que coordinaba, cuando todas las menores fueron trasladadas a centros de acogida de la ciudad aut&oacute;noma. 
    </p><p class="article-text">
        Su hermana, que ha hecho turnos como voluntaria durante semanas, cuestiona el &ldquo;abandono&rdquo; que dice sentir del Gobierno en su respuesta a la crisis migratoria, por dejar en la calle durante tanto tiempo a miles de migrantes. Ella acude a algunas de las manifestaciones celebradas para pedir m&aacute;s apoyo a su ciudad, pero desde un lugar muy distinto a quienes lanzan mensajes racistas. &ldquo;Es una ciudad muy peque&ntilde;a, no podemos asumir a tanta gente en las condiciones que tendr&iacute;an que ser, pero hace falta que se les acoja. Es inhumano que est&eacute;n en la calle, que les dejen as&iacute;, y adem&aacute;s eso nos genera problemas en el barrio&rdquo;, explica la mujer, parte de la comunidad musulmana. &ldquo;Pero muchos aprovechan la situaci&oacute;n para sacar todo el odio que llevan dentro&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><h2 class="article-text">El Gobierno local: &ldquo;No se puede tomar la justicia por su mano&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Desde el Gobierno de Ceuta, as&iacute; como de los concejales de la localidad, han mostrado su preocupaci&oacute;n por los distintos tipos de ataques o agresiones racistas que se han sucedido desde el pasado 30 de julio por parte de vecinos ceut&iacute;es. &ldquo;Consideramos leg&iacute;timas y plenamente justificadas las manifestaciones y concentraciones que se celebren para exigir la apuntada vuelta a la normalidad y la recuperaci&oacute;n de la tranquilidad, pero siempre de manera pac&iacute;fica y ordenada, sin poner en peligro la unidad de los ceut&iacute;es al servicio de una causa de todos, al margen de credos, culturas u or&iacute;genes, ni la convivencia; raz&oacute;n por lo que, rechazamos, con total rotundidad, el uso de cualquier tipo de violencia, los violentos no nos representan, pretenden dividirnos, distraen la atenci&oacute;n acerca de lo principal y perjudican la imagen de todos y de Ceuta&rdquo;, raza una declaraci&oacute;n institucional conjunta suscrita por todos los grupos pol&iacute;ticos de la Asamblea y las dos diputadas no adscritas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ldquo;En consecuencia, se adoptar&aacute;n las medidas sancionadoras que correspondan contra quienes cometan actos vand&aacute;licos o causen da&ntilde;os al mobiliario urbano. Nadie puede ni debe tomarse la justicia por su mano. La defensa de Ceuta y de los intereses de los ceut&iacute;es solo puede llevarse a cabo desde la legalidad, la responsabilidad y el respeto a la convivencia&rdquo;, advert&iacute;an, despu&eacute;s de semanas en las que distintos grupos de ceut&iacute;es acud&iacute;an a asentamientos de migrantes para agredirles e incluso quemar sus chabolas, como ocurri&oacute; en campamento de la playa del Trampol&iacute;n. </span>
    </p><h2 class="article-text">Denuncias de agresiones</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, decenas de testimonios recopilados por elDiario.es contin&uacute;an denunciando sufrir palizas nocturnas. Mientras, por un lado, hablan de grupos de vecinos ceut&iacute;es encapuchados que los golpean de madrugada, tambi&eacute;n aseguran ser v&iacute;ctima de agresiones por parte de &ldquo;militares&rdquo;, aunque este medio no ha podido verificar independientemente sus acusaciones. elDiario.es s&iacute; ha presenciado un trato policial despectivo e intimidaciones por parte de agentes policiales y militares, que tratan de exigirles que se alejen de determinadas zonas de la ciudad pr&oacute;ximas al centro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos est&aacute;n destrozando psicol&oacute;gicamente. Dormimos escondidos, porque cualquier noche pueden venir a pegarnos. A veces son militares, otras ceut&iacute;es, siempre pasa algo. Nos quitan los tel&eacute;fonos y el dinero. Hacen que sea cada vez m&aacute;s dificil quedarnos, es una estrategia para que nos volvamos a Marruecos&rdquo;, dice Mohamed (nombre ficticio), agotado, pero decido a permanecer en Ceuta despu&eacute;s de m&aacute;s de un mes malviviendo en sus calles. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/odio-amenaza-extenderse-ceuta-acoso-racista-castigo-ayuda_1_13493543.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 20:22:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El odio amenaza con extenderse en Ceuta: del acoso racista al castigo a quien ayuda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones,Inmigración,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una niña ceutí que participaba en una protesta en Ceuta es acosada por otros manifestantes: "Invasora, tienes tuberculosis"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nina-ceuti-participaba-protesta-ceuta-acosada-manifestantes-invasora-tienes-tuberculosis_1_13491990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8e2e447-301d-4c92-aa46-762365e9ec46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una niña ceutí que participaba en una protesta en Ceuta es acosada por otros manifestantes: &quot;Invasora, tienes tuberculosis&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La madre de la menor, de 13 años, ha denunciado los hechos ante la Policía Nacional. La niña es de Ceuta, de padre vasco y madre ceutí, pero fue "confundida" con una persona migrante debido a sus rasgos. Los vecinos exigían a la adolescente mostrar su documentación para no echarla de la marcha</p><p class="subtitle">La extraña vuelta al cole en Ceuta: vallados, vigilancia privada, nervios y dudas sobre si ir o no
</p></div><p class="article-text">
        Una nueva manifestaci&oacute;n recorr&iacute;a este domingo la ciudad de Ceuta para, entre otras reivindicaciones, <a href="https://www.eldiario.es/politica/extrana-vuelta-cole-ceuta-hijo-ira-clase-sea-no-entiendo-panico-colectivo_1_13491151.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrar su preocupaci&oacute;n sobre la vuelta al colegio de los ni&ntilde;os de la ciudad.</a> Algunos de sus lemas exig&iacute;an la protecci&oacute;n de los menores en el regreso a las aulas, cuando una adolescente de piel morena se uni&oacute; a la marcha junto a su prima. La menor entonaba junto al resto los c&aacute;nticos sobre el abandono de la ciudad, incluso ped&iacute;a la expulsi&oacute;n de los migrantes llegados a finales de julio, cuando percibi&oacute; que uno de los gritos de &ldquo;invasores&rdquo; estaba dirigido hacia ella. &ldquo;T&uacute; de d&oacute;nde saliste, invasora&rdquo;, le espet&oacute; una mujer, con una bandera de Espa&ntilde;a en sus manos. De pronto, los ojos de una parte de los participantes se enfocaron en ella. Pidieron su expulsi&oacute;n y le exigieron mostrar su DNI para justificar que, efectivamente, era caballa, como la ni&ntilde;a no paraba de repetir.
    </p><p class="article-text">
        La supuesta &ldquo;invasora&rdquo; se llama Soraya Eguizabal El Hamdaoui, tiene 13 a&ntilde;os y es caballa &ndash;apodo con el que se conoce a la poblaci&oacute;n natural de Ceuta&ndash;, de padre vasco y madre ceut&iacute;. Sus rasgos, de tez morena, despertaron el racismo de algunos de los manifestantes, seg&uacute;n presenci&oacute; elDiario.es. La ni&ntilde;a estaba en su casa y una manifestaci&oacute;n que, entre otros asuntos, dec&iacute;a defender la seguridad de los menores de la ciudad en la vuelta al colegio, pasaba por las proximidades de su vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llam&eacute; a mi prima porque nunca hab&iacute;a ido a una manifestaci&oacute;n y pens&eacute; que era importante, porque a veces s&iacute; tengo miedo de esta situaci&oacute;n&rdquo;, explica la menor en conversaci&oacute;n con elDiario.es. Cuando alcanzaron a las decenas de personas que se aproximaban a la frontera del Tarajal, una mujer la increp&oacute;: &ldquo;T&uacute; donde saliste, invasora, ens&eacute;&ntilde;eme el DNI. Te vi en el hospital con tuberculosis&rdquo;, afirm&oacute; una de las participantes de la marcha, seg&uacute;n aparece recogido en la denuncia registrada en comisar&iacute;a este domingo por la madre de la menor, a la que ha accedido este medio. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Bajamos corriendo para ir con ella y, cuando llegamos a la altura de la playa del Tarajal, un hombre empezó a llamarla &#039;invasora&#039; y a hacerle fotos a la niña</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fatima El Hamdaoui</span>
                                        <span>—</span> Madre de la niña acosada por manifestantes
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ni&ntilde;a llam&oacute; a su madre para explicar lo sucedido. &ldquo;Bajamos corriendo para ir con ella y, cuando llegamos a la altura de la playa del Tarajal, un hombre empez&oacute; a llamarla 'invasora' y a hacerle fotos a la ni&ntilde;a&rdquo;, cuenta Fatima El Hamdaoui, la madre de la ni&ntilde;a acosada por los manifestantes. &ldquo;Fui directa a decirle: '&iquest;T&uacute; sabes que con quien est&aacute;s hablando es mi hija?&rdquo;, explica la madre. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la denuncia, El Hamdaoui &ldquo;se dirige a ese se&ntilde;or y le pregunta por qu&eacute; le est&aacute; tomando fotos a la ni&ntilde;a, respondi&eacute;ndole este 'que es una invasora' a lo que la declarante le respondi&oacute; que era su hija menor y era espa&ntilde;ola, mostr&aacute;ndole el DNI&rdquo;. A su vez, a&ntilde;ade el escrito, la esposa del hombre segu&iacute;a increpando a la ni&ntilde;a dici&eacute;ndole: &ldquo;Invasora, yo la vi entrar ayer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este medio presenci&oacute; este momento de la marcha. Entre v&iacute;tores de &ldquo;Ceuta no se vende, Ceuta se defiende&rdquo; o &ldquo;un caballa nunca se rinde&rdquo;, elDiario.es fue testigo de los insultos lanzados por parte de los manifestantes a la menor. Uno de los manifestantes le puso a la adolescente una bufanda de la bandera de Espa&ntilde;a para que se la rodease y, de esta forma, &ldquo;evitar&rdquo; los ataques. Posteriormente, una de las vecinas se acerc&oacute; a la ni&ntilde;a y su familia para calmar la situaci&oacute;n y pedir perd&oacute;n por el ataque verbal. Mientras, tres militares, que patrullaban por la zona, atendieron a las afectadas y mostraron su solidaridad ante lo sucedido. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Lo de ayer ha sido lo m&aacute;s indignante que he podido vivir&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Un d&iacute;a despu&eacute;s de los hechos, la madre de la ni&ntilde;a a&uacute;n dice estar procesando la situaci&oacute;n. &ldquo;Lo de ayer ha sido lo m&aacute;s indignante que he podido vivir. Estoy en contra de lo que ha pasado en mi tierra, pero siempre he dicho, esta gente no tiene la culpa, no tenemos tratarlos mal. Y ahora atacan hasta a mi hija que es caballa&rdquo;, dice con indignaci&oacute;n la mujer. &ldquo;Mi ni&ntilde;a quer&iacute;a ir a la manifestaci&oacute;n porque escuch&oacute; que era por los menores, por la vuelta el cole, y se encuentran con que acaban insultando a una menor ceut&iacute;&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        La madre, igual que la ni&ntilde;a, destacan la ropa deportiva que llevaba puesta la menor, como si esa fuese una de las razones de haber sido increpada. &ldquo;Se fue con un ch&aacute;ndal, ella es muy morenita de piel y la llamaron invasora&rdquo;, explica. &ldquo;Fui a la manifestaci&oacute;n y me puse lo primero que vi. Y, claro, todos iban con camisas de Espa&ntilde;a&rdquo;, comenta la menor.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo entiendo que en esas circunstancias hay que proteger a una menor, esperaba que se expulsase a la persona que atacó e insultó a una niña o cogiese los datos, pero no fue así</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fatima El Hamdaoui</span>
                                        <span>—</span> Madre de la niña acosada por manifestantes
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        24 horas despu&eacute;s, la adolescente dice sentir miedo &ldquo;por las dos partes&rdquo; (ceut&iacute;es y migrantes). &ldquo;No me sent&iacute;a segura para ir al instituto y ahora me va a confundir la gente de mi misma ciudad. Da miedo, pero estoy siempre con mi madre&rdquo;, sostiene la chica, que empezar&aacute; el instituto este martes. &ldquo;Es verdad que ten&iacute;a mucho miedo de los migrantes, pero, no me han hecho nada. Solo sent&iacute;a que miraban raro, pero no ha pasado m&aacute;s. Solo me han hecho los manifestantes, aunque 'los invasores', como no los conozco y est&aacute;n por las calles, me dan m&aacute;s miedo&rdquo;, dice la ni&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La madre de la menor asegura que, durante la manifestaci&oacute;n, inform&oacute; de los hechos a los agentes policiales del operativo de seguridad. &ldquo;Yo entiendo que en esas circunstancias hay que proteger a una menor, esperaba que se expulsase a la persona que atac&oacute; e insult&oacute; a una ni&ntilde;a o cogiese los datos, pero no fue as&iacute;&rdquo;, indica El Hamdaoui, quien finalmente se fue directamente de la manifestaci&oacute;n a comisar&iacute;a para registrar la denuncia. La mujer, tambi&eacute;n ceut&iacute;, dice sentirse decepcionada por parte de sus vecinos en lo referido a la actitud de parte de los participantes de muchas manifestaciones con respecto a la comunidad musulmana de la ciudad, lo que a su juicio est&aacute; dividiendo a la sociedad caballa. 
    </p><h2 class="article-text">Situaciones similares</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Se quejan de que no participa mucho la comunidad musulmana en las protestas, pero por estas cosas no me voy a encargar de que ninguna comunidad venga&rdquo;, apunta la denunciante de los hechos. Los hechos denunciados coinciden con situaciones documentadas por elDiario.es en esa y otras protestas similares. Esa misma ma&ntilde;ana, una de las periodistas que firma esta noticia se encontraba en la frontera del Tarajal entrevistando a los migrantes que hab&iacute;an decidido regresar a Marruecos por su cuenta, cuando lleg&oacute; la protesta a este punto. Cuando los vecinos observaron a algunos j&oacute;venes marroqu&iacute;es comenzaron a increparles. &ldquo;&iexcl;Fuera, fuera!&rdquo;, les dijeron a gritos, lo que empuj&oacute; a los chavales a escapar a la carrera. Al ver que la reportera de este medio, que estaba charlando con ellos, permanec&iacute;a en las inmediaciones, se dirigieron a ella: &ldquo;Puta mora, periodista&rdquo;, bramaron. Anteriormente, la otra reportera que firma esta informaci&oacute;n fue expulsada de la protesta por la polic&iacute;a, impidiendo su derecho a la informaci&oacute;n, cuando varios manifestantes empezaron a increpar a ella y la fot&oacute;grafa por ser confundidas con personal &ldquo;de una ONG&rdquo; pese a mostrar su tarjeta de prensa en distintas ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        La manifestaci&oacute;n celebrada este s&aacute;bado contra la instalaci&oacute;n de un campamento en el puerto de Ceuta, despu&eacute;s de que el Gobierno se hiciese con el control de este, tambi&eacute;n acab&oacute; con insultos por parte de una decena de vecinos ceut&iacute;es a algunas personas racializadas que observaban el mar en el puerto de la ciudad aut&oacute;noma. &ldquo;Invasores. Qu&eacute; verg&uuml;enza. A Marruecos&rdquo;, gritaron en un inicio. Posteriormente, los insultos fueron dirigidos a las personas blancas que se acercaban a hablar con ellos, entre ellas una menor ceut&iacute; y otra de las periodistas que firma esta pieza que entrevistaba a un joven palestino y a un chico ingl&eacute;s que pasaba la tarde en el muelle. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Puta! Habla con ellos y luego te quejas si te violan. Ojal&aacute; os violen, guarras&rdquo;, dijo una de las mujeres participantes. La menor que fue acosada junto a la periodista de elDiario.es ten&iacute;a 16 a&ntilde;os y se encontraba con su primo, marroqu&iacute;, que hab&iacute;a cruzado a la ciudad el pasado 30 de julio. &ldquo;Yo estaba aqu&iacute; tranquila y una se&ntilde;ora con un perro me empez&oacute; a llamar puta y de todo. Me parece muy bien que se manifiesten todos los d&iacute;as para 'salvar al pueblo', pero a m&iacute; que no me griten ni me graben. Solo estoy con mi primo&rdquo;, dijo la adolescente a elDiario.es despu&eacute;s de los hechos. Este medio ha comprobado que durante este tipo de manifestaciones la polic&iacute;a no act&uacute;a en defensa de las personas atacadas ante este tipo de insultos con carga de odio y discriminaci&oacute;n si no se produce violencia f&iacute;sica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nina-ceuti-participaba-protesta-ceuta-acosada-manifestantes-invasora-tienes-tuberculosis_1_13491990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 13:46:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una niña ceutí que participaba en una protesta en Ceuta es acosada por otros manifestantes: "Invasora, tienes tuberculosis"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Racismo,Migrantes,Manifestaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La extraña vuelta al cole en Ceuta: vallados, vigilancia privada, nervios y dudas sobre si ir o no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/extrana-vuelta-cole-ceuta-hijo-ira-clase-sea-no-entiendo-panico-colectivo_1_13491151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/607f1922-7277-47f9-9a14-42b211a010a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x687y575.jpg" width="1200" height="675" alt="La extraña vuelta al cole en Ceuta: vallados, vigilancia privada, nervios y dudas sobre si ir o no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El próximo 8 de septiembre los niños ceutíes retoman las aulas tras la crisis migratoria, mientras miles de migrantes siguen durmiendo en sus calles ante la falta de plazas de acogida. Algunos vecinos aseguran que no llevarán a sus hijos a clase y el Gobierno ha activado un plan que incluye vigilancia privada las 24 horas en los centros educativos</p><p class="subtitle">El Gobierno toma el control del puerto de Ceuta para ubicar allí a más de un millar de migrantes</p></div><p class="article-text">
        Las notificaciones se acumulan en los grupos de mensajer&iacute;a donde muchas familias ceut&iacute;es reciben avisos del colegio de sus hijos. Al chat de Salma llegan notificaciones de padres y madres preocupados por el nuevo curso tras <a href="https://www.eldiario.es/politica/crisis-ceuta-choque-casa-real-informe-hizo-temer-conflicto-mayor-marruecos_1_13487918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la crisis migratoria</a>. Algunos dicen temer que algo les pase en su camino a la escuela, por la presencia de migrantes en situaci&oacute;n irregular en las calles ante la falta de una respuesta de acogida r&aacute;pida por parte del Gobierno central y el local. Otras familias ya han comunicado que no llevar&aacute;n a sus ni&ntilde;os a clase, pero Salma lee los mensajes con sorpresa, cuando ya casi tiene preparada la mochila de su ni&ntilde;o para la vuelta al cole el pr&oacute;ximo martes 8 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        En la barriada del Pr&iacute;ncipe, una de las que m&aacute;s ha notado la presencia de personas durmiendo a la intemperie y donde se est&aacute;n produciendo algunos ataques nocturnos de grupos de vecinos contra migrantes o entre ellos, la mujer asoma la cabeza a trav&eacute;s de la puerta de su casa y evidencia su incomprensi&oacute;n ante el ambiente de p&aacute;nico que percibe a su alrededor. &ldquo;No pienso dejarle en casa. No s&eacute; si ser&eacute; la &uacute;nica que le lleve, pero no entiendo ese p&aacute;nico. Es solo ir a la escuela, y all&iacute; est&aacute; con los profesores. Hasta han puesto seguridad. Ni que les fueran a matar&rdquo;, dice la mujer, frente a un grupo de j&oacute;venes migrantes que pasan las horas delante de su vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        Su posici&oacute;n no es la de muchos de los vecinos de Ceuta que, incluso viviendo en zonas sin asentamientos de migrantes y sin apenas presencia de estos <a href="https://www.eldiario.es/politica/consejo-administracion-puerto-ceuta-vota-ceder-terreno-acoger-personas-migrantes_1_13489246.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por las calles</a> &mdash;porque durante estas semanas la polic&iacute;a les ha presionado o forzado para expulsarlos de determinadas &aacute;reas y concentrado en otras zonas m&aacute;s empobrecidas&mdash;, expresan una mayor preocupaci&oacute;n por la incorporaci&oacute;n de sus hijos al colegio o instituto, especialmente por su sensaci&oacute;n de inseguridad ligada a la inmigraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El inicio del curso escolar en Ceuta llega en un contexto complejo, con la ciudad en crisis humanitaria, con miles de personas en situaci&oacute;n de calle tras la llegada de m&aacute;s de 70.000 migrantes y una lenta respuesta a la emergencia por parte de las instituciones. Los ni&ntilde;os ceut&iacute;es retoman la escuela despu&eacute;s de que algunos de sus centros educativos &mdash;tambi&eacute;n en las zonas de menos renta de la ciudad&mdash; hayan sido utilizados para alojar a personas migrantes, o cuyos alrededores a&uacute;n mantienen peque&ntilde;os asentamientos de los adultos y menores que a&uacute;n esperan una plaza de acogida por parte del Gobierno central y local. 
    </p><h2 class="article-text">El plan: vigilancia privada 24 horas y flexibilidad</h2><p class="article-text">
        Volver a clase esta semana ha requerido un plan de urgencia. Desde el Ministerio de Educaci&oacute;n, que tiene las competencias educativas en las ciudades aut&oacute;nomas, han realizado un plan de acci&oacute;n en las &uacute;ltimas semanas con el objetivo de asegurar un regreso a las aulas en circunstancias de seguridad.  &ldquo;Estamos en condiciones de garantizar que los colegios son un espacio seguro y el profesorado va a poder desempe&ntilde;ar su trabajo&rdquo;, explica Crist&oacute;bal Guzm&aacute;n a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, director provincial del Ministerio de Educaci&oacute;n y Formaci&oacute;n Profesional (MEFPD). Los centros que sirvieron de albergue provisional para cientos de menores fueron desalojados el 17 de agosto y sometidos a desinfecciones extraordinarias antes del inicio del curso. 
    </p><p class="article-text">
        En una apacible terraza del centro de la ciudad, una familia desayuna en la zona m&aacute;s c&eacute;ntrica y con mayor renta de ciudad. En el &aacute;rea amurallada y sus alrededores, apenas se perciben ya los efectos de la llegada de m&aacute;s de 70.000 personas en el mes de julio. &ldquo;Tenemos mucho miedo, no vamos a dejar que vaya sola al colegio, porque a veces a esa hora a&uacute;n est&aacute; oscuro. Nos da miedo que le hagan algo. Yo les miro la cara y me genera cosas horribles&rdquo;, explica uno de sus miembros. Reconocen que nunca les han hecho nada. Tampoco ninguno de ellos ha presenciado un hecho delictivo de los reci&eacute;n llegados, solo han o&iacute;do rumores del boca a boca, pero su sensaci&oacute;n al verlos por las calles es de inseguridad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por si acaso, mi hija no baja por la noche desde finales de julio. Prefiero no arriesgarme&rdquo;, explica una madre ceut&iacute;. Este miedo, trasladado por varias familias residentes en el centro de la ciudad, choca con la tranquilidad que reina en la zona amurallada en comparaci&oacute;n con otras &aacute;reas que s&iacute; concentran a la mayor&iacute;a de poblaci&oacute;n migrante. &ldquo;Est&aacute; m&aacute;s tranquilo, pero yo solo de ver a uno de ellos me pongo nerviosa&rdquo;, dice otra vecina residente en este punto de la localidad. 
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a (nombre ficticio) es una de las personas presentes en una de las manifestaciones celebradas en Ceuta contra la creaci&oacute;n de un campamento de migrantes en el puerto de la ciudad para acogerlos, identificarlos y sacarlos de las calles -donde pueden generar en la poblaci&oacute;n local esa sensaci&oacute;n de inseguridad-.  Enfadada al ver varias tiendas ya levantadas por el Gobierno central pese a la negativa del Ejecutivo local, despu&eacute;s de una hora de gritos contra la gesti&oacute;n gubernamental y envuelta en su bandera de Espa&ntilde;a, la se&ntilde;ora volv&iacute;a a casa refunfu&ntilde;ando: &ldquo;Pues ahora s&iacute; que no le voy a llevar al colegio. Se queda en casa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En la zona de Lomo Colmenar, donde se encuentra uno de los centros provisionales del Gobierno central para acoger y filiar a los migrantes, la preocupaci&oacute;n es mayor. En este punto pernoctan muchas personas a las puertas del campamento, con la intenci&oacute;n de conseguir una plaza en su interior. Su permanencia en la calle en condiciones precarias que rozan la insalubridad, porque no tienen otro lugar donde estar, genera problemas de convivencia. Melka tiene 16 a&ntilde;os y reconoce tener cierto temor a ir sola al instituto. Su padre, a su lado, dice que hasta que estas personas est&eacute;n bajo techo la llevar&aacute; al centro educativo. De nuevo, admiten que nunca han tenido problema directo con ellos, pero temen tenerlos y aplican precauciones de antemano. 
    </p><h2 class="article-text">Plan de Educaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Ante esta sensaci&oacute;n de inseguridad generalizada, el Ministerio ha desplegado un conjunto de actuaciones para reducir la preocupaci&oacute;n generalizada de las familias. Mientras Educaci&oacute;n aprob&oacute; la creaci&oacute;n de un &ldquo;vallado perimetral&rdquo; para los cinco centros m&aacute;s afectados, estos a&uacute;n no han podido crearse debido a los plazos de tramitaci&oacute;n. Hasta su instalaci&oacute;n, se ha optado por contratar vigilancia privada dentro de los centros educativos 24 horas al d&iacute;a durante todos los d&iacute;as de la semana. La medida lleva operativa desde el 1 de septiembre. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha dise&ntilde;ado &ldquo;un plan psicosocial&rdquo; para acompa&ntilde;ar al alumnado y al profesorado &ldquo;despu&eacute;s del mes que llevamos en la ciudad, donde algunos alumnos no han salido o lo han hecho acompa&ntilde;ados de sus familias&rdquo;. De forma complementaria, el Secretario de Estado de Educaci&oacute;n y de Formaci&oacute;n Profesional han aprobado un paquete de medidas espec&iacute;ficas y de flexibilizaci&oacute;n curricular para adaptar la docencia a la situaci&oacute;n cambiante de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El clima de preocupaci&oacute;n entre las familias y la comunidad escolar no se sit&uacute;a tanto en el interior de los colegios como en el entorno urbano y las inmediaciones de las instalaciones. La FAMPA y el Foro de la Educaci&oacute;n han trasladado como principal inquietud los peque&ntilde;os asentamientos que persisten en algunas zonas y en la seguridad en la calle. En este sentido, la Direcci&oacute;n Provincial de Educaci&oacute;n ha mantenido contactos con la Comisi&oacute;n Local de Seguridad y los Mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para coordinar dispositivos de vigilancia en las proximidades de los centros, adem&aacute;s de dar respuesta a peticiones concretas como la implantaci&oacute;n de aulas matinales en secundaria para facilitar una llegada acompa&ntilde;ada y resguardada del alumnado.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tenga cierto recelo a acudir al instituto, Melka ir&aacute; el pr&oacute;ximo lunes. &ldquo;Hay que seguir form&aacute;ndose y, aunque no haya normalidad, hay que continuar&rdquo;, dice la joven. En el Pr&iacute;ncipe, Salma defiende que el temor de sus vecinos responde a prejuicios y que, si hablasen con ellos, actuar&iacute;an de forma m&aacute;s natural. &ldquo;S&eacute; que son muchos, pero son personas normales. Puede haber alguien malo, pero la mayor&iacute;a de cosas que dicen son mentira&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/extrana-vuelta-cole-ceuta-hijo-ira-clase-sea-no-entiendo-panico-colectivo_1_13491151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 19:24:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La extraña vuelta al cole en Ceuta: vallados, vigilancia privada, nervios y dudas sobre si ir o no]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Ceuta,Valla de Ceuta,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El rechazo del Gobierno a los traslados de migrantes a la península y la falta de plazas de acogida prolongan la crisis humanitaria en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/rechazo-falta-gobierno-traslados-migrantes-peninsula-plazas-acogida-prolonga-crisis-humanitaria-ceuta_1_13488957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6baef550-44dc-44f3-b8a9-cd7be9646f0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El rechazo del Gobierno a los traslados de migrantes a la península y la falta de plazas de acogida prolongan la crisis humanitaria en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de un mes después, la emergencia humanitaria en Ceuta continúa con cientos de menores sin protección y miles de adultos viviendo a la intemperie, en condiciones insalubres, comida insuficiente y riesgo de agresiones </p><p class="subtitle">Investigación - La Guardia Civil informa a la jueza de que no recibió aviso alguno sobre “el alcance” que tendría la llegada de migrantes a Ceuta
</p></div><p class="article-text">
        En el laberinto formado por las naves industriales del Tarajal (Ceuta), en los recovecos existentes entre los portones mec&aacute;nicos de decenas de almacenes, las chabolas se acumulan. En su zona m&aacute;s profunda, m&aacute;s escondida, cientos de personas migrantes duermen en el suelo, a la intemperie, bajo el riesgo de agresiones racistas y peleas callejeras. En distintos rincones como este, hay ni&ntilde;os de apenas 13 a&ntilde;os a los que solo cuidan quienes se apiadan de ellos. Hay mujeres embarazadas que aguantan contracciones tumbadas sobre el duro suelo de un campo de f&uacute;tbol al aire libre. Hay j&oacute;venes heridos que no se atreven a ir al hospital, porque cuando lo hicieron solo recibieron gritos.
    </p><p class="article-text">
        Superado el mes de la llegada de m&aacute;s de 70.000 personas a Ceuta -de las que han regresado a Marruecos la mayor&iacute;a seg&uacute;n el Ministerio del Interior-, la crisis humanitaria contin&uacute;a en las calles de la ciudad aut&oacute;noma. La falta de espacio para atender a los migrantes, la lentitud en la habilitaci&oacute;n de nuevas plazas y la negativa del Gobierno a permitir los traslados a la pen&iacute;nsula (donde s&iacute; cuentan con espacio en la red estatal de acogida humanitaria) mantiene a miles de migrantes a la intemperie y sin acceso a servicios b&aacute;sicos, mientras que incrementa la tensi&oacute;n entre la poblaci&oacute;n local, en una ciudad de casi 20 kil&oacute;metros cuadrados y apenas 85.000 habitantes. 
    </p><p class="article-text">
        36 d&iacute;as despu&eacute;s, el Ministerio del Interior asegura que permanecen en la ciudad solo 5.000 migrantes de los 70.000 que alcanzaron Ceuta a finales de julio, pero las dimensiones de los asentamientos informales y el retraso en su filiaci&oacute;n ante la falta de espacios de acogida suficientes apuntan a que la cifra puede ser mucho mayor. Entre ellos, alrededor de 1.300 menores est&aacute;n acogidos en centros de la ciudad aut&oacute;noma, pero un solo paseo por la ciudad demuestra que cientos de menores a&uacute;n malviven en las calles, pese a sus sucesivos intentos de tratar de ser recibidos en un centro de acogida. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los adultos, la responsabilidad recae en el Ministerio de Migraciones, que ha empezado a trabajar en los trabajos de construcci&oacute;n de nuevas plazas en distintos puntos de la ciudad. La obras  y la instalaci&oacute;n de carpas avanzan, lo que evidencia una posible pr&oacute;xima apertura de nuevas instalaciones, mientras algunos vecinos organizan protestas casi diarias para evitarlas. Preguntados por los retrasos en la habilitaci&oacute;n de espacios, fuentes del departamento dirigido por Elma Saiz aseguran estar trabajando para abrir &ldquo;el mayor n&uacute;mero de plazas posibles en el menor tiempo posible&rdquo;. La apertura de nuevos lugares de acogida provisional no est&aacute; resultando sencilla en una ciudad de 20 kil&oacute;metros cuadrados, y que ya acog&iacute;a a un n&uacute;mero de migrantes considerable debido a su posici&oacute;n fronteriza. El Ejecutivo central necesita la cesi&oacute;n municipal del suelo, y el Ayuntamiento se choca con el rechazo vecinal de algunos barrios a recibirles.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno sufre desde el 8 de agosto dificultades para encontrar espacios en Ceuta donde alojar a los migrantes. El propio presidente de la ciudad rechaz&oacute; en la Junta de Seguridad Nacional a la que le invit&oacute; el presidente que se utilizaran los polideportivos para acoger a los inmigrantes. El Ejecutivo acept&oacute; la petici&oacute;n de Vivas y plante&oacute; utilizar dos espacios del Puerto de Ceuta, pero tambi&eacute;n aqu&iacute; se ha encontrado con obst&aacute;culos de &uacute;ltima hora. 
    </p><h2 class="article-text">Traslados a la pen&iacute;nsula, bloqueados</h2><p class="article-text">
        En anteriores crisis migratorias, la percepci&oacute;n de emergencia suele disiparse con una estrategia habitual: los traslados de migrantes a la pen&iacute;nsula, por los que el Ejecutivo desplaza a los adultos de aquellos lugares m&aacute;s colapsados a otros centros de la red de atenci&oacute;n humanitaria estatal. Ante la falta de espacio, el Gobierno suele permitir los traslados organizados de migrantes desde las ciudades aut&oacute;nomas (que no son parte del espacio Schengen) cuando su capacidad de acogida se encuentra superada. El Ministerio del Interior confirma a elDiario.es que, por el momento, no realizar&aacute; este tipo de traslados, dado que su objetivo contin&uacute;a devolver a las personas llegadas a Ceuta este verano. Sin embargo, retornarlas por la v&iacute;a regular es un procedimiento lento, que requiere de una infraestructura de acogida mayor de la existente en la ciudad aut&oacute;noma y la filiaci&oacute;n policial de todas ellas. Mientras, miles de personas siguen sin identificar y en situaci&oacute;n de calle. 
    </p><p class="article-text">
        Aya duerme con su novio en el suelo del asentamiento improvisado de las naves del Tarajal. Se ha buscado un lugar algo m&aacute;s solitario para tratar de esquivar las tensiones de convivencia surgidas durante las noches. &ldquo;Este sitio no es seguro, hay muchas peleas, no nos podemos duchar y apenas podemos comer. Queremos ir a un centro, pero siempre me rechazan&rdquo;, lamenta la mujer, de origen saharaui. Dice su procedencia con cierto temor a que otros compa&ntilde;eros escuchen su preocupaci&oacute;n: &ldquo;Me gustar&iacute;a pedir asilo, pero tampoco s&eacute; c&oacute;mo ni s&eacute; quien puede explicarme&rdquo;, dice la joven, de 27 a&ntilde;os. La falta de informaci&oacute;n jur&iacute;dica tambi&eacute;n brilla por su ausencia, especialmente en los asentamientos informales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La prioridad del Gobierno es concluir en Ceuta el proceso de triaje de las personas migrantes adultas y, en aquellos casos en los que el resultado sea su devoluci&oacute;n, ejecutarla a la mayor brevedad posible&rdquo;, sostienen fuentes del Ministerio del Interior. En una segunda fase, a&ntilde;aden, concluido ese proceso, el Gobierno resolver&aacute; la situaci&oacute;n de aquellas personas que, por ser solicitantes de protecci&oacute;n internacional o por determinadas circunstancias relacionadas con su vulnerabilidad, no pueden ser devueltas y deben permanecer en el pa&iacute;s&ldquo;, indican. Sin embargo, organizaciones en el terreno denuncian los obst&aacute;culos para pedir asilo y la falta de informaci&oacute;n al respecto. 
    </p><h2 class="article-text">Menores en la calle</h2><p class="article-text">
        Omar, de ojos claros y pelo rizado, trata de aparentar ser mayor de lo que su menudo cuerpo aparenta. Tiene 13 a&ntilde;os y lleva m&aacute;s de un mes en situaci&oacute;n de calle, durmiendo sobre cartones entre las naves de Tarajal, donde se concentran grandes grupos de personas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad en condiciones precarias sin apenas vigilancia. El 30 de julio se lanz&oacute; al mar solo con la intenci&oacute;n de llegar a Ceuta, como lleva intent&aacute;ndolo desde los 10 a&ntilde;os. Cuando se le pregunta d&oacute;nde duerme, se&ntilde;ala la acera de las naves del Tarajal. &ldquo;Estoy solo aqu&iacute;, no tengo madre, no tengo a nadie y all&iacute; solo est&aacute; mi padre, pero no est&aacute;n las cosas bien&rdquo;, dice el chaval. &ldquo;Intent&eacute; apuntarme en comisar&iacute;a para que me lleven a un centro, pero me dijeron &lsquo;fuera, fuera&rsquo;&rdquo;, a&ntilde;ade el peque&ntilde;o, horas antes de anochecer. 
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil encontrar en distintos puntos de la ciudad a decenas de menores, algunos a&uacute;n lejos de la mayor&iacute;a de edad, pasando la noche en la calle sin nadie que les atienda. La mayor&iacute;a, como Omar, preguntan c&oacute;mo pueden ser recibidos en un centro. Repiten su edad, ense&ntilde;an documentos si los tienen, pero no suelen recibir respuesta. Ceuta ya era una de las comunidades aut&oacute;nomas que hab&iacute;a solicitado la aplicaci&oacute;n de la ley de reubicaci&oacute;n de menores por la pen&iacute;nsula, pero las llegadas de finales de julio han agravado su ya escasa capacidad de acogida. La responsabilidad de atender a los ni&ntilde;os que llegan solos recae sobre el Gobierno local, pero todos sus centros contin&uacute;an colapsados 36 d&iacute;as despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Infancia ofreci&oacute; al Ejecutivo ceut&iacute; recibir a unas 500 ni&ntilde;as en plazas de acogida de centros gestionados por ONG de la pen&iacute;nsula, pero fuentes del departamento de Sira Rego aseguran que a&uacute;n no han recibido respuesta. Mientras, alrededor de 200 ni&ntilde;as duermen en un campo de f&uacute;tbol de la barriada del Pr&iacute;ncipe, donde son los propios vecinos del estigmatizado barrio quienes han decidido protegerlas, haciendo turnos para vigilar el bienestar de las peque&ntilde;as, ante el riesgo de agresiones sexuales o explotaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todav&iacute;a hay cientos de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as solos en las calles de Ceuta sin ser atendidos y expuestos a m&uacute;ltiples riesgos, como violencia, abusos o incluso trata de personas&rdquo;, denunci&oacute; recientemente el director ejecutivo de Uincef Espa&ntilde;a, Jos&eacute; Mar&iacute;a Vera. &ldquo;Estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as necesitan que se les registre de manera adecuada, se eval&uacute;en sus circunstancias particulares y se les traslade a lugares seguros&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Las ONG en el terreno denuncian que no se est&aacute;n cubriendo las necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas de los migrantes en situaci&oacute;n de calle, sean menores o adultos. La m&aacute;s esencial, la alimentaci&oacute;n, no est&aacute; cubierta para muchos. &ldquo;La situaci&oacute;n lejos de solucionarse se agrava en tres dimensiones. Lo primero que se mantiene es el hambre. Cruz Roja da una raci&oacute;n de comida al d&iacute;a, y no llega a todos los que la necesitan. Mucha gente en situaci&oacute;n de calle, que vive m&aacute;s escondida por miedo a las agresiones que denuncian, no la recibe&rdquo;, explica Ric Fern&aacute;ndez, coordinador del colectivo No Name Kitchen, que realizan repartos de comida diarios en zonas a donde la ayuda oficial no llega. &ldquo;Hemos visto a gente mascando ramas de &aacute;rboles, lo vimos al principio y lo hemos visto un mes despu&eacute;s&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Atrapados en Ceuta, los migrantes preguntan qu&eacute; va a ser de ellos. &ldquo;El impacto psicol&oacute;gico nos preocupa. El nivel de incertidumbre es total. Nadie informa, nadie filia, nadie dice lo que va a ser. La gente va de un lado para otro como ganado, siguiendo a la polic&iacute;a y al ej&eacute;rcito. Les mueve con palos y empujones&rdquo;, cuestiona Fern&aacute;ndez. Las condiciones de salud tampoco est&aacute;n siendo garantizadas, tal y como han documentado las organizaciones en el terreno. M&eacute;dicos del Mundo recuerda que miles de personas contin&uacute;an viviendo en campamentos improvisados, con un acceso muy limitado a agua potable, alimentaci&oacute;n, higiene y atenci&oacute;n sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n se&ntilde;ala que muchas de las patolog&iacute;as atendidas por sus equipos de emergencia est&aacute;n relacionadas con las condiciones del viaje, pero tambi&eacute;n por su propia estancia en la ciudad: lesiones f&iacute;sicas, cuadros de deshidrataci&oacute;n, problemas dermatol&oacute;gicos, infecciones, as&iacute; como un impacto sobre la salud mental derivado del estr&eacute;s, la incertidumbre y las experiencias traum&aacute;ticas vividas durante el proceso migratorio. M&aacute;s all&aacute; de la atenci&oacute;n de urgencia, M&eacute;dicos del Mundo subraya que uno de los principales problemas es la dificultad de acceso al sistema sanitario.
    </p><p class="article-text">
        Mientras una parte de la ciudad expresa su malestar por la llegada de miles de personas migrantes, otras vecinas han optado por responder desde la solidaridad. No forman parte de ninguna organizaci&oacute;n ni cuentan con grandes recursos, pero acuden a diario con agua, comida o bolsas de basura para quienes contin&uacute;an durmiendo a la intemperie. &ldquo;Lo poqu&iacute;simo que puedo hacer&rdquo;, explica Fatima, quien sale de su vivienda y habla con varios migrantes como si ya fuesen parte del barrio. &ldquo;Esta ma&ntilde;ana estaba lloviendo y yo he sacado bolsas de basura para que guardasen las pocas cosas que tienen&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ellas no fueron a la manifestaci&oacute;n celebrada este mi&eacute;rcoles en la ciudad en contra de la gesti&oacute;n de la crisis migratoria por parte del Gobierno central. No porque la consideran desacertada, dicen, sino porque perciben una politizaci&oacute;n de la misma y el rechazo de buena parte de los vecinos hacia las personas a las que tratan de ayudar cada d&iacute;a desde hace m&aacute;s de un mes. &ldquo;Siempre lo he notado, pero ahora les ha salido toda la bilis&rdquo;, afirma una de ellas, que insiste en separar a las personas migrantes de la pol&iacute;tica del pa&iacute;s vecino: &ldquo;Yo soy la primera que digo que [Mohamed VI] es un dictador. Preg&uacute;ntales a ellos si quieren volver a Marruecos. Te dicen que no. &iquest;C&oacute;mo no puede entender eso la gente?&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/rechazo-falta-gobierno-traslados-migrantes-peninsula-plazas-acogida-prolonga-crisis-humanitaria-ceuta_1_13488957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 21:05:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El rechazo del Gobierno a los traslados de migrantes a la península y la falta de plazas de acogida prolongan la crisis humanitaria en Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migrantes,España,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los migrantes que entraron a Ceuta: "Marruecos no nos envió, pero nadie nos frenó"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-entraron-ceuta-marruecos-no-envio-nadie-freno_1_13486143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9cc9c68-5511-47d3-b407-a7a914f13d07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x909y1022.jpg" width="1200" height="675" alt="Los migrantes que entraron a Ceuta: &quot;Marruecos no nos envió, pero nadie nos frenó&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los testimonios de una decena de migrantes entrevistados por elDiario.es respaldan la "permisividad" de los gendarmes marroquíes en la frontera de Ceuta durante los días 29, 30 y 31 de julio. Su relato de los hechos niega que fueran "enviados" por el régimen marroquí: hablan de su autoorganización a través de redes sociales y el boca a boca </p><p class="subtitle">
Sánchez mantiene que no hay “pruebas” contra Marruecos y dice que demostrará con dosieres que no hubo avisos previos</p></div><p class="article-text">
        Llegar a Ceuta no era f&aacute;cil, por eso Ossama entrenaba casi a diario para nadar lo m&aacute;s r&aacute;pido posible. Antes <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/miles-personas-cruzan-ceuta-mayor-entrada-crisis-2021-queremos-ayudar-padres-no-hay_1_13419247.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del pasado 30 de julio</a>, el adolescente hab&iacute;a intentado alcanzar la ciudad aut&oacute;noma en cinco ocasiones, pero ninguna con &eacute;xito. Los controles de los agentes marroqu&iacute;es, cuenta, hac&iacute;an dif&iacute;cil su salida y lo obligaban a recorrer largas distancias para esquivar ser detectado en el camino, pero ni aun as&iacute; consegu&iacute;a su objetivo. &ldquo;Esta vez todo fue diferente&rdquo;, dice con sonrisa t&iacute;mida. &ldquo;Me met&iacute; en el agua al lado de la frontera. Pas&eacute; al lado de los gendarmes marroqu&iacute;es. Nadie nos paraba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco frenaron a Hamza. &ldquo;Nos dec&iacute;an: &lsquo;Vamos, vamos&rdquo;, relata el joven. Ni a Mohamed, quien ha perdido la cuenta de las veces que lo hab&iacute;a intentado hasta entonces. &ldquo;&Eacute;ramos muchos y nos dejaban pasar. La puerta de Espa&ntilde;a estaba abierta&rdquo;, describe el joven, de 27 a&ntilde;os. Son solo tres de la decena de testimonios, recogidos por elDiario.es, de quienes llegaron a la ciudad aut&oacute;noma los pasados d&iacute;as 30 y 31 de julio, cuando cerca de 70.000 migrantes rodearon a nado el espig&oacute;n fronterizo sin apenas control marroqu&iacute;, seg&uacute;n su relato. 
    </p><p class="article-text">
        El Ejecutivo lleva d&iacute;as asegurando que no hay pruebas de que Marruecos estuviera detr&aacute;s de la entrada masiva en Ceuta. Este jueves, el presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, en su comparecencia ante el pleno del Congreso, ha reiterado su posici&oacute;n y aunque s&iacute; ha reconocido tener confirmado que las fuerzas de seguridad marroqu&iacute;es &ldquo;permitieron&rdquo; la entrada masiva al menos durante el d&iacute;a 30 de julio, asegura que el Ejecutivo desconoce si se trat&oacute; de un hecho involuntario o intencionado.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Éramos muchos y nos dejaban pasar. La puerta estaba abierta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hamza</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos que el 30 de julio la gendarmer&iacute;a permiti&oacute; el cruce de la frontera. Y que despu&eacute;s lo control&oacute;. &iquest;A qu&eacute; se debi&oacute; la falta de control? &iquest;Hubo incapacidad o inacci&oacute;n? Nuestros servicios de inteligencia dar&aacute;n con todas las claves. Vamos a hacer p&uacute;blicos todos los informes. De momento, ninguna de estas instituciones ha entregado evidencias s&oacute;lidas de que Marruecos planificara o ejecutara este episodio&rdquo;, ha declarado S&aacute;nchez en la C&aacute;mara Baja.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios de los migrantes y varias im&aacute;genes a las que ha accedido elDiario.es reflejan la falta de controles marroqu&iacute;es de aquellas jornadas en la frontera con la ciudad aut&oacute;noma. Un v&iacute;deo al que ha tenido acceso este medio muestra que la inacci&oacute;n de los agentes permaneci&oacute; incluso el d&iacute;a 1 de agosto, al menos en algunos puntos de la frontera entre Marruecos y Ceuta. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xb3mnuu" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        En una de las im&aacute;genes, los agentes alau&iacute;es se encuentran en grupo, parados en una playa del extremo marroqu&iacute; de la frontera, mientras a su lado una decena de chavales nadan con cierta tranquilidad a escasos metros de la orilla con direcci&oacute;n a aguas espa&ntilde;olas. Una fuente policial espa&ntilde;ola, presente en la frontera el d&iacute;a 30 de julio, tambi&eacute;n confirma haber sido testigo de la &ldquo;permisividad&rdquo; de las fuerzas de fronterizas del pa&iacute;s vecino: &ldquo;La pasividad era total&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero &ldquo;permisividad&rdquo; o reducci&oacute;n de la vigilancia no es sin&oacute;nimo de organizaci&oacute;n de la entrada masiva. Levantar los controles y dejar pasar a quienes tratan de llegar a Espa&ntilde;a, una estrategia reiterada por el Reino alau&iacute; para presionar al Gobierno espa&ntilde;ol en funci&oacute;n de sus intereses pol&iacute;ticos o econ&oacute;micos, es distinto a orquestar la totalidad de la entrada de 70.000 personas o enviar a miles de ellas a la frontera &ndash;como han deslizado diputados de distintas fuerzas pol&iacute;ticas en el Congreso de Diputados este jueves&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Los migrantes entrevistados por elDiario.es confirman la primera: todos los que entraron los d&iacute;as 30 y 31 de julio contactados por este medio aseguran no haberse encontrado la oposici&oacute;n habitual de los gendarmes fronterizos de Marruecos. Pero su versi&oacute;n s&iacute; choca con el relato de que miles de personas fueron &ldquo;enviadas&rdquo; o acompa&ntilde;adas a la frontera, al menos no con una intervenci&oacute;n de las autoridades. S&iacute; hablan de &ldquo;consejos&rdquo; o &ldquo;&aacute;nimos&rdquo; mientras estos atravesaban el espig&oacute;n fronterizo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Hamza, marroquí que entró el 30 de julio a Ceuta, junto a la cabaña donde vive a la intemperie en una playa de la ciudad autónoma desde hace un mes."
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            <span class="title">
                Hamza, marroquí que entró el 30 de julio a Ceuta, junto a la cabaña donde vive a la intemperie en una playa de la ciudad autónoma desde hace un mes.                            </span>
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        &ldquo;Yo s&eacute; que me dejaron pasar, pero no puedo saber por qu&eacute;. No s&eacute; de pol&iacute;tica&rdquo;, explica Hamza, un joven marroqu&iacute; de 27 a&ntilde;os que malvive desde su llegada a la ciudad en un asentamiento levantado en la playa del Trampol&iacute;n. &ldquo;Dicen que Marruecos querr&iacute;a quedarse con Ceuta. Si he salido de Marruecos es para vivir en Espa&ntilde;a. Podr&iacute;a alistarme en el Ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol para defender la ciudad antes que volver all&iacute;&rdquo;, ejemplifica el hombre para distanciarse de una supuesta organizaci&oacute;n marroqu&iacute;. &ldquo;Dicen que nos ha mandado Marruecos, pero la mayor&iacute;a queremos venir desde hace a&ntilde;os. Si lo organizaron, yo no me enter&eacute;. Supimos que estaba abierta y entramos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Redes sociales y boca a boca</h2><p class="article-text">
        Hablan del <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/rutas-testimonios-consejos-gesto-cruce-ceuta-redes-sociales_1_13433662.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">boca a boca, de los avisos entre amigos o publicaciones en redes sociales, </a>de las que de momento se desconoce un origen espec&iacute;fico. Dicen que, de una manera u otra, les lleg&oacute; el mensaje de que &ldquo;la frontera de Ceuta estaba abierta&rdquo;, lo que precipit&oacute; su salida para probar suerte. Unos estaban en grupos WhatsApp donde se organizaba la entrada desde principios de julio; otros improvisaron su traves&iacute;a el mismo d&iacute;a al conocer que miles de personas estaban logrando su objetivo. 
    </p><p class="article-text">
        Estos testimonios recogidos por elDiario.es coinciden en parte con el informe policial realizado por el Centro Nacional de Inmigraci&oacute;n y Fronteras (CENIF). &ldquo;Las Redes Sociales resultan imprescindibles para lograr una propagaci&oacute;n multitudinaria del llamamiento. En el caso de la convocatoria para el 30 de julio, como para las restantes entradas masivas, la viralizaci&oacute;n se produce en diferentes fases&rdquo;, sostiene el documento. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la madrugada del 30 al 31 de julio, por el paseo mar&iacute;timo de Castillejos, la localidad marroqu&iacute; m&aacute;s pr&oacute;xima a Ceuta, centenares de j&oacute;venes corr&iacute;an en grupos en direcci&oacute;n a la frontera, con el objetivo de adentrarse en el agua y comenzar a nadar. &ldquo;Mientras la gente corr&iacute;a hacia la frontera, hab&iacute;a varios furgones policiales aparcados en el paseo. Un agente marroqu&iacute; estaba ah&iacute; parado, mirando su m&oacute;vil, como si nada estuviese pasando&rdquo;, explic&oacute; a elDiario.es una persona que se encontraba en ese momento en la zona. &ldquo;Los dejaban pasar, no los frenaban&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Normalmente, cuando lo había intentado, casi cada cinco metros había un policía marroquí, desde la frontera hasta Rincón, casi cada cinco metros. Pero ese día no había nada. Habían desaparecido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Oussman</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Youssef, un hombre de 40 a&ntilde;os, conoci&oacute; la convocatoria de entrada masiva a Ceuta en redes sociales. &ldquo;Lo vi por Instagram, Facebook, TikTok y todo eso. Cog&iacute; un taxi de T&aacute;nger a Tetu&aacute;n. Y luego otro de Tetu&aacute;n a Castillejos. Al ver que la gente pod&iacute;a entrar, el conductor del taxi entr&oacute; conmigo y dej&oacute; el taxi en una tienda de cosas Castillejos&rdquo;, a&ntilde;ade el hombre. A su lado, Oussman asegura que &eacute;l ya &ldquo;ten&iacute;a un plan para intentar entrar a Ceuta a nado&rdquo;, pero al acercarse e la frontera se sorprendi&oacute; al ver a cientos de personas en la zona con el mismo objetivo. &ldquo;Cuando llegu&eacute;, todos estaban corriendo, hab&iacute;a mucha gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El adolescente marroqu&iacute; pens&oacute; que se iba a encontrar un mayor despliegue policial. &ldquo;Normalmente, cuando lo hab&iacute;a intentado, casi cada cinco metros hab&iacute;a un polic&iacute;a marroqu&iacute;, desde la frontera hasta Rinc&oacute;n, casi cada cinco metros. Pero ese d&iacute;a no hab&iacute;a nada. Hab&iacute;an desaparecido&rdquo;, explica el chaval. Pens&oacute; que iba a tener que nadar desde un punto alejado de la frontera, pero acab&oacute; rodeando el espig&oacute;n acompa&ntilde;ado de cientos de personas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Oussman, en la cabaña donde vive en una playa de la ciudad de Ceuta."
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                Oussman, en la cabaña donde vive en una playa de la ciudad de Ceuta.                            </span>
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        &ldquo;Los agentes no nos paraban. Dec&iacute;an: &lsquo;Corre, corre&rsquo;. Hasta hab&iacute;a polic&iacute;as que se quitaron el uniforme y cruzaron con nosotros&rdquo;, dice el peque&ntilde;o, que proviene de una familia humilde. Seg&uacute;n los testimonios recabados, el d&iacute;a 31 de julio algunos agentes marroqu&iacute;es solo interven&iacute;an en un caso. &ldquo;Si pis&aacute;bamos el espig&oacute;n, nos daban golpes en las manos. Nos dec&iacute;an que solo pod&iacute;amos ir por el agua&rdquo;, explica Hamza. A su lado, Mohamed asiente. &ldquo;Dec&iacute;an: &lsquo;Vamos, vamos, por el agua&rsquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El testimonio de ambos j&oacute;venes conecta con otro extracto del informe policial. &ldquo;En las entrevistas realizadas, los inmigrantes relatan de forma pr&aacute;cticamente un&aacute;nime que los efectivos policiales no s&oacute;lo permanec&iacute;an en actitud pasiva antes los intentos de entrada, sino que les ofrec&iacute;an indicaciones para que accediesen a trav&eacute;s del agua por la zona del Espig&oacute;n de El Tarajal y no por otros accesos&rdquo;, recoge el documento, al que ha accedido elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        El informe de la Polic&iacute;a que se&ntilde;ala la participaci&oacute;n de Fuerzas de la Seguridad marroqu&iacute;es no ha hecho cambiar de posici&oacute;n al Gobierno. El Ejecutivo considera que a&uacute;n no existen &ldquo;pruebas concluyentes&rdquo; ni &ldquo;evidencias&rdquo; de que Marruecos est&eacute; detr&aacute;s del paso masivo a Ceuta del 30 de julio. As&iacute; lo ha dicho Pedro S&aacute;nchez en el Congreso de los Diputados durante su comparecencia de este jueves, en la que ha revelado que el Ejecutivo convoc&oacute; a la embajadora marroqu&iacute; el pasado 21 de agosto tras las declaraciones p&uacute;blicas de varios ministros de Mohamed VI en las que reclamaban la soberan&iacute;a sobre las dos ciudades aut&oacute;nomas. Este jueves<a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-comparecencia-pedro-sanchez-ceuta-actualidad-politica-directo_6_13483856_1124724.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tambi&eacute;n se ha conocido</a> que las autoridades marroqu&iacute;es han trasladado al Ejecutivo espa&ntilde;ol que han abierto una investigaci&oacute;n sobre la entrada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy consciente de las dudas, de los indicios. Pero se&ntilde;or&iacute;as, como presidente del Gobierno me corresponde gestionar esta crisis con rigor y con prudencia. Y lo cierto y verdad es que a d&iacute;a de hoy nadie ha aportado pruebas al Gobierno que permitan concluir que esta entrada masiva en la ciudad espa&ntilde;ola de Ceuta fuera dise&ntilde;ada o ejecutada por las autoridades marroqu&iacute;es&rdquo;, asegur&oacute; este jueves. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-entraron-ceuta-marruecos-no-envio-nadie-freno_1_13486143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 20:08:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los migrantes que entraron a Ceuta: "Marruecos no nos envió, pero nadie nos frenó"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Marruecos,Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un menor migrante diabético llegado en julio a Ceuta muere en un centro de acogida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/menor-marroqui-diabetico-llegado-julio-ceuta-muere-centro-acogida_1_13485172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb2ed463-6d9c-4113-8536-afaf3298fea1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149191.jpg" width="5451" height="3066" alt="Un menor migrante diabético llegado en julio a Ceuta muere en un centro de acogida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El adolescente padecía diabetes severa y había reibido seguimiento médico tras su llegada por esta razón, según fuentes del ejecutivo local</p><p class="subtitle">PODCAST - ¿Fue Marruecos o no? Hablan las ‘armas arrojadizas’ de Ceuta
</p></div><p class="article-text">
        Un menor marroqu&iacute; de 17 a&ntilde;os llegado a Ceuta durante la crisis migratoria del pasado mes de julio ha fallecido en un centro de acogida gestionado por la ciudad aut&oacute;noma, seg&uacute;n confirman fuentes del departamento de Infancia del Gobierno ceut&iacute; y el Ministerio de Sanidad. El adolescente padec&iacute;a diabetes severa y hab&iacute;a recibido seguimiento m&eacute;dico tras su llegada por esta raz&oacute;n, seg&uacute;n fuentes del ejecutivo local. 
    </p><p class="article-text">
        El menor ha fallecido en su habitaci&oacute;n del centro de acogida de La Esperanza (Ceuta) aparentemente por una &ldquo;hipoglucemia severa&rdquo;, seg&uacute;n fuentes sanitarias. Un compa&ntilde;ero de cuarto lo encontr&oacute; sin vida cuando iba a despertarlo y avis&oacute; a los educadores, tal y como ha adelantado El Faro de Ceuta. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Ministerio de Infancia, los centros de acogida de la ciudad aut&oacute;noma albergan a 1.478 menores, una cifra que puede ser superior, dado que decenas de chavales de menos de 18 a&ntilde;os siguen durmiendo a la intemperie, pese a sus intentos de acceder a un espacio de protecci&oacute;n debido a la saturaci&oacute;n de la red de acogida, tal y como ha comprobado este medio. Seg&uacute;n el Ministerio del Interior, han sido identificados 2.168 menores migrantes llegados desde el 30 de julio a la ciudad aut&oacute;noma. 
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del Gobierno local y del Ministerio de Sanidad insisten que el menor fallecido se encontraba &ldquo;controlado&rdquo; y bajo seguimiento m&eacute;dico, sin embargo, el caso despierta las alertas sobre la atenci&oacute;n recibida por los chavales llegados a la ciudad aut&oacute;noma en un momento de colapso de sus recursos para hacerse cargo de los ni&ntilde;os y adolescentes que han llegado solos a la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Ministerio de Infancia, tras la &uacute;ltima crisis migratoria se ha producido un cambio en el perfil de los menores. Seg&uacute;n sus datos, hay cerca de 700 ni&ntilde;as y se ha producido un incremento de ni&ntilde;os por debajo de los 13 a&ntilde;os. 
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/menor-marroqui-diabetico-llegado-julio-ceuta-muere-centro-acogida_1_13485172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 12:51:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un menor migrante diabético llegado en julio a Ceuta muere en un centro de acogida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De "despejar" el centro de migrantes a los aplausos a militares: el antes y después de la marcha en Ceuta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/decenas-miles-ceuties-reivindican-marcha-espanolidad-ciudad-fronteriza-sentimos-abandonados_1_13483383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa2d56b3-5f6c-42c3-9249-bb12f2628d8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1003y1009.jpg" width="1200" height="675" alt="De &quot;despejar&quot; el centro de migrantes a los aplausos a militares: el antes y después de la marcha en Ceuta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la protesta de este miércoles en la ciudad autónoma se han repetido los cánticos contra el Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusan de abandono y "traición"</p><p class="subtitle">Miles de ciudadanos salen a la calle en apoyo a Ceuta y contra la gestión del Gobierno: “¡Sánchez, traidor!”
</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de militares camina por la principal calle comercial de Ceuta. A su alrededor, las mesas en las terrazas de varias cafeter&iacute;as est&aacute;n ocupadas de ceut&iacute;es que disfrutan del festivo que conmemora la conquista espa&ntilde;ola de la ciudad. Al paso de los uniformados, un grupo de vecinos vestidos con los colores de las banderas rojigualdas rompen en aplausos. &ldquo;&iquest;Donde se ha visto que haya militares en el centro de una ciudad? Pero ellos son los &uacute;nicos que nos defienden&rdquo;, dice un hombre, con su hijo en brazos, preparados para acudir a la manifestaci&oacute;n para reivindicar la espa&ntilde;olidad de la ciudad aut&oacute;noma y cuestionar la gesti&oacute;n gubernamental de la llegada de 70.000 migrantes a la ciudad hace un m&aacute;s de un mes. 
    </p><p class="article-text">
        A unos 500 metros, otro grupo de militares intentaba despejar la zona de cualquier persona que pareciese migrante en situaci&oacute;n irregular, en una ciudad caracterizada por la diversidad y la multiculturalidad. Cuando se topa con Youssef, uno de los migrantes marroqu&iacute;es que<a href="https://www.eldiario.es/temas/ceuta/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> entraron de forma masiva en la ciudad aut&oacute;noma a finales de julio</a>, se dirige a &eacute;l en tono amenazante. &ldquo;Te tienes que ir. Vete a Marruecos. Te voy a llevar yo mismo a la frontera, a Marruecos&rdquo;, le dice el uniformado. El hombre se hab&iacute;a acercado al centro de la localidad junto con Ossama, un adolescente marroqu&iacute; de 17 a&ntilde;os al que protege como su hijo, para intentar cargar su tel&eacute;fono m&oacute;vil. Nervioso trat&oacute; de buscar ayuda ante lo que ser&iacute;a una actuaci&oacute;n ilegal, pues una expulsi&oacute;n debe realizarse a trav&eacute;s de un procedimiento administrativo. Cuando el militar es consciente de la presencia de la periodista junto al hombre marroqu&iacute;, su tono amenazante se transforma en informativo. Deja de dirigirse al hombre afectado y solo da explicaciones a quien le acompa&ntilde;a: &ldquo;Tenemos orden de despejar la zona de gente inmigrante&rdquo;, apunta con una actitud ahora apaciguadora tranquila. 
    </p><p class="article-text">
        La directriz de evitar la presencia de personas reci&eacute;n llegadas a Ceuta de manera irregular ten&iacute;a sentido y se explica con la tensi&oacute;n palpable en las calles de la ciudad aut&oacute;noma durante las &uacute;ltimas semanas. &ldquo;Si me lo hubiese dicho as&iacute;, me habr&iacute;a ido. Pero me dec&iacute;a que me ten&iacute;a que ir con &eacute;l a la frontera de vuelta a Marruecos&rdquo;, dijo el homre resignado. Mientras buscaba el modo de regresar al precario asentamiento donde malvive desde su llegada a la ciudad, algunos de quienes se acercaban al centro de Ceuta cubiertos con banderas de Espa&ntilde;a dirig&iacute;an miradas de sospecha hacia todo aquel que no pareciese ceut&iacute;. Durante el &uacute;ltimo mes, decenas de migrantes han denunciado agresiones de grupos organizados mientras dorm&iacute;an a la intemperie. Quienes ayudan a estas personas con el reparto de comida, como el colectivo No Name Kitchen o Cruz Roja, tambi&eacute;n han sufrido ataques verbales o acciones que obstaculizan su labor. 
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n ceut&iacute;, compuesta por un 45% de poblaci&oacute;n musulmana, comparte una sensaci&oacute;n com&uacute;n de abandono institucional ante la llegada de migrantes. Un mes despu&eacute;s, en una ciudad de 20 kil&oacute;metros cuadrados, la falta de respuesta gubernamental para la acogida de estas personas sigue siendo palpable en las calles de algunos barrios y playas de Ceuta. Pero entre quienes critican la respuesta y  piden m&aacute;s apoyo para la ciudad aut&oacute;noma existen enfoques muy diferentes. Por un lado, quienes observan la precariedad en la que vivien los reci&eacute;n llegados desde un enfoque humanitario y piden m&aacute;s recursos para la acogida de los reci&eacute;n llegados o traslados a la pen&iacute;nsula ante la falta de capacidad de una localidad de apenas 85.000 habitantes. Por otro, muchos ceut&iacute;es han dado el paso a una postura m&aacute;s dura contra la inmigraci&oacute;n, desde la que tachan a los reci&eacute;n llegados como &ldquo;invasores&rdquo; para los que reclaman su expulsi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En la manifestaci&oacute;n de este mi&eacute;rcoles, los segundos hac&iacute;an m&aacute;s ruido. &ldquo;Expulsi&oacute;n, invasores&rdquo;, gritaron en distintas ocasiones en la protesta, en la que han participado decenas de miles de ceut&iacute;es. Mientras ellos caminaban en una marcha que se transform&oacute; en una suerte de reivinidaci&oacute;n de la espa&ntilde;olidad de Ceuta, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/guerra-matando-historia-sudaneses-esperan-asilo-ceuta-no-volver_1_13477467.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> miles de personas contin&uacute;an malviviendo</a> en la ciudad ante la falta de plazas de acogida suficientes, mientras el Gobierno central se niega a agilizar los traslados de migrantes a la pen&iacute;nsula, donde existen plazas para recibirlos en la red de atenci&oacute;n humanitaria estatl. A la que no se sumaron las dos asociaciones de vecinos m&aacute;s activas <a href="https://cadenaser.com/video/nacional/2026/09/02/las-dos-asociaciones-de-vecinos-mas-activas-en-ceuta-no-participaran-en-las-manifestaciones-al-considerarlas-politizadas-cadena-ser/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en el apoyo a los migrantes porque &ldquo;la consideran politizada&rdquo;</a>, se han repetido los c&aacute;nticos contra el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez, al que acusan de abandono y &ldquo;traici&oacute;n&rdquo;. 
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                    alt="Ceutíes participan este miércoles en una marcha en la ciudad autónoma."
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                Ceutíes participan este miércoles en una marcha en la ciudad autónoma.                            </span>
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        &ldquo;Nos sentimos abandonados. No existimos. Esa gente lleva un mes en las calles, no pueden estar as&iacute;. No s&eacute; cu&aacute;l es la soluci&oacute;n, pero Ceuta es muy peque&ntilde;a para absorber a tanta gente&rdquo;, dice Marian, una mujer musulmana presente en la manifestaci&oacute;n. En el manifiesto, una joven ceut&iacute; dendi&oacute; la &ldquo;soberan&iacute;a espa&ntilde;ola de la ciudad&rdquo; y solicit&oacute; una respuesta &ldquo;conjunta&rdquo; del Estado y un &ldquo;compromiso firme de la UE&rdquo;. Aunque han acudido vecinas y vecinos musulmanes, su presencia en la protesta no es representativa con respecto al porcentaje de poblaci&oacute;n en la ciudad aut&oacute;noma. 
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica ha acompa&ntilde;ado toda la marcha, con canciones que reivindican espec&iacute;ficamente la espa&ntilde;olidad de Ceuta, as&iacute; como el himno nacional o <em>Paquito el chocolatero</em>. El car&aacute;cter fronterizo de Ceuta y la reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica de Marruecos sobre las ciudades aut&oacute;nomas marcan la reacci&oacute;n de parte de la sociedad ceut&iacute; ante las llegadas irregulares, a la que muchos reaccionan con una exaltaci&oacute;n de su pertenencia a Espa&ntilde;a. La entrada de alrededor de 70.000 personas ha sido interpretada por parte de la poblaci&oacute;n como un &ldquo;ataque&rdquo; el pa&iacute;s vecino a la soberan&iacute;a espa&ntilde;ola, al entender que Marruecos no control&oacute; la frontera con &ldquo;una intenci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;. Sin embargo, en la manifestaci&oacute;n ning&uacute;n c&aacute;ntico mencion&oacute; el r&eacute;gimen marroqu&iacute;, ni apel&oacute; directamente al pa&iacute;s vecino, en una localidad que tambi&eacute;n depende de la actividad econ&oacute;mica fronteriza. 
    </p><p class="article-text">
        En medio, algunas de las personas marroqu&iacute;es llegadas en julio, a las que los c&aacute;nticos acusaban de &ldquo;invasores, insisten en diferenciarse del r&eacute;gimen del que huyen, as&iacute; de unas supuestas pretensiones pol&iacute;ticas de Marruecos que no son las suyas. &rdquo;No s&eacute; por qu&eacute; pudimos pasar tan f&aacute;cil, dicen que Marruecos quiere Ceuta, pero si viniesen a conquistarla, me ofrecer&iacute;a voluntario para defender a Espa&ntilde;a. Yo no quiero invadir, quiero vivir aqu&iacute; como uno m&aacute;s&ldquo;, dec&iacute;a Hamza, horas antes de la manifestaci&oacute;n, en uno de los asentamientos donde malviven en la ciudad desde hace m&aacute;s de un mes. &rdquo;No s&eacute; de pol&iacute;tica, no s&eacute; por qu&eacute; Marruecos nos dej&oacute; pasar ese d&iacute;a, pero nosotros no lo hicimos para invadir o porque nadie nos lo orden&oacute;. Solo queremos trabajar&ldquo;, explica frente a la chabola levantada en una de las playas de la ciudad. 
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                Ceutíes en la manifestación de este miércoles en Ceuta.                            </span>
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        Seg&uacute;n el discurso oficial, Ceuta es un &ldquo;crisol de culturas&rdquo;. Sus 80.000 habitantes se reparten casi a partes iguales entre la comunidad cristiana-occidental y la creciente &aacute;rabo-musulmana. A ellas se suman la jud&iacute;a y la hind&uacute;, minoritarias pero con un peso socioecon&oacute;mico muy significativo. Pero la sociedad caballa no se distribuye de la misma manera por la peque&ntilde;a localidad fronteriza. Por un lado, el centro, anta&ntilde;o separado del continente por un foso, concentra a la poblaci&oacute;n con mayor poder adquisitivo. Esta, conservadora y tradicionalista, siempre ha sido el feudo del PP, con un fuerte peso del funcionariado. En el primer cintur&oacute;n de la periferia se agrupan los barrios de la primera expansi&oacute;n hacia el Campo Exterior con miles de viviendas militares, es el gran caladero de Vox.  En el extrarradio se asienta la poblaci&oacute;n &aacute;rabo-musulmana, que concentra las mayores tasas de paro, infravivienda y fracaso escolar.
    </p><p class="article-text">
        Finalizada la manifestaci&oacute;n, algunos de sus participantes se relajaban en las terrazas del centro de la ciudad. Cada vez que un grupo de polic&iacute;as nacionales atravesaba la v&iacute;a comercial principal, varias mesas estallaban en aplausos para vitorear a los agentes en una ciudad donde  se percibe un fuerte respaldo ciudadano a las fuerzas y cuerpos de seguridad. Seg&uacute;n datos oficiales recientes, en Ceuta residen 1.041 miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado, 3.218 militares y 300 polic&iacute;as locales. En una localidad de 80.000 habitantes con tal peso del funcionariado policial, pocos son los caballas que no cuentan con un familiar o amigo militar, polic&iacute;a o guardia civil. 
    </p><p class="article-text">
        La marcha, calificada de hist&oacute;rica por muchos de sus participantes, se desarroll&oacute; de forma pac&iacute;fica en t&eacute;rminos generales. Sin embargo, los ataques a los periodistas, especialmente a aquellos de medios considerados progresistas, fueron constantes. Durante las conexiones en directo de sus trabajadores, los insultos por parte de algunos manifestantes se repitieron, pero el punto &aacute;lgido de violencia contra los informadores se produjo en el &uacute;ltimo tramo de la manifestaci&oacute;n, cuando un trabajador de Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola fue agredido por uno de los manifestantes mientras el profesional informaba de la protesta, lo que motiv&oacute; la detenci&oacute;n del agresor, seg&uacute;n ha podido saber elDiario.es. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/decenas-miles-ceuties-reivindican-marcha-espanolidad-ciudad-fronteriza-sentimos-abandonados_1_13483383.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 18:53:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De "despejar" el centro de migrantes a los aplausos a militares: el antes y después de la marcha en Ceuta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Marruecos,Protestas,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hotel de Pereira que concentró las últimas esperanzas de vida bajo los escombros del terremoto: "Ya solo quedan cuerpos y maletas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/hotel-pereira-concentro-ultimas-esperanzas-vida-escombros-terremoto-quedan-cuerpos-maletas_1_13449596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/232d21f5-978a-4440-9bc6-fa97c087f017_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1294y478.jpg" width="1200" height="675" alt="El hotel de Pereira que concentró las últimas esperanzas de vida bajo los escombros del terremoto: &quot;Ya solo quedan cuerpos y maletas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El terremoto ha dejado hasta este sábado 294 fallecidos, 3.935 heridos y 320 desaparecidos, según el último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres de Colombia</p><p class="subtitle">De la Espriella impone su filtro ideológico a la entrada de ayuda tras el terremoto y veta a los rescatistas de México</p></div><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos coletazos de esperanza en Pereira estaban en un solo punto de la ciudad: el Hotel Dibeni. Los equipos profesionales concentraban esfuerzos en sus ruinas, donde rescatistas y autoridades aseguraron detectar varias &ldquo;se&ntilde;ales de vida&rdquo;. Los voluntarios que retiraban escombros en cadena humana se animaban unos a otros, aferr&aacute;ndose a cada sonido, a cada posible contacto, a cada m&iacute;nima posibilidad de encontrar supervivientes mientras el olor a descomposici&oacute;n empezaba a sentirse cada vez m&aacute;s fuerte en los restos del temblor que azot&oacute; el eje cafetero de Colombia. &ldquo;Hay vida&rdquo;, se dec&iacute;an quienes hablaban de posibles &ldquo;milagros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No solo eran suposiciones de los voluntarios. La directora de los Bomberos de Pereira afirm&oacute; que una mujer atrapada bajo los escombros mientras abrazaba a su hija hab&iacute;a respondido a los contactos, pero el d&iacute;a acab&oacute; y no hubo vida. De las tripas del edificio solo pudieron sacar ya cuerpos de quienes pasaban la noche en uno de los hoteles m&aacute;s grandes de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hubo milagro en el rescate de Daniela Largo, una mujer que hab&iacute;a permanecido 36 horas entre los escombros y cuyo rescate hab&iacute;a supuesto un momento de esperanza de las labores de b&uacute;squeda en Pereira. Finalmente falleci&oacute; tras once d&iacute;as en cuidados intensivos. El terremoto ha dejado hasta este s&aacute;bado 294 fallecidos, 3.935 heridos y 320 desaparecidos, seg&uacute;n el &uacute;ltimo balance de la Unidad Nacional para la Gesti&oacute;n del Riesgo de Desastres (UNGRD). 
    </p><p class="article-text">
        Cuando muchos a&uacute;n hablaban de vida en las entra&ntilde;as del hotel, un rescatista caminaba sobre los cascotes con una maleta negra. Era la bolsa de viaje de Juan Felipe Giraldo, de 24 a&ntilde;os, un comerciante de Bogot&aacute; que hab&iacute;a llegado a Pereira unas horas antes del se&iacute;smo. Su padre, Hern&aacute;n Giraldo, lo buscaba desde el pasado lunes y, casi siempre presente durante las labores de b&uacute;squeda, presenciaba cada intento de contacto de los equipos de rescate con posibles supervivientes con la esperanza de recibir una nueva &ldquo;se&ntilde;al de vida&rdquo; a la que aferrarse. Este viernes, como tambi&eacute;n el jueves y el mi&eacute;rcoles, las hubo. Los sonidistas y los esc&aacute;neres hab&iacute;an localizado posibles signos de personas supervivientes: un sonido, calor en determinadas zonas, la identificaci&oacute;n del lugar por parte de los perros militares... Pero la jornada de rescate del quinto d&iacute;a tras el terremoto ha demostrado que el protocolo utilizado para la detecci&oacute;n de supervivientes no era concluyente y carec&iacute;a de la fiabilidad suficiente. Despu&eacute;s de d&iacute;as de trabajos, en los que muchos rescatistas &mdash;profesionales y voluntarios&mdash; apenas han dormido, muchos se aferraban a cualquier atisbo de supervivencia y celebraban signos de vida que acabaron por no ser. 
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                    alt="Varios rescatistas trabajan en un edificio derrumbado en Pereira."
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                Varios rescatistas trabajan en un edificio derrumbado en Pereira.                            </span>
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        El padre de Juan Felipe recorr&iacute;a los alrededores del hotel, mostraba la foto de su hijo, contaba su historia y respond&iacute;a a las preguntas de quien se le acercase. No s&eacute; mov&iacute;a de all&aacute; y siempre esper&oacute; ese milagro que no lleg&oacute;. &ldquo;Hay vida, hay peque&ntilde;as se&ntilde;ales de vida. Y si hay vida, hay esperanza&rdquo;, insisti&oacute; el hombre en conversaci&oacute;n con varios medios de comunicaci&oacute;n. &ldquo;Estoy seguro de que est&aacute; vivo&rdquo;, dec&iacute;a. &ldquo;Es un verraco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes, tras horas de trabajos en la zona, los rescatistas lograron acceder a la que era la habitaci&oacute;n de Juan Felipe, la 105. Primero localizaron su maleta. Su padre se acerc&oacute; a la zona acordonada para recoger y confirmar que eran las pertenencias de su hijo. El joven iba a casarse este domingo. Ten&iacute;a un ni&ntilde;o de dos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Horas despu&eacute;s localizaron el cuerpo y el miedo contenido durante d&iacute;as se transform&oacute; en llanto. Hern&aacute;n Giraldo, acompa&ntilde;ado ya de otros familiares, se abrazaron en el suelo mientras los equipos de rescate ultimaban la extracci&oacute;n del cuerpo de su hijo. El cad&aacute;ver descendi&oacute; desde los escombros y fue enviado a la morgue. Tras el furg&oacute;n de la Fiscal&iacute;a, su padre, cabizbajo, arrastraba la maleta de su hijo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya est&aacute;n saliendo escombros con restos en descomposici&oacute;n, p&oacute;nganse los tapabocas&rdquo;, se advert&iacute;an los voluntarios entre s&iacute;. Tambi&eacute;n ped&iacute;an Vicks VapoRub, el ung&uuml;ento mentolado que pon&iacute;an bajo su nariz para tratar de paliar el olor que proced&iacute;a del piso m&aacute;s bajo del hotel.
    </p><p class="article-text">
        Pasadas las horas, las evidencias de posibles supervivientes se debilitaron. &ldquo;Cualquier movimiento de las placas del edificio puede confundirse con supuestos golpes, con respuesta de una persona atrapada&rdquo;, matiza el capit&aacute;n de los Bomberos de Pereira, quien entrada la tarde descart&oacute; que se encontrasen entre los escombros una madre y su hija. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un rescatista del Ejército colombiano abraza a otro miembro de los servicios de emergencia.                            </span>
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        El capit&aacute;n saca de su bolsillo un papelillo doblado y redoblado. En &eacute;l aparece un listado de nombres, la mayor&iacute;a tachados: unos, la minor&iacute;a, por haber sido rescatados con vida. Otros porque lograron salir antes del colapso del edificio. La mayor&iacute;a, porque han sido localizados sus restos mortales. Su tel&eacute;fono acumula mensajes con alguna de esas personas y sus familiares. Es la forma que tiene de averiguar las personas desaparecidas entre los restos del edificio y enfrentar la desinformaci&oacute;n que surge en cada peque&ntilde;o atisbo de vida percibido por los operarios. 
    </p><p class="article-text">
        De todos los nombres apuntados, solo quedan dos: Mario Zapata y Brenda Flores: &ldquo;Seg&uacute;n nuestras informaciones, solo quedan ellos por sacar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mario Zapata y Brenda Flores hab&iacute;an viajado desde M&eacute;xico a Colombia de vacaciones. Su familia a&uacute;n no ha podido viajar a Pereira, pero un voluntario colombiano est&aacute; en contacto con una de sus hijas para trasladar toda la informaci&oacute;n de la que disponga. 
    </p><p class="article-text">
        Las labores se centraron entonces en la zona donde ten&iacute;an m&aacute;s evidencias de encontrar entre las placas derrumbadas del hotel una pareja de mexicanos. &ldquo;No se sabe si est&aacute;n vivos, pero tras m&aacute;s de 96 horas bajo los escombros es muy complicado encontrarles con vida&rdquo;, explica el capit&aacute;n de los bomberos. 
    </p><p class="article-text">
        En lo alto de las placas del edificio era habitual encontrar a Edwin Jim&eacute;nez se&ntilde;alando un lugar a otro de los entresijos del mamotreto derribado. Es el propietario del edificio y, horas despu&eacute;s de la cat&aacute;strofe, solicit&oacute; a la gestora del hotel los listados de hu&eacute;spedes y asumi&oacute; la coordinaci&oacute;n de parte de la b&uacute;squeda de desaparecidos. En su bolsillo siempre lleva un mapa del hotel realizado por el mismo. Tambi&eacute;n un listado de los colores de las s&aacute;banas que cubr&iacute;an las camas de cada planta para localizar en qu&eacute; piso se encontraban para tratar de alcanzar a los clientes desaparecidos con la gu&iacute;a de los cuartos donde descansaban en el momento del sismo. &ldquo;Creemos que ya solo nos quedan dos&rdquo;, reitera Jim&eacute;nez, en contacto directo con los bomberos. 
    </p><p class="article-text">
        Del Hotel Dibeni, tambi&eacute;n salieron personas con vida segundos antes de derrumbe. Ronaldo (nombre ficticio) juega con sus hijas en uno de los albergues improvisados en un parque de Pereira, mientras su esposa dobla la ropa que lograron rescatar de los escombros del que fue su hotel. La familia procede de Cura&ccedil;ao y estaba de vacaciones en Colombia. Sobre los colchones extendidos bajo una carpa de emergencia, una de sus ni&ntilde;as canta mientras su padre explica c&oacute;mo salieron a la carrera del hotel donde hac&iacute;an base para explorar el tur&iacute;stico eje cafetero colombiano. &ldquo;Est&aacute;bamos desayunando, en la &uacute;ltima planta, y empez&oacute; a temblar. Corrimos por las escaleras, todo se mov&iacute;a. En cuanto salimos, el edificio se cay&oacute;&rdquo;, explica el hombre. Con las carreteras bloqueadas, la familia tuvo que pasar unos d&iacute;as en el albergue hasta lograr regresar a Bogot&aacute; para tomar su vuelo de regreso a casa. 
    </p><p class="article-text">
        El sexto d&iacute;a tras el terremoto apenas nadie habla ya de vida, aunque los rescatistas escarban entre los escombros como si fuera posible. Las m&aacute;quinas han pasado a hacer la mayor parte del trabajo, al entender las bajas posibilidades de localizar supervivientes. Tras esta fase de emergencia y rescate, empieza el duelo y la reconstrucci&oacute;n. &ldquo;Estamos muy cansados. La adrenalina nos ha mantenido ayudando, casi sin dormir y sin pensar. Ahora toca empezar de nuevo&rdquo;, resume Camilo, uno de los voluntarios que sali&oacute; a la calle a ayudar desde las primeras horas despu&eacute;s de la tragedia. &ldquo;Que no nos olviden. Queda mucho trabajo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/hotel-pereira-concentro-ultimas-esperanzas-vida-escombros-terremoto-quedan-cuerpos-maletas_1_13449596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 20:37:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hotel de Pereira que concentró las últimas esperanzas de vida bajo los escombros del terremoto: "Ya solo quedan cuerpos y maletas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Terremotos,Seísmos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colombia aguanta la respiración 72 horas después del terremoto: "Duele escuchar una voz bajo los escombros y no llegar a tiempo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/colombia-aguanta-respiracion-72-horas-despues-terremoto-duele-escuchar-voz-escombros-no-llegar-tiempo_1_13443734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9295b3e8-df3e-4c42-b034-dd4ed334b52f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1421y733.jpg" width="1200" height="675" alt="Colombia aguanta la respiración 72 horas después del terremoto: &quot;Duele escuchar una voz bajo los escombros y no llegar a tiempo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los rescatistas y los voluntarios trabajan a contrarreloj en la ciudad de Pereira, una de las más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 del lunes, porque saben que pasadas 72 horas después del sismo las posibilidades de mantener la vida entre los escombros son mínimas</p><p class="subtitle">Una pareja abrazada bajo los escombros y horas de rescates en una de las ciudades más golpeadas por el terremoto</p></div><p class="article-text">
        Una voz ordena guardar silencio a trav&eacute;s de un meg&aacute;fono. Su directriz se replica y, en efecto domin&oacute;, llega a los o&iacute;dos de todo el que rodea una de las b&uacute;squedas de supervivientes esparcidos por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cortocircuito-traspaso-poderes-colombia-complica-gestion-terremoto-ultra-espriella_1_13441536.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ciudad de Pereira</a>. Los rescatistas sueltan las palas, la gr&uacute;a apaga el motor, las motos frenan su trayecto. Claudia deja de avisar a sus vecinos de que hay bocadillos para quien quiera, Mar&iacute;a para el reparto de agua y Eduard posa en el suelo un cubo lleno de escombros. Y empiezan a alzar sus dos brazos, estirados, con los pu&ntilde;os cerrados. La vor&aacute;gine y el griter&iacute;o se transforman en un absoluto silencio. 
    </p><p class="article-text">
        En cada una de estas escenas, un rescatista rompe el silencio y dirige su mirada a las ruinas donde llevan d&iacute;as trabajando: 
    </p><p class="article-text">
        - Les habla el equipo de rescate. Si hay alguien con vida, hagan ruido.
    </p><p class="article-text">
        El silencio regresa, a&uacute;n con m&aacute;s intensidad, y se transforma en una escucha colectiva. Los rescatistas, junto a los vecinos que solo presencian la escena, se esfuerzan en tratar de percibir una respuesta. En oir un golpe, un quejido, una palabra que les anime a mantener la esperanza de vida entre cascotes. Algunos equipos cuentan con son&oacute;metro e introducen un peque&ntilde;o micr&oacute;fono despu&eacute;s de abrir ventanas de acceso a las tripas del derrumbe. Otros solo tienen sus o&iacute;dos. 
    </p><p class="article-text">
        En el sector de La Lorena, intentaban escuchar la voz de Tuto. En lo que queda del Hotel De Beni, la de &Aacute;ngela y la de Jovani; unos 200 metros m&aacute;s all&aacute;, la de Juan Fernando, un comerciante que pasaba la noche por trabajo en un hotel de la ciudad que colaps&oacute; por completo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vecinos guardan silencio a petición de los rescatistas durante las labores de búsqueda de supervivientes del terremoto en Pereira (Colombia)                            </span>
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        Los operarios m&aacute;s pr&oacute;ximos al lugar donde piensan que se encuentra Tuto sepultado por los escombros rompen la calma. Sus manos abandonan la tensi&oacute;n de sus pu&ntilde;os y empiezan a aplaudir. &ldquo;&iexcl;Hay vida!&rdquo;, grita la voz del meg&aacute;fono. Los vecinos se abrazan, se emocionan, aplauden. Un minuto despu&eacute;s, regresa la actividad del rescate con a&uacute;n m&aacute;s apremio. &ldquo;&iexcl;Denle, denle! Sigamos trabajando!
    </p><p class="article-text">
        La escena, repetida durante los primeros d&iacute;as tras el terremoto de Colombia &ndash;que ha dejado ya 273 muertos, seg&uacute;n el recuento oficial&ndash;, se produce cada vez con menos frecuencia con el paso de las horas, pero contin&uacute;an, especialmente en el centro de la ciudad. La probabilidad de respuesta, de que sigan con vida algunas de las decenas de personas que se estima que contin&uacute;an bajo los edificios colapsados de Pereira, una de las m&aacute;s afectadas, desciende. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un momento tope en el que piensa cada rescatista y voluntario: el cumplimiento de las 72 horas despu&eacute;s del temblor. Superado el plazo, las posibilidades de mantener la vida entre los restos del terremoto son m&iacute;nimas, seg&uacute;n los equipos de rescate de Colombia. 
    </p><p class="article-text">
        En la noche de este mi&eacute;rcoles, esa frontera temporal resuena en la mente de los equipos desplegados en las calles de Pereira. El tiempo se agota y la urgencia se percibe en cada uno de los puntos donde a&uacute;n existe esperanza de vida bajo las ruinas. &ldquo;Se acaba el tiempo. Y, cuando escuchas una voz, da mucha rabia dejar de escucharla. Duele mucho sacar un cuerpo sin vida cuando respond&iacute;a bajo los escombros&rdquo;, dice Andr&eacute;s, mientras observa desde la distancia c&oacute;mo los equipos profesionales trabajan en el mismo lugar donde &eacute;l y sus compa&ntilde;eros voluntarios lo hicieron sin apenas manos de equipos oficiales durante las jornadas anteriores. &Eacute;l hab&iacute;a estado presente cuando pidieron silencio en su intento de escuchar al &ldquo;panadero&rdquo;, el hombre que regentaba uno de los negocios del Parque de la Libertad convertido ahora en polvo y cascotes. En la ma&ntilde;ana de este mi&eacute;rcoles localizaron su cuerpo sin vida. 
    </p><p class="article-text">
        En ese mismo lugar, los operarios a&uacute;n buscaban en la madrugada de este jueves a varias personas que podr&iacute;an encontrarse con vida bajo los restos de varios comercios de la zona y un hotel donde viv&iacute;an personas de escasos recursos. A Marian le han dicho que su primo Pablo fue a comprar el pan a primera hora de la ma&ntilde;ana. &ldquo;Un amigo dice que cuando todo empez&oacute; a temblar, los dos corrieron hacia la puerta. Pero cree que &eacute;l no lleg&oacute; a salir&rdquo;, cuenta la mujer, sentada en un cubo de pl&aacute;stico frente a las gr&uacute;as situadas delante de los restos donde podr&iacute;a estar el familiar que tanto espera. 
    </p><p class="article-text">
        Sentado sobre dos ladrillos, Luis Fernando no quita ojo a los movimientos de los operarios en otro de los edificios en ruinas de la ciudad. Desde la acera, saluda a su hijo con la mano y este se lo devuelve moviendo el casco de obra. Ambos buscan a su familiar, Carlos Fernando, atrapado en el tercer piso de uno de los hoteles desplomados en Pereira. &ldquo;Nos han dicho que hay vida y nos ha dado un poco de esperanza&rdquo;, dice el se&ntilde;or, con una pala entre sus manos. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo ser&aacute; morir atrapado?&rdquo;, se pregunta mientras un batall&oacute;n de voluntarios contin&uacute;a retirando escombros. &ldquo;No se lo desear&iacute;a a nadie&rdquo;, se contesta. 
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                Una mujer levanta el brazo para pedir silencio durante un rescate de afectados por el terremoto en Colombia.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Unas horas cruciales</h2><p class="article-text">
        El Gobernador de Risaralda, el departamento donde se encuentra Pereira, explica a elDiario.es que est&aacute;s horas son clave. Por eso, afirma, los esfuerzos oficiales est&aacute;n centrados en la b&uacute;squeda y rescate en esta primera fase. Superadas las 72 horas, agrega, empezar&aacute;n a trabajar en los planes de reconstrucci&oacute;n, en el &ldquo;ahora qu&eacute;&rdquo; en el que tanto piensan los miles de ciudadanos afectados por el sismo, que han visto destrozadas sus viviendas o esperan la comprobaci&oacute;n del estado de su edificio para valorar si es seguro regresar a casa. Las autoridades calculan que 9.215 viviendas est&aacute;n destruidas, otras 45.457 da&ntilde;adas y 140 edificios han colapsado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy desempleada y, lo &uacute;nico que ten&iacute;a era un piso en propiedad, que hered&eacute; de mi madre. Pero tengo miedo de volver. El edificio no ha colapsado, pero ha quedado muy da&ntilde;ado y no aparece seguro&rdquo;, explica Mar&iacute;a del Rosario Arango Espitia, sentada en un peque&ntilde;o taburete en el Albergue Parque Olaya Herrera, unas carpas levantadas por el Gobierno del departamento. 
    </p><p class="article-text">
        Sin otro lugar al que ir, pasa sus noches en los colchones dispuestos en el suelo para los afectados del sismo. &ldquo;A&uacute;n no tenemos informaci&oacute;n de las ayudas. Esperemos que nos digan pronto&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Personas afectadas por el terremoto en Colombia duermen en parques de Pereira y algunas carpas habilitadas.                            </span>
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        El paso del tiempo tambi&eacute;n incrementa las posibilidades de que las llamadas de los supervivientes sean respondidas con m&aacute;s silencio. Horas despu&eacute;s de haber contactado con Tuto, hombre de unos 50 a&ntilde;os muy querido en el sector de La Lorena, uno de los m&aacute;s golpeados de Pereira, los intentos de conocer su estado se interrumpieron. Tuto dej&oacute; de dar golpecitos entre los escombros, como hab&iacute;a hecho en al menos tres ocasiones, pero los rescatistas no dejaron de retirar cascotes en su b&uacute;squeda. Durante la madrugada, apareci&oacute; su cuerpo, ya sin vida. 
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima madrugada antes de la finalizaci&oacute;n de las 72 horas iniciales, cuesta confirmar la vida oculta bajo los cascotes; pero muchos rescatistas oficiales y, especialmente, voluntarios, no se van a dormir. &ldquo;No quiero irme a casa por si me necesita. Puede ser el &uacute;ltimo rescate&rdquo;, se escucha en el centro de Pereira.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/colombia-aguanta-respiracion-72-horas-despues-terremoto-duele-escuchar-voz-escombros-no-llegar-tiempo_1_13443734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Aug 2026 21:21:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colombia aguanta la respiración 72 horas después del terremoto: "Duele escuchar una voz bajo los escombros y no llegar a tiempo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Terremotos,Rescate,Emergencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una pareja abrazada bajo los escombros y horas de rescates en una de las ciudades más golpeadas por el terremoto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pareja-abrazada-escombros-horas-rescates-ciudades-golpeadas-terremoto_1_13440939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54b59bb8-d17f-4f06-aec5-74233f8ba18f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x909y553.jpg" width="1200" height="675" alt="Una pareja abrazada bajo los escombros y horas de rescates en una de las ciudades más golpeadas por el terremoto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alejandra y Valentina quedaron atrapadas bajo los pilares del edificio cuando el fuerte temblor de magnitud 7,4 desplomó el techo sobre la habitación en la que dormían. Estaban abrazadas. Al principio, ambas respondían. Horas después, Valentina dejó de hacerlo</p><p class="subtitle">Última hora del terremoto en Colombia, en directo: al menos 224 muertos y 164 españoles en paradero desconocido
</p></div><p class="article-text">
        Del esqueleto de lo que hasta este lunes a las 7:35 de la ma&ntilde;ana era un hotel en una c&eacute;ntrica plaza de Pereira, empiezan a escucharse quejidos de dolor. Una hora despu&eacute;s del temblor que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-terremoto-colombia-directo-132-muertos-cientos-heridos_133_13439594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha dejado al menos 240 muertos en Colombia</a>, varios familiares y voluntarios tratan de obtener una reacci&oacute;n procedente del fondo de una de las monta&ntilde;as de escombros repartidas por la ciudad. Preguntan por dos nombres: Alejandra y Valentina. Al principio, ambas respond&iacute;an. Horas despu&eacute;s, Valentina dej&oacute; de hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        Alejandra y Valentina quedaron atrapadas bajo los pilares del edificio cuando el fuerte temblor de magnitud 7,4 hizo caer el techo sobre la habitaci&oacute;n en la que dorm&iacute;an. Estaban abrazadas, seg&uacute;n aseguran tres miembros del operativo a elDiario.es. Durante 12 horas, los equipos de rescate, formados por bomberos, enfermeros, voluntarios, militares y familiares de las v&iacute;ctimas, estuvieron hablando con Alejandra, quien permaneci&oacute; consciente en todo momento y colabor&oacute; en sus propias labores de rescate. 
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                Alejandra y Valentina en una fotografía que sostiene uno de los familiares durante las operaciones de rescate                            </span>
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        Seg&uacute;n un balance parcial de la Asociaci&oacute;n Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), Cali es la ciudad donde se registraron m&aacute;s fallecidos, 85. Le sigue la localidad de Pereira, capital del departamento de Risaralda y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-busca-victimas-peor-terremoto-ultima-decada-deja-110-muertos_1_13439142.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las ciudades m&aacute;s cercanas a San Jos&eacute; del Palmar (Choc&oacute;), epicentro del terremoto</a>, con m&aacute;s de 70 muertos.
    </p><p class="article-text">
        Rescates como estos se han sucedido durante todo el lunes de manera simult&aacute;nea en distintos puntos de la ciudad de Pereira, el coraz&oacute;n del eje cafetero colombiano, donde profesionales y voluntarios siguen trabajando en las decenas de edificios colapsados durante el terremoto. Los vecinos acercan agua a los rescatistas, forman cadenas humanas para retirar los restos de las viviendas y facilitar el trabajo a los bomberos y utilizan meg&aacute;fonos para avisar de las necesidades en cada rescate. Durante la noche, algunos aproximan sus motos para alumbrar con los focos las maniobras de socorro o avisan a gritos a los bomberos ante posibles se&ntilde;ales de vida desde las tripas de las ruinas de las construcciones desplomadas.
    </p><p class="article-text">
        Carolina Ocampo es una de las bomberos especializadas en enfermer&iacute;a que permaneci&oacute; horas junto a Alejandra y Valentina para tratar de salvar su vida. &ldquo;Ellas est&aacute;n abrazadas. Est&aacute;n de frente y est&aacute;n abrazaditas&rdquo;, explic&oacute; la sanitaria que tuvo que escurrirse entre los escombros para estabilizar a la superviviente, cuya pierna izquierda se encontraba atrapada bajo los casquetes. 
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que las rescatistas ascend&iacute;an del lugar donde &Aacute;ngel hab&iacute;a encontrado a su hermana, el joven colombiano trataba de obtener informaci&oacute;n sobre el estado de Valentina. &ldquo;Sabemos que Alejandra est&aacute; con vida, pero nadie menciona a Valentina. Primero nos dijeron que respondi&oacute;, pero ahora nadie nos dice nada...&rdquo;, dec&iacute;a horas antes de confirmar la muerte de su familiar. Su hermana mayor le hab&iacute;a dicho que dormir&iacute;a en Pereira, pero que pasar&iacute;a por la casa familiar a recoger su uniforme de trabajo. &ldquo;No lleg&oacute; y fui a buscarla a los hoteles en los que se sol&iacute;a quedar. Vine aqu&iacute; el primero y, al verlo as&iacute;, supe que estaban ah&iacute; dentro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hermano comenz&oacute; a buscar alguna se&ntilde;al entre los restos del hotel. Entre los escombros encontr&oacute; la chaqueta de Valentina. Al lado, estaba tambi&eacute;n su mochila y su telefono m&oacute;vil. Tambi&eacute;n localizo enseres personales de Alejandra. &ldquo;Empezamos a llamarlas y Alejandra respondi&oacute;. Y los bomberos comenzaron a trabajar en esta zona&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido un poco dif&iacute;cil porque ten&iacute;a una de las extremidades muy atrapadas con bloques de la vivienda. Hemos estado pasando l&iacute;quidos, ox&iacute;geno, inyectando la medicaci&oacute;n en vena, tomando sus constantes... lo que se hace en un hospital, pero aqu&iacute;, bajo esa cantidad de escombros. Ella habla, coopera, dice que le duele la pierna y que no la toquemos, pero hemos tenido que hacer trabajo con maquinaria pesada. Ha sido muy valiente, ha soportado y en todo momento nos ha respondido&rdquo;, explica Ocampo a este medio. La administraci&oacute;n de ox&iacute;geno ha sido muy compleja. Se ha hecho dif&iacute;cil porque estaba muy adentro&ldquo;. 
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                    alt="Voluntarios civiles y trabajadores de emergencias tratan de sacar el cuerpo sin vida de Valentina tras varias horas de compleja operación."
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                Voluntarios civiles y trabajadores de emergencias tratan de sacar el cuerpo sin vida de Valentina tras varias horas de compleja operación.                            </span>
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        &ldquo;Lamentablemente, sobre el mediod&iacute;a, una de ellas no respondi&oacute;&rdquo;, indic&oacute;. &ldquo;Cuando el edificio se derrumb&oacute;, se quedaron en medio de dos colchones. Lo que le salv&oacute; fueron los colchones&rdquo;, dice la sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Vecinos, militares y bomberos jalaron una cuerda para levantar los restos pesados de la construcci&oacute;n. Entre quienes empujaban estaban los hermanos de Valentina. Una vez despejado el acceso, ca&iacute;da la noche, los rescatistas lograron sacar a una de ellas con vida. Los vecinos que observabn la escena rompieron en aplausos. Sus familiares ped&iacute;an entre llanto poder acercarse. &ldquo;Solo quiero verla viva, solo quiero verla&rdquo;, dec&iacute;a su hijo. &ldquo;Deje que nos vea, que sepa que estamos aqu&iacute;&rdquo;, le dec&iacute;a su hermana a los agentes. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la ambulancia se llev&oacute; a la superviviente, entre v&iacute;tores de los rescatistas y vecinos, &Aacute;ngel y sus otros dos hermanos conten&iacute;an la respiraci&oacute;n. Los bomberos pidieron que acudiera un m&eacute;dico para confirmar lo que imaginaban. El sanitario se introdujo en las tripas del hotel derruido y, tras su salida, los equipos de rescate se acercaron a los familiares de Valentina. La confirmaci&oacute;n de la muerte de su hermana rompi&oacute; el llanto contenido durante horas, entre gritos de dolor. El silencio regres&oacute; entre los vecinos que contemplaban la escena. 
    </p><p class="article-text">
        Deb&iacute;an sacar a Valentina. Sus tres hermanos regresaron a la zona derruida para ayudar a los rescatistas. Mientras a&uacute;n ca&iacute;an l&aacute;grimas por su rostro, jalaban con fuerza de la cuerda que buscaba facilitar la extracci&oacute;n del cuerpo su hermana. Cuando lo lograron, los bomberos abandonaron la zona mientras esperaban la llegada de los equipos forenses y la Fiscal&iacute;a para realizar el levantamiento del cad&aacute;ver. Los tres hermanos se quedaron en lo alto de la monta&ntilde;a de escombros. Quer&iacute;an verla. All&iacute; permanecieron, cerca de los restos de su hermana, hasta el levantamiento del cad&aacute;ver. 
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                    alt="Los familiares de Valentina esperan sobre la montaña de escombros a la llegada de la Fiscalía para el levantamiento del cadáver."
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            <span class="title">
                Los familiares de Valentina esperan sobre la montaña de escombros a la llegada de la Fiscalía para el levantamiento del cadáver.                            </span>
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        Los rescates se sucedieron a lo largo de la jornada de este lunes, mientras que decenas de personas a&uacute;n buscan a sus desaparecidos.  En la plaza de Bol&iacute;var, un bloque completo de oficinas se derrumb&oacute; durante el temblor cuando decenas de personas trataban de encontrar un lugar seguro mientras el suelo rug&iacute;a. Horas despu&eacute;s, cientos de vecinos formaron una cadena humana para retirar los escombros en busca de algunas personas que respond&iacute;an a las llamadas de los bomberos. Los medios estatales no eran suficientes para atender la demanda de una ciudad desbordada ante la cat&aacute;strofe, que ha obligado al Gobierno local a declarar un toque de queda y la situaci&oacute;n de emergencia. 
    </p><p class="article-text">
        El desbordamiento tambi&eacute;n se evidenci&oacute; en la tardanza en la retirada de algunos de los cuerpos de las v&iacute;ctimas mortales del sismo. Una mujer estaba desplomada en medio de una de las calles del centro de Pereira, tal y como presenci&oacute; elDiario.es. A su lado, una pareja se agarraba las manos y sollozaba mientras esperaban la llegada de la Fiscal&iacute;a, como establece el protocolo de Colombia como precauci&oacute;n tras d&eacute;cadas de lucha contra el crimen organizado. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mapas-terremoto-colombia-son-zonas-afectadas_1_13438997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mientras la tierra temblaba este lunes en Colombia</a>, un escombro hab&iacute;a alcanzado a la mujer cuando intentaba ponerse a salvo. Cinco horas despu&eacute;s del terremoto, su cuerpo permanec&iacute;a en el suelo sin recoger. Tampoco hab&iacute;a mantas para cubrirlo. Sus familiares, en visible estado de shock, permanecieron junto al cad&aacute;ver durante horas custodiados por dos agentes policiales. 
    </p><p class="article-text">
        Los efectos del terremoto colapsaron los hospitales de Pereira. Durante toda la ma&ntilde;ana, el hospital de San Jorge permaneci&oacute; desbordado. Sus equipos sanitarios se vieron obligados a atender a decenas de pacientes en el exterior del edificio. &ldquo;Tuvieron que sacar a los pacientes de planta. Hemos estado colapsados. Ha sido muy dif&iacute;cil&rdquo;, dec&iacute;a una enfermera al acabar su turno. El terremoto lo vivieron en el interior del centro sanitario, que tambi&eacute;n result&oacute; afectado pero no lo suficiente para parar su actividad. &ldquo;Sal&iacute;amos de una guardia, pero doblamos el turno. No pod&iacute;amos irnos a casa as&iacute;&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pareja-abrazada-escombros-horas-rescates-ciudades-golpeadas-terremoto_1_13440939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 14:51:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una pareja abrazada bajo los escombros y horas de rescates en una de las ciudades más golpeadas por el terremoto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Terremotos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las comunidades del PP plantan al Gobierno en la reunión sobre regularización de migrantes y fuerzan su suspensión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/comunidades-pp-plantan-gobierno-reunion-regularizacion-migrantes_1_13401812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51d7ca73-f480-4e54-9d09-ee709a2fd06a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1522y734.jpg" width="1200" height="675" alt="Las comunidades del PP plantan al Gobierno en la reunión sobre regularización de migrantes y fuerzan su suspensión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reunión, destinada a abordar el balance del proceso de regularización extraordinaria de migrantes o la aplicación del Pacto Europeo de Migración y Asilo, solo ha contado con la representación de seis autonomías: Navarra, Euskadi, Catalunya, Canarias, Asturias y Castilla-La Mancha</p><p class="subtitle">El Tribunal Supremo rechaza llevar la regularización extraordinaria de migrantes ante la Justicia europea</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">La Conferecia Sectorial de Inmigraci&oacute;n ha quedado suspendida por falta de cu&oacute;rum tras el desplante de las comunidades aut&oacute;nomas gobernadas por el Partido Popular. La reuni&oacute;n, destinada a abordar cuestiones como el balance del proceso de regularizaci&oacute;n extraordinaria de migrantes, el nuevo plan de integraci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n del Pacto Europeo de Migraci&oacute;n y Asilo, solo ha contado con la representaci&oacute;n de seis autonom&iacute;as: la Comunidad Foral de Navarra, Euskadi, Catalunya, Canarias, Asturias y Castilla-La Mancha. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">Tras la frustrada convocatoria, la ministra de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha confirmado ante los medios la cancelaci&oacute;n del encuentro y ha agradecido &ldquo;el ejercicio de lealtad institucional y proactividad&rdquo; de las comunidades asistentes, con cuyos representantes mantendr&aacute; reuniones individuales a lo largo de la jornada.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">En su intervenci&oacute;n, Saiz </span>ha recordado que a esta cita estaban convocados, por primera vez, consejeros auton&oacute;micos que asumieron las competencias de pol&iacute;ticas migratorias tras los pactos entre el PP y Vox en diversos territorios. En este sentido, ha cuestionado si el plante masivo responde a directrices impuestas desde la sede nacional o a la presi&oacute;n de la extrema derecha: &ldquo;No s&eacute; si esta actitud y este comportamiento se ha decidido en G&eacute;nova o ha sido siguiendo la estela marcada por Vox en esta cuesti&oacute;n&rdquo;, ha enfatizado. 
    </p><p class="article-text">
        La ministra.ha arremetido contra la postura del PP, acus&aacute;ndola de derivar hacia posiciones extremistas. &ldquo;<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">Esto es lo que el Partido Popular tiene para Espa&ntilde;a: la nada, la ausencia y la espantada. El Partido Popular ha dejado de ser un partido de Estado para ser un partido antisistema&rdquo;, ha afirmado la ministra.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">La titular de Migraciones ha lamentado que el plant&oacute;n del PP impida debatir asuntos que &ldquo;afectan al mercado laboral y al bienestar social&rdquo; de los territorios. Como ejemplo de los datos que se iban a exponer, Saiz ha se&ntilde;alado el impacto en la Comunidad de Madrid, donde &ldquo;hay m&aacute;s de 50.000 personas que ya est&aacute;n cotizando y que vienen precisamente del important&iacute;simo proceso de regularizaci&oacute;n extraordinaria&rdquo;.La </span>ministra ha confirmado que &ldquo;casi el 70%&rdquo; de los expedientes de regularizaci&oacute;n extraordinaria se encuentran ya en fase de tramitaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/comunidades-pp-plantan-gobierno-reunion-regularizacion-migrantes_1_13401812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 12:04:37 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Una interpretación "errónea" de la ley provoca despidos de migrantes regularizados y obliga al Gobierno a enviar directrices oficiales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/interpretacion-erronea-ley-regularizacion-provoca-despidos-migrantes-obliga-gobierno-enviar-directrices-oficiales_1_13401149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97320ade-6e7f-4beb-b867-808ff4acb8b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146549.jpg" width="3686" height="2073" alt="Una interpretación &quot;errónea&quot; de la ley provoca despidos de migrantes regularizados y obliga al Gobierno a enviar directrices oficiales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras los primeros efectos, el Ejecutivo aclara por escrito que el permiso provisional ligado a la regularización es válido más allá del plazo de tres meses, hasta que el solicitante reciba una respuesta, sin que opere en este caso el "silencio negativo"</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas, Jos&eacute; (nombre ficticio) celebraba la firma de su primer contrato de trabajo en Espa&ntilde;a. Despu&eacute;s de casi un a&ntilde;o en situaci&oacute;n irregular, encadenando empleos inestables y abusivos en el sector de la construcci&oacute;n, el hombre hab&iacute;a logrado un puesto con todos sus derechos reconocidos gracias al permiso provisional ligado a la regularizaci&oacute;n extraordinaria. Ahora, los retrasos en la tramitaci&oacute;n de las solicitudes y la tardanza en el env&iacute;o de instrucciones escritas por parte del Gobierno han hecho peligrar su empleo, as&iacute; como el de otras personas en su situaci&oacute;n, ante una interpretaci&oacute;n sobre la validez de esta autorizaci&oacute;n de trabajo que varios abogados y el Ejecutivo consideran &ldquo;err&oacute;nea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La empresa me ha avisado de que, si no recibo respuesta de mi solicitud, mi permiso de trabajo dejar&iacute;a de estar activo y tendr&iacute;an que interrumpir el contrato&rdquo;, explica con preocupaci&oacute;n. No es el &uacute;nico, ONG y abogados han alertado de los primeros despidos, la p&eacute;rdida de oportunidades laborales o la imposibilidad de registrarse como demandante de empleo debido a esta misma interpretaci&oacute;n  y la falta de respuesta durante meses por parte del Ejecutivo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tema me tiene muy abatido, espero que se aclare, porque no es nuestra culpa que tarde en llegar tanto la respuesta&rdquo;, dec&iacute;a el hombre, que busc&oacute; por distintos medios si hab&iacute;a alg&uacute;n tipo de instrucci&oacute;n oficial por parte del Ejecutivo. No encontr&oacute; nada al respecto, hasta este jueves. Para tratar de frenar este efecto, el Gobierno ha enviado a la comisi&oacute;n sectorial tripartita de inmigraci&oacute;n, entidades colaboradoras, sindicatos, abogados y al SEPE un escrito oficial informativo donde aclara que el permiso provisional de residencia y trabajo ligado a la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de la regularizaci&oacute;n es v&aacute;lido hasta la resoluci&oacute;n de la solicitud y que, en caso de no recibir respuesta en los tres meses de plazo establecidos, no se entender&aacute; como desestimada de manera autom&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El origen del problema procede de la ambig&uuml;edad de la redacci&oacute;n de la normativa y del documento que confirma la autorizaci&oacute;n de residencia provisional a cada solicitante. El real decreto que regula la regularizaci&oacute;n garantiza un permiso de residencia y trabajo durante el tiempo en que se estudie la solicitud, que la norma sit&uacute;a en un plazo de tres meses desde el registro de la petici&oacute;n. Sin embargo, el Ejecutivo no est&aacute; cumpliendo con sus propios plazos y, superados esos tres meses, cientos de miles de migrantes se topan con dudas acerca de la validez de dicha autorizaci&oacute;n entre empresas e instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; registr&oacute; su petici&oacute;n de regularizaci&oacute;n extraordinaria el 29 de abril, pero hasta mediados de junio no recibi&oacute; el permiso de trabajo provisional que conlleva la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de la petici&oacute;n. El pr&oacute;ximo 29 de julio, por tanto, el Gobierno deber&iacute;a haber resuelto de forma definitiva su expediente, pero el retraso acumulado hace sospechar que no recibir&aacute; la resoluci&oacute;n definitiva para entonces. Llegado este punto, sus empleadores, como los de otras personas en esta misma situaci&oacute;n, le han preguntado sobre la respuesta de su solicitud y le han trasladado que, de no tenerla antes de la semana que viene, entienden que su autorizaci&oacute;n caduca y, por tanto, ser&iacute;a despedido. 
    </p><p class="article-text">
        Alessia es otra de las afectadas. Hace algo m&aacute;s de un mes, fue contratada para trabajar en un centro de mayores. &ldquo;Desde el principio me dijeron que, cuando pasasen los tres meses, si no recib&iacute;a una respuesta favorable no podr&iacute;a seguir trabajando&rdquo;, explica la mujer latinoamericana, que hasta ahora hab&iacute;a trabajado por horas en el sector de limpieza. Tras un mes cotizando, sus d&iacute;as de alta en la Seguridad Social se ver&aacute;n interrumpidos. &ldquo;Al final, solo trabajar&eacute; hasta la pr&oacute;xima semana, porque dudo que salga la resoluci&oacute;n estos d&iacute;as&rdquo;, lamentaba este mi&eacute;rcoles en conversaci&oacute;n con elDiario.es. 
    </p><h2 class="article-text">Lo que dice la norma</h2><p class="article-text">
        La norma que regula la regularizaci&oacute;n extraordinaria no establece un plazo de vigencia de tres meses para el permiso provisional de trabajo, como est&aacute;n interpretando muchas empresas y gestor&iacute;as. &ldquo;Una vez admitida a tr&aacute;mite la solicitud presentada [...] y hasta que se resuelva el procedimiento, se autorizar&aacute;, de forma provisional, a las personas solicitantes a residir y, en caso de que se encuentre en edad laboral, a trabajar por cuenta ajena y por cuenta propia en todo el territorio nacional y en cualquier ocupaci&oacute;n o sector de actividad&rdquo;, recoge el Real Decreto. El plazo es, por tanto, hasta que se resuelva la solicitud. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que la normativa, as&iacute; como el escrito que recoge la concesi&oacute;n del permiso de trabajo, destaca la posibilidad de que, ante la falta de respuesta durante ese plazo, se pueda entender por desestimada la solicitud de regularizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el documento detalla que &ldquo;la denegaci&oacute;n de la solicitud [de regularizaci&oacute;n] supondr&aacute; la autom&aacute;tica p&eacute;rdida de vigencia de la autorizaci&oacute;n para trabajar&rdquo;. Por otro, el escrito a&ntilde;ade que &ldquo;el plazo m&aacute;ximo para resolver y notificar la resoluci&oacute;n es de tres meses. Transcurrido el mencionado plazo, la solicitud podr&aacute; entenderse desestimada&rdquo;. Y esta &uacute;ltima frase es la que est&aacute; generando dudas en muchas empresas, al dar por hecho que la falta de respuesta significa de manera autom&aacute;tica una negativa, cuando no es as&iacute;, seg&uacute;n el Gobierno y los abogados especialistas consultados. 
    </p><p class="article-text">
        El escrito oficial enviado por el Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones a distintas entidades implicadas explica el criterio oficial de aplicaci&oacute;n de la normativa en relaci&oacute;n con los permisos provisionales ligados a la regularizaci&oacute;n. El Reglamento de la Ley Org&aacute;nica 4/2000, de 11 de enero, &ldquo;disponen, expresamente, que desde la comunicaci&oacute;n de inicio de la tramitaci&oacute;n del procedimiento y hasta su resoluci&oacute;n, la persona solicitante quedar&aacute; habilitada provisionalmente para residir y trabajar en Espa&ntilde;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En caso de no ser resuelta, el Gobierno descarta que en estos casos aplique el silencio negativo como est&aacute;n interpretando muchos empleadores: &ldquo;El silencio administrativo negativo opera exclusivamente como una ficci&oacute;n legal establecida en beneficio de la persona interesada para permitirle acceder a las v&iacute;as de recurso procedentes frente a la falta de resoluci&oacute;n administrativa, pero no equivale a una resoluci&oacute;n denegatoria expresa ni produce por s&iacute; mismo todos los efectos materiales que la normativa anuda a la denegaci&oacute;n de la solicitud. Por esta raz&oacute;n, la jurisprudencia ha venido se&ntilde;alando reiteradamente que el silencio negativo constituye una mera ficci&oacute;n procesal derivada del incumplimiento por la Administraci&oacute;n de su obligaci&oacute;n de resolver y que no exime a esta de dictar resoluci&oacute;n expresa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, tambi&eacute;n ha afirmado en varias ocasiones ante la prensa que &ldquo;todas las solicitudes ser&aacute;n respondidas, sea de forma negativa o positiva&rdquo; y, por lo tanto, la Administraci&oacute;n se ha comprometido a no aplicar el silencio negativo en la regularizaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Abogados confirman la validez del permiso</h2><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, varios abogados expertos en Extranjer&iacute;a sostienen que la normativa garantiza la validez del permiso de residencia provisional hasta que el solicitante reciba la concesi&oacute;n o denegaci&oacute;n de la petici&oacute;n. &ldquo;Lo que dice el permiso es que &lsquo;podr&aacute; entenderse desestimada&rsquo;, lo que jur&iacute;dicamente tiene una significaci&oacute;n distinta &lsquo;se entender&aacute;&rsquo;&rdquo;, explica Felipe Garo&ntilde;a, letrado especializado, a elDiario.es. Ese &lsquo;podr&aacute; entenderse&rsquo;, a&ntilde;ade, &ldquo;quiere decir que es el interesado quien tiene la potestad de aplicar el efecto del silencio administrativo a efectos de interponer un recurso, pues la obligaci&oacute;n de resolver de la Administraci&oacute;n viene impuesta en la Ley de Procedimiento Administrativo ineludiblemente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ante las preguntas recibidas por los trabajadores y sus empleadores, el despacho de Garo&ntilde;a est&aacute; aconsejando &ldquo;mantener los efectos de la admisi&oacute;n provisional hasta la resoluci&oacute;n definitiva&rdquo; porque &ldquo; las empresas est&aacute;n obligadas a cumplir el contrato no siendo esto causa de extinci&oacute;n de la relaci&oacute;n laboral&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, el abogado Pau Ventura ha publicado un post en su conocida cuenta de Instagram sobre asuntos de extranjer&iacute;a. &ldquo;El permiso provisional no caduca a los tres meses. Se est&aacute; extendiendo entre muchas empresas una interpretaci&oacute;n equivocada que est&aacute; provocando problemas reales de contrataci&oacute;n y despidos. Los tres meses no son la duraci&oacute;n del permiso de trabajo, sino el plazo que tiene la Administraci&oacute;n para intentar el expediente&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Miles de afectados&rdquo;, seg&uacute;n ONG</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las empresas tienen miedo de las inspecciones de trabajo y que les multen por tener personas sin permiso activo, pero el permiso est&aacute; activo hasta que la resoluci&oacute;n de concesi&oacute;n o denegaci&oacute;n llegue&rdquo;, sostiene Edith Esp&iacute;nola, portavoz de Servicio Dom&eacute;stico Activo (SEDOAC), una de las ONG colaboradoras del proceso de regularizaci&oacute;n y parte del movimiento impulsor de la medida. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la confusi&oacute;n de las empresas, el Gobierno no ha emitido ninguna nota informativa oficial que disminuya los miedos de las empresas. &ldquo;Han tardado mucho las instrucciones&rdquo;, a&ntilde;ade Esp&iacute;nola, quien asegura que son &ldquo;miles&rdquo; las personas afectadas. Mientras algunos ya estaban contratados, otros se encuentran con la negativa de sus empleadores a ser dados de alta en la seguridad social por esa incertidumbre ligada al permiso. 
    </p><p class="article-text">
        La activista destaca esos otros efectos m&aacute;s all&aacute; de los despidos de quienes ya estaban contratados. Muchos migrantes con su petici&oacute;n admitida a tr&aacute;mite han perdido oportunidades laborales o han tenido que retrasar su registro como demandantes de empleo por esta confusi&oacute;n ligada a la validez de los permisos provisionales. &ldquo;Quienes presentaron los primeros d&iacute;as del proceso, para julio ya  dejar&iacute;a de estar v&aacute;lido seg&uacute;n esa interpretaci&oacute;n. Pero le acaba de salir la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite, por lo cual no le quieren a muchos no les quieren dar el alta o apuntarles como solicitantes de empleo&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/interpretacion-erronea-ley-regularizacion-provoca-despidos-migrantes-obliga-gobierno-enviar-directrices-oficiales_1_13401149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 10:34:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una interpretación "errónea" de la ley provoca despidos de migrantes regularizados y obliga al Gobierno a enviar directrices oficiales]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Youssef Ouled: “Lo que dijo Rajoy no solo lo dice Rajoy: la Policía nos recuerda cada día que si no somos blancos no somos tan españoles"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/youssef-ouled-dijo-rajoy-no-dice-rajoy-policia-recuerda-dia-si-no-blancos-no-espanoles_128_13389419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/688ef9f6-f903-471b-90fd-e79ea2a78955_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147704.jpg" width="1597" height="898" alt="Youssef Oled, periodista, autor de &quot;La frontera del azar&quot; (Editorial Jande), en una entrevista con elDiario.es realizada en Espacio Afro."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Youssef Ouled analiza en su último libro "La frontera del azar" la magnitud y los efectos del racismo estructural en España, especialmente a través del impacto de los controles policiales por perfil racial </p><p class="subtitle">AlgoRace, la entidad que lucha para eliminar el racismo de la Inteligencia Artificial</p></div><p class="article-text">
        Un agente detiene a un joven en mitad de la calle. Cuando este le pregunta el motivo, el polic&iacute;a responde: &ldquo;Pues porque eres negro, por qu&eacute; te voy a parar&rdquo;. La escena, recogida en el libro <a href="https://editorialjande.com/es/producto/la-frontera-del-azar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La frontera del azar</em></a><em> </em>(Editorial JANDE), condensa la realidad del perfilamiento racial en Espa&ntilde;a: una <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/piensas-quedarte-controles-policiales-racistas_1_1349269.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pr&aacute;ctica policial</a> denunciada por organismos de derechos humanos que convierte los rasgos y el color de la piel en un motivo de sospecha. Su autor, el periodista y Youssef Ouled, analiza en primera persona c&oacute;mo este tipo de controles policiales no son un hecho aislado, sino el reflejo del racismo estructural que, entre otros sesgos, asocia la blancura a la nacionalidad. Ese racismo que est&aacute; detr&aacute;s del pol&eacute;mico art&iacute;culo de Mariano Rajoy sobre la selecci&oacute;n francesa pero que, recuerda el autor, va mucho m&aacute;s all&aacute; de comentarios anecd&oacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de las p&aacute;ginas del libro, Ouled recorre el impacto de estas paradas cotidianas, capaces de condicionar desde el gesto de correr para no perder un autob&uacute;s, explica, hasta la renuncia a participar en una manifestaci&oacute;n por miedo a ser identificado. La obra de denuncia aterriza en un momento de balance pol&iacute;tico, tras una regularizaci&oacute;n extraordinaria impulsada por la sociedad civil, para se&ntilde;alar las costuras de unas leyes de extranjer&iacute;a y una segregaci&oacute;n residencial cuyas bases siguen intactas, reitera el tambi&eacute;n activista antirracista. Entre la cr&oacute;nica del activismo que hace una d&eacute;cada reclam&oacute; su propio espacio y la reparaci&oacute;n &iacute;ntima de unas cartas finales a su padre y a su hija, la entrevista traza la radiograf&iacute;a de un pa&iacute;s donde el DNI, para muchos de sus ciudadanos, sigue siendo &ldquo;una pertenencia puramente nominal&rdquo;, recalca entre sus p&aacute;ginas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro gira sobre el  perfilamiento racial en todas sus expresiones. Empecemos por explicar el concepto. &iquest;Qu&eacute; es perfilamiento racial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El perfilamiento racial es una forma de actuar que yo circunscribo mucho a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pero es tambi&eacute;n una l&oacute;gica que trasciende a la polic&iacute;a. Por un lado, se refiere a aquellas actuaciones policiales cuya motivaci&oacute;n no tiene que ver con lo que t&uacute; has hecho como persona, sino con una sospecha que recae &uacute;nica y exclusivamente sobre tu condici&oacute;n racial. La polic&iacute;a interviene, te para en la calle, no para impedir que cometas un delito, sino que te identifica o te cachea por la lectura racial que hace el agente de turno sobre ti.  
    </p><p class="article-text">
        Dentro de esta l&oacute;gica, cualquier persona que no sea blanca es sospechosa hasta que le demuestre lo contrario a un agente. Hablamos de unas actuaciones que est&aacute; ampliamente documentado, investigado, denunciado y se&ntilde;alado ya no solo por las organizaciones antirracistas, sino por todos los organismos nacionales e internacionales, como el Defensor del Pueblo, las Naciones Unidas o el Consejo de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        La perfilaci&oacute;n racial que yo denuncio es la que est&aacute; m&aacute;s vinculada por el impacto que tiene a nivel policial, pero se desarrolla m&aacute;s all&aacute;, incluso en las administraciones p&uacute;blicas, a nivel burocr&aacute;tico, en el hospital o en cualquier otro sitio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Arranca el libro contando en primera persona hasta qu&eacute; punto afectan las paradas policiales por perfil racial. &iquest;Qu&eacute; impactos tienen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando formaba parte de colectivos antirracistas, ten&iacute;amos casos de personas que eran paradas dos o tres veces al d&iacute;a. Puede parecer absurdo, pero impacta hasta el punto de que, si est&aacute;s viendo que se va  air el autob&uacute;s, no corres para intentar llegar porque sabes que ver correr a una persona racializada puede ser problem&aacute;tico. Tenemos un familiar que sali&oacute; corriendo y se le lanz&oacute; encima un polic&iacute;a porque le vieron y dijeron &ldquo;si est&aacute; corriendo ser&aacute; por algo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En cada parada se producen varias vulneraciones de derechos. Esos agentes ya parten de la vulneraci&oacute;n de la presunci&oacute;n de inocencia, porque ya consideran que t&uacute; eres sospechoso de algo y que tienes que demostrar que no lo eres. Hay una vulneraci&oacute;n de la libre circulaci&oacute;n. Tambi&eacute;n de tu dignidad e integridad, porque es muy humillante. Te paran delante de todo el mundo, solo te paran a ti, te cachean, te dicen que te quites los zapatos. Te criminalizan. Y eso tiene uno de los efectos m&aacute;s demoledores, pues la gente suele asociar a la polic&iacute;a con esa autoridad que interviene ante problemas de inseguridad. Entonces, si la polic&iacute;a siempre est&aacute; actuando con las mismas personas (est&aacute; documentado que hay una sobrerrepresentaci&oacute;n de las personas racializadas en las actuaciones policiales de este tipo), al final la sociedad est&aacute; aprendiendo que las personas no blancas est&aacute;n asociadas con la inseguridad. La polic&iacute;a est&aacute; educando a la sociedad en que sus vecinos y sus vecinas que no son blancas son un riesgo y por eso hay que controlarlas. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n genera una especie de disciplinamiento en la sociedad en las personas racializadas. Es decir, como paran siempre a los que son como yo, cuando estamos participando en cualquier evento p&uacute;blico, me pienso dos veces a la hora de reivindicar mis derechos en la v&iacute;a p&uacute;blica o de protestar ante algo que ocurra, porque s&eacute; que soy m&aacute;s visible para determinados cuerpos de seguridad. Tiene un efecto de desmovilizaci&oacute;n social de las personas que no son blancas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una frase del libro que dice mucho. En un momento en que reconoce el privilegio que conlleva tener un DNI espa&ntilde;ol, matiza: &ldquo;Sin embargo, es una pertenencia nominal, porque a diario me recuerdan que tan espa&ntilde;ol no soy&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y ello conecta con el impacto que estas actuaciones policiales tienen en la identidad de las personas racializadas. Me acuerdo del caso de una madre que su hijo. Ella es espa&ntilde;ola, su marido senegal&eacute;s y su hijo es un chico negro. Ella cuenta c&oacute;mo su hijo siempre se ha sentido espa&ntilde;ol. Hasta que un d&iacute;a le par&oacute; un polic&iacute;a y, cuando &eacute;l pregunt&oacute; por qu&eacute; le paraban, el polic&iacute;a respondi&oacute;: &ldquo;Porque eres negro, por qu&eacute; te voy a parar&rdquo;. Entonces, se produce un choque enorme: t&uacute; te sientes espa&ntilde;ol, tu DNI dice que eres espa&ntilde;ol, formas parte de este pa&iacute;s, tienes integrada la cultura... Y, de repente, un agente te para porque t&uacute; no pareces espa&ntilde;ol, entonces ah&iacute; tomas conciencia de tu negritud, de la racialidad. 
    </p><p class="article-text">
        Y nos damos cuenta de que nuestra pertenencia es nominal. Y esto conecta con el debate generado por el art&iacute;culo de Rajoy [en el que habl&oacute; de la selecci&oacute;n de Francia &ldquo;sin franceses&rdquo;, asumiendo que quienes por tener ciertos rasgos no son franceses]. Los medios lo destacan como si fuese algo nuevo que a las personas no blancas no nos vean como espa&ntilde;olas. No le quiero quitar peso, pero hay una sentencia del Tribunal Constitucional del a&ntilde;o 2001 que avala que el color de piel es un indicador de la pertenencia a este pa&iacute;s. Rajoy tampoco va muy desencaminado sobre algo que para nosotros es una cotidianidad: en este pa&iacute;s por no ser blanco sufres racismo porque no se te considera espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces &iquest;le sorprende que genere tanta reacci&oacute;n el comentario de Rajoy cuando, como dice, constantemente, se dan situaciones en las que se duda de la espa&ntilde;olidad de las personas espa&ntilde;olas racializadas y eso no genera tanta indignaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Viniendo para aqu&iacute;, por ejemplo, una se&ntilde;ora en el tren se ha agarrado el bolso cuando me he sentado. Y he pensado: joder, otra vez. Es constante. Obviamente, llama la atenci&oacute;n porque Rajoy es quien es, es un expresidente del Gobierno, pero lo que dice &eacute;l no solo lo dice &eacute;l. Forma parte de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica. Quiz&aacute; de manera m&aacute;s exacerbada, porque la ultraderecha se est&aacute; cargando algunos l&iacute;mites, pero lo que ha dicho Rajoy es algo que se escucha constantemente y las propias instituciones nos lo est&aacute;n recordando. El problema no es que lo diga Rajoy. El problema es que lo que dice Rajoy tiene sentido, porque estamos rodeados de dispositivos policiales que no son para espa&ntilde;oles blancos, sino para personas que no parecen espa&ntilde;olas porque no son blancas. Entonces, s&iacute;, nos llama mucho la atenci&oacute;n y nos indigna mucho. Pero es la cotidianidad y es la realidad que vivimos cada d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Me sorprende la excesiva importancia que le prestamos a determinados pronunciamientos racistas y a otros, no. Me parece grave lo que ha dicho Rajoy, pero cuando ese racismo es institucional, se omite. Y esto tambi&eacute;n tiene que ver con c&oacute;mo se entiende el racismo en este pa&iacute;s, como algo m&aacute;s moral y no estructural. Cuando hay una vinculaci&oacute;n directa en la forma en la que el racismo conforma nuestro ideario y en la forma en c&oacute;mo las leyes le dan sentido a ese pensamiento racial. Desde esa comprensi&oacute;n limitada del racismo que tenemos en los medios de comunicaci&oacute;n, a nivel educativo, cultural, pues claro, nos llama m&aacute;s la atenci&oacute;n que lo diga Rajoy. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro se hace una pregunta: &ldquo;&iquest;En los &uacute;ltimos dos gobiernos progresistas ha mejorado la calidad de vida de las personas migrantes y racializadas?&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;l es la respuesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es que no. M&aacute;s all&aacute; de la regularizaci&oacute;n, que es un logro de la sociedad civil y del movimiento antirracista. &iquest;realmente han mejorado las condiciones materiales de las personas racializadas? &iquest;Se han reducido las paradas por perfilaci&oacute;n racial que se denuncian a diario? No. Ni siquiera se reconoce que exista la perfilaci&oacute;n racial. No ha habido un debate serio acerca del racismo policial en Espa&ntilde;a. Mientras eso no pase, no van a mejorar las condiciones de vida de las personas racializadas en este pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Lo vemos en las actuaciones policiales, pero tambi&eacute;n en la segregaci&oacute;n residencial o educativa. La OCDE lleva a&ntilde;os se&ntilde;alando como en Espa&ntilde;a hay una sobrerrepresentaci&oacute;n de guetos educativos, es decir, coles a los que los padres y las madres no llevan a sus hijos porque hay muchos moros, porque hay muchos gitanos, porque hay muchos negros. &iquest;En qu&eacute; ha mejorado la situaci&oacute;n en ese sentido? En absolutamente nada. No se reconoce el racismo como un problema pol&iacute;tico. Se reconoce el racismo como un problema moral, como el que tiene Rajoy. Y de ah&iacute; deriva todo lo dem&aacute;s. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Youssef Ouled, tras la entrevista con elDiario.es                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel juega la regularizaci&oacute;n extraordinaria en ese balance?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta que el proceso de regularizaci&oacute;n extraordinaria sale adelante a pesar de los partidos pol&iacute;ticos, a pesar de todos ellos, porque es una demanda leg&iacute;tima que nace en el a&ntilde;o 2020, y se aprueba en 2026, en un momento donde parec&iacute;a que el Gobierno se iba a resquebrajar y se producen determinadas concesiones. Y la regularizaci&oacute;n extraordinaria acaba siendo una medida maravillosa. 
    </p><p class="article-text">
        En una rueda de prensa, Pedro S&aacute;nchez se pregunt&oacute; que qui&eacute;n se puede oponer a que las personas tengan derechos. Entonces, el presidente del Gobierno reconoce que tenemos un sistema que deja a las personas absolutamente desprotegidas. Que tenemos una ley de extranjer&iacute;a que deja a personas sin derechos y que lo soluciona con un parche. Cuando ese parche pase, &iquest;va a seguir generando la misma situaci&oacute;n de indefensi&oacute;n y desprotecci&oacute;n? Lo limitamos a algo puntual, ha servido para regularizar a m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas, pero despu&eacute;s va a seguir produciendo irregularidad administrativa, explotaci&oacute;n y abusos policiales. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tampoco les fue del todo f&aacute;cil a las personas racializadas liderar el movimiento antirracista hace unos diez a&ntilde;os, cuando a&uacute;n era mayoritariamente blanco en Espa&ntilde;a, explica en el libro. &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo militaba en un espacio mayoritariamente ocupado por personas blancas, especialmente en las capas de poder m&aacute;s altas. Entonces, se  empieza a producir un cuestionamiento de la forma en la que se viene luchando contra el racismo. Muchas personas racializadas quer&iacute;amos cambiar el enfoque desde esa lectura del racismo como una cuesti&oacute;n m&aacute;s moral y plantear que si el racismo es un problema estructural.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, estaba el punto de vista de las personas que viven y padecen el racismo. Por otro lado estaba la forma en la que tradicionalmente se hab&iacute;a luchando contra &eacute;l. Las personas blancas pod&iacute;an permitirse hacer activismo, mientras que nuestra forma de hacer antirracismo es por necesidad porque nos va en la piel. Nuestra prioridad, por ejemplo, era que el sujeto pol&iacute;tico del antirracismo son las personas racializadas. Igual que en el feminismo lo son las mujeres. Pues algo as&iacute; era dif&iacute;cil de entender en 2015 o 2016.
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s que cada vez es m&aacute;s diverso, donde las poblaciones migrantes se van asentando y van ganando derechos y van luchando por el territorio en el que viven, acaban aportando una forma de entender y ver la lucha que no puede aportar quien no lo padece y quien no lo vive. Esto al principio gener&oacute; divisi&oacute;n en muchos movimientos sociales, especialmente aquellos que ten&iacute;an que ver con el racismo. Creo que se consigui&oacute; porque en ese momento, por ejemplo, hablar de racismo institucional y de personas racializadas estaba muy cuestionado y ahora est&aacute; mucho m&aacute;s asumido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro acaba con una serie de cartas personales a su padre y a su hija. Sobre su padre, traslada algo que comparten muchos espa&ntilde;oles hijos de migrantes: le pide perd&oacute;n por, algunas veces, sentir verg&uuml;enza, por rechazar esas ra&iacute;ces para intentar encajar. &iquest;De d&oacute;nde cree que viene?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiene que ver con esa idea de la integraci&oacute;n que trata  de decirnos que, si queremos formar parte, tienes que asemejarse  [a la sociedad donde vives]. Y eso implica dejar de hablar tu idioma de origen, dejar de tener una fe diferente a la que se tiene aqu&iacute;, dejar de vestir de determinada forma&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Cuando eres un cr&iacute;o, vas a primaria, asocias todo eso diferente de lo que te dicen que debes despojarte con tus padres. Porque no hablan como el resto, no se comportan como el resto, no visten como el resto. A m&iacute; me generaba mucha verg&uuml;enza porque mi ideal era ser blanco. Es el ideal que se nos ense&ntilde;a: ser blancos y rechazar aquello que es nuestro. Para poder identificar eso, hay que tomar conciencia y es un proceso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y ah&iacute; entra tambi&eacute;n la carta con la que termina el ensayo, destinada a su hija. &iquest;Qu&eacute; conversaciones o ense&ntilde;anzas se intentan trasladar en una familia racializada, en las  que no suelen ponerse el foco en una blanca al no sufrir el racismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La clave ahora, que tiene cinco a&ntilde;os, consiste en normalizar la diversidad y desnormalizar el racismo. Normalizar que hay personas que vienen de diferentes lugares, que juega con chavales de otros or&iacute;genes, de otras condiciones raciales&hellip; Crear un apego a la diversidad y un reconocimiento a de donde viene, precisamente para luchar contra esa verg&uuml;enza hist&oacute;rica que llevamos internamente y hacerla sentirse orgullosa por lo que es. Y para que, poco a poco, entienda el mundo que se va a encontrar. Para que, cuando llegue ese momento en el que se tope con el racismo, sepa c&oacute;mo confrontarlo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/youssef-ouled-dijo-rajoy-no-dice-rajoy-policia-recuerda-dia-si-no-blancos-no-espanoles_128_13389419.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 20:23:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Youssef Ouled: “Lo que dijo Rajoy no solo lo dice Rajoy: la Policía nos recuerda cada día que si no somos blancos no somos tan españoles"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los datos desmontan el rechazo de Ayuso al reparto de menores migrantes: Madrid alberga un 30% menos que hace un año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/datos-desmontan-rechazo-ayuso-reparto-menores-migrantes-madrid-alberga-30-ano_1_13382693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a1bb975-0a3f-4b7f-8f28-ca38b92deada_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147509.jpg" width="4703" height="2646" alt="La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz, Ayuso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de las críticas del Gobierno autonómico, que lleva años oponiéndose al mecanismo de reparto y alerta de situaciones de colapso, el sistema de acogida en la región apunta a una reducción de más de 670 menores respecto a las cifras del año pasado
</p><p class="subtitle">El Tribunal Supremo rechaza llevar la regularización extraordinaria de migrantes ante la Justicia europea
</p></div><p class="article-text">
        El sistema de reubicaci&oacute;n de menores migrantes que Isabel D&iacute;az Ayuso ha llevado a los tribunales no ha provocado la saturaci&oacute;n de la que tanto alert&oacute; la presidenta de la Comunidad de Madrid. Lejos de generar el colapso de plazas argumentado por el Gobierno auton&oacute;mico para justificar su <a href="https://www.eldiario.es/madrid/eldiario.es/madrid/politica/gobierno-ayuso-recurrira-supremo-decreto-gobierno-derivacion-menores-migrantes_1_12559587.htmleldiario.es/madrid/politica/gobierno-ayuso-recurrira-supremo-decreto-gobierno-derivacion-menores-migrantes_1_12559587.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechazo al mecanismo de reparto</a>, el n&uacute;mero de adolescentes extranjeros albergados en la regi&oacute;n se ha reducido en m&aacute;s de 670 menores desde el inicio de los traslados, lo que supone una ca&iacute;da de un 30%, seg&uacute;n el registro oficial al que ha tenido acceso elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        A inicios de 2025, antes de la aprobaci&oacute;n del plan de reubicaci&oacute;n de menores migrantes, el sistema de acogida de Madrid contaba con 2.184 menores extranjeros no acompa&ntilde;ados. A 30 de junio de 2026, la Comunidad acoge a 1.514 ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, seg&uacute;n los datos oficiales. 
    </p><p class="article-text">
        La ocupaci&oacute;n del sistema de acogida madrile&ntilde;o, adem&aacute;s, est&aacute; lejos de colapsar la capacidad m&iacute;nima que deber&iacute;a tener seg&uacute;n la normativa vigente. Actualmente, el n&uacute;mero de menores migrantes atendidos supone el 60% de las plazas ordinarias, seg&uacute;n los datos oficiales. La Consejer&iacute;a de Asuntos Sociales no ha respondido a las preguntas de elDiario.es sobre las cifras. 
    </p><p class="article-text">
        Hace solo dos semanas, el Gobierno auton&oacute;mico advirti&oacute; de que ya estaban estudiando acudir a los tribunales para intentar frenar lo que ellos consideran un &ldquo;atropello&rdquo;: la actualizaci&oacute;n de la capacidad ordinaria del sistema de protecci&oacute;n y tutela de estos menores en las comunidades y ciudades aut&oacute;nomas, que eleva en 204 plazas las de la Comunidad de Madrid hasta los 2.471 menores que, seg&uacute;n c&aacute;lculos del Ejecutivo central, podr&iacute;a acoger. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Ayuso se opone a ese decreto. &ldquo;El cupo relacionado con los menores no acompa&ntilde;ados es un asunto que no ha pasado por la conferencia sectorial y, por tanto, es manifiestamente ilegal&rdquo;, critic&oacute; este mi&eacute;rcoles el portavoz auton&oacute;mico, Miguel &Aacute;ngel Garc&iacute;a Mart&iacute;n, en rueda de prensa. 
    </p><p class="article-text">
        Pero las declaraciones de Garc&iacute;a Mart&iacute;n son solo un ejemplo del choque de Ayuso con el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez, en este caso en materia de migraci&oacute;n y derechos de la infancia migrante. En abril de este mismo a&ntilde;o, la Consejer&iacute;a de Asuntos Sociales lanz&oacute; un aviso al Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial: no aceptar&aacute; nuevos traslados de menores migrantes no acompa&ntilde;ados. Lo hizo a trav&eacute;s de una carta de la consejera madrile&ntilde;a, Ana D&aacute;vila, en la que de nuevo amenaz&oacute; con acciones legales en caso de mantener el sistema de reparto. 
    </p><p class="article-text">
        En su misiva, la consejera hablaba de un supuesto &ldquo;efecto llamada&rdquo; a pesar de que las cifras oficiales desmienten esas acusaciones. D&aacute;vila acusaba al Gobierno de tomar &ldquo;decisiones unilaterales&rdquo; y de &ldquo;separar a grupos de hermanos y trasladar a Madrid a menores que manifestaban tener familiares en otras comunidades&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El centro de menores de La Cantue&ntilde;a, la &uacute;ltima causa de disputa por los menores migrantes </h2><p class="article-text">
        Uno de los choques m&aacute;s recientes en cuanto a acogida de menores migrantes se ha producido esta misma semana, despu&eacute;s de que la Justicia haya dado la raz&oacute;n a la Comunidad de Madrid sobre el centro de menores de La Cantue&ntilde;a, en Fuenlabrada. El fallo ha concedido al Gobierno auton&oacute;mico la &ldquo;&uacute;nica y exclusiva&rdquo; titularidad de la finca despu&eacute;s de meses de disputa, una resoluci&oacute;n que todav&iacute;a puede ser recurrida y que el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/politica/alcalde-socialista-fuenlabrada-tira-ironia-propone-llamar-isabel-diaz-ayuso-centro-menores-migrantes_1_11674481.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alcalde socialista de la localidad,</a> Javier Ayala, critica. 
    </p><p class="article-text">
        Para Ayala, la Comunidad &ldquo;intent&oacute; castigar&rdquo; a la ciudad con la ubicaci&oacute;n del centro, &ldquo;a m&aacute;s de tres kil&oacute;metros de cualquier s&iacute;ntoma de civilizaci&oacute;n&rdquo; y con un centenar de menores concentrados en espacios donde, seg&uacute;n criticaba, deb&iacute;an tener zonas m&aacute;s &ldquo;personalizadas&rdquo;. Este mismo mi&eacute;rcoles el portavoz del gobierno regional le recomend&oacute; al alcalde socialista Javier Ayala que fuese a la &ldquo;ventanilla&rdquo; del Gobierno central al considerar que genera un &ldquo;caos migratorio&rdquo; con los menores migrantes que, seg&uacute;n sus propias palabras, no han llegado al pa&iacute;s &ldquo;por generaci&oacute;n espont&aacute;nea&rdquo;, sino que &ldquo;los ha tra&iacute;do el Gobierno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el rechazo de Ayuso por el reparto de menores migrantes viene de lejos y recopila durante meses diferentes choques, desde el protagonizado con Delegaci&oacute;n de Gobierno al intentar que retornaran a 110 menores no acompa&ntilde;ados, hasta las acusaciones de la Consejer&iacute;a de D&aacute;vila y Sol, que hablan de una supuesta estafa por casos de &ldquo;falsos menores&rdquo; y advierten que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/gobierno-ayuso-denunciara-inmigrantes-adultos-hayan-hecho-pasar-menores-no-acompanados_1_12776522.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunciar&aacute;n a los inmigrantes adultos</a> que se hayan hecho pasar por menores no acompa&ntilde;ados. &ldquo;Nos han colapsado y haremos responsable al Gobierno de Espa&ntilde;a de lo que pueda ocurrir&rdquo;, dijo D&aacute;vila a finales de 2025, adem&aacute;s de afirmar que la regi&oacute;n &ldquo;no puede aceptar ni un menor m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Descenso generalizado en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        A nivel estatal, los datos del registro oficial de menores, publicados por elDiario.es, confirmaron un descenso continuado en las llegadas de estos chavales tras la aprobaci&oacute;n de la medida y la tramitaci&oacute;n de la reubicaci&oacute;n de alrededor de 2.000 adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        En mayo de este a&ntilde;o, la cifra de ni&ntilde;os y adolescentes ha bajado a 13.964, recuperando los niveles de julio de 2024. La cifra marca un punto de inflexi&oacute;n respecto al pico registrado entre finales de 2024 y principios de 2025, cuando el sistema de acogida lleg&oacute; a albergar a m&aacute;s de 16.000 menores extranjeros en pleno debate pol&iacute;tico por la reforma de la Ley de Extranjer&iacute;a, cuando Canarias y Ceuta acog&iacute;an a m&aacute;s del triple de su capacidad. 
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2025, el Consejo de Ministros aprob&oacute; la reforma del art&iacute;culo 35 de la Ley de Extranjer&iacute;a que permit&iacute;a la creaci&oacute;n del sistema obligatorio de reparto de menores migrantes de aquellos territorios declarados en &ldquo;contingencia migratoria&rdquo;, tras el acuerdo alcanzado con Junts que garantiz&oacute; su tramitaci&oacute;n parlamentaria. La medida pretend&iacute;a reducir la presi&oacute;n de los sistemas de acogida cuya ocupaci&oacute;n triplicase la capacidad ordinaria de acogida, a trav&eacute;s de un mecanismo de reparto por comunidades aut&oacute;nomas basado en criterios como la poblaci&oacute;n, la renta o el n&uacute;mero de chavales extranjeros tutelados previamente. Canarias, Ceuta y Melilla cumplieron poco despu&eacute;s los requisitos para solicitar los traslados de chavales a otros puntos del pa&iacute;s, siempre que se cumpliesen una serie de garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Tras su aprobaci&oacute;n, los primeros traslados se llevaron a cabo en septiembre de 2025. Casi un a&ntilde;o despu&eacute;s, el Gobierno ha tramitado 2.000 expedientes de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as desde Canarias, Ceuta y Melilla, seg&uacute;n los datos proporcionados el mes pasado por el Ministerio de Infancia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, África Gelardo Arrebola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/datos-desmontan-rechazo-ayuso-reparto-menores-migrantes-madrid-alberga-30-ano_1_13382693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 19:29:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Menores,Derechos sociales,Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De trabajar sin papeles a firmar su primer contrato gracias a la regularización: "Antes me explotaban y ahora puedo escoger"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/trabajar-papeles-firmar-primer-contrato-gracias-regularizacion-explotaban-ahora-escoger_1_13373737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f8989e0-3e74-4f6c-a574-9d50d93456ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1048y287.jpg" width="1200" height="675" alt="Guillermo, recién salido de la obra donde ha empezado a trabajar con contrato indefinido gracias al permiso provisional de la regularización, después de pasar por varios empleos en condiciones abusivas."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Guillermo, Germán y Alessia son tres de los solicitantes que han firmado sus primeros contratos en España en el mes de julio y han dejado atrás la economía sumergida tras recibir el permiso provisional de la regularización . Aunque todavía es pronto, y algunas empresas muestran reticencias a contratarles antes de la respuesta definitiva, decenas de miles de personas están cotizando por primera vez en España gracias al proceso extraordinario, según las primeras estimaciones</p><p class="subtitle">Radiografía de la regularización: quiénes la han pedido, dónde viven y en qué oficios empiezan a darse de alta</p></div><p class="article-text">
        Una ligera capa de polvo cubre la camiseta de Guillermo. Acaba de terminar su quinto d&iacute;a en la obra donde ha empezado a trabajar y sonr&iacute;e al se&ntilde;alar la prenda azul marino: &ldquo;Ya me han dado el uniforme&rdquo;. Se sorprende porque, meses atr&aacute;s, su anterior jefe le hab&iacute;a descontado un d&iacute;a de sueldo a cambio de entregarle un lote de ropa de trabajo. Con toda la tarde por delante, camina en busca de una cafeter&iacute;a en pleno centro de Madrid. Hace muy poco, sin papeles y sin contrato, pod&iacute;a trabajar unas once horas al d&iacute;a por 800 euros al mes, sin seguro m&eacute;dico, en uno de los sectores con m&aacute;s accidentes laborales de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Entre una y otra vida, entre unas condiciones y otras, hay un tr&aacute;mite que ya ha empezado a transformar la vida de miles de ciudadanos extranjeros: <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/radiografia-regularizacion-han-pedido-viven-oficios-empiezan-darse-alta_1_13352597.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la regularizaci&oacute;n extraordinaria</a>. La admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de la solicitud le otorg&oacute; lo que, desde su llegada, le ped&iacute;a cada una de las empresas que le ofrec&iacute;an un empleo como electricista de obra, dados sus 20 a&ntilde;os de experiencia en El Salvador: un permiso de trabajo. D&iacute;as despu&eacute;s de obtenerlo y enviar su curr&iacute;culum por una plataforma online de b&uacute;squeda de empleo, empez&oacute; a sonar su tel&eacute;fono. A la semana, Guillermo firm&oacute; su primer contrato de trabajo en Espa&ntilde;a: &ldquo;Hace unas semanas me arrastraba y me explotaban; ahora hasta puedo escoger&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El salvadore&ntilde;o es uno de los miles de solicitantes de la regularizaci&oacute;n que, tras meses de empleos inestables y clandestinos, ha conseguido su primer trabajo con contrato en Espa&ntilde;a. En las &uacute;ltimas semanas tambi&eacute;n han dejado la econom&iacute;a sumergida Germ&aacute;n, hondure&ntilde;o, y Alessia, peruana, quienes engrosar&aacute;n la listas de nuevos afiliados en el mes de julio. Seg&uacute;n el Ministerio de Inclusi&oacute;n, Migraciones y Seguridad Social, la concesi&oacute;n de permisos de trabajo provisionales ligados a la regularizaci&oacute;n ya est&aacute; empezando a tener un impacto positivo en el mercado laboral. Aunque todav&iacute;a es pronto, y algunas empresas est&aacute;n mostrando reticencias a contratar a los solicitantes antes de la respuesta definitiva, ya se est&aacute;n dando de alta los primeros nuevos afiliados del proceso.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k40GICOCCzk0VeHFqku" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <em>[V&iacute;deo de Adri&aacute;n Torrano]</em>
    </p><p class="article-text">
        Los datos oficiales a&uacute;n no son concluyentes. Seg&uacute;n el Ministerio de Inclusi&oacute;n, 159.097 personas con su petici&oacute;n tramitada est&aacute;n dadas de alta a fecha del 30 de junio en la Seguridad Social, pero matizan que la mayor&iacute;a de ellas ya trabajaban de alta antes del proceso como demandantes de protecci&oacute;n internacional. El Ejecutivo no ha dado a&uacute;n la cifra de los trabajadores afiliados gracias al procedimiento extraordinario, pero el dato de nuevos cotizantes extranjeros en el mes de mayo puede dar una idea: cerca de 86.000 personas extranjeras se afiliaron por primera vez a la Seguridad Social.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora, gracias a Dios, nuestra vida est&aacute; cambiando&rdquo;, resume Guillermo, que lleg&oacute; a Espa&ntilde;a junto a su esposa Emma en noviembre del a&ntilde;o pasado. &ldquo;Qui&eacute;n nos iba a decir a nosotros que, cinco meses despu&eacute;s de llegar, iba a salir una regularizaci&oacute;n extraordinaria&rdquo;, reflexiona Guillermo. Sabe que, de no haber sido aprobada la medida, la familia no podr&iacute;a haber optado a un permiso de residencia hasta pasar como m&iacute;nimo dos a&ntilde;os sin papeles en el pa&iacute;s, asumiendo cualquier empleo precario para sobrevivir.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s que un trabajo: los cambios</h2><p class="article-text">
        El 18 de junio, recibi&oacute; el justificante de admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de su petici&oacute;n de regularizaci&oacute;n, lo que conlleva un permiso provisional de residencia y trabajo. El 19, tras preguntar en varias oficinas, &eacute;l y su mujer consiguieron por sus propios medios sus n&uacute;meros de la Seguridad Social, sin esperar a recibirlos por correo postal. Una semana despu&eacute;s firm&oacute; su primer contrato en Espa&ntilde;a. El 1 de julio ya estaba dado de alta en el trabajo. &ldquo;Soy electricista profesional, pero antes ten&iacute;a que quedarme con trabajos donde no ten&iacute;a derechos y no pod&iacute;a escoger. Ahora, me han salido muchas ofertas de trabajo y hasta soy yo el que escoge la mejor. Ahora ya siento que tengo los mismos derechos que otra persona gracias a la regularizaci&oacute;n&rdquo;, resume el salvadore&ntilde;o.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="¿En qué sectores trabajan los beneficiados por la regularización?" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-S1Fcu" src="https://datawrapper.dwcdn.net/S1Fcu/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="445" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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        El electricista relata algunas de las condiciones que han mejorado. &ldquo;Ahora la admisi&oacute;n me ha dado el permiso de trabajo. Me ha ayudado porque me han dado un contrato indefinido de 40 horas&rdquo;, explica Guillermo, quien recalca los beneficios de abandonar la econom&iacute;a sumergida. &ldquo;Eso me ayuda porque ahora tengo Seguridad Social, antes no la ten&iacute;a. Si me pasaba un accidente, lo primero que hac&iacute;a el jefe era: &iexcl;s&aacute;quenlo de la obra!&rdquo;, cuenta el profesional, especialista en instalaci&oacute;n de electricidad de alta tensi&oacute;n, lo que aumenta el riesgo de su empleo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora lo dice entre risas, pero Guillermo escuch&oacute; a su jefe exigir entre gritos que se llevasen a un compa&ntilde;ero que, tambi&eacute;n en situaci&oacute;n irregular, acababa de sufrir un impacto en la cabeza tras precipitarse desde una escalera de obra. &ldquo;Sacadlo. Sacadlo de aqu&iacute; y, si os preguntan, decid que se cay&oacute; en la calle&rdquo;, recuerda el salvadore&ntilde;o las palabras de uno de sus anteriores patrones. El electricista escuch&oacute; el berrido cuando trataba de darle los primeros auxilios al empleado accidentado. Ambos trabajaban desde hac&iacute;a meses en la empresa, dedicada al sector de la construcci&oacute;n, pero no ten&iacute;an los mismos derechos que el resto. Sin papeles, sin contrato, sin seguro sanitario por accidente laboral, obedecieron.
    </p><p class="article-text">
        No les dej&oacute; pedir una ambulancia, cuenta. &ldquo;Me dijo que pidiese un Uber y luego nos lo pagaba. Hasta ahora estoy esperando que me lo pague. Le envi&eacute; varias veces el recibo. Nunca me dio el dinero&rdquo;, dice moviendo la cabeza con indignaci&oacute;n. &ldquo;Cu&aacute;ntas cosas he aguantado&hellip;&rdquo;.
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                    alt="Guillermo, tras salir de su quinto día de trabajo en un nuevo empleo, el primero con derechos en España gracias a la regularización"
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                Guillermo, tras salir de su quinto día de trabajo en un nuevo empleo, el primero con derechos en España gracias a la regularización                            </span>
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        Tambi&eacute;n tiene m&aacute;s tiempo. &ldquo;Antes trabajaba de ocho de la ma&ntilde;ana a seis y media o siete de la noche. De lunes a s&aacute;bado. Ahora no, hasta eso cambi&oacute;. En horario de verano, de siete a tres de la tarde. Y, en horario normal, de ocho a cuatro, trabajando ocho horas normales&rdquo;, describe. &ldquo;Me da m&aacute;s tiempo para estar con la familia, hacer mis vueltas, estudiar&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del total de solicitantes de la regularizaci&oacute;n afiliados, la mayor&iacute;a cuenta con un contrato indefinido como el que ha firmado el salvadore&ntilde;o. Este tipo de contrato es el que tambi&eacute;n ha confirmado la nueva vinculaci&oacute;n laboral de Germ&aacute;n, otro migrante en tr&aacute;mite que se ha dado de alta por primera vez en la Seguridad Social gracias al permiso provisional de la regularizaci&oacute;n extraordinaria. &ldquo;Me han contratado en una empresa de cocina, como t&eacute;cnico en mantenimiento e instalaciones&rdquo;, anuncia el hondure&ntilde;o a elDiario.es. &ldquo;Desde que me sali&oacute; el documento, dos d&iacute;as despu&eacute;s me contrataron. Me tuve que mover muy r&aacute;pido para conseguir el n&uacute;mero de la Seguridad Social. Fue un gran esfuerzo, pero todo sali&oacute; de maravilla&rdquo;, celebra el joven, que empez&oacute; a trabajar hace tres semanas.
    </p><p class="article-text">
        Alessia (nombre fictio), peruana, trabajaba de forma espor&aacute;dica en el sector de la limpieza. Hace unas semanas tambi&eacute;n firm&oacute; su primer contrato de trabajo, en este caso temporal, para ocupar un puesto como recepcionista en una residencia de mayores. &ldquo;Me da m&aacute;s tranquilidad, tanto econ&oacute;mica como emocionalmente. Es un gran avance para m&iacute;&rdquo;, resume la mujer, de 26 a&ntilde;os
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/trabajar-papeles-firmar-primer-contrato-gracias-regularizacion-explotaban-ahora-escoger_1_13373737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 19:52:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De trabajar sin papeles a firmar su primer contrato gracias a la regularización: "Antes me explotaban y ahora puedo escoger"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Regularización extraordinaria,Migraciones,Inmigración,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sentencia del Supremo acaba con años de devoluciones en caliente por mar: “Dejamos de hacerlas a la espera de órdenes de Madrid”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/recogidos-aguas-ceuties-devueltos-marruecos-caliente-son-devoluciones-supremo-ordena-frenar_1_13369324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6bee0fc-a5aa-4f4d-a290-3d7ac03eca72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La sentencia del Supremo acaba con años de devoluciones en caliente por mar: “Dejamos de hacerlas a la espera de órdenes de Madrid”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras el fallo del Supremo que confirma su ilegalidad, la Guardia Civil de Ceuta ha paralizado la devolución de los migrantes que llegan a la ciudad a nado, una práctica sistemática en el caso de los adultos y defendida por el Gobierno durante años. </p><p class="subtitle">El Tribunal Supremo confirma que los migrantes interceptados en el alta mar no pueden ser devueltos “en caliente”</p></div><p class="article-text">
        Varias sombras parecen chapotear en alta mar. En el oscuro horizonte de la noche ceut&iacute; se distinguen algunas cabezas que se desplazan desde la costa marroqu&iacute; hacia la ciudad espa&ntilde;ola, rodeando uno de los espigones que separan Marruecos de Ceuta. En la orilla, un dispositivo policial los espera, mientras varias lanchas rastrean las aguas. Cuando los migrantes se acercan, los agentes los detienen y los trasladan hasta la frontera, donde se les pierde el rastro.
    </p><p class="article-text">
        Esta escena se repite con frecuencia en la frontera del Tarajal durante muchas madrugadas en Ceuta. La Guardia Civil y la Polic&iacute;a realizaban estas devoluciones sin ocultarlas, tanto de d&iacute;a como de noche. Seg&uacute;n reconoc&iacute;an los agentes y la Delegaci&oacute;n del Gobierno local, la orden consist&iacute;a en expulsar a todas las personas interceptadas, salvo aquellas que aparentaban ser menores. Era una pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica. Hasta esta semana, cuando una sentencia del Tribunal Supremo ha confirmado su ilegalidad y ha empujado a las fuerzas de seguridad a dejar de aplicarla.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/tribunal-supremo-confirma-migrantes-interceptados-alta-mar-no-devueltos-caliente_1_13365541.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resoluci&oacute;n del Tribunal Supremo</a> interpreta que la Ley de Extranjer&iacute;a no permite las &ldquo;devoluciones en caliente&rdquo; a los migrantes interceptados en alta mar cuando intentan acceder a nado a Ceuta y Melilla. En el fallo, los jueces de la Secci&oacute;n Quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo han dado la raz&oacute;n a un ciudadano argelino que fue devuelto a Marruecos en noviembre de 2024, junto a otras dos personas, cuando intentaban alcanzar la costa de Ceuta. El denunciante fue apoyado jur&iacute;dicamente por las organizaciones Coordinadora de Barrios, No Name Kitchen y el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM). 
    </p><p class="article-text">
        Un juzgado de Ceuta y, posteriormente, el Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a, ya hab&iacute;an fallado a favor del demandante aunque no accedieron a indemnizarlo. Las dos instancias entend&iacute;an que quien entra por mar a nado &ldquo;no supera un elemento de contenci&oacute;n fronterizo&rdquo; por lo que no se le pod&iacute;a aplicar la v&iacute;a excepcional recogida en la Ley de Extranjer&iacute;a (a trav&eacute;s de la normativa de Seguridad Ciudadana). El Supremo ha rechazado el recurso de la Abogac&iacute;a del Estado y da la raz&oacute;n a las dos instancias inferiores.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes oficiales del Instituto Armado en Ceuta aseguran que, tras la sentencia del Supremo, los agentes de la frontera han dejado de realizar estas devoluciones a la espera de recibir &oacute;rdenes por parte del Ministerio del Interior. &ldquo;Siempre se ha aplicado el convenio [bilateral con Marruecos]. Ahora mismo, tal como est&aacute;, no se puede devolver; el Supremo ha dicho claramente que no podemos hacerlo. Hasta que no haya una modificaci&oacute;n de la ley org&aacute;nica tendremos que aceptarlo, darles sus derechos y aplicar la ley&rdquo;, apostilla la misma fuente.
    </p><p class="article-text">
        Las ONG alertaban desde hace a&ntilde;os del car&aacute;cter ilegal de las devoluciones en caliente. En 2014, el Gobierno de Mariano Rajoy intent&oacute; regular los retornos autom&aacute;ticos en Ceuta y Melilla, a trav&eacute;s de una disposici&oacute;n adicional incluida en la Ley de Seguridad Ciudadana. Dicha norma, tambi&eacute;n muy cuestionada por juristas y organizaciones sociales, dec&iacute;a permitir la entrega inmediata a Marruecos de migrantes que entrasen irregularmente en las ciudades aut&oacute;nomas a trav&eacute;s del salto de las vallas fronterizas, es decir, por v&iacute;a terrestre.
    </p><p class="article-text">
        La medida fue tachada de ilegal en un primer momento por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Sin embargo, una segunda sentencia acept&oacute; el recurso con el que el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez defendi&oacute; estas pr&aacute;cticas y Estrasburgo acab&oacute; avalando este tipo de retornos por tierra en Ceuta y Melilla. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la disposici&oacute;n adicional de la Seguridad Ciudadana no mencionaba que las devoluciones en caliente (llamadas 'rechazos en frontera' en la normativa) pudiesen ejecutarse sobre los migrantes que llegan v&iacute;a mar&iacute;tima, la Delegaci&oacute;n del Gobierno en Ceuta y la Guardia Civil defend&iacute;an otro tipo de interpretaci&oacute;n. La orden era clara: los agentes fronterizos no solo deb&iacute;an retornar a quienes saltaban las alambradas, tambi&eacute;n a las personas que las rodeaban a nado. En distintos picos de llegadas a la ciudad, elDiario.es pregunt&oacute; por la base legal de estas pr&aacute;cticas sistem&aacute;ticas y la Delegaci&oacute;n del Ejecutivo se amparaba en la figura del &ldquo;rechazo en frontera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo esa interpretaci&oacute;n que rechaza la Justicia, las patrulleras del Instituto Armado recog&iacute;an del agua a nadadores procedentes de las costas marroqu&iacute;es -tanto en zona entre vallas como en aguas claramente ceut&iacute;es- y, subidos en el barco con bandera espa&ntilde;ola, les trasladaban a la playa donde eran conducidos a la frontera para ser entregados a Marruecos. La decisi&oacute;n del Supremo acaba con esta forma de proceder o, al menos, con los intentos de disfrazarla de legalidad. 
    </p><p class="article-text">
        La Delegaci&oacute;n del Gobierno tambi&eacute;n defend&iacute;a las devoluciones mar&iacute;timas a trav&eacute;s de un acuerdo de retorno de Marruecos que, sin embargo, exige la identificaci&oacute;n previa y solo afecta a personas marroqu&iacute;es. Se trata un pacto similar al utilizado por Ejecutivo central y el local para justificar la expulsi&oacute;n de menores practicada en agosto de 2021, defendida por Interior, por la que acabaron condenadas por prevaricaci&oacute;n la entonces delegada del Gobierno en la ciudad y la exvicepresidenta de Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, los agentes de Ceuta dejaron de devolver en caliente a menores a plena luz del d&iacute;a. A su vez, las autoridades dejaron de justificarlas: solo aplicar&iacute;an estas pr&aacute;cticas, dec&iacute;an, para retornar a los adultos. En la pr&aacute;ctica, sin embargo, la falta de procedimiento complica conocer la edad o los riesgos que supone la devoluci&oacute;n de los j&oacute;venes cuya minor&iacute;a de edad no es evidente. Sin un procedimiento, si no hay una identificaci&oacute;n personalizada, no se puede garantizar que no haya adolescentes de menos de 18 a&ntilde;os entre los retornados m&aacute;s j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        Supuestamente, la Delegaci&oacute;n del Gobierno sol&iacute;a asegurar que solo se devolv&iacute;an a los marroqu&iacute;es, pero el caso resuelto por el Supremo (de un argelino) evidencia que no siempre es as&iacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Ahora qu&eacute;</h2><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n del Alto Tribunal obliga ahora a tramitar estas entradas mediante el procedimiento ordinario de devoluci&oacute;n previsto en la Ley de Extranjer&iacute;a, con todas las garant&iacute;as administrativas asociadas. Eso supone que las personas interceptadas en el mar ya no pueden ser entregadas directamente a Marruecos sin expediente, asistencia letrada y posibilidad de solicitar protecci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n ha despertado la inquietud entre algunos agentes encargados del control fronterizo mar&iacute;timo en Ceuta , contactados por elDiario.es. Fuentes oficiales de la Guardia Civil explican que, por el momento, han frenado estas actuaciones y se encuentran a la espera de las indicaciones que lleguen desde la Direcci&oacute;n General. &ldquo;Ahora mismo est&aacute;n los superiores hablando con Madrid, no sabemos c&oacute;mo nos va a afectar, estamos a la espera de que nos digan qu&eacute; tenemos que hacer&rdquo;, traslada una fuente oficial consultada por elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Omar (nombre ficticio) es una de las decenas de miles de personas devueltas en caliente tras llegar a nado a Ceuta. En julio de 2024, el marroqu&iacute; se lanz&oacute; al mar desde la costa marroqu&iacute; de Castillejos, pero una patrullera de la Guardia Civil lo intercept&oacute; mientras nadaba y, tras dejarlo en la frontera, los agentes lo devolvieron a Marruecos, seg&uacute;n explic&oacute; el hombre a elDiario.es.  Un a&ntilde;o antes, la Guardia Civil le fren&oacute; a su llegada a tierra y, una vez en el otro lado de la frontera, las autoridades marroqu&iacute;es le subieron en un autob&uacute;s con m&aacute;s j&oacute;venes que, como &eacute;l, lo hab&iacute;an intentado y hab&iacute;an fracasado. Lo mandaron a Casablanca cuando &eacute;l llevaba a&ntilde;os viviendo en el norte de Marruecos. 
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 2024, Omar logr&oacute; nadar de nuevo hasta la ciudad espa&ntilde;ola. Se lanz&oacute; al mar a las seis de la ma&ntilde;ana y sali&oacute; del agua en torno a las 13 horas. El recorrido fue mayor y el riesgo tambi&eacute;n. El marroqu&iacute; trat&oacute; de adentrarse todo lo posible en alta mar para evitar la detecci&oacute;n por parte de los agentes espa&ntilde;oles. &ldquo;Nad&eacute; hacia alta mar, lejos, muy para arriba porque ah&iacute; no hay radares y es m&aacute;s dif&iacute;cil que nos detecten. Desde ah&iacute; nad&eacute; en direcci&oacute;n a Ceuta. Y, cuando parec&iacute;a que hab&iacute;a menos control, fui bajando hacia la costa&rdquo;, dijo entonces. Cuando sali&oacute; del mar, la playa ya estaba llena de ba&ntilde;istas. Omar se hizo pasar por un ceut&iacute; m&aacute;s pasando la ma&ntilde;ana en la playa y, gracias a la ayuda de un taxista que se apiad&oacute; de &eacute;l, logr&oacute; alejarse de la zona fronteriza para evitar el tipo de devolusciones que ahora el Supremo ha prohibido. 
    </p><p class="article-text">
        Las ONG Coordinadora de Barrios, No Name Kitchen y el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) han celebrado la sentencia.  En una nota, recogida por Efe, las tres entidades sociales sostienen que la postura del Alto Tribunal coincide con la interpretaci&oacute;n jur&iacute;dica que han defendido durante todo el proceso respecto a que a los migrantes que tratan de alcanzar la costa espa&ntilde;ola a nado no pueden ser objeto del rechazo en frontera, sino que &ldquo;su situaci&oacute;n debe tramitarse mediante un procedimiento de devoluci&oacute;n con todas las garant&iacute;as legales&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Solo podemos hacer de taxistas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Entre los agentes consultados creen que el cese de las devoluciones en caliente puede generar un aumento de los intentos de entrada a nado por Ceuta, que suelen aumentar cada verano.  &ldquo;En cuanto se enteren en Marruecos tenemos barcas llenas aqu&iacute;. El &uacute;nico freno que hay es que la Marina marroqu&iacute; los pare all&iacute;. Solo podemos hacer de taxistas, cogerlos en el mar y llevarlos a la orilla&rdquo;, se queja un guardia civil consultado por elDiario.es bajo condici&oacute;n de anonimato.
    </p><p class="article-text">
        Algunos agentes fronterizos consultados por este medio defienden la modificaci&oacute;n de la normativa para extender el rechazo en frontera tambi&eacute;n a las entradas por mar. &ldquo;La l&iacute;nea de contenci&oacute;n habr&iacute;a que hacerla extensiva al mar. Habr&aacute; que modificar la disposici&oacute;n adicional d&eacute;cima de la ley y hacerla aplicable a entradas por tierra, mar y aire&rdquo;, opina un miembro del Instituto Armado en la ciudad aut&oacute;noma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Andrés Illescas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/recogidos-aguas-ceuties-devueltos-marruecos-caliente-son-devoluciones-supremo-ordena-frenar_1_13369324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 19:52:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sentencia del Supremo acaba con años de devoluciones en caliente por mar: “Dejamos de hacerlas a la espera de órdenes de Madrid”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva fase de la regularización choca con el bloqueo y la venta ilegal de citas que la Policía arrastra desde hace años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nueva-fase-regularizacion-choca-bloqueo-venta-ilegal-citas-policia-arrastra-anos_1_13355694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b2ad41b-1584-4d5d-a18f-d3f07e7d6879_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140825.jpg" width="4447" height="2501" alt="La nueva fase de la regularización choca con el bloqueo y la venta ilegal de citas que la Policía arrastra desde hace años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trámite de la toma de huellas en comisaría, imprescindible para que la Policía emita las tarjetas a los extranjeros regularizados, ya está empezando a dar problemas y corre el riesgo de convertirse en el próximo tapón del proceso</p><p class="subtitle">Radiografía de la regularización: quiénes la han pedido, dónde viven y en qué oficios empiezan a darse de alta</p></div><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n extraordinaria se ha adentrado en una nueva fase esta semana. De los casi 1,2 millones de peticiones, la Administraci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/radiografia-regularizacion-han-pedido-viven-oficios-empiezan-darse-alta_1_13352597.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha admitido m&aacute;s de 609.000</a> y ha respondido de manera favorable a cerca de 11.000. A medida que el Ejecutivo acelere el env&iacute;o de resoluciones, como se ha comprometido, y cada vez m&aacute;s personas reciban el s&iacute; definitivo, todas ellas tendr&aacute;n que acudir a una ventanilla que es clave para finiquitar su regularizaci&oacute;n: las comisar&iacute;as de extranjer&iacute;a, con el objetivo de obtener su tarjeta f&iacute;sica identificativa (TIE). Un paso que, de no cambiar el actual funcionamiento del sistema, no ser&aacute; f&aacute;cil. 
    </p><p class="article-text">
        El tr&aacute;mite de la toma de huellas en comisar&iacute;a, imprescindible para que la Polic&iacute;a Nacional emita el documento de identidad de los extranjeros regularizados, ya est&aacute; empezando a dar problemas y corre el riesgo de convertirse en el pr&oacute;ximo cuello de botella del proceso, seg&uacute;n han denunciado ONG y sindicatos a elDiario.es. La causa no es nueva, el problema lleva a&ntilde;os diagnosticado y sus efectos angustian a cientos de miles de ciudadanos en cada gesti&oacute;n mucho antes de la regularizaci&oacute;n extraordinaria: la falta de citas para los tr&aacute;mites de extranjer&iacute;a. Desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, pero especialmente tras la pandemia, conseguir una cita en comisar&iacute;a para realizar gestiones espec&iacute;ficas de la poblaci&oacute;n inmigrante se ha convertido en un proceso exasperante, marcado por horas de intentos fallidos para lograr un turno. Una situaci&oacute;n de la que se aprovechan grupos organizados que tratan de hacer negocio del fallo del sistema, a trav&eacute;s de la venta de citas, lo que a su vez agrava a&uacute;n m&aacute;s el problema. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Gobierno anunci&oacute; que iban a tardar 15 d&iacute;as en responder sobre la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de las solicitudes y no ha sido as&iacute;. Tenemos muchos expedientes que llevan esperando respuesta desde el inicio del plazo. Cuando contesten todo ese stock, no va a haber citas suficientes en extranjer&iacute;a para la toma de huellas. Si nunca las hay, si ahora mismo no hay para los tr&aacute;mites habituales, qu&eacute; pasar&aacute; cuando cientos de miles de personas lo necesiten casi de golpe&rdquo;, dice con preocupaci&oacute;n Victoria Columba, una de las portavoces del movimiento Regularizaci&oacute;n YA.  El Gobierno defiende que trabajan de manera coordinada para solucionar los previsibles atascos.
    </p><p class="article-text">
        Maira acaba de recibir las resoluciones favorables del proceso sus dos hijas, de 7 y 14 a&ntilde;os. Las ni&ntilde;as son parte de las cerca de 11.000 personas a las que el Gobierno ha dado la luz verde definitiva para la regularizaci&oacute;n, lo que se traduce en la concesi&oacute;n de un permiso de residencia de cinco a&ntilde;os, m&aacute;s largo que el permiso otorgado a los adultos. Pero su proceso no acaba aqu&iacute;. Para consolidar ese derecho, la colombiana debe acompa&ntilde;ar a sus ni&ntilde;as a comisar&iacute;a con el objetivo de registrar sus huellas y solicitar sus tarjetas identificativas. Y para eso necesita una cita. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo alivio porque s&eacute; que mis hijas ya est&aacute;n. Tienen una residencia, est&aacute;n completamente regulares... Pero ahora tengo otro dolor de cabeza: pensar en sacar la cita&rdquo;, explica la mujer, que lleg&oacute; a Madrid con su familia en febrero de 2023. &ldquo;Recib&iacute; la resoluci&oacute;n y de una vez empec&eacute; a mirar si pod&iacute;a sacar citas. Y no. Es que no hay citas por ning&uacute;n lado&rdquo;, lamenta la colombiana. 
    </p><p class="article-text">
        La arbitrariedad del sistema para acceder a una cita de manera electr&oacute;nica, la falta de recursos suficientes en las comisar&iacute;as y la venta ilegal de turnos obliga a miles de inmigrantes a pasar d&iacute;as delante del ordenador en su intento de encontrar un hueco disponible. Muchos dedican horas durante la madrugada, porque el boca a boca dice que es uno de los momentos donde la Polic&iacute;a vuelca nuevos turnos en la plataforma. Se trata de un problema que, pese a las constantes denuncias y la publicaci&oacute;n de numerosas informaciones al respecto, ni el Ministerio del Interior y ni las Delegaciones del Gobierno han atendido lo suficiente.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, la situaci&oacute;n ha generado un nicho de mercado entre particulares, locutorios, abogados y gestor&iacute;as que ofrecen citas a trav&eacute;s de plataformas como Wallapop, Mil Anuncios o Facebook. Los precios oscilan entre los 30 y los 200 euros, dependiendo del servicio y del tipo de anunciante. Los grupos organizados suelen utilizar bots para comprar los turnos de manera masiva, que luego venden de manera ilegal por Internet, lo que obstaculiza a&uacute;n m&aacute;s el acceso a una cita sin pagar a cambio.
    </p><p class="article-text">
        Y este es el panorama que se encontrar&aacute;n, de no tomar medidas suficientes, los cientos de miles de personas que se prev&eacute; que recibir&aacute;n una resoluci&oacute;n favorable de la regularizaci&oacute;n en los pr&oacute;ximos meses o incluso semanas, en funci&oacute;n del ritmo de respuesta, que el Gobierno defiende que se incrementar&aacute; tras el cierre del plazo. El movimiento impulsor del proceso, Regularizaci&oacute;n YA, advierte de que el avance del proceso aumentar&aacute; la demanda de estos &ldquo;servicios&rdquo; irregulares de venta de citas. 
    </p><h2 class="article-text">La marat&oacute;n de pedir una cita</h2><p class="article-text">
        La inquietud de Maira viene de su propia experiencia: ella ya atraves&oacute; la carrera de obst&aacute;culos necesaria hasta plasmar sus huellas en comisar&iacute;a. La colombiana obtuvo un permiso por arraigo por la v&iacute;a habitual el pasado mes de marzo y, despu&eacute;s de sentarse frente al ordenador cada d&iacute;a durante distintas horas para tratar de encontrar un hueco disponible en toda la Comunidad de Madrid, logr&oacute; un turno disponible. Describe con detalle el momento en que lo logr&oacute;: era un lunes a las siete de la ma&ntilde;ana. Hizo la gesti&oacute;n casi autom&aacute;tica, como cada d&iacute;a, pero esa vez aparec&iacute;a un hueco disponible. &ldquo;Ingres&eacute; y hab&iacute;a una cita para el 14 de julio, meses despu&eacute;s. Me toc&oacute; lej&iacute;simos, en Coslada, pero hay que agarrar lo que sea. Normalmente, solo tenemos 5 o 7 minutos para rellenar todos los datos que pide y tomar la cita porque, si no, se la asignan a otro&rdquo;, detalla la colombiana para describir el complejo proceso. &ldquo;Y todo esto fue entrando a todas horas, todos los d&iacute;as. Revisar y encontrar siempre el mismo mensaje de 'No hay citas disponibles'. 
    </p><p class="article-text">
        A diez d&iacute;as para finiquitar su propio proceso, Maira arranca una nueva marat&oacute;n para conseguir culminar el de sus hijas. &ldquo;Tenemos miedo de que ahora nos pase lo mismo. Deseamos que las resoluciones que lleguen de ahora en adelante, ojal&aacute; lo puedan aprobar, lleguen de una vez, directamente con una cita para huellas, porque es muy complicado&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la previsible escasez de citas y las trabas denunciadas por las ONG, la secretaria de Estado Migraciones, Pilar Cancela, ha defendido que el Ministerio de Inclusi&oacute;n &mdash;responsable del procedimiento de regularizaci&oacute;n&mdash; est&aacute; trabajando en coordinaci&oacute;n con el de Interior &mdash;competente en la emisi&oacute;n de las tarjetas identificativas&mdash; para &ldquo;garantizar que las personas accedan a la siguiente fase del procedimiento&rdquo;. Desde los equipos de la cartera dirigida por Elma Saiz reconocen el problema hist&oacute;rico en relaci&oacute;n con las citas de extranjer&iacute;a y conf&iacute;an en que el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska tome las medidas necesarias para acelerar la emisi&oacute;n de documentos que exige el pico de demanda ligado a la regularizaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Primeras medidas de Interior</h2><p class="article-text">
        El d&iacute;a posterior al cierre del plazo para acogerse a la regularizaci&oacute;n, Interior dio un primer paso para flexibilizar los requisitos exigidos para la obtenci&oacute;n de la tarjeta identificativa del extranjero en el caso de los beneficiarios de la regularizaci&oacute;n. Adem&aacute;s de la falta de citas, otro de los asuntos que inquietaban a los solicitantes y las ONG que les acompa&ntilde;an era la obligaci&oacute;n de presentar el certificado de empadronamiento y un pasaporte en vigor. Estas condiciones de la Polic&iacute;a Nacional chocaban con uno de los aspectos que caracterizaron al procedimiento extraordinario: la relajaci&oacute;n de los tr&aacute;mites que normalmente se piden en estos procesos y que suelen ser un obst&aacute;culo para muchas personas migrantes irregulares. Algunas de estas era, precisamente, el empadronamiento, debido a las trabas con las que se chocan para registrarse en el padr&oacute;n; o la exigencia de presentar un documento en vigor, ante la dificultad para renovar sus pasaportes para los nacionales de determinados pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        Tras meses de peticiones por parte del Movimiento Regularizaci&oacute;n Ya y otras organizaciones, la Secretar&iacute;a de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior dict&oacute; este mi&eacute;rcoles una instrucci&oacute;n que fija los criterios necesarios para la expedici&oacute;n de la Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE) a los beneficiarios de la regularizaci&oacute;n. En teor&iacute;a, la orden interna flexibiliza los requisitos m&aacute;s problem&aacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n fuentes de Interior, las personas acogidas a la regularizaci&oacute;n &ldquo;deber&aacute;n acreditar su identidad mediante la presentaci&oacute;n del pasaporte en vigor&rdquo;, pero en caso de carecer de &eacute;l &ldquo;tambi&eacute;n se podr&aacute; aportar un pasaporte caducado, siempre que se acompa&ntilde;e de documentaci&oacute;n acreditativa de la solicitud de renovaci&oacute;n, como justificantes de cita consular, correos del consulado o resguardos de solicitud&rdquo;. Este medio ha pedido al Ministerio el texto literal de la instrucci&oacute;n, para confirmar el margen de interpretaci&oacute;n de la directriz -pues es habitual que cada comisar&iacute;a de extranjer&iacute;a funcione de forma distinta en funci&oacute;n de la provincia o en funci&oacute;n de cada agente de turno-, pero la respuesta ha sido negativa al tratarse de un documento interno. 
    </p><p class="article-text">
        Para quienes obtengan la respuesta favorable en el procedimiento extraordinario, la Polic&iacute;a Nacional tampoco exigir&aacute; el empadronamiento en todos los casos, aunque s&iacute; en algunos. &ldquo;El domicilio que figurar&aacute; en la TIE ser&aacute; el aportado por la persona extranjera en el momento de la solicitud de regularizaci&oacute;n, el mismo que consta en la autorizaci&oacute;n de residencia&rdquo;, explican las mismas fuentes. &ldquo;Solo en el caso de que en el impreso de solicitud de la TIE se consigne un domicilio diferente, este ser&aacute; recabado electr&oacute;nicamente por la Administraci&oacute;n o se corroborar&aacute; mediante la aportaci&oacute;n del certificado o volante de empadronamiento del ayuntamiento, expedido con una antelaci&oacute;n m&aacute;xima de tres meses a la fecha de la tramitaci&oacute;n de la TIE&rdquo;, a&ntilde;aden desde Interior sobre el contenido de la instrucci&oacute;n interna. 
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;plan de choque&rdquo; de Polic&iacute;a Nacional</h2><p class="article-text">
        La Direcci&oacute;n General de la Polic&iacute;a Nacional activ&oacute; lo que describen como un &ldquo;plan de choque&rdquo; para responder al incremento a la demanda de tr&aacute;mites ligados a la regularizaci&oacute;n. Sin embargo, ese incremento de la necesidad de citas de extranjer&iacute;a en los pr&oacute;ximos meses se produce en un momento en que los problemas para conseguir un turno ya son habituales y exasperan a los inmigrantes que gestionan sus papeles por la v&iacute;a ordinaria. 
    </p><p class="article-text">
        El plan consiste en pagar m&aacute;s cada hora extra a los agentes que se ofrezcan voluntarios para atender los tr&aacute;mites ligados a la regularizaci&oacute;n, seg&uacute;n un documento de la Polic&iacute;a de la Subdirecci&oacute;n General de Log&iacute;stica e Innovaci&oacute;n de la Polic&iacute;a Nacional al que ha accedido Europa Press. &ldquo;El objetivo del plan es dar respuesta al incremento de la demanda asumida en las Unidades de Documentaci&oacute;n como consecuencia del proceso extraordinario de regularizaci&oacute;n&rdquo;, indica el escrito. En este sentido, los polic&iacute;as obtendr&aacute;n 25 euros por cada hora extra &ldquo;que se vean afectadas por la sobrecarga administrativa derivable del proceso en cualquiera de sus puestos de expedici&oacute;n, tanto de Tarjetas de Identidad de Extranjero, como DNI o Pasaporte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El sindicato policial CEP ha criticado que no se hayan reforzado las plantillas, que &uacute;nicamente se haya optado por pagar horas extra. &ldquo;Empieza la fase que m&aacute;s tiempo va a prolongarse y la que mayor esfuerzo va a exigir a la Polic&iacute;a Nacional&rdquo;, indica un comunicado. 
    </p><p class="article-text">
        Maira obtuvo su permiso de residencia por arraigo en marzo de este a&ntilde;o, pero a&uacute;n no ha logrado tener en sus manos la tarjeta identificativa ante el bloqueo de citas en comisar&iacute;as de extranjer&iacute;a. Aunque su permiso es v&aacute;lido sin este documento, la falta de un documento v&aacute;lido obstaculiza la inclusi&oacute;n de los inmigrantes. Por ejemplo, aunque es posible, algunas empresas rechazan a quienes no cuentan con &eacute;l. La falta de esta tarjeta complica la apertura de una cuenta bancaria, la petici&oacute;n de becas de estudios o la emisi&oacute;n de certificados oficiales de formaciones profesionales, etc. &ldquo;No tiene sentido que nos aprueben una residencia y lograr una cita para huellas casi cuando vamos a tener que renovar el permiso&rdquo;, resume.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nueva-fase-regularizacion-choca-bloqueo-venta-ilegal-citas-policia-arrastra-anos_1_13355694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:10:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva fase de la regularización choca con el bloqueo y la venta ilegal de citas que la Policía arrastra desde hace años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extranjería,Extranjeros,Regularización extraordinaria,Ministerio del Interior,Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones,Elma Saiz,Fernando Grande-Marlaska,Policía Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Radiografía de la regularización: quiénes la han pedido, dónde viven y en qué oficios empiezan a darse de alta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/radiografia-regularizacion-han-pedido-viven-oficios-empiezan-darse-alta_1_13352597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c08ec3cf-bd6d-4114-ae30-86ff48daff13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x472y216.jpg" width="1200" height="675" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hombre, colombiano, de entre 25 y 34 años, que vivía en España de manera irregular y ha solicitado su petición en Madrid: este es el principal perfil entre los solicitantes del procedimiento extraordinario</p><p class="subtitle">La regularización de migrantes se cierra con casi 1,2 millones de solicitudes, la mayoría de latinoamericanos</p></div><p class="article-text">
        Acababa de anochecer en Madrid, apenas hab&iacute;an pasado cinco d&iacute;as de la puesta en marcha de la regularizaci&oacute;n extraordinaria, cuando Brayan pregunt&oacute; qui&eacute;n era el &uacute;ltimo de la fila. Una larga hilera de un centenar de personas rodeaba uno de los edificios de servicios sociales municipales de la capital, en una imagen que <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/noche-cola-migrantes-empujados-dormir-intemperie-pedir-papel-regularizacion_1_13164934.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se repet&iacute;a en distintos puntos de la ciudad</a> y del resto de Espa&ntilde;a. Como muchos entonces, el joven pas&oacute; la noche a la intemperie para conseguir, ya al mediod&iacute;a del d&iacute;a siguiente, uno de los documentos necesarios para presentar su petici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de dos meses despu&eacute;s, Brayan ha recibido lo que tanto esperaba: &ldquo;Ya tengo n&uacute;mero de NIE. Me lleg&oacute; el permiso de trabajo. Y ya tengo el n&uacute;mero de la Seguridad Social&rdquo;. El joven paisa, de 25 a&ntilde;os, hab&iacute;a recabado por fin los documentos necesarios para despegar y salir de la clandestinidad. Su caso representa el perfil mayoritario que est&aacute; detr&aacute;s de los casi 1,2 millones de expedientes, seg&uacute;n <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/regularizacion-migrantes-cierra-1-2-millones-solicitudes-mayoria-latinoamericanos_1_13349786.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el balance anunciado</a> por el Ministerio de Migraciones este jueves. 
    </p><p class="article-text">
        Hombre, colombiano, de entre 25 y 34 a&ntilde;os, que viv&iacute;a en Espa&ntilde;a de manera irregular desde la expiraci&oacute;n de su visado de turista. Un joven, en edad de trabajar, pero que no ha podido hacerlo dado de alta en la Seguridad Social por su situaci&oacute;n irregular. Y que ha pedido la regularizaci&oacute;n en la provincia de Madrid a trav&eacute;s de un abogado privado, pero que se ha apoyado en las organizaciones colaboradoras para reunir la documentaci&oacute;n necesaria para montar el expediente. 
    </p><p class="article-text">
        Los datos oficiales concluyen que la mayor&iacute;a de solicitudes de la regularizaci&oacute;n extraordinaria provienen de hombres, un 57%. Las mujeres, por su parte, representan el 43% del total de las peticiones. La diferencia por g&eacute;nero, sin embargo, es menor entre las peticiones realizadas por demandantes de protecci&oacute;n internacional que en las de las personas que se encuentran en situaci&oacute;n irregular y deb&iacute;an justificar v&iacute;nculos laborales, familiares o una situaci&oacute;n de vulnerabilidad, seg&uacute;n el balance de Inclusi&oacute;n. En el caso de los menores de edad y en la franja de 45 a 54 a&ntilde;os &ldquo;la distribuci&oacute;n es paritaria, sin diferencias por tipo de autorizaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade el documento. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Hombres y jóvenes: quienes más han solicitado la regularización" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-kEMgs" src="https://datawrapper.dwcdn.net/kEMgs/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="469" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Por edad, el 81% de los demandantes tienen menos de 45 a&ntilde;os. Y seis de cada diez tienen, como Brayan, menos de 34 a&ntilde;os. El secretario de Estado de Seguridad Social, Borja &Aacute;lvarez, ha resaltado la importancia de la concentraci&oacute;n de las personas regularizadas en esa franja de edad debido al efecto positivo que puede tener la concesi&oacute;n de sus permisos de residencia en el mercado laboral, en un momento en que la extrema derecha y el PP ponen el acento en el supuesto impacto del proceso extraordinario en los servicios p&uacute;blicos.  
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de un 11% son menores de 15 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Una vez tramitadas todas las solicitudes, puede sacar de la irregularidad a m&aacute;s de 130.000 menores de 15 a&ntilde;os, pues ese tramo de edad (de 0 a 14) representa un 11,1% de las peticiones, seg&uacute;n el balance provisional presentado este jueves. Uno de esos ni&ntilde;os regularizados ser&aacute; la beb&eacute; de Valeria. La mujer, de origen ecuatoriano, viv&iacute;a de manera irregular desde hace dos a&ntilde;os. Su peque&ntilde;a, que no llega al a&ntilde;o, naci&oacute; en Espa&ntilde;a pero tampoco tiene papeles. &ldquo;Llevaba so&ntilde;ando varios d&iacute;as con esta cita. He tenido pesadillas pensando que no llegaba, que la perd&iacute;a&rdquo;, dec&iacute;a entre risas a las puertas de Correos el d&iacute;a que registr&oacute; su expediente, que inclu&iacute;a la petici&oacute;n autom&aacute;tica de su hija.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una familia espera su turno para presentar la regularización en una oficina de Correos"
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                Una familia espera su turno para presentar la regularización en una oficina de Correos                            </span>
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        Tambi&eacute;n podr&aacute; beneficiar a la ni&ntilde;a de Nora, una mujer peruana que hasta ahora trabaja como empleada dom&eacute;stica por horas en una casa a las afueras de Madrid. Su precariedad ligada a la irregularidad, cuenta, la llev&oacute; a vivir en albergues para personas sin hogar, por lo que los servicios sociales la empujaron a ceder parte de la tutela de su hija mientras no encontraba un lugar digno donde vivir. Tiempo despu&eacute;s, con un empleo temporal, pudo empezar a pagar una habitaci&oacute;n para ambas. La posible concesi&oacute;n de la regularizaci&oacute;n, cuenta, le podr&iacute;a dar la estabilidad que necesita para cuidar a la peque&ntilde;a y a s&iacute; misma. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;De d&oacute;nde vienen?</h2><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las solicitudes, un 67%, corresponde a ciudadanos latinoamericanos. Una nacionalidad destaca sobre todas las dem&aacute;s: la colombiana, con casi el 26% de peticiones. A continuaci&oacute;n, la marroqu&iacute; se coloca como la &uacute;nica nacionalidad norteafricana cuyas solicitudes superan el 10% (con un 13,4%). De Venezuela procede un 11,7% de las peticiones; y de Per&uacute;, el 8,8%, seg&uacute;n los datos oficiales. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Dos tercios de migrante regularizados procedían de América Central" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-0UwS8" src="https://datawrapper.dwcdn.net/0UwS8/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="478" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Les sigue Honduras (4,8%), Paraguay (3,8%) y Argelia (3,4%). Senegal, con solo un 2,9% de los expedientes, es el &uacute;nico pa&iacute;s subsahariano que aparece en el listado de las diez nacionalidades m&aacute;s presentes en el proceso extraordinario. Por &uacute;ltimo, destacan Pakist&aacute;n (2,5%) y Argentina (2,3), entre otras procedencias que conforman el 20% restante de las demandas de regularizaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;D&oacute;nde trabajan los que ya tienen permiso?</h2><p class="article-text">
        Algunas cifras empiezan a dar cuenta del previsible efecto positivo de la regularizaci&oacute;n en las cotizaciones a la Seguridad Social. Seg&uacute;n los datos oficiales, de las 608.000 personas cuya petici&oacute;n ha sido admitida a tr&aacute;mite, 159.097 ya se encuentran dadas de alta en la Seguridad Social. Ese dato, sin embargo, no significa<em> per se</em> que esos ciudadanos se han afiliado debido al procedimiento extraordinario, porque entre ellos se encuentran solicitantes de protecci&oacute;n internacional que podr&iacute;an estar ya cotizando con anterioridad (pero con otro tipo de autorizaci&oacute;n). El Ministerio no ha aclarado por el momento el n&uacute;mero de nuevas altas que han sido posibles exclusivamente por el procedimiento extraordinario, pues sus equipos matizan que se trata de un balance preliminar y a&uacute;n se encuentran cruzando los datos para hacer una fotograf&iacute;a m&aacute;s detallada de su impacto en el mercado laboral.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Casi 160.000 altas para trabajar de personas beneficiadas por la regularización" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-60Iqq" src="https://datawrapper.dwcdn.net/60Iqq/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="235" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script><br>
    </figure><p class="article-text">
        El  83,4% de las personas regularizadas que est&aacute;n dadas de alta se encuadran en el R&eacute;gimen General, en el que el contrato indefinido es la modalidad que predomina entre las afiliaciones de quienes han recibido el permiso de residencia provisional por la regularizaci&oacute;n. Por tipo de actividad, los sectores que concentran el mayor n&uacute;mero de altas son: Hosteler&iacute;a (38.776), Comercio (20.195), Actividades Administrativas (19.327) y Construcci&oacute;n (18.310).
    </p><p class="article-text">
        Estos datos no hablan de d&oacute;nde trabajaban las personas en situaci&oacute;n irregular o los solicitantes de asilo antes de ser admitida su petici&oacute;n, sino de d&oacute;nde se han dando de alta tras recibir el permiso provisional ligado a la regularizaci&oacute;n. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="¿En qué sectores trabajan los beneficiados por la regularización?" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-S1Fcu" src="https://datawrapper.dwcdn.net/S1Fcu/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="445" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        La distribuci&oacute;n territorial de las solicitudes refleja una fuerte concentraci&oacute;n en las grandes ciudades, que suelen generar la mayor atracci&oacute;n migratoria. Catalu&ntilde;a encabeza el proceso con 257.602 peticiones registradas, seguida por la Comunidad de Madrid, con 202.424, y la Comunitat Valenciana, con 167.286. Muy cerca se sit&uacute;a Andaluc&iacute;a, que acumula 161.557 solicitudes. Estas cuatro comunidades concentran por s&iacute; solas m&aacute;s de la mitad de todas las demandas de regularizaci&oacute;n, en l&iacute;nea con su peso demogr&aacute;fico y su papel como principales destinos laborales.
    </p><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a, m&aacute;s all&aacute; del volumen global, sobresalen provincias como Huelva y C&aacute;diz, donde el proceso ha reca&iacute;do en mayor medida en las organizaciones sociales, que han canalizado una parte significativa de las solicitudes, seg&uacute;n matiz&oacute; la secretar&iacute;a de Estado de Migraciones. Ese peso destacado de las entidades colaboradoras desliza la existencia de situaciones de mayor vulnerabilidad y menor acceso a otras v&iacute;as de tramitaci&oacute;n, en lugares con una fuerte presencia de temporeros agr&iacute;colas sin papeles. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="¿Dónde hay más solicitantes de la regularización?" aria-label="Mapa del símbolo" id="datawrapper-chart-darRB" src="https://datawrapper.dwcdn.net/darRB/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="514" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        A cierta distancia aparecen otros territorios con cifras tambi&eacute;n significativas, aunque m&aacute;s moderadas. Castilla-La Mancha supera las 52.000 solicitudes, mientras que Euskadi roza las 50.000 y la Regi&oacute;n de Murcia se sit&uacute;a en torno a las 45.000. Castilla y Le&oacute;n (casi 40.000) y Galicia (38.747) completan el siguiente bloque, seguidas de Canarias y Baleares, ambas por encima de las 30.000 peticiones. 
    </p><p class="article-text">
        En el extremo inferior se encuentran comunidades como Navarra, Asturias o Extremadura, con vol&uacute;menes mucho menores, y los casos de Ceuta y Melilla, donde el proceso ha tenido un alcance muy limitado. En conjunto, el mapa dibuja una regularizaci&oacute;n claramente urbana y ligada a los grandes mercados de trabajo, pero con presencia en todo el territorio.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo y por qu&eacute; la han solicitado</h2><p class="article-text">
        Del total de solicitudes recibidas, el 79,6% corresponde a migrantes en situaci&oacute;n irregular que llevan m&aacute;s de cinco meses de residencia continuada en Espa&ntilde;a, que pod&iacute;an justificar su arraigo a trav&eacute;s de v&iacute;nculos laborales, familiares o a trav&eacute;s de la demostraci&oacute;n de su situaci&oacute;n de vulnerabilidad. Por su parte, el 20,4% restante representa a solicitantes de protecci&oacute;n internacional, que se han acogido a la v&iacute;a creada espec&iacute;ficamente para ellos, que permite el paso del r&eacute;gimen de estancia por asilo a la obtenci&oacute;n de un permiso temporal de residencia y trabajo en caso de haber llegado antes del 1 de enero de 2026 y carecer de antecedentes penales.  
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n sus datos, el 58% de las solicitudes telem&aacute;ticas fueron presentadas por abogados, seguidas por funcionarios habilitados (16,8%), gestores administrativos (8,4%), las propias personas interesadas mediante certificado digital (7,3%), las entidades colaboradoras (5,1%) y graduados sociales (3,6%).
    </p><p class="article-text">
        Aunque no destaque su representaci&oacute;n en el balance oficial, que por ahora solo incluye la labor de subir el expediente a la plataforma habitual para los tr&aacute;mites de extranjer&iacute;a, la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela incidi&oacute; durante la presentaci&oacute;n de los datos en el peso que han tenido las organizaciones colaboradoras en la preparaci&oacute;n de los expedientes, el acompa&ntilde;amiento de muchos demandantes en cada tr&aacute;mite, especialmente en la emisi&oacute;n de los certificados de vulnerabilidad, el informe que gener&oacute; un cuello de botella durante las primeras semanas de la entrada en vigor de la medida. Un total de 495 entidades del Tercer Sector y organizaciones sindicales han apoyado durante todo el proceso en labores de asesoramiento, acompa&ntilde;amiento y orientaci&oacute;n a quienes se han acogido a la medida extraordinaria. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Más de la mitad de solicitudes se han presentado mediante un abogado" aria-label="Columnas apiladas" id="datawrapper-chart-y8jfw" src="https://datawrapper.dwcdn.net/y8jfw/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="562" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        El camino de Brayan hacia la regularizaci&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute; marcado por esa aportaci&oacute;n menos visible de las organizaciones sociales colaboradoras, que se han deslomado para sacar adelante el procedimiento sin contraprestaci&oacute;n econ&oacute;mica espec&iacute;fica para este fin. El colombiano, tras guardar fila toda la madrugada en aquellos primeros d&iacute;as de plazo, hab&iacute;a salido de la oficina municipal con el alivio de haber cumplido su objetivo. Pero los d&iacute;as pasaban y el Ayuntamiento no daba noticias sobre su informe de vulnerabilidad por el que hab&iacute;a pasado la noche en vela. 
    </p><p class="article-text">
        La impotencia llev&oacute; al joven a probar suerte en Altius, una de las ONG registradas para apoyar a los solicitantes. &ldquo;Ese mismo d&iacute;a ya ten&iacute;a una cita y el certificado&rdquo;, cont&oacute; entonces a elDiario.es. Sin esperas, colas ni madrugadas a la intemperie. La organizaci&oacute;n no subi&oacute; su expediente, pero su r&aacute;pida intervenci&oacute;n hizo posible que hoy Brayan haya empezado a buscar trabajo como un ciudadano m&aacute;s. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Ainhoa Díez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/radiografia-regularizacion-han-pedido-viven-oficios-empiezan-darse-alta_1_13352597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 19:44:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Radiografía de la regularización: quiénes la han pedido, dónde viven y en qué oficios empiezan a darse de alta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regularización de migrantes se cierra con casi 1,2 millones de solicitudes, la mayoría de latinoamericanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/regularizacion-migrantes-cierra-1-2-millones-solicitudes-mayoria-latinoamericanos_1_13349786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fde11996-fee8-43a1-9998-1760d1e64eb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x941y468.jpg" width="1200" height="675" alt="La regularización de migrantes se cierra con casi 1,2 millones de solicitudes, la mayoría de latinoamericanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plazo ha cerrado con más de 1.174.978 peticiones, desbordando las previsiones iniciales del Gobierno. Del total, 609.737 expedientes han sido admitidos a trámite por ahora, lo que supone la recepción de un permiso de residencia provisional</p><p class="subtitle">Carmen se sentía sola en 'la España vaciada' hasta que conoció a Jenny, una migrante ciega que acaba de regularizarse
</p></div><p class="article-text">
        Ya hay cifras de la regularizaci&oacute;n extraordinaria de migrantes. El plazo del procedimiento ha cerrado con m&aacute;s de 1.174.978 solicitudes presentadas, un alcance que desborda las previsiones iniciales del Gobierno y marca un m&aacute;ximo hist&oacute;rico en comparaci&oacute;n con procesos similares impulsados anteriormente en Espa&ntilde;a, seg&uacute;n ha confirmado el Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones. De las m&aacute;s de un mill&oacute;n de peticiones, el Ejecutivo ha admitido a tr&aacute;mite por ahora 609.737 expedientes, lo que supone que al menos ese n&uacute;mero de personas cuenta con un permiso de residencia provisional hasta obtener la resoluci&oacute;n definitiva. De ellas, 11.000 ciudadanos han recibido ya una respuesta favorable de manera definitiva. 
    </p><p class="article-text">
        La cifra total de solicitudes ayuda a dimensionar una realidad invisible y dif&iacute;cil de cuantificar: la de cientos de miles de personas que ya viv&iacute;an y trabajaban en el pa&iacute;s de forma irregular, muchas de ellas incluso sin acceso al padr&oacute;n. Una poblaci&oacute;n que, ahora, podr&aacute; salir de la clandestinidad, acceder a sus derechos y aportar como cualquier ciudadano, tras la puesta en marcha de una medida impulsada durante m&aacute;s de seis a&ntilde;os desde la calle, a trav&eacute;s del movimiento Regularizaci&oacute;n Ya, liderado por personas migrantes y racializadas. El balance definitivo de expedientes, que no alcanza los 1,2 millones, no coincide con las cifras publicadas por varios medios en la &uacute;ltima semana, que aseguraban que el procedimiento hab&iacute;a superado los 1,3 millones de demandas. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las solicitudes, un 67%, corresponde a ciudadanos latinoamericanos, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/tercios-900-000-migrantes-han-pedido-regularizacion-son-latinoamericanos-mayoria-colombianos_1_13315436.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como adelant&oacute; elDiario.es</a> hace dos semanas y confirman ahora el balance oficial aportado por el Ministerio tras el cierre de las ventanillas. El dato ratifica que la mayor parte de quienes han solicitado la regularizaci&oacute;n no han tenido que atravesar una frontera de manera irregular, sino que han entrado en Espa&ntilde;a en avi&oacute;n. La nacionalidad colombiana destaca entre todas las dem&aacute;s, acerc&aacute;ndose con un 27% de las peticiones registradas. Lejos en porcentaje, le sigue la marroqu&iacute;, con un 13,4%; la venezolana, que representa el 11,7% de las solicitudes; y la peruana, con el 8,8%, seg&uacute;n los datos oficiales a los que ha accedido elDiario.es. El Ministerio de Inclusi&oacute;n ha programado una convocatoria de prensa esta ma&ntilde;ana para detallar el balance oficial del procedimiento.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cifra pone en valor la necesidad de llevar a cabo un procedimiento de este tipo, porque va a permitir que cientos de miles de personas que ya residen en nuestros pa&iacute;s, pero con miedo y sin derechos, afronten el futuro con ilusi&oacute;n y con esperanza&rdquo;, ha declarado la ministra Elma Saiz, en un v&iacute;deo difundido este jueves. &ldquo;Estamos ante un verdadero hito de nuestra pol&iacute;tica migratoria y un trabajo colectivo del que podemos sentirnos orgullosos&rdquo;, ha a&ntilde;adido la titular de Inclusi&oacute;n.  
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;nes la han pedido?</h2><p class="article-text">
        La medida ha tenido un peso especial para los ni&ntilde;os y adolescentes. Seg&uacute;n el balance inicial del Ministerio, las peticiones ligadas a quienes tienen entre 0 y 15 a&ntilde;os suponen un 11% del total, lo que puede explicarse con las facilidades que este proceso ha dado espec&iacute;ficamente a los menores de edad, a trav&eacute;s de la concesi&oacute;n autom&aacute;tica en la mismo expediente de sus progenitores. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre el perfil de los solicitantes,  los hombres han presentado m&aacute;s solicitudes que las mujeres, aunque en porcentajes pr&oacute;ximos. Ellos representan un 57% de las peticiones mientras que ellas, el 43%. Por edad, el 81% de los demandantes tienen menos de 45 a&ntilde;os. Y seis de cada diez solicitantes tienen menos de 34 a&ntilde;os, unos datos que han sido enfatizados por el Secretario de Estado de Seguridad Social, Borja &Aacute;lvarez, para explicar c&oacute;mo puede impactar la regularizaci&oacute;n en el mercado laboral y en la aportaci&oacute;n de los empleados extranjeros a las arcas p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas cifras empiezan a dar cuenta del previsible efecto positivo de la regularizaci&oacute;n en las contizaciones a la Seguridad Social. Seg&uacute;n los datos oficiales, de las 608.000 personas cuya petici&oacute;n ha sido admitida a tr&aacute;mite, 159.097 ya se encuentran dadas de alta en la Seguridad Social. Ese dato, sin embargo, no significa<em> per s&eacute;</em> que esos ciudadnos se han afiliado debido al procedimiento extraordinario, porque entre ellos se encuentran solicitantes de protecci&oacute;n internacional que podr&iacute;an estar ya cotizando con anterioridad. El Ministerio no ha aclarado por el momento el n&uacute;mero de nuevas altas que han sido posibles exclusivamente por el procedimiento extraordinario, pues matizan que se trata de un balance preliminar y a&uacute;n se encuentran cruzando los datos para hacer una fotograf&iacute;a m&aacute;s detallada de su impacto en el mercado laboral.
    </p><p class="article-text">
        El secretario de Estado de Seguridad Social ha recalcado 83,4% de las personas regularizadas que est&aacute;n dadas de alta se enmarcan en el R&eacute;gimen General, en el que el contrato indefinido es la modalidad que predomina entre las afiliaciones de quines han recibido el permiso de residencia provisional por la regularizaci&oacute;n. Por tipo de actividad, los setores que concentran el mayor n&uacute;mero de altas son: Hosteler&iacute;a (38.776), Comercio (20.195), Actividades Administrativas (19.327) y Construcci&oacute;n (18.310).
    </p><p class="article-text">
        En el primer semestre de 2026, la afiliaci&oacute;n de trabajadores extranjeros a la Seguridad Social se ha convertido en &ldquo;uno de los principales motores del crecimiento del empleo en Espa&ntilde;a&rdquo;, recuerdan desde el Ministerio. Seg&uacute;n &Aacute;lvarez, el ritmo de aumento &ldquo;se ha ido acelerando&rdquo; desde finales del mes de abril, cuando comenz&oacute; el proceso de regularizaci&oacute;n extraordinaria de migrantes. 
    </p><p class="article-text">
        Del total de solicitudes recibidas, el 79,6% corresponde a migrantes en situaci&oacute;n irregular que llevan m&aacute;s de cinco meses de residencia continuada en Espa&ntilde;a, que pod&iacute;an justificar su arraigo a trav&eacute;s de v&iacute;nculos laborales, familiares o a trav&eacute;s de la demostraci&oacute;n de su situaci&oacute;n de vulnerabilidad. Por su parte, el 20,4% restante representa a solicitantes de protecci&oacute;n internacional, que se han acogido a la v&iacute;a creada espec&iacute;ficamente para ellos, que permite el paso del r&eacute;gimen de estancia por asilo a la obtenci&oacute;n de un permiso temporal de residencia y trabajo en caso de haber llegado antes del 1 de enero de 2026 y carecer de antecedentes penales. 
    </p><h2 class="article-text">Catalunya y Madrid concentran m&aacute;s solicitudes</h2><p class="article-text">
        En funci&oacute;n del lugar donde han sido recibidas, las autonom&iacute;as que han recogido un mayor n&uacute;mero de expedientes son Catalunya, donde se han presentado m&aacute;s de 257.000 peticiones; y la Comunidad de Madrid, con 202.000. Tambi&eacute;n destacan las cifras de los tramites presentados en las ventanillas de la Comunidad Valenciana y Andaluc&iacute;a, lo que encaja con las regiones con m&aacute;s poblaci&oacute;n nacida en el extranjera. 
    </p><p class="article-text">
        La secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, ha destacado el papel que ha tenido en todo el proceso todos los actores del proceso.  &ldquo;Las cifras evidencian el esfuerzo hist&oacute;rico realizado por las instituciones y sociedad civil, que han empujado para que nadie se quede fuera de este proceso y conseguir una sociedad de acogida efectiva, con derechos y obligaciones para todos&rdquo;, ha se&ntilde;alado. Seg&uacute;n sus datos, el 58% de las solicitudes telem&aacute;ticas fueron presentadas por abogados, seguidos por funcionarios habilitados (16,8%), gestores administrativos (8,4%), las propias personas interesadas mediante certificado digital (7,3%), entidades del Registro de Colaboradores de Extranjer&iacute;a (5,1%) y graduados sociales (3,6%).
    </p><p class="article-text">
        Cancela ha hecho hincapie en el peso que han tenido las organizaciones colaboradoras en la preparaci&oacute;n de los expedientes, el acompa&ntilde;amiento de muchos demandantes en cada tr&aacute;mite, especialmente en la emisi&oacute;n de los certificados de vulnerabilidad, el informe que gener&oacute; un cuello de botella durante las primeras semanas de la entrada en vigor de la medida. Un total de 495 entidades del Tercer Sector y organizaciones sindicales colaboran durante todo el proceso en labores de asesoramiento, acompa&ntilde;amiento y orientaci&oacute;n a las personas solicitantes.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de solicitudes registradas no suele coincidir con el de las personas que finalmente ser&aacute;n regularizadas. Las proyecciones iniciales del Ejecutivo, ya superadas, estimaban la recepci&oacute;n de 750.000 peticiones, de las que calculaban aceptar unas 500.000, teniendo en cuenta las duplicidades de expedientes que pueden producirse en este tipo de procedimientos, as&iacute; como el descarte de casos que no cumplen los requisitos. Fuentes gubernamentales han asegurado a elDiario.es que todas las personas que han registrado una solicitud recibir&aacute;n una respuesta, negativa o positiva, por lo que descartan que el silencio administrativo se interprete como una denegaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, casi el 52% de las solicitudes han sido admitidas a tr&aacute;mite, aunque el Gobierno contin&uacute;a estudiando los expedientes a un ritmo que todav&iacute;a no ha cumplido con el plazo de 15 d&iacute;as anunciado. Con la causa abierta por PP y Vox en el Tribunal Supremo, y ante una m&iacute;nima &mdash;aunque poco probable&mdash; posibilidad de paralizaci&oacute;n cautelar del procedimiento, el Ejecutivo ha asegurado que tratar&aacute; de agilizar la tramitaci&oacute;n en los pr&oacute;ximos d&iacute;as para aumentar la seguridad jur&iacute;dica de quienes han solicitado la regularizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las principales nacionalidades se ajustan a las recogidas por el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, cuyos estudios incluyen los pa&iacute;ses de procedencia de los residentes en Espa&ntilde;a a trav&eacute;s de los registros del padr&oacute;n. En 2022, Colombia se convirti&oacute; en el principal pa&iacute;s de origen de los nuevos inmigrantes, por delante de Marruecos. Las llegadas de ciudadanos colombianos continuaron en aumento en 2023 y 2024, hasta cristalizar en un hist&oacute;rico &ldquo;sorpasso&rdquo; migratorio, por el que los residentes en Espa&ntilde;a nacidos en el pa&iacute;s latinoamericano superaron a los nacidos en Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        Entre las m&aacute;s de 608.000 personas cuya solicitud ha sido admitida a tr&aacute;mite est&aacute; Missael. Tras abandonar Per&uacute;, el joven viaj&oacute; a Espa&ntilde;a con visado de turista, como suele ocurrir con la mayor&iacute;a de migrantes latinoamericanos asentados en el pa&iacute;s. Una vez expirado su permiso, se qued&oacute; sin papeles hasta que consigui&oacute; solicitar asilo, lo que le permiti&oacute; contar con una autorizaci&oacute;n temporal mientras se estudiaba su caso. Hace casi m&aacute;s de medio a&ntilde;o, la denegaci&oacute;n de su petici&oacute;n de protecci&oacute;n internacional le empuj&oacute; de nuevo a la clandestinidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de ocho meses sin papeles, he vuelto a cotizar. Sin papeles todo es m&aacute;s duro. Es como si te quedas en una pausa. Cotizas, vas a un ritmo, te deniegan el asilo y te quedas sin nada. A esperar otra vez un permiso para trabajar. Pero ahora estoy otra vez dado de alta&rdquo;, explic&oacute; a elDiario.es hace un mes.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, trabaja por las noches en una pizzer&iacute;a de Huelva, donde intercala turnos de repartidor y atenci&oacute;n al p&uacute;blico, mientras contin&uacute;a con sus estudios de Formaci&oacute;n Profesional. Cuatro d&iacute;as despu&eacute;s de recibir la autorizaci&oacute;n provisional ligada a la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite, consigui&oacute; un empleo en el que cotizar. Durante el tiempo en que no ten&iacute;a papeles, reconoce, no dej&oacute; de trabajar, aunque lo hac&iacute;a de forma irregular, en empleos m&aacute;s precarios y menos estables. Ahora est&aacute; dado de alta en la Seguridad Social y ha recuperado sus derechos como ciudadano. Antes no exist&iacute;a; ahora ha salido de la invisibilidad.
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      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 06:03:50 +0000]]></pubDate>
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