De baja en TVE desde el día siguiente
Eva Navarro y Marcos Brito nunca se han podido ver ni en pintura. Por eso la concejal del PP tiene que marcharse del Ayuntamiento, seguramente a ocupar su plaza de redactora de Televisión Española en Lanzarote, la misma de la que tomó posesión a principios de año con la muy noble intención -ya pactada con los líderes sindicales- de convertirse en feliz liberada de la UGT. Trancho, el jefe de los liberados de TVE, que son legión y sestean que es un gusto, se vio pillado por este periódico y le retiró a los quince su canonjía de tirarse a la bartola, por lo que la periodista Navarro optó por otra salida muy honrosa: la baja médica, presentada al día siguiente de incorporarse a su plaza conejera. En esa situación laboral ha estado hasta estos momentos, cobrando sus 3.000 eurillos de sueldo de la tele y sumando a esos emolumentos los dineros que el Ayuntamiento le paga por asistencia a plenos y a comisiones. El secretario municipal ya ha llamado la atención sobre la irregular situación de la concejal pepera, lo que ha derivado en la apertura de una investigación administrativa.