Cómo hacer cerezas confitadas en almíbar y tres postres irresistibles para disfrutarlas

La técnica del almíbar permite conservar las frutas durante más tiempo

Elena Segura

29 de septiembre de 2026 12:15 h

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Antes de que la refrigeración doméstica fuese algo cotidiano en cada casa, conservar los alimentos no era algo tan mecánico y sencillo. Requería mucho ingenio y unos cuantos ingredientes y técnicas. El azúcar, la sal, el vinagre, el secado de la materia prima o su fermentación ayudaban a alargar la vida de los alimentos más perecederos. En ese gesto, además, se producía un doble efecto: también se transformaba el sabor y la textura de los ingredientes. Así nacieron los quesos curados, los salazones de pescado, las verduras o lácteos fermentados y las frutas en almíbar. Melocotones, peras, piñas, albaricoques o cerezas que, al almibararse, se transforman en delicados bocados dulces y jugosos que podemos conservar en la despensa y convertir, cuando nos apetezca, en el ingrediente perfecto para un buen postre.

'Almíbar' tiene su origen en el árabe andalusí 'almíba' y del clásico, 'maybah', y se utilizaba para nombrar preparaciones dulces y de textura espesa. Esta técnica, basada en la conservación con azúcar, se perfeccionó mucho en el mundo árabe medieval, aunque el uso de las soluciones azucaradas para transformar alimentos es más antigua. Antes de que el azúcar fuese un alimento popular, se empleaba la miel para conservar frutas. Los griegos la utilizaban para el membrillo, como los romanos, que hacían además un jarabe concentrado de uva. La transformación de la caña de azúcar en azúcar se produjo en la India, y de ahí se expandió por el mundo persa y se extendió por el Mediterráneo.

En España, se consolida la técnica del almíbar en el siglo XVIII. El Nuevo arte de cocina de Juan Altamiras (1745) recoge preparaciones de guindas y cerezas, melocotones, peras, higos y ciruelas. Dos años más tarde, Juan de la Mata, repostero de los reyes Felipe V y Fernando VI, incluye también en Arte de repostería recetas de conservas y confituras. Y explica de forma detallada el proceso de cocciones y reposos de las frutas que se introducen en azúcar clarificado.

La técnica puede parecer sencilla, pero conseguir un buen almíbar exige cierta práctica y, sobre todo, controlar bien la proporción entre agua y azúcar y el punto de cocción. El azúcar se disuelve en agua y se lleva al fuego hasta obtener un jarabe de la concentración adecuada en el que se introducirán las frutas.

Cerezas confitadas en almíbar caseras

Preparar cerezas en almíbar en casa no es misión imposible. Anota estas medidas para tener siempre a mano un bote grande en la despensa y poder utilizarlo en alguna de tus recetas.

  • 500 g de cerezas
  • 300 g de azúcar y otros 300 ml de agua
  • Una cucharadita de zumo de limón
  • Un pedazo de rama de canela

La primera parte es la más laboriosa. Tenemos que lavar las cerezas, quitarles los rabitos y, en caso de que luego prefieras usarlas de manera más cómoda, extraerles el hueso. En una cazuela vamos a calentar el agua, junto con el azúcar, el limón y la canela. Vamos removiendo la mezcla hasta que el azúcar esté disuelto. Cuando hierva el almíbar, añadimos las cerezas y dejamos cocer unos cinco minutos o algo más, hasta que se ablanden pero sin perder su forma.

Retiramos del fuego, dejamos que se enfríen por completo y pasamos las cerezas a un bote limpio cubiertas con su líquido. Si las refrigeras en la nevera puedes usarlas durante unos cinco o siete días sin problemas. En caso de que quieras almacenarlas en la despensa, tienes que seguir un método de conserva adecuado.

Bizcocho con cerezas en almíbar

Bizcocho con cerezas

En unos veinte minutos puedes tener preparado este delicioso y esponjoso bizcocho de cerezas en almíbar. Anota los ingredientes para dos personas:

  • Una decena de cerezas en almíbar
  • Un huevo
  • 50 g de harina
  • 40 g de azúcar
  • 30 g de mantequilla derretida
  • Un par de cucharadas de leche
  • Media cucharadita de levadura química
  • Una cucharada del almíbar de las cerezas
  • Una pizca de sal

Vamos a precalentar el horno a 180 °C y mientras batimos en un bol los huevos con el azúcar. Seguidamente, incorporamos la mantequilla derretida y la leche y mezclamos. Ahora incorporamos la harina, la levadura y la sal y volvemos a integrar todo. Por último, incorporamos la cucharada de almíbar y la mitad de las cerezas troceadas y bien escurridas.

Volcamos en un molde engrasado y horneamos durante unos 15 o 20 minutos. Tiene que estar algo dorado por fuera y bien cocido por dentro. Puedes introducir un palillo; si sale limpio, ya estará hecho. Retiramos del horno, dejamos que se enfríe y desmoldamos.

Vasitos de mascarpone, cerezas y chocolate

Vasito de queso mascarpone con cerezas

Este postre es muy rápido de preparar, muy ligero y perfecto para un capricho dulce saludable. Anota los ingredientes para preparar un par de vasitos:

  • 150 g de mascarpone
  • Una cucharada de azúcar glasé (opcional)
  • Una decena de cerezas en almíbar
  • Cuatro galletas tipo digestive
  • 20 g de chocolate negro

Lo primero que haremos será mezclar bien el mascarpone con el azúcar (aunque es opcional, puedes prescindir de este paso). Trituramos un poco las galletas y cubrimos con ellas la base del vaso. Seguimos con el mascarpone y las cerezas cortadas por la mitad. Rallamos el chocolate y si te apetece puedes añadir una cucharadita de almíbar. Enfría en la nevera y sirve.

Mousse de cerezas en almíbar

Mousse de cerezas

Este postre también se prepara muy rápido, lo puedes tener listo en unos 10 minutos. E igualmente se sirve frío. Estos son los ingredientes para dos personas:

  • Una docena de cerezas en almíbar
  • 100 ml de nata para montar
  • 50 gramos de queso crema
  • Una cucharada de azúcar glasé
  • Dos cucharadas del almíbar de las cerezas

Trituramos unas ocho cerezas con un poco de almíbar hasta conseguir una crema. En un bol montamos la nata con el azúcar y añadimos el queso crema. Mezclamos bien e integramos también la crema de cerezas en almíbar. Repartimos en dos vasos, coronamos con el resto de cerezas y dejamos enfriar la mousse al menos media hora.

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