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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ana Requena Aguilar]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ana_requena_aguilar/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ana Requena Aguilar]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La mujer que no muestra nada (y dos marmotas)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/mujer-no-muestra-marmotas_132_13200664.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b57dee29-a6da-438d-8944-1dd29e18fa8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mujer que no muestra nada (y dos marmotas)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        Estoy dispersa. Ya sabes, esa sensaci&oacute;n de que no llegas a concentrarte bien en nada. &Uacute;ltimamente me he aficionado al contenido de una influencer un tanto particular. Es particular porque no hace nada: no te muestra rutinas complicadas de belleza, recetas saludables, la decoraci&oacute;n de su casa, c&oacute;mo arma sus oufits, no te cuenta sus viajes, ni sus relaciones, ni los libros que lee o las pel&iacute;culas que ve o los bares a los que tienes que ir a tomar un cocktail, no te dice qu&eacute; tabla de ejercicios hace para tener el abdomen plano ni te lanza consejos para ser una madre m&aacute;s consciente o una mujer que sabe poner l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        Ella solo te muestra una misma historia bajo una premisa: es una mujer que vive sola en un gran ciudad, no tiene amigos all&iacute;, vive sola con su gato, y te cuenta c&oacute;mo cada tarde llega a casa y sigue pr&aacute;cticamente la misma rutina con alguna variaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se pone el pijama, se da una ducha, se prepara la cena, juega con el gato, si acaso extiende una esterilla para relajarse un rato, y cena frente a la tele. Es as&iacute; los lunes pero tambi&eacute;n los viernes o los s&aacute;bados. De fondo, m&uacute;sica tranquila. Cambia el plato que se cocina (pero no hay receta en el v&iacute;deo) o la comida que ha comprado preparada por el camino, a veces se toma un vino en lugar de un refresco, en alg&uacute;n v&iacute;deo te cuenta que ha ido a yoga o a hacerse las u&ntilde;as. Poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; me he enganchado a esto?, me preguntaba yo hace poco. Y creo que tengo la respuesta: me relaja. En un mundo lleno de FOMO (<em>fear of missing out</em>, miedo de perderse algo), un fen&oacute;meno propiciado por las redes que hace que nos inunde la sensaci&oacute;n de que siempre estamos perdi&eacute;ndonos algo, que los otros siempre est&aacute;n viviendo experiencias interesantes y divertidas y nosotras no, que siempre que hay algo que hacer para vivir 'mejor' y verte 'mejor', asistir a c&oacute;mo una mujer llega a casa, se pone c&oacute;moda y se hace la cena, me parece un gran alivio.
    </p><p class="article-text">
        No hay nada que hacer en ese v&iacute;deo. No hay ninguna rutina que aprender, ning&uacute;n truco o receta del que tomar nota, ning&uacute;n consejo sobre nada, ninguna lista de viajes o restaurantes que visitar, ninguna ansiedad porque no est&aacute;s siguiendo los consejos necesarios para envejecer m&aacute;s lento o para que tus hijos no tengan traumas... es solo la vida cotidiana que sucede cuando llegamos a casa despu&eacute;s del curro, sin pretensiones. Como mujer que est&aacute; a comienzos de sus 40 estoy acostumbrada exactamente a lo contrario. Ese interminable carrusel de 'cosas que hacer', de optimizaciones sobre una misma que poner en marcha, se suma al ajetreo diario, al cansancio, a las peleas, y acaba por generar un agotamiento y una desaz&oacute;n que pesan.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la carga mental que sufrimos las mujeres y contra el contenido en redes que nos se&ntilde;ala que siempre podemos hacer m&aacute;s (para estar guapas, para estar fuertes, para ser mejores madres, para negociar mejor en nuestros trabajos, para encontrar el mejor men&uacute; del d&iacute;a, para hacer el viaje m&aacute;s bonito), ver en la pantalla a una tipa que hace una vida como cualquiera a partir de las ocho de la tarde me parece liberador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y dir&aacute;s, &iquest;y qu&eacute; tienen que ver con esto esas dos marmotas con las que ilustras el bolet&iacute;n? Que tambi&eacute;n me relajan. Que es la captura <a href="https://x.com/francenews24/status/2043888684554932691?s=46" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">de un v&iacute;deo gracioso</a>, tierno, sin ninguna pretensi&oacute;n. Son dos marmotas afrontando la dura experiencia de dejarse cortar las u&ntilde;as. Una lo lleva con resignaci&oacute;n, la otra, viendo que le toca pronto el turno, se estremece. Me lo guard&eacute; para cuando necesitara ver algo reconfortante. Porque al menos yo, en este mundo de exigencias, FOMO, productividad y experiencias que deben de tener siempre un sentido, cada vez necesito m&aacute;s sencillez, m&aacute;s porque s&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Margarita Beese fue una ilustre militante de la Secci&oacute;n Femenina que lleg&oacute; a relacionarse con Pilar Primo de Rivera. Sin embargo, fue juzgada&nbsp;y&nbsp;encarcelada por intentar inscribirse como un hombre. La periodista Andrea Momoitio ha reconstruido su historia en el libro 'Farsante' y mi compa&ntilde;era Marta Borraz&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/historia-margarita-beese-falangista-condenada-registrarse-hombre-espana-franco_1_13078955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>ha hablado con ella</strong></a>.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Me gust&oacute; mucho&nbsp;<a href="https://www.glamour.es/articulos/la-columna-de-aixa-de-la-cruz-amiga-no-lo-hagas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>esta columna</strong></a>&nbsp;de la escritora Aixa de la Cruz en la revista Glamour. &ldquo;La semana que estoy con mi hija, soy de mi hija. Y durante la semana que estoy sin ella, soy del trabajo&rdquo;, escribe en un texto en el que habla de muchas cosas importantes.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>No deber&iacute;a ser noticia pero lo es. El entrenador del Casademont femenino de basket&nbsp;se&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/casademont-femenino-vuelve-romper-moldes-entrenador-cogera-baja-paternidad-pleno-playoff-titulo_1_13181595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>va a tomar su permiso de paternidad</strong></a>&nbsp;mientras su equipo juega los playoff por el t&iacute;tulo. &iquest;Estamos haciendo noticia de un hombre que simplemente se est&aacute; comportando como un adulto funcional y responsable? Es posible, y eso nos habla de c&oacute;mo est&aacute; el patio en el deporte.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Una se&ntilde;ora punk</h2><p class="article-text">
        A Patti Smith&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cantante-escritora-patti-smith-premio-princesa-asturias-artes_1_13181363.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>le acaban de dar el premio</strong></a>&nbsp;Princesa de Asturias de las Artes por &ldquo;su impetuosa creatividad que conecta el rock, la poes&iacute;a simbolista y el esp&iacute;ritu de la cultura con una gran potencia expresiva&rdquo;. Y s&iacute;, Patti Smith&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=pPR-HyGj2d0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>es una fuerza de la naturaleza.</strong></a>&nbsp;Ojal&aacute; con esto del premio se haga una gira por Espa&ntilde;a (y nos podamos permitir las entradas).
    </p><p class="article-text">
        Hasta la pr&oacute;xima semana.
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/mujer-no-muestra-marmotas_132_13200664.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 15:45:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mujer que no muestra nada (y dos marmotas)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Feminismo,Música,Conciliación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ellas se emancipan en pareja, ellos solos: el acceso a la vivienda tiene mucho que ver con la desigualdad de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/emancipan-pareja-solos-acceso-vivienda-ver-desigualdad-genero_1_13122130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ec01759-f883-4d69-8aa2-ad4530e595df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ellas se emancipan en pareja, ellos solos: el acceso a la vivienda tiene mucho que ver con la desigualdad de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un 'paper' señala que las diferencias económicas que se dan ya en los primeros años de juventud favorecen que las mujeres vivan en pareja</p><p class="subtitle">Un tercio de los jóvenes que viven con sus padres no pueden ni comprar ni alquilar: “Necesito su ayuda al 100%”
</p></div><p class="article-text">
        Emanciparse es hoy un problema. La precariedad y el <a href="https://www.eldiario.es/economia/precio-vivienda-sube-espana-triple-potencias-europeas-pese-moderarse_1_13124711.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precio de la vivienda</a> han hecho que salir de la casa familiar para independizarse sea algo <a href="https://www.eldiario.es/economia/tercio-jovenes-siguen-viviendo-padres-no-comprar-alquilar-casa_1_13176990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impensable para muchos j&oacute;venes</a>, chicos y chicas. Pero la manera en la que llega esa independencia habla de algo m&aacute;s: la brecha de g&eacute;nero hace que las mujeres tiendan m&aacute;s a emanciparse en pareja, mientras que los hombres lo hacen solos o en pisos compartidos. 
    </p><p class="article-text">
        La investigadora Jimena Contreras indaga en un <em>paper</em> sobre c&oacute;mo las diferencias laborales y econ&oacute;micas que se dan ya en los primeros a&ntilde;os de juventud empujan a las mujeres a vivir en pareja, un hecho con consecuencias a largo plazo: cuando llegan los hijos, ellas asumen mucha m&aacute;s carga de cuidados y, en caso de separaci&oacute;n, su autonom&iacute;a econ&oacute;mica sufre un golpe m&aacute;s duro que la de ellos.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/economia/40-jovenes-emancipados-ahorra-100-euros-mes_1_12005483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tasa de emancipaci&oacute;n</a> no ha parado de caer desde hace, al menos, veinte a&ntilde;os, para hombres y para mujeres. Sin embargo, los datos desagregados por sexo muestran que entre los 18 y los 34 a&ntilde;os esa tasa es 7,6 puntos mayor en el caso de las mujeres. Es decir, las j&oacute;venes se independizan m&aacute;s que los j&oacute;venes. Si nos concentramos en el tramo de entre 30 y 34 a&ntilde;os, la diferencia es a&uacute;n mayor: el 70% de las mujeres viven fuera del hogar familiar, frente al 56% de los hombres. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n de Contreras sugiere que, pese a lo que pueda parecer, las mayores tasas de emancipaci&oacute;n femenina no equivalen a m&aacute;s independencia econ&oacute;mica. Las condiciones econ&oacute;micas de las mujeres j&oacute;venes emancipadas son peores que las de sus hom&oacute;logos: tienen menos renta neta y su tasa de empleo a tiempo parcial cuadruplica la de los hombres. &ldquo;Los hombres que se emancipan lo hacen pr&aacute;cticamente todos a jornada completa. Las mujeres que se emancipan mantienen tasas de parcialidad cuatro veces superiores. Esto tiene consecuencias directas sobre ingresos, cotizaci&oacute;n y progresi&oacute;n profesional&rdquo;, se&ntilde;ala la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y tiene, tambi&eacute;n, consecuencias en la manera de emanciparse. &ldquo;Los datos confirman que, para las mujeres, la pareja funciona como el canal principal de salida del hogar familiar&rdquo;, subraya la investigadora.&nbsp;Entre las j&oacute;venes que se van de casa, el 69% convive en pareja, frente al 51% de los hombres. Esa diferencia se ha mantenido a lo largo de los a&ntilde;os. Entre los hombres emancipados, un 29% vive solo y un 20% comparte piso, &ldquo;opciones mucho menos frecuentes entre las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto sugiere que una parte significativa de la emancipaci&oacute;n de las mujeres no responde a una mayor capacidad econ&oacute;mica, sino a din&aacute;micas como la migraci&oacute;n o la formaci&oacute;n de pareja, que empujan a las mujeres fuera del hogar parental sin que dispongan necesariamente de los recursos para sostener esa independencia de forma aut&oacute;noma&rdquo;, prosigue Contreras, que insiste en que es lo que sucede en el <a href="https://www.eldiario.es/economia/no-dejes-enganar-si-no-ves-brecha-salarial-25-encontraras-40-salvo-hagamos-evitarlo_1_10938271.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mercado laboral</a>, donde la brecha se reproduce desde edades tempranas, lo que hasta cierto punto promueve este esquema de emancipaci&oacute;n en mujeres y hombres.
    </p><h2 class="article-text">Socializaci&oacute;n y estereotipos</h2><p class="article-text">
        La catedr&aacute;tica de Sociolog&iacute;a de la Universidad Carlos III de Madrid Constanza Tob&iacute;o subraya que la tasa de emancipaci&oacute;n de la gente joven lleva d&eacute;cadas descendiendo y que, sin embargo, la manera en la que lo hacen hombres y mujeres siempre ha mostrado esa tendencia. Tob&iacute;o explica que, adem&aacute;s de los condicionantes laborales y econ&oacute;micos, hay un hecho social que tambi&eacute;n lo explica: las mujeres tienden a emparejarse con hombres algo m&aacute;s mayores. Eso hace que su emancipaci&oacute;n en pareja se produzca antes que la de los hombres de su edad.
    </p><p class="article-text">
        Para Tob&iacute;o, es muy plausible que ciertos estereotipos de g&eacute;nero est&eacute;n actuando sobre esa manera distinta de emanciparse. Por un lado, esa asimetr&iacute;a de edad tan asumida y extendida en las relaciones. Por otro, la pareja como una aspiraci&oacute;n que sigue siendo muy importante en la socializaci&oacute;n femenina, mientras que en el caso de los hombres se fomenta m&aacute;s la autonom&iacute;a personal o la socializaci&oacute;n con sus pares hombres.
    </p><p class="article-text">
        Lo que los datos econ&oacute;micos ponen de manifiesto es que para las mujeres la posibilidad de acceder a una vivienda en alquiler y, todav&iacute;a m&aacute;s, a una vivienda en propiedad, aumentan significativamente si lo hacen con una pareja, m&aacute;s que en el caso de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres que se emancipan solas son muy pocas respecto a los hombres. Es un c&iacute;rculo que se retroalimenta con consecuencias en la independencia econ&oacute;mica de las mujeres: si la propiedad es de su pareja, si depende de esa pareja para acceder a una vivienda o si la mayor&iacute;a de los ingresos proceden de &eacute;l... Esa desigualdad laboral y de ingresos hace que cuando llegan los hijos ellas asuman de forma desproporcionada el trabajo de cuidados. Todo ello hace que si una pareja se deshace, ellas queden en peor posici&oacute;n&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/emancipan-pareja-solos-acceso-vivienda-ver-desigualdad-genero_1_13122130.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ellas se emancipan en pareja, ellos solos: el acceso a la vivienda tiene mucho que ver con la desigualdad de género]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Brecha de género,Brecha salarial,Desigualdad de género,Mercado laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Spoiler: en el Día de la Madre preferimos derechos que regalos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/spoiler-dia-madre-preferimos-derechos-regalos_132_13179490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e227987-2fff-408f-a662-5175e941ceb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Spoiler: en el Día de la Madre preferimos derechos que regalos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Regalos que acompa&ntilde;an al ritmo fren&eacute;tico de una madre&rdquo;. As&iacute; se titulaba un correo electr&oacute;nico que recib&iacute; este lunes. Lo abr&iacute; con curiosidad. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a la propuesta de regalo?, &iquest;Opi&aacute;ceos?, &iquest;una reducci&oacute;n general de la jornada laboral sin reducci&oacute;n de sueldo?, &iquest;hombres que cuidan el mismo tiempo y con la misma implicaci&oacute;n que las mujeres? No era nada de eso, tampoco spas o masajes, sino productos para dar calor y ayudar a la recuperaci&oacute;n muscular (o algo as&iacute;).
    </p><p class="article-text">
        Vaya. Nos hubiera venido mejor una soluci&oacute;n estructural&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/nidos/odio-navidades-madre-mujeres-agotadas-carga-trabajo-durante-fiestas_1_12852058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>a nuestros agotamientos</strong></a>, a nuestros malabares, a nuestra sensaci&oacute;n de no llegar bien a nada. Estos d&iacute;as est&aacute;n llenos de anuncios y promociones cargados de buenas intenciones, pero repletos, tambi&eacute;n, de t&oacute;picos y de superficialidad. Se acerca el D&iacute;a de la Madre y queremos ensalzar a las madres. Sin embargo, a veces tengo la sensaci&oacute;n de que lo que terminamos ensalzando es el sacrificio, el cansancio, la entrega, en lugar de visibilizar las condiciones en las que se ejerce esa maternidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; bien, pienso, que seamos conscientes del esfuerzo y de las implicaciones que la maternidad tiene hoy muchas veces, pero no que naturalicemos su existencia ni que normalicemos que solo se es madre si se vive as&iacute;, desde el sacrificio y casi la auto explotaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no encontramos este tipo de campa&ntilde;as cuando llega el D&iacute;a del Padre? Porque entendemos (y porque sabemos, porque lo hemos vivido) que quienes se preocupan de que todo est&eacute; listo, de que todos estemos bien aun a costa de su bienestar, quienes sufren la pobreza de tiempo y la discriminaci&oacute;n de manera m&aacute;s general y sangrante tienden a ser las madres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estar&iacute;a bien que los grandes almacenes y las marcas que estos d&iacute;as lanzan sus anuncios y nos dan ideas de regalos nos digan qu&eacute; facilidades ponen para conciliar a sus trabajadores y trabajadoras, si ponen trabas para reducirse la jornada o adaptar el horario, si eso implica no poder aspirar a promocionar o a tener m&aacute;s salario, si entienden que un buen jefe o buena jefa es solo quien tendr&aacute; disponibilidad total para trabajar y, por tanto, poca para cuidar y para ejercer de madre o padre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es bonito recibir regalos y que nos inviten a pensar lo importante que son las madres, lo es m&aacute;s a&uacute;n que esa importancia se la demos de verdad, con hechos y con derechos.
    </p><h2 class="article-text">Fe de erratas</h2><p class="article-text">
        En el anterior bolet&iacute;n atribu&iacute; err&oacute;neamente 'El mito de la belleza' a Naomi Klein, cuando su autora es Naomi Wolf. Mi cabeza traspapel&oacute; Naomis y varias personas me escribisteis para se&ntilde;al&aacute;rmelo. Gracias, es genial recibir respuestas al bolet&iacute;n y ver tambi&eacute;n que lo le&eacute;is con atenci&oacute;n. Procuro responderos pero no siempre puedo hacerlo a todo el mundo. 
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><p class="article-text">
        El Gobierno ha hecho un acto de reparaci&oacute;n a Dolores V&aacute;zquez, la mujer que pas&oacute; 529 d&iacute;as en la c&aacute;rcel por el asesinato de Roc&iacute;o Wanninkhof aunque era inocente. El mito de la 'lesbiana perversa' tuvo mucho que ver en la construcci&oacute;n de una mala de pel&iacute;cula que fue encarcelada sin pruebas. Mi compa&ntilde;era Marta Borraz ha seguido de cerca todo lo que tiene que ver con&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/dolores-vazquez-homenajeada-gobierno-pase-calvario-he-perdonado-recordare-dia_1_13174766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este reconocimiento</strong></a>&nbsp;y ha recuperado&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/519-dias-dolores-vazquez-estuvo-carcel-inocente-asesinato-rocio-wanninkhof_1_13169324.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este caso de lesbofobia</strong></a>&nbsp;social e institucional.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sabes qu&eacute; fue el Lyceum Club Femenino? Se cumplen 100 a&ntilde;os de la fundaci&oacute;n de este club en el que se dieron cita pensadoras y escritoras muy relevantes&nbsp;y que supuso una apuesta por la educaci&oacute;n, la cultura y la igualdad. Te recomiendo&nbsp;<a href="https://www.rtve.es/play/videos/objetivo-igualdad/programa-205-senoras-del-lyceum-club/17041928/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este programa de Objetivo Igualdad</strong></a>&nbsp;de TVE en el que la periodista Carolina Pecharrom&aacute;n&nbsp;<a href="https://www.rtve.es/noticias/20260426/lyceum-club-ano-recordar-mujeres-igualdad/17023418.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>te lo cuenta</strong></a>.
    </p><p class="article-text">
        En Euskadi han creado&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/crean-euskadi-red-politicos-igualdad-hombres-responsabilidad-privilegios_1_13158200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>una red de pol&iacute;ticos por la igualdad</strong></a>, fruto de una iniciativa que lleva en marcha desde 2017 para involucrar a hombres en cargos pol&iacute;ticos. Parece un ejemplo interesante de pol&iacute;ticas que buscan actuar sobre la masculinidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En El Salto publicaron hace tiempo la foto de un beso entre dos mujeres, una foto que han usado en ocasiones para ilustrar art&iacute;culos. Su periodista Patricia Reguero se propuso encontrar a las protagonistas de la foto&nbsp;<a href="https://www.elsaltodiario.com/lgtbiq/elena-camila-historia-detras-imagen-del-beso-lesbico-archivo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>y contar su historia</strong></a>&nbsp;en el D&iacute;a de la Visibilidad L&eacute;sbica.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Nos vemos?</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada de &#039;Provida. Un manifiesto a favor del aborto&#039; (Now Books)"
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            <span class="title">
                Portada de &#039;Provida. Un manifiesto a favor del aborto&#039; (Now Books)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Si te cuadra, si te apetece, en los pr&oacute;ximos d&iacute;as estar&eacute; presentando 'Provida' en un par de sitios:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este viernes 1 de mayo en Valencia:</strong>&nbsp;estar&eacute; en&nbsp;<a href="https://firallibre.com/es/programacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la Feria del Libro de Valencia</strong></a>&nbsp;a las 17:45 en el Espai Fuente Primavera con la periodista Fani Grande y la activista feminista Teresa Meana. Ese d&iacute;a y al siguiente tengo alguna firma en la Feria por si no te cuadrara la presentaci&oacute;n :)
    </p><p class="article-text">
        <strong>El martes 5 de mayo en Madrid</strong>: a las 19:00 en la Librer&iacute;a de Mujeres (Marqu&eacute;s Viudo de Montejos, 4) con In&eacute;s Hernand y Justa Montero.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;s invitad&iacute;sima, est&aacute;s invitad&iacute;simo :)
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/spoiler-dia-madre-preferimos-derechos-regalos_132_13179490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 08:10:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Spoiler: en el Día de la Madre preferimos derechos que regalos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Conciliación,Discriminación,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para estar guapa hay que sufrir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/guapa-hay-sufrir_132_13161317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27c77b6b-3845-4e02-a0ea-0b0384c32b6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para estar guapa hay que sufrir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete -  Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        'Para estar guapa hay que sufrir' es una de esas frases que todo el mundo hemos escuchado, un t&oacute;pico que se suelta sin m&aacute;s pero con el que se nos da a entender que la belleza 'se consigue', que, de alguna manera, hay que trabaj&aacute;rsela. Ver una mujer a dieta ha sido algo con lo que hemos crecido con total naturalidad. Igual que los anuncios de cosm&eacute;ticos o las cremas antiarrugas o anticelul&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tiempo mi algoritmo me bombardea con otras tendencias: la inflamaci&oacute;n, la prote&iacute;na, la microbiota, las rutinas infinitas para tener la piel perfecta, las m&aacute;scaras de luz roja, aparatos para sujetar la papada mientras duermes. Suenan diferente que la t&iacute;pica dieta o el mensaje manido de ir al gimnasio a quemar calor&iacute;as, pero detr&aacute;s de muchos de estos mensajes, el objetivo es el mismo: vigilar el cuerpo de las mujeres, crear la sensaci&oacute;n de que ese 'trabajo' que tenemos que hacer para conseguir estar guapas nunca acaba y requiere de esfuerzo. Ahora se hace, eso s&iacute;, envuelto en un mensaje distinto: el de la salud y el bienestar, con lenguaje pseudocient&iacute;fico y en nombre de trabajar por sentirnos mejor con nosotras mismas. Por eso, me puse a escribir&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este reportaje</strong></a>&nbsp;en el que hay voces que explican cositas muy interesantes.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">

&quot;La persecución de la delgadez nunca ha desaparecido.  Cuando parece que estamos más cerca de alcanzar un ideal, ese ideal se redefine y se desplaza. Cambian las reglas del juego: ya no es solo estar delgada, sino estar delgada, tonificada, sin &#039;inflamación&#039;, con piel perfecta… No es que el canon desaparezca o se democratice, sino que se vuelve más complejo y, en cierto modo, más exigente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rocío Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as se ha celebrado el festival de m&uacute;sica de Coachella (en California). Una de las estrellas ha sido Karol G, se ha hablado mucho sobre su show y, tambi&eacute;n, sobre c&oacute;mo se ha preparado duramente durante meses para &eacute;l. Lo que he encontrado, sobre todo, son referencias a su preparaci&oacute;n... f&iacute;sica. He encontrado v&iacute;deos de Karol G haciendo pesas, flexiones, boxeando, entrenando. Entiendo, claro, que preparar un s&uacute;per show como ese debe requerir preparaci&oacute;n f&iacute;sica, pero no he podido evitar conectar esa 'preparaci&oacute;n' con estos nuevos est&aacute;ndares de belleza y con la necesidad, al menos, de demostrar hacia fuera que lo intentamos, que nos compramos las cremas, que vamos al gym, que nos tomamos en serio eso de la inflamaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Karol G es una estrella de la m&uacute;sica y lo que nos ense&ntilde;an es esa dura preparaci&oacute;n f&iacute;sica, ese entrenamiento para tener un cuerpo como el que hay que tener para ser deseada y admirada.&nbsp;&iquest;O nos imaginamos a Karol G con tripa, piernas con mucha celulitits y granos?
    </p><p class="article-text">
        De hecho, &iquest;cu&aacute;ntos referentes femeninos hay as&iacute;? Ponemos el grito en el cielo cuando vemos<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&nbsp;ni&ntilde;as de 12 a&ntilde;os obsesionadas con el 'skin care'.</strong></a>&nbsp;Pero parece que cuesta m&aacute;s entender que lo que hacen esas ni&ntilde;as no es nada desconectado de la realidad, una locura de gente joven, sino que, m&aacute;s bien, reproducen la realidad que viven. Antes era hacer dieta o prohibirse comidas para ser como Kate Moss, ahora es comprar un mont&oacute;n de productos y seguir no s&eacute; cu&aacute;ntos pasos&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>para conseguir una 'piel de cristal'</strong></a>. O&nbsp;restringir alimentos y comprar suplementos para luchar contra una inflamaci&oacute;n que, seg&uacute;n te cuentan, est&aacute; detr&aacute;s de la grasa de tu abdomen, de tu aspecto 'fofo' o de tu dificultad para bajar unos kilitos. O hacer deporte de fuerza para tener los gl&uacute;teos de tal o cual celebrity.
    </p><p class="article-text">
        Lo dijo Naomi Wolf en su libro 'El mito de la belleza': una sociedad obsesionada con la delgadez y con determinados c&aacute;nones de belleza es, sobre todo, una sociedad que busca, tambi&eacute;n de esa manera, la sumisi&oacute;n de las mujeres.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><p class="article-text">
        El acuerdo de Gobierno de PP y Vox en Extremadura contempla la prohibici&oacute;n del burka y el niqab en espacios p&uacute;blicos. Te recomiendo mucho&nbsp;<a href="https://www.elsaltodiario.com/opinion/correr-velo-occidental-afganistan-es-opresion-espana-francia-puede-convertirse-resistencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>esta columna de&nbsp;Chaimaa Boukharsa</strong></a>&nbsp;en El Salto: 'Correr el velo occidental: si en Afganist&aacute;n es opresi&oacute;n, en Espa&ntilde;a y Francia puede convertirse en resistencia'. Sobre la regularizaci&oacute;n y la alarma interesada de la derecha uni&eacute;ndola a la violencia sexual,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/no-hombres-salvo-si-son-extranjeros-derecha-le-preocupa-violencia-machista-colar-ideas-racistas_129_13144302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>he escrito esto</strong></a>, porque si la violencia machista te&nbsp;interesa solo cuando la cometen migrantes, entonces, lo que te importa es otra cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sangre menstrual ha sido un fluido ignorado por la ciencia. Nos analizan la sangre de las venas, las heces, la orina... pero a nadie se le hab&iacute;a ocurrido hasta ahora examinar nuestra sangre menstrual. Y, vaya, resulta que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sangre-menstrual-fluido-ignorado-ciencia-convertido-arma-secreta-endometriosis_1_13113846.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ah&iacute; est&aacute; la respuesta</strong></a>&nbsp;a un mejor diagn&oacute;stico y tratamiento de la endometriosis, una enfermedad que afecta a un mont&oacute;n de mujeres y para la que no ha habido una respuesta cl&iacute;nica adecuada.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, el exconselleiro de la Xunta Alfonso Villares dimit&iacute;a porque estaba siendo investigado por agresi&oacute;n sexual. Esa dimisi&oacute;n fue pol&eacute;mica por varios motivos: se produjo&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/rueda-confirma-conocia-febrero-denuncia-agresion-sexual-villares-da-apoyo-quiero-recuperarlo-vida-publica_1_12358406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>meses despu&eacute;s</strong></a>&nbsp;de que estuviera en marcha esa investigaci&oacute;n y el presidente de la Xunta&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/formas-xunta-pp-apoyan-exconselleiro-investigado-agresion-sexual-no-victima_1_12359101.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>le despidi&oacute; con honores</strong></a>. Bien, la Audiencia Provincial&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/audiencia-provincial-confirma-archivo-denuncia-agresion-sexual-exconselleiro-alfonso-villares_1_13124215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ha archivado el caso</strong></a>, pero lo ha hecho provisionalmente, a falta de que puedan presentarse m&aacute;s pruebas. La mujer que denunci&oacute; era la presentadora Paloma Lago y&nbsp;<a href="https://elpais.com/sociedad/2026-04-21/paloma-lago-tras-el-sobreseimiento-provisional-de-su-denuncia-por-agresion-sexual-con-la-verdad-judicial-en-la-mano-ya-no-tengo-que-callar-mas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ha hablado con El Pa&iacute;s</strong></a>&nbsp;para explicar la situaci&oacute;n del caso.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Para terminar</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.reddit.com/r/popheads/comments/1s5legi/robyn_breaks_down_every_song_on_sexistential/?tl=es-es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Robyn</strong></a>&nbsp;es la cantante sueca autora de una canci&oacute;n que me encanta,&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=J294A-R1Cjk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'Dancing on my own'</strong></a>, y que ahora saca un disco en el que habla de&nbsp;deseo sexual, de vibrar, de apagarse y encenderse, de su fecundaci&oacute;n in vitro...&nbsp;<a href="https://jenesaispop.com/2026/03/27/519983/robyn-sexistential/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Se llama 'Sexistencial'</strong></a>&nbsp;y es de lo que m&aacute;s escucho &uacute;ltimamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; lo dejo. Si el jueves est&aacute;s en Barcelona nos vemos por Sant Jordi, tengo varias firmitas por ah&iacute;. Sea como sea, feliz d&iacute;a del libro&nbsp;&#128213;&#127801;
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/guapa-hay-sufrir_132_13161317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 09:10:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para estar guapa hay que sufrir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Violencia sexual,Salud,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Controlar la inflamación y rutinas para pieles perfectas: ya no es solo la delgadez, hay nuevos estándares de belleza para torturar a las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccc9c6d6-dcb2-46f7-83db-70c0b911bc51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Controlar la inflamación y rutinas para pieles perfectas: ya no es solo la delgadez, hay nuevos estándares de belleza para torturar a las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los mandatos estéticos se disfrazan ahora de salud y bienestar, y crean un nuevo canon, también imposible, que genera obsesión, problemas de autoestima e inseguridad: ¿es casualidad o es parte de un momento de reacción conservadora que busca en la belleza una manera de someter a las mujeres?</p><p class="subtitle">“Consigue un sabor agradable en tu zona íntima”: tu coño no es el problema a pesar de los anuncios
</p></div><p class="article-text">
        Parches para tapar la boca mientras duermes. Tiras de sujeci&oacute;n para contener la papada. Dietas anti inflamatorias para combatir la grasa o mejorar tu aspecto. Bebidas especiales, dietas y suplementos para contribuir a ese mismo objetivo. Rutinas de limpieza e hidrataci&oacute;n de cara que incluyen decenas de pasos y productos, por la ma&ntilde;ana y por la noche, para conseguir pieles perfectas. Cualquier mujer que se encuentre entre la adolescencia y la vejez se habr&aacute; topado, y con frecuencia, con algunas de estas tendencias. La delgadez extrema de los 90 y primeros de los 2000 fue el canon de belleza en el que crecimos las j&oacute;venes de entonces. Lejos de relajarse, el est&aacute;ndar de la delgadez se renueva: lo hace a trav&eacute;s de conceptos que suenan a salud y medicina, y lo hace mezclado con nuevos ideales de belleza imposibles de alcanzar, como los que hablan de pieles 'de cristal', sin poros e imperfecciones, y para los que el mercado nos ofrece cientos de productos, rutinas y tratamientos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La persecuci&oacute;n de la delgadez nunca ha desaparecido. Lo que estamos viendo es una intensificaci&oacute;n y una reformulaci&oacute;n. Los est&aacute;ndares est&eacute;ticos imposibles no son nuevos. Lo que ocurre es que se transforman constantemente. Cuando parece que estamos m&aacute;s cerca de alcanzar un ideal &mdash;en esa promesa de que ahora s&iacute; es posible&mdash;, ese ideal se redefine y se desplaza. Cambian las reglas del juego: ya no es solo estar delgada, sino estar delgada, tonificada, sin 'inflamaci&oacute;n', con piel perfecta&hellip; No es que el canon desaparezca o se democratice, sino que se vuelve m&aacute;s complejo y, en cierto modo, m&aacute;s exigente&rdquo;, resume la psic&oacute;loga experta en alimentaci&oacute;n, imagen corporal y trauma Roc&iacute;o Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas pensadoras feministas, el auge de estos nuevos c&aacute;nones no es casual, sino que est&aacute; relacionado con un momento de reacci&oacute;n conservadora contra la efervescencia feminista y los avances sociales empujados por las mujeres. Ya lo escribi&oacute; la intelectual Naomi Wolf en <em>El mito de la belleza</em> hace 35 a&ntilde;os: la obsesi&oacute;n por la delgadez y la belleza femenina no es una cuesti&oacute;n meramente est&eacute;tica, sino una manera de disciplinar y controlar a las mujeres, que quedan absorbidas y anestesiadas por estos mandatos. Es m&aacute;s complicado sentirse sujeto de derechos y tener tiempo y energ&iacute;a para pelearlos si te hacen sentir mal contigo misma constantemente. El culto a la delgadez y a un tipo concreto de belleza es una manera de conseguir la sumisi&oacute;n femenina.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el discurso de seguir tal o cual dieta para adelgazar ha sido sustituido por el relato de la inflamaci&oacute;n. &ldquo;Te dicen 'haz esto para desinflamarte', 'para regular tu cuerpo', 'para cuidar tu salud'. Pero en muchos casos, el objetivo de fondo sigue siendo el mismo: la p&eacute;rdida de peso o el acercamiento a un ideal corporal concreto&rdquo;, prosigue Rodr&iacute;guez, que asiste a un auge de la palabra inflamaci&oacute;n en su consulta, un concepto amplio y poco definido &ldquo;que permite envolver de legitimidad m&eacute;dica pr&aacute;cticas que, en esencia, no son tan diferentes de las dietas de siempre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Patologizar el cuerpo</h2><p class="article-text">
        La nutricionista Azahara Nieto lleva tiempo advirtiendo de esta tendencia que encubre, dice, un culto a la delgadez. Kate Moss y Claudia Schiffer en revistas y pasarelas. Christina Aguilera o Britney Spears en la m&uacute;sica. Nicole Kidman o Angelina Jolie en las pantallas. Ellas fueron las referentes de la belleza de los 90 y comienzos de los dos mil. Si ese canon pareci&oacute; relajarse durante un tiempo, ahora vuelve disfrazado de preocupaci&oacute;n por la salud y el bienestar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora nos dicen que estamos gordas a trav&eacute;s de la inflamaci&oacute;n. Ese discurso se sit&uacute;a mucho en la &eacute;poca de perimenopasia y menopausia, que siempre han sido algo vergonzoso y en las que el cuerpo va cambiando, y desde ah&iacute; nos est&aacute;n vendiendo una dieta que restringe un mont&oacute;n de alimentos porque supuestamente inflaman, aunque no haya evidencia, que se recomienden un mont&oacute;n de suplementos...&rdquo;, apunta Nieto. 
    </p><p class="article-text">
        A la inflamaci&oacute;n, se suma el &eacute;nfasis en la microbiota o el cortisol. &ldquo;Este uso de t&eacute;rminos m&eacute;dicos fuera de contexto lo que genera es una hipervigilancia corporal tremenda y, por lo tanto, tambi&eacute;n much&iacute;sima ansiedad con el cuerpo. Porque en muchos casos lo que ocurre es que se patologizan sensaciones corporales que responden a la normalidad. Adem&aacute;s, se est&aacute; produciendo una medicalizaci&oacute;n de la vida cotidiana: procesos fisiol&oacute;gicos b&aacute;sicos como la digesti&oacute;n, los cambios hormonales a lo largo del ciclo menstrual, la retenci&oacute;n de l&iacute;quidos o incluso el cansancio dejan de percibirse como parte de la variabilidad normal del cuerpo y pasan a interpretarse como se&ntilde;ales de que algo no funciona bien. Esto empuja a muchas mujeres a sentirse constantemente en falta, como si su cuerpo necesitara ser corregido o intervenido de manera permanente&rdquo;, explica la psic&oacute;loga Roc&iacute;o Rodr&iacute;guez.
    </p><h2 class="article-text">Locura por la 'glass skin'</h2><p class="article-text">
        La locura por conseguir una 'glass skin' -una piel extremadamente luminosa e hidratada, sin manchas, granos ni marcas- lleva tiempo inundando las redes sociales y las publicaciones sobre tendencias y belleza. La psic&oacute;loga Roc&iacute;o Rodr&iacute;guez percibe en consulta la obsesi&oacute;n, incluso el desarrollo de trastornos &ldquo;ligados al culto a la piel y al <em>skincare routine&rdquo;. </em>La distancia entre la percepci&oacute;n propia y c&oacute;mo creemos que deber&iacute;a ser nuestra piel o nuestro cuerpo, dice, abre una brecha en la que pueden verse afectadas la autoestima y el autoconcepto y llegar a provocar la aparici&oacute;n de s&iacute;ntomas ansioso-depresivos. Esos s&iacute;ntomas, sostenidos en el tiempo, pueden desembocar en trastornos de la conducta alimentaria o en trastorno dism&oacute;rfico corporal.
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>&ldquo;Claramente hay problem&aacute;ticas psicol&oacute;gicas que se relacionan con este tipo de conductas. Por ejemplo, el trastorno dism&oacute;rfico corporal, que implica una preocupaci&oacute;n intensa por percibir alguna parte del cuerpo como defectuosa o incorrecta, o los trastornos de la conducta alimentaria, muy vinculados a la insatisfacci&oacute;n corporal. Al final, cuando aumenta la obsesi&oacute;n con una parte concreta del cuerpo &mdash;como la piel&mdash; o con el cuerpo en general, aparece esa necesidad constante de mejorar, optimizar y acercarse a determinados est&aacute;ndares de belleza. Y eso suele generar una insatisfacci&oacute;n creciente, sobre todo cuando comparamos nuestro cuerpo percibido con el ideal que creemos que deber&iacute;amos alcanzar&rdquo;, afirma la experta.
    </p><p class="article-text">
        La escritora Aida Gonz&aacute;lez Rossi acaba de publicar 'Gorda sinverg&uuml;enza. Usar el lenguaje para habitar el cuerpo'<em> </em>(Debate). Para la autora, la violencia est&eacute;tica toma nuevas formas, ahora bajo la apariencia &ldquo;de cuidarnos, invertir en nosotras, ser mejores&rdquo;. &ldquo;Al final, esto no es m&aacute;s que obligarnos a tener una especie de canon de nosotras mismas (que es, por supuesto, la versi&oacute;n nuestra que m&aacute;s se acerque a los mandatos sociales y al canon general, que adem&aacute;s siempre es blanco, cis, etc.), un poco como si fu&eacute;ramos bloques que hay que picar para llegar a la escultura, el verdadero yo que nos dar&iacute;a todas las respuestas&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        La historiadora feminista Tatiana Romero ha preparado un taller para repensar la belleza. Con <em>Clean look y u&ntilde;as acr&iacute;licas: la colonialidad de la belleza y la (im)posibilidad de desconolizar el deseo</em> quiere reflexionar sobre c&oacute;mo la idea de belleza est&aacute; atravesada por una mirada de g&eacute;nero y colonial: los estereotipos y mandatos est&aacute;n pensados desde esos par&aacute;metros y, por tanto, dejan necesariamente fuera a un mont&oacute;n de sujetos. Pone como ejemplo como desde el racismo cient&iacute;fico hab&iacute;a quien defin&iacute;a lo bello como &ldquo;parecerse lo m&aacute;s posible a la cabeza de una escultura griega&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tener miles de rutinas de belleza, las <em>skin routine</em> interminables, las correas para sujetar papadas o la normalizaci&oacute;n de medicamentos como Ozempic le parece a Romero un paso m&aacute;s en la violencia est&eacute;tica, &ldquo;un disciplinamiento de los cuerpos que, una vez m&aacute;s, es funcional al capitalismo que estamos viviendo ahora mismo&rdquo;. La moda del 'clean look', una apariencia elegante pero discreta, que parece invitar a mostrar la clase y el estatus pero sin que se note mucho, que en su nombre en ingl&eacute;s se equipara a 'lo limpio', nos dice que eso es 'lo bello' y lo correcto frente a otras tendencias que convierten a muchas mujeres en sujetos que solo pueden ser ex&oacute;ticos, imperfectos, menos interesantes y deseables.
    </p><p class="article-text">
        A Gonz&aacute;lez Rossi le llama la atenci&oacute;n la moda de ponerse pegatinas sobre los granos (peque&ntilde;os adhesivos para, por ejemplo, cicatrizar r&aacute;pido o suavizar el aspecto). &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; priorizamos tanto que cicatricen lo m&aacute;s r&aacute;pido posible? Esos parches tambi&eacute;n pueden ser transparentes. Al final es una forma de establecer un tab&uacute;, de colocar un s&iacute;mbolo de 'esto no deber&iacute;a estar aqu&iacute;, as&iacute; que no lo tomes como parte de mi rostro' cuando el <em>skincare</em> 'falla' y no nos lleva del todo hacia esa escultura que deber&iacute;amos ser. Es como si ya no fuera solamente el hecho de que no sea vea el grano, sino el gesto p&uacute;blico de corregirlo, de ocultarlo. Lo mismo pasa cuando somos gordas y sentimos la necesidad de manifestar todo el rato que estamos haciendo dieta, o ejercicio&rdquo;, concluye. Porque si no consigues llegar al ideal, al menos tienes que demostrarle al mundo que lo est&aacute;s intentando con todas tus fuerzas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Controlar la inflamación y rutinas para pieles perfectas: ya no es solo la delgadez, hay nuevos estándares de belleza para torturar a las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Belleza,Estética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['No todos los hombres'... salvo si son extranjeros: a la derecha le preocupa la violencia machista solo para colar sus ideas racistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/no-hombres-salvo-si-son-extranjeros-derecha-le-preocupa-violencia-machista-colar-ideas-racistas_129_13144302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe2b2d31-a67a-472b-821f-35f3558d8f72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;No todos los hombres&#039;... salvo si son extranjeros: a la derecha le preocupa la violencia machista solo para colar sus ideas racistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No se trata de decir la verdad sino de otra cosa: de instrumentalizar la violencia contra las mujeres para contribuir a un relato racista que justique su agenda política</p><p class="subtitle">¿Puede existir un feminismo de ultraderecha?
</p></div><p class="article-text">
        El domingo, la polic&iacute;a municipal deten&iacute;a en Pamplona a un hombre por un posible asesinato machista: una mujer muri&oacute; despu&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/navarra/juez-envia-prision-detenido-muerte-expareja-pamplona-precipitarse-vivienda_1_13142459.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precipitarse por el balc&oacute;n</a> de una vivienda en la que se encontraba &eacute;l, que hab&iacute;a quebrantado una orden de alejamiento. El lunes, en C&oacute;rdoba, otro hombre era detenido despu&eacute;s de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/48-horas-denuncia-asesinato-machista-tulia-fallo_1_13141577.html?_gl=1*1tzoo6j*_gcl_au*MTkzNzkwMTA4LjE3NzYwOTg1NDA.*_ga*Njc5MDgzNjQuMTcxODcwMjk2Nw..*_ga_4RZPWREGF3*czE3NzYyNjU5NDgkbzU3NSRnMSR0MTc3NjI3Mzc2OCRqNTgkbDAkaDA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinar a su expareja</a>, que le hab&iacute;a denunciado 48 horas antes por violencia de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        El discurso de las derechas ha obviado estos dos asesinatos, cometidos por hombres espa&ntilde;oles, para centrarse en otro eje: la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-exigira-nuevo-requisito-regularizacion-informe-vulnerabilidad-podran-emitir-ong_1_13140186.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regularizaci&oacute;n de migrantes</a>, que unen interesadamente con la violencia contra las mujeres. Para la derecha, el feminismo criminaliza a todos los hombres y la violencia de g&eacute;nero no existe... salvo que hablemos de inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a que el Consejo de Ministros aprobaba la regularizaci&oacute;n extraordinaria, Vox colgaba este mensaje en sus redes: &ldquo;&iquest;Te da miedo volver sola a casa de noche? La inmigraci&oacute;n masiva tiene consecuencias. Todos los partidos menos Vox quieren traer a miles de inmigrantes. Solo t&uacute; pagas las consecuencias&rdquo;. Ya cuando el Gobierno anunci&oacute; la regularizaci&oacute;n, la formaci&oacute;n de Santiago Abascal aprovech&oacute; la violencia machista para lanzar sus mensajes racistas. &ldquo;Regularizar en masa no es protegerse, es rendirse. Y somos las mujeres las que pagamos las consecuencias&rdquo;, dec&iacute;a la senadora de Vox, Paloma G&oacute;mez. 
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, era el l&iacute;der del PP, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, quien volv&iacute;a a utilizar la violencia machista para disfrazar un discurso xen&oacute;fobo. <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-asegura-gobierno-regularizar-inmigrantes-han-abusado-mujer_1_13143956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n Feij&oacute;o</a>, el Gobierno regularizar&aacute; a &ldquo;inmigrantes que han abusado de una mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La afirmaci&oacute;n de Feij&oacute;o es falsa. Para acceder a la regularizaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/claves-regularizacion-extraordinaria-empieza-pedirla-son-requisitos-definitivos_1_13140371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se requiere de un certificado de antecedentes penales</a> tanto aqu&iacute; como en los pa&iacute;ses de origen. Pero eso da igual, porque no se trata de decir la verdad, sino de otra cosa: de instrumentalizar la violencia contra las mujeres para contribuir a un relato racista que justifique su agenda pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llama la atenci&oacute;n que los partidos que niegan la violencia de g&eacute;nero, que utilizan el t&eacute;rmino violencia intrafamiliar o que votan en contra de las propuestas feministas que buscan erradicar la violencia sean quienes abanderen esta lucha cuando el agresor es de fuera&rdquo;, resume la consultora de extranjer&iacute;a y movilidad internacional Ana Bibang. En el libro <em>En nombre de los derechos de las mujeres</em>, la pensadora Sarah Farris acu&ntilde;&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/existir-feminismo-ultraderecha_1_13039675.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el t&eacute;rmino feminacionalismo</a> para referirse a la estrategia con la que grupos y partidos utilizan algunas preocupaciones y consignas feministas para justificar sus posiciones racistas, antiinmigraci&oacute;n o apor&oacute;fobas.
    </p><p class="article-text">
        Vox es el primer partido que import&oacute; el discurso del feminacionalismo a Espa&ntilde;a, un espacio que el PP, con afirmaciones como la de Feij&oacute;o, busca disputar, se&ntilde;ala Laura Camargo, autora de <em>Trumpismo discursivo. &ldquo;</em>El feminacionalismo se caracteriza por utilizar algunos postulados feministas de manera interesada y manipulada para defender medidas y pol&iacute;ticas racistas con la excusa de que son necesarias para la liberaci&oacute;n de las mujeres&rdquo;, explica Camargo. Para quienes sostienen estos postulados, la amenaza para las mujeres son los hombres migrantes, especialmente del sur global y, a&uacute;n m&aacute;s concretamente, los que proceden de pa&iacute;ses musulmanes. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Bibang se&ntilde;ala, de hecho, que la criminalizaci&oacute;n de las personas migrantes no es nada nuevo, pero que esa criminalizaci&oacute;n no es igual para todos: &ldquo;Se produce especialmente hacia las personas negroafricanas y de algunos pa&iacute;ses latinoamericanos, por m&aacute;s que los datos oficiales desmientan ese discurso&rdquo;. Para la derecha, la amenaza para la seguridad de las mujeres no parec&iacute;a ser tan grave cuando se trataba de inmigraci&oacute;n ucraniana o venezolana, y por supuesto no existe si los migrantes vienen de pa&iacute;ses europeos, son blancos o tienen dinero.
    </p><p class="article-text">
        Bibang recuerda que nunca como ahora un proceso de regularizaci&oacute;n, y <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ejemplo-regularizacion-2005-aumento-recaudacion-fiscal-no-causo-efecto-llamada-alerta-pp_1_12944379.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este es el sexto</a>, hab&iacute;a levantado tanto racismo. No es casualidad, la deriva xen&oacute;foba cunde en Europa y en los Estados Unidos de Trump. &ldquo;Aunque sabemos que si vamos a las estad&iacute;sticas las cosas no con como ellos las presentan y que detr&aacute;s de la mayor&iacute;a de actos machistas y violencias que sufrimos las mujeres est&aacute;n hombres espa&ntilde;oles, los datos dan igual, porque lo que les preocupan no son las mujeres, sino los votos y sus reivindicaciones ultranacionalistas y xen&oacute;fobas&rdquo;, remata Laura Camargo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/no-hombres-salvo-si-son-extranjeros-derecha-le-preocupa-violencia-machista-colar-ideas-racistas_129_13144302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['No todos los hombres'... salvo si son extranjeros: a la derecha le preocupa la violencia machista solo para colar sus ideas racistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Racismo,Xenofobia,Feminismo,Violencia de género,Violencia sexual,PP - Partido Popular,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En la violencia de género, el contexto siempre importa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/violencia-genero-contexto-importa_132_13143764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/406387c3-6f33-4254-b1da-084b25d9ee78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la violencia de género, el contexto siempre importa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/48-horas-denuncia-asesinato-machista-tulia-fallo_1_13141577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>A Tulia</strong></a>&nbsp;su agresor la asesin&oacute; una hora antes del juicio. Ella hab&iacute;a hecho caso al mensaje general: denuncia. Su caso es el &uacute;ltimo en sumarse a la lista de asesinatos machistas de este a&ntilde;o: 16. Pero no queremos que se conviertan en cifras. Tampoco que sean relatos de desgracias que parec&iacute;an inevitables o tras las que hay cierta justificaci&oacute;n. En la violencia machista siempre, SIEMPRE, necesitamos dos cosas: explicar y entender el contexto, y preguntarnos qu&eacute; ha fallado.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia de Tulia dio lugar a una valoraci&oacute;n del riesgo, que se consider&oacute; medio, a una medida cautelar -una orden de alejamiento- y a un juicio r&aacute;pido que se celebrar&iacute;a dos d&iacute;as despu&eacute;s. &iquest;Qu&eacute; suele suceder? Que las denuncias por violencia de g&eacute;nero solo recogen el &uacute;ltimo episodio de violencia y no el historial de esa violencia. Eso tiene varios efectos: que la violencia queda reducida a actos concretos y acotados en el tiempo, que el riesgo no contemple toda la historia previa y otros tipos de violencia que el agresor haya podido cometer, y que los juicios acaban juzgando esos episodios puntuales, y no el maltrato habitual.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/guillermo-asesino-dori-18-punaladas-absuelto-maltratarla-sigue-costando-entender-violencia-machista_1_13091486.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lo cont&aacute;bamos aqu&iacute;</strong></a>&nbsp;poniendo como ejemplo un caso real: Guillermo asesin&oacute; a Dori de 18 pu&ntilde;aladas, pero fue absuelto de maltratarla.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Tulia, esta fue su primera denuncia, pero&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/no-hora-juicio-coja-mate-hoy-sido-madre-dia-mujer_1_13140187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el relato que la familia</strong></a>&nbsp;hizo en la concentraci&oacute;n de repulsa habla de una historia de control y violencia que se extend&iacute;a en el tiempo. Por qu&eacute; las mujeres no conf&iacute;an en el sistema o qu&eacute; hace el sistema para llegar a las mujeres es una pregunta que necesitamos seguir haci&eacute;ndonos. La denuncia lleg&oacute; despu&eacute;s de un episodio muy violento en el que el hombre irrumpi&oacute; en su piso con un martillo y empez&oacute; a destrozar objetos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nadie pidi&oacute; el ingreso provisional del hombre en prisi&oacute;n, y el riesgo que se le asign&oacute; al caso fue medio. Los protocolos contemplan una serie de medidas en funci&oacute;n del riesgo. El riesgo medio implica, por ejemplo, el acompa&ntilde;amiento policial al juzgado. La subdelegaci&oacute;n del Gobierno aseguraba, sin embargo, que la mujer hab&iacute;a declinado ese acompa&ntilde;amiento. Y aqu&iacute; es donde necesitamos m&aacute;s contexto.
    </p><p class="article-text">
        La expertas alertan de que existe una minimizaci&oacute;n general del riesgo de la violencia machista. Esto afecta a la percepci&oacute;n de las propias mujeres sobre lo que puede sucederles, pero tambi&eacute;n a sus entornos y a los operadores que intervienen en cada caso.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/no-penso-seria-capaz-victimas-entorno-detectan-riesgo-violencia-machista_1_10486779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lo cont&aacute;bamos aqu&iacute;</strong></a>. Miguel Lorente explica que las mujeres deben ser informadas adecuadamente de lo que supone el nivel de riesgo que han asignado a su caso, las conductas violentas a las que est&aacute; asociado, y el significado de las medidas de acompa&ntilde;amiento para que puedan tomar sus decisiones &ldquo;con toda la informaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo eso. Lorente critica que la protecci&oacute;n de una v&iacute;ctima&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/48-horas-denuncia-asesinato-machista-tulia-fallo_1_13141577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>no puede depender de si declina o no un acompa&ntilde;amiento:</strong></a>&nbsp;&ldquo;&iquest;Cu&aacute;l es el objeto de ese acompa&ntilde;amiento policial que establece el protocolo? La seguridad de la v&iacute;ctima, y si la seguridad no se cubre sobre la v&iacute;ctima por las razones que sea, se debe adoptar una medida sobre el agresor: un seguimiento indirecto, saber d&oacute;nde est&aacute; el agresor, contactar con &eacute;l, comprobar que est&aacute; cumpliendo la orden de alejamiento, sobre todo sabiendo que esa ma&ntilde;ana hab&iacute;a un juicio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; enlazo con&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/juzgados-infrautilizan-valoraciones-forenses-riesgo-casos-violencia-machista_1_8159760.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>otro tema que hemos tratado</strong></a>: los juzgados infrautilizan las valoraciones forenses del riesgo en los casos de violencia machista. Porque, m&aacute;s all&aacute; de la valoraci&oacute;n r&aacute;pida que se hace para Viogen, los protocolos establecen que m&eacute;dicas y m&eacute;dicos forenses puedan hacer otras valoraciones del riesgo que sirva para diagnosticar la situaci&oacute;n con m&aacute;s precisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a el hijo de Tulia en la concentraci&oacute;n de repulsa: &ldquo;Que el asesinato de mi madre&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/adelante-pide-responsabilidades-crimen-machista-cordoba-justicia-fallado-mujer_1_13142611.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>sirva para cambiar algo".</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">Va de libros</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Queda poco para el D&iacute;a del Libro y aprovecho para hacerte unas recomendaciones. He elegido un poco de todo. De un librito tranquilo, pausado, sin ninguna gran trama, solo un diario personal en el que se mezcla la maternidad con la b&uacute;squeda de identidad propia -<strong>'La luz y la monta&ntilde;a'&nbsp;</strong>(editorial las afueras), a la &uacute;ltima novela negra que ha publicado hace poco Marina Sanmart&iacute;n y que es super entretenida -<strong>'La doble desaparici&oacute;n de Abril del Pino'</strong>&nbsp;(Salamandra)-. Como ensayo, te traigo&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/luciana-peker-escritora-feminismo-podia-resistencia-ultraderecha-progresismo-le-solto-mano_128_13084550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'La odiocracia' (Libros del K.O), de la escritora y periodista feminista argentina Luciana Peker</strong></a>, un libro que recorre el panorama actual de la extrema derecha y su programa de recortes, derechos y reacci&oacute;n antifeminista. El reciente viaje a la Luna me ha hecho pensar mucho en&nbsp;<strong>'Orbital'&nbsp;</strong>(Anagrama), de Samantha Harvey, un libro que habla precisamente de las vueltas a la Tierra que da un grupo de astronautas y de la belleza y profundidad que encuentran mirando desde lejos a nuestro planeta. Y&nbsp;<strong>'A cuatro patas'</strong>&nbsp;(Random House), que se hace cargo de la revoluci&oacute;n personal de una mujer de cuarenta y pico cuya perimenopausia le hace poner su vida patas arriba.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>'&iquest;Por qu&eacute; los hombres son tan (pero tan) sumisos?'. Te recomiendo&nbsp;<a href="https://elpais.com/ideas/2026-04-11/por-que-los-hombres-son-tan-pero-tan-sumisos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>la columna de Nuria Labari</strong></a>&nbsp;en El Pa&iacute;s que titula con esa pregunta y que reflexiona a ra&iacute;z del intento del Gobierno alem&aacute;n de obligar a los hombres de ente 17 y 45 a&ntilde;os&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/hombres-alemanes-17-45-necesitan-anos-permiso-ejercito-viajar-extranjero-tres-meses_1_13119440.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>a pedir un permiso</strong></a>&nbsp;a las Fuerzas Armadas para estancias en el extranjero de m&aacute;s de 3 meses. Labari escribe sobre lo que implica esa medida y la no-rebeli&oacute;n frente a ella.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mi compa&ntilde;era Marta Borraz lleva tiempo escribiendo sobre el Patronato de Protecci&oacute;n a la Mujer, la instituci&oacute;n represiva franquista que encerraba a mujeres que consideraba inmorales y de la que no se sab&iacute;a mucho hasta hace poco (cu&aacute;nto dice eso de c&oacute;mo se construye la Historia y de qu&eacute; historias han parecido menos importantes, &iquest;verdad?). Resulta que el Patronato pervivi&oacute; en democracia hasta una d&eacute;cada despu&eacute;s de que muriera Franco.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/reformatorios-franco-descarriadas-sobrevivieron-decada-muerte-seguian-infierno_1_13131460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>En este reportaje</strong></a>, Marta cuenta qu&eacute; sucedi&oacute; durante esa d&eacute;cada para que el Patronato perviviera y habla con v&iacute;ctimas.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Para terminar</h2><p class="article-text">
        Este 14 de abril era el aniversario de la Rep&uacute;blica. &iquest;Sab&iacute;as que la primera ley que legalizaba el aborto&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/defender-derecho-aborto-radicalmente-provida_1_13102512.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se aprob&oacute; precisamente en la Segunda Rep&uacute;blica</strong></a>? Lo hizo Federica Montseny como ministra de Sanidad, aunque la guerra hizo que apenas pudiera aplicarse.&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=__49h7Q1XRQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>As&iacute; hablaba Montseny&nbsp;</strong></a>en una entrevista con Carmen Sarmiento, pionera del periodismo feminista en la Transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nos 'vemos' la pr&oacute;xima semana :)
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/violencia-genero-contexto-importa_132_13143764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 08:41:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En la violencia de género, el contexto siempre importa]]></media:title>
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      <title><![CDATA["Deberías alegrarte": el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/deberias-alegrarte-silencio-estigma-detras-mujeres-sufren-depresion-postparto_1_13104988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a90ad2-a933-4261-b25c-f217ea79673e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Deberías alegrarte&quot;: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de la prevalencia de esta enfermedad, la depresión postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atención del sistema de salud, lo que deja a muchas mujeres sin diagnóstico y sin ayuda, un fenómeno que la periodista Diana Oliver documenta en su libro 'Deberías alegrarte'</p><p class="subtitle">Episiotomías, el corte en la vagina desaconsejado por la OMS que sufre una de cada tres madres en España
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No entend&iacute;a qu&eacute; me pasaba. Sent&iacute;a que deb&iacute;a estar feliz pero no lo estaba y eso me avergonzaba&rdquo;. Hace casi dos a&ntilde;os que Luc&iacute;a, de 34 a&ntilde;os, dio a luz a su hija. Esa etapa de la vida, que se proyecta siempre como un momento lleno de felicidad, sin claroscuros, solo amor y alegr&iacute;a, fue para ella algo muy distinto. &ldquo;Ten&iacute;a un sentimiento de soledad muy profundo, sent&iacute;a mucha exigencia, lloraba mucho, estaba muy triste, no ten&iacute;a ganas de nada&rdquo;, relata Luc&iacute;a, cuya profesi&oacute;n, matrona, le ayud&oacute; y le perjudic&oacute; al mismo tiempo a la hora de atravesar lo que le suced&iacute;a. Le perjudic&oacute; porque sinti&oacute; que las expectativas sobre ella eran a&uacute;n mayores -si era matrona, sabr&iacute;a hacerlo todo-, y le ayud&oacute; porque pudo ponerle nombre a lo que le estaba pasando: ten&iacute;a una depresi&oacute;n postparto.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la prevalencia de esta enfermedad (la OMS calcula que al menos una de cada 10 mujeres la sufre durante el primer a&ntilde;o tras dar a luz, aunque algunos estudios elevan esa cifra hasta el 30% de las madres), la depresi&oacute;n postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atenci&oacute;n del sistema de salud. La periodista Diana Oliver acaba de publicar <em>Deber&iacute;as alegrarte. Lo que no se cuenta de la depresi&oacute;n posparto</em> (Altamarea), un libro en el que hay investigaci&oacute;n, narraci&oacute;n, ciencia y memoria para indagar sobre esta experiencia frecuente pero invisibilizada <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cliche-felicidad-embarazo-maternidad-estigmatiza-mujeres-afrontan-ansiedad-depresion_1_9806938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y todav&iacute;a desatendida.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres que lo cuentan relatan c&oacute;mo se minusvalora su sentir. Escuchan mucho eso de 'es normal' o 'se pasar&aacute;',  'es el caos hormonal', 'pero tu hijo est&aacute; sano' o 'todo ha salido bien, deber&iacute;as alegrarte' y, aunque se diga sin malicia, esas frases minusvaloran un malestar que les ha costado mucho expresar. Por otro lado, muchas no lo cuentan en el momento, sino a posteriori, incluso much&iacute;simos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando sus hijos tienen 30, y te dicen que tiraron para adelante como pudieron&rdquo;, afirma Oliver, que subraya el infradiag&oacute;stico que existe a&uacute;n de esta enfermedad. Muchas de las mujeres con las que habl&oacute; para su libro nunca tuvieron delante a un profesional de la salud que les confirmara un diagn&oacute;stico, no solo por la dificultad para relatar lo que les suced&iacute;a sino por la carencia de recursos sanitarios para atender esta dolencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; es una depresi&oacute;n postparto? &ldquo;Es un estado depresivo con cierta sintomatolog&iacute;a que puede iniciarse ya en el &uacute;ltimo trimestre de gestaci&oacute;n pero que es frecuente que se vaya desarrollando en las primeras semanas tras el parto. Hay tristeza, desinter&eacute;s por las cosas, falta de ilusi&oacute;n, imposibilidad o dificultad de disfrutar del d&iacute;a a d&iacute;a, culpa, puede haber insomnio, mucha ansiedad o dificultades&nbsp;de alimentaci&oacute;n&rdquo;, explica la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve que hasta su reciente jubilaci&oacute;n era la jefa de la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona, una iniciativa pionera; apenas existen departamentos as&iacute; en Espa&ntilde;a. Garc&iacute;a-Esteve especifica que la depresi&oacute;n postparto afecta al funcionamiento de la mujer en su d&iacute;a a d&iacute;a y como madre y que no puede entenderse como una depresi&oacute;n al uso puesto que est&aacute; estrechamente relacionada con los cambios que implican un embarazo, un parto y un puerperio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Se ha mejorado algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se han ido montando dispensarios... pero en general se han montado más por el propio interés de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atención e inversión&quot;, cuestiona García Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ha estado totalmente invisibilizada&nbsp;y maltratada, no se le ha hecho caso&rdquo;, resume la psiquiatra. Si bien en los &uacute;ltimos a&ntilde;os son m&aacute;s las iniciativas en hospitales y centros de salud para detectar y acompa&ntilde;ar a las mujeres que puedan padecer esta dolencia, la atenci&oacute;n est&aacute; muy lejos de ser sistem&aacute;tica y depender&aacute;, m&aacute;s bien, del lugar donde viva la madre reciente y del centro que le corresponda. &ldquo;Se ha mejorado algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se han ido montando dispensarios... pero en general se han montado m&aacute;s por el propio inter&eacute;s de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atenci&oacute;n&nbsp;e inversi&oacute;n&rdquo;, cuestiona Garc&iacute;a-Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados. 
    </p><p class="article-text">
        La experta subraya que no se trata de un asunto meramente hormonal. Lo confirma Diana Oliver, que en su retrato de la depresi&oacute;n postparto cuenta que lejos de ser una cuesti&oacute;n f&iacute;sica y hormonal, &ldquo;hay que tener en cuenta una mirada ecosist&eacute;mica&rdquo; en la que influye la biograf&iacute;a personal, traumas de la infancia, problemas familiares, sufrir o haber sufrido violencia, as&iacute; como el contexto econ&oacute;mico, material y personal. Las circunstancias en las que se desarrolla el parto tienen tambi&eacute;n mucho que ver: <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-sufren-violencia-obstetrica-verbal-riesgo-padecer-depresion-postparto_1_8894009.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n hecha en Espa&ntilde;a</a> descubri&oacute; que haber sufrido violencia obst&eacute;trica o que el beb&eacute; haya necesitado ingreso en una UCI aumenta el riesgo de que una madre desarrolle depresi&oacute;n postparto.
    </p><h2 class="article-text">Ser la madre ideal</h2><p class="article-text">
        Luc&iacute;a, matrona en la sanidad p&uacute;blica andaluza, confirma la falta de atenci&oacute;n a la salud mental de las madres recientes. No se les pregunta o no se profundiza en eso, te interesas por los puntos, por la episiotom&iacute;a, por el pecho, por el parto, ves si hay alg&uacute;n problema fisiol&oacute;gico... en media hora como mucho ves a madre y beb&eacute;, las consultas masificadas no ayudan&ldquo;, resume. Por experiencia propia sabe, adem&aacute;s, que preguntar '&iquest;qu&eacute; tal?' no es suficiente: los sentimientos complejos y contradictorios que puede estar experimentando una mujer con esta dolencia son dif&iacute;ciles de sacar a la luz sin tiempo ni una exploraci&oacute;n en profundidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &quot;Tienen un peso enorme. Se han derribado muchas imágenes entorno a la maternidad o a cómo ser una buena madre, pero ahora hay otros estándares sobre ser la madre ideal&quot;, dice la autora de Deberías alegrarte, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealización de la maternidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Porque la culpa y la verg&uuml;enza que sent&iacute;a Luc&iacute;a no le dejaba apenas pronunciar palabra sobre lo que le suced&iacute;a. &ldquo;No busqu&eacute; ayuda, pens&eacute; que pasar&iacute;a. Por mi profesi&oacute;n y los conocimientos que ten&iacute;a pensaba que no pod&iacute;a estar pas&aacute;ndome eso&rdquo;, recuerda. Su parto fue lo contrario a lo que ella anhelaba: una ces&aacute;rea. Y su lactancia, un suplicio, hasta el punto que tuvo que abandonar la idea de dar el pecho en exclusiva. No poder cumplir con su plan ideal y con lo que se esperaba de ella, la derrumb&oacute;: &ldquo;Sent&iacute; mucha autoexigencia&nbsp;para conseguir dar el pecho, ten&iacute;a un nivel de estr&eacute;s muy alto, estaban los comentarios externos...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &ldquo;Tienen un peso enorme. Se han derribado muchas im&aacute;genes en torno a la maternidad o a c&oacute;mo ser una buena madre, pero ahora hay otros est&aacute;ndares sobre ser la madre ideal&rdquo;, dice la autora de<em> Deber&iacute;as alegrarte</em>, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealizaci&oacute;n de la maternidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hace quince a&ntilde;os empezaron los blogs de maternidad se hablaba en primera persona y hab&iacute;a una sensaci&oacute;n de comunidad, de compartir experiencias, de sentirte parecida o acompa&ntilde;ada, ve&iacute;as un punto de normalidad. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con las redes sociales, ha habido un cambio y se generan expectativas muy altas sobre la recuperaci&oacute;n del posparto, sobre c&oacute;mo afrontar la maternidad, c&oacute;mo criar, las cosas que vas a poder hacer con tus hijos... Y eso te influye porque t&uacute; est&aacute;s en tu postparto despeluchada o perdida, y no entiendes por qu&eacute; esas mujeres pueden hacer todo eso y t&uacute; no&rdquo;, comenta Oliver. 
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a tambi&eacute;n siente que el &ldquo;nivel de exigencia&rdquo; que hay en la sociedad sobre las mujeres, tambi&eacute;n cuando se convierten en madres, impacta en su salud mental. En <em>Deber&iacute;as alegrarte</em> aparece la pensadora Casilda Rodrig&aacute;&ntilde;ez Bustos, que reflexiona sobre c&oacute;mo el patriarcado y su imposici&oacute;n de un modelo de madre ideal &ldquo;pueden generar un malestar profundo en las mujeres&rdquo; que deriva en culpa, autoexigencia, y desconexi&oacute;n con una misma y con su criatura.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Pens&eacute; en desaparecer&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La fot&oacute;grafa Carol Renaux nunca obtuvo un diagn&oacute;stico de depresi&oacute;n postparto pero, a&ntilde;os despu&eacute;s de haber parido a su tercer hijo, tiene claro que eso es lo que vivi&oacute; en sus tres puerperios. Con su primera hija tuvo un &ldquo;parto horrible&rdquo;. &ldquo;A posteriori supe que eso era violencia obst&eacute;trica. Determin&oacute; mucho mi posparto y mi relaci&oacute;n con la ni&ntilde;a. Nada m&aacute;s llegar a casa, sent&iacute; terror de quedarme sola con ella, de que le pasara algo malo, de que muriera por muerte s&uacute;bita, y peor a&uacute;n, de que yo pudiera hacerle algo malo, ten&iacute;a&nbsp;muchos pensamientos intrusivos, miedo de ahogarla en la ba&ntilde;era, de pegarle, de tirarla por la ventana...&rdquo;, cuenta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La fotógrafa Carol Renaux vivía en una alerta constante que le impedía dormir con normalidad y le generaba tristeza: &quot;Lo comenté con mi pareja, él quiso quitarle imporancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consulté con ningún profesional, la matrona no me hacía caso. A la que pude me reincorporé a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sus s&iacute;ntomas sobrepasaban claramente lo que se ha llamado <em>maternity blues </em>o disforia posparto, un estado, explica la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve, que afecta hasta el 70% de las madres recientes y que est&aacute; relacionado con los cambios hormonales bruscos. Su duraci&oacute;n es, sin embargo, mucho m&aacute;s acotada en el tiempo y suele suceder durante unos d&iacute;as tras el parto.
    </p><p class="article-text">
        Renaux viv&iacute;a en una alerta constante que le imped&iacute;a dormir con normalidad y le generaba tristeza: &ldquo;Lo coment&eacute; con mi pareja, &eacute;l quiso quitarle importancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consult&eacute; con ning&uacute;n profesional, la matrona no me hac&iacute;a caso. A la que pude me reincorpor&eacute; a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada&rdquo;. La historia se repiti&oacute; tras su segundo y tercer embarazo. Aunque fueron muy diferentes al primero, Renaux volvi&oacute; a experimentar s&iacute;ntomas similares. Ella, adem&aacute;s, hab&iacute;a cambiado de hospital y buscado ayuda, aunque fue insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresi&oacute;n postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia espec&iacute;fica que cursa con s&iacute;ntomas depresivos, se vuelve abrumador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi matrona&nbsp;y un grupo de posparto me ayudaron mucho. Aun as&iacute;, la matrona me dec&iacute;a que no me pod&iacute;a ayudar m&aacute;s, que no hab&iacute;a&nbsp;ninguna unidad perinatal, ning&uacute;n sitio al que me pudiera remitir, lo ten&iacute;a que hacer por mi cuenta, por privado&rdquo;, prosigue Renaux. En su tercer posparto, los s&iacute;ntomas escalaron hacia reacciones agresivas e ideas suicidas: &ldquo;Pens&eacute; que solo ten&iacute;a que seguir para darle la teta y luego desaparecer, pens&eacute; en hacer un seguro de vida para cuando yo no estuviera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su matrona la anim&oacute; a canalizar su proceso a trav&eacute;s del arte y ella, fot&oacute;grafa, document&oacute; ese tercer posparto en un proyecto, <em>Pu&eacute;rpera</em>, con el que ahora hace exposiciones y ayuda a otras mujeres. &ldquo;Creo que ese proyecto me salv&oacute; la vida&rdquo;, subraya Renaux, cuyo relato refleja un periplo para ser atendida, diagnosticada y tratada que nunca tuvo resultado.
    </p><h2 class="article-text">Cribados de detecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve defiende que, sin cribados de detecci&oacute;n en el posparto, las depresiones en este periodo pasan inadvertidas. Esos cribados detectan a las mujeres que est&aacute;n en riesgo de sufrir una y permitir&iacute;an derivarlas a atenci&oacute;n especializada, aunque hoy sea escasa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresión postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia específica que cursa con síntomas depresivos, se vuelve abrumador</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas madres ni siquiera consultan con los servicios de atenci&oacute;n primaria porque ni siquiera creen que puedan estar deprimidas, sino que piensan que igual es normal; por la adaptaci&oacute;n, el estr&eacute;s del posparto; incluso se culpan porque sienten que ellas no son buenas madres&rdquo;, dice la experta en el libro. &ldquo;No se puede pensar en una atenci&oacute;n a la salud mental de las madres sin tener en cuenta al beb&eacute;&rdquo;, puntualiza Garc&iacute;a-Esteve, que explica que los tratamientos no deber&iacute;an incluir la separaci&oacute;n madre-hijo salvo en casos extremos en los que haya un riesgo real e inminente para el bienestar de una u otro. En pa&iacute;ses como Reino Unido, Francia o Canad&aacute;, cuenta Diana Oliver en su libro, existen programas de salud mental perinatal en hospitales con unidades madre-beb&eacute;. Pero para eso, primero, debe existir una unidad de salud mental perinatal. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los matices de cada experiencia, Diana Oliver ve un punto en com&uacute;n muy claro: la soledad. &ldquo;Todas comparten la soledad enorme que han sentido, una falta de escucha tremenda por parte de parejas, familias, entornos, profesionales de la salud... y mucho malestar por ello&rdquo;. La periodista insiste en la necesidad de poner sobre la mesa recursos especializados, formaci&oacute;n para profesionales y un plan nacional que incluya los cribados. &ldquo;Hay que visibilizar la depresi&oacute;n postparto y atenderla. Y tener en cuenta que, adem&aacute;s del estigma que sigue teniendo la enfermedad mental en s&iacute;, en el caso de la depresi&oacute;n postparto, al juntarse con la maternidad y esas ideas de lo que debe ser una buena madre, aumenta y hace todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil que las mujeres lo cuenten y que se les ofrezca ayuda&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/deberias-alegrarte-silencio-estigma-detras-mujeres-sufren-depresion-postparto_1_13104988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 20:33:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Deberías alegrarte": el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Salud mental,Depresión,Salud,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es un romance sorpresa, es una mujer que se enrolla con un hombre más joven]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/no-romance-sorpresa-mujer-enrolla-hombre-joven_132_13125332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a1e4bd8-eb25-4dfa-a861-69f3a3a1b6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es un romance sorpresa, es una mujer que se enrolla con un hombre más joven"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        Hayas hecho un plan u otro en Semana Santa estoy segura de que tambi&eacute;n has seguido el&nbsp;<em>hype</em>&nbsp;del momento: la relaci&oacute;n entre la actriz Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n y el actor Maxi Iglesias. Alg&uacute;n titular hablaba de &ldquo;romance sorpresa&rdquo;, pero fuera cual fuera el t&iacute;tulo elegido, las noticias que hablaban de su relaci&oacute;n rezumaban cierto estupor, la sensaci&oacute;n de estar hablando de algo extraordinario. Y no, no creo que sea porque se trata de un &ldquo;romance sorpresa&rdquo; (&iquest;hay alg&uacute;n romance que, de cierta manera, no sea sorpresa?), sino por algo bien distinto: se trata de una mujer de m&aacute;s de 50 que se enrolla con un hombre joven.
    </p><p class="article-text">
        No estamos acostumbradas, esa es la verdad. La historia suele ser la contraria, la de un hombre que tiende a establecer relaciones rom&aacute;nticas con mujeres j&oacute;venes, no algo m&aacute;s j&oacute;venes que &eacute;l, sino significativamente m&aacute;s j&oacute;venes. Aqu&iacute;, intuyo, vendr&aacute;n los comentarios de siempre: que es algo que puede pasar, que no tiene por qu&eacute; haber nada malo... Pero lo que se&ntilde;alamos es el patr&oacute;n: &iquest;por qu&eacute; es este esquema el que se repite machaconamente en nuestra sociedad?, &iquest;c&oacute;mo es posible que no suceda a la inversa con la misma frecuencia?
    </p><p class="article-text">
        Es ah&iacute; donde buscamos razones que van m&aacute;s all&aacute; de las historias personales de cada cual, razones que nos atraviesan a todas y todos. Por ejemplo, la devaluaci&oacute;n de las mujeres conforme cumplimos a&ntilde;os. El atractivo femenino asociado a la belleza y al cuerpo de una etapa vital concreta; el atractivo masculino ligado no a la fachada sino a la experiencia o la madurez. La necesidad de muchos hombres de 'controlar' a sus parejas, de sentirse, de alguna forma, por encima, con su ego protegido por la inexperiencia y la ausencia de recursos de la otra.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/interesante-machismo-borra-mapa-deseable-despues-menopausia_132_12868860.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Aqu&iacute; te recomiendo este texto</strong></a>&nbsp;de Mar&iacute;a Acaso sobre c&oacute;mo el patriarcado tiende a borrar del mapa del deseo a las mujeres despu&eacute;s de la menopausia.
    </p><p class="article-text">
        Y traigo tambi&eacute;n un c&oacute;mic bien interesante,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/liv-stroemquist-amor-amenaza-capitalismo_128_8521354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'No siento nada', de Liv Str&ouml;mquist</strong></a>, en el que la autora sueca mezcla cultura popular con filosof&iacute;a para trazar una imagen del panorama amoroso actual. El actor Leonardo DiCaprio es uno de los protagonistas y lo es porque, ya con 50 a&ntilde;os, no se le conocen parejas de m&aacute;s de 25. Los memes se han multiplicado: cuando cumples 26 dejas de estar en el radar DiCaprio, es una de las bromas. El actor es el bucle de ese patr&oacute;n social: un hombre que crece y madura pero que busca relaciones que no acompa&ntilde;an ese crecimiento y que, de hecho, abandona cuando superan cierto l&iacute;mite.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, cuando sucede lo contrario, nos sorprendemos. La historia de Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n (56) con Maxi Iglesias (35) nos recuerda que una madurita puede, obviamente, gustar a hombres no solo m&aacute;s j&oacute;venes, sino significativamente m&aacute;s j&oacute;venes que ella. Las reacciones, eso s&iacute;, nos dan idea de hasta qu&eacute; punto ese imaginario del deseo&nbsp;sigue tan atravesado por prejuicios de g&eacute;nero. Porque no solo hay estupor, en muchas ocasiones hay rechazo, cr&iacute;tica disfrazada de sorna, dudas sobre la verdadera naturaleza de esa relaci&oacute;n. Mientras que cuando es a la inversa hay cierta normalizaci&oacute;n, nadie parece tener que cuestionarse nada.
    </p><p class="article-text">
        El cambio, ahora, es que Leonardo DiCaprio empieza a parecer pat&eacute;tico. Nos lo parece a muchas, y tambi&eacute;n empieza a parec&eacute;rselo a algunos.&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=69Xx-yDCF-s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En esta entrevista</strong></a>&nbsp;con Moderna de Pueblo, el humorista Ernesto Sevilla hac&iacute;a&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/DVdSIZfDfPY/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>unas declaraciones</strong></a>&nbsp;que no tendr&iacute;an por qu&eacute; haber llamado la atenci&oacute;n pero que lo han hecho: &ldquo;Nunca me ir&iacute;a con chicas j&oacute;venes, me parece un poco rid&iacute;culo. A m&iacute; me encantan las mujeres de mi edad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><p class="article-text">
        El Gobierno avanza en el proyecto para blindar el aborto en la Constituci&oacute;n. Env&iacute;a el texto al Congreso, donde conseguir la mayor&iacute;a para que se apruebe ser&aacute; complicado. Te contamos&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-envia-congreso-reforma-incluir-aborto-constitucion-prestacion-riesgo_1_13123054.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>aqu&iacute;</strong></a>&nbsp;c&oacute;mo es ese texto y en qu&eacute; momento est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente se ha hablado y escrito mucho sobre la amistad, especialmente sobre la amistad femenina. Las amigas como lugar de seguridad, como relaci&oacute;n significativa...&nbsp;<a href="https://revistasupernova.com/nota/mis-amigas-no-me-salvan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Este texto</strong></a>&nbsp;de la escritora Elvira Navarro le da la vuelta a la ret&oacute;rica actual: &iquest;y si estamos pidi&eacute;ndole demasiado a la amistad?, &iquest;y si estamos esencializando a las amigas?, &iquest;y si el romanticismo que le hemos intentado quitar a la pareja se lo estamos poniendo a la amiga? Le har&iacute;a&nbsp;algunos&nbsp;apuntes al texto, pero me parece una reflexi&oacute;n distinta y necesaria tambi&eacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al consultorio de Andrea Gumes en nuestra secci&oacute;n era lleg&oacute; una pregunta que me parece habla del estado de comparaci&oacute;n permanente que propician las redes sociales y que genera ansiedades y emociones bien jodidas: &ldquo;No paro de compararme con los cuerpos, las caras y los maquillajes que veo en redes, &iquest;c&oacute;mo salgo del bucle?&rdquo;.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/era/no-paro-compararme-cuerpos-caras-maquillajes-veo-redes-salgo-bucle_129_13055557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ella responde.</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">Para terminar</h2><p class="article-text">
        Un 5 de abril pero de 1988 sal&iacute;a el primer disco de la cantautora&nbsp;Tracy Chapman, que estaba lleno de&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=AIOAlaACuv4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>canciones preciosas</strong></a>. Una era&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=Q2wneBVssPc&amp;list=RDQ2wneBVssPc&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Talking about a revolution</strong></a>, un himno contra la desigualdad que, por ejemplo, Bernie Sanders utiliz&oacute; en su campa&ntilde;a en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; me despido&nbsp;&#128536;
    </p><p class="article-text">
        Ana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/no-romance-sorpresa-mujer-enrolla-hombre-joven_132_13125332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 06:23:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es un romance sorpresa, es una mujer que se enrolla con un hombre más joven]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Amor,Relaciones,Música,Aborto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrea García-Santesmases: "Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/andrea-garcia-santesmases-ola-neoconservadora-heteropesimismo_128_13084485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42e4bcb4-31a6-405e-9fe9-113c198673c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrea García-Santesmases: &quot;Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'Un nuevo contrato sexual. Placer y poder en la industria del deseo femenino', la investigadora indaga sobre hasta qué punto el auge de bienes y servicios sexuales para mujeres supone un avance en la liberación sexual o es solo un escaparate de marketing y ventas que no transforma las dinámicas de género</p><p class="subtitle">Entrevista - Paulita Pappel: “El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo”
</p></div><p class="article-text">
        Sesenta a&ntilde;os despu&eacute;s de que empezara la llamada liberaci&oacute;n sexual, &iquest;en qu&eacute; punto estamos?, &iquest;hemos conseguido transformar los roles de g&eacute;nero?, &iquest;han cambiado los estereotipos que atenazaban la vida sexual de mujeres y hombres? La investigadora Andrea Garc&iacute;a-Santesmases se hace estas preguntas en <em>Un nuevo contrato sexual. Placer y poder en la industria del deseo femenino </em>(Ariel), un libro que indaga sobre hasta qu&eacute; punto la era del Satisfyer y el auge de bienes y servicios sexuales para mujeres supone un avance en esa liberaci&oacute;n sexual o es solo un escaparate de <em>marketing</em> y ventas que no transforma el fondo del asunto. &ldquo;El campo de los servicios er&oacute;ticos me permit&iacute;a hacer una pregunta: qu&eacute; ocurre con el g&eacute;nero y las relaciones sexuales cuando cambias algo que parece vertebral, en este caso la premisa de que es el hombre el que busca, incita&rdquo;, explica la autora, que para su investigaci&oacute;n entrevist&oacute; a gigol&oacute;s y a personas que se dedican a dise&ntilde;ar o vender productos y servicios er&oacute;ticos para mujeres, desde espect&aacute;culos a p&aacute;ginas web de contactos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, las mujeres han reclamado su papel como sujetos sexuales y no solo como objetos. &iquest;Podemos decir que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el mercado ha detectado esa demanda y ha convertido a las mujeres en consumidoras de un mercado er&oacute;tico que se ha ampliado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El papel de consumidora se ha planteado como algo que autom&aacute;ticamente conlleva el empoderamiento femenino, o el empoderamiento de las mujeres se ha entendido como algo que tiene que ver con el consumo, como algo que el mercado ha sabido cooptar. Hay una reivindicaci&oacute;n en torno a la sexualidad que viene del feminismo: sin los feminismos no existir&iacute;a la posibilidad de hablar de sexualidad femenina, de deseo, de placer. Pero creo que gran parte de esa reivindicaci&oacute;n ha sido cooptada por una industria, que es lo que yo denomino la industria del deseo femenino, que lo que hace es estandarizar y mercantilizar esas demandas y convertirlas en bienes y productos que intentan ampliar un mercado que no ha parado de crecer. &iquest;C&oacute;mo se ha logrado que el principal p&uacute;blico consumidor de juguetes sexuales sea el femenino? Con varios procesos que son an&aacute;logos. Por un lado, hay un proceso de higienizaci&oacute;n. Se hacen espacios m&aacute;s iluminados, m&aacute;s seguros, m&aacute;s agradables, m&aacute;s amables. Acord&eacute;monos c&oacute;mo eran hace 20 a&ntilde;os los sexshop, tiendas oscuras y cutres, poco que ver con los de ahora, que casi parecen un Zara Home y con gente maj&iacute;sima que te lo explica todo como si fuera la Thermomix que te compras. Lo mismo con los colores y dise&ntilde;os ergon&oacute;micos de los juguetes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, &iquest;tiene eso algo de malo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No digo que esto sea necesariamente malo, pero s&iacute; que seamos cuidadosas en pensar todo esto como empoderamiento, porque hay continuamente una cosa en relaci&oacute;n a la sexualidad y el consumo que tambi&eacute;n se vuelve prescriptiva. Ya no solo es que tengas la opci&oacute;n de tal cosa, sino que esa opci&oacute;n se vuelve norma. Es decir, para ser una mujer empoderada tienes que ser una mujer sexualmente activa que a su vez tiene que consumir una serie de cosas. No es tan f&aacute;cil llegar al mercado afectivo-sexual, se requieren toda una serie de tecnolog&iacute;as de g&eacute;nero para hacer el cuerpo deseable, tecnolog&iacute;as que son muy violentas que tienen que ver con la delgadez, con la gordofobia, el racismo...
    </p><p class="article-text">
        <strong>La liberaci&oacute;n sexual nos ha llevado a posiciones y conversaciones necesarias, pero en el libro alerta sobre c&oacute;mo ciertos posicionamientos postfeministas est&aacute;n generalizando la idea de que lo que una hace o que lo que a una le pasa es &uacute;nicamente fruto de su esfuerzo, de sus ideas y de su lugar en el mundo, ignorando la sociedad y el marco en el que vivimos, &iquest;qu&eacute; efecto tiene eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha habido conversaciones necesarias que forman parte de la liberaci&oacute;n sexual, solo que despu&eacute;s se han mezclado con otros factores, como el mercado, o son posicionamientos postfeministas que de alguna manera defienden o asumen que la igualdad existe o que al existir una igualdad formal ya vivimos en igualdad y que, por tanto, todo es una cuesti&oacute;n de lo que cada uno haga y permita. La liberaci&oacute;n sexual ha sido imprescindible y hay que agradecerla much&iacute;simo. Lo que me preocupa es c&oacute;mo estas derivas postfeministas nos dicen que cada una haga lo que quiera porque ya somos iguales y ni mucho menos somos inferiores a un hombre. Es la tesis de que ya no es necesaria la reflexi&oacute;n feminista y mucho menos en el &aacute;mbito de la sexualidad. Esta idea de liberaci&oacute;n sexual postfeminista es enormemente neoliberal. Es una idea en la que no hay estructura social, donde no hay imaginarios, donde hay un rango de actuaci&oacute;n ilimitado, donde querer es poder, donde una puede ser emprendedora sexual de una misma y lo que tienes que hacer es esforzarte lo m&aacute;ximo posible, tener los productos a tu alcance, las modificaciones corporales que consideres y ah&iacute; lograr&aacute;s el &eacute;xito sexual, que tiene mucho que ver tambi&eacute;n con el &eacute;xito en general. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una dicotomía: tienes que ser eternamente joven, deseable y bella, pero que no parezca que lo intentas mucho y que no se note cuando lo intentas porque eso es patético. Eso me recuerda un poco a la dicotomía de tienes que follar mucho, con cuantos más mejor, pero al mismo tiempo no seas tonta porque cualquier tipo te puede violar en cualquier momento, pero al mismo tiempo vete a Tinder, pero manda ubicación en tiempo real</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hablando de esas tecnolog&iacute;as para ser deseable y llegar al mercado sexual, &iquest;tienen fin?, &iquest;son una trampa, en el sentido de que da igual lo que haga una mujer porque siempre lo har&aacute; mal o ser&aacute; insuficiente? En el libro habla de Madonna como ejemplo de una mujer m&aacute;s mayor que ha hecho uso de ciertas tecnolog&iacute;as para mantenerse joven pero que tambi&eacute;n es criticada por ello, y no ha sido la &uacute;nica a la que eso le ha sucedido...</strong>
    </p><p class="article-text">
        La vejez ya se empieza a considerar algo que no procede demasiado a menos que te mantengas eternamente joven. Es una dicotom&iacute;a: tienes que ser eternamente joven, deseable y bella, pero que no parezca que lo intentas mucho y que no se note cuando lo intentas porque eso es pat&eacute;tico. Eso me recuerda un poco a la dicotom&iacute;a de tienes que follar mucho, con cuantos m&aacute;s mejor, pero al mismo tiempo no seas tonta porque cualquier tipo te puede violar en cualquier momento, pero al mismo tiempo vete a Tinder, pero manda ubicaci&oacute;n en tiempo real. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La violencia sexual, el temor a esa violencia, est&aacute; muy presente en el libro, en las historias que aparecen, &iquest;es imposible para las mujeres pensar en el sexo o en el placer sin pensar en la violencia sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental haber visibilizado la violencia sexual, pero existen dos mensajes contradictorios. Para las chicas m&aacute;s j&oacute;venes, la sexualidad es un terreno prescriptivo de exploraci&oacute;n. Lo analiza, por ejemplo, la soci&oacute;loga Lisa Wade, que indaga en la cultura sexual en los campus estadounidenses y explica c&oacute;mo los que vienen de entornos conservadores, religiosos, rurales, de familias muy cerradas sienten en el primer mes que tienen que perder la virginidad, porque, si no, no van a tener una vida universitaria exitosa. La felicidad de la vida universitaria pasa por la relaci&oacute;n sexual y empieza a generarse una ansiedad en las primeras semanas de clase. Y, al mismo tiempo, cada vez m&aacute;s en los campus estadounidenses existe una visibilizaci&oacute;n de la violencia sexual. Entonces, &iquest;c&oacute;mo vivir y expresar el deseo en esa dicotom&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro cuenta c&oacute;mo el 'peligro' est&aacute; presente tambi&eacute;n para quienes dise&ntilde;an o comercializan este tipo de servicios, desde apps de citas hasta shows...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue una de las cosas que m&aacute;s me interesaba analizar, porque todos estos servicios o bienes se venden siempre desde una l&oacute;gica festiva, de mujeres que se lo est&aacute;n pasando muy bien, pero los proveedores son muy conscientes, y no porque tengan una perspectiva feminista, de que una de las principales dificultades que tienen para lograr p&uacute;blico femenino es la posibilidad de la violencia. Cuando hablas con los coordinadores de webs o con los que llevan un sitio de estriptis sobre c&oacute;mo eligen a los chicos siempre est&aacute; la tensi&oacute;n entre que tienen que ser hombres protot&iacute;picos, no solo en sentido f&iacute;sico, sino de <em>performance</em> de g&eacute;nero (con labia, seductores, graciosos), que se acerquen, pero que no se pasen. La tensi&oacute;n con el l&iacute;mite entre que las mujeres se lo pasen muy bien y que de repente pueda ser violento o inc&oacute;modo. Esos l&iacute;mites son interesantes porque tienen que ver con continuamente pensar que el cuerpo vulnerable es femenino y en ese pensarlo, tambi&eacute;n se vuelve el cuerpo vulnerable todo el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        De lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; en la investigaci&oacute;n es que el miedo no cambia de bando, aun en estos servicios que se plantean que la mujer es la que tiene el poder porque demanda y consume y el hombre es el que puede ser objetivizado, precarizado o denigrado. Puede haber l&oacute;gicas simb&oacute;licas de objetivizaci&oacute;n, pero desde luego no hay l&oacute;gicas materiales de dominaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De lo que más me sorprendió en la investigación es que el miedo no cambia de bando, aun en estos servicios que se plantean que la mujer es la que tiene el poder porque demanda y consume y el hombre es el que puede ser objetualizado, precarizado o denigrado. Puede haber lógicas simbólicas de objetualización, pero desde luego no hay lógicas materiales de dominación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&Uacute;ltimamente se habla mucho de heteropesimismo, un t&eacute;rmino que se ha acu&ntilde;ado para referirse a una sensaci&oacute;n colectiva de una parte de la poblaci&oacute;n femenina heterosexual de decepci&oacute;n y desgaste por la dificultad de encontrar relaciones con hombres que satisfagan unos est&aacute;ndares m&iacute;nimos. &iquest;Qu&eacute; tiene que ver el heteropesimismo con los hallazgos de su investigaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi tesis ser&iacute;a un poco que este consumo o esta demanda de bienes y servicios tiene m&aacute;s que ver con el pesimismo que con el empoderamiento. Aunque estos servicios se plantean para una mujer empoderada, para una mujer que sabe lo que quiere, que puede hacer lo mismo que un hombre, que se ha desembarazado de los prejuicios morales, que tiene recursos econ&oacute;micos propios, que invierte en s&iacute; misma y en su placer, hay muy poca investigaci&oacute;n sobre este tema. Una hecha por la antrop&oacute;loga Akiko Takeyamauna observ&oacute; clubes para mujeres en Tokio, donde hay chicos j&oacute;venes que adulan y seducen a las mujeres y ellas pagan las copas, que son car&iacute;simas y que son por lo que ellos facturan. Luego, en ocasiones, establecen relaciones afectivas y sexuales fuera del local, pero all&iacute; lo que ocurre es este formato cita donde adem&aacute;s intentan fidelizar a las clientas. Las copas son m&aacute;s caras en d&iacute;as como San Valent&iacute;n o en sus cumplea&ntilde;os. La investigadora dice que lo que pareciera que rompe con la imagen tradicional de la mujer japonesa es algo que la mayor parte de las mujeres que lo consumen hacen para poder seguir en ese rol de la mujer abnegada y sumisa. Para por fin sentirse seducidas, halagadas, acompa&ntilde;adas, para luego ir a casa y seguir esclavizada por el marido sin tener un proyecto propio, habiendo renunciado a sus carreras, a sus amistades, sabiendo que el marido tiene amantes. 
    </p><p class="article-text">
        Me parece interesante esa idea de que en realidad no rompe con la feminidad normativa, sino que sirve para sostenerla. Es como un escape. Mi tesis ser&iacute;a que este consumo tiene m&aacute;s que ver con esa desgana y ese desencanto con la heterosexualidad, con que exista brecha org&aacute;smica, con que haya<em> ghosting</em> o no haya responsabilidad afectiva, con que haya objetivizaci&oacute;n... El consumo tiene m&aacute;s que ver con un mercado que te dice que si t&uacute; pagas, t&uacute; mandas, con intentar controlar esos elementos negativos de la heterosexualidad, que realmente con un empoderamiento, con la b&uacute;squeda de algo distinto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No puede ser que muchas mujeres s&iacute; est&eacute;n buscando algo distinto, que est&eacute;n buscando su propio camino al placer y el deseo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, muchas, puede que la mayor&iacute;a, est&eacute;n buscando algo distinto o est&eacute;n buscando la exploraci&oacute;n de su sexualidad y su deseo. El tema es que, aunque sea eso lo que busquen, esa b&uacute;squeda suele ser normativa o la estructura lo es, con lo cual lo que te ofrece es algo normativo. Al final, lo que he analizado es la oferta y eso est&aacute; pensando para un prototipo de mujer espec&iacute;fico y el mercado formatea y reduce lo que seguramente sea una demanda mucho m&aacute;s variada y compleja. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea para mí es pensar que este nuevo contrato sexual no es el que nos plantea el postfeminismo, no es imitar los patrones tradicionalmente masculinos, no es poder hacer ahora lo que ellos han hecho siempre, es intentar hacer algo diferente, plantear relaciones que pasen por otros lugares y donde la erótica y los afectos tengan cabida. Aprovechar toda la reivindicación que ha habido en torno a desmoralizar el sexo, a plantear el placer femenino y la reivindicación de la sexualidad femenina, la crítica a la heteronorma... pero también problematizar cómo todo eso ha sido cooptado y estandarizado como producto de marketing</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su propuesta para crear un nuevo contrato sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea para m&iacute; es pensar que este nuevo contrato sexual no es el que nos plantea el postfeminismo, no es imitar los patrones tradicionalmente masculinos, no es poder hacer ahora lo que ellos han hecho siempre, es intentar hacer algo diferente, plantear relaciones que pasen por otros lugares y donde la er&oacute;tica y los afectos tengan cabida. Aprovechar toda la reivindicaci&oacute;n que ha habido en torno a desmoralizar el sexo, a plantear el placer femenino y la reivindicaci&oacute;n de la sexualidad femenina, la cr&iacute;tica a la heteronorma... pero tambi&eacute;n problematizar c&oacute;mo todo eso ha sido cooptado y estandarizado como producto de <em>marketing</em>. La cosa no est&aacute; en juzgar la decisi&oacute;n individual, porque adem&aacute;s es consecuencia del feminismo poder elegir y poder decidir, pero s&iacute; criticar una heteronorma que hace que solo ciertas rutas sean posibles y deseables. La cosa es que, sabiendo c&oacute;mo es la norma, cada una hace lo que puede y lidia con las consecuencias. Cuando planteamos el deseo como algo personal e individual, como algo que tenemos, que nos viene de dentro, no vemos que el imaginario del deseo cambia much&iacute;simo hist&oacute;ricamente, pero tambi&eacute;n en el curso de la propia vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay que devolverle el optimismo a la heterosexualidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo vemos mucho m&aacute;s claro cuando hablamos de reparto de tareas y cuidados: ah&iacute; tenemos muy claro que no solo es cu&aacute;nto dinero ganamos, sino qu&eacute; reconocimiento tienen las actividades que hacemos, a qu&eacute; denominamos como algo propio masculino y femenino... Pero luego tenemos un l&iacute;o en el &aacute;mbito privado, en c&oacute;mo hacer con la er&oacute;tica y los afectos. Nos faltan tambi&eacute;n im&aacute;genes en positivo. Ahora mismo parece que la heterosexualidad averg&uuml;enza o que la &uacute;nica alternativa est&aacute; en lo queer, lo disidente o lo alternativo. Hay que intentar ser un poco hetero optimistas, porque si no, nos tienen ganada la batalla: creo que esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo, que hay mucha gente joven que entra en la manosfera y en la normatividad femenina y en los discursos conservadores porque sienten una decepci&oacute;n con las promesas de la liberaci&oacute;n sexual, con no conseguir relaciones placenteras o duraderas o donde encuentren reconocimiento. Esa gente siente que el nuevo contrato sexual no ha funcionado y que quiz&aacute; el antiguo no era tan malo porque, al menos, los hombres se responsabilizaban de ciertas cosas o estaba claro el papel de cada uno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/andrea-garcia-santesmases-ola-neoconservadora-heteropesimismo_128_13084485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrea García-Santesmases: "Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Amor,Relaciones,Feminismo,Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paternalismo hasta el final]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/paternalismo-final_132_13113796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6363831-244a-4b61-9cd4-82a5d99e78fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paternalismo hasta el final"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola,
    </p><p class="article-text">
        Cosas que pasaron esta semana. Noelia&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=e73014b392&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>consigui&oacute; morir</strong></a>&nbsp;despu&eacute;s de dos a&ntilde;os de batalla legal contra Abogados Cristianos. Durante este tiempo, los ultras han utilizado su caso para cargar contra el derecho a la muerte digna. En nombre de la vida, han instrumentalizado su vida para torpedear la posibilidad de decidir sobre algo tan relevante e &iacute;ntimo como el final de la propia existencia. De paso, la extrema derecha retorc&iacute;a su terrible historia para colar sus mensajes racistas que unen violencia sexual con extranjeros y menores no acompa&ntilde;ados.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Les importaba Noelia o les importaba el caso&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=85f7013f19&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>para cargar contra la eutanasia</strong></a>?, &iquest;les importaba Noelia o les importaba utilizarlo para lanzar sus proclamas racistas que instrumentalizan la violencia sexual?, &iquest;defienden la vida o defienden un proyecto muy concreto de vida?
    </p><p class="article-text">
        Claro que el caso conmueve: nos conmueve comprobar c&oacute;mo alguien de 25 a&ntilde;os decide morir tan joven y c&oacute;mo esa decisi&oacute;n es consecuencia de dolencias y dolores terribles que, a su vez, est&aacute;n ligados a una existencia tremendamente dura e injusta. Pero nuestra conmoci&oacute;n no nos da derecho a decidir por ella. En todas las horas de televisi&oacute;n y en todas las l&iacute;neas que se han escrito sobre Noelia pod&iacute;amos encontrar f&aacute;cilmente algo que nos suena mucho a las mujeres: paternalismo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Habr&iacute;amos encontrado tantos llamamientos para que Noelia repensara su decisi&oacute;n de no ser ella una mujer joven?, &iquest;hubi&eacute;ramos asistido a tantas palabras que cuestionaban su decisi&oacute;n, que hablaban de su proceso como algo irreflexivo y casi irresponsable? Porque el proceso de Noelia ha sido muy largo y, en todo momento y circunstancias, ella se reafirm&oacute; en su decisi&oacute;n, que explicaba con l&oacute;gica y argumentos. Pero ya sabemos que a una mujer joven se la va a cuestionar, y c&oacute;mo no hacerlo si se trata, adem&aacute;s, de decidir sobre su propia vida.
    </p><p class="article-text">
        Cosas que pasaron esta semana. Una vez m&aacute;s, un pol&iacute;tico decidi&oacute; hacer un comentario que alud&iacute;a al f&iacute;sico de otras pol&iacute;ticas. Al presidente en funciones de Arag&oacute;n, Jorge Azc&oacute;n, le pareci&oacute; una buena idea&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=622ff0e2ac&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>comparar el f&iacute;sico</strong></a>&nbsp;de Maria Jes&uacute;s Montero y Pilar Alegr&iacute;a.&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=06c94cb0b5&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Escrib&iacute; este texto</strong></a>&nbsp;para &eacute;l y para los hombres en general, porque es habitual que se le quiten importancia a estos comentarios, a miradas, a bromas... mientras que para nosotras es una constante que define nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        Convertirse en una mujer es descubrir que tu cuerpo no es solo tuyo. Es entender que eres un ser mirable, comentable y tocable. Es asumir que tu cuerpo y tu aspecto funcionan como una vara de medir oportunidades. Lo que para otros es un comentario sin m&aacute;s, una mirada sin m&aacute;s, una broma sin m&aacute;s, para nosotras es una lluvia fina que nos desgasta y condiciona la manera en la que nos vemos y estamos.
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil distraerse en este mundo repleto de noticias, pero que no se nos olvide que Israel sigue cometiendo genocidio en Gaza. Me ha impactado&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=200a68103e&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este estudio</strong></a>&nbsp;de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona que habla, adem&aacute;s, de genocidio reproductivo. Abortos, ces&aacute;reas sin anestesia, aumento de la mortalidad en los partos... son algunas de las maneras en la que Israel comete una violencia reproductiva que busca aniquilar su futuro.
    </p><p class="article-text">
        En Paiporta, Silvia y Mar&iacute;a Amparo han reabierto un bar en el que lo que prima es la conciliaci&oacute;n. La experiencia de la DANA les atraves&oacute; y les hizo replantearse muchas cosas:&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=b88a6098bd&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>decidieron abrir con un horario reducido</strong></a>&nbsp;que les permitiera estar con sus hijos y su personal son mujeres de entre 31 y 44 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El 'true crime' triunfa y muchas mujeres lo consumen con avidez. Pero la perspectiva de g&eacute;nero brilla por su ausencia y sus relatos tienden a generar una sensaci&oacute;n de alarma constante para nosotras. La periodista Berta Comas&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=3970a26bca&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>lo analiza en el ensayo 'True Crime. Una mirada hacia el dolor de las dem&aacute;s'</strong></a><strong>.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Una novedad</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada de &#039;Provida. Un manifiesto a favor del aborto&#039; (Now Books)"
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                Portada de &#039;Provida. Un manifiesto a favor del aborto&#039; (Now Books)                            </span>
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        Resulta que este martes ha salido a la venta&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=b82104103a&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'Provida. Un manifiesto a favor del aborto'</strong></a>, un libro en el que cuestiono que quienes est&aacute;n en contra del derecho al aborto, quienes le ponen trabas, se arroguen el t&eacute;rmino provida. Porque quienes se desentienden de sostener la vida -quienes est&aacute;n en contra de ampliar permisos de remunerados de cuidados o de intervenir el mercado de la vivienda, quienes luego impiden que las personas LGTBI armen sus familias- no son provida, sino que defienden un modelo muy concreto de vida. Uno en el que la maternidad forzada parece ser una opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Defender una vida digna y con derechos para todas, como hace el feminismo, es profundamente provida. Y&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=d0b9a4058e&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>aqu&iacute;</strong></a>&nbsp;puedes leer el primer cap&iacute;tulo del libro.
    </p><p class="article-text">
        Con esto te dejo hasta la pr&oacute;xima semana. Espero que puedas descansar estos d&iacute;as, aunque sea un poquito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/paternalismo-final_132_13113796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 07:38:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paternalismo hasta el final]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Libros,Conciliación,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué defender el derecho al aborto es radicalmente 'provida'?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/defender-derecho-aborto-radicalmente-provida_1_13102512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e049ea02-9ddf-45f9-bb8c-71bdf9d743d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué defender el derecho al aborto es radicalmente &#039;provida&#039;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'Provida. Un manifiesto a favor del aborto' (Now Books), que sale a la venta el 31 de marzo, Ana Requena reivindica el término 'provida' para el feminismo y radiografía la situación actual del derecho en España y la ofensiva ultra: "Quienes se reivindican provida son los mismos que demonizan el gasto, renuncian a intervenir la vivienda, y rechazan aprobar prestaciones para la infancia. Son los mismos que quieren monopolizar el concepto de familia"
</p><p class="subtitle">Las trabas para abortar en la sanidad pública en la Comunidad de Madrid: “Esto vale 500 euros y tú no vas a pagar nada”
</p></div><p class="article-text">
        Nadie suele ocultar una operaci&oacute;n de rodilla. O la eliminaci&oacute;n de un quiste. No solemos guardar bajo llave la endoscopia o la laparoscopia que nos hicieron un d&iacute;a, la extirpaci&oacute;n de una mancha sospechosa o de una muela. Nadie tiende a disimular cuando acude al traumat&oacute;logo, al endocrino, al neur&oacute;logo. No mentimos sobre esas citas m&eacute;dicas, no escondemos los motivos de esas bajas laborales. No nos ocupamos con ah&iacute;nco de que nuestras familias o amistades nunca sepan que fuimos a la consulta de un hemat&oacute;logo o que necesitamos un tratamiento antibi&oacute;tico durante dos semanas para controlar una infecci&oacute;n que se fue de las manos. No sentimos temor de que descubran algo as&iacute; en nuestro trabajo ni lo escondemos a nuestras parejas sentimentales, como si esa revelaci&oacute;n fuera a cambiar la manera en la que nos ven y consideran. No tememos que su idea de la mujer que somos pueda cambiar si compartimos con la gente alguna de esas citas m&eacute;dicas, tratamientos, intervenciones.
    </p><p class="article-text">
        Con el aborto es diferente. Con el aborto echamos las cortinas para que nadie nos vea. Se hace y se calla. Lo haces y lo guardas: queda ah&iacute;, en un rinc&oacute;n, a veces excluido para tu propia conciencia, como si hubiera que apartarlo de qui&eacute;n eres y de cu&aacute;l es tu historia. Incluso para quienes lo vivieron como un acto de emancipaci&oacute;n y autonom&iacute;a &mdash;que son muchas, much&iacute;simas&mdash;, el aborto no se pronuncia en voz alta, no se relata a los dem&aacute;s, puede que tampoco a una misma.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos pensar, entonces, que hablamos de un acto clandestino, de un hecho terrible, reprobable. Y, sin embargo, es un derecho: en algunos lugares, un derecho conseguido; en otros, un derecho por el que se pelea activamente. Sea como sea, es siempre un derecho en disputa, una pr&aacute;ctica en entredicho. El silencio existe a pesar de que sabemos que la alternativa al aborto legal y seguro es la maternidad forzosa de mujeres e, incluso, de adolescentes y ni&ntilde;as. La alternativa es entender que las mujeres no tienen derecho a decidir sobre sus vidas. El tab&uacute; contin&uacute;a a pesar de que la falta de acceso al aborto legal y seguro es una de las principales causas de muerte materna en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? La respuesta muy resumida es que la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo es el coraz&oacute;n de la autonom&iacute;a femenina, la rebeli&oacute;n contra la libertad sexual y la maternidad impuesta, pero tambi&eacute;n contra la idea de que la vida de las mujeres puede ser moldeada y controlada. La posibilidad de abortar voluntariamente amenaza el proyecto patriarcal que, en permanente alianza con el capitalismo y el racismo, genera (porque lo necesita) la existencia de ciudadanos de primera y segunda, tambi&eacute;n de tercera. Es por eso que existe la resistencia y el ataque feroz contra el aborto. Quienes lo lideran, en Espa&ntilde;a y en el mundo, son los mismos que est&aacute;n empu&ntilde;ando la motosierra como s&iacute;mbolo. Su inter&eacute;s no es la vida, es el control de las mujeres, es el poder para imponer un proyecto que, precisamente, desmantela la vida.
    </p><p class="article-text">
        Ni el silencio ni la palabra son actos individuales. Tampoco lo son la verg&uuml;enza o la culpa. Los grupos religiosos, las derechas y los ultra promueven ambas cosas como manera de recortar de facto el aborto. Sus discursos est&aacute;n llenos de comentarios ofensivos hacia las mujeres que han abortado. Sus propuestas nos se&ntilde;alan a todas como seres irreflexivos, ego&iacute;stas e irresponsables que necesitan ser tutorizados. Alimentan un estigma que dificulta que muchas mujeres hablen en voz alta, y alientan, tambi&eacute;n, la desinformaci&oacute;n y el miedo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hice un llamamiento para que las mujeres que quisieran compartieran conmigo los relatos de sus abortos para este libro percib&iacute; alivio, como si la posibilidad de contar su historia fuera una especie de liberaci&oacute;n. Participar en un relato colectivo sobre el aborto, con todos los matices y aristas de cada experiencia, gener&oacute; la sensaci&oacute;n de ser escuchadas, acogidas y comprendidas. Siempre o&iacute;mos a mujeres quitar importancia a sus historias. Sus vivencias, dicen, no son relevantes ni tienen nada de particular. As&iacute; se ha construido la Historia, la que lleva may&uacute;scula, y las historias con min&uacute;scula, bajo la idea de que lo importante nunca tiene que ver con las vidas ni las experiencias de las mujeres, hasta el punto de que nosotras mismas hemos interiorizado esa creencia. Si le sumamos el peso de la culpa y la verg&uuml;enza, el estigma, la combinaci&oacute;n es demoledora. Es por eso que sabemos poco sobre embarazos, sobre partos, sobre p&eacute;rdidas y duelos perinatales, sobre violencia sexual, sobre deseo femenino, sobre climaterio, sobre menopausia y, por supuesto, sobre abortos. Los nombres de todas las mujeres que cuentan sus historias en este libro han sido cambiados porque esa ha sido la petici&oacute;n mayoritaria. Dir&iacute;a que el deseo de todas es contribuir a una historia p&uacute;blica, compartida, sobre la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo que sirva para ayudar a otras y, sobre todo, para dar batalla al estigma y consolidar la importancia de este derecho.
    </p><p class="article-text">
        La ret&oacute;rica de quienes buscan prohibir, limitar o entorpecer el derecho al aborto reivindica &laquo;la vida&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Provida&raquo;, se autoproclaman a s&iacute; mismos, con un lenguaje que la sociedad asumi&oacute; y que el feminismo ha impugnado. Porque, &iquest;qui&eacute;n es provida?, &iquest;qu&eacute; es ser provida? Hacernos estas preguntas y elaborar una res-puesta diferente a la habitual es el meollo de este libro. La paradoja es evidente. Quienes se reivindican a favor de la vida quieren decirnos que estar a favor del aborto es estar en contra de la existencia. Y, a la vez, son los mismos que parecen perder el inter&eacute;s por la vida una vez el feto nace y se convierte, ahora s&iacute;, en un ser humano con plenos derechos y una existencia por delante que debe ser sostenida y atendida con dignidad y garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Los grupos e individuos que se reivindican activamente provida son los mismos que demonizan el gasto, los que rinden culto a la pol&iacute;tica del d&eacute;ficit y al Fondo Monetario Internacional, al individualismo que convierte al otro en amenaza y hace del &laquo;s&aacute;lvese quien pueda&raquo; su m&aacute;xima. Son los mismos que desmantelan los servicios p&uacute;blicos, que promueven privatizaciones, recortes en dependencia o reformas draconianas de pensiones o del mercado laboral; los mismos que se quejan de que el salario m&iacute;nimo subi&oacute; demasiado o de que los permisos para cuidar son excesivos; los mismos que renuncian a intervenir en el mercado de la vivienda, y que rechazan aprobar prestaciones universales para la infancia. Son los mismos que quieren monopolizar el concepto de familia y que criminalizan a quienes se cuidan y estrechan sus lazos de otras maneras. Quienes criminalizan a quienes tienen hijos y forman sus parejas y sus familias, pero no como ellos quieren.
    </p><p class="article-text">
        Lo que quienes se llaman provida olvidan (un olvido nada casual, m&aacute;s bien absolutamente intencionado) es que la posibilidad de abortar afecta a mujeres vivas, seres completos con entidad jur&iacute;dica propia y con autonom&iacute;a, seres cuya existencia quedar&aacute; marcada por la posibilidad o no de acceder a ese derecho. Nuestras vidas corren peligro all&aacute; donde el aborto seguro no puede ejercerse. Eso son vidas concretas que proteger. Defender la vida no es solo llegar aqu&iacute;, estar aqu&iacute;, nacer o respirar. La vida es vida si la podemos vivir con dignidad y con derechos, la vida es vida cuanta m&aacute;s capacidad tenemos de decidir sobre ella, cuanto m&aacute;s podemos cuidarnos y saber que existe un colch&oacute;n sobre el que derramar la enfermedad, la discapacidad, las dificultades de todo tipo, los dolores, la soledad, las distintas etapas que atravesaremos. Ese colch&oacute;n hay que construirlo y sostenerlo. Si no, dices defender la vida como quien anima a alguien a saltar de un trampol&iacute;n a una piscina que sabe que est&aacute; vac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Defender la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo es estar a favor de la vida. Defender el derecho al aborto es radicalmente provida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/defender-derecho-aborto-radicalmente-provida_1_13102512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 21:30:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué defender el derecho al aborto es radicalmente 'provida'?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Aborto,Derecho al aborto,Libros,Comunidad de Madrid,Isabel Díaz Ayuso,Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un breve texto para Jorge Azcón (y todos los hombres)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/breve-texto-jorge-azcon-hombres_129_13098249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60a8ff97-8413-4490-a493-ad23af9a965b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1388y1594.jpg" width="1200" height="675" alt="Un breve texto para Jorge Azcón (y todos los hombres)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo de Jorge Azcón no es un comentario sin más. Ni lo tuyo una mirada sin más o una broma sin más o una tontería dicha al aire sin más. Sin más, quizá, lo será para quien lo hace. Porque desde quien lo vive, nada de eso es ocasional, aislado ni neutro. Es una constante que te mina y te desgasta, es una lluvia fina de malestar que condiciona la manera en que te miras y estás en el mundo</p><p class="subtitle">Azcón insiste en el “error” de comparar el físico de Montero y Alegría: “Me equivoqué y pido disculpas sinceras”
</p></div><p class="article-text">
        Jugar con mu&ntilde;ecas de proporciones imposibles. Admirar a tus cantantes favoritas, todas flacas y lindas. Ver a las mujeres que salen en la tele y escuchar lo que dicen a tu alrededor. Observar desde peque&ntilde;a c&oacute;mo las mujeres se pesan, hacen dieta y se torturan (las torturan) con sus cuerpos. Asistir a anuncios y m&aacute;s anuncios de cremas, cosm&eacute;ticos, anticelul&iacute;ticos, operaciones. O&iacute;r, una y otra vez, comentarios que hablan de tetas, de culos, de cinturas. Notar claramente las miradas. Gorda como insulto. Fea como insulto. 'Las ni&ntilde;as bonitas no pagan dinero'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Convertirse en una mujer es descubrir que tu cuerpo no es solo tuyo. Es entender que eres un ser mirable, comentable y tocable. Es asumir que tu cuerpo y tu aspecto funcionan como una vara de medir oportunidades. M&aacute;s adelante, implica darte cuenta de que, por encima de tus ideas y de tus actos, por encima de qui&eacute;n eres, el cuerpo que tienes, tu pelo, tu manera de vestir y tu manicura siempre ser&aacute;n m&aacute;s relevantes. Como si algo o alguien nos tuviera que recordar siempre que, aunque nos creamos sujetos, estamos pensadas para ser objetos: objetos que mirar, comentar y juzgar, da igual el efecto que eso tenga en nosotras.
    </p><p class="article-text">
        Escribe Naomi Wolf en <em>El mito de la belleza:</em>&nbsp;&ldquo;Muchas mujeres tienen m&aacute;s dinero, poder, campo de acci&oacute;n y reconocimiento legal del que jam&aacute;s hab&iacute;amos so&ntilde;ado, pero con respecto a c&oacute;mo nos sentimos acerca de nosotras mismas f&iacute;sicamente, puede que estemos peor que nuestras abuelas no liberadas&rdquo;. Wolf argumenta que la presi&oacute;n est&eacute;tica hacia las mujeres se ha endurecido: conforme hemos ganado derechos, espacio y poder, el control sobre nuestro cuerpo y nuestro aspecto se ha hecho todav&iacute;a m&aacute;s duro. Las miradas y los comentarios permanentes, nos lo recuerdan. 
    </p><p class="article-text">
        Trastornos de alimentaci&oacute;n. Vigilancia constante de tu cuerpo: &iquest;has engordado?, &iquest;has adelgazado?, &iquest;tienes m&aacute;s celulitis?, &iquest;estr&iacute;as?, &iquest;arrugas?, &iquest;c&oacute;mo tienes el cutis?, &iquest;llevas bien el pelo?, &iquest;pareces sexy?, &iquest;est&aacute;s guapa?, &iquest;ir&aacute;s adecuada para [insertar cualquier contexto/persona/lugar]? Un mont&oacute;n de esfuerzo y dinero dedicado a abordar todas esas preguntas. Algunos estudios han mostrado que las mujeres pensamos en nuestro propio cuerpo y aspecto numerosas veces a lo largo del d&iacute;a. Son pensamientos intrusivos, es inseguridad, es malestar.
    </p><p class="article-text">
        En ese <em>El mito de la belleza</em>, Naomi Wolf explica c&oacute;mo ese control est&eacute;tico, esa presi&oacute;n corporal, es una estrategia de sumisi&oacute;n y desgaste. Hacernos sentir mal con nosotras mismas es &uacute;til: perdemos tiempo y seguridad, ganamos dudas y miedos, nos hacemos peque&ntilde;as, nos comparamos (porque nos comparan), nos plegamos en algunas situaciones por temor a no merecer m&aacute;s, abandonamos lugares para evitar que el malestar se haga todav&iacute;a m&aacute;s grande. Tememos que nos juzguen, que en, cualquier momento, &iexcl;zas! te conviertan en ese objeto mirable, comentable y tocable, justo cuando t&uacute; estabas haciendo uso de tu espacio, de tus derechos, de tu palabra.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Jorge Azc&oacute;n no es un comentario sin m&aacute;s. Ni lo tuyo una mirada sin m&aacute;s o una broma sin m&aacute;s o una tonter&iacute;a dicha al aire sin m&aacute;s. Sin m&aacute;s, quiz&aacute;, lo ser&aacute; para quien lo hace. Porque desde quien lo vive, nada de eso es ocasional, aislado ni neutro. Es una constante que te mina y te desgasta, es una lluvia fina de malestar que condiciona la manera en que te miras y est&aacute;s en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Lo doloroso, porque lo es, es descubrir que solo desde el desinter&eacute;s y la falta de empat&iacute;a pueden los hombres seguir reproduciendo estos comportamientos. La masculinidad tiene mucho que ver con eso: con dar por hecho el lugar que uno tiene en el mundo, con vivir ajeno a otras experiencias, con creer que la mirada de uno es la v&aacute;lida por defecto, con el desinter&eacute;s por conocer lo que a uno no le afecta directamente. Con despreciar lo que las mujeres sentimos o vivimos y, por supuesto, las maneras en las que reaccionamos.
    </p><p class="article-text">
        Ese desprecio tambi&eacute;n puede darse por omisi&oacute;n: por la falta de escucha, por la falta de inter&eacute;s en saber de las otras, en comprender la manera en la que las otras viven, sus presiones, sus dolores, las experiencias que las atraviesan, las consecuencias que tienen en ellas las acciones de los otros.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que se&ntilde;alar siempre a los dem&aacute;s, m&aacute;s que escuchar a Jorge Azc&oacute;n y ser capaces de decir 'qu&eacute; mal est&aacute; esto', se trata de coger ese desinter&eacute;s, esa falta de empat&iacute;a, esa mirada hacia la otra como objeto, y hacer algo con todo eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/breve-texto-jorge-azcon-hombres_129_13098249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:06:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un breve texto para Jorge Azcón (y todos los hombres)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Igualdad,PP - Partido Popular,Feminismo,Estereotipos,Trebujena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Discriminación en nombre de la tradición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/discriminacion-nombre-tradicion_132_13095061.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7b9e93c-1eb4-424b-8493-cc5444f13e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Discriminación en nombre de la tradición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Suceden cosas terribles en nombre de la tradici&oacute;n. Sin embargo, eso, la invocaci&oacute;n de la tradici&oacute;n, parece suficiente para avalar usos y costumbres, maneras de hacer, sean como sean, signifiquen lo que signifiquen. Solo porque se hicieron antes o porque se hace as&iacute; desde hace mucho.
    </p><p class="article-text">
        Seguro que ya sabes de qu&eacute; te hablo. En Sagunt, Valencia, la&nbsp;Cofrad&iacute;a de la Pur&iacute;sima Sangre ha vuelto a rechazar&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cofrades-vuelven-rechazar-igualdad-mujeres-semana-santa-sagunt-fiesta-interes-turistico-nacional-aire_1_13089058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>que las mujeres puedan participar en sus procesiones</strong></a>. En una votaci&oacute;n, los noes de los cofrades -267- ganaron a los s&iacute;es -114-. Ellos se lo guisan, ellos se lo comen. &iquest;El argumento? Preservar una tradici&oacute;n que tiene unos 500 a&ntilde;os. La&nbsp;exclusividad masculina, aseguran, no es una forma de discriminaci&oacute;n, sino un rasgo identitario de la hermandad.
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes piensan que negando la evidencia ganan el argumento. Y es que aqu&iacute; lo grave no es solo la exclusi&oacute;n de las mujeres de determinados espacios, sino los argumentos con los que se sostiene esa exclusi&oacute;n. Pensar que la construcci&oacute;n de la tradici&oacute;n, sea la que sea, es algo neutro es cuanto menos ingenuo, cuando no un planteamiento interesado para dejar las cosas como est&aacute;n. Fue precisamente la discriminaci&oacute;n la que dio forma a muchas tradiciones. Por eso, que algo sea tradici&oacute;n no quiere decir que est&eacute; bien hecho ni que haya que mantenerla as&iacute;, ni, por supuesto, que no se pueda cambiar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo de Sagunt no es un caso aislado. Hemos publicado que desde hace 250 a&ntilde;os se celebra en Zalamea la Real, Huelva, una procesi&oacute;n en la que las mujeres no solo no pueden participar,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/participar-mirar-zalamea-real-huelva-celebra-250-anos-procesion-hombres_1_13091263.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>sino que no pueden ni verla por la calle</strong></a>.&nbsp;La V&iacute;a Sacra la pueden ver menores, pero no chicas o mujeres de cualquier edad. &ldquo;Es una de las tradiciones que mejor se conservan en nuestro pueblo, siendo una aut&eacute;ntica muestra antropol&oacute;gica de nuestro pasado, ya que mantiene las mismas caracter&iacute;sticas de cuando se cre&oacute;&rdquo;, dice Jos&eacute; Ortega, un miembro de la hermandad.
    </p><p class="article-text">
        Estoy de acuerdo con &eacute;l: es una buena muestra antropol&oacute;gica de un pasado del que ya deber&iacute;amos saber&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mujeres-discriminadas-semana-santa-sagunt-sentimos-desamparadas-arzobispo_1_13089726.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>lo que no queremos</strong></a>. El empe&ntilde;o por conservar tradiciones que excluyen o denigran es m&aacute;s que un empe&ntilde;o por registrar el pasado: podemos ser conscientes de c&oacute;mo fueron tiempos pasados y de c&oacute;mo se hicieron las cosas anta&ntilde;o, podemos saberlo, estudiarlo, reconocerlo... y a partir de ah&iacute; tomar lo que queremos conservar, desechar lo que no e introducir cambios.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Sabes decir Schwarzenegger pero no sabes decir mi nombre&rdquo;: desde la realidad de la migraci&oacute;n china y la experiencia directa en el aula, dos autoras&nbsp;<a href="https://www.pikaramagazine.com/2026/03/sabes-decir-schwarzenegger-pero-no-sabes-decir-mi-nombre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>escriben sobre el bullying.</strong></a>&nbsp;&ldquo;Reirme de la otra, de la diferente, de la que est&aacute; en condiciones de mayor vulnerabilidad es una realidad que refuerza la performatividad y la interiorizaci&oacute;n de qui&eacute;n importa&rdquo;, reflexionan.
    </p><p class="article-text">
        Lo hemos hablado recientemente: hay un auge de las violencias machistas online. Pero tambi&eacute;n hay reflexi&oacute;n y respuestas al respecto. June Fern&aacute;ndez ha escrito&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/auge-violencias-machistas-online-ataques-feministas-intensifican-respuestas_1_13081557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este reportaje</strong></a>&nbsp;con muchas ideas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si 'adolescencia' es el proceso por el que una ni&ntilde;a o ni&ntilde;o se convierte en adulto, 'matrescencia' es el nombre que se le ha dado al proceso de convertirse en madre y que va mucho mucho m&aacute;s all&aacute; de una transformaci&oacute;n f&iacute;sica. Lucy Jones es una periodista brit&aacute;nica que ha escrito&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/nidos/matrescencia-madre-transforma-mujeres-pintan-rosa-pastel-marron-mierda_1_13059261.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el libro 'Matrescencia'</strong></a>, la ha entrevistado Luc&iacute;a Quiroga.
    </p><h2 class="article-text">Para acabar</h2><p class="article-text">
        La he conocido hoy mismo: M&oacute;nica Mayer, una pionera del arte y la performance feminista en M&eacute;xico. Cumpli&oacute; 72 a&ntilde;os hace unos d&iacute;as. Para que t&uacute; tambi&eacute;n la conozcas,&nbsp;<a href="https://mujeresmirandomujeres.com/monica-mayer-montana-hurtado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>te dejo una entrevista.</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        Y nos vemos la pr&oacute;xima semana.
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/discriminacion-nombre-tradicion_132_13095061.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 10:53:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Discriminación en nombre de la tradición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Semana Santa,Machismo,Violencia de género,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El jabón es neutro, el feminismo no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/jabon-neutro-feminismo-no_132_13080706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/772f11cc-e7c8-4912-ac4c-50c8fead43d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El jabón es neutro, el feminismo no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hay de malo en hacer unas lentejas? Hace unos d&iacute;as, la cantante M&oacute;nica Naranjo hizo unas declaraciones en las que defend&iacute;a un &ldquo;feminismo neutral, equilibrado&rdquo;. Y pon&iacute;a un ejemplo, aunque algo contradictorio: su padre, contaba Naranjo, le dec&iacute;a a su hermana y a ella que no deb&iacute;an depender de nadie. &ldquo;No he criado hijas para que hagan lentejas, sino para que sigan sus sue&ntilde;os y sean independientes&rdquo;, les dec&iacute;a. La cantante remataba: &ldquo;Para m&iacute; ese es el verdadero empoderamiento, la independencia, que t&uacute; puedas elegir&rdquo;. Elegir, tambi&eacute;n, dedicarte a hacer lentejas.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos por qu&eacute; ese es el ejemplo de un feminismo &ldquo;neutral&rdquo; ni qu&eacute; es exactamente ese feminismo equilibrado del que habla Naranjo. No lo sabemos, pero este tipo de declaraciones suenan siempre a lo mismo: a se&ntilde;alar la existencia de un feminismo que se habr&iacute;a excedido, que habr&iacute;a ido demasiado lejos. Por eso hay quien para seguir llam&aacute;ndose feminista tira de este tipo de adjetivos o coletillas, porque sienten que no pueden decir, sin m&aacute;s, que son feministas. Puede que lo hagan para evitar ciertas cr&iacute;ticas o puede que sea porque les ha calado la idea de que solo ser&iacute;a adecuado un feminismo 'moderado'.
    </p><p class="article-text">
        Hay en el feminismo -todo el rato y desde que existe- un mont&oacute;n de disputas y debates. Puedes encontrar argumentos y posicionamientos muy distintos sobre temas importantes. Pero si alentamos la idea de que hay un feminismo equilibrado estamos diciendo, al mismo tiempo, que existe otro que no lo es. Adem&aacute;s, si moderado o equilibrado o neutral significa no incordiar, parece imposible que un movimiento y una teor&iacute;a que remueve los mismos cimientos de nuestra sociedad no vayan a molestar y a incomodar casi por principio.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las lentejas de las que hablaba M&oacute;nica Naranjo, entiendo la premisa: el destino de una mujer era, hasta hace bien poco, los cuidados (lo sigue siendo para muchas en muchos lugares), y por eso encontramos a mujeres y hombres de generaciones anteriores fomentando la independencia econ&oacute;mica de sus hijas, anim&aacute;ndolas a seguir sus prop&oacute;sitos m&aacute;s all&aacute; de esa posici&oacute;n cuidadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es solo que ahora estamos en otro contexto. Hacer lentejas es igual de digno que dirigir una empresa, otra cosa es que no est&eacute; igual de reconocido, ni social ni econ&oacute;micamente. Hacer lentejas es igual de digno que salir al mercado laboral, solo que los estereotipos de g&eacute;nero siguen sosteniendo una divisi&oacute;n sexual del trabajo sobre la que se asientan un mont&oacute;n de brechas y discriminaciones. &iquest;Por qu&eacute; tan pocos hombres quieren quedarse en casa haciendo lentejas?, &iquest;por qu&eacute; siguen siendo las mujeres las que mayoritariamente adaptamos nuestras jornadas o asumimos excedencias y permisos para cuidar?
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><p class="article-text">
        Por primera vez, las mujeres que pasaron por el Patronato de Protecci&oacute;n a la Mujer, la instituci&oacute;n represora m&aacute;s longeva del franquismo,&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=4120175e81&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>van a recibir un perd&oacute;n p&uacute;blico</strong></a>&nbsp;del Estado. Ser&aacute; este viernes.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=c0947b3ea0&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ya puedes escuchar 'Re-nacer',</strong></a>&nbsp;el podcast de la periodista feminista y escritora Luciana Peker en Pikara Magazine &ldquo;pensado para esquivar la decepci&oacute;n y apostar a la posibilidad de la resistencia, la reinvenci&oacute;n y el renacimiento&rdquo;. Suena bien, &iquest;eh? Vas a encontrar&nbsp;entrevistas a mujeres y disidencias sexuales latinoamericanas, migrantes y racializadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca me ir&iacute;a con chicas j&oacute;venes, lo veo un poco rid&iacute;culo&rdquo;. Escuch&eacute; estas declaraciones de Ernesto Sevilla en el podcast de Moderna de Pueblo y tengo que reconocer que me conquist&oacute;. A ra&iacute;z de esas declaraciones, en El Pais publican&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=f36c830686&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este reportaje</strong></a>&nbsp;sobre el 's&iacute;ndrome anti-Dicaprio'.
    </p><p class="article-text">
        El aborto es legal, pero las trabas para abortar permanecen. Te cuento&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=a86ac19bbc&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la historia de Marta</strong></a>&nbsp;y lo que se encontr&oacute; cuando lleg&oacute; a la oficina de la Comunidad de Madrid en la que ten&iacute;a que tramitar su interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo. La enfermera le remarc&oacute; lo que costaba la intervenci&oacute;n, algo que en Madrid no sucede con ning&uacute;n otro procedimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La soluci&oacute;n</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Después del miedo, viene el mundo
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clarice Lispector</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Os preguntaba <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/no-queremos-callarnos-sentirnos-solas_132_13061551.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la semana pasada</a> qui&eacute;n era la mujer de la estatua. Y la respuesta -hubo quien acert&oacute;- es Clarice Lispector, una escritora que, aunque naci&oacute; en Ucrania, se mud&oacute; muy pronto a Brasil por los estragos de la Primera Guerra Mundial. All&iacute; fue donde su escritura destac&oacute;, a pesar del ambiente hipermasculinizado de la &eacute;poca. La estatua est&aacute;&nbsp;en Leme, el barrio carioca en el que vivi&oacute; mucho tiempo. Te recomiendo&nbsp;<a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=64f022f646&amp;e=71877bc6a3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este episodio sobre ella de 'Grandes infelices'</strong></a>, un podcast de Blackie Books sobre escritoras y escritores. Y, por supuesto, la literatura de Lispector, como 'Cerca del coraz&oacute;n salvaje' o 'La pasi&oacute;n seg&uacute;n G.H'.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la pr&oacute;xima semana.
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/jabon-neutro-feminismo-no_132_13080706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 10:14:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El jabón es neutro, el feminismo no]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las trabas para abortar en la sanidad pública en la Comunidad de Madrid: "Esto vale 500 euros y tú no vas a pagar nada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/trabas-abortar-sanidad-publica-comunidad-madrid-vale-500-euros-no-vas-pagar_1_13071667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f95da72b-95f5-4c17-959b-bd8725b92628_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las trabas para abortar en la sanidad pública en la Comunidad de Madrid: &quot;Esto vale 500 euros y tú no vas a pagar nada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una mujer que acudió a la unidad de Interrupción Voluntaria del Embarazo de la Comunidad tuvo que escuchar cómo la enfermera que la atendió le remarcó el coste de la intervención y le aseguró que todos los hospitales de la región son objetores, a pesar de que la ley exige que la objeción sea una decisión individual de cada profesional</p><p class="subtitle">Cinco comunidades no practican ni 50 abortos en la sanidad pública al año
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Esto vale casi 500 euros y t&uacute; no vas a pagar nada&rdquo;. Es la frase que escuch&oacute; Marta, el nombre ficticio de una mujer de 40 a&ntilde;os que el pasado febrero acudi&oacute; a la sanidad p&uacute;blica de la Comunidad de Madrid para abortar. En la unidad de Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo de la Comunidad, una oficina a la que tienen que acudir todas las mujeres que quieran abortar a trav&eacute;s de la sanidad p&uacute;blica en Madrid, le atendi&oacute; una persona que le remarc&oacute; el coste de la intervenci&oacute;n y le asegur&oacute; que todos los hospitales de la regi&oacute;n son objetores, a pesar de que la ley exige que la objeci&oacute;n sea una decisi&oacute;n individual de cada profesional. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, hace solo unos d&iacute;as, <a href="https://www.eldiario.es/politica/justicia-ordena-ayuso-inicie-tramites-poner-marcha-registro-objetores-aborto_1_13053135.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal Superior de Justicia de Madrid orden&oacute;</a> a Isabel D&iacute;az Ayuso poner en marcha el registro de objetores que establece la norma, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-obligada-justicia-abrir-registros-objetores-aborto-no-les-da-pena-ver-espana-envejecida_1_13061489.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pese al rechazo de la presidenta</a> a cumplirlo.
    </p><p class="article-text">
        En el audio de la conversaci&oacute;n, que grab&oacute; la mujer y al que ha accedido elDiario.es, puede escucharse c&oacute;mo personal de la unidad le hizo firmar un documento que hablaba de que su caso estaba dentro de los &ldquo;supuestos despenalizados&rdquo; para abortar, a pesar de que, desde 2010, Espa&ntilde;a cuenta con una ley de plazos y no de supuestos. En el caso de Marta se trataba, adem&aacute;s, de una interrupci&oacute;n del embarazo dentro de las primeras 14 semanas, un plazo en el que las mujeres no tienen que justificar su decisi&oacute;n ni demostrar que encajan en supuesto alguno. En el documento puede leerse c&oacute;mo, tras los datos personales de la mujer, consta este texto: &ldquo;Solicita la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo al estimar que se encuentra incluida en los supuestos despenalizados por la Ley Org&aacute;nica 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupci&oacute;n voluntaria de embarazo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marta acudi&oacute; a la oficina que el Servicio Madrile&ntilde;o de Salud (SERMAS) tiene en la calle Sagasta de la capital despu&eacute;s de pedir informaci&oacute;n en una de las cl&iacute;nicas privadas m&aacute;s conocidas de Madrid, Isadora. All&iacute; le explicaron que para que la sanidad p&uacute;blica financiara su procedimiento deb&iacute;a acudir a esa oficina para que le dieran el documento de derivaci&oacute;n. Fue all&iacute; donde la enfermera del SERMAS que la atend&iacute;a le remarc&oacute; que esa prestaci&oacute;n ten&iacute;a un coste que ella no iba a pagar y que le iba a entregar &ldquo;una factura&rdquo; que su hospital deber&iacute;a abonar en el plazo de un mes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;T&uacute; vas a ir a Isadora, esto vale casi 500 euros y t&uacute; no vas a pagar nada (...) Esto es una factura, t&uacute; vas a Isadora, Isadora te lo hace sin cobrarte nada y luego le pasa la factura al hospital&rdquo;, le explica a la mujer, que le expresa su malestar porque le haga saber el coste de la intervenci&oacute;n y por tener ella que hacerse cargo de ese tr&aacute;mite. &ldquo;Yo misma trabajo en el SERMAS y en ninguna otra prestaci&oacute;n le hacen al paciente recoger una hoja de pago cuando le derivan a un centro privado ni le hacen saber lo que cuesta la prueba o la operaci&oacute;n que les van a hacer&rdquo;, explica Marta.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de la Consejer&iacute;a de Sanidad de la Comunidad de Madrid aseguran, sin embargo, que no se trat&oacute; de una factura, sino de un &ldquo;reconocimiento del derecho a la financiaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Es decir, se informa a la paciente mediante un documento y el coste autorizado para proceder a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo. A su vez acredita que la paciente cuenta con tarjeta sanitaria y cumple los criterios. Este es un procedimiento que precisa de control y rigor&rdquo;, se&ntilde;alan. Sobre la ley, reconocen que se trata de una ley de plazos y no de supuestos, &ldquo;y hasta esa semana la mujer no tienen por qu&eacute; expresar los motivos de la interrupci&oacute;n&rdquo;, pese a que a Marta s&iacute; se le oblig&oacute; a firmar ese documento. 
    </p><h2 class="article-text">Burocracia para abortar</h2><p class="article-text">
        Fuentes de la Asociaci&oacute;n de Cl&iacute;nicas Acreditadas para la Interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo (ACAI) aseguran que son frecuentes las quejas de mujeres &ldquo;que trasladan su malestar por la manera en la que les han atendido&rdquo; en la oficina del Servicio Madrile&ntilde;o de Salud. &ldquo;Tienen que pasar por este tr&aacute;mite burocr&aacute;tico, algo que no sucede si, por ejemplo, vas al traumat&oacute;logo y te derivan a la sanidad privada para alguna prueba o intervenci&oacute;n. En otros casos, los pacientes no tienen que gestionar ellos mismos su carta de pago&rdquo;, explican. El trato y el periplo que las mujeres tienen que pasar para abortar y que la sanidad p&uacute;blica madrile&ntilde;a se haga cargo del pago hace que algunas prefieran acudir directamente a un centro privado y abonar ellas el importe. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que el aborto es una prestaci&oacute;n sanitaria p&uacute;blica, el 78,7% de las interrupciones voluntarias de embarazo se realizan en cl&iacute;nicas privadas. En Madrid, esa cifra es del 99%, es decir, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cinco-comunidades-no-practican-50-abortos-sanidad-publica-ano_1_11694369.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apenas el 1% de los abortos</a> se realizan directamente en hospitales p&uacute;blicos. La mayor&iacute;a de intervenciones las financia la sanidad p&uacute;blica de cada comunidad aut&oacute;noma a trav&eacute;s de conciertos con los centros. En el caso de la Comunidad de Madrid, sin embargo, no existe un concierto con cl&iacute;nicas privadas, sino que emiten facturas por cada intervenci&oacute;n derivada. La comunidad gobernada por Ayuso es una de las regiones <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-pagan-abortar-cubre-publica-hay-comunidades-son-mitad_1_12026143.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la que m&aacute;s mujeres terminan pagando su aborto</a>: el 27,5% de todas las intervenciones las abonan las pacientes, es decir, escapan a la financiaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace poco las cartas de pago contemplaban el coste de la intervenci&oacute;n. &ldquo;La mujer no tiene por qu&eacute; saber nada de eso&rdquo;, aseguran fuentes de ACAI, que critican que en este caso se le hiciera saber de palabra a la paciente. En los &uacute;ltimos meses, el grupo socialista en la Asamblea de Madrid lanz&oacute; una bater&iacute;a de preguntas sobre el servicio que se da en la unidad de IVE y reclam&oacute; que las hojas de derivaci&oacute;n dejaran de incluir el coste de la intervenci&oacute;n. &ldquo;Les hemos reprochado que les den estas cartas y que tengan que llevarlas las propias mujeres, esto no pasa en ninguna otra prestaci&oacute;n sanitaria&rdquo;, subraya la diputada socialista en la Asamblea Lorena Morales, que critica que solo exista un &uacute;nico punto en toda la comunidad para hacer este tr&aacute;mite y con un horario reducido, algo que &ldquo;dificulta que haya mujeres que puedan acudir&rdquo;. &ldquo;Te hacen sentir que est&aacute;s haciendo algo mal&rdquo;, resume Marta.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Supuestos despenalizados&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En el audio de la conversaci&oacute;n puede escucharse c&oacute;mo la mujer dice sentirse sorprendida por tener que firmar un documento en el que se habla de supuestos despenalizados al tratarse, adem&aacute;s, de un aborto libre dentro de las primeras 14 semanas. &ldquo;Lo tenemos redactado as&iacute;&rdquo;, le responde la enfermera que, ante las quejas de la mujer, le ofrece hablar con una superior. La coordinadora de la oficina le asegura entonces a Marta que la ley actual es &ldquo;de plazos y supuestos&rdquo;. &ldquo;Si no quieres firmarlo, no lo firmes, pero entonces no te lo podemos tramitar, son supuestos basados en los plazos, pero s&iacute; se mantienen los supuestos porque no es lo mismo un psiqui&aacute;trico que un c&aacute;ncer que un comit&eacute;, que es por riesgo del beb&eacute;; el tuyo es el 14, que es gestaci&oacute;n antes de las 14 semanas&rdquo;, le dice a la mujer, que finalmente firm&oacute; el documento.
    </p><p class="article-text">
        Desde ACAI se&ntilde;alan la &ldquo;mala redacci&oacute;n&rdquo; de la carta al hablar de &ldquo;supuestos despenalizados&rdquo;: &ldquo;Eso no deber&iacute;a aparecer as&iacute; porque tenemos una ley de plazos y esa explicaci&oacute;n no es adecuada&rdquo;. La ley de aborto de 2010 habla de supuestos solo a partir de la semana 14. Antes de ese plazo, &ldquo;se garantiza a las mujeres la posibilidad de tomar una decisi&oacute;n libre e informada sobre la interrupci&oacute;n del embarazo, sin interferencia de terceros&rdquo;. Es a partir de esa fecha cuando existen plazos para abortar si concurren algunas circunstancias, como la existencia de anomal&iacute;as fetales incompatibles con la vida, un hecho que debe pasar el dictamen de un comit&eacute; bio&eacute;tico, o el riesgo para la vida o la salud de la embarazada. En ning&uacute;n caso la norma actual habla de un supuesto &ldquo;psiqui&aacute;trico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la pareja de la mujer pregunta a la enfermera por qu&eacute; no es posible realizar el aborto en el hospital p&uacute;blico que les corresponde, esta asegura que todos los hospitales de Madrid son objetores. La nueva ley del aborto obliga a las comunidades aut&oacute;nomas a poner en marcha registros de objetores que garanticen que la objeci&oacute;n de conciencia se ejerce de manera individual por cada profesional sanitario y no de forma colectiva por cada servicio de ginecolog&iacute;a y obstetricia. En 2024, el Ministerio de Sanidad y las comunidades, incluida Madrid, acordaron los requisitos para crear estos registros. Sin embargo, la oposici&oacute;n de Isabel D&iacute;az Ayuso a ponerlo en marcha hizo que Sanidad llevara a la comunidad a los tribunales. Hace unos d&iacute;as, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid <a href="https://www.eldiario.es/politica/justicia-ordena-ayuso-inicie-tramites-poner-marcha-registro-objetores-aborto_1_13053135.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orden&oacute; a la comunidad que iniciara los tr&aacute;mites</a> para crear el registro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/trabas-abortar-sanidad-publica-comunidad-madrid-vale-500-euros-no-vas-pagar_1_13071667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 21:08:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las trabas para abortar en la sanidad pública en la Comunidad de Madrid: "Esto vale 500 euros y tú no vas a pagar nada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aborto,Derecho al aborto,Salud sexual,Comunidad de Madrid,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paulita Pappel:  "El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paulita-pappel-porno-no-matar-patriarcado-potencial-hacerlo_128_12974680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77c548d0-d55e-478c-a479-9431446b5d24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paulita Pappel:  &quot;El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Productora y emprendedora de porno feminista, en el libro 'Sin sexo no hay feminismo. Un manifiesto proporno', propone una mirada al porno muy distinta a la que últimamente estamos acostumbradas, más como una herramienta de emancipación que de explotación</p><p class="subtitle">Dentro de un rodaje de cine erótico para adultos: ¿se puede hacer porno de otra manera?
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Puede ser la pornograf&iacute;a una herramienta de emancipaci&oacute;n? Paulita Pappel est&aacute; convencida de que s&iacute;. Productora y emprendedora de porno feminista, lo defiende en 'Sin sexo no hay feminismo. Un manifiesto proporno'<em> </em>(Bellaterra ediciones), un libro en el que propone una mirada al porno muy distinta a la que &uacute;ltimamente estamos acostumbradas. Conoce la industria desde dentro y, lejos de idealizarla, expone sus puntos malos, mientras ofrece reflexiones y puntos de vista m&aacute;s complejos sobre las representaciones, el negocio y las propuestas para limitar la exposici&oacute;n de los menores. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una l&iacute;nea de pensamiento feminista que hist&oacute;ricamente se ha llamado pro sexo, pero en el libro habla directamente de pro porno, &iquest;por qu&eacute;?, &iquest;por qu&eacute; esa diferencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi propuesta es pro porno porque creo que no podemos crear una sociedad pro sexo sin ser pro porno. Hay propuestas pro sexo que omiten o que tienen una mirada negativa frente al trabajo sexual y la pornograf&iacute;a en general. Entiendo una posici&oacute;n por sexo como una posici&oacute;n positiva hacia el sexo, que defiende una sociedad en la que todo el mundo tenga la informaci&oacute;n suficiente y la libertad de decidir por s&iacute; mismo el sexo consensuado que quiera. Si consideramos el porno como algo en principio negativo, eso tiene un impacto en la relaci&oacute;n que tenemos con nuestros propios cuerpos y con la sexualidad. Por eso, me parece que una actitud positiva hacia el sexo tiene que tener una actitud positiva hacia el porno. No quiere decir que todo el mundo tenga que ver porno o hacer porno, pero s&iacute; que la gente est&eacute; informada, no tenga miedo ni sienta culpa o verg&uuml;enza para poder decidir por s&iacute; misma si quiere ver porno o no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede que el porno actual </strong><em><strong>mainstream </strong></em><strong>ponga dif&iacute;cil que exista esa actitud pro porno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, creo que no. Es importante entender el porno que est&aacute; en primera l&iacute;nea, m&aacute;s comercial y visible, como un producto de entretenimiento que al fin y al cabo nos est&aacute; mostrando fantas&iacute;as. Y las fantas&iacute;as sexuales son complejas, pero tienen mucho que ver con nuestros miedos y con tab&uacute;es sociales. Entonces, creo que el problema no es el porno en s&iacute;, sino c&oacute;mo vemos el porno. Estamos analiz&aacute;ndolo de manera supersimplista: vemos a un hombre cis que le da una torta en la cara a una mujer cis y ya decimos que el porno es violento, es sexista, que las mujeres est&aacute;n tratadas fatal, etc&eacute;tera. Pero ver esa situaci&oacute;n as&iacute;, sin contexto, no te permite saber si es sexista o no. 
    </p><p class="article-text">
        Las pr&aacute;cticas BDSM [<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">pr&aacute;cticas er&oacute;ticas basadas en el </span><span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"><em>bondage </em></span>&mdash;<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">ataduras</span>&mdash;<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"> la disciplina o sumisi&oacute;n y el sadismo o masoquismo] </span>dentro de la sexualidad no son inherentemente sexistas. Nos beneficiar&iacute;amos de una mirada un poco m&aacute;s diferenciada. No quiero decir que todo el porno <em>mainstream</em> sea genial, igual que tampoco me parece bien todo lo que hay en YouTube o en cualquier plataforma audiovisual, pero juzgamos m&aacute;s al porno que a otros productos audiovisuales. Muchas mujeres cis y hetero son grandes consumidoras de pornograf&iacute;a muy violenta. Necesitamos un an&aacute;lisis que venga a juzgar menos y m&aacute;s a ver lo que hay y a entenderlo. Tambi&eacute;n hay que decir que el porno que es m&aacute;s visible es as&iacute; por la posici&oacute;n que tiene en la sociedad. Es decir, si tuvi&eacute;semos porno en Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola, en Netflix y en otras plataformas habr&iacute;a un porno distinto, mucho m&aacute;s diverso. El hecho de que lo tratemos como una cosa diferente tambi&eacute;n hace que el porno que funcione, que sea m&aacute;s econ&oacute;micamente viable, sea un tipo muy concreto y no otro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha dicho que hay muchas mujeres que son consumidoras de pornograf&iacute;a muy violenta. Seguramente le respondan con frecuencia que eso es un reflejo de representaciones y realidades que hemos ido asumiendo. &iquest;Qu&eacute; opina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi respuesta es que no hay mejor manera, m&aacute;s sana y saludable, de lidiar con la violencia que existe en el patriarcado que una en la que nos reapropiamos del discurso y en la que, a trav&eacute;s de la pornograf&iacute;a, resignificamos esas im&aacute;genes para ganar control sobre ellas. A nivel personal y con todas las experiencias que tengo alrededor, tanto de gente dentro como de fuera de la industria que son consumidoras, es que es muy empoderante el poder lidiar con esos miedos, incluso, sexualizarlos. Encontrar, a trav&eacute;s de las fantas&iacute;as sexuales, un lugar donde podemos disfrutar y encima liberarnos de miedos. De esta manera, me parece que la sexualidad es casi un superpoder en el que podemos dar la vuelta a la tortilla. No veo nada malo en utilizar la sexualidad o el BDSM como una herramienta de proceso personal. No digo que tenga que serlo o que siempre lo sea, digo que puede serlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una actitud positiva o digamos neutra hacia la pornografía nos permite hablar de sexualidad y de fantasías sin esa culpa y ese miedo. Para solucionar este problema que tenemos en la sociedad me parece crucial crear espacios donde la gente pueda hablar abiertamente de sexualidad y creo que el porno ofrece ese lugar. El porno nos ofrece un lugar de exploración personal, de diálogo contigo misma o incluso con otra gente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Dice en el libro: &ldquo;Cuando grab&eacute; mi primera pel&iacute;cula porno fue la primera vez que otra persona se preocup&oacute; por mi deseo&rdquo;. &iquest;No cree que esa frase m&aacute;s que ensalzar al porno habla de que hemos tenido un problema grave sobre c&oacute;mo construimos el sexo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente de acuerdo. Una parte de ese problema es la falta de comunicaci&oacute;n, el miedo hacia la representaci&oacute;n sexual, a hablar abiertamente de sexualidad sin esta carga moral. Es decir, creo que el porno es parte de la soluci&oacute;n a ese problema. Estoy completamente de acuerdo en que el problema es que no hablamos lo suficiente, no tenemos suficiente informaci&oacute;n. La educaci&oacute;n sexual a nivel personal, familiar, institucional es un desastre. Mi experiencia me demuestra que desde la pornograf&iacute;a, tanto desde la producci&oacute;n como la distribuci&oacute;n, puede haber herramientas que nos pueden ayudar a lidiar con ese problema. Evidentemente, el porno no va a solucionar todo, no va a matar el patriarcado, pero creo que hay un potencial enorme que no se est&aacute; utilizando.
    </p><p class="article-text">
        Una actitud positiva o digamos neutra hacia la pornograf&iacute;a nos permite hablar de sexualidad y de fantas&iacute;as sin esa culpa y ese miedo. Para solucionar este problema que tenemos en la sociedad me parece crucial crear espacios donde la gente pueda hablar abiertamente de sexualidad y creo que el porno ofrece ese lugar. El porno nos ofrece un lugar de exploraci&oacute;n personal, de di&aacute;logo contigo misma o incluso con otra gente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pide dejar de tratar al porno como el chivo expiatorio de la violencia sexual. &iquest;Estamos se&ntilde;alando al porno como el gran culpable de todo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente, y no solo el porno, es en general el trabajo sexual y las trabajadoras sexuales. Como tenemos una incapacidad para hablar abiertamente de sexualidad y de salud sexual, a nivel pol&iacute;tico siempre lo m&aacute;s f&aacute;cil es desviar la conversaci&oacute;n. Y entonces el problema son los puteros, las putas o el porno. En el caso del porno, hay un p&aacute;nico moral sobre Internet en general, sobre los m&oacute;viles. Hay una preocupaci&oacute;n enorme por parte de padres adultos de c&oacute;mo est&aacute; utilizando la gente joven Internet. En vez de ver el problema como algo general, que afecta al desarrollo de la identidad a much&iacute;simos niveles y que es tambi&eacute;n un problema de competencia medi&aacute;tica, se dice que el problema es el porno. Sabemos que la censura nunca ha sido la soluci&oacute;n y no lo va a ser tampoco ahora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el caso de la juventud veo una alarmante de falta de información, de comunicación, veo a mucha gente a la que no se le ha dado herramientas para lidiar con la sexualidad. Siempre ha habido mucha violencia, no la ha inventado el porno. Pienso también en mi propia adolescencia, cuando no teníamos móviles y no veíamos porno. El porno es más bien un espejo de una realidad que puede ser muy alarmante, pero buscar la causa en el porno es no querer lidiar con la violencia y la cultura de la violación que estaba ahí antes del porno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No cree que puede haber algo en el porno que s&iacute; que haya contribuido a la cultura de la violaci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay estudios que prueban que los hombres que consumen porno no se vuelven m&aacute;s violentos. Otros muestran que las mujeres que consumen porno suelen tener una vida sexual m&aacute;s satisfactoria, pero no hay ning&uacute;n estudio que pruebe que hombres que consuman porno sean m&aacute;s violentos o ejerzan m&aacute;s violencia. Es igual que el discurso de que una persona adulta vio en una pel&iacute;cula que alguien mat&oacute; a una persona y entonces lo hizo. Me parece casi un truco del patriarcado para exculpar a los hombres que perpet&uacute;an violencia diciendo 'ay, pobrecitos, es que han visto mucho porno'.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la juventud veo una alarmante de falta de informaci&oacute;n, de comunicaci&oacute;n, veo a mucha gente a la que no se le ha dado herramientas para lidiar con la sexualidad. Siempre ha habido mucha violencia, no la ha inventado el porno. Pienso tambi&eacute;n en mi propia adolescencia, cuando no ten&iacute;amos m&oacute;viles y no ve&iacute;amos porno. El porno es m&aacute;s bien un espejo de una realidad que puede ser muy alarmante, pero buscar la causa en el porno es no querer lidiar con la violencia y la cultura de la violaci&oacute;n que estaba ah&iacute; antes del porno.
    </p><p class="article-text">
        Creo que negar que tenga ning&uacute;n impacto ser&iacute;a absurdo, que todo tiene un impacto en nuestra vida. Igual que cu&aacute;nta gente dijo como yo de peque&ntilde;a vi Freddy Krueger ya nunca pude dormir por la noche.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le parecen las medidas para evitar la exposici&oacute;n de los menores al porno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas representaciones sexuales muy violentas en las que no nos ense&ntilde;an los genitales. La pornograf&iacute;a es un producto para adultos y los ni&ntilde;os no deber&iacute;an estar vi&eacute;ndolo. Igual que no deben estar viendo a Freddy Krueger, ni pel&iacute;culas de violencia sangrienta o de guerra. Hay muchos contenidos que a ciertas edades no son buenos y estoy de acuerdo en que tiene que haber un control sobre eso, no solo con cuerpos desnudos y sexo, sino en general. De hecho, creo que el problema igual no son cuerpos desnudos y sexo, sino el contexto y la narrativa. En cualquier caso, hay que verlo en conjunto con el resto de contenidos audiovisuales.
    </p><p class="article-text">
        Lo que mayor impacto tendr&iacute;a es controlar la pirater&iacute;a porque, al fin y al cabo, los menores no est&aacute;n pagando por una suscripci&oacute;n a una p&aacute;gina. El mayor problema es la pirater&iacute;a. Las medidas de control que se est&aacute;n imponiendo, &iquest;a qui&eacute;n benefician? A la pirater&iacute;a. Porque son medidas que yo pongo en mi p&aacute;gina &mdash;para ver ese contenido tienes que sacar tu DNI o tu tarjeta de cr&eacute;dito&mdash;, pero si alguien busca cualquier otra cosa hay diez mil millones de p&aacute;ginas en las que puede haber unos contenidos mucho m&aacute;s locos, hasta ilegales y que ya no son pornograf&iacute;a, sino cr&iacute;menes registrados con una c&aacute;mara. A todas esas plataformas les da igual lo que imponga la Uni&oacute;n Europea, porque est&aacute;n en Kazajist&aacute;n o en Rusia o en Australia.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hemos visto en Inglaterra, en Francia o Estados Unidos es que el uso de VPNs se ha incrementado much&iacute;simo, ha bajado el consumo de plataformas legales y se ha incrementado el de ilegales. Estas medidas no est&aacute;n controlando, est&aacute;n descontrolando porque la gente se est&aacute; yendo a otros lugares que no tienen ning&uacute;n tipo de control y creo que ese es un grav&iacute;simo problema. Si realmente lo que queremos es que menores no tengan acceso a contenidos hagamos algo en contra de la pirater&iacute;a. Mientras, lo que se est&aacute; haciendo es joder la industria sin proteger a nadie.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que mayor impacto tendría es controlar la piratería porque, al fin y al cabo, los menores no están pagando por una suscripción a una página. El mayor problema es la piratería. Las medidas de control que se están imponiendo, ¿a quién benefician? A la piratería. Porque son medidas que yo pongo en mi página —para ver ese contenido tienes que sacar tu DNI o tu tarjeta de crédito—, pero si alguien busca cualquier otra cosa hay diez mil millones de páginas en las que puede haber unos contenidos mucho más locos, hasta ilegales y que ya no son pornografía, sino crímenes registrados con una cámara. A todas esas plataformas les da igual lo que imponga la Unión Europea, porque están en Kazajstán o en Rusia o en Australia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el panorama? Hablamos muchas veces de porno en general, pero &iquest;cu&aacute;l es el estado de la industria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay gente que cuando habla de porno habla de cr&iacute;menes y creo que es muy importante que separemos las cosas. La pornograf&iacute;a es contenido audiovisual grabado con unos est&aacute;ndares y esos est&aacute;ndares est&aacute;n en toda la industria. Hay controles de identidad, nadie va a un set de porno sin ser mayor de edad, eso se controla, tienes un contrato, te pagan. Que te traten mejor o peor, que tu jefe sea un cabr&oacute;n... esa ya es la historia que te puedes encontrar en cualquier lado. Como productora he trabajado tanto en cine comercial como pornogr&aacute;fico, y la industria del porno no es tan diferente de la industria del cine. Cuando la gente habla de pornograf&iacute;a infantil, eso no es pornograf&iacute;a, son abusos sexuales grabados. No podemos meterlo todo en el mismo saco.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la industria claro que hay mejores y peores actores, y mejores y peores pr&aacute;cticas. Sigue habiendo todav&iacute;a un n&uacute;mero de productoras m&aacute;s de antigua escuela. Son de se&ntilde;ores en su mayor&iacute;a y a muchos no les interesa demasiado tratar bien a las <em>performers, </em>hombres y mujeres. Es cierto que hay productoras que no tienen buenas pr&aacute;cticas y eso es horrible. Est&aacute; mal cada caso de una persona que no se sienta suficientemente informada o que se sienta presionada en el set a hacer cosas que igual no ha querido. Eso hay que cambiarlo, evidentemente.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, eso es una parte de la industria. Hoy por hoy, la mayor parte de lo que se produce es en plataformas donde la gente puede vender contenido directamente al consumidor. Ellas, ellos deciden qu&eacute; contenido graban, a cu&aacute;nto lo venden, c&oacute;mo hacen su marketing, c&oacute;mo lo presentan. Hay un poder mucho mayor en manos de la gente que est&aacute; delante de las c&aacute;maras. Quedan pocos productores. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene el porno algo que ense&ntilde;arnos sobre el consentimiento? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente. Desde el producto pornogr&aacute;fico y tambi&eacute;n desde la industria. Desde la industria, por la manera en la que se habla sobre sexualidad y se negocia sobre pr&aacute;cticas sexuales. Cada persona de fuera de la industria que ha estado en mi set y ha presenciado la conversaci&oacute;n que tenemos entre los <em>performers</em> y la coordinaci&oacute;n de intimidad antes de rodar salen maravillados con la claridad y la precisi&oacute;n con la que los <em>performers</em> saben hablar de sus preferencias. Es una manera pragm&aacute;tica, liberadora y que pone la agencia de la gente en el centro de la situaci&oacute;n. Desde el producto pornogr&aacute;fico, tambi&eacute;n tiene gran valor para el establecimiento del consentimiento y para las puertas que abre a la comunicaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada persona de fuera de la industria que ha estado en mi set y ha presenciado la conversación que tenemos entre los performers y la coordinación de intimidad antes de rodar salen maravillados con la claridad y la precisión con la que los performers saben hablar de sus preferencias. Es una manera pragmática, liberadora y que pone la agencia de la gente en el centro de la situación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay quien desde del feminismo considera que es imposible que las mujeres tengan autonom&iacute;a dentro del porno. &iquest;Es posible que esa autonom&iacute;a exista dentro del porno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es la cosa m&aacute;s sexista que existe, porque es como negarle a una mujer la capacidad de tener agencia sexual. Tampoco se habla de la cantidad de mujeres poderosas que existen en la industria, porque solo se habla de v&iacute;ctimas y pobrecitas. La industria est&aacute; llena de gente s&uacute;per interesante, mujeres que son muy potentes, muy capaces. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha encontrado estigma por dedicarse a esta industria?, &iquest;de qu&eacute; tipo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como productora y emprendedora, la gran mayor&iacute;a de los servicios que se les prestan a cualquier tipo de empresa, y estoy hablando desde el software para mandar newsletters por email hasta los procesadores de pago, no trabajan con esta industria, da igual qui&eacute;n seas y qu&eacute; tipo de pornograf&iacute;a o de producto hagas. &iquest;Qu&eacute; nos queda? Muy pocas empresas o servicios, que son en general peores y mucho m&aacute;s caros. Luego, la discriminaci&oacute;n financiera es incre&iacute;ble. Nos han cerrado cuentas de banco de un d&iacute;a para otro sin aviso, dej&aacute;ndonos con el culo al aire para, tambi&eacute;n para todas las personas con las que tenemos pagos. Dentro de la industria, cuando hice el entrenamiento para ser coordinadora de intimidad, me encontr&eacute; con el mayor rechazo, gente que no quer&iacute;a que accediese a la formaci&oacute;n. A nivel personal, como mujer, hay much&iacute;sima gente que no saldr&iacute;a con una persona que trabaje en esto. &iquest;C&oacute;mo vas a salir con una puta? Adem&aacute;s, mucha gente te ve como una persona de otra categor&iacute;a, algo raro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paulita-pappel-porno-no-matar-patriarcado-potencial-hacerlo_128_12974680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 23:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paulita Pappel:  "El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Pornografía,Feminismo,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No queremos ni callarnos ni sentirnos solas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/no-queremos-callarnos-sentirnos-solas_132_13061551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd80cb2a-d80d-46b9-8bce-641a1b05bd2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No queremos ni callarnos ni sentirnos solas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete - Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;nto tiempo, &iquest;verdad? No estaba callada ni me he ido a ninguna parte (bueno, recientemente s&iacute; me he permitido unas vacaciones), estaba muy muy ocupada. El a&ntilde;o nuevo trajo la publicaci&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/julio-iglesias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>de nuestra investigaci&oacute;n sobre Julio Iglesias</strong></a>: la tremenda cantidad de trabajo y todo lo que supone una historia de este tipo me absorbi&oacute; por completo. En alguna ocasi&oacute;n intent&eacute; esbozar un bolet&iacute;n aunque fuera cortito para no teneros sin nada, pero al final siempre me era imposible continuarlo. Me dec&iacute;a a m&iacute; misma que: 1-lo entender&iacute;ais y seguramente os dabais cuenta de cu&aacute;l era la situaci&oacute;n 2-igual estaba bien validar eso de que es imposible llegar a todo siempre.
    </p><p class="article-text">
        Escribo esto d&iacute;as&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/esperanza-existe-violeta-8m-promete-resistencia-feminista-frente-autoritarismo-global_129_13051024.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>despu&eacute;s del 8M</strong></a>&nbsp;y en pleno MeToo sobre el acoso y la violencia digital. Somos muchas las que llevamos tiempo alertando de c&oacute;mo los insultos, las amenazas y el machismo se estaban colando a lo grande en las redes sociales, a trav&eacute;s de Internet, en las vidas de las mujeres, m&aacute;s a&uacute;n si tienes voz p&uacute;blica, si est&aacute;s presente en el espacio p&uacute;blico. Si eres feminista, ni te cuento.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos lo estamos viendo muy claramente. Asistimos a una normalizaci&oacute;n de esa violencia y acoso digital que llega a traspasar las pantallas: parece una consecuencia inevitable de la exposici&oacute;n p&uacute;blica y del posicionamiento pol&iacute;tico, algo que hay que asumir. Esa es la primera victoria del machismo, hacer pasar como inevitable o 'natural' algo que es absolutamente intolerable y que puede ser de otra forma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hemos conocido los casos de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/rita-maestre-denuncia-haber-sido-acosada-casa-publicarse-anuncios-anonimos-servicios-sexuales-direccion_1_13042659.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Rita Maestre</strong></a>,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/irene-montero-denuncia-amenazas-muerte-organizacion-neonazi-pide-proteccion-interior_1_13050305.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Irene Montero</strong></a>,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/detenidos-hombres-acosar-amenazar-muerte-ione-belarra_1_13059984.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ione Belarra</strong></a>. El domingo, al final de la marcha convocada por la Comisi&oacute;n 8M en Madrid, varios integrantes del grupo de ultra derecha N&uacute;cleo Nacional irrumpieron&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/diez-detenidos-nucleo-nacional-provocar-altercados-manifestacion-8m-madrid_1_13052865.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>y generaron un altercado</strong></a>. El lunes, unas decenas de periodistas y comunicadoras&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=F_cGx1qJ-7k" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>nos juntamos en un acto</strong></a>&nbsp;organizado por Comisiones Obreras -`Ni calladas ni solas'- para denunciar los ataques, insultos y amenazas que recibimos por hacer nuestro trabajo, por opinar, por hablar, por aparecer, por escribir, por investigar. Fue reconfortante juntarnos, sentirnos escuchadas y, sobre todo, sentir que esto s&iacute; importa.
    </p><p class="article-text">
        Demasiadas veces hemos o&iacute;do o sentido que lo que cont&aacute;bamos no parec&iacute;a tener tanta importancia. O que la &uacute;nica soluci&oacute;n que nos daban era un 'no mires los comentarios', 'no entres ah&iacute;'. Ser&iacute;a como decirnos que no llevemos minifalda o que no vayamos de noche por la calle: exigirnos a nosotras poner la prevenci&oacute;n en lugar de abordar el problema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque esto, lo sabemos, tiene consecuencias. Busca amedrentar a las mujeres, administrarles un castigo por hablar y ocupar espacio, por ejercer el feminismo, busca expulsarnos del espacio p&uacute;blico. No es que los hombres que ocupan esos espacios o que est&aacute;n en redes no reciban ataques y violencia, es que en el caso de las mujeres hay un 'continuum' de violencias en nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, desde peque&ntilde;as somos aleccionadas en la discreci&oacute;n y la inseguridad. Empezamos a notar las miradas, los comentarios y a vivir las primeras experiencias de machismo. El miedo forma parte de nuestra vida desde bien peque&ntilde;as. Por otro, la violencia que recibimos nosotras tiene una clara marca de g&eacute;nero: nos dicen putas, zorras, amenazan con violarnos, hacen referencias a cuerpos y aspectos, a nuestra deseabilidad o no.
    </p><p class="article-text">
        Como dije el lunes en el acto, cada vez que nos cueste encontrar a mujeres para que ocupen espacios, para que escriban una columna de opini&oacute;n o acudan a una tertulia, para que acepten un cargo en la pol&iacute;tica, el sindicalismo o la empresa, deber&iacute;amos pensar que su decisi&oacute;n, lejos de ser un capricho individual, est&aacute; mediada por la sociedad (patriarcal) en la que vivimos y sus consecuencias. Cuidar, conciliar o escapar de la violencia no deber&iacute;an ser asuntos que resolvamos cada cual en su vida como puede, sino asuntos de los que nos hacemos cargo como sociedad.
    </p><h2 class="article-text">Una frase</h2><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“No seré una mujer libre mientras siga habiendo otras sometidas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Audre Lorde</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><p class="article-text">
        Seguramente has ido siguiendo las novedades sobre la investigaci&oacute;n de Julio Iglesias. El cantante&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/julio-iglesias-demanda-eldiario-acusaciones-falsas-denuncia-mujeres-agresiones-sexuales_1_13034611.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>nos ha denunciado</strong></a>; en elDiario nos reafirmamos en todo lo publicado&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/escolar/julio-iglesias-demanda-defender_132_13038076.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>y nos vamos a defender.</strong></a>&nbsp;Y&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/han-sido-tres-anos-investigacion-julio-iglesias_1_12963488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este art&iacute;culo</strong></a>&nbsp;mi compa&ntilde;era Mar&iacute;a Ram&iacute;rez te cuenta la intrahistoria de estos tres a&ntilde;os de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seguro que has escuchado eso de que el reguet&oacute;n es machista. Te recomiendo mucho&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/DVUbn1ljgh-/?igsh=aHFwcDExZnd3dmdi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este vide&iacute;to para redes de varias activistas.</strong></a>&nbsp;Y te recuerdo&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=UnpDaJH5uQk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este de La Psicowoman</strong></a>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/hombres-malos-fascismo-mujeres_132_13037154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Este episodio</strong></a>&nbsp;de la tertulia feminista 'C&aacute;llate, pavo' de Carne Cruda en el que la fil&oacute;sofa Carolina Meloni nos da unas lecciones de interseccionalidad.
    </p><h2 class="article-text">Vuelven las adivinanzas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        No sab&iacute;a si preguntarte por qui&eacute;n es esa mujer o por el lugar. Pero te voy a decir el lugar: R&iacute;o de Janeiro. Ella es la &uacute;nica mujer de las estatuas de bronce que pueden encontrarse en algunos puntos de la ciudad. Y junto a ella su perro: Ulises.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sabes qui&eacute;n es? Lo hablamos la pr&oacute;xima semana :)
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/no-queremos-callarnos-sentirnos-solas_132_13061551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 09:34:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Machismo,Violencia de género,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La esperanza existe y es violeta: el 8M promete resistencia feminista frente al autoritarismo global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/esperanza-existe-violeta-8m-promete-resistencia-feminista-frente-autoritarismo-global_129_13051024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c8b06e2-6f14-4f6f-ab8b-3e4cc7752963_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La esperanza existe y es violeta: el 8M promete resistencia feminista frente al autoritarismo global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 8M de 2026 tiene mucho de resistencia y de convicción: frente al autoritarismo que recorre el mundo, frente al fascismo global que teje alianzas, frente a las guerras, frente al negacionismo y los intentos de dar marcha atrás</p><p class="subtitle">La 'era postMeToo': el feminismo afronta una contraofensiva en auge que busca silenciar la violencia sexual
</p></div><p class="article-text">
        Lleva abrigo largo, gorro y bufanda. Anudado al cuello, un pa&ntilde;uelo violeta de la Comisi&oacute;n 8M en el que puede leerse el lema de hace unos a&ntilde;os: 'Hacia la huelga feminista'. La mujer es muy mayor y se mantiene en pie como puede, agarrada a un bast&oacute;n y sujetada por el brazo de alguien que podr&iacute;a ser su hija. Con el otro brazo, con esfuerzo, sostiene en alto un cartel que dice 'El feminismo es resistencia'. Observ&aacute;ndola, ella encarna a la perfecci&oacute;n esa palabra: resistencia. Justo al lado de la pancarta con la que la Comisi&oacute;n 8M abr&iacute;a en Madrid <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/movimiento-feminista-sale-calle-guerra-auge-ultraderecha-frente-fascismo-feminismo-organizado_1_13047304.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la manifestaci&oacute;n de este a&ntilde;o</a>, la mujer se yergue con mucha dificultad pero tambi&eacute;n con mucha determinaci&oacute;n. Resiste con convicci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El 8M de 2026 tiene mucho de resistencia y de convicci&oacute;n: frente al autoritarismo que recorre el mundo, frente al fascismo global que teje alianzas, frente a las guerras, frente al negacionismo y los intentos de dar marcha atr&aacute;s. Las calles recuperaban pulso, ganas, lemas y fuerza para demostrar que el feminismo vertebra esperanza y pelea. Lo hizo en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Toledo, Valladolid, Pamplona, Logro&ntilde;o, C&aacute;ceres, Bilbao y otras tantas ciudades a lo largo del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Frente a quienes en los &uacute;ltimos d&iacute;as utilizaban a las mujeres iran&iacute;es para justificar la guerra y desacreditar al feminismo patrio, el 8M reivindic&oacute; un activismo internacional. El genocidio israel&iacute; de Gaza, al apartheid de g&eacute;nero de Afganist&aacute;n o la guerra iniciada por EEUU e Israel contra Ir&aacute;n estuvieron muy presentes. &ldquo;Ni una menos, ni aqu&iacute;, ni en Ir&aacute;n ni en Gaza&rdquo;, se escuchaba en la marcha de Barcelona. En Bilbao, Irati Sierra, portavoz del colectivo Bilbo Feminista Saretzen, se&ntilde;alaba el <em>pinkwashing</em> de la derecha: &ldquo;En algunos casos est&aacute;n utilizando el feminismo para legitimar sus guerras y sus genocidios&rdquo;. &ldquo;No olvid&eacute;is a las afganas&rdquo;, se le&iacute;a en una de las pancartas al inicio de una de las marchas de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        En Madrid, Marta, de 40 a&ntilde;os, llevaba un pa&ntilde;uelo palestino y una pancarta feminista que dec&iacute;a 'A tope con este -ismo'. Con su lema, Marta hac&iacute;a referencia a Rosal&iacute;a y sus recientes y pol&eacute;micas declaraciones sobre el feminismo: &ldquo;No me considero lo suficiente moralmente perfecta para considerarme dentro de un -ismo, pero s&iacute; me inspiran y me rodean ideas feministas&rdquo;. Frente a la confusi&oacute;n de Rosal&iacute;a, Marta lo tiene claro: &ldquo;Hay que tomar postura seas quien seas. Jugar con la terminaci&oacute;n -ismo como si estuvi&eacute;ramos a principios del siglo XX... Estamos hablando de posicionamientos pol&iacute;ticos b&aacute;sicos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Hacer frente al miedo y al fascismo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Mi feminismo ser&aacute; antirracista o no ser&aacute;. Mujeres trans existen. No a la guerra&rdquo;, se le&iacute;a en la pancarta que solo una hora antes hab&iacute;a preparado en casa Mercy, una mujer trans, negra y migrante. Ella encarnaba otro de los lemas de este 8M, el de un feminismo que quiere ser antifascista, pero tambi&eacute;n antirracista. &ldquo;Somos diversas y eso est&aacute; bien. El machismo es un pulpo con muchos tent&aacute;culos y nos llega a todas, eso nos tiene que asustar, no nuestras diferencias&rdquo;, subrayaba Mercy. Ella acude al 8M desde que lleg&oacute; de Brasil hace cuatro a&ntilde;os para intentar, explica, poner su granito de arena.
    </p><p class="article-text">
        El 8M nos despert&aacute;bamos con la noticia de la concejala de Collado Villalba que suspend&iacute;a en directo un mon&oacute;logo feminista por &ldquo;faltas de respeto&rdquo; <a href="https://www.eldiario.es/madrid/concejala-pp-collado-villalba-cancela-directo-monologo-mujer-luego-pide-perdon_1_13050067.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y que, finalmente, dimit&iacute;a.</a> Pero tambi&eacute;n con que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ucm-denuncia-vandalizacion-material-8m-ciencias-politicas-parte-treintena-personas_1_13050283.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Universidad Complutense denunciaba</a> que un grupo de encapuchados hab&iacute;an irrumpido en una facultad para vandalizar material reivindicativo sobre el 8M. &ldquo;Hay que pararle los pies al fascismo y a estos se&ntilde;ores que se creen los due&ntilde;os del mundo. Este 8M llega en un contexto belicista y de auge de la ultraderecha. Frente al fascismo, feminismo organizado&rdquo;, dec&iacute;a en Madrid Daniela Lagos, portavoz de la Comisi&oacute;n 8M.
    </p><p class="article-text">
        Diecis&eacute;is mujeres y dos menores asesinados por violencia machista en los dos meses y ocho d&iacute;as que llevamos de 2026. Si algo atraviesa la vida de las mujeres es el miedo y la violencia. Lo siente ya Claudia, que con 15 a&ntilde;os ha pasado los &uacute;ltimos d&iacute;as preparando su pancarta. &ldquo;Nos sembraron miedo y nos crecieron alas&rdquo;, es la consigna que escogi&oacute; para escribir en letras moradas... junto a unas alas. Sus amigas y ella tienen una preocupaci&oacute;n clara: &ldquo;Salir a la calle y que nos pase algo. Por eso he elegido venir as&iacute;&rdquo;. Un poco m&aacute;s adelante camina su madre, Cristina, de 46: &ldquo;Es muy importante educar en igualdad, que sepa que existe este movimiento, que los derechos que tiene no existieron siempre. Adem&aacute;s, ahora mismo las cosas est&aacute;n muy complicadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A menos de un metro de la mujer con la que empezaba esta cr&oacute;nica, una ni&ntilde;a de 9 o 10 a&ntilde;os caminaba junto a su madre tras la pancarta. Porque, como ha sucedido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el 8M ha sido un espacio de encuentro entre generaciones. La resistencia de unas y la vitalidad de otras, todas llenando las calles, ofrece esperanza en un momento oscuro. 
    </p><p class="article-text">
        En las marchas hab&iacute;a rabia e indignaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n baile y abrazos. Nadie dijo que protestar y reivindicar estuviera re&ntilde;ido con la batucada o la purpurina. Quiz&aacute; porque el 8M quiere ser el recuerdo de la violencia y la falta de derechos, pero tambi&eacute;n de que merecemos vidas llenas de alegr&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/esperanza-existe-violeta-8m-promete-resistencia-feminista-frente-autoritarismo-global_129_13051024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 18:12:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La esperanza existe y es violeta: el 8M promete resistencia feminista frente al autoritarismo global]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismo,Violencia de género,Desigualdad de género,Discriminación,Protestas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 8M es para las mujeres iraníes y para las de tu barrio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/8m-mujeres-iranies-barrio_129_13047440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79ff4020-4419-49d8-ba01-cd64e4aecfec_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137944.jpg" width="4625" height="2602" alt="El 8M es para las mujeres iraníes y para las de tu barrio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Que no vivamos en el apartheid de género afgano o en la terrible prohibición del aborto estadounidense no quiere decir que aquí mismo, en el país de quienes nos mandan a Irán, no existan la discriminación, la violencia, las jerarquías, las vulneraciones de derechos, un orden injusto de las cosas</p><p class="subtitle">Guía para salir a la calle este 8M: horario y recorrido de las manifestaciones convocadas por todo el país
</p></div><p class="article-text">
        El empe&ntilde;o por desacreditar al feminismo es tan antiguo como el propio feminismo. Desde que all&aacute; por el siglo XVIII se articulara colectivamente una corriente de pensamiento y activismo que denunciaba la subordinaci&oacute;n de las mujeres y su consideraci&oacute;n como ciudadanas de segunda -con toda la discriminaci&oacute;n y la violencia que eso supon&iacute;a-, la teor&iacute;a feminista fue duramente se&ntilde;alada y el movimiento, reprimido. Esa represi&oacute;n ha incluido violencia expl&iacute;cita contra las feministas, pero tambi&eacute;n violencia m&eacute;dica contra todas las mujeres, el uso de la ciencia para justificar las desigualdades o la naturalizaci&oacute;n del machismo. 
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a que hacer del feminismo un asunto indeseable y terrible, y perfilar a las feministas de turno como el ser que ninguna mujer querr&iacute;a ser. La estrategia no pod&iacute;a acabar ah&iacute;: hab&iacute;a que evitar la conciencia de g&eacute;nero para impedir, as&iacute;, que las mujeres se identificaran con ideas y demandas revolucionarias. Qu&eacute; mejor manera de hacerlo que hacernos sentir locas, exageradas, inapropiadas. Qu&eacute; mejor estrategia que hacernos creer que nuestras vivencias no son relevantes y que lo importante siempre les sucede a otros o a otras.
    </p><p class="article-text">
        No hay que irse lejos. Escuchamos estos d&iacute;as, pero lo hemos hecho otras veces, que las feministas deber&iacute;amos irnos a Ir&aacute;n o Afganist&aacute;n. En un intento por utilizar los derechos de las mujeres como coartada para justificar guerras y atrocidades, hay quien hace esa suerte de comparaci&oacute;n para decirnos que no estamos tan mal. Si queremos ver lo que es el sufrimiento de verdad, nos dicen, vayamos a esos lugares a intentar vivir nuestras vidas y a hacer nuestro activismo.
    </p><p class="article-text">
        Al feminismo le importan las mujeres en Afganist&aacute;n, en Ir&aacute;n, en Venezuela, en Estados Unidos y en cualquiera de nuestros barrios. No es una competici&oacute;n ni una exclusi&oacute;n: nuestras vidas importan. Que no vivamos en el apartheid de g&eacute;nero afgano o en la terrible prohibici&oacute;n del aborto estadounidense no quiere decir que aqu&iacute; mismo, en el pa&iacute;s de quienes pronuncian esas frases, no existan la discriminaci&oacute;n, la violencia, las jerarqu&iacute;as, las vulneraciones de derechos, un orden injusto de las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Por si acaso nos ha dado por tomarnos todo eso en serio, en la derecha hay quien sigue alimentando el descr&eacute;dito: nos dicen que lo importante est&aacute; en Ir&aacute;n o en Afganist&aacute;n para hacernos sentir exageradas e inapropiadas, para que minimicemos lo que sucede en nuestras vidas, para caricaturizar el discurso feminista y hacerlo parecer una tonter&iacute;a innecesaria, casi un capricho. Es una buena manera de no hacerse cargo de lo que sucede en tu casa, en tus barrios, en tus escuelas, en tus calles, en las vidas de las mujeres y hombres con los que te cruzas.
    </p><p class="article-text">
        El 8M naci&oacute; como el D&iacute;a Internacional de la Mujer Trabajadora para reconocer esa discriminaci&oacute;n hist&oacute;rica y reivindicar otra manera de hacer las cosas. Su origen est&aacute; en las manifestaciones y huelgas de mujeres que a comienzos del siglo XX ped&iacute;an igualdad salarial y m&aacute;s derechos. Hoy nos apela como recuerdo de que, all&aacute; donde la hay, la igualdad formal no se ha transformado en igualdad real, b&aacute;sicamente porque no se trataba solo de tener los mismos derechos que los hombres, sino de cambiarlo todo: los significados, la manera en la que repartimos riqueza y cuidados, lo que consideramos importante, c&oacute;mo nos organizamos, la forma en la que nos vemos y nos tratamos, las ideas sobre las cosas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No ser&eacute; una mujer libre mientras siga habiendo otras sometidas&rdquo;, dijo Audre Lorde en una frase que resume un esp&iacute;ritu feminista colectivo e internacional, pero tambi&eacute;n un sistema de poder que se entrelaza con otros. Todas las vidas importan, todas las experiencias, en todos los contextos suceden violencias y discriminaciones que merecen ser atendidas y solucionadas. El 8M es para las mujeres en Ir&aacute;n y para las de tu barrio. 
    </p><p class="article-text">
        Es, en realidad, una llamada colectiva que apela a mujeres, hombres y disidencias. El autoritarismo, la vivienda, los estereotipos de g&eacute;nero que nos asfixian, la masculinidad como artefacto violento, el reparto de la riqueza, la crisis clim&aacute;tica, la violencia de g&eacute;nero o el auge de los discursos de odio parecen asuntos que nos afectan sin relaci&oacute;n entre s&iacute;, pero profundamente unidos en ese orden injusto que impone una manera concreta de ver el mundo y de actuar sobre &eacute;l y que, entre otras cosas, es patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        El 8M sale a la calle con una larga lista detr&aacute;s de motivos y propuestas. Algunas apuntan mucho m&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras, otras hablan de realidades muy cercanas. Que a quienes dan lecciones de patriotismo le importen mucho las primeras y muy poco las segundas habla m&aacute;s de ellos que de un feminismo que busca llegar a todas partes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/8m-mujeres-iranies-barrio_129_13047440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 21:37:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismo,Discriminación,Discriminación de género,Machismo]]></media:keywords>
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