Una casa ilegal gracias a Matos
¿Es posible que un jefe de servicio de Impacto Ambiental del departamento que vela por el medio ambiente y la ordenación del territorio pueda construirse una casa ilegal al tiempo que ejerce como viceconsejero del Gobierno, preside la Comisión de Urbanismo y Medio Ambiente de Canarias (Cumac)? Pues sí. Y ese mérito cabe atribuírsele también a Manuel Luis Torres Herrera, que durante esa etapa suya junto a María Eugenia Márquez, y con la bendición del concejal de Urbanismo de entonces en Santa Cruz de Tenerife, Pablo Matos, fue capaz de construirse un chalet ilegal en Residencial Anaga. Desde 2010 tiene en sus manos una sentencia firme con orden de demolición del Tribunal Superior de Justicia de Canarias pendiente en estos momentos de que las nuevas autoridades municipales le legalicen su propiedad dentro del Plan General de Ordenación Urbana, sobre que él, dentro del departamento gubernamental en el que prestaba sus servicios hasta el otro día, tuvo competencias. Quizás haya que atribuir a ese conocimiento de los órganos urbanísticos de la Administración canaria y su innata capacidad para interpretar la legalidad lo que le llevó a ser recuperado por el PP a finales de 2009. Manuel Fernández, que ejercía por entonces -contrato en mano- como asesor urbanístico de empresarios como Björn Lyng al tiempo que era diputado regional, le propone ese año a Soria nombrarlo coordinador de Política Local del PP canario. Y Soria, que siempre ha necesitado rodearse de expertos de laxa moral política, aceptó la sugerencia de su secretario general regional.