Una Banana muy bananera
Va camino de la protesta administrativa más contundente lo ocurrido a un conocido médico de Las Palmas de Gran Canaria, catedrático de su Universidad y jefe de servicio del Hospital Insular al que le ha tocado probar en sus propias carnes el látigo del monopolio de Apple. Lo tiene de toda la vida una empresa llamada Banana Computer, con sede en León y Castillo, a cuyo frente se encuentra un empresario siempre controvertido, Carlos Gallardo. El doctor se inscribió en febrero en tiempo y forma a un curso publicitado por el concesionario para el manejo del Imovie, y cuando se presentó el día y la hora convenidos, con sus 100 euros por delante, le dijeron que se quedaba fuera porque no había ordenadores para todos. Y la tienda llena de ellos. Total que le devolvieron el dinero, le pidieron disculpas y le prometieron que le avisarían en la convocatoria del mes siguiente.