El valor de un ascenso

Ascender a Primera división tiene premio. Los futbolistas que dan el salto se revalorizan. Los conjuntos que suben se miden contra los mejores equipos del país. Y los aficionados se enorgullecen por ver a su equipo al más alto nivel. Pero asomar la cabeza entre la elite aporta un valor añadido, una cotización incalculable, una gratificación casi fundamental para superar una situación de crisis financiera como la actual: multiplicar de manera considerable los ingresos económicos.

El Sporting de Gijón, en 2005, fue la primera Sociedad Anónima Deportiva que siguió los pasos de la UD Las Palmas para acogerse a la Ley Concursal y superar una situación de quiebra técnica. Tras el convenio de acreedores del club asturiano, el débito se fijó en unos 25 millones de euros, repartidos en una deuda ordinaria de siete millones [a pagar en un plazo de cinco años], una deuda subordinada de siete millones [a pagar en diez años] y una deuda privilegiada [con organismos públicos, como Hacienda y la Seguridad Social] de unos 11 millones de euros.

El verano pasado, y con una plantilla confeccionada a coste cero, el Sporting regresó a Primera división tras 10 años de travesía por Segunda. Ahora, sin haber gastado un solo euro en traspasos para incorporar futbolistas y con la base del equipo que en el curso anterior le permitió dar el salto de categoría, anda metido de lleno en la carrera por lograr la permanencia. De momento, no le va mal. Es undécimo, con 33 puntos y una ventaja de siete puntos con el Osasuna [en zona de descenso].

La trayectoria del Sporting no es únicamente buena a nivel deportivo. También funciona en el plano financiero. Tanto, que según informa este miércoles El Comercio, el club que preside Manuel Vega Arango ha adelantado tres años el pago de 900.000 euros de su deuda ordinaria [cantidad que reduce en un 15% esa parte del débito].

Los buenos resultados, de manera incuestionable, generan ingresos. Después de todo, el Sporting, como la UD Las Palmas, es un club deportivo y depende en buena parte de si la pelota entra o no en la portería de los equipos rivales. Eso, en buena medida, explica la extraordinaria liquidez de la entidad gijonesa, donde las previsisones apuntan que tres temporadas consecutivas en Primera división servirían para liquidar la deuda.

En el Sporting de Gijón lo tienen claro: la buena marcha deportiva es prioritaria para regularizar la situación financiera. Igual es el momento de tomar ejemplo y dar prefrencia a lo que realmente importa: el fútbol.

-PD: En Gijón disfrutan ahora, tal vez, de la mejor versión de Carmelo como futbolista. No pagaron nada por su incorporación. Hace cuatro años ese jugador, formado en la cadena de filiales amarilla, militaba en la UD Las Palmas. Su caso es similar al de Rubén Castro, Momo, Aythami, Adrián Martín o Pedro Vega. Una lástima que ellos no quisieran seguir en la Unión Deportiva y que la Unión Deprotiva no supiera valorar lo que tenía en casa.