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Por la honestidad por Ramón Francisco González Hernández

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La verdadera victoria ha sido la Constitución como ordenamiento jurídico de la República Bolivariana de Venzuela; esa Constitución a la que tantos y tantos llamaron la carta de la tiranía, la antesala de la pobreza, la antidemocrática, ahora todos han salido amparándose en ella, en la madurez de un pueblo. Sabe que es su ordenamiento jurídico el respaldo para su libertad. La cuestión demuestra que Venezuela empieza a ser soberana, que ante una propuesta poco madurada y poco entendida se ha producido una división en tres bloques de votantes y los votantes no son bloques consolidados: por un lado el que votó no, (4.504.354, 50.70%) que fueron muchos los revolucionarios que se oponen unos por cortas propuestas y otros por innecesarias, junto a los llamados votos nulos; el bloque que votó por el sí, ( 4.379.392, 49.29%) partidarios de las reformas y quiénes cerramos filas aún con discrepancias en las formas y los momentos; y el bloque que no votó, que se abstuvo (2.800.000), que casi suman la cantidad que habitualmente vota la candidatura de Chávez a la presidencia que sumados a los del sí hacen los siete millones. Por tanto, en tres partes casi iguales el voto, pero no sigamos con componendas y artimañas trasnochadas.

Para nada ha debilitado las posiciones revolucionarias; al contrario, se refuerzan y es motivo de orgullo y satisfacción para muchos el ver que no se es acrítico y por tanto se es un revolucionario. Para otros, que sabíamos y denunciábamos los planes de la contra, que pretendían sembrar el país de hogueritas y de una preguerra, no les hizo falta, pues como sacaron votos, ahora sí que les interesó el resultado, que ni siquiera valoran en su contenido y forma. En cierto sentido, este que suscribe, si bien no es que se alegre del resultado, pero sí que me produjo una gran tranquilidad, pues la que tenían preparada en Venezuela era una guarimba bañada de sangre sin ningún sentido, por ello, repito fue indispensable el pírrico resultado, pues no hay ninguna reforma, ni forma, ni patria que merezca la vida y la sangre de ningún ser humano. No les hubiese importado nada.

Llegó la hora de profundizar y de caminar hacia la implicación de los sectores sociales en espacios de libertad que eduquen a la población a los nuevos frentes de batallas políticas y sociales que permitan la toma real del poder desplazando cualquier intento de perpetuación de camarillas o grupos de poder. Pero para esto se necesita sólida formación en el socialismo, proceso que ha comenzado bajo las enseñanzas de esta revolución democrático-antiimperialista que ha venido estallando en Venezuela. Aunque en los dirigentes predomine la honestidad y el convencimiento; este no puede ser pleno, porque sus valores e inspiraciones son del orden que empieza a caer, del sistema de la economía de mercado exclusivamente, del orden del neoliberalismo y capitalismo, del orden burgués, la pluralidad y no la unipiramidal de los sectores revolucionarios es la base de la garantía de que no se comentan ni por asomo los errores cometidos en otros procesos en el recuerdo que tendrán que comenzar de nuevo lo que habían iniciado, pero que se tornó en un capitalismo de estado dominado por burócratas que se hicieron con los medios de producción, pasando de manos de la oligarquía a ser gestionadas, manejados y apropiados por los nuevos zares del Kremlin y a los que en momento tristes de desespero el gobierno de Rusia, la URSS, encabezado por Stalin, que luego de acabar con el ejército nazi derrotado por ejército rojo se enfrentó a los saboteadores internos de la revolución y que por ello ha sido masacrado, calumniado hasta límites insospechados. Y que conste que yo no pretendo negar los terrible excesos de criminalidad cometidos, sólo que sitúese el lector en los años de los acontecimientos, ¿por donde pasaba el mundo? Y, sobre todo, ¿que habrían hecho los otros para que la reacción purgana se llevara de manera tan masiva y descomunal? Nadie menciona la inmensa obra escrita y práctica del dirigente soviético a la cabeza del PCUS, al igual que gracias a los planes quinquenales durante su mandato, la inmensa Rusia salió del más oscuro de los medievos tiránicos y de una población humillada, cuasi animales de los otros, sin derechos, sin cultura, sin vida. Pero que en realidad fueron las primeras experiencias y es como un niño, cuando empieza a caminar, se levanta y se cae, se cae y se levanta, pero es que en Venezuela ya el niño va gateando y España está en ese camino.

Recientemente hay quién ha manifestado su inquietud por que entendía que en la Venezuela actual no se tiene sensibilidad por los canarios, por los miles y miles de canarios y canarias que si contamos a sus descendientes, entre los que se encuentra este que suscribe, se nos escaparían las cuentas. Despreocúpense en este sentido; en el Gobierno bolivariano, en las alcaldías municipales-parroquias, en los consejos populares, en las universidades, en la gran cantidad de empresarios y emprendedores de todo tipo de la República, ser canario es ser venezolano. Ya sabe Venezuela de la valía de los Isleños, y de los portugueses, y de los italianos, y de los chinos, del resto de los españoles, desde gallegos a vascos, y demás pueblos nacidos en otras partes del mundo establecidos en ella y que hombro con hombro levantaron la gran nación que es hoy Venezuela y que algunos pretenden convertirla en su campo de dominio, intentando llevarla a una situación desesperante al más estilo de Chile ante el malogrado, pero con una huella impagable para las prosperidad de Chile, gobierno de la Unidad Popular encabezado por su presidente Allende, quién en lo poco que pudo hacer, fue lo que permitió su avance económico como fue la nacionalización del cobre, fuente de riqueza pionera por la época que ha hecho que Chile obtenga las cuotas de prosperidad económica con las que hoy cuenta, que nada tienen que agradecer a la tiranía de Pinochet y sus hacedores de las multinacionales nordacas que arrojaron al poder a la casta militar más reaccionaria del largo y mineral Chile. Y pretenden que en Venezuela no llegue a tiempo el suministro alimenticio, la escacez de ciertos alimentos debido sobre todo a la rotura de antiguos canales de distribución más que de producción. Quieren y se empeñan en sembrar el caos permanente.

Y yo tengo la suerte de la ameba casi por mitosis se me divide el corazón y el tiempo entre dos grandes países que tanto ejemplo han dado a la humanidad, tremenda escuela que te da acceso a intentar interpretar la humanidad y lo encontré en una canción, un himno de la razón:

"No vivo en una sociedad perfecta? yo pido que no se le de ese nombre, si alguna cosa me hace sentir esta? es por que la hacen mujeres y hombres?

Quién la vio nacer, quién participó, quién la hizo cambiar a su parecer? no le complacen todas las cosas pero por esto da ya la vida"?

(Pablo Milanés)

Sin duda, ha sido para el avance de la humanidad.

Ramón Francisco González Hernández

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