Espabilado, atrevido, ambicioso, chulo...
“Era un tío espabilado, atrevido, proclive a las fantasmadas, presumido, ambicioso, y quería ser rico. Por utilizar una palabra que le cuadra muy bien y que ha sido utilizada muchas veces para referirse a él, Paco Correa era un auténtico chulo. Su pinta lo delataba, con el pelo engominado y los rizos en la nuca. No era un pijo, ni mucho menos, pero sí quería ser uno de ellos y vivir como ellos, veranear en Marbella, navegar en yate, conducir un deportivo y casarse con una mujer rica. Todo ello lo consiguió, e incluso más”. Lo ha escrito la acreditada periodista Lucía Méndez, que los conoce bien a todos, aunque se ha dejado en el tintero sus relaciones con Canarias, que también las tenía (no en vano uno de sus negocios era una agencia de viajes domiciliada en Majadahonda). Estamos investigando esta derivada de la trama, no porque contenga nada delictivo a priori ?que nos vengan turistas de donde sea, que buena falta nos hace ahora? sino porque sentimos curiosidad por saber cuándo estuvo Correa en las Islas, por qué y para qué. Alguien cualificado dentro del PP nos dice que hubo una época en la que viajaba “mucho” al archipiélago “por motivos de trabajo”... ¡y vaya trabajo!