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El Tenerife B cede ante el Sanse por la falta de pegada

El Tenerife B cerró su segunda temporada en el cuarto escalón nacional con una derrota que retrató el guion de buena parte de sus partidos. Más llegadas y remates que su rival, ausencia de pegada y endeblez defensiva frente al balón parado y las pelotas cruzadas al área.

La consecuencia es este séptimo puesto, con tanto valor para una plantilla plagada de debutantes y jugadores juveniles como agriado por el sinfín de detalles que, por el camino, hizo dejarse puntos al cuadro de Leandro Cabrera, otra vez, no obstante, el Mazinho que saca petróleo de cualquier grupo que pongan a su cargo.

La visita de este domingo de un Sanse al que solo le rentaba para ascender como campeón la victoria y un tropiezo del Rayo Majadahonda, que no se dio, obligó más a los visitantes que un filial blanquiazul más destensado. Sin más estímulo que la sexta plaza que se quedó el Alcalá, se aplicó con tanta corrección general como falta de veneno —y cuatro salvadas por Leja— cuando le surgieron los remates limpios.

Mazinho volvió a apostar por tres juveniles en el once: Sosa bajo palos, Joni como extremo derecho a pierna cambiada y Dailo en la punta. Sin los lesionados más recientes (Ybarra, Gioavanni y Pau) repitieron Belza y Trilla, mientras Yerover quedaba con Dylan en la dupla de medios frecuente en el último mes.

Enfrente, el Sanse se tiró a una presión alta desde el arranque que le rentó con el primer córner y el remate a la corta, soberbio, de Vander anticipándose a la marca. Con el oído puesto en los goles que el Majadahonda iba haciendo al Rayo Vallecano B, el Sanse asumió la inutilidad de su ventaja, aflojó un punto la tensión y dio la iniciativa al Tenerife. Y así la doble ocasión de Joni y otra muriendo el primer acto de Dailo que Lejárraga desbarató a tiempo.

De vuelta de la caseta, ausente de los dos equipos de obligaciones mayores, Mazinho le dio medio partido a Padilla, dispuso a Ale Peke como lateral derecho y se fue a la búsqueda del empate. Lo tuvo en dos remates de Joel Pérez y Yerover (60’) —y sendas manos soberbias de Leja— y en otro de Joni en el que se lio ante el portero (67’), pero fue el Sanse el que hizo antes el 0-2, tras un penalti por manos de Belza que obró em gol Mario González.

Tanta frecuencia de remate del filial acabó premiada por el segundo gol de Joni, aprovechando una asistencia de artista de Mauro Costa al desmarque a la espalda del juvenil, que con un control con el pecho y una definición rápida puso el 1-2. Y muriendo la temporada, otro recordatorio de las penalidades defensivas del Tenerife, encajando el tercero con un centro cruzado y un remate a bocajarro, liberado de marca, de Ocaña.

CD TENERIFE B 1 (0) UD SANSE 3 (1)

CD TENERIFE B: Sosa (Padilla, 46’); Jesús Belza, Joel Pérez, Julen, Trilla (Ale Peke, 46’); Yerover (Viti, 76’), Dylan (Richardson, 70’); Omar Sánchez (Dani Álvarez, 87’), Mauro Costa, Joni; y Dailo.

UD SANSE: Lejárraga (Acevedo, 77’); Lafarge, Marvin (César Llopis, 62’), Aarón, Ocaña; Pablo Olivares (Mario González, 46’), Javi Robles; Cristian Díaz (Eneko, 83’), Ale Galindo, García; y Vander (Ricoy, 46’).

GOLES: 0-1: (9’) Vander. 0-2: (68’) Mario González, de penalti. 1-2: (72’) Joni. 1-3 (89’) Ocaña.

ARBITRO: Javier Sánchez Carreras (Comité andaluz). Amonestó a los locales Joel (39’) y Ale Peke (56’) y a los visitantes Pablo Olivares (45’) y Llopis (80’).

INCIDENCIAS: Campo 1 de la Ciudad Deportiva Tenerife Javier Pérez. Césped en buenas condiciones. Mañana soleada. Unos 300 espectadores.