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Televisión Canaria: todavía puede ser peor

Ya hay candidatos para sustituir a Santiago Negrín al frente de RTVC: Esteban Morales y Paco Martín ya están haciendo acopio de avales

Que José Miguel Ruano culpe al actual presidente tiene muchos bemoles: su partido lo impuso; su partido lo dejó actuar libremente; su partido lo dejó en pelotas

Negrín pasa sus vacaciones en Madeira en medio de una tormenta que le va a dejar en la calle medio año después de constituirse el Consejo Rector que preside

El alcalde de Santa Cruz de Tenerife vuelve a engordar la nómina de paniaguados: crea dos plazas de subdirectores generales en el Ayuntamiento

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Esteban Morales junto a Fernando Fernández en la sede de Televisión Canaria, en una fotografía de archivo.

Esteban Morales junto a Fernando Fernández en la sede de Televisión Canaria, en una fotografía de archivo.

La dimisión de Marian Álvarez como vocal del Consejo Rector de Radiotelevisión Canaria agrava la profunda crisis que vive ese ente desde que se inauguró su nueva etapa. Los que se lanzaron a ejecutar el relevo de Willy García, el polémico ex director general, antes de que se celebraran las elecciones de mayo pasado no escucharon las voces que recomendaban esperar a la configuración del nuevo Parlamento de Canarias, garante de la nueva ley llamada a proporcionar a los medios públicos de comunicación mayor rigor en la gestión, más transparencia y más neutralidad informativa. Lo que mal empieza, mal acaba, y esta nueva etapa de RTVC empezó siendo un auténtico esperpento: Cantinflas, presentándose a vocal por el Partido Popular; un profesional indiscutible como Francisco Moreno poniendo pies en polvorosa al ver lo que se avecinaba; varios nombramientos chiripitifláuticos propuestos por quienes no tenían vela en aquel entierro; un presidente-director general actuando desde el primer día como una marioneta en manos de empresas privadas deseosas de revancha y de pillar cacho; un Gobierno que se desentendió desde el primer día a pesar de ser autor intelectual del crimen, recortándole presupuestos al ente y poniéndole un comisario político al máximo responsable de la casa… Una larga serie de despropósitos que a continuación se tradujeron en un Consejo Rector que nació muerto por la incapacidad manifiesta de Santiago Negrín (más por acción que por omisión) para darle la capacidad ejecutiva que ese órgano debía tener, lo que devino en un vacío absoluto de autoridad y de actividad: no hay programación, no hay audiencia, no hay planes… Por primera vez en la historia del ente, su máximo responsable se marcha de vacaciones fuera de las islas (está en Madeira) con una programación especial de fin de año en ciernes, seguramente porque no habrá en esta ocasión discurso del presidente del Gobierno: Fernando Clavijo le ha cedido ese espacio “a las ONG” (¿?)

 

Los sucesores se mueven

Quizás haya hecho bien Santi Negrín en poner tierra de por medio. O mejor dicho, un pedazo de Atlántico de por medio. Sabe que su fugaz carrera como directivo de la televisión y la radio públicas de Canarias está acabada desde hace tiempo, desde el momento mismo en el que Fernando Clavijo dejó de ponérsele al teléfono. Por eso el otro día, en el Auditorio de Tenerife, a nadie le sorprendió que se dirigiera a Lourdes Santana, directora de la Cadena Ser en Canarias, con un cariñoso “hola, jefa”. Santana no le puso pegas para que accediera al cargo que tan grande le ha quedado a quien era director de informativos de la cadena de Prisa, y será ella la que –como hizo hace siete meses con Willy García, también proveniente de la misma empresa- tenga que buscar una solución profesional al defenestrado Negrín. Hace unos días, antes de que se adivinara esta última dimisión en el Consejo Rector, empezaron a sonar los teléfonos en algunos despachos influyentes de Canarias. Quienes llamaban eran aspirantes al cargo en busca de apoyos fundamentalmente mediáticos. Los dos nombres que suenan con mayor intensidad son los de Esteban Morales, hermano de Marcial Morales (presidente del Cabildo de Fuerteventura) y Francisco Martín, comisario político puesto por José Miguel Ruano en los alrededores de Santi Negrín cuando se detectaron los primeros síntomas de que la cosa iba proa al marisco. Morales es un veterano profesional de la comunicación, curtido desde sus inicios en el mundo de la radio, que recaló en la Televisión Canaria de la mano de Socater, cuando la cosa daba sus primeros pasos. Se ha sabido mantener alrededor del ente mediando sin mediar; limpiando sin limpiar; hablando sin hablar; callando sin callar. Acumula mucha experiencia en el siempre complejo campo de la natación y el guardarropía. Desea terminar sus años profesionales con un puesto de relumbrón que le permita salir de la fontanería en la que tan extraordinariamente bien se ha movido. Tiene que competir con un candidato que le puede arrebatar todos sus apoyos, Paco Martín, un hombre de la máxima confianza de José Miguel Ruano, del que no se conoce más oficio ni beneficio que el de estar a la sombra del portavoz parlamentario de CC para los trabajos más variopintos. Tiene fama de no trabajar, lo que en determinadas capas de la atmósfera política canaria -es fama- da mucho caché. Hay  y otros candidatos y candidatas mucho más prudentes que permanecen en la sombra, cargando con el peso de mucha gestión y mucha sabiduría acumuladas. Y sin tantas ansias de poder. Los partidos políticos con representación parlamentaria tienen otra vez la oportunidad de acertar. Incluso puede que lo hagan. Que el Partido Popular y el mentado Ruano se manifiesten ahora clamando por una solución que fueron incapaces de poner sobre la mesa en el momento procesal oportuno solo demuestra cómo está de podrida la política canaria.

Dos enchufados más en Santa Cruz

Para que la fiesta no decaiga, les invitamos a visitar el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife del pasado lunes en el que aparece un decreto conteniendo una muy sandunguera modificación de la estructura de dos concejalías, la de Organización y Recursos Humanos, a cargo de la concejala María Luisa Zamora, y la de Bienestar Comunitario y Servicios Públicos, de la que es responsable Dámaso Arteaga. Ambos son concejales de Coalición Canaria, partido que debe andar escaso de puestos de trabajo que ofertar a tantas bocas hambrientas. De otro modo no puede explicarse que en estos tiempos de penurias económicas, con las administraciones intervenidas y endeudadas hasta las cejas, se sigan creando puestos de personal elegido a dedo. En ambas concejalías se crean las figuras del subdirector general: en el caso de Recursos Humanos, un subdirector general “de Prevención de Riesgos Laborales”, y en el de Bienestar Comunitario, un subdirector general de “Atención Social”. Ambos pasan a depender de las respectivas direcciones generales que ya tiene creadas cada una de esas concejalías, lo que permite engordar convenientemente el organigrama municipal para dar cabida a otros dos enchufes del partido. No estamos aún en condiciones de informar de quiénes son las personas beneficiadas por este decreto del alcalde José Manuel Bermúdez, pero sí de hacer un cálculo de los costes que ambos puestos de trabajo van a suponer para las maltrechas arcas municipales: échenle 55.000 euros de salario por cabeza más los costes sociales, la cosa puede superar al año los 150.000 euros. Que siga la fiesta.

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